UNIVERSIDAD ARTURO MICHELENA
FACULTAD DE CIENCIAS ECONOMICAS Y SOCIALES
ESCUELA DE PSICOLOGÍA
EL PSICOANALISTA
Alumna: Aréjula María Fernanda
Profesor: Villanueva Sandra
Sección: M2
Primera Parte. Una Carta Amenazadora
El Doctor Frederick Starks es un psicoanalista con una popularizada carrera,
que tenía una vida tranquila y distendida. El día que cumplió cincuenta y tres años
recibió una carta, donde lo felicitan por su cumpleaños y le dan la bienvenida al
primer día de su muerte. El escritor de la carta, es un psicópata que plasma en ella
que el Doctor Ricky Starks arruino su vida y entonces, él arruinara la suya. En este
escrito le dicen al psicoanalista que matarlo no representaría ningún desafío,
entonces le pide que se suicide. Le dan la oportunidad de salvarse si averigua la
identidad del constructor de esa amenaza en un transcurso de quince días y
publicarlo en un periódico, a través del cual se mantendrían en contacto. Si el
doctor no lo lograba tendría que suicidarse, de lo contrario este hombre que firmo
como Rumplestiltskin destruiría la vida de familiares inocentes del doctor, que
había añadido en la carta.
Después de leerla algo le decía al Doctor que no le prestara atención, en tanto
que por otro lado pensó en llamar a la policía, pero se percató que era absurdo, no
le harían caso y pensarían que tenía que ver con una broma. En la carta habían
escrito un indicio para que el señor Starks pudiera averiguar de quien se trataba,
pero esto no le sirvió de nada gracias a que no tenía la mínima idea de quién
podía tratarse, podía ser alguno de sus antiguos pacientes, lo que era irrealizable
acordarse de todos ellos.
Al llegar la noche el Doctor Frederick Starks comenzó a llamar a pertenecientes
de su familia, con los cuales tenía un extenso tiempo sin tener contacto, lo cual fue
algo incómodo, numerosos de ellos prácticamente no lo recordaban y les parecía
muy extraño que se comunicara después de tanto tiempo para comprender si
ocurría algo excepcional. Con estas llamadas buscaba comprender si ocurría algo
extraño con alguno de los correspondientes de su familia, a fin de corroborar que
la amenaza expresada en esa carta era de alguno de ellos.
El señor Ricky ya estaba próximo de rendirse y le quedaban numerosos
nombres en la lista, cuando en una de las llamadas a un sobrino, este le indicó
que no podía atenderlo en ese momento, estaba solucionando un grave problema.
El doctor insistió y fue entonces cuando le contó que su hija, la cual estaba de
cumpleaños el mismo día que el doctor había recibido amenazas, le enviaron
tarjetas con imágenes pornográficas a la niña de únicamente 14 años. Fue
entonces cuando se percató que las amenazas eran ciertas.
El doctor Starks recibe una visita de una atrayente mujer llamada Virgil, quien
resultó ser una ayudante de Rumplestiltskin, quien le recomienda que será su guía
hacia el infierno y le serviría para proporcionarle algunas pistas. Desde ese
momento comenzaron a ocurrir hechos que arruinarían la vida del psicoanalista
poco a poco. Uno de sus pacientes, Roger Zimmerman se suicidó, se lanzó a un
tren en una de sus estaciones. El doctor Frederick se enteró de que este había
dejado una carta donde lo culpaba de su muerte. Este hecho le ocasiona
numerosos problemas con la familia de su condescendiente y con la ley.
El dinero de las cuentas bancarias de Ricky, lo cual representaba todos sus
ahorros desapareció. Además de ser informado por el colegio de psicoanalistas
que habían recibido una denuncia al Doctor Frederick Starks de violación, de parte
de una de sus pacientes, la cual aseguraba que el doctor abusaba de ella durante
sus sesiones, indicándole que era un requisito primordial para su régimen.
Todo lo citado representó solo el comienzo de sus problemas, percatándose de
que realmente arruinarían su vida y su carrera, ya que los periodistas mantenían
comunicación con el Señor Rumplestiltskin quien les informaba para las
publicaciones en los periódicos. Al reunirse con el abogado de la supuesta
condescendiente que el doctor había violado, se enteró de que éste solo era otro
ayudante de Rumplestiltskin sin lugar a dudas, llamado Merlín. Tiempo después el
doctor Starks declara que la mujer a quien en teoría había violado era nada más y
nada menos que Virgil.
El doctor Starks llegó a la conclusión de que Rumplestiltskin era el hijo de una
ex condescendiente. Él elige llevar a cabo una visita al doctor William Lewis, quien
había sido su mentor, lo ayudó a formarse y le enseñó numerosas cosas sobre el
psicoanálisis. Buscaba su asistencia y se enteró que el Señor Rumplestiltskin ya
había estado en contacto con él. El doctor Lewis le sirvió de guía para su
investigación.
Acudió a la clínica donde había trabajado 20 años atrás, allí encontró el
expediente de Claire Tyson y descubrió que Rumplestiltskin era uno de los tres
hijos de esta mujer, la cual no terminó su régimen, solo asistió a 4 sesiones. La
señora Tyson se suicidó quince días después (mismo tiempo que le dieron a Ricky
para suicidarse) de ser atendida por el doctor, cuando el Señor Rumplestiltskin era
únicamente un niño.
Sin comprender qué hacer y próximo a vencerse el período de quince días,
Ricky viaja a su casa de verano localizada en Cape Cod, fue allí donde él elige
planear su muerte. Hace una donación de todos sus bienes a una institución
benéfica e incendia su casa. El doctor Starks redacta una publicación en el
periódico donde le dice al señor Rumplestiltskin que él ganaba el juego. La noticia
de la desaparición del psicoanalista Frederick Starks fue un hecho y novedad para
todos.
Segunda Parte. El hombre que jamás existió
Después de su muerte el doctor Starks se vio obligado a encontrar una
identidad; Richard Lively era un indigente con VIH que estuvo en concordancia
con el doctor en jamás revelar su nueva identidad, este consiguió un espacio
donde vivir y un trabajo como ayudante de limpieza en una facultad. Fue así como
el anticuado Ricky Starks comenzó a planear su venganza en contra del señor
Rumplestiltskin y en esta ocasión sería él quien arruinaría su vida.
Richard Lively permaneció oculto mientras investigaba todo sobre la vida del
señor Rumplestiltskin para conseguir destruirlo. Consiguió varios trabajos y se
dedicó a entender lo que había ocurrido con los tres hijos de la señora Claire
Tyson; encontró a su padre en un asilo, quien después de negarse le dio una
dirección. Claire Tyson era una mujer que era abusada y maltratada por su marido
(quien Rumplestiltskin se encargó de matar), tenía tres hijos los cuales después de
ella suicidarse fueron puestos en adopción.
Tercera Parte. Hasta los pésimos poetas adoran la muerte
En esta parte del libro Rumplestiltskin se entera de que el Doctor Starks está
con vida, a través de una publicación en la prensa donde Richard Lively le dio a
entender que había vuelto a la vida y que otra vez en un juego se iban enfrentar.
Desde ese momento comenzaría su venganza. Richard Lively declara que Merlín
y Virgil eran los dos hermanos de Rumplestiltskin. Además, encontró la dirección
del hombre que había adoptado a estos tres niños y resultó ser el doctor Lewis, su
mentor, quien crio a Rumplestiltskin como un asesino profesional.
El doctor Lewis se suicida disparándose con una pistola en presencia del
doctor Starks, pero antes le señala un libro en donde encontraría todas las
respuestas y le dice que lo relevante es que él muera, para que de esa forma
Rumplestiltskin tenga más razones para matarlo. A través del libro que le indicó el
doctor Lewis, Ricky pudo localizar a Merlín y a Virgil, quien tenía un trabajo de
actriz en una agencia. El psicoanalista pidió una cita con Virgil, la cual queda
impactada al verlo y este le dice que ya sabe todo sobre ella, Merlín y
Rumplestiltskin. Más adelante visita el bufete de Merlín y se entera de que tiene
familia e hijos.
Dándole a entender a los hermanos de Rumplestiltskin que el doctor Frederick
Starks había regresado para arruinar sus vidas, de la misma manera como ellos
arruinaron la suya. A los dos contarle a su hermano sobre sus acercamientos con
el doctor Starks este se enfurece y fue entonces cuando Richard Lively acuerda
una aproximación con el señor Rumplestiltskin en su vieja casa quinta, la que
incendio antes de su supuesto suicidio.
Richard Lively se oculta entre los escombros y toma por la espalda a un
hombre que llego a la vivienda, para su sorpresa se percató que el señor
Rumplestiltskin era nada más y nada menos que Roger Zimmerman quien antes
se había suicidado, de esa forma el doctor Starks entendió como su enemigo
sabia tanto sobre su vida, gracias a que fue su paciente por todo un año. Tuvieron
una discusión y Ricky le disparó, antes de que Rumplestiltskin lo hiciera.
Al huir del lugar y dejar al señor Rumplestiltskin desangrándose, el doctor
Frederick llama a sus hermanos y a una ambulancia para que atiendan a
Rumplestiltskin. Este les mencionó a los hermanos que de esa forma acababa el
juego, también que deberían pagarle mensualmente lo que se ganaba en sus
consultas por haber arruinado su trayectoria, además de poner todas las
propiedades que ellos le habían quitado a nombre de Richard Lively; de no llevarlo
a cabo regresaría para finalizar con sus vidas.
Ricky se convertiría ahora mismo en quien amenazaría a estos tres hermanos.
Elige comenzar una única vida, completamente diferente a la que llevaba antes de
todos estos sucesos. Salió a vivir para Puerto Príncipe, Haití, con la identidad de
Richard Lively; lugar en donde trabajó como ayudante de una pequeña clínica,
tiempo después de vivir en Haití por un año exactamente, el doctor Frederick
Starks elige volver a USA; le envía una botella de vino a Merlín, la cual recibe su
mujer y a Virgil unos lirios blancos “Las flores que envían a los muertos” con una
nota que dice “Aun pienso en ti” Doctor S.
De esa forma culmina la historia, dejando incógnitas y una intriga a todos sus
lectores sobre si vendrá una continuación de este libro. Sin lugar a dudas esta
obra representa una de las más interesantes del escritor John Katzenbach, una
novela psicológica a través de la cual mantiene en suspenso a todos sus lectores
y les brinda un final inesperado sobre el atrayente caso del psicoanalista Frederick
Starks y como cambió su crónica súbitamente por un error de su pasado.