Sentencia Hendrix vs. Guatemala 2023
Sentencia Hendrix vs. Guatemala 2023
(Fondo)
la Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante “la Corte Interamericana”, “la
Corte” o “este Tribunal”), integrada por los siguientes Jueces:
presentes, además,
2
I
INTRODUCCIÓN A LA CAUSA Y OBJETO DE LA CONTROVERSIA
1
La Comisión, en el Informe No. 194/20, concluyó que el Estado guatemalteco es responsable por la violación
de los derechos establecidos en los artículos 24 (igualdad ante la ley) y 25.1 (protección judicial) de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, en relación con los artículos 1.1 y 2 del mismo instrumento.
2
La Comisión designó para el presente caso como delegada a la Comisionada Esmeralda Arosema de Troitiño,
y como asesores a la entonces Secretaria Adjunta Marisol Blanchard, y a los entonces abogados Jorge Humberto
Meza Flores y Christian González Chacón.
3
justicia y reparación para la [presunta] víctima”. Este Tribunal nota con preocupación que,
entre la presentación de la petición inicial ante la Comisión y el sometimiento del caso ante
la Corte, transcurrieron más de 16 años.
II
PROCEDIMIENTO ANTE LA CORTE
5. Notificación del caso al Estado y a los representantes. – El sometimiento del caso por
parte de la Comisión fue notificado por la Corte al Estado y a los representantes3 el 12 de
enero de 2021.
3
El 7 de enero de 2021 señor Hendrix informó que continuaría con “representación propia”. Posteriormente,
el 12 de marzo de 2021 en el escrito de solicitudes, argumentos y pruebas se designó como su representante a Víctor
Manuel Rodríguez Rescia de Servicios Internacionales de Profesionales en Derechos Humanos (SIPDH).
4
Se hace notar que, si bien en el escrito de solicitudes y argumentos los representantes indicaron la violación
del artículo 8.2.h) de la Convención, no presentaron alegatos específicos para fundamentar la alegada violación.
Posteriormente, ni en la audiencia pública ni en los alegatos finales se refirieron al mencionado artículo. Debido a lo
anterior, la Corte no se pronunciará al respecto.
5
El 3 de febrero de 2021 el Estado designó como Agentes del caso a los señores Jorge Luis Donado Vivar,
Procurador General de la Nación y como Agentes Alternos a las señoras Lilian Elizabeth Nájara Reyes y María Gabriela
Hernández Siguantay, de la Unidad de Asuntos Internacionales, Procuraduría General de la Nación.
6
Cfr. Caso Hendrix Vs. Guatemala. Convocatoria a audiencia. Resolución del Presidente de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos de 18 de febrero de 2022. Disponible en:
[Link]
7
A esta audiencia comparecieron: a) por la Comisión Interamericana: Esmeralda Arosemena de Troitiño,
Comisionada, Marisol Blanchard, Secretaría Ejecutiva Adjunta, Jorge Meza Flores y Christian González, abogados de
la Comisión; b) por los representantes: Víctor Manuel Rodríguez Rescia, Juan Ignacio Rodríguez Porras, y Bertha
Carolina López Pérez de Servicios Internacionales de Profesionales en Derechos Humanos (SIPDH), y c) por el Estado:
4
9. Amicus curiae. – Este Tribunal recibió dos escritos en calidad de amicus curiae
presentados por: a) el Instituto Guatemalteco de Derecho Notarial 8, y b) la Unión
Internacional del Notariado (UINL)9.
11. Observaciones a los anexos. - El 13 de mayo de 2022 la Comisión informó que no tenía
observaciones que formular al respecto. En esa misma fecha los representantes presentaron
sus observaciones a los anexos presentados por el Estado.
12. Deliberación del presente caso. – La Corte deliberó la presente Sentencia los días 10
y 22 de noviembre de 2022, durante el 154° Período Ordinario de Sesiones de la Corte, y los
días 6 y 7 de marzo de 2023, de forma virtual, durante el 156° Período Ordinario de Sesiones
de la Corte.
III
COMPETENCIA
13. La Corte Interamericana es competente para conocer del presente caso, en los
términos del artículo 62.3 de la Convención Americana, debido a que Guatemala es Estado
Parte de la Convención Americana desde el 25 de mayo de 1978 y reconoció la competencia
contenciosa de la Corte el 9 de marzo de 1987.
IV
PRUEBA
14. En el presente caso, como en otros10, el Tribunal admite el valor probatorio de aquellos
documentos presentados por las partes y por la Comisión en la debida oportunidad procesal
(supra párrs. 1, 6 y 7), que no fueron controvertidos ni objetados y cuya autenticidad no fue
puesta en duda.
Jorge Luis Donado Vivar, Procurador General de la Nación, Lilian Nájara, María Gabriela Hernández, Rony Rosales de
la Procuraduría General de la Nación, Ramiro Alejandro Contreras Escobar, Director Ejecutivo de la Comisión
Presidencial por la Paz y los Derechos Humanos, y Guisela del Carmen Vargas Juárez, Directora de Asuntos Jurídicos,
Tratados Internacionales y Traducciones del Ministerio de Relaciones Exteriores.
8
El escrito fue firmado por Lorena Isabel Flores Estrada, Luis Felipe Lepe Monterroso, Edgar Raúl Sánchez
Vargas, Axel Ottoniel Maas Jácome, Ovidio David Parra Vela, Claudia María Godínez Soto, Nery Roberto Muñoz, Mayra
Yojana Veliz López, Maritza Gricel Murcia y Francisco Javier Urizar Pérez. El escrito trata sobre las características del
Sistema de Notariado Guatemalteco relativas a los requisitos legales para ejercer la profesión, específicamente en lo
relativo a la nacionalidad, contenido en el inciso 1° del artículo 2° del Código de Notariado.
9
El escrito fue firmado por Cristina Noemí Armella y David Figueroa Márquez. El escrito versa sobre las
características del sistema de notariado guatemalteco relativo a los requisitos legales para ejercer la profesión.
10
Cfr. Caso Velásquez Rodríguez Vs. Honduras. Fondo. Sentencia de 29 de julio de 1988. Serie C No. 4, párr.
140, y Caso Aroca Palma y otros Vs. Ecuador. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 8
de noviembre de 2022. Serie C No. 471, párr. 26.
5
15. El Estado junto a su escrito de alegatos finales presentó varios anexos 11, sobre diversos
acuerdos, proyectos de ley, normativa interna y distintos oficios emitidos por dependencias
gubernativas o privadas, así como por la Universidad de San Carlos de Guatemala (en
adelante también “USAC”). Los representantes señalaron que gran parte de los anexos fueron
presentados extemporáneamente y el Estado no justificó debidamente las razones por las
cuales la Corte debería incluirlos en sus consideraciones, por lo tanto solicitaron a la Corte
que dicha documentación sea declarada inadmisible12. Según lo establece el artículo 57 del
Reglamento no es admisible la prueba remitida fuera de los momentos procesales regulados
en los artículos 35.1 (sometimiento del caso por parte de la Comisión), 40.2 (escrito de
solicitudes y argumentos) y 41.1 (contestación del Estado), salvo que se justifique su
presentación extemporánea en alguna de las excepciones establecidas en el artículo 57.2 del
Reglamento, a saber: fuerza mayor, impedimento grave o hecho ocurrido con posterioridad
a los citados momentos procesales13. En consecuencia, ante la falta de justificación del Estado
por su extemporaneidad, son inadmisibles aquellos documentos remitidos al momento de
presentación de los referidos alegatos finales escritos14. No obstante, la Corte admite los
documentos contenidos en los anexos 5, 11, 14, 15 y 16 aportados por el Estado de
conformidad con el artículo 58.a) del Reglamento.
16. Según se indicó, la Corte estima pertinente admitir la declaración15 y los dictámenes
periciales rendidos en la audiencia pública y ante fedatario público16, en aquello que se ajuste
al objeto definido por la Presidencia en la resolución mediante la cual se ordenó recibirlos y
al objeto del presente caso.
17. En cuanto a la declaración rendida ante fedatario público por el señor William
Cartwright, el Estado en sus alegatos finales adujo varias inconsistencias en las
manifestaciones del testigo respecto a la colaboración del señor Hendrix en la creación de los
11
A saber: 1) Acuerdo Gubernativo Número 99-2020 del Presidente de la República de Guatemala, de 30 de
julio de 2020; 2) Comisión de Gobernación de la República, Expediente de Decreto Legislativo 314 Ley de Notariado;
3) Ley de Organismo Judicial, Decreto 2-89 del Congreso de la República; 4) Congreso de la República, Proyecto de
Ley del Decreto 54-77; 5) Oficio 250-2022-SAGP/jabs Guatemala, de 8 de abril de 2022, emitido por la Directora del
Archivo General de Protocolos; 6) Oficio No. 1065, de 11 de abril de 2022, emitido por la Gerente General a.i. del
Organismo Judicial; 7) Listado de Instrumentos Internacionales en materia de extradición en donde Guatemala es
parte; 8) Tratado de Extradición entre Estados Unidos de América y Guatemala, suscrito el 27 de febrero de 1903,
que contiene la Convención Suplementaria al tratado suscrito el 20 de febrero de 1940; 9) Sesión Ordinaria No. 52
Diario de Sesiones, 13 de marzo de 1982, Asamblea Nacional Constituyente; 10) Oficio VDES-ICE/167-2022 MLFV/kl,
de 7 de abril de 2022, elaborado por la Viceministra de Integración y Comercio Exterior del Ministerio de Economía
de Guatemala; 11) Código de Migración, Decreto 44-2016 del Congreso de la República; 12) Reglamento General
del Código de Migración, Acuerdo de Autoridad Migratoria Nacional No. 7-2019; 13) Ley del Registro de las Personas,
Decreto 90-2005 del Congreso de la República; 14) Oficio UCM-No. 49-2022, de 30 de marzo de 2022, emitido por
el Instituto Guatemalteco de Migración; 15) SG/ivma Oficio No. 307-2022, de 6 de abril de 2022, emitido por el
Ministerio de Trabajo y Previsión Social; 16) Oficio. REF. RyE Inc. No. 08/2022, de 18 de abril de 2022 emitido por
Registro y Estadística de la Universidad de San Carlos de Guatemala, y 17) Oficio No. DEEP/46-2022, de 18 de abril
de 2022, emitido por el Director de la Escuela de Estudios de Postgrado de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales
de la Universidad de San Carlos Guatemala.
12
Los representantes señalaron que los anexos 1 y 3 mencionados en la cita a pie de página 10, ya habían
sido presentados junto con la contestación.
13
Cfr. Caso Familia Barrios Vs. Venezuela. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de noviembre de
2011. Serie C No. 237, párr. 17, y Caso Valencia Campos y otros Vs. Bolivia. Excepción Preliminar, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 18 de octubre de 2022. Serie C No. 469, pie de página 20.
14
A saber: los anexos 2, 4, 6, 7, 8, 9, 10, 12, 13 y 17 mencionados en la cita pie de página 10.
15
La declaración de Steven Edward Hendrix rendida en la audiencia pública ante la Corte, ofrecida por los
representantes.
16
El dictamen pericial de Gabriel Orellana Rojas rendido en la audiencia pública, ofrecido por el Estado, y el
dictamen pericial de Roberto P. Saba rendido ante fedatario público, recibido el 21 de marzo de 2022, propuesto por
la Comisión.
6
programas de maestría en la USAC y a su estancia en Guatemala. La Corte considera que las
manifestaciones del Estado respecto a la declaración del señor Cartwright se refieren a su
valor probatorio, y no a su admisibilidad. En consecuencia, admite la declaración y las
consideraciones efectuadas por Guatemala serán tenidas en consideración en la valoración de
la prueba al analizar el fondo del caso.
V
HECHOS
18. En este capítulo se explicitarán los hechos que se tienen establecidos en el presente
caso, con base en el acervo probatorio y el marco fáctico sometido al conocimiento de la Corte
por la Comisión. Los mismos serán expuestos en el siguiente orden: A) Marco normativo; B)
Sobre Steven Edward Hendrix, y C) Proceso de inscripción como notario del señor Hendrix.
A. Marco normativo
Artículo 1. El Notario tiene fe pública para hacer constar y autorizar actos y contratos en que
intervenga por disposición de ley o a requerimiento de parte.
a. Ser guatemalteco natural, mayor de edad, del estado seglar, y domiciliado en la República,
salvo lo dispuesto en el inciso 2[º] del artículo 6[º].
Artículo 54. Los notarios podrán legalizar firmas cuando sean puestas o reconocidas en su presencia.
17
Cfr. Constitución Política de la República de Guatemala de 1985, artículo 146 (expediente de prueba, fs.
2192 a 2286).
18
Cfr. Constitución Política de la República de Guatemala de 1985, artículo 146, supra.
19
Cfr. Código de Notariado, Decreto No. 314 del Congreso de la República de Guatemala, artículos 1, 2 y 54
(expediente de prueba, fs. 1384 a 1417).
7
Asimismo, podrán legalizar fotocopias, fotostáticas y otras reproducciones elaboradas por
procedimientos análogos, siempre que las mismas sean procesadas, copiadas o reproducidas del
original, según el caso, en presencia del Notario autorizante.
Artículo 60. El notario, en los actos en que intervenga por disposición de la ley o a requerimiento de
parte, levantará actas notariales en las que hará constar los hechos que presencie y circunstancias
que le consten.
CONSIDERANDO: Que los notarios, como auxiliares del órgano jurisdiccional, colaboran eficazmente
con los tribunales, a través de su fe pública, en la instrumentación de actos procesales; […] Que por
esas razones, es conveniente ampliar la función del notario a fin de que pueda llevar a cabo los
distintos actos en que no hay contención, para facilitar la celebración de los actos de la vida civil[.]20
23. Sobre ello, el Código Procesal Civil y Mercantil de Guatemala establece que “[l]a
jurisdicción voluntaria comprende todos los actos en que por disposición de la ley o por
solicitud de los interesados, se requiere la intervención del juez, sin que esté promovida ni se
promueva cuestión alguna entre partes determinadas”21.
24. Por otra parte, el Código Procesal Civil y Mercantil de Guatemala 22 establece:
25. Steven Edward Hendrix es nacional estadounidense. Entre 1997 y 2006, estuvo en
territorio guatemalteco en diferentes ocasiones por un período mínimo de 3 días y máximo
de 3 meses y 24 días. El señor Hendrix salió del territorio guatemalteco por última vez el 16
de abril de 200623. No hay registros de que el señor Hendrix haya contado con un permiso de
residencia temporal o permanente en Guatemala24, ni con un permiso de trabajo expedido
20
Cfr. Ley Reguladora de la Tramitación Notarial de Asuntos de Jurisdicción Voluntaria, Decreto No. 54-77 del
Congreso de la República de Guatemala (expediente de prueba, fs. 2550 a 2559).
21
Cfr. Código Procesal Civil y Mercantil, Decreto Ley No. 107, artículo 401 (expediente de prueba, fs. 1419 a
1577).
22
Cfr. Código Procesal Civil y Mercantil, Decreto Ley No. 107, artículo 186, supra.
23
Durante audiencia pública ante la Corte, el señor Hendrix manifestó que vivió 6 años en Guatemala y contaba
con residencia legal y “derecho laboral legal”. Por su parte, el Estado aportó el registro de movimientos migratorios
del señor Hendrix, que contiene información desde el 15 de agosto de 1995 hasta el 30 de marzo de 2022, en el cual
constan múltiples entradas y salidas del territorio guatemalteco entre los años 1997 a 2006. De la prueba obrante
en el expediente del presente caso la Corte observa que el tiempo total de permanencia del señor Hendrix en
Guatemala no supera los 2 años. Cfr. Declaración de Steven Edward Hendrix rendida ante la Corte en audiencia
pública de 28 de marzo de 2022, y Oficio UCM-No 49-2022, de 30 de marzo de 2022, emitido por el Instituto
Guatemalteco de Migración (expediente de prueba, fs. 3568 a 3571).
24
De acuerdo con la Subdirección de Extranjería del Instituto Guatemalteco de Migración, el señor Hendrix no
cuenta con estatus migratorio ordinario otorgado por esa entidad ni hay información sobre residencias temporales o
permanentes a su nombre. Al momento de los hechos, la residencia temporal y permanente se encontraba regulada
por la entonces “Ley de Migración” y su Reglamento; ambos derogados en 2016 por el Código de Migración. Tanto
la anterior Ley de Migración, como el vigente Código de Migración, estipulan que para que una persona sea
denominada como residente en Guatemala, esta debe tener Residencia Temporal o Permanente. Cfr. Oficio IGM-SE-
8
por las autoridades de ese país25. Al momento de los hechos, el señor Hendrix trabajaba como
consultor para la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).
Actualmente se desempeña como funcionario del gobierno de los Estados Unidos de
América26.
26. El señor Hendrix obtuvo el título de Doctor en Ciencias Jurídicas, el cual fue expedido
por la Universidad de Wisconsin-Madison, Estados Unidos, en 198727. Posteriormente, el 19
de septiembre de 1997 el señor Steven Edward Hendrix presentó una solicitud de
incorporación a la Universidad de San Carlos de Guatemala (en adelante “USAC”) para que
se reconociese en Guatemala el referido título 28. El 17 de noviembre de 1997 la Junta Directiva
de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la USAC resolvió la procedencia de su
incorporación29. El 30 de marzo de 1998, por medio del Acuerdo No. 443-985, dictado por
Rectoría de la USAC, se declaró que el señor Steven Edward Hendrix a partir de la fecha antes
indicada, era miembro de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales y se mandó a que se le
extendiera el diploma correspondiente confiriéndole la incorporación como Doctor en Ciencias
Jurídicas y Sociales30.
9
28. El señor Hendrix adujo que los títulos respectivos aún no le han sido entregados33. Por
otra parte, en una comunicación de la USAC se indica que no se ha presentado solicitud alguna
a nombre del señor Hendrix con este fin y que los títulos nunca fueron requeridos34.
33
Cfr. Declaración de Steven Edward Hendrix, supra.
34
Cfr. Oficio RyE Inc. No. 08 /2022, de 18 de abril de 2022 emitido por el Registro y Estadística de la
Universidad de San Carlos de Guatemala (expediente de prueba, fs. 3576 a 3577).
35
Cfr. Solicitud de inscripción ante el Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala y expediente de Inscripción
de Colegiación profesional de Steven Edward Hendrix, de 22 de noviembre de 2000, supra.
36
Cfr. Punto 4.1 del Acta 3-2001 de 6 de febrero de 2001, emitida por el Colegio de Abogados y Notarios de
Guatemala y su Transcripción, que se hace constar en nota de 16 de enero de 2002 del Secretario de la Junta
Directiva de dicha entidad hacia Steven Edward Hendrix (expediente de prueba, fs. 31 y 1303). En el Acta 4-2001
de 20 de febrero de 2001, del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala se hace constar que se informó al señor
Hendrix que, de acuerdo con el Código de Notariado, el CANG no podía inscribirlo como Notario por no ser
guatemalteco de origen. Sin embargo, el señor Hendrix estuvo de acuerdo con que se inscribiera como abogado. En
virtud de ello, la Junta Directiva acordó colegiarlo únicamente como abogado. Cfr. Acta 4-2001 de 20 de febrero de
2001, del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala (expediente de prueba, f. 1303).
37
Cfr. Punto 4.1 del Acta 3-2001 de 6 de febrero de 2001, supra. Además, conformidad con lo indicado por
los representantes ante la Corte en audiencia pública de 28 de marzo de 2022. Y a lo señalado en la acción de
amparo. Cfr. Acción de amparo interpuesta por Steven Edward Hendrix el 9 de mayo de 2002 ante la Sala Tercera
de la Corte de Apelaciones de Guatemala (expediente de prueba, fs. 36 a 59).
38
Cfr. Recurso de apelación presentado por Steven Edward Hendrix el 18 de enero de 2002 ante la Junta
Directiva del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala, donde solicitó se elevara el asunto a la Asamblea General
de Presidentes de los Colegios Profesionales de Guatemala (expediente de prueba, fs. 1305 a 1319).
39
Cfr. Resolución No. 1151.13.02.02 de 22 de abril de 2002 emitida por la Asamblea de Presidentes de los
Colegios Profesionales de Guatemala (expediente de prueba, fs. 33 y 34).
10
32. El 9 de mayo de 2002 el señor Hendrix presentó una Acción Constitucional de Amparo
ante la Sala Tercera de la Corte de Apelaciones en contra de las resoluciones del Colegio de
Abogados y Notarios y de la Asamblea de Presidentes de los Colegios Profesionales de
Guatemala que negaron su inscripción como notario. Argumentó la vulneración de diversos
derechos constitucionales y subrayó que “no hay una justificación razonable para una
restricción de nacionalidad en el caso de los notarios” y que “incluso, por tratado
internacional, Guatemala ya recibe notarios de otras naciones”, en razón de que “en […] 1925
Guatemala ratificó una Convención sobre el ejercicio de profesiones liberales”, según la cual
“se puede admitir en Guatemala profesionales Abogados y Notarios de otros países,
signatarios de la Convención”. Además, alegó que el Colegio de Abogados y Notarios de
Guatemala cometió un acto ultra vires al no inscribir su título de notario, porque dicha entidad
no está autorizada para no inscribir títulos extendidos por la Universidad de San Carlos de
Guatemala40.
34. El señor Hendrix presentó una apelación contra la resolución de 25 de junio de 2002,
ante la Corte de Constitucionalidad. El 21 de abril de 2004 la Corte de Constitucionalidad
declaró con lugar el amparo, revocó la sentencia venida en grado y declaró que se debía dar
autorización para permitir el ejercicio de la profesión de notario al señor Hendrix,
condicionado a que este último adquiriese la nacionalidad guatemalteca 42. En particular,
consideró:
[S]e estima que el hecho de que se haya conferido válidamente un título profesional a una persona,
que por la nacionalidad que tiene no podría ejercer la profesión que le autoriza dicho título de
acuerdo a lo dispuesto en una disposición legal ordinaria, genera un conflicto de carácter
constitucional, entre la norma constitucional (artículo 81 de la Constitución Política de la República)
que establece que “Los derechos adquiridos por el ejercicio de las profesiones acreditadas por
dichos títulos [en los cuales se comprenden los títulos universitarios] deben ser respetados y no
podrán emitirse disposiciones de cualquier clase que los limiten y restrinjan”, con aquella contenida
en el artículo 2º, numeral 1), del Código de Notariado, que requiere para autorizar el ejercicio del
notariado, el “Ser guatemalteco natural, mayor de edad, del estado seglar, y domiciliado en la
República”. […]
A criterio de esta Corte, el conflicto antes generado puede ser solucionado aplicando lo dispuesto
en el artículo 146 de la Constitución Política de la República que dispone que “Son guatemaltecos,
quienes obtengan su naturalización, de conformidad con la ley” y “Los guatemaltecos naturalizados
tienen los mismos derechos que los de origen”, salvo las limitaciones que establece el texto
constitucional, en las que no se incluye ninguna relacionada con el ejercicio de la profesión de
notario.
De manera que, con el objeto de preservar el derecho adquirido para el ejercicio de la profesión
de notario por parte del amparista, condicionando la autorización para su ejercicio a la obtención
de la nacionalidad a que se refiere el artículo 146 ibid, debe otorgarse el amparo que se solicita,
reducido a los términos que se indicarán en la parte resolutiva de esta sentencia […].
40
Cfr. Acción de amparo interpuesta por Steven Edward Hendrix el 9 de mayo de 2002 ante la Sala Tercera
de la Corte de Apelaciones de Guatemala, supra.
41
Cfr. Sentencia de 25 de junio de 2002 emitida por la Sala Tercera de la Corte de Apelaciones constituida en
Tribunal de Amparo (expediente de prueba, fs. 75 a 83).
42
Cfr. Sentencia de 21 de abril de 2004 emitida por la Corte de Constitucionalidad (expediente de prueba, fs.
1379 a 1382).
11
35. Posteriormente, conforme a lo resuelto por la Corte de Constitucionalidad, se
emitieron los siguientes documentos:
36. Por otra parte, el 17 de febrero de 2010 el Secretario de la Junta Directiva del CANG
dirigió un oficio a la Comisión Presidencial Coordinadora de la Política del Ejecutivo en Materia
de Derechos Humanos, en el cual informó que el CANG en una sesión celebrada el 10 de
febrero de 2010 resolvió que, de conformidad con la sentencia emitida por la Corte de
Constitucionalidad y la resolución proferida por la Asamblea de Presidentes de los Colegios
Profesionales, previo a proceder a la juramentación del abogado Edward Steven Hendrix,
como notario, este profesional debía cumplir con lo establecido en el artículo 146 de la
Constitución Política de la República de Guatemala45.
Con el apoyo de la doctrina citada se concluye que en Guatemala, el notario es un funcionario público,
ya que ejerce una jurisdicción que le es propia por delegación del Estado de Guatemala, por lo tanto
el notario guatemalteco, es un funcionario público independiente que no obtiene sus ingresos del
Estado, sino de particulares. El requisito de la nacionalidad no es un requisito arbitrario impuesto por
las leyes guatemaltecas, viene de una larga tradición del notariado latino, que es distinto en los
diversos países, sin embargo, México, Argentina y España, entre otros, exigen el requisito de
nacionalidad para ejercer la función notarial. La Ley de Notariado Español, claramente dice: "El Notario
es funcionario público", y en el artículo lo exige "ser español para ejercer la fe pública", por lo que la
exigencia que en Guatemala el notario debe ser guatemalteco para ejercer el notariado no es una
exigencia fuera del contexto del notariado latino y como explica la doctrina citada es un requisito que
43
Cfr. Resolución APCOP 1151.12.02/Amparo 24-2002/Res. APCOP 1283.6620.07 de la Asamblea de
Presidentes de los Colegios Profesionales, de 16 de abril de 2007 (expediente de prueba, fs. 2857 a 2859).
44
Cfr. Transcripción del Acta 18-2007 de la sesión de la Junta Directiva del CANG del 25 de abril de 2007, de
2 de mayo de 2007 (expediente de prueba, f.2861).
45
Cfr. Transcripción del Acta 5-2010 de sesión de 10 de febrero de 2010 de la Junta Directiva del Colegio de
Abogados y Notarios de Guatemala, contenida en carta de 17 de febrero de 2010 del Secretario de la Junta Directiva
de dicha entidad (expediente de prueba, f. 99).
46
Cfr. Dictamen del Instituto Guatemalteco de Derecho Notarial presentado el 3 de mayo de 2010, de 27 de
abril de 2010 (expediente de prueba, fs. 85 a 97).
12
tiene su fundamento en sólidas bases históricas y legales, y el Estado está perfectamente legitimado
para fijar los requisitos para el ejercicio de la función notarial.
VI
FONDO
38. Este caso versa sobre la alegada responsabilidad internacional del Estado en relación
con el requisito de la nacionalidad para el ejercicio del notariado, el cual se encuentra
establecido en el Código de Notariado de Guatemala (supra párr. 21). En ese sentido, se
reclama que a la presunta víctima, por ser extranjero y no haber adquirido la nacionalidad
guatemalteca por naturalización, no se le habilitó para el ejercicio del notariado.
39. Para resolver el fondo de la controversia, este Tribunal analizará si el señor Hendrix
cumplía los requisitos exigidos en la legislación de Guatemala para que fuera autorizado para
el ejercicio como notario. Posteriormente, se referirá a las alegadas violaciones a los derechos
a la protección judicial, a la nacionalidad, al trabajo y a la propiedad privada.
VI-1
DERECHO A LA IGUALDAD ANTE LA LEY, EN RELACIÓN CON LAS OBLIGACIONES DE
NO DISCRIMINAR Y ADOPTAR DISPOSICIONES DE DERECHO INTERNO 47
40. La Comisión argumentó que, a pesar de que la presunta víctima estudió abogacía y
notariado en Guatemala, mediante decisiones administrativas y judiciales se le impidió el
ejercicio del notariado con base en el artículo 2.1 del Código de Notariado que exige la
nacionalidad guatemalteca. Aseguró que para que una restricción y diferencia de trato
impuesta al ejercicio del derecho a desempeñar una profesión basada “en origen nacional”,
sea acorde a la Convención, debe estar establecida por la ley y cumplir con el test de
proporcionalidad, esto es, tener una finalidad legítima, ser idónea, necesaria y proporcional
en sentido estricto. Al respecto, consideró que los fines indicados por el Estado ya sea de
“proteger la soberanía” o el “principio de rendición de cuentas” son legítimos, y la limitación
cumple con el principio de legalidad. Sin embargo, sostuvo que no cumple con los principios
de idoneidad y necesidad, y estimó que el Estado no proporcionó razones suficientes que
permitan acreditar que dicha prohibición constituye una restricción que satisfaga las
exigencias establecidas por la Convención Americana.
41. La Comisión consideró que no existen razones fundadas para presumir que los
extranjeros, como clase, son incapaces de tener la fe pública delegada a los notarios en la
legislación guatemalteca y que ello iría en detrimento de la soberanía nacional, del principio
de rendición de cuentas, del arraigo o de la independencia requerida para realizar el encargo
profesional. Además, señaló que lo que parecería poner en riesgo el fin buscado es la falta de
arraigo, vínculo o domicilio en Guatemala. No obstante, señaló que para lograr esos fines
sería suficiente que se exija evidencia de arraigo, vínculo o domicilio en Guatemala, calidad
técnica y el sometimiento al control estatal del desempeño. Por lo que la restricción tampoco
sería necesaria.
42. Sobre el requisito de idoneidad indicó que el Estado no expuso razones dirigidas a
demostrar que la restricción a personas extranjeras contribuyera a resguardar la soberanía
estatal. Agregó que, suponiendo que la restricción buscara contar con profesionales técnicos
y que ofrezcan confiabilidad para el ejercicio de esta función pública, la presunta víctima
47
Artículos 1.1, 2 y 24 de la Convención Americana.
13
aprobó todos los exámenes requeridos para obtener el título de Abogado y Notario, lo cual
demostraría sus competencias técnicas o profesionales para desempeñar dichas labores en
igualdad con las personas nacionales. Sostuvo que a través de un sistema de rendición de
cuentas o evaluaciones periódicas, el Estado tiene también la posibilidad de supervisar un
adecuado desempeño y la confiabilidad de quienes ejerzan la función notarial, aun cuando se
trate de personas extranjeras.
45. Los representantes alegaron que la prohibición para el ejercicio del notariado en
Guatemala con motivo de la nacionalidad del señor Hendrix, a pesar de haber cumplido con
todos los requisitos formales, es arbitraria. Señalaron que no constituye una distinción, sino
un trato discriminatorio por una protección desigual de la ley interna, conforme a los
estándares de diferenciación que ha establecido la Corte entre distinciones y discriminaciones.
En ese sentido, el Estado ha incurrido en acciones discriminatorias de jure -al contener
disposiciones normativas que restringen los derechos a las personas en razón de su
nacionalidad- y de facto -al implementar decisiones administrativas o judiciales que refuerzan
dichas disposiciones normativas en el marco de su aplicación, decisiones que no realizaron un
test de proporcionalidad, sino que se ajustaron a un análisis legalista de la situación. Así, los
representantes alegaron que el artículo 2.1 del Código de Notariado en Guatemala no es
proporcional ni razonable al momento de exigir al interesado ser nacional u obligarlo
nacionalizarse para poder ser notario, ya que hay medidas menos lesivas.
46. Los representantes sostuvieron que a pesar de que la restricción al ejercicio del
notariado está prevista por ley, no cumple con los demás elementos del test de
proporcionalidad. Señalaron que Guatemala establece como fin de esta restricción la rendición
de cuentas y el proteger la soberanía del Estado como mecanismo para garantizar el uso
adecuado de la fe pública. Sobre ello, argumentaron que: a) la discriminación por motivo de
nacionalidad está prohibida y es abiertamente violatoria de las obligaciones internacionales;
b) la soberanía no puede ser argumentada como un fin legítimo para ir en contra del principio
48
Indicó que en Costa Rica la Sala Constitucional de la Corte Suprema de 1993 declaró inconstitucional la
norma de la Ley Orgánica de Notariado vigente que establecía el requisito de ser costarricense por nacimiento o
naturalización para ejercer el notariado. Cfr. Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de la República de
Costa Rica, Resolución No. 02093-1993 de 19 de mayo de 1993. Ver también: Tribunal de Justicia de la Unión
Europea en Asuntos C-50/08; C-47/08, C-51/08; C-53/08; C-54/08, y C-61/08, de 24 de mayo de 2011, y Corte
Suprema de Justicia de Estados Unidos de América, Bernal v. Fainter, No. 83-630, de 28 de marzo de 1984.
14
de igualdad y no discriminación reconocido como norma ius cogens; c) aun cuando se
aceptase como fin legítimo, la medida no es necesaria puesto que en Guatemala los notarios
no son funcionarios públicos, ni representan los intereses del Estado sino que poseen una
función de autenticación de actos que están ligados al consentimiento de terceros; d) aun
aceptando que el notario cumple una función pública, existen formas menos lesivas de
protegerla, como los procesos de convalidación ya establecidos en el artículo 1 del Código
Notarial de Guatemala, el cual fue cumplido por el señor Hendrix; e) la función notarial es una
función técnica y que, si bien es una función pública, no es una consecuencia directa de la
soberanía popular; f) existe en Guatemala un sistema de rendición de cuentas que garantiza
que el ejercicio del notariado se realiza dentro de los intereses del Estado para resguardar la
seguridad jurídica.
49. En lo relativo a la idoneidad de la medida, señaló que la misma existe porque al notario
guatemalteco se le concedió la fe pública, lo cual significa que es capaz de instaurar una
verdad objetiva, con efectos erga omnes. Además, recibe, interpreta y da forma legal a la
voluntad de las partes, con el objetivo de adecuarlo a las exigencias legales del país. Debido
a esa fe pública, la relación entre los notarios y la población no se circunscribe a una esfera
meramente privada, sino que abarca elementos públicos por ejercer una función pública de
interés general. Señaló que Guatemala adoptó una teoría ecléctica donde el notario es
encargado de una función pública que ejerce como profesión liberal. Desde esa perspectiva
el notario actúa en nombre del Estado, pero no es un funcionario público, no defiende sus
intereses ya que no está inmerso dentro de la jerarquía de la administración pública, no recibe
sueldo del Estado, no está sujeto a dependencia estatal y el Estado no responde por sus actos.
50. El Estado indicó que todo lo anterior implica que la función notarial esté sometida a un
régimen de supervisión y rendición de cuentas, a partir del cual el notario puede ser sujeto
responsable en el ámbito civil, penal, administrativo y disciplinario en su caso su actuar sea
ilegal y/o antiético. Afirmó que para garantizar dicho régimen es necesario que el notario
tenga arraigo en el país, y la “forma por excelencia para lograr dicho cometido, según los
parámetros establecidos por el derecho internacional, es mediante la nacionalidad”. Señaló
que al excluir el elemento de nacionalidad existe el riesgo que el notario actúe de forma tal
que sea imposible que responda legalmente por sus acciones, pues al no tener vínculo ni
relación estrecha con el país, nada le impediría salir indefinidamente del territorio nacional.
15
Además, consideró que, si cometiese un delito, y se fugase a su país de origen, existe la
posibilidad que el Estado del cual es nacional se niegue a extraditarlo hacia Guatemala. Agregó
que si éste abandonara el país con documentos de los cuales sea depositario, afectaría
gravemente la certeza jurídica y generaría la vulneración de derechos fundamentales.
51. El Estado sostuvo que la restricción contenida en el artículo 2.1 del Código de Notariado
satisface los requisitos de necesidad y proporcionalidad, en tanto es la medida menos
restrictiva posible para el cumplimiento de la finalidad perseguida: el resguardo de la
soberanía, garantizar la certeza jurídica y proteger derechos humanos. Señaló que el sistema
notarial en Guatemala es un sistema latino abierto e ilimitado, por lo que no hay restricción
en el número de notarios, ni existe un examen de oposición para obtener una notaría;
únicamente basta el título profesional y estar debidamente colegiado para ejercer la función
en todo el territorio nacional. Respecto al requerimiento de nacionalidad, adujo que el artículo
2.1 del Código de Notariado busca garantizar el arraigo y vinculación del notario con el país,
por lo cual establece que la nacionalidad es un requisito habilitante para ejercer el notariado.
El Estado consideró que esa restricción no es arbitraria ni impide a una persona extranjera
obtener el título profesional de notario teniendo en cuenta que la Constitución Política de
Guatemala establece que existen dos tipos de guatemaltecos, por el modo de adquirir la
nacionalidad: guatemaltecos de origen y guatemaltecos naturalizados 49. Por tal motivo, el
ejercicio del notariado no está reservado únicamente para guatemaltecos de origen, a toda
persona que quiera ejercer el notariado y tenga una nacionalidad diferente a la guatemalteca,
se le exige de forma general y objetiva, que adquiera la nacionalidad como requisito
indispensable para inscribirse como notario sin que se impongan cargas o requisitos
adicionales a los guatemaltecos naturalizados.
52. Respecto del caso concreto, el Estado consideró que el señor Hendrix no posee el
arraigo y vinculación al país, por lo que, si lo inscribiese como notario, se estaría otorgando
un privilegio injustificado frente a la universalidad de extranjeros que han cumplido con el
requisito de nacionalización 50. El Estado concluyó que se garantiza el principio de igualdad
ante la ley y no discriminación, en virtud que la distinción hecha es objetiva, proporcional,
razonable, legítima y justificada. En consecuencia, que Guatemala no es responsable
internacionalmente de violar los artículos 24, 1.1 y 2 de la Convención.
B. Consideraciones de la Corte
53. A la luz de lo expuesto supra, la Corte considera relevante desarrollar los siguientes
puntos: B.1) El notariado público en Guatemala; B.2) Principio de igualdad y no
discriminación; B.3) Análisis del caso concreto, y B.4) Derechos a la protección judicial, a la
nacionalidad, al trabajo y a la propiedad privada.
49
Cfr. Constitución Política de Guatemala, artículos 144 y 145, supra. De acuerdo con los cuales, son
guatemaltecos de origen las personas nacidas dentro del territorio nacional, los hijos de padre o madre guatemalteca
nacidos en el extranjero, y los nacionales por nacimiento de las Repúblicas que constituyeron la Federación
Centroamericana. Son guatemaltecos naturalizados quienes no encajen en dichos supuestos y obtengan la
nacionalidad guatemalteca conforme a la ley.
50
El Estado señaló que en Guatemala, según el Archivo General de Protocolos, la entidad encargada de la
supervisión notarial, actualmente existen: i) 10 guatemaltecos naturalizados que se han inscrito y se les ha
autorizado el ejercicio del notariado en Guatemala colocándolos en un plano de igualdad con los guatemaltecos de
origen; ii) 4 Notarios de nacionalidad española y que han obtenido la calidad de guatemaltecos naturalizados; iii)105
Notarios de diferentes nacionalidades que tienen la calidad de guatemaltecos naturales o de origen, por ser hijo de
padre o madre guatemalteco (a); y iv) 120 Notarios que tienen la calidad de guatemaltecos de origen por ser
nacionales por nacimiento de las Repúblicas que constituyeron la Federación de Centroamérica.
16
B.1. El notariado público en Guatemala
54. Del peritaje rendido ante esta Corte por el señor Gabriel Orellana Rojas, se desprende
que el requisito de la nacionalidad para el ejercicio de la función notarial en los países con
sistema notarial de tipo latino es común51. Al respecto, el perito Orellana Rojas afirmó que
este requisito fue recogido en los Principios de Organización Legal del Notariado Latino,
aprobados en el Primer Congreso de Notariado Latino. Entre dichas condiciones, se fijó la
ciudadanía por nacimiento o naturalización en el país en que se ejerce la profesión 52.
55. En esa línea, diversos países que comparten el sistema notarial latino contemplan el
requisito de nacionalidad como indispensable para poder otorgar la calidad de notario o
notaria. Actualmente este es el criterio mayoritario en los países de la región, entre ellos se
51
El perito Gabriel Orellana Rojas sostuvo que dentro de la región se encuentran dos sistemas que rigen la
actividad notarial: el notariado anglosajón y el notariado latino Cfr. Peritaje escrito presentado por Gabriel Orellana
Rojas ante la Corte Interamericana (expediente de prueba, fs. 2901 a 2929), y también rendido en audiencia pública
ante este Tribunal el 28 de marzo de 2022. Ahora bien, las personas notarias bajo el sistema anglosajón, conocidas
como notary public, dan autenticidad meramente externa respecto de los documentos sobre los cuales intervienen o
autorizan. Siendo así, que la actividad notarial se limita a la constatación de ciertos hechos, como la identificación
de los otorgantes en un documento y la legitimación de sus firmas, así como recibir las declaraciones de estos, con
o sin juramento, de que lo manifestado en el documento fue firmado en su presencia. No es función de las personas
notarias en el sistema anglosajón el constatar si se cumplen los presupuestos y requisitos necesarios para la validez
del negocio jurídico documentado. El notary public no redacta ni controla la legalidad del contenido de los documentos
que se le presentan, por lo que no necesita tener conocimientos jurídicos, no está investido de fe pública del Estado,
no autoriza instrumentos públicos con eficacia y efectividad erga omnes. Además, en el sistema anglosajón la persona
notaria no tiene imparcialidad ni requisitos de acceso a la función. Por otro lado, en el sistema latino las personas
notarias producen un tipo especial de documento: el instrumento público. En los sistemas de corte latino, a estos
documentos le son atribuidos efectos sustantivos, ejecutivos y probatorios, calidades que no posee un documento
notarial en el sistema anglosajón. Así, en el sistema notarial latino el legislador atribuye al instrumento público
notarial efectos privilegiados. Los documentos notariales en el sistema de tipo latino son los autorizados por la
persona notaria, y pueden tener por objeto la formalización de actos y negocios de todo tipo. Además, su autenticidad
comprende autoría, firmas, fecha y contenido. Además, los documentos notariales en el sistema latino gozan de las
presunciones de legalidad, veracidad e integridad de su contenido y no pueden ser contradichos más que por la vía
judicial. Están revestidos de fuerza probatoria y ejecutiva. Aunado a ello, la actuación notarial en el sistema latino,
dada su investidura jurídica, puede extenderse a expedientes de jurisdicción voluntaria, a fin de que pueda conocer,
tramitar y resolver a través de dicha jurisdicción voluntaria asuntos carentes de litis, según las competencias
previstas en legislaciones internas. Cabe señalar que las personas notarias en cada uno de los países, de acuerdo
con la normativa que regula sus funciones, pueden tener diferencias sustanciales en el ejercicio de sus funciones.
Cfr. Peritaje escrito presentado por Gabriel Orellana Rojas ante la Corte Interamericana, supra, y también rendido
en audiencia pública ante la Corte, supra, y amicus curiae presentado por la Unión Internacional del Notariado ante
la Corte Interamericana de Derechos Humanos (expediente de fondo, fs. 649 a 688).
52
Cfr. Peritaje escrito presentado por Gabriel Orellana Rojas, supra, y también rendido en audiencia pública
ante la Corte, supra.
17
encuentran: Argentina53, Bolivia54, Brasil55, Chile56, Colombia57, Ecuador58, El Salvador 59,
Honduras60, México61, Panamá62, Paraguay63, Perú64 y República Dominicana65; entre otros66.
53
“ARTICULO 1º – Para ejercer el notariado se requiere: a) Ser argentino, nativo o naturalizado, debiendo en
este último caso, tener diez (10) años de naturalización […]”. Cfr. Ley 12.990, Ejercicio Profesional de Escribanos,
art. 1. Consultado el 14 de julio de 2022. Disponible en:
[Link]
54
“ARTÍCULO 12. (REQUISITOS PARA EL NOMBRAMIENTO). Para ser nombrado notaria o notario de fe pública,
además de lo establecido en el Artículo 234 de la Constitución Política del Estado, se requiere: […]”; Cfr. Ley No.
483, Ley del Notariado Plurinacional, art. 12. Consultado el 14 de julio de 2022. Disponible en:
[Link] y, “Artículo 234. Para acceder al desempeño de funciones
públicas se requiere: 1. Contar con la nacionalidad boliviana […]”. Cfr. Constitución Política del Estado Plurinacional
de Bolivia, art. 234. Consultado el 14 de julio de 2022. Disponible en:
[Link]
55
“Art. 14 La delegación para el ejercicio de la actividad notarial y de registro depende de los siguientes
requisitos: […] II- nacionalidad brasilera; […]”. Cfr. Ley No. 8.935, que reglamenta el artículo 236 de la Constitución
Federal, De los Servicios Notariales y de Registros, art. 14. Consultado el 14 de julio de 2022. Disponible en:
[Link]
56
“Art. 463. Para ser relator, secretario de la Corte Suprema o de las Cortes de Apelaciones y notario se
requieren las mismas condiciones que para ser juez de letras de comuna o agrupación de comunas.”; y “Art. 252.
Para ser juez de letras se requiere: 1° Ser chileno; 2° Tener el título de abogado, y 3° Haber cumplido
satisfactoriamente el programa de formación para postulantes al Escalafón Primario del Poder Judicial, sin perjuicio
de lo dispuesto en el artículo 284 bis. […]”. También se debe hacer referencia a los artículos 269 y 284 del mismo
cuerpo legal. Cfr. Ley 7471, Código Orgánico de Tribunales, artículos 463 y 252. Consultado el 26 de octubre de
2022. Disponible en: [Link]
57
“ARTÍCULO 132. Para ser Notario, a cualquier título, se requiere ser nacional colombiano, ciudadano en
ejercicio, persona de excelente reputación y tener más de treinta años de edad.” Cfr. Decreto 960 de 1970, Por el
cual se expide el estatuto del Notariado, art. 132. Consultado el 15 de julio de 2022. Disponible en:
[Link]
tro-,Expide%20el%20estatuto%20del%20Notariado.,Superintendencia%20de%20Notariado%20y%20Registro.
58
“ARTÍCULO 299. Requisitos para ser notaria o notario. Para ser notaria o notario se requerirá: Ser
ecuatoriana o ecuatoriano y hallarse en goce de los derechos de participación política; […]”. Cfr. Código Orgánico de
la Función Judicial, art. 299. Consultado el 15 de julio de 2022. Disponible en: [Link]
59
“ARTÍCULO 4. Sólo podrán ejercer la función del notariado quienes estén autorizados por la Corte Suprema
de Justicia, de conformidad con la ley. Para obtener esta autorización se requiere: 1- Ser salvadoreño; […]”. Cfr. Ley
de Notariado, art. 4. Consultado el 15 de julio de 2022. Disponible en: [Link]
60
“ARTÍCULO 7.-Para ser Notario se requiere: 1) Ser hondureño por nacimiento y en el libre ejercicio de sus
derechos civiles; […]”. Cfr. Decreto 353-2005, Código del Notariado, art. 7. Consultado el 15 de julio de 2022.
Disponible en:
[Link]
61
En México, la regulación de la materia se rige por leyes de las entidades federativas, como lo son, entre
otras, las siguientes: “Artículo 11. Para ser aspirante al nombramiento de notario es necesario obtener constancia
otorgada por el Gobernador del Estado, quien solo podrá otorgarla a quien satisfaga los requisitos siguientes: I. Ser
ciudadano mexicano por nacimiento, mayor de veintiocho años; […]”. Cfr. Decreto No. 54, Ley del Notariado del
Estado de México, art. 11. Consultado el 15 de julio de 2022. Disponible en:
[Link] ; “Artículo
54. Para solicitar el examen de aspirante a Notario, el interesado deberá satisfacer los siguientes requisitos: I. Ser
mexicano por nacimiento, tener veinticinco años cumplidos y no más de sesenta al momento de solicitar el examen;
[…]”. Cfr. Ley del notariado para la Ciudad de México, art. 54. Consultado el 15 de julio de 2022. Disponible en:
[Link]
62
“ARTÍCULO 2120. Para ser Notario de Circuito, Principal o Suplente, en Panamá y Colón, se requieren las
mismas cualidades que para ser Magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Para ser Notario de Circuito, Principal
o Suplente, en los otros lugares de la República, se requiere ser panameño por nacimiento o por naturalización, con
más de diez años de residencia continua en la República […]”. Cfr. Código Administrativo, art. 2120. Consultado el
15 de julio de 2022. Disponible en: [Link]
63
“Art. 102.- Las condiciones requeridas para desempeñar las funciones de Escribano de Registro son: a) ser
paraguayo natural o naturalizado […]”. Cfr. Ley No. 879, Código de Organización Judicial, art. 102. Consultado el 15
de julio de 2022. Disponible en: [Link]
organizacion-judicial#:~:text=Art.,IX%20de%20la%20Constituci%C3%B3n%20Nacional.
64
“Artículo 10.- Requisitos de los postulantes Para postular al cargo de notario se requiere: a) Ser peruano de
nacimiento. […]”. Cfr. Decreto No. 1049, Decreto Legislativo del Notariado, art. 10. Consultado el 15 de julio de
2022. Disponible en: [Link]
del-notariado-n-1049
65
“Artículo 22.- Requisitos. Para ser nombrado notario se establecen los siguientes requisitos: 1) Ser
dominicano y estar en el pleno goce de los derechos civiles y políticos conforme a la Constitución y las leyes; […]”.
18
Otros países de la región, que también siguen el sistema notarial latino, como Uruguay 67 y
Nicaragua68 no tienen una restricción total a la función notarial debido a la nacionalidad, sino
que solicitan algunos requisitos adicionales a las personas extranjeras. Por su parte, Costa
Rica establece el principio de reciprocidad en su legislación, según el cual, una persona
extranjera podrá ejercer el notariado en territorio costarricense únicamente cuando en su país
de origen se otorgue el mismo beneficio a los notarios costarricenses69.
56. La Corte desprende de lo expuesto, que en la región impera el notariado de tipo latino
y que la mayoría de las legislaciones de los países que siguen este sistema exigen la
nacionalidad como un requisito para el ejercicio del notariado. En ese sistema se entiende
mayoritariamente que las personas notarias ejercen función pública en nombre del Estado y
los documentos que generan están revestidos de fe pública. La condición de fe pública en la
acción notarial confiere seguridad y certeza jurídica a las manifestaciones de voluntad entre
las partes. Asimismo, algunas legislaciones otorgan competencias de jurisdicción voluntaria a
las personas notarias, supuesto en el cual ejercen funciones propias de esta jurisdicción en
casos no contenciosos.
Cfr. Ley No. 140-15, Ley del Notariado e Instituye el Colegio Dominicano de Notarios, art. 22. Consultado el 15 de
julio de 2022. Disponible en: [Link]
66
Otros Estados latinoamericanos también contemplan el requisito de nacionalidad para el ejercicio del
notariado, este es el caso de Cuba y Venezuela. La Ley de las Notarías Estatales de Cuba establece: “ARTÍCULO 8.-
Para ser nombrado Notario se exige el cumplimiento de los requisitos siguientes: a) Ser ciudadano cubano;[…]”. Cfr.
Ley No. 50, de las Notarías Estatales, art. 8. Consultado el 18 de julio de 2022. Disponible en:
[Link]
%ADas_Estatales_y_su_Reglamento_.pdf . Asimismo, la legislación venezolana, en la Ley de Registros y Notarias
establece: “Artículo 69. […] Las Notarias Públicas o Notarios Públicos deberán ser venezolanas o venezolanos,
mayores de edad y abogadas o abogados con no menos de cinco años de experiencia profesional.” Cfr. Ley de
Registros y Notarías, art. 69. Consultado el 18 de julio de 2022. Disponible en:
[Link]
67
Originalmente el artículo 2 de Ley Orgánica Notarial de 1878 exigía la ciudadanía natural o legal como
requisito indispensable para el ejercicio del notariado. En 1926 se derogó el requisito de ciudadanía, razón de lo cual
en el Reglamento Notarial se sustituye en los siguientes términos: “Art. 2.º. Para ser escribano público y ejercer la
profesión, se requiere: […] e) si se trata de un extranjero deberá acreditar, además, que tiene residencia en el país,
durante tres años si es casado y durante cuatro si es soltero.” Cfr. Decreto Ley No. 1421, Ley Orgánica Notarial y
Reglamento Notarial. Consultado el 18 de julio de 2022. Disponible en: [Link]
Organica-y-Reglamento-Notarial-
uc996#:~:text=La%20Ley%20Org%C3%A1nica%20Notarial%20y,el%20ejercicio%20de%20sus%20funciones.
68
“Artículo 10 […] Para que un Notario recibido o incorporado pueda proceder al ejercicio de su profesión, es
menester que la Corte Suprema de Justicia lo autorice para ello mediante el lleno de los siguientes requisitos: […]
b.- Que acompañe el título académico extendido por la respectiva Facultad, y si es extranjero, el decreto gubernativo
del reconocimiento de aquel. […]”. Cfr. Ley de Notariado. Consultado el 15 de julio de 2022. Disponible en:
[Link]
69
“Artículo 3.- Requisitos. Para ser notario público y ejercer como tal, deben reunirse los siguientes requisitos:
[…] Los extranjeros que cumplan con los requisitos anteriores podrán ejercer el notariado siempre que en su país de
origen se otorgue el mismo beneficio a los notarios costarricenses, en igualdad de condiciones.” Cfr. Ley No. 7764,
Código Notarial, art. 3. Consultado el 15 de julio de 2022. Disponible en:
[Link]
19
estableció la exigencia de ser ciudadano guatemalteco de origen, como condición habilitante
para ejercer el notariado. No obstante, al resolver en segunda instancia la acción de amparo
interpuesta por la presunta víctima del presente caso, la Corte de Constitucionalidad
guatemalteca ordenó que el señor Hendrix fuera autorizado a ejercer el notariado una vez
adquiriera la nacionalidad guatemalteca por naturalización. Lo anterior, al considerar que el
artículo 2 del Código de Notariado debía ser interpretado a la luz del artículo 146
constitucional, según el cual “los guatemaltecos naturalizados tienen los mismos derechos
que los de origen” salvo las limitaciones establecidas en la Constitución y que en el texto
constitucional no se incluyen restricciones relacionadas con el ejercicio del notariado (supra
párr. 34).
60. Además, de acuerdo con la legislación interna guatemalteca y según ha sido indicado
por el Estado, la persona notaria puede realizar actos y contratos relativos a la propiedad y
dominio de bienes inmuebles. Los títulos de propiedad en Guatemala pueden inscribirse,
modificarse, ampliarse o enmendarse por medio de un testimonio de escritura pública
autorizado por notario únicamente74. Asimismo, la persona notaria tiene a su cargo hacer
constar la celebración de audiencias, asambleas y reuniones tanto entre personas individuales
70
Cfr. Ley Reguladora de la Tramitación Notarial de Asuntos de Jurisdicción Voluntaria, Decreto No. 54-77 del
Congreso de la República de Guatemala, supra. En 1983 se amplía las funciones del Notario mediante la Ley de
Rectificación de área del Bien Inmueble Urbano, Decreto Ley 125-83 del Jefe de Estado (expediente de prueba, fs.
2561 a 2565).
71
Cfr. Ley Reguladora de la Tramitación Notarial de Asuntos de Jurisdicción Voluntaria, Decreto No. 54-77 del
Congreso de la República de Guatemala, supra; Guía de Calificación de procesos y diligencias de Jurisdicción
Voluntaria, de la Procuraduría General de la Nación de Guatemala. Consultado el 17 de noviembre de 2021. Disponible
en: [Link]
[Link]; y Página web del Archivo General de Protocolos de Guatemala, Expedientes de
Jurisdicción Voluntaria. Consultado el 17 de noviembre de 2022. Disponible en:
[Link]
72
Cfr. Constitución Política de la República de Guatemala de 1985, artículo 49, supra.
73
Cfr. Ley de Impuesto de Timbres Fiscales y de Papel Sellado Especial para Protocolos, Decreto No. 37-92,
artículos 2.1 y 2.9 (expediente de prueba, fs. 2567 a 2587); Ley del Impuesto al Valor Agregado, Decreto No. 27-
92, artículos 3.8, 3.9, 6, 7, 8, 9, 16 y 17 (expediente de prueba, fs. 2590 a 2629); Ley de Timbre Forense y Timbre
Notarial, Decreto No. 82-96, artículo 1 (expediente de prueba, fs. 2632 a 2638).
74
Cfr. Código Civil, Decreto Ley No. 106, artículos 1124 y 1130 (expediente de prueba, fs. 1611 a 2032).
20
o jurídicas, en este último grupo se incluye a las sociedades y organizaciones avaladas por la
legislación interna. Están facultados para autorizar y formalizar la constitución de una
sociedad civil, asociaciones civiles, organización no gubernamental y sociedades
mercantiles75. También son auxiliares de la administración de justicia, ya que tienen incidencia
en procesos judiciales76. En la materia probatoria se establece que una transcripción por
notario, y los documentos autorizados por este equivalen a prueba válida77. La persona notaria
además puede actuar como partidor en los Juicios Orales de División de la Cosa Común o
Ejecutor en los Juicios Ejecutivos. En los casos de Quiebra el notario puede intervenir como
auxiliar de síndico, participar en la ocupación de bienes y realizar los inventarios y avalúos 78.
En el campo Electoral y de Partidos Políticos para crear un comité para la constitución de un
partido político, y para que nazca a la vida jurídica es necesario que se formalice en escritura
pública, documento que solo puede ser autorizado por un notario y luego del cumplimiento
de trámites y requisitos se podrá proceder a la constitución del partido político, también por
medio de escritura pública79.
61. En vista de lo expuesto, las personas notarias en Guatemala son profesionales liberales
independientes que desempeñan una función pública, a pesar de que no son considerados
funcionarios públicos en sentido estricto80.
75
Cfr. Código Civil, Decreto Ley No. 106, artículos 1728 y 1729, supra; Código de Comercio, Decreto No. 2-
70 del Congreso de la República, artículo 16 (expediente de prueba, fs. 2307 a 2548); Reglamento de Inscripción de
Asociaciones Civiles, Acuerdo Gubernativo No. 512-98, artículo 1 (expediente de prueba, fs. 2288 a 2292); Ley de
Organizaciones No Gubernamentales para el Desarrollo, Decreto No. 02-2003, artículo 5 (expediente de prueba, fs.
2294 a 2305).
76
Cfr. Código Procesal Civil y Mercantil, Decreto Ley No. 107, artículo 33, supra.
77
Cfr. Código Procesal Civil y Mercantil, Decreto Ley No. 107, artículos 181, 186, 192, supra.
78
Cfr. Código Procesal Civil y Mercantil, Decreto Ley No. 107, artículos 220, 298, 381, 382 y 384, supra.
79
Cfr. Ley Electoral y de Partidos Políticos, Decreto No. 1-85, artículos 27.h, 52, y 63 (expediente de prueba,
fs. 2639 a 2740).
80
Cfr. Peritaje escrito presentado por Gabriel Orellana Rojas ante la Corte Interamericana, supra, y también
rendido en audiencia pública ante este Tribunal, supra.
81
Cfr. Propuesta de modificación a la Constitución Política de Costa Rica relacionada con la naturalización.
Opinión Consultiva OC-4/84 de 19 de enero de 1984. Serie A No. 4, párr. 55, y Caso Guevara Díaz Vs. Costa Rica.
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 22 de junio de 2022, Serie C. No. 453, párr. 46.
82
Cfr. Condición jurídica y derechos de los migrantes indocumentados. Opinión Consultiva OC-18/03 de 17 de
septiembre de 2003. Serie A No.18, párr. 103; Derechos a la libertad sindical, negociación colectiva y huelga, y su
relación con otros derechos, con perspectiva de género (interpretación y alcance de los artículos 13, 15, 16, 24, 25
y 26, en relación con los artículos 1.1 y 2 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, de los artículos 3,
6, 7 y 8 del Protocolo de San Salvador, de los artículos 2, 3, 4, 5 y 6 de la Convención de Belem do Pará, de los
artículos 34, 44 y 45 de la Carta de la Organización de los Estados Americanos, y de los artículos II, IV, XIV, XXI y
XXII de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre). Opinión Consultiva OC-27/21 de 5 de
mayo de 2021. Serie A No. 27, párr. 152, y Caso Guevara Díaz Vs. Costa Rica, supra, párr. 46. Lo anterior se traduce,
por ejemplo, en la prohibición de emitir leyes, en sentido amplio, de dictar disposiciones civiles, administrativas o de
cualquier otro carácter, así como de favorecer actuaciones y prácticas de sus funcionarios, en aplicación o
interpretación de la ley, que discriminen a determinado grupo de personas en razón de ser extranjeras u otras
causales. Cfr. Opinión Consultiva OC-18/03, supra, párr. 103.
21
fundamental de igualdad y no discriminación ha ingresado en el dominio del ius cogens. Sobre
él descansa el andamiaje jurídico del orden público nacional e internacional y permea todo el
ordenamiento jurídico83.
63. Además, la Corte ha establecido que el artículo 1.1 de la Convención es una norma de
carácter general cuyo contenido se extiende a todas las disposiciones del tratado, y dispone
la obligación de los Estados Parte de respetar y garantizar el pleno y libre ejercicio de los
derechos y libertades allí reconocidos “sin discriminación alguna”. Es decir, cualquiera sea el
origen o la forma que asuma, todo tratamiento que pueda ser considerado discriminatorio
respecto del ejercicio de cualquiera de los derechos garantizados en la Convención es, per se,
incompatible con la misma 84. El incumplimiento por el Estado de la obligación general de
respetar y garantizar los derechos humanos, mediante cualquier trato diferente que pueda
resultar discriminatorio, es decir, que no persiga finalidades legítimas, sea innecesario y/o
desproporcionado, le genera responsabilidad internacional. Es por ello que existe un vínculo
indisoluble entre la obligación de respetar y garantizar los derechos humanos y el principio
de igualdad y no discriminación85.
83
Cfr. Opinión Consultiva OC-18/03, supra, párr. 101; Opinión Consultiva OC-27/21, supra, párr. 152, y Caso
Guevara Díaz Vs. Costa Rica, supra, párr. 46.
84
Cfr. Opinión Consultiva OC-4/84, supra, párr. 53, y Caso Guevara Díaz Vs. Costa Rica, supra, párr. 47.
85
Cfr. Opinión Consultiva OC-18/03, supra, párr. 85; Opinión Consultiva OC-27/21, supra, párr. 154, y Caso
Guevara Díaz Vs. Costa Rica, supra, párr. 47.
86
Cfr. Caso Yatama Vs. Nicaragua. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 23 de
junio de 2005. Serie C No. 127, párr. 186; Caso Barbosa de Souza y otros Vs. Brasil. Excepciones preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 7 de septiembre de 2021. Serie C No. 435, párr. 139, y Opinión Consultiva OC-
27/21, supra, párr. 156.
87
Cfr. Caso de los Empleados de la Fábrica de Fuegos de Santo Antônio de Jesus Vs. Brasil. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 15 de julio de 2020. Serie C No. 407, párr. 199, y Opinión
Consultiva OC-27/21, supra, párr. 156.
88
Cfr. Opinión Consultiva OC-18/03, supra, párr. 92; Opinión Consultiva OC-27/21, supra, párr. 158, y Caso
Guevara Díaz Vs. Costa Rica, supra, párr. 49.
89
Cfr. Condición Jurídica y Derechos Humanos del Niño. Opinión Consultiva OC-17/02 del 28 de agosto de
2002. Serie A No. 17, párr. 46, y Caso Guevara Díaz Vs. Costa Rica, supra, párr. 49. La Corte ha señalado que por
ello, no todo tratamiento jurídico diferente es propiamente discriminatorio, pues no toda distinción de trato puede
considerarse ofensiva, por sí misma de la dignidad humana Cfr. Opinión Consultiva OC-4/84, supra, párr. 56.
90
Cfr. Caso Norín Catrimán (Dirigentes, Miembros y Activista del Pueblo Indígena Mapuche) y otros Vs. Chile. Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 29 de mayo de 2014. Serie C No. 279, párr. 200, y Caso Guevara Díaz Vs. Costa
Rica, supra, párr. 49.
22
implica que las razones utilizadas por el Estado para realizar la diferenciación de trato deben
ser particularmente serias y estar sustentadas en una argumentación exhaustiva 91.
66. En el presente caso, tanto la Comisión como los representantes han señalado que el
señor Hendrix fue objeto de un trato discriminatorio respecto de la autorización para el
ejercicio de la profesión de notario debido a que no era nacional guatemalteco por origen ni
por naturalización. Para el estudio de la alegada violación del derecho a la igualdad de la
presunta víctima solicitaron que este Tribunal examine la legalidad, legitimidad, idoneidad,
necesidad y proporcionalidad del requisito de la nacionalidad como condición para el ejercicio
del notariado.
67. Ahora bien, antes de realizar el examen propuesto por la Comisión y por los
representantes, la Corte considera necesario determinar si el señor Hendrix se encontraba en
una situación similar a otras personas nacionales guatemaltecas para ejercer el notariado. En
efecto, el derecho a la igualdad, al menos en lo que se refiere a la igualdad de trato, parte
del supuesto que personas que se encuentran en condiciones fácticas similares no pueden ser
objeto de un trato diferenciado injustificado. Por lo tanto, si bien a lo largo del proceso ante
la Corte el debate se ha centrado en la convencionalidad de la nacionalidad como requisito
para ejercer el notariado, del expediente probatorio surge que el señor Hendrix se encontraba
en una situación particular que podía suponer un impedimento para el ejercicio de la función
notarial.
68. Por ello, resulta necesario establecer previamente la situación específica en la cual se
encontraba el señor Hendrix en Guatemala, pues la alegada violación del derecho a la igualdad
se funda en un supuesto trato discriminatorio para cuyo análisis es preciso determinar si la
presunta víctima se encontraba en una situación fáctica similar a las otras personas que
ejercían el notariado en Guatemala, de tal manera que se hiciera exigible un trato idéntico
por parte del Estado. En este sentido cabe recordar que, en Guatemala, según ha sostenido
el Estado, las personas notarias, además de otros requisitos, no sólo requieren ser nacionales
guatemaltecas por origen o por naturalización sino además acreditar su arraigo en el país.
69. Tal como se consignó en el acápite de los hechos, Steven Edward Hendrix es nacional
estadounidense y ha vivido en forma intermitente en Guatemala por varios períodos entre
1997 y 2006 (supra párr. 25 y nota al pie 22). No obstante, entre dichos años el señor Hendrix
no tuvo residencia temporal ni residencia permanente en Guatemala, ni se tiene registro de
ello hasta la actualidad (supra párr. 25 y nota al pie 23). Durante su estadía en Guatemala,
el señor Hendrix trabajaba como consultor para la USAID (supra párr. 25 y nota al pie 25).
En otras palabras, el señor Hendrix era un ciudadano extranjero que vivió de forma
intermitente en Guatemala mientras desempeñaba funciones para una agencia del gobierno
de los Estados Unidos. Actualmente, el señor Hendrix reside en Washington D.C., se
desempeña como funcionario del gobierno de los Estados Unidos, y ha indicado que regresaría
a Guatemala una vez cuente con el título de notario (supra párr. 25 y nota al pie 25).
91
Cfr. Caso Gonzales Lluy y otros Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 1 de septiembre de 2015. Serie No. 298, párr. 257, y Caso Guevara Díaz Vs. Costa Rica, supra, párr.
49.
23
2 del Código de Notariado requiere que el notario se encuentre domiciliado en Guatemala92
(supra párr. 21). Es decir, el señor Hendrix carecía de antecedentes o elementos que
permitieran establecer su arraigo en Guatemala, condición necesaria de acuerdo con la ley
para el ejercicio de la función pública notarial, en lo cual han coincidido los distintos peritajes
presentados por el Estado93 y la Comisión. En efecto, el perito Roberto P. Saba en su affidávit
manifestó que es posible asumir que “el requerimiento de arraigo, vínculo o domicilio en [un]
país constituyan criterios funcionales [de restricción] que guarden relación de medio-fin con
el fin buscado por el Estado”, entendido este último en el peritaje como el uso adecuado de
la fe pública94.
71. La exigencia del arraigo cobra especial importancia si se tiene en cuenta el conjunto
de competencias y funciones que desempeñan las personas notarias en Guatemala. Al
respecto, el Estado afirmó que “el Notario guatemalteco tiene fe pública, que le es delegada
por el Estado -en virtud de la soberanía que le asiste- y por disposición legal, mediante la cual
es capaz de certificar y dar veracidad sobre actos, hechos, contratos y negocios jurídicos”.
Por la fe pública, “el [n]otario actúa en nombre de este [Estado], y ejerce una función pública”.
La Corte reconoce que la Convención Americana no impone un sistema notarial determinado
ni una modalidad específica del ejercicio del notariado, por lo que los Estados tienen amplia
libertad de configuración del respectivo sistema notarial. De ahí la diversidad de regímenes y
requisitos que establecen las legislaciones nacionales para el acceso a la función. En el caso
de Guatemala, la persona notaria es investida por el Estado y se le atribuye una función
pública mediante la cual ejerce autoridad delegada para conferir autenticidad a los actos y
negocios jurídicos.
92
El artículo 32 del Código Civil se establece que: “El domicilio se constituye voluntariamente por la residencia
en el lugar con el ánimo de permanecer en él”. El artículo 33 establece que: “Se presume el ánimo de permanecer,
por la residencia continúa durante un año en el lugar. Cesará la presunción anterior si se comprobare que la residencia
es accidental o que se tiene en otra parte”. Por su parte, el artículo 34 señala que “Si una persona vive
alternativamente o tiene ocupaciones habituales en varios lugares, se considera domiciliada en cualquiera de ellos;
pero si se trata de actos que tienen relación especial con un lugar determinado, éste será el domicilio de la persona”.
Por último, el artículo 35 indica que: “La persona que no tiene residencia habitual se considera domiciliada en el lugar
donde se encuentra”. Cfr. Código Civil, Decreto Ley No. 106, artículos 32, 33, 34 y 35, supra.
93
El perito Gabriel Orellana Rojas afirmó que “[l]a nacionalidad guatemalteca como requisito indispensable
para ejercer el notariado se justifica atendiendo la necesidad de asegurar un vínculo de arraigo por parte del notario
para con el país, atendiendo que el notariado del sistema latino conlleva el ejercicio de una función pública, aunque
el notario no sea funcionario público, como ya se dijo. La importancia del arraigo se fortalece aún más con la exigencia
de la domiciliación en el país. El arraigo del notario tiene especial relevancia[,] también se justifica en el caso
guatemalteco por cuanto que la legislación penal instituye la posibilidad de imponer como pena accesoria para los
extranjeros «la expulsión de extranjeros del territorio nacional» (Artículo 42 del Código Penal); sanción que, a su
vez, se corresponde con las penas accesoria[s] de «inhabilitación absoluta» y la «inhabilitación especial» para los
nacionales”. Cfr. Peritaje escrito presentado por Gabriel Orellana Rojas ante la Corte Interamericana, supra, y
también rendido en audiencia pública ante este Tribunal, supra.
94
Cfr. Peritaje rendido por Roberto P. Saba mediante affidávit de 21 de marzo de 2022 (expediente de prueba,
fs. 2867 a 2895).
24
se amplía la función del notario a fin de que pueda llevar a cabo los distintos actos en que no
hay contención, para facilitar la celebración de los actos de la vida civil (supra párr. 59). En
vista de dicha regulación, Guatemala adujo que al ser el notario un auxiliar de los Tribunales
de Justicia y en virtud de la fe pública otorgada, el Estado decidió elevarlo al rango de
Magistratura Voluntaria, encomendándole la tramitación de determinados asuntos en
jurisdicción voluntaria, esto con el afán de no saturar, ni sobrecargar las actividades del
organismo judicial, realizando actividades que antes estaban reservadas a los jueces,
logrando así que los derechos de las personas que acudan a esta vía estén debidamente
protegidos y se les garantice el acceso a la justicia.
73. En este sentido, en virtud de la importancia que revisten las funciones públicas que
realizan las personas notarias, existe un interés público en que cuando se presente un
ejercicio indebido de la función notarial, el Estado esté en la capacidad de materializar el
principio de rendición de cuentas, accediendo a los documentos necesarios para llevar a cabo
los procesos correspondientes y aplicando efectivamente las sanciones oportunas. Por tanto,
se justifica que la función notarial esté sujeta a una supervisión permanente. En Guatemala
dicha supervisión es ejercida por el colegio profesional a quien, a nombre del Estado, le
corresponde la dirección general del servicio, su inspección y control. Al respecto, este
Tribunal considera que el arraigo de la persona notaria se vuelve indispensable para la
garantía del principio de rendición de cuentas, pues el arraigo conlleva un vínculo entre la
persona que ejerce el notariado y el país que hace posible que estas personas sean
responsabilizadas legalmente por los errores en el ejercicio de su función.
74. En razón de lo anterior, la Corte estima que el requisito del arraigo busca salvaguardar
la rendición de cuentas por parte de aquellas personas que ejerzan la función pública notarial.
Para que el interés público sea protegido, se requiere contar con la seguridad de la existencia
de un vínculo estrecho de la persona notaria con el Estado.
75. En el presente caso, ya se ha señalado que el señor Hendrix nunca tuvo arraigo en
Guatemala, ni hay otros elementos en el expediente que permitan demostrar su vínculo en el
territorio del país donde requirió ser autorizado para ejercer como notario. Desde la anterior
perspectiva es claro que el señor Hendrix no se encontraba en una situación fáctica similar a
las otras personas notarias en Guatemala, quienes al estar domiciliadas en el territorio
guatemalteco tenían el arraigo requerido para el ejercicio de la función pública notarial.
77. En lo que respecta a la alegada violación del artículo 25.1 de la Convención Americana,
la Corte recuerda que el derecho a la protección judicial implica la obligación de garantizar, a
todas las personas bajo la jurisdicción del Estado, un recurso judicial efectivo contra actos
violatorios de sus derechos fundamentales 96. Dicha efectividad supone que, además de la
existencia formal de los recursos, éstos den resultados o respuestas a las violaciones de
derechos contemplados ya sea en la Convención, en la Constitución o en las leyes 97. Esto
95
Artículos 25.1, 20, 26 y 21 de la Convención Americana.
96
Cfr. Caso Mejía Idrovo Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia
de 5 de julio de 2011, Serie C No. 228, párr. 95, y Caso Cuya Lavy y otros Vs. Perú. Excepciones preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 28 de septiembre de 2021. Serie C No. 438, párr. 170.
97
Cfr. Garantías judiciales en estados de emergencia (Arts. 27.2, 25 y 8 Convención Americana sobre Derechos
25
implica que el recurso debe ser idóneo para combatir la violación y que sea efectiva su
aplicación por la autoridad competente98. La efectividad del recurso judicial implica que el
análisis por la autoridad competente no puede reducirse a una mera formalidad, sino que
debe examinar las razones invocadas por el demandante y manifestarse expresamente sobre
ellas99. Este Tribunal no evalúa la efectividad de los recursos interpuestos en función de una
eventual resolución favorable a los intereses de la víctima 100.
80. Por otra parte, durante la audiencia pública del presente caso, los representantes
alegaron la violación del artículo 21 de la Convención con base en el principio iura novit curie.
La Corte advierte que los representantes señalaron que se habría presentado una retención
de los títulos en Derecho y en Notariado del señor Hendrix por parte de la USAC. Al respecto,
el Estado sostuvo que la razón por la cual la USAC no ha entregado los títulos al señor Hendrix,
fue porque no inició las gestiones correspondientes ante la USAC (supra párr. 28). Este
Tribunal considera que no cuenta con elementos fácticos y probatorios suficientes para
analizar estos argumentos por lo que no se pronunciará sobre la alegada violación del artículo
21 de la Convención Americana.
Humanos). Opinión Consultiva OC-9/87 de 6 de octubre de 1987. Serie A No. 9, párr. 24, y Caso Benites Cabrera y
otros Vs. Perú. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 4 de octubre de 2022. Serie
C No. 465, párr. 90.
98
Cfr. Opinión Consultiva OC-9/87, supra, párr. 24, y Caso Mina Cuero Vs. Ecuador. Excepción Preliminar,
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 7 de septiembre de 2022. Serie C No. 464, párr. 116.
99
Cfr. Caso López Álvarez Vs. Honduras. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 1 de febrero de 2006.
Serie C No. 141, párr. 96, y Caso Habbal y otros Vs. Argentina. Excepciones Preliminares y Fondo. Sentencia de 31
de agosto de 2022. Serie C No. 463, párr.108.
100
Cfr. Caso Velásquez Rodríguez Vs. Honduras. Fondo, supra, párr. 67, y Caso Cuya Lavy y otros Vs. Perú,
supra, párr. 171.
101
En dicha sentencia ordenó al Colegio de Abogados y a la Asamblea de Presidentes de los Colegios
Profesionales que emitieran una nueva resolución que contenga la autorización del ejercicio de notariado,
condicionando a que cumpla con los requisitos exigidos. Cfr. Sentencia de 21 de abril de 2004 emitida por la Corte
de Constitucionalidad, supra.
26
VII
PUNTOS RESOLUTIVOS
LA CORTE,
DECLARA:
Y DISPONE
4. Se archive el expediente.
Las Juezas Nancy Hernández López y Patricia Pérez Goldberg dieron a conocer a la Corte su
voto concurrente, y el Juez Rodrigo Mudrovitsch dio a conocer a la Corte su voto disidente.
27
Corte IDH. Caso Hendrix Vs. Guatemala. Fondo. Sentencia de 7 de marzo de 2023.
Comuníquese y ejecútese,
28
VOTO CONCURRENTE DE LAS
(Fondo)
1
Artículo 65.2 del Reglamento de la Corte IDH: “Todo Juez que haya participado en el examen de un caso
tiene derecho a unir a la sentencia su voto concurrente o disidente que deberá ser razonado. Estos votos
deberán ser presentados dentro del plazo fijado por la Presidencia, de modo que puedan ser conocidos
por los Jueces antes de la notificación de la sentencia. Dichos votos sólo podrán referirse a lo tratado en
las sentencias”.
1
un ciudadano extranjero que vivía en forma intermitente en Guatemala
mientras desempeñaba funciones para una agencia del Gobierno de los
Estados Unidos2. Por lo anterior, al no haber tenido el Señor Hendrix
arraigo en el país donde pretendía ejercer el notariado, no se encontraba
en una situación fáctica similar a las otras personas notarias en
Guatemala. Por ende, la sentencia concluye que no existió violación por
parte del Estado del artículo 24 de la Convención, en relación con los
artículos 1.1. y 2 de la misma.
2
Párrafo 69.
3
Cfr. Caso Norín Catrimán (Dirigentes, Miembros y Activista del Pueblo Indígena Mapuche) y otros Vs.
Chile. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 29 de mayo de 2014. Serie C No. 279, párr. 200; Caso
Flor Freire Vs. Ecuador. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto
de 2016. Serie C No. 315, párr. 125, y Caso Guevara Díaz Vs. Costa Rica. Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 22 de junio de 2022. Serie C No. 453, párr. 49.
2
“guatemalteco natural” debe entenderse “natural y/o naturalizado”4.
4
Cfr. Declaración pericial de Gabriel Orellana Rojas rendida ante la Corte en audiencia virtual llevada a
efecto el 28 de marzo de 2022.
5
Artículo 30 de la Convención: “Las restricciones permitidas, de acuerdo con esta Convención, al goce y
ejercicio de los derechos y libertades reconocidas en la misma, no pueden ser aplicadas sino conforme a
leyes que se dictaren por razones de interés general y con el propósito para el cual han sido establecidas”.
6
Al respecto, el perito Orellana en la audiencia pública manifestó que:
Entonces aquí el problema que yo veo es que dentro del notariado latino, el notario
debe ser independiente en su criterio y en sus acciones. Un notario extranjero, póngale
por caso para ponerlo en la moda del día de hoy, de nacionalidad estadounidense podría
en un momento dado verse compelido por decisiones tomadas por el departamento de
Estado, por la oficina de lo FAC o cualquier otra oficina de Estados Unidos que en un
momento determinado califique a determinadas personas guatemaltecas como
inhábiles para tener relaciones, transacciones y operaciones comerciales o jurídicas con
ciudadanos de Estados Unidos. Entonces este notario estadounidense que está
trabajando y ejerciendo su profesión en Guatemala en un momento dado deja de tener
las características más vitales que tiene el notariado latino como es la independencia,
porque él ya no va a obedecer a su propia conciencia, ni a sus propios intereses sino
que sabe que si incumple los mandatos provenientes del Dpto. de Estado o cualquiera
otra oficina pública de Estados Unidos que tiene esa potestad, no va a ejercer la
profesión ni el mandato de fededancia que recibió del Estado de Guatemala que en este
caso es ajeno a esa relación. O sea, aquí lo que estamos perdiendo de vista es la
característica de la independencia que tiene que tener el notario latino. […] También
indicó que el hecho de que el pudiera tener el arraigo sin tener la nacionalidad, vamos
a suponer[lo] que así fuera, el otro aspecto que tenemos es que cualquier medida que
se tomara de [carácter] cautelar, una fianza, un seguro, lo que usted quiera, eso no va
a ser garantía completa de que ese notario extranjero va a gozar de una independencia
total frente a los requerimientos que le formula la ley Guatemalteca, porqué, porque si
el día de mañana el señor Hendrix recibe una subpoena [orden escrita para atender a
la Corte] de los Estados Unidos, impidiéndole que atienda a un listado de clientes
potenciales de la República de Guatemala él no es independiente. Declaración rendida
por Gabriel Orellana ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos el 28 de marzo
de 2022.
3
la rendición de cuentas y refuerza el concepto de independencia de las
personas notarias. Se trata de una medida estatal adecuada para
alcanzar las legítimas finalidades procuradas por el Estado.
7
Caso Ivcher Bronstein Vs. Perú. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 6 de febrero de 2001. Serie
C No. 74, párr. 91 y Propuesta de modificación a la Constitución Política de Costa Rica relacionada con la
naturalización. Opinión Consultiva OC-4/84 de 19 de enero de 1984. Serie A No. 4, párr. 35. Además,
cabe señalar que en dicha Opinión Consultiva OC-4/84 se expresa que “tradicionalmente se ha aceptado
que la determinación y regulación de la nacionalidad son competencia de cada Estado, la evolución
cumplida en esta materia nos demuestra que el derecho internacional impone ciertos límites a la
discrecionalidad de los Estados y que, en su estado actual, en la reglamentación de la nacionalidad no sólo
concurren competencias de los Estados sino también las exigencias de la protección integral de los
derechos humanos”, párr. 32.
8
Caso Kimel Vs. Argentina. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia 2 de mayo de 2008. Serie C No.
177, párr. 83.
4
se hayan naturalizado, en vez de negarles por completo el acceso al
ejercicio de esta función, medida que constituiría una restricción más
gravosa. En ese sentido, consideramos que la decisión del Estado no
tuvo como fundamento una regulación emitida de forma particular y
deliberada con fines discriminatorios para ser aplicada a la presunta
víctima por su condición de extranjero, ni en razón de su origen nacional,
por lo que consideramos que la exigencia de la nacionalidad por
naturalización contenida en el artículo 2.1 del Código Notarial de
Guatemala, es un requisito objetivo y razonable que obedece a las
características particulares del notariado guatemalteco.
5
VOTO DISIDENTE DEL JUEZ RODRIGO MUDROVITSCH
(FONDO)
I. Introducción
1
Cfr. Corte IDH. Caso Hendrix vs. Guatemala. Fondo. Sentencia de 7 de marzo de 2023. Serie C No.
485 párrs. 70 a 71. En adelante “Sentencia”.
2
Cfr. Sentencia, párrs. 78 y 79.
1
4. Así, este voto disidente se estructura en cuatro partes: (II) exposición del
contexto fáctico que dio lugar a las violaciones; (III) restablecimiento del criterio
efectivamente aplicado por la justicia guatemalteca al Sr. Hendrix (nacionalidad) y
análisis de la violación del derecho a la igualdad y no discriminación en la adopción del
requisito de nacionalidad para el ejercicio de la práctica notarial, incluyendo la
aplicación del test de proporcionalidad para las diferenciaciones entre nacionales y no
nacionales por impedimento profesional en la Guatemala; (IV) violación del derecho al
debido proceso y a la protección judicial; (V) y violación del derecho al trabajo.
3
El 19 de septiembre de 1997, ante la Universidad de San Carlos de Guatemala, el Sr. Hendrix
presentó una solicitud de reconocimiento del título de Doctor en Ciencias Jurídicas, expedido por la
Universidad de Wisconsin-Madison ([Link].). El 17 de noviembre de 1997, el Consejo Directivo de la Facultad
de Ciencias Jurídicas y Sociales de la USAC aprobó la solicitud y otorgó al Sr. Hendrix el título de Doctor en
Ciencias Jurídicas y Sociales. Cfr. Escrito de Contestación de 14 de junio de 2021, párrs. 11-12.
Posteriormente, el 17 de agosto de 1998, a solicitud del Sr. Hendrix, el Consejo Directivo de la Facultad de
Ciencias Jurídicas y Sociales de la USAC aprobó la incorporación de la alegada víctima como Abogado y
Notario. Cfr. Escrito de Contestación de 14 de junio de 2021, párr. 14.
4
Cfr. Sentencia, párr. 25.
5
Cfr. Sentencia, párr. 25.
6
Cfr. Escrito de Contestación del 14 de junio de 2021, párr. 114.
7
Cfr. Declaración del Perito Gabriel Rojas en la Audiencia Pública realizada el 28 de marzo de 2022.
8
Cfr. Transcripción de “Acta 3-2001 de 6 de febrero de 2001 del Colegio de Abogados y Notarios de
Guatemala que se hace constar en nota de 16 de enero de 2002 del Secretario de la Junta Directiva de
dicha entidad”.
2
Guatemala, la Sala Tercera de la Corte de Apelaciones y la Corte Constitucional
Guatemalteca.
11. La posición mayoritaria adoptada por la Corte IDH fue que el Estado de
Guatemala no violó los derechos del señor Hendrix, ya que éste no tenía residencia
permanente en ese país. Esta circunstancia vulneraría el requisito de domicilio, que
integra el mencionado arraigo, colocándolo en una posición particular que no permitiría
su equiparación con otras personas que ejercen cargos notariales en Guatemala15. De
este modo, la Corte IDH descartó el análisis del requisito de “nacionalidad”, al no
cumplirse el criterio del "domicilio" para la inscripción notarial.
9
Cfr. Resolución No. 1151-13-02-02 del 22 de abril de 2002 emitida por la Asamblea de Presidentes
de los Colegios Profesionales de Guatemala.
10
Cfr. Sentencia de la Sala Tercera de la Corte de Apelaciones de 25 de junio de 2002.
11
Cfr. Expediente No. 1006-2002, Corte de Constitucionalidad de Guatemala.
12
Cfr. Constitución de Guatemala. Artículo 81 - Títulos y diplomas. Los títulos y diplomas cuya
expedición corresponda al Estado, tiene plena validez legal. Los derechos adquiridos por el ejercicio de las
profesionales acreditadas por dichos títulos, deben ser respetados y no podrán emitirse disposiciones de
cualquier clase que los limiten o restrinjan.
13
Cfr. Constitución de Guatemala. Artículo 146 - Naturalización. Son guatemaltecos, quienes
obtengan su naturalización, de conformidad con la ley. Los guatemaltecos naturalizados, tienen los mismos
derechos que los de origen, salvo las limitaciones que establece esta Constitución.
14
Cfr. Sentencia, párr. 25.
15
Cfr. Sentencia, párrs. 75-76.
3
mayoritaria en el presente caso. Entiendo que, desde el momento en que se condiciona
el ejercicio profesional a la renuncia de la nacionalidad de origen y a la adquisición de
una nueva nacionalidad, se crea una situación incompatible con la Convención.
13. Por consiguiente, en esta sección (III.a) examinaré el enfoque de la Corte sobre
el criterio del "domicilio" y restableceré el parámetro efectivamente aplicado al Sr.
Hendrix desde que se planteó el presente caso, que es el de la nacionalidad. A
continuación (III.b), analizaré la violación del derecho a la igualdad y no discriminación
del Sr. Hendrix, presentando (III.b.i) los contornos conceptuales que la Corte
Interamericana atribuye a esta garantía en relación con las distinciones entre
nacionales y no nacionales, para luego ([Link]) evaluar si la restricción aplicada por el
Estado es compatible con la Convención según el examen de proporcionalidad
usualmente adoptado por la Corte IDH.
14. Para desestimar el alegato de trato discriminatorio por parte del Estado, la
posición mayoritaria de la Corte IDH partió de la premisa de que el peticionario no
cumpliría con el requisito de arraigo en Guatemala, por no estar domiciliado en el país.
Considero que esta posición no refleja adecuadamente los elementos fácticos del caso.
Esto es así porque el criterio utilizado por la jurisdicción guatemalteca para denegar la
pretensión del Sr. Hendrix era el de la ausencia de nacionalidad, y no de domicilio. La
desviación de los parámetros efectivamente adoptados por las autoridades judiciales
internas dio lugar, en mi opinión, a distorsiones inaceptables en el análisis del acto,
como demostraré a continuación.
Ahora bien, antes de realizar el examen propuesto por la Comisión y por los
representantes, la Corte considera necesario determinar si el señor Hendrix
se encontraba en una situación similar a otras personas nacionales
guatemaltecas para ejercer el notariado. En efecto, el derecho a la igualdad,
al menos en lo que se refiere a la igualdad de trato, parte del supuesto que
personas que se encuentran en condiciones fácticas similares no pueden ser
objeto de un trato diferenciado injustificado. […]
4
[A]l momento de solicitar la inscripción para el ejercicio del notariado, el señor
Hendrix no tenía residencia en Guatemala. La Corte nota que el artículo 2 del
Código de Notariado requiere que el notario se encuentre domiciliado en
Guatemala […]. Es decir, el señor Hendrix carecía de antecedentes o
elementos que permitieran establecer su arraigo en Guatemala, condición
necesaria de acuerdo con la ley para el ejercicio de la función pública
notarial, en lo cual han coincidido los distintos peritajes presentados por el Estado
y la Comisión16.
17. A este respecto, concluye que la exigencia del arraigo salvaguarda la posibilidad
de responsabilidad de los notarios, que ejercen una función de interés público 20. A
continuación, reitera su conclusión de que “el señor Hendrix nunca tuvo arraigo en
Guatemala” y “no se encontraba en una situación fáctica similar a las otras personas
notarias en Guatemala, quienes al estar domiciliadas en el territorio guatemalteco
tenían el arraigo requerido para el ejercicio de la función pública notarial”21, lo que
significa que, según la posición mayoritaria, el Estado no ha violado el artículo 24 de
la Convención, en relación con los artículos 1.1 y 2 del instrumento.
16
Cfr. Sentencia, párrs. 67-70.
17
Cfr. Sentencia, párr. 67.
18
Cfr. Sentencia, párrs. 70-71.
19
Cfr. Sentencia, párr. 73.
20
Cfr. Sentencia, párr. 74.
21
Cfr. Sentencia, párr. 75.
5
del arraigo y constituye en sí mismo un impedimento para el ejercicio de la profesión
en Guatemala. Por lo demás, éste fue precisamente el motivo alegado por el Estado
en los procedimientos internos para impedir al Sr. Hendrix ejercer su profesión.
21. Por otra parte, aunque el Sr. Hendrix no estuviera domiciliado en Guatemala,
ese no fue el motivo concreto por el que se le impidió internamente el acceso
al cargo de notario. En las tres decisiones internas en las que se le impidió ejercer
la profesión -tanto en el ámbito administrativo 23 como en las dos decisiones
judiciales24- la objeción presentada por el Estado se basaba en su nacionalidad
extranjera. Incluso la sentencia de la Corte de Constitucionalidad se centra
específicamente en la ponderación entre el derecho adquirido al título académico y el
requisito de nacionalidad guatemalteca para la inscripción en el colegio profesional 25.
También recuerdo que la Corte Constitucional fijó la naturalización como única
condición para que el Sr. Hendrix pudiera ser notario, sin referirse a su domicilio.
22. Así, el caso Hendrix Vs. Guatemala tiene un ámbito fáctico claro: la
convencionalidad de la aplicación del criterio de nacionalidad por parte de las
autoridades administrativas y judiciales guatemaltecas. La discusión sobre la
aplicación o no del criterio del domicilio no pertenece a este universo de hechos, ya
que no fue abordado por los órganos notariales ni por la jurisdicción guatemalteca. Al
elegirlo prisma de análisis, la posición mayoritaria de la Corte modificó indebidamente
el trasfondo fáctico del caso y alteró el contenido mismo de los actos internos que
fueron sometidos a su jurisdicción.
23. Así pues, con el debido respeto, correspondería al Poder Judicial del Estado, a
nivel interno, determinar si el Sr. Hendrix estaba o no domiciliado en el país. Las
instancias judiciales internas, cuando tuvieron la oportunidad, no lo hicieron. En este
escenario, creo que la Corte debe valorar, a la luz de la Convención, el criterio que
aplicaron y no el que dejaron de aplicar.
22
La excepción se refiere a “cónsules o los agentes diplomáticos de la República, acreditados y
residentes en el exterior, que sean notarios hábiles conforme esta ley”, no siendo relevante al caso concreto.
23
Cfr. Transcripción de la “Acta 3-2001 de 6 de febrero de 2001 del Colegio de Abogados y Notarios
de Guatemala que se hace constar en nota de 16 de enero de 2002 del Secretario de la Junta Directiva de
dicha entidad”.
24
Cfr. Sentencia de la Sala Tercera de la Corte de Apelaciones de 25 de junio de 2002; Sentencia de
la Corte de Constitucionalidad de 21 de abril de 2004.
25
Cfr. Sentencia de la Corte de Constitucionalidad de 21 de abril de 2004.
6
24. Es necesario analizar, además, en qué se basó de hecho la medida estatal,
incluso en los casos en que la característica asumida por el Estado al aplicar la medida
no se verifica en la realidad o, en casos como el del Sr. Hendrix, incluso si existen
otros obstáculos de hecho al ejercicio de un determinado derecho26. No basta con que
la medida estatal fuera justificable, debe haberse justificado por los motivos correctos.
26
No se trata de aplicar el concepto de "discriminación por percepción" directamente al Sr. Hendrix,
sino de demostrar la relevancia de la motivación de la diferenciación operada por el Estado, aunque no
conduzca necesariamente a resultados diferentes. Para el concepto de "discriminación por percepción",
véase Caso Flor Freire Vs. Ecuador. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 31
de agosto de 2016. Serie C No. 315; Cfr. Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales,
Observación General No. 20 La no discriminación y los derechos económicos, sociales y culturales (artículo
2, párrafo 2 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales), Par. 16, E/C.12/GC/
27
Cfr. GARDNER, John, Discrimination: The Good, the Bad, and the Wrongful, Proceedings of the
Aristotelian Society, v. 118, n. 1, p. 55-81, 2018, p. 56.
28
Ibid., p. 64-65.
29
Ibid., p. 73.
30
Cfr. GARDNER, J, Discrimination as Injustice, Oxford Journal of Legal Studies, v. 16, n. 3, p. 353-
368, 1996, p. 355. “The primary duties of the law relating to sex and race discrimination are duties to treat
people in certain ways defined by reference to the way that others are treated. As the very name
‘discrimination’ implies, they are duties essentially concerned with people’s relative positions.”; SOLANKE,
Iyiola, Discrimination as stigma: a theory of anti-discrimination law, Oxford; Portland, Oregon: Hart
Publishing, 2017; ALEXANDER, Larry, What Makes Wrongful Discrimination Wrong? Biases, Preferences,
Stereotypes, and Proxies, University of Pennsylvania Law Review, v. 141, n. 1, p. 149-219, 1992.
31
Cfr. HELLMAN, Deborah, When Is Discrimination Wrong? Cambridge, MA: Harvard University Press,
2008.
7
27. La Corte IDH ya decidió que “todo tratamiento que pueda ser considerado
discriminatorio respecto del ejercicio de cualquiera de los derechos garantizados en la
Convención es per se incompatible con la misma”32. En este sentido, la acción u
omisión de cualquier autoridad pública que viole alguno de los derechos previstos en
la Convención es imputable al Estado como fuente de responsabilidad internacional.
Como se menciona en la sentencia33, la Corte IDH diferencia entre la obligación de
respetar los derechos sin discriminación del artículo 1.1 de la Convención y la igualdad
ante la ley del artículo 24:
32
Cfr. Corte IDH. Propuesta de modificación a la Constitución Política de Costa Rica relacionada con
la naturalización. Opinión Consultiva OC-4/84 de 19 de enero de 1984. Serie A No. 4, párr. 53; Corte IDH.
Caso Atala Riffo y niñas Vs. Chile. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de febrero de 2012. Serie
C No. 239, párr. 78; Corte IDH. Caso Nadege Dorzema y otros Vs. República Dominicana. Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de octubre de 2012. Serie C No. 251, párr. 224, y
33
Cfr. Sentencia, párrs. 63-65.
34
Cfr. Corte IDH. Caso Apitz Barbera y otros (“Corte Primera de lo Contencioso Administrativo”) Vs.
Venezuela. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 5 de agosto de 2008. Serie
C No. 182, párr. 209.
35
Cfr. LAUTERPACHT, Hersch. An International Bill of the Rights of Man. Oxford: Oxford University
Press, 2013, p. 115.
36
Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Artículo 1, Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están
de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.
Artículo 2, Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin
distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen
nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. (…)
Artículo 7, Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos
tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda
provocación a tal discriminación.
37
Cfr. Corte IDH. Caso Nadege Dorzema y otros Vs. República Dominicana. Fondo, Reparaciones y
costas. Sentencia de 24 de octubre de 2012. Serie C No. 251, párr. 234; Corte IDH. Caso Norín Catrimán y
otros (Dirigentes, Miembros y Activista del Pueblo Indígena Mapuche) Vs. Chile. Fondo, Reparaciones y
costas. Sentencia de 29 de mayo de 2014. Serie C No. 279, párr. 200-201.
8
varias oportunidades que ha tenido la Corte para expresarse sobre el principio de
igualdad y no discriminación, la Opinión Consultiva Nº 18 (2003) fue paradigmática
porque fue la primera vez que la Corte reconoció que el derecho a la igualdad y a la
no discriminación se encuentra en el ámbito del jus cogens38. Así, a pesar de que
todos los Estados tienen la obligación de observar las garantías convencionales sin
distinción, el principio "puede considerarse efectivamente imperativo en derecho
internacional general, ya que es aplicable a todo Estado, independientemente de que
sea o no parte en un tratado internacional determinado, y genera efectos en relación
con terceros, incluidos los particulares”39.
38
Cfr. Corte IDH. Condición jurídica y derechos de los migrantes indocumentados. Opinión Consultiva
OC-18/03 de 17 de septiembre de 2003. Serie A No. 18, párr. 97; Corte IDH. Caso Atala Riffo y niñas Vs.
Chile. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de febrero de 2012. Serie C No. 239, párr. 79; Corte
IDH. Caso Duque Vs. Colombia. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 26
de febrero de 2016. Serie C No. 310, párr. 91; Corte IDH. Caso Vélez Loor Vs. Panamá. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 23 de noviembre de 2010. Serie C No. 218, párr.
248; Corte IDH. Caso Nadege Dorzema y otros Vs. República Dominicana. Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 24 de octubre de 2012. Serie C No. 251, párr. 225.
39
En este sentido, “todas las normas jus cogens generan necesariamente obligaciones erga omnes.
Mientras que el jus cogens es un concepto de derecho sustantivo, las obligaciones erga omnes se refieren
a la estructura de su cumplimiento por parte de todas las entidades y personas obligadas”. Cfr. Corte IDH.
Condición jurídica y derechos de los migrantes indocumentados. Opinión Consultiva OC-18/03 de 17 de
septiembre de 2003. Serie A No. 18. Voto del Juez Cançado Trindade, párr. 80.
40
Cfr. Corte IDH. Condición jurídica y derechos de los migrantes indocumentados. Opinión Consultiva
OC-18/03 de 17 de septiembre de 2003. Serie A No. 18, párr. 84.
41
Cfr. Corte IDH. Caso Valencia Campos y otros Vs. Bolivia. Excepción Preliminar, Fondo,
Reparaciones y costas. Sentencia de 18 de octubre de 2022. Serie C No. 469. Voto razonado de la Jueza
Nancy Hernández López y del Juez Rodrigo Mudrovitsch, párr. 39.
42
Cfr. Corte IDH. Caso I.V. Vs. Bolivia. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 30 de noviembre de 2016. Serie C No. 329, párr. 240.
9
nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social)
son meramente enunciativos43.
43
Cfr. Corte IDH. Caso I.V. Vs. Bolivia. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 30 de noviembre de 2016. Serie C No. 329, párr. 240.
44
Se establece aquí un paralelismo con el concepto de motivos "sospechosos" o "más sensibles"
adoptado por la Corte Europea al analizar el criterio diferenciador adoptado en la medida estatal. Si el motivo
es sensible o sospechoso, sólo "razones muy convincentes" (very weighty reasons) puede hacer que la
justificación del Estado sea objetiva y razonable, aumentando así la carga de la prueba. La justificación que
da la Corte es que tales grupos han sido "históricamente objeto de prejuicios con consecuencias duraderas,
lo que ha dado lugar a su exclusión social de la corriente principal de la sociedad”. l”. Cfr. Kiyutin v. Russia,
no. 2700/10, § 63, ECHR 2011; D.H. and Others v. the Czech Republic, no. 57325/00, § 182, 7 February
2006 D.H. and Others v. the Czech Republic [GC], no. 57325/00, § 182, ECHR 2007-IV. En casos como
Andrejeva v. Latvia, la Corte Europea consideró la nacionalidad específicamente como un motivo
sospechoso. Cfr. Andrejeva v. Latvia [GC], no. 55707/00, § 87, ECHR 2009. Cfr. también ARNARDÓTTIR,
O. M. Non-Discrimination Under Article 14 ECHR – The Burden of Proof. Scandinavian Studies in Law, v. 51,
p. 13-39, 2007.
45
“Artículo 1. 1. Discriminación es cualquier distinción, exclusión, restricción o preferencia, en
cualquier ámbito público o privado, que tenga el objetivo o el efecto de anular o limitar el reconocimiento,
goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de uno o más derechos humanos o libertades fundamentales
consagrados en los instrumentos internacionales aplicables a los Estados Partes. La discriminación puede
estar basada en motivos de nacionalidad, edad, sexo, orientación sexual, identidad y expresión de género,
idioma, religión, identidad cultural, opiniones políticas o de cualquier otra naturaleza, origen social, posición
socioeconómica, nivel de educación, condición migratoria, de refugiado, repatriado, apátrida o desplazado
interno, discapacidad, característica genética, condición de salud mental o física, incluyendo
infectocontagiosa, psíquica incapacitante o cualquier otra.” .”
46
Cfr. Corte IDH. Caso de las Niñas Yean y Bosico Vs. República Dominicana. Sentencia de 8 de
septiembre de 2005. Serie C No. 130, párr. 140.
47
Cfr. Corte IDH. Condición jurídica y derechos de los migrantes indocumentados. Opinión Consultiva
OC-18/03 de 17 de septiembre de 2003. Serie A No. 18, párr. 119; Corte IDH. Caso Vélez Loor Vs. Panamá.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 23 de noviembre de 2010. Serie C
No. 218, párr. 248.
10
pueden conferir un trato diferenciado entre migrantes y nacionales si dicho trato es
razonable, objetivo, proporcionado y no lesiona los derechos humanos48.
35. En Nadege Dorzema y otros Vs. República Dominicana (2012), la Corte IDH
volvió a referirse a las prácticas discriminatorias contra los migrantes en la República
Dominicana al analizar el uso de la fuerza por parte de agentes estatales dominicanos
contra un grupo de haitianos y afirmó que la actuación policial basada en parámetros
de nacionalidad y no nacionalidad constituía una discriminación 49. En el caso de
Personas dominicanas y haitianas expulsadas Vs. República Dominicana (2014), a su
vez, la Corte IDH evaluó las violaciones cometidas en el contexto de las expulsiones
migratorias en masa y de la violencia contra las familias de origen haitiano y solidificó
así los estándares jurisprudenciales previamente desarrollados 50.
36. El paso por esta relevante cadena de precedentes que pavimenta el deber del
Estado de garantizar la igualdad de trato entre nacionales y no nacionales refuerza lo
que el Juez y Profesor Cançado Trindade ya había manifestado en su voto razonado
en la OC Nº 18/03, destacando que el principio de igualdad y no discriminación
adquiere especial importancia en la protección de los derechos de los migrantes 51.
38. Es posible constatar que en el caso Hendrix Vs. Guatemala el Estado reproduce
el sentimiento de desconfianza en relación con la credibilidad de los actos a ser
realizados por la persona estereotipada, en este caso, el no nacional. Como señaló la
Corte IDH en la OC Nº 24/17, las posibles diferencias de opinión en relación con
determinados grupos sociales no pueden ser utilizadas para justificar actos
discriminatorios, especialmente cuando reproducen estigmas históricos y
48
Cfr. Corte IDH. Condición jurídica y derechos de los migrantes indocumentados. Opinión Consultiva
OC-18/03 de 17 de septiembre de 2003. Serie A No. 18, párr. 119; Corte IDH. Caso Vélez Loor Vs. Panamá.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 23 de noviembre de 2010. Serie C
No. 218, párr. 248.
49
Cfr. Corte IDH. Caso Nadege Dorzema y otros Vs. República Dominicana. Fondo, Reparaciones y
costas. Sentencia de 24 de octubre de 2012. Serie C No. 251, párr. 233.
50
Cfr. Corte IDH. Caso de Personas dominicanas y haitianas expulsadas Vs. República Dominicana.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 28 de agosto de 2014. Serie C No.
282, párrs. 264 y 402.
51
Cfr. Corte IDH. Condición jurídica y derechos de los migrantes indocumentados. Opinión Consultiva
OC-18/03 de 17 de septiembre de 2003. Serie A No. 18. Voto razonado del Juez Antônio Augusto Cançado
Trindade, párr. 33.
11
estructurales52. En el caso Gonzales Lluy y otros Vs. Ecuador (2015), la Corte analizó
el caso de restricción del derecho a la educación de la víctima Talía Gonzales Lluy,
infectada por el virus VIH durante una transfusión de sangre, en relación con los
intereses de los niños que estudiaban con ella. En su momento, la Corte concluyó que
el riesgo para la salud de sus compañeros era mínimo y que la decisión de apartarla
de la escuela se basaba en argumentos estereotipados y subjetivos 53. La Corte
consideró que no había pruebas presentadas por el Estado jurisdiccional de que la
medida fuera necesaria y la menos perjudicial, y concluyó que la restricción impuesta
era desproporcionada. Quedó probado que existían mecanismos alternativos de
bioseguridad capaces de prevenir la transmisión de enfermedades. Desde una
perspectiva comparada, mutatis mutandis, el caso sub judice versa sobre el requisito
de nacionalidad para garantizar la idoneidad de los notarios. El contenido del derecho
a la igualdad y a la no discriminación no permite que se incorporen al ordenamiento
jurídico interno especulaciones, presunciones, estereotipos o consideraciones
generalizadas como justificaciones legítimas de determinadas restricciones de
derechos54.
40. Es necesario evaluar, por lo tanto, si la restricción de derechos que fue otorgada
al Sr. Hendrix debido a su condición de no nacional es compatible con la tradición
jurisprudencial de la Corte en la materia y si viola el derecho a la igualdad y no
discriminación del peticionario. Para ello, procederé a analizar la justificación material
de la conducta estatal, basándome en el examen de proporcionalidad. Este examen es
ampliamente utilizado por la Corte IDH e implica que, una vez abierto el ámbito de
protección de un determinado derecho, la intervención sólo se considerará
proporcional si cumplir con los criterios de adecuación (o idoneidad), necesidad y
proporcionalidad en sentido estricto55.
52
Cfr. Mutatis mutandis, Corte IDH. Identidad de género, e igualdad y no discriminación a parejas
del mismo sexo. Obligaciones estatales en relación con el cambio de nombre, la identidad de género, y los
derechos derivados de un vínculo entre parejas del mismo sexo (interpretación y alcance de los artículos
1.1, 3, 7, 11.2, 13, 17, 18 y 24, en relación con el artículo 1 de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos). Opinión Consultiva OC-24/17 de 24 de noviembre de 2017. Serie A No. 24, párr. 83.
53
Cfr. Corte IDH. Caso Gonzales Lluy y otros Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 1 de septiembre de 2015. Serie C No. 298, párr. 274.
54
Cfr. Mutatis mutandis, Corte IDH. Caso Gonzales Lluy y otros Vs. Ecuador. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 1 de septiembre de 2015. Serie C No. 298, párr.
258.
55
Cfr. Corte IDH. Caso Valencia Campos y otros Vs. Bolivia. Excepción Preliminar, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 18 de octubre de 2022. Serie C No. 469. Voto Razonado de la Jueza
Nancy Hernández López y del Juez Rodrigo Mudrovitsch, párr. 43.
12
necesario verificar (i) si la medida restrictiva está previamente prescrita por la ley y
(ii) si persigue fines legítimos.
56
Análisis semejante fue realizada, por ejemplo, en el caso Usón Ramírez Vs. Venezuela: “En este
sentido, el Tribunal reitera que al realizar un análisis sobre la legitimidad del fin señalado en el presente
caso (la protección del derecho al honor o reputación de las Fuerzas Armadas), no se pretende determinar
si efectivamente las Fuerzas Armadas tienen o no un “derecho” al honor o reputación, sino que se analiza
si dicho fin sería legítimo para efectos de la restricción del derecho a la libertad de expresión que la
Convención reconoce al señor Usón Ramírez”. Cfr. Corte IDH. Caso Usón Ramírez Vs. Venezuela. Excepción
Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 20 de noviembre de 2009. Serie C No. 207, párr.
63.
57
A pesar de la diversidad de enfoques de los criterios, incluso en los casos en que la existencia de
una finalidad legítima y la idoneidad de la medida se tratan conjuntamente, se trata de dos etapas
claramente diferenciadas. En este sentido, “corresponde al Tribunal determinar si la protección de la
reputación de las Fuerzas Armadas sirve una finalidad legítima que justifique una restricción de la libertad
de expresión y, en su caso, si la sanción penal resulta idónea para lograr la finalidad perseguida.” Cfr. Corte
IDH. Caso Usón Ramírez Vs. Venezuela. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
20 de noviembre de 2009. Serie C No. 207, párr. 62.
58
Cfr. Corte IDH. Caso Usón Ramírez Vs. Venezuela. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 20 de noviembre de 2009. Serie C No. 207, párr. 66
59
Cfr. MÜLLER, Friedrich. Discours de la Méthode Juridique. Trad. Olivier Jouanjan. Paris: Presses
Universitaires de France, 1996, p. 372 y ss.
13
fines arbitrarios, caprichosos, despóticos o que de alguna manera repugnen a la
esencial unidad y dignidad de la naturaleza humana”60.
45. Apoyado en este sustrato, verifico, por tanto, que los fines perseguidos por la
restricción profesional basada en el origen nacional son los siguientes: (i) protección
de la soberanía del Estado, (ii) promoción de la certeza y seguridad jurídicas y (iii) la
protección de los derechos humanos. Tales fines se caracterizan, abstractamente,
como legítimos, por lo que también se cumple este segundo requisito 61.
60
Cfr. Corte IDH. Propuesta de modificación a la Constitución Política de Costa Rica relacionada con
la naturalización. Opinión Consultiva OC-4/84 de 19 de enero de 1984. Serie A No. 4, §57; Condición jurídica
y derechos humanos del niño. Opinión Consultiva OC-17/02 de 28 de agosto de 2002. Serie A No. 17, párr.
57.
61
Cfr. Escrito de Contestación de 14 de junio de 2021, párr. 227.
62
Cfr. Corte IDH. Caso Álvarez Ramos Vs. Venezuela. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 30 de agosto de 2019. Serie C No. 380, párr. 104-110; Corte IDH. Caso Palamara
Iribarne Vs. Chile. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 22 de noviembre de 2005. Serie C No. 135,
párr. 79; Corte IDH. Caso Lagos del Campo Vs. Perú. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2017. Serie C No. 340, párr. 102.
63
Cfr. Corte IDH. Caso Valencia Campos y otros Vs. Bolivia. Excepción Preliminar, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 18 de octubre de 2022. Serie C No. 469. Voto Razonado de la Jueza
Nancy Hernández López y del Juez Rodrigo Mudrovitsch, párr. 43.
64
Cfr. Corte IDH. Caso I.V. Vs. Bolivia. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 30 de noviembre de 2016. Serie C No. 329, párr. 241; Corte IDH. Caso Valencia Campos y
otros Vs. Bolivia. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 18 de octubre de 2022.
Serie C No. 469. Voto Razonado de la Jueza Nancy Hernández López y del Juez Rodrigo Mudrovitsch, párr.
43.
65
Cfr. Corte IDH. Caso I.V. Vs. Bolivia. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 30 de noviembre de 2016. Serie C No. 329, párr. 241; Corte IDH. Caso Valencia Campos y
otros Vs. Bolivia. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 18 de octubre de 2022.
Serie C No. 469. Voto Razonado de la Jueza Nancy Hernández López y del Juez Rodrigo Mudrovitsch, párr.
43.
66
Cfr. Corte IDH. Caso I.V. Vs. Bolivia. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 30 de noviembre de 2016. Serie C No. 329, párr. 241; Corte IDH. Caso Valencia Campos y
otros Vs. Bolivia. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 18 de octubre de 2022.
Serie C No. 469. Voto Razonado de la Jueza Nancy Hernández López y del Juez Rodrigo Mudrovitsch, párr.
43.
67
Observo, en cuanto a los criterios del examen, que existen diferencias terminológicas en la
jurisprudencia de la Corte, en la movilización de los mismos estándares por otros tribunales internacionales
y en la doctrina. Por ello, considero imprescindible analizarlos en función del fondo de cada cuestión, más
allá de cuestiones de nomenclatura.
14
1. Adecuación
49. El notario latino, como explica Jorge Luis Hellig, es un profesional imparcial,
formado en Derecho y cualificado en materia jurídica, vigilante de la legalidad, que
goza de autonomía en sus decisiones y guarda independencia del poder público,
ejerciendo las siguientes actividades: “a) es un asesor de las partes; b) interpreta la
voluntad de las partes; c) redacta, lee y explica el documento; d) autoriza el
instrumento, imprimiéndole al acto el reconocimiento del Estado; e) conserva el
instrumento; f) reproduce el instrumento, y g) su cargo es por tiempo indefinido” 73.
68
Cfr. Corte IDH. Caso Norín Catrimán y otros (Dirigentes, Miembros y Activista del Pueblo Indígena
Mapuche) Vs. Chile. Fondo, Reparaciones y costas. Sentencia de 29 de mayo de 2014. Serie C No. 279,
párr. 200; Corte IDH. Caso Espinoza Gonzáles Vs. Perú. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
costas. Sentencia de 20 de Noviembre de 2014. Serie C No. 289, párr. 219; Corte IDH. Identidad de género,
e igualdad y no discriminación a parejas del mismo sexo. Obligaciones estatales en relación con el cambio
de nombre, la identidad de género, y los derechos derivados de un vínculo entre parejas del mismo sexo.
Opinion Consultiva OC-24/17 de 24 de noviembre de 2017. Serie A No. 24, párr. 81.
69
Cfr. BARAK, Aharon. Proportionality: constitutional rights and their limitations. Cambridge:
Cambridge University Press, 2012, p. 303.
70
Cfr. Corte IDH. Propuesta de modificación a la Constitución Política de Costa Rica relacionada con
la naturalización. Opinión Consultiva OC-4/84 de 19 de enero de 1984. Serie A No. 4, párr. 57; Corte IDH.
Condición jurídica y derechos humanos del niño. Opinión Consultiva OC-17/02 de 28 de agosto de 2002.
Serie A No. 17, párr. 47.
71
Cfr. Corte IDH. Caso Espinoza Gonzáles Vs. Perú. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones
y costas. Sentencia de 20 de Noviembre de 2014. Serie C No. 289, párr. 219; Corte IDH. Caso Guevara
Díaz Vs. Costa Rica. Fondo, Reparaciones y costas. Sentencia de 22 de junio de 2022. Serie C No. 453, párr.
47; Caso Pueblos Indígenas Maya Kaqchikel de Sumpango y otros Vs. Guatemala. Fondo, Reparaciones y
costas. Sentencia de 6 de octubre de 2021. Serie C No. 440, párr. 132.
72
Cfr. Corte IDH. Caso I.V. Vs. Bolivia. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 30 de noviembre de 2016. Serie C No. 329, párr. 241; Corte IDH. Caso Pavez Pavez Vs. Chile.
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 4 de febrero de 2022. Serie C No. 449, párr. 69.
73
Cfr. HELLIG, Jorge Ríos. La práctica del derecho notarial. 8. ed. Ciudad de México: McGraw-Hill,
2012, p. 29.
15
documento, ni controlan la legalidad del contenido 74. Como fue argumentado por la
Unión Internacional del Notariado (UINL), “la intervención del notary public no da
seguridad jurídica por no encontrarse en él el ceñimiento al derecho y a la autenticidad
y por pertenecer a un sistema basado en el derecho resarcitorio y no preventivo”75.
74
Cfr. Escrito de Contestación de 14 de junio de 2021, párr. 36; Escrito de la Unión Internacional del
Notariado (UINL) en la calidad de amicus curiae, p. 6.
75
Cfr. Escrito de la Unión Internacional del Notariado (UINL) en la calidad de amicus curiae, p. 6.
76
Cfr. Escrito de Contestación de 14 de junio de 2021, párr. 30.
77
Cfr. Escrito de Contestación de 14 de junio de 2021, párr. 8.
78
Cfr. Escrito de Contestación de 14 de junio de 2021, párr. 31.
79
Cfr. Artículos 54 y 60 del Código de Notariado de Guatemala; Informe de Fondo (CIDH), párrs. 25-
30.
80
Cfr. Escrito de Contestación de 14 de junio de 2021, párrs. 81 y 225.
81
Código de Notariado de Guatemala. Artículo 1. “El Notario tiene fe pública para hacer constar y
autorizar actos y contratos en que intervenga por disposición de la ley o a requerimiento de parte”.
82
La fe pública, como bien señala el Estado, crea una verdad oficial y proporciona seguridad jurídica
y certeza a las relaciones sociales. Los instrumentos públicos producidos tienen el carácter de prueba plena
y, en consecuencia, sirven a la seguridad y certeza jurídicas. Cfr. Escrito de Contestación de 14 de junio de
2021, párr. 76-77; Código Procesal Civil y Mercantil de Guatemala. Artículo 186. “Los documentos
autorizados por notario o por funcionario o empleado público en ejercicio de su cargo, producen fe y hacen
plena prueba, salvo el derecho de las partes de redargüirlos de nulidad o falsedad. […]”.
83
Cfr. Escrito de Alegatos Finales (Estado) de 28 de abril de 2022, párr. 49.
84
Cfr. Escrito de la Unión Internacional del Notariado (UINL) en la calidad de amicus curiae, p. 3.
85
Cfr. Sentencia, párrs. 54-55.
16
54. Con esta caracterización del notariado en mente, paso al análisis
individualizado de la idoneidad de la nacionalidad como criterio para la admisión de
nuevos notarios en Guatemala. El Estado alega la protección de la soberanía estatal,
la promoción de la certeza y seguridad jurídica y la protección de los derechos
humanos como finalidades para imponer la restricción de ingreso a la carrera notarial
basada en la nacionalidad del candidato 86. Por lo tanto, es necesario analizar por
separado la idoneidad de dicha restricción en relación con cada finalidad prevista.
55. En primer lugar, a pesar de los esfuerzos argumentativos del Estado, persiste
en el proceso un alto grado de indeterminación en cuanto a la relación causal que
existiría entre dicha medida y la protección de la soberanía estatal. Además de por
el hecho de que la "soberanía" destaca por su capacidad para transmitir
reivindicaciones diversas entre sí87 – y de su constitución asumiendo un rasgo
claramente paradójico88 - aún más vaga fue la forma en que el Estado invocó esta
noción. Las alegaciones formuladas en la contestación oscilan entre dos argumentos
diferentes. El primero parece sugerir que los actos notariales, como tales, protegen, a
través de la fe pública, la soberanía del Estado. Por lo tanto, la protección de la
soberanía se vería favorecida por la práctica exclusiva de tales actos por los nacionales
del país89. Sin embargo, la relación causal no está clara, ya que la función del notario
en Guatemala gira sobre todo en torno a atribuir certeza y veracidad a las voluntades
expresadas entre particulares90, actividad que, si es ejercida exclusivamente por
nacionales del país, no parece aumentar de forma perceptible la protección de
la autoridad suprema del Estado en un territorio, ni reforzar su independencia
frente a Estados extranjeros - campo en el que suele operar el concepto de
"soberanía”91, desde la Paz de Westfalia92.
86
Cfr. Escrito de Contestación de 14 de junio de 2021, párr. 227.
87
Cfr. GRIMM, Dieter. Sovereignty: the origin and future of a political and legal concept. Trad. Belinda
Cooper. New York: Columbia University Press, 2015, pp. 92 e ss., que señala acertadamente que el
advenimiento de un sistema multinivel en el marco europeo acaba reactivando la "soberanía" para vocalizar
posiciones sobre un orden político que se califica de post-soberano.
88
Esto se debe a que la "soberanía" funciona como referencia externa para dos sistemas sociales
que, al ser autofundados, carecen de referencias externas, como explica NEUENSCHWANDER MAGALHÃES,
Juliana. Formação do conceito de soberania: história de um paradoxo. São Paulo: Saraiva, 2016, p. 238.
89
Cfr. Escrito de Contestación de 14 de junio de 2021, parr. 180, ítem “f”: “[E]s a través de ella [fe
pública] que se protege la soberanía […]”.
90
Cfr. Escrito de Contestación de 14 de junio de 2021, párr. 225.
91
Cfr. BESSON, Samantha. Sovereignty. In: Max Planck Encyclopedias of International Law. Oxford:
Oxford University Press, 2011. Disponible en:
<[Link]
e1472?prd=EPIL>. Acesso em: 14 mar. 2023.
92
Cfr. DIHN, Nguyen Quoc. DAILLER, Patrick. PELLET, Alain. Direito Internacional Público. 2ª ed.
Lisboa: Fundação Calouste Gulbenkian, 2003, p. 53.
93
Cfr. Escrito de Contestación de 14 de junio de 2021, párr. 82.
94
Cfr. CANÇADO TRINDADE, Antônio Augusto. Tratado de direito internacional de direitos humanos.
2. ed. Porto Alegre: Sergio Antonio Fabris, 2003. v. 2, p. 29: “Uma vez contraídas [obrigações convencionais
em matéria de direitos humanos], os Estados já não mais podem invocar a soberania — em todo caso
17
soberanía está en total contradicción con la idea de que este atributo está condicionado
por el derecho internacional95, ya sea en el ámbito de los Derechos de los Tratados 96
o en el de la protección de los derechos humanos97. En ambas líneas argumentales, el
Estado no aportó elementos suficientes para cimentar el nexo causal entre la medida
adoptada y la finalidad adecuada. Así, no se probó adecuadamente la
instrumentalidad de la medida en relación con la finalidad.
57. Refuerzo este punto porque, en tesis, el Estado podría, en una situación
diferente, sobre la base del criterio distintivo de la nacionalidad, demostrar que existe
un nexo causal entre la medida de descualificación y el objetivo legítimo de protección
de la soberanía, como ocurre, por ejemplo, en el contexto de las funciones públicas
que, por su propio objeto, exigen un concepto especial de lealtad nacional o
comunitaria. Es el caso, por ejemplo, del requisito de la nacionalidad para formar parte
del cuerpo diplomático o para ejercer funciones de mando militar. Por lo tanto, como
el Estado no ha cumplido adecuadamente con este deber de argumentación concreta,
coincido con el entendimiento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos98
que la ausencia de argumentos que expliquen la relación entre la protección de la
soberanía del Estado y la prohibición de nacionalidad extranjera para los notarios en
Guatemala impide comprender con precisión la finalidad perseguida por el Estado a
través de los medios de que dispone99, lo que conduce al incumplimiento del requisito.
58. Observo que, en ocasiones, la retórica del Estado relativa a la soberanía adopta
los contornos de los argumentos relativos a otro fin, la protección de la seguridad
nacional. Es evidente que la restricción de la nacionalidad para los notarios no es
adecuada a ese fin, ya que el ejercicio de la profesión notarial no es un medio
apropiado para responder a amenazas de ese tipo. Los posibles incumplimientos de
los notarios en el ejercicio de sus funciones representan, a lo sumo, actos aislados o
locales a la ley y al orden. Además, siempre hay que tener mucho cuidado de no abusar
de esta línea argumental, que podría llevar, en este caso, a una caracterización
estereotipada del inmigrante como per se una amenaza para la soberanía y la
seguridad nacional.
59. La no nacionalidad, por tanto, no puede arrojar sobre un individuo una etiqueta
o sospecha de presunta hostilidad hacia una determinada comunidad nacional, aunque
este estereotipo sea conformado en una medida formalmente legislativa. Lo que el
principio de igualdad exige en última instancia es que, frente a la universalidad de los
derechos humanos, exista un auténtico derecho a la diferencia, especialmente en
relación con aquellos rasgos que conforman la identidad y la personalidad de un
individuo. Las razones estatales – deducido en un estilo que emula la antigua razón
inadequada, em sua acepção absoluta, no plano das relações internacionais, — como elemento de
interpretação dos tratados em que se tornaram Partes.”
95
Article 14, Draft Declaration on the Rights and Duties of States ([1949] I.L.C. Yearbook 286):
“Every State has the duty to conduct its relations with other States in accordance with international law and
with the principle that the sovereignty of each State is subject to the supremacy of international law”.
96
En ese sentido, el artículo 27 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados: “Una
parte no podrá invocar las disposiciones de su derecho interno como justificación del incumplimiento de un
tratado. Esta norma se entenderá sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 46”.
97
Cfr. JACKSON, Robert. Soverignty: Evolution of an idea. Cambridge: Polity Press, 2007, p. 124:
“International human rights law is a law of sovereign states that is fundamentally concerned with the safety,
freedom, and dignity of individual human beings and with the obligations of states in that regard.”
98
Cfr. CIDH. Informe de Fondo 194/20, párrs. 51-52.
99
Cfr. Corte IDH. Personas dominicanas y haitianas expulsadas Vs. República Dominicana.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y costas. Sentencia de 28 de agosto de 2014. Serie C No.
282, párr. 317.
18
de Estado100 – deben, en esta línea, pasar por un severo y estricto escrutinio, frente
al principio convencional de igualdad, ejercido siempre sobre una base empírica, como
ya he mencionado en otro pasaje de este voto.
62. Observo, sin embargo, que el argumento desarrollado por el Estado, a pesar
de demostrar el vínculo entre la seguridad jurídica y la protección de los derechos
humanos, no llega al núcleo del análisis sobre la adecuación, que es la conexión entre
el requisito de la nacionalidad guatemalteca y la protección de los derechos humanos.
Cabe recordar la reflexión de Barak de que una sociedad que se esfuerza por proteger
los derechos humanos no debe permitir el uso de cualquier consideración general de
supuesto interés público para justificar la limitación de un derecho 103. Entiendo, con
base en lo anterior, que la invocación de la protección de los derechos humanos como
finalidad de la medida restrictiva no aporta elementos convincentes para el análisis de
adecuación, pues no justifica cómo la limitación del derecho constitucional -y
convencional- a la igualdad y no discriminación promovería los demás derechos
invocados por el Estado104.
2. Necesidad
63. La Corte IDH ya ha establecido en varias ocasiones que, para poder comprobar
si una medida cumple el requisito de necesidad, hay que “examinar las alternativas
existentes para alcanzar el fin legítimo perseguido y precisar la mayor o menor
100
Cfr. STOLLEIS, Michael. “La Idea del Estado Soberano”. In: La textura histórica de las formas
políticas. Madrid: Marcial Pons, 2011, p. 32.
101
Cfr. Escrito de Alegatos Finales (Estado) de 28 de abril de 2022, párr. 166.
102
“Caso el Notario cometa un delito por utilización ilícita de la fé pública, el Estado de Guatemala
puede garantizar que el profesional en cuestión responda personalmente ante la justicia y repare
integralmente a las víctimas”. Cfr. Escrito de Alegatos Finales (Estado) de 28 de abril de 2022, párr. 167.
103
Cfr. BARAK, Aharon. Proportionality: constitutional rights and their limitations. Cambridge:
Cambridge University Press, 2012, p. 265.
104
Cfr. Escrito de Contestación de 14 de junio de 2021, párr. 84 y ss.
19
lesividad de aquéllas”105. El juicio de necesidad es, así, eminentemente comparativo 106
ante dos medios igualmente idóneos para alcanzar o promover un objetivo legítimo
perseguido, debe determinarse cuál de ellos afecta menos intensamente, o no afecta
en absoluto, a la consecución de otros objetivos legítimos 107.
64. Así, en esta etapa del raciocinio propuesto por el examen de proporcionalidad,
es necesario constatar la existencia de medios alternativos al criterio de nacionalidad
que sean idóneos para asegurar los fines perseguidos y preservar el derecho a la
igualdad y a la no discriminación. Como desarrollaré a continuación, observo que
Guatemala ya cuenta con medios alternativos idóneos, que no vulneran el derecho a
la igualdad, para perseguir los objetivos genéricos invocados en su defensa, a saber
(i) el requisito de domicilio, (ii) la responsabilidad legal y (iii) la obligación
de los notarios de entrega del protocolo al dejar el país.
67. Dado que una de las principales preocupaciones esbozadas por el Estado se
centra en el riesgo de que el notario abandone indebidamente el país sin entregar el
protocolo a las autoridades competentes y logre la impunidad de sus desvíos de
conducta, cabe señalar que el Código Procesal Penal guatemalteco, en su artículo
105
Cfr. Corte IDH. Caso Usón Ramírez Vs. Venezuela. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 20 de noviembre de 2009. Serie C No. 207, párr. 72; Corte IDH. Caso Chaparro Álvarez
y Lapo Íñiguez Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 21 de
noviembre de 2007. Serie C No. 170, párr. 93; Corte IDH. Caso Castañeda Gutman Vs. México. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 6 de agosto de 2008. Serie C No. 184, párr. 196;
Corte IDH. Caso Kimel Vs. Argentina. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 2 de mayo de 2008. Serie
C No. 177, párr. 74.
106
Cfr. Corte IDH. Caso I.V. Vs. Bolivia. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 30 de noviembre de 2016. Serie C No. 329, párr. 241; Corte IDH. Caso Pavez Pavez Vs. Chile.
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 4 de febrero de 2022. Serie C No. 449, párr. 69; Corte IDH.
Identidad de género, e igualdad y no discriminación a parejas del mismo sexo. Obligaciones estatales en
relación con el cambio de nombre, la identidad de género, y los derechos derivados de un vínculo entre
parejas del mismo sexo. Opinión Consultiva OC-24/17 de 24 de noviembre de 2017. Serie A No. 24, párr.
81; Corte IDH. Caso Flor Freire Vs. Ecuador. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia
de 31 de agosto de 2016. Serie C No. 315, párr. 126.
107
Cfr. ALEXY, Robert. Teoría de los derechos fundamentales. Madrid: Centro de Estudios
Constitucionales, 1993, p. 113.
108
Cfr. Sentencia, párrs. 48-52.
109
Cfr. Código Civil de Guatemala. Artículo 32. “El domicilio se constituye voluntariamente por la
residencia en el lugar con el ánimo de permanecer en él.”
20
262110, establece las circunstancias que deben considerarse para valorar el
riesgo de fuga de las personas. Entre estas circunstancias, se enumeran
expresamente como componentes las siguientes: el arraigo en el país, el domicilio, así
como los vínculos familiares, de negocios y de trabajo. Sin embargo, no se menciona
expresamente la nacionalidad, lo que nos lleva a concluir que el requisito del domicilio
responde satisfactoriamente a las necesidades de control estatal del tránsito de
personas y de lucha contra la evasión.
69. Por otra parte, ampliando el análisis del ámbito nacional guatemalteco a los
estándares funcionales internacionales aportados por los Principios Fundamentales de
la Unión Internacional del Notariado Latino (UINL), se observa que su versión más
reciente, aprobada en 2005, no aporta la nacionalidad como requisito para el ejercicio
de la actividad notarial. A efectos de control de la calidad técnica y ética de la actividad
notarial, la organización establece el requisito de la obtención del diploma legal 111, la
constante supervisión de las autoridades y de los órganos colegiados112, y la
observancia de las reglas de ética que guían el ejercicio profesional a nivel nacional e
internacional113. Adicionalmente, en su documento "Deontología y Normas de
Organización del Notariado", la UINL prevé la colegiación obligatoria de los notarios al
órgano colegiado nacional, encargado de la inspección de la actividad notarial 114, y el
poder del Estado para fiscalizar, inspeccionar y sancionar las actividades notariales,
sea de forma directa o por medio del órgano colegiado notarial115.
110
Cfr. Código Procesal Penal de Guatemala, artículo 262. (Peligro de fuga). “Para decidir acerca del
peligro de fuga se tendrán en cuenta, especialmente, las siguientes circunstancias: 1) Arraigo en el país,
determinado por el domicilio, residencia habitual, asiento de la familia, de sus negocios o trabajo y las
facilidades para abandonar definitivamente el país o permanecer oculto […]”.
111
Cfr. Principios Fundamentales de la Unión Internacional del Notariado Latino. Principio 13. “La ley
de cada Estado determinará las condiciones de acceso a la profesión notarial y de ejercicio de la función
pública notarial, estableciendo a tal fin las pruebas o exámenes que se estimen oportunos, exigiendo en
todo caso a los candidatos el título de graduado o licenciado en Derecho y una alta calificación jurídica.”
112
Cfr. Principios Fundamentales de la Unión Internacional del Notariado Latino. Principio 14. “La Ley
determinará el régimen disciplinario de los Notarios, que estará bajo el control permanente de la autoridad
y de los organismos colegiales.”
113
Cfr. Principios Fundamentales de la Unión Internacional del Notariado Latino. Principio 19. “El
Notario está obligado a respetar las reglas deontológicas de su profesión tanto a nivel nacional como
internacional.”
114
Cfr. Artículo 21, Deontología y Reglas de Organización del Notariado. Disponible en:
<[Link] Consultado el: 04 mayo 2023.
115
Cfr. Artículo 26. Deontología y Reglas de Organización del Notariado. Disponible en:
<[Link] Consultado el: 04 mayo 2023.
21
70. Los requisitos señalados por la UINL son medios idóneos de control de la
actividad notarial, capaces de promover los fines pretendidos por el Estado de
Guatemala, y no imponen distinción alguna entre nacionales y no nacionales para el
ejercicio de la profesión notarial. Guatemala ya cuenta con mecanismos acordes con
los estándares de la Unión Notarial Internacional para el control preventivo de la
actividad notarial, al exigir un diploma (art. 2 del Código de Notariado) y la colegiación
profesional obligatoria, en los términos del decreto 72-2001, en el Colegio de Abogados
y Notarios de Guatemala.
72. En caso de que el notario, por acción u omisión incumpla algún deber legal, o
actúe con dolo, ignorancia injustificable, negligencia o culpa, deberá indemnizar al
perjudicado118, en los términos del artículo 1645 del Código Civil de Guatemala119.
Asimismo, el artículo 35 del Código de Notariado prevé la responsabilidad civil del
notario en los casos de nulidad del instrumento público120.
116
Cfr. Código Procesal Civil y Mercantil de Guatemala. Artículo 186. “Autenticidad de los documentos.
Los documentos autorizados por notario o por funcionario o empleado público en ejercicio de su cargo,
producen fe y hacen plena prueba, salvo el derecho de las partes de redargüirlos de nulidad o falsedad. Los
demás documentos a que se refieren los artículos 177 y 178, así como los documentos privados que estén
debidamente firmados por las partes, se tienen por auténticos salvo prueba en contrario. La impugnación
por el adversario debe hacerse dentro de los diez días siguientes a la notificación de la resolución que admita
la prueba. Sin embargo, los documentos privados sólo surtirán efectos frente a terceros, desde la fecha en
que hubieren sido reconocidos ante juez competente o legalizados por notario.”
117
Cfr. Código Procesal Civil y Mercantil de Guatemala. Artículo 187. “Impugnación de los documentos.
La parte que impugne un documento público o privado presentado por su adversario, deberá especificarse
en su escrito, con la mayor precisión posible, cuáles son los motivos de impugnación. Con dicho escrito se
formará pieza separada, que se tramitará de acuerdo con el procedimiento de los incidentes, siendo apelable
la resolución que se dicte. Si la impugnación del documento no estuviere decidida al vencerse el término
probatorio, el juez podrá suspender el proceso principal hasta la decisión del incidente, si estimare que es
fundamental para la sentencia. Si al resolverse el incidente de impugnación se declarara total o parcialmente
falso el documento, se remitirá la pieza original o una certificación de la parte conducente, al juez respectivo
del orden penal. El proceso penal por falsedad no detiene ni modifica las conclusiones del proceso civil”.
118
Cfr. Escrito de Contestación de 14 de junio de 2021, párrs. 63-64.
119
Cfr. Código Civil de Guatemala. Artículo 1645. “Toda persona que cause daño o perjuicio a otra,
sea intencionalmente, sea por descuido o imprudencia, está obligada a repararlo, salvo que demuestre que
el daño o perjuicio se produjo por culpa o negligencia inexcusable de la víctima”.
120
Cfr. Código de Notariado de Guatemala. Artículo 35. “Para que preceda la responsabilidad civil de
daños y perjuicios contra el notario por nulidad del instrumento, es necesario que haya sido citado y oído
en el juicio respectivo, en lo concerniente a la causa de nulidad”.
121
Cfr. Los siguientes artículos del Código Penal de Guatemala: Artículo 222. Publicidad indebida;
Artículo 223. Revelación de secreto profesional; Artículo 264. Casos especiales de estafa; Artículo 321.
Falsedad material; Artículo 322. Falsedad ideológica; Artículo 327. Supresión, ocultación o destrucción de
documentos; Artículo 437. Responsabilidad del funcionario; Artículo 438. Inobservancia de formalidades.
122
Cfr. Código Penal de Guatemala. Artículo 58. Aplicación de inhabilitación especial. “Conjuntamente
con la pena principal, se impondrá la de inhabilitación especial, cuando el hecho delictuoso se cometiere con
22
Los notarios que se nieguen a entregar el protocolo, cuando sean requeridos para ello,
también pueden incurrir en responsabilidad penal 123.
77. Considerando todos estos elementos, es evidente que la garantía del ejercicio
regular de la profesión notarial no depende del origen nacional del profesional ni se ve
incrementada por ello. Como argumenta el perito Roberto P. Saba, “es posible que
personas de nacionalidad guatemalteca no tengan arraigo, vínculo o domicilio en
Guatemala, o que no puedan cumplir con sus facultades, o que no puedan tener un
desempeño adecuado, y que personas que no sean nacionales guatemaltecos tengan
abuso del ejercicio o con infracción de los deberes inherentes a una profesión o actividad. En los delitos
contra la administración pública y administración de justicia, conjuntamente con la pena principal, se
impondrá la de inhabilitación absoluta o especial, la que no podrá ser inferior a cuatro años”.
123
Cfr. Escrito de Alegatos Finales (Estado) de 28 de abril de 2022, párr. 83.
124
Cfr. Escrito de Alegatos Finales (Estado) de 28 de abril de 2022, párr. 80.
125
Cfr. Escrito de Contestación de 14 de junio de 2021, párr. 72.
126
Cfr. Código de Notariado de Guatemala. Artículo 27. “El Notario que tenga que ausentarse de la
República por un término mayor de un año, deberá entregar su Protocolo al Archivo General de Protocolos
en la capital y, en los departamentos, al Juez de Primera Instancia, quien lo remitirá al referido archivo. Si
la ausencia del Notario fuere por un plazo menor, lo depositará en otro Notario hábil, debiéndose dar aviso
firmado y sellado por ambos Notarios al Director del Archivo General de Protocolos en la capital, o a un Juez
de Primera Instancia del domicilio del Notario, cuando no lo tenga en el Departamento de Guatemala, quien
lo deberá remitir al Archivo General de Protocolos, dentro del término de ocho días. El aviso indicará el
nombre y dirección del Notario en que quede depositado el Protocolo”.
23
arraigo, vínculo o domicilio en Guatemala, un óptimo ejercicio de esas facultades y un
impecable desempeño”127.
79. Sobre el último filtro del examen, la Corte IDH ya ha alegado que “[e]n este
paso del análisis se considera si la restricción resulta estrictamente proporcional, de
tal forma que el sacrificio inherente a aquélla no resulte exagerado o desmedido frente
a las ventajas que se obtienen mediante tal limitación”128 e que “[p]ara efectuar esta
ponderación se debe analizar i) el grado de afectación de uno de los bienes en juego,
determinando si la intensidad de dicha afectación fue grave, intermedia o moderada;
ii) la importancia de la satisfacción del bien contrario, y iii) si la satisfacción de éste
justifica la restricción del otro”129.
80. Propongo, en esta línea, una abstracción hipotética del incumplimiento de las
dos etapas anteriores del examen para evaluar, de forma más detallada, la
proporcionalidad en sentido estricto respecto del primer criterio invocado en el
precedente citado en el párrafo anterior, esto es, el grado de afectación del derecho a
la igualdad y no discriminación.
127
Cfr. Peritaje de Roberto P. Saba de 21 de marzo de 2022, p. 20.
128
Cfr. Corte IDH. Caso Usón Ramírez Vs. Venezuela. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 20 de noviembre de 2009. Serie C No. 207, párr. 79; Corte IDH. Caso Chaparro Álvarez
y Lapo Íñiguez Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 21 de
noviembre de 2007. Serie C No. 170, párr. 93; Corte IDH. Caso Kimel Vs. Argentina. Fondo, Reparaciones
y Costas. Sentencia de 2 de mayo de 2008. Serie C No. 177, párr. 83; Corte IDH. Caso Yvon Neptune Vs.
Haití. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 6 de mayo de 2008. Serie C No. 180, párr. 98. Ver
también, Caso "Instituto de Reeducación del Menor" Vs. Paraguay. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 2 de septiembre de 2004. Serie C No. 112, párr. 228.
129
Cfr. Corte IDH. Caso Usón Ramírez Vs. Venezuela. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 20 de noviembre de 2009. Serie C No. 207, párr. 80.
24
significativo no sólo del derecho a la igualdad y a la no discriminación, sino también
del derecho a la identidad.
83. En Guatemala existen dos hipótesis de doble nacionalidad en las que los no
nacionales pueden ejercer la actividad notarial sin necesidad de renunciar a su
nacionalidad de origen. La primera, en el artículo 145 de la Constitución guatemalteca,
establece que los nacionales por nacimiento de los países que integran la Federación
de Centroamérica, que son Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Honduras,
también pueden ser considerados guatemaltecos sin perder su nacionalidad de origen,
previa manifestación de interés. En cuanto a la segunda, el Convenio de nacionalidad
entre España y Guatemala de 1961131 permite a los guatemaltecos o españoles de
nacimiento adquirir la nacionalidad del otro Estado al establecer su residencia en su
territorio132. Quisiera señalar que el artículo 7º del citado instrumento establece que
los nacionales que se beneficien de la doble nacionalidad no podrán estar sujetos,
simultáneamente, a las legislaciones de ambas. El criterio para determinar la ley
aplicable es, precisamente, el domicilio del individuo.
85. Así, no existen garantías efectivas de que, en caso de que las personas con
doble nacionalidad huyan al otro país, sean extraditadas. La existencia de estas
130
Cfr. Escrito de Contestación de 14 de junio de 2021, párr. 167.
131
Cfr. Convenio de nacionalidad entre España y Guatemala de 1961. Disponible en:
<[Link] Consultado el: 04 mayo 2023.
132
Cfr. Escrito de Contestación de 14 de junio de 2021, párr. 252. De acuerdo con las informaciones
proporcionadas por el Archivo General de Protocolos, “actualmente existen: i) 10 guatemaltecos
naturalizados que se han inscrito y se les ha autorizado el ejercicio del notariado en Guatemala colocándolos
en un plano de igualdad con los guatemaltecos de origen; ii) 4 Notarios de nacionalidad española y que han
obtenido la calidad de guatemaltecos naturalizados; iii) 105 Notarios de diferentes nacionalidades que tienen
la calidad de guatemaltecos naturales o de origen, por ser hijo de padre o madre guatemalteco (a); y, iv)
120 Notarios que tienen la calidad de guatemaltecos de origen por ser nacionales por nacimiento de las
Repúblicas que constituyeron la Federación de Centroamérica”.
133
Cfr. Tratado Interamericano de Extradición de 1933. Disponible en:
<[Link]
%C3%B3n%20sobre%20extradici%C3%B3n%20Suscrita%20en%20Montevideo%20el%2026,Uni%C3%B
3n%20Panamericana%20el%202%20de%20julio%20de%201935>.Consultado el: 04 de mayo. 2023.
25
excepciones refuerza que el ejercicio regular del notariado, así como su inspección,
vigilancia y sanción, en los casos en que se cometan irregularidades, no dependen del
requisito de la nacionalidad guatemalteca. Por tanto, en un análisis proporcionalidad
en sentido estricto, el peso de los supuestos beneficios de la limitación no parece
sustancial hasta el punto de justificar sus consecuencias.
87. Así, la restricción sufrida por la víctima en el presente caso es aún más desigual
por este motivo, asumiendo, independientemente de la intención del legislador, un
carácter casuístico. Es la dimensión objetiva de la igualdad entre los migrantes que
habitan la que se pone en jaque cuando el legislador se permite este tipo de
incoherencias. También hay que señalar que los migrantes, en general, no están
dotados de derechos políticos en el plan nacional, lo que les priva, en la práctica, de
valiosos instrumentos colectivos de movilización y presión propios de la democracia
representativa para, con el esfuerzo de su propio colectivo, obtener la revocación de
la legislación no de isonomía. Por lo tanto, existe, de hecho, una necesidad especial
de vigilancia por parte de la jurisdicción internacional con respecto a los derechos
humanos de los no nacionales, quienes, debido a la distinción relacionada con los
derechos políticos, son especialmente vulnerables a las acciones discriminatorias
basadas en su origen.
89. Por todo lo anterior, a pesar de la importancia de los fines alegados por el
Estado, la restricción del registro notarial por los no nacionales no es compatible con
la Convención. La medida no es apropiada por la ausencia de una conexión racional
entre la medida restrictiva que impide al Sr. Hendrix ejercer la profesión de notario y
los fines de protección de la soberanía y de protección de los derechos humanos
alegados por el Estado para justificar dicha restricción. Tampoco es necesaria, ya que
el fin perseguido puede alcanzarse a través de medidas menos gravosas existentes en
el ordenamiento jurídico guatemalteco, como el empleo del criterio del domicilio, el
sistema de responsabilidad legal y la obligación de presentar un protocolo al salir del
país. Finalmente, es desproporcionada en sentido estricto porque, al poner en la
balanza la gravedad de la restricción impuesta al derecho a la igualdad y no
discriminación y la satisfacción de los fines supuestamente garantizados por esta
26
restricción, el sacrificio de este derecho es flagrante sin que en el otro lado de la
balanza se encuentre la satisfacción de un imperativo de tal magnitud.
94. Los recursos, por tanto, no deben limitarse a su existencia en el ámbito formal.
La protección judicial debe proporcionar resultados y respuestas a las presuntas
violaciones de los derechos humanos. En ocasiones anteriores, la Corte definió que
“[e]l análisis por la autoridad competente de un recurso judicial que controvierte la
legalidad de la privación de libertad no puede reducirse a una mera formalidad, sino
debe examinar las razones invocadas por el demandante y manifestarse expresamente
sobre ellas”137.
134
Cfr. Corte IDH. Caso Habbal y otros Vs. Argentina. Excepciones Preliminares y Fondo. Sentencia
de 31 de agosto de 2022. Serie C No. 463, párr. 108; Corte IDH. Caso Pavez Pavez Vs. Chile. Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 4 de febrero de 2022. Serie C No. 449, párr. 155; Corte IDH. Caso
Extrabajadores del Organismo Judicial Vs. Guatemala. Excepciones Preliminares, Fondo y Reparaciones.
Sentencia de 17 de noviembre de 2021. Serie C No. 445, párr. 77.
135
Cfr. Corte IDH. Caso Goiburú y otros Vs. Paraguay. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
22 de septiembre de 2006. Serie C No. 153, párr. 120.
136
Cfr. Corte IDH. Caso de los Empleados de la Fábrica de Fuegos de Santo Antônio de Jesus y sus
familiares Vs. Brasil. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 15 de julio de
2020. Serie C No. 407, párrs. 217-218.
137
Cfr. Corte IDH. Caso Habbal y otros Vs. Argentina. Excepciones Preliminares y Fondo. Sentencia
de 31 de agosto de 2022. Serie C No. 463, párr. 108; Corte IDH. Caso Cuscul Pivaral y otros Vs. Guatemala.
Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 23 de agosto de 2018. Serie C No. 359,
párr. 169. Corte IDH. Corte IDH. Caso López Álvarez Vs. Honduras. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia
de 1 de febrero de 2006. Serie C No. 141, párr. 96.
27
95. En este sentido, la jurisprudencia de la Corte IDH establece dos obligaciones
estatales en relación con la efectividad del acceso a la justicia: la primera se relaciona
con el establecimiento de la previsión normativa del recurso y la debida posibilidad de
interposición de los recursos efectivos ante las autoridades competentes, y la segunda
obligación versa sobre la garantía de los medios para hacer cumplir las decisiones o
sentencias judiciales para la efectiva protección de los derechos humanos138. Por tanto,
no hay obligación de decidir a favor, siempre que se resuelvan, subsanen y, en su
caso, reparen las circunstancias de hecho y legales139.
96. Además de ello, en los casos Cuscul Pivaral y otros Vs. Guatemala (2018) y
Zegarra Marín Vs. Perú (2017)140, la Corte definió que el deber de motivación es una
de las garantías incluidas en el artículo 8.1 de la Convención para asegurar el derecho
al debido proceso. Este deber se corresponde con el derecho de los ciudadanos a ser
juzgados por razones de acuerdo con la ley, por lo que una decisión que no esté
debidamente motivada es una decisión arbitraria141.
138
Cfr. Corte IDH. Caso Extrabajadores del Organismo Judicial Vs. Guatemala. Excepciones
Preliminares, Fondo y Reparaciones. Sentencia de 17 de noviembre de 2021. Serie C No. 445, párr. 79;
Corte IDH. Caso de los “Niños de la Calle” (Villagrán Morales y otros) Vs. Guatemala. Fondo. Sentencia de
19 de noviembre de 1999. Serie C No. 63, párr. 237; Corte IDH. Caso Ríos Avalos y otro Vs. Paraguay.
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 19 de agosto de 2021. Serie C No. 429, párr. 148.
139
Cfr. Corte IDH. Caso Romero Feris Vs. Argentina. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 15
de octubre de 2019. Serie C No. 391, párr. 147.
140
Cfr. Corte IDH. Caso Zegarra Marín Vs. Perú. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 15 de febrero de 2017. Serie C No. 331, párr. 146.
141
Cfr. Corte IDH. Caso Cuscul Pivaral y otros Vs. Guatemala. Excepción Preliminar, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 23 de agosto de 2018. Serie C No. 359, párr. 171. Al respecto: La
motivación es la exteriorización de la justificación razonada que permite llegar a una conclusión. El deber
de motivar las resoluciones es una garantía vinculada a la recta administración de justicia, que le garantiza
a los ciudadanos el derecho a ser juzgados por las razones que el derecho otorga, a la vez que brinda
credibilidad a las decisiones judiciales en una sociedad democrática. En virtud de lo anterior, las decisiones
que adopten los órganos internos de los Estados que puedan afectar derechos humanos deben de estar
motivadas, de lo contrario serían decisiones arbitrarias. La motivación de un fallo debe permitir conocer
cuáles son los hechos, motivos y normas en las que se basó el órgano que lo dictó para tomar su decisión
de modo que se pueda desechar cualquier indicio de arbitrariedad, a la vez que les demuestra a las partes
que estas han sido oídas en el marco del proceso. Además, debe mostrar que han sido debidamente tomados
en cuenta los alegatos de las partes y que el conjunto de pruebas ha sido analizado.
142
Cfr. Transcripción de Acta 3-2001 de 6 de febrero de 2001 del Colegio de Abogados y Notarios de
Guatemala que se hace constar en nota de 16 de enero de 2002 del Secretario de la Junta Directiva de
dicha entidad.
28
judiciales. La decisión administrativa, a su vez, se limitó a invocar la legislación
guatemalteca para ratificar la denegación:
Esta Asamblea de presidentes de los Colegios Profesionales al conocer el presente
Recurso, considera que el Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala, actuó
apegado a nuestra legislación y que en ningún momento se infringieron principios
constitucionales ni convenciones de carácter internacional, por lo que es procedente
declarar sin lugar el presente recurso y como consecuencia confirma la resolución
apelada143.
99. Tras agotar los mecanismos administrativos, el Sr. Hendrix acudió a las vías
judiciales mediante acción de amparo ante la Sala Tercera de la Corte de Apelaciones.
La principal justificación para rechazar la solicitud de la presunta víctima fue que las
autoridades impugnadas no expropiaron ni confiscaron el título académico de notario
del Sr. Hendrix:
(...) dicha resolución como acto impugnado, no causa agravio al solicitante del
amparo, pues de su lectura no deviene la denegatoria del otorgamiento de un título,
sino más bien, la autorización para ejercer el notariado por parte del solicitante
Steven Edward Hendrix, por no cumplir con el requisito de ser guatemalteco de origen
que se exige en tal procedimiento, razón por la que el amparo es notoriamente
improcedente144.
100. Contra esta decisión, la presunta víctima interpuso un recurso ante la Corte de
Constitucionalidad de Guatemala. El Sr. Hendrix alegó el vicio de inconstitucionalidad
de las citadas decisiones porque (i) hubo una diferenciación por razón de nacionalidad
sin justificación razonable; (ii) violaron su derecho a la libertad de acción al negarle su
registro notarial; (iii) violaron su derecho a la acción porque no fue oído ante un
tribunal competente; (iv) no respectaron los compromisos suscritos en la Organización
Mundial del Comercio en relación con la promoción de una política de inclusión y no
discriminación motivada por el origen nacional; y finalmente, (v) haber violado el
derecho al reconocimiento del título académico de notario145. La Corte de
Constitucionalidad, por su parte, justificó que los argumentos no podían ser aceptados
porque Guatemala adoptó el Sistema Notarial Latino:
143
Cfr. Resolución No. 1151-12-02-02 del 22 de abril de 2002 emitida por la Asamblea de presidentes
de los Colegios Profesionales de Guatemala.
144
Cfr. Sentencia de la Sala Tercera de la Corte de Apelaciones de 25 de junio de 2002.
145
Cfr. Sentencia de la Corte de Constitucionalidad de 21 de abril de 2004, Página No. 7.
146
Cfr. Sentencia de la Corte de Constitucionalidad del 21 de abril de 2004, Página No. 11.
147
Cfr. Sentencia de la Corte de Constitucionalidad del 21 de abril de 2004, Página No. 11-12.
29
A criterio de esta Corte, el conflicto antes generado puede ser solucionado aplicando
lo dispuesto en el artículo 146 de la Constitución Política de la República que dispone
“Son guatemaltecos quienes obtengan su naturalización, de conformidad con la ley”
y “Los guatemaltecos naturalizados tienen los mismos derechos que los de origen”,
salvo las limitaciones que establece el texto constitucional, en las que no se incluye
ninguna relacionada con el ejercicio de la profesión de notario148.
103. En el caso citado anteriormente Cuscul Pivaral y otros Vs. Guatemala (2018),
los representantes en el proceso interno interpusieron un recurso de amparo
solicitando que la Corte de Constitucionalidad de Guatemala reconociera la obligación
estatal de adquirir y distribuir tratamiento médico a las personas con VIH. Sin
embargo, tras una conciliación el 30 de octubre de 2002, la Corte de Constitucionalidad
declaró infundado el recurso al entender que el acto reclamado había cesado. Sin
embargo, la Corte IDH advirtió la insuficiencia de la fundamentación adoptada por el
Tribunal interno, ya que el órgano no se había pronunciado sobre el riesgo al derecho
a la salud y a la vida de los recurrentes, deduciendo que el análisis de un recurso
judicial debe examinar las razones presentadas por las partes y manifestarse
expresamente sobre ellas a la luz de los estándares derivados de la Convención 152.
105. Costa Rica, por ejemplo, tenía una legislación similar a la de Guatemala y
decidió anular el requisito de nacionalidad para la inscripción notarial por considerarlo
148
Cfr. Sentencia de la Corte de Constitucionalidad del 21 de abril de 2004, Página No. 12.
149
Cfr. Corte IDH. Caso Cuscul Pivaral y otros Vs. Guatemala. Excepción Preliminar, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 23 de agosto de 2018. Serie C No. 359, párr. 175.
150
Cfr. Corte IDH. Caso Cuscul Pivaral y otros Vs. Guatemala. Excepción Preliminar, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 23 de agosto de 2018. Serie C No. 359, párr. 176.
151
Cfr. Corte IDH. Caso Trabajadores Cesados de Petroperú y otros Vs. Perú. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 23 de noviembre de 2017. Serie C No. 344, párr.
178; Corte IDH. Caso Barbani Duarte y otros Vs. Uruguay. Fondo, Reparaciones y costas. Sentencia de 13
de octubre de 2011. Serie C No. 234, párr. 204.
152
Cfr. Corte IDH. Caso Cuscul Pivaral y otros Vs. Guatemala. Excepción Preliminar, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 23 de agosto de 2018. Serie C No. 359, párr. 177.
153
Cfr. Corte IDH. Caso Cuscul Pivaral y otros Vs. Guatemala. Excepción Preliminar, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 23 de agosto de 2018. Serie C No. 359, párr. 187.
30
un criterio discriminatorio e inconstitucional 154. En otra oportunidad, la misma Sala
Constitucional comprendió que “la idoneidad, la calidad moral y la ética -no la
nacionalidad-, deben ser pues, algunos de los parámetros válidos que un Colegio
Profesional puede tomar en cuenta a la hora de incorporar profesionales”155. Así, la
Corte Suprema de Justicia costarricense concluyó que:
La ley puede establecerlo así, pero el fundamento para proceder de ese modo debe
ser manifiestamente lógico y razonable: no puede fundamentarse simplemente
en que así lo quiere la ley. Es decir, la naturaleza de la función -pública o
privada- no constituye sin más, a priori, una razón suficiente para normar
un trato jurídico distinto, mucho menos cuando se alcanza a ver, como en el caso
de los notarios, que el ejercicio de esa función, eminentemente técnica, todo lo que
razonablemente exige es competencia técnica o profesional -lo cual lo prevé el
requisito de que el notario ha de ser abogado, condición ésta que no excluye al
extranjero- e idoneidad ética o moral -calidad que no solo satisfacen los que
ostentan una nacionalidad determinada-. Si el extranjero que tiene la calidad de
abogado incorporado al respectivo Colegio, puede ejercer su profesión en Costa Rica,
no hay razón suficiente, evidentemente, para explicar porqué no ha de acceder a la
función notarial.
106. Así, observo que los tribunales internos no han analizado la medida restrictiva
bajo el examen de la proporcionalidad. Como se argumentó en el punto anterior, esta
prueba, consagrado por varios tribunales constitucionales nacionales y por las Cortes
Internacionales de Derechos Humanos, se revela como un parámetro analítico eficiente
en la lucha contra las restricciones arbitrarias de los derechos 156. Al no elaborar una
argumentación exhaustiva en cuanto a la proporcionalidad del requisito de
nacionalidad guatemalteca para la inscripción profesional - tal como lo elaboró la Corte
costarricense - la revisión judicial conducida por la Corte de Constitucionalidad de
Guatemala no abordó, ni siquiera mínimamente, los impactos de la grave restricción
impuesta al derecho a la igualdad y a la no discriminación en el presente caso,
culminando en una violación al artículo 25 de la Convención.
107. La construcción jurisprudencial del contenido del derecho al trabajo por parte
de la Corte Interamericana está estrechamente relacionada con las garantías de
igualdad y no discriminación en todos los ámbitos: desde el acceso y permanencia en
el empleo hasta el disfrute de condiciones de trabajo dignas e igualitarias. Como ha
afirmado la Corte IDH y reiterado en sus precedentes más recientes, los Estados tienen
el deber de proteger a las personas contra injerencias arbitrarias o ilegales en el goce
de sus garantías laborales157. En sus sentencias, la Corte también ha recordado que la
protección laboral también incluye el derecho de los individuos a ejercer las funciones
libremente elegidas por ellos158.
108. En este sentido, en el caso Pavez Pavez Vs. Chile (2022), la Corte IDH ha
abordado las repercusiones específicas del trato discriminatorio en el derecho al
trabajo, subrayando que los Estados son responsables de garantizar su ejercicio sin
154
Cfr. Sala Constitucional Costa Rica. Resolución No. 02093-1993.
155
Sala Constitucional Costa Rica. Resolución No. 03300-2004.
156
Cfr. NEWTON, Michael; MAY, Larry. Proportionality in International Law. Oxford: Oxford University
Press, 2014, p. 216 y ss.
157
Cfr. Corte IDH. Caso Lagos del Campo Vs. Perú. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2017. Serie C No. 340, párr. 130; en el mismo sentido y más
recientemente, Mina Cuero 132-134, Benites 112-114, Nissen 102 -103, Aguinaga 99.
158
Por ejemplo, Mina Cuero, 131, Benites 135, Aguinaga 98.
31
discriminación y con igualdad de oportunidades 159. Más recientemente, en el caso
Guevara Díaz Vs. Costa Rica (2022), la Corte reforzó que cualquier medida basada en
motivos discriminatorios que impida el acceso al mercado laboral viola este derecho 160.
En esa oportunidad, al contemplar la incidencia del derecho al trabajo en concreto, la
Corte Interamericana consideró que el acto de discriminación directa en el acceso al
empleo practicado por el Estado constituía una violación al derecho al trabajo 161.
109. Por lo tanto, el ámbito de protección del artículo 26 de la Convención, tal como
ha sido interpretado por la Corte IDH, protege al individuo no sólo contra la remoción
arbitraria (estabilidad en el empleo), sino también contra la denegación de ingreso al
empleo basada en barreras discriminatorias.
110. En los apartados precedentes, se ha demostrado no sólo que (i) el Sr. Hendrix
se vio privado de obtener el puesto de trabajo que pretendía en virtud de la aplicación
de criterio discriminatorio, sino también (ii) que no gozó de una protección judicial
adecuada para reparar las lesiones de sus derechos. Estas dos circunstancias,
analizadas a partir de los estándares de la Corte IDH, permiten, per se, concluir que
se impidió arbitrariamente al peticionario disfrutar de su derecho al trabajo por motivos
discriminatorios, en violación del artículo 26 de la Convención.
111. Así pues, en el presente caso, se observa que la nacionalidad extranjera del Sr.
Hendrix supuso efectivamente una desventaja para él. Acceder a una carrera es una
ventaja, ya que los empleos son oportunidades no sólo para obtener ingresos, sino
para la autorrealización personal, que, a su vez, es un componente claro de la noción
de vida digna. Por otra parte, la carrera notarial, tal y como está regulada en
Guatemala, no puede ser ejercida por todas las personas. En ese contexto, garantizar
la igualdad de oportunidades de acceso al empleo es una condición necesaria para
evitar tratos discriminatorios162.
112. Según la declaración del perito Gabriel Orellana Rojas en la audiencia pública,
en Guatemala, la mayoría de los abogados son también notarios y, por lo tanto,
quienes no ejercen actividades notariales se encuentran en clara desventaja frente a
los demás163. En el presente caso, uno de los problemas a afrontar se refiere a si
existen o no razones no arbitrarias que avalen la validez del criterio de nacionalidad
adoptado en el procedimiento de acceso a la carrera notarial en Guatemala.
113. En los Alegatos Finales del Estado, Guatemala afirmó que el requisito
“nacionalidad” para la práctica notarial es común entre los países latinoamericanos.
Agregó que dicho requisito no es exclusivo de Guatemala, sino que es adoptado por
varios países de América164. Por ello, sostuvo que existe “una práctica general,
uniforme y armónica, que se ha mantenido en el tiempo, en cuanto al requisito de
159
Cfr. Corte IDH. Caso Pavez Pavez Vs. Chile. Fondo, Reparaciones y costas. Sentencia de 4 de
febrero de 2022. Serie C No. 449, párrs. 89, 90 y 136.
160
Cfr. Corte IDH. Caso Guevara Díaz Vs. Costa Rica. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 22
de junio de 2022. Serie C No. 453, párr. 60.
161
Cfr. Corte IDH. Caso Guevara Díaz Vs. Costa Rica. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 22
de junio de 2022. Serie C No. 453, párr. 79.
162
Hacia una defensa más directa de la relación entre no discriminación e igualdad de oportunidades,
Cfr. SEGALL, Shlomi, ¿What’s so Bad about Discrimination? Utilitas, v. 24, n. 1, p. 82-100, 2012.
163
Cfr. Declaración del Perito Gabriel Orellana Rojas en la Audiencia Pública realizada el 28 de marzo
de 2022.
164
Cfr. Escrito de Alegatos Finales (Estado) de 28 de abril de 2022, párr. 112.
32
nacionalidad para el ejercicio notarial, con lo cual se estaría cumpliendo con uno de
los elementos para el reconocimiento de una costumbre internacional”165.
115. En este sentido, las referencias de Derecho comparado son, más que fuentes
de iluminación, una necesidad interpretativa. Sin embargo, los análisis comparativos
deben ser conscientes de ciertos riesgos metodológicos: especialmente el de la
irrelevancia de las relaciones aducidas y la búsqueda deliberada de patrones
[Link] riesgos se ven agravados sobre todo por la abundante presencia
de falsos cognados, como es el caso de la figura del "notario" en el ámbito interno.
Así, o uso del derecho comparado con fines argumentativos debe hacerse con suma
cautela, rigor metodológico y atención a las características contextuales y jurídicas de
lo que se pretende comparar.
117. Así pues, la mera invocación del sistema notarial latino no basta para
fundamentar la alegación de impedimento profesional. Aunque el sistema sea el
mismo, en diversos países la práctica notarial es incompatible con el ejercicio
de otras profesiones liberales, especialmente el de la abogacía. Por ello, en mi
opinión, el argumento de derecho comparado esgrimido por el Estado, en el sentido
de que el requisito de la nacionalidad para el ejercicio de la función notarial es una
característica común en numerosos países del Sistema, no es el más adecuado en este
caso.
165
Cfr. Escrito de Alegatos Finales (Estado) de 28 de abril de 2022, párr. 127.
166
Cfr. WATSON, Alan. Legal transplants: an approach to comparative law. 2nd ed. Athens: University
of Georgia Press, 1993, p. 10-12.
167
Cfr. Escrito de Contestación de 14 de junio de 2021, párr. 55.
168
Cfr. Informe de Fondo (CIDH), párr. 68.
33
la abogacía -no sólo en los mismos casos en que se actúa, sino en general-, a diferencia
de lo que ocurre en Guatemala, donde tales ocupaciones son compatibles.
Argentina169
Bolívia170
Brasil171
Colombia172
Ecuador173
169
Cfr. Ley 12.990 (Argentina). Disponible en:
<[Link] Consultado el:
04 mayo 2023.
170
Cfr. Ley No. 483 (Bolivia--). Disponible en:
<[Link]
br/file/lei%20483%20de%2025%20de%20janeiro%20de%202014%20-%20lei%20do%20notoriado%20p
[Link]>. Consultado el: 04 mayo. 2023.
171
Cfr. Ley No. 8.935, de 18 de noviembre de 1994 (Brasil). Disponible en:
<[Link] Consultado el: 04 mayo 2023.
172
Cfr. Decreto 960 de 1970 (Colombia). Disponible en:
<[Link]
%20Registro-,Expide%20el%20estatuto%20del%20Notariado.,Superintendencia%20de%20Notariado%2
0y%20Registro>. Consultado el: 04 mayo 2023.
173
Cfr. Código Orgánico de la Función Judicial (Ecuador). Disponible en:
<[Link] Acceso: 04 mayo 2023.
34
Art. 38.- CONFORMACION DE LA FUNCION JUDICIAL.- Integran
la Función Judicial y se denominan, en general, servidores de la
Función Judicial:
Panamá174
Paraguay175
119. Observo, por tanto, que el análisis sería metodológicamente más adecuado si
tomara en consideración los países que admiten el ejercicio concomitante de las
funciones notariales y de la abogacía. En mi opinión, los países ubicados
principalmente en América Central pueden ofrecer un terreno más fértil para el uso
del derecho comparado con relación a Guatemala, como, por ejemplo:
El Salvador176
174
Cfr. Código Administrativo (Panamá). Disponible en: <[Link]
administrativo-41025245>. Consultado el: 04 mayo 2023.
175
Cfr. Código de Organización Judicial, Ley 879 (Paraguay). Disponible en:
<[Link]
judicial#:~:text=Art.,IX%20de%20la%20Constituci%C3%B3n%20Nacional>. Consultado el: 04 mayo
2023.
176
Cfr. Decreto 296 de 1992 (El Salvador). Disponible en:
<[Link] Consultado el: 04 mayo 2023.
35
constituidas por aquellos. Para los efectos de esta ley, se
considera profesión liberal la función del notariado.
Honduras177
120. En mi opinión, el presente caso constituye una violación del derecho al trabajo
del Sr. Hendrix debido a las especificidades de la función notarial en Guatemala. Como
consecuencia del examen de proporcionalidad, considero que el impedimento al
ejercicio profesional por razón de origen nacional impidió a la alegada víctima poder
ejercer la función notarial en un entorno discriminatorio en relación con las
oportunidades. La exclusión participativa de los no nacionales en funciones públicas o
privadas debe justificarse como un mecanismo excepcional. Por consiguiente,
considero que la institucionalización del artículo 2.1 del Código Notarial, que impide a
los no nacionales acceder profesionalmente al ejercicio notarial, es incompatible con
la Convención Americana.
121. La Sentencia dictada por la Corte IDH en el presente caso sostuvo que el Estado
no era responsable por la violación del derecho a la igualdad consagrado en el artículo
24 de la Convención, en relación con sus artículos 1.1 y 2178. Tampoco consideró al
Estado responsable de violar el derecho a la protección judicial consagrado en el
artículo 25.1 a la luz del artículo 1.1 de la Convención 179. Además, la Sentencia no
abordó la posibilidad de que se hubiera violado el derecho al trabajo, garantizado por
el artículo 26 de la Convención. Por las razones que he expuesto a lo largo de este
voto, discrepo de la posición mayoritaria en estos tres puntos.
177
Cfr. Decreto 353/2005 (Honduras). Disponible en: <[Link]
content/uploads/2017/01/[Link]>. Acceso: 04 mayo 2023.
178
Cfr. Sentencia, punto resolutivo n. 1.
179
Cfr. Sentencia, punto resolutivo n. 2.
36
para reafirmar el carácter excepcional de su adopción y, en consecuencia, determinar
una medida reparatoria conducente a reformar el artículo 2.1 del Código de Notariado.
123. Por último, recuerdo que los efectos de las sentencias de la Corte van más allá
de la fuerza de res judicata entre las partes, explicitada en el artículo 68.1 de la
Convención. El control de convencionalidad implica la obligación de los jueces
nacionales de considerar en sus decisiones 180 tanto los instrumentos del sistema
interamericano como la jurisprudencia de la Corte, deber que se extiende a otras
autoridades nacionales181. Esto implica el deber de la Corte IDH, en cada caso
concreto, de contemplar las implicaciones de su Sentencia en la construcción de sus
estándares, a fin de garantizar la solidez de su cadena de precedentes. En el caso
Hendrix vs. Guatemala, la divergencia que respetuosamente percibí en relación con el
camino que había seguido la Corte IDH en materia de igualdad y no discriminación,
me llevó a registrar esta divergencia.
Rodrigo Mudrovitsch
Juez
180
Cfr. Corte IDH. Caso Almonacid Arellano y otros Vs. Chile. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y costas. Sentencia de 26 de septiembre de 2006. Serie C No. 154, párrr. 124.
181
Cfr. Corte IDH, Caso Gelman Vs. Uruguay, Supervisión de Cumplimiento de Sentencia, Resolución
de 20 de marzo de 2013, párr. 193.
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