CRISTOLOGIA
CRISTOLOGIA
La Doctrina de Cristo
CONTENIDO
LECCIÓN #1
A. JESÚS.
El nombre Jesús, se encuentra 612 veces en los cuatro evangelios, y 71 veces más en el
resto del nuevo testamento. El nombre Cristo se encuentra solamente 56 veces en los cuatro
evangelios, mientras que en el resto del nuevo testamento el nombre de Cristo se encuentra
256 veces. El nombre "Jesús" se encuentra más veces antes de su muerte, sepultura y
resurrección; mientras que "Cristo" se encuentra más veces después de Su pasión.
Jesús es el nombre personal del Señor. Es su nombre terrenal, el nombre con el cual nació,
vivió, y murió. Es el nombre de su humillación, su sufrimiento y su aflicción. Es el nombre
de Aquel que se humilló a sí mismo. (Filipenses 2:5-11) El nombre Jesús, en la época de
nuestro Señor, no era excepcional porque había muchos que se llamaban Jesús. "Jesús" es
la forma griega de la palabra hebrea "Josué," y ambas significan "Jehová, nuestro
Salvador." Jesús es el nombre que fue escrito en una tabla en Su cruz.
Una persona se salva por medio de confesar que Jesús es el Señor y creer que Dios le
resucitó de los muertos. (Romanos 10:9) I Corintios 15:1-3 dice que el evangelio es la
muerte, sepultura y resurrección del Señor. Hay muy poco "evangelio" en los cuatro
evangelios bíblicos. Solamente en los últimos capítulos de cada evangelio están registradas
la muerte, sepultura y resurrección de Cristo. Por consiguiente, el nombre Jesús predomina
en los evangelios.
Las epístolas son las que destacan tan claramente la doctrina de la salvación por gracia
mediante la fe en el sacrificio vicario de Cristo. Las epístolas están llenas de la doctrina de
la salvación, y de ahí, el énfasis sobre los nombres "Cristo" y "Señor." Antes del Calvario
se usa más "Jesús," y después del Calvario se usa más "Cristo."
"Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros
crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo." (Hechos 2:36) "Y estando en la condición
de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo
nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos,
y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para la
gloria de Dios Padre." (Filipenses 2:8-11)
Es interesante notar que cuando El estaba en el mundo, antes de la crucifixión, El nunca fue
llamado Jesús en su presencia por sus seguidores. Siempre fue llamado "Señor," "Maestro,"
o "Rabí."
"Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy." (Juan 13:13) Acusó a
los judíos con referencias al antiguo testamento, diciendo, “¿Por qué me llamáis, Señor,
Señor, y no hacéis lo que yo digo?" (Lucas 6:46) Pero esto aconteció con menos
frecuencia.
La razón por la cual el nombre Jesús es mencionado más en los evangelios (612 veces) es
que ellos hacen énfasis en su vida terrenal. Por otro lado, el nombre Cristo se menciona más
veces en los Hechos y las epístolas porque éstas destacan su exaltación celestial. Según la
Biblia, los hombres del mundo, los demonios y Satanás se le dirigieron a Él usándose el
nombre, "Jesús", pero nunca el título, "Señor." Es inevitable llegar a la conclusión de que
cada ataque sobre la Persona del Hijo de Dios, era para negar su señorío, ya sea con
respecto a su sangre, su resurrección, su sacrificio expiatorio o su segunda venida; y que no
era menos que una agresión sutil contra la deidad de Cristo.
A nosotros se nos llaman, "cristianos," porque este nombre se asocia con la proclamación
de la victoria del Salvador en la cruz. Asimismo, nosotros sabemos que el nombre cristiano,
fue dado primeramente a los creyentes por aquellos que odiaban a Dios y a su Cristo; sin
embargo, nos sentimos orgullosos de tomar Su glorioso nombre y de llevar su vituperio.
Recordemos, entonces, que los incrédulos no llamaron, "Señor," al Salvador, sino que
siempre le llamaron "Jesús"; y por lo general, los creyentes le llamaron Jesús. Una
excepción se encuentra en el caso de los discípulos que iban camino a Emaús. "Entonces él
les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús Nazareno, que fue varón profeta,
poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo; y cómo le entregaron los
principales sacerdotes y nuestros gobernantes a sentencia de muerte y le crucificaron. Pero
nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel; y ahora, además de todo
esto, hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido." (Lucas 24:19-21)
Ellos estaban desanimados porque decían, "esperábamos que él era..." porque todas las
esperanzas de ellos se vieron frustradas cuando Jesús fue crucificado. Por supuesto, estos
discípulos no conocían bien las Escrituras, ni se acordaban de las palabras del Señor, que El
resucitaría de los muertos. Ellos hablaban de El como de una causa perdida; y ellos, aquí, le
llamaron Jesús. Si Cristo no hubiera resucitado de los muertos, la esperanza de ellos, y
asimismo la nuestra, hubiera sido apagada. El hubiera permanecido siendo simplemente
"Jesús." "Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es
hecho." (I Corintios 15:20) ¡El es Cristo y Señor! ¡No era un mero hombre, sino Dios que
se hizo Hombre!
B. CRISTO.
Aunque ya hemos tratado en detalle lo concerniente al nombre Cristo, según el uso
aplicado, quisiéramos añadir, no obstante, estos detalles:
El nombre Cristo significa "Ungido." Es el título oficial del Hijo de Dios. Siempre que
oímos la palabra "ungido", debemos recordar cómo, y bajo cuáles circunstancias, los
hombres fueron ungidos. Sabemos que en la Biblia se ungieron a los reyes, profetas, y
sacerdotes.
"Después Samuel dijo a Saúl: Jehová me envió a que te ungiese por rey sobre su pueblo
Israel; ahora, pues, está atento a las palabras de Jehová." (I Samuel 15:1) "A Jehú hijo de
Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-Mehola, ungirás para
que sea profeta en tu lugar." (I Reyes 19:16) "Habló Jehová a Moisés, diciendo: Toma a
Aarón y a sus hijos con él, y las vestiduras, el aceite de la unción, el becerro de la
expiación, los dos carneros, y el canastillo de los panes sin levadura... Y derramó del aceite
de la unción sobre la cabeza de Aarón, y lo ungió para santificarlo." (Levítico 8:1,2,12)
1. Cristo ha sido ungido como Profeta. "Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro
Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las
cosas que os hable; y toda alma que no oiga a aquel profeta será desarraigada del
pueblo." (Hechos 3:22-23)
2. Cristo ha sido ungido como Sacerdote. "Por tanto, teniendo
un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra
profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras
debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin
pecado." (Hebreos 4:14-15)
3. Cristo ha sido ungido como Rey. "Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un
hijo, y llamarás su nombre Jesús. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el
Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para
siempre, y su reino no tendrá fin." (Lucas 1:31-33)
*Los evangelios presentan a Cristo como el Rey de Israel y el Salvador del mundo. Las
epístolas presentan a Cristo como la Cabeza de la Iglesia y el Señor del Cielo.
C. MESIAS.
"Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido
es, el Cristo)." (Juan 1:41) "Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el
Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas." (Juan 4:25)
"Mesías" es la palabra hebrea que tiene el mismo significado que "Cristo" en el griego, el
cual es "Ungido." El antiguo testamento está repleto de profecías del Mesías, mientras que
el nuevo testamento se dedica a proclamar el cumplimiento de ellas.
D. SEÑOR.
Este es el título de la deidad de Cristo, el título de autoridad. Los tres nombres principales
de Dios, según los Escritos del antiguo testamento, están resumidos en el nombre, "Señor."
Hemos aprendido que la palabra "Dios," en la versión Reina-Valera (1960), viene de la
palabra hebrea Elohim. Este nombre habla de la esencia divina y de todos los atributos y
cualidades que manifiestan su Persona. La palabra "Señor" viene de la palabra hebrea,
“ser,” que se traduce principalmente, "Jehová". "Adonai," que significa "Maestro," o
"Señor." Así que estos nombres se relacionan entre sí.
En el griego del nuevo testamento la palabra "Señor" viene de la palabra Kurios, y se
traduce "Señor," "Dios" o "Amo." Esta traducción es equivalente a la palabra del antiguo
testamento, Adonai, "Amo." Cristo, el Señor, es nuestro Amo. "...y vosotros, amos
(kurios), haced con ellos lo mismo, dejando las amenazas, sabiendo que el Señor (Kurios)
de ellos y vuestro está en los cielos, y que para él no hay acepción de personas." (Efesios
6:9) Véase: Colosenses 4:1. Este nombre enfatiza el señorío de Dios.
Como os expliqué anteriormente, el título "Señor" también incluye otro nombre de Dios, y
éste es "Jehová." Sabemos esto por la forma en que el mismo es usado en el nuevo
testamento. El nuevo testamento cita de las Escrituras del antiguo testamento, usando la
palabra "Señor" (Kurios), mientras que la palabra del antiguo testamento es "Jehová." La
Biblia dice, "Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor (antiguo testamento:
“Jehová”) tu Dios." (Mateo 4:7) En este verso, ambos Yahveh y Elohim ("tu Dios") se
atribuyen al Señor Jesucristo.
En la salvación debemos reconocer que Jesucristo es Jehová, Dios, y Amo. "Que si
confesares con tu boca que Jesús es el Señor (Jehová, Dios y el Señor), y creyeres en tu
corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo." (Romanos 10:9)
Si nosotros lo hemos confesado a El como Señor (Jehová, Dios y Señor), entonces lo
estamos honrando como Aquel que nos posee y tiene todo derecho sobre nuestras vidas y lo
que poseemos. Nosotros tenemos una gran responsabilidad delante de Él. Su voluntad debe
ser nuestra voluntad. "Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad
del Señor." (Efesios 5:17)
E. JESUCRISTO.
Este título del Señor combina su nombre personal, "Jesús," con su título oficial, "Cristo." El
énfasis queda en la primera parte, "Jesús," el Hijo del hombre, Dios en la carne. “Cristo”
enfatiza Su glorificación y el lugar que ocupa en los cielos, hoy. En otras palabras, Jesús se
humilló a sí mismo para salvarnos, pero ahora, es el Soberano victorioso.
F. CRISTO JESUS.
Este nombre hace lo opuesto del nombre Jesucristo. Pone énfasis en su exaltación presente,
más bien que su humillación. "Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en
Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a
que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a
los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose
obediente hasta la muerte, y muerte de cruz." (Filipenses 2:5-8)
G. EL SEÑOR JESUCRISTO.
Este es el nombre compuesto es del más amplio significado. "Bendito sea el Dios y Padre
de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares
celestiales en Cristo." (Efesios 1:3)
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LECCIÓN #2
H. YO SOY.
Cuando Jehová apareció a Moisés en la zarza que ardía y no se consumía y le mandó
testificar al faraón de Egipto, se identificó con el nombre "Yo Soy." "Dijo Moisés a Dios:
He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha
enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre? ¿Qué les responderé? Y
respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel:
YO SOY me envió a vosotros." (Éxodo 3:13-14)
Jesús declaró que El era el gran YO SOY ante sus discípulos y enemigos. (San Juan 8:23-
24; 13:19) En Getsemaní, cuando venía la multitud para llevar a Jesús como preso a Caifás,
El se identificó con este nombre divino. "Pero Jesús, sabiendo todas las cosas que le habían
de sobrevenir, se adelantó y les dijo: ¿A quién buscáis? Le respondieron: A Jesús nazareno.
Jesús les dijo: YO SOY. Y estaba también con ellos Judas, el que le entregaba. Cuando les
dijo: YO SOY, retrocedieron, y cayeron a tierra." (Juan 18:4-6) Cuando el Señor se
identificó como el gran YO SOY, cayeron a tierra, pero no en adoración. El podría haberles
destruido con una sola palabra, pero se entregó a la voluntad del Padre para sufrir por la
humanidad. En otro lugar el Señor dijo: "...Antes que Abraham fuese, YO SOY." (Juan
8:58) Pablo glorificó a Cristo, diciendo, "Porque en él habita corporalmente toda la plenitud
de la Deidad." (Colosenses 2:9)
I. EL HIJO DE DIOS.
Este nombre enfatiza la gloria y deidad personal de Cristo. "Respondiendo el ángel le dijo:
El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo
cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios." (Lucas 1:35) "Los judíos
le respondieron: Nosotros tenemos una ley, y según nuestra ley debe morir, porque se hizo
a sí mismo Hijo de Dios." (Juan 19:7) Véase: Juan 5:18.
El Señor Jesús es el Hijo de Dios. El cristiano es un hijo de Dios. El Señor Jesucristo es el
Hijo de Dios por relación y naturaleza. El cristiano es un hijo de Dios por regeneración y
adopción. El Señor Jesús ha sido el Hijo de Dios todo el tiempo y por toda la eternidad.
Una persona se convierte en una hija de Dios cuando confíe en Cristo, el Señor. (Juan
1:11-13)
J. EL HIJO DEL HOMBRE.
Este parece ser el título favorito del Señor, el título por el cual El se llamó a sí mismo una y
otra vez. "Y le dijo Jesús: Las zorras tienen sus guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas
el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza." (Lucas 9:58)
Este es el título milenial de Cristo. Dondequiera que esté registrado, se usa en conexión con
el reino del Señor Jesucristo en el reinado milenial. Aun en el antiguo testamento se destaca
la misma verdad. Algunos querrán debatir este punto diciendo que Ezequiel tomó a su
cargo ese mismo título, "el hijo del hombre." No obstante, quisiéramos que el lector se
refiriera a los pasajes donde el título es usado; porque allí se vislumbra la venida del Reino
Milenial. Por ejemplo, en Ezequiel 37 está la profecía del valle de los huesos secos que
habla de cuando toda la casa de Israel volverá a Palestina. Esto sucederá al comienzo del
milenio.
Este título es del Señor y no de los hombres. El cristiano es un hijo del hombre, pero El es
"el Hijo del Hombre."
El título, el Hijo del Hombre, se encuentra 88 veces en el nuevo testamento: una vez en
Hechos; una vez en Hebreos; dos veces en Apocalipsis; 84 veces en los evangelios y
ninguna vez en las epístolas. Las epístolas tienen que ver con la Iglesia, no con el reino
venidero del milenio. Cristo es el Rey del Reino, pero, también, es la Cabeza de la Iglesia.
Y como la Iglesia no es el Reino, por lo tanto, el título milenial de Cristo, "el Hijo del
Hombre," no se encuentra en las epístolas apostólicas.
K. HIJO DE ABRAHAM.
El Evangelio según Mateo comienza, "el libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David,
hijo de Abraham." (Mateo 1:1) "Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su
simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu
simiente, la cual es Cristo." (Gálatas 3:16) El Mesías prometido tenía que ser un judío.
Cristo era un judío y el Hijo de Abraham que cumplió todas las profecías mesiánicas, y por
tanto, era el "Ungido," el Cristo.
L. EL HIJO DE DAVID.
Este es el título de nobleza del Señor Jesús. El Rey de Reyes tenía que ser descendiente de
David, según la promesa. "Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a
decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!" (Marcos 10:47)
O. POSTRER ADAN.
"Postrer Adán" indica que no habrá otro hombre que le siga a El. Existen sólo dos hombres
en los registros de Dios: Adán y Cristo. Por consiguiente, el mundo está dividido bajo estas
dos supremacías: Adán y Cristo. Todos son de Adán por el nacimiento natural, y solamente
son de Cristo quienes han experimentado el nuevo nacimiento. "Así también está escrito:
fue hecho el primer hombre Adán, alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante." (I
Corintios 15:45)
P. EL VERBO.
"En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era el
principio con Dios." (Juan 1:1-2) Así como las palabras habladas revelan los pensamientos
invisibles de los hombres, también, el Verbo visible (Jesús) nos revela al Dios
invisible. (Juan 1:14)
Q. EMANUEL.
"He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel, que
traducido es: Dios con nosotros." (Mateo 1:23) Tal como la Escritura lo dice, Emanuel
significa "Dios con nosotros." Recordemos, entonces, que el Señor Jesús es "Dios con
nosotros." El ha dicho, "No te desampararé, ni te dejaré." (Hebreos 13:5)
R. SALVADOR.
"Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor." (Lucas
2:11) NO un ayudador, sino ¡un Salvador!
S. RABI.
Esto viene de la palabra hebrea que significa "Maestro." "Y volviéndose Jesús, y viendo
que le seguían, les dijo: ¿qué buscáis? Ellos le dijeron: Rabí (que traducido es, Maestro),
¿dónde moras?" (Juan 1:38)
T. RABONI.
Esto es lo mismo que la palabra "Rabí", que significa "Maestro," pero viene del idioma
caldeo. "Jesús le dijo: ¡María! volviéndose ella, le dijo: ¡Raboni! (que quiere decir,
Maestro)." (Juan 20:16)
U. MAESTRO.
"Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿por qué come vuestro Maestro
con los publicanos y pecadores?" (Mateo 9:11) Aquí el significado es "Instructor." La idea
de dueño no está inferida aquí, como en la palabra "Señor" (Adonai). El mundo reconoce
hoy que Jesús era un gran Maestro, pero no quiere confesarlo como Señor. El Señor Jesús
no es meramente nuestro Instructor. ¡Él es nuestro Dios, nuestro Jehová, nuestro Señor!
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LECCIÓN #3
Cuando hablamos de la encarnación de Cristo Jesús, el Hijo de Dios, significamos que Dios
se ha manifestado en carne. Esta es una verdad cardinal del cristianismo. Es la base
fundamental sobre la cual descansa nuestra fe. Sin la encarnación, el cristianismo no podría
sostenerse. No hay manera de deshacerse de la encarnación sin deshacerse del cristianismo.
Esto no nos ha sido revelado sólo por el hombre, sino por Dios mismo, a través de la
revelación de su Palabra.
"Porque quiero que sepáis cuán gran lucha sostengo por vosotros, y por los que están en
Laodicea, y por todos los que nunca han visto mi rostro; para que sean consolados sus
corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin
de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, en quien están escondidos todos los
tesoros de la sabiduría y del conocimiento." (Colosenses 2:1-3)
A. LA REALIDAD DE LA ENCARNACION.
Dos de los evangelios, Mateo y Lucas, registran la historia completa de la encarnación. Los
dos lo relatan de manera diferente, pero ambos concuerdan en la realidad de los hechos.
Mateo, quien retrata a Cristo como el Rey a través de todo el libro, introduce al Hijo de
Dios, diciendo, "El que nació Rey de los judíos..." Traza la genealogía de Jesús desde
Abraham, padre de las promesas, por David, el rey del pacto hasta José, su padre adoptivo.
Lucas, quien revela a Cristo como el Hombre perfecto, hace énfasis sobre la humanidad de
Jesús, mostrando que su linaje antecedía a través de María, hasta Natán (otro hijo de
David), luego hasta David, de ahí hasta Abraham, y finalmente hasta el primer hombre,
Adán.
1. La virginidad de María. Tanto Mateo como Lucas declaran que ella era una virgen. "El
nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se
juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo." (Mateo 1:18) "Al sexto mes el
ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen
desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen
era María... Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco
varón." (Lucas 1:26,27,34)
2. Su preñez antes de casarse con José. "Y José subió de Galilea cual estaba
encinta." (Lucas 2:5) Véase: Mat. 1:18-20.
3. La paternidad divina. Si José no era el padre de Jesucristo, ¿entonces, ¿quién era?
¡Dios, por supuesto! "Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su
nombre Jesús. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el
trono de David su padre... El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te
cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de
Dios." (Lucas 1:31,32,34)
B. LA MANERA DE LA ENCARNACION.
La razón por la cual muchos no creen en el nacimiento virginal de Jesucristo es porque
piensan que su nacimiento fue el nacimiento de un niño cualquiera, y no el nacimiento del
Hijo de Dios. Debemos recordar que ésta es la encarnación de Dios - ¡Dios manifestado en
carne! "E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en
carne..." (I Timoteo 3:16)
LECCIÓN #4
E. LA PERPETUIDAD DE LA ENCARNACION.
* Queremos decir lo "sempiterno de la encarnación."
1. Es esencial a la naturaleza humana de Cristo. Dios siempre será manifestado en carne
en la Persona de su Hijo, Jesucristo. Nuestro Señor, ahora en la gloria, tiene su naturaleza
humana glorificada.
2. Es esencial al sumo sacerdocio de nuestro Señor. "Así que, por cuanto los hijos
participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de
la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por
el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre... Por lo cual debía
ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote
en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo. Pues en cuanto él mismo
padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados." (Hebreos 2:14-
18)
"Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían
continuar; mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable, por
lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo
siempre para interceder por ellos. Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente,
sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos... hecho
perfecto para siempre." (Hebreos 7:23-28)
"Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el
cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios." (Hebreos 9:24) "Puestos los
ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él, sufrió
la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios." (Hebreos
12:2)
3. Es esencial al regreso y reino de nuestro Señor. "Y estando ellos con los ojos puestos
en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con
vestiduras blancas, los cuales también le dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando
al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le
habéis visto ir al cielo." (Hechos 1:10-11) "Porque dije: Para siempre será edificada
misericordia; en los cielos mismos afirmarás tu verdad. Hice pacto con mi escogido; juré a
David mi siervo diciendo: Para siempre confirmaré tu descendencia, y edificaré tu trono por
todas las generaciones." (Salmo 89:2-4) Véanse: Isaías 9:6-7; 55:3-4, Amós 9:11.
LECCIÓN #5
A. LA HUMANIDAD DE CRISTO.
En días pasados fue la humanidad y no la deidad de Cristo que estaba bajo ataque. No
importa en qué época vivamos, Satanás es el enemigo común quien mantiene encendido
este continuado ataque sobre nuestro Señor.
1. El era perfectamente humano. Por esto queremos significar que nuestro Señor, a pesar
de haber existido por tiempo y eternidad, sin embargo, cuando El se hizo carne, El poseía
un cuerpo, un alma, y un espíritu.
"Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y
cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo." (I
Tesalonicenses 5:23)
a. Su humanidad completa. El Señor Jesús, en su humanidad, poseía: (1) un cuerpo:
"Porque al derramar este perfume sobre mi cuerpo, lo ha hecho a fin de prepararme para la
sepultura." (Mateo 26:12) Véase: Hebreos 10:5. (2) un alma: "Ahora está turbada mi
alma; ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta
hora." (Juan 12:27) Véase: Mateo 26:38. (3) un espíritu: "y conociendo luego Jesús en su
espíritu que cavilaban de esta manera dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué caviláis así en
vuestros corazones?" (Marcos 2:8) Véanse: Lucas 10:21; 23:46.
b. Su apariencia humana. La mujer samaritana reconoció a Jesús como a un ser humano.
"¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos
y samaritanos no se tratan entre sí." (Juan 4:9) Después de la resurrección de entre los
muertos, El aún mantenía su apariencia humana, porque María, suponiendo que Jesús era el
hortelano, lo reconoció como a un ser humano. "Ella, pensando que era el hortelano, le dijo:
Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré." (Juan 20:15)
c. Su madre era humana. A pesar de que Dios era su Padre, no obstante el Señor Jesús
tuvo una madre humana, demostrando así que El era humano. "Pero cuando vino el
cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la
ley." (Gálatas 4:4) "Al tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la
madre de Jesús." (Juan 2:1) El apóstol Pablo fue separado para el evangelio, "...acerca de
su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David según la carne." (Romanos
1:3) Véanse: Mateo 2:11; 13:55; Juan 1:14.
d. Su desarrollo humano. Al ser perfectamente humano, el Señor nació, y creció como los
demás niños y niñas. "Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia
de Dios era con él... Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y
los hombres." (Lucas 2:40,52)
e. Sus limitaciones humanas. Siendo Dios, el Hijo de Dios se hizo hombre, y cuando lo
hizo, El se limitó a sí mismo y se sometió a la voluntad del Padre. Por consiguiente, El
poseía limitaciones humanas, las cuales eran flaquezas no pecaminosas. (1) El sintió
hambre. "Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo
hambre." (Mateo 4:2) (2) El tuvo sed. "Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba
consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed." (Juan 19:28) (3) El
experimentó cansancio. "Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del
camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta." (Juan 4:6) (4) El durmió. "Y
he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca;
pero él dormía." (Mateo 8:24) Véase: Mateo 26:36-40. Este pasaje describe en su totalidad
la prueba de Cristo en el huerto como un ser humano.
f. Su nombre humano. Su nombre era un nombre común de esa época. "Y dará a luz un
hijo, y llamarás su nombre Jesús porque él salvará a su pueblo de sus pecados." (Mateo
1:21) Véase: Lucas 2:21.
g. Su sufrimiento y muerte. Hay numerosos pasajes bíblicos que aclaran el hecho de que
El poseía un cuerpo humano y sufría como un ser humano. Véanse: Mateo 26:26-35; Juan
19:20; Lucas 22:44.
Si Jesús no era hombre, El no podría haber muerto, porque Dios, en su esencia pura, no
puede morir. Pero Jesús ciertamente murió. "Y no por sangre de machos cabríos ni de
becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el lugar santísimo,
habiendo obtenido eterna redención." (Hebreos 9:12) Asimismo, El se levantó de los
muertos, y ¡sigue siendo Hermano nuestro!
2. El es el humano perfecto.
a. Al trascender toda limitación de carácter. Todas las cosas se combinan en El. Cuando
miremos a todos los atributos de los hombres, descubrimos que algunos poseen una clase
de atributos mientras que otros poseen otras; pero en Jesucristo hallamos la perfecta
integridad y todos los atributos positivos de los hombres. El carácter de Jesús no se variaba
por las circunstancias.
(1) El posee toda perfección. Jesús nunca fue ahuyentado por el temor. Nadie jamás lo
amedrentó. El jamás fue exaltado por el éxito. Nosotros experimentamos esto. El diablo
nunca lo desconcertó. El es el Hombre por sobre todos los hombres. No podemos poner a
ninguno al mismo nivel del Señor Jesús. Por ejemplo, los grandes líderes mundiales de la
historia - César, Alejandro el Grande, sí, y hasta hombres piadosos, tales como D. L.
Moody y Billy Sunday - ellos nunca podrían llegar a la altura de El. Nosotros no podemos
colocar a ningún otro en la misma plataforma con el Señor Jesús.
*Hay sólo un lugar para Cristo, y ese lugar es el trono.
(2) El es sin pecado. Jesús es el único ser humano perfecto que el mundo ha visto jamás.
"Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos
hechos justicia de Dios en él." (II Corintios 5:21) Este verso de las Escrituras no significa
que Cristo nunca pecó, aunque El jamás cometió pecado; sino que, El era sin una naturaleza
pecaminosa.
Si un hombre viviera toda su vida sin pecar, él aún no sería perfecto. Al vivir sin cometer
pecado, esa persona estaría solamente triunfando sobre la naturaleza pecadora. Cristo nunca
tuvo una naturaleza pecadora. "...El Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de
Dios." (Lucas 1:35) Ha habido solamente un niño santo que jamás haya nacido en este
mundo, y le llamaron Jesús. Ningún borracho puede ayudar a otro borracho. Un hombre no
tiene que volverse ladrón para ayudar a un ladrón. El Señor Jesús no tuvo que asumir una
naturaleza pecaminosa a fin de poder ayudarnos a nosotros que la tenemos.
Cuando el Señor Jesús estuvo en el desierto por cuarenta días, El supo lo que era sentir
hambre. El sabe cómo es con nosotros cuando pasemos hambre. Ningún hombre que jamás
haya muerto en la estaca, o que haya pasado un período de prueba, ha sufrido como El
sufrió en la Cruz. El sabe lo que es sufrir. Los hombres tenemos algo en nosotros que desea
pecar, pero El jamás quiso pecar. El diablo trató de hacer que El deseara pecar.
¿Podría el Señor Jesús haber pecado si El hubiera querido? Dicha pregunta puede
contestarse declarando lo siguiente: "El no podría haber querido pecar, siendo el Hijo de
Dios." Pero, alguien podrá añadir, que si El no podría haber pecado, entonces, ¿por qué fue
El expuesto a la tentación? Si El no podría haber pecado, entonces la tentación fue una
burla. Esta es precisamente la respuesta. Porque El no fue probado para ver si pecaría; sino
que, El fue tentado para demostrar que El no quería pecar.
Si el Señor Jesús hubiera podido pecar aquí en la tierra, entonces, es posible que El aun
pudiera pecar en el cielo, al interceder por nosotros. Pero El no podría haber pecado en la
tierra, y El tampoco puede pecar en el cielo. El es nuestro Sumo Sacerdote perfecto.
b. Al trascender todas las limitaciones del tiempo. El es para toda época. Sus enseñanzas
no son anticuadas; sino que, están al día. Los libros de nuestros colegios y universidades no
se usan más de unos diez años, porque están cambiando constantemente. Pero, las palabras
del Señor Jesús permanecen firmes y seguras. El es quien dijo, "EI cielo y la tierra pasarán,
pero mis palabras no pasarán." (Mateo 24:35)
c. Al trascender todas las limitaciones de nacionalidad. El judío era exclusivo a todos
los pueblos. El Señor Jesús vino de la raza de gente más exclusiva del mundo; pero El
pertenece a todas las razas y tribus y a todas las gentes del mundo. El chino piensa de El
como si fuera chino, y el inglés piensa de El como si fuera inglés. Cuando somos salvos,
nosotros lo reclamamos como nuestro propio Salvador, no importa a qué raza
pertenezcamos.
Alguien ha dicho que Cristo o era mentiroso, o era lunático, o era todo lo que decía ser - "el
Señor." Ningún modernista puede decir que Cristo era un mentiroso, o que El sólo pensaba
que era Dios. Si fuera así, El tendría que haber sido un lunático. Por supuesto, El no es
mentiroso ni lunático. El es el Hijo de Dios, ¡Dios hecho hombre!
CRISTOLOGIA: La Doctrina de Cristo
LECCIÓN #6
B. LA DEIDAD DE CRISTO.
1. Predicciones divinas. "Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a
tus enemigos por estrado de tus pies." (Salmo 110:1) "Pero tú, Belén Efrata, pequeña para
estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son
desde el principio, desde los días de la eternidad." (Miqueas 5:2) Véanse: Isaías 7:14;
9:6,7; Jeremías 23:6 y Génesis 3:15.
2. Nombres divinos.
a. El es llamado Dios. "Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios
mío!" (Juan 20:28) "...vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los
siglos. Amén." (Romanos 9:5) "Aguardando la esperanza bienaventurada y la
manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo." (Tito 2:13) Véanse:
Mateo 1:23; Juan 1:1. Compárese: Salmo 45:6-7 con Hebreos 1:8.
b. El es llamado el Hijo de Dios. Esto denota igualdad con Dios. "También salían
demonios de muchos, dando voces y diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Pero él los
reprendía y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Cristo." (Lucas 4:41) "De
cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo
de Dios; y los que la oyeren vivirán." (Juan 5:25) "Por esto los judíos aun más procuraban
matarle, porque no sólo quebrantaba el día de reposo, sino que también decía que Dios era
su propio Padre, haciéndose igual a Dios." (Juan 5:18) Léanse: Marcos 1:1; Mateo
27:40-43; Juan 19:7; 10:30-36; 11:4; Romanos 8:3.
c. El es llamado Señor. "Porque el Hijo del Hombre es Señor del día de reposo." (Mateo
12:8) "Vosotros me llamáis Maestro, y Señor, y decís bien, porque lo soy." (Juan
13:13) "Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa." (Hechos
16:31) "Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y
SEÑOR DE SEÑORES." (Apocalipsis 19:17)
d. El es llamado otros nombres divinos. "Cuando le ví, caí como muerto a sus pies. Y él
puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; Yo soy el primero y el
último." (Apocalipsis 1:17) Véase: Apocalipsis 22:13.
3. Igualdad divina. "Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que
tuve contigo antes que el mundo fuese." (Juan 17:5) "Y el que me ve, ve al que me
envió." (Juan 12:45) "El cual, siendo en forma de Dios (Cristo Jesús), no estimó el ser
igual a Dios..." (Filipenses 2:6a) "Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la
Deidad." (Colosenses 2:9)
4. Parentesco divino. Su nombre está ligado con el nombre del Padre. "Yo y el Padre uno
somos." (Juan 10:30) "La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del
Espíritu Santo sean con todos vosotros." (II Corintios 13:14) "Y el mismo Jesucristo Señor
nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena
esperanza por gracia, conforte vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y
obra." (II Tesalonicenses 2:16-17)
5. Adoración divina. La adoración pertenece sólo a Dios. "Respondiendo Jesús, le dijo:
Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo
servirás." (Lucas 4:8) Cristo recibió verdadera adoración. Por lo tanto, ¡Cristo es Dios!
"...vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos
que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle... Y al
entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo
sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra." (Mateo 2:1,2, 11) Estos magos
no vinieron a adorar a María, sino a Cristo Jesús. Años más tarde El aceptó la adoración:
"Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente
eres Hijo de Dios." (Mateo 14:33) Véanse: Mateo 9:18; Lucas 24:42. Si Cristo no fuera
Dios, esta adoración habría sido idolatría.
*Dios manda que el Hijo sea adorado.
"Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo dice: Adórenle todos los ángeles
de Dios." (Hebreos 1:6) "Para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no
honra al Hijo, no honra al Padre que le envió." (Juan 5:23) Esto ha sido evidente en todas
las épocas, que los cristianos han adorado a Cristo como Dios. Los renacidos en Cristo no
habrían quedado satisfechos con la adoración de un mero ser humano.
6. Atributos divinos.
a. Omnipotencia. "Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el
cielo y en la tierra." (Mateo 28:18) (1) El tiene poder sobre la muerte. "Le dijo Jesús: Yo
soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel
que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?" (Juan 11:25-26) (2) El tiene
poder sobre la naturaleza. "Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los
cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean
principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él. Y él es antes de todas las
cosas, y todas las cosas en él subsisten." (Colosenses 1:16-17) (3) El tiene poder sobre los
demonios. "Y estaban todos maravillados, y hablaban unos a otros, diciendo: ¿Qué palabra
es ésta, que con autoridad y poder manda a los espíritus inmundos, y salen?" (Lucas 4:36)
b. Omnisciencia. "ahora entendemos que sabes todas las cosas, y no necesitas que nadie te
pregunte; por esto creemos que has salido de Dios." (Juan 16:30) "...y Pedro le respondió:
Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas." (Juan
21:17) Véanse: Mateo 9:4; 12:25; Lucas 6:9; 9:47; 10:.2; Juan 1:48; Juan 4:15-19;
Marcos 2:8.
Esta pregunta de los doctores de Jerusalén demuestra la omnisciencia del Señor Jesús: "...
¿Cómo sabe éste letras, sin haber estudiado?" (Juan 7:15) Esto nos conduce a enterarnos
de que Cristo nunca recibió instrucción humana. El no necesitó escuela ni tutores. Sus
discípulos se sentaron a sus pies. ¿A los pies de quién se sentó El? ¡A los pies de ninguno!
Pablo era un alumno de Gamaliel, pero, ¿quién instruyó a Jesús? ¡Nadie! pero Cristo mismo
dijo, "Aprended de mí."
A nosotros se nos aconseja a veces que nos dirijamos a una autoridad superior, pero ¿a qué
autoridad se dirigió El? A ninguna otra, porque El tenía toda autoridad. ¿Cuándo dijo Jesús,
"No me acuerdo, tendré que consultarlo?" ¡Nunca! Jamás lo tomaron desprevenido.
En Marcos 12:13 leemos estas palabras: "Y le enviaron algunos de los fariseos y de los
herodianos, para que le sorprendiesen en alguna palabra." Ellos trataron de atraparlo en sus
palabras, pero Jesús era conocedor de toda sabiduría, y sus perseguidores quedaron
perplejos ante su omnisciencia.
(1) Su manera de enseñar.
(a) Con sencillez. Sus ilustraciones eran hechas al punto. Las sacaba de la vida misma. El
no tenía necesidad de un archivo.
(b) Con autoridad. "porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los
escribas." (Mateo 7:29) Véase: Marcos 1:22.
(2) Lo que El enseñaba.
(a) Doctrina. Lo que Cristo Jesús enseñó no es popular hoy. Los modernistas creen que la
salvación viene mediante las buenas obras y la vida moral de uno. Cristo enseñó que todos
los hombres son pecadores y depravados de la gracia de Dios.
(b) Ética. La ética debe fundamentarse en la doctrina. No hay duda de que Cristo
verdaderamente enseñó la práctica de la ética, pero la doctrina era primera.
c. Omnisapiencia. "En él están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del
conocimiento." (Colosenses 2:3)
d. Omnipresencia. "Y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del
mundo." (Mateo 28:20) "Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; El Hijo del
Hombre, que está en el cielo." (Juan 3:13)
e. Inmutabilidad. "Ellos perecerán, mas tú permaneces; y todos ellos se envejecerán como
una vestidura, y como un vestido los envolverás, y serán mudados; pero tú eres el mismo, y
tus años no acabarán." (Hebreos 1:11,12) "Mas éste, por cuanto permanece para siempre,
tiene un sacerdocio inmutable." (Hebreos 7:24) "Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por
los siglos." (Hebreos 13:8) Jesús puede cambiar su ubicación física, pero su persona nunca
cambia.
f. Sempiternidad. "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era
Dios. Este era en el principio con Dios." (Juan 1:1) "Pero tú, Belén Efrata, pequeña para
estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son
desde el principio, desde los días de la eternidad." (Miqueas 5:2) "Jesús les dijo: De cierto,
de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy." (Juan 8:58) "No temas; yo soy el
primero y el último." (Apocalipsis 1:17)
g. Santidad. "El cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca." (I Pedro 2:22) "Y
sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él." (I Juan
3:5) Véase: Hebreos 7:26.
h. Amor. Pablo oró para que los Efesios pudieran "...conocer el amor de Cristo, que excede
a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios." (Efesios 3:19)
El amor de Dios es: (1) espontáneo, (2) eterno, (3) infinito, (4) inagotable, (5)
invencible. Véanse: Efesios 5:25; Apocalipsis 1:5.
i. Rectitud y justicia. "Mas vosotros negasteis al santo y al justo, y pedisteis que se os
diese un homicida." (Hechos 3:14)
7. Oficios divinos.
a. Creación. La creación es un acto y una obra de Dios. Cristo creó por tanto, Cristo es
Dios. "Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay
en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean
potestades; todo fue creado por medio de él y para él." (Col. 1:16) Véanse: Juan 1:3,10;
Efesios 3:9; Hebreos 1:10.
b. Preservación. "El cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su
sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la
purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la
Majestad en las alturas." (Hebreos 1:3) "Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas
en él subsisten (se mantienen en unidad)." (Colosenses 1:17)
c. Perdón. "Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados." (Lucas 7:48) Véase: Marcos
2:5-10.
d. Resurrección. "Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me
diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite el día postrero. Y esta es la voluntad del que
me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo lo
resucitaré en el día postrero." (Juan 6:39-40)
e. Transformación. "Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo
que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él,
porque le veremos tal como él es." (I Juan 3:2) Véase: Filipenses 3:21.
f. Juicio. "Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo." (Juan
5:22) Véanse: Hechos 17:31; Mateo 16:27; 25:31; Romanos 2:16; 14:10; II Corintios
5:10.
g. Salvación. "Y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi
mano." (Juan 10:28) Véanse: Juan 5:25; 6:47; 10:10; 17:2.
C. LAS DOS NATURALEZAS EN UNA PERSONA.
Los hombres no pueden entenderlo. Esta es una prueba de que la Biblia es la Palabra de
Dios, porque si el hombre hubiera escrito la Biblia, él habría dejado las dos naturalezas de
Cristo fuera de ella. Estos son hechos divinos, y Dios no trata de explicarlos, sino que hace
una simple declaración del hecho. Cristo posee una naturaleza humana y una naturaleza
divina, y ambas son completas.
No es bíblico decir que Cristo es Dios y hombre; sino que El es el Dios-Hombre. Un tipo de
su doble naturaleza puede hallarse en las tablas del tabernáculo. Las tablas eran de madera
y oro. Era una tabla, con dos materiales; no dos tablas. La madera nunca se volvió oro, y el
oro nunca se volvió madera. Cristo tenía sólo una personalidad, no dos. Dos naturalezas,
con una personalidad.
Algunos tratan de hacer que Juan 1:14 diga, "El Verbo se volvió hombre;" pero el texto
dice: "Y aquel Verbo fue hecho carne." Si hacemos que Cristo tenga dos personalidades,
entonces estamos haciendo que la divinidad sea una "cuadrinidad" en vez de una trinidad.
LECCIÓN #7
A. LA REALIDAD DE SU MUERTE.
b. En predicciones:
(1) La simiente de la mujer. (Génesis 3:15)
(2) El sacrificio por el pecado. (Salmo 22)
(3) Sus sufrimientos vicarios. (Isaías 53)
(4) El Mesías cortado. (Daniel 9:26)
(5) El Pastor herido. (Zacarías 13:6-7)
2. La revelación del nuevo testamento.
a. En general. Una tercera parte del Evangelio según Mateo, más de la tercera parte del
Evangelio según Marcos, una cuarta parte del Evangelio según Lucas, y la mitad del
Evangelio según Juan tratan de la última semana de Cristo antes de su crucifixión.
b. En particular.
(1) La eficacia de su muerte.
(a) Su muerte. "Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte
de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida." (Romanos
5:10) Véanse: Filipenses 2:8; Hebreos 2:9-14; Apocalipsis 5:6-12.
(b) Su cruz. "Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente
tropezadero, y para los gentiles locura." (I Corintios 1:23) Véanse: Gálatas 3:1; 6:14;
Efesios 2:16; Colosenses 1:20.
(c) Su sangre. "Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada
para remisión de los pecados." (Mateo 26:28) Véanse: Marcos 14:24; Ef. 1:7; Col. 1:14;
I Juan 1:7; Hebreos 9:12-25; Apocalipsis 1:5, 5:9.
B. LA FORMA DE LA MUERTE.
1. Una muerte natural. Su muerte fue la clase de muerte que es experimentada por todos
los hombres.
*Ella tenía que ser una muerte natural y literal, porque El era el Hombre que moría por
todos los hombres.
2. Una muerte anormal. Dios no puede morir, pero Dios tenía que morir para poder
convertirse en el Sustituto del hombre. Por consiguiente, El tomó la forma humana para
poder morir. No obstante, El no contrajo pecado mientras vivió en este mundo. El hombre
muere a causa del pecado (Romanos 6:23); pero El no tenía pecado. Si no hubiese sido por
nuestros pecados, El jamás habría gustado la muerte.
3. Una muerte preternatural. La muerte de Cristo fue determinado antes de la caída de
Adán. Antes que el hombre pecara, Dios había hecho provisión para el Calvario, porque
Cristo es el Cordero inmolado "...desde antes de la fundación del mundo." (I Pedro
1:20) ¿Podía la sangre de los toros y machos cabríos quitar los pecados cometidos antes del
Calvario? ¡Por supuesto que no! Puesto que todos los pecados cometidos, tanto antes como
después de la cruz, fueron cargados sobre El en el Calvario. (Romanos 3:25)
4. Una muerte sobrenatural. Aunque ya hemos declarado que la muerte de Cristo fue una
muerte natural, sin embargo ella fue diferente de la muerte de otras personas. "Por eso me
ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que
yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar.
Este mandamiento recibí de mi Padre." (Juan 10:17,18)
*Su muerte fue de su propia voluntad. Por lo general, un hombre tardaba dos días para
morir por crucifixión, pero Cristo murió en seis horas. Mateo 27:46 y 50 declaran que El
clamó a gran voz, demostrando que sus fuerzas no lo habían abandonado. El murió en su
fortaleza. El entregó su vida. Nadie se la quitó. El fue majestuoso, aun en su muerte en la
cruz.
Por consiguiente, podemos ver que Cristo sufrió dos muertes por nosotros. La primera era
la separación del alma y el espíritu del cuerpo. La segunda era la separación de Dios. Cristo
sufrió la segunda muerte primero, y la primera muerte al último. El sufrió la segunda
muerte cuando fue separado del Padre, por cuanto gritó, "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me
has desamparado?" (Mateo 27:46) Cristo, el mismo Hijo de Dios, pudo sufrir en seis horas
lo que el pecador soportaría a través de la eternidad.
C. TEORIAS ANTIBIBLICAS.
"Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras." (I Corintios
15:3) Cualquier enseñanza que no sea bíblica es falsa.
1. Dicen que la muerte de Cristo fue la muerte de un mártir. "Cristo murió así para
mostrarnos que vale la pena morir por la verdad." ¿Cómo pueden los creyentes responder a
este argumento? Simplemente con estas preguntas: ¿Por qué Cristo no lo declaró así? ¿Por
qué Pablo no lo declaró así? ¿Por qué Pedro no lo dijo? ¿Por qué Juan y Lucas tampoco lo
declararon? Si Cristo murió una muerte de mártir, ¿por qué los apóstoles no dijeron, "Cree
en la muerte de Esteban y serás salvo", puesto que Esteban era un mártir, también? Si
Cristo murió una muerte de mártir, ¿por qué el Padre no le consoló en su muerte como lo ha
hecho con otros mártires a través de los siglos? Mas Cristo clamó, "Dios mío, Dios mío,
¿por qué me has desamparado?"
2. Dicen que la muerte de Cristo fue accidental. Mediante la declaración anterior los
críticos quieren significar que Cristo fue la víctima de una turba encolerizada. Nosotros
sabemos que esto no es cierto porque El estaba consciente de su muerte futura. En San
Juan, Jesús habló siete veces de "mi hora," la cual era futura, y la cual era el Calvario. No
era necesario que El muriera. Los clavos no sujetaban a Cristo sobre la cruz, sino su propia
voluntad. "Si eres Hijo de Dios, desciende de la Cruz," le gritaban, burlándose de él; pero
Cristo no vino del cielo para bajarse de la cruz.
3. Dicen que la muerte de Cristo fue como un ejemplo moral. Esta teoría sostiene que
un borrachín sólo tiene que pensar en Cristo para mejorarse. Para refutar esto, preguntamos:
"¿Por qué no se mejoraron los que le crucificaron? Si el ejemplo de Cristo es para el
mejoramiento del mundo, entonces el cristianismo es un fracaso. ¿Por qué no
contemplamos la cruz de Pedro, puesto que él fue crucificado con la cabeza hacia abajo? El
hombre necesita más que una mejora moral.
4. Dicen que la muerte de Cristo era para mostrar el desagrado de Dios con el
pecado. En otras palabras, algunos creen que el desagrado de Dios por el pecado está
representado en la cruz, en vez del infierno. Si la declaración precedente es verdad, ¿qué
razón tendría la encarnación? ¿Por qué no crucificar a un simple pecador, en vez del mejor
Hombre que ha vivido?
5. Dicen que la muerte de Cristo fue para mostrar al hombre que Dios le ama. Dios
ciertamente ama al hombre, y la cruz lógicamente muestra que Dios lo ama; pero la muerte
de Cristo no fue sólo para mostrar el amor de Dios.
6. Dicen que la muerte de Cristo fue la muerte de un criminal. ¿Puede ser posible que
alguien pueda aferrarse a esta teoría? La respuesta es "sí." Y nosotros refutamos esta
teoría declarando que Pilato no halló culpa en El. Un estudio del juicio de Cristo, según los
registros evangélicos, refuta esta teoría.
CRISTOLOGIA: La Doctrina de Cristo
LECCIÓN #8
1. Expiación. Esta palabra del antiguo testamento significa "cubrir." Los únicos dos lugares
en el nuevo testamento donde puede hallarse la palabra "expiación" son Hebreos 2:17 y
10:6-8, los cuales citan Escrituras del antiguo testamento. Esta palabra hebrea está
traducida correctamente en Romanos 5:11, "reconciliación." No obstante, en el nuevo
testamento la idea significa "estar de acuerdo," "estar a una y en paz con Dios," mediante el
sacrificio de su Hijo Jesucristo.
2. Sacrificio. "Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura
como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros." (I
Corintios 5:7) Véanse: Ef. 5:2; Hebreos 9:26; 10:12.
3. Ofrenda. "En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de
Jesucristo hecha una vez para siempre... Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para
siempre a los santificados." (Hebreos 10:10,14)
4. Rescate. "Como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar
su vida en rescate por muchos." (Mateo 20:28) Nosotros hemos sido redimidos por un
precio, el cual fue la sangre de Jesucristo. Véanse: I Pedro 1:18-19; I Timoteo 2:5-6.
5. Propiciación. "Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los
nuestros, sino también por los de todo el mundo." (I Juan 2:2) Véanse: I Juan 4:10;
Romanos 3:25.
La ley demandaba la muerte por el pecado; por consiguiente, la sangre del sacrificio era
colocada sobre el propiciatorio (Éxodo 25:22; Levítico 16:13-14), mostrando que la
muerte había sido efectuada. Dios miraba el propiciatorio y veía la sangre y quedó
satisfecho. Desde el Calvario en adelante, Dios mira a nuestro Propiciatorio, el cual es
Cristo, y queda satisfecho. Por consiguiente, el pensamiento fundamental de la propiciación
es "satisfacción."
6. Reconciliación. "Que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no
tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la
reconciliación." (II Corintios 5:19) Véase: Col. 1:20. La palabra "reconciliación" significa
causar, o efectuar un cambio completo. Las Escrituras nunca dicen que Dios se reconcilia.
El hombre es quien tiene que ser reconciliado y quien necesita un cambio total.
7. Substitución. Substitución no es una palabra bíblica, pero ciertamente es una idea
bíblica. "Más él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados, el castigo
de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos
descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el
pecado de todos nosotros." (Isaías 53:5-6) Véanse: I Pedro 3:18; II Corintios 5:1.
8. Testador. Un testamento es un documento que entra en vigor cuando el testador muera.
Por consiguiente, nuestra herencia es aquello que recibiremos, lo cual fue hecho posible por
la muerte del Señor Jesús. "Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que
interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto,
los llamados reciban la promesa de la herencia eterna. Porque donde hay testamento, es
necesario que intervenga la muerte del testador. Porque el testamento con la muerte se
confirma; pues no es válido entretanto que el testador vive." (Hebreos 9:15-17) Véanse:
Colosenses 1:12-14; Efesios 1:1-7.
F. EL ALCANCE DE SU MUERTE.
1. Declaraciones Generales.
a. Su universalidad. La muerte de Cristo fue potencialmente por todos los hombres, por
los que creen, y por los que no creen. "Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor
que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la
muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos." (Hebreos 2:9) Véanse:
I Timoteo 2:6; 4:10; Tito 2:11; II Pedro 3:9.
b. Su limitación. La muerte de Cristo en la cruz fue condicional, puesto que la eficacia de
la misma depende del arrepentimiento y la aceptación de Cristo por el pecador. "Que por
esto mismo trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente, que es
el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen." (I Timoteo 4:10)
2. Declaraciones particulares.
a. Cristo murió por el creyente. "Quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de
toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras." (Tito
2:14) Véanse: Efesios 5:2; Gálatas 2:20; I Timoteo 4:10.
b. Cristo murió por la Iglesia. "Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a
la Iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el
lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa,
que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin
mancha." (Efesios 5:25-27)
c. Cristo murió por los pecadores. "Porque también Cristo padeció una sola vez por los
pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la
carne, pero vivificado en espíritu." (I Pedro 3:18) Véanse: I Timoteo 1:15; Romanos
5:10.
d. Cristo murió por el mundo entero. "...y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno
eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos
has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación." (Apocalipsis
5:9) Véanse: San Juan 3:16; 1:9; I Juan 2:2.
3. En relación a Satanás.
a. Le quitó el derecho. "Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo
será echado fuera." (Juan 12:31)
b. Destruyó su imperio. "Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él
también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio
de la muerte, esto es, al diablo." (Hebreos 2:14)
c. Libró a las almas. "El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y traslado al
reino de su amado Hijo." (Colosenses 1:13) Véase: Efesios 6:12.
4. En relación al universo material. "Por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda
plenitud, y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra
como las que está en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su
cruz." (Colosenses 1:19-20)
Nota: Algunos enseñan que Filipenses 2:9-11 revela el hecho de la salvación universal,
pero esto no es así. Este pasaje declara la verdad de la sumisión y adoración de toda la
creación, pero no la salvación de ella.
CRISTOLOGIA: La Doctrina de Cristo
LECCIÓN #9
A. LA IMPORTANCIA DE LA RESURRECCION.
En la Biblia hay varios relatos de personas que fueron levantadas de entre los muertos.
Estas personas, sin embargo, no fueron resucitadas, sino restauradas a vida, porque ellas
volvieron a morir. Nuestro Señor resucitó, habiendo muerto definitivamente y habiendo
sido levantado de los muertos; y ahora, vive y permanece para siempre.
1. Su lugar en las Escrituras. En el nuevo testamento hay trece o catorce referencias
concernientes a la ordenanza del bautismo, y todavía son menos las veces que mencionan la
Cena del Señor. Sin embargo, la verdad de la resurrección se menciona más de cien veces.
2. Su parte en el testimonio apostólico. "Y con gran poder los apóstoles daba testimonio
de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos." (Hechos
4:33) Véanse: Hechos 2:32; 17:18; 23:6.
3. Su prominencia en el evangelio. Si Cristo no hubiera resucitado, no habría evangelio.
"Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado... Porque primeramente os
he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las
Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras." (I
Corintios 15:1-4)
4. Su importancia en la salvación.
*Exégesis de I Corintios 15:12-20:
a. Primer postulado. "Pero si se predica de Cristo que resucitó de los muertos, ¿cómo
dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos?" (v. 12)
b. Segundo postulado. "Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo
resucitó." (v. 13) Si nosotros no vamos a ser resucitados, entonces Cristo no resucitó,
tampoco.
c. Tercer postulado. "Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana
es también vuestra fe." (v. 14) Si Cristo no resucitó, el cristianismo es una falsedad.
d. Cuarto postulado. "Y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado
de Dios que él resucitó a Cristo, al cual no resucitó, si en verdad los muertos no
resucitan." (v. 15) Si Cristo no resucitó, todo predicador evangélico es un farsante.
e. Quinto postulado. "Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si
Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados." (v. 16-17) Si El no
resucitó, todavía está muerto, por tanto El no puede redimirnos. La penalidad pagada por
cualquier crimen no está totalmente pagada hasta que la persona por quien fue pagada esté
puesta en libertad. Mientras Cristo estaba en la tumba, la penalidad no había sido absuelta.
Este pasaje de las Escrituras fue escrito a los creyentes para comprobar la resurrección
corporal de Cristo.
f. Sexto postulado. "Entonces también los que durmieron en Cristo perecieron." (v. 18) En
otras palabras, ellos se han ido todos, como las bestias del campo, si Cristo no resucitó de
los muertos.
g. Séptimo postulado. "Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más
dignos de conmiseración de todos los hombres." (v. 19) Si toda nuestra esperanza está
apostada a la resurrección de Cristo, y si él no ha resucitado, entonces somos los más
desgraciados de todos los hombres. No podemos hacer nada para merecer, o ganar la
salvación; y si nuestro Salvador no ha resucitado, no tenemos ninguna esperanza de
salvarnos.
h. Octavo postulado. "Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que
durmieron es hecho." (v. 20) ¡Alabado sea el Señor! ¡El ha resucitado! ¡Nuestro Redentor
vive para siempre!
B. EL SIGNIFICADO DE LA RESURRECCION.
*Por resurrección nosotros queremos significar la resurrección corporal, no espiritual.
1. El testimonio de la tumba vacía. Los guardias fueron puestos para asegurarse de que no
quitaran el cuerpo de Cristo de la tumba, mas no pudieron impedir su resurrección.
"Entonces ellos fueron y aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y poniendo la
guardia." (Mateo 27:66)
2. El reconocimiento de los discípulos. "Luego dijo a Tomás: pon aquí tu dedo y mira mis
manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.
Entonces Tomás respondió: ¡Señor mío, y Dios mío!" (Juan 20:27,28)
3. Los apóstoles son testigos. "A ese Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos
testigos." (Hechos 2:32)
4. El testimonio del mismo Señor. "Y comenzó a enseñarles que le era necesario al Hijo
del Hombre padecer mucho, y ser desechado por los ancianos, por los principales
sacerdotes y por los escribas, y ser muerto, y resucitar después de tres días." (Marcos 8:31)
5. La proclama de nuestra transformación. "Mas nuestra ciudadanía está en los cielos,
de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo
de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder
con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas." (Filipenses 3:20-21)
C. LAS TEORIAS ANTIBIBLICAS.
1. La teoría del cuerpo no enterrado. Con esta declaración los incrédulos sostienen que la
tumba nunca fue ocupada, que los cadáveres de los dos ladrones junto con el de Cristo,
fueron arrojados a la pila de basura. Sin embargo, esto puede refutarse con la propia ley de
los judíos. "Si alguno hubiere cometido algún crimen digno de muerte, y lo hiciereis morir,
y lo colgareis en un madero, no dejaréis que su cuerpo pase la noche sobre el madero; sin
falta lo enterrarás el mismo día, porque maldito por Dios es el colgado; y no contaminarás
tu tierra que Jehová tu Dios te da por heredad." (Deuteronomio 21:22-23)
2. La teoría de la tumba no vaciada. Aquellos que sostienen esta teoría dicen que Cristo
todavía está en el sepulcro. Ciertamente, el sentido común refutaría este argumento, porque
si Cristo no hubiera resucitado, el diablo habría hecho que su cuerpo fuese encontrado en
algún momento durante los últimos dos mil años.
3. La teoría que el cuerpo fue quitado. Esta teoría expone que José de Arimatea sacó el
cuerpo de Cristo de la tumba. A este argumento preguntamos: "Si José sacó el cuerpo del
sepulcro, ¿por qué no sacó los lienzos, también?" Además, debemos admitir que si José
realmente quitó el cuerpo, tendría que haberlo hecho en secreto. Y si lo hizo en secreto,
¿por qué no fue puesta la piedra nuevamente en su lugar, cerrando la entrada del sepulcro?
4. La teoría que María Magdalena se equivocó. Esta teoría sostiene que ella no entendió
bien lo que había dicho la persona en el sepulcro. Refutamos esta teoría afirmando que la
Palabra de Dios no lo declara así, y que ella es la única testigo ocular de los hechos.
5. La teoría de la decepción deliberada. Esta suposición persiste en la idea de que Cristo
no murió en absoluto, sino que más bien El se desmayó en la cruz y fue revivido por el aire
fresco de la tumba. Si éste fuera el caso, ¿a dónde fue el Señor Jesucristo después? Siendo
que El se había convertido en un objeto de gran interés para todo el pueblo, seguramente
que El hubiera sido reconocido y abiertamente aceptado o rechazado.
6. La teoría del fraude. Esta afirma que los apóstoles simplemente mintieron y engañaron
a los que escucharon sus palabras; sin embargo, todos los apóstoles, con la excepción de
Juan, fueron martirizados. ¿Por qué? Por la devoción de ellos al Señor Jesucristo y su
resurrección. ¿Habría ellos sacrificado sus vidas por una mentira? ¡Yo creo que no!
7. La teoría de la autodecepción. En otras palabras, esta especulación declara que los
apóstoles tuvieron una ilusión; es decir, ellos pensaron que Cristo había resucitado de los
muertos, y lo continuaron pensando tanto que después de un tiempo lo creyeron. Sabemos,
por la experiencia humana, que las decepciones pronto se desvanecen, y nos despertamos a
la realidad. Los apóstoles no podrían haberse engañado a sí mismos por mucho tiempo.
8. La teoría de la alucinación. Esta idea supone que los apóstoles pensaron que ellos
realmente habían visto al Salvador resucitado, cuando esto era meramente una alucinación
ocasionada por los nervios y la excitación. ¿Sería posible imaginarnos a Pedro sufriendo de
un delirio, y a Tomás de un ataque de histeria?
9. La teoría de la reminiscencia. Este punto de vista describe a los histéricos apóstoles
huyendo a Samaria, y una vez solos en este lugar, comienzan a pensar que Jesús aún está
con ellos. De ahí es que ellos sacaron la idea de que El se levantó de los muertos. Sin
embargo, las Escrituras declaran que los apóstoles se quedaron en Jerusalén, a puertas
cerradas, hasta que El se reveló a sí mismo a ellos.
10. La teoría del mal entendido. Este razonamiento admite que el Salvador murió, pero
afirma que los apóstoles predicaron la resurrección de su espíritu, y no de su cuerpo, y que
la gente lo entendió mal. No obstante, la palabra "resurrección" jamás está relacionada con
el espíritu, sino más bien con el cuerpo, puesto que el espíritu nunca muere.
11. La teoría de la visión espiritual. Esta suposición sostiene que los apóstoles en realidad
vieron algo. Pero lo que ellos vieron fue una visión mentirosa, y no al Señor. El diablo los
había engañado. Sin embargo, si había algo que el diablo no quería que ellos no creyeran,
ese algo era la resurrección de Cristo, ya sea producida por una falsa visión o la cosa real.
Además, Cristo mismo disipa este argumento declarando, después de su resurrección, que
"un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo." (Lucas 24:39)
12. La teoría de los mellizos. Aquellos que ofrecen esta sugerencia dicen que Cristo tenía
un hermano mellizo, y que tres días después que El había sido crucificado y sepultado, su
hermano mellizo se mostró a sí mismo, declarando que él era el Cristo resucitado de los
muertos. Nosotros preguntamos, "¿Dónde estuvo escondido este hermano mellizo por los
treinta y tres años?"
Nota: Ninguna de estas 12 teorías tiene la razón porque contradicen el testimonio claro de
la Palabra de Dios.
E. EL RESULTADO DE LA RESURRECCION.
1. En relación a Cristo mismo.
a. Fue el sello de la aceptación. En otras palabras, el sacrificio de Cristo fue suficiente y
aceptado por Dios. Fue el "Amén" de Dios en repuesta al "consumado es" de su Hijo
Amado.
b. Fue la marca de su divina filialidad. Cristo "fue declarado Hijo de Dios con poder,
según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos." (Romanos 1:4) Al
ser clavado en la cruz, El fue maldito por Dios. Dios no iba a permitir que su Hijo
permaneciera bajo esta maldición; por tanto, Dios lo resucitó de los muertos.
c. Fue la confirmación de su victoria.
(1) Sobre el diablo. Si el diablo solamente hubiera podido mantener a Cristo en la tumba,
la victoria completa habría sido de Satanás. Sin embargo, el Señor Jesucristo se levantó de
los muertos, garantizando la salvación para toda alma creyente. El creyente recibe el
mandamiento de vestirse de toda la armadura de Dios a fin de poder estar firme contra las
asechanzas del diablo. Una de las piezas de tal armadura es el yelmo de la
salvación. (Efesios 6:10-17)
(2) Sobre la muerte. "Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me
veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis. En aquel día vosotros conoceréis que yo
estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros." (Juan 14:19-20)
d. Fue la ilustración de inmortalidad. "...ahora ha sido manifestada por la aparición de
nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad
por el evangelio." (II Timoteo 1:10)
2. En relación al creyente.
a. Demuestra su justificación. "...Jesús, Señor nuestro, el cual fue entregado por nuestras
transgresiones, y resucitado para nuestra justificación." (Romanos 4:24,25)
b. Ilustra su poder. Pablo pidió a Dios que les diera a los Efesios el "...espíritu de
sabiduría y de revelación en el conocimiento de él... para que sepáis cual es... la
supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación
del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a
su diestra en los lugares celestiales." (Efesios 1:17-20)
c. Provee un sumo sacerdote. "Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que
por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos." (Hebreos
7:25) Véanse: Romanos 8:34; Hebreos 3:1; 7:22.
d. Engendra una viva esperanza. "Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la
resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, reservada en los
cielos para vosotros." (I Pedro 1:3-4)
e. Garantiza nuestra resurrección. "Sabiendo que el que resucitó al Señor Jesús, a
nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros." (II
Corintios 4:14) Véanse: I Corintios 15:22; I Tesalonicenses 4:14.
3. En relación al mundo.
a. Da evidencia de su verdad. Todo lo que El habló está substanciado por su resurrección,
porque Dios no habría resucitado de los muertos a un mentiroso para después declarar, que
El era su Hijo. La resurrección de Cristo demostró que Dios se agradó de su Hijo.
b. Da evidencia de la resurrección de todos los hombres. "Porque así como en Adán
todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados." (I Corintios 15:22)
c. Da evidencia del juicio de buenos y malos. "Por cuanto ha establecido un día en el cual
juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con
haberle levantado de los muertos." (Hechos 17:31) Véase: Hebreos 9:27.
CRISTOLOGIA: La Doctrina de Cristo
LECCIÓN #10
C. LA NATURALEZA DE LA ASCENSION.
1. El ascendió corporal y visiblemente. Lucas escribió, "de todas las cosas que Jesús
comenzó a hacer y a enseñar, hasta el día en que fue recibido arriba, después de haber dado
mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido." (Hechos 1:1-
2) Véase: Hechos 1:9-11.
2. El traspasó los cielos. "Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los
cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión." (Hebreos 4:14)
3. El fue hecho más sublime que los cielos. "Porque tal sumo sacerdote nos convenía;
santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los
cielos." (Hebreos 7:26) Esto significa que El recibió mayor gloria que todos los seres
creados en el cielo.
4. El se sentó a la diestra de Dios. "Ahora bien, el punto principal de lo que venimos
diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la
majestad de Dios." (Hebreos 8:1) Véanse: Efesios 1:20; Colosenses 3:1.