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Principio de Unidad en Educación Parvularia

El documento describe los componentes estructurales de las bases curriculares de la educación parvularia en Chile, incluyendo ámbitos de experiencia, núcleos de aprendizaje y principios pedagógicos. También explica que el ámbito de desarrollo personal y social es transversal y busca favorecer la identidad, autoestima y convivencia en los niños.

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Principio de Unidad en Educación Parvularia

El documento describe los componentes estructurales de las bases curriculares de la educación parvularia en Chile, incluyendo ámbitos de experiencia, núcleos de aprendizaje y principios pedagógicos. También explica que el ámbito de desarrollo personal y social es transversal y busca favorecer la identidad, autoestima y convivencia en los niños.

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Módulo 1

Unidad 1. Las bases curriculares de la educación parvularia


- En las bases curriculares, se explicitan los fundamentos teóricos, los principios en los que están
sustentadas y, finalmente, la estructura de cómo los objetivos se desarrollan en cada nivel
educativo.

- Primeramente, revisaremos los componentes estructurales o categorías curriculares:

Como se indica en la introducción de las Bases curriculares de la educación parvularia, publicadas


por el Ministerio de Educación de Chile [MINEDUC] en 2018:

“Este es el referente que define, principalmente, qué y para qué deben aprender los párvulos desde
los primeros meses de vida hasta el ingreso a la educación básica, según requerimientos
formativos que emanan de las características de la infancia temprana, contextualizada en nuestra
sociedad del presente. (p. 9)”

- Las bases curriculares “ofrecen a los y las educadoras en general un conjunto de fundamentos,
objetivos de aprendizaje y orientaciones para el trabajo pedagógico con los párvulos” (MINEDUC,
2018, p. 10).

- Son premisas indiscutibles de su contenido: el reconocimiento de niñas y niños como sujetos de


derecho, junto al derecho de la familia de ser la primera educadora de sus hijos e hijas”
(MINEDUC, 2018, p. 9).

- Destacan también “elementos que responden a nuevos requerimientos y énfasis de formación


para la primera infancia, tales como la inclusión social, la diversidad, la interculturalidad, el
enfoque de género, la formación ciudadana, el desarrollo sostenible, entre otros” (MINEDUC,
2018, p. 9).

En este módulo, revisaremos cómo se conforma el sistema educativo chileno:

- En primera instancia, debemos reconocer que se encuentra regido por la Ley General de
Educación (LGE) 20370 del año 2009.

- Está compuesto por cuatro niveles: educación parvularia, básica, media y superior.

* Cabe destacar que, tanto la educación básica como la educación media, son obligatorias en
Chile.

En relación con esta organización:

- El Ministerio de Educación (MINEDUC) desarrolla, para cada nivel, bases curriculares con la
intención de orientar y articular a estos niveles educativos en el currículum.

- En ellas, se plasman los correspondientes objetivos de aprendizajes para cada nivel. Todo esto en
referencia a un conjunto de fundamentos y principios pedagógicos que sustentan la configuración
del ser humano que se desea formar.

Por tanto, cada base curricular tiene una estructura que orienta al docente para el desarrollo de
los objetivos:

- A través de objetivos de aprendizajes transversales en educación básica (2012) y educación


parvularia (2018).
- En cada una de estas existe un conjunto de fundamentos que sustenta la importancia de las
bases curriculares, ellas se ajustan a los principios y valores que nacen en la Constitución Política
de Chile, que reconoce que el ser humano nace libre en igualdad de derechos y oportunidades.

Desde esta posición:

- Cada nivel debe ofrecer a todos los niños y niñas oportunidades para desarrollar todas sus
potencialidades en contextos favorecedores de recursos y estrategias.

- Para que estas instancias sean beneficiosas en aprendizajes, indiscutiblemente, debemos


incorporar en este proceso a la familia, como un actor central y único en el desarrollo de
aprendizajes, desde el interés de los niños y niñas, en contextos pertinentes e inclusivos.

- Es importante considerar que las bases curriculares de educación parvularia (BCEP) tuvieron una
actualización que se plasma en la versión del 2018 que, desde el año 2019, se ha ido
implementando de manera paulatina en los establecimientos educacionales.

Saber más

- Nuevas bases curriculares para la educación parvularia serán exigidas a partir de 2019.

- La iniciativa, que fue publicada en febrero de 2018 en el Diario Oficial, pondrá énfasis en el
mejoramiento de áreas como formación ciudadana, inclusión social y enfoque de género, y serán
exigibles para todos los establecimientos que tengan o quieran obtener reconocimiento del
Estado. (Emol, 10 de febrero de 2018,
[Link]
[Link]

Ámbitos de experiencia para el aprendizaje


- Los ámbitos de experiencias son el nivel de organización más amplio, “constituyen campos
curriculares donde se organizan y distribuyen los objetivos de aprendizaje en las BCEP”
(MINEDUC, 2018, p. 37)

- Se organizan en tres grandes ámbitos donde los párvulos van a tener la posibilidad de
experimentar: desarrollo personal y social, comunicación integral e interacción y comprensión
del entorno (MINEDUC, 2018).

- Los objetivos que ofrecen las bases se organizan en tres ámbitos que se encuentran relacionados,
lo cual da cuenta de una integralidad en la construcción de aprendizajes.

- Es importante mencionar que el ámbito de desarrollo personal y social adquiere un carácter


transversal en la estructura e implementación curricular. En la fundamentación de las BCEP se
explica que:

“Estos ámbitos de experiencias comprenden aspectos que se contienen y vinculan unos con otros:
en un nivel más personal e interpersonal, la niña y el niño aprenden sobre sí mismos y los demás,
crecen en autonomía, identidad y sociabilidad. Al mismo tiempo, forman parte de sus familias y
comunidades, inmersos en un entorno más amplio”. (MINEDUC, 2018, p. 38).
Núcleos de aprendizaje
Cada ámbito está compuesto por núcleos de aprendizaje, los cuales:

“constituyen distinciones curriculares que delimitan focos centrales de experiencias en torno a


los cuales se agrupan e integran un conjunto de objetivos de aprendizaje (OA)” (MINEDUC, 2018,
p. 39).

- Los núcleos son ocho. Con base en ellos, se crea un conjunto de objetivos para lograr un
aprendizaje integral.

- Todos los núcleos que se presentan son igualmente importantes y deben ser favorecidos,
seleccionados y enfatizados por las educadoras según su evaluación permanente.

A continuación, se destacan los propios del ámbito de desarrollo personal y social.

Figura 4. Núcleos del ámbito de desarrollo personal y social


Figura 5. Núcleos del ámbito de desarrollo personal y social

Principios pedagógicos de la educación parvularia


Las bases curriculares están orientadas por principios que constituyen un conjunto de direcciones
centrales de teoría pedagógica avaladas para la investigación de las últimas décadas.

A continuación, transcribimos los ocho principios incluidos en las bases curriculares, que permiten
al equipo docente, “concebir, organizar, implementar y evaluar la práctica pedagógica, acorde a
cómo aprenden los párvulos en esta etapa de sus vidas y, por ende, cómo se deben promover
estos procesos de aprendizaje” (MINEDUC, 2018, p. 30).
Tabla 1. Principios pedagógicos
En esta asignatura, nos referiremos al ámbito de desarrollo personal y social que tiene relación
con la forma en la que favorecemos el desarrollo en el niño y la niña, a través de distintas
estrategias de su propia identidad, la valoración de su persona, la autoestima, la convivencia con
los otros.

- Como individuo, se siente parte de una comunidad y una cultura dentro de una formación
valórica.

- Indudablemente, para el desarrollo de estos aprendizajes, debemos considerar a los padres y


adultos, que sean significativos para los niños. Pues, a través de los vínculos con otros, podrá
desarrollar su afectividad y, de esa forma, se logrará el crecimiento de cada niño y niña.

Este ámbito de desarrollo personal y social:

“Articula el conjunto de aprendizajes que niñas y niños requieren desarrollar para enfrentar sus
interacciones desde la confianza, seguridad y valoración positiva de sí mismos y de los demás, y
así disfrutar su presente. En este ámbito, los correspondientes núcleos y objetivos de aprendizaje
adquieren un carácter transversal, por el significado formativo que tienen sus componentes en
los procesos de aprendizaje”. (MINEDUC, 2018, p. 56).

- En este sentido, el desarrollo personal y social integra equilibradamente la relación entre la


creciente autonomía que le permite el desarrollo de la corporalidad y el movimiento, la afirmación
de la identidad debido al reconocimiento y aceptación de las propias necesidades, emociones,
afectos, características, intereses, fortalezas, habilidades personales, así como las de los otros que
son miembros de los grupos que lo rodean.

- La conciencia de sí mismo(a), la expresión y regulación de emociones, el sentido de pertenencia,


la convivencia con otros, el sentido del bien común y el inicio en la ciudadanía —si se encuentran
en equilibrio—, se traduce, finalmente, en un estado vital de satisfacción y plenitud de los
párvulos. (MINEDUC, 2018, p. 56).

- La transversalidad de este ámbito hace que los aprendizajes de los niños sean integrales y se
reconozca a ese niño y niña en su totalidad, no solo considerando el aspecto cognitivo, sino
también los valores, la relación con otros, autonomía, un sujeto de derechos, respetuoso de la
diversidad y de su entorno, del lugar que habita y también de su cuerpo.

- En este sentido, el cuerpo es el vehículo donde estos niños y niñas experimentan diariamente.

- Expresan, conocen, comprenden y se vinculan con su entorno, con otros.

- Esta interacción les va a permitir construir un yo que tiene cuerpo, emociones, sentimientos,
conocimiento e ideas.

- Paulatinamente, se irá reconociendo como un ser único, con una serie de características propias,
que habita con otros y que también puede decidir por sí mismo e incidir en su entorno.

Esquema del ámbito desarrollo personal y social con sus 3 núcleos correspondientes:
Unidad 2. Bases curriculares de educación básica
Según se indica en la Ley General de Educación 20370:

La Educación Básica es el nivel educacional que se orienta hacia la formación integral de los
alumnos, en sus dimensiones física, afectiva, cognitiva, social, cultural, moral y espiritual,
desarrollando sus capacidades de acuerdo con los conocimientos, habilidades y actitudes definidos
en las bases curriculares que se determinen en conformidad a esta ley, y que les permiten
continuar el proceso educativo formal. [1]

[1] Art. 19, Ley 20370 de 2009. Establece la Ley General de Educación. 17 de agosto de 2009. B. O.
En el art. 29 de la ley señala que: "la educación básica tendrá como objetivos generales, sin que
esto implique que cada objetivo sea necesariamente una asignatura, que los educandos
desarrollen los conocimientos, habilidades y actitudes que les permitan” [2] .

[2] Art. 29, Ley 20370 de 2009. Establece la Ley General de Educación. 17 de agosto de 2009. B. O.

Tabla 2. Ley General de Educación


A partir de la actualización de las bases curriculares de educación parvularia:

- El ámbito de desarrollo personal y social se ha organizado al igual que en educación básica, con
objetivos de aprendizajes transversales.

- Se da énfasis y se fortalecen las relaciones de confianza, afecto y colaboración, cimentadas en el


respeto y la valoración de las personas.
- Las bases curriculares de educación básica, en el ámbito personal y social, nos hablan de un
desarrollo integral de las personas y aluden a las dimensiones espiritual, ética, moral, afectiva,
intelectual y social.

Las dimensiones
Las bases curriculares de educación básica continúan los ámbitos o dimensiones del nivel de
educación parvularia y reafirman el sentido que tiene toda educación: “contribuir al desarrollo
completo e integral de todas las personas en sus dimensiones espiritual, ética, moral, afectiva,
intelectual, artística y física, mediante la transmisión y el cultivo de valores, conocimientos y
destrezas” (MINEDUC, 2012, p. 16).

- Debemos considerar que el desarrollo de estas habilidades impacta directamente en todas las
dimensiones de la vida de un niño y/o niña.

- Los educadores, profesores y sus familias deben aportar al crecimiento de competencias que le
permitan identificar sus intereses, conocer sus fortalezas y debilidades, conocer a los demás y
respetar las diversidades étnicas, culturales y socioculturales.

- Entregar oportunidades para ejercer tareas que les permitan resolver conflictos de manera
pacífica, mantener buenas relaciones interpersonales, aprender a comunicar sus sentimientos,
entre otras. Son algunas de las habilidades socioafectivas que se deben desarrollar en el primer
ciclo de educación básica.

- Esto no quiere decir que solo se trabajen en estos cursos, sino que son transversales a toda la
enseñanza básica y para esto deben ser organizadas sistemáticamente y trabajadas en cada
asignatura y curso.

Entonces, desde la importancia de estas dimensiones en la vida, Romagnoli et al. plantean que:

- Las emociones y relaciones afectan cómo y qué se aprende, y cómo se usa lo que se aprende en
la escuela, en la familia, con los amigos y otros contextos.

- Las emociones pueden ayudar a generar un interés activo en el aprendizaje, y a sostener el


compromiso y motivación hacia este.

- Un estrés no manejado, una pobre regulación de los impulsos o la incapacidad para regular
emociones pueden interferir en la atención y la memoria, contribuir a comportamientos que
perjudican el aprendizaje y poner a los niños en situación de riesgo escolar. (2017, p. 2).

De esta forma, se da énfasis a la importancia que tiene el ámbito social, desde lo afectivo y lo
ético, ya que resulta un eje transversal, más amplio y general, que involucra no solo los primeros
años, sino todo el nivel de educación básica.

- El logro de estos objetivos de aprendizaje se alcanzará dependiendo de las experiencias que el


niño o niña vaya adquiriendo a lo largo del proceso y sin que ello esté asociado con elementos
disciplinares de cada asignatura.

Importante mencionar el rol formador y fundamental que cumple la familia y que veremos a
continuación.

El rol de la familia
- Más de alguna vez hemos escuchado que la “familia es el primer educador” y así es. La familia
tiene un rol formador por excelencia, por otra parte, la escuela tiene mucho que aportar, en ella
encontramos la estructura y organización para llevar a cabo una formación sistemática, gradual y
progresiva a lo largo de los años de vida escolar.

- En todo proceso educativo, la familia es considerada, desde su diversidad, un elemento central


en el apoyo a la labor educativa en las salas cunas, jardines infantiles y colegios.

- En ella, el menor reconoce sus características personales y logra avanzar en el desarrollo de su


autonomía.

- Los primeros vínculos afectivos en su grupo familiar, el niño y la niña adquieren pautas y hábitos
que le permiten las relaciones con otros en diferentes contextos.

- Por lo tanto, es importante considerar que los niños y las niñas se desarrollan en las interacciones
con distintas personas y en diferentes ambientes, desde estas perspectivas, aprenden de las
diversas culturas y en ambientes naturales. Estos pueden ofrecerles distintas oportunidades de
aprendizajes y, dentro de estos, la formación de su identidad, la autonomía, el respeto, la
valoración por el otro y su medio le permitirá crecer y desarrollarse como un ser humano feliz e
íntegro.

Unidad 3. Articulación y transiciones educativas de estos aprendizajes entre educación


parvularia y educación básica
- El tema de la articulación surge durante la década de los 90, como una inquietud de disonancia
entre el currículum de educación básica y el de educación parvularia.

- Así se comienza a hablar de articulación, de esta forma, fueron surgiendo diferentes documentos
y estudios que abrieron el debate en torno al tema.

- En el año 2004, el Ministerio de Educación impulsa un conjunto de principios comunes a ambos


niveles en la Resolución 11636 Exenta: “Imparte criterios técnicos sobre articulación curricular
entre los niveles de educación parvularia y enseñanza básica” [3]

[3] Resolución 11366 Exenta de 2004 [Ministerio de Educación de Chile]. Imparte criterios técnicos
sobre articulación curricular entre los niveles de educación parvularia y enseñanza básica. 3 de
septiembre de 2004.

- El concepto de articulación refiere a coyunturas, a elementos que deben ser enlazados y emerge
en el contexto educativo dada la necesidad de diferenciar los procesos de transición que vivencian
los niños en el paso de un nivel a otro, de las acciones que deben tomar los adultos que conforman
las comunidades educativas en las que participan para hacer de ella una experiencia positiva.
(Jadue Roa, 2016, p. 7).

“La articulación debe garantizar, ante todo, un desarrollo progresivo, una continuidad lógica y
natural, a fin de evitar que produzca cambios bruscos de una etapa a otra" (Rodríguez Rivero y
Turón Díaz, 2007, p. 2).

- En el año 2017, surge el Decreto Exento 373 que “establece criterios y definiciones técnicas para
la elaboración de una estrategia de transición educativa para los niveles de educación parvularia y
primer año de educación básica” [4] . Es así como hemos ido pasando del concepto de articulación
al concepto de transición educativa. La superintendencia de educación parvularia señala que esta
última se desarrolla en un contexto sociocultural, es decir, es un proceso interno y diferente para
cada individuo.

[4] Decreto 373 Exento [Ministerio de Educación de Chile]. Establece criterios y definiciones
técnicas para la elaboración de una estrategia de transición educativa para los niveles de
educación parvularia y primer año de educación básica. 17 de abril de 2017.

- El concepto de transición educativa hace referencia al cambio que efectúan los niños desde una
fase educativa a otra.

- Los pequeños se enfrentan a desafíos relativos a las relaciones sociales, el estilo de enseñanza, el
ambiente, el espacio, el tiempo, los contextos de aprendizaje y el aprendizaje mismo, lo cual hace
que este proceso resulte ser algo intenso y con demandas crecientes. (Castro et al., 2006, p. 36).
- En la educación parvularia, los tres niveles curriculares que abarcan tramos de dos años cada uno
se denominan: primer nivel (sala cuna), segundo nivel (medio) y tercer nivel (transición).

- Lo primero que debemos considerar es que los aprendizajes que se declaran en cada dimensión
se relacionan con aprendizajes esperados en el segundo nivel de transición (kínder). A
continuación, se presenta la trayectoria educativa de los niveles curriculares.

- Si observamos detenidamente los objetivos de aprendizaje de la educación parvularia, desde sala


cuna, en cualquiera de sus ámbitos, y seguimos con nuestra observación en educación básica,
veremos una trayectoria educativa de los objetivos de aprendizaje.

- En todos los niveles, la finalidad de la educación es que los niños y niñas logren tareas que
aborden y demuestren su dominio a través de una acción.

- En el Decreto 373, se establecen ciertas estrategias de transiciones educativas que ayudan al


logro de esos objetivos, pero que, además, convocan a la comunidad del establecimiento
educativo a participar y colaborar para potenciar los beneficios que se alcanzarán en las
experiencias pedagógicas actuales y futuras, donde se involucra el contexto con los recursos y las
oportunidades que se le entregan a los niños y niñas para que, a través de la acción y la resolución
de tareas vayan adquiriendo conocimiento y habilidades que les permitan avanzar en la formación
personal y social.

Decreto 373 Exento de 2017 [Ministerio de Educación de Chile]. Establece criterios y definiciones
técnicas para la elaboración de una estrategia de transición educativa para los niveles de
educación parvularia y primer año de educación básica. 17 de abril de 2017.

Cierre
- Podemos concluir que el desarrollo personal y social es un ámbito que potencia un conjunto de
núcleos y dimensiones, en relación con los objetivos de aprendizajes transversales que se propone
en cada núcleo y dimensión de las bases curriculares de educación parvularia y de educación
básica.

- Esta propuesta tiene que ver con la valoración que el sistema educativo chileno manifiesta en
relación con que la educación debe ser un proceso de aprendizaje permanente y que abarque
todas las áreas del desarrollo. De esta manera, el niño o la niña y el estudiante alcanzan una
educación de calidad, relacionada con aprendizajes desde lo ético, lo afectivo, lo artístico, lo físico,
los valores, la autonomía, la relaciones personales y participación, entre otras.

Para interiorizarnos en este ámbito, revisamos conceptos como:

- ¿Qué son las bases curriculares?


- ¿De dónde se desprende el ámbito de desarrollo personal y social?
- ¿Cómo se describe en las BCEP y BCEB el ámbito de desarrollo personal y social?
- ¿Qué son los núcleos de aprendizajes?
- ¿Cómo se articulan estos ámbitos entre educación parvularia y educación básica?

Lo importante es recordar que:

- El ámbito de desarrollo personal y social se propone en los dos niveles educativos.


- Los núcleos de aprendizajes se desglosan en identidad y autonomía; convivencia y
ciudadanía; corporalidad y movimiento.

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