LAS EMPRESAS Y LOS DERECHOS HUMANOS A LA LUZ DE LA ESCUELA DE
NEW HAVEN1
Agustina Mastroianni
INTRODUCCIÓN
En el mundo actual, el poderío que concentran las Empresas en la esfera interna de los
estados y en el ámbito internacional, es clara e identificable, y sus actividades para el
cumplimiento de sus fines lucrativos pueden colisionar con derechos humanos reconocidos en
numerosos
tratados vinculantes del derecho internacional de los derechos humanos.
Desde 1974, se ha instalado la temática en el ámbito de Naciones Unidas 2 y se ha ido
desarrollando, al punto que el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (en
adelante el CDH) ha impuesto una agenda para la cuestión en los últimos años. En primer
lugar, en 2011 dictó una resolución donde se establecen “Principios Rectores” como una guía
para las Empresas y los Estados sobre cómo tratar la materia. Consecuentemente, en 2014
comenzó el proceso de elaboración de un instrumento jurídicamente vinculante para regular
las actividades de las empresas, el cual ya tiene un tercer borrador redactado.
Tantos los Principios Rectores como el Proyecto del Tratado no proponen
innovaciones en el derecho internacional, sino que más bien refuerzan la obligatoriedad de los
Estados en materia de derechos humanos, y proponen un marco específico de estándares y
1
El presente trabajo se realizó con bibliografía en el idioma Inglés, sin traducción oficial disponible, por lo cual
se utilizó un traducción libre al idioma español.
2
En 1974, la Asamblea General de la ONU adoptó una declaración sobre creación de la Comisión de las
Naciones Unidas sobre Comisión de Empresas Transnacionales de la ONU, a partir de una recomendación del
Consejo Económico y Social (ECOSOC). Asimismo, estableció su agenda, la cual recaía en supervisar y
presentar informes sobre las actividades de las Empresas Transnacionales, fortalecer la capacidad de los Estados
en desarrollo para hacer frente a ellas, y elaborar propuestas de marcos normativos para sus actividades.
WALLACE, D (2014: 184)
derechos a cumplir, como el acceso a un recurso judicial efectivo, varios de los cuales ya se
encuentran regulados en el derecho internacional general.
El presente trabajo tiene como objetivo analizar esta cuestión, partiendo del
interrogante si este marco propuesto por la CDH resulta eficiente, o si la comunidad
internacional necesitaría un cambio de paradigma en la cuestión, y tener la posibilidad de
imputar violaciones de derechos humanos a actores no estatales, como las empresas, las
cuales no son sujetos del derecho internacional.
Este análisis, se realizará desde la perspectiva de la Escuela de New Haven, la cual
propone un método dinámico e interdisciplinario, en cual a modo de síntesis, detecta la
existencia de diversos participantes dentro del proceso legal de toma de decisiones en el
Derecho Internacional.
La Escuela de New Haven establece que las decisiones internacionales se examinen en
su complejidad, teniendo en cuenta los participantes y sus respectivas perspectivas; las
situaciones en las que interactúan; las bases de poder en las que se apoyan y las estrategias
que emplean para utilizar dicho poder; así como también los resultados agregados del proceso
de interacción con respecto a un conjunto global de valores 3. En este sentido, las empresas
son partícipes del proceso legal de toma de decisiones, y con el aumento de la globalización,
desempeñan una función cada vez más importante en la configuración del derecho
internacional4.
Por ende, el marco normativo en materia de Derechos Humanos y Empresas,
propuesto por el CDH, el cual incluyen los Principios Rectores, así como también el proyecto
de tratado con posibilidad de celebrarse, no es adecuado para regular la cuestión Empresas-
3
MYRES, MCDOUGAL, LASSWELL (1968: 231)
4
CHEN (2015:7)
Derechos Humanos, dado que no las contempla como participantes del proceso de toma de
decisiones dentro del Derecho Internacional.
MARCO NORMATIVO PROPUESTO POR CONSEJO DE DERECHOS HUMANOS
DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE LA MATERIA
El Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas dictó en 2011 “Los
Principios Rectores sobre Las Empresas y los Derechos Humanos” con el fin de prevenir y
abordar el riesgo de repercusiones negativas sobre los derechos humanos derivadas de
actividades empresariales y ofrecer un marco internacionalmente reconocido para reforzar los
criterios y las prácticas relativas a las empresas y los derechos humanos, citando diversos
instrumentos pertenecientes al derecho internacional de los derechos humanos5.
La adopción por consenso de estos Principios Rectores, sirvió para instalar de forma
permanente el tema en la agenda del organismo internacional 6. De manera tal, que el 14 de
Julio de 2014, el CDH, mediante la Resolución 26/9, creó un grupo de trabajo
intergubernamental de composición abierta sobre las empresas transnacionales y otras
empresas con respecto a los derechos humanos (en adelante Grupo de Trabajo), con el
objetivo de elaborar un instrumento jurídicamente vinculante para regular las actividades de
las empresas transnacionales y otras empresas en el derecho internacional de los derechos
humanos7.
Actualmente, el Grupo de Trabajo presentó el “tercer proyecto revisado de
instrumento jurídicamente vinculante para regular, en las normas internacionales de
derechos humanos, las actividades de las empresas transnacionales y otras empresas
5
Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. A/HRC/17/31 (21 de marzo de 2011).
6
RUGGIE (2013:124)
7
Consejo de Derechos Humanos A/HRC/RES/26/9 (14 de julio de 2014)
comerciales”, el cual está basado en las negociaciones dirigidas por los Estados durante su
séptima sesión8.
Por lo pronto, el proyecto del tratado permite dilucidar ciertos criterios adoptados,
relevantes al derecho internacional, como el alcance, las definiciones, la jurisdicción, el
derecho aplicable, los derechos de las víctimas, la responsabilidad legal, la cooperación
internacional, y en líneas generales, utiliza como punto de partida los Principios Rectores
dictados en el 2011, los cuales al momento de su dictado por el CDH, fueron sujeto de
numerosas críticas9. Las más relevantes, recaen sobre la no convicción de los Principios
Rectores en establecer obligaciones jurídicas para las empresas y de no haber propuesto
iniciativas en relación con la competencia extraterritorial de los Estados para perseguir y
castigar violaciones a los derechos humanos por las empresas10.
En este sentido, el Proyecto del Tratado sigue la postura de no imponer obligaciones
directas a las empresas de respetar los derechos humanos, sino más bien sigue reafirmando la
obligación primaria de los Estados de, por un lado, respetar, proteger y cumplir los derechos
humanos frente a las actividades empresariales y, por otro, garantizar a las víctimas recursos
efectivos en caso de violaciones de derechos humanos, así como tampoco incluye una
afirmación expresa de la primacía de los derechos humanos respecto de los acuerdos de
comercio e inversión, como lo han propuesto varias delegaciones y organizaciones de la
sociedad civil a lo largo de los períodos de sesiones del Grupo de Trabajo11.
8
Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Informe sobre el séptimo período de sesiones del grupo de
trabajo intergubernamental de composición abierta sobre las empresas transnacionales y otras empresas con
respecto a los derechos humanos. Resolución A/HRC/49/65 (28 de febrero a 1 de abril de 2022)
9
CANTÚ RIVERA (2016:427)
10
CANTÚ RIVERA (2016:428)
11
SOLÉ, IGLESIAS MARQUEZ (2019:2)
APROXIMACIÓN TEÓRICA A LA CONCEPCIÓN DEL DERECHO
INTERNACIONAL DE LA ESCUELA DE NEW HAVEN
McDougal, el padre de la Escuela de New Haven, postulaba al individuo como
elemento central de los procesos sociales y jurídicos, y adoptó un método científico basado en
valores, en el que el resultado normativo adoptado por los responsables de la toma de
decisiones pudiera ser evaluado en el contexto de un conjunto de valores compartidos en los
que debería basarse el orden mundial12.
La Escuela de New Haven centra sus estudios en crear un método analítico, para
establecer que el derecho internacional tiene como objetivo “final” un nuevo orden público
basado en “el valor supremo de la dignidad humana. Este nuevo orden público lo definió
como "uno que aproxima el acceso de todos los seres humanos a todas las cosas que aprecian:
poder, riqueza, ilustración, habilidad, bienestar, afecto, respeto y rectitud"13.
Harold Koh, otro exponente de la escuela, pero más contemporáneo, explica que el
principio fundamental de la Escuela de New Haven recae en que "las normas del derecho
internacional deben reflejar las necesidades de los argumentos de la política internacional" 14.
Asimismo, Koh identificó una “nueva” Escuela de New Haven más moderna, dado que
cuando ésta se fundó, el contexto mundial estaba caracterizado por la posguerra fría y un
mundo de dos bloques liderados por superpotencias. Por ende, propone adaptar las cuestiones
esenciales planteadas por este escuela a la nueva era 15, la cual se caracteriza por un emergente
proceso de globalización, en el cual existen actores no estatales que son capaces de servir
12
BIANCHI (2016:93)
13
REISMAN, WIESSNER, WILLARD (2007:576)
14
KOH (2009:501)
15
KOH (2007:564)
como tomadores de decisiones transnacionales y se perfilan como potenciales amenazas
transnacionales16.
En líneas generales, Koh plantea que la Escuela de New Haven fue una de las primeras
en reconocer la importancia emergente del derecho transnacional, lo cual hace referencia a
que no ve una dicotomía entre el derecho nacional e internacional de los procesos jurídicos,
sino que se entienden como procesos de decisión autoritativa de distinto alcance territorial 17,
en otras palabras, es "todo el derecho que regula acciones o acontecimientos que trascienden
las fronteras nacionales"18.
Koh propone estudiar el derecho internacional desde el derecho transnacional, y no
como un proceso aislado, y al mismo tiempo propone dividir el estudio en sí en
“transnacional legal substance” (Sustancia Jurídica Transnacional) and “transnacional legal
refiere
process” (Proceso Jurídico Transnacional)19. El primero se a un “cuerpo jurídico
híbrido que trasciende las antiguas dicotomías entre el derecho internacional y el nacional y
entre el derecho público y el privado”20. El segundo se refiere al proceso de internalización de
esas normas jurídicas internacionales en el derecho internacional por partes de los Estados y
otros actores privados transnacionales (“interacción – interpretación – internalización”) 21.
EMPRESAS COMO PARTICIPANTES DEL DECISION-MAKING PROCESS DEL
DERECHO INTERNACIONAL
16
KOH (2007:564)
17
KOH (1996:184)
18
KOH (1996:185)
19
KOH (1996:183-184)
20
KOH (1996:183-184)
21
KOH (1996:183-184)
Aunque el proyecto del tratado no se detiene en enmarcar el concepto de “empresa
transnacional, sí define a “actividades empresariales" como “cualquier actividad económica o
de otro tipo, incluida, entre otras, la fabricación, la producción, el transporte, la distribución,
la comercialización, el marketing y la venta al por menor de bienes y servicios, realizada por
una persona física o jurídica, incluidas las empresas estatales, las instituciones financieras y
los fondos de inversión, las empresas transnacionales, otras empresas comerciales, las
empresas conjuntas y cualquier otra relación comercial realizada por una persona física o
jurídica”22.
Las empresas transnacionales, dado a orientar sus acciones en búsqueda de su propio
beneficio y ganancia, han sido percibidas como como explotadoras de la mano de obra y de
los recursos físicos de los países en desarrollo, contaminadoras del medio ambiente,
manipuladoras de divisas y materias primas, evasoras de impuestos, usuarias de prácticas
empresariales corruptas, partidarias de regímenes, corrupción y conspiración con las élites del
poder en detrimento de los valores democráticos y de las masas de la población23
En principio, la liberación del comercio puede entrar en conflicto con las obligaciones
internacionales en materia de DDHH, dado que la aplicación de determinadas obligaciones
comerciales puede implicar costes o restringir adopción de medidas, que pueden socavar la
capacidad de los Estados para cumplir sus obligaciones en materia de derechos humanos24.
Asimismo, los Estados pueden condicionar el acceso a sus mercado al cumplimiento
de normas de DDHH por parte de otros Estados y de actores no estatales, por ejemplo,
22
Consejo de Derechos Humanos, Cuadragésimo noveno período de sesiones, 28 de febrero-25 de marzo de
2022, Tema 3 de la agenda, A/HRC/49/65/Add.1. Disponible en https://www.ohchr.org/en/hr-bodies/hrc/wg-
trans-corp/igwg-on-tnc
23
CHEN (2015:86)
24
BARTELS (2018:4)
condicionando productos (y servicios) que “se producen de una forma que vulnera los
derechos humanos, por ejemplo, violando las obligaciones con respecto al trabajo infantil” 25.
Por otro lado, aunque se las denomine multinacionales, transnacionales o
internacionales, todas las empresas deben su creación a las leyes nacionales, se constituyen
con arreglo al derecho interno de un Estado, adquiriendo la nacionalidad del Estado de
constitución26. Sin embargo, a medida que sus operaciones se expanden en alcance geográfico
y en magnitud de impacto, se ha hecho cada vez más evidente que las leyes nacionales son
conflictivas e inadecuadas para tratar los múltiples problemas que surgen de las actividades 27.
En líneas generales, las empresas transnacionales tienen algunos de los mismos
derechos que las personas físicas, pero no la totalidad de las obligaciones legales que tienen
estás, así como tampoco los que tiene el Estado28. Ahora bien, tanto las empresas como el
Estado son “personas ficticias” o “ficciones jurídicas” compuestas por una agrupación
colectiva de personas físicas.
Indistintamente, las empresas multinacionales desempeñan un papel cada vez más
importante en las interacciones transnacionales contemporáneas 29, al punto tal que hasta
negocian directamente con los representantes de los Estados-nación 30, y hasta pueden poseer
más recursos que la mayoría de los Estados-nación 31. Su base del poder es su riqueza
económica, que les permite presionar a favor o en contra de leyes y reglamentos en función de
25
BARTELS (2018:5)
26
CHEN (2015:86)
27
CHEN (2015:86)
28
WALLACE (2014: 190-191)
29
CHEN (2015:85)
30
CHEN (2015:86)
31
CHEN (2015:86)
sus intereses32. En este sentido, pueden utilizar la inversión extranjera directa para obtener un
trato favorable en los acuerdos comerciales bilaterales o multilaterales 33.
En este sentido, se han considerado como una amenaza para los Estados-nación, dado
que su “impacto en la formación y el reparto de valores, tanto reales como potenciales, ha
provocado una alarma creciente”34. Por esta razones, varios autores de la Escuela de New
Haven, han considerado que muchas de estas corporaciones actúan indirectamente a través de
partidos políticos, o directamente sobre la decisión internacional a través de grupos de presión
internacionales, sobre el proceso de toma de decisiones en el derecho internacional35.
Por esto último, el concepto tradicional de que los Estados son los únicos sujetos de
derecho internacional se ha ido erosionando continuamente “hasta el punto de que ahora se
acepta de forma generalizada que los estados son los sujetos principales del derecho
internacional, pero no los únicos”36. McDougal y otros autores ofrecen una manera alternativa
de clasificar a los sujetos del derecho internacional, alejándose de la concepción formal. En
lugar de considerarlos "sujetos", los consideran participantes, y en esta línea, consideraban
que el Estado-nación es el participante "predominante", pero no es el "único"37. Asimismo,
arremeten contra el concepto de que los Estados son los únicos sujetos del derecho
internacional como una "canallada del siglo XIX", que debe cambiar para abarcar la
importancia internacional de las empresas transnacionales38.
32
WALLACE (2014: 208)
33
WALLACE (2014: 208)
34
CHEN (2015:86)
35
MCDOUGAL, LASSWELL, REISMAN, (1967:268).
36
WALLACE (2015:158-159).
37
MCDOUGAL, LEIGHTON (1949:490)
38
WALLACE (2014: 158)
LA SUBJETIVIDAD INTERNACIONAL COMO PARTE DE LA PROBLEMÁTICA
DDHH – EMPRESAS
En la actualidad, los sujetos del derecho internacional, como “centros de imputación
de las normas, quienes podrán adquirir derechos o contraer obligaciones en el seno de dicho
sistema”39, han sido históricamente, y siguen siendo principalmente los Estados 40. Esta
concepción nace en la Paz de Westfalia de 1648, donde responde a un “un régimen
autorregulatorio en el que los Estados mismos participan de la formulación de las reglas y
resultan sus propios sujetos”41 y crea una “ficción de que los Estados son iguales
jurídicamente por gozar de una soberanía exclusiva que no puede ser afectada por el resto de
la comunidad internacional"42.
Aunque cada vez se percibe más la relevancia de otros actores internacionales, el
derecho internacional sigue siendo de aplicación principalmente a los Estados como núcleo
del sistema jurídico internacional43. Esta doctrina, es la acogida por principales juristas de la
escuela positivista dentro del derecho internacional y se centran en la dicotomía que en un
sistema jurídico sólo existen "objetos" y "sujetos" 44, la cual ha sido ampliamente aceptada y
generalizada.
Más allá de la concepción positivista, no cabe dudas que los Estados, dado a su control
de bases territoriales únicas, han desempeñado, y siguen desempeñando, un papel
predominante en los procesos globales de decisión y son los participantes dominantes en la
escena mundial, aunque cada uno no es igualmente dominante y algunos participantes ejercen
39
BUIS (2015:3)
40
BUIS (2015:5)
41
BUIS (2015:12)
42
BUIS (2015:13)
43
HIGGINS (1995:39)
44
HIGGINS (1995:49)
más poder efectivo, riqueza y otros valores 45. Así también, los funcionarios de los Estados son
los participantes más importantes en el desempeño de todas las funciones de decisión a nivel
internacional, ya que elaboran y aplican, o participan en la elaboración y aplicación de todos
los aspectos del derecho internacional46.
Rosalyn Higgins, critica fuertemente la concepción positivista de la subjetividad
internacional, alegando que el derecho internacional no es solo reglas, sus normas no están
fijadas indefinidamente y por ende responden a las necesidades del sistema. A su vez,
propone “volver a la visión del derecho internacional como un proceso particular de toma de
decisiones”47, en donde dentro de ese proceso dinámico, “hay una variedad de participantes,
que hacen reclamaciones a través de las fronteras de los Estados, con el objetivo de
maximizar diversos valores”, y afirma la inexistencia de “sujetos" y "objetos", sino sólo
participantes, en los cuales identifica a individuos, Estados, organizaciones internacionales,
empresas transnacionales y grupos privados no gubernamentales48.
En esta línea de pensamiento, McDougal y Lasswell sostienen que el "Estado-nación"
es una ficción, compuesta por seres humanos individuales “vinculados entre sí por patrones o
índices de identificación, que incluyen la lengua, la cultura, la religión, la raza, las lealtades
tribales o étnicas y las ideologías políticas”, el cual coincide con la Carta de la ONU, dado
que esta afirma que está fundada por los "pueblos del mundo" y no por los Estados del
mundo49.
En relación a la cuestión empresas-DDHH, la concepción tradicional positivista
centrada en el Estado, genera que el único participante del debate sea el Estado, dado su
45
CHEN L. (2015:25)
46
CHEN L. (2015:25)
47
HIGGINS (1995:50)
48
HIGGINS (1995:50)
49
MCDOUGAL, LASSWELL, REISMAN, (1967:263).
condición como principal sujeto del derecho internacional 50. Sobre este punto, Higgins
reconoce que la dicotomía objeto-sujeto es una maniobra para ofuscar que los individuos no
tengan recursos en el derecho internacional para los abusos de los derechos humanos causados
por las empresas transnacionales51. Por ende, la primacía de los Estados en el derecho
internacional ha creado el vacío que permite a las empresas internacionales operar
prácticamente sin impunidad en el derecho internacional52.
Otro punto a tener en cuenta sobre la concepción del Estado como sujeto principal del
derecho internacional, es la soberanía. Algunos autores, sostienen que para superar el debate
actual sobre cómo imponer obligaciones de derechos humanos a actores no estatales, es la de
no seguir la concepción de la soberanía westfaliana, sino a la soberanía cómo se articula en la
Carta de las Naciones Unidas53.
En este sentido, la globalización ha generado un impacto en la noción tradicional de
soberanía, y preceptos como “humanidad y democracia", no existían en la época de la
concepción de la soberanía westfaliana, así como tampoco se puede negar el hecho de que ese
concepto está aislado de la economía de mercado existente en las naciones europeas desde
mediados del siglo XVII54. Esto genera que, la concepción westfaliana de la soberanía, no se
pueda mantener como base para no permitir que el derecho internacional se reformule 55.
Asimismo, otros autores contemplan que la globalización no está erosionando el
control del estado, lo cual no significa la desaparición de la soberanía, sino un cambio. Este
cambio puede reflejar un fortalecimiento de la soberanía para satisfacer nuevas necesidades y
50
WALLACE (2014: 158)
51
Higgins, R, The Development of International Law Through The Political Organs of The United Nations
(Oxford University Press 1963), citado por WALLACE (2014: 196)
52
WALLACE (2014: 175)
53
Hilla, J. (2008), The Literary Effect of Sovereignity in International Law”, citado por WALLACE (2014: 170)
54
Strange, S (1999), The Westfailure System, British International Studies Association, citado por WALLACE
(2014: 175)
55
WALLACE, (2014: 173-174)
oportunidades o la limitación de sus capacidades para negar las responsabilidades
internacionales y las obligaciones nacionales56.
Por último, cabe recordar lo establecido por la Corte Internacional de Justicia en la
opinión consultiva relativa al caso Reparación por Daños Sufridos al Servicio de las Naciones
Unidas: “Los sujetos de derecho en cualquier sistema jurídico no son necesariamente
idénticos en su naturaleza o en el alcance de sus derechos, y su naturaleza depende de las
necesidades de la comunidad. A lo largo de su historia, el desarrollo del derecho internacional
se ha visto influido por las exigencias de la vida internacional, y el progresivo aumento de las
actividades colectivas de los Estados ha dado lugar ya a casos de acción en el plano
internacional por parte de ciertas entidades que no son Estados”57.
Aunque el caso recae en la subjetividad internacional de las Naciones Unidas como
organización internacional, esto no quita la posibilidad que se aplique esta concepción para
otras entidades no estatales.
CONCLUSIONES
El rol que deben tener las empresas como miembros de la sociedad refleja una
ideología necesaria para tratar las cuestiones relativas a violaciones de DDHH, el cual no está
necesariamente limitado por el derecho internacional 58. Más allá de la cuestión de si se deben
imponer obligaciones de DDHH a empresas, el derecho internacional tiene que proporcionar
un remedio a las víctimas de los abusos de los derechos humanos cometidos por estas, y el
marco propuesto por el CDH, no lo logra.
56
Nagan, W. P., Hammer C. (2004), The Changing Character of Sovereignty, in International Law and
International Relations, citado por WALLACE, D (2014: 175)
57
Corte International de Justicia, Reparación por Daños Sufridos al Servicio de las Naciones Unidas Opinión
consultiva de 11 de abril de 1949
58
WALLACE (2014: 185)
El hecho que las empresas no sean sujetos del derecho internacional no es errónea,
pero eso no significa que esa concepción sea absoluta 59, y que no pueda reformularse. En
lugar de ello, tanto los Principios Rectores y el proyecto de tratado trasladan a los Estados la
cuestión de cómo regular las empresas en materia de derechos humanos, lo cual continúa con
una retórica a la soberanía dogmática centrada en el Estado, que pretende negar las realidades
del mundo globalizado de hoy60.
Asimismo, genera el interrogante de sí los Estados deberían ser responsables por esas
violaciones de la manera directa que lo proponen ambos instrumentos. El deber de garantía en
materia de DDHH para los Estados, es claro e inmutable. Sin embargo, ante la violación de
DDHH por parte de una empresa, con el mismo poderío económico y político de un Estado,
no sería justo esa imputación directa.
Además, los instrumentos en cuestión, por más que en su formulación participen
diversos Estados, parecieran no reflejar la realidad actual en la que los Estados
tercermundistas negocian con estas empresas y como lo conjugan, a su vez, con el
cumplimiento de las obligaciones en materia de DDHH existentes y las nuevas que propone.
La Escuela de New Haven dentro de sus diversas teorías, mantiene la postura que la
subjetividad internacional debe ser replanteada. Sobre este punto, es importante aclarar que no
se detiene en identificar si los partícipes que se identifican dentro del derecho internacional
están en pie de igualdad. No pretende igualarlos, sino que los considera como parte del
proceso de toma de decisión, y hasta aclara que forman parte de ese proceso en mayor o en
menor medida, en base a su poderío y sus intereses.
59
WIESSNER (2010:45)
60
WALLACE (2014: 247)
En mi opinión, considero que poner freno a estas poderosas empresas transnacionales,
es el principal reto en materia de derechos humanos. En este sentido, no hay otra forma de
garantizar el respeto de los derechos humanos en un mundo cada vez más poblado por actores
poderosos que no son ni Estados ni individuos61.
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