Las vivencias de mi abuelo Por Cristina Valencia Silva
El presente trabajo está basado en un relato sobre las vivencias de mi abuelo Don Ciro
Humberto Silva Sembrera (81 años), quien nació el 09 de diciembre de 1941, en el
distrito de Pimpingos, provincia de Cutervo, departamento de Cajamarca, se quedó
huérfano a los 2 años de edad y paso su niñez y adolescencia al amparo de familiares
paternos, quienes le prodigaron lo necesario para no pasar carencias. Cuando niño fue
muy querido por sus tías quienes se acongojaban con su situación de huérfano,
prodigándole cuidados y cariño, cuando adolescente su tío Juan hermano de su padre
quien le tenía bajo su protección, se percató que era muy bueno para los estudios y
haciendo un esfuerzo económico, le permitió continuar sus estudios en la provincia de
Cutervo, puesto que en su distrito solo se podía estudiar la primaria, es así que culmina
el máximo grado de estudios de ese entonces se podía llegar. Terminado sus estudios
se dedicó a ayudar a su tío Juan, (quien era como su padre) en las diversas actividades
que este ejercía como alcalde del distrito, tal es así que asentaba partidas de
nacimiento, vendía sal del estanco distrital, decepcionaba las llamadas en el único
teléfono del pueblo, se hacía cargo de enviar los diversos telegramas que sus paisanos
hacían para sus familiares en todo el Perú. En una ocasión los lugareños le propusieron
que se haga cargo de la escuela del distrito, pero mi abuelo no quería ser maestro y
rechazo la oferta., planteándose lo interrogante de a que se iba a dedicar. Ese año a la
fiesta del pueblo llego el hijo de uno de sus paisanos uniformado como Guardia Civil,
el vivía en Lima y trabajaba allá, contaba cosas muy interesantes sobre la capital y toda
la modernidad que allí había, dejándolo maravillado a mi abuelo con sus relatos y es
así que a la edad de 20 años mi abuelo decide partir de su pueblo natal (Pimpingos),
rumbo a la capital Lima, en busca de un mejor porvenir, dejando a sus tías en medio de
llanto y tristeza, pero teniendo el apoyo de su querido tío Juan quien le había dicho
que vaya a cumplir su sueño y si no le va bien, regrese a su pueblo pues aquí tiene su
casa esperándole.
Mi abuelo viaja primero en burro hacia Jaén, luego en camión hasta Chiclayo y
finalmente en bus hasta Lima. Al llegar a Lima se encuentra con gente que tiene
muchos prejuicios sobre los serranitos y se cree mucho mejor por el hecho de haber
nacido en la Capital del Perú, queriendo siempre sacar ventaja del recién llegado
jugándole bromas pesadas y muchas veces manifestando palabras perjuiciosas y
racistas. Pero mi abuelo había viajado a Lima con el objetivo de mejorar la calidad de
su vida, puesto que en su distrito todos sus familiares se dedicaban a la agricultura,
comercio y desempeñaban cargos de autoridades públicas como: alcalde, Juez,
encargado del estanco de sal, etc., en otras palabras, mi abuelo provenía de una
familia notable en su distrito, donde todos se conocían, los conocían y respetaban. En
Lima era diferente era un serranito recién llegado que debía abrirse campo, buscando
trabajo, encontrándolo en un restaurante, pese a ser una persona educada no pudo
conseguir un trabajo mejor y para poder sobrevivir mi abuelo trabajo en un
restaurante de moda en Lima, gracias a la bondad del dueño de ese negocio que vio en
mi abuelo un joven responsable y honrado cualidades que le sirvieron para que en
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poco tiempo dejara de ser lavaplatos, ayudante de cocina y luego saliera a atender a
los clientes como mozo luego de haber sido capacitado. Así pasaron 08 meses y mi
abuelo se interrogaba ¿Para esto salí de mi pueblo?, donde por ser una persona
educada tenía trabajo seguro como ayudante del alcalde: asentando las partidas de
nacimiento, haciéndome cargo de la venta de sal en el estanco de sal o siendo el
recepcionista del único teléfono del distrito, así como encargarse de enviar los
telegramas que las personas enviaban a sus familiares en todo el Perú. Mi abuelo se
encontraba insatisfecho, pues si bien es cierto había aprendido muchas cosas en Lima
después de tantos meses ya sabía usar el transporte público, conocía lugares
importantes en Lima y se podría decir que llevaba una vida desahogada
económicamente porque tenia casa, comida y trabajo seguro, no se encontraba
contento con su nueva vida. Un día de los muchos en los que se encontraba paseando
por el centro de Lima en su día de descanso, vio a lo lejos que muchos hombres
jóvenes corrían a esconderse de un grupo de soldados que pedía documentos,
preguntando mi abuelo a uno de los jóvenes que huían en ese momento que estaba
pasando y el joven le respondió muy apurado ¡corre hay leva! mi abuelo pensó, que
esta era su oportunidad para servir y obtener su libreta militar y es así que decide
esconder su partida de nacimiento, pues tenía 20 años y para ese entonces era menor
de edad, dirigiéndose a entregarse de forma voluntaria para servir en el ejercito, es
seleccionado para formar parte del Glorioso Batallón de los Húsares de Junín quienes
prestaban servicio en Palacio de Gobierno y se encargaban de la guardia presidencial,
mientras estaba haciendo su servicio militar obligatorio se entero que el año siguiente
iban a convocar postulaciones para la escuela de policías y decide ponerse a estudiar
en sus ratos libre para postular. Es así que mientras esta sirviendo en el ejército,
cuando tiene su primera salida compra todo lo necesario para estudiar y prepararse
para los exámenes para la escuela policial, así transcurre el tiempo entre las
actividades propias del cuartel donde también habían notado sus ganas de superarse y
el entusiasmo que le ponía al estudio y le brindaron las facilidades para inscribirse y
poder salir a rendir los diferentes exámenes los días que estaban previstos. Llego el día
de salir del ejercito pues ya había terminado el tiempo que debía servir y en esa
semana tenía que dar su ultimo examen, mi abuelo estaba muy nervioso y preocupado
pues ser policía era su sueño. Salieron los resultados y mi abuelo había ingresado entre
el tercio superior a la escuela de Policía y se iba a formar para ser un Guardia Civil, es
así que llevo su tiempo de estudio internado en la escuela preparándose para ser un
Guardia Civil y saliendo a la calle cuando le tocaba salir. El tiempo paso muy rápido y
llego el día de la graduación, contando con la presencia de su tan querido tío Juan,
quien había viajado desde su lejano Pimpingos para estar presente en la graduación de
mi abuelo como GUARDIA CIVIL en Lima. Mi abuelo fue designado junto a muchos
otros recién graduados guardias civiles a crear la comisaria de Madre de Dios capital
del departamento de Puerto Maldonado, siendo los primeros guardias civiles que
llegaban para acerce cargo de la seguridad de la población en ese lejano y olvidado
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departamento, estando aquí ya casi un año se presento un incidente muy relevante en
la vida de mi abuelo, en ese entonces se estaban formando las guerrillas a cargo del
Che Guevara y habían decidido ingresar a Perú provenientes de Bolivia por esa
frontera, es así que en una de sus rutinas de vigilancia diaria en el puerto de la ciudad,
mi abuelo se percata que una persona supuestamente ciega llevaba consigo varios
sacos, procediendo a revisar lo que contenían los sacos, dándose con la sorpresa de
que estaban llenos de dinero en dólares y soles, así como armamento camuflado,
procediendo de inmediato a detener al supuesto ciego, quien podía ver perfectamente
y se colocaba una especie de micas en los ojos lo que a simple vista daba la impresión
de que se trataba de una persona ciega. Comunico a su comando y pudieron
desarticular una banda de guerrilleros que estaban ingresando al Perú por medio de
esa frontera que contaba con escasa vigilancia.
Mi abuelo fue distinguido por su labor notable y como medida de seguridad fue
cambiado a Lima, después de haber trabajado en Madre de Dios casi 3 años.
Llega a Lima y se integra al servicio de Unidad de Servicios Especiales USE dando
resguardo y seguridad en los acontecimientos notables que se realizaban en nuestra
capital por un lapso de 10 años. En el transcurso de esos años, se casa con mi abuela
doña Carmen Rosa Vela Hidalgo y tuvieron 1 hija. Luego pidió su cambio a la ciudad de
Chiclayo donde se estableció y tuvo sus 2 hijos más, desempeñándose como Policía de
Tránsito, por 5 años.
Fue cambiado al distrito de Canchaque, provincia de Huancabamba en el
departamento de Piura, donde estando laborando como comandante de puesto, se
presento un brote de peste bubónica en un caserío alejado. Siendo mi abuelo
comandante de puesto en el distrito de Canchaque, dio a conocer a sus superiores y a
Ministerio de Salud de la provincia de Huancabamba el hecho reiteradamente
pidiendo ayuda para la población, con él envió de personal de salud capacitado en el
manejo de este tipo de enfermedad, no obteniendo respuesta alguna y al pasar casi
una semana y empeorar los casos de contagio y muertos por la proliferación de la
Peste Bubónica, mi abuelo toma la decisión de ir al caserío infectado, acompañado de
2 Guardias Civiles voluntarios y el serumnistas que estaba al frente de la posta de
Salud de Canchaque, al llegar a dicho caserío, se encontraron con un panorama
desgarrador muertos esparcidos por las calles y casas, así como enfermos en todas las
casas sin ningún tipo de cuidado. La peste bubónica se propaga por la proliferación de
ratas infectadas que al dejar sus pulgas por donde pasaban picaban a hombres y
animales contagiándolos. Es así que mi abuelo con la ayuda de sus acompañantes
llegadas desde el distrito de Canchaque, trazan un plan epidemiológico y de
cuarentena de la población de este caserío distribuyendo medicina que habían llevado,
quemando las malezas de las zonas aledañas al caserío y haciendo una limpieza en
casas y corrales, así como la distribución de veneno para ratas y ratoneras que se
compró con la contribución de los pobladores del mismo caserío.
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La cantidad de muertos era tanta que se tuvo que instaurar un nuevo cementerio a
una distancia apropiada del pueblo donde se enterraban inmediatamente los cuerpos
de los fallecidos por la peste, teniendo en cuarentena a los enfermos monitoreados
por el medico serumnistas que los acompañaba. Es así que durante el día toda la
comitiva estaba en el caserío haciendo labores de supervisión, entrega y enseñanza de
los métodos apropiados para erradicar las ratas y deshacerse de las pulgas, dando
cristiana sepultura a los muertos con la ayuda de los lugareños y al dar las 5 de la
tarde, abandonaban el caserío caminando casi una hora a su campamento que habían
instalado, bañándose de inmediato con agua y abundante jabón, quemando toda la
ropa usada en el día y rociándose de repelente natural, elaborado por ellos mismos
todo el cuerpo. Al amanecer retornaban al caserío infectado a realizar sus labores
planificadas para ese día. En este brote de Peste Bubónica, murieron mucha gente
entre niños, mujeres, hombres y ancianos, estableciéndose desde ese entonces el
cementerio el BUBON en alusión a las personas muertas por la PESTE BUBONICA. Al
cabo de 15 días el brote de peste bubónica estaba controlado y mi abuelo y sus
acompañantes regresaron al distrito de Canchaque, procediendo a informar a su
superioridad tanto mi abuelo como el serumnistas que tenia a cargo la posta de
Canchaque, debo remarcar que mi abuelo cuenta que casi al mes de haber sido
controlada la Peste se hicieron presente en el distrito de Canchaque, los
representantes del Ministerio de Salud de Huancabamba y Piura.
Después de casi 5 años trabajando en distintos distritos de Piura, mi abuelo logra su
cambio a Chiclayo, desempeñándose como comandante de puesto en Jayanca, Íllimo Y
Mochumi, por un lapso de 12 años, para finalmente ser cambiado a Radio Patrulla en
Chiclayo donde laboro hasta ser invitado a pasar a retiro luego de 35 años de servicio,
siendo un GUARDIA CIVIL llevando el lema: “El honor es su divisa” , no solo en su vida
laboral sino que también a lo largo de su trayectoria de vida, siendo un ejemplo de
responsabilidad, trabajo y honestidad hasta ahora que vive apaciblemente con mi
abuela rodeado del cariño y cuidados de sus 3 hijos, 2 yernos, 1 nuera y 4 nietos.
Para mi familia mi papito Ciro como cariñosamente le llamamos todos sus nietos, es un
ejemplo de superación y esfuerzo, pese a las adversidades que tuvo en su vida al
quedarse huérfano a muy temprana edad, supo encaminar su vida y es muestra del
provinciano que llega a Lima en busca de un mejor futuro y con mucho esfuerzo,
trabajo y dedicación logra cumplir sus metas y labrarse un futuro mejor, cumpliendo
sus sueños.
Con mucho cariño y admiración
tu nieta Cristina Rosa Flor Valencia Silva.