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Modulo 4

Este módulo trata sobre la importancia de la formación personal y social en el desarrollo infantil desde los 3 meses a los 8 años. Explora el desarrollo afectivo, emocional y social del niño, incluyendo conceptos como autoconcepto, autoestima, emociones y habilidades sociales. También analiza la influencia de agentes de socialización como la familia y la escuela.

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Temas abordados

  • agentes de socialización,
  • empatía,
  • formación personal,
  • emociones,
  • familia,
  • cuidado personal,
  • juegos colaborativos,
  • apoyo familiar,
  • conflictos familiares,
  • desarrollo de habilidades
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Modulo 4

Este módulo trata sobre la importancia de la formación personal y social en el desarrollo infantil desde los 3 meses a los 8 años. Explora el desarrollo afectivo, emocional y social del niño, incluyendo conceptos como autoconcepto, autoestima, emociones y habilidades sociales. También analiza la influencia de agentes de socialización como la familia y la escuela.

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Temas abordados

  • agentes de socialización,
  • empatía,
  • formación personal,
  • emociones,
  • familia,
  • cuidado personal,
  • juegos colaborativos,
  • apoyo familiar,
  • conflictos familiares,
  • desarrollo de habilidades

Módulo 4.

Formación personal social y


procesos de inclusión

Introducción
Mapa del módulo

Resultado de aprendizaje: valora la formación personal y social como un aspecto


importante en el desarrollo del niño y la niña de 3 meses a 8 años, desde un proceso
educativo inclusivo, atendiendo a la diversidad, a través de un abordaje profesional en el
ámbito educativo.

Antes de comenzar a revisar los contenidos de este módulo, les invitamos a recordar la etapa de
la infancia y su paso por el colegio. Si tienen mejor memoria aun, su paso por el jardín infantil:
¿cómo era mi familia? ¿Qué me gustaba hacer con mis padres? ¿Qué aprendí con ellos? ¿Qué
era lo que más me costaba en el colegio? ¿Qué me resultaba fácil?

Evocando todos estos recuerdos, queremos invitarles a redescubrir el rol que tiene la familia en
los aprendizajes de sus hijos. Más en relación con esta asignatura, los aprendizajes del ámbito de
desarrollo personal y social. También daremos énfasis al rol que cumplen las instituciones
educativas, sea el jardín infantil o la escuela, en la adquisición de estos aprendizajes.

En la primera parte de este módulo, revisaremos la importancia que tiene el ámbito de desarrollo
personal y social para el desarrollo del niño, abordando los principales hitos que marcan el
desarrollo afectivo, emocional y social del niño. Luego, analizaremos la importancia que tiene
ofrecer oportunidades para que los niños se desarrollen en este ámbito. En este punto, juegan un
rol fundamental las instituciones educativas, las que deben promover el desarrollo personal y
social en todos sus aspectos, en especial, ofreciendo un clima escolar adecuado y diversas
estrategias para el logro de los objetivos de este ámbito.

Por último, revisaremos el enfoque didáctico DUA (diseño universal de aprendizaje), explicando
su origen y sus fundamentos, así como los tres principios que lo componen. Siempre con la
mirada puesta en las siguientes interrogantes: ¿cómo lograr que todos nuestros alumnos
aprendan?, ¿es posible una educación para todos?

¿Cómo se relaciona este enfoque con el desarrollo personal y social de los niños? Estas
interrogantes se irán respondiendo mediante la reflexión de las propias prácticas pedagógicas y
ejemplos de experiencias de aprendizaje.

Los invitamos a recorrer este módulo tratando de conectar todas las temáticas abordadas en esta
asignatura y les recordamos que ustedes, como adultos a cargo de un grupo de niños, son los
responsables, en conjunto con la educadora de párvulos y los docentes, de favorecer el
desarrollo personal y social en el niño y en la niña.

Unidad 1. El desarrollo infantil en el ámbito de


formación personal y social
En este último módulo, queremos enfatizar en la importancia que tiene para el desarrollo del niño
el ámbito de formación personal y social. Recordemos que “la formación personal y social es un
proceso permanente y continuo en la vida de las personas, que involucra diversas dimensiones
interdependientes” (Ministerio de Educación de Chile [MINEDUC], 2001, p. 36). Entre estas
dimensiones, se abordan aprendizajes relacionados con los siguientes puntos.

​Figura 1. Elementos
Fuente: elaboración propia.

Recordemos los aprendizajes esperados y los objetivos de aprendizaje para el área de desarrollo
personal y social. En ellos, vimos objetivos relacionados con el desarrollo de la autoestima; la
formación del autoconcepto, entendido como la imagen que una persona se forma sobre sí
misma; el desarrollo de la autonomía en diversas tareas; la adquisición de valores como la
empatía, la solidaridad y el respeto; el conocimiento y autocuidado de su cuerpo, etc.

Otros autores, como Cantero et al. (2012) describen el ámbito socioafectivo como aquel que
estudia “la capacidad de sentir y expresar emociones, relacionarse con los demás y, en general,
todos los aspectos del ambiente que estimulan el desarrollo socioemocional del individuo” (p. 14).
Es decir, nos encontramos con dos principales aristas: por un lado, el desarrollo emocional y
afectivo; y por otro, el desarrollo social, que es el que le permite al niño relacionarse con los
demás. Para entender la importancia que tiene la formación personal y social en el desarrollo del
niño, vamos a revisar cuáles son los elementos que componen esta área y cómo se presentan en
el niño.

Desarrollo de la afectividad
La afectividad permite el desarrollo de la personalidad en el niño. Definida como: “el conjunto de
estados afectivos que experimentamos tanto agradables como desagradables. Estos estados
pueden ser emociones, sentimientos o pasiones y pueden experimentarse en torno a sí mismo o
al entorno que nos rodea” (Fernández García, 2011, p. 19). En el niño pequeño, la afectividad se
va logrando paso a paso, en un tránsito por diversos hitos que les mencionamos a continuación.

​Figura 2. Desarrollo de la afectividad

Fuente: elaboración propia con base en Cantero et al., 2012.

Entenderemos el complejo de Edipo como la instancia en la que el niño manifiesta amor por su
madre y rivalidad hacia su padre. Mientras que, en el complejo de Electra, la niña manifiesta amor
por su padre y rivalidad por la madre.

a. Autoconcepto y autoestima

Ambos conceptos están ligados al desarrollo de la afectividad. Entenderemos el autoconcepto


como el conjunto de percepciones, actitudes y sentimientos que tenemos sobre nosotros mismos
y se desarrolla a partir de la interacción con el medio social, es decir, tiene que ver con la imagen
que nos formamos de nosotros.

Por su parte, la autoestima se refiere a la “valoración que hacemos de nuestras capacidades y


logros, es la valoración positiva o negativa, de ese autoconcepto” (Fernández, 2011, p. 23).

Cuando la autoestima es positiva, se favorece el desarrollo del niño, esto le permite mantener
relaciones adecuadas con los demás. En la literatura infantil existe un cuento tradicional, “El patito
feo”, en el cual el personaje principal tiene una autoestima negativa de sí mismo, lo cual incide en
las relaciones que establece con el resto de los animales.

Desarrollo emocional
Lo primero que debemos entender en este punto es qué significa la emoción: estado afectivo que
transforma de un modo momentáneo la estructura psicofísica del individuo y que es provocado
por el sentimiento. La emoción es mucho más breve que un sentimiento. Veamos el desarrollo de
las emociones en los niños pequeños.

Figura 3. Desarrollo de las emociones en niños pequeños

Fuente: Fernández, 2011, p. 24.

Como vemos, las primeras emociones que expresa un bebé son el llanto y la sonrisa. Las que
utiliza para satisfacer necesidades básicas como el hambre, sueño, etc. Además, la sonrisa es el
medio de comunicación con su figura de apego. Posteriormente, aparecen emociones más
complejas, como el enfado o el asombro, de acuerdo con lo que el niño va experimentando en su
vida cotidiana. Por último, estas emociones van evolucionando y, alrededor de los 2 o 3 años, los
niños comienzan a mostrar emociones cada vez más complejas, como vergüenza, culpa y orgullo
en sus experiencias.

Figura 4. Emociones en edad escolar


Fuente: [Imagen sin título sobre emociones en edad escolar]. (s. f.). [Link]

De acuerdo con lo que plantean Cantero et al. (2012), manifestar emociones nos permite
conectarnos con el otro, a lo que agrega que:
Las expresiones de la emoción se convierten en el código vital que facilita la vinculación
de una persona con otra, son la ventana que permite a los que están fuera conocer el
interior de la persona; y a la persona que está dentro, mirar fuera. (p. 57).
Esto implica que los bebés, mientras van creciendo, aprenden a expresar sus emociones con
mayor claridad para los demás, al igual que el bebé va comprendiendo, poco a poco, las
emociones expresadas por los demás.

Desarrollo social
Para comenzar, definiremos qué se entiende por el desarrollo social. Cantero et al. lo expresan en
la siguiente cita: “el desarrollo social implica aprender determinadas habilidades sociales y evitar
aquellas conductas consideradas socialmente no deseables. Este conocimiento llega a valores,
normas, hábitos y al control sobre la propia conducta” (2012, p. 55). Todos estos aprendizajes se
adquieren estando con otros. Con ellos, el niño aprende hábitos sociales, como comer y vestirse;
y habilidades sociales, como, por ejemplo: dialogar, hablar, dar las gracias, pedir perdón.

​Figura 5. Hábitos sociales


Fuente: [Imagen sin título sobre ronda infantil]. (s. f.). [Link]

De igual forma, los niños aprenden a distinguir aquellas conductas que son socialmente
indeseables o desagradables, como: gritar, romper cosas, pegar. Toda esta instancia nos lleva a
desarrollar el proceso de socialización, que nos permite la interiorización normativa, imaginativa y
valorativa, que depende del entorno en el que el niño se desarrolla y en la cultura en la que se
trasmite.

Según los aportes de Piaget, citado en Fernández, la socialización “es un proceso de transmisión
cultural, que se realiza por la interacción del niño con la madre y el padre, primero, y luego con
los hermanos, parientes y amigos de la familia, sin que tal orden sea rígido” (2011, p. 43). El niño,
a medida que va creciendo y desarrollándose, va pasando por diversos procesos de
socialización.

Existe un conjunto de agentes de socialización, los cuales transmiten los valores y las pautas de
comportamiento que se espera que los niños vayan incorporando en su formación social. En los
primeros años de vida, estos agentes son los siguientes.

Figura 6. Agentes de socialización


Fuente: elaboración propia.

Veamos a qué se refiere cada uno de estos agentes de socialización:

La familia: es un agente que entrega las primeras normas. En este contexto, es a donde se
adquieren la mayoría de los valores y comportamientos sociales. Aquí, el niño se inicia y tiene sus
primeros conflictos en la interacción con el otro, por ejemplo: las disputas entre hermanos.

La escuela: es un agente que, en conjunto con la familia, entrega las pautas de socialización al
niño. Por ello, es importante que exista un contacto directo entre ambos agentes. Los principales
aprendizajes de la escuela son sobre la base de normas de convivencia. También se desarrolla la
amistad, que provoca la formación de su autoconcepto y autoestima.

Grupo de iguales: gracias al contacto con sus pares, los niños aprenden sobre la empatía, la
integración social y la resolución de conflictos. Gradualmente, van dejando de ser egocéntricos y
aprenden a compartir sus juegos y juguetes con otros niños.
Medios de comunicación: entre ellos, podemos mencionar la televisión, el cine o Internet, como
los medios más influyentes en los niños. Pueden transmitir mensajes positivos o negativos, todo
depende de cómo sean utilizados.

Por ejemplo, si un niño utiliza excesivamente Internet, su desarrollo social se va a ver limitado y
se producirá aislamiento. Por otra parte, si los padres seleccionan unos dibujos animados que
transmitan valores y enseñanzas positivas, los niños los imitarán y aprenderán a ponerlos en
práctica, inicialmente, en sus juegos y luego, en su vida cotidiana.

Figura 7. Principales hitos del desarrollo social en los niños pequeños

Fuente: elaboración propia con base en Fernández, 2011, pp. 46 y 47.

Unidad 2. Desarrollo de habilidades en el ámbito de


formación personal y social
El rol del docente en la formación personal y social
Para poder desarrollar las habilidades del ámbito de formación personal y social, primero,
debemos definir las habilidades sociales: “son conductas aprendidas, que se manifiestan en
situaciones interpersonales y permiten establecer una relación favorable con las personas con las
que se interactúa” (Fernández, 2011, p. 50). Es decir, son conductas que el niño va a aprender
mediante la interacción con el otro y que le van a permitir relacionarse en forma positiva y
adecuada con los demás. A continuación, te presentamos un cuadro que resume los tipos de
habilidades sociales.
Tabla 1. Tipos de habilidades sociales

Sobre las Reconocer y expresar las emociones, defender los propios derechos,

emociones y potenciar la autoestima y el autoconcepto, favorecer el autocontrol.

los sentimientos

De interacción Saludar, dar los buenos días, compartir, cooperar, ayudar, pedir por

social favor, dar las gracias, actitudes positivas hacia hábitos saludables.

De comunicación Iniciar conversaciones, favorecer el diálogo y la comunicación.

De resolución de Desarrollar la empatía y la asertividad. Aprender a solucionar los

conflictos problemas de forma pacífica, pedir perdón.

Fuente: Fernández, 2011, p. 50.

Este conjunto de habilidades sociales debe ser aprendido por los niños, en un contexto que les
permita hacerlo. Cantero et al. (2012), al igual que otros autores, destacan la importancia que
tiene el ambiente donde el niño se desenvuelve, tanto en la adquisición de estas habilidades
como en otros aprendizajes.
Es muy importante, para un correcto desarrollo de la personalidad de un niño, cuidar el
entorno y ambiente que le rodea. La tarea fundamental de creación de un entorno positivo
y enriquecedor les corresponde a los padres y/o cuidadores del niño. Es necesario estar
muy atentos a las necesidades y demandas del niño, no solo a las necesidades básicas
físicas (alimento, higiene, vestido, aseo, descanso, etc.) sino también a las necesidades
psíquicas (estimulación de los sentidos) además de las afectivas y sociales (que le hablen,
le miren, que le den cariño…) (p. 60).
Anteriormente, abordamos el rol que cumple el docente en la creación de un ambiente propicio
para el aprendizaje. En ese momento, señalamos un conjunto de criterios que se deben
considerar para el diseño y organización del espacio, propuesto en Bases curriculares de la
educación parvularia. Entre ellos, mencionamos las condiciones físicas básicas, un ambiente que
favorezca el juego, la exploración, la curiosidad, la interacción, el movimiento y la creatividad; y
un ambiente físico de aprendizaje que sea grato, afectivamente significativo y estéticamente
agradable.

Para el desarrollo del niño en el ámbito de formación personal y social, es fundamental considerar
un espacio que favorezca la interacción con los demás y también que sea un lugar grato, en
donde se sienta a gusto, ambos son criterios sugeridos para la creación de un ambiente
adecuado.
Autores como Fernández (2011) abordan el papel de la escuela y del educador en el desarrollo
afectivo del niño. Este señala que:

La escuela y la familia son los principales pilares y figuras de referencia en la edad infantil.
Al igual que en su hogar, el niño aprenderá de las experiencias vividas en la escuela.
La importancia que el educador posea información sobre el desarrollo afectivo del niño,
cómo evoluciona, cómo se forman la autoestima y el autoconcepto, cómo trabajar la
resolución de conflictos.

Además, se plantea un conjunto de recomendaciones para favorecer el desarrollo afectivo:

Crear un clima positivo, en el que el niño se pueda adaptar al sistema educativo.


Como educador, ser un modelo para el niño, en cuanto a las actitudes, valores,
comportamientos.
Crear un ambiente donde haya cariño y afecto, de tal manera que el niño se sienta seguro y
querido.
Procurar que la metodología se adapte a las características personales de cada niño. [Esto
lo habíamos planteado en el módulo 3, cuando señalamos que el ambiente sea planificado y
organizado pensando en las características del grupo de niños].
Promover un ambiente que favorezca la expresión de emociones, el desarrollo de la
autonomía, la valoración de normas, la resolución de conflictos, entre otros.
Favorecer el trabajo colaborativo entre los niños y con el educador. Al igual que trabajar en
conjunto con las familias. (Fernández, 2011, p. 27).

Para favorecer el desarrollo emocional de los niños, el mismo autor propone estrategias
educativas como las siguientes:

Ayudar a los niños a expresar emociones y sentimientos. Por ejemplo, se utilizan en los
jardines infantiles láminas con imágenes en donde se observan diferentes emociones y los
niños las van reconociendo y nombrando. Esto facilita que, posteriormente, el niño pueda
darle nombre a aquello que siente, a la emoción que experimenta en una circunstancia en
particular.
Utilizar estrategias con elementos como cuentos, títeres y dramatizaciones. Mediante ellos,
se pueden transmitir emociones, valores y sentimientos.
Mediante recursos de la vida cotidiana, como fotografías familiares, canciones, cuentos
populares, se pueden trabajar las emociones, reconociendo, por ejemplo, qué sienten
cuando ven la foto de su mamá o cuando escuchan su canción favorita.

Tener una mascota o personaje en la clase puede servir como vínculo afectivo a los niños. Por
ejemplo, hay educadores que, en conjunto con los niños, elijen un peluche favorito y lo hacen ir
de visita a los hogares de los niños, compartiendo así momentos importantes con cada familia.

Organizar algunas actividades en grupos pequeños también favorece una mejor


comunicación y convivencia entre los niños, hay mayor confianza para comentar sus
anécdotas y se tienen los tiempos necesarios para que todos puedan hablar. (Fernández,
2011, p. 29).

Por último, para favorecer el desarrollo social del niño, Fernández (2011) propone ideas de
actividades y estrategias como las siguientes:

Crear una asamblea, en la cual se nombre un jefe del día, quien pasará la lista y promoverá
el diálogo entre sus compañeros.
Promover habilidades básicas de saludo y de cortesía: saludar, despedirse, pedir las cosas
por favor, dar las gracias.
Crear rincones de juego, que sean espacios donde los niños deban compartir materiales
educativos.
Implementar estos rincones con materiales didácticos que favorezcan el desarrollo de la
autoestima, la empatía, el respeto. Por ejemplo, títeres o cuentos.
Utilizar el juego como estrategia que favorezca el compañerismo. Proponer juegos
colaborativos, más que de competencia. Por ejemplo, en equipo, construir la torre más alta
o participar de una gymkana superando diversos obstáculos en equipo.
Dar el tiempo para la resolución de conflictos, expresar opiniones y buscar soluciones.

Como podemos darnos cuenta, en varias de las estrategias mencionadas por el autor, se evoca el
juego como un recurso que favorece el desarrollo social del niño. Esto lo tratamos en otros
módulos y es importante rescatarlo, de manera que lo podamos interiorizar y, por supuesto, poner
en práctica en nuestra labor educativa. Al respecto, el autor señala:
La utilización del juego como herramienta favorecedora del desarrollo social. El juego
facilita la interrelación y la adquisición de habilidades sociales, es un medio de
socialización, expresión y comunicación que le ayudará a establecer relaciones con sus
iguales y le permitirá conocerse a sí mismo y a los demás. (Fernández, 2011, pp. 49-50).
Y señala las capacidades que se ven favorecidas mediante diferentes juegos.

Tabla 2. Capacidades que se ven favorecidas mediante diferentes juegos

Facilita el aprendizaje social a través de la competencia por ver cuál

Juego de acoso y es el más fuerte.

derribo

Juegos de Favorece la ayuda mutua, la solidaridad, el trabajo en equipo.

cooperación

Juegos de reglas Promueve el cumplimiento de las normas, muy importantes para

desarrollar la

vida en sociedad y la estabilidad emocional.

Juegos simbólicos Favorece el desarrollo del lenguaje y la interacción social.

Fuente: elaboración propia con base en Fernández, 2011.

El rol de la familia en la formación personal y social


“La familia es el primer espacio de crecimiento y socialización de los niños y las niñas. En
ella aprenden a hablar, a comer, a vincularse con los demás; aprenden los valores
fundamentales y las normas de conducta que orientarán, en forma importante, el futuro de
sus vidas” (MINEDUC, 2017, p. 7).

Muchas veces, hemos escuchado decir que la familia es la principal educadora de sus hijos,
frente a esto, las Bases curriculares para la educación parvularia (2001) plantean: "la familia,
considerada en su diversidad, constituye el núcleo central básico en el cual la niña y el niño
encuentran sus significados más personales, el sistema educacional debe apoyar la labor
formativa insustituible que esta realiza” (MINEDUC, 2001, p. 13). Esto nos quiere decir que la
familia cumple un rol esencial en la formación de los niños, es ella la que transmite los valores,
las creencias y costumbres a sus hijos.

También es en allí donde se establecen los primeros vínculos afectivos del niño con otras
personas. A su vez, nos dice que la educación parvularia tiene la misión de complementar la labor
educativa que realiza la familia, mediante diversas experiencias de aprendizaje. Para ello,
educadores y profesores deben trabajar en conjunto con las familias, para lograr más y mejores
aprendizajes en los niños.
Figura 8. Niño

Fuente: elaboración propia.

El esquema nos permite visualizar que el niño recibe sus primeras influencias de su familia.
Luego, en segundo lugar, se encuentra la escuela, que transmite un conjunto de pautas y hábitos
al niño, sobre todo, de socialización. Finalmente, es la comunidad donde se encuentra la familia y
la escuela la que también ejerce una influencia sobre el desarrollo del niño ya que transmite sus
costumbres, tradiciones, creencias, entre otros elementos culturales.

La formación personal y social de los niños se inicia en su hogar. Es la familia la primera instancia
en donde los niños debiesen aprender valores como el respeto y el aprecio de la diversidad. En la
relación con sus seres más significativos, el niño debiera aprender la resolución de conflictos,
especialmente, con sus hermanos o primos, es decir, con sus pares. Es en este contexto familiar
donde se adquieren los primeros hábitos de autonomía, por ejemplo: al vestirse, al alimentarse; y
en tareas de higiene personal, como el lavado de manos, lavado de dientes y control de esfínter.

La familia es también la que favorece o no el desarrollo de la autovalía en el niño y su autoestima.


Por ejemplo: en un paseo familiar al parque, el niño se sentirá capaz de trepar a los juegos más
altos si la familia le trasmite la seguridad que necesita para hacerlo. De igual manera, si un niño
crece en una familia cuyos padres no le permiten el uso de plumones o jugar con tierra porque se
ensucian, difícilmente el niño desarrollará su motricidad fina de una manera adecuada.
Figura 9. Infancias

Fuente: [Imagen sin título sobre niño jugando]. (s. f.). [Link]

Probablemente, el niño, de igual manera, desarrollará estos u otros aprendizajes a lo largo de su


vida. No obstante, cuando el niño cuenta con el apoyo familiar, que le brinda la confianza y
seguridad para enfrentarse a nuevos aprendizajes, es más fácil para el niño aprender, y este
aprendizaje será más significativo y perdurará en el tiempo.

Es fundamental comprender que el educador debe preocuparse por establecer una relación
profunda con las familias de los niños con los cuales trabaja, de manera que puedan compartir
información en forma frecuente. Es labor del educador apoyar a las familias en su tarea
educativa, pues muchas veces, los padres no saben cómo apoyar a sus hijos en las etapas que
están vivenciando.

Al finalizar la temática abordada, los invitamos a ver el video No es maña, que muestra una
realidad común de la vida cotidiana. Los invitamos a reflexionar sobre el importante rol que
cumplimos como adultos, en relación con la formación personal y social de los niños.

No es mañana

Fuente: Fonoinfancia. (14 de septiembre de 2012). No es mañana. Versión subtitulada español. [Link]
v=EwRJ9jV7Vzw
Unidad 3. Principios de diseño universal de aprendizajes
(DUA) y su importancia en logro de aprendizajes
No hay un zapato ni un traje que sirva a todas las personas, que les guste a todas o que
les siente igual de bien. De la misma manera, en algo tan relevante y complejo como es la
educación, no se puede pretender que todos los alumnos aprendan lo mismo, a la vez, de
la misma manera y con los mismos métodos y recursos. (Pastor, 2012, p. 1).
La idea con la comenzamos este apartado refleja la realidad educativa actual en el mundo. La
educación nunca va a lograr que todas las personas aprendan lo mismo y de la misma manera,
porque todos somos distintos y ese es el valor de la diversidad, que todos seamos distintos. Es
tarea de la escuela y de la sociedad ser más inclusivos y considerar a todos por igual. Pero ¿qué
significan estos conceptos: diversidad e inclusión? Veamos.

La Real Academia Española define a la diversidad como: “variedad; abundancia, gran cantidad de
varias cosas distintas” (s. f., [Link] Sobre esta definición, podemos decir,
entonces, que todas las personas somos distintas, somos diferentes, cada una tiene sus propias
características, sentimientos, emociones, habilidades, fortalezas, debilidades, entre muchos otros
elementos que podemos encontrar.

Por su parte, la inclusión es definida como “el proceso de identificar y responder a la diversidad
de las necesidades de todos los estudiantes a través de la mayor participación en el aprendizaje,
las culturas y las comunidades, y reduciendo la exclusión en la educación” (Organización
Educación Inclusiva, 2006, p. [Link] Esto significa que
todos los alumnos deben ser valorados en su diversidad, con sus distintas motivaciones y formas
de aprender. Para ello, el docente debe modificar la forma en que realiza las clases, por ejemplo:
utilizando nuevos medios y estrategias que favorezcan el logro de aprendizajes de todos los
niños.

Una verdadera inclusión se puede entender como lo demuestra el siguiente esquema:

Figura 10. Integración e inclusión


Fuente: [Imagen sin título sobre integración e inclusión]. (s. f.). [Link]

El DUA o diseño universal para el aprendizaje busca dar una solución a esta diversidad que
encontramos en cada sala de clases. Para entenderlo, primero revisemos ¿qué es el DUA? El
DUA es un “enfoque basado en la investigación para el diseño del currículo ―es decir, objetivos
educativos, métodos, materiales y evaluación― que permite a todas las personas desarrollar
conocimientos, habilidades y motivación e implicación con el aprendizaje” (Pastor et al., 2014, p.
9).

Este enfoque didáctico se centra en el diseño del currículo escolar para explicar por qué hay
niños que no logran los aprendizajes planificados por el educador o, entendido de otra forma,
busca explicar por qué hay niños que sí aprenden y otros que no aprenden cuando un educador
utiliza la misma metodología para todos.

El diseño universal para el aprendizaje fue desarrollado por el Center for Applied Special
Technology (Centro de Tecnología Especial Aplicada, CAST). Y se origina en las investigaciones
llevadas a cabo por este centro en la década de 1990. “Sus fundadores son David H. Rose
(neuropsicólogo del desarrollo) y Anne Meyer (experta en educación, psicología clínica y diseño
gráfico)” (Pastor et al., 2014, p. 9).

Es importante señalar que el DUA realiza dos principales aportes a la educación inclusiva y a la
atención a la diversidad en el aula.

Tabla 3. Aportes del DUA a la educación inclusiva

Se rompe la dicotomía entre alumnado con El foco de la discapacidad se desplaza del

discapacidad y sin discapacidad alumno a los materiales y a los medios en


particular, y al diseño curricular en general

Esto significa que, al ofrecer diversas Esta idea demuestra que no son los

alternativas para lograr un aprendizaje, alumnos los que tienen la discapacidad,

se favorece que todos aprendan, niños sino que es el entorno el discapacitante,

con discapacidad y niños sin pues no le ofrece los medios ni los

discapacidad. materiales para aprender.

Por ejemplo, cuando a un grupo de niños Por ejemplo, cuando llega un niño

se les pide contar sus vacaciones y se extranjero a un curso, que no domine el

les dan diversas opciones para ello: idioma del grupo de niños, será difícil

dibujar o contar verbalmente, se está que pueda entender la narración oral de

favoreciendo que los niños con un cuento. En cambio, si además de la

dificultades para hablar puedan utilizar narración se le muestran imágenes, se

otro medio como el dibujo, para contar facilitará su aprendizaje. En este

sus vacaciones. ejemplo, el educador modificó los

materiales para lograr que el niño

extranjero comprendiera el cuento.

Fuente: elaboración propia con base en Pastor et al., 2014.

El enfoque del DUA establece que hay tres subredes neuronales que intervienen en el proceso de
aprendizaje, estas son las que se indican en el siguiente esquema.

Figura 11. Subredes neuronales


Fuente: Pastor et al., 2014, p. 13

Tabla 4. DUA

Fuente: elaboración propia con base en Pastor et al., 2014, p. 13.

Es necesario considerar que estas subredes funcionan de manera distinta en cada niño. Hay
alumnos que procesan mejor la información si es por vía auditiva, mientras que otros tienen
mayor facilidad de procesar la información si es por la vía visual. Hay niños que son muy buenos
para explicar una idea de manera verbal, mientras que otros niños prefieren hacer un dibujo con
sus propias ideas. También podemos encontrar diferentes formas de motivación en los niños. Hay
niños que se pueden motivar solo cuando se les presenta un tema, mientras que otros niños
necesitan de medios extras como, por ejemplo: una canción que introduzca el tema que se va a
trabajar en clases.

Principios del DUA y sus aplicaciones prácticas


La propuesta del DUA se organiza en tres principios, los cuales se formularon a partir del
entendimiento de cómo funciona el cerebro y de las oportunidades que ofrecen los medios
digitales.

Figura 12. DUA


Fuente: elaboración propia.

Antes de explicar en qué consiste cada principio, debemos considerar que cada uno de ellos se
corresponde con las tres redes cerebrales implicadas en el aprendizaje, las que iremos señalando
oportunamente.

A continuación, revisaremos los tres principios:

Tabla 5. Tres principios

REDES DE RECONOCIMIENTO Primer principio: proporcionar múltiples

El qué del aprendizaje formas de representación de la información

y los contenidos

Implica comprender que niños y niñas Ejemplo:

perciben y comprenden la información de Si a esta misma narración le sumáramos el

distintas formas. Por ejemplo, hay niños que movimiento, realizar las acciones de los
son más visuales y otros que son más personajes de la historia, lograríamos que otro

auditivos. Al narrar un cuento, utilizando solo grupo de niños comprendiera la historia,

la voz, habrá niños que comprendan de porque son niños más concretos, que

inmediato la historia porque son auditivos. Si, necesitan vivenciar una experiencia para

a esta narración, le sumamos el uso de comprenderla.

imágenes del cuento, tendremos otro grupo de

alumnos que comprenderán la historia, pues

son niños más visuales.


Fuente: elaboración propia con base en Pastor, et al., 2014.

Tabla 6. Redes

REDES ESTRATÉGICAS Segundo principio: proporcionar múltiples

El cómo del aprendizaje formas de expresión del aprendizaje

Ejemplo:

Se refiere a que cada niño y niña cuentan con Otros, en tanto, utilizarán la memoria como

sus propias maneras para expresar lo que estrategia, recitarán todo lo que aprendieron

sabe, poseen diversas habilidades sobre los animales. También podremos

estratégicas y organizativas. Por ejemplo, si encontrar niños que muestren lo que

en un jardín infantil se les pide a los niños aprendieron de los animales expresándolo

realizar una disertación sobre los animales, corporalmente, mediante un baile o realizando

encontraremos niños que serán muy hábiles sus movimientos.

oralmente y podrán expresar con claridad sus

ideas.

RED CEREBRAL AFECTIVA Tercer principio: proporcionar múltiples

El porqué del aprendizaje formas de implicación

Ejemplo:

Se relaciona con la forma en la que cada niño Otro ejemplo es cuando hay una temática

y niña se sienten motivados y comprometidos sorpresa para los niños, hay unos que les
con el proceso de aprendizaje. Por ejemplo, gusta el asombro y eso genera mayor

hay niños a los que les motiva trabajar en aprendizaje, y hay otros niños que se motivan

grupo y se sienten más comprometidos, así más o aprenden mejor cuando se enfrentan a

como hay niños que se motivan más por situaciones rutinarias que ya conocen.

trabajar solos.

Fuente: elaboración propia con base en Pastor, et al., 2014.

La reflexión que debemos realizar apunta a cómo los educadores debemos ampliar las opciones
que damos a niños y niñas en nuestras aulas. El desafío consiste en buscar las estrategias que
permitan llegar a todos los alumnos o, al menos, a la mayoría, para lograr así que alcancen el
máximo de aprendizajes.

Sobre los principios del DUA

Fuente: Educaciónudd. (s. f.). Diseño universal del aprendizaje: principios y prácticas. [Link]
v=kOJLjuK3nWM&t=38s

La importancia del DUA en el logro de aprendizajes


Al finalizar este módulo, surge la interrogante: ¿cómo se relaciona el DUA con el desarrollo
personal y social de los niños? Lo primero que destacamos es que uno de los principales aportes
del DUA es permitir que todos los niños puedan aprender, considerando su diversidad. Ello
significa que, bajo este enfoque, cada niño y niña es considerado en su diversidad, con sus
distintas formas de ser: niños más autónomos e independientes, niños con mayor autoestima,
niños que poseen habilidades sociales para resolver conflictos. O bien, niños que tienen
dificultades para hacer amigos, niños que son muy dependientes del adulto, niños que poseen
una baja autoestima.

Lo importante es que el DUA da cabida a todos y a todas, con sus formas de ser y busca que
todos aprendan.

Por otra parte, el DUA plantea que existen entornos discapacitantes y, como lo hemos
mencionado a lo largo de esta asignatura, el ambiente de aprendizaje ocupa un lugar
fundamental en el logro de aprendizajes. Si, como educadores, nos preocupamos por organizar
un ambiente adecuado para nuestros niños, estaremos facilitando que puedan aprender. Esto
implica considerar tanto las características físicas de nuestra sala, como la implementación de
estrategias que promuevan un ambiente seguro, significativo, cálido y de confianza.

De tal manera que el ambiente no sea el que dificulte los aprendizajes de los niños. Imaginemos,
por ejemplo, un ambiente tosco, en el cual la educadora ignore a los niños y no les preste la
atención adecuada, los niños lograrán bajos aprendizajes, pues su entorno no los motivará a
aprender.

Cierre
Al finalizar este módulo, esperamos haber respondido las interrogantes planteadas al inicio,
principalmente, en torno al rol fundamental que cumplen la familia y la escuela como principales
agentes socializadores del niño. La familia, considerada como el primer y más importante agente
de socialización, en el cual se inculcan los valores desde los primeros años del niño. De ahí, la
necesidad de valorar cada familia, con su diversidad, e integrarla al trabajo educativo que se lleva
a cabo con los niños.

Por su parte, enfatizamos en el rol que cumple la escuela o el jardín infantil en la socialización del
niño. Si bien la familia es el agente más importante, consideramos que las instituciones
educativas son un apoyo relevante, sobre todo, en nuestros tiempos, en los que, en muchas
ocasiones, los niños pasan la mayor parte del día en los colegios o jardines infantiles, más que en
sus propios hogares. Ello debe implicar una toma de conciencia de parte de los docentes sobre la
misión que deben asumir ofreciendo los espacios y condiciones necesarias para que niños y
niñas se desarrollen en el ámbito personal y social.

Parte de la labor docente tiene que ver con poseer un conocimiento profundo sobre las etapas de
desarrollo de sus alumnos. En el tema que nos compete, es fundamental que los docentes
manejen contenidos tales como los hitos del desarrollo afectivo, emocional y social de su grupo
de niños, de manera de poder apoyarlos en sus aprendizajes.

Abordar los planteamientos del diseño universal para el aprendizaje (DUA) nos permitió darnos
cuenta de cómo el docente, modificando sus propias estrategias, puede favorecer el logro de
aprendizajes de sus alumnos, idealmente, debiera ser de todos o, al menos, de la mayoría. Al
tener la convicción de que todos los niños y niñas pueden aprender, los docentes revaloran su rol
y se sienten como un elemento vital para ayudar a construir una sociedad mejor.

Es imprescindible que, como adultos a cargo de la educación de niños y niñas, reconozcamos la


importancia que tenemos en el desarrollo personal y social de estos niños y niñas. Ese es el
objetivo que nos hemos propuesto en esta asignatura, que ustedes cuenten con las estrategias y
fundamentos necesarios que les permitan lograr aprendizajes en este ámbito, esperamos que los
puedan aplicar día a día en sus clases.

Referencias
Cantero, C., González, C., Pérez, P. y Navarro, I. (2012). El comienzo de la vida y primera
infancia. En N. Pérez y I. Navarro Soria (Coords.), Psicología del desarrollo humano: del
nacimiento a la vejez.
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Fernández García, C. (2011). Desarrollo socioafectivo: técnico superior en educación infantil.


Editorial CEP.

[Imagen sin título sobre emociones en edad escolar]. (s. f.).


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preescolar-y-escolar/

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[Imagen sin título sobre niño jugando]. (s. f.). [Link]


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[Imagen sin título sobre ronda infantil]. (s. f.). [Link]


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Ministerio de Educación de Chile. (2001). Bases curriculares de la educación parvularia.


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Ministerio de Educación de Chile. (2017). Política de la participación de la familia y la


comunidad en instituciones educativas. [Link]
content/uploads/sites/19/2017/07/DEG_Politica_de_Participacion_web.pdf

Organización Educación Inclusiva. (2006). ¿Qué significa inclusión educativa?


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Pastor, C. (2012). Aportaciones del diseño universal para el aprendizaje y de los materiales
digitales en el logro de una enseñanza accesible.
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Pastor, C., Sánchez Serrano, J. y Zubillaga del Río, A. (2014). Diseño universal para el
aprendizaje. [Link]

Real Academia Española. (s. f.). Variedad. En Diccionario de la lengua española.


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