Expediente Administrativo #3410-2021 - F.1 Invasion de Ruta
Expediente Administrativo #3410-2021 - F.1 Invasion de Ruta
Es propicia la oportunidad para manifestarle las muestras de mi respeto y estima personal, y en atención
al Expediente Administrativo Nro. 3410-2021, informarle lo siguiente:
I. ANTECEDENTES
Con fecha 22 de diciembre de 2020, mediante Resolución Sub Gerencial Nro. 1417-2020-SOT-
GVT-MPC, la que resuelve: ARTICULO PRIMERO: DESESTIMAR el escrito de descargo
presentado por RONAL JESÚS IZQUIERDO BACON. ARTICULO SEGUNDO: IMPONER
LA SACIÓN PECUNIARIA DE UNA UNIDAD IMPOSITIVA TRIBUTARIA (1UIT),
equivalente a CUATRO MIL TRESCIENTOS SOLES (S/. 4,300.00), al Señor RONAL MIGUEL
LINARES MENDOZA en su calidad de propietario de la unidad vehicular de placa de rodaje Nro.
M1W-737, y al conductor el Señor RONAL JESÚS IZQUIERDO BACON. (…).
Luego, con fecha 19 de enero de 2021, mediante Expediente Administrativo Nro. 3410-2021, el
Señor Ronal Jesús Izquierdo Bacon, interpone recurso de apelación contra la resolución antes
indicada.
De acuerdo al Decreto Supremo Nro. 004-2019-JUS, Decreto que, aprueba el Texto Único
Ordenado de la Ley Nro. 27444 – Ley del Procedimiento Administrativo General (en adelante Ley
Nro. 27444) en su numeral 218.1 del Artículo 218° señala lo siguiente: Los recursos
administrativos son: a) Recurso de Reconsideración y b) Recurso de Apelación. En el mismo
cuerpo normativo, en su Artículo 220° prevé lo siguiente: El recurso de apelación se interpondrá
cuando la impugnación se sustente en diferente interpretación de las pruebas producidas o cuando
se trate de cuestiones de puro derecho, debiendo dirigirse a la misma autoridad que expidió el acto
que se impugna para que eleve lo actuado al superior jerárquico. Esto significa entonces que,
-
únicamente existe dos recursos administrativos, el que deberá ser planteado por el administrado,
por cuanto para contradecir es necesario sustentar que la decisión ocasiona un agravio al
interesado, para ello, se prevé que estos deberán ser planteados dentro de los 15 días de notificados
el acto, esto justamente por seguridad jurídica de los actos administrativos ya que no pueden estar
indefinidamente expuestos al riesgo de una revisión por vía de recurso. Ahora, sobre el recurso de
apelación específicamente, notamos que se trata de un recurso cuya finalidad es que el órgano
jerárquicamente superior al emisor de la resolución impugnada revise y modifique la resolución de
subalterno. Y, como el recurso busca un segundo parecer jurídico de la administración pública
sobre los mismo hechos y evidencias, no requiere nueva prueba, pues se trata fundamentalmente
de una revisión integral del procedimiento desde una perspectiva fundamentalmente de puro
derecho. Por ello, la decisión que se emita luego de la sustanciación de la apelación puede ser
desestimatoria (confirmatoria del acto impugnado) o estimatoria.
Por otro lado, en el numeral 3.2, del Artículo 3° del Decreto Supremo Nro. 017-2009-MTC –
Reglamento Nacional de Administración de Transporte, prevé lo siguiente: Acción de Control:
Intervención que realiza la autoridad competente, a través de sus inspectores de transporte terrestre
o a través de entidades certificadoras, que tiene por objeto verificar el cumplimiento de las
disposiciones del presente Reglamento, normas complementarias, resoluciones de autorización y
condiciones del servicio prestado.
Además, en el numeral 3.3, del Artículo 3° del Decreto Supremo Nro. 017-2009-MTC –
Reglamento Nacional de Administración de Transporte, prevé lo siguiente: Acta de Control:
Documento levantado por el inspector de transporte y/o por entidad certificadora, en la que se hace
constar los resultados de la acción de control.
Respecto a la autorización, en el numeral 3.11, del Artículo 3° del Decreto Supremo Nro. 017-
2009-MTC – Reglamento Nacional de Administración de Transporte, prevé lo siguiente:
Autorización: Acto administrativo otorgado por la autoridad competente mediante el cual se
autoriza a una persona, natural o jurídica, que cumpla con los requisitos exigidos en el presente
Reglamento, a prestar el servicio de transporte terrestre de personas o mercancías conforme a la
clasificación establecida en el título I del presente reglamento.
Así también, en el Artículo 94.1° del Artículo 94° del Decreto Supremo Nro. 017-2009-MTC –
Reglamento Nacional de Administración de Transporte, establece que: Medios Probatorios que
sustentan los incumplimientos y las infracciones: El acta de control levantada por el inspector
de transporte o una entidad certificadora autorizada, como resultado de una acción de control, que
contenga el resultado de la acción de control, en la que conste el(los) incumplimiento(s) o la(s)
infracción(es).
Que, con fecha 09 de noviembre de 2020, se levantó el Acta de Control Nro. 0006474-
2020, a la unidad vehicular de placa de Rodaje Nro. M1W-737, al momento de la
fiscalización el conductor circulaba por un lugar no autorizado por la autoridad competente,
se aplica medida preventiva de internamiento del vehículo en el DOV. Infracción tipificada
en el Decreto Supremo Nro. 017-2009-MTC, con código F.1.
Que, (…) el Señor RONAL JESÚS IZQUIERDO BACON, presenta escrito de descargo
(…) manifestando que: (…), al momento de la intervención indicó al inspector que dicho
día no se encontraba de servicio, y que no tenía los letreros o distintivos que indiquen que
esta prestando el servicio y que los pasajeros que estaban ahí eran sólo familiares del
propietario a quienes los estaban trasladando a su casa por una reunión familiar (…).
Posteriormente, con fecha 19 de enero de 2021, el Señor Ronal Jesús Izquierdo Bacon,
interpone recurso de apelación contra la resolución antes indicada, señalando entre otros
fundamentos los siguientes:
2.2: (...). asimismo, no se pronuncian sobre la intervención la cual fue realizada por el
Señor José Morales, pero en el acta de control Nro. 0006873, firma el inspector Gonzales
Flores José, con DNI 45909006, lo que invalida el acta de control de pleno derecho, además
de las otras vulneraciones que se ha cometido (…).
2.4: (...). al haber realizado mi descargo al acta de control, la subgerencia debió inicia
mediante resolución la apertura de inicio de proceso sancionador, pero sin embargo esta nos
da una resolución de sanción, vulnerando con ello una etapa del proceso sancionador,
plazos y causando un perjuicio al tener mi unidad en el depósito.
EXÁMEN DE LA CONTROVERSIA
Se advierte que, al Señor Ronal Jesús Izquierdo Bacon, se le infraccionó mediante Acta de Control
Nro. 0006873-2020, con la infracción codificada como F.1. del Decreto Supremo Nro. 017-2009-
MTC, Reglamento Nacional de Transporte (en adelante el RENAT), al respecto, según la tabla de
incumplimiento de las condiciones de acceso y permanencia y sus consecuencias, codifica como
F.1. a aquella conducta por:
-
F.1: Prestar el servicio de transporte de personas, de mercancías o mixto, sin contar con
autorización otorgada por la autoridad competente o en una modalidad o ámbito
diferente al autorizado. (énfasis nuestro)
Siendo así, resulta pertinente indicar que según el RENAT se define autorización como: “Acto
administrativo otorgado por la autoridad competente mediante el cual se autoriza a una persona,
natural o jurídica, que cumpla con los requisitos exigidos en el presente reglamento, a prestar el
servicio de transporte terrestre de personas o mercancías conforme a la clasificación establecida
en el Título I del presente Reglamento.” (Artículo 3.11) (negrita es nuestro)
Ahora, respecto a la modalidad para prestar el servicio, se tiene que el RENAT establece en los
artículos 3.60 al 3.65, que la modalidad está determinada por el tipo de servicio que se presta,
entre los principales se tiene Servicio de Transporte Regular de Personas (servicio
estándar y servicio diferenciado) y Servicio de Transporte Especial de Personas
(transporte turístico, de trabajadores, de estudiantes, auto colectivo y taxi).
Respecto al ámbito diferente al autorizado, se tiene que el RENAT establece en los artículos
3.66 al 3.68, que el ámbito está determinado por el contorno o perímetro de un espacio o lugar,
delimitándolo de la siguiente manera: Servicio de transporte terrestre de ámbito provincial,
servicio de transporte terrestre de ámbito regional y servicio de transporte terrestre de
ámbito nacional.
Hasta aquí, notamos que el término “invasión de ruta” no existe y por lo tanto no se encuentra
debidamente tipificado en el cuadro de infracciones y sanciones del RENAT, deviniendo la
imposición de sanciones por esta conducta en atípicas, vulnerando principios del procedimiento
administrativo sancionador, como el Principio de Tipicidad y el Principio de Legalidad. Ahora
bien, la norma prevé el procedimiento idóneo para sancionar los incumplimientos a las
condiciones de operación, es así que, el artículo [Link] establece que en cuanto al servicio, se
debe cumplir con las rutas y frecuencias autorizadas, siendo su incumplimiento sancionado con el
código de infracción c.4.b, la misma que prevé: Suspensión de la Autorización para prestar el
servicio de transporte terrestre: b) Por el plazo de noventa (90) días calendario por el
incumplimiento de lo establecido en el resto de numerales y artículos que prevé el presente
Código.
Dicho ello, en este punto es preciso recordar que conforme a lo establecido en el Art. IV de la Ley
Nro. 27444, se reconocen a los siguientes principios: 1.1 Principio del Legalidad: Las
autoridades administrativas deben actuar con respecto a la constitución, la ley y al derecho,
dentro de las facultades que le estén atribuidas y de acuerdo con los fines para los que les fueron
conferidos; 1.4. Principio de Razonabilidad: las decisiones de la autoridad administrativa,
cuando (…), impongan sanciones, (…), deben adaptarse dentro de los límites de la facultad
-
atributiva y manteniendo la debida proporción entre los medios a emplear y los fines públicos que
deba tutelar, a fin de que respondan a los estrictamente necesario para la satisfacción de su
cometido.
Dicho ello, para el caso prestaremos especial atención en el principio de legalidad, para ello
partiremos señalando que la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH), en su
artículo 9, señala: “Artículo 9. Principio de Legalidad y de Retroactividad: Nadie puede ser
condenado por acciones u omisiones que en el momento de cometerse no fueran delictivos según
el derecho aplicable. Tampoco se puede imponer pena más grave que la aplicable en el momento
de la comisión del delito. Si con posterioridad a la comisión del delito la ley dispone la
imposición de una pena más leve, el delincuente se beneficiará de ello.” (énfasis nuestro) Similar
pronunciamiento es el de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en cuanto indica que, por
el principio de legalidad reconocido por la Convención Americana sobre Derechos Humanos, al
indicar que el control de legalidad de cualquier restricción a los derechos humanos a que se refiere
de manera constante la CADH, es una consecuencia necesaria del reconocimiento de la primacía
del principio de legalidad en el orden jurídico interamericano. El cual constituye uno de los pilares
esenciales del Estado.
Es decir, que el principio de legalidad en materia sancionadora impide que se pueda atribuir la
comisión de una falta si ésta no está previamente determinada en la ley, y también prohíbe que se
pueda aplicar una sanción si ésta no está determinada por la ley. (Expediente Nro.
010-2002-AI/TC), estableciéndose adicionalmente que este principio impone tres exigencias: la
-
existencia de una ley (lex scripta), que la ley sea anterior al hecho sancionado (lex praevia), y que
la ley describa un supuesto de hecho estrictamente determinado (lex certa).
Es decir, no solo constituye una garantía de orden material y alcance absoluto, tanto referida al
ámbito estrictamente penal como al de las sanciones administrativas, que refleja la especial
trascendencia del principio de seguridad jurídica en dichos campos limitativos y supone la
imperiosa necesidad de predeterminación normativa de las conductas infractoras y de las sanciones
correspondientes; es decir, la existencia de preceptos jurídicos (lex praevia) que permitan predecir
con suficiente grado de certeza (lex certa), aquellas conductas y se sepa a qué atenerse en cuanto a
la ajena responsabilidad y a la eventual sanción; sino también, de carácter formal, relativa a la
exigencia y existencia de una norma de adecuado rango y que el Tribunal Constitucional ha
identificado como ley o norma con rango de ley. (EXP. Nro. 00197-2010-PA/TC- MOQUEGUA)
Como se puede apreciar, nos encontramos frente a una regla de reserva de competencia para dos
aspectos de la potestad sancionadora: 1. para la atribución de la competencia sancionadora a
cualquier entidad pública específica y 2. para la identificación del elenco de sanciones
aplicables por incurrir en ilícitos administrativos por esas mismas entidades. Conforme a ella,
ambos aspectos de la materia sancionadora solo pueden ser abordados mediante “normas con
rango de ley”, como pueden serlo, una ley formal, una ley orgánica, un decreto legislativo, o un
decreto ley. Queda absolutamente vedado que una norma sub legal, de tipo reglamentaria,
pretenda, a título de atribución directa de interpretación de una norma legal o de complemento
indispensable, asignar a una persona jurídica de Derecho Público la competencia sancionadora o
señalar que sanciones puede aplicar sobre los administrados.
Este principio exige el cumplimiento de tres aspectos concurrentes, y según Morón Urbina (2020)
son: 1. La reserva de la ley para la descripción de aquellas conductas pasibles de sanción por la
Administración pública; 2. la exigencia de certeza o exhaustividad suficiente en la descripción de
las conductas sancionables constitutivas de las infracciones administrativas; 3. la interdicción de la
analogía y la interpretación extensiva en la aplicación de los supuestos descritos como ilícitos
(pág. 418).
Realizado tal alcance, ocurre en el caso en concreto que al Señor Evert Asencio Álvarez, se le
infraccionó mediante Acta de Control Nro. 0006873-2020, por circular por un lugar no autorizado
-
Esto significa que, se trata a todas luces de un supuesto distinto, pues como bien se ha señalado
líneas arriba, el RENAT, en la distribución de su cuerpo legal, distingue claramente los términos
de “autorización” y “Tarjeta única de Circulación”, más aún tampoco se puede interpretar
extensivamente este supuesto de infracción pues su proscripción es expresa; por ello resulta
importante que tales conductas (circular por un lugar no autorizada por la autoridad competente) se
encuentren contempladas en la norma legal como infracción, su correspondiente consecuencia
jurídica.
Bajo este contexto, la Sub Gerencia de Operaciones de Transporte incurre en error al imponer al
administrado la sanción codificada como F.1. según el RENAT, sin que se haya establecido
expresamente que el hecho de prestar el servicio de trasporte con la Tarjeta Única de Circulación
se alinea a la tipificada como prestar el servicio de transporte de personas, de mercancías o mixto,
sin contar con autorización otorgada por la autoridad competente o en una modalidad o ámbito
diferente al autorizado. Incumpliendo con la garantía fundamental que hemos desarrollado.
Circulaba por un lugar no autorizado por la autoridad competente, estamos de acuerdo, pero existe
patente vulneración al principio de legalidad en materia de potestad sancionadora, y si bien ostenta
dicha prerrogativa, está en el deber de ejercerla en el marco de la normatividad, sin extralimitarse
en la ejecución de sus labores ya atribuciones.
Por otro lado, las declaraciones juradas adjuntas al expediente administrativo (Declaración del
Señor Lenin Asencio Álvarez y de la Señora Rocío Álvarez Aquino), se puede determinar que
ambos coinciden que al momento de la intervención se encontraban con la Señora Carmen Aquino
Sangay, quien ala fecha se reconoce como tía de la declarante; asegurando también que se
encontraban en dirección a un taller mecánico para cambiar la llanta del vehículo que se había
bajado. Estas declaraciones, deberán ceñirse a lo prescrito en el artículo 51°, numeral 1 del Nuevo
Texto Único Ordenado de la Ley Nro. 27444, (Decreto Supremo Nro. 004-2019-JUS), que a la
letra prescribe: Principio de Veracidad. - Todas las declaraciones juradas, los documentos
sucedáneos presentados y la información incluida en los escritos y formularios que presenten
los administrados para la realización de procedimientos administrativos, se presumen
verificados por quien hace uso de ellos, respecto a su propia situación, así como de contenido
veraz para fines administrativos, salvo prueba en contrario.
Así también, la resolución impugnada no se pronuncia sobre los videos presentados por el
recurrente, mismos en los que se puede observar que el conductor en todo momento hace mención
a que su llanta se había bajado y que por ello procedió a bajar del vehículo a todos los pasajeros,
encontrándose al momento de la intervención únicamente con su enamorada, el cobrador y una
Señora de nombre Carmen, hecho que en virtud al Principio de Presunción de Veracidad se tendrá
por cierto. Además, del mismo se evidencia que la persona que realiza la fiscalización se identifica
con el nombre de JOSE MORALES, pero curiosamente quien firma el acta de control es el Señor
José Gonzales Flores, evidenciándose una clara causal de nulidad, respecto a las formalidades que
exige la Ley, ante los procedimientos de intervenciones vehiculares.
Por último, se evidencia que no se ha realizado una debida valoración de los medio de prueba
presentados (Declaraciones Juradas y Videos), documentos que presenta el administrado en su
defensa, mismos que bajo ninguna circunstancia deberán ser utilizados en su contra como se
-
pretendió hacer por parte de la asesoría legal de Sub Gerencia de Operaciones, por ende se acredita
la existencia de falta de motivación en la resolución, la misma que será declarada en su momento
NULA por vulnerar el debido procedimiento administrativo.
En consecuencia, nada puede interpretarse de manera tal que se permita la desnaturalización de los
principios de legalidad y tipicidad o taxatividad. Es admisible que, en ocasiones, los reglamentos
especifiquen o gradúen infracciones previstas de manera expresa en la ley. Sin embargo, nada
justifica que establezcan conductas prohibidas sin adecuada base legal o que, al desarrollar
disposiciones legales generales o imprecisas, los reglamentos terminen creando infracciones
nuevas subrepticiamente. Por estas razones, se determina que los actos administrativos
cuestionados (el cual tampoco cumple con los requisitos de validez señalados en el artículo 3 de la
Ley Nro. 27444), Resolución Sub Gerencial Nro. 1392-2020-SOT-GVT-MPC, incurren en la
causal de nulidad contemplada en el inciso 1 del artículo 10 de la Ley Nro. 27444, debiendo
estimarse el recurso de apelación presentado por el administrado, Señor Evert Cristhian Asencio
Álvarez, por evidente vulneración al principio de legalidad, tipicidad, por consiguiente, el
principio del debido procedimiento. Debiendo tenerse presente que los efectos de la declaratoria de
nulidad serán de efecto declarativo y retroactivo a la fecha del acto, salvo derechos adquiridos de
buena fe por terceros, en cuyo caso operará a futuro, lo que no ocurre en el presente caso,
alcanzando hasta el momento mismo en que se produjo su emisión.
III. CONCLUSIÓN
a. Se debe ESTIMAR, el Recurso Administrativo de Apelación presentado por el Señor EVERT
CRISTHIAN ASENCIO ÁLVAREZ, contra de la Resolución Sub Gerencial Nro. 1392-2020-
SOT-GVT-MPC, de fecha 07 de diciembre de 2020. Por las razones expuestas en la presente
Resolución.
Atentamente
-
VISTO:
El Expediente Administrativo Nro. 3412-2020, de fecha 19 de enero de 2021 e Informe Legal Nro. 000-
2021-YCJV-GVT-MPC.
CONSIDERANDO:
De acuerdo al Decreto Supremo Nro. 004-2019-JUS, Decreto que, aprueba el Texto Único
Ordenado de la Ley Nro. 27444 – Ley del Procedimiento Administrativo General (en adelante Ley Nro.
27444) en su numeral 218.1 del Artículo 218° señala lo siguiente: Los recursos administrativos son: a)
Recurso de Reconsideración y b) Recurso de Apelación. En el mismo cuerpo normativo, en su Artículo
220° prevé lo siguiente: El recurso de apelación se interpondrá cuando la impugnación se sustente en
diferente interpretación de las pruebas producidas o cuando se trate de cuestiones de puro derecho,
debiendo dirigirse a la misma autoridad que expidió el acto que se impugna para que eleve lo actuado al
superior jerárquico. Esto significa entonces que, únicamente existe dos recursos administrativos, el que
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deberá ser planteado por el administrado, por cuanto para contradecir es necesario sustentar que la
decisión ocasiona un agravio al interesado, para ello, se prevé que estos deberán ser planteados dentro de
los 15 días de notificados el acto, esto justamente por seguridad jurídica de los actos administrativos ya
que no pueden estar indefinidamente expuestos al riesgo de una revisión por vía de recurso. Ahora, sobre
el recurso de apelación específicamente, notamos que se trata de un recurso cuya finalidad es que el
órgano jerárquicamente superior al emisor de la resolución impugnada revise y modifique la resolución
de subalterno. Y, como el recurso busca un segundo parecer jurídico de la administración pública sobre
los mismo hechos y evidencias, no requiere nueva prueba, pues se trata fundamentalmente de una revisión
integral del procedimiento desde una perspectiva fundamentalmente de puro derecho. Por ello, la decisión
que se emita luego de la sustanciación de la apelación puede ser desestimatoria (confirmatoria del acto
impugnado) o estimatoria.
Por otro lado, en el numeral 3.2, del Artículo 3° del Decreto Supremo Nro. 017-2009-MTC –
Reglamento Nacional de Administración de Transporte, prevé lo siguiente: Acción de Control:
Intervención que realiza la autoridad competente, a través de sus inspectores de transporte terrestre o a
través de entidades certificadoras, que tiene por objeto verificar el cumplimiento de las disposiciones del
presente Reglamento, normas complementarias, resoluciones de autorización y condiciones del servicio
prestado.
Además, en el numeral 3.3, del Artículo 3° del Decreto Supremo Nro. 017-2009-MTC –
Reglamento Nacional de Administración de Transporte, prevé lo siguiente: Acta de Control: Documento
levantado por el inspector de transporte y/o por entidad certificadora, en la que se hace constar los
resultados de la acción de control.
Respecto a la autorización, en el numeral 3.11, del Artículo 3° del Decreto Supremo Nro. 017-
2009-MTC – Reglamento Nacional de Administración de Transporte, prevé lo siguiente: Autorización:
Acto administrativo otorgado por la autoridad competente mediante el cual se autoriza a una persona,
natural o jurídica, que cumpla con los requisitos exigidos en el presente Reglamento, a prestar el servicio
de transporte terrestre de personas o mercancías conforme a la clasificación establecida en el título I del
presente reglamento.
Así también, en el Artículo 94.1° del Artículo 94° del Decreto Supremo Nro. 017-2009-MTC –
Reglamento Nacional de Administración de Transporte, establece que: Medios Probatorios que
sustentan los incumplimientos y las infracciones: El acta de control levantada por el inspector de
transporte o una entidad certificadora autorizada, como resultado de una acción de control, que contenga
el resultado de la acción de control, en la que conste el(los) incumplimiento(s) o la(s) infracción(es).
Que, con fecha 27 de noviembre del 2020, se levantó el Acta de Control Nro. 0006873-2020, a
la unidad vehicular de placa de Rodaje Nro. M45-951, al momento de la fiscalización el
conductor circulaba por un lugar no autorizado por la autoridad competente, se aplica medida
preventiva de internamiento del vehículo en el DOV. Infracción tipificada en el Decreto
Supremo Nro. 017-2009-MTC, con código F.1.
-
Que, (…) el Señor EVERT CRISTHIAN ASENCIO ÁLVAREZ, presenta escrito de descargo
(…) manifestando que: El día de la intervención se encontraba prestando servicio de transporte,
cuando se percató que una de sus llantas estaba baja por lo que procedió a bajar a los pasajeros,
quedando solo con su enamorada, el cobrador y la tía de su enamorada, con quienes se dirigirían
al llanterío, ya que al ser un hecho fortuito debido a un pinchazo en su llanta, tuvo que salir de la
ruta (…).
Que, conforme es de verse de los documentos adjuntados (…), se verifica que el Señor EVERT
CRISTHIAN ASENCIO ÁLVAREZ, conductor del vehículo de placa de rodaje N°M45-951,
presenta declaraciones juradas de la persona LENIN ASENCIO ÁLVAREZ, quien indica que el
día de la intervención se encontraba por el Jr. El Progreso, en dirección a cambiar una de las
llantas que se había bajado, y una declaración jurada de la Señora ROCIO ÁLVAREZ AQUINO,
quien indica que el conductor es su enamorado y que el día de la intervención ella estaba en el
vehículo junto con su tía, pero de la visualización de del video adjuntado se puede visualizar y
escuchar que, al momento de que se le pregunta al conductor por las personas que se encontraban
en el vehículo este entra en contradicción (…).
Posteriormente, con fecha 19 de enero de 2021, el Señor Evert Asencio Álvarez, interpone
recurso de apelación contra la resolución antes indicada, señalando entre otros fundamentos los
siguientes:
2.1: La Subgerencia desvaloriza los medios de probatorios que adjunta al descargo, haciendo
solo mención a las declaraciones juradas rendidas por su hermano y su enamorada, pero no
valora el video grabado donde se ve la manera prepotente con la que actúan los inspectores (…).
2.2: (...). asimismo, no se pronuncian sobre la intervención la cual fue realizada por el Señor José
Morales, pero en el acta de control Nro. 0006873, firma el inspector Gonzales Flores José, con
DNI 45909006, lo que invalida el acta de control de pleno derecho, además de las otras
vulneraciones que se ha cometido (…).
2.4: (...). al haber realizado mi descargo al acta de control, la subgerencia debió inicia mediante
resolución la apertura de inicio de proceso sancionador, pero sin embargo esta nos da una
resolución de sanción, vulnerando con ello una etapa del proceso sancionador, plazos y causando
un perjuicio al tener mi unidad en el depósito.
EXÁMEN DE LA CONTROVERSIA
Se advierte que al Señor Evert Asencio Álvarez, se le infraccionó mediante Acta de Control Nro.
0006873-2020, con la infracción codificada como F.1. del Decreto Supremo Nro. 017-2009-MTC,
Reglamento Nacional de Transporte (en adelante el RENAT), al respecto, según la tabla de
incumplimiento de las condiciones de acceso y permanencia y sus consecuencias, codifica como F.1. a
aquella conducta por:
F.1: Prestar el servicio de transporte de personas, de mercancías o mixto, sin contar con
autorización otorgada por la autoridad competente o en una modalidad o ámbito diferente al
autorizado. (énfasis nuestro)
Siendo así, resulta pertinente indicar que según el RENAT se define autorización como: “Acto
administrativo otorgado por la autoridad competente mediante el cual se autoriza a una persona,
natural o jurídica, que cumpla con los requisitos exigidos en el presente reglamento, a prestar el
servicio de transporte terrestre de personas o mercancías conforme a la clasificación establecida en el
Título I del presente Reglamento.” (Artículo 3.11) (negrita es nuestro)
-
Ahora, respecto a la modalidad para prestar el servicio, se tiene que el RENAT establece en los
artículos 3.60 al 3.65, que la modalidad está determinada por el tipo de servicio que se presta, entre los
principales se tiene Servicio de Transporte Regular de Personas (servicio estándar y servicio
diferenciado) y Servicio de Transporte Especial de Personas (transporte turístico, de
trabajadores, de estudiantes, auto colectivo y taxi).
Respecto al ámbito diferente al autorizado, se tiene que el RENAT establece en los artículos
3.66 al 3.68, que el ámbito está determinado por el contorno o perímetro de un espacio o lugar,
delimitándolo de la siguiente manera: Servicio de transporte terrestre de ámbito provincial, servicio
de transporte terrestre de ámbito regional y servicio de transporte terrestre de ámbito nacional.
Hasta aquí, notamos que el término “invasión de ruta” no existe y por lo tanto no se encuentra
debidamente tipificado en el cuadro de infracciones y sanciones del RENAT, deviniendo la imposición de
sanciones por esta conducta en atípicas, vulnerando principios del procedimiento administrativo
sancionador, como el Principio de Tipicidad y el Principio de Legalidad. Ahora bien, la norma prevé el
procedimiento idóneo para sancionar los incumplimientos a las condiciones de operación, es así que, el
artículo [Link] establece que en cuanto al servicio, se debe cumplir con las rutas y frecuencias
autorizadas, siendo su incumplimiento sancionado con el código de infracción c.4.b, la misma que prevé:
Suspensión de la Autorización para prestar el servicio de transporte terrestre: b) Por el plazo de noventa
(90) días calendario por el incumplimiento de lo establecido en el resto de numerales y artículos que
prevé el presente Código.
Dicho ello, en este punto es preciso recordar que conforme a lo establecido en el Art. IV de la Ley
Nro. 27444, se reconocen a los siguientes principios: 1.1 Principio del Legalidad: Las autoridades
administrativas deben actuar con respecto a la constitución, la ley y al derecho, dentro de las facultades
que le estén atribuidas y de acuerdo con los fines para los que les fueron conferidos; 1.4. Principio de
Razonabilidad: las decisiones de la autoridad administrativa, cuando (…), impongan sanciones, (…),
deben adaptarse dentro de los límites de la facultad atributiva y manteniendo la debida proporción entre
los medios a emplear y los fines públicos que deba tutelar, a fin de que respondan a los estrictamente
necesario para la satisfacción de su cometido.
sin admitir interpretación extensiva o analogía. Las disposiciones reglamentarias de desarrollo pueden
especificar o graduar aquellas dirigidas a identificar las conductas o determinar sanciones, sin
constituir nuevas conductas sancionables a las previstas legalmente, salvo los casos en que la ley o
Decreto Legislativo permita tipificar infracciones por norma reglamentaria. A través de la tipificación
de infracciones no se puede imponer a los administrados el cumplimiento de obligaciones que no estén
previstas previamente en una norma legal o reglamentaria, según corresponda. En la configuración de
los regímenes sancionadores se evita la tipificación de infracciones con idéntico supuesto de hecho e
idéntico fundamento respecto de aquellos delitos o faltas ya establecidos en las leyes penales o respecto
de aquellas infracciones ya tipificadas en otras normas administrativas sancionadoras.
Dicho ello, para el caso prestaremos especial atención en el principio de legalidad, para ello
partiremos señalando que la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH), en su artículo 9,
señala: “Artículo 9. Principio de Legalidad y de Retroactividad: Nadie puede ser condenado por
acciones u omisiones que en el momento de cometerse no fueran delictivos según el derecho aplicable .
Tampoco se puede imponer pena más grave que la aplicable en el momento de la comisión del delito. Si
con posterioridad a la comisión del delito la ley dispone la imposición de una pena más leve, el
delincuente se beneficiará de ello.” (énfasis nuestro) Similar pronunciamiento es el de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos, en cuanto indica que, por el principio de legalidad reconocido por
la Convención Americana sobre Derechos Humanos, al indicar que el control de legalidad de cualquier
restricción a los derechos humanos a que se refiere de manera constante la CADH, es una consecuencia
necesaria del reconocimiento de la primacía del principio de legalidad en el orden jurídico
interamericano. El cual constituye uno de los pilares esenciales del Estado.
Es decir, que el principio de legalidad en materia sancionadora impide que se pueda atribuir la
comisión de una falta si ésta no está previamente determinada en la ley, y también prohíbe que se pueda
aplicar una sanción si ésta no está determinada por la ley. (Expediente Nro. 010-2002-AI/TC),
estableciéndose adicionalmente que este principio impone tres exigencias: la existencia de una ley (lex
scripta), que la ley sea anterior al hecho sancionado (lex praevia), y que la ley describa un supuesto de
hecho estrictamente determinado (lex certa).
Es decir, no solo constituye una garantía de orden material y alcance absoluto, tanto referida al
ámbito estrictamente penal como al de las sanciones administrativas, que refleja la especial trascendencia
del principio de seguridad jurídica en dichos campos limitativos y supone la imperiosa necesidad de
predeterminación normativa de las conductas infractoras y de las sanciones correspondientes; es decir, la
existencia de preceptos jurídicos (lex praevia) que permitan predecir con suficiente grado de certeza (lex
certa), aquellas conductas y se sepa a qué atenerse en cuanto a la ajena responsabilidad y a la eventual
sanción; sino también, de carácter formal, relativa a la exigencia y existencia de una norma de adecuado
rango y que el Tribunal Constitucional ha identificado como ley o norma con rango de ley. (EXP. Nro.
00197-2010-PA/TC- MOQUEGUA)
Como se puede apreciar, nos encontramos frente a una regla de reserva de competencia para dos
aspectos de la potestad sancionadora: 1. para la atribución de la competencia sancionadora a cualquier
entidad pública específica y 2. para la identificación del elenco de sanciones aplicables por incurrir
en ilícitos administrativos por esas mismas entidades. Conforme a ella, ambos aspectos de la materia
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sancionadora solo pueden ser abordados mediante “normas con rango de ley”, como pueden serlo, una ley
formal, una ley orgánica, un decreto legislativo, o un decreto ley. Queda absolutamente vedado que una
norma sub legal, de tipo reglamentaria, pretenda, a título de atribución directa de interpretación de una
norma legal o de complemento indispensable, asignar a una persona jurídica de Derecho Público la
competencia sancionadora o señalar que sanciones puede aplicar sobre los administrados.
Este principio exige el cumplimiento de tres aspectos concurrentes, y según Morón Urbina (2020)
son: 1. La reserva de la ley para la descripción de aquellas conductas pasibles de sanción por la
Administración pública; 2. la exigencia de certeza o exhaustividad suficiente en la descripción de las
conductas sancionables constitutivas de las infracciones administrativas; 3. la interdicción de la analogía
y la interpretación extensiva en la aplicación de los supuestos descritos como ilícitos (pág. 418).
Realizado tal alcance, ocurre en el caso en concreto que al Señor Evert Asencio Álvarez, se le
infraccionó mediante Acta de Control Nro. 0006873-2020, por circular por un lugar no autorizado por la
autoridad competente, considerando la autoridad administrativa como la conducta codificada como F.1.
de la tabla de infracciones del RENAT; No obstante, como se ha anticipado, la codificación F.1. es
descrita para aquellos supuestos cuando una persona “Presta el servicio de transporte de personas, de
mercancías o mixto, sin contar con autorización otorgada por la autoridad competente o en una
modalidad o ámbito diferente al autorizado”.
Esto significa que, se trata a todas luces de un supuesto distinto, pues como bien se ha señalado
líneas arriba, el RENAT, en la distribución de su cuerpo legal, distingue claramente los términos de
“autorización” y “Tarjeta única de Circulación”, más aún tampoco se puede interpretar extensivamente
este supuesto de infracción pues su proscripción es expresa; por ello resulta importante que tales
conductas (circular por un lugar no autorizada por la autoridad competente) se encuentren contempladas
en la norma legal como infracción, su correspondiente consecuencia jurídica.
Bajo este contexto, la Sub Gerencia de Operaciones de Transporte incurre en error al imponer al
administrado la sanción codificada como F.1. según el RENAT, sin que se haya establecido expresamente
que el hecho de prestar el servicio de trasporte con la Tarjeta Única de Circulación se alinea a la tipificada
como prestar el servicio de transporte de personas, de mercancías o mixto, sin contar con autorización
otorgada por la autoridad competente o en una modalidad o ámbito diferente al autorizado.
Incumpliendo con la garantía fundamental que hemos desarrollado. Circulaba por un lugar no autorizado
por la autoridad competente, estamos de acuerdo, pero existe patente vulneración al principio de legalidad
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en materia de potestad sancionadora, y si bien ostenta dicha prerrogativa, está en el deber de ejercerla en
el marco de la normatividad, sin extralimitarse en la ejecución de sus labores ya atribuciones.
Por otro lado, las declaraciones juradas adjuntas al expediente administrativo (Declaración del
Señor Lenin Asencio Álvarez y de la Señora Rocío Álvarez Aquino), se puede determinar que ambos
coinciden que al momento de la intervención se encontraban con la Señora Carmen Aquino Sangay, quien
a la fecha se reconoce como tía de la declarante; asegurando también que se encontraban en dirección a
un taller mecánico para cambiar la llanta del vehículo que se había bajado. Estas declaraciones, deberán
ceñirse a lo prescrito en el artículo 51°, numeral 1 del Nuevo Texto Único Ordenado de la Ley Nro.
27444, (Decreto Supremo Nro. 004-2019-JUS), que a la letra prescribe: Principio de Veracidad. - Todas
las declaraciones juradas, los documentos sucedáneos presentados y la información incluida en los
escritos y formularios que presenten los administrados para la realización de procedimientos
administrativos, se presumen verificados por quien hace uso de ellos, respecto a su propia situación,
así como de contenido veraz para fines administrativos, salvo prueba en contrario.
Así también, la resolución impugnada no se pronuncia sobre los videos presentados por el
recurrente, mismos en los que se puede observar que el conductor en todo momento hace mención a que
su llanta se había bajado y que por ello procedió a bajar del vehículo a todos los pasajeros, encontrándose
al momento de la intervención únicamente con su enamorada, el cobrador y una Señora de nombre
Carmen, hecho que en virtud al Principio de Presunción de Veracidad se tendrá por cierto. Además, del
mismo se evidencia que la persona que realiza la fiscalización se identifica con el nombre de JOSE
MORALES, pero curiosamente quien firma el acta de control es el Señor José Gonzales Flores,
evidenciándose una clara causal de nulidad, respecto a las formalidades que exige la Ley, ante los
procedimientos de intervenciones vehiculares.
Por último, se evidencia que no se ha realizado una debida valoración de los medio de prueba
presentados (Declaraciones Juradas y Videos), documentos que presenta el administrado en su defensa,
mismos que bajo ninguna circunstancia deberán ser utilizados en su contra como se pretendió hacer por
parte de la asesoría legal de Sub Gerencia de Operaciones, por ende se acredita la existencia de falta de
motivación en la resolución, la misma que será declarada en su momento NULA por vulnerar el debido
procedimiento administrativo.
En consecuencia, nada puede interpretarse de manera tal que se permita la desnaturalización de los
principios de legalidad y tipicidad o taxatividad. Es admisible que, en ocasiones, los reglamentos
especifiquen o gradúen infracciones previstas de manera expresa en la ley. Sin embargo, nada justifica
que establezcan conductas prohibidas sin adecuada base legal o que, al desarrollar disposiciones legales
generales o imprecisas, los reglamentos terminen creando infracciones nuevas subrepticiamente. Por estas
razones, se determina que los actos administrativos cuestionados (el cual tampoco cumple con los
requisitos de validez señalados en el artículo 3 de la Ley Nro. 27444), Resolución Sub Gerencial Nro.
1392-2020-SOT-GVT-MPC, incurren en la causal de nulidad contemplada en el inciso 1 del artículo 10
de la Ley Nro. 27444, debiendo estimarse el recurso de apelación presentado por el administrado, Señor
Evert Cristhian Asencio Álvarez, por evidente vulneración al principio de legalidad, tipicidad, por
consiguiente, el principio del debido procedimiento. Debiendo tenerse presente que los efectos de la
declaratoria de nulidad serán de efecto declarativo y retroactivo a la fecha del acto, salvo derechos
adquiridos de buena fe por terceros, en cuyo caso operará a futuro, lo que no ocurre en el presente caso,
alcanzando hasta el momento mismo en que se produjo su emisión.
SE RESUELVE:
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ARTÍCULO 1°: ESTIMAR, el Recurso Administrativo de Apelación presentado por el Señor EVERT
CRISTHIAN ASENCIO ÁLVAREZ, contra de la Resolución Sub Gerencial Nro. 1392-2020-SOT-GVT-
MPC, de fecha 07 de diciembre de 2020. Por las razones expuestas en la presente Resolución.
ARTÍCULO 4°: NOTIFICAR con la presente Resolución al administrado Señor EVERT CRISTHIAN
ASENCIO ÁLVAREZ.