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Documento 2

El documento narra el encuentro entre Savannah y su vecino Hendry. Savannah se queda afuera de su apartamento al olvidar sus llaves, y Hendry la deja pasar la noche en su casa. Ambos empiezan a conocerse y conversan sobre sus vidas.

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El documento narra el encuentro entre Savannah y su vecino Hendry. Savannah se queda afuera de su apartamento al olvidar sus llaves, y Hendry la deja pasar la noche en su casa. Ambos empiezan a conocerse y conversan sobre sus vidas.

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Capitulo 1: el principio del fin

Como nos conocimos (1)

¿Por qué hay tanto caos allá afuera? Tengo miedo, mucho mied-… carajo, se están
acercando…¡Mierda!

Tiempo antes de la infección

—Que día más desgraciado, estoy exhausta.— Una chica de unos veinticinco años se
quejaba de su trabajo con su compañera, ser cajera de un supermercado cualquiera en
Londres no es tan fácil que digamos. -Ni que lo digas, está semana ha sido realmente
complicada.— Concordó con su compañera, asistiendo con la cabeza. Luego recostó su
cabeza en uno de los muebles cercanos, esperando con ansias su hora de salida.

Hasta que por fin, el reloj marcaba las 8:30 de la noche, finalmente había terminado el
turno de la chica. Está sin dudarlo agarró su bolsa y se fue saltando de felicidad
¡Finalmente era libre! Entusiasmada iba caminando hacia su apartamento, cuando a lo
lejos vio humo y unas enormes llamas salir de un edificio acompañadas del sonido de
varias sirenas de ambulancias que recurrían al lugar para tratar de apagar el fuego. -Que
raro, hace mucho que no pasaban cosas así — dejo de ver aquella escena y siguió
caminando hasta su hogar.
Luego de aproximadamente unos 25 minutos, llegó a su apartamento. Dio un suspiro de
alivió y empezó a buscar sus llaves pero vaya sorpresa se llevó al no encontrarlas por
ningún lado, recordando que las había dejado en el supermercado donde trabajaba. -
¡Perfecto! Lo que me faltaba… Maldita sea, por qué no puedo ser feliz y descansar en
mi cama…—reprocho para si misma, para luego empezar a buscar maneras para entrar
a su apartamento tal vez ¿Derribando la puerta? ¿Ver life hacks en Youtube? ¿Pedirle
ayuda a algún vecino?

-Me quiero morir— dijo mientras iba cayendo lentamente al suelo, recostando su
espalda con la puerta de su hogar. Estába convencida de que iba a quedarse afuera toda
la noche o bueno, eso pensaba antes de escuchar el ruido de la puerta vecina abriéndose.
-¿Otra vez olvidaste tus llaves, Savannah?— la chica volteó rápidamente a ver quién le
hablaba. Era su vecino, un estudiante de medicina de 23 años o eso calculaba ella, pues
no le hablaba mucho ya que esté se mantenía estudiando y solo salía a comprar comida.
Savannah, frunció el seño por el comentario que anteriormente su vecino había hecho,
está era como la 5ta vez que se olvidaba de sus llaves pero el nunca había estado
presente. También por el hecho de que también sabía su nombre, recalcando que estos
nunca habían convivido

Savannah se levantó del suelo, sacudiendo su ropa para luego quedarse parada enfrente
de su vecino, viendolo aún con su ceño fruncido y sin decir palabra alguna. -¿Pasa algo?
— preguntó su vecino, extrañado por la actitud de la chica, sin entender su manera de
actuar tan extraña. -¿Cómo sabes mi nombre? — al terminar de hacer su pregunta,
arqueó la ceja mientras esperaba una respuesta por parte de su vecino, y claramente
esperaba que aquella respuesta fuera algo coherente. -La placa de tu uniforme, dice
Savannah — Respondio con indiferencia mientras se cruzaba de brazos y suspiraba.
Realmente tenía esperanza de socializar con alguien de su edificio pero claramente
aquella chica no era alguien con quién lograría socializar fácilmente. Por otro lado,
Savannah abrió los ojos dejando la parte blanca de éstos, visibles. Luego sacudió su
cabeza y respondió nerviosa. -¿Mi pla…placa?— tartamudeo avergonzada mientras su
vecino la miraba raro. -Si, tu placa… Cómo sea ¿Ya llamaste a algún cerrajero para
abrir tu puerta? —seguia viendo a la chica, aunque tenía que agachar un poco la cabeza
para verla pues no era una mujer tan alta. Aquel dato del cual se había dado cuenta hace
menos de 5 minutos le dio gracia e intento contener la risa. Savannah se percató de la
burla hacía su estatura por lo cuál ignoró las palabras de su vecino y dio media vuelta
para ver su puerta y pensar una manera de abrirla. -Ni vas a quedarte toda la noche en el
pasillo… Vamos, entra a mi apartamento — rápidamente Savannah se giro para mirarlo,
pero no lo miraba con alegría por darle un lugar donde pasar la noche, si no que con un
cierto enojo. -No gracias, prefiero dormir en el pasillo que en casa de un desconocido
que apenas he visto —Nuevamente se dio media vuelta y siguió tratando de abrir la
puerta, hasta que sintió como su vecino la tomo del brazo y empezo a jalarla hasta su
apartamento. -Me habían dicho que eras necia, pero no imaginé que tanto —metio a la
chica a su apartamento y luego cerró la puerta aunque al hacer esto, la chica empezó a
gritar como loca que la dejarán salir, que la tenían secuestrada y otras cosas más. Su
vecino no tuvo más remedio que acercarse al sofá para quitarle la funda a uno de los
cojines y meterle esa misma funda en la boca a la chica, callandola por un momento
hasta que se la quitó y siguió gritando aunque duro muy poco pues ya le ardía la
garganta. - ¿Ya te vas a callar? — Savannah asintió con la cabeza y luego se sentó en el
sofá sin previo aviso, esto hizo que el chico se sorprendiera por lo imprudente que podía
ser Savannah pero lo dejo pasar por ser la primera vez que convivían. -¿Cómo te
llamas? Tu sabes mi nombre pero, yo no sé el tuyo —Empezo a conversar con su
vecino, ya algo más calmada. Mientras esperaba que le respondiera, empezó a ver la
televisión que en ese momento estába encendida, estaban pasando la noticia de un
edificio incendiadose y justamente ese era mismo edificio que vio mientras regresaba a
casa. -Hendry, ese es mi nombre —se sentó al lado de la chica y también empezó a ver
la televisión. -Hace tiempo no habían incendios por aquí, es muy raro —Comento el
chico mientras suspiraba al ver la noticia. -Si, que raro… Pero en fin ¿Eres estudiante de
medicina no? —Era algo que ya sabía pues sus vecinas eran unas chismosas y hablaban
sobre él, solo quería asegurarse de que esa información fuera verdadera y que mejor
fuente, que él. -Me faltan 3 años y más la maestría, no se cuándo vaya a terminar la
carrera —Suspiro luego de responderle a la chica, este bien sabía sobre todo lo que
decían de él… recuerda perfectamente la vez que escucho como le decían Gay por qué
nunca había llevado a alguna chica al edificio, solo llevaba a unos cuantos colegas de su
academia. -Ya veo… al menos tienes asegurado tu futuro, no vas a ser una cajera de un
supermercado como yo —Dijo Savannah burlándose de su propia situación. Había
intentado estudiar derecho pero falló en el proceso, se salió de la facultad para terminar
siendo cajera, Hendry soltó una pequeña risita, pues si le dio un poco de gracia como la
chica mencionaba su situación. -Supongo que no todos tenemos la misma suerte ¿No?
Aunque igual, es una carrera muy complicada y a veces no me siento realmente capaz
de lograr terminarla — su estado de ánimo cambio drásticamente al mencionar eso,
agacho su cabeza triste pues él no confiaba en su mismo, sentía que no lo iba a lograr o
que todos iban a tener puestos importantes en hospitales prestigiosos y el quedaría en
algún puesto con salario mínimo en el hospital público de Londres. Hendry seguía
cabizbajo metido en sus pensamientos hasta que sintió un pequeño golpecito en el
brazo, este reaccionó rápidamente y trato de disimular, poniendo una sonrisa forzada en
su rostro pero Savannah no iba a creer esa tontería. -Oye, si bien estudiar algo así no es
fácil, deberías estar orgulloso de ti por seguir adelante con tu carrera —Sonrio
intentando darle ánimos al chico, por un momento la parte de la personalidad de
Savannah que era imprudente, necia e indiferente desapareció por un momento para
mostrar la parte cálida y comprensiva de la misma. Está se dio cuenta de cómo estaba
actuando, así que soltó una risa nerviosa para intentar cambiar. -¿Cómo empezamos a
ser tan… puajj curis? —Solto otra risa para luego levantarse del sofá y estirarse,
soltando unos ruiditos. Hendry frunció el ceño por lo que Savannah estába haciendo
pero nuevamente, no quería opinar, se ve que ella es una persona realmente difícil de
tratar pero ¿Tal vez pueda soportarla?. -Eres rara… y bueno, ya es tarde así que
deberíamos dormir —Dicho aquello se levantó y se fue hacia su habitación dejando a la
chica en la sala. -¡Oye! ¿Y yo dónde voy a dormir? —… No hubo respuesta, está bufó y
se acostó en el sofá, viendo al techo al mismo tiempo que soltaba un suspiro. -Que
difícil es ser yo —Dijo para si misma antes de dormirse profundamente en aquel
incómodo sofá.

A la mañana siguiente, se escuchaban ruidos de sirenas policiales y ambulancias. Esto


hizo que tanto Hendry y Savannah se despertarán del susto pues era una tras otra, y si
pues el lugar donde vivían era muy urbanizado pero rara vez se escuchaban accidentes
así de fuertes para ocupar alrededor de unas 5 ambulancias. -Con lo bien que estaba
durmiendo ¿Qué hora es? —Dijo Savannah en voz medio alta sin intenciones de que
alguien más la escuchará pero se le olvidó por un momento que durmió en casa de su
vecino así que esté la escuchó y le respondió con una voz algo ronca por qué también se
acababa de levantar. -Son las siete y media, vas un poco tarde a tu trabajo ¿No? —Se
recostó en el marco de la puerta que separaba la sala de un pequeño pasillo. -Carajo… si
es cierto, me van a matar en mi trabajo si llego tarde otra vez —Hizo una pequeña
dramatización para luego aclarar la garganta y levantarse del sofá. -¿Dónde está tu
baño? —Sin decir ni una palabra, Hendry solo señaló con el dedo la dirección del baño,
Savannah sonrió y fue corriendo. Estando ahí agarró un cepillo de dientes y rápidamente
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