TRABAJO FINAL
Carrera: Licenciatura en Psicopedagogía
Cátedra: Teología
En la actualidad con el avance tecnológico se hacen visibles y se evidencian
muchos casos de abuso infantil. Al ponerlos en tensión dentro de los ámbitos
educativos, tv, medios de comunicación, la viralización de éstos hace que
exista una necesidad de trabajar sobre la problemática e interrogarnos ¿qué
hacen las instituciones para concientizar sobre la problemática?, ¿qué políticas
públicas se generan para prevenir estas situaciones y poner en resguardo a
aquellos niños que sufren cualquier tipo de abuso? Como también es
importante conocer ¿qué intervenciones realizan las instituciones de la
comunidad como escuelas, iglesia, comedores comunitarios, para prevenir
situaciones de violencia, asistir o asesorar a las víctimas?
Abuso infantil
La OMS (Organización Mundial de la Salud) y OPS (Organización
Panamericana de Salud) entienden que la violencia contra los niños y las niñas:
“Incluye todas las formas de violencia física, sexual y emocional, descuido,
trato negligente y explotación. Maltrato infantil se refiere más concretamente a
actos de violencia perpetrados por adultos en posiciones de responsabilidad,
confianza o poder”.
Cómo hemos observado en las noticias, en este último tiempo han sucedido
casos aberrantes de maltrato hacia los niños; no sólo de personas ajenas a la
familia, sino también en el seno intrafamiliar; como es el caso de Lucio, el niño
de 5 años que sufrió diferentes tipos de violencia física y psicológica por parte
de su madre biológica que lo llevó a la muerte. Se realizaron diferentes tipos de
denuncias por parte de los vecinos y familia paterna, pero la justicia no
intervino. Es importante que las instituciones estemos atentos frente a cualquier
signo de alarma, ya que muchas veces somos las únicas personas que
podemos proteger los derechos de estos niños, niñas y adolescentes y prevenir
cualquier situación donde se vulneren sus derechos. Por eso es nuestra
responsabilidad, como educadores, promotores de salud, miembros de la
iglesia, agentes del estado, actuar frente a la menor sospecha no poniendo en
duda su palabra, sino que debemos creer en ellos, acompañarlos, darles la
seguridad y la protección que se merecen, actuando en consecuencia.
Así como se demuestra en la película “Descalzo sobre tierra roja”, el padre
Pedro Casaldaliga demostró su misericordia frente a los más necesitados sin
importar las consecuencias que esto podía traer hacia él y sus seguidores. A
pesar de lo que podía ocurrir, continuó dando su vida para transmitir la palabra
de Dios y continuar con su misión; esto es así que él insistió, defendiendo sus
convicciones, en ayudar a los más vulnerados y exponer a través de sus
escritos lo que sucedía con el abuso del poder; así logró liberar a los oprimidos.
Como dice el padre “Lo contario al miedo no es la duda, sino la FE”. Sus
seguidores y el pueblo confiaron en su misericordia y en su palabra,
deconstruyendo algunos mandatos de la iglesia, todo por un bien común,
ayudando a los pobres y a los enfermos. De este mismo modo debemos actuar
protegiendo a los más vulnerables sin importar los efectos, teniendo FE en que
el camino correcto es proteger a quienes más nos necesitan.
Mediación Socio-analítica “Ver”
La interrupción de clases presenciales y de actividades deportivas y sociales,
no sólo impacta en la salud emocional y física de los niños. La falta de contacto
y de vinculación con sus pares y adultos de referencia (familiares, docentes y
profesionales de la salud, entre otros) dificulta los pedidos de ayuda o la
intervención de personas cercanas que puedan detectar situaciones de
maltrato y requerir asistencia del Estado.
La violencia en la crianza a veces está naturalizada; en cualquiera de sus
formas, es una vulneración de derechos y tiene consecuencias en el bienestar
y desarrollo de los niños.
Se pueden identificar como factores de riesgo a nivel individual y comunitario
aspectos personales o biológicos, falta de apego emocional de los padres con
el niño, consumo de alcohol, drogas y otras sustancias, disfunción o separación
familiar, falta de trabajo o problemas económicos, matrimonios o parejas
precoces, falta de vivienda, la ventas de drogas y muchas otras problemáticas
más. A nivel social la falta de políticas económicas, educativas y sociales que
garanticen que los niños, niñas y adolescentes y sus familias puedan acceder a
una educación, salud, vivienda y trabajo digno. La violencia contra los niños
tiene consecuencias a largo plazo y poco reconocidas para la salud integral.
La medicina, la psicología, el trabajo social, la psicopedagogía, la educación, la
ética, la política, entre otras, tienen un papel vital en la prevención de la
violencia infantil. Identificando cualquier situación de abuso e interviniendo para
proporcionar un tratamiento adecuado tanto para el niño como para la familia
trabajando de forma interdisciplinaria. Es indispensable interiorizarnos acerca
de esta problemática y concientizar a la comunidad educativa y a los padres
sobre las consecuencias negativas para los sujetos.
Mediación Teológica epistemológica “Juzgar”
La biblia promueve la bendición de los niños, y no el abuso de ellos.
Jesús ante estas problemáticas nos enseña que éstos tienen un lugar especial
en el corazón de Dios y cualquiera que los lastime está trayendo sobre sí su
ira. Cuando los discípulos de Jesús trataron de impedir que los niños vinieran a
Él, Éste los reprende e invita a los niños para que estuvieran a su lado,
diciendo: "«Dejad que los niños vengan a mí, no se lo impidáis, porque de los
que son como éstos es el Reino de Dios. Yo os aseguro: el que no reciba el
Reino de Dios como niño, no entrará en él.»" (Marcos 10:14,15 Biblia de
Jerusalén).
Dios nos creó a imagen y semejanza de Él; se nos revela en el interior de
nosotros. Jesús nos hace conscientes de la presencia de Dios mediante Su
anuncio. Somos el producto de Dios saliendo de sí mismo cuando estamos en
función del otro. Jesús nos dejó dos grandes mandamientos: “Amarás al Señor
tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el
primer y grande mandamiento. Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos
dos mandamientos depende toda la Ley y los profetas”. (Mateo 22: 37-40).
Forzar a un niño a hacer algo que no quiere, practicando cualquier tipo de
abuso, es un delito malvado y horrible.
La biblia también prohíbe el maltrato infantil en la condena que hace del
pecado sexual, así como también del abuso psicológico y emocional.
Dios detesta a los que se aprovechan del débil y el indefenso; advirtió a su
pueblo: “No explotes a las viudas ni a los huérfanos, porque, si tú y tu pueblo lo
hacen, y ellos me piden ayuda, yo te aseguro que atenderé a su clamor: arderá
mi furor y los mataré a ustedes a filo de espada. ¡Y sus mujeres se quedarán
viudas, y sus hijos se quedarán huérfanos!” (Éxodo 22:22-24 NVI).
Los hijos son un valioso regalo de Dios, y Él quiere que crezcan felices.
Exhorta a los padres a dirigir los pasos de sus hijos en la vida imitando al
arquero que apunta con cuidado antes de disparar las flechas. “Y ustedes,
padres, no hagan enojar a sus hijos, sino críenlos según la disciplina e
instrucción del Señor” (Efesios 6:4 NVI).
Por medio de su Palabra, su Espíritu Santo y la congregación cristiana, Dios
consuela a los niños oprimidos y pobres. Es un alivio saber que “el Padre de
tiernas misericordias y el Dios de todo consuelo [...] nos consuela en toda
nuestra tribulación”, y que lo seguirá haciendo en el futuro (2 Corintios 1:3, 4
RV1960).
Efesios (4:15-16, 25-32) dice que debemos hablar la verdad en amor y usar
nuestras palabras para edificar a otros, que ninguna palabra corrompida salga
de nuestra boca, especialmente hacia las mentes y corazones tiernos de los
niños.
La explotación infantil por parte de adultos despiadados nunca ha formado
parte del propósito divino.
Quien recibe la palabra de Dios, quien viene a comunicar qué espera de
nosotros, debe dar testimonio de su fe y entregar su vida a Él. En la actualidad
es la Iglesia la que se encarga de transmitir el mensaje del Padre a sus fieles.
El encuentro con el prójimo puede alcanzar diversos grados de profundidad; el
requisito para que se dé un verdadero encuentro humano es que palabra y
respuesta se conviertan en un diálogo auténtico y recíproco de comunión y
mutuo compromiso. “La violencia más que un encuentro es un desencuentro”.
(Lic. Rincón Galarza, Eduin Alexander, comunicación personal, 30/11/2021).
Mediación práxica “Actuar”
Dios instala la Ley para enseñar y guiar a su pueblo cómo debe andar en su
conducta. Lo trata como hijo que, cuando se equivoca, se enoja; pero cuando
hacen las cosas bien, se alegra. Nos muestra una infinita misericordia con su
“hijo”, teniéndole paciencia, pero también enojándose cuando es debido
mostrando inteligencia y amor.
Nuestra sociedad en los últimos tiempos actúa desde el egoísmo, existe un
desinterés por el otro. La necesidad que tiene el hombre por pertenecer no le
permite cuestionarse realmente quién es, o lo que debe ser. Unir lo ético y
espiritual nos permite encontramos, encontrar a Dios y a nuestro prójimo. La
rutina diaria nos hace olvidar que nuestra vida es un don que Dios nos da y es
plena cuando tenemos la capacidad de conocer la realidad, reflexionar sobre
ella y ser bondadosos con quienes nos rodean. Tener una vida espiritual, no
nos separa del mundo, sino que nos da fuerza para que la gracia de Dios actúe
en nosotros.
La sociedad espera desde nuestra intervención como agentes educativos, que
abordemos este tipo de problemática teniendo en cuenta las políticas públicas
o leyes que protejan a los sujetos que sufren algún tipo de abuso.
La metodología para abordar y prevenir estas situaciones desde los lugares
teológicos y desde la psicopedagogía será con el análisis de la situación social
de cada familia a través del diálogo y acompañando a las personas
perjudicadas mediante talleres y charlas informativas, promoviendo espacios
de reflexión, direccionado específicamente al significado de la violencia y los
tipos de violencia, logrando que cada niño tome consciencia de cualquier tipo
de estas situaciones que vulneran sus derechos y poder pedir ayuda a algún
adulto.
Lo esencial de la solidaridad no es el hecho de unirse para el bien, sino el
simple hecho de sentirse unidos en un mismo objetivo.
Nuestro objetivo como profesionales es evitar futuras situaciones de violencia,
generando concientización sobre los buenos y los malos tratos, y sobre las
consecuencias físicas y psicológicas que estas situaciones traen a los niños.
Es necesario un trabajo interdisciplinario con las instituciones de la comunidad,
contar con la colaboración de la iglesia y acompañando a las familias y
fortaleciendo los lazos entre las instituciones. Debemos denunciar o pedir
intervención, frente a estas situaciones, a entidades o instituciones como
hospitales, acción social y a diferentes profesionales de la salud, entre otros.
Entendemos que es imprescindible la capacitación de todo el personal
educativo sobre el abuso infantil. A su vez, trabajar desde la ESI con los
alumnos los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, los modos de
vincularse y lugares o personas a las que pueden acudir, en caso de
experimentar situaciones de violencia.
Dios nos enseña que debemos resolver los problemas de buena manera; y así
restablecer la fraternidad; teniendo que, para esto, algunas veces ceder; otras,
dialogar; otras, perdonar.
En el caso de la violencia contra las infancias, Dios espera nuestra intervención
solidaria para liberar a esos niños de este tipo de opresión; promoviendo en
sus códigos la protección y, a su vez, fomentando la solidaridad con los más
débiles.
Existen, a nivel gubernamental y educativo, diferentes leyes que nos orientan
cómo debemos actuar en estas situaciones: Ley 23849 Convención de los
Derechos del Niño; Ley 24417 Protección contra la Violencia Familiar; Ley
25087 Delitos contra la Integridad Sexual. A nivel educativo está la Guía de
Orientación para la Intervención en Situaciones Conflictivas y de Vulneración
de Derechos en Escenario Escolar; Ley de Educación 26206.
Frente a estas situaciones el Papa, como representante de la iglesia católica,
se manifiesta contra el abuso promoviendo la denuncia y el respeto por las
leyes, así como también hacia las personas que lo denuncian y lo padecen. A
su vez, a nivel internacional, la iglesia organiza Jornadas Benéficas cuya
temática es "Todos contra el abuso infantil", organizada por la Iglesia Cristiana
Internacional.
También se brindan espacios de escucha y refugios para las víctimas
vulneradas que sufrieron situaciones de abuso; como por ejemplo un refugio
modelo para el abordaje integral de la problemática de las mujeres y niños
víctimas de violencia de género, impulsado por la organización no
gubernamental Casa María Pueblo, la cual ya lleva atendidas más de 27.000
personas en sus más de 19 años de existencia y ha obtenido innumerables
reconocimientos a nivel nacional e internacional. Esta obra se pudo construir
gracias a fondos aportados por el Estado nacional, provincial, municipal,
empresas del sector privado de todo el país y del exterior" y "el inmueble en
donde se construyó la obra es una donación del Arzobispado de La Plata".1
A lo largo de este año, trabajando a través del análisis y de la lectura de la
biblia concluimos que el hombre no afirma ni niega a Dios desde sus
conocimientos teóricos o con actos religiosos, sino que lo hace con su modo de
vivir. Se entrega al Padre desde la confianza, el servicio, amor, perdón y la
justicia entre hermanos.
Los evangelios dan una gran importancia a lo ético y nos enseñan a ser
auténticos, y dimensionar el valor que tienen las decisiones y los errores en
nuestra vida. Aquello que nos da libertad o nos lleva a perdernos del camino de
Dios, es un proyecto de vida enfrentado a lo opuesto que es la desconfianza, el
engaño, el egoísmo, el odio y el rencor. Son dos espíritus en lucha, que no solo
existen en aquellos que no creen, sino que también existen dentro de la
comunidad. La Iglesia no es el único lugar donde se da ese proyecto
evangélico. Quienes aceptaron a Jesús como su proyecto de vida, porque les
da realización plena, viven amando la realidad y trabajan para mejorar el
mundo.
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BIBLIOGRAFÍA
● Baena, Gustavo (2011) “Algo sobre la revelación” en Fenomenología de
Revelación: teología de la biblia y la hermenéutica. Ed: Verbo divino.
Estella, España.
● Latourelle R. (1982) “La revelación como palabra, testimonio y
encuentro” en Teología de la Revelación. Ed: Sígueme. Salamanca.
● Jacques Trublet. (1994) "La Pedagogía Divina según el Antiguo
Testamento." (Teodoro de Balle, Trad.)
● M. K. Duffet. Mora Gaspar. (1978) "El proyecto moral del evangelio."
(Eduardo Pascual, Trad.)
● José Luis Sicre. (1998) "La solidaridad en el Antiguo Testamento.". (Marc
Vilarasan, Cond.)
● Orrion Ferrer, Director. (2013) "Descalzo sobre tierra roja" Película,
España.
WEBGRAFÍA
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