MAPA CONCEPTUAL
Paso 1: Define el tema de tu Mapa Conceptual: debes plantearte esta pregunta; ¿qué quiero reflejar en mi mapa conceptual? Esto significa
hallar la pregunta de enfoque sobre la cual se basará tu trabajo, que se refiere a lo que el lector va a aprender efectivamente una vez que lea tu
mapa conceptual.
Paso 2: Recopila toda la información necesaria: Dependiendo de qué tan complejo sea el tema deberás buscar suficiente información sobre el
mismo, si sueles utilizar internet como medio de investigación, te recomendamos visitar y comparar al menos 3 páginas web, para asegurarte de
obtener información veraz, además que uno de los beneficios de los mapas conceptuales es que, mientras realizas la recopilación de información,
tu cerebro ya está asimilando el contenido antes de plasmarlo.
Paso 3: Sintetiza y prioriza la información: Una vez que hayas hecho un resumen de toda la información que recopilaste, deberás ejercitar tu
habilidad de síntesis para seleccionar únicamente los conceptos que consideres más importantes para explicar tu tema. Una vez identificados, debes
ordenarlos de acuerdo a su importancia.
Por ejemplo: Si tu mapa conceptual se trata sobre: ¿Cómo llevar una vida saludable?, debes comenzar con una idea general relacionada a la
importancia del cuidado de nuestro cuerpo y espíritu, para luego enfocarte en qué tipo de hábitos mejoran la salud y a partir de allí comenzar a
mencionar prácticas como el ejercicio, la adecuada alimentación, meditación, etc, es decir, debes comenzar de lo más general a lo más
específico.
Una vez hecho esto, tendrás que afinar más tu capacidad cerebral de síntesis para resumir cada concepto de tu lista en una sola oración e incluso
palabras claves que representen claramente la idea principal.
La idea es que con este resumen que estás elaborando, sintetices lo más que puedas la información, destacando únicamente lo esencial, que es
lo que efectivamente el cerebro procesa y retiene por más tiempo.
El objetivo es que cualquier persona que lea tu mapa conceptual por primera vez, pueda entender lo que quieres transmitir con él, así que para
asegurarte de haber hecho este paso correctamente, puedes pedir ayuda a un familiar o compañero para que lea tu lista de ideas ordenadas y te
comente si entendió todo perfectamente.
Paso 4: Crea una lista de conceptos: Selecciona los conceptos más relevantes del tema, es decir, aquellos que son necesarios para poder
comprender el significado del texto, y colócalos en una lista. Luego ordena tu lista, sepáralos por área y por niveles de inclusividad (mayor, igual o
menor inlcusividad), colocando el más inclusivo y general al principio.
Paso 5: Conecta las ideas: Ahora comienza trazando una línea recta a partir del recuadro del título, que conecte con el recuadro que contendrá la
idea principal de tu mapa conceptual. Esta puede ser la definición más importante.
A partir del título coloca los conceptos más importantes arriba, normalmente suelen haber hasta tres conceptos generales en la parte superior del
mapa, y debajo de ellos coloca los subconceptos correspondientes y de esta forma ve desarrollando jerárquicamente tu lista de conceptos. Une los
conceptos mediante líneas conectoras y palabras de enlace que deben explicar la relación entre esos conceptos que se unen.
Por ejemplo: si tu mapa conceptual se trata de “Estrategias para elevar el autoestima”, deberías definir “Autoestima” en primera instancia.
Sobre la línea conectora debes escribir una palabra o verbo de enlace que permita al lector reconocer la relación entre el contenido de los
recuadros; como por ejemplo: “es”, “consiste en”, “se clasifica en”, “permite”, esto se llama proposición o conectores.
Realiza esto con todas las ideas que previamente anotaste en tu resumen, en orden de importancia, hasta la parte inferior de la hoja.
Nota cómo puedes realizar relaciones entre distintos segmentos de un mapa conceptual con este ejemplo sobre el “Aparato Digestivo”. El concepto
“Jugos digestivos” está relacionado con las “Glándulas anejas” y el “Tubo digestivo” al mismo tiempo, por lo cual, en vez de repetir palabras, puedes
incorporar una nueva línea conectora que denote esta relación a través de una proposición.
Paso 6: Revisa tu mapa: Una vez que termines tu mapa conceptual, es recomendable repasar todo el contenido, leyéndolo varias veces para
asegurarte que las relaciones entre las ideas se hicieron correctamente, y que todo el contenido tiene sentido y orden lógico. Finalmente,
independientemente del uso que le des a los mapas conceptuales, evalúa los resultados que obtuviste, si comprendiste efectivamente el contenido
para un examen, o si el público comprendió el mensaje transmitido en caso de haberlo empleado en alguna exposición.
MAPA MENTAL
Paso 1: Define y Ubica la Idea Principal: Para comenzar a elaborar tu mapa mental, debes colocar el título del mismo en el centro de la hoja.
El título se refiere a la idea central de tu trabajo que puede ser: “Cambio climático”, “La fotosíntesis”, “Las TICS en la educación”, entre otros. Debe
ir acompañado de una imagen que cause impacto y permita al lector saber cuál es el tema, con sólo recibir esa primera impresión del mismo.
Ejemplo: un mapa titulado “Inteligencia emocional” que muestra la imagen de un cerebro y un corazón en actitud de acuerdo o negociación.
Sin recibir más información que esa, el lector asume que se tratará de estrategias para manejar las emociones (corazón) de una forma más racional
(cerebro) y, de esta forma percibe la información más importante de manera inmediata, que determinará su interés en el resto del mapa mental. Por
ello es tan importante una buena representación gráfica del título, que no tiene que ser necesariamente muy compleja, puede ser sencilla pero
explícita.
Paso 2: Organiza los Subtemas: Comienza a trazar a partir del título, en orden de relevancia y en sentido de las agujas del reloj, una serie
de ramificaciones gruesas llamadas subtemas, las cuales se refieren a aquellos aspectos generales que brindarán información específica
al lector.
Ejemplo: si tu mapa se trata sobre el “Cuidado de la piel” de seguro hablarás de: limpieza, alimentación, cosméticos e hidratación, o tal vez quieras
enfocarlo en aspectos como: mañana, tarde y noche. Todo depende de cómo desees estructurar tu mapa, qué tipo de información quieras brindar y
en qué puntos enfocarás su contenido.
En esta imagen, el tema es la planificación de una reunión, por ende el primer subtema elegido por el autor fue la fecha de la misma, luego el lugar,
y así sucesivamente, siguiendo el sentido de las agujas del reloj para indicar la relevancia.
Nota que los subtemas o ramificaciones principales son siempre palabras claves y genéricas.
Paso 3: Desglosa los Subtemas: A partir de los subtemas comienza a separar información específica ramificación, disminuyendo un poco el tamaño
de la letra a medida que plasmas información más puntual, cuidando que siga siendo legible. Acompaña cada elemento con una imagen o
símbolo que la identifique, así como flechas para ayudar a relacionar las ideas de ser necesario. Puedes desglosar ramificaciones las veces que
necesites pero recuerda que la idea es simplificar lo más que puedas el contenido, no deben ser oraciones ni frases largas.
Observa cómo en el ejemplo, a partir de los subtemas, se desglosa información mucho más específica. Generalmente se mantiene siempre el mismo
color para indicar al lector que la información pertenece a una misma ramificación.
Paso 4: Utiliza Diferentes Combinaciones de Colores
Es recomendable usar más de tres colores diferentes en un mapa mental para causar mayor impacto en el hemisferio derecho del cerebro y así
retener y comprender la información de forma efectiva. Se sugiere utilizar colores como el rojo y el naranja para el título o el centro de tu mapa mental,
colores tibios como el verde y el marrón para las ramas secundarias y colores fríos como azul y blanco para las ramas más lejanas.
Este ejemplo es perfecto para que notes todos esos pequeños detalles que hacen la diferencia a la hora de aprender con los mapas mentales.
Observa cómo cada ramificación es de un mismo color independientemente de las veces en que se desglose. Cada palabra está acompañada de
una pequeña imagen o símbolo que hace más fácil al cerebro la asociación de ideas.
Lo más importante es, que a pesar de tener bastante información y contenido gráfico, entre cada subtema y ramificación se mantiene un espacio
adecuado, las letras son legibles y poseen un buen tamaño para su fácil lectura, lo que hace que se pueda apreciar mucho mejor la creatividad del
autor y que el lector pueda sentirse interesado en el contenido sin distraerse.
Paso 5: Ensayo y Error
Lo interesante de un mapa mental es que produce en el individuo un Brainstorm o “lluvia de ideas”, esto significa que tus ideas irán surgiendo a
medida que vayas trabajando en tu mapa, por lo cual es totalmente normal que estés terminando tu creación y recuerdes algún detalle importantísimo
que pasaste por alto. No pasa nada, simplemente trabaja primero con un borrador y agrega cuantas hojas necesites hasta quedar satisfecho con la
información plasmada.
CUADRO SINÓPTICO
1.- Como primer paso para hacer un cuadro sinóptico se debe leer y comprender el material objeto de estudio, se debe familiarizar con el tema y
conocerlo de manera general.
2.- Cuando esté revisando o leyendo el material debe identificar las ideas principales o centrales por ejemplo si usted está leyendo un libro completo
las ideas principales podrían ser los capítulos (aunque usted podría agrupar las ideas principales de acuerdo a secciones del libro que podrían ser un
grupo de capítulos). La elaboración de resúmenes puede ser útil en este paso. Se debe eliminar las partes del texto o material que ofrezcan la misma
información, es decir eliminar redundancias.
3.- Sustituir un conjunto de conceptos, objetos, eventos o situaciones por un término más global que los incluya o describa de manera general. Se
debe designar una o varias palabras para asignarlas a una idea global en lugar de una, enumera los objetos o conceptos uno por uno, esto es solo
agrupar conceptos, objetos o situaciones que compartan características comunes.
4.- Identificar la oración tópico. La oración tópico es la que describe el tema central, la idea más importante de la que trata un párrafo. Puede estar en
la introducción, en el desarrollo de la idea dentro del párrafo o en la parte de la conclusión de una serie de afirmaciones. En caso que no exista como
tal, se debe elaborar mediante inferencia. Esta oración tópico será el tema principal; el cual será el título del cuadro sinóptico.
5.- Relacionar los elementos principales del texto de manera que se puedan organizar. Se debe identificar que tan generales son los elementos.
Dentro de un texto se encuentran elementos tales como:
– Supraordinados. Elementos generales que incluyen otros particulares.
– Coordinados. Tienen el mismo grado de generalidad. No se incluyen en otros.
– Subordinados. Elementos más particulares que se encuentran englobados dentro de los supraordinados.
6.- En este paso se debe categorizar las ideas principales identificadas en el material objeto de estudio y bosquejar el primer borrador del cuadro
sinoptico aun con ideas muy generales.
7.- El siguiente paso es agregar las ideas complementarias.
8.- En este paso se debe agregar los detalles de las ideas complementarias.
La estructura básica del cuadro sinoptico es la siguiente:
Aunque esto no debe tomarse de manera definitiva pues cada cuadro sinóptico será diferente, y el esquema puede ser muy diferente, incluso puede
haber ideas complementarias para profundizar en otras ideas complementarias y por último los detalles. Es posible que un cuadro sinóptico tenga
muchos más niveles que el mostrado en la imagen, dependiendo del tema principal, la complejidad del tema y el grado profundidad o nivel de detalle
que se quiera dar al análisis y diseño del cuadro sinoptico.