Universidad Nacional Politécnica
UNP
Departamento de Ciencias Sociales, Educación Comercial y Derecho
Licenciatura en Derecho
Nombres:
1. Ana Elizabeth Madrigal.
2. Genesis Tatiana Gómez Padilla.
3. Alinee Belén Montenegro Acevedo.
4. Leydi Sarahi Martínez Gutiérrez.
5. Leonela Rubí Ramírez Mejía.
6. Alondra Sarahi Morales Suazo.
7. Xiomara Elisa López López.
8. Ayxa Isabel Ugarte Rivas.
Docente:
Lic. Orlando Octavio Carrión Romero
Asignatura:
Derecho Penal General
Contenido:
Principios del Derecho Penal
Turno y Aula:
Matutino, I-8
Fecha de entrega:
08/04/2024
Artículo 1: Principio de legalidad
Ninguna persona podrá ser condenada por una acción u omisión que no esté
prevista como delito o falta por ley penal anterior a su realización. Las
medidas de seguridad y las consecuencias accesorias sólo podrán aplicarse
cuando concurran los presupuestos establecidos previamente por la ley.
No será sancionado ningún delito o falta con pena, medida de seguridad o
consecuencia accesoria que no se encuentre prevista por la ley anterior a su
realización.
No se podrán imponer, bajo ningún motivo o circunstancia, penas o
consecuencias accesorias indeterminadas.
Las leyes penales, en tanto fundamenten o agraven la responsabilidad penal,
no se aplicarán a casos distintos de los comprendidos expresamente en
ellas.
Por ningún motivo la Administración Pública podrá imponer medidas o
sanciones que impliquen privación de libertad.
El artículo establece las reglas fundamentales para la aplicación de la ley penal. Garantiza
que nadie sea condenado por actos que no estén definidos como delitos o faltas según la
ley en el momento de cometerse, y que las penas y medidas accesorias se apliquen de
acuerdo con los requisitos legales previamente establecidos. También prohíbe la
imposición de sanciones no previstas por la ley, limita la aplicación de las leyes penales a
casos específicos y asegura que la Administración Pública no pueda privar de libertad a las
personas como medida sancionadora.
Un ejemplo de la aplicación de este principio podría ser el siguiente:
Gabriel comete un delito que no está estipulado en la ley penal al momento de cometerlo,
sin embargo, algunos años después, dicho delito se establece en la ley. Gabriel no puede
ser procesado por ese delito ya que cuando se cometió no era considerado como tal, si se
intentara procesar a Gabriel por dicho suceso, sería en contra de la ley.
Art. 2 Principio de irretroactividad
La ley penal no tiene efecto retroactivo, excepto cuando favorezca al reo.
Si con posterioridad a la comisión de un delito o falta, entra en vigencia una
nueva ley, en el caso particular que se juzgue, se aplicará la que sea más
favorable al reo. Este principio rige también para las personas condenadas,
que estén pendientes de cumplir total o parcialmente la condena.
Los hechos cometidos bajo la vigencia de una ley temporal serán juzgados
conforme a ella, salvo que de la ley posterior se desprenda inequívocamente
lo contrario.
Si se cometió un acto que no era considerado un delito en el momento en que se realizó
no se puede ser acusado retrospectivamente por ese acto. Sin embargo, si se cometió el
acto cuando ya era considerado un delito y posteriormente se aprueba una ley que reduce
las penas para ese delito, esa nueva ley se puede aplicar para beneficiar con una pena
menor a quien cometa el delito
Art. 4 Principio de la dignidad humana
El Estado garantiza que toda persona a quien se atribuya delito o falta penal
tiene derecho a ser tratada con el respeto debido a la dignidad inherente al
ser humano. No podrán imponerse penas o medidas de seguridad que
impliquen torturas, procedimientos o tratos inhumanos, crueles, infamantes
o degradantes
Este principio asegura que cualquier persona acusada de un delito debe ser tratada con
respeto y no puede ser sometida a tortura o tratos inhumanos, crueles o degradantes.
Art. 5 Principio de reconocimiento y protección de la víctima
El Estado garantiza a toda persona que ha sido víctima de un delito o falta
penal el reconocimiento y protección de sus derechos y garantías, entre
ellos, a ser tratada por la justicia penal con el respeto debido a la dignidad
inherente al ser humano.
Este principio establece que el Estado debe reconocer y proteger los derechos de las
personas que han sido víctimas de un delito o falta penal. Esto incluye el derecho a ser
tratado por la justicia penal con el debido respeto a la dignidad humana.
Art. 7 Principio de lesividad
Solo podrá ser sancionada la conducta que dañe o ponga en peligro de
manera significativa un bien jurídico tutelado por la ley penal.
Solo podrá ser sancionada la conducta que dañe o ponga en peligro de manera
significativa un bien jurídico tutelado por la ley penal.
Un ejemplo de la Declaración de Lesividad es cuando una administración pública otorga un
contrato a una empresa sin realizar el correspondiente procedimiento de licitación, lo cual
va en contra de la normativa de contratación pública
Art. 8 Principios de responsabilidad personal y de humanidad
La persona sólo responde por los hechos propios. La pena no trasciende de
la persona del condenado.
No se impondrá pena o penas que, aisladamente o en conjunto, duren más
de treinta años.
Esta regla es aplicable también a las medidas de seguridad.
El artículo establece dos principios fundamentales en el ámbito penal. Primero, que cada
persona es responsable únicamente de sus propios actos, y la pena impuesta no afecta a
otras personas. Segundo, que no se pueden imponer penas que superen los treinta años de
duración, incluyendo tanto penas individuales como la suma de varias penas. Este
principio también se aplica a las medidas de seguridad, limitando su duración máxima a
treinta años.
Art. 9 Principios de responsabilidad subjetiva y de culpabilidad
La pena o medida de seguridad sólo se impondrá si la acción u omisión ha
sido realizada con dolo o imprudencia. Por consiguiente, queda prohibida la
responsabilidad objetiva por el resultado.
No hay pena sin culpabilidad. La pena no podrá superar la que resulte
proporcionada al grado de culpabilidad respecto del delito; en consecuencia,
se adecuará la pena en función de la menor culpabilidad.
No se condena el resultado, si no la intención. Esto prohíbe la responsabilidad objetiva,
donde se castigaría simplemente por el resultado sin considerar la intención o negligencia
del individuo. Además de que establece que la pena debe ser proporcional a la culpa del
acusad, no se puede condenar a alguien con mayor severidad a la que merece.
Art. 13. Aplicación de la ley penal. Principio de territorialidad
Las leyes penales nicaragüenses son aplicables a los delitos y faltas
cometidos en territorio nicaragüense, salvo las excepciones establecidas en
los instrumentos internacionales ratificados por Nicaragua.
La ley penal nicaragüense también es aplicable a los hechos cometidos en
las naves, aeronaves y embarcaciones de bandera nicaragüense
El principio de territorialidad significa que las leyes penales de Nicaragua se aplican
a los delitos cometidos dentro de su territorio, y también en sus naves, aeronaves y
embarcaciones, a menos que los tratados internacionales establezcan lo contrario.
Art. 14 Principio personal
Las leyes penales nicaragüenses son aplicables a los hechos previstos en
ellas como delitos, aunque se hayan cometido fuera del territorio, siempre
que los penalmente responsables fueren nicaragüenses o extranjeros que
hayan adquirido la nacionalidad nicaragüense con posterioridad a la
comisión del hecho y concurran los siguientes requisitos:
a) Que el hecho sea punible en el lugar de la ejecución;
b) Que la víctima, ofendido o agraviado o la representación del Estado
interponga acusación ante los juzgados o tribunales nicaragüenses;
c) Que el delincuente no haya sido absuelto, amnistiado o indultado o no
haya cumplido la condena en el extranjero. Si sólo la hubiera cumplido en
parte, se le tendrá en cuenta para rebajarle proporcionalmente lo que le
corresponda. En el caso de indulto, éste deberá llenar los requisitos de la ley
especial.
El principio personal establece que las leyes penales de Nicaragua se aplican a los delitos
cometidos fuera de su territorio, siempre que se cumplan ciertos requisitos:
a) Que el delito sea castigado en el lugar donde se cometió.
b) Que la víctima o el Estado presenten cargos ante los tribunales nicaragüenses.
c) Que el acusado no haya sido absuelto, amnistiado o perdonado en el extranjero, o si ha
cumplido parte de su condena, se le reducirá proporcionalmente la pena en Nicaragua.
Art. 15 Principio Real o de Protección de Intereses.
Las leyes penales nicaragüenses son aplicables a los nicaragüenses o
extranjeros que hayan cometido fuera del territorio Nacional algunos de los
siguientes delitos:
a) Delitos contra la seguridad interior y exterior del Estado;
b) Los de falsificación de firma o sellos oficiales u otras falsificaciones que
perjudiquen el crédito o los intereses del Estado;
c) La falsificación de monedas, títulos valores o valores negociables o
billetes de banco cuya emisión esté autorizada por la ley;
d) Los realizados en el ejercicio de sus funciones por autoridades,
funcionarios y empleados públicos nicaragüenses residentes en el
extranjero o acreditados en sedes diplomáticas y los delitos contra la
administración pública nicaragüense y contra sus funcionarios.
Según este principio, el Estado aplicará su propia ley penal a todos los delitos cometidos
contra sus intereses, cualquiera que sea el lugar donde se hayan cometido y la
nacionalidad de la persona que lo ejecuta. Su fórmula puede parecer egoísta puesto que
concreta la protección estatal a determinados intereses vitales del Estado o de la
colectividad. Por ello suele proponerse una atenuación de su eficacia.
Art. 16 Principio de universalidad
Las leyes penales nicaragüenses serán también aplicables a los
nicaragüenses o extranjeros que hayan cometido fuera del territorio nacional
algunos de los siguientes delitos:
a) Terrorismo;
b) Piratería;
c) Esclavitud y comercio de esclavos;
d) Delitos contra el orden internacional;
e) Falsificación de moneda extranjera y tráfico con dicha moneda falsa;
f) Delitos de tráfico de migrantes y Trata de personas con fines de esclavitud
o explotación sexual y explotación laboral;
g) Delitos de tráfico internacional de personas;
h) Delitos de tráfico y extracción de órganos y tejidos humanos;
i) Delitos de tráfico de patrimonio histórico cultural;
j) Delitos relacionados con estupefacientes, psicotrópicos y otras sustancias
controladas;
k) Delitos de tráfico internacional de vehículos; y
l) Lavado de dinero, bienes o activos;
m) Delitos sexuales en perjuicio de niños, niñas y adolescentes y
n) Cualquier otro delito que pueda ser perseguido en Nicaragua, conforme
los instrumentos internacionales ratificados por el país.
Para todos los supuestos expresados en este artículo rige el literal c)
contenido en el artículo 14
En otras palabras, si un ciudadano de un país comete un crimen en otro país, aún puede
ser procesado y castigado de acuerdo con las leyes de su país de origen.
Art. 19 Principio de no entrega de nacionales
El Estado de Nicaragua por ningún motivo podrá entregar a los
nicaragüenses a otro Estado.
Tampoco se podrá entregar a la persona que, al momento de la comisión del
hecho punible, hubiese tenido nacionalidad nicaragüense.
En ambos casos, si se solicita la extradición, el Estado de Nicaragua deberá
juzgarlos por el delito común cometido. Si el requerido ha cumplido en el
exterior parte de la pena o de la medida de seguridad impuestas, ellas le
serán abonadas por el Juez.
El principio de no entrega de nacionales de Nicaragua impide que el país extradite a sus
ciudadanos a otros Estados, incluso si se solicita la extradición. En su lugar, Nicaragua
juzgará al acusado por el delito en su territorio y considerará cualquier parte de la pena ya
cumplida en el extranjero.