LEYENDAS
La Llorona
Ilustración Prensa Libre: Diego Sac
La Llorona, a quien describen como una mujer vestida de blanco, se aparece, por
lo regular, en lugares con alguna afluencia de agua como ríos, lagos o lagunas. Las
personas narran que era una mujer que sufrió un delirio mental y ahogó a sus
hijos. Como castigo de Dios, vaga por la eternidad buscándolos, y hay más de
alguien que escucha su terrorífico grito “¡Ay mis hijos!”. En la actualidad, dicha
narración se ha ido transformando y adaptando como un tipo de denuncia hacia
el maltrato que reciben las mujeres. Según narraciones de habitantes de Amatitlán,
La Llorona era una mujer que era víctima constante de violencia por parte de su
esposo, hasta que llegó el día en que los golpes fueron tan severos que acabaron
con la vida de la pobre mujer. El marido, para ocultar su crimen, la lanzó al Lago
de Amatitlán, y luego huye con sus hijos hacia la capital. El alma de la pobre madre no
descansa en paz, por lo que siempre se le escucha gritando desconsolada en búsqueda de
sus hijos.
MITO
1. Rómulo y Remo (mito romano)
Numitor era el rey de Alba Longa, pero fue
destronado por Amulio, su hermano. Rea
Silvia, la hija de Numitor, tuvo dos hijos
gemelos, Rómulo y Remo. Ella tenía miedo
de que su tío los asesinara, entonces los
colocó en una cesta que dejó en un río.
Una loba los encontró y los crió como si fueran sus hijos. Después
los encontraron dos campesinos que cuidaron de ellos. Un día, los
gemelos descubrieron cuál era su identidad y fueron a Alba Longa
para matar a Amulio y para devolverle el trono a Numitor.
Su abuelo les agradeció la hazaña y les dio tierras en el Lacio,
donde al poco tiempo Rómulo fundó Roma.