La Introducción:
La dedicación de un niño al Señor es un momento en que los padres expresan sus mejores deseos para el futuro de su
hijo en el Señor. Es también una oportunidad de recordar a todos los padres presentes de su responsabilidad de criar a
sus hijos en el Señor, y de afirmar la responsabilidad de la iglesia de fortalecer a las familias de la grey.
Es un momento de felicidad para toda la familia, por lo cual hay que reconocer a todos presentes y si desean permitirlos
pasar adelante a estar con el niño. Tenga preparado un Certificado de Dedicación hecho de antemano y permita a las
fotografías, abrazos, etc.
La Ceremonia:
LUCAS 2:22
MATEO 19:14
Voy a pedir que pasen nuestros hermanos Christian Miguel Angel y Bianca Judith Gastelum Penuelas,
con todos sus familiares que están con nosotros en esta mañana para atestiguar la dedicación de su hija Chrisbian
Gastelum Penuelas.
Nació el 9 de Enero del 2015, aquí en este Ciudad
Chrisbian: Nombre Masculino de origen Latín. El que sigue a Cristo. Variante de Cristian.
Bianca: El significado de Bianca es: “La que es blanca o brillante”.
Cristo amaba mucho a los niños y leemos en Marcos 10 que le presentaban niños para que los tocase...y los bendecía.
La madre de nuestro Señor Jesucristo cumplió con la ley de Moisés, y trajo a su hijo a Jerusalén para presentarlo a Dios.
Así que Christian y Bianca están cumpliendo la Palabra de Dios cuando dedican a su hijo/hija al Señor. Por medio
de esta dedicación los dos están prometiendo a Dios que harán todo lo posible para que estos niños, venga al
conocimiento del Señor a una temprana edad, y para que crezca en el Señor. Para asegurar esto, los padres están
prometiendo a Dios que estudiarán la Biblia diariamente y que asistirán a los servicios regulares de la iglesia. La verdad
es que una dedicación de los niños es más bien una dedicación de los padres.
Ahora les voy a preguntar si están dispuestos a cumplir con su deber espiritual como padres.
1. ¿Harán todo lo posible para instruir a su hijo/hija en los caminos del Señor? (Espere la respuesta)
2. ¿Harán todo lo posible para asistir a los servicios de la iglesia con el propósito de aprender y así ser ejemplo a su
hijo/hija? (Espere la respuesta)
3. ¿Están dispuestos a dejar todo para seguir a Cristo para el bien de su hijo/hija? (Espere la respuesta)
Hoy, ustedes los padres, han hecho un voto enfrente de esta congregación y delante de Dios. Yo como su pastor, y los
demás creyentes aquí presentes, estamos dispuestos a ayudarles, y darles el apoyo en los tiempos buenos y en los
tiempos difíciles. Hermanos, ¡Juntos veremos a esta familia crecer en la gracia y en el conocimiento del Señor! Oremos.
En las Sagradas Escrituras no se encuentra, no hay enseñanza, ni ejemplo que autorice el bautismo de niños. El bautismo
neotestamentario es una manifestación de arrepentimiento y fe en nuestro Señor Jesucristo, lo que no cabe en los que
no han llegado al uso de la razón.
El Nuevo Testamento autoriza a la iglesia para que provea la presentación pública de los niños. Esto no es bautismo. Es
una dedicación, una presentación del niño a Dios, una acción de gracias y de fe, una súplica de bendición divina.
(Que se entone un himno alusivo mientras los padres pasan al frente. El padre traerá al niño para entregarlo al ministro).
Léase:
Marcos 10:13, 16—Presentábanle, entonces, unos niños para que los tocase; mas los discípulos reprendieron a los que
los presentaban. Al verlo, Jesús se indignó y les dijo: Dejad los niños venir a mi; no se los estorbéis, porque de los tales es
el reino de Dios. En verdad os digo, que el que no recibiere el reino de Dios como un niño, no entrará en él. Entonces los
abrazó, puso las manos sobre ellos y uno por uno los bendijo.
Las Sagradas Escrituras nos enseñan muy bien cuáles son las responsabilidades espirituales de los padres. Deuteronomio
6:4 y 9 dice—Oye Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno solo es. Y amarás a Jehová tú Dios con todo tu corazón y con
toda tu alma y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que te ordeno hoy, han de permanece sobre tu corazón; y las
repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas, sentado en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y al levantarte; y las
atarás por señal en tu mano, y estarán por frontales entre tus ojos; y las escribirás sobre los postes de tu casa y tus
puertas.
En Mateo 18:10 y 14 nos dice de la importancia de los niños—Mirad que no tengáis en poco a uno de estos pequeñitos;
porque os digo, que sus ángeles en los cielos ven siempre la faz de mi Padre que está en los cielos. No es la voluntad de
nuestro Padre, que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños.
Conforme a la práctica de la Iglesia de Cristo, vamos a dedicar este niño a Dios.
Reconocemos la soberanía de nuestro Señor Jesucristo; confesamos que sobre nuestras vidas y las vidas de nuestros
hijos, Cristo es Rey y Señor; y nos comprometemos, en cuanto nos sea posible, instruir a los niños en su ley y en su santa
voluntad.
Traemos a Dios los niños que Él nos ha confiado, los dedicamos a Él. Suplicamos para ellos el don más preciado que les
pueda caber en esta vida, la bendición de Dios.
(Diríjase a los padres)
A vosotros, padres, Dios os ha confiado el cuidado de una vida que puede ser una bendición para muchos, como puede
ser una maldición para muchos, y primeramente para vosotros mismos. Mirad que cumpláis tan sagrado deber en el
temor de Dios.
Vuestro amor a este niño os enseñará a conocer el amor de Dios vuestro Padre, amadle pues, en toda circunstancia.
Escuchad la Palabra para vosotros: “Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos; sino criadlos en disciplina y
amonestación del Señor”. (Efesios 6:4)
(Diríjase a los padres)
Hno. y Hna. , usted son los principales responsables. Ante Dios, ante el cual traen este niño para ser dedicado, les
amonesto:
Que vivan una vida cristiana delante de su hijo para que aprenda lo que es ser un verdadero cristiano. Hagan de su hogar
una “escuela” donde pueda recibir enseñanza