TECNOLÓGICO NACIONAL DE MÉXICO
INSTITUTO TECNOLOGICO DE TIJUANA
Tutorías de Inserción laboral
“Inteligencia Emocional”
Docente: Artemio Lara Chavez
Semestre Enero - Julio 2024
Reyes Lopez Itzel 21210471
Tijuana, B.C, 08 de abril de 2024
La relevancia de la inteligencia emocional en nuestra sociedad y, específicamente, en el
entorno laboral, ha cobrado un protagonismo notable en las últimas décadas. Este enfoque no
solo ha redibujado los parámetros de lo que consideramos habilidades indispensables para el
éxito profesional, sino que también ha redefinido la manera en que entendemos y valoramos
las interacciones humanas dentro y fuera del ambiente de trabajo.
La exploración de las habilidades más valoradas por las empresas en el contexto reciente
destaca una tendencia creciente hacia la apreciación de competencias que trascienden el mero
conocimiento técnico o académico. La adaptabilidad, la flexibilidad y, sobre todo, la
inteligencia emocional emergen como pilares fundamentales en la búsqueda de talento por
parte de grandes corporaciones. Este cambio paradigmático en la selección de personal refleja
un reconocimiento más amplio de que el éxito de una organización depende no solo de las
capacidades intelectuales o técnicas de sus miembros, sino también de su habilidad para
navegar el complejo mundo de las relaciones humanas y emocionales.
A diferencia de las habilidades intelectuales tradicionales, que durante mucho tiempo fueron
el foco principal de los sistemas educativos y de evaluación profesional, la inteligencia
emocional ofrece un marco más holístico para entender el éxito y la efectividad personal. En
estudios llevados a cabo en instituciones de prestigio como Harvard, se ha evidenciado que,
independientemente del coeficiente intelectual, aquellos individuos con una mayor capacidad
para gestionar y entender tanto sus emociones como las de los demás, tienden a alcanzar
mayores niveles de éxito profesional. Estos hallazgos subrayan la importancia de la
inteligencia emocional no solo como un complemento, sino como un factor crítico en el
desarrollo de líderes efectivos y equipos de trabajo armoniosos.
Un elemento central en la discusión sobre inteligencia emocional es el desafío que
representan los estereotipos de género en el desarrollo y la expresión de nuestras capacidades
emocionales. La sociedad, a través de sus normas y expectativas, a menudo dicta cuáles
emociones son aceptables para hombres y mujeres, limitando de esta manera el potencial
emocional completo de los individuos. Superar estos estereotipos es esencial para fomentar
un desarrollo emocional saludable que permita a todas las personas, independientemente de
su género, explorar y expresar libremente su espectro emocional completo.
Daniel Goleman, uno de los principales exponentes en el estudio de la inteligencia
emocional, destaca la importancia de habilidades como el autoconocimiento, la empatía y la
automotivación. Estas competencias no solo son fundamentales para el manejo efectivo de
nuestras emociones, sino que también nos equipan para entender y respetar las emociones de
los demás, facilitando interacciones más significativas y constructivas.
El camino hacia el desarrollo de una inteligencia emocional robusta comienza con el
autoconocimiento. Esta introspección profunda y a menudo desafiante requiere de una
honestidad rigurosa acerca de quiénes somos, identificando nuestras fortalezas y debilidades,
y reconociendo aquellos aspectos de nuestro comportamiento que necesitamos mejorar. Este
proceso de autoexploración no solo beneficia nuestro crecimiento personal y profesional, sino
que también mejora nuestras relaciones interpersonales, promoviendo ambientes más
armónicos y productivos tanto en el ámbito laboral como en el personal.
En conclusión, la inteligencia emocional se erige como una competencia clave, esencial para
el éxito en un amplio espectro de contextos. Su importancia va más allá del entorno laboral,
representando una herramienta fundamental para el desarrollo personal, la construcción de
relaciones saludables y el logro de una vida satisfactoria y plena. En un mundo cada vez más
complejo y conectado, donde las habilidades sociales y emocionales adquieren un nuevo
valor, la inteligencia emocional ofrece el camino hacia una mayor comprensión, empatía y
eficacia en todas nuestras interacciones.
La inteligencia emocional juega un papel fundamental tanto en entornos profesionales como
escolares, ofreciendo una amplia gama de beneficios. En el ámbito profesional, facilita la
gestión de equipos, mejora la comunicación y fomenta un ambiente de trabajo colaborativo y
respetuoso. Permite a los líderes motivar e inspirar a sus equipos, manejar conflictos de
manera efectiva y tomar decisiones conscientes de las repercusiones emocionales. En el
contexto escolar, ayuda a los estudiantes a manejar el estrés, a mejorar su rendimiento
académico mediante una mayor concentración y motivación, y a desarrollar habilidades
sociales cruciales para el trabajo en equipo y la resolución de conflictos. En ambos contextos,
la inteligencia emocional es clave para el éxito y el bienestar, ya que promueve relaciones
saludables, mejora la toma de decisiones y contribuye a un ambiente más positivo y
productivo.