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Neuronas, Cerebro y Conducta

Este documento presenta una introducción al sistema nervioso y sus bases neurofuncionales de la conducta. Explica que el sistema nervioso está compuesto por el sistema nervioso central y el sistema nervioso periférico, los cuales interactúan para permitir conductas adaptativas. También describe brevemente la clasificación y principales estructuras del sistema nervioso.

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Neuronas, Cerebro y Conducta

Este documento presenta una introducción al sistema nervioso y sus bases neurofuncionales de la conducta. Explica que el sistema nervioso está compuesto por el sistema nervioso central y el sistema nervioso periférico, los cuales interactúan para permitir conductas adaptativas. También describe brevemente la clasificación y principales estructuras del sistema nervioso.

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Módulo 2: Introducción al sistema nervioso

IN TR ODUCCIÓN AL MÓDULO

Introducción

UN IDAD 4: N EUR ON AS Y CON DUCTA

Introducción a la unidad

4.1 El SN como sistema dinámico. Bases neurofuncionales de la conducta

4.2 Especificidad y plasticidad. Neuronas espejo

4.3 Neurotransmisión y conducta: características generales

Cierre de la unidad

UN IDAD 5: CER EB R O

Introducción a la unidad

5.1 Introducción al encéfalo


5.2 Cerebro

5.3 Diencéfalo o precerebro

5.4 Breve reseña anatómica y funcional del tálamo óptico

5.5 Hipotálamo: Homeostasis y actividad bio rítmica. Integración neurohipofisiaria

5.6 Sistema Epitálamo-epifisario

5.7 Subtálamo. Ganglios de la base

Cierre de la unidad

UN IDAD 6: CER EB ELO

Introducción a la unidad

6.1 Cerebelo. Reseña anátomo-funcional

6.2 Síndrome cerebeloso. Síndrome psicomotrizcognitivo

Cierre de la unidad

CIER R E DEL MÓDULO

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1 20

Introducción

Neuropsicología - MÓDULO 2
EaD Kennedy

01:20

En el presente módulo nos introduciremos en el sistema nervioso como base de la conducta.


Comprenderemos la función de las neuronas espejo en el aprendizaje. Profundizaremos el
conocimiento del cerebro, la composición de cada hemisferio y su funcionalidad a partir de las
áreas Brodman. Analizaremos las patologías asociadas al deterioro del cerebro. Profundizaremos
el concepto de diencéfalo con la finalidad de comprender la importancia de la relación entre las
emociones y el funcionamiento del hipotálamo y del eje hipotálamo hipofisiario. Por último,
abordaremos al cerebelo su composición anátomo-funcional, su función en el desarrollo
intelectual, como así también del síndrome cerebeloso.
Pisano, G. (2021). Neuropsicología Mapa conceptual Módulo 2. [Material de clase].

Objetivos del módulo

Identificar las bases neurofuncionales de la conducta.

Conocer las estructuras que integran el sistema nervioso central.

Conocer los aspectos biopsicosociales de las patologías asociadas al cerebro, al diencéfalo y


al cerebelo.

Contenidos del módulo


Unidad 4: Neurona y conductas
4.1 El SN como sistema dinámico. Bases neurofuncionales de la conducta.
4.2 Especificidad y plasticidad. Neuronas espejo.

4.3. Neurotransmisión y conducta: características generales de los neurotransmisores y de los


receptores; su relación con la neuropsicofarmacología.

Unidad 5 - Cerebro
5.1. Introducción al encéfalo.

5.2. Cerebro: somera descripción de la ubicación y conformación externa e interna. Formaciones


corticales y subcorticales. Especialización hemisférica, funcionalidad lobar: localizaciones
cerebrales sensoriales, sensitivas, motoras, del lenguaje, asociativas, etc. Interpretación
funcional y clínica. Signos blandos. Integración intra e interhemisférica. Aspectos
biopsicosociales de las patologías asociadas: epilepsias, parálisis cerebral. Demencias
corticales: Enfermedad de Alzheimer y Enfermedad de Pick.
5.3. Diencéfalo o precerebro.
5.4. Breve reseña anatómica y funcional del tálamo óptico. Aspectos biopsicosociales del
síndrome talámico.
5.5 Hipotálamo: Homeostasis y actividad bio rítmica. Integración neurohipofisiaria.
Neurohormonas: funciones. Sistema neurohipofisoadrenal y los fenómenos de defensa y
adaptación. Stress. Sistema inmunitario y stress. Interrelación entre las alteraciones hormonales,
las alteraciones afectivas y cognitivas. Alteraciones hipofisiarias, tiroideas, paratirodeas,
suprarenales, sexuales. Aspectos biopsicosociales de las patologías asociadas.
5.6. Sistema Epitálamo-epifisario.
5.7. Subtálamo. Ganglios de la base. Relaciones con otras formaciones del encéfalo y médula en
la organización psicomotriz. Patologías: Parkinson, coreas, hemibalismo, atetosis. Aspectos
biopsicosociales de las patologías asociadas. Relación de las patologías extrapiramidales y la
conducta: demencias subcorticales, trastornos cognitivos y afectivos.

Unidad 6: Cerebelo

6.1. Cerebelo. Reseña anátomo-funcional. Propiocepción. Coordinación del movimiento.


Orientación temporoespacial. Participación en la organización psicomotriz y en los procesos
psicocognitivos.
6.2. Síndrome cerebeloso. Síndrome psicomotrizcognitivo. Aspectos biopsicosociales de las
patologías asociadas.

Entrevista a Alicia Risueño

En la entrevista la Dra. Risueño da cuenta de la importancia del sistema nervioso como


mediatizador de la conducta humana, tanto en lo psíquico como en lo cognitivo, poniendo el
acento en la interacción con el medio en el cual cada humano se desarrolla. Introduce al concepto
de neuronas espejo y a su vez en la importancia de la maduración del sistema nervioso y el
impacto que éste tiene en la conducta adolescente.

[ContiTV] Entrevista a Ps. Alicia Risueño (Argentina)

Universidad Continental [ContiTV] (2013). Entrevista a Ps. Alicia Risueño (Argentina)


[archivo de video]. Recuperado el 16 de junio de 2021, de [Link]
2 20

Introducción a la unidad

¿Por qué el sistema nervioso rige la conducta en general y el


aprendizaje en particular?

En el presente módulo nos introduciremos en las formaciones que componen el sistema nervios,
con la finalidad de identificar las estructuras anatómicas y comprender su funcionalidad e
interacción con otras, a partir de las redes neuronales que las conectan. En sí, la idea que
sostendremos a lo largo de todo el módulo es ir relacionando cada conceptualización
neurocientífica con el aprendizaje. En el mismo están involucradas, además de las estructuras, la
plasticidad neuronal que se incrementa en función de los estímulos recibidos y las neuronas
espejo que fueron descubiertas por azar y cuya importancia se consolidó 20 años después. La
neurotransmisión no solo posibilita la sinapsis, sino que además participa en los fenómenos
atencionales y de fijación mnémica; en el sistema nervioso periférico, posibilitan la regulación del
tono muscular y la realización de movimiento, ambos fundamentales en el período sensoriomotor.

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Te invitamos a recorrer el contenido de la unidad.

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3 20

4.1 El SN como sistema dinámico. Bases


neurofuncionales de la conducta

El sistema nervioso es un conjunto de estructuras nerviosas que


interactúan entre sí y a través del sistema nervioso periférico, tanto
autónomo (conexiones simpáticas y parasimpáticas que conectan
con las vísceras) como somático (pares raquídeos y craneales que
conectan el central con los músculos esqueléticos y la piel), con la
finalidad de posibilitarnos conductas adaptativas. Es así como, si
sentimos frío, nos abrigamos; si estamos tristes, lloramos; si nos
invade la alegría, reímos; prestamos atención para memorizar un
concepto; pensamos en un problema para resolverlo y llegar a un
resultado satisfactorio, etc. Al decir de Risueño (2010), el sistema
nervioso funciona como un todo que incluye las regulaciones
homeostáticas, lo psíquico y lo cognitivo.

Hemos recorrido el desarrollo ontogenético del SN durante la gestación; ahora nos


concentraremos en su clasificación, ubicación, descripción y funcionalidad.

El sistema nervioso se puede clasificar de dos maneras:


Funcionalmente: se habla del sistema nervioso cerebroespinal, que nos posibilita la vida de
1
relación, y el sistema nervioso vegetativo o autónomo, que conecta al central con todos los
aparatos y sistemas que componen el organismo y regula así la homeostasis interna.

Anatómicamente: se lo divide en sistema nervioso central (SNC) y sistema nervioso periférico


2
(SNP). Si bien se lo clasifica por separado, funciona como un todo integrado.

En la siguiente imagen, se pueden observar en transparencia las estructuras que componen el


SNC (en amarillo) y, a su vez, cómo emergen del mismo los nervios que nos conectan con todos
los músculos esqueléticos, posibilitando así conductas adaptativas.
Figura 1. Estructuras que componen el SNC. En [Link].

Implementaremos la clasificación anatómica a los fines didácticos de identificar ubicación,


función e interconexiones.
Figura 2. Pisano, G. (2021)

En el nivel cortical, encontramos la corteza cerebral que recubre ambos hemisferios; está
formada por capas de somas neuronales con funciones específicas. Estas se agrupan por
especificidad y, a partir de su localización, se define su función. Por estar compuesta por somas
neuronales, se la considera sustancia gris; los axones de dichas células descienden cubriéndose
de sustancia blanca y, de manera intercalada, en diferentes niveles, encontraremos diferentes

estructuras que componen el nivel subcortical.

Dentro del nivel subcortical, encontramos:


Los ganglios de la base, cuya función principal es la regulación del tono muscular y
emocional;

El diencéfalo, integrado por los tálamos ópticos (TO), el epitálamo, el subtálamo y el


hipotálamo;

Estructuras límbicas: hipocampo y sus conexiones con otras estructuras;

Tronco cerebral (TC), integrado por tres partes mesencéfalo o pedúnculos cerebrales,
protuberancia y bulbo;

Detrás del tronco se encuentra el cerebelo.

Hasta aquí, todas estas estructuras se encuentran dentro del cráneo. Por debajo del tronco se
encuentra la médula espinal, recubierta por 31 vértebras que componen el estuche llamado
columna vertebral.

Cabe aclarar que, entre el tejido nervioso y el óseo (Cráneo y columna


vertebral), encontramos 3 meninges protectoras; de afuera hacia adentro
se denominan: duramadre, aracnoides y piamadre.

El sistema nervioso periférico (SNP) está conformado por dos partes:

Somático: conformado por 12 pares craneales que emergen del TC y regulan la sensibilidad y
movimiento en cabeza y cuello y 31 pares raquídeos que emergen de la médula espinal con la
finalidad de inervar los músculos esqueléticos del resto del cuerpo y la piel que lo recubre,
asegurando así la sensibilidad y el movimiento de todo el cuerpo (Fig. 1).

Autonómico: conformado por el simpático y parasimpático, su función en conectar con las


vísceras que componen los aparatos y sistemas que integran el cuerpo humano. El simpático
activa, pone en alerta al organismo, mientras que la función del parasimpático es contrarrestar
dicha activación. La siguiente imagen lo grafica:

Figura 3. SNP| El sistema nervioso. En [Link].


4 20

4.2 Especificidad y plasticidad. Neuronas espejo

La especificidad de las neuronas está dada por los genes; las investigaciones se basan en las
proteínas que se encuentran en la membrana neuronal y condicionan las conexiones sinápticas
entre determinadas neuronas con otras y no con todas. En eso se basa el concepto de
especificidad sináptica.

El concepto de especificidad se relaciona con lo estudiado en ontogenia en organización neuronal


y migración.

Según Risueño (2010):

“Esto nos hace pensar que no solo se dirigen a un lugar de la corteza o del resto del SN y allí
adquieren su funcionalidad, es decir, su especificidad, sino que además por su especificidad
migran a la que será luego el área adecuada”. (p. 61).

Según Morey, M. (2015):

“Para averiguar qué mecanismos moleculares regulan esta especificidad, los investigadores han
analizado siete tipos neuronales del sistema visual de la mosca del vinagre, cuya organización
tiene una gran similitud estructural con la de otras regiones del sistema nervioso de los
vertebrados tales como la retina, la espina dorsal o la región del córtex.

En primer lugar, los expertos usaron técnicas de secuenciación de ARN de alto rendimiento, una
tecnología que permite obtener una instantánea de los genes que expresa cada tipo neuronal. Los
resultados mostraron que cada tipo expresa una gran cantidad de genes que codifican para
proteínas de superficie con un patrón único. "Por primera vez, de forma directa, vimos la
extraordinaria batería de proteínas de superficie de las que disponen las neuronas. Asimismo,
cada neurona expresa una combinatoria específica de proteínas de superficie que la diferencia de
las otras neuronas”.

Con respecto a la plasticidad, también se abordó el tema en ontogenia; sin embargo, volveremos a
recordar que se trata del desarrollo o crecimiento del árbol dendrítico, fenómeno que se produce
como consecuencia de la estimulación que el bebé recibe desde el nacimiento y que se basa en
los vínculos primarios. Es en ese interjuego entre la madre, o quien cumpla dicha función, y el

bebé, que se establece un despliegue sensorio motor que potencia o no, desde el principio, el
incremento del árbol dendrítico y en simultáneo el sináptico.

Las dendritas se incrementan como consecuencia de la estimulación natural en el desarrollo del


recién nacido, es la madre la que con sus cuidados, caricias, cantos y palabras estimula los

sentidos del bebé y con ello se activan las neuronas, formando circuitos cada vez más complejos.
Dicha activación natural fomenta el desarrollo del árbol dendrítico: con cada estímulo crecen y
crecen las extensiones y en ese crecimiento reciben mayor cantidad de estímulos al mismo
tiempo que crece el cerebro de cada niño. La adecuada nutrición en simultáneo con la

estimulación natural representa el mejor designio para un desarrollo normal del cerebro infantil,
que posteriormente se manifestará en aprendizajes y conductas adaptativas.

A su vez, los sucesivos aprendizajes promueven la plasticidad dendrítica y la sináptica. El período


sensoriomotor es un condicionante fundamental en este proceso; el niño, a través de sus
respuestas reflejas y con el despliegue perceptivo, comienza a generar una interacción con el

mundo desde el momento en que nace y se complejiza en reacciones circulares primarias,


secundarias y terciarias.

Luego, con la deambulación, las interacciones se intensifican y la cognición se complejiza; la


observación del juego infantil nos posibilita inferir el progreso, al tiempo que se estructura el
psiquismo.
Además de la plasticidad y la especificidad, participan en el proceso las neuronas espejo. Son células

muy específicas que favorecen la empatía, la anticipación de acciones y, entre otras cosas, comprender el
mundo y a las personas que nos rodean. Si bien se descubrieron hace muchos años, cada vez se conocen
más funciones de ellas.

En síntesis, la plasticidad -si bien consideramos que tiene un período crítico en la primera
infancia- es un fenómeno que se produce al largo de toda la vida; es lo que nos permite intervenir
tanto en las lesiones como en el aprendizaje continuo.

Las neuronas espejo fueron descubiertas por casualidad durante un estudio que realizaba el
equipo de Rizzolatti en la Universidad de Parma. Los investigadores estaban enfocados en la zona
del cerebro F5, en macacos, con la finalidad de poder ayudar a personas con lesión cerebral y
cuyo daño generara imposibilidad de movilizar las extremidades superiores.

En la figura 4 encontrarán la comparación de dicho sector en cerebro de monos, en la imagen


superior, y en humanos, en la inferior.

Figura 4. Cerebros de mono y humano. En [Link].

Esta parte del cerebro se denomina corteza premotora; es la parte de la neocorteza que se ocupa

de planificar, seleccionar y ejecutar movimientos. El objetivo de Rizzolatti y su equipo era detectar


los mecanismos neurofisiológicos del control motor de la mano en el macaco, con la finalidad de
poder ayudar a personas con daño cerebral a recuperar al menos cierto grado de funcionalidad en
esa extremidad comprometida por la lesión.

El equipo había adquirido una comprensión asombrosa con respecto a la funcionalidad de dichas

neuronas en ejercicios de agarre practicados con monos. El descubrimiento, que va más allá de lo
prensil en sí mismo, es relatado por Iacoboni.

“Vittorio Gallese caminaba por el laboratorio durante una pausa del experimento. Había un
mono sentado, tranquilo, en la silla, esperando que se le asignara la próxima tarea. De
pronto, justo cuando Vittorio tomó algo con la mano – no recuerda qué – oyó una descarga
de actividad en la computadora que estaba conectada a los electrodos implantados por
vía quirúrgica en el cerebro del mono. Al oído inexperto, tal descarga le hubiera sonado
familiar a la estática; al oído de un neurocientífico avezado, señaló una activación de la
célula pertinente del área F5. De inmediato, Vittorio creyó que la reacción era inusitada. El
mono estaba sentado, quieto, sin pretender asir nada, y, sin embargo, esta neurona
vinculada con el acto prensil se había activado.”

- Lacoboni 2009 (p. 19)

En otra oportunidad, la experiencia se repitió con otro miembro del equipo de investigación,

Fogassi, quien levantó un maní y provocó una fuerte respuesta en F5. En sus notas, los
investigadores registraron estas señales como “respuestas visuales complejas” de las neuronas
motoras del mono en F5. En aquel momento, nadie sabía que las neuronas motoras se activaban
ante la percepción de acciones que realizaran otras personas sin que medie movimiento propio.

En la década del 80, los neurocientíficos pensaban al cerebro de manera localizacionista y, por
ende, si bien se conocían las localizaciones perceptivas, motoras y cognitivas, no se las
consideraba de manera integrada. Como las ciencias y los paradigmas que las rigen se modifican
con la investigación, el modelo de compartimentos estancos del cerebro, de pronto comenzaron a

visualizarse holísticamente. Basados en los estudios de Merleau-Ponty, Brentano, Husserl y


Heidegger, se denominó a este enfoque fenomenología neurofisiológica. Con este movimiento,
los estudios de Parma cobraron otro enfoque. Con este abordaje, la percepción, la acción y la
cognición ya no están separadas en el cerebro, y es por eso que las neuronas en F5 se activaban
al ver la acción que realiza otro.

“Sin lugar a dudas, las neuronas espejo, nos brindan, por primera vez en la historia, una
explicación neurofisiológica plausible de las formas complejas de cognición e interacción
sociales. Al ayudarnos a reconocer las acciones de los otros, también nos ayudan a
reconocer y a comprender las motivaciones más profundas que las generan, las
intenciones de otros individuos. Siempre se estimó casi imposible estudiar las intenciones
en forma empírica, pues se consideraban demasiado mentales como para ser estudiadas
con las herramientas que se empleaban en este tipo de ensayos”

- Lacoboni 2009 (p. 15).

Actualmente, sabemos que aproximadamente un 20% de las células del área F5 del cerebro son
neuronas espejo. A su vez, se activan no solo con el movimiento de la mano sino también de la
boca, actividades tales como morder o chasquear los labios, que tienen alto significado social
entre primates. Es por ello que se comenzó a pensar en la empatía, el aprendizaje social y
emocional.

“Las neuronas espejo nos brindan una simulación irreflexiva y automática (…) de las
expresiones faciales de otras personas, y este proceso de simulación no exige un
reconocimiento explícito y deliberado de la expresión imitada. Al mismo tiempo, las
neuronas espejo envían señales a los centros de la emoción ubicados en el sistema
límbico del cerebro. La actividad neuronal del sistema límbico disparada por estas señales
de las neuronas espejo nos permite sentir las emociones asociadas con las expresiones
faciales observadas: la felicidad que se asocia con una sonrisa, la tristeza que se
relaciona con un ceño fruncido. Solo después de sentir estas emociones internamente
podemos reconocerlas de manera explícita ”

- Lacoboni 2009 (p. 114).


Es decir que 20 años más tarde se identifican neuronas espejo en diversas áreas del cerebro,
incluidas las del sistema límbico, lo cual nos lleva a pensar en ellas como potenciadoras de
identificaciones, empatía y conductas tanto sociales como motrices.

Cerebro y aprendizaje. Lic. Adriana Marcovich

En la conferencia la Lic. Adriana Marcivich plantea la relación entre el cerebro y el aprendizaje


incluyendo la neuroplasticidad, memoria, atención y neuronas espejo. Da cuenta de la importancia
del aprendizaje significativo con base neurofuncional.

40:41

Asociación Educar para el Desarrollo Humano (2011). Cerebro y aprendizaje. Lic. Adriana Marcovich [Video].

YouTube.
5 20

4.3 Neurotransmisión y conducta: características


generales

Las neuronas propagan los estímulos que reciben a través de potenciales de acción, que se
manifiesta como señal eléctrica. Dicho potencial se transmite en un único sentido desde las
dendritas o sus espigas al soma, donde se procesa el estímulo y se conduce a través del axón
hacia otra neurona y así sucesivamente, hasta lograr la respuesta adecuada al estímulo recibido.
El potencial de acción provoca cambios iónicos en la polaridad de la membrana, posibilitando
intercambios por medio de los canales de sodio (Na) y potasio (K). Al llegar al final del axón o
telodendrón, juntamente con la despolarización de la membrana, las vesículas que contienen el
neurotransmisor llegan al límite crítico de la membrana presináptica y son liberadas al espacio
sináptico para entrar en contacto con sus receptores específicos en la membrana postsináptica.
Dicho encuentro entre neurotransmisor y receptor genera nuevamente una despolarización y
posterior repolarización, en tanto siga propagándose el estímulo de una neurona a otra.

Los neurotransmisores son sustancias químicas elaboradas por las neuronas a nivel del soma,
se conducen por las neurofribrillas y se almacenan en el botón terminal dentro de vesículas que
serán liberadas al espacio sináptico cada vez que sea necesario comunicar información. Tales
sustancias químicas tienen por finalidad comunicar un mensaje que finalmente se manifiesta en
una conducta observable.

La neurotransmisión se relaciona directamente con la conducta, ya que las neuronas necesitan


de ella para comunicarse a través de la sinapsis. Los neurotransmisores pueden ser excitatorios
e inhibitorios, reguladores y moduladores.

Según Moizeszowicz, J. (2000), de acuerdo con sus particularidades se los clasifica en:
Neurotransmisores, respuestas rápidas: la célula inductora está en íntimo contacto con la
célula blanco.

Neuromoduladores, respuestas lentas.

Neuromediadores, respuestas de tipo postsináptico.

Neuropéptidos, transmisores de alto peso molecular.

Neurhormonas, moduladores de la secreción de otras hormonas: la célula inductora está


distante de la célula blanco (p. 36).

Dentro de los más conocidos encontramos:

Las catecolaminas (adrenalina, noradrenalina, dopamina): Las dos primeras son


fundamentales en las reacciones de alarma. Se manifiestan en conductas normales, donde
son reguladas por el parasimpático o en trastornos de ansiedad, en los cuales alteran el ritmo
circadiano, la atención se ve deteriorada por la activación de la alerta o arousal. La dopamina
se relaciona con la aptitud, la agitación y el aprendizaje; de ahí que el bloque de la vía
dopaminérgica provoca falta de motivación, trastornos en el tono muscular (Rigidez en
Parkinson) y adinamia. La alteración de la síntesis de dopamina en sistema límbico se asocia
a desórdenes afectivos y esquizofrenia.

La serotonina (5 TH) es un modulador del dormir, de la actividad sexual, de la conducta


agresiva, del dolor, la saciedad y funciones neuroendócrinas. Su disminución en sistema
límbico se relaciona con la depresión, trastornos obsesivos-compulsivos, con conductas
suicidas, desinhibición de conductas agresivas, personalidad antisocial y trastornos de la
alimentación como la bulimia, entre otros.

El Ácido gamma-aminobutírico (GABA) estimula la inhibición en todas las áreas del sistema
nervioso central. Su acción anticonvulsivante y miorrelajante se produce frente a un
incremento inhibitorio que provoca este neurotransmisor sobre otras células.

El glutamato y el aspartato son aminoácidos excitatorios involucrados en la memoria de largo


plazo (MLP), la isquemia y las crisis epilépticas.
La acetilcolina (ACO) es un mediador importante tanto en SNC como en SNP; en el central
participa en la memoria, sueño y aprendizaje, de ahí que en los adultos mayores como
consecuencia de la pérdida de neuronal hipocámpicas pierdan memoria. En el periférico, actúa
tanto en la regulación del tono muscular como en la placa motora, para dar la orden de
movimiento. Retomando la vejez, es lo que justifica las dificultades en la ejecución de
movimientos.
6 20

Cierre de la unidad

¿Por qué el sistema nervioso rige la conducta en general y el


aprendizaje en particular?

Porque cada parte, con su funcionalidad y especificidad, contribuye a un funcionamiento general


que se manifiesta como un todo integrado y posibilita tanto una respuesta refleja como una
intencional, lúdica y también de aprendizaje. Todo, en lo humano, está mediatizado por el sistema
nervioso y su particular funcionamiento.

Conclusión
En la presente unidad, hemos recorrido las estructuras que componen el SNC y SNP con la
finalidad de comprender la base de la conducta humana. Hemos identificado las neuronas espejo
y su alto impacto en el aprendizaje social, la empatía; en definitiva, lo que hace al aprendizaje

atractivo para el educando. Por último, nos introducimos en la neurotransmisión y comprobamos


su importancia tanto en el aprendizaje como en los estados anímicos.

Bibliografía

de referencia

Ardila, A., Arocho Llantín, J. L., Labos, E. y Rodríguez Irizarry, W. (2015). Diccionario de neuropsicología.
1ra edición. México: Editorial El Manual Moderno. Recuperado en junio de 2021, de
[Link]

Moizeszowics, J. (2000). Psicofarmacología y territorio freudiano. Buenos Aires: Paidós.

Morey, M. (2015) Descubren un mecanismo molecular clave en la formación de las conexiones


neuronales. En Universitat Barcelona. Recuperado em junio de 2021, de
[Link]

Risueño, A. (2010) Neuropsicología. Cerebro. Psique. Cognición. Buenos Aires: Ecua.

Torales, J., Arce, A. (2017). Principios de Psicofarmacología: una introducción. En Medicina Clínica y
Social. Recuperado en junio de 2021, de
[Link]

de lectura obligatoria

Risueño, A. (2010) Neuropsicología. Cerebro. Psique. Cognición. Cap. 2 (pp. 47- 67); Cap. 3 (pp. 69- 93)

Torales, J.; Arce, A. (2017). Principios de Psicofarmacología: una introducción. En Medicina Clínica y
Social. Cap. 1; pp.54-99
7 20

Introducción a la unidad

¿Qué función cumple el diencéfalo en la conducta?

Esta unidad, nos convoca a sumergirnos en la profundidad del encéfalo; ello significa identificar la
funcionalidad de los hemisferios y de los lóbulos que los componen. A su vez, identificaremos la
importancia de conocer la funcionalidad de cada hemisferio y sus implicancias en el desarrollo de
la personalidad, al tiempo que en el desarrollo cognitivo. Describiremos las alteraciones de la
corteza cerebral devenida en demencias de diversos tipos y causas. Las clasificaremos y

aprenderemos a realizar diagnósticos diferenciales.


Al estudiar los ganglios de la base, comprenderemos la importancia del tono muscular y sus
implicancias en el desarrollo sensoriomotor y su compromiso en patologías que comprometan al
sistema extrapiramidal como ser Parkinson, coreas y atetosis.

Luego abordaremos el diencéfalo y sus cuatro componentes para comprender sus implicancias
en la conducta humana a lo largo de toda la vida. En primera instancia, los tálamos ópticos -
biorradares que constituyen la escala de relevo de toda la información que proviene, tanto del
mundo externo como interno, siendo en este sentido la conexión a la conciencia y a la posibilidad

de aprendizaje.

Finalmente, abordaremos la funcionalidad del sistema epitálamo epifisiario en la regulación de la


circadianeidad de la conciencia y después, el funcionamiento del hipotálamo, su relación con la
glándula hipófisis y las patologías que surgen de la alteración de dicho eje, desde un abordaje
biopsicosocial.

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8 20

5.1 Introducción al encéfalo

El encéfalo humano es una estructura relativamente pequeña: su peso es de 1.400 gramos

en adultos y por eso constituye aproximadamente un 2% de peso total del humano.

.
Si bien se lo considera importante por su funcionalidad con respecto al pensamiento, memoria,
lenguaje y conciencia, ellas no son sus únicas funciones. Toda la información que proviene del
mundo externo y captamos a través de los sentidos, al igual que toda la información que proviene

del interior de nuestro cuerpo, es conducida desde la periferia al central para ser procesada; es
ahí donde el hombre además de decodificar la información recibida le da un sentido único. Es por
tal motivo que el hombre es único, singular e irrepetible, ya que al mismo estímulo cada persona le
asignará una significación y sentido propio con relación a su modalidad de procesamiento de

información, a su propia biografía, experiencia personal y emocional.

La capacidad para discriminar entre los diferentes estímulos, procesarlos y organizarlos,


constituye una de las bases del aprendizaje. La atención, la conciencia, el sueño, la experiencia
emocional, la imaginación, pensamiento, lenguaje y atención, entre otras tantas, son

consecuencia de una actividad neural compleja, al igual que la actividad motora, visceral y
endócrina.

En síntesis, el encéfalo es la parte del sistema nervioso central que se encuentra dentro del
cráneo. Como hemos visto en la unidad anterior, se trata de los hemisferios cerebrales;
estructuras subcorticales como ser los ganglios de la base, el diencéfalo (compuesto a su vez
por los tálamos ópticos, el epitálamo, el subtálamo y el hipotálamo); el cerebelo y tronco cerebral
con sus tres formaciones: mesencéfalo, protuberancia y bulbo.
Figura 1. Encéfalo. (Pisano, G., 2021).
9 20

5.2 Cerebro

El cerebro está conformado por dos hemisferios cerebrales unidos por el cuerpo calloso (conjunto
de axones que conducen la información de un hemisferio al otro). Su aspecto externo es
corrugado y se pueden observar cisuras muy profundas y surcos menos profundos que
determinan las circunvoluciones. Las cisuras más importantes son la central, también llamada de
Rolando; la longitudinal, llamada de Silvio, y la parieto-occipital, llamada transversa. Si se
prolongan con líneas imaginarias, componen los cuatro lóbulos que se observan en la cara
externa.

El lóbulo frontal (naranja) cuya función general es motora, por detrás de la cisura de Rolando y en
la parte superior se encuentra el lóbulo parietal (amarillo) con función somatosensitiva
continuando hacia atrás y posterior a la cisura transversa se encuentran los lóbulos occipitales
(violeta) con función visiva y por debajo de la cisura de Silvio encontramos el lóbulo temporal
(turquesa) con función auditiva.
Figura 2. Cerebro. En [Link].

A su vez, si abrimos la cisura de Silvio, encontramos un quinto lóbulo llamado de la Ínsula; si bien
permanece aparentemente sepultada, está conformada por circunvoluciones largas y cortas; se
relaciona con lo olfativo y gustativo. También tenemos que considerar el lóbulo límbico,

conformado por grandes circunvoluciones corticales solo observables desde la cara inferior del
cerebro.

Según Broca (1978), el lóbulo límbico incluye a las circunvoluciones subcallosas de cada
hemisferio, del cíngulo y parahipocámpica. La formación del hipocampo, al igual que la

circunvolución dentada, han quedado invaginadas en el lóbulo temporal durante el curso del
desarrollo ontogenético. De ahí que se diga que el lóbulo temporal es la tapa del límbico.

En 1909, Brodman, K. definió, sobre esta base general, un mapa que contiene 47 áreas que
describen más específicamente la funcionalidad en cada una. La importancia de conocer cada
una de ellas es fundamental para el trabajo clínico, ya que posibilita realizar diagnósticos
diferenciales, identificar lo disfuncional de lo lesional; al tiempo que desde una visión
integrativista, posibilita entender cuando lo psíquico toma de lo orgánico lo que necesita para
configurar un síntoma.

Las áreas se distribuyen tanto en la cara externa como interna de cada hemisferio debido a que

ambos están totalmente recubiertos de sustancia gris; es decir, de somas de neuronas, que por
su especificidad se reagrupan luego de la migración y componen una unidad anátomo-funcional
que se manifiesta en la conducta. En la figura 2 puede identificar el mapa completo, incluye áreas
de cara externa e interna. La ubicación se repite en ambos hemisferios.

Figura 3. Áreas Brodman. En [Link].


En la época localizacionista, se consideraba cada área de manera independiente; luego desde la
postura globalista, se comprendió que funcionaban de manera integrada. Es decir, que además de
entender que existen interconexiones entre las áreas, a su vez existen conexiones que comunican

diferentes sectores de cada hemisferio y otras que conectan ambos hemisferios entre sí.

Figura 3. Fascículos intrahemisféricos. En [Link].

Las conexiones se producen a través de los axones de los somas que componen la corteza

cerebral o sustancia gris. Es por eso que los axones están cubiertos de mielina (lipoproteína
estratificada), la mielina tal como hemos visto funciona como aislante eléctrico y aumenta la
velocidad de conducción. Debido a que la mielina es blanca, constituye la sustancia blanca en el
interior del encéfalo.

La voluminosa sustancia blanca del cerebro se ubica en el centro de las circunvoluciones


corticales y presenta tres tipos de fibras:

FI BRA S D E PRO Y E C C I Ó N FI BRA S D E A S O C I A C I Ó N FI BRA S C O M I S U RA LE S

Son las que conducen impulsos nerviosos desde la corteza hacia centros distantes (Eferencias); por
ejemplo, la vía piramidal o desde puntos distantes hacia el cerebro (Aferencias); por ejemplo, fascículo de
Gall y Burdach. También forman parte de este grupo las que componen la corona radiada que llevan toda la
información desde los tálamos ópticos hacia la corteza cerebral.
FI BRA S D E PRO Y E C C I Ó N FI BRA S D E A S O C I A C I Ó N FI BRA S C O M I S U RA LE S

Pueden ser cortas o largas. Las primeras comunican áreas cercanas y las segundas áreas distantes dentro
del mismo hemisferio; por ejemplo, el fascículo longitudinal superior, el occipitofrontal superior e inferior, el
uncinado y el arcuato, cada uno con una función específica.

FI BRA S D E PRO Y E C C I Ó N FI BRA S D E A S O C I A C I Ó N FI BRA S C O M I S U RA LE S

Comunican áreas homólogas de ambos hemisferios; nos referimos al cuerpo calloso cuya función es
conectar áreas de ambos hemisferios con la misma función, con ello se integra la información.

Por debajo de la corteza, encontramos los ganglios de la base, denominados así por encontrarse
debajo de la corteza en medio de la sustancia blanca ascendente y descendente. Son doce en
total y se ubican seis en cada hemisferio. A nivel general, la mayoría de ellos se relacionan con la
regulación del tono muscular. Se trata de núcleos compuestos de sustancia gris que
ontogenéticamente derivan del telencéfalo y son: caudado, putamen, globo pálido, complejo

amigdalino, núcleo subtalámico de Luys y claustrum.

Caudado, putamen y globo pálido componen el cuerpo estriado; su función está en relación con el
sistema extrapiramidal, regulando el tono muscular. Juntamente con ellos, el núcleo subtalámico
de Luys regula la mímica gestual. Tema que retomaremos al estudiar Parkinson y sistema

extrapiramidal.
El complejo amigdalino es una masa de sustancia gris conformada por dos grupos nucleares: el
corticomedial y el basolateral. Funciones que retomaremos al estudiar sistema límbico.
El claustrum, del cual se desconocían funciones, aparentemente tendría que ver con niveles de

conciencia y control de funciones sensitivas y motoras.

Retomando la funcionalidad hemisférica abordaremos dos temas:

Funcionalidad hemisférica: si bien anatómicamente son muy semejantes, luego de una


1
década de investigación las conclusiones indican las diferencias funcionales entre ambos. El
siguiente cuadro sintetiza conceptualmente la funcionalidad de ambos.

Tabla 1: Funcionalidad hemisférica.

DERECHO IZQUIERDO

AFECTIVO
RACIONAL
CREATIVO
SECUENCIAL
HOLÍSTICO
LINEAL
INTUITIVO
SIMBÓLICO
ANALÓGICO
LÓGICO
CREADOR DE FANTASÍAS
PENSAMIENTO CIENTÍFICO:
TRIDIMENSIONAL HIPOTÉTICO-DEDUCTIVO

IMPULSIVIDAD BIDIMENSIONAL

CONTROL CONDUCTUAL
Pisano, G. (2021).

2 Lateralidad: se refiere a la prevalencia y preferencia motora de un lado


del cuerpo. La lateralización motora coincide en la mayoría de los
casos con la predominancia sensorial y sensitiva del mismo lado y las
posibilidades simbólicas del hemisferio cerebral opuesto.

Las manifestaciones externas de las actividades motrices contemplan


condiciones de fuerza, exactitud, precisión, velocidad, coordinación y
direccionalidad de los movimientos. A su vez, incluyen el tono
muscular y la distancia.

Según De Quirós (1998):

“Si examinamos estos componentes de la lateralidad motriz podemos ver que diferentes niveles
del sistema nervioso central participan en la producción de una prevalencia y/o preferencia de
una mano o de un lado del cuerpo: corteza cerebral, “striatum”, ganglios basales, cerebelo,
sistema reticular, órganos vestibulares, etc. Prevalencia no debe confundirse con preferencia: la
prevalencia depende de condiciones neuromusculares; la preferencia depende de influencias
psicosocioculturales”. (p. 34).

Es sabido que en tiempos antiguos y por influencias religiosas no se permitía el potencial de ser
zurdo, de ahí que las presiones socioculturales han condicionado la prevalencia con preferencia.
Si bien con respecto al lenguaje la dominancia está a cargo del hemisferio izquierdo, eso no
coincide con la dominancia general ni con la lateralidad.

La importancia de la dominancia y la lateralidad se juega en los primeros años de la infancia, de


ahí la importancia de su evaluación en el abordaje neuropsicológico y psicopedagógico infantil.
Los síndromes que acompañan al cerebro son:

Síndromes lobares

Síndrome Frontal.

Síndrome Prefrontal.

Síndrome Temporal.

Síndrome Occipital.

Síndrome Parietal.

Epilepsias

Descarga hipersincrónica masiva de una población neuronal que se manifiesta de manera


paroxística e iterativa.

“La epilepsia, desde el aspecto neurobiótico, es una perturbación del sistema nervioso
central que implica la imposibilidad transitoria de mantener el equilibrio metabólico de
cierto grupo de neuronas. Este desequilibrio produce excitación de las células nerviosas y
de acuerdo con su localización se alterarían determinadas funciones que llevan a la
aparición de crisis convulsivas con pérdida de conciencia o crisis parciales que
interrumpen la atención o provocan movimientos involuntarios.”
- Según Risueño (2010); pag. 331.

Tabla 2: Epilepsias.

Pisano, G. (2021).

GRAN MAL: Se trata de una epilepsia generalizada, con pérdida de conciencia que se
manifiesta con 4 períodos; pródromos, aura, crisis tónico-clónica y estado posconvulsivo. El
pródromo se caracteriza por sintomatología neurovegetativa que anticipa la crisis, no siempre
son evidenciadas por los pacientes, sin embargo, están presentes en todos los casos; el aura
es el viento que antecede a la tormenta, es decir, el instante anterior a la pérdida de conciencia,
se caracteriza por un grito seco seguido de pérdida de conciencia y caída al suelo. A
continuación, comienza la crisis en principio tónica, los miembros superiores se flexionan y los
inferiores en extensión, la mandíbula se tensa y rigidiza a continuación comienzan las
sacudidas o fase clónica. Una vez finalizada la crisis, la conciencia se va recuperando de a
poco; de ahí, el estado posconvulsivo, en que hay desorientación temporoespacial como
consecuencia de la pérdida de conciencia y mucho cansancio por la tensión muscular y luego
las sacudidas. Los pacientes quedan agotados.

PETIT MAL: Es otra forma clínica de epilepsia generalizada, pero sin


convulsiones; se detecta en la infancia y se caracteriza por episodios
de ausencias, en la que se pierde la conciencia, pero no el tono
muscular. El paciente queda ausente y no responde a estímulos
externos. Si bien son de corta duración, se pueden producir numerosas
veces al día. Suelen detectarse en edad escolar y confundirse con
distracciones; sin embargo, se pierde la conciencia. A pesar de las
interrupciones, no genera trastornos de aprendizaje.

Las parciales se caracterizan porque no manifiestan pérdida de conciencia, es decir, que el


paciente asiste a su propia crisis; la sintomatología tendrá relación con el foco que compromete a
un grupo de neuronas circunscrito a una región de la corteza cerebral, de ahí que si se ubican en
el lóbulo occipital la sintomatología es visual, suelen ver lucecitas o escotomas. Si es temporal, la
sintomatología es auditiva, acúfenos, mareos y vértigo, entre otros; las olfativas se manifiestan
con parosmias y cacosmias; las gustativas, sabores metálicos en la boca; y así sucesivamente,
respetando el área comprometida. Requieren de diagnóstico diferencial con alucinaciones. La

diferencia es que la sintomatología epiléptica no despierta interpretación delirante.

Según su etiología, las epilepsias pueden ser:

I D E O PÁT I C A S S I N T O M ÁT I C A S C RI PT O G É N I C A S

Son aquellas en las cuales el criterio clínico coincide con el registro electroencefalográfico, pudiendo ser
estas generalizadas o parciales.

I D E O PÁT I C A S S I N T O M ÁT I C A S C RI PT O G É N I C A S
Son producto de una lesión o secuela de una injuria, la persona nunca había tenido crisis y, por ejemplo,
como consecuencia de un tumor, consumo de sustancias, traumatismo de cráneo, etc. queda como
secuela la epilepsia; también pueden ser generalizadas o parciales.

I D E O PÁT I C A S S I N T O M ÁT I C A S C RI PT O G É N I C A S

Son aquellas en las cuales la causa permanece oculta, pero se infiere. En todos los casos, la clínica es
soberana; es decir, aunque los estudios no acompañen la sintomatología, las diferentes crisis que los
pacientes manifiestan son motivo suficiente para diagnosticar y en lo que respecta al neurólogo, medicar.

Además de la clasificación mencionada, haremos hincapié en algunos síndromes que se


manifiestan en la infancia y que, además de ser epilépticos, comprometen el aprendizaje y el
desarrollo cognoscitivo. Nos referimos a:

SÍNDROME DE WEST

Se trata de una epilepsia generalizada que se manifiesta durante el primer año de vida. Se manifiesta con
espasmos en flexión y, a veces, no se la detecta. Sin embargo, el cerebro está en crisis continua; sin
diagnóstico y tratamiento, no tiene buen pronóstico, dado que la desconexión con la madre y el mundo
promueve en seis meses debilidad mental. El nombre se debe a que fue el mismo West el que arribó por
primera vez a este diagnóstico en su hijo. Su etiología es en la mayoría de los casos criptogénica; es

decir, que su causa permanece oculta. Sin embargo, también las hay sintomáticas.
Según Ápice, Asociación Andaluza de Epilepsia:

“La incidencia de los espasmos infantiles estaría comprendida entre 0,25 y 0,4 por 1000 nacimientos.

Los niños estarían un poco más afectados que las niñas.

En el 90% de los casos, las crisis aparecen antes del primer año de edad, en un 10% antes del tercer
mes. La máxima distribución se sitúa entre el 4º y el 7º mes, con una mayor frecuencia en el 6º mes. Los

inicios más tardíos (después de los 18 meses), son errores nosológicos. Un inicio muy precoz (antes del
tercer mes) puede verse sobre todo en las formas sintomáticas. En el 9% de los casos se han hallado
antecedentes de crisis epilépticas y de convulsiones. Es extraña (del 4 al 6%) la presentación de varios
casos de Síndrome de West en la misma familia. La transmisión es de tipo autosómico recesivo,
estando raramente ligada al sexo”. (Ápice, s.f.).

SÍNDROME DE LENNOX GASTAUT

En un principio, se lo consideró una variante del Petit Mal; sin embargo, en 1966 se aceptó la
denominación de síndrome de Lennox Gasteaut. Es uno de los más graves de la infancia y se manifiesta
más tardíamente en la infancia que el de West, entre el año y medio y los 7 u 8 años. Compromete tanto
la personalidad como el desarrollo cognitivo. Su etiología puede ser al igual que en West, sintomática o
criptogénica, es decir pre o perinatal (Hipoxia, es la más común). Requiere diagnóstico diferencial con
otras encefalopatías. La incidencia en niños es levemente superior a niñas. El pronóstico no es bueno.

Cabe aclarar la necesidad de abordar la epilepsia desde un abordaje transdisciplinario que incluya
en el equipo tratante: neurólogo, psicólogo, psicopedagogo, terapias individuales y familiares, ya
que el diagnóstico compromete a todo el grupo familiar y a la comunidad educativa.

Parálisis cerebral: Tal como vimos en ontogenia, se trata de una patología del desarrollo que
1
se puede producir por causas prenatales, perinatales o posnatales. Compromete tanto al tono
muscular como al movimiento.

Por su ubicación, se las clasifica en:

Parálisis cerebral espástica.

Parálisis cerebral disquinética.

Parálisis cerebral atáxica con lesiones cerebelosas.

Parálisis cerebral hipotónica.

A su vez, por su extensión y compromiso:

Tetraplejía o cuadriplejía: cuatro miembros.

Paraplejía: miembros inferiores.

Hemiplejía: medio cuerpo.

Monoplejía: solo un miembro.


2 Demencias corticales: Toda demencia es una enfermedad neurodegenerativa, crónica y
progresiva, que afecta todas las funciones psíquicas y cognitivas, alterando así las relaciones
interpersonales, familiares y sociolaborales. Se clasifican en dos grandes grupos, en función
de la zona comprometida, las corticales y las subcorticales.

Figura 4. Demencias corticales. (Pisano, G., 2021).

Sólo abordaremos en este apartado las corticales:

Senil

Es la demencia característica del mero hecho de envejecer, comienza con olvidos benignos, consecuencia
de la pérdida atencional y, por ende, de la memoria de fijación que, lenta y progresivamente, compromete la
de evocación para finalmente derrumbar la personalidad completa. Se envejece según se ha vivido, la
buena alimentación, la plasticidad neuronal y la actividad física es lo que mejor contrarresta el proceso de
envejecer, opera como paracaídas a la hora del deterioro de las células que componen el tejido nervioso.

La signosintomatología dependerá de dónde se localicen primero las lesiones; sin embargo, actualmente
el promedio de vida se ha extendido mucho más de lo que la OMS ha considerado, de ahí que el deterioro
propio de envejecer se manifiesta mucho más tardíamente.

Vasculares

Dentro de estas, se encuentran la arterioesclerosis: Consecuencia del esclerosamiento de la capa íntima
de las arterias. El músculo liso se pone rígido y altera el flujo sanguíneo y, por ende, el funcionamiento
celular y la ateroesclerosis, que implica la formación de placas sobre la pared interior arterial, que va
cerrando la luz de la misma hasta llegar a la obstrucción completa.
La signosintomatología dependerá de la zona afectada por estas fallas de irrigación sanguínea en la
corteza cerebral.

Alzheimer

Es una demencia presenil, porque se manifiesta con gran deterioro a una edad temprana. Se caracteriza
por la aparición de agnosias, afasias y apraxias. Comienza con el olvido de nombres propios, que involucra
tanto a familiares directos como objetos de uso cotidiano. Se trata de una demencia cortical difusa, ya que
no se puede saber dónde se van a producir las lesiones a priori.

Pick

También es una demencia presenil, pero en este caso la lesión es circunscripta al prefrontal y temporal.
Las imágenes en resonancia magnética nos muestran un gran deterioro; los surcos están ensanchados y
la pérdida de sustancia gris es muy importante. Se manifiesta con cambios conductuales y de
personalidad que son los que llevan a la familia a iniciar las consultas.
10 20

5.3 Diencéfalo o precerebro

Etimológicamente, diencéfalo proviene del griego dien, que significa adentro, y enkefalo, que
significa encéfalo. Se trata de una estructura compleja que se origina ontogenéticamente en la
vesícula posterior del prosencéfalo. Constituye menos del 2% del SNC. El precerebro se ubica
entre el tronco cerebral por debajo y los hemisferios cerebrales por encima.

Funcionalmente, regula los estímulos externos e internos necesarios para controlar la conducta
humana, teniendo en cuenta la integración somatosensitiva, sensorial, neuroendócrina,
neurovegetativa, neurorreticular y límbica.

A los fines didácticos lo dividiremos en 2 regiones:

Región dorsal: conformada por los tálamos ópticos y el epitálamo.


1

Región ventral: conformada por el subtálamo y el hipotálamo.


2
Figura 5. Diencéfalo. (Pisano, G., 2021).

Analizaremos a continuación cada estructura en particular.

Diencéfalo

En este video, la Dra. Eyda Calero brinda una explicación muy clara y precisa de la anatomía
macroscópica del diencéfalo.
21:05

Dra. Eyda Calero. (2018). Diencéfalo [Video]. YouTube.


11 20

5.4 Breve reseña anatómica y funcional del tálamo


óptico

Los tálamos ópticos son dos formaciones grisáceas compuestas por somas neuronales con una
especificidad precisa; dicha masa nuclear está dividida internamente por una lámina medular
interna de sustancia blanca en forma de y que divide cada tálamo en tres regiones y por fuera
también los cubre una lámina de sustancia blanca, es decir axones. Los tálamos se ubican
simétricamente formando las paredes del III ventrículo y están unidos por un itsmo.

Funcionalmente, son la antesala del cerebro; es decir, que reciben toda la información
somatosensitiva, sensorial, neurovegetativa y neuroendócrina con la finalidad de filtrarla y
retransmitirla a la corteza cerebral en función de su especificidad, es decir al lóbulo que le
corresponde.

Si bien anatómicamente se dividen en tres regiones compuestas por núcleos, funcionalmente los
dividiremos en cinco regiones:

Región anterior: función olfativo-emocional.


1

2 Región posterior: función telerreceptora, recibe aferencias de los nervios ópticos y auditivos
(Rama coclear).

Región ventral: función somatosensitiva; recibe aferencias de los ganglios de la base, del
3
fascículo de Gall y Burdach que proviene de la médula y tronco aportando la información
somatosensitiva de los músculos esqueléticos y la piel y también recibe aferencias del
cerebelo.
Región dorsal: función neuroendócrina.
4

5 Región reticular: función modular; la información que accede a la corteza.

La patología que acompaña el compromiso de esta estructura nerviosa se denomina síndrome


talámico; síndrome, porque es un conjunto de signos y síntomas. Se produce como consecuencia
de accidentes cerebrovasculares, tumores o afecciones neurodegenerativas.

“El tálamo es un punto de entrecruzamiento no solo de vías sensitivas, sino también


extrapiramidales, cerebelosas, de funciones de alta integración, sensoriales y
oculomotoras, pudiendo su lesión dar lugar a un amplio espectro de manifestaciones en la
esfera neurológica secundarias a la afectación de todas o, más comúnmente, algunas de
estas vías neuronales, siendo estas las manifestaciones más prevalentes y, sin embargo,
las menos conocidas por el médico clínico.”

- Betolaza, S. y otros (2016); pag.13.

Si bien no se produce en niños, la signosintomatología amerita un abordaje neuropsicológico


integrativista y transdisciplinario por la versatilidad de los mismos. Predomina el dolor intenso,

llamado dolor talámico, es resistente a analgésicos y no tiene tratamiento médico, sin embargo, el
abordaje psicológico o psicopedagógico, aportan tanto desde el humano que padece y sus
consecuentes conflictos emocionales como en las dificultades que conlleva el compromiso de
las funciones ejecutivas; es decir que el paciente manifestará trastornos atencionales,

mnémicos, lenguaje y pensamiento. Por sus conexiones con el lóbulo frontal afecta las funciones
ejecutivas.

Según Risueño (2010):

“Desde el punto de vista funcional, las alteraciones del córtex prefrontal conllevan deficiencias en
la inhibición de conductas inadecuadas o facilitación de respuestas de monitoreo que permitan
cambiar sobre la marcha las acciones para que las mismas concluyan en conductas
adaptativas”. (p. 191).
12 20

5.5 Hipotálamo: Homeostasis y actividad bio rítmica.


Integración neurohipofisiaria

El hipotálamo es una estructura nerviosa muy antigua, que


pertenece al diencéfalo; está conformado por diversos núcleos
agrupados en tres regiones y funcionalmente se ocupa de regular
la homeostasis interna. Es decir, que controla las funciones
viscerales, autonómicas y endócrinas.

El control endócrino lo ejecuta por su conexión con la glándula hipófisis, glándula madre ubicada
en la base del cerebro, cuya función es regular a todas las glándulas endócrinas y mixtas que se
encuentran diseminadas por el cuerpo.

El control autonómico o vegetativo, lo ejerce a través de la conexión que tiene con el tronco

cerebral y a partir del nervio vago llega a todas las vísceras del cuerpo, controlando así todos los
aparatos y sistemas que componen el cuerpo humano.

Anatómicamente, conforma el piso y parte de las paredes inferiores del III ventrículo. La región
anterior cabalga sobre el quiasma óptico (Zona en la cual se cruzan las fibras ópticas)
Figura 6. Hipotálamo. (Pisano, G., 2021).

El hipotálamo regula la homeostasis interna porque regula dos sistemas muy importantes, el
autónomo a través de su ensamble neurovegetativo con tronco cerebral y el endócrino a través de
la conexión que mantiene con la glándula hipófisis o pituitaria.

La hipófisis es una pequeña glándula conformada por tres lóbulos y embriológicamente

constituida por dos tipos de tejido: glandular y nervioso. El lóbulo posterior está constituido de
tejido nervioso, recibe conexiones rápidas de la región anterior del hipotálamo. Allí los núcleos
supraóptoco y paraventricular, fabrican oxitocina y vasopresina, a través de sus axones envían su
producción a través del fascículo supraóptico hipofisiario (Sinapsis neuroglandular). La
neurohipófisis las almacena y las libera al torrente sanguíneo en función de las necesidades del

organismo. La oxitocina regula la contracción de los músculos lisos como el útero, cuando la
gestación llega a término o el peristaltismo de los intestinos y la elasticidad arterial. La
vasopresina regula el metabolismo del agua en el cuerpo, la lesión del núcleo genera diabetes
insípida con eliminación de más de diez litros de orina por día acompañada de polidispia, es decir,

una gran ingesta de líquidos.


LÓ BU LO M E D I O LÓ BU LO A N T E RI O R

Está escasamente desarrollado en humano, es de tejido glandular y su función es regular la dispersión


melánica en la piel. Es importante tener en cuenta su disfunción por la relación que guarda con el vitíligo.

LÓ BU LO M E D I O LÓ BU LO A N T E RI O R

También llamado adenohipófisis, está conformado por células glandulares, por tal motivo no puede recibir
información de la región media del hipotálamo sino a través de la arteria hipofisiaria. Los axones de los
somas que componen los núcleos ventromediano y dorsomediano, envían neuropéptidos a través del
fascículo tuberoinfundibular hacia la arteria hipofisiaria con la finalidad de que a través del sistema porta
acceda a la adenohipófisis, para que a su vez fabrique los factores de liberación e inhibición que se liberan al
torrente sanguíneo para regular así el funcionamiento de todas las glándulas que se encuentran
diseminadas por el cuerpo.
Figura 7. Hipotálamo e hipófisis. En [Link].

Tabla 3: Hormonas.

Factor de
Patología
liberación o Glándula Hormona
asociada
inhibición

Somatotropina Interactúa Hormona de Se exceso en la


con todo el crecimiento infancia genera
cuerpo gigantismo y en
adultos
acromegalia.

Contrarresta la
Somatostatina
somatotropina

Hipotiroidismo:
Bicio simple,
Tiroxina
Mixedema y
Tirotropina Tiroides
cretinismo.
Triyodotironina

Hipertiroidismo

Endometriosis
Estrógeno

Ovarios
Infertilidad
Óvulos

Gonadotropina
Menopausia
Testosterona
precoz
Testículos

Espermatozoides
Esterilidad

Cortisol

Distrés
Aldosterona

Adenocorticotropina Suprarrenales
Enfermedad de
Adrenalina
Addison

Noradrenalina
Pisano, G. (2021).

Tomaremos una de ellas para explicar su compromiso biopsicosocial; hemos visto en el cuadro
que la adenohipófisis libera tirotropina con la finalidad de regular la glándula tiroides. Al llegar por

torrente sanguíneo, la glándula tiene receptores que toman esta información, la introducen a la
misma y con ello fabrican dos hormonas: la tiroxina y la triyodotironina. La función que cumplen
tales hormonas en el torrente sanguíneo es regular el metabolismo basal de todas las células del
organismo. De ahí que en el hipotiroidismo todo se encuentra descendido, lo analizaremos en el
siguiente cuadro desde sus aspectos biopsicosocioaxiocognitivos.

Tabla 4: Aspectos biopsicosocioaxiocognitivos.

BIÓTICO PSÍQUICO SOCIO-AXIO COGNITIVO

Aumento de Desmotivación Rehúyen de las Enlentecimiento


peso relaciones del pensamiento o

Dificultades en la sociales bradipsiquia.

Bocio simple concentración

Dificultades en el Dificultades en la

Engrosamiento Fallas en la área laboral toma de

del cuello memoria como decisiones.


consecuencia de
su desmotivación
Piel seca Bradibulia Bradilalia
y los olvidos que

generan las fallas


Estreñimiento Disminución de Las dificultades
de concentración
persistente la libido sexual atencionales y
y memoria
mnémicas
alteran el
afectan las
Cabello reseco Baja autoestima desempeño
funciones
y quebradizo laboral previo a la
cognitivas y los
instalación del
fallos impactan en
cuadro.
Uñas su autoestima,
debilitadas generando así un
círculo vicioso.

Sensación de

frío constante

Somnolencia

Pisano, G. (2021).

Tal como analizamos el hipotiroidismo, se analizan todas las patologías hormonales, cerebrales,

diencefálicas, etc. Todas requieren de un abordaje integral del humano que las padece, porque en
ello se juega la singularidad del caso por caso. Si bien el diagnóstico clínico es el mismo, la
manera de llevarlo adelante no es la misma, al igual que la personalidad de quien lo porta. Es por
ello que cada paciente necesita un tratamiento a medida, que solo se puede construir desde el

arte que implica esta ciencia.

Tálamo y sus conexiones

El Dr. Arcia Herrera, en su videoconferencia explica con absoluta claridad los núcleos que

componen los tálamos ópticos y su funcionalidad con relación a las aferencias que recibe y las
eferencias con las cuales retransmite información a la corteza cerebral.
25:45

Manuel de jesus Arcia Herrera. (2015). Tálamo y sus conexiones [Video]. YouTube.
13 20

5.6 Sistema Epitálamo-epifisario

El epitálamo está conformado por la glándula pineal, cuyo nombre proviene de su forma de piña, el
trígono habenular, las estrías medulares y el techo epitelial del tercer ventrículo. Recibe aferencias
del nervio óptico y su función es regular la circadianeidad de la conciencia. La glándula pineal
comienza a liberar melatonina al torrente sanguíneo cuando cae el sol y esta sustancia
juntamente con la serotonina liberada en la corteza cerebral induce al descanso.
14 20

5.7 Subtálamo. Ganglios de la base

El subtálamo es una pequeña región, ubicada en la región ventral del diencéfalo. Lo constituyen la
zona incierta, el núcleo subtalámico de Luys y los campos de Forel. Reciben dopamina, debido a
que el núcleo de Luys participa de la regulación motora de los movimientos; se trata de un
sistema intercalado en la regulación extrapiramidal. Su destrucción desorganiza la información, la
formación de esquemas motores automáticos; es decir, movimientos coreiformes que por su

violencia se denominan hemibalismo. Los campos de Forel están conformados de sustancia


neurorreticular, se divide en tres campos, el primero de los cuales participa de la coordinación
motora y en la integración de la mímica gestual.

Además del núcleo subtalámico de Luys, otros ganglios de la base están relacionados con la
organización psicomotriz. Nos referimos al caudado, putamen y globo pálido que en su conjunto
se los conoce como el cuerpo estriado.

Comenzaremos describiendo el sistema extrapiramidal, con la finalidad de luego abordar las


enfermedades neurodegenerativas que lo comprometen. Dicho sistema comienza con la corteza

cerebral:

N I V E L C O RT I C A L N I V E L S U BC O RT I C A L N I V E L M E S E N C E FÁ LI C O

Representado por las áreas 6 y 8 de la corteza premotora, que reciben información de las áreas 5 y 7 del
lóbulo parietal que le informan el estado del tono muscular y de ser necesario realizar algún ajuste. Los
somas de estas neuronas dan origen a un fascículo denominado corticosubcortical, a través del cual se
comunican con el cuerpo estriado.
N I V E L C O RT I C A L N I V E L S U BC O RT I C A L N I V E L M E S E N C E FÁ LI C O

Representado por el cuerpo estriado, caudado y putamen, que reciben la información y, a partir de sus
axones (que componen las fibras nigroestriadas), le solicitan a la sustancia nigra del mesencéfalo
dopamina (DA), utilizando como neurotransmisor ACO y una vez que reciben por la vía nigroestriada la DA, el
estriado utiliza la misma vía, pero con otro neurotransmisor, en este caso GABA, para inhibir a la sustancia
nigra y que no envíe más DA.

N I V E L C O RT I C A L N I V E L S U BC O RT I C A L N I V E L M E S E N C E FÁ LI C O

El mesencéfalo corresponde a la parte superior del tronco cerebral (TC), está conformado por tres partes, el
techo o tectum; la calota o tegmentum y los pedúnculos cerebrales. Entre la calota o tegmentum y los
pedúnculos cerebrales encontramos los locus niger, son dos formaciones grisáceas con forma de
medialuna cuya función es fabricar DA.

Los síndromes extrapiramidales se caracterizan por la manifestación de movimientos


involuntarios, rigidez e inmovilidad sin parálisis como consecuencia del compromiso lesional de
los ganglios de la base, sumado a la integración de la vía corticoespinal. Sin embargo, no solo los
ganglios de la base participan en el control motor, sino que se incluyen núcleos mesencefálicos y
el cerebelo. La actividad de los ganglios de la base guarda relación con la corteza motora y la vía

piramidal.

La espasticidad, por ejemplo, es patognomónica del compromiso extrapiramidal. Los principales


componentes son: el caudado, putamen, globo pálido, núcleo subtalámico de Luys y sustancia
nigra del mesencéfalo. Estos componentes constituyen diversos circuitos cuya alteración origina

cuadros clínicos que se caracterizan por la aparición de rigidez, alteración de los movimientos
involuntarios, pobreza y lentitud de los movimientos voluntarios, ausencia de parálisis y cambios
en la postura y tono muscular.
Los ganglios basales reciben conexiones de la corteza cerebral y del tálamo y, a su vez, proyectan
sobre la corteza a través del tálamo. La proyección corticoestriada participa de la organización
somatopsíquica; tales proyecciones se orientan al putamen, que a su vez recibe aferencias de la

corteza sensorial y de asociación; es por ello que la función del putamen está vinculada con el
control motor, mientras que el caudado se ocupa del control motor de los movimientos oculares y
a funciones cognitivas y la parte ventral del estriado se relaciona con funciones límbicas.

La proyección talamoestriatal se origina en los núcleos intralaminares del tálamo. Las aferencias

se dirigen predominantemente al caudado, por ser reticuladas estos núcleos talámicos también
se proyectan sobre áreas corticales y subcorticales.

El núcleo subtalámico de Luys recibe aferencias excitatorias de la corteza cerebral y de la parte


externa del tálamo.

El cerebelo envía eferencias, vía tálamo, a la corteza motora primaria, mientras que los ganglios
de la base se dirigen a la motora suplementaria. Es por ello que el cerebelo está más involucrado
en el control del movimiento y los ganglios de la base en aspectos más complejos que se ocupan
del planeamiento motor. Si planteamos su participación cognitiva es porque no solo regulan los

movimientos sacádicos, sino que el dorsolateral prefrontal está involucrado en la memoria y el


orbitofrontal lateral participa de la función límbica.

Enfermedades asociadas al sistema extrapiramidal

Parkinson

Es una enfermedad neurodegenerativa crónica y progresiva que inicia con la destrucción de las neuronas
que componen los núcleos mesencefálicos llamados sustancia nigra, cuya función es fabricar la DA que

requieren los ganglios de la base para regular el tono muscular. Se manifiesta en principio con un leve
temblor distal, también llamado de reposo o esencial, debido a que solo cede al dormir, y rigidez en
miembros proximales. En el principio de la instalación de la enfermedad, se compensa este déficit con
medicación. La evolución depende de un sinnúmero de variables que hacen a la singularidad de cada
paciente, como ser, actividad que desarrolla, nutrición, ejercicio físico, contención familiar y edad de
inicio. A pesar de todo ello, por ser una enfermedad neurdegenerativa cursa por cinco fases o etapas.

En la primera, la sintomatología es leve y no interfiere en la vida cotidiana; los temblores, cambios de


postura y rigidez afectan un solo lado del cuerpo, al igual que los cambios en la mímica facial es casi
imperceptible. En la segunda, los síntomas empeoran y hacen que se les comiencen a dificultar las
actividades cotidianas, los trastornos en la marcha empeoran, la coordinación y la motricidad fina se ve

afectada. A esta altura ya se puede inferir un compromiso neurológico mayor que involucra la
destrucción de caudado, putamen y sus consecuentes eferencias; sin embargo, la persona afectada
conserva independencia. En la tercera, se sigue agudizando: la rigidez entorpece el movimiento, modifica
su postura y son frecuentes las caídas; esto afecta directamente la autoestima del paciente y su

sensación de seguridad se va perdiendo, se pierde el equilibrio y comienzan las apraxias de vestirse y


desvestirse, los pies se arrastran al caminar, fluye saliva de las comisuras de los labios como
consecuencia del compromiso del núcleo subtalámico de Luys.

A pesar de ello, los pacientes luchan por mantener su independencia. En la cuarta, ya más avanzada la
rigidez, requieren de andador para caminar, necesitan ayuda para la mayoría de las actividades,
comienzan los trastornos deglutorios y cambios de la voz, se pierde la independencia y requieren de un
acompañamiento continuo. En la quinta, la dependencia es absoluta y en algunos casos evoluciona,
además, a una demencia subcortical como consecuencia de la participación cognitiva de los ganglios de

la base. A su vez, conforme va avanzando la enfermedad, cobra mayor relevancia la personalidad de


base debido a que es una enfermedad que va generando cada día mayor discapacidad y eso implica
necesariamente tener tolerancia a la frustración de ello depende los diferentes grados de irritabilidad que
observamos en pacientes con el mismo diagnóstico.

Corea de Hungtinton

Es una enfermedad neurodegenerativa de transmisión genética, autosómica dominante por un gen de


alta penetración localizado en el cromosoma 4; inicia con balismo o hemibalismo, son movimientos
como de lanzamiento de bala, consecuencia de la lesión del núcleo subtalámico de Luys por infarto en la
región. Este tipo de corea se acompaña de demencia. Anatómicamente, se observa desaparición del 90%
de neuronas gabaergicas y colinérgicas del estriado y otras porciones de los ganglios de la base como
ser la sustancia innominada y el núcleo basal de Meynert, origen de la inervación colinérgica,
recordemos la importancia de la acetilcolina (ACO) tanto en los fenómenos atencionales como
mnémicos.
15 20

Cierre de la unidad

¿Qué función cumple el diencéfalo en la conducta?

El diencéfalo es una estructura compleja conformada por cuatro componenetes: los tálamos
ópticos registran los estímulos externos e internos y los retransmite a la corteza cerebral; el
hipotálamo regula la homeostasis interna; el epitálamo colabora a través de la glándula pineal en
la regulación del dormir, y el subtálamo regula los movimientos automáticos. Claramente, su
impacto en la conducta queda brevemente explicitado. Su recorrido y profundidad en su
conocimiento nos aportará una visión novedosa y una lectura de su funcionamiento en la
conducta humana.

Conclusión
A lo largo de la unidad, hemos recorrido todas las estructuras nerviosas que integran el encéfalo,
su aspecto anatómico, su funcionalidad y las patologías que los acompañan.

Si bien en todos los casos su origen en biótico, no podemos olvidar que el hombre es una unidad

biopsicosocial en interacción con el medio en el cual se desarrolla. Por tal motivo, entendemos
que en esa unidad el sistema nervioso es base de la conducta y, por lo tanto, es el andamiaje
tanto de lo psíquico como de lo cognitivo. En ese sentido, es que se impone la necesidad de
estudiar y comprender cuándo la sintomatología es consecuencia de un compromiso orgánico,

psíquico o cognitivo, ya que en muchos casos semejan ser lo mismo. Por ello, requieren
diagnóstico diferencial. A su vez, cada enfermedad se monta sobre una personalidad de base y
en una familia particular que al decir de Piaget puede funcionar como facilitadora u
obstaculizadora del progreso y tratamiento a desarrollar.

Bibliografía

de referencia

Ápice, Asociación Andaluza de Epilepsia (s.f.). Síndrome de West o Espasmos Infantiles. Recuperado
en junio de 2021, de [Link]
west-o-espasmos-infantiles/

Ardila, A., Arocho Llantín, J. L., Labos, E. y Rodríguez Irizarry, W. (2015). Diccionario de neuropsicología.
1ra edición. México: Editorial El Manual Moderno. Recuperado en junio de 2021, de
[Link]

de Betolaza, Sofía, Botta, Cecilia, Marchissio, Elizabeth, & Perendones, Mercedes. (2016). Hemicorea
vascular: una presentación infrecuente del infarto lacunar. Revista Uruguaya de Medicina Interna, 1(2),
29-34. Recuperado en 16 de junio de 2021, de [Link]
script=sci_arttext&pid=S2393-67972016000200004&lng=es&tlng=es.

De Quiros, J.; Schrager, O. (1998) Fundamentos neuropsicológicos en las discapacidades de


aprendizajes. 5° Reimpresión. México: Panamericana S.A. Cap. 3.

Fustinoni, O. (1997) Semiología del sistema nervioso. Buenos Aires: Ateneo Cap. 17
Risueño, A. (2010) Neuropsicología. Cerebro. Psique. Cognición. Cap. 5; Cap. 6; Cap. 8; Cap. 9; Cap. 11;
Cap. 15; Cap. 16 y Cap. 17.

de lectura obligatoria

Risueño, A. (2010) Neuropsicología. Cerebro. Psiquismo. Cognición. Cap. 5 pp 125- 140; Cap. 6; pp 141-
158; Cap. 8 pp 171-184; Cap. 9 pp 185-196; Cap. 11 pp 209-228; Cap. 15 pp 299-316; Cap. 16 pp 317-
329; Cap. 17 pp 331- 371.
16 20

Introducción a la unidad

¿Qué relación guarda el cerebelo con el aprendizaje?

El cerebelo es una estructura nerviosa que participa en la propiocepción, la coordinación de los


movimientos, la orientación del cuerpo en el espacio; funciones que, juntamente con la regulación
del sistema extrapiramidal y la vía piramidal, dan el marco de movimiento reflejo y posteriormente
voluntario fundamental en el desarrollo de la organización psicomotriz. El movimiento se orienta
hacia los estímulos recibidos, tanto externos como internos; es así como comienza la interacción

del bebé con el mundo y con el otro, que en primera instancia será su madre y posteriormente
serán muchos otros significativos. Es en el movimiento y desde el cuerpo que los niños aprenden
esquemas que se van complejizando para dar lugar al desarrollo intelectual que posibilitará
discernir libremente su accionar.

Dicho accionar, gracias al cerebelo, será armónico, adecuado, medido y elegante. A su vez, en la

medida en que madura el sistema nervioso, comienza a participar en funciones cognitivas


complejas por la relación que mantiene con el prefrontal y los lóbulos parietales. De ahí que su
lesión trae aparejada una sintomatología muy compleja y discapacitante, que amerita un abordaje
neuropsicológico integral para diseñar un tratamiento a medida del paciente afectado.

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17 20

6.1 Cerebelo. Reseña anátomo-funcional

El cerebelo es una estructura nerviosa única que se ubica en la


fosa posterior del cráneo por detrás del tronco cerebral (TC).
Participa en la función motora somática, con el mantenimiento del
equilibrio y el tono muscular. A su vez participa en la organización
psicomotriz y procesos psicocognitivos

Estructuralmente, está conformado por una corteza cerebelosa compuesta por somas neuronales
cuyos axones componen la sustancia blanca central y, en un corte sagital, se observa como un
árbol de la vida. Intercalados en la sustancia blanca, encontramos núcleos grises que cumplen
diversas funciones. Dichos núcleos son intermediarios entre la información ingresante por

aferencias, el procesamiento que realizan las neuronas de Purkinje y los retornos que emergen
del cerebelo como eferencias que conducen las modificaciones, ajustes y procesamiento de
información que realiza el cerebelo como coordinador de múltiples funciones motoras, cognitivas
y afectivas. Siendo por ello partícipes fundamentales de la organización psicomotriz en la infancia
y a lo largo de toda la vida humana. Es decir, que el cerebelo participa de la estructuración
psíquica, del desarrollo del esquema corporal, la coordinación de nuestros movimientos y las
sistematizaciones cognitivas y afectivas que nuestra vida adaptativa requiere.
Figura 1. Cara media. En [Link].

El cerebelo está dividido en una porción media llamada vermis y dos lóbulos laterales, llamados
hemisferios cerebelosos. Representa el 10% del peso del cerebro y contiene el 50% de las
neuronas cerebrales. Las células más representativas de esta estructura nerviosa son las de
Purkinje son muy pequeñas, pero desarrollan gran cantidad de plasticidad desde la ontogenia y
más aún, durante los primeros años de la infancia. A su vez encontramos, las células estrelladas,
las encesta y los granos.

Se ubican por capas:


Capa molecular, conformada por las en cesta y estrelladas.
1

2 Capa de neuronas Purkinje.

3 Capa granulosa.

En la figura 2 se grafica la ubicación de las células en la corteza cerebelosa.

Figura 2. Ubicación de las células en la corteza cerebelosa. En [Link].


Embriológica y funcionalmente, se divide en tres partes: arquicerebelo, se desarrolla al tercer mes
de gestación, es la parte más antigua y la representa el lóbulo flóculonudular; allí encontramos los
núcleos del techo. Recibe aferencias vestibulares necesarias para mantener el equilibrio. El

paleocerebelo se desarrolla al quinto mes de gestación, constituye el lóbulo anterior del cerebelo;
allí encontramos los núcleos emboliforme y globoso. Recibe aferencias de las vías
espinocerebelosas directas y cruzadas con información proveniente de los músculos,
articulaciones y tendones, su función es regular la estática, la marcha y conserva la memoria

procedural. El neocerebelo se desarrolla al séptimo mes de gestación; es el más voluminoso de


los tres, conformado por el lóbulo posterior, contiene los núcleos dentados, funcionalmente
participa de los movimientos de destreza, motricidad fina, lenguaje, respuestas afectivas y
cognitivas.

Figura 3. Arquicerebelo, paleocerebelo y neocerebelo. En [Link].

El cerebelo se conecta con el Tronco cerebral (TC), a través de tres pares de pedúnculos. Los

superiores lo conectan con el mesencéfalo, los medios con el puente o protuberancia y los
inferiores con bulbo. Es a través de dichos pedúnculos que el cerebelo recibe información o
aferencias que provienen de diversas estructuras y a su vez cuando procesa la misma envía
respuestas a través de eferencias.
Las aferencias que recibe el cerebelo son las fibras musgosas y las trepadoras. Las musgosas
estimulan indirectamente a las Purkinje a través de las granulosas. Las trepadoras, en cambio,
ejercen un control directo sobre las Purkinje durante los movimientos que surgen de estímulos
sensoriales o cuando se produce un aprendizaje motor, fundamental para consolidar la memoria
procedural.

A su vez, el cerebelo recibe aferencias de la corteza cerebral a través de los núcleos pontinos,
ubicados en la protuberancia, y de los olivares, ubicados en las olivas bulbares. Tales conexiones

son las que nos permiten justificar la participación cognitiva del cerebelo. Fundamento que se
corrobora con la utilización de PET, estudio en el cual se ilumina el cerebelo en ausencia de
movimiento mientras el sujeto de prueba realiza ciertas funciones cognitivas y verbales.

“En adultos normales a los cuales se les solicitó generar asociaciones cognitivas entre
palabras (por ejemplo, “aguja” con “coser”) el PET reveló importante activación de la
porción lateral e inferior de los hemisferios cerebelosos, diferente de la observada en la
porción paramediana durante el acto motor del lenguaje.

Con relación a la función cognitiva del cerebrocerebelo, ella fue aparentemente también
en PET por la activación del cerebrocerebelo al pedírsele, a los voluntarios que contaran en
silencio o imaginaran ciertas secuencias de movimientos, hechos no acompañados de
ninguna actividad motora.”

- Según Cardinalli, D. (1997); p.223-224.

Cerebelo: anatomía neurofisiológica

El siguiente video nos permite visualizar la estructura del cerebelo, su funcionalidad, ubicación
anatómica y sintomatología del síndrome cerebeloso.
15:12

Anatomía Fácil por Juan José Sánchez (2022). Anatomía del CEREBELO 1/4. (Generalidades, Caras). [Video]

YouTube.
18 20

6.2 Síndrome cerebeloso. Síndrome


psicomotrizcognitivo

El síndrome cerebeloso es un conjunto de signos y síntomas que componen un complejo


sintomatológico, que se manifiesta biopsicosociocognitivamente. Puede originarse en diversas
causas, como ser infartos en la irrigación sanguínea, tumores o malformaciones congénitas.

La sintomatología varía según la zona afectada:

Arquicerebelo: producen un síndrome caracterizado por trastornos bilaterales de la


1
locomoción y equilibrio. El paciente es inestable en bipedestación, cuando intenta caminar se
tambalea, lo que hace que se denomine marcha del ebrio. Manifiesta una tendencia a caer
hacia atrás o los lados. La marcha es a sacudidas e incordinada. El tono muscular está poco
afectado. Se caracteriza por la ataxia de tronco.

Paleocerebelo: hipotonía, trastornos en la marcha y la estática. Pérdida de fuerza muscular,


2
astasia y compromiso de la memoria procedural.

3 Neocerebelo: trastornos en la motricidad fina, trastornos afectivos y cognitivos.

El cerebelo no sólo interviene en la regulación del comportamiento motor, sino que además afecta

a sistema nervioso vegetativo, conductas emocionales y procesos cognitivo-perceptivos; es decir,


que su lesión produce en un déficit en la esfera neuropsicológica. La principal vía que se asocia
con estas funciones cognitivas es la que establece el neocerebelo, a través del núcleo dentado,
por la vía cortico-ponto-cerebelosa. Dicha vía conecta con las áreas corticales, frontales,

prefrontales y parietales posteriores. Es así como participa en los procesos perceptivos.


En este sentido, podemos afirmar que el cerebelo actúa regulando la capacidad, velocidad,
consistencia y adecuación de los estados afectivos y cognitivos. Esto posibilita la capacidad de
adaptarse en términos de aprendizaje y modificación funcional del cuerpo en el espacio.

A su vez, es constatada la implicación del cerebelo en la producción lingüística, no solo en la


articulación motora del habla, sino que también participa activamente en la generación de
palabras, la sintaxis y también en la asociación semántica.

La sintomatología del síndrome cerebeloso se puede dividir en dos grandes grupos:

Signos subjetivos

Vértigo.

Cefalea.

Vómitos de tipo cerebral.

Signos objetivos

Trastornos estáticos: astasia, temblor intencional, tendencia a caer hacia adelante o de costado,
hipotonía.

Trastornos cinéticos: asinergia, marcha titubeante o de ebrio, hipermetría o dismetría, asinergia,


adiadococinesia, descomposición del movimiento.

Trastornos de la escritura, de la articulación del lenguaje y nistagmo.


19 20

Cierre de la unidad

¿Qué relación guarda el cerebelo con el aprendizaje?

Los núcleos y sus conexiones del cerebelo permiten comprender su participación en el equilibrio,
la estática, la marcha, la memoria procedural, motricidad fina y aprendizaje.

Conclusión
A modo de cierre del módulo, hemos recorrido en esta unidad todas las estructuras nerviosas
contenidas en el cráneo, tanto las corticales como las subcorticales, entendiendo que, si bien las
estudiamos por separado, funcionan como un todo integrado que nos posibilitan las conductas

normales con las cuales actuamos cotidianamente y de la que solo tomamos registro en tanto se
comprometan como consecuencia de alguna lesión que genere una dificultad en nuestra vida
cotidiana, alterando así algo que vivenciábamos como normal y automático. Sin embargo, el más
mínimo compromiso de alguna de ellas desencadena múltiples dificultades en la vida cotidiana,

que requieren un abordaje biopsicosocial.

Bibliografía

de referencia

Ardila, A., Arocho Llantín, J. L., Labos, E. y Rodríguez Irizarry, W. (2015). Diccionario de neuropsicología.
1ra edición. México: Editorial El Manual Moderno. Recuperado en junio de 2021, de
[Link]

Cardinalli, D. (1997) Manual de neurofisiología. 7ma edición. Argentina. Disponible en:


[Link]

Risueño, A. (2010) Neuropsicología. Cerebro. Psique. Cognición. Cap. 12, pp. 229-242

de lectura obligatoria

Risueño, A.; Neuropsicología. Cerebro. Psiquismo. Cognición. Cap. 12, pp 229-242


20 20

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