Rosetta Stone
Rosetta Stone empezó con el empeño de un hombre por encontrar una mejor manera de aprender
idiomas. Allen Stoltzfus comenzó estudiando ruso en los años 1980, pero le frustraba progresar tan
lentamente. Por fortuna, sabía que existía una mejor manera de aprender un idioma, a través de la
inmersión, la cual había vivido años antes cuando estudiaba en Alemania.
Su dominio del alemán fue el resultado directo de haber formado parte de la cultura y del mundo
alemán, en lugar de sentarse en una clase. Vivió inmerso en ese idioma, y descubrió el alemán de la
misma forma que había adquirido su primer idioma... con naturalidad y sin traducciones.
Y así nació una idea. Allen imaginó cómo utilizar la tecnología informática para simular la manera en que
la gente aprende su idioma materno, con fotos y sonidos dentro de un contexto, y sin traducciones.
Allen se dirigió entonces a su cuñado, John Fairfield, que tenía un doctorado en informática, para
investigar si esto era posible. A John le encantó la idea, pero él y Allen tuvieron que esperar a que la
tecnología se pusiera al día con su visión.
Ese momento llegó en 1992, cuando se inventaron los CD-ROM. La Familia Fairfield formó Fairfield
Language Technologies en Harrisonburg, Virginia. Allen contrató a su hermano, Eugene Stoltzfus, que
venía del mundo de la arquitectura, para convertirse en el primer presidente y director. Eugene también
prestó su experiencia a los componentes estructurales y visuales del programa, lo que rápidamente
convirtió el sueño en realidad.
Nuestro método comprobado y patentado aprovecha las tecnologías interactivas para recrear el entorno
de inmersión en el que las personas aprenden su lengua materna.