La leyenda de
San Jorge y el dragón
San Jorge y el Dragón. David Brill.
Los orígenes del mito
Según la leyenda, San Jorge
nació a finales del siglo III en la
Capadocia, actualmente en
territorio turco y por entonces
parte del Imperio romano.
Hijo de Geroncio, oficial del
ejército romano, y de
Policromía, siendo muy joven
se hizo soldado como su padre
e ingresó en el séquito del
emperador Diocleciano, donde
acabó siendo uno de sus
guardias personales. Pero en el
año 303 la situación cambió
radicalmente. Diocleciano puso
en marcha un durísimo y
violento asedio contra la
comunidad cristiana. Jorge, San Jorge y el Dragón. Jesús Artigas. España.
cristiano confeso, rehusó
renunciar a su fe.
De soldado a mártir
Jorge, soldado de Capadocia al servicio del
emperador romano Diocleciano, murió mártir por
no querer renunciar a su fe cristiana. Años después
de su muerte fue canonizado y su atractiva historia
lo convirtió en un paladín del imaginario medieval
europeo, protector de caballeros y soldados,
cruzados y templarios.
Patrón internacional
En España es el patrón de localidades como
Cáceres, Santurce (Vizcaya), Santurdejo (La Rioja),
Alcoi y Banyeres de Mariola (Alicante), o Golosalvo
y Madrigueras (Albacete) y de comunidades
autónomas, como la aragonesa y Cataluña.
La leyenda , contribuyó a que fuera declarado
patrón en diversos países: Inglaterra, Portugal,
Bulgaria, Ucrania, Etiopía, Georgia.
Armadura. Javier Caboblanco. España.
Más allá de la veracidad de la leyenda, el culto a san Jorge pronto se
extendió por el Imperio romano y con el tiempo, a todo el Occidente
europeo. Es durante la Edad Media, en el siglo IX, cuando se
populariza la célebre gesta de san Jorge como vencedor de un dragón
que tenía atemorizados a los habitantes del lugar. Estos mantenían a la
bestia entregándole a diario dos corderos para saciar su hambre. Pero
los animales pronto escasearon y, en su lugar, se decidió mandar por
sorteo a una persona. Un día la mala fortuna le tocó a la princesa, pero
Jorge acudió a rescatarla blandiendo la espada a lomos de su caballo y
mató al dragón. De la sangre del monstruo abatido brotó una rosa que
el héroe regaló a la hija del rey.
Una fiesta internacional
Para los vascos es Gorka o Jurgi; para los croatas, Juraj; para los suecos, Göran. En el dialecto ligur se
le conoce como Zorzo y en gaélico, como Seoirse. San Jorge, el santo al cual nos referimos, ha
prodigado su nombre y su popularidad en la práctica totalidad del planeta, gracias tal vez a la
conmovedora historia ligada a su figura. Un relato del que no existe ninguna certeza histórica, pero
que una tradición secular se ha encargado de enraizar profundamente en muchos rincones del mundo.
En Cataluña, Sant Jordi tiene una gran relevancia por ser a la vez el día de los enamorados y del libro.
Se conmemorar la victoria sobre el dragón, así como a dos grandes de la literatura que también
fallecieron un 23 de abril, pero de 1616, Shakespeare y Cervantes, las parejas, los amigos y los
familiares se intercambian rosas y libros.
En lugares tan distantes como Nueva York, Berlín, Londres, Tokio, Singapur, Beijing, Ciudad de
México o Montevideo, se suceden los eventos (más de 150 contabilizados en la pasada edición) que
pretenden difundir y compartir la pasión por los libros, la lectura y la buena literatura. También el
placer de regalar la rosa, un gesto convertido en símbolo de afecto y fraternidad hacia nuestros
congéneres.
Rosa.Naomiki Sato.Francia.
Ancient Dragon.
Satoshi Kamiya.
Japón.
Experiencia EMOZ. Origami y Edad Media
Dragones y leones. Bestiario medieval.
Dragón.Animal Mitológico. Uyen Nguyen. Vietnam.
Bestiario medieval
León. Juan Fran Carrillo. España.
León. Uyen Nguyen. Vietnam.
Los encontramos en los capiteles de algunas de las columnas dentro de Santa
María del Naranco. Los leones dobles indican la ambigüedad de Cristo,
benevolente con los juntos y terrible con los malvados, según San Jerónimo.
En el arte medieval desempeñan tareas de justicia: son a menudo asimétricos
y no devoran de la misma manera a los Justos o los Malvados. Lorenzo Arias.
GRACIAS
Pieza de Jorge Pardo. España.