Servicio Militar en Campo de Mayo: Historia y Testimonios
Servicio Militar en Campo de Mayo: Historia y Testimonios
Campo de Mayo 4
El servicio militar obligatorio
en Campo de Mayo
Antecedentes históricos y experiencias de conscripción
durante el terrorismo de Estado
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ISSN 2796-969X
Investigar
Campo de Mayo 4
Coordinación de la colección
Marcelo Castillo y Rodrigo González Tizón
Coordinación del número
Rodrigo González Tizón
Autoras del número
Natalia Ayala Tomasini
Milena Durán
Archivo Nacional de la Memoria. El servicio militar obligatorio en Campo de Mayo. Antecedentes
históricos y experiencias de conscripción durante el terrorismo de Estado. Corrección de estilo
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. Paula Franco Häntzsch
Secretaría de Derechos Humanos, 2023.
78 p.; 21x29,7 cm. – (Investigar Campo de Mayo. 1)
Diseño y diagramación
[Link] Argentina. 2. Campo de Mayo. 3. Conscriptos. I. Título. Darío Addesi
ISSN 2796-969X Foto de tapa
María Luján Bessone
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Presentación
El servicio militar obligatorio fue establecido A partir de la entrada en vigencia de la “Ley reclutas, quienes además estaban sometidos a la en distintas unidades de Campo de Mayo durante
en la Argentina en 1901 a través de la Ley Nº 4.031. Riccheri”, como se la conoció en homenaje a su justicia militar durante el lapso de tiempo que la última dictadura. El empleo de sus testimonios
Su puesta en vigencia se inscribió en la gran refor- impulsor, miles de jóvenes argentinos eran con- duraba la conscripción. El sometimiento a es- constituye una apuesta por recuperar, hasta don-
ma del ejército que impulsó a comienzos del siglo vocados año a año a participar de la experiencia fuerzos físicos extenuantes, los “bailes”, muchas de es posible, la experiencia histórica de la cons-
XX el entonces ministro de Guerra, teniente coro- de la conscripción forzosa. Para ello eran distri- veces en condiciones climáticas adversas como cripción en la mayor unidad militar del país en
nel Pablo Riccheri. La misma respondía a una do- buidos en unidades militares de todo el país, don- el frío o la lluvia, fueron denunciados a lo largo un contexto de terrorismo de Estado. Quizás el
ble necesidad estatal: por un lado, ampliar la re- de recibían adiestramiento militar, contenidos es- de todo el siglo. Justamente, serían estos castigos mayor desafío de esta publicación haya sido in-
serva de soldados para el ejército de línea ante la colares -en el caso de que no tuvieran sus estudios el detonante de la abolición del servicio militar tegrar sus recuerdos sobre esa vivencia, que lejos
posibilidad de que estallara un conflicto limítrofe completos- y también aprendían distintos oficios. obligatorio en Argentina, decisión tomada a par- de ser unívocos devuelven miradas divergentes y
con Chile o Brasil. Por otro lado, se pretendía di- Durante su paso por el cuartel, además, incorpo- tir del asesinato del soldado Omar Carrasco en a menudo contrapuestas sobre el mismo objeto,
fundir los valores de la ciudadanía argentina y la raban una serie de valores que eran considerados la unidad militar donde realizaba la conscripción para a través de ellos generar una aproximación a
disciplina entre los jóvenes para contrarrestar así esenciales para el fortalecimiento de la nación y en marzo de 1994. los claroscuros de esta experiencia.
la heterogeneidad resultante del amplio proceso la construcción de la comunidad de ciudadanos Este cuarto número de la colección Investigar
inmigratorio y disminuir la conflictividad social argentinos, como eran el amor a la patria, la dis- Campo de Mayo se propone analizar la experien-
en una época marcada por la movilización obrera. ciplina y la obediencia a la autoridad. cia del servicio militar obligatorio en la guarni-
Casi en simultáneo a la puesta en marcha del Desde sus orígenes, el servicio militar obliga- ción durante el período de la última dictadura
servicio militar obligatorio en Argentina, se apro- torio se pensó también como una experiencia que cívico-militar (1976-1983). Dado el vínculo de
bó la norma que autorizaba la compra de terrenos propiciaba el tránsito de la juventud a la adultez. origen entre la conscripción forzosa y Campo de
en el entonces partido de General Sarmiento para De acuerdo con sus defensores, a través de las vi- Mayo, la publicación se remonta hacia los comien-
la creación de Campo de Mayo. La coincidencia vencias y aprendizajes adquiridos, los reclutas se zos del siglo XX para analizar las bases históricas
no fue casual, ya que ambos proyectos formaban formarían como hombres viriles y trabajadores, sobre las que se organizó el servicio militar obli-
parte de la iniciativa reformadora de Riccheri, elementos fundamentales para representar su fu- gatorio y los cambios y continuidades que se pro-
guiada por la máxima prusiana de la “nación en turo rol de padres de familia. Una vez de vuelta dujeron en ellas a lo largo del tiempo, hasta llegar
armas”. El aumento significativo en los contin- en sus hogares, además, los jóvenes devenidos en al escenario contrainsurgente de las décadas de
gentes de soldados que suponía el desarrollo de hombres irradiarían hacia el mundo civil los va- 1960 y 1970. Es en el cruce entre las tendencias de
la conscripción forzosa demandaba de ámbitos lores que habían incorporado durante su paso por largo plazo y las singularidades que aportó el con-
adecuados donde llevar adelante las maniobras y el ámbito castrense. texto de terrorismo estatal de la última dictadura
ejercicios militares. Esa necesidad vino a cubrir La contracara de la imagen del servicio militar donde puede explorarse toda la complejidad de la
Campo de Mayo, creado en simultáneo a otros obligatorio que resaltaban sus defensores eran el conscripción forzosa entre 1976 y 1983.
“campos” que cumplirían la misma función en autoritarismo y militarismo que, de acuerdo con Las fuentes de esta investigación son, además
otros puntos del país. Es imposible, por lo tanto, sus críticos, se promovía desde la institución. Los de normativa de distinto tipo y una variedad de
pensar la historia de la conscripción escindida de cuestionamientos hacían foco en la arbitrariedad publicaciones institucionales del ejército, las vo-
la de la guarnición. y crueldad de los castigos que se imponían a los ces de los ex conscriptos que fueron designados
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Introducción*
Desde la sanción de la ley que lo implementó das, el punto máximo de estos cuestionamientos Zárate, una región de intensa actividad sindical. destino –casos del Destacamento de Inteligencia
en el año 1901 hasta su derogación definitiva en se alcanzó con el asesinato del soldado Omar Ca- En este contexto, comenzaron a funcionar dentro 201, el Hospital Militar 602 o la Prisión Militar de
1994, miles de argentinos pasaron por el servicio rrasco en marzo de 1994, hecho que desemboca- de la guarnición al menos cinco espacios de cau- Encausados–, porque tuvieron a su cargo la repre-
militar obligatorio (SMO). Cada año, el llama- ría en la abolición del SMO. tiverio clandestino, en los que permanecieron se- sión en sectores de la Zona 4 –como ocurrió con
do a la conscripción forzosa reunía en diferentes El establecimiento de la conscripción forzosa cuestradas miles de personas, la mayoría asesina- las escuelas de armas y de suboficiales– o porque
unidades militares del país a jóvenes varones de en Argentina se produjo prácticamente en simul- das en los llamados “vuelos de la muerte”. El más participaron del procedimiento de exterminio de
diversas procedencias geográficas, clases sociales, táneo a la creación de la guarnición de Campo de grande y conocido de estos lugares de detención las personas secuestradas –tarea en la que tuvo
niveles educativos y simpatías políticas, quienes Mayo. La cercanía temporal no fue casual, sino fue “El Campito”, ubicado en el sector conocido un rol central el Batallón de Aviación de Ejército
por un lapso de tiempo determinado –que va- que se inscribía en el proyecto de reforma del como “Plaza de Tiro”. 601–. Los vasos comunicantes que existían entre
rió a lo largo del siglo– quedaban sometidos al ejército impulsado por el teniente general Pablo Durante la dictadura, en Campo de Mayo, el accionar legal y clandestino de esas unidades,
régimen de vida cuartelario. Para un sector im- Riccheri, ministro de Guerra durante la segunda como en tantas otras unidades militares del país, o la simple proximidad con que se desarrollaban
portante de la sociedad que incluía a las Fuerzas presidencia de Julio A. Roca (1898-1904). Debi- las acciones represivas coexistieron con las acti- ambas prácticas, determinaron que los conscrip-
Armadas (FFAA), el SMO cumplía, además de do a su gran extensión y a la cantidad de unida- vidades legales y cotidianas del acantonamiento. tos convivieran cotidianamente con el terrorismo
su rol estrictamente militar, un papel clave en la des asentadas dentro de su perímetro, Campo de Dentro de estas últimas se contaba la recepción y de Estado, convirtiéndose en sus testigos invo-
formación de los jóvenes argentinos. Según esta Mayo pronto destacó como uno de los principales formación de los jóvenes que realizaban el SMO luntarios. Debido a eso, sus testimonios fueron y
mirada, durante su paso por la conscripción estos polos de recepción de conscriptos. Las distintas allí, quienes siguieron llegando en grandes can- son claves para conocer aspectos del dispositivo
adquirían valores fundamentales para convertirse escuelas que funcionaban en el acantonamien- tidades. Esta publicación se propone analizar las represivo de otro modo inaccesibles.
al mismo tiempo en hombres y ciudadanos al ser- to –una por cada arma del ejército más las dos características que asumió la experiencia de la Además, los conscriptos fueron en sí mismos
vicio de la nación argentina. de suboficiales–, el hospital, la prisión militar y conscripción forzosa en Campo de Mayo durante víctimas directas del accionar represivo clandesti-
Tan fuerte como esta imagen era la que veía otras unidades menores se convertían en los des- la etapa 1976-1983. Para eso, dada la larga histo- no, como tempranamente denunciaron familiares
en el SMO una institución autoritaria, en la que tinos de llegada para los jóvenes “bajo bandera”, ria previa del SMO y de la guarnición, la investi- y organismos de derechos humanos. La gravedad
predominaban la arbitrariedad y los castigos. como se llamaba al período de conscripción. En gación reconstruye los antecedentes históricos de de la situación quedó expuesta por primera vez
Estas voces críticas surgieron casi en paralelo al los años de mayor actividad, se dieron cita en la la conscripción forzosa en Argentina y examina en octubre de 1982, en plena dictadura, cuando el
establecimiento de la conscripción forzosa en Ar- guarnición alrededor de 5.000 jóvenes-soldados. su devenir a lo largo del siglo XX hasta el golpe de Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) di-
gentina y perduraron a lo largo de todo el siglo Esta cifra iba en sintonía con la cantidad de per- Estado del 24 de marzo de 1976, atendiendo a los fundió la publicación Conscriptos detenidos-desa-
XX, cobrando vigor en algunas coyunturas es- sonal militar y poder de fuego que, con el correr cruces entre su historia y la de Campo de Mayo. parecidos, la primera que tematizó de forma espe-
pecíficas. Uno de sus picos fue en las décadas de del siglo XX, había nucleado el acantonamiento, y Este recorrido ofrece algunas claves para enten- cífica la represión contra los soldados. En Campo
1960 y 1970, cuando la juventud irrumpió en la que constituiría la base fundamental de su enor- der las dinámicas de largo aliento que estructura- de Mayo, resultaron víctimas de desaparición for-
escena política con una mirada cuestionadora del me gravitación política a lo largo de la centuria. ban al SMO en la antesala de la última dictadura. zada casi una veintena de conscriptos que reves-
statu quo de la época. Desde la perspectiva de es- Con el golpe de Estado del 24 de marzo de Cumplir con el SMO en Campo de Mayo en el tían en el acantonamiento, a los que se suman al
tos jóvenes contestatarios, el SMO condensaba el 1976, Campo de Mayo se convirtió además en una contexto del terrorismo de Estado constituía en menos tres que lo hacían en el Colegio Militar de
autoritarismo y los modelos de masculinidad que de las cabeceras principales del plan represivo de ciertos aspectos una experiencia original que di- la Nación (CMN), por ese entonces dependiente
pretendían combatir. Otro momento álgido de la las Fuerzas Armadas. El Comando de Institutos fería de la de quienes habían atravesado la cons- del Comando de IIMM e integrado a la Zona 4.
crítica a la conscripción forzosa tuvo lugar en los Militares (IIMM), con asiento en la guarnición, cripción durante los años previos a la dictadura. A ellos hay que sumarles los que fueron secues-
meses finales de la última dictadura cívico-mili- fue designado al frente de la Zona de Defensa La mayoría de las unidades a las que eran destina- trados pero sobrevivieron, algunos de los cuales
tar, cuando un grupo de militantes de derechos 4 (Zona 4), cuya jurisdicción se extendía sobre dos los soldados estaban directa o indirectamente declararon sobre su secuestro ante la justicia.
humanos creó el Frente de Oposición al Servicio una amplia franja territorial de la zona norte de ligadas al dispositivo represivo, sea porque dentro El análisis de la conscripción forzosa en Campo
Militar Obligatorio (FOSMO). Aunque, sin du- la provincia de Buenos Aires hasta el partido de de ellas funcionaron espacios de cautiverio clan- de Mayo durante dictadura parte de las experien-
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cias de un conjunto de ex conscriptos que revis- tituidos ante la Comisión Nacional sobre la Desa-
tieron en la guarnición entre 1976 y 1983**. Los parición de Personas (CONADEP) y la Secretaría
testimoniantes pertenecen a distintas unidades y de Derechos Humanos de la Nación, entre otros.
clases, por lo que sus recuerdos sobre lo vivido A la inversa, la reconstrucción de los anteceden-
varían significativamente. Sus memorias aportan tes históricos del SMO y su evolución hasta el
diferentes miradas sobre el paso por la conscrip- período de la última dictadura se apoya funda-
ción, donde el terrorismo de Estado está presente mentalmente en documentación escrita, como la
pero no necesariamente constituye el elemento mencionada más arriba, cuyo análisis se enrique-
determinante. También aparecen en sus relatos ce en algunos pasajes puntuales a partir del cruce
momentos de esparcimiento compartidos con los con el material testimonial.
compañeros de clase y la puesta en práctica de El trabajo con fuentes diversas constituye una
distintos tipos de estrategias para sustraerse a al- apuesta por reconstruir la pluralidad de pers-
gunas de las imposiciones de la vida en el cuartel. pectivas y actores que participaron de la cons-
A través de sus memorias, los ex soldados emer- cripción forzosa en la Argentina del siglo XX y,
gen no sólo como testigos o víctimas del accionar particularmente, en Campo de Mayo durante
represivo, sino también como sujetos históricos. 1976-1983. Mediante esto, y desde una perspecti-
Los testimonios de los entrevistados dialo- va que combina el análisis de corto y largo plazo,
gan con documentación histórica de diverso tipo esta publicación se propone entender las múlti-
que les otorga un anclaje histórico a los recuer- ples dimensiones que asumió la experiencia de
dos: prensa de circulación masiva, publicaciones quienes debieron cumplir con el SMO en la ma-
orientadas a la población de conscriptos, órdenes yor guarnición militar del país durante los años
y directivas del ejército, legajos de denuncia cons- del terrorismo de Estado en Argentina.
*Se agradecen los aportes a esta investigación de distintas áreas que conforman la Secretaría de Derechos Hu-
manos de la Nación y el Archivo Nacional de la Memoria (Dirección Nacional de Asuntos Jurídicos Nacionales
en Materia de Derechos Humanos, Dirección Nacional de Sitios y Espacios de Memoria, Dirección Nacional
de Gestión de Fondos Documentales, Coordinación de Investigaciones Históricas, Coordinación de Gestión de
Fondos Audiovisuales, Coordinación de Fondos del Archivo de la CONADEP-SDH, Registro Unificado de Víc-
timas del Terrorismo de Estado, Unidad especial de investigación de delitos de lesa humanidad cometidos con
motivación económica); el Ministerio de Defensa de la Nación (Dirección Nacional de los Derechos Humanos
y el Derecho Internacional Humanitario); a distintos repositorios documentales (Biblioteca Nacional Mariano
Moreno, Biblioteca del Círculo Militar, Servicio Histórico del Ejército, Biblioteca Central del Ejército "General
Doctor Benjamín Victorica"); a Santiago Garaño y Gabriela Álvarez por los materiales documentales prestados.
** Se agradece especialmente a los entrevistados que brindaron su testimonio para esta publicación. La desgra-
bación de las entrevistas estuvo a cargo de Claudia Cañada Dagum y María del Carmen Artola, integrantes de
la Coordinación de Investigaciones Históricas del Archivo Nacional de la Memoria.
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El servicio militar obligatorio en la
primera mitad del siglo XX
La primera experiencia de conscripción for- te– habían tenido un papel protagónico en los “destinados”, personas que eran incorporadas de de las tensiones bélicas por el conflicto fronterizo
zosa en la historia argentina se anticipó a la san- primeros intentos de organización obrera del manera compulsiva por las autoridades jurisdic- con Chile1, distintas voces del arco político y mi-
ción de la norma que consagraría el servicio mi- país, que habían dado origen a la llamada “cues- cionales como parte del cumplimiento de penas litar abogaron por llevar adelante nuevos cambios
litar obligatorio para todos los jóvenes varones de tión social” (Suriano, 2000). La nacionalización impuestas por delitos comunes. Estos mecanis- que permitieran modernizar y profesionalizar el
veinte años. Cinco años antes de la sanción de la de esos inmigrantes (Bertoni, 2001) y de los in- mos de reclutamiento aportaron los contingentes arma terrestre. Por entonces, el modelo en boga
Ley Nº 4.031, aprobada por el Congreso de la Na- dígenas sobrevivientes de las campañas militares de soldados que fueron a combatir en la Guerra a nivel mundial era el del ejército prusiano, vic-
ción en diciembre de 1901, un grupo compuesto (Quijada, 1999) era entonces tan urgente para la del Paraguay (1865-1870) y los que participaron torioso en la guerra contra Francia (1870-1871).
por militares veteranos y conscriptos movilizados clase dirigente local como la preparación militar del sofocamiento de las últimas rebeliones inter- Desde varios sectores con representación en la
convivieron a las órdenes de los generales Luis de la población para un eventual –aunque no im- nas contra la autoridad del Estado central, enca- prensa y el Congreso se hicieron públicas las pre-
María Campos y Alberto Capdevila durante dos probable– conflicto bélico con Chile. Transmi- bezadas por caudillos provinciales. El desgaste tensiones de avanzar hacia una reforma orgáni-
meses en la localidad de Cura Malal, al sudoes- sión de valores nacionales y formación de ciuda- que significó atender ambos frentes (Quinterno, ca del ejército y en la adquisición de armamento
te de la Provincia de Buenos Aires. Eran tiem- danos-soldados: la conscripción forzosa fue hija 2021), sumado a los constantes motines y deser- y naves de guerra en Europa (Rodríguez Molas,
pos de la segunda presidencia de Julio A. Roca de ambas preocupaciones. ciones que se producían en las filas del ejército 1983). Fruto de este clima fue la Ley N° 3.318,
(1898-1904), quien durante su primera estancia Este capítulo propone un recorrido breve por (Rodriguez, 1964), planteó la necesidad de explo- sancionada el 22 de noviembre de 1895. Con-
al frente del gobierno (1880-1886) había encabe- algunos hitos en la historia del SMO desde sus rar otras alternativas. forme el texto de la norma, el reclutamiento del
zado el proceso de consolidación de la autoridad orígenes hasta principios de la década de 1960. A esta cuestión pretendió responder la Ley ejército permanente se nutriría de voluntarios,
del Estado nacional. Para ello, había reprimido las El objetivo es identificar las grandes líneas direc- de Reclutamiento N° 542 de septiembre de 1872, "enganchados" y "destinados", a quienes se sumó
fuerzas disidentes en las provincias e impulsado trices que atravesaron a esta institución clave en probablemente el antecedente normativo más le- el alistamiento obligatorio de todos los argentinos
campañas militares hacia los territorios indíge- el proceso de consolidación del Estado nación ar- jano del SMO. Sancionada durante la presidencia que hubiesen cumplido los veinte años de edad
nas de la Patagonia y el Chaco en la denominada gentino, así como también señalar algunos de los de Domingo F. Sarmiento (1868-1874), dicha ley el año anterior al de su llamamiento. Estos últi-
“Campaña del Desierto”. El contexto político de cambios que experimentó desde su creación en mantuvo el sistema de voluntarios, "engancha- mos serían incorporados al ejército permanente
la época, además, estaba marcado por el conflicto 1901 hasta mediados de siglo. dos" y "destinados", pero incluyó, además, lo que al cumplir los veintiún años por un período de
limítrofe con Chile en el sur del país, herencia de sería una primera incorporación forzosa de reclu- dos meses en cuerpos y regimientos junto con los
los tiempos coloniales. tas. Estos serían suministrados por las provincias veteranos. Posteriormente, ingresarían a la Guar-
Cura Malal sentó las bases de lo que sería una La conscripción forzosa antes del a partir de lo determinado por el Poder Ejecutivo dia Nacional activa, constituyendo su “reserva”,
institución clave en las pretensiones estatales de servicio militar obligatorio Nacional (PEN) para completar el ejército de lí- con la obligación de concurrir anualmente por
formación cívica y moral de generaciones de jó- nea, cuya cantidad de plazas sería fijada por ley
venes argentinos, marcando su pasaje a la vida Para tener un panorama de los mecanismos en el Congreso. El enrolamiento en la Guardia 1
Mediante la firma del Tratado de Límites de 1881 se pretendió
adulta (Garaño, 2017). Era la primera vez en la de reclutamiento que ponía en juego el Ejército Nacional de todos los ciudadanos entre los die- avanzar hacia una solución del conflicto del Canal de Beagle. Chi-
historia del país que se producía una conscrip- ciocho y cuarenta y cinco años permitiría elabo- le se comprometió a dejar de pretender territorios de la Patagonia
Argentino antes de la sanción de la Ley Nº 4.031 y la Argentina, las aguas y costas del Estrecho de Magallanes. Pos-
ción obligatoria que alcanzaba a todos los varones es necesario remontarse hasta la presidencia de rar el censo sobre el cual se sortearían después teriormente, a través del Protocolo de 1893 se acordó que Chile
de veinte años de edad. Sin dudas, en la decisión Bartolomé Mitre (1862-1868). En ese entonces, los contingentes de reclutas (Rodríguez, 1964). no podría pretender punto alguno hacia el Atlántico, mientras
de reglamentar un servicio militar obligatorio in- Durante la presidencia de Miguel Ángel Juárez que Argentina no podría hacerlo hacia el Pacífico. En 1895 se
el arma terrestre nutría su tropa con soldados firmó un tratado adicional que otorgó a la Argentina derecho al
fluyó la enorme masa inmigratoria que había lle- voluntarios que se incorporaban a las filas bajo Celman (1886-1890), se terminó de reglamentar Atlántico y a Chile, al Pacífico. Sin embargo, en 1897 ambas na-
gado al país durante las dos décadas finales del contratos de dos a cuatro años y con soldados el mecanismo de sorteo, incluyendo a todos los ciones se prepararon para un posible conflicto bélico. Mediante
siglo XIX (Devoto, 2002). Estos inmigrantes, que ciudadanos físicamente aptos y sin excepciones los Pactos de Mayo de 1902 los dos países apelaron a la solución
“enganchados”, cuyos contratos –en este caso, pa- arbitral a cargo del gobierno británico, quien dictó el laudo el 20
se concentraron en los grandes centros urbanos gos– oscilaban entre los dos y los seis años. A su (Rodríguez Molas, 1983). de noviembre de 1902, estableciendo así las fronteras actualmente
del país –Buenos Aires y Rosario, principalmen- vez, la fuerza contaba con el alistamiento de los Dos décadas después, en el marco del aumento vigentes entre ambos Estados.
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un lapso de tres meses los días domingo a reali- valorarse como una herramienta al servicio del Según Riccheri, sólo sería posible salir del atolla-
zar ejercicios doctrinales hasta cumplir los treinta proyecto de integración social del Estado argen- dero con la puesta en práctica de un mecanismo
años de edad. tino en las postrimerías del siglo XIX. permanente de conscripción forzosa.
La Ley N° 3.318 habilitaba al PEN a decretar Con el cambio de centuria, las preocupaciones La propuesta de Riccheri no fue recibida sin
el enrolamiento obligatorio por cinco períodos, por las disputas limítrofes y los crecientes dis- resistencias, como puede entreverse en los deba-
bajo la responsabilidad jurisdiccional de las pro- turbios sociales se empalmaron con el proyecto tes parlamentarios sobre el proyecto de ley del
vincias. La incorporación forzosa de conscriptos reformador del ministro de Guerra durante la SMO. La cuestión del financiamiento ocupó un
al amparo de la nueva norma se inició en mar- segunda presidencia de Roca, el coronel Pablo lugar central en la discusión de los legisladores,
zo de 1896 con la primera maniobra militar en Riccheri2. A tono con las tendencias que domina- como lo demuestra que tanto promotores como
Cura Malal, en la que participaron 1.700 oficiales ban el universo militar de la época a ambos lados detractores de la norma debieran ofrecer argu-
Ronda de mate frente a las carpas. Primera conscripción en
y 20.000 soldados (Rodriguez Molas, 1983). El Cura Malal. Fuente: Subfondo Crónica. Fondo Editorial Sar- del Atlántico, el titular de la cartera de Guerra se mentos sobre su impacto en las arcas del Esta-
trasfondo de la movilización era el ya menciona- miento. Biblioteca Nacional Mariano Moreno. proponía reorganizar las bases del arma terrestre do. Uno de los principales opositores de la ley,
do conflicto con Chile por cuestiones limítrofes. nacional a imagen y semejanza de su homóloga el general Alberto Capdevila –paradójicamente,
Además de movilizar a la Guardia Nacional de la y la dura vida en las carpas se resignificaban pre- prusiana. El objetivo, en última instancia, era la uno de los gestores de Cura Malal– sostenía que
Capital Federal, se dispuso la conscripción obliga- sentándose como elementos cohesionadores del formación de un ejército permanente moderno y su propuesta, en contraposición a la de Riccheri,
toria de varones de veinte años, previamente en- grupo –incluyendo a veteranos y conscriptos– y profesionalizado que sirviera a la consolidación permitiría llevar al mínimo tanto el sacrificio de
rolados, a los fines de ser instruidos militarmente como pruebas de la resistencia y la virtud de la de la soberanía del Estado nacional. Un aspecto los ciudadanos como los gastos del Estado, al no
por soldados de línea o veteranos “enganchados”. tropa movilizada (Garaño, 2017). central del proyecto de Riccheri era la posibilidad
Cura Malal se erigiría como el hito fundante A pesar de estos intentos por darle un sentido de hacer de cada ciudadano un potencial soldado
de la conscripción forzada en Argentina (Garaño, positivo a la experiencia militar, ya en esta eta- listo para entrar en combate cuando el país así lo
2017). La marcha a lo largo de los 32 kilómetros pa temprana podían vislumbrarse algunas resis- requiriera. La sanción de la ley que establecería la
desde la localidad bonaerense de Pigüé hasta el tencias a la conscripción forzosa entre los jóve- obligatoriedad del servicio militar vino justamen-
campamento ubicado en Cura Malal, con todo nes convocados. Así puede leerse, por ejemplo, la te a cubrir esa necesidad3.
el equipo y armamento a cuestas, constituyó el existencia de una figura como la del “personero”,
primer contacto y prueba con el esfuerzo, la re- soldado voluntario que, a cambio de una suma de
sistencia y la disciplina militar. Al finalizar el re- dinero, tomaba el lugar de otro joven que hubie- El servicio militar obligatorio
corrido, los “nuevos soldados” fueron saludados ra salido sorteado y pretendiera evitar el servicio se convierte en ley
y elogiados por su resistencia por el jefe de la 1ª militar. La emergencia de compañías asegurado-
División general Luis María Campos. Comenzaba ras que garantizaban los medios para contratar El 13 de diciembre de 1901 se sancionó la Ley
así la vida en campaña. Finalizada la experiencia, "personeros" da una medida de la difusión de esta N° 4.031 de Servicio Militar Obligatorio. Cono-
los participantes del campamento estaban en mu- estrategia para evitar la conscripción que, sin em- cida por el nombre de su impulsor, la “Ley Ric-
chos casos extenuados y con escaso ánimo por el bargo, tenía un marcado corte de clase. cheri” comprendía a todos los varones argentinos,
riguroso régimen de vida impuesto. Sin embar- Cura Malal ofrecía ya algunos indicios de los nativos o naturalizados, mayores de veinte años
go, no faltaban las estrategias para revestir de un valores que el Estado argentino pretendía inocular de edad, quienes quedaban obligados a cumplir
sentido heroico a la experiencia vivida. El hambre a los jóvenes movilizados. La transmisión de no- con el servicio militar por el término de veinti-
ciones básicas de jerarquía y disciplina era un ob- cinco años. La norma pretendía ser la solución
jetivo clave para los encargados del campamento definitiva al problema del reclutamiento de la tro-
de instrucción, y se realizaba con la esperanza de pa que, como se vio, constituía para el Estado na-
que lo aprendido en el cuartel se trasladara luego cional una fuente de preocupación de larga data.
a la vida civil. El asunto no era menor en un con- 2
Egresado del Colegio Militar en el año 1879. Realizó estudios en
texto donde aumentaba el activismo político de Bélgica y Alemania, lo que favoreció su contacto con el modelo
la clase trabajadora. La “cuestión social” generaba militar prusiano. En 1898 fue director de los Arsenales y poste-
una preocupación creciente en las filas de la clase riormente jefe del Estado Mayor General del Ejército. Viajó nue-
vamente a Europa hasta ser nombrado ministro de Guerra durante
dirigente local, que interpretaba la movilización la segunda presidencia de Julio A. Roca.
obrera como el resultado de la influencia negati- 3
Para más información sobre la reforma del ejército impulsada
Inicio del debate parlamentario del proyecto de ley de Orga-
va que tenían las masas inmigrantes politizadas por Riccheri, ver el primer número de esta colección, Campo de
Desfile por la Avenida de Mayo de los soldados movilizados en nización del Ejército. Fuente: Diario de sesiones de la Cámara
Mayo en la historia política argentina (1901-1943). Disponible en
1896 al regreso de Cura Malal. Fuente: Subfondo Crónica. Fon- sobre el cuerpo social nativo (Suriano, 2000). En [Link]
de Diputados. 25° Sesión ordinaria del 4 de septiembre de 1901.
do Editorial Sarmiento. Biblioteca Nacional Mariano Moreno. Congreso de la Nación Argentina
este marco, la conscripción forzosa comenzaba a po_de_mayo_-_numero_1.pdf
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tener que utilizar una parte del presupuesto mi- gestiones para la compra de un conjunto de te- varacho cubierto por la gorrita de cuarteador de diante el indulto presidencial.
litar para sostener el ingreso anual de los contin- rrenos que se destinaría a la creación de un cam- tranways y que canta solo una milonga compa- La nota ilustraba uno de los principales pun-
gentes de conscriptos de veinte años que, además, po de ejercicios y maniobras militares7. “Campo dre” como para “el rubiecito de reloj y galerita, de tos de tensión que atravesaban al SMO. Durante
eran constituidos por ciudadanos sustraídos del de Mayo” fue el nombre que se le dio al extenso ojos celestes descoloridos y mofletes flojos”10. La el período en que prestaban servicio, los cons-
trabajo y, por ende, de la producción nacional y predio que el Ejército Argentino adquirió dentro frase, que tenía más de declaración de intenciones criptos salían del ámbito civil y adquirían estado
la riqueza pública4. Por su parte, los defensores de la jurisdicción del entonces partido de Gene- que de realidad, daba cuenta de la misión integra- militar, quedando sometidos al Código de Justicia
del proyecto del SMO afirmaban que la forma de ral Sarmiento, en la zona noroeste del conurbano dora que se esperaba cumpliera la conscripción. Militar (CJM). Los modos en que este se aplicaba
reclutamiento propuesta por la nueva ley sería en bonaerense. Durante los años que siguieron al Pocos meses después de su creación, Campo dependían de los pareceres de los oficiales inter-
realidad más económica que el modelo de solda- establecimiento del SMO, distintas unidades mi- de Mayo era noticia a propósito de lo sucedido vinientes en cada sumario, con la arbitrariedad
dos “enganchados”. No obstante, el argumento de litares se instalaron en la guarnición, que pronto con un conscripto. En su edición del 25 de enero que eso suponía. Por tal motivo, la publicación
fondo de Riccheri era que, mientras el proyecto se convertiría en una de las más poderosas del de 1902, Caras y Caretas publicó el artículo titu- se inclinaba hacia una postura contraria a la pena
encabezado por Capdevila instruiría militarmen- país y protagonista asidua de la historia política lado “La Tragedia del Campo de Mayo. El soldado de ejecución recaída sobre el soldado Sosa, cues-
te a diez mil jóvenes, el suyo permitiría alcanzar nacional8. Año tras año, pasarían por Campo de Sosa en sus veinticuatro horas de capilla”11. Allí se tionando la interpretación y aplicación del CJM
los cien mil ciudadanos-soldados en un plazo de Mayo miles de conscriptos para formarse en dis- narraba con lujo de detalles el caso del soldado que se había verificado en este caso. La posición
diez años5. tintas armas y especialidades. Evaristo Sosa, quien había sido juzgado y conde- de Caras y Caretas dejaba entrever el cambio de
Los argumentos a favor del SMO tuvieron un Para fundamentar la obligatoriedad del cum- nado a muerte por la tentativa de asesinato de un época donde ya no se estaba en presencia del vie-
apoyo explícito en el mensaje presidencial que plimiento de la conscripción, la Ley N° 4.031 se oficial, para ser salvado a último momento me- jo ejército compuesto de “elementos ingoberna-
acompañó la presentación del proyecto de ley apoyaba en el artículo 21 de la Constitución Na- bles”, sino ante uno de ciudadanos. Asimismo, lo
Caras y Caretas, 2 de enero de 1902 (citado en Sillitti, 2018).
10
en la Cámara de Diputados. Allí, Roca destacó cional, donde se establece que “todo ciudadano Caras y Caretas. Año V, N° 173, Buenos Aires, 25 de enero de
11 acontecido en el recientemente adquirido campo
la importancia de la conscripción forzosa para la argentino está obligado a armarse en defensa de 1902. de maniobras ponía sobre la mesa la importancia
defensa nacional. Para empezar, posibilitaría una la Patria y de esta Constitución, conforme a las
rápida y eficaz movilización de fuerzas militares leyes que al efecto dicte el congreso y a los decre-
para, eventualmente, pasar del momento de paz tos del Ejecutivo Nacional”. En sintonía con este
al de guerra. Por otra parte, en términos más am- pasaje del texto constitucional, la flamante norma
plios, el texto legal otorgaba especial atención a disponía en sus primeros dos artículos que “todo
la contribución que la instrucción militar brinda- argentino debe el servicio militar personal” y que
ría a la formación del espíritu ciudadano de los “la obligación del servicio militar es igual para to-
soldados6. Esto último se vinculaba con la con- dos y tendrá una duración de veinticinco años”9.
cepción del SMO como un vector de la nacionali- Sobre esta cuestión se explayó, poco tiempo des-
zación de una población sumamente heterogénea pués de la sanción de la ley, la revista Caras y Ca-
en cuanto a sus orígenes, lo que constituía un pro- retas, de considerable circulación en la época. En
blema de primer orden en la agenda de gobierno su edición del 4 de enero de 1902, la publicación
de la época. señalaba que el SMO era tanto para “el negrito vi-
Además de lo que suponía a nivel financie-
ro, el aumento de la cantidad de soldados que 7
El art. 128 de la Ley N° 4.031 habilitaba la posibilidad de utilizar
conllevaba el establecimiento del SMO reque- el 40% de los fondos provenientes de la tasa militar (impuesto es-
ría generar las condiciones adecuadas para su pecial que debían pagar anualmente todos los ciudadanos de entre
veinte y cuarenta y cinco años exceptuados legalmente del servicio
adiestramiento. La cuestión, que no pasó des- militar) a los fines de destinarse a construcciones militares y ad-
apercibida para Riccheri, fue contemplada en quisición e instalación de campos de maniobras. Además, el art.
otra normativa. Sancionada un mes antes de la 130 instaba al Poder Ejecutivo Nacional a establecer campos de
maniobra, cuarteles y polígonos de tiro dentro de cada región mi-
entrada en vigencia de la conscripción forzosa, litar con el objetivo de poder realizar la instrucción táctica de las
la Ley N° 4.005 autorizaba al PEN a iniciar las diversas armas. Todas las cuestiones señaladas hasta aquí permi-
ten abonar a la idea de que la Ley del Servicio Militar Obligatorio
abarcó una cantidad de aristas en pos de las transformaciones de
4
Diario de sesiones de la Cámara de Diputados. 25° sesión ordina- la fuerza terrestre que exceden el mero fenómeno del reclutamien-
ria del 4 de septiembre de 1901. to y la convierten en una ley orgánica del ejército.
5
Diario de sesiones de la Cámara de Diputados. Continuación de 8
Esta cuestión se encuentra desarrollada en el primer número de
la 25° sesión ordinaria del 5 de septiembre de 1901. la colección Investigar Campo de Mayo, Campo de Mayo en la his- Cobertura de prensa de los preparativos en Campo de Mayo para ejecutar la condena contra el soldado Sosa, salvado a último mo-
6
Diario de sesiones de la Cámara de Diputados. Continuación de toria política argentina (1901-1943). mento por el indulto presidencial. Fuente: Caras y Caretas. Año V, N° 173, 25 de enero de 1902. Colección Campo de Mayo. Archivo
la 19° sesión ordinaria del 29 de julio de 1901. 9
Arts. 1 y 2 de la Ley N° 4.031/1901 de Servicio Militar Obligatorio. Nacional de la Memoria
16 17
de consolidarlo como espacio ejemplar del buen período de un año (dos años si era en la marina) quirido bajo banderas14. cripción forzosa vinculada a la pedagogía de ma-
funcionamiento del nuevo y moderno ejército del o tres meses, previo sorteo y dentro de la cantidad Del fragmento citado se desprende que, para sas. La institución se integró decididamente al
servicio militar obligatorio, civilizado y profesio- estipulada por la ley de presupuesto. “En adelan- los partidarios de la conscripción forzada, sus esfuerzo del Estado argentino por educar a una
nalizado: “¿Qué pensar de la incorrección enorme te, las filas del Ejército Argentino estuvieron for- “beneficios sociales” eran tan importantes como población con altos niveles de analfabetismo y
de ese primer proceso formado sobre el tambor, madas por un cuadro permanente engrosado por sus aportes en el plano militar. En un escenario con una importante cuota de inmigración. El ob-
como si en vez de ocurrir el hecho en el Campo contingentes anuales de soldados-ciudadanos”13 donde el pensamiento higienista ganaba adeptos, jetivo era, a través de la práctica educativa formal,
de Mayo, se tratara de un campamento ajeno a la (Potash, 1971: 17). el SMO era visto como una escuela de moralidad, estimular la responsabilidad cívica y el amor a la
jurisdicción ordinaria?”12. La revista ponía el foco Todo este proceso de reforma militar se veía disciplina y cultura que permitiría fortalecer la patria de los jóvenes conscriptos. Sobre esta “vo-
para entender lo hecho por el conscripto en el tipo atravesado por las pretensiones de “progreso” que débil conciencia cívica de los jóvenes –muchos de cación pedagógica” explícita del SMO, que se ex-
de relaciones que se forjaban entre superiores y albergaba la clase dirigente argentina, que se ha- ellos inmigrantes– y contrarrestar su inclinación presó a través de la puesta en funcionamiento de
subordinados durante la experiencia compartida cía eco de los discursos que circulaban por distin- a distintos tipos de vicios o a ideologías políticas numerosas escuelas militares en distintos puntos
en el cuartel, denunciando los permanentes mal- tas latitudes durante la época. La profesionaliza- contrarias a los intereses de la clase dirigente ar- del país, avanzará en detalle el próximo apartado.
tratos hacia los segundos. ción de las Fuerzas Armadas y la nacionalización gentina, como el anarquismo y el socialismo. Jus-
Para llevar a la práctica lo que la Ley N° 4.031 y educación de los ciudadanos argentinos con vis- tamente de estas dos corrientes, caracterizadas
prescribía, fue necesaria una reestructuración del tas a lograr la integración social y la obediencia por un fuerte antimilitarismo, provendrían algu- Educar a los conscriptos
arma terrestre que, en adelante, se organizó en a la autoridad establecida eran instrumentos que nas de las principales críticas al SMO durante las
ejército de línea, guardia nacional (veintiocho a se entendían idóneos para llevar a la Argentina al primeras décadas del siglo XX, de las que queda Como quedaba en evidencia en los debates
cuarenta años de edad) y guardia territorial (hasta nivel de los estados modernos de la época. Esta registro en la prensa partidaria (Suriano, 2001; parlamentarios previos a la sanción de la ley, el
los 45 años de edad). El ejército de línea quedó impronta civilizatoria, de un ejército que además Manzoni, 2018). proyecto del SMO contenía una dimensión pe-
conformado por los oficiales, suboficiales, solda- de para la guerra servía también como “escuela” A pesar de los cuestionamientos y las estrate- dagógica que era inseparable de su faceta propia-
dos voluntarios y todos los ciudadanos de veinte cívica y moral, se apreció también en los debates gias para evitarla, la conscripción forzosa logró mente militar. Con esta pedagogía civilizadora y
a veintiocho años de edad aptos para el servicio del proyecto de ley del SMO. Durante su inter- consolidarse con el correr de las décadas y se nacionalizante, se trazaba como objetivo conver-
militar, siendo esta su característica moderna y vención en este marco, el diputado por la pro- convirtió en un elemento estable del paisaje na- tir a los conscriptos en ciudadanos argentinos im-
novedosa (Rodriguez, 1964). Como contraparti- vincia de Buenos Aires Mariano Demaría (hijo) cional, vehículo de los cambios que las corrientes buidos de un espíritu patriótico. Si bien la escuela
da, el número de soldados voluntarios fue reduci- señaló que: “liberales reformistas” pretendían imprimirle a la también cumplía esta función, al menos desde la
do de 15.000 a 1.800 hombres en tiempo de paz. sociedad argentina (Sillitti, 2018). En ese lapso, sanción de la Ley Nº 1.420 de Educación Común
La ley, además, mantuvo la figura del “personero”, Si salimos de la parte militar y entramos a la par- la normativa relacionada con el SMO sufrió po- de 1884, el ejército asumiría un rol central en la
pero solo permitía permutar entre los conscrip- te civil, si entramos a los beneficios sociales que cas modificaciones significativas, manteniéndose promoción de la conciencia nacional y ciudada-
tos el período de servicio (seis meses/dos años) esta ley del servicio obligatorio ha de producir, nos prácticamente indemne el espíritu originario de na (Rouquié, 1986; Bertoni, 1996; de Privitellio,
a cambio de una paga, lo que generó más de una encontramos con que ellos son inmensos: que no la Ley Riccheri15. Este conjunto de normas más 2010). En un país donde, desde la óptica del Es-
hay escuela de moralidad, que no hay escuela de bien se abocó a lograr una aplicación más eficien- tado central, había todavía dos grandes colectivos
polémica en la época dado que era un recurso li-
disciplina, de cultura, como el servicio obligatorio. por integrar al conjunto nacional –los inmigran-
mitado a los sectores acomodados de la sociedad. te de la Ley Orgánica Militar. Así, por ejemplo, se
Sufren los hombres de nuestra campaña, allí bajo
Con este trasfondo, en 1902 se llevó adelante la determinó qué acciones específicas para evadir la tes europeos (Devoto, 2002) y los indígenas so-
banderas, una verdadera transformación, y eso
primera convocatoria a la clase de 1880. conscripción quedarían bajo la justicia ordinaria brevivientes a las masacres de las sucesivas “Cam-
lo puede decir todo el que haya tomado parte en
A cuatro años de haber sido sancionada la nor- cualesquiera de las movilizaciones que se han rea- y cuáles, en cambio, dentro de la órbita de su ho- pañas al Desierto” (Quijada, 1999)– la formación
ma, se produjo su primera modificación. Median- lizado hasta la fecha. Vienen faltos de cultura, de móloga militar. También se propiciaron avances cívica y moral realizada por el ejército permitiría
te la Ley Orgánica del Ejército N° 4.707 de 1905, preparación, muchos de ellos, con ideas confusas en materia de enrolamiento de ciudadanos y for- inculcar a varones adultos, y mediante ellos, al
puesta en vigencia durante la presidencia de Ma- sobre las diferencias que hay entre patria y gobier- mación del padrón electoral a partir de una base resto de la población, los valores nacionales16. De
nuel Quintana (1904-1906) y la gestión del gene- no, nación y provincia, etc. jurisdiccional a cargo de los registros civiles, lo este modo, se buscaba fortalecer la cohesión del
ral Enrique Godoy a cargo del Ministerio de Gue- Cuando salen del servicio, cuando vuelven a ser que reafirmaba la relación entre las figuras del
rra, se dispusieron dos cambios significativos en otra vez ciudadanos, vuelven más dignificados, ciudadano-soldado y la del elector. 16
Para fines de siglo XIX ya circulaban materiales en los que se
más moralizados, llevando a la vida civil la simien- En este proceso de consolidación del SMO planteaba el papel del ciudadano como servidor de la patria en
el SMO. Uno fue el cambio de edad en la compo- todos los ámbitos de su vida del cual el militar y el paso por las
te de orden, de moralidad, de cultura que han ad-
sición de la reserva del ejército de línea, quedan- también ganó volumen la dimensión de la cons- filas del ejército es sólo uno de ellos. “Siempre que se trate de la
do así afectados los varones hasta los treinta años. educación, hay que tener en cuenta que el ciudadano no solamente
13
El ejército, por su magnitud, era la fuerza que más conscriptos 14
Diario de sesiones de la Cámara de Diputados. 25° sesión ordina- presta servicio a su Patria en la filas del Ejército y en el combate,
Además, la conscripción se redujo temporalmen- recibía. Robert Potash recaba las cantidades de conscriptos autori- ria del 4 de septiembre de 1901, p. 626. sino que la sirve en todas partes, en todos los momentos y en todos
te pasando a ser una obligación a cumplirse por el zados para el Ejército durante la primera mitad de siglo XX. 17.743 15
Entre ellas, se pueden mencionar las leyes N° 8.129/11 de Enro- los actos de la vida pública y privada, ya sea con su ejemplo, ya
para 1920, 22.373 para 1925, 25.079 para 1930, 25.600 para 1931, lamiento General, N° 8.130/11 de Formación del Padrón Electoral, con sus acciones, ya con la enseñanza que les dé a esos hijos que
26.575 para 1932, 104.000 para 1945, 87.273 para 1946, 81.500 N° 8.871/12 de Sistema Electoral, N° 9.686/15 de Excepciones al han de constituir las futuras generaciones argentinas” (Perlinger,
12
Idem. para 1947, 77.500 para 1948, 71.900 para 1949, 68.500 para 1950. Servicio Militar Obligatorio y N° 11.386/26 de Enrolamiento. 1897: 17)
18 19
conjunto social, contrarrestando así la agitación. cuartel, con el ejemplo y guía de sus superiores, se tos, dando cuenta de la centralidad que asumía el
La labor educativa emprendida desde el SMO suponía que el conscripto podría incorporar las tema entre los partidarios del SMO (J.S.C., 1904).
permite apreciar la dimensión productiva de esta enseñanzas necesarias para “derramarlas” a su re- Para 1915, Enrique de Vedia publicó El Conscrip-
institución, que aspiraba a contribuir a la for- greso a la vida civil. De la lectura de algunos de los to, un manual especialmente elaborado para la
mación de identidades y grupalidades (Garaño, materiales destinados a los suboficiales a cargo de enseñanza de contenidos educativos a los solda-
2017). Construir y moldear al ciudadano-soldado la instrucción de la tropa que circulaban en la pri- dos con el fin de “que contribuya a la educación
argentino requería como primer paso educarlo mera década del siglo XX surgen algunos de los intelectual y moral de los conscriptos y de los que
en los valores cívicos sobre los que se fundaba la ítems que pretendían organizar la enseñanza de van a serlo”21. Este aporte a la disminución de los
comunidad política nacional. De hecho, el otor- los soldados conscriptos18. Entre ellos destacan las niveles de analfabetismo que de hecho sucedía,
gamiento de derechos políticos había sido uno de cuestiones relativas al respeto por la jerarquía y aunque no en los niveles que pretendían los de-
los instrumentos esgrimidos por un sector de la la actitud de subordinación, que involucraban las fensores de la conscripción forzosa, era destaca-
clase dirigente como herramienta de integración demostraciones de sumisión a la autoridad y su do en las primeras décadas del siglo XX como un
de la masa de inmigrantes llegados al país (De- reconocimiento por la vestimenta, el saludo ante síntoma del fortalecimiento de la nacionalidad y
voto, 2002). A tono con este clima, en el debate cada superior, la importancia del uniforme del la democracia22.
parlamentario previo a la sanción de la Ley N° soldado, el cuidado del equipo, el aseo e higiene Como los establecimientos educativos civiles,
4.031, el diputado Demaría, citando a un legisla- personal, el cuidado y la limpieza de las cuadras, Valores y objetivos del servicio militar obligatorio desde la
las escuelas militares se regían conforme las dis-
dor francés, expresaba que el SMO conformaría la prolijidad en marchas y maniobras, entre otras. perspectiva de la Revista del Suboficial. Fuente: Revista del posiciones establecidas por el Consejo Nacional
“el ejército del sufragio universal”17. Si bien la ley La insistencia en los beneficios del SMO para Suboficial, Año XII, Nº 1442, octubre de 1930. Biblioteca del de Educación (CNE), situación a la que prestaban
Círculo Militar.
que establecería el voto universal, secreto y obli- infundir disciplina en la población se puede ver su acuerdo las autoridades militares. En la prác-
gatorio masculino se sancionaría recién en 1912, en muchos documentos de la primera mitad del tica, sin embargo, esto generaba tensiones entre
ya entonces se planteaba el aporte que podría te- siglo XX, como aquellos incluidos en la Revista moral” que los jóvenes conscriptos llevarían con- ambas instituciones ya que, mientras las primeras
ner la conscripción forzada a modelar las mentes del Suboficial, publicación institucional creada en sigo luego de la experiencia del cuartel. El sen- privilegiaban la alfabetización y los contenidos
de los futuros electores (Rouquié, 1986). 1919 para la capacitación de los suboficiales. Así timiento del deber, entendido en términos pa- escolares, las segundas priorizaban la instruc-
La experiencia del SMO, además, ponía en jue- lo recoge un artículo incluido en un ejemplar de trióticos pero también profesionales y morales, ción del soldado con miras a la vida en el cuartel
go un tipo específico de vínculo para quienes la diciembre de 1930: constituía otro de los beneficios que, según la pu- y en el campamento militar (Soprano, 2022). En
atravesaban. En particular, esto se hacía patente blicación destinada a los suboficiales del ejército, un artículo publicado en la Revista del Suboficial
en las relaciones entre oficiales y conscriptos. A En el cuartel se lleva una vida metódica, saludable, impondría la conscripción forzosa en los jóvenes. en el año 1927, el sargento Ismael Pérez critica-
comienzos del siglo XX, los segundos eran per- en la que las comidas, trabajos, ejercicios y descan- Otra de las cuestiones que intentó abordarse des- ba que la alfabetización de los conscriptos dentro
cibidos en el ámbito castrense como civiles y, sos están reglados para producir en los jóvenes el de la institución del SMO fue la alfabetización de del cuartel estuviese a cargo de preceptores de-
también, como extranjeros a naturalizar y civili- mayor aprovechamiento. pendientes del CNE, “empleados de reparticiones
la población de conscriptos. Esta labor se enmar-
Para aquellos que hasta su juventud llevaron una
zar. Esto aumentaba la tradicional distancia que caba en el esfuerzo estatal para intervenir en la extrañas a la nuestra”, cuando era una tarea que
vida desordenada, sin método, un año de cuartel,
imponía la jerarquía militar con los oficiales en formación educativa de los sectores subalternos, podían asumir los propios militares23. Su crítica
de vida sana, les muestra los beneficios que reporta
la cúspide, a la cual se le sumaba un sentimiento no sólo a su organismo sino también a su carácter, que había cobrado un impulso decisivo con la ponía en cuestión la necesidad misma de los es-
de superioridad moral por sobre los conscriptos. a su espíritu en general, y así experimentando en sanción de la Ley de Educación Común en 1884 pecialistas en pedagogía para cumplir con el ob-
Esta superioridad se asentaba en ciertas marcas carne propia el cambio, muchas veces al reintegrar- (Sillitti, 2018). Justamente, el artículo 11 de dicha jetivo que se trazaban los establecimientos educa-
visibles y en normas y costumbres que regulaban se a la vida ciudadana, arreglan su vida a las nuevas norma disponía: tivos militares:
los vínculos entre superiores y subordinados: “los normas adquiridas en las filas19.
signos externos de la jerarquía, así como una ri- Se establecerán las siguientes escuelas especiales de
gurosa disciplina, hacen particularmente fuerte y La salud física y la rutina ordenada que pro- enseñanza primaria. (...) Escuelas para adultos, en 21
De Vedia, E. El Conscripto. Texto completo para las escuelas de
llamativo el dominio militar sobre el conscripto” movía el SMO aparecían asociadas a una “salud los cuarteles, guarniciones, buques de guerra, cár- adultos y grados superiores de la escuela primaria. Buenos Aires:
celes, fábricas y otros establecimientos donde pue- Educación Nacional, 1915.
(Rouquié, 1986: 85). 22
Munilla, E. La defensa Nacional. Ideas y conceptos que inspiran.
La cuestión de la disciplina y la obediencia al 18
Cfr. Inspección de Artillería e Ingenieros. Cartilla sobre instruc-
da encontrarse ordinariamente reunido un número, Buenos Aires: Librería "La Facultad" de Juan Roldán, 1916.
ciones internas para conscriptos de artillería. Buenos Aires, 1906; cuanto menos, de cuarenta adultos ineducados20. Revista del Suboficial. “El maestro que le corresponde al solda-
superior es central para poder abordar el fenóme-
23
Inspección de Caballería. Programa para las instrucciones teóricas do”. Año IX, N° 104, agosto de 1927, pp. 20-21. Dicho artículo
no militar y más precisamente del SMO. Con la y prácticas de los voluntarios y conscriptos de un año en el Arma de consignaba la existencia de 5.113 conscriptos analfabetos y 1.821
Algunas publicaciones de la época, tanto mi-
experiencia adquirida en la vida cotidiana en el Caballería. Buenos Aires, 1906; Inspección de Caballería. Manual semianalfabetos para el año de publicación de la revista. Para tener
cartilla para clases, soldados y conscriptos de caballería. Buenos Ai- litares como civiles, se encargaban de resaltar los una dimensión de estos números, vale la pena leerlos a la luz de
res, 1907. éxitos obtenidos en la instrucción de analfabe- los datos recogidos por Potash (1971) sobre el total de conscriptos
17
Diario de sesiones de la Cámara de Diputados. 25° sesión ordina- 19
Revista del Suboficial. “Los beneficios de la conscripción”. Año autorizados para el ejército para los años 1925 y 1930: 22.373 y
ria del 04 de septiembre de 1901, p. 623. XII N° 144, diciembre de 1930, p. 54 20
Ley Nº 1.420 de Educación Común. 8 de julio de 1884. 25.079, respectivamente.
20 21
No niego sus méritos de maestros, y su muy buena ciado a un determinado tipo de masculinidad que
preparación; pero ¿cualquier veterano como yo, que pretendía hacer de los jóvenes ingresantes “hom-
sabe hasta lo que sueña un soldado, no está en con- bres viriles”. El suboficial como educador
diciones de enseñar en la escuela, el primer paso al Las primeras manifestaciones de este ideal de
analfabeto?... ¿Qué suboficial de nuestra época no
masculinidad que se pretendía promover desde el
es capaz de enseñar los primeros rudimentos para
SMO entroncaron con los debates entre militaris- El suboficial era el miembro de las Fuerzas Ar- era, según un artículo de la Revista del Suboficial
leer, escribir y hacer las cuatro operaciones funda-
mentales de la aritmética, a un grupo de soldados?24 mo y antimilitarismo que atravesaron a la Argen- madas que estaba en contacto más directo con de diciembre de 1923, una característica que pro-
tina de finales del siglo XIX y comienzos del XX, los conscriptos, compartiendo el día a día en el vocaría en los jóvenes soldados admiración por
Lejos de circunscribirse a las primeras décadas en un contexto de disputas limítrofes con Chile y cuartel. La proyección de su figura que hacía la su capacidad de educador e instructor v.
del siglo XX, la disposición de las Fuerzas Armadas expansión imperialista europea. En este escena- institución castrense era la de una suerte de guía Para cumplir con los objetivos que le asig-
a contribuir a la erradicación del analfabetismo se rio, la conscripción forzosa se presentaba como la de los jóvenes que atravesaban el SMO. Entre las naba la institución castrense, el suboficial debía
proyectó a lo largo de la centuria. Su pervivencia herramienta más eficaz para materializar ese ideal condiciones de ingreso a la Escuela de Suboficia- apuntar a ser querido y respetado por sus subor-
se aprecia, por ejemplo, en el Reglamento para las de masculinidad forjado en torno a la noción de les del Ejército en Campo de Mayo en la década dinados, a la vez que firme en el mando, y poder
Escuelas primarias anexas a las Fuerzas Armadas virilidad. El privilegio económico, la autonomía, de 1930, se requería a los candidatos energía, transmitir las virtudes militares de abnegación,
del año 195425. El documento disponía que con el cobro de un salario, la superioridad sobre las abnegación y sentimiento del deber para asumir valor y honor. En otras palabras, como sostenía
un mínimo de 15 conscriptos analfabetos, los mi- mujeres y, por supuesto, la heterosexualidad eran una “carrera para hombres capaces y decididos y el general Munilla, era necesario que “demuestre
nisterios militares podían solicitar al Ministerio nociones claves de esta construcción. La contra- no para débiles y timoratos”i. Un artículo publi- capacidad para ser, al mismo tiempo, el camarada
de Educación la creación de escuelas primarias en cara de estos valores eran los voceros del antimili- cado en la Revista del Suboficial en noviembre de de sus soldados y el maestro de su escuadra, de su
sus unidades. Asimismo, entre las obligaciones de tarismo, encarnados en distintas expresiones de la 1925 lo presentaba como el encargado de garan- grupo o de su sección”vi. El artículo “El suboficial
los Jefes de Unidades se incluía “adoptar las me- izquierda política de la época, quienes eran repre- tizar la aclimatación de los reclutas, procedentes maestro del soldado”, incluido en el ejemplar de
didas pertinentes para que los soldados dispon- sentados como cobardes, afeminados y aniñados. del mundo civil, a las reglas y costumbres milita- la Revista del Suboficial de febrero de 1926, hacía
gan del tiempo necesario para practicar ejercicios Este ideal de masculinidad que se promovía res: “la primera tarea del suboficial debe ser fami- hincapié en la tolerancia y “buenas costumbres”
de lectura y escritura”, bajo la premisa de que “lo desde el SMO aparecía también relacionado al liarizar al ciudadano con la vida de cuartel”, sen- que debía desplegar ante sus subordinados para
más urgente es enseñar a leer y escribir a los que sufragio universal. Adiestramiento militar y voto tenciaba el documentoii. Su deber era, en razón de fortalecer su autoridad, al tiempo que advertía
ingresen sin ninguna instrucción”26. Como en las aparecían en este contexto como elementos com- su proximidad con los conscriptos, transmitirles que la facultad de mando arbitraria, “desprovista
etapas formativas del Estado nación, el cuartel y plementarios que reforzaban el ideal del “buen los valores patrióticos y militares que pretendía de inteligencia y razón”, provocaba el espíritu re-
la escuela se presentaban como dos instrumentos ciudadano”. El primer punto de contacto se daba inculcarles el SMOiii. belde del soldadovii.
para la educación de los jóvenes en los rudimen- porque el enrolamiento militar servía de base a Al suboficial se le exigían una serie de aptitu- Finalmente, también recaía en el suboficial la
tos básicos de la ciudadanía. la conformación de los padrones electorales. Am- des morales, de conocimiento, comportamiento misión de desterrar el temor a castigos de diver-
bas cuestiones se retroalimentaban a la par que y habilidades que le permitieran llevar adelante so tipo con el que muchos conscriptos llegaban
mantenían la exclusión de la mujer tanto del ám- la tarea fundamental de instrucción del soldado. al SMO. La mirada general sobre los suboficia-
La construcción de “hombres viriles” bito militar como del electoral: “las figuras del Desde la perspectiva institucional, se pretendía les que traían los nuevos soldados los asociaban
elector y el guerrero delineaban los contornos de que el suboficial fuera una persona culta moral e a un ejercicio de mando autoritario, arbitrario e
Además de una herramienta para la naciona- un ideal de masculinidad cívica que conectaba el intelectualmente, de ahí la “confianza que la su- incuestionable. Según un artículo de 1920, para
lización de los jóvenes y la creación de ciudada- espacio público con el ámbito doméstico” (Sillitti, perioridad y el Estado han puesto en él, como co- avanzar en la tarea fundamental de “inculcar el
nos-soldados, el SMO era el ámbito de una par- 2018: 272). laborador del Oficial, como maestro del soldado, patriotismo en el corazón del soldado”, el subofi-
ticular experiencia de socialización masculina, Tanto la escuela como el cuartel eran espacios como encarnación viva del espíritu militar y na- cial debía apelar más a la diversión de los reclutas,
que forjaba lazos de compañerismo al tiempo que concebidos para educar y modelar el “carácter de cionalista del país”iv. Esta superioridad intelectual a través de consumos culturales como el teatro o
transmitía nociones de moral y disciplina. En esta los varones”. En 1931 aparecía publicado en la del suboficial tanto en materia civil como militar música en el transcurso de las fiestas patrias, que
línea, el paso por la conscripción se configuraba Revista del Suboficial un artículo donde se afir- a los castigosviii.
maba que
i
Escuela de Suboficiales del Ejército. Programa y condiciones de in-
como un rito de pasaje de la niñez a la adultez a greso (Remisión gratis). Década de 1930. v
Revista del Suboficial. “Educación civil y militar”. Año V, N° 60,
partir de la convivencia entre los jóvenes soldados ii
Revista del Suboficial. “Caballería. Guía de Instrucción. Progra- diciembre de 1923, p. 12.
conscriptos y los veteranos. Este pasaje venía aso- los cuarteles, como las escuelas, educan y reforman mas y Directivas”. Año VII, N° 83, noviembre de 1925, p. 29. vi
Munilla, E., 1916. Op. cit.
el carácter de los varones. Anualmente se renueva iii
Revista del Suboficial. “El deber militar”. Año II, N° 23, noviem- vii
Revista del Suboficial. “El Suboficial maestro del soldado”. Año
la falange de esa juventud que entra a ocupar las bre de 1920, p. 527. VIII, N° 86, febrero de 1926, p. 5.
24
Idem iv
Revista del Suboficial. “El Suboficial maestro del soldado”. Año viii
Revista del Suboficial. “Medio práctico para inculcar el patriotis-
25
Ministerio de Educación de la Nación, Reglamento para las Es- líneas que ya marcaron el rumbo de los otros. Y, VIII, N° 86, febrero de 1926, p. 5. mo”. Año II, N° 22, octubre de 1920, pp. 499-501.
cuelas primarias anexas a las Fuerzas Armadas. 1954. Disponible es así que por los cuarteles van pasando las juven-
en [Link] . tudes, como los infantes por los colegios, donde,
26
Ibidem, p.31.
22 23
lástima es decirlo, muy poco se les inculca el cla- vas camadas de jóvenes que se sumaban al SMO, Fischer fue un verdadero héroe aunque herido Durante su primer gobierno (1946-1952), con
ro y verdadero concepto de la conscripción. Parte como se puede ver en un artículo de la Revista severamente podía haberse retirado a un sitio el recuerdo de la Segunda Guerra Mundial toda-
esencial esta, que debiera figurar en los programas del Suboficial de 1931. Para darle mayor cercanía protegido, se mantuvo en su sitio en la parte más vía fresco, Perón promovió una serie de cambios
de enseñanza, preparando así a los niños en los con los lectores esperados, el discurso institucio- expuesta de la línea de fuego. Hasta el último sus en materia de defensa que se condensaron en la
conocimientos útiles que les harían más fáciles las pensamientos eran con su Regimiento y sus últi-
nal aparecía bajo el formato del recuerdo de un ex Doctrina de Defensa Nacional (DDN). Si bien
instrucciones del Gran Mañana. En efecto: gran mas palabras al Teniente Schweizer fueron “Viva el
conscripto del Regimiento N° 2 de Infantería que durante este período el SMO no sufrió modifica-
mañana ese en que los niños de hoy entren a los 10 de Caballería”31.
cuarteles con un carácter ya formado para la doc- había integrado una de las unidades movilizadas ciones específicas en cuanto a su dinámica y fun-
trina de las armas27. con motivo de la “Semana Trágica” de enero de Conforme el arma terrestre aumentaba su inje- cionalidad, sí fue integrado en una mirada global
1919. Orgulloso, rememoraba: rencia en la vida política interna, los conscriptos sobre el rol de las Fuerzas Armadas y de toda la
Una década después, esta concepción del cuar- se vieron también envueltos en algunas intento- ciudadanía en materia de defensa y desarrollo
tel como escuela seguía presente en los artículos Éramos los muchachos de la clase heroica, los del productivo nacional. En sintonía con tendencias
97; los que marcharon disciplinados como ningu-
nas golpistas que encabezó el ejército, como la
que circulaban en la revista El Soldado Argentino, que tuvo lugar contra el presidente Ramón Cas- militares reinantes en Europa y otras partes del
nos, para imponer el respeto a la soberanía de la mundo, se trataba de que la preparación para la
publicación militar que nació en 1921 y estaba Nación; aquellos muchachos a quienes el pueblo tillo en junio de 1943. En esa ocasión, una nutri-
destinada a los soldados conscriptos. El cuartel da columna compuesta de oficiales, suboficiales defensa se desarrollara en tiempos de paz. Bajo
aplaudió con entusiasmo, vencidas las desgraciadas
era presentado como una escuela de virtudes vi- y conscriptos partió desde Campo de Mayo con el precepto de la “nación en armas”, se orienta-
intentonas de la fatal ‘Semana de Enero’; los mis-
riles que abordaba a los jóvenes luego del difícil mos que sobre las máquinas ferrocarrileras llevaron destino a la Casa Rosada. Al ingresar a la Capital ba la disposición de todas las fuerzas y recursos
período de la adolescencia, lo que les permitiría la tranquilidad y el orden a los pueblos convulsio- Federal, un grupo avanzó por el norte de la ciu- materiales, productivos y humanos de la nación
regresar a la vida civil munidos de la experiencia nados por huelgas y motines anarquistas, los mis- dad y pasó por el frente de la Escuela de Mecánica ante un posible conflicto bélico. La expresión
del sacrificio, deber, heroísmo, disciplina, subor- mos flagelados por la ‘gripe’ en su funesta aparición de la Armada (ESMA). Allí comenzó un enfren- normativa de la DDN fue la Ley N° 13.234 de Or-
dinación y camaradería propia de los varones durante las maniobras que realizábamos en Campo tamiento, ya que la institución permanecía leal ganización de la Nación para Tiempo de Guerra
adultos: “entró al servicio militar siendo un niño de Mayo30. sancionada en el año 1948, que encontraba su ba-
al presidente Castillo. La escaramuza dejó como
grande. Sale de las filas convertido en un hom- saldo, además de varios heridos, algunos muer- samento en la “hipótesis de conflicto” interestatal
bre”28. Como señalaban las palabras dirigidas a Los conscriptos de Campo de Mayo se vieron de enfrentamiento con Chile o Brasil33.
tos entre los que se contaban los conscriptos Julio
los soldados de la clase 1923 al finalizar su servi- involucrados en otro de los grandes episodios La etapa abierta en 1943 se caracterizó por un
Ricardo Legee y Héctor José Pazos, ambos de la
cio militar obligatorio, retornarían a sus hogares represivos de la primera presidencia de Hipóli- crecimiento de las Fuerzas Armadas en términos
clase 192232.
“a forjar con las armas de la paz la grandeza de to Yrigoyen (1916-1922), la llamada “Patagonia de recursos y hombres. El presupuesto de defensa
este país de hombres buenos, a quienes Dios ben- Trágica” de 1921-1922. Como cabecera de la 2ª se incrementó y buena parte de estos ingresos se
dice porque jamás merecieron el reproche de los División, la guarnición tuvo un protagonismo ex- abocaron al reclutamiento34. En lo que respecta
El servicio militar obligatorio en los años
que sólo saben llorar como mujeres, los que no cluyente en la represión a las huelgas de los tra- al SMO, esto se tradujo en un crecimiento sig-
del peronismo
fueron capaces de defender como varones”29. bajadores rurales de Santa Cruz, que dejó como nificativo del número de conscriptos, que pasó
saldo miles de muertos y otros tantos detenidos. de 35.000 en 1937 a 104.000 en 1945. La guerra,
La “Revolución de junio”, como se conoció al
A la cabeza de las acciones estuvo el Regimiento
golpe de Estado de 1943, abrió el camino en la po-
Conscriptos en la primera línea de fuego N° 10 de Caballería “Húsares de Pueyrredón”, con
lítica a una nueva camada de militares nucleados 33
Se llama “hipótesis de conflicto” a aquellos escenarios de posi-
asiento en Campo de Mayo y comandado por el bles enfrentamientos para los que se equipan y preparan las fuer-
en el Grupo de Oficiales Unidos (GOU). Entre
La pedagogía cívica y moral sobre los cons- teniente coronel Héctor B. Varela. Además de los zas armadas.
ellos se encontraba el entonces coronel Juan Do- 34
Durante toda la década de 1930 el número de efectivos del ejér-
criptos se desarrollaba en paralelo a su empleo oficiales y suboficiales, el contingente –trasladado
mingo Perón, quien desde la Secretaría de Trabajo cito se había incrementado paulatinamente. Para 1937, la fuerza
por parte del ejército como fuerza de choque en la a la zona de conflicto por vía marítima– estaba terrestre contaba con 2.663 oficiales, 7.000 hombres de tropa y
y Previsión Social promovió una serie de reformas
represión de la protesta social. Desde la perspec- compuesto por jóvenes conscriptos. El día 20 de 35.000 conscriptos, mientras que al llegar a 1940 las cifras ofrecían
sociales que le granjearon el apoyo de la clase tra- un total de 2.906 oficiales, 11.372 suboficiales y 37.120 conscrip-
tiva castrense, los conscriptos que se enfrentaban diciembre de 1921, en la estación Tehuelches, se
bajadora. Con ese respaldo social, Perón no solo tos. Para el año 1942 comenzaban a evidenciarse los efectos de
a la movilización de los trabajadores cumplían produjo uno de los tantos choques con los obre- la Segunda Guerra Mundial: 3.274 oficiales, 14.959 suboficiales
sorteó la persecución de un sector de sus cama-
con el deber patriótico que todos los ciudadanos ros en huelga. En esa oportunidad resultó muerto y 48.500 conscriptos en servicio (Oyarzábal, 2001). En 1945 el
radas de armas que lo veían como una amenaza a Ejército tuvo una fuerza global autorizada de 138.000 hombres e
debían a la nación. Esa imagen era la que el Ejér- el conscripto Pablo Fischer, herido de un balazo
sus ambiciones políticas, sino que además alcanzó incorporó alrededor de 104.000 conscriptos. Al año siguiente, su
cito Argentino pretendía difundir entre las nue- en la cabeza. El diario de guerra de la unidad re- número se redujo a 87.000 conscriptos, sosteniéndose los niveles
la Presidencia de la Nación en junio de 1946, car-
flejó el hecho destacando el sentido patriótico de de suboficiales, voluntarios y personal superior, lo que aglutinaría
27
Revista del Suboficial. “La conscripciones del porvenir”. Año go en el que se mantendría durante nueve años. unos 125.000 hombres. “En 1952, siete años después de la finali-
XIII, N° 148, abril de 1931, p. 2.
las acciones del soldado fallecido: zación del conflicto, el ejército sólo contaba con cerca de 80.000
28
El Soldado Argentino. "El servicio militar y alguna de sus venta- 31
Regimiento N° 10 de Caballería “Húsares de Pueyrredón”. Cam- hombres de tropa (77.432) y 5.520 oficiales; se estaba lejos del pe-
jas". Año XXIV, N° 509, marzo de 1945, p. 28. paña de Santa Cruz. Resumen General 1921-1922. Serie Diarios queño ejército de épocas de paz que, en 1931, incorporaba 27.715
29
El Soldado Argentino. “A los viejos soldados”. Año XXIV, N° 509, Revista del Suboficial, “Mi primer discurso. Recuerdos de la
30
de Guerra. Servicio Histórico de Ejército, fs.3. conscriptos y contaba con 1.935 oficiales combatientes” (Rouquié,
marzo de 1945. conscripción”. Año XIII, N° 152, agosto de 1931. 32
Ejército Argentino. Boletín Militar Nº 12.330. 13 de junio de 1943. 1986b: 77).
24 25
y luego la amenaza de una nueva conflagración ta El Soldado Argentino, que por estar destinada el proyecto institucional del SMO. No obstante,
mundial, actuaron como telón de fondo de este a los conscriptos tenía, además, llegada a un seg- el advenimiento de la Guerra Fría y, en el plano
incremento del financiamiento y los efectivos mento importante de la sociedad civil con una local, el golpe de Estado contra Perón, estimula-
castrenses (Potash, 1985b; Rouquié, 1986b). Fue tirada promedio de 70.000 ejemplares (Cornut, ron algunas transformaciones en el modo en que
sintomático de este estado de situación que, du- 2021), fue una herramienta clave en la estrate- las Fuerzas Armadas entendían su relación con la
rante su gestión como ministro de Guerra (1944- gia de comunicación institucional. En estos años, vida política y el mundo civil. El desembarco de
1946), Perón ordenase el llamado de toda la clase la revista se vio poblada de noticias y contenidos la doctrina contrainsurgente en Argentina y una
de veinte años a cumplir la conscripción por vez con fines propagandísticos que abordaban la ac- serie de cambios profundos en materia social y
primera desde la implementación del SMO (Po- ción decidida del Estado argentino en el campo cultural modificaron sensiblemente las priorida-
tash, 2001). de la defensa, la infraestructura, las actividades des y preocupaciones castrenses. Como se verá
Durante el peronismo, los conscriptos conti- productivas y las relaciones internacionales. en el próximo capítulo, estos cambios impacta-
nuaron siendo vistos como el nexo entre civiles y Para mediados del siglo XX ya estaban con- ron en las representaciones del SMO y de los pro-
militares. A través de ellos se pensaba que podía solidadas las bases sobre las cuales se asentaba pios conscriptos.
materializarse la unidad entre el pueblo y el ejér-
cito como “escuela de virtudes” y, así, abonar a la
construcción del “gran edificio de la nacionalidad”
35
. En este esquema se inscribían, por ejemplo, las
celebraciones del Día del Reservista, donde se
conmemoraba el paso de cada camada de civiles
por el cuartel. La revista El Soldado Argentino des-
cribió la jornada de 1945 en estos términos:
XXVI, N° 521 y 522, marzo y abril de 1946. Presidencia de la Nación. Con una extraordinaria concentración y
36
El Soldado Argentino. “Más de 2.000.000 de reservistas desfi- desfile cívico-militar celebrose el Día del Reservista, 11 de diciembre
laron el 10 de Diciembre en la República”. Año XXIV, N° 509, de 1949. Caja 473. Fondo de la Secretaría de Medios de la Nación.
marzo de 1945. Archivo Nacional de la Memoria. Argentina . Informe oficial Acto del Día del Reservista 1949. Fuente: Fondo Secretaría de Medios de la Nación. Archivo Nacional de la Memoria.
26 27
Llevar la conscripción al hogar: los álbumes de
recuerdo del servicio militar obligatorio
Desde los primeros tiempos del SMO, las fo- la localidad de cada uno, que es verdaderamente lo
tografías constituyeron una herramienta fun- que se debe buscar, porque el ambiente popular en
damental para fijar en imágenes aquellas ex- ciertas regiones de la República es contradictorio al
periencias y valores adquiridos por los jóvenes prestigio del Ejército, y la misión de todo soldado es
conscriptos en el cotidiano del cuartel. Con el procurar que este último sobrepase el alto nivel que
objetivo de que el soldado se llevara a su hogar un buen ciudadano debe conseguir”i.
una síntesis visual de su paso por la conscrip-
Del análisis de la documentación históri-
ción, extendiendo así la influencia del universo
ca surge la temprana centralidad que asumió el
castrense sobre el civil, surgieron los álbumes de
álbum fotográfico que reunía instantáneas de
fotografías titulados Recuerdo de mi vida militar,
distintos momentos y situaciones del SMO. El
organizados por unidad y clase.
aprendizaje de la disciplina de parte de los supe-
En un artículo incorporado a la Revista del
riores, el servicio de armas, la práctica de tiro, las
Suboficial en el año 1926, el Sargento Ayudante
bondades del ejército y la formación en valores
del Regimiento de Infantería Montada N°8 Car-
cívicos y patrióticos eran algunos de los tópicos
los Rodríguez señalaba:
que recorrían las imágenes incluidas en estos do-
El Álbum militar tiene el significado de que el cons- cumentos. Una vez finalizada la conscripción, los
cripto lleve a su hogar lo más esencial de la vida mi- álbumes viajaban junto a los conscriptos hacia
litar en el Cuartel, o sea el cruce del ciudadano por sus lugares de procedencia, acercando a los civi-
las filas del Ejército. Con el andar del tiempo recurre les la posibilidad de asomarse a una porción de la
a ese catálogo de vistas panorámicas o fotografías, y vida en el cuartel.
recuerda su juventud, dándose cuenta exacta de lo
que es la vida militar en el Cuartel; así también la
mayoría de ellos inculcarán a los suyos una doctri- i
Revista del Suboficial. “El Álbum militar”. Año VIII, N° 89, mayo
na sana y tal vez esta doctrina se haga extensiva, en de 1926, pág. 19.
Contenido del álbum Recuerdo de mi vida militar que registraba el paso por la conscripción.
Fuente: Colección Campo de Mayo. Archivo Nacional de la Memoria.
28 29
El servicio militar obligatorio en el
escenario contrainsurgente
En su edición de marzo de 1977, la revista El En el marco de su preocupación general por un consenso al interior de las FFAA en torno a la según ciertos sectores, los mantendrían alejados
Soldado Argentino publicó un número extraordi- la “amenaza subversiva” que se cernía sobre la necesidad de combatir al denominado “enemigo de la prédica revolucionaria. Al mismo tiempo,
nario destinado a la primera clase de conscriptos nación argentina, el ejército manifestaba en este interno” identificado con la “subversión”, signi- la conscripción se convirtió, para los militares y
de dieciocho años. Allí, entre varias notas dedi- artículo una profunda inquietud sobre el destino ficante amplio que podía abarcar desde diversas en un contexto de ascenso de la actividad de las
cadas a la vida en el cuartel y los valores que dis- de los jóvenes. “Agentes agitadores” e “incautos expresiones políticas de la izquierda hasta algunas organizaciones armadas, en un espacio pasible de
tinguían a un soldado, se incluía un artículo titu- candidatos a ser utilizados”, estos aparecían re- vertientes del peronismo. Tanto la Doctrina de ser infiltrado por la “subversión” y, por lo tanto,
lado “No ser juguete de nadie”, donde se advertía presentados de manera ambigua en el escrito. La la Guerra Revolucionaria (DGR) impulsada por desde el cual podrían recibir ataques “desde aden-
a sus lectores: ambigüedad, además de ofrecer un ejemplo de la Francia como la consolidación de la Doctrina de tro” por parte del “enemigo”.
compleja carga de valores positivos y negativos de Seguridad Nacional (DSN), formaban parte de un Este capítulo analiza el impacto que tuvieron
En el Mundo Libre, casi nadie piensa que pueden la que fue depositaria la juventud en las décadas gran cambio doctrinario que situaba su “hipóte- en la conscripción las representaciones de la ju-
estar USANDOLO A UNO MISMO. Lo mismo su- de 1960 y 1970 (Manzano, 2017), permite aden- sis de conflicto” principal en una contienda de ca- ventud que circulaban al interior de las filas cas-
pone quien tiene decencia e inteligencia como para trarse en la preocupación particular que las FFAA rácter ideológico fronteras adentro de la nación: trenses en el escenario contrainsurgente de la Ar-
pensar rectamente (y cree que no podrán engañar- tenían en relación a los conscriptos. la principal amenaza a los intereses de la nación gentina de las décadas de 1960 y 1970. Potenciales
lo ni desviarlo), como el criminal o imbécil que
La publicación del artículo coincidía con el ya no radicaba en los potenciales ataques de otras guerrilleros infiltrados o incautos a resguardar de
ayuda a la subversión (suponiendo un “brillante
primer aniversario del golpe de Estado de 1976 naciones, sino en la penetración del “comunismo” las garras de la “subversión”, los jóvenes en edad
futuro” para sí mismo o para “los oprimidos”). Así,
(...) es como reponen sus bajas las bandas subversi- y con un momento álgido de la denominada “lu- (Franco, 2012; Pontoriero, 2017 y 2022; Archivo de incorporarse a la conscripción se constituye-
vas en las Naciones donde encuentran resistencia, cha contra la subversión”. Si bien la represión des- Nacional de la Memoria, 2022a). ron en este período en un objeto central de las
principalmente cuanto más jóvenes (e inexpertos e plegada durante los años de la última dictadura Entre las décadas de 1950 y 1970, las y los jóve- preocupaciones de los militares, que actuaron
imprudentes) sean sus “candidatos” a utilizar. resultó decisiva en la eliminación de la guerrilla nes argentinos protagonizaron profundas trans- para conjurar ambos peligros.
Así es como actúan sus agentes -conscientes o in- y otras formas de oposición social y política, su formaciones sociales, culturales y políticas como
conscientes- ya en las escuelas secundarias o téc- intervención en los conflictos internos había asu- parte de un fenómeno de alcance global (Manza-
nicas: los que siempre “reclaman” algo, se “resis- mido un nuevo cariz hacía por lo menos dos dé- no, 2017). Sus formas de actuar, sus consumos y El ejército y la conscripción ante los
ten” a cualquier medida ordenadora, “movilizan” cadas. Desde mediados de la década de 1950, en sus expresiones políticas y culturales fueron aso- “nuevos” jóvenes
al alumnado en “defensa” de causas totalmente el marco de una coyuntura internacional signada ciados directamente con lo que, a los ojos de las
ajenas, promueven “paros”, “huelgas”, “pintadas” o
por la agudización de la Guerra Fría y el auge de FFAA, definía a los “subversivos”. En este contex- Durante la segunda mitad del siglo XX, las
“pegatinas” (paso previo a comprometer incautos
experiencias insurgentes en el tercer mundo, y de to, el SMO sufrió una serie de transformaciones FFAA argentinas no quedaron al margen de las
en delitos gravísimos). (...) Esa tarea disolvente en
perjuicio de jóvenes que recién comienzan sus vi- una escena nacional dominada por un conflicto que lo adecuaron a las particularidades de su épo- discusiones y transformaciones normativas y
das con graves daños para la Nación entera, conti- político en continuo ascenso, las FFAA ocuparon ca. Por un lado, reforzó su condición de vía pri- operativas en torno a la defensa y la seguridad
núa luego en las Universidades y/o en los lugares un lugar cada vez más destacado. Desde la dicta- vilegiada de comunicación y llegada a la sociedad nacional para enfrentar la “amenaza comunis-
de trabajo. Pero, antes -como etapa intermedia e dura autodenominada “Revolución Libertadora” civil, en particular a sus segmentos jóvenes, en un ta”. En el terreno legal, estas preocupaciones se
importante- se procura el “trabajo” de captación (o, (1955-1958), las FFAA reforzaron su papel pro- momento en el cual estos se constituyeron como condensaron en la Ley N° 16.970 de Defensa Na-
al menos, el “uso” de los conscriptos por medio de tagónico como actor político, tomando control un actor central del escenario político argentino cional, sancionada en 1966 durante la dictadura
la agitación y la propaganda) entre los jóvenes que directo del gobierno a través de sucesivos golpes mediante su cuestionamiento de las estructuras y encabezada por el teniente general Juan Carlos
tienen el altísimo honor de servir a la Patria vis- de Estado que buscaban garantizar la proscrip- valores tradicionales sobre los que se apoyaba el Onganía (1966-1970)39. La norma incorporaba la
tiendo el glorioso uniforme de su Ejército38. ción del peronismo, avanzar sobre los derechos y conjunto social. El SMO adquirió mayor relevan-
conquistas del movimiento obrero y garantizar la cia como instrumento para infundir y reforzar
39
Para profundizar sobre este tema Cfr. Archivo Nacional de la
Memoria. Investigar en el Archivo. La doctrina contrainsurgente en
El Soldado Argentino. “No ser juguete de nadie”. Año LVI, “NÚ-
38 permanencia del país en el bloque occidental. entre la juventud los ideales “occidentales y cris- la Argentina, Dossier de investigación N°2, agosto de 2022. Se-
MERO EXTRAORDINARIO” 701, marzo de 1977, p. 23. Hacia finales de la década de 1960, ya existía tianos” en que se basaba el “ser argentino” y que, cretaría de Derechos Humanos, Ministerio de Justicia y Derechos
30 31
noción de una amenaza procedente de un “ene- Entre los cambios que promovió la dictadura porando la posibilidad de solicitar una prórroga 1973). El autoritarismo de la dictadura, que tam-
migo interno” y la posibilidad de que las FFAA in- de Onganía se incluyó, además, una amplia re- para cumplir con el SMO una vez finalizados los bién se extendía sobre las pautas de género y se-
tervinieran en operaciones destinadas al control forma militar que alcanzó también al SMO. A un estudios, siempre que no excedieran los veinti- xualidad innovadoras de esta cultura contestataria
de la población y la represión interna, poniendo año del golpe de Estado se estableció una nueva séis años de edad. Si bien no quedaban eximidos, juvenil, se constituyó así como uno de los blancos
bajo su órbita a las distintas policías. Además, se Ley de Servicio Militar –la N° 17.531, reglamen- derecho sólo reservado para los jefes de familia, principales de los ataques y críticas de los jóvenes
añadía una concepción de defensa vinculada a las tada mediante el Decreto N° 6.701 de 1968 – que los jóvenes ahora tenían al menos la posibilidad argentinos en el umbral de la década de 1970.
nociones de seguridad y desarrollo (Osuna y Pon- aludía a todo el personal en servicio en las FFAA, de terminar sus estudios antes de cumplir con su Como parte del cuestionamiento a las formas
toriero, 2019). entre ellos, a quienes pasaban por sus filas en obligación de servicio. Este aspecto de la norma autoritarias y tradicionales de su época, los va-
Estos conceptos circulaban dentro de la comu- cumplimiento de la conscripción obligatoria. La era quizás el que más evidenciaba su vocación rones jóvenes disputaron los sentidos construi-
nidad militar y, como parte de ella, de la población nueva norma, en sus fundamentos, tomaba nota por contemplar los cambios en las experiencias dos en torno a la masculinidad, en concreto, qué
de conscriptos. Un vehículo central en la difusión de los cambios que venían atravesando los jóve- vitales de la juventud de la década de 1960 (Man- valores conformaban a un “buen hombre” y un
de estas ideas fueron las diversas publicaciones nes argentinos de la época. En la presentación del zano, 2017). “buen ciudadano” argentino. Como señala Man-
que el ejército producía y distribuía entre los jóve- proyecto de ley al PEN, realizada el 13 de noviem- Las acciones y representaciones que atravesa- zano (2010), las dinámicas de “hacerse hombre”
nes que cumplían el SMO, como la ya mencionada bre de 1967 por el ministro de Defensa Antonio ron el horizonte castrense en torno al SMO en en Argentina en la década de 1960 se fundaban
revista El Soldado Argentino. El mismo año de la R. Lanusse y los comandantes de las FFAA, gene- las décadas de 1960 y 1970 expresaban en buena sobre dos instituciones básicas: la escuela y el
sanción de la ley, dicha revista publicó un artícu- ral Julio A. Alsogaray, almirante Benigno Varela medida las preocupaciones que despertaban en el SMO. En esos ámbitos se suponía que los jóve-
lo donde, en un formato didáctico orientado a un y brigadier Adolfo T. Álvarez, se expresaba que la actor militar los “nuevos” jóvenes, que se diferen- nes internalizaban los valores necesarios para
público amplio y heterogéneo, ofrecía una serie nueva norma brindaría ciaban en muchos aspectos de sus predecesores el ingreso a la vida adulta. Ambas instituciones,
de “preguntas y respuestas sobre la esencia y prác- de la primera mitad del siglo. Como parte de un de distintas maneras, promovían la disciplina, el
tica del comunismo”. Allí se detallaba cuál era la una solución satisfactoria al conjunto de proble- fenómeno de carácter global que desembarcó – respeto a las jerarquías y un sentido de respeta-
relación de esta corriente política con la religión, mas sociales creados por la incorporación anual con sus particularidades– en la Argentina, las y bilidad que atendía a la higiene y a la presenta-
los partidos políticos y la educación, y qué lugar de parte de la ciudadanía para recibir instrucción los jóvenes irrumpieron en la escena política de ción corporal. No es de extrañar, por lo tanto, que
ocupaban los trabajadores y las mujeres en las so- militar, contemplando no sólo las necesidades mi- la Guerra Fría de una manera profundamente ambas fueran objeto de críticas por parte de las y
litares, sino también el problema laboral, el de ca-
ciedades comunistas. Finalmente, llamaban a los disruptiva. La juventud, como categoría política, los jóvenes contestatarios. Estas quedaron regis-
pacitación intelectual y el de la integridad del nú-
soldados a alistarse para la defensa de la nación: promovió una cultura contestataria que cuestio- tradas en revistas de la época, como Siete Días y
cleo familiar que creaba a la juventud la separación
momentánea de sus actividades cotidianas41. naba a través de diversas expresiones los valores Panorama. Los jóvenes se quejaban de las dife-
SOLDADO, el comunismo, por su esencia y reali- y formas de vida establecidas. Como parte de este rencias que existían entre sus opciones estéticas y
zaciones, constituye el enemigo más acérrimo de fenómeno, que tuvo aristas políticas y culturales, de consumo y las reglas establecidas en la escuela
La norma contemplaba y reglamentaba una
nuestra nacionalidad; es decir, de nuestras tradi- las y los jóvenes engrosaron las filas de organi- y el SMO. El largo del pelo, por ejemplo, consti-
ciones, de nuestras creencias, de nuestro estilo de amplia diversidad de situaciones que podían
afectar a los futuros conscriptos. Entre otras co- zaciones contestatarias de distinto tipo –algunas tuyó una de las batallas principales en los esta-
vida. Por ello nuestra obligación como argentinos,
sas, detallaba una serie de causales de excepción de ellas, vinculadas a la guerrilla– e impulsaron blecimientos educativos, donde los estudiantes se
patriotas y buenos hijos, que respetamos y venera-
que abarcaban a ciudadanos enfermos, impedi- tendencias culturales innovadoras que se confi- quejaban por ser obligados a llevar su pelo “como
mos la gloria y la tradición que nos legaron nues-
tros antepasados, consiste en prepararnos material dos y religiosos y, en pos de preservar el núcleo guraron como consumos y estéticas propiamente los conscriptos” (Manzano, 2010). El rapado por
y espiritualmente para asegurar que en nuestra familiar, amparaba una serie de situaciones en las juveniles (Manzano, 2010). el que pasaban todos los ingresantes al SMO,
patria brille por siempre el Sol de Mayo, flamee el cuales el joven, por diversos motivos de salud, fa- En Argentina, la juventud irrumpió en la es- pensado originalmente con objetivos higiénicos y
pabellón de Belgrano, y, como hicieran San Martín llecimiento de familiares o por su propio matri- cena política en el convulsionado escenario de la homogeneizantes, adquirió en el nuevo contexto
y todos los grandes hombres de nuestra historia, monio, fuese el sostén económico de la familia. dictadura del general Onganía. La persecución y para los jóvenes argentinos otro significado, de
se siga reconociendo a Dios como “fuente de toda que el régimen militar desarrolló contra toda for- fuerte contenido disciplinador.
La novedad más trascendente fue la que amparó
razón y justicia”40. ma de contestación social y política y la censu- La juventud “rebelde” se convirtió en objeto
el caso de los estudiantes universitarios, incor-
ra de distintas expresiones del ámbito cultural y de un amplio debate público en la Argentina de
Humanos. Disponible en [Link] educativo, donde las y los jóvenes eran mayoría, las décadas de 1960 y 1970, en el que intervinie-
fault/files/2022/09/[Link] 41
Ejército Argentino, RV-110-6 Ley de Servicio Militar - Servicio
40
El Soldado Argentino. “Contra la nacionalidad”. Año XLX, N° Militar Masculino (Ley 17.531) y su reglamentación. Instituto Geo- determinaron la actitud de estos últimos contra la ron muchas y muy distintas voces, incluidas las
680, septiembre-diciembre de 1966, p. 20. gráfico Militar, 1970, pp. 1-2. autodenominada “Revolución Argentina” (1966- FFAA. Las voces más conservadoras, tales como
32 33
los grupos católicos y del ámbito castrense, veían julio-diciembre de 1973, la publicación se pro-
en el retroceso de la autoridad la causa principal nunciaba “con serenidad” frente a los cuestiona-
de la crisis moral que atravesaba la sociedad y que mientos a la familia que, desde su óptica, plantea-
ponía a los jóvenes, especialmente, en peligro. Se- ban distintas prácticas juveniles de la época42.
gún esta visión, el acceso a consumos musicales, En su edición especial de marzo de 1977, diri-
Los “pibes” rockeros contra el servicio militar obligatorio literarios y/o fílmicos “inmorales” o “sensuales”, gida a la primera clase de conscriptos de diecio-
que por lo general se veía asociado además al con- cho años, la revista instaba a los nuevos soldados
sumo de drogas, generaba un terreno propicio a defender a la familia del accionar destructivo de
En el año 1974, la banda de rock Sui Generis Evidentemente les cayó muy mal para la “infiltración marxista”. La defensa de la fa- la “subversión”. A página casi completa, la foto de
lanzó Pequeñas anécdotas sobre las instituciones. Y así es que me echaron del cuartel general milia y el reforzamiento de la autoridad patriarcal una joven pareja con un bebé bajo el título “Esta
El álbum, que marcó un punto de quiebre en la (...) se presentaban para estos grupos como dos líneas es la familia que pretenden destruir” encabezaba
estética y el estilo de la banda (Delgado, 2016), Si todos juntos tomamos la idea de acción fundamentales para preservar la inte- un listado de los que desde la publicación se en-
Que la libertad no es una pelea
se componía de una serie de canciones que de- gridad moral de la juventud y evitar la “disolución tendían como los principios básicos de la familia
Se cambiarían todos los papeles
nunciaban los distintos mecanismos de orden so- final” de la sociedad argentina (Manzano, 2010). cristiana: “la que te permitió aprender que la vida
Y estarían vacíos muchos más cuarteles
cial existentes: el Estado, la censura, la violencia, Encarnación de la perspectiva castrense, la re- es un servicio”, “la que se afirma en el santo temor
el matrimonio, la justicia, el conservadurismo. Porque a usar las armas, bien nos enseñaron vista El Soldado Argentino expresó a menudo es- y amor a Dios y en la que el padre hace efectivo el
Debido a la censura imperante, por sugerencia Y creo que eso es lo delicado tas preocupaciones. Desde sus páginas se alertaba mandato del Señor y ejerce su autoridad con jus-
del productor de la banda la versión original de Piénselo un momento señor general a los jóvenes soldados de la amenaza que pesaba ticia y con afecto y la madre mantiene renovada
la obra dejó afuera, preventivamente, dos temas: Porque yo que usted me sentiría muy mal sobre la tríada autoridad-familia-Dios, cuya des- con su ternura el crecimiento espiritual de cada
“Juan Represión” y “Botas Locas”. Este último es- trucción se presumía entre los objetivos centrales uno”, eran algunos de ellos43. En el pasaje citado
taba especialmente dedicado al SMO como ex- Sui Generis formó parte de un fenómeno más de la “subversión” como agente del “comunismo quedaban delimitados los roles de género del pa-
presión de aquellas instancias cotidianas y per- amplio de juvenilización de la cultura que alcan- internacional”. En particular, la defensa de la fa- dre y de la madre como autoridad y cuidado res-
manentes, ya instaladas, a través de los cuales se zó una de sus expresiones más significativas en el milia se constituía como uno de los temas cen- pectivamente. La nota concluía con un llamado a
infundía el autoritarismo en la sociedad: terreno de la música. Hacia fines de la década de trales de la publicación: se la presentaba como la los nuevos soldados a mantener contacto episto-
1960 y durante la de 1970, en Argentina surgie- célula vital de la sociedad, una estructura natural-
Yo formé parte de un ejército loco ron una diversidad de grupos musicales que ha- mente conformada, poseedora y transmisora de
42
El Soldado Argentino. Año LII, N° 695, julio-diciembre de 1973.
43
El Soldado Argentino. "Esta es la familia que pretenden destruir".
Tenía 20 años y el pelo muy corto brían de constituir lo que con el tiempo se cono- valores, cuyos integrantes se encontraban unidos Año LVI, NÚMERO EXTRAORDINARIO 701, marzo de 1977,
Pero mi amigo hubo una confusión ció como el “rock nacional”. Almendra, Manal y por lazos de amor y obediencia. En su edición de p. 16.
Porque para ellos el loco era yo posteriormente el propio Sui Generis, entre otros,
desarrollaron una propuesta destinada exclusiva-
Es un juego simple el de ser soldado
mente a un público juvenil, donde a través de sus
Ellos siempre insultan, yo siempre callado
Descanse muy poco y me puse malo
letras, composiciones y estética expresaban varias
Las estupideces empiezan temprano de las inquietudes políticas y sociales que reco-
rrían a su generación. El rock se constituyó en una
Los intolerantes no entendieron nada de las expresiones que dio forma a la cultura juve-
Ellos decían guerra, yo decía no gracias nil contestataria que reaccionaba al autoritarismo
Amar a la patria bien, nos exigieron cultural y político (Manzano, 2017). Por eso, no
Si ellos son la patria yo soy extranjero es extraño que los golpes de Estado, la represión y
(...) la censura llevada adelante por las FFAA durante
Se darán cuenta que aquel lugar el período, que tenía a las y los jóvenes entre sus
Era insoportable para alguien normal blancos principales, fueran un tema ineludible
Por eso me dije basta de quejarme
para el rock nacional. Sui Generis, como tantos
Yo me vuelvo a casa y decidí largarme
otros grupos de la época, expresó su crítica al es-
Les grité bien fuerte lo que yo creía tado de cosas existente y sus anhelos de cambio
Acerca de todo lo que ellos hacían en sus letras, su música y sus recitales.
Desde las páginas de El Soldado Argentino se insistía en la necesidad de defender la institución familiar.
Fuente: El Soldado Argentino. Año LII, N° 695, julio-diciembre 1973. Biblioteca Militar Central del Ejército.
34 35
lar con sus familias en pos de preservar “su uni- “Un elemento más moldeable”: el ejército Y dado que este nivel educativo había incremen- sideraron conveniente que el paso de los jóvenes
dad contra los que pretenden destruirlo todo”. En ante el conscripto de dieciocho años tado exponencialmente su matrícula en las últi- por los cuarteles se diera lo más tempranamente
tanto célula vital de la sociedad, su destrucción mas dos décadas, la “demora” afectaba cada vez a posible. En el Boletín de Educación del Ejército N°
significaría la “disolución” de aquella. El 21 de mayo de 1973, a solo días de finali- más jóvenes. De esta manera, el cambio de edad 29, publicado en 1977, la fuerza analizaba las ven-
Otro factor de preocupación para el arco de zar la dictadura del general Alejandro Lanusse, se podía entenderse como una medida tendiente a tajas de recibir contingentes de dieciocho años:
voces conservadoras era la asociación entre ju- sancionó la Ley N° 20.428. La norma establecía acompañar los cambios de época e incentivar el
ventud y consumo de drogas, y entre este y activi- que, a partir de 1976, la conscripción se adelanta- proceso de maduración personal de los varones La acción educadora que normalmente cumple el
dad “subversiva”. Según estos sectores, la experi- en su entrada al mundo adulto, que ahora se daba Servicio Militar, acrecienta sus posibilidades fren-
ría de los veinte a los dieciocho años, comenzan-
mentación con drogas conducía a alteraciones en más tempranamente45. te a este nuevo conjunto humano que constituye la
do con el sorteo de la clase 1958. Al explicar las clase 1958. El joven de 18 años, al no tener comple-
la personalidad y en la sexualidad y amenazaba, razones de este cambio, el entonces ministro de Adicionalmente, el adelanto de edad se veía
tado su desarrollo bio-psico-socio-espiritual y por
en última instancia, la integridad de la familia Defensa Nacional Eduardo Aguirre Obarrio hacía beneficioso en términos sanitarios y de alfabeti-
ende, al no haber conformado completamente su
monogámica y heterosexual (Manzano, 2017). hincapié en los problemas que el SMO presenta- zación, ya que permitía la detección más tempra- personalidad, resulta un elemento más moldeable
En este escenario, para las FFAA y el amplio arco ba en el terreno laboral y educativo. Según el mi- na de enfermedades e insuficiencias en la salud para lograr de él, un soldado y en el futuro, un ciu-
de actores que buscaban resistir o por lo menos nistro, la legislación previa había provocado una y la instrucción de conscriptos analfabetos y se- dadano, comprometido con los valores nacionales
encauzar el avance de las dinámicas moderniza- situación indeseada en el mercado laboral: “estos mianalfabetos. Como se ha visto en el primer ca- y cristianos sustentados por la institución”47.
doras, la conscripción se erigía, más que nunca, jóvenes conseguían ciertos trabajos esporádicos, pítulo, desde su conformación, la alfabetización
como una herramienta privilegiada para encua- sin cumplir con las obligaciones legalmente es- fue uno de los objetivos centrales del SMO. Varios Los adolescentes y las características de esta
drar a la juventud en el intento de restaurar una tablecidas y recibiendo, por lo tanto, una paga números de la revista El Soldado Argentino inclu- etapa de la vida fueron tema de varias publicacio-
supuesta autoridad en riesgo. La función discipli- desproporcionadamente baja”44. En el caso de los yeron apartados con ejercicios de lecto-escritura nes del ejército, dirigidas tanto a oficiales como
nadora y (trans)formadora del SMO que, como se estudiantes, además, ingresar al SMO a los veinte o matemáticas, ideados con el fin de cooperar con a suboficiales y soldados48. A partir del cambio
ha visto, constituía uno de sus cimientos históri- años interrumpía sus trayectorias universitarias. los programas educativos desarrollados en los de edad de la conscripción, señalaban, esta se
cos, adquiría así especial relevancia en el nuevo cuarteles por las Escuelas Primarias Anexas. En cumpliría en el momento más “crítico”, “de vital
escenario de finales de la década de 1960 y co- su edición de enero-marzo de 1974, se expresa- y auténtica transición a la vida adulta”. En él pre-
44
Ley N° 20.428 de Servicio Militar Obligatorio, 4 de junio de
mienzos de la siguiente. 1973. Disponible en: [Link] ba la importancia que el ejército seguía dándole a dominaban la inestabilidad, las contradicciones y,
so/primera/7055178/19730604 esta función al hacer un llamado a todos los cons- sobre todo, los cuestionamientos, pero también
criptos a comprometerse en el acompañamiento era el momento en el cual el “niño dependien-
para la alfabetización de sus camaradas: “Usted te” se convertía en “adulto independiente”, y por
que sabe leer y escribir puede y debe colaborar”46. tanto, cuando adhería a determinados valores y
De la misma manera, publicaciones militares que normas. En este punto se tornaba clave el rol de
circulaban entre soldados y superiores en aque- sus superiores en el cuartel, ya que el joven de die-
llos años ponderaban los cursos de capacitación ciocho años, según señalaba el mismo Boletín de
profesional, de oficios y técnicos brindados en el Educación del Ejército, “busca identificarse con las
marco de la conscripción, como parte de los valo- personas que considera modelo y testimonio de
res y beneficios de esta institución. una escala de valores que él aspira a realizar”49.
Vinculada directamente con el cambio de edad En la edición especial de marzo de 1977 de la
en la conscripción, la dimensión pedagógica del revista El Soldado Argentino, el provicario cas-
SMO adquirió un significado muy preciso y de trense Victorio Manuel Bonamín dirigió un men-
primer orden en el marco del ascenso del pensa- saje a la primera clase de soldados de dieciocho
miento contrainsurgente en Argentina. Ante la años que se centraba en los ideales cristianos
circulación de lo que percibían como “ideologías de la nación y resaltaba los grandes valores que
marxistas” en ámbitos educativos secundarios y les brindaría el SMO: deber, disciplina, sacrifi-
universitarios y la expansión cada vez mayor de cio y amor. La conscripción era, en sus palabras,
una cultura juvenil contestataria, las FFAA con- una escuela “noble porque quiere perfeccionarte
La familia nuclear era representada en las publicaciones Para el ejército era fundamental infundir en los soldados la 45
El Soldado Argentino. “De las levas a la conscripción”. Año LVI- 47
Comando en Jefe del Ejército, “Cap. I: El soldado de 18 años” en
orientadas a los conscriptos como el objetivo a destruir por defensa de la familia tradicional.
II, N° 705, noviembre-diciembre de 1979; Comando en Jefe del Boletín de Educación de Ejército, N°29, 1977, p. 5.
los jóvenes “subversivos”. Fuente: El Soldado Argentino. Año Fuente: El Soldado Argentino. Año LVI, “NÚMERO EX-
Ejército. Revista de Educación del Ejército, N° 38, Anexo 10, 1982. 48
El Soldado Argentino. “La adolescencia: una edad difícil”. Año LI,
LVI, “NÚMERO EXTRAORDINARIO” 701, marzo de 1977. TRAORDINARIO” 701, marzo de 1977. Biblioteca Militar 46
El Soldado Argentino. Año LIII, N° 696, enero-marzo de 1974, N° 706, enero de 1980, pp.54-57.
Biblioteca Militar Central del Ejército. Central del Ejército.
p. 51 49
Comando en Jefe del Ejército, 1977, Op. cit, p. 9.
36 37
como hombre, hábil en el manejo y gobierno del convincente, incluso ante aquellas características detectar el grado de “penetración ideológica” de Desde una mirada castrense, las conductas del
ALMA, más que del ARMA, para defensa de tus más rechazadas de la cultura juvenil. Por eso, el sus soldados. Según la Revista del Suboficial, esta soldado se juzgaban a partir de una lógica binaria
semejantes”50. En la función educativa del SMO, Boletín de Educación del Ejército pedía: “No ridi- se expresaba “por la resistencia contra los princi- de héroe/traidor (Garaño, 2011). En las páginas
la acción del capellán ocupaba un lugar central, culizar sus modalidades y costumbres (música, pios morales y religiosos, la crítica de la doctrina de El Soldado Argentino se difundían diversos
ya que contribuía al logro de los objetivos en el cabello largo, prendas de vestir) aceptándolos presentada, actitud destructiva, exhaltación (sic) artículos que, ante hechos desarrollados por las
aspecto ético-espiritual y religioso. El ejército ob- como una expresión de sus preferencias, a partir de los problemas, incitación al desorden, etc”53. organizaciones político-militares como el co-
servaba que, al momento de la incorporación de de las cuales se le debe encaminar, supliéndolas Allí se indicaba que, entre los aspectos que los pamiento del Comando de Sanidad del Ejército
los soldados, sólo un 50% había recibido la prime- por auténticos ideales”52. Los relatos de los jóvenes suboficiales debían evaluar en los soldados, se en Capital Federal por el Partido Revoluciona-
ra comunión y un porcentaje menor el sacramen- que habían pasado por la conscripción, que circu- encontraba el “grado de aceptación consciente y rio de los Trabajadores-Ejército Revolucionario
to de la confirmación, y que la inmensa mayoría laban en algunas revistas de la época, mostraban voluntario de las actividades que las operaciones del Pueblo (PRT-ERP) en septiembre de 1973
carecía de práctica religiosa. Ante esta situación, cuán distantes estaban las actitudes reales de los contra subversivas imponen”, debiendo observar o del Regimiento 29 de Infantería de Monte de
se esperaba que el capellán buscara establecer una superiores militares de esas imágenes ideales. si el joven soldado se identificaba con la tarea, la Formosa por Montoneros en octubre de 1975,
relación personal con cada soldado para infundir A su vez, el ejército demandaba a sus integran- cumplía con convicción y manifestaba deseo de contraponían la imagen del conscripto “héroe” a
en ellos la doctrina cristiana y fortalecerlos mo- tes, particularmente los suboficiales que eran participar. El conscripto se constituía, así, en ob- la del conscripto “traidor”. Este último era aquel
ralmente, explicándoles los fundamentos cívicos quienes tenían un trato más directo y permanen- jeto de la vigilancia de parte de sus responsables que “sacándose la máscara, fría e indiferentemen-
y religiosos de la conscripción y sus ritos, como el te con los conscriptos, una actitud alerta para en el universo castrense. te, abrió las puertas de su comando para que la
juramento de fidelidad a la bandera. muerte entrara por ellas”55. Por contraposición,
En cuanto a los educadores militares, oficiales 52
Idem. los artículos ensalzaban la faceta heroica de los
y suboficiales, de manera análoga a lo que había El conscripto como objeto de sospecha conscriptos, representados como portadores de
sucedido en las primeras décadas del siglo XX, valores como la camaradería, la amistad, el com-
se buscó instruirlos especialmente sobre la for- Los documentos producidos por el ejército pañerismo y el espíritu de cuerpo, adquiridos du-
ma en que deberían actuar ante los nuevos y más durante las décadas de 1960 y 1970 dan cuenta rante la vida en el cuartel.
jóvenes soldados. En primer lugar, debían tener de la incorporación de mecanismos específicos En el contexto de la “lucha antisubversiva”, el
la capacidad de adecuar su tarea conforme las ca- para recoger información y tomar conocimiento ejército reforzaba una concepción militante del
racterísticas del nuevo grupo de soldados cons- sobre la población de conscriptos que ingresaba soldado que debía expresarse en todos los ámbi-
criptos, a los fines de convertirse para ellos en un a los cuarteles anualmente. Esta “epistemología tos de su vida social. En el editorial de El Soldado
modelo a seguir: de la sospecha” (Garaño, 2022) se puede apreciar, Argentino del segundo semestre de 1975, titulada
por ejemplo, en la Orden Especial Nro. 568/74 “Ya eres soldado”, se afirmaba:
Este nuevo soldado estará más dispuesto a rebe- “Medidas de Contrainteligencia relacionadas con
larse ante una actuación arbitraria o injusta, pero soldados incorporados” del 16 de mayo de 1974, Hoy, cuando debemos enfrentar las expresiones in-
al mismo tiempo, se identificará con facilidad con la Orden Especial del CGE N° 586/74 “Determi- equívocas de otras cadenas, de nuevas formas de
una persona que dé testimonio de valores auténti- nación de antecedentes de ciudadanos que realiza- agresión, debemos revitalizar nuestra militancia
cos. Por ello el educador será ejemplo permanente pero una militancia integral; hoy será aquí en este
rán el Servicio Militar” del 18 de octubre de 1974
y a través de su conducta dará testimonio de los va- cuartel, mañana debe continuar en las fábricas, en
lores de la personalidad militar, para lograr que los
y la Directiva 40/75 “Tratamiento de personal de
el campo, en los pueblos, en las aulas; en donde a
soldados se identifiquen con ellos y los asuman51. soldados y ciudadanos a incorporar, con vincula- diario millones de compatriotas dan otras tantas
ción confirmada o sospechosa, con organizaciones pruebas de valor, abnegación y responsabilidad56.
Para el actor militar, en un escenario en el cual terroristas” del 13 de enero de 197654. La docu-
la ideología marxista, de amplia difusión entre los mentación reseñada es sintomática de la preocu- Esta dimensión total de los deberes de los cons-
jóvenes, buscaba desprestigiar las instituciones vi- pación que por entonces existía en el ejército de criptos se extendía también a la noción de ciu-
gentes –en particular a las FFAA–, los oficiales y que las organizaciones revolucionarias aprove- dadano-soldado característica de los comienzos
suboficiales que trataban con conscriptos debían charan la conscripción para infiltrarse en las filas del siglo XX: “en cualquier lugar somos ciudada-
irradiar las virtudes castrenses y los valores de la del arma, obteniendo así información sobre su nos-soldados juramentados para una causa supre-
moral cristiana a través del ejemplo. Para ello, se funcionamiento interno. ma. A cualquier hora, centinelas enteros contra
Boletines y revistas dedicados a efectivos militares encargados
les pedía que adoptaran una postura paciente y de la instrucción de los nuevos soldados dedicaron especial 53
Revista del Suboficial. “El soldado de 18 años”. N° 576 enero-ju-
atención a las particularidades del ingreso de la nueva camada
50
El Soldado Argentino. “El servicio militar, escuela noble y severa”. nio de 1977, p.19. 55
El Soldado Argentino. “Tu juzgarás”. Año LII, N° 695, julio-di-
de conscriptos de 18 años de edad. Fuente: Revista del Subo-
Año LVI, “NÚMERO EXTRAORDINARIO” 701, marzo de 1977, 54
Mencionadas como normativa a considerarse en el "Anexo I (In- ciembre de 1973, p. 6.
ficial. N° 575, julio-diciembre de 1976. Biblioteca del Círculo
p. 1. teligencia)" de la Directiva del CJE Nro 604/79 (continuación de la 56
El Soldado Argentino. “Ya eres soldado”. Año LIII, N° 698, ju-
Militar.
51
Comando en Jefe del Ejército, 1977, Op. cit. p. 14. ofensiva contra la subversión), publicado el 18 de mayo de 1979. nio-diciembre de 1975, p.3.
38 39
las sutilezas de las fuerzas antinacionales”57. a establecer entre sus activistas y los conscriptos suboficiales u oficiales que pudieran incorporar a Este clima de sospecha y disputa por las “men-
Los temores que demostraba el ejército no con el objetivo de conocer la intimidad del dispo- la causa popular. tes” de los conscriptos que imprimía la lucha
carecían de fundamentos. En efecto, las organi- sitivo militar58. En dicho documento se perfilaban Sobre la cuestión de no levantar sospechas de contrainsurgente se superponía con las dinámi-
zaciones político-militares de la época abocaron como objetivos de la tarea militante penetrar y co- ser militantes mientras se encontraban realizan- cas de largo aliento que habían marcado al SMO
su militancia hacia distintos frentes, incluida la nocer el aparato militar del régimen, aprovechar do la conscripción, se explayó el ex conscripto desde sus orígenes, vinculadas al fortalecimien-
conscripción, que se percibía como una fuente la convivencia para la concientización y organi- Hugo Soriani, integrante del Frente de Soldados o to de los sentimientos patrios, la formación de
para el reclutamiento de potenciales militantes. zación de los soldados y estrechar vínculos con Ejército Enemigo del PRT-ERP. En su declaración ciudadanos-soldados y el fomento de un ideal
En el año 1974, la Dirección de Inteligencia de la ante el Distrito Militar Buenos Aires, en diciem- de masculinidad viril. Basta ver las expresiones
58
DIPPBA. Legajo 1808. Sección “C” N° 4536 Asunto: Directivas
Policía de la Provincia de Buenos Aires (DIPPBA) de “Montoneros” referentes a relaciones a establecer entre activistas bre de 1974, relató que la actividad que realizaban vertidas en el mensaje dirigido a los conscriptos
recogía información sobre directivas de la organi- y soldados conscriptos. 12 de julio de 1974. Mesa D”(s)”, Carpeta los militantes de este frente salientes en la edición de El Soldado Argentino de
zación Montoneros acerca del tipo de relaciones Varios Subfondo División Central de Documentación, Registro y noviembre-diciembre de 1979. Allí, se planteaba
Archivo. Fondo Dirección de Inteligencia de la Policía de la Pro-
vincia de Buenos Aires. Comisión por la Memoria de la Provincia
en general era proporcionar información relacio- que el paso por el SMO habilitaba a cada joven,
57
Ibidem, p. 7. de Buenos Aires. Argentina. nada con el personal de cuadros y tropa, activi- “hombre ya” a “afrontar el futuro con la firme de-
dades de la unidad y documentación general que cisión de que no sea posible, nunca más, atentar
se pudiese hurtar sin despertar sospechas; ya que contra el país”, en lo que parecía una alusión a
fundamentalmente cada integrante del frente debía la amenaza de la “subversión”. El artículo cerra-
comportarse dentro de las unidades en que presta-
ba sus palabras afirmando que, de seguir por ese
ba servicio sin despertar la más mínima sospecha59.
camino, el joven conscripto sería “protagonista
fundamental de una década, la del ochenta, que
Al tanto de estas actividades, el ejército dedi-
será la de la plena consecución de los altos obje-
caba importantes esfuerzos a la detección de po-
tivos de la República”61.
sibles militantes infiltrados entre los conscriptos.
El golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 y
En las páginas de El Soldado Argentino se multi-
el despliegue del feroz terrorismo de Estado que
plicaban los artículos que insistían sobre la im-
habilitó marcaron un quiebre con algunas de las
portancia de que los soldados se mantuvieran
dinámicas que habían organizado hasta entonces
alerta ante el “enemigo” que acechaba de manera
el SMO. Otras, sin embargo, perduraron a pesar
subrepticia:
del marco de excepción vigente. Campo de Mayo,
No olvides nunca que el enemigo que hoy debemos
por entonces la mayor guarnición del país y uno
enfrentar los argentinos, usa métodos muy sutiles de los centros neurálgicos del poder militar,
y solapados, muy distintos a los hasta ahora em- sumó a sus funciones tradicionales como centro
pleados. Comprende bien que para asestar su golpe de formación castrense una decidida acción en el
artero, ese enemigo se disfrazará de cualquier cosa marco de la “lucha contra la subversión”. En su
y hasta puede ponerse tu mismo uniforme, no im- interior funcionaron distintos espacios de cauti-
portándole mancharlo con la deshonra pues para él verio clandestino por los que pasaron miles de
no existe el concepto de Patria ni Bandera y las glo- personas, la mayoría asesinadas en los llamados
rias del Ejército no son las suyas porque no siente “vuelos de la muerte”. El próximo capítulo aborda
pertenecer al pueblo argentino a pesar de que lo la experiencia de quienes atravesaron la conscrip-
pregona en cada una de sus fechorías60.
ción forzosa en Campo de Mayo en tiempos de la
59
Declaración del testigo soldado clase 1953 Hugo Soriani de la Agru- última dictadura.
pación de Comunicaciones 601. 2 de diciembre de 1974. Colección
Guillermo Bernasconi, Documentos del Comando I Cuerpo del
Las revistas orientadas a los conscriptos utilizaban una amplia variedad de recursos gráficos y textuales para advertir a los soldados Ejército Argentino. Archivo Nacional de la Memoria. Argentina.
sobre los peligros de la "amenza subversiva". Fuente: El Soldado Argentino. Año LII, N° 696, enero-marzo de 1974. Biblioteca Militar 60
El Soldado Argentino. “A modo de saludo”. Año LIV, N° 699, ene- El Soldado Argentino. “Entre dos décadas”. Año LVIII, N° 705,
61
40 41
Mujeres, madres y "guerrilleras"
En sintonía con el ideal de familia tradicional tercambio epistolar con esta madre que padecía
impulsado y legitimado desde las páginas de El el alejamiento del hijo era de hecho estimulado
Soldado Argentino, la representación de las muje- desde la publicación dirigida a los conscriptos.
res a lo largo de la publicación asumía dos formas. La contracara de la madre era la mujer mi-
Una, valorada positivamente desde una perspec- litante, que irrumpía en el escenario público a
tiva castrense, se centraba en la figura de la ma- partir de su actividad política. Constituía, ante
dre. Su contrafigura disruptiva y negativa era la la mirada del ejército, un objeto de sospecha, ya
de la mujer militante y/o guerrillera. que se creía que a través de ella la “subversión”
La representación de la mujer como madre que podría obtener información valiosa sobre el fun-
se transmitía desde El Soldado Argentino la mos- cionamiento militar. Sus métodos, se advertía a
traba como garante de la reproducción social de los conscriptos, eran sutiles y delicados, y podían
la familia cristiana, limitada al ámbito doméstico engañar a jóvenes con poca experiencia como los
y asociada a nociones como el cariño, el cuida- que cumplían el SMO.
do, la enseñanza y la unión del núcleo familiar.
La madre, primera transmisora de valores en la
vida del niño convertido en joven conscripto, era
presentada como un ser que, si bien sufría por-
que su hijo se alejaba al tener que cumplir con el
SMO, comprendía la importancia del deber que
le reclamaba la patria y que lo devolvería a su ho-
gar convertido en un “aguerrido soldado”. El in- La "mujer guerrillera" era señalada en las publicaciones que el ejército destinaba a los conscriptos como uno de los medios utilizados por
la “subversión” para obtener información de los soldados mediante la seducción. Fuente: El Soldado Argentino. Año LIII, N° 698, junio-
diciembre de 1975. Biblioteca Militar Central del Ejército.
42 43
La conscripción en Campo de Mayo
durante la última dictadura
El 31 de mayo de 1978, el diario Crónica se desde la instauración de la conscripción forzosa, un objeto difícil de abordar. En el caso de Cam- birrete y un bolso grande donde guardábamos la
hizo presente en la sede de la Lotería Nacional en sobre la necesidad o no del SMO. En el fragmen- po de Mayo, esta dificultad aumenta por tratarse ropa de civil que teníamos63.
la Capital Federal para cubrir el sorteo de ciuda- to citado puede verse la convivencia de posicio- de una guarnición militar muy extensa y con una
danos de la clase 1960. Como cada año, el sorteo nes a favor y en contra del reclutamiento entre composición interna heterogénea. La distinta im- Año a año, cerca de seis mil jóvenes hacían
se inició a las 8 de la mañana, fue presidido por los jóvenes sorteados, con un predominio de las pronta y función de las unidades militares que te- su arribo a Campo de Mayo de una manera muy
el jefe de Personal del Estado Mayor General del segundas. Parte de una generación que, como se nían asiento allí entre 1976 y 1983 determinó que similar a la que D’Agostino recuerda. El recluta-
Ejército y acompañado por altos mandos milita- ha visto en el capítulo anterior, tenía una mirada las vivencias de quienes realizaban su conscrip- miento, definido por sorteo, tendía a reunir en
res y funcionarios nacionales. Mientras miles de profundamente cuestionadora de los valores tra- ción en el lugar fueran muy variadas. Esta diver- estos grupos a jóvenes provenientes de diversos
jóvenes en todo el país seguían expectantes los dicionales y las formas de autoritarismo cultural sidad se combinó con las trayectorias y recursos lugares y posiciones sociales. Como expresan los
números por la radio y un puñado de ellos pre- y político de su época, para esos jóvenes el SMO igualmente disímiles de cada uno de esos jóvenes libros históricos de las unidades militares que
senciaba el acto en el recinto, un grupo numeroso condensaba buena parte de su descontento por su “bajo bandera”, que también influyeron en su paso tenían asiento en la guarnición en los años de la
se había dado cita en la intersección de las calles faceta disciplinadora. Crónica sintetizó de mane- por el SMO. A pesar de esta heterogeneidad, es última dictadura, los conscriptos venían de dis-
Santiago del Estero e Hipólito Yrigoyen, esquina ra elocuente este clima de época en su cobertura, posible identificar algunos elementos de análisis tritos militares como La Plata, Capital Federal,
de la Lotería, para “palpitar” los resultados. Hasta al vaticinar lo que le deparaba el destino a varios transversales a esas experiencias de la conscrip- San Martín, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, entre
allí se acercó el notero de Crónica para pregun- de los entrevistados: “más de un melenudo mu- ción en Campo de Mayo durante los años del te- otros. Quienes pasaron por sus cuarteles, recuer-
tarle a los concurrentes qué esperaban del sorteo: chacho se convertirá, de aquí a algunos meses, en rrorismo de Estado, que serán abordadas en los dan haber tenido compañeros de otras provincias
un soldado de la Patria”. distintos apartados de este capítulo. también, oriundos de centros urbanos y de zonas
“Yo trabajo y estudio -intervino José Luis- y espero Este capítulo analiza la experiencia de quienes rurales, con distintos grados de instrucción. Al
que no me toque, porque perdería un año de estu- debieron cumplir el SMO en Campo de Mayo du- ingresar “bajo bandera”, la aspiración de las FFAA
dio”. La mamá agregó que, si incorporaban al chico, rante los años de la última dictadura cívico-mi- La llegada a Campo de Mayo: entre el era que todos quedaran igualados bajo el unifor-
esperaba que no lo mandaran lejos, “porque iba a litar. El protagonismo que tuvo la guarnición en proyecto institucional y las resistencias me verde oliva.
extrañarlo”. Los mecanismos de selección e ingreso de ciu-
el esquema represivo de las FFAA marcó profun- individuales
Héctor Casabe, (...) también trabaja y estudia, “qui- dadanos al SMO fueron históricamente las expre-
damente a quienes debieron cumplir la conscrip-
siera que la conscripción me toque en el Sur”, dijo.
ción en ese lugar. A través de la reconstrucción Miguel D’Agostino realizó la conscripción en siones más cabales del propósito homogeneizante
Alberto Maschia, que estaba a su lado, no se quedó
corto en cuanto a elegir destino: “me gustaría ha- de las vivencias de un conjunto de ex conscriptos la Escuela de Suboficiales “Sargento Cabral” (es- que había dado nacimiento a la institución. Tan-
cerla en Bariloche” (...). que revistieron en distintas unidades de Campo cuela “Sargento Cabral") en el año 1978. Sobre su to el sorteo como la revisación médica lograban
En cambio, Alejandro Guerín, también estudian- de Mayo entre 1976 y 1983, esta sección explora llegada a la unidad recuerda: virtualmente un efecto igualador al presentar-
te, declaró que “la colimba es necesaria porque te las huellas que el terrorismo de Estado imprimió se como instancias por las cuales pasaban todos
enseña a valerte por vos mismo y a desenvolverte a su experiencia de la conscripción, y cómo estos Llegó febrero, 17 de febrero del 78, que tenía que los jóvenes sin distinciones64. El sorteo, evento
mejor en la vida, cosa que al amparo de los padres rasgos singulares se conjugaron con las dinámi- presentarme en el distrito militar San Martín. Lla- anual que por lo general contaba con la presencia
quizá no aprendas tan bien”. Norberto Pérez, que cas seculares del SMO. La vida en el cuartel, las man al grupo de soldados, todos arriba a un ca-
trabaja, coincidió con él: “ya lo creo que la colim- formas de disciplinamiento implementadas por el mión Mercedes Benz abierto, como ganado, ahí su- 63
Archivo Nacional de la Memoria. Entrevista a Miguel D’Agostino.
ba es necesaria, ¿quién dijo que es una pérdida de bíamos todos paraditos, custodiados por soldados 21 de febrero de 2022.
ejército, las estrategias de resistencia de los jóve-
tiempo?”62 de la clase que se iba a retirar y algún suboficial. 64
El sorteo determinaba para cada clase de ciudadanos quiénes
nes soldados y los contactos con la represión po- deberían presentarse el año siguiente a cumplir con el servicio mi-
(...) Llegamos a Campo de Mayo, un lugar que no
lítica son algunos de los aspectos que se abordan sabíamos qué era, que no teníamos dato alguno, no litar y a qué fuerza serían destinados. Por una cuestión de tamaño
Las voces recuperadas en el artículo perio- e inserción territorial, la mayor parte eran destinados a unidades
para pensar la conscripción en el cruce entre el nos decían absolutamente nada. Nos bajaban, nos
dístico daban cuenta de la discusión, recurrente del ejército, mientras que un número más reducido era dirigido a
corto y el largo plazo. daban toda la ropa verde militar, los borceguíes, el la fuerza aérea y otros tantos a la armada, que tenía la particulari-
62
Diario Crónica, 31 de mayo de 1978, p. 9. Por su naturaleza subjetiva, la experiencia es dad de que su servicio militar duraba dos años.
44 45
de altos funcionarios y mandos militares, y con La convivencia armónica en los cuarteles de conscriptos como el primer contacto con el SMO. para muchos jóvenes que no querían interrumpir
una amplia cobertura periodística, simbolizaba, a estos contingentes de jóvenes de tan distintas Como ya se vio en la cobertura de Crónica, cons- sus trayectorias académicas, laborales, o simple-
través de sus enormes bolilleros y estructura bu- procedencias geográficas y sociales, con trayecto- tituía un momento clave en la vida de los jóvenes mente, pasar un año de sus vidas “bajo bandera”.
rocrática abocada a su registro, la transparencia rias educativas y familiares muy variadas, cons- argentinos y sus familias, cargado de ansiedades Aunque no era sencillo, existían excepciones y
con la cual eran seleccionados quienes deberían tituía la postal idílica de la empresa igualadora y expectativas. Marcelo Carrión, ex conscripto de prórrogas que podían solicitarse formalmente.
pasar el próximo año “bajo bandera”. La revisa- que pretendía ser el SMO. Apoyándose en el valor la clase 59 oriundo de la localidad bonaerense de Además de estos mecanismos legales, que con
ción médica, por su parte, reunía de a cientos a de la camaradería, el ejército proponía a la cons- Ramos Mejía, recuerda el clima de revuelo que se modificaciones se remontaban a las primeras dé-
los jóvenes sorteados en las sedes de los distritos cripción como un espacio de aprendizaje mutuo vivió en el barrio el día que fue sorteado: cadas del siglo, había un amplio repertorio de po-
militares para su examinación. Desde sus oríge- y compartido entre los “niños” que ingresaban en sibilidades al alcance de quienes tuvieran los me-
nes, fue una instancia clave en la cual el Estado ella para convertirse en hombres. Allí, el “niño Era una fecha en la que era bastante común el albo- dios económicos para pagarlos. La centralidad de
desplegaba prácticas y discursos higienistas so- bien” adquiría el valor y la resistencia propias de roto barrial, porque salían todos a la calle, éramos la dimensión de clase para analizar la deserción o
bre la población (Sillitti, 2018). Además, tenía un hombre al soportar las duras condiciones de todos los grupos, más o menos teníamos la misma evasión del SMO es evidente en los reportes ela-
una importante función sanitaria, ya que era una vida del cuartel, y los jóvenes de menores recur- edad, todos los chicos del barrio, y salían todas las borados por el propio ejército, donde se destaca-
madres, “sacó bajo”, “sacó alto” [refiere al número
oportunidad única para realizar un control gene- sos se nutrían de aprendizajes escolares y técnicos ba la mayor permanencia en los cuarteles de los
obtenido en el sorteo]. Yo saqué 404, mi número de
ral de un amplio sector de la población masculi- que les permitirían insertarse posteriormente en sorteo. Y ese año entraron bastantes, desde el 300
jóvenes de estratos sociales más bajos, situación
na, recabar información e intervenir advirtiendo el mercado laboral y cumplir su rol de hombres creo que entraron. Años posteriores, hasta que es- que –como ya se vio en el capítulo 1– había sido
y previniendo enfermedades. Tras un exhaustivo proveedores. El SMO se representaba a sí mismo, tuvo esto vigente, con ese número se salvaban, por- materia de discusión pública en las primeras dé-
examen, se determinaba quiénes estaban “aptos” y así pretendía ser visto por la sociedad, como que cada vez, se salvaron con números más altos65. cadas del siglo (Sillitti, 2018).
para incorporarse a las filas de las FFAA, infor- una institución productora de hombres-trabaja- En su edición matutina del 28 de octubre de
mación que quedaba registrada en el documento dores y padres de familia. A medida que se acercaba el momento del sor- 1979, el diario Crónica alertaba a los conscriptos
nacional de identidad. En las ediciones de El Soldado Argentino co- teo, “salvarse” –es decir, evitar realizar la cons- sobre el accionar de “falsos gestores”:
rrespondientes al período de la última dictadu- cripción– se volvía una preocupación central
ra se puede ver la romantización del SMO que se El Comando del V Cuerpo de Ejército recuerda
promovía desde la revista. La vida en los cuarte- a la población que será penado con prisión todo
Archivo Nacional de la Memoria. Entrevista a Marcelo Carrión.
65
les era representada como una aventura juvenil, 15 de julio de 2022. aquel que, titulándose influyente, ofrezca lograr la
una experiencia para los jóvenes ingresantes. La
camaradería, base del espíritu de cuerpo nece-
sario para enfrentar las posibles “amenazas sub-
versivas”, era también asociada a la amistad, la
complicidad y la picardía. Los superiores, prin-
cipalmente los suboficiales que estaban en con-
tacto cotidiano con los conscriptos, aparecían
personificando a una autoridad casi paternal que
se valía de algunos castigos “necesarios” –como
los llamados “bailes” (cuerpo a tierra, “salto de
rana”, carrera militar)–, para llevar adelante la
educación de los soldados. Finalizado el período
de aprendizaje, según la imagen que construía el
ejército en sus publicaciones institucionales, los
jóvenes devenidos en “adultos” reconocerían a los
suboficiales su rol formador.
Las experiencias de los ex conscriptos que rea-
lizaron el SMO en Campo de Mayo entre 1976 y
1983 permiten analizar en qué medida esa ima-
Desde la perspectiva de las publicaciones del ejército, la
experiencia compartida por los conscriptos durante el servicio
gen idílica de integración social y camaradería
militar forjaría los lazos y establecería los valores del soldado que promovían las FFAA desde sus publicaciones
argentino. Fuente: El Soldado Argentino. Año LVI, N° 701, se registraba en la práctica. Cobertura del sorteo de la clase 1960 por el diario Crónica en su edición del 31 de mayo de 1978. Fuente: Subfondo Crónica. Fondo
marzo de 1977. Biblioteca Militar Central del Ejército. Editorial Sarmiento. Biblioteca Nacional Mariano Moreno.
El sorteo aparece en los recuerdos de los ex
46 47
excepción al servicio militar obligatorio, destinos alimentando los temores de los que estaban pres- La asignación a la Compañía de Comando y
especiales, etcétera. (...) Asimismo, los ciudadanos tos a ser sorteados, que comenzaban así la bús- Servicios, además, en algunos casos traía apareja-
que acepten los servicios de estos estafadores, por queda de alternativas para evitar el paso por el das mejores condiciones de vida. D’Agostino, que
ese solo hecho, serán pasibles de la misma pena por SMO. Allí entraban a jugar los gestores contra los la integraba, fue enviado como mozo al Casino de
copartícipe66.
que lanzaba sus advertencias el ejército, quienes Oficiales de la escuela, y a partir de ese momento
ponían en marcha distintas estrategias más o me- abandonó la cuadra de soldados y pasó a una ha-
La advertencia que hacían las autoridades cas- nos legales para torcer la suerte de los jóvenes que bitación con un grupo más reducido de conscrip-
trenses sobre posibles penalidades daba una idea recurrían a ellos. tos, lo que mejoró sensiblemente su estadía en la
de la extensión que tenía el recurso a los gestores Cuando la evasión del cumplimiento del SMO unidad. La dimensión de clase también tenía inci-
en los años de la última dictadura. Aunque no no era posible, otro recurso al que apelaban los dencia en la definición de las tareas y, con ellas, de
se tratara de una práctica novedosa, como ya se conscriptos eran los contactos personales con al- las condiciones en que se transitaba el SMO. De-
vio en esta misma publicación, es posible que se gún militar para obtener un “acomodo” que les bido a que las tareas administrativas solían impli-
acentuara a partir del golpe de Estado del 24 de asegurase un trato benevolente y tareas menos Antecedentes militares registrados en el Documento Nacional car escritura a máquina y confección de informes,
marzo de 1976, cuando el contexto represivo im- pesadas. Este “acomodo” solía influir en la de- de Identidad. Fuente: Archivo Nacional de la Memoria, Colec- por lo general eran asignadas a soldados con for-
perante agregaba una razón adicional para evitar finición del destino, que era un asunto bastante
ción Campo de Mayo.
mación secundaria y/o universitaria. Javier Ríos,
la “colimba”. sensible para los ingresantes ya que determinaba ex conscripto de la clase 58 en la escuela “Sargen-
Para los jóvenes que resultaban sorteados, la la posibilidad de continuar o no con sus trabajos, to Cabral” en el año 1977, recuerda que había un
fuera un alto mando para que resultara eficiente a
experiencia de la conscripción iniciaba con la re- estudios e incluso relaciones. Carrión, por ejem- grupo de entre veinte y treinta soldados que cum-
los fines buscados. Sin embargo, cuando sí lo era,
visación médica. Su carácter masivo, autoritario plo, cuenta que luego de ser sorteado esperaba plían funciones en el edificio donde se encontraba
el “acomodo” podía darse en relación a ese oficial,
e impersonal está presente en los testimonios de que le tocara un destino militar en Ramos Mejía, la oficina del director del establecimiento, y que
es decir que el conscripto quedaba asignado a (y
muchos ex conscriptos de Campo de Mayo: “Pa- donde pudiera hacer tareas administrativas por la eran llamados “los oficinistas”71.
bajo la protección de) ese superior, independien-
sabas a un lugar donde te tenías que desnudar, mañana y salir por la tarde para poder continuar Quienes no contaban con un “acomodo” pre-
temente de su destino. Esta dependencia otorgaba
tipo los corrales del matadero, así a lo largo. Al- estudiando68. Juan Manuel Alemany, ex conscrip- vio al momento de ingresar, solían recurrir a sus
una serie de prerrogativas de distinto tipo, como
gún colimba parado en los bancos te decía ‘vamos, to clase 55 que estuvo asignado a la Prisión Mili- habilidades y/o capacidades personales para aco-
permisos de salida de la unidad, que hacían del
vamos’, y te daban con el birrete en el lomo”67, re- tar de Encausados durante el año 1976, recuerda modarse por sus propios medios en determina-
paso por el SMO una experiencia tolerable o, in-
cuerda uno de ellos. Esta clase de situaciones eran que el temor era ser enviado a algún lugar muy das tareas que fueran, a su criterio, mejores o al
cluso, amena.
relatadas por quienes volvían de la conscripción, alejado del hogar o donde las condiciones de vida menos funcionales a sus necesidades. D’Agostino
D’Agostino recuerda que, en el caso de la es-
66
Diario Crónica, edición matutina, 28 de octubre de 1979. fueran demasiado hostiles: cuela “Sargento Cabral”, los acomodos se refleja- originalmente había sido asignado a la Compañía
67
Archivo Nacional de la Memoria. 15 de julio de 2022. Op. cit. ban en la distribución de los conscriptos entre la de Seguridad, pero logró su paso a la de Coman-
Tuve en aquella época, se decía, un pequeño “aco- compañía de Seguridad y la de Comando y Servi- do y Servicios y, luego, al Casino de Oficiales tras
modo” que era ir a Campo de Mayo, y no irte, por cios. Mientras que esta última desarrollaba tareas hacerle un arreglo mecánico al auto de un oficial,
ahí, por el interior del país. Otro soldado que co- administrativas y de mantenimiento, la Compa- quien a partir de entonces lo puso directamente
nocía yo, que había hecho la conscripción ahí, me bajo su mando72. Fue el caso también de Juan José
ñía de Seguridad tenía a su cargo las guardias
dijo, “venite que yo te puedo conseguir acá”, y un
dentro y fuera de la guarnición, retenes y con- Forte, que al momento de ser llamado a realizar el
día me llevó al Penal [Prisión Militar de Encausa-
dos]. (...) Después me enteré de que me tocaba Co- troles de ruta, que implicaban un mayor grado SMO acababa de emprender un negocio propio,
vunco, que es donde el diablo perdió el poncho, un de exposición y riesgo para los conscriptos que lo cual le exigía una mayor presencia. Por lo tan-
lugar terrible, al lado de Las Lajas [localidad de la la integraban. Para D’Agostino, “ahí empezaba la to, al llegar a la Prisión Militar de Encausados en
provincia de Neuquén], un frío terrible69. diferenciación”: 1977, se encargó de averiguar qué trabajos conta-
ban con un régimen continuado de salidas y tras
La posibilidad de tener un contacto militar y Los soldados de “Clase A” eran los de la Compa- convencer hábilmente al Suboficial Mayor Oscar
activarlo en esta instancia clave significaba un ñía Servicios, por eso venían con acomodo. Tam- Raúl Pérez y pasar una “prueba” de un día, fue
punto de partida diferencial para algunos cons- poco la pasaban bárbaro, pero en alguna medida asignado al cuidado del hijo del mayor, lo que le
no corrían ningún riesgo, ni tenían que quedarse dio la posibilidad de salir día por medio73.
criptos respecto de otros. Como muestra el tes-
Advertencia lanzada a los conscriptos desde el Comando del despiertos chupando frío en un puesto de guardia
timonio citado, no era necesario que el contacto de una casita donde había que estar con un fusil,
Quinto Cuerpo de Ejército sobre el accionar de falsos gestores 71
Archivo Nacional de la Memoria. Entrevista a Javier Ríos. 22 de
de excepciones a la “colimba” publicada en la edición del 28 de casco, 24 horas haciendo turno, a la espera de un marzo de 2022.
octubre de 1979 del diario Crónica. Fuente: Subfondo Crónica. evento que podría ser peligroso70.
Idem.
68 72
Archivo Nacional de la Memoria. 21 de febrero de 2022. Op. cit.
Fondo Editorial Sarmiento. Biblioteca Nacional Mariano
Archivo Nacional de la Memoria. Entrevista a Juan Manuel
69 73
Archivo Nacional de la Memoria. Entrevista a Juan José Forte. 19
Moreno. 70
Archivo Nacional de la Memoria. 21 de febrero de 2022. Op. cit.
Alemany. 27 de abril de 2022. de septiembre de 2022.
48 49
Antes de que les asignaran las tareas especí- conscriptos de otras unidades vinculadas a servi- con D’Agostino en que el período de instrucción por detectar posibles soldados con antecedentes
ficas en la unidad de revista, todos los ingresan- cios, como el Hospital Militar o la Prisión Mili- era una etapa en la cual los ingresantes se encon- militantes o sospechosos de ser “infiltrados” de
tes debían pasar por el “período de instrucción”, tar de Encausados, informan que allí los soldados traban especialmente vulnerables y, por lo tanto, organizaciones revolucionarias.
etapa inicial de formación militar general e in- hacían la instrucción en las propias instalaciones el momento en el que más se daban situaciones Los lazos de solidaridad horizontal promo-
tensiva que transcurría en los primeros treinta de la unidad y dormían desde el primer día en de maltrato: “en la instrucción aprovechaban que vidos entre compañeros al compartir las duras
días. La instrucción incluía actividades físicas y la cuadra. Esto representaba una comodidad en uno venía como asustado de afuera”, recuerda75. condiciones de vida durante el año del SMO con-
lo que se denominaba el “orden cerrado”, don- comparación con las condiciones de vida de sus Con el paso del tiempo, todos iban aprendiendo o tinuaron encaminando los objetivos de fortaleci-
de aprendían sobre la forma de organización de compañeros de clase destinados a las escuelas. desarrollando distintas estrategias para manejar- miento del carácter masculino de los conscriptos
la fuerza y el comportamiento militar (saludos, Más allá de las particularidades de cada unidad se “dentro del cuartel” con el objetivo de sortear, que pasaban cada año por las filas del ejército. En
símbolos, marchas, etc.). Paradójicamente, esta de Campo de Mayo, en todas ellas la nueva clase siempre que fuera posible, los malos tratos de los el marco de la “lucha antisubversiva”, la “camara-
primera experiencia en los cuarteles constituía el era sometida diariamente durante la instrucción superiores y/o las tareas indeseables que pudie- dería” y el espíritu de cuerpo propio de la fuerza
último momento en el cual todos los soldados de a un estricto régimen de actividad física y disci- ran asignarles. terrestre fueron resignificados como elementos
una unidad estarían en igualdad de condiciones, plina militar. Su objetivo era “aclimatar” rápida y Como ya se analizó en los capítulos preceden- que debían consolidarse para poder enfrentar un
viviendo de la misma manera y realizando las bruscamente a los ingresantes a lo que era la vida tes, antes que a la formación estrictamente militar, ataque sorpresivo a manos de la “subversión”. El
mismas tareas. Impartida por suboficiales, la ins- en el cuartel, ubicarlos en el nuevo escenario en el SMO apuntaba a “forjar el carácter” de ciuda- ejemplo que se reiteraba y guiaba las ideas que
trucción ofrecía a las autoridades militares una el cual transcurrirían a partir de entonces sus danos adultos varones bajo determinados valores circulaban en las publicaciones castrenses desti-
etapa de diagnóstico para la posterior asignación días, bajo el imperio de la disciplina y la subor- considerados deseables desde la óptica castrense nadas a los jóvenes ingresantes eran las operacio-
de funciones específicas a los soldados. Una vez dinación. A las condiciones extremas, descono- y de las distintas administraciones estatales que nes realizadas en el monte tucumano en el marco
que estas eran definidas, los conscriptos comen- cidas para muchos de los jóvenes conscriptos –en recorrieron el siglo XX argentino. A través de la del “Operativo Independencia” (1975)76, al que
zaban a transitar distintos espacios, vivir en con- particular, los que procedían de las capas medias relación de poder y sujeción que los superiores habían sido destinados conscriptos de distintos
diciones diferentes y realizar tipos de trabajos urbanas, que sufrían más el impacto del nuevo construían con sus jóvenes soldados en el ámbito puntos del país. Allí, según apuntaban estos mate-
disímiles con un grupo mucho más reducido de régimen–, se sumaban la severidad y el maltrato del cuartel y a la imposición de duras condicio- riales, la camaradería había resultado un elemen-
compañeros. que recibían de parte de casi todos los superiores. nes de vida era que se lograrían hombres viriles, to fundamental, ya que impulsaba a los soldados
En Campo de Mayo, la instrucción asumía for- D’Agostino recuerda lo difíciles que fueron esos valientes, honorables y obedientes. La guarnición
mas muy heterogéneas que dependían de la uni- primeros días, que significaron una violenta rup- de Campo de Mayo no permaneció ajena a estas 76
El “Operativo Independencia” fue el primer gran ensayo repre-
dad militar. Por ello, en esta instancia adquiría un tura con su rutina y estilo de vida: metas seculares de la conscripción, ni siquiera sivo del terrorismo de Estado, desplegado en la provincia de Tu-
cumán. Mediante el Decreto N° 261 del 5 de febrero de 1975 el
rol relevante la posibilidad del “acomodo”. De los en el particular contexto de la última dictadura PEN estableció en su art. 1 que “El mando General del Ejército
testimonios se desprende que estas diferencias se Era “la diana”, como le decían ellos: levantarse con cívico-militar, problema al que se dedicará el si- procederá a ejecutar las operaciones militares que sean necesarias
sustentaban en las distintas características, natu- un silbato y un grito de algún suboficial. Había guiente apartado. a efectos de neutralizar y/o aniquilar el accionar de los elementos
que levantarse y todos salir así disparados de las subversivos que actúan en la Provincia de Tucumán”. Desde esa
raleza y funciones que tenían las unidades milita- fecha la policía provincial quedó subordinada al Comando Opera-
carpas, dormidos, y equiparse, vestirse. Ya ni me
res que componían la guarnición. En las escuelas tivo del Ejército en la zona de Tucumán.
acuerdo si nos daban algo de tomar ahí, creo que La vida en los cuarteles de
(de suboficiales o especializadas en algún arma en un mate cocido nos daban a la mañana. Y bueno,
particular), debido a que estaban organizadas in- Campo de Mayo
de ahí, cuerpo a tierra, carrera [marcha], la ins-
ternamente a semejanza de las “unidades de com- trucción. También hubo prácticas de tiro, prácticas
bate” por su conformación histórica a partir de Durante la última dictadura cívico-militar, los
de combate nocturnas. Y ese es un período donde
las estructuras de los regimientos, los conscriptos estábamos todos los soldados por igual, no había objetivos tradicionales del SMO que apuntaban a
realizaban la instrucción en los “vivac”, campa- diferencias, no había división, no había tareas más fortalecer la conciencia ciudadana y la obediencia
mentos temporales armados exclusivamente para que esa: instrucción 100%. Y bueno, imagínense a la autoridad de los jóvenes argentinos se empal-
los soldados en esta etapa inicial. Se instalaban en manejar 700 tipos de 18 años, no sería fácil, y en maron con las urgencias que imponía la llama-
un terreno descampado dentro del perímetro de un ambiente de campamento. La disciplina exacta. da “lucha contra la subversión”. En sintonía con
la guarnición, donde dormían en pequeñas car- Era el momento más duro, pibes de 18, que te sa- lo que había sucedido en los primeros años de la
can de la casa, de las comodidades, de los amigos, década, pero con mayor intensidad por las nece-
pas y hacían vida completamente a la intemperie
de todo74. sidades que planteaba el plan represivo, el obje-
durante un mes o incluso más tiempo. Simulan-
do un escenario de campaña, eran los mismos tivo de forjar un espíritu “antisubversivo” entre
Miguel Bigiatti, conscripto del Hospital Militar los jóvenes conscriptos asumió un carácter prio- La camaradería era reivindicada desde las publicaciones
soldados quienes debían encargarse del armado 602 de Campo de Mayo en el año 1978, coincide ritario y se desarrolló en paralelo a los esfuerzos institucionales del ejército como la gran virtud adquirida por
del campamento y de la infraestructura y servi- los jóvenes a lo largo del periodo de conscripción. Fuente:
cios básicos que requería la vida para los días que Archivo Nacional de la Memoria. Entrevista a Miguel D’Agostino.
74
Archivo Nacional de la Memoria. Entrevista a Miguel Bigiatti. 18
75 El Soldado Argentino. Año LIV, N° 699, enero-junio de 1976.
pasarían allí. Por el contrario, los testimonios de 29 de marzo de 2022. de julio de 2022. Biblioteca Militar Central del Ejército.
50 51
a “cuidarse las espaldas” y contagiarse de valor77. nes entre los conscriptos estaban condicionadas
En los testimonios de los ex conscriptos de por múltiples factores que eran propios de la vida
Los destinos de los conscriptos dentro de Campo de Mayo Campo de Mayo emergen relatos muy disímiles en el cuartel y que sus superiores incentivaban ac-
acerca de los vínculos que se forjaban entre com- tivamente: la obediencia, la subordinación y, por
En términos generales, el número de conscrip- dad de oficiales y suboficiales que allí revistaban, pañeros durante el paso por el SMO. Pocos mani- sobre todas las cosas, el temor al castigo. Este po-
tos destinados a cada unidad militar dependía de y las tareas de guardia que cumplían los solda- festaron haber construido amistades profundas y día darse por múltiples motivos y ser muy cruel,
su tamaño, funciones y necesidades. En Campo dos tanto dentro como fuera de la guarnición. Le duraderas, aunque sí destacaron la necesidad que y la posibilidad de sufrirlo atentaba contra esa
de Mayo en el año 1976, los soldados clase 55 fue- seguían en cantidad de conscriptos las escuelas surgía de entablar lazos que permitieran compar- mentada camaradería: no pocas veces los cons-
ron distribuidos de manera tal que la Escuela de de armas (Caballería, Artillería, Comunicacio- tir y sobrellevar el día a día de la conscripción, criptos, para evitar ser castigados, realizaban pe-
Suboficiales “Sargento Cabral” y la Escuela de Ser- nes, Ingenieros, etc), con cerca de 500 conscrip- conformándose así grupos por afinidad, sea por queñas acciones que perjudicaban a otro. La más
vicios para Apoyo de Combate “General Lemos” tos cada una. El menor número de soldados lo por compartir tareas, por poseer una misma pro- común era el hurto de piezas del uniforme. Todos
(escuela "Gral. Lemos") fueron las que recibieron recibían las unidades con funciones vinculadas a cedencia geográfica o por otra razón. Juan José los soldados al ingresar “bajo bandera” recibían
la mayor cantidad de conscriptos, alcanzando servicios, como la Prisión Militar de Encausados, Forte recuerda de este modo cómo lo vivían: “Se un uniforme que debían retornar entero al mo-
una cifra aproximada de 750 cada unai. Esto se el Hospital Militar 602, el Laboratorio y Depósito crea una hermandad, cuando uno sufre tanto, de mento de la baja, so pena de pago. Además, este
explica en gran medida por su tamaño, la canti- de Remonta y Veterinaria 601, la Compañía Po- tantas cosas, hay una especie de hermandad, de aspecto era controlado diariamente por los supe-
licía Militar 201. Allí eran destinados entre 100 y estar muy unidos, nos contábamos cosas que no riores. Casi todos los testimonios de quienes rea-
i
Conforme el Libro Histórico de la Escuela de Suboficiales Sargen- 300, según el casoii. se las hubiese contado a nadie. Pero claro, en la lizaron su conscripción en distintas unidades de
to Cabral, en el año 1977 ingresaron aproximadamente 600 solda- desesperación uno se hace mucho más amigos”78. Campo de Mayo dan cuenta de situaciones en las
dos conscriptos provenientes de los siguientes distritos militares:
San Martín, Córdoba, Junín, La Plata, Buenos Aires (unos pocos, Jefatura I Personal del Ejército Argentino. ”Nóminas de Solda-
ii Como contracara de la camaradería que las que algún soldado que había perdido alguna par-
solo 19) y Santa Fe. En 1978, el número de soldados conscriptos dos Clase 55 que prestaron servicio en las unidades de la Zona de FFAA pretendían infundir entre los soldados, y el te de su uniforme lo tomaba de otro como forma
incorporados de acuerdo al Libro Histórico asciende a 717. Estos, Defensa 4 en el año 1976”, en Juzgado Federal en lo Criminal y espíritu de cuerpo y la “hermandad” que suponía, de evitar el castigo y la burla que se extendía en-
al igual que los de 1977, provenían de los distritos militares de Correccional N°2 de San Martín. Causa 4012/03 “Riveros Santia-
San Martín, La Plata, Buenos Aires, Santa Fe y Junín, e ingresaron go y Otros s/ Privación ilegal de la libertad, tormentos, homicidios, se producían la discriminación y la exclusión de tre compañeros y superiores por el extravío (Mo-
todos entre febrero y marzo de ese año. etc.”, caso 212. 2006. aquellos que, por distintos motivos, no encajaban siewicki, 2018). Así lo recuerda Osvaldo Cuesta,
con el modelo de masculinidad que el SMO bus- ex conscripto clase 58 de la escuela “Sargento Ca-
caba construir. Quienes tenían un rendimiento bral” durante el año 1977:
físico insuficiente, o quienes fueran tildados de
“afeminados” y por lo tanto sospechados de ser Había como siempre algo medio como que uno no
homosexuales, atentaban contra la virilidad, la tenía que hablar demasiado porque nadie se quería
fuerza y la honorabilidad que debían caracterizar comprometer de nada. Pero en general, no sólo por
esto, sino porque uno nunca sabía con quién esta-
a los “hombres” de los cuarteles. A ellos se suma-
ba hablando y qué pasaba o qué no pasaba. Pero
ban, en el particular contexto dictatorial, las per-
Escuela reitero, no por el tema de la dictadura, los desa-
General Lemos sonas pertenecientes a la comunidad judía y los parecidos, sino porque, en general, había siempre
Escuela de
Batallón de Comunicaciones “subversivos”. Los superiores incentivaban su dis- como un clima de delación, y esa cosa te podía ir
Aviación criminación a través de su constante exposición
del Ejército
en contra. Que te pudiera pasar algo, que te bailen,
Batallón de
Comunicaciones
ante el resto y un particular encono en su casti- o que tengas algún tipo de represalia. Como clima
Compañía
de Policía
de Comando 101 go físico. Otra forma de exponerlos era castigar general, uno debía cuidarse las espaldas solo, como
Militar 201 al grupo entero por la falta de un solo soldado, podía, porque si hablaba algo que alguno le podía
Comando llegar a afectar, molestar, o caer mal, después podía
de Institutos
Prisión Militar lo que buscaba generar la sanción entre pares. En
de Encausados
este sentido, camaradería y discriminación fun- tener algún tipo de represalia. Entonces siempre
Militares
Hospital
cionaban como mecanismos que, aunque con- había como un clima de cuidado79.
Militar Escuela de
Artillería trapuestos, en conjunto delimitaban la figura del
Escuela En el contexto particular del terrorismo de
Sargento
hombre deseable.
Estado, la relación de confianza que suponía la
Cabral Los testimonios sobre la experiencia del SMO
Escuela de Escuela de camaradería tenía algunos obstáculos adiciona-
Infantería Ingenieros durante 1976-1983 permiten ver que las relacio-
les. Por ejemplo, el reparo a expresar cualquier
77
El Soldado Argentino. “Donde nace una amistad”. Año LVI, N° opinión que diera lugar a sospechas acerca de las
Plano de Campo de Mayo del año 1985 donde se identifican las escuelas y unidades de la guarnición que se mencionan en los testimonios 701, marzo de 1977, pp. 32-34.
de los ex conscriptos entrevistados para esta publicación. Fuente: Colección Campo de Mayo. Archivo Nacional de la Memoria. 78
Archivo Nacional de la Memoria. 19 de septiembre de 2022. Op. Archivo Nacional de la Memoria. Entrevista a Osvaldo Cuesta. 9
79
52 53
un artículo de la revista El Soldado Argentino de como parte de su cursada en la Escuela Superior dos. Según recuerda, eran varios los conscriptos
marzo de 1977 que expresaba: “Ante tus supe- de Guerra84. abocados a la asistencia personal de su superior:
riores debes ser subordinado y leal. Vale la pena El caso de Forte, dedicado por completo al cui-
repetirlo: la subordinación y la disciplina son la dado del hijo de un suboficial mayor, es tal vez el El suboficial mayor Pérez tenía gente a su cargo que
savia del Ejército; sin ellas, no tiene vida”82. ejemplo más cabal entre los testimonios recaba- le hacía de sirviente. (...) un chico de Morón, y yo
Los testimonios sobre la conscripción en cuidábamos día por medio a este chico [el hijo de
Pérez]. Después tenía un soldado que lo único que
Campo de Mayo recuerdan el clima de subor- 84
Idem
dinación que existía, más allá de la unidad de
revista, entre suboficiales y oficiales. Se narran
situaciones puntuales que exponen las distincio-
Conscriptos de la Escuela de Suboficiales “Sargento Cabral”. nes a la vista de todos, tales como la asignación Testigos de Jehová
1978. Fuente: Colección Campo de Mayo. Archivo Nacional de de mesas distintas para oficiales o suboficiales
la Memoria.
en el comedor y la sensación compartida a ni- Una situación excepcional se daba con la pre- Los testigos de Jehová, yo tenía algunos amigos
vel general de que los rangos no se debían ni se sencia del grupo religioso conformado por los entre ellos. Venían y el día que le daban el unifor-
actividades o afinidades políticas con la llamada podían mezclar como una manera de manifestar conscriptos pertenecientes a la congregación de me, se negaban a recibir el uniforme y una vez, dos
“subversión”. Ex conscriptos de la escuela “Sar- el sometimiento de quien era considerado infe- los testigos de Jehová, quienes como objetores de veces, ponían un testigo, listo, se terminó, ya está,
gento Cabral” destacaron en sus relatos que exis- rior. El prestigio detentado por los oficiales de las conciencia se negaban a jurar la bandera y portar a juicio. La pena creo que era de cuatro años de
armas, dos decisiones que entraban en franca con- servicio militar para los objetores de conciencia.
tía una necesidad permanente de cuidarse y no distintas unidades en relación a todo el resto de
Había siempre roces igual con los testigos de Jeho-
levantar ningún tipo de sospecha entre los pro- los subordinados provocaba, además, diferencias tradicción con los valores que el ejército preten-
vá porque izaban la bandera y estaban jugando al
pios compañeros sobre posibles simpatías o filia- entre los propios conscriptos, ya fuese que aque- día inculcar a los ciudadanos argentinos. Como fútbol y los testigos de Jehová no paraban de jugar
ciones militantes. La imagen del conscripto como llos estuvieran asignados a la atención de los ofi- consecuencia de ello, eran considerados “traido- al fútbol, o no se paraban, y siempre era motivo de
sospechoso, ya abordada en el capítulo anterior, ciales o dedicados a otro tipo de tareas. Sobre esta res a la patria” por las FFAA, inmersos en la figu- disturbios eso. (...) Pero en su mayoría eran buenos
alcanzó durante los años de la última dictadura distinción, D’Agostino recordó que junto con los ra de insubordinación y penados con la prolon- chicos y en su mayoría gente muy muy humilde
su máxima expresión. Varios de los entrevistados compañeros que estaban destinados al Casino de gación del tiempo de servicio por un período de también. Y vivían para trabajar, nada másii.
mencionaron no haber conversado con sus com- Oficiales tenían los mejores uniformes: “éramos hasta 4 años. Mediante el Decreto N° 1867 del 31
pañeros sobre los hechos represivos de los que al- los niños mimados”83. de agosto de 1976 firmado por el teniente general Juan Manuel Alemany rememoró que en
guno de ellos podía ser testigo o cuyos rumores La relación de poder construida entre los ofi- Jorge R. Videla se les prohibió, además, cualquier dicha unidad
circulaban entre los soldados, porque eso impli- ciales y suboficiales con los conscriptos permitió tipo de actividad de culto a los testigos de Jehová
caba correr riesgos. D’Agostino, por ejemplo, re- prácticas en las que los superiores se valían de su y se promovió la clausura de sus salas y oficinas, los testigos vivían en la prisión de oficiales que era
cuerda que para él no profundizar la relación con autoridad sobre los soldados con el propósito de promoviendo la persecución de quienes profesa- un chalet. Habían puesto camas cuchetas porque
ran dicha religión. En la denuncia realizada ante eran muchos (...) que se negaban a jurar la bande-
sus compañeros de clase constituía “una cuestión utilizarlos, no sólo como mano de obra disponible
ra, pero serían 30 - 40 que estaban ahí. Les dieron
de preservación”80. para las tareas necesarias para el funcionamiento la Comisión Interamericana de Derechos Huma-
el chalet, ellos quedaron como aislados, no estaban
En paralelo a la camaradería, la jerarquía mili- diario de las unidades militares, sino también en nos (CIDH) en octubre de 1977, los testigos de con nosotros en la tropa, porque donde estábamos
tar era otro de los pilares que atravesaba las rela- beneficio propio para realizar diligencias perso- Jehová declararon la existencia de 50 conscriptos nosotros, nos levantaban temprano, ellos tenían
ciones en el ámbito castrense y, como tal, estaba nales fuera de la guarnición. Ya sea por destacarse pertenecientes a dicha congregación prisioneros otra rutina. Y se encargaban de la quinta, era una
presente desde los albores del SMO. Al analizar en alguna actividad, tener un conocimiento espe- en Campo de Mayoi. quinta espectaculariii.
la experiencia de los ex conscriptos de Campo de cífico considerado útil, forjar una buena impre- De acuerdo a lo testimoniado por los conscrip-
Mayo en dictadura, salta a la vista en qué medida sión o simplemente estar destinados a determina- tos entrevistados, quienes no pertenecían a este Ex conscriptos de la Escuela de Infantería o
la disciplina era considerada un valor superior a do espacio, muchos conscriptos eran convocados grupo religioso, la cotidianeidad de los testigos de la escuela “Sargento Cabral” hicieron hincapié
incorporar en el transcurso de su período “bajo como choferes, para pintar casas particulares, ha- de Jehová durante el tiempo de servicio difería en sus relatos en el ensañamiento particular y los
bandera”. Ríos definió el trato cotidiano con los cer de mozos en eventos y fiestas familiares o lle- mucho de la del resto de sus compañeros. El ex maltratos recibidos en esas unidades por quienes
superiores como de “absoluto respeto”81. La im- var a los hijos de sus superiores a la escuela. Así, conscripto Forte recuerda cómo se vivía esta dis- pertenecían a este grupo religioso, que se confi-
portancia que el ejército otorgaba a la obedien- por ejemplo, un teniente de la escuela “Sargento tinción en la Prisión Militar de Encausados: guraba como parte de ese “otro” ajeno a los valo-
cia, marcando una continuidad con las décadas Cabral” le solicitó a D’Agostino ayuda para re- res castrenses que debía ser combatido.
solver los ejercicios de álgebra que debía realizar
i
Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Resolución
precedentes, se puede apreciar, por ejemplo, en
Caso 2137. Sobre la violación de DDHH en el caso de los Testigos
82
El Soldado Argentino. “Al toque del clarín”. Año LVI, NÚMERO de Jehová en Argentina. 18 de noviembre de 1978. Disponible en iii
Archivo Nacional de la Memoria. 19 de septiembre de 2022. Op. cit.
80
Archivo Nacional de la Memoria, 21 de febrero de 2022. Op. cit. EXTRAORDINARIO 701, marzo de 1977, p. 11. [Link] ii
Archivo Nacional de la Memoria. 27 de abril de 2022. Op. cit.
81
Archivo Nacional de la Memoria, 22 de marzo de 2022. Op. cit. 83
Archivo Nacional de la Memoria. 21 de febrero de 2022. Op. cit.
54 55
hacía era cebarle mate, todo el día cebándole mate, quien le ordenaron, junto a otros compañeros, los legajos de todos los suboficiales que pasaron servicio, que les permitían lograr mínimas “ven-
con una particularidad: el tipo no tenía un termo. realizar tareas de mantenimiento en el marco de por la Escuela [de Suboficiales “Sargento Cabral”] tajas” que hicieran más llevadera su estadía. Estas
Entonces el soldado tenía que tener la habilidad de los preparativos ante una visita del teniente gene- y están cursando en la actualidad. Si a alguno de tretas, que muchos llaman “mañas”, eran variables
tener un calentadorcito de esos eléctricos con una ral Jorge R. Videla a la escuela “Sargento Cabral”: estos suboficiales le llegara a pasar algo ¿vieron las y podían servir a fines tan diversos como comer
resistencia, y una lata de leche S 26. Y con la pavita noticias de los diarios cuando aparecen muertos en
más o mejor, conseguir algún permiso de salida o
de aluminio de tal forma que el agua siempre esté Me enfermé por pintar bajo la lluvia, estuve el fin los zanjones de las rutas a lo largo del país? Bue-
evitar ser enviado a alguna actividad indeseable.
caliente pero no esté hervida, porque si se le hervía de semana enfermo, en cama, en la enfermería. Me no así van a aparecer ustedes porque eso es lo que
la cosa y le daba un mate lavado, lo mataba. Ahí ya hacemos nosotros con la gente que delata informa- Estas prácticas permiten rastrear de qué maneras
engripé por el frío y por pintar debajo de la lluvia y los soldados lograban sortear, aunque fuera por
son tres. Después tenía un soldado solamente para horas. Esa mentalidad, donde en todo caso no im- ción del Ejército”88.
limpiarle el coche, un Valiant 4 color gris, todo lle- breves momentos o en pequeños detalles, la fuer-
portaba lo que le pasara a uno de nosotros, sino
no de cromados, lo único que hacía ese soldado era Asimismo, las extenuantes muestras de resis- za coactiva ejercida por el Estado a través del ser-
que eventualmente estuviera prolijo o presentable
limpiarle el auto. Después tenía otro soldado que lo el lugar por donde iba a pasar Videla. Sí, esa es la tencia física estaban a la orden del día como me- vicio militar obligatorio. Los soldados conscrip-
único que hacía era ir a buscar y llevar al chico. (...) mirada que tenían86. canismos para infundir el rigor de los superiores tos aprendían día a día cómo hacer para evadir
Después tenía un soldado que tenía un camión, hacia los soldados conscriptos. La cuestión que la disciplina y el maltrato cotidiano: “era cosa de
que era el encargado de venir una vez por mes, o soldado amañado”91. Estas mañas los convertían
Este tipo de prácticas apuntaban a que los cons- más se reitera en los testimonios es la de los “bai-
cada dos meses, a cargar los ladrillos que se produ- en “soldados viejos” y tendían a generar diferen-
criptos “hicieran carne” el valor de la obediencia les” a los que eran sometidos desde el momen-
cían en el horno de ladrillos de la prisión militar85.
a la autoridad, base de toda organización castren- to de la instrucción por parte de los oficiales y cias con los conscriptos ingresantes. Inclusive
se. El disciplinamiento de los cuerpos pretendía suboficiales. Esta práctica llevaba al extremo la aquellos jóvenes soldados que se incorporaban a
El disciplinamiento de los cuerpos de los cons-
constituir hombres dóciles y subordinados que resistencia de los conscriptos tanto física como sus destinos mediante el “acomodo” de algún mi-
criptos fue un mecanismo clave para favorecer la
no se plantearan siquiera la posibilidad de cues- psicológicamente, constituyendo una práctica or- litar conocido, quedaban inmersos en una lógica
subordinación y obediencia de estos jóvenes a la
tionar a la autoridad inmediata de sus superiores. dinaria de performatividad masculina hegemóni- en la que debían afrontar un “derecho de piso” en
jerarquía militar, así como para moldear un tipo
Son numerosas las historias sobre los insultos, ca (Perera, 2022). Acompañados de insultos como relación a los compañeros de conscripción que
de varón resistente al sufrimiento y sometido a la
humillaciones y otras formas de sometimiento “civiluchos”, “nenes de mamá” o “soldaditos”, los llevaban más tiempo en los cuarteles y que habían
autoridad sin cuestionamientos, objetivo que se
que padecían los soldados. Bigiatti cuenta que los “bailes” eran utilizados como medio para impo- elaborado distintos mecanismos para sortear el
trazaba el SMO desde sus orígenes. “Forjar el ca-
conscriptos del Hospital Militar eran sancionados ner autoridad y como castigo ante diversas faltas, temor inicial al servicio militar y a sus superiores.
rácter” del soldado implicaba someter a los cons-
siendo enviados a trabajar al horno de ladrillos por más leves que fueran, e involucrando en oca- Uno de los principales objetivos que tenían los
criptos a situaciones que pusieran a prueba su ca-
de la Prisión Militar de Encausados como “mano siones a todo el conjunto de conscriptos de una conscriptos era acortar lo máximo posible su per-
pacidad de resistencia a las duras circunstancias
de obra esclava”, tarea sumamente extenuante. Él compañía, aunque la falta correspondiera sólo a manencia en el cuartel. En Campo de Mayo, los
cotidianas del cuartel: poder soportar las vicisitu-
mismo sufrió castigos que pusieron en riesgo su uno de ellos. César Aguirre recordó una noche testimonios dejan ver que el régimen de perma-
des presentadas los haría “hombres”. Este aspecto
salud, ya que teniendo su pierna enyesada, de to- fría de 1976 en la que a todos los conscriptos de nencia variaba mucho de acuerdo a la unidad, la
no se modificó sustancialmente en los años de la
dos modos fue obligado, luego del “baile”, a barrer la escuela “Sargento Cabral” los despertaron y los compañía, las funciones del soldado y la decisión
última dictadura, como puede interpretarse de
las calles del hospital, así como a recoger los res- hicieron correr en calzoncillos afuera89. Rubén de sus superiores. Mientras que algunos dormían
las entrevistas realizadas a los ex conscriptos de
Campo de Mayo. Casi todos los testimonios ha- tos de comida y los residuos patológicos con las Belondi, por su parte, recordó que hubo soldados
blan del hambre y la mala alimentación, que in- manos desprotegidas87. de la Policía Militar 201 durante la conscripción 91
Archivo Nacional de la Memoria. 22 de marzo de 2022. Op. cit.
cluía en ocasiones la ingesta de comida en mal es- Las amenazas de castigos, presentes en toda la de 1976 que contrajeron neumonía como conse-
tado, con gorgojos. También las dificultades para historia del SMO, asumían en este período algu- cuencia de los “bailes”90.
mantener una higiene personal adecuada, sobre nos rasgos particulares dados por el contexto de
todo en la instrucción, llegando a casos en los que terrorismo estatal de la última dictadura. Así lo
directamente no les permitían bañarse, especial- recuerda D’Agostino, quien relató la intimidación Soldados “amañados”
mente a aquellos a los que les había tocado hacer que sufrió de parte de uno de sus superiores en
la instrucción en los “vivac”. Asimismo, algunos la que este hacía alusión a las represalias que se A lo largo de su estancia en los cuarteles, los
declararon situaciones en las que eran obligados a tomaban contra los “infiltrados”: conscriptos se valían de un amplio repertorio de
realizar actividades o tareas en circunstancias que pequeñas estrategias, resultado de un aprendiza-
El Capitán Alvarado un día nos llama a sus solda- je propio a lo largo del transcurso del periodo de
podían afectar su salud, exponiéndolos a con- dos de referencia, (…) y nos encierra en un despa-
diciones climáticas extremas, a veces por tareas cho y nos dice: “ustedes ¿saben qué es este lugar? 88
Archivo Nacional de la Memoria. 21 de febrero de 2022. Op. cit. Conscriptos de la Prisión Militar de Encausados vestidos de
innecesarias. Así lo recuerda Osvaldo Cuesta, a Todos estos biblioratos, estas carpetas son todos 89
Archivo Nacional de la Memoria. Entrevista a César Aguirre. 14 mozos en el marco de sus tareas en el Casino de Suboficiales.
de octubre de 2022. 1976. Fuente: Colección Campo de Mayo. Archivo Nacional de
85
Archivo Nacional de la Memoria. 19 de septiembre de 2022. Op. 86
Archivo Nacional de la Memoria. 9 de junio de 2022. Op. cit. 90
Archivo Nacional de la Memoria. Entrevista a Rubén Belondi. 12 la Memoria.
cit. 87
Archivo Nacional de la Memoria. 18 de julio de 2022. Op. cit. de mayo de 2022.
56 57
todas las noches en sus casas y regresaban por la Varios entrevistados recuerdan también que risdicción comprendía los partidos bonaerenses
mañana a realizar tareas, otros apenas contaban una estrategia común para evadir momentánea- de 3 de Febrero, San Martín, Vicente López, San
con los fines de semana, y quienes venían de otras mente las obligaciones era esconderse o “acova- Isidro, San Fernando, General Sarmiento, Tigre,
provincias, ni eso. Por ello, los permisos de salida charse”. La “covacha” era un lugar que funcionaba Pilar, Escobar, Exaltación de la Cruz, Zárate y
eran uno de los “bienes” más codiciados por los para los soldados como escondite, donde podían Campana, entre los cuales se desarrollaba un ex-
soldados: un pasaje de vuelta –aunque fuera tran- estar tranquilos, alejados de los superiores, de las tenso cordón industrial con una larga tradición
sitorio– a la vida civil, a los amigos, a las novias, órdenes, de los “bailes” y el maltrato. Podía ser en sindical. Para garantizar un ejercicio más eficien-
lejos de la disciplina militar. Algunos accedían con un baño, en la cocina o en algún lugar alejado si te de la represión, la Zona 4 se subdividió a su vez
mayor facilidad por las funciones que desempe- habían sido enviados a realizar algún trabajo, ex- en nueve “áreas”, cada una de las cuales fue puesta
ñaban, que incluían diligencias fuera de la guar- tendiendo su permanencia allí para volver lo más a cargo de las escuelas de armas e institutos del
nición y podían extenderlas más de lo necesario. tarde posible. De esa manera, evitaban hacer algu- ejército que tenían su asiento en Campo de Mayo
Otros lo lograban a cambio de favores o trabajos na guardia, salir de operativo o alguna tarea que (con la única excepción del Colegio Militar de la Conscriptos de la Escuela de Infantería. 1977.
en beneficio de sus superiores, para lo cual era no quisieran realizar. Javier Ríos recuerda haberse Nación, ubicado en la localidad de El Palomar). Fuente: Colección Campo de Mayo. Archivo Nacional
de la Memoria.
clave la astucia que los conscriptos ponían en escondido en un baño de la escuela “Sargento Ca- El rol central que tuvo Campo de Mayo en la
juego para alcanzar su cometido, tal como contó bral” para evitar ir a pintar los zócalos de ruta94. represión desplegada por el ejército durante los
César Aguirre, quien tenía un taller de chapa y Gerardo Morales, por su parte, describió cómo se años del terrorismo de Estado marcó profunda- Desde el momento mismo de su llegada a
pintura al momento de estar realizando el SMO, y “acovachaban” en la escuela “Gral. Lemos” en el mente la experiencia de aquellos jóvenes que, Campo de Mayo, durante el breve período de ins-
obtenía semanas enteras de franco siempre que se año 1976: “te metés en la pieza de algún oficial o muchas veces por obra del azar, terminaron desti- trucción, los soldados eran asignados a realizar
llevaba autos particulares de los superiores para te quedás en el lugar donde estaban los soldados, nados a alguna de sus unidades para cumplir con actividades vinculadas a la denominada “lucha
su reparación92. era raro que llegue alguien a buscarte, te quedas el SMO. Muchos conscriptos fueron testigos in- contra la subversión”. Daniel Escobedo, destinado
Había quienes, asumiendo el riesgo, apelaban piola, ahí tranquilito y zafabas del baile de la ma- voluntarios, directos o indirectos, de distintos ti- a la Escuela de Infantería en el año 1977, recuerda
a la falsificación de firmas o a las fugas noctur- ñana o de la tarde”95. pos de episodios represivos. A veces, incluso, eran haber participado de una serie de ejercicios deno-
nas. La necesidad de salir, de escapar del cuartel, Rubén Belondi recordó que, para su sorpresa, forzados a participar de los mismos, aunque fuera minados “combate en localidades”:
muchas veces despertaba lazos de compañerismo el consejo de esconderse provino de su propio su- con un rol subsidiario, como integrar las guardias
entre los soldados, que se “cubrían” entre sí para perior, y le fue dado particularmente por el con- perimetrales de los operativos o preparar comida En el fondo había varias dependencias abandona-
hacerlo posible. Bigiatti, por ejemplo, recordó que texto represivo que les tocaba atravesar. Le reco- para las personas que permanecían secuestradas das, entonces las usaban para enseñarnos cómo re-
aprovechó algunas guardias nocturnas para salir mendó a él y a sus compañeros siempre demostrar clandestinamente. ventar una casa. Me acuerdo de “localidades”, era
a ver a su novia con la ayuda de su amigo Roque: interés e intención de participar cuando fueran Asimismo, la denominada “lucha contra la cómo cubrirse para ponerse de este lado de acá, y
convocados para salir de operativo, pero que bus- subversión” atravesó los lineamientos de la for- uno mirar así a la puerta y romperla, y cómo tenés
Roque me cubría, él tenía que estar descansando, que entrar, tratando de apuntar para todos lados y
caran cualquier excusa para, a último momento, mación de los soldados y determinó los modos
pero él me cubría en ese puesto. Yo me escabullía. nunca apuntarse a sí mismo, o a sus compañeros.
no subir al camión. "Era que ellos ya sabían de los en que fueron interpelados y concebidos por sus (...) Y había un tesoro, el tesoro eran panfletos, no
Me cambiaba, dejaba el fusil, y me iba hasta don- allanamientos y él no quería que fuéramos"96. superiores. Como indica Garaño (2022), el con-
de estaba Roque, todo escondiéndome entre todos sé de dónde los sacaban, si los mandaban a hacer o
Todas estas estrategias constituían el amplio texto del terrorismo de Estado alteró la lógica de qué. ¡Esto ya lo sacamos a los extremistas!98
los edificios, sin que me vean. Y estaba el puesto 3
abanico de saberes que, al cabo de pocos meses, funcionamiento del SMO. Implicó una superpo-
y el puesto 4, que no existía, era un agujero en el
alambrado. Por abajo me iba a la tardecita, cuando
convertía a los “soldados nuevos” en “soldados sición de tramas represivas: por un lado, la lógi- Otros cuentan que, además, les proyectaron
se iban del Comando de Institutos Militares. Tenía viejos”. ca de sujeción y sometimiento que eran propias fotos y películas sobre el “Operativo Independen-
que pasar por la guardia de Puerta 4, había una ga- de la conscripción desde su etapa fundacional y, cia”, y que recibieron charlas por parte de instruc-
rita, había unas ametralladoras con unas bolsas de por el otro, la de la represión política, que pro- tores y capellanes de sus unidades sobre el tema.
arena y había unos cuantos soldados, y si había un Convivir con la represión yectaba una sombra de sospecha sobre los cons- En tanto centro neurálgico del poder represivo
soldado ahí parado no te pedían documentos, te criptos que podía llevar al secuestro, cautiverio de la Zona 4, Campo de Mayo comprometió mu-
pedían documentos cuando entrabas. Entonces yo En mayo de 1976, el Comando General del y desaparición forzada de los soldados mientras chas de sus unidades en la llamada “lucha contra
iba a ver a mi novia, volvía al otro día a la madru- Ejército dictó la conformación de la Zona de De- cumplían con el SMO. Esto produjo cambios en la subversión”. En particular, las escuelas, que ejer-
gada, cuando entraban todos. Me escabullía. Una fensa 4, a cargo del Comando de IIMM con asien- ciertas prácticas rutinarias, dinámicas y sentidos cían la jefatura de las áreas en que se subdividía la
locura total, porque te llegaban a pescar, al Penal to en la guarnición de Campo de Mayo97. La ju- que organizaban la vida en los cuarteles, así como jurisdicción, participaron o incluso condujeron
directamente. Y el aguante que me hacía mi com-
Archivo Nacional de la Memoria. 22 de marzo de 2022. Op. cit.
en los valores alentados por el personal militar. operativos represivos clandestinos. A ellos, por
pañero Roque, ¿no?93.
94
95
Archivo Nacional de la Memoria. Entrevista a Gerardo Morales. lo general, llevaban un número de soldados que
13 de julio de 2022. Comando General del Ejército]. Restauración de jurisdicciones
92
Archivo Nacional de la Memoria.14 de octubre 2022. Op. cit. 96
Archivo Nacional de la Memoria. 12 de mayo de 2022. Op. Cit. y adecuación orgánica para intensificar las operaciones contra la 98
Archivo Nacional de la Memoria. Entrevista a Daniel Escobedo.
93
Archivo Nacional de la Memoria. 18 de julio de 2022. Op. cit. 97
Orden Parcial N° 405 de 1976 [Jefatura III de Operaciones del subversión. Mayo de 1976. 4 de julio de 2022.
58 59
eran puestos a cumplir diversas funciones: hacer dentes históricos que se remontaban a las prime- plían hicieron que para muchos conscriptos fuera recuerda Alemany:
cordón de seguridad a una o dos cuadras, ingre- ras décadas del siglo XX. Teniendo esto en cuenta, ineludible tomar contacto con la represión dentro
sar a limpiar o vaciar la casa cuando terminaba no resulta extraño que esa práctica tuviese conti- de los límites de la guarnición. La situación más A los dos meses [de entrar], un día dicen “todos
el operativo o, simplemente, quedarse esperando nuidad en el contexto del terrorismo de Estado extrema en este sentido fue, sin dudas, la de quie- a dormir, porque van a venir unos paquetes”. Em-
en el camión. Cotidianamente, además, los solda- de la última dictadura. La disposición a emplear nes vieron personas detenidas-desaparecidas. En pezaron a caer los Falcon, y venían arrolladas en
dos eran utilizados para realizar controles de ruta, conscriptos en este tipo de acontecimientos se Campo de Mayo funcionaron al menos cinco es- alfombras. Nosotros teníamos que dormir pero nos
quedamos en el Casino mirando todo. Y bajaban
patrullajes nocturnos y ocupar postas de guardia mantuvo vigente aún cuando la actividad repre- pacios de reclusión clandestina o de tránsito de
gente envuelta en alfombras que las empezaron a
fuera y dentro del perímetro de Campo de Mayo. siva moderó su intensidad. Gustavo Pontoriero, detenidos-desaparecidos durante la dictadura: poner dentro del penal. (...) Ahí se arma todo un
Algunas unidades implementaron el armado ex conscripto clase 63 destinado a la Escuela de “El Campito”, en el sector conocido como “Pla- gran conflicto. El tema es que la prisión adelante te-
de una suerte de fuerza de reserva con soldados Ingenieros de Campo de Mayo en 1982, recordó za de Tiro”; la Prisión Militar de Encausados; el nía alambre tejido (...), al principio colgaban, para
conscriptos denominada Grupo de Empleo In- que con motivo de la huelga y manifestación de Destacamento de Inteligencia 201, llamado “Las que no viéramos para adentro, unas frazadas en el
mediato (GEI). Los ex conscriptos Alemany, de la la CGT del 31 de marzo de ese año, en su unidad Casitas”; el Hospital Militar 602 y el aeródromo alambre tejido, para que no viéramos desde afuera.
Prisión Militar de Encausados, y Daniel Amigo, hubo movimientos de soldados de la clase ante- del Batallón de Aviación de Ejército 601. Excepto (...) Nosotros les decíamos “las chicas”, veintisiete
de la Escuela de Artillería en el año 1976, recuer- rior a la suya100. “El Campito”, todos los demás lugares eran unida- años tendrían. Las sacaban a tomar sol al jardín.
dan haber rotado en el GEI, donde debían estar El involucramiento de conscriptos en opera- des militares que constituían normalmente desti- (...) Había una ventanita, y nosotros nos subíamos,
prestos ante cualquier emergencia: tivos y controles, aunque fuera con una función nos de soldados conscriptos. Allí, en el marco de (...) y veíamos a las chicas que estaban al sol con ca-
marginal, tenía una finalidad a la vez adoctrina- sus funciones cotidianas, realizando guardias, lle- pucha y, obviamente, esposadas. Después pusieron
Vos quedabas ahí adentro [de la unidad militar] todas unas chapas (...) el perímetro del alambrado
dora y controladora. Era, por un lado, un modo vando y trayendo documentación o sirviendo la
(...) durante una semana. Con toda la vestimenta lo cierran todo con chapa103.
de llevar a la práctica el discurso "antisubversi- comida a sus superiores, muchos de ellos fueron
de combate puesta, tenía que tener el casco, los vo" que se impartía a los soldados diariamente testigos del paso de detenidos, así como también
cinturones, los cargadores, el arma, el fusil, todo Forte, que estuvo en el penal entre 1977 y 1978,
en los cuarteles y, por el otro, una herramienta del accionar de grupos de tareas e incluso, en el recordó el clima de tensión que se generaba cuan-
a mano, y no podías deshacerte de eso, y no tenías
para detectar posibles infiltrados o “traidores” caso de los soldados del Batallón de Aviación, de do iban a llegar los autos que traían detenidos o
que hacer ninguna actividad. Porque ese grupo era
en la fuerza. Como se ha visto, esta función era los procedimientos de eliminación de cuerpos en venían de operativos:
para caso de emergencias, salir en cinco minutos.
Y alguna vez salimos, pero era cuando ya estaba asumida por los suboficiales a cargo de los solda- los llamados “vuelos de la muerte”102.
todo cocinado y ya se había acabado la situación, dos, quienes debían detectar posibles resistencias El caso de la Prisión Militar de Encausados re- Cuando entraban los Renault 12 –generalmente
llegábamos nosotros como para acordonar la zona o reticencias a participar de operativos, cosa que sulta significativo para comprender los contactos eran Renault 12, no eran Falcon acá–, se apagaban
y que nadie pase. Y en esa época, el soldado no te- debía ser informada a sus superiores. En relación que los conscriptos tenían con la actividad re- todas las luces del penal, todo el mundo adentro y
nía que hacer nada. Estaba dispuesto a que, si lo a esto último, el ex conscripto Amigo recordó la presiva del ejército. A mediados de 1976, el lugar nadie podía salir a ver nada. Y era frecuente. Eran
llamaban, estar ahí99. tensión que le provocaba el hecho de escuchar, comenzó a funcionar como centro clandestino varios Renault (...). Decían, “vienen los de inteli-
inevitablemente, conversaciones entre sus supe- de detención (CCD). Debido a las nuevas nece- gencia”, generalmente venían de noche y todo el
Como ya se vio, el uso de soldados conscriptos riores acerca de planes de secuestro: sidades de seguridad que esto traía aparejado, los mundo adentro, quedaba la guardia, los que esta-
para la represión estatal tuvo numerosos antece- conscriptos que habían ingresado en febrero de ban de guardia y el resto, todos los soldados aden-
Se trataban temas frente a mí, porque yo era uno de ese año fueron forzados a realizar una segunda tro, no se podía salir de la cuadra104.
los encargados de llevarle mate al coronel, y se to- instrucción, esta vez con armas FAL y ametralla-
Archivo Nacional de la Memoria. Entrevista a Daniel Amigo. 29
99
caban temas muy espinosos, como que estaban ar- A su vez, en relación a un grupo en particu-
de noviembre de 2022 doras PAM, a diferencia de la anterior que había
mando una operación contra tal tipo, de tal lugar, y lar de detenidos en la Prisión Militar, Forte re-
sido con fusiles máuser, un armamento viejo. Los
que le iban a hacer una visita de verde o de civil. Y cordó que “era vox populi que eran los del Banco
testimonios de los conscriptos indican que en-
yo escuchaba eso. (...) si yo fuera un infiltrado acá, de Hurlingham”105, en referencia al secuestro en
tre los años 1976 y 1978 tenían conocimiento de
diría, bueno, lo llamo al tipo y le digo, “mirá, te van 1978 de casi treinta personas ligadas grupo em-
a ir a hacer una visita los del ejército, así que, estate la presencia de grupos de detenidos en el Penal,
presario Chavanne y Siderúrgica Grassi bajo la
preparado”. Supongo que si yo hubiera hecho eso, particularmente de mujeres. Con posterioridad,
acusación de “subversión económica”106. Cabe
hoy yo no estaría acá101. sus declaraciones fueron claves para reconstruir
el arribo de detenidos en el año 1976 y la manera 103
Archivo Nacional de la Memoria. 27 de abril de 2022 Op. cit.
en que esto llevó a modificar la fisonomía y la di-
104
Archivo Nacional de la Memoria. 19 de septiembre de 2022. Op.
Como queda expuesto en el testimonio, los es- cit.
pacios que transitaban y las funciones que cum- námica del lugar para que no fueran vistos direc- 105
Ídem.
tamente por el personal que allí revistaba. Así lo 106
Luego de hacerse pública la adquisición del Banco de Hurlin-
100
Archivo Nacional de la Memoria. Entrevista a Gustavo Pontorie- gham por el Grupo Chavanne y Siderúrgicas Grassi –ex propiedad
ro. 12 de mayo de 2023. de David Graiver, banquero y financista vinculado a Montoneros–
Conscriptos de la Escuela de Infantería. 1977. Fuente: Colec- 101
Archivo Nacional de la Memoria. 29 de noviembre de 2022. Op. Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 de San Martín. Causa
102
estos grupos económicos fueron objeto de persecución por parte
ción Campo de Mayo. Archivo Nacional de la Memoria. cit. Nº 27004012/2003/TO21 “Malacalza, Ángel Delsis y otros”. del Ejército, lo cual implicó el secuestro y cautiverio de los empre-
60 61
destacar la función que tuvo la circulación de in- que refieren a relatos de superiores sobre los "vue- los ex conscriptos pudieron ver que dentro de los
formación entre los soldados sobre la presencia los de la muerte" de Campo de Mayo111. autos iba gente encapuchada o tirada en el piso. Me enteré que nos habían investigado, nos habían
de detenidos, de autos que llegaban en la noche A la posibilidad de ver o enterarse por otros Este lugar intermedio e incómodo que les tocaba hecho un informe ambiental, a cada uno de los
y de grupos de oficiales y suboficiales vestidos de de la presencia de detenidos, se sumaban los so- ocupar a los conscriptos los ponía bajo una enor- cuatro soldados que entrábamos en esa oficina, (...)
civil. Esto hizo que, aun quienes no hubieran vis- nidos que los conscriptos oían, sobre todo por las me tensión que, en ciertos casos, provocaba el en- había un informe de cada uno. Hablaban vecinos
míos, parientes, yo no me había enterado nunca.
to de manera directa a ningún detenido, supieran noches. Teniendo en cuenta que Campo de Mayo frentamiento con sus superiores. Muchos decla-
Y habían estado en mi barrio preguntando quién
acerca de su presencia y de qué personal estaba tiene una extensión de aproximadamente cinco raron haber sido amenazados directamente para
era yo y todo. Entiendo que era una situación muy
involucrado en la represión107. mil hectáreas de campo abierto, el silencio era el no contar nada de lo que hubieran visto u oído clave en la oficina donde yo estaba, porque ahí a mí
Muchas veces, eran los propios oficiales y sub- denominador común por las noches. Todos los dentro de la guarnición. Otros pusieron sobre la me tocaba escribir a máquina, los recorridos que
oficiales que se jactaban frente a los soldados de testimonios coinciden en resaltar este aspecto de mesa situaciones mucho más comprometedoras, habían hecho las patrullas118.
su intervención en la “lucha contra la subversión”. la guarnición y, derivado de ello, la claridad con como ser utilizados para el encubrimiento de de-
Algunos solían vanagloriarse de haber participa- la que se sentían los ruidos. D’Agostino, que no litos a través de las tareas que tenían asignadas Una situación muy similar recuerdan conscrip-
do en el “Operativo Independencia”, mientras que vio directamente ningún detenido durante su es- cotidianamente. Este fue el caso, por ejemplo, de tos destinados al Destacamento de Inteligencia
otros contaban detalles sobre sesiones de tortu- tadía en Campo de Mayo, rememoró los gritos de quienes realizaban trabajo administrativo y, por 201 y Daniel Escobedo, nombrado chofer perso-
ra. La Comisión Nacional sobre la Desaparición tortura que llegaban desde “Las Casitas” a la cua- orden de sus superiores, debieron confeccionar nal de un alto oficial de la Escuela de Infantería119.
de Personas registró varias declaraciones de este dra de soldados de la escuela “Sargento Cabral”, los documentos por deserción de soldados que Estos puestos no podían correr el riesgo de ser
tipo108. El 17 de julio de 1984, un ex conscripto ubicada en las proximidades de dicha unidad cru- habían sido secuestrados117. ocupados por “infiltrados” o “traidores”. Para su
señaló que había realizado su servicio militar en zando la ruta interna112. Lo mismo declararon ex Es indudable que el terrorismo de Estado tiñó identificación y eliminación, el ejército se encargó
1980 en el Regimiento de Caballería N° 9, ubica- conscriptos del Batallón de Aviación en relación a las relaciones entre superiores y soldados, exacer- de desarrollar una serie de herramientas y prácti-
do en Puerto Deseado, Santa Cruz, donde había ruidos provenientes de donde estaba ubicado “El bando lógicas de sujeción y autoritarismo que ya cas que serán analizadas en el próximo apartado.
conocido al sargento Víctor Ibáñez, alias “Pete- Campito”, que se escuchaban siempre que el vien- eran propias de la conscripción. Como se anali-
te”109. Ibáñez le había contado que había partici- to soplaba desde esa dirección113. O los tiros que zó en el primer capítulo, el SMO generaba una
pado en grupos de tareas en los años en que estu- atravesaban la noche y que oía Marcelo Carrión suerte de excepcionalidad en el status jurídico de Desaparecer en el cuartel
vo destinado al Comando de Institutos Militares desde su habitación en el Hospital Militar114. los jóvenes conscriptos, quienes durante ese pe-
en Campo de Mayo, la forma en que procedían Debido a la clandestinidad de la represión, ríodo, a pesar de ser civiles, se veían sujetos a las El miedo y la sensación de riesgo fueron cons-
dichas unidades represivas para el secuestro de las guardias nocturnas eran los momentos en los normas de la justicia militar. Durante la última titutivas de la experiencia de los soldados que rea-
personas, su detención en CCD, distintas meto- cuales los conscriptos veían de manera más di- dictadura, esta situación se vio potenciada por el lizaron el SMO durante la última dictadura. Para
dologías de tortura e, incluso, detalles sobre los recta el funcionamiento de los grupos de tareas. estado de excepción generalizado que propició quienes venían de trayectorias de militancia polí-
“vuelos de la muerte”110. Existen por lo menos tres Para Bigiatti, a quien le tocaron varias guardias las condiciones para el despliegue del terrorismo tica, el temor principal era ser identificados como
denuncias de ex conscriptos ante la CONADEP en las instalaciones del Hospital Militar, eran mo- de Estado (Franco, 2012; Pontoriero, 2022), dan- “infiltrados” por sus superiores y secuestrados en
mentos especialmente tensionantes115. A quienes do lugar a prácticas que acrecentaban el grado de el cuartel, con las consecuencias que ello traería
les tocaba cubrir puestos de ingreso veían la en- violencia que se ejercía sobre los soldados y en aparejado. Si bien estaban en una posición distin-
sarios, sus abogados y sus familiares.
107
El secuestro del grupo vinculado a la compra del Banco de Hur- trada y salida de autos, con o sin patente, y debían las cuales se terminaban filtrando indicios de la ta, los soldados que no tenían militancia políti-
lingham fue denunciado tempranamente por ex conscriptos de la tenerlos identificados o conocer la seña para le- represión clandestina, como se ha visto en el tipo ca tenían por lo general conciencia de que, en el
Prisión Militar ante la CONADEP. El 25 de julio de 1984, Aldo Ro-
vantar la barrera de inmediato y permitir un in- de amenazas que algunos recibieron de parte de contexto represivo de la época, cumplir determi-
dríguez compareció ante la Comisión y declaró haber visto, den-
tro del comedor de suboficiales, un pizarrón con la leyenda “Caso greso veloz116. Mientras hacían esto, muchos de sus superiores. nadas funciones conllevaba riesgos y podía expo-
Gravier” (sic), y que sabía que dentro del penal estaba detenido el El manto de sospecha que pesaba sobre los nerlos directa o indirectamente a situaciones de
presidente del banco y su esposa. A su vez, declaró que un soldado 111
CONADEP. Legajo CONADEP N° 100: Aldo Rodríguez; Legajo
soldados motorizó al ejército a realizar estudios violencia. Estos temores se materializaron a partir
enfermero de la clase anterior le había contado del arribo de un CONADEP N° 1379: Sergio Porrati; Legajo CONADEP N° 7032:
grupo de detenidos el año previo, en condiciones muy similares a denuncia anónima. Serie Legajos CONADEP de víctimas del te- socioambientales de varios de ellos, en especial si del secuestro y desaparición de algunos conscrip-
las descriptas por Alemany y Forte. rrorismo de Estado. Subfondo CONADEP. Fondo Secretaría de eran asignados a tareas o áreas sensibles. Amigo, tos, quienes pasaron a engrosar así el listado de
108
Creada por el Decreto PEN N° 187 del 15 de diciembre de 1983 Derechos Humanos de la Nación. Archivo Nacional de la Memo-
destinado en la oficina Operaciones de la Escuela víctimas de la represión.
con el objeto de “esclarecer los hechos relacionados con la desapa- ria. Argentina.
rición de personas ocurridos en el país”. 112
Archivo Nacional de la Memoria. 21 de febrero de 2022. Op. cit. de Artillería en 1976, recordó su caso: La guarnición de Campo de Mayo ofrece al-
109
El ex sargento Ibañez estuvo destinado al sector logístico del 113
Testimonios de ex conscriptos del Batallón de Aviación 601 en gunos ejemplos de la represión de la que fueron
Comando de Institutos Militares y estuvo encargado de entregar el marco del juicio “Vuelos de la muerte” de Campo de Mayo en
objeto los jóvenes que realizaron el SMO en los
la comida a los detenidos desaparecidos del CCD “El Campito”. Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 de San Martín. Op. cit. de camiones con detenidos en el marco del debate oral del juicio
(Almirón, 1999) 114
Archivo Nacional de la Memoria. 15 de julio de 2022. Op. cit. “Vuelos de la muerte” de Campo de Mayo radicado en el Tribunal años de la última dictadura. Gerardo Morales via-
110
CONADEP. Legajo CONADEP N° 6402: denuncia anónima. Se- 115
Archivo Nacional de la Memoria. 18 de julio de 2022. Op. cit. Oral en lo Criminal Federal N°2 de San Martín.
rie Legajos CONADEP de víctimas del terrorismo de Estado. Su- 116
La orden de dejar pasar determinados vehículos sin controlar- 117
Tal como le sucedió a Guillermo Obiols, ex conscripto del Co- 118
Archivo Nacional de la Memoria. 29 de noviembre de 2022. Op.
bfondo CONADEP. Fondo Secretaría de Derechos Humanos de la los fue señalada en reiteradas oportunidades en los testimonios mando de Institutos Militares, a raíz del secuestro y desaparición cit.
Nación. Archivo Nacional de la Memoria. Argentina. de ex conscriptos del Batallón de Aviación 601 acerca del ingreso del soldado Ernesto Mario Parada en junio de 1976. 119
Archivo Nacional de la Memoria. 4 de julio de 2022. Op. cit.
62 63
jó desde Córdoba para realizar la conscripción en Cuando me secuestran me dan por desertor. Y danos que, al momento de su secuestro, se encon- rado desertor125. El caso del conscripto Augusto
la Escuela de Servicios para Apoyo de Combate deciden que el soldado Morales había desertado. traban bajo la responsabilidad de las FFAA. Sus María Lenzi de la Escuela de Caballería fue dis-
“General Lemos”. Militante del PRT-ERP, desde Ellos tenían un protocolo (...) que cuando un sol- detenciones, por lo general, eran ordenadas por tinto. Salió de franco el 22 de noviembre de 1976
su sorteo pasó a formar parte del llamado “Frente dado es desertor, lo tienen que mandar a buscar a sus propios superiores o efectivos de inteligencia y, al no regresar cuando estaba estipulado, se le
la casa con una comisión formada por un subofi-
del Ejército Enemigo”, estructura partidaria dedi- autorizados por ellos. Como en el caso de Mora- inició el trámite por deserción. Sin embargo, sus
cial y un soldado. (...) Golpean la puerta y dicen,
cada a realizar trabajo político y de inteligencia les, sus detenciones se encubrían tras la figura del padres denunciaron que había sido detenido ile-
“lo venimos a buscar a Gerardo Morales”, “¿quiénes
en el ámbito del arma terrestre. Su caso no solo son ustedes?”, “Bueno, mire, somos de la General desertor, que motivaba el inicio de un proceso galmente en el marco de un allanamiento en el
permite analizar el impacto directo del terroris- Lemos”, “No, si mi hijo está haciendo la colimba administrativo formal. Finalmente, el documento domicilio familiar la noche del 23 de noviembre
mo de Estado sobre los conscriptos, sino también allá”, “No, no está, no está. Por eso lo hemos venido señalaba que a los familiares que se acercaban a de 1976126.
la superposición de esta lógica represiva con las a buscar”, “No, acá no está”, “Bueno, nos vamos”. los cuarteles para preguntar por sus hijos se les
dinámicas de disciplinamiento que históricamen- Una cosa muy light, ¿viste?, como cumpliendo120. daba información contradictoria sobre los moti-
125
CONADEP. Legajo CONADEP N° 2282: Augusto María Lenzi.
Serie Legajos CONADEP de víctimas del terrorismo de Estado.
te padecieron quienes se incorporaban al SMO. vos de su ausencia121. La mayoría de estas prácti- Subfondo CONADEP. Fondo Secretaría de Derechos Humanos de
Morales fue secuestrado mientras se desem- Esta escena paradójica en la cual el ejército cas descriptas por el CELS pueden identificarse la Nación. Archivo Nacional de la Memoria. Argentina.
peñaba como soldado conscripto en el Casino de se presenta buscando a una persona a la cual la en los casos de los conscriptos detenidos-desapa-
126
El caso de Norberto Hugo Palermo muestra que esta metodo-
logía de desaparición de soldados conscriptos, aprovechando la
Oficiales de la escuela “Gral. Lemos”. En el marco propia fuerza secuestró y desapareció refleja las recidos en Campo de Mayo122. ocasión de sus salidas de franco, comenzó a ser aplicada en los
de sus tareas cotidianas, fue enviado a la oficina lógicas represivas que atravesaban de manera su- El registro burocrático de la salida de los sol- preámbulos del golpe de Estado. Palermo, conscripto de la Escue-
del teniente primero Horacio Rafael Sánchez y, en perpuesta a los conscriptos en este contexto y, a la dados de su unidad, sea a través de comisiones
el camino, interceptado por un auto Fiat, forzado vez, la desconexión que podía existir entre ellas. o francos, fue utilizado como una forma de en-
a subirse y conducido al Club de Oficiales. Luego El caso de D’Agostino también resulta ilustrativo mascarar la desaparición de conscriptos. En lo
de ser golpeado e interrogado bajo tortura por su en este sentido. Militante del PRT-ERP al igual que respecta a Campo de Mayo, este mecanismo
actividad política y el paradero de compañeros de que Morales, había estado detenido en el CCD se implementó con el conscripto del Batallón de
militancia que conocía –lo que denotaba el traba- “Club Atlético” entre julio y septiembre de 1977. Aviación 601 Luis Alberto Barbona, militante de
jo de inteligencia que sus superiores habían hecho En febrero de 1978, ya en libertad, debió iniciar la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) des-
sobre él–, Morales fue alojado en una habitación el SMO en la escuela “Sargento Cabral”. Temien- aparecido el 28 de septiembre de 1977123. Según
junto a otras dos personas. Una noche, aprove- do ser identificado, D’Agostino logró atravesar su los registros del ejército, Barbona había salido en
chando una situación de desorden que se produ- conscripción sin mayores contratiempos. Por su comisión y nunca había regresado al cuartel, de
jo con uno de esos detenidos, escapó a través de parte, Morales, quien finalmente había logrado modo que le iniciaron actuaciones por deserción.
la ventana del baño. Su conocimiento previo de volver a Córdoba, fue detenido por su supuesta Este procedimiento se asemeja también al caso
Campo de Mayo le permitió identificar, al cabo de deserción mucho tiempo después, en el año 1983. de José Manuel Varela del Batallón de Comuni-
unas horas, dónde estaba ubicado y pensar cómo Fue llevado a la escuela “Gral. Lemos”, donde dor- caciones Comando 101124. El 20 de julio de 1976,
escapar sorteando los puestos de guardia. Así, mía en la cuadra de soldados, y finalmente lo li- un día después de su reintegro al cuartel luego de
Morales logró salir de la guarnición saltando un beraron. Al retirarse, un suboficial le dijo: “mire, una licencia, su familia fue informada de su au-
alambrado que separaba Campo de Mayo de un nunca le diga a sus hijos que usted fue desertor, sencia en la unidad. Posteriormente, se dijo que
barrio de la localidad de San Miguel y dirigirse a porque es una gran vergüenza desertar del Ejér- había salido en comisión a un taller mecánico y
la casa de su tía ubicada en Castelar, provincia de cito Argentino”. Tiempo después, le enviaron su que nunca había regresado, por lo que fue decla-
Buenos Aires. documento de identidad y la notificación de que
Lo llamativo es que ante su secuestro y fuga su causa había prescripto en el año 1978. 121
Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). Conscriptos de-
se activaron dos dispositivos de búsqueda y per- Las particularidades que presentaban las de- tenidos-desaparecidos. Buenos Aires, 1982. Disponible en: https://
secución: el legal y el clandestino, que procedie- tenciones de soldados conscriptos hizo que, con [Link]/web/publicaciones/conscriptos-detenidos-desa-
ron de manera paralela aunque, aparentemente, el tiempo, sus casos fueran conformando un gru- parecidos/
122
Un libro indispensable para la reconstrucción de los casos de
desconectada. Cuando Morales llegó a la casa de po específico de víctimas. En octubre de 1982, el desapariciones forzadas de conscriptos es El Escuadrón perdido
su familiar, supo por un vecino que pocas horas Centro de Estudios Legales y Sociales presentó (1998), del capitán del ejército José Luis D’Andrea Mohr.
antes el domicilio había sido allanado por un gru- el informe Conscriptos detenidos-desaparecidos
123
CONADEP. Legajo CONADEP N° 2259: Luis Alberto Barbona.
Serie Legajos CONADEP de víctimas del terrorismo de Estado.
po de tareas que había ido a buscarlo. Al mismo donde de manera sistemática expuso algunas de Subfondo CONADEP. Fondo Secretaría de Derechos Humanos de Varios conscriptos se acercaron a la Comisión Nacional sobre
tiempo, efectivos de la escuela “Gral. Lemos” se las características diferenciales que atravesaban la Nación. Archivo Nacional de la Memoria. Argentina. la Desaparición de Personas para ofrecer información y de-
CONADEP. Legajo CONADEP N° 2345: José Manuel Varela. nunciar los hechos de los que tuvieron conocimiento durante
apersonaron en la casa de su padre en Córdoba
124
estos casos. En primer lugar, se trataba de ciuda- su Servicio Militar Obligatorio. Fuente: Subfondo CONADEP.
Serie Legajos CONADEP de víctimas del terrorismo de Estado.
con el fin de detenerlo bajo la figura de “desertor”: Subfondo CONADEP. Fondo Secretaría de Derechos Humanos de Archivo Nacional de la Memoria.
120
Archivo Nacional de la Memoria. 13 de julio de 2022. Op. cit. la Nación. Archivo Nacional de la Memoria. Argentina.
64 65
Frente a la desaparición de los conscriptos, al- baja de servicio. Esa noche allanaron el domicilio largo de su exposición, es posible reconocer los subiéndolo por la fuerza a una camioneta junto
gunos familiares se acercaban a los cuarteles en los de su familia y detuvieron ilegalmente a su novia, mecanismos empleados por el ejército para de- al sargento Balestra. Al día siguiente, el ayudante
que estos cumplían el SMO para averiguar su pa- aún desaparecida. Los padres recibieron versiones tener ilegalmente y encubrir administrativamen- del capitán les solicitó que prepararan una orden
radero. Sin embargo, la respuesta brindada por los contradictorias de los efectivos del cuartel, soste- te los delitos cometidos. Obiols cumplía la tarea de salida de franco por 24 horas a nombre de Pa-
efectivos militares provocaba mayor confusión, niendo que se había fugado. de registrar el parte diario del personal en dicho rada, lo cual hicieron. Pasado ese lapso de tiem-
dada la información contradictoria que recibían. El lugar de los conscriptos que cumplían guar- comando y, ante la pregunta de suboficiales por po, empezaron a registrarlo en los partes diarios
Héctor Oscar Fuentes, conscripto de la escuela dias en las entradas o tareas administrativas era la ausencia de Parada, salió en su búsqueda jun- como “ausente sin causa”, y al quinto día iniciaron
“Gral. Lemos”, fue detenido en la vía pública en sumamente delicado en los momentos en que los to a un compañero. A mitad del recorrido, vio al las actuaciones por deserción. En diversas opor-
junio de 1977, mientras aún conservaba el unifor- familiares se acercaban a las unidades para con- sargento Salgado agarrando a Parada del brazo y tunidades, sus familiares se acercaron a la unidad
me127. Según los registros de su libreta, le habían sultar por sus seres queridos. En muchas ocasio- para que les informaran qué había pasado con el
dado la baja el 31 de mayo de 1977. El oficial prin- nes, sabían que sus compañeros habían desertado joven. En ese marco, el sargento Salgado utilizó
cipal de la escuela, cuando sus familiares fueron a o no habían vuelto de sus francos en condicio- el hecho para disuadir cualquier tipo de cuestio-
averiguar sobre su paradero, dijo que Fuentes “era nes por demás sospechosas; otras veces, tenían namiento por parte de los soldados e infundirles
un excelente soldado”. Una respuesta similar reci- información certera sobre su desaparición. Pero temor sobre lo que podría sucederle a cualquiera
bió por parte de un efectivo militar la hermana de en cualquier caso, como se ha visto hasta aquí, de ellos: “Aprovechó una formación para reco-
Norberto Hugo Monges128, conscripto de la Com- los conscriptos se encontraban bajo un estado mendarnos que fuéramos buenos soldados, que
pañía Comando 601 desaparecido el 19 de abril de de amenaza directa o indirecta. Así sucedió en el nos portáramos bien para que no nos pasara lo
1977, quien nunca había retornado de su franco y caso del conscripto del Colegio Militar de la Na- que a Parada ‘...que ahora le está cantando a los
era buscado por desertor. El 19 de agosto de 1977 ción Luis Daniel Steimberg130, secuestrado en la angelitos’”132
desapareció Daniel Omar Vattino129, conscripto esquina de su casa y conducido al Colegio Mili- La represión desplegada por el ejército en los
de la Escuela de Suboficiales “Sargento Cabral”; su tar. Cuando sus familiares fueron a preguntar por años del terrorismo de Estado alcanzó de diver-
padre lo había dejado en el regimiento y al poco su paradero, primero lo hicieron al soldado que sas maneras a los soldados conscriptos que se en-
tiempo tendría la licencia por matrimonio y la cumplía guardia en la puerta, quien les dijo que contraban cumpliendo con el SMO en Campo de
sí, lo había visto pasar hacía pocas horas, y se diri- Mayo. La reiteración de las desapariciones y su
la de Caballería, salió de franco el 14 de octubre de 1975. Tres gió a buscarlo. Minutos después volvió a la entra- encubrimiento a través de procedimientos admi-
días más tarde, su padre fue notificado que nunca había regresado da, pálido, e informó que no, que debía haberse nistrativos y disciplinarios existentes constituye-
al cuartel. Poco después, su cuerpo fue hallado en Bella Vista y
reconocido por su padre en la morgue del cementerio de San Mi- tratado de un error porque no lo había visto. ron la base para hacer de la amenaza de desapa-
guel. A pesar de ello, sus restos no fueron entregados a su familia. Guillermo Obiols, ex conscripto del Comando recer en el cuartel una posibilidad real. Esto dejó
(CONADEP. Legajo CONADEP N° 1142: Norberto Hugo Palermo. de Institutos Militares en el año 1976, en su libro una huella indeleble en los soldados conscriptos
Serie Legajos CONADEP de víctimas del terrorismo de Estado.
Subfondo CONADEP. Fondo Secretaría de Derechos Humanos de Las Memorias del Soldado. Campo de Mayo (1976- que transitaban año a año por Campo de Mayo.
la Nación. Archivo Nacional de la Memoria. Argentina). 1977) (2003) relata la experiencia transitada a raíz Como se vio a lo largo de este apartado, su con-
127
CONADEP. Legajo CONADEP N° 499: Héctor Oscar Fuentes. de la desaparición de su compañero de clase Er- tacto con la represión no solo se limitó a ser testi-
Serie Legajos CONADEP de víctimas del terrorismo de Estado.
Subfondo CONADEP. Fondo Secretaría de Derechos Humanos de nesto Mario Parada el 2 de junio de 1976131. A lo gos del despliegue del terrorismo de Estado sobre
la Nación. Archivo Nacional de la Memoria. Argentina. personas ajenas al universo militar, sino que llegó
128
CONADEP. Legajo CONADEP N° 516: Norberto Hugo Monges. 130
CONADEP. Legajo CONADEP N° 1666: Luis Pablo Steimberg. al punto de que ellos mismos se convirtieran en
Serie Legajos CONADEP de víctimas del terrorismo de Estado. Serie Legajos CONADEP de víctimas del terrorismo de Estado.
Subfondo CONADEP. Fondo Secretaría de Derechos Humanos de Subfondo CONADEP. Fondo Secretaría de Derechos Humanos de sus víctimas.
la Nación. Archivo Nacional de la Memoria. Argentina. la Nación. Archivo Nacional de la Memoria. Argentina.
129
CONADEP. Legajo CONADEP N° 2346: Daniel Omar Vattino. 131
CONADEP. Legajo CONADEP N° 4972: Ernesto Mario Parada. Carátula del expediente judicial abierto por las desapariciones
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Atentado en la Escuela de Comunicaciones de Campo de Mayo
El 2 de octubre de 1976 se produjo un atenta- ta y cuando se alejan a los 100 mts el palco voló (...)
do contra el entonces presidente de facto teniente a nosotros la onda expansiva nos tiró al piso, nos
general Jorge Rafael Videla en la Escuela de Co- rompió los vidrios, fue una cosa muy muy fuerte,
municaciones de Campo de Mayo en el marco de de hecho hizo un agujero en el asfalto. Eran esos
palcos de estructuras tubulares y le pusieron lo que
la celebración del día del arma. El hecho fue re-
se dice “un tubo” (...) Y nos tiró al piso y en un
cogido por la prensa de la época y recordado en
momento todo el mundo sacaba pistola, y mis dos
su testimonio por Juan Manuel Alemany, ex cons- compañeros nos decíamos, quédense quietos, no
cripto clase 1955 de la Prisión Militar de Encausa- se muevan, estaban sacados. (...) La onda nos tiró
dos, unidad que se encontraba ubicada al lado de para atrás, y zafaron porque el cura hizo una misa
la Escuela de Comunicaciones: corta. (...) Después de eso reforzaron un poco las
guardias, creo que duró un tiempito. (...) Pusieron
La semana esa que hacíamos la guardia, por un soldados del lado de la escuela y del lado nuestro,
alambrado veíamos la escuela de al lado. Y era el pusieron un poco más de guardiasi.
día del Arma de Comunicaciones, entonces habían
puesto un palco y venía Videla, había todo un des- El conscripto de la Escuela de Comunicaciones
pliegue por todos lados. Un escenario, un cura que de Campo de Mayo, Martín Ramón Landin Hach-
daba una misa (...) El cura hace una misa muy cor- mann, era militante montonero en la localidad de
San Martínii. En julio de 1976, a partir de la des-
aparición de un compañero del servicio militar,
decidió desertar ante el temor de ser secuestrado.
En noviembre de ese año, allanaron la casa de su
familia, acusándolo de haber puesto una bomba
al presidente de facto el Día del Arma de Comu-
nicaciones. Fue desaparecido en enero de 1977 y
posteriormente asesinado.
i
Archivo Nacional de la Memoria. 27 de abril de 2022. Op. cit.
ii
Registro de Desaparecidos y Fallecidos. Legajo REDEFA N° 1535:
Martín Ramón Landín Hachmann. Serie Legajos REDEFA de víc-
timas del terrorismo de Estado. Fondo Secretaría de Derechos Hu-
manos de la Nación. Archivo Nacional de la Memoria. Argentina.
Sus padres fueron secuestrados y torturados en la ESMA para ob-
La prensa escrita tomó nota del hecho. Fuente: Clarín 5 de octu- tener información de su hijo. Su hermano Horacio Ramón Landin
bre de 1976. Hemeroteca del Congreso de la Nación. Hachmann se encuentra desaparecido.
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Palabras finales
Esta publicación se propuso analizar la cons- al SMO el horizonte de la llamada “lucha contra ción se inscribió directamente en los objetivos y oponían al SMO, en las décadas de 1960 y 1970
cripción forzosa en Campo de Mayo durante la la subversión” y, en particular, el despliegue de las necesidades de la “lucha contra la subversión”. En esas cualidades nutrían de contenido a los signi-
última dictadura cívico-militar, etapa en que la prácticas represivas clandestinas impulsadas por Campo de Mayo, esto se expresó, por ejemplo, en ficantes “comunista”, “guerrillero” o “subversivo”.
guarnición se desempeñó como una de las cabe- las FFAA. el empleo de los soldados para las guardias pe- En este contexto, ganó espacio en las publica-
ceras principales del plan represivo y de extermi- Uno de los componentes que atravesó toda la rimetrales de los operativos represivos o en su ciones del arma terrestre una representación de
nio diseñado por las FFAA. Como se pudo ver a historia del SMO fue su vocación de educar a los adiestramiento en combate contrainsurgente ur- la mujer que iba en franca contradicción con la
lo largo de estas páginas, ser destinado en Campo conscriptos en el amor y la defensa de la patria. bano y rural. figura tradicional de la madre: la “guerrillera” era
de Mayo suponía por entonces para los jóvenes Ya en los debates que antecedieron a la sanción El SMO se planteó desde sus orígenes, además, la enemiga directa de la familia y los valores tra-
soldados tener un contacto más o menos directo de la Ley Nº 4.031 se destacaba el rol pedagógico como un dispositivo formador de masculinidades. dicionales, y por eso los conscriptos debían estar
con el terrorismo de Estado durante el cumpli- de la experiencia del cuartel, haciendo hincapié No solo se trataba de que los jóvenes que ingresa- alerta a sus engaños.
miento de sus tareas habituales. Esta situación los en que excedía largamente el adiestramiento mi- ban “bajo bandera” se convirtieran en “hombres” Todo este esfuerzo de adoctrinamiento y dis-
convirtió en testigos de distintos tipos de proce- litar. Allí, los jóvenes –muchos de ellos, de ori- a partir de su paso por la conscripción. Además, ciplinamiento que entrañaba el SMO, tan impor-
dimientos clandestinos que se desarrollaban den- gen trabajador y/o inmigrante– incorporarían los como se pudo apreciar en algunas intervenciones tante para sus defensores como la enseñanza de
tro y fuera de la guarnición, como el ingreso de valores y pautas de comportamiento que, desde parlamentarias y en las publicaciones del ejército los rudimentos básicos –teóricos y prácticos– del
automóviles con personas secuestradas, el empleo la perspectiva de la clase dirigente de la época, analizadas en estas páginas, ese proceso suponía mundo militar, no se desenvolvió sin resistencias
de instalaciones como lugares de detención ilegal, hacían al “buen ciudadano”. De este modo, como también la incorporación de una serie de valores de parte de sus destinatarios. Como se analizó en
la realización de operativos represivos en las in- muchos de los defensores del proyecto de Ric- asociados a un modelo de masculinidad específi- el primer capítulo, desde las décadas iniciales del
mediaciones o la llegada de camiones cargados cheri sostenían, sería posible alcanzar la integra- co, heteronormativo y viril, acorde a los preceptos siglo XX se produjeron intentos por sustraerse
de personas al sector del aeródromo. Pero no solo ción social y el orden necesarios en una sociedad de familia que guiaban el horizonte social de co- a la convocatoria a realizar el SMO y reacciones
eso: los conscriptos fueron también blanco de la atravesada por los conflictos obreros y étnicos, y mienzos del siglo XX. Se suponía que durante su contra las arbitrariedades de los superiores, dan-
represión clandestina y, como consecuencia, mu- donde una porción significativa de la población estancia en el cuartel, afrontando privaciones de do lugar a debates públicos al respecto. Baste re-
chos de ellos permanecen desaparecidos. no se reconocía como parte de la comunidad na- distinto tipo y esfuerzos extenuantes, los solda- cordar las denuncias de los gestores que ofrecían
A pesar del marco de excepcionalidad en el cional argentina. dos adquirirían la fortaleza necesaria para su fu- eximiciones para los jóvenes sorteados que pu-
que se desarrollaron muchas prácticas durante la Con la difusión del pensamiento contrainsur- turo rol de padres de familia. Los castigos físicos, dieran pagarlas o el episodio ocurrido en Campo
última dictadura, un análisis del SMO en Campo gente en el escenario de la Guerra Fría, esa misión como los famosos “bailes”, también apuntaban a de Mayo con el conscripto que había sido con-
de Mayo durante 1976-1983 no puede hacer caso pedagógica del SMO se mantuvo vigente, aunque templar el carácter de los jóvenes en función de denado a muerte e indultado a último momento
omiso de las lógicas y dinámicas de largo aliento adquirió un sentido diferente. En las décadas de ese ideal de virilidad, además de inscribir en sus por rebelarse contra un superior. En la segunda
que estructuraban a una institución que, por en- 1960 y 1970, tanto para las FFAA como para algu- cuerpos la obediencia a la autoridad, otro atribu- mitad del siglo, estos cuestionamientos hacia el
tonces, contaba con setenta y cinco años de vida. nas de las administraciones civiles del momento, to valorado positivamente por los artífices de la SMO se generalizaron en boca de una juventud
Institución que, además, había sido concebida el enemigo a combatir ya no era el obrero inmi- conscripción forzosa. que veía condensados en esta institución, por su
como un engranaje clave en la ingeniería social de grante reacio a “argentinizarse”, sino el “comu- El escenario contrainsurgente, incluido el pe- carácter autoritario y disciplinador, todos los ma-
finales del siglo XIX y comienzos del XX. Tenien- nismo” que amenazaba con disolver los valores y ríodo 1976-1983, no marcó un quiebre con este les de su tiempo.
do en cuenta esto, en esta publicación se reflexio- las formas de vida “cristianas y occidentales”. En modelo de masculinidad en el que se pretendía El advenimiento de la última dictadura y el te-
nó acerca de cómo prácticas, valores y tradiciones este escenario, el SMO fue percibido como una adoctrinar a los jóvenes conscriptos, aunque sí rrorismo de Estado no significó el fin de las resis-
en las que se sustentaba el proyecto de la cons- herramienta privilegiada para llevar adelante el le imprimió modulaciones a tono con el clima tencias al mandato de la conscripción. Las expe-
cripción forzosa desde mucho antes del golpe de combate ideológico por las “mentes” de las y los anticomunista. Si en los comienzos del siglo XX riencias de quienes realizaron el SMO en Campo
Estado del 24 de marzo de 1976 se articularon, re- ciudadanos. Con el inicio de la última dictadura, la debilidad y la feminidad eran asociadas a los de Mayo entre 1976 y 1983 muestran cómo con-
significándose, con las dinámicas que le imprimió esta forma de entender y valorar a la conscrip- sectores que, desde una postura antimilitarista, se tinuaron las estrategias, mayormente a título in-
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dividual –aunque se dieron algunos grados de riesgo de primer orden la posibilidad de sufrir un
acción colectiva–, para evadir su cumplimiento secuestro a manos de los superiores, sobre todo
y, cuando esto no era posible, para obtener algún entre los conscriptos con algún grado de militan-
“acomodo” que permitiera sortear los destinos y cia política. Pero no era este el único factor de
tareas más arduos. Ya en el cuartel, los conscrip- peligro. También lo era desobedecer una orden
tos desarrollaron un conocimiento de los tiem- o mostrar algún tipo de reticencia a participar
pos, usos y costumbres de cada unidad y lograron en acciones vinculadas con la represión. En estas
así sustraerse de a ratos a la presión disciplinaria situaciones, los conscriptos quedaban expuestos
de sus superiores. Esas “mañas” resultaron cla- a la violencia por parte de quienes, en el contex-
ves para tolerar el período de duración del SMO, to dictatorial, gozaban del marco de impunidad
como varios ex conscriptos recuerdan. y encubrimiento necesario para ejercer el terro-
En el contexto del terrorismo de Estado, la rismo de Estado puertas adentro de la fuerza,
desobediencia a la autoridad entrañaba otros como lo demuestran los casos de soldados dete-
riesgos para los conscriptos. En los testimonios nidos-desaparecidos en Campo de Mayo analiza-
sobre el SMO en Campo de Mayo, surge como un dos a lo largo de esta publicación.
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