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Contexto de Kant: Ilustración y Filosofía

El documento presenta el contexto histórico y filosófico de Kant durante la Ilustración en el siglo XVIII. Aborda los eventos políticos y culturales de la época como la Revolución Francesa y el movimiento de la Ilustración. También analiza las influencias y el pensamiento filosófico de Kant.
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Contexto de Kant: Ilustración y Filosofía

El documento presenta el contexto histórico y filosófico de Kant durante la Ilustración en el siglo XVIII. Aborda los eventos políticos y culturales de la época como la Revolución Francesa y el movimiento de la Ilustración. También analiza las influencias y el pensamiento filosófico de Kant.
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1ª/ Expón el contexto histórico, cultural y filosófico del texto.

(2 puntos)
Immanuel Kant nació en 1724 en Könisberg (Prusia). Su familia pertenecía al pietismo, una
corriente protestante que fundaba la fe en la vida interior y se desentendía de ritos e
intermediarios entre Dios y el ser humano.
Apenas salió de su ciudad natal, donde ejerció la docencia hasta llegar a catedrático.
Estaba muy bien considerado entre sus alumnos por el entusiasmo con que transmitía sus
conocimientos y por su amor al saber. Siempre recomendaba a estos que pensaran por sí
mismos.
Su vida está marcada por los acontecimientos históricos y culturales que tuvieron lugar
entre 1724 y 1804, el año en que murió. En el ámbito histórico el principal de estos
acontecimientos fue la Revolución francesa. En el ámbito cultural, la Ilustración.
Se conoce como Ilustración el movimiento intelectual y cultural europeo que se desarrolló
principalmente en Francia, Reino Unido y Alemania en el siglo XVIII. Este siglo se conoce
por el nombre de Siglo de las Luces y está comprendido entre dos revoluciones: la
Revolución Gloriosa en Inglaterra en 1689 y la Revolución Francesa en 1789.
La Inglaterra del siglo XVIII está dominada por el ascenso definitivo de la burguesía,
ascenso ya preparado con las revoluciones del siglo anterior y que viene consolidado por un
gran pacto de Estado con la nobleza. La inminente revolución industrial, causada, entre
otros factores, por el pensamiento empirista de las Islas, provocará en Inglaterra una época
de esplendor económico muy notable.
En Francia, en el siglo XVIII, la sociedad estaba organizada según el llamado Antiguo
Régimen que consistía en la división en tres estamentos: nobleza, clero y tercer estado.
Nobleza y clero eran privilegiados, aunque la burguesía comenzaba a adquirir poder
económico.
Ante las reivindicaciones de los ciudadanos y las ansias de libertad de los pensadores
ilustrados, la clase dirigente respondió con una forma de hacer política que se llamó
despotismo ilustrado (“Todo para el pueblo, pero sin el pueblo”). Así se hicieron importantes
reformas como facilitar el acceso del pueblo a la educación. Sin embargo, esta forma de
política mantenía intactas las estructuras de poder y el tercer estado no lo aceptó, de
manera que la Revolución Francesa terminó con este modelo de sociedad.
El retraso de Alemania con respecto a las otras dos potencias es considerable, sobre todo,
a partir de la Guerra de los Treinta Años. A Federico Guillermo I, le sucede Federico II, el
Grande, el más progresista y que mantuvo contacto con los intelectuales franceses, entre
ellos Voltaire. Con él Prusia alcanzó las mayores cotas de Ilustración.
Entre las características comunes de la Ilustración destacan:
• La crítica de la organización política y social del Antiguo Régimen.
• La confianza en la razón para alcanzar el progreso.
• La defensa de la libertad de pensamiento en todos los aspectos, incluido el religioso.
La Ilustración concedía un gran valor a la razón y al progreso. Para los ilustrados, el
fanatismo, la superstición y la ignorancia son las causantes de la injusticia social. Por eso
creen que hay que sacar al pueblo de estas esclavitudes y enseñarlo a pensar por sí
mismo. De ahí el lema kantiano “Sapere aude” (Atrévete a saber). Con objeto de divulgar el
saber y hacer que la cultura llegase al mayor número de personas posible, en Francia se
elaboró la Enciclopedia, en cuya redacción participaron Diderot, D´Alembert, Montesquieu y
Rousseau.
Desde el punto de vista filosófico, Kant vivió los acontecimientos de la Revolución francesa
de forma muy intensa, y sus obras reflejan ideas propias de la época, como la reivindicación
de la autonomía de la razón, el cosmopolitismo, y la defensa de la libertad y la dignidad
humana.
Los pensadores ilustrados defendieron el cosmopolitismo y el universalismo y rechazaron
los nacionalismos.
En el ámbito religioso, se expande el deísmo, que no acepta los milagros ni nada irracional
presente en las religiones. Defienden una especie de religión natural como una tendencia
innata en cada uno de nosotros, que es compatible con la razón y que fomenta la tolerancia.
Autores como Locke, Hume y Voltaire comparten esta creencia.
También surgen ideas materialistas, opuestas a los espiritualismos y aquí no hay que olvidar
citar a Julien Offroy de la Mettrie, con su obra El hombre máquina.
Kant recibió influencias de autores ilustrados, entre los que destacan Hume y Newton.
Su modelo filosófico de juventud fue el racionalismo, pero Kant asegura que la lectura de
Hume le despertó de su sueño dogmático y le obligó a replantearse sus principales
creencias filosóficas. Pero Hume había desembocado en el escepticismo y Kant trató de
superarlo.
La obra de Newton mostró a Kant que el conocimiento universal de la naturaleza es posible.
La física newtoniana necesitaba de una filosofía que explicara a qué se debe su
universalidad y Kant quiso proporcionarla.
La filosofía kantiana es, ante todo y sobre todo, una síntesis entre racionalismo y empirismo.
Kant comparte con el racionalismo la idea de que no todo conocimiento procede de la
experiencia. De hecho, nos habla de conceptos a priori que no son más que ideas innatas.
Pero, sin embargo, está de acuerdo con el empirismo en que sin experiencia no hay
conocimiento. Para Kant el conocimiento es un encuentro entre sujeto y objeto. El sujeto
lleva en sí los conceptos a priori, pero estos solo tienen sentido cuando se aplican a la
experiencia.
En el aspecto moral, en Kant encontramos una ética del deber que nos recuerda a los
filósofos estoicos. Y también él reflexionó sobre la condición humana en un supuesto estado
de naturaleza y tiene influencias de los filósofos que abordaron esta temática: Hobbes,
Locke y Rousseau. Kant considera, de forma similar a Hobbes, que el ser humano es por
naturaleza insociable y violento. Afirma que cada individuo solo aspira a satisfacer sus
necesidades egoístas. La insociabilidad impide la convivencia y hace que el mundo sea un
lugar peligroso. Las personas son conscientes de que esta situación puede llevarles a la
destrucción y por eso entienden que es necesario llegar a un acuerdo para no agredirse y
formar un Estado. En ese Estado se fijarán unas normas que es necesario respetar. La
sociabilidad humana se explica, pues, desde la insociabilidad: si no fuéramos insociables,
no tendríamos necesidad de formar sociedades.
2ª/ Comentario del texto (5 puntos):
2. a. Explica el significado de los términos subrayados en el texto. (1,50 puntos)
CONCIENCIA MORAL.- El ser humano está sometido a una serie de leyes naturales en
tanto que es un ser natural. Sin embargo, esto no es así en el ámbito moral. En cuanto al
deber ser, a lo que un ser humano debe aspirar desde el punto de vista moral, es a decidir
libremente, siguiendo las normas que nosotros nos impongamos a nosotros mismos; es
decir, autónomamente. La conciencia moral es el hecho de saber que somos autónomos a
la hora de elegir y que solo lo que elegimos con autonomía tiene valor moral.
MINORÍA DE EDAD.- La Ilustración se define como el abandono del hombre de la situación
de minoría de edad cuyo responsable es él mismo. Se considera menor de edad a la
persona que pudiendo valerse de su entendimiento, no lo hace por pereza, por cobardía,
por costumbre o por la mala acción de quienes lo han educado. Los menores de edad no
hacen un uso autónomo de su razón sino que se dejan llevar por los prejuicios que reciben
de otros. Solo cuando las personas se desliguen de esos prejuicios, gracias a la libertad y a
la educación, podrán pensar por sí mismos y adquirir la mayoría de edad que la Ilustración
persigue.
Pero Kant diferencia la época de Ilustración de la época ilustrada. Por época de Ilustración
Kant entiende su propia época, que se caracteriza por empezar a conceder libertades, como
hizo Federico II el Grande al conceder la libertad de expresión y la libertad de culto. En
cambio, la época ilustrada está aún por llegar. Será el momento en que todos los
ciudadanos piensen por sí mismos, haciendo un uso autónomo de la razón y sin necesitar
de un tutor que los guíe.
2. b. Expón la temática planteada en el texto. (1,50 puntos)

¿Qué es la Ilustración? Es un artículo que Kant publicó en 1784 como respuesta a otro
escrito por el pastor protestante Zöllner. En 1783 se había publicado un ensayo en el que se
defendía la separación entre el matrimonio civil y el eclesiástico, al que Zöllner se había
opuesto argumentando en sentido contrario. Ante ello, Kant reaccionó diciendo que recurrir
a la religión para afianzar lazos entre las personas es tratar a éstas como menores de edad.
Por eso este artículo tiene como principal objetivo la defensa de la libertad religiosa.
La argumentación kantiana es la siguiente: ¿Qué es la Ilustración? La salida de la minoría
de edad. Pero, ¿en qué consiste la minoría de edad? En no pensar por sí mismo, teniendo
la edad y las capacidades suficientes. ¿Por qué se es menor de edad? Por pereza, por
cobardía, por la acción de los tutores y por costumbre. Para conseguir la mayoría de edad
hay que dar libertad. Pero la libertad ha de entenderse como hacer un uso público de la
razón, que no es lo mismo que un uso privado de la misma. Naturalmente, no es lo mismo
una época ilustrada que una época de ilustración, pero, afortunadamente, estamos en una
época de Ilustración gracias a la labor de Federico II el Grande, que ha dado al pueblo
libertad religiosa y libertad de expresión. Cuando el pueblo goce de autonomía, podrá
conquistar su libertad.
En este texto Kant analiza las causas de la minoría de edad. Dice que por pereza y
cobardía algunas personas aceptan gustosamente ser dirigidas por otras. De ese modo
esas otras personas se convierten en tutores. Y si tengo un profesor que piense por mí, un
guía espiritual que me diga qué he hacer y un médico que me oriente sobre cómo debo
cuidarme, no necesito pensar qué quiero hacer con mi vida. Evidentemente, esto es muy
cómodo y, a la vez, hace que los tutores se sientan útiles. Por eso y de esta manera, la
labor de los tutores se convertirá en un impedimento para conseguir la mayoría de edad

2. c. Justifica la temática planteada en el texto desde la posición filosófica del autor del
texto. (2 puntos)

Kant vivió los acontecimientos de la Revolución francesa de forma muy intensa, y sus obras
reflejan ideas propias de la época, como la reivindicación de la autonomía de la razón, el
cosmopolitismo y la defensa de la libertad y la dignidad humanas. En el artículo ¿Qué es
Ilustración? Kant describe la esencia de la Ilustración y reflexiona sobre el espíritu ilustrado.
Kant identifica la Ilustración con el periodo en que se despierta una nueva conciencia de
autonomía, de responsabilidad y de libertad, en que una mayoría de personas no se
conforma con ser pasiva y obedecer de manera heterónoma, sino que quiere tomar las
riendas de su propia vida. Es decir, pasa a la edad adulta. La misma reflexión que
recomendaba a sus alumnos “hay que ser autónomo y pensar por uno mismo” identifica al
espíritu ilustrado, que se caracteriza por el ansia de saber. La ética kantiana reivindica
precisamente la autonomía como fundamento de todo acto moral.
Según Kant no hay nada a lo que estemos dispuestos a considerar como bueno de verdad
a no ser “una buena voluntad”. Por buena voluntad se entiende “actuar por deber” y esto le
llevará a distinguir entre varios tipos de acciones.
Actuar por deber significa actuar por respeto a la ley moral. Yo no debo actuar de otro modo
que queriendo que la norma que guía mis actos se convierta en ley universal. Debo actuar
guiándome por el imperativo categórico y considerar siempre al resto de la humanidad como
fin en sí mismo.
La ética kantiana es un intento de responder a la pregunta “¿Qué debo hacer?”. Ante esta
pregunta caben dos respuestas. Según algunos filósofos debo guiarme por los sentimientos,
pero según Kant debo guiarme siempre por la razón.
Pero, ¿qué me dice la razón? Kant, por influencia del intelectualismo moral, cree que la
razón me lleva a hacer el bien. El ser humano tiende al bien y el conocimiento del bien le
lleva a actuar justamente. Kant cree que el bien consiste en la buena voluntad. El bien no
consiste en perseguir fines sino que radica en la intención con que se ejecutan los actos, en
la buena voluntad y por buena voluntad entendemos actuar por respeto a la ley. El respeto a
la ley es el deber del ser humano racional. Kant distingue entre legalidad y moralidad y para
explicar esta diferencia distingue entre tres tipos de actos:
a) Actos contrarios al deber. Son aquellos que ni son legales ni son morales porque van
en contra de la ley establecida. La persona que así actúa se aparta totalmente de la ley
moral, y también, al incumplir la ley, puede ser sancionada. Por ejemplo, el conductor que
circula a mayor velocidad que la permitida.
b) Actos conformes al deber. Son aquellos que son legales pero no son morales porque
no se hacen por respeto a la ley sino por perseguir determinados fines. La persona que así
actúa no puede ser sancionada porque no incumple la ley, pero su conducta no tiene valor
moral porque el valor de estos actos no está en la intención con que se han hecho sino en
la recompensa que se espera obtener. Por ejemplo, el conductor que circula a la velocidad
debida para no perder los puntos.
c) Actos por deber. Son aquellos que son legales y son morales. Según Kant, estos
actos son los únicos que tienen valor moral porque son los únicos que se realizan por
respeto a la ley y no pensando en las consecuencias. El valor moral de estos actos reside
en la intención con que se ejecutan. Por ejemplo, el conductor que circula a la velocidad
debida aunque no haya ninguna sanción posible, aunque sepa que no hay nadie que lo
pueda castigar por lo contrario.
La ética kantiana es un modelo de ética formal. Por ética formal se entiende aquella que
presenta las siguientes características:
1.- Es autónoma, porque la ley moral no viene impuesta desde fuera. No hay nadie que
deba decirme lo que está bien, sino que es el sujeto el que se da a sí mismo la ley. Aquí se
manifiesta el carácter ilustrado de Kant que le llevó a defender la idea de que hay que sacar
a las personas de la minoría de edad y enseñarlas a pensar por sí mismas.
2.- Es a priori, porque un acto no es bueno por las consecuencias que se derivan del
mismo, sino por la voluntad o intención con que se realiza. “Ni en el mundo ni fuera del
mundo hay nada que pueda considerarse moralmente bueno, salvo una buena voluntad”.
3.- Es categórica, porque las normas morales se formulan en imperativos categóricos. Los
imperativos o normas pueden ser de dos tipos: hipotéticas y categóricas. Hipotéticas son las
normas o imperativos que tienen un carácter condicional, por ejemplo, “si quieres tener
buena salud, cuida tu alimentación y practica deporte”. Estas normas obligan en la medida
en que una conducta quiera adecuarse a la condición de la que parte. No obligan siempre.
Categóricas son, en cambio, las normas que obligan siempre, porque se formulan teniendo
en cuenta un solo principio: el deber. A la hora de saber cuál es mi deber, he de tener
presente este imperativo categórico: “Obra de manera que quieras que la máxima que guía
tus actos pueda convertirse en ley universal”. Kant también formula el imperativo categórico
teniendo en cuenta a la humanidad en su conjunto y dice que “Has de actuar de manera
que tengas a la humanidad, tanto en tu persona como en su conjunto, siempre como un fin
en sí mismo y nunca como un medio para conseguir otros fines”. En este sentido la ética
kantiana se opone a Maquiavelo para quien el fin justifica los medios.
Por último, Kant se plantea el futuro del ser humano y eso le lleva a analizar las relaciones
entre los Estados, que se basa en las relaciones entre los individuos.
Kant considera, al igual que Hobbes, que el ser humano es insociable y violento por
naturaleza. Afirma que cada persona solo aspira a satisfacer sus impulsos egoístas. La
insociabilidad impide la convivencia y hace que el mundo sea un lugar peligroso. Los seres
humanos son conscientes de que esta situación les puede llevar a la destrucción, por lo que
entienden la necesidad de llegar a un acuerdo entre los individuos para no agredirse y
formar un Estado. Todos los individuos aceptan unas normas de convivencia con el fin de no
sufrir agresiones ni violencia. La sociabilidad humana se explica, por tanto, a partir de la
insociabilidad. Si no fuéramos insociables, no tendríamos necesidad de formar sociedades.
La relación entre Estados repreduce la relación entre los individuos. La insociabilidad
humana queda ejemplificada por las ansias de poder y de expansión de algunos países,
que se traduce en constantes agresiones, guerras y conquistas. La relación entre países
está marcada por la brutalidad, el odio y la guerra, lo que puede conducir a la destrucción y
muerte de todos. La toma de conciencia de que la muerte puede ser el destino final de la
humanidad si no se pone remedio, tiene que obligar a los representantes de los Estados a
alcanzar un acuerdo o pacto que obligue a todos a resolver los conflictos por la vía pacífica
y el diálogo.

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