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Ap 506

Este artículo analiza la masa como paradigma del neoliberalismo. La masa se construye cuando individuos colocan el mismo objeto en el lugar del Ideal e identifican entre sí, formando una hipnosis colectiva servidumbre al poder. La masa se caracteriza por la pasividad, el servilismo y la sugestión, y es el mejor sistema para conseguir la obediencia inconsciente.
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Ap 506

Este artículo analiza la masa como paradigma del neoliberalismo. La masa se construye cuando individuos colocan el mismo objeto en el lugar del Ideal e identifican entre sí, formando una hipnosis colectiva servidumbre al poder. La masa se caracteriza por la pasividad, el servilismo y la sugestión, y es el mejor sistema para conseguir la obediencia inconsciente.
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Mayo 2021 $ 140.- Recargo venta interior: $3.

- AÑO XLVI - Nº 506

PSICOLOGICA
Periódico Mensual
Director / Propietario
Lic. Miguel Kohan
ACTUALIDAD Los números atrasados se venden
al precio del último número.
ISSN 0325-2590
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Nora Merlin - Sebastián Plut - Aída Dinerstein


María Cristina Rojas - Santiago J. Torres
Juan Bautista Ritvo - Osvaldo Bodni
Página 2 • Mayo 2021 Actualidad Psicológica

Masa, 1- La masa: paradigma del


neoliberalismo
miento, la felicidad, el consumo ilimitado, y otros
que desarrollaremos más adelante. Las ideologías y
los ideales construyen psicología de las masas y los

L
a masa, dispositivo establecido por medios de comunicación, la voz del poder, son los
Freud en su artículo Psicología de principales encargados de esa imposición invisible

neoliberalismo las masas y análisis del yo (1921), es


el paradigma social del neolibera-
lismo. Se construye cuando varios
cuyo mecanismo no se registra. Se consigue a fuerza
de la repetición de imágenes-signos que no se dia-
lectizan, se expanden velozmente por contagio e
individuos colocan el mismo objeto en el lugar del identificación y forman el sentido común: un sis-

y democracia Ideal, luego se identifican entre sí. A medida que


avanzaban y se imponían en el público, los medios
de comunicación, desde la prensa, la radio hasta lle-
tema de creencias que se naturalizan y funcionan
como certezas.

gar a la televisión, fueron ocupando el lugar del A partir de la revolución de Internet, los efectos
Ideal de lo que ellos mismos causaban: la cultura de que producen las redes sociales en la subjetividad se
Nora Merlin masas. La televisión, por el valor que tienen las imá- sumaron a la psicología de las masas. A partir del
genes como materia prima para las identificaciones, desencadenamiento del coronavirus vimos poten-
el apego y la dependencia del yo, tuvo un rol pre- ciarse esos efectos pero, no nos adentraremos en
ponderante, asumió un liderazgo disciplinario y ellos porque no es el motivo central de este trabajo.
moralizante. Freud sostuvo que el mecanismo de la La masa es el reino del individualismo, un conjunto
masa es idéntico al de la hipnosis y al del enamora- de miembros identificados entre sí sin diferenciarse,
miento, al punto que definirá a la masa como una hacen uno. Constituye un sistema de elementos dis-
hipnosis colectiva, servidumbre amorosa sometida juntos que funcionan en una lógica individualista
al poder del hipnotizador. La convergencia de los al modo de uno más uno más uno que no se enca-
individuos en un enlace libidinal con el mismo ob- denan. Lacan utilizó la imagen del grano de arena
jeto Ideal, el mecanismo de identificación en dos di- para explicar el significante no encadenado que no
recciones, hacia el líder y entre los miembros, son establece relación, sino que conforma una multipli-
operaciones suficientes para formar parte de un sis- cidad inconsistente que no produce un lazo social.
tema cerrado. Se suma también que el Ideal se su- Desde la última enseñanza de Lacan, cuando in-
perpone y eclipsa el lugar vacío de la causa, cluye su teoría de los nudos borromeos, es posible
conformando un todo imaginario. Esta conforma- pensar una modalidad de lo simbólico que no hace
ción se opone a la lógica del análisis que debe atra- cadena, es decir, que estaría más cerca de lalengua
vesar e ir en contra de las identificaciones, nunca que del discurso.
reforzarlas. Recordemos que Lacan recomendó en La masa está constituida por un montón de in-
el Seminario 11, Los cuatro conceptos fundamentales dividuos cohesionados por identificación y tres pa-
del psicoanálisis (1964) mantener la máxima distan- siones fundamentales: la uniformidad, que implica
cia entre la causa y el Ideal para evitar la psicología el goce de una supuesta identidad. La pasión por la
de las masas o, dicho de otro modo, la sugestión. ignorancia que no refiere a la formación académica
Compuesta por una subjetividad que no hace sino a no querer saber nada del otro sexo, lo hétero.
uso ni se hace cargo de su pensamiento, el individuo La tercera pasión es el odio, se rechaza cualquier
de la masa se posiciona en minoría de edad como forma de gozar que sea distinta a la “propia, única
decía Kant en ¿Qué es la Ilustración? (1784). Los y verdadera”. El odio cobra especial relevancia por-
miembros de la masa se caracterizan por la pasivi- que constituye el partenaire de la masa, un par in-
dad, el servilismo, la sugestión, un yo empobrecido disoluble y una forma patológica de tramitar las
y sometido a un amo que articula ideologías e ide- diferencias que nunca se inscriben allí sino que se
ales. Se creen libres, sin embargo, la masa es el mejor forcluyen o rechazan.
sistema para conseguir la obediencia inconsciente.
La masa consiste es un modo social no discursivo Como mencionamos más arriba, la masa con-
sino predominantemente imaginario y libidinal en forma un todo cerrado que, necesariamente, genera
el que el líder, en el lugar del Ideal, es el único amo excepciones. Se trata de un dispositivo de produc-
de la palabra. El sujeto no es tratado como tal, sino ción de subjetividad y segregación en el que se odia
que se opera una destitución subjetiva que en el dis- lo que no se inscribe en el todo porque un goce
curso capitalista se manifiesta en la producción Otro resulta insoportable, es rechazado. Lo segre-
mercantil de objetos y de sujetos tomados como ob- gado es el lugar al que va a parar la oposición polí-
jetos o mercancía. tica a la que se considera y se trata no como
adversarios sino como “enemigos”. El poder neoli-
Los medios de comunicación, como ya dijimos, beral rechaza y demoniza la emergencia de la polí-
a medida que se desarrollaron fueron ocupando el tica por considerarla un peligro amenazante, se
lugar del Ideal, un ordenador simbólico que sos- satisface con un odio antipolítico. Los más débiles
tiene las identificaciones. De modo tal que esos me- y vulnerables los desocupados, los inmigrantes,
dios, sobre todo la televisión, funcionan como un etc. que resultan asociados a pobreza, delincuencia,
GPS que orienta el camino, los gustos, lo que se vagancia, tampoco entran en la liga. Con el avance
debe consumir, los valores que se deben portar, etc. mundial del neoliberalismo, el odio fue en aumento
En el neoliberalismo, en general, los medios de co- hasta tal punto que se elevó al cenit de la esfera glo-
municación de masas son corporaciones, esto im- bal y se convirtió en un modo de violencia sistémica
plica que en ellos no hay pluralidad de voces, sino naturalizada. Si la masa, modo social paradigmático
que están atravesados por un discurso único. En del neoliberalismo, constituye un sistema cerrado
consecuencia los medios concentrados son dispo- que produce odio, entonces neoliberalismo y odio
sitivos de reproducción e imposición de ideologías forman un par indisoluble, dos términos que se en-
e ideales en lo social, tales como el éxito, el rendi- gendran mutuamente.
Actualidad Psicológica Mayo 2021 • Página 3

Ambos, neoliberalismo y odio, se retroalimen- 2- Democracia experiencia de una sociedad inaprensible, en la que
tan y desarrollan un verdadero bullying social que los hombres experimentan una indeterminación
estimula una violencia psicológica, verbal, material Claude Lefort en La incertidumbre democrá- respecto al fundamento del poder, la ley, el saber y
y física contra los sectores segregados del sistema. tica(19919) afirmó que la democracia se define las relaciones sociales. Lefort consideraba que ese
El desarrollo tecnológico permite entre otras cosas, como una forma de sociedad que se inaugura a lugar abierto permite que el poder, la ley y el cono-
que el odio-pasión se difumine por las redes, what- principios del siglo XIX y en cuyo seno alcanzará cimiento no sean referentes de certezas, sino que
sapps y medios de comunicación como un veneno pleno auge el poder del Estado. Antiguamente, en posibilita una dinámica del derecho a la crítica y la
contagioso que se entrama en los múltiples aspectos la época de los absolutismos, la monarquía desarro- interrogación permanente. Por lo tanto, se puede
de la vida social. El neoliberalismo, fundamentado llada en una matriz teológico-política daba al prín- deducir que la representación será democrática si se
en la tiranía angurrienta de un poder concentrado cipe el poder de ser el representante natural de Dios. acepta el punto de vista que no hay determinaciones
económico, comunicacional y simbólico nunca El príncipe era el garante que unificaba el campo sociales ni económicas preexistentes a lo social y a
visto pretende un goce absoluto sin distribución, al social, o sea el reino, y que aparecía como cuerpo, la política, a la acción de dar forma y sentido a ese
servicio de minorías privilegiadas. La masa confor- unidad y fundamento incondicionado. Por el con- espacio como un modo de vida singular. El lugar
mada por un consenso social obediente y uniforme trario, la democracia se instituyó como sociedad sin vacío, en tanto indeterminación radical, hace que el
que toma consistencia en el odio está dispuesta a la cuerpo y puso en jaque a la representación natural. sistema de representaciones, la soberanía y los sen-
ofrenda sacrificial de la parte segregada para bene- Lefort definió a la democracia como el régimen po- tidos comunes se sometan permanentemente a
ficio de la otra, una élite minoritaria. La subjetivi- lítico donde el poder es considerado un lugar vacío prueba, siendo las democracias no sólo un procedi-
dad neoliberal forma parte de un dispositivo que se y quienes lo ejercen son simples mortales que lo miento de elección de representantes sino también
satisface consumiendo, eliminando cruelmente a los ocupan temporalmente. La democracia inaugura la es una forma de vida, una invención particular en
indefensos y odiando con intolerancia a aquellos
que no pertenecen a la ligazón. El aniquilamiento
y la crueldad son formas del odio, subrogados de la
pulsión de muerte dirigida al exterior. Para estudiar
el fenómeno de masas Freud se refirió a la organi-
zación de dos instituciones de gran prestigio en esa
época: la iglesia y el ejército. La masa, una matriz
que explica el funcionamiento de instituciones o de
la cultura misma constituye un sistema jerárquico
de dominación y sometimiento. Se trata de una ló-
gica política, no discursiva sino libidinal, que no es
plural ni incluye el conflicto. Estamos describiendo
a la cultura neoliberal como un modo social fun-
damentado en una moral impartida desde el Ideal.

Resumiendo esta primera parte, afirmamos que


el neoliberalismo, un sistema que promueve la cul-
tura de masas y el odio, es el nombre actual del ma-
lestar en la cultura. Un individualismo extremo y
meritocrático, junto con el debilitamiento de los es-
tados protectores, deja a las empresas en la libertad
de imponer sus condiciones y a la subjetividad en
indefensión y a la intemperie. Los estados, transfor-
mados en sistemas disciplinarios y policiales preci-
san construir un consenso social que demanda
mano dura, represión, orden y seguridad. El poder
alimenta los ideales de racismo, xenofobia y ma-
chismo, estimulando un sadismo extremo hacia los
“otros” que justifica la represión y la violencia. El
neoliberalismo, un capitalismo financiero desregu-
lado que se anudó a la globalización y a la revolu-
ción cibernética, un dispositivo compulsivo acéfalo
carente de límites y diques civilizatorios, muestra el
triunfo de la pulsión de muerte.
En 1972, en una conferencia en Milán, Lacan
presentó el matema del discurso del capitalismo que
introduce en la subjetividad los efectos de la asocia-
ción entre el discurso científico- tecnológico y el
mercado. El “Discurso Capitalista”, astuta deriva del
discurso del amo, se sostiene en una promesa, una
incitación “Goza ilimitadamente”. El agente pasa a
ser un sujeto consumidor/consumido por un dis-
curso que no encuentra el límite de lo imposible en
la loca lógica de la acumulación de plusvalía. Está
destinado a reventar, es insostenible. Sostenemos
que, por ser un sistema thanático, el neoliberalismo
va en contra de la vida, se opone al sujeto, rechaza
la castración, la imposibilidad, el amor y el incons-
ciente. Cabe la pregunta: ¿el par neoliberalismo y
democracia, constituye una relación posible?
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la construcción política de una cultura. El lugar nal: los medios de comunicación monopólicos ejer- El poder neoliberal reprime el antagonismo de
abierto, que puede definirse como la condición de- cen un totalitarismo comunicacional que, a través la política, las diferencias, los desacuerdos, las de-
mocrática, entra en contradicción con el discurso de un discurso único, impone sentidos y digitan la mandas populares y lo heterogéneo; busca el todo
capitalista en su versión neoliberal que organiza la opinión pública, produciendo una cultura de del totalitarismo.
cultura bajo la lógica de la empresa y la satisfacción masas. La masa conforma una unidad homogénea La relación entre neoliberalismo y democracia
en el consumo. La tecno-ciencia ofrecerá siempre sin lugar para las diferencias constituye un modo es controvertida. El neoliberalismo, un sistema ca-
un nuevo objeto de última generación, que dará a social, fundado en la moral, que conlleva la exclu- racterizado por una concentración de poder econó-
cada instante la ilusión de suturar la carencia estruc- sión de la política, en tanto ésta es discurso, lazo so- mico, político y comunicacional pocas veces visto,
tural del sujeto. El ideal del consumo eclipsando el cial y refiere a una pluralidad de voces en un mundo produce democracias muy debilitadas de baja in-
lugar de la causa forma, como dijimos, cultura de común. El “rebaño” de la masa basada en la identi- tensidad, que algunos autores denominan post-de-
masas despolitizada y sin pensamiento crítico. ficación, el sometimiento inconsciente, la sugestión mocracias. Uno de los rasgos que presenta es la
Freud en toda su obra conceptualiza de distintos obediente y un consenso uniformado rechaza el de- impotencia para la política y la pretensión de susti-
modos, lo que en definitiva podríamos resumir bate, la pluralidad y el conflicto. ¿Dónde queda la tuirla por la administración de los asuntos comu-
como un “resto reacio no domeñado por la cultura”, libertad frente a esta imposición mediática del nes. El déficit de la democracia neoliberal no se debe
imposible de ser gobernado, que no se civiliza ni poder concentrado? La democracia neoliberal solo a la concentración totalitaria del poder y el re-
hace lazo determina que lo social sea un espacio tiende a convertirse en un simulacro, un juego de chazo de la política, sino también a la intensa y vi-
irreconciliable e inarmónico. Precisamente en ese instituciones, mero esqueleto formal de elección de sible manipulación del afecto. Concentración
resto, reside la soberanía del sujeto en el sentido de representantes condicionado por una manipulación totalitaria del poder, rechazo de la política y mani-
responsabilidad, de hacerse cargo de su singulari- que relativiza la supuesta libertad para elegir. pulación del afecto son elementos ideológicos que
dad, su elección de libertad o ser una marioneta construyen cultura de masas. El neoliberalismo ha
acarreada como ganado, formando parte de la Igualdad masificado y controlado los goces no sólo empu-
masa. Este resto indócil es solidario del lugar vacío jando al consumo bajo la promesa de felicidad, sino
condición de la democracia que propuso Lefort. Se La uniformidad de la masa producida por los también a través de la satisfacción en el odio y la
trata de una causa abierta que no cesa de no escri- medios de comunicación poco tiene que ver con el promoción de fantasmas racistas y xenófobos.
birse en el espacio social en tanto realidad discur- principio de igualdad. Este apunta a la universalidad La cultura planteada en los términos de la rela-
siva. Es causa de la política e impide que las de los derechos de los ciudadanos, resultando un ción neoliberalismo-democracia no tiene ninguna
identidades democráticas, se cristalicen y se cierren pilar de la democracia. La masa, al consistir en una posibilidad de establecer lazos amorosos, solidarios
como sucede en la masa. construcción libidinal efecto de la identificación, y amistosos; es imposible. En el artículo Por qué la
produce una uniformidad de tipo imaginario, que guerra (1932), producto de un intercambio episto-
3- Democracia y neoliberalismo, debe diferenciarse de la igualdad ante la ley como lar que Freud mantiene con Einstein preocupado
una relación imposible principio. Advertimos en la masa una homogenei- por la guerra y la paz, el psicoanalista recomienda
dad compuesta por consumidores o televidentes pa- volver a pactar la democracia todas las veces que
El neoliberalismo se apropió del significante sivos, que degrada la condición de ciudadano a la sea necesario.
“democracia” e intentó establecerla sin el “exceso” de consumidor. Paradojalmente vemos que esa uni-
de la política, el pueblo, así como gerenciarla por un formidad antes que responder al lema de la igualdad Como conclusión, creemos que el actual desafío
equipo de expertos que son súbditos del poder. Esos encubre una creciente desigualdad efecto de las po- teórico-político consiste en construir la democracia,
funcionarios se limitan a administrar los flujos fi- líticas neoliberales, expresada en el aumento de los condición indispensable de la política, a partir de la
nancieros de los organismos internacionales y el ca- índices de pobreza, la caída del nivel de empleo y la pluralidad radical, los desacuerdos y los conflictos.
pital de las corporaciones a los que están sometidos. pérdida de gran cantidad de derechos. Reinventarla, volver a pensarla, como decía Freud,
Los gobiernos neoliberales no escuchan al pueblo, las veces que sea necesario. Intentar una democracia
considera que las demandas populistas constituyen Fraternidad posible, habitable, inclusiva, en la que haya lugar
un problema que es necesario silenciar, porque van para todxs y no se oponga ni se aplaste el valor de
en contra de la democracia “normal”, que es la que La única posibilidad de implementar el neolibe- lo singular, lo parcial. Una democracia que no cierre
ellos mismos establecen. Consideraremos seguida- ralismo es con represión, censura colonización de y que no esté organizada por ideales moralizantes
mente cómo funcionan cada uno de los principios la subjetividad y obediencia inconsciente. El poder ni homogeneizantes, como sucede en la psicología
de la democracia en la cultura neoliberal. mediático devalúa el conflicto que caracteriza a la de las masas.
política transformándolo en una disputa entre ene-
Libertad migos que se satisfacen en el odio y la venganza. El Psicoanalista
odio es un afecto antipolítico que va en contra de Magister en Ciencias Políticas (IDAES)
En el neoliberalismo no sólo hay concentración los vínculos sociales y de la posibilidad de establecer [email protected]
económica sino también simbólica y comunicacio- relaciones fraternas. El marketing ocupa el lugar de
la política, se generan falsas teorías y se demoniza a
la oposición. Resulta difícil conmover esas creencias Referencias bibliográficas
antidemocráticas, hostiles y racistas que los medios
instalan en la sociedad. Vemos promocionar un Freud, S. “Psicología de las masas y análisis del yo”. En Obras
“mundo feliz”, conformista y cínico, que reprime el completas (Vol. XVIII, 2da. ed.). Buenos Aires: Amorrortu, 1984.
disenso y desalienta la participación política en . “Por qué la guerra”. En Obras completas (Vol. XXII, 2da.
nombre de una falsa armonía. La política misma es ed.). Buenos Aires: Amorrortu, 1984.
demonizada y asociada a la violencia, convirtién- Kant, I. ¿Qué es la Ilustración?. Buenos Aires: Prometeo, 1985.
dola en un problema moral entre buenos y malos, Lacan, J. Seminario 17. El Reverso del Psicoanálisis. Buenos Aires:
lo que justifica tomar al adversario como el enemigo Paidós, 2004.
al que hay que erradicar como si fuera “el mal”. De . Seminario 11. Los cuatro conceptos fundamentales del psi-
ahí el auge de la xenofobia y una creciente hostili- coanálisis. Buenos Aires: Paidós, 2017.
dad hacia el prójimo que el Estado alimenta en Lefort, C. La invención democrática. Buenos Aires: Nueva Visión,
lugar de regular, fracasando en su función funda- 1990.
mental: evitar el poder del más fuerte y la violencia Merlin, N. Populismo y psicoanálisis. Buenos Aires: Letra Viva,
entre las personas. El tejido social de una cultura 2015.
que asume consistencia por el odio corre riesgo de . La reinvención democrática. Un giro afectivo. Buenos Aires:
desintegración. Letra Viva, 2020.
Actualidad Psicológica Mayo 2021 • Página 5

Amor e Introducción psicoanálisis como teoría que restituye al sujeto en


la comprensión de los fenómenos sociales, la recu-

C
elebrar el siglo de una de las peración de la hipótesis filogenética, la relación
obras más reconocidas de entre los procesos económicos y los tipos de de-
Freud, Psicología de las masas y seos, defensas e ideales, etc.

identificación: análisis del yo, se nos presenta


como una exigencia de trabajo. Lógicamente, el libro de Freud al que hoy ren-
La tarea no se limita a reproducir sus textos e hi- dimos homenaje no es una obra aislada, sino que
pótesis sino que consiste, más bien, en profundizar se articula con una serie de conceptos que desa-

el deseo en ellos, detectar sus detenciones, crear nuevos in-


terrogantes y proponer formulaciones adicionales.
rrolló en otros tantos textos, como las hipótesis
sobre pulsión y defensa, el ideal del yo, el triple va-
sallaje del yo, el antagonismo entre exigencias pul-
Una parte de esa labor la emprendimos hace ya sionales y restricciones culturales, solo por
unos quince años y aun la sostenemos. En efecto, mencionar algunas. Asimismo, también forman
común en el marco de un conjunto de investigaciones, in-
tervenciones y producción de textos, nos propusi-
parte de nuestra base teórica los trabajos de David
Maldavsky, especialmente los referidos a su con-
mos revalorizar la compleja red de conceptos cepción de lo social, la ética, la vida institucional
freudianos en esta materia, subrayar su vigencia y como destino de pulsión, las representaciones-
fecundidad, rescatar su valor para la psicología po- grupo, las diferencias entre instinto y pulsión, los
Sebastián Plut lítica y, como ya indicamos, profundizar sus hipó- vínculos, el contagio afectivo, etc.
tesis. Este proyecto, que constituye un heterogéneo
programa de investigación que hoy continúa, Previamente me referí a las diferencias con
abarca una variedad de temas y problemas. Entre otras lecturas que se han realizado del libro de
ellos, el análisis del discurso político, la construc- Freud, diferencias que anidan en diversos rasgos.
ción del fundamento freudiano del populismo, el Por un lado, algunos autores entendieron que
establecimiento de una genealogía que hilvana la Freud participaba de una mirada despectiva sobre
filosofía romántica, la mística, el psicoanálisis y la las masas, cuando en rigor él mismo señaló mani-
política, la identificación de una serie de diferen- fiestamente su valoración y, a su vez, objetó esa
cias con algunas lecturas de este texto de Freud, las perspectiva en varios de los autores que cita. Por
relaciones entre los fenómenos de masa y la opi- otro lado, en cierta medida persiste en la comuni-
nión pública, los procesos de contagio afectivo y dad psicoanalítica una dispersión conceptual que
pánico colectivo, la explicación de las razones afec- no colabora para la organización coherente de las
tivas del rechazo al populismo, la proposición del hipótesis freudianas (baste leer para ello la diver-
Página 6 • Mayo 2021 Actualidad Psicológica

sidad de definiciones sobre el yo, el ideal del yo, el evidencia que la influencia es una propiedad de Alteraciones
yo ideal, la identificación, etc.). Por último, otra los vínculos, incluidos los familiares o el transfe-
diferencia con algunos de los estudios es que va- rencial, por ejemplo. Rechazo y menosprecio, en- Un peculiar fenómeno, pensaba Freud, es el
rios de ellos, como por ejemplo los de Laclau, se tonces, solo podrían fundarse en dos motivos: o objeto de estudio sobre las masas: “la reacción al-
ubican mayormente en la tradición lacaniana. bien que el sujeto solo admite un vector limitado terada del individuo”. No parece arriesgado con-
Para cerrar esta introducción deseo destacar lo de influencias o bien que logre escotomizar las cluir que aquí Freud no solo alude a una
que quizá constituya uno de los mayores déficits fuentes y efectos de la influencia. Recordemos que modificación del sujeto por la masa, sino al sen-
en el campo del estudio psicoanalítico de las así como Freud enumera un conjunto de vínculos tido de la misma. Dicho de otro modo, al marcar
masas: la carencia de estudios empíricos. De que no constituyen masa y en los que se desarro- la reacción como alteración no solo indica un
hecho, si reparamos en el texto mismo de Freud, llan diversas líneas de influencia (con el maestro, cambio sino también su orientación: el otro. Al
y pese a que distingue una gama heterogénea de el objeto de amor, los padres, etc.), también con- menos eso se desprende de la etimología y com-
formaciones de masa, no considera ejemplos con- sidera modos heterogéneos de inserción en la posición del término. Qué lugares tiene ese otro y
cretos. En efecto, si bien examina dos masas arti- masa: por el linaje, el pueblo, la casta, un esta- cuáles son los mecanismos que subyacen al vín-
ficiales, la iglesia y el ejército, conviene hacer dos mento, una institución o una multitud. culo son preguntas cuya respuesta configura una
salvedades. Por un lado, se trata de un tipo de cartografía compleja. Asimismo, delimita el sector
masa que corresponde al terreno institucional; Esta última referencia está lejos de ser un sim- que Freud estudia (qué le sucede al sujeto que
por otro lado, Freud las considera en abstracto o ple listado de agrupamientos diversos ya que de forma parte de un colectivo) y, en el mismo acto,
en términos genéricos, sin referencias específicas dicha serie podemos extraer una serie de proble- qué deja sin considerar: por qué un sujeto decide
a casos concretos de iglesias o ejércitos (1). mas a pensar. Por un lado, revela la ubicuidad de -o no- ser miembro de un colectivo. No obstante,
la psicología social, esto es, que ningún sujeto se conviene matizar esta supuesta desconsideración,
Prevenciones sustrae de algún tipo de masa. Por otro lado, se al menos si tenemos en cuenta la variedad de
desprende de dicho inventario que los conceptos masas enumerada por Freud (casta, linaje, etc.). Y
Dadas las pasiones que encienden los temas pertinentes para examinar la influencia exceden aquí los caminos se bifurcan ya que, por un lado,
tratados en el texto de Freud, resulta conveniente toda mirada unívoca (2). Por ejemplo, si dirigi- el interrogante podrá ser sobre las masas en que
deshacerse de prejuicios a la hora de reflexionar mos nuestra atención a los estudios psicosociales un sujeto decide o no participar. Por otro lado,
sobre estos asuntos. Con ese propósito, deseamos sobre el trabajo, encontramos que algunos autores dado el carácter inevitable (y heterogéneo) de lo
subrayar que los paralelismos que Freud establece agruparon su muestra según la posición en la es- social, que antes caracterizamos como ubicuidad,
entre las masas, la hipnosis, los niños, el enamo- cala laboral (Dupuy, Jaques, Mendel), en tanto la pregunta es otra: ¿por qué algunos sujetos no se
ramiento y la herencia filogenética, son equivalen- otros investigadores hicieron pie en el tipo de ac- suponen a sí mismos parte de ningún colectivo?
cias parciales, no absolutas. A su vez, tales tividad (Dejours). Las concepciones freudianas sobre el amor y la
semejanzas no deben traducirse como juicio de Dicho de otro modo, en ocasiones se toma en identificación luego nos ayudarán en la respuesta.
valor, pues no son un menoscabo para las confi- cuenta la identificación con el nivel de decisiones
guraciones colectivas. Más bien, y al contrario, son que tiene cada uno y en otras ocasiones se parte El líder
el signo distintivo de lo humano. de la identificación con la actividad desarrollada
(3). Por nuestra parte, en ese mismo campo nos Gran parte de la bibliografía prestó atención a
Influencia basamos en otro criterio para estudiar la muestra: la función del líder y los efectos de su carisma, su
el análisis de deseos y defensas. Como sea, se ad- prestigio y/o su retórica en sus seguidores. Si bien
Un término que atraviesa el texto freudiano es vierte fácilmente que no solo los fenómenos a es- Freud consideró esa perspectiva, también es cierto
el de “influencia”: “el individuo experimenta el in- tudiar son múltiples sino, sobre todo, que las que la complejizó. En primer lugar, no se detuvo
flujo de una persona única o un número muy pe- nociones pertinentes también tienen una riqueza en la empobrecida versión según la cual un per-
queño de ellas… Ahora bien, cuando se habla de que no conviene soslayar. De este modo, aquello sonaje portador de altos niveles de narcisismo en
psicología social o de las masas, se suele prescindir que se nos presenta como “influencia” o, como sangre conduce cual rebaño, y por medio de en-
de estos vínculos y distinguir como objeto de inda- también decía Freud, las “ligazones libidinales” gaños, a una multitud de ignorantes encegueci-
gación la influencia simultánea ejercida sobre el in- (entendidas como la esencia de las masas), no ad- dos. Esto es, no siempre el líder es un farsante ni
dividuo por un gran número de personas con mite un enfoque reduccionista. sus seguidores un puñado de sujetos sometidos e
quienes está ligado por algo, al par que en muchos irreflexivos. Por otro lado, los procesos identifica-
aspectos pueden serle ajenas”. De hecho, uno de los Recordemos, siguiendo a Freud, que llamamos torios y la configuración del ideal del yo tienen
interrogantes centrales de Freud es qué es lo que libido “a la energía considerada como magnitud por fuente a los sujetos miembros y no mera-
hace que la masa pueda influir en la vida anímica cuantitativa -aunque por ahora no medible”. Es po- mente a quien ocupa la posición de líder. Dos hi-
del sujeto. sible que aquí también anide parte de la aversión pótesis freudianas, cuanto menos, apoyan este
que despiertan las masas, ya que para muchos no aserto. Por un lado, sus proposiciones sobre la
El término que destacamos quizá reúna un es fácil admitir que un factor potente no sea “ra- identificación por comunidad; y luego, la diferen-
vasto número de problemas que conviene distin- cional” y, mucho menos, asumir que aquello que cia que se da en el yo de cada quien si se coloca en
guir. Por un lado, es posible que la categoría “in- nos une esté por fuera del cálculo, no sea medible. la posición sujeto o en la de ayudante. Agregue-
fluencia” exprese gran parte de lo que aun se nos mos algo más que dice Freud: “no puedo admitir
presenta como interrogantes, que sea el terreno al A poco de comenzar su texto, Freud anticipa que el hecho de dotar al ‘alma de la masa’ con una
cual debamos dirigir nuestra indagación. Por otro que la psicología de masas “incluye un cúmulo to- organización implique hipostasiarla, vale decir, re-
lado, se trata de un término que condensa un davía inabarcable de problemas particulares… que conocerle una existencia independiente de los pro-
grupo de conceptos diferenciados, tales como hoy ni siquiera están bien deslindados”. Tal admi- cesos anímicos que se despliegan en el individuo”.
identificación, sugestión, representaciones, liga- sión nos exige, por un lado, asumir que aún no En tercer lugar, conviene recordar que líder e ideal
zones libidinales, intersubjetividad, entre otros. hemos extraído todas las consecuencias que se de- del yo no necesariamente coinciden y no solo por-
Por último, la palmaria vivencia de influencia que rivan de la fórmula freudiana (la esencia de las que el líder es, en todo caso, un representante del
se desarrolla en la masa tal vez sea una de las ra- masas son las ligazones libidinales) y, por otro ideal (tal como el Papa puede serlo de Dios), sino
zones que expliquen el rechazo y el menosprecio lado, que el sintagma “ligazón libidinal” más que porque uno es un término que alude a un rol y el
que no pocos analistas exhiben sobre las experien- un concepto expresa una red categorial compleja. otro un concepto que expresa una instancia psí-
cias colectivas. De hecho, resulta notable el racio- Agreguemos que las hipótesis científicas no solo quica. Aquí agreguemos que también importa la
nalismo extremo, que abomina de la afectividad, se caracterizan por su transitoriedad (no son eter- referencia que hace Freud sobre los grados varia-
que asalta a numerosos psicoanalistas al hablar de nas) sino también por su territorialidad (es decir, bles en que el yo se distancia del ideal. Por fin, y
las masas. Sin embargo, la cita transcripta pone en no son universales). en cuarto lugar, hay una descripción que Freud
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hace sobre el pensador o el creador literario indi- tomemos en cuenta el cierre del capítulo IV: “¿Y a duo dentro de ellas”. El capítulo sobre la libertad
viduales que quizá sea correcto extrapolar al líder: qué poder podría adscribirse ese logro más que al es complejo, excede estás páginas, y ya hemos de-
“acaso no hagan sino consumar un trabajo anímico Eros, que lo cohesiona todo en el mundo? En se- dicado cierta extensión al problema (4). De todos
realizado simultáneamente por los demás”. Esta gundo lugar, si el individuo resigna su peculiaridad modos, si nos enfocamos en lo que aquí plantea
proposición se entrama con la hipótesis de Mal- en la masa y se deja sugerir por los otros, recibimos Freud, la menguada libertad no se corresponde
davsky según la cual el conductor debe responder la impresión de que lo hace porque siente la necesi- con el padecimiento de injusticias ni con someti-
a una triple fuente de exigencias: las que provie- dad de estar de acuerdo con ellos, y no de oponérse- mientos de ninguna naturaleza sino, precisa-
nen de las aspiraciones y deseos de los miembros, les; quizá, entonces, por amor de ellos”. mente, con la restricción al narcisismo que resulta
las que provienen desde las tradiciones y las que de las ligazones libidinales. De hecho, cuando tales
provienen de la realidad. Enumeremos las consecuencias que extraemos lazos desaparecen el fenómeno concomitante son
de todo ello: a) el factor ligador, Eros, es el motor los estallidos de pánico colectivo. De nuevo, este
Lo común de la cultura para Freud y no es sinónimo de so- complejo asunto trasciende lo que aquí podemos
metimiento; b) lo “común” no equivale a lo “ho- abarcar, pero resulta muy sugerente preguntarnos
Se sabe que gran parte de la crítica a las masas mogéneo”; c) si tener algo en común es la de qué se trata una libertad cuyo signo es el pá-
se funda en que, presuntamente, el sujeto que par- condición, precede a la vincularidad; d) los nue- nico.
ticipa de ellas perdería su singularidad, quedaría vos rasgos no son ajenos al sujeto, por lo cual “lo
apresado en una homogeneidad a costa de sus más peculiar” que pierde no es sustituido por rasgos Afinidad y diferencia
valiosos atributos particulares, perdidos bajo una que no le son propios; e) la semejanza intersubje-
ola de rasgos que serían del “alma de las masas”. tiva es parcial; f) por último, el acuerdo con otros La alteridad parece ser, entonces, una de las di-
Sin embargo, hay en esa mirada un cúmulo de por amor, tiene una función portadora de mocio- mensiones más significativas para comprender en
prejuicios sostenidos, si no en un mito, cuanto nes valiosas, a saber, restringir la humana tenden- qué consiste una masa, cuales son sus variedades
menos en una desbordante exageración. En pri- cia a oponernos al otro. y sus lógicas de funcionamiento, todo lo cual
mer lugar, Freud recuerda que en el conjunto de comprende a los nexos que se desarrollan al inte-
alteraciones que se verifican en los sujetos “las pro- La libertad pánica rior de un colectivo dado y los que se despliegan
piedades en apariencia nuevas que entonces se también con aquellos grupos localizados en la ex-
muestran son las exteriorizaciones de eso incon- Un reclamo paralelo que se hace a las masas terioridad. Tanto Freud como Maldavsky profun-
ciente que sin duda contiene”. Asimismo, señala consiste en el presunto carácter restrictivo de la dizaron en la concepción química del cuerpo y
que una de las condiciones para la constitución de autonomía individual; esto es, que el sujeto ya no trasladaron algunas hipótesis al terreno grupal. En
un colectivo “es que esos individuos tengan algo en solo perdería sus atributos singulares sino que, a ese sentido ambos plantearon la importancia de
común”. Bajo estas premisas podemos compren- su vez, quedaría sojuzgado por la voluntad ajena, hallar la afinidad en la diferencia y los dos riesgos
der más acabadamente los fenómenos de altera- sea del líder, sea de la manada. Así lo plantea posibles, ya sea que se suprima una u otra. En otra
ción, y plantearnos una serie de interrogantes sin Freud: “esclarecer el principal fenómeno de la psi- ocasión hemos planteado que los indicadores del
ceder a moralinas estigmatizantes. Por ejemplo, cología de las masas: la falta de libertad del indivi- carácter autoritario de un grupo se advierten

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Página 8 • Mayo 2021 Actualidad Psicológica

cuando se pierden la diferencia en su interior y la El amor y sus hostilidades Amor e identificación


afinidad con la exterioridad. El primer ítem con-
duce a la homogeneidad empobrecedora, mien- Es momento de prestar más atención al pro- Amor e identificación sintetizan los factores
tras que el segundo puede llevar al despliegue de blema de la hostilidad y de lo que se sitúa en la ex- que para Freud transforman el egoísmo en al-
la violencia. Sobre esto último aclaremos lo que terioridad a un colectivo dado. Resumamos truismo y tienen “su punto de arranque en el tra-
en psicoanálisis es obvio: violencia y hostilidad no rápidamente un puñado de hipótesis freudianas. bajo común”. Si reunimos lo expuesto hasta acá,
son lo mismo, toda vez que la segunda es irreduc- Por un lado, la ya mencionada ambivalencia de diremos que lo común, lo compartido, reúne la co-
tible y forma parte de la insoslayable ambivalencia sentimientos, según la cual toda relación afectiva rriente tierna, el deseo, los ideales y el trabajo.
de sentimientos. Por eso Freud concluye el capí- “contiene un sedimento de sentimientos de desau- Freud agrega que la identificación “nos posibilita
tulo V afirmando que tanto si prevalece el ideal torización y de hostilidad” (desde luego, este sector adoptar una actitud frente a la vida anímica del
religioso como el de las cosmovisiones, e incluso podrá dirigirse también hacia personas diferentes otro” a partir del “reconocimiento de una sustancia
el científico, la hostilidad hacia el ajeno persistirá. de la amada). En segundo lugar, Freud sostiene común”.
Lo que sí varía, en cualquiera de aquellas repre- que así como está el ideal positivo, puede haber En la ontogénesis del sentimiento social Freud
sentaciones-grupo, es el destino que se le supone uno de signo negativo: “el odio a determinada per- detecta la rivalidad originaria, compuesta de celos
a ese otro. sona o institución podría producir igual efecto uni- y envidia, que luego devendrá en espíritu comu-
tivo y generar parecidas ligazones afectivas que la nitario, ocasión en que define a la justicia social
Para decirlo en términos que Freud expone en dependencia positiva”. Por último, resulta deter- como autodenegación de privilegios para que
este libro, hay configuraciones que operan bajo el minante si la lógica constitutiva de un grupo con- otros también deban renunciar a ellos. “El senti-
modo de masas de a dos, según la lógica narcisista. tiene o no la posición del rival, al que Freud miento social -dice- descansa en el cambio de un
Son esas las masas a las que Freud compara con el entendía como otro sujeto que desea lo mismo sentimiento primero hostil en una ligazón de cuño
vínculo hipnótico y en las que no hay lugar para pero al cual no se lo puede eliminar. Si no se de- positivo, de la índole de una identificación”.
objetos y rivales, sino solamente para ayudantes y sarrolla esta posición, ya indicamos previamente, De allí se derivan una serie de fragilidades co-
dobles, y tales posiciones son las que se desarrollan solo habrá dobles y ayudantes, en cuyo caso la lectivas que acechan en sus diversas fases, sea en
tanto en el propio grupo como las que se suponen hostilidad deviene en violencia. Huelga decir que su constitución, su permanencia o su perpetua-
en los grupos ajenos. Dicho de otro modo, la masa tanto la ambivalencia afectiva como la distribu- ción, pero no nos ocuparemos ahora de ello.
de a dos excluye la identificación recíproca, el con- ción posicional se presentan como conflictos con
siguiente espíritu comunitario y la solidaridad con la exterioridad pero también hacia el interior del Ubuntu
los semejantes. propio colectivo. Asimismo, cuidémonos de ana-
tematizar dicha hostilidad o, como plantea Freud, Ubuntu es el concepto sudafricano que ex-
El ideal como representación “no sabemos por qué habría de tenerse tan gran sen- presa una particular ética vincular. Si bien el tér-
unificante sibilidad frente a estas particularidades de la dife- mino tiene una variedad de traducciones, una de
renciación”. las más utilizadas dice: “Yo soy porque nosotros
Ya mencionamos que líder e ideal no son tér- somos, y dado que somos, entonces yo soy”.
minos idénticos y aquí sostendremos la significa- Entre los diversos factores que conspiran con- Yo debí recurrir a miles de palabras para ex-
tividad de ambos. No podemos desconocer la tra la unidad de las ligazones afectivas, algunos presar algo de lo que la ética sudafricana logró
relevancia que adquieren los líderes, ya sea en la operan por vía de la disolución (como la pulsión condensar en un único término.
vida espiritual, política o científica, así como tam- de muerte) y otros oponen un freno, una resisten-
poco debemos reducir a ese rol la enorme impor- cia a que se constituyan nexos. Por ejemplo, Notas
tancia que cobran los ideales del yo, ya sea para el cuando la restricción al narcisismo es vivenciada
sujeto singular, ya sea para un colectivo. En las como injuria, o bien cuando la pulsión de auto- (1) Si bien Freud habla de la “iglesia católica” no tomó en
masas, precisamente, la diferencia es tal entre líder conservación no consiente un freno a las investi- cuenta ni un proceso puntual ni personajes singulares.
e ideal que este último comprende tanto a los duras egoístas. “El amor por sí mismo -dice Freud- (2) Uno de los sesgos de las lecturas simplistas y despectivas
miembros de un colectivo como a su conductor. no encuentra más barrera que el amor por lo ajeno”. consiste, primero, en hacer foco exclusivo en la sugestión y,
Por caso, mientras el ideal se sostiene en el En suma, el amor por lo ajeno, por el otro, por la luego, presentar una visión empobrecida de ella.
tiempo, puede variar quien funge de líder. En los diferencia, puede entrar en conflictos y combina- (3) Desde luego, es posible combinar ambos criterios (tipo de
ejemplos que Freud da de las masas artificiales esa torias diversas con la libido narcisista y con la au- actividad y posición jerárquica) para investigar una enorme
distinción se observa nítidamente en el caso de la toconservación. Si el vínculo con el otro solo está variedad de grupos laborales y/o profesionales. Asimismo,
iglesia en que Cristo como expresión del ideal mediado por el interés (Freud habla de la ventaja desde la sociología se ha tenido en cuenta, por ejemplo, otro
reúne tanto a los fieles como a los sacerdotes de inmediata) el amor que decanta de la cooperación criterio de segmentación, correspondiente al espectro que va
todas las jerarquías. Más aun, podría decirse que será percibido como amenaza. Quizá por eso cier- desde un grado alto de formalización laboral hasta las formas
Cristo no es en sí mismo el ideal sino que, en ese tos sujetos no dan cabida a los lazos libidinales, más complejas de precarización (Castel). Freud distingue, por
caso, el ideal es el amor. De modo similar, en el pues aquéllos rechazan la restricción de su propio ejemplo, una variedad de fuentes identificatorias en la socie-
ejército el general puede ser el líder, no obstante narcisismo. Uno de los caminos para ello, para dad, como la raza, los prejuicios del estamento o la opinión
el ideal, supongamos, podrá ser la justicia. soslayar todo enlace libidinal, es sostener al otro pública, es decir, por el origen, la clase social o la adhesión a
en la posición de ayudante, es decir, en la posición determinadas corrientes de información.
Y aquí volvemos a la complejidad del entra- de aquel al que solo se toma como un instrumento (4) Véase el capítulo “La libertad en un problema” en mi libro
mado en que no puede aducirse que el líder es del cual extraer una ganancia. Pandemia, retórica neoliberal y opinión pública, Ed. Ricardo
meramente un sujeto con poder y que se sostiene Vergara, 2020.
por vía de la sugestión. Es indudable que el líder Cada modelo (grupal, institucional o social)
desempeñará su rol en la medida en que posea un configura su propio negativo, esto es, aquello que
conjunto de rasgos salientes, pero la representa- excluye aunque al mismo tiempo también lo pro-
ción unificante está dada por el ideal, el cual, al duce. Como ilustración sencilla señalemos que si
decir de Freud es “proporcionado por una tenden- impera el orden, el negativo es la desobediencia,
cia compartida, un deseo del que una multitud pu- mientras que para el modelo motivacional el ne-
diera participar”. Y luego agrega: “cabe preguntarse gativo es el desgano. Si prevalece la renuncia pul-
si el conductor es realmente indispensable para la sional, se deberá afrontar el retorno de los
esencia de la masa”, y nuestra respuesta es que no egoísmos, en tanto que si resulta hegemónica la
lo es, pues lo fundamental es la combinación entre maximización del beneficio individual, lo amena-
ligazones libidinales e ideal del yo. zante serán las identificaciones y los lazos tiernos.
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Psicología de
H
asta no hace mucho era otros, para el caso el lugar imprescindible del ter-
lugar común considerar que cero, para que la eficacia del chiste sea lograda y
la obra de Freud podía divi- para que los procesos de orden económico en tér-
dirse en dos grandes cam- minos de ganancia de placer sean conseguidos.
pos: los escritos propiamen- Ni que hablar de que hay que ser “de la parro-

las masas y te psicoanalíticos por un lado y, por otro, los así


llamados “escritos sociales”.
“Psicología de las masas y análisis del yo” era
quia” para que el chiste se efectivice como tal.
Esta diferenciación que desestimamos encu-
bre otra que entendemos mas importante y legí-
atribuible a este segundo conjunto en serie con tima: la de las diferencias y relaciones entre lo

más allá… “Tótem y tabú”, “El malestar en la cultura”,


“Elporvenir de una ilusión”, “Moisés y el monote-
ísmo” siendo estos los más relevantes respecto a
individual y lo colectivo, cuestión que guiará
nuestro trabajo de aquí en mas.

cuestiones que hacen a lo social o la cultura. No podremos hacer un tratamiento exhausti-


vo del asunto ya que esto excedería las restriccio-
Aída Dinerstein Una lectura atenta de la obra de Freud permi- nes impuestas a esta presentación. Solo pretende-
te desestimar esta clasificación habida cuenta de mos acercar algunos elementos en el esclareci-
que en estos escritos “sociales” Freud aborda miento de lo que de ello se pone en juego a partir
cuestiones de la psicología individual, del mismo de “Psicología de las masas y análisis del yo”.
modo que, en los “propiamente psicoanalíticos”
se ocupa de la articulación entre las formaciones Freud siempre sostuvo que había una relación
del psiquismo con lo que estas implican de de homología entre las producciones individua-
“social”. Desde el “Proyecto de psicología para les y aquellas de lo social o dicho de otro modo
neurólogos” Freud atiende al hecho de que el que la cultura trabajaba con los mismos elemen-
humano, debido a su arribo al mundo en estado tos con los que trabajaba el individuo (desecha-
de prematuración, no se constituye sino en mos para la ocasión la crítica, fundada, a la
dependencia y en relación con algunos otros sig- noción de individuo y conservamos este término
nificativos que lo acogen en su llegada al mundo, dado que fuera usado por Freud). Así, por ejem-
resultando indispensables para su constitución. plo, consideraba las relaciones entre la novela
Un otro particularmente significativo, (por lo familiar del neurótico (que Lacan renombrará
general la madre, que ahora nombramos como como mito individual) y los mitos de los pueblos
Otro primordial), con su presencia, pero también acerca de sus orígenes tanto como encontraba en
con su ausencia, moldeará a este infans de forma el mito del héroe (según los aportes que le acer-
tal que será vital para que este se institucionalice cara Otto Rank), del que dan constancia la mayo-
como humano. ría de las culturas, una relación intrínseca con las
compensaciones a las heridas del narcisismo
Quisiera señalar unas pocas cuestiones rele- constatables en la heroicidad fantaseada del neu-
vantes a tomar en consideración para justificar rótico plasmada en “su novela”. También cabe
nuestra desestimación de esta división que se mencionar las relaciones entre neurosis y religión
pretendió imponer al conjunto de la obra de toda vez que Freud considera a la neurosis obse-
quien descubriera lo inconsciente e inventara el siva como religión privada así como a las religio-
psicoanálisis. ¿No es significativo que en el libro nes (sin recusar su importancia) como neurosis
sobre el chiste Freud incluyera un capítulo que colectivas. En ambas la entronización del padre
nombró “Los motivos del chiste. El chiste como no se puede desestimar.
proceso social”? ¿Y podemos pensar lo relativo a
la constitución del superyó, instancia en la que se Estas aseveraciones de Freud, si bien ciertas,
reconoce, más allá de sus especificaciones psico- resultan un tanto generales e imprecisas. Mas
analíticas, su deuda con el imperativo categórico ajustada nos parece la conclusión a la que llega
kantiano, por fuera de su relación a lo social? Y, Lacan y que formulara de este modo: “lo colecti-
por último, es clarísimo en todo abordaje de la vo no es nada sino el sujeto de lo individual.”
clínica en la que Freud incurre, el lugar funda- Nota a pie de página y a modo de conclusión, (en
mental dado, en cuanto a las diferentes formacio- explícita referencia al texto de Freud citado en su
nes del inconsciente, al papel del lenguaje, se
trate de los síntomas neuróticos o de cualesquie-
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ra otras, así como de la constitucióndel fetiche no DE PSICODIAGNÓSTICO
menos que la intervención del lenguaje y la pala- DE RORSCHACH

bra en los fenómenos elementales de las psicosis. 69 años brindando una formación de excelencia
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LA LLUVIA, BENDER, TEST DE WARTEGG, ORIENTACION VOCACIONAL,
por excelencia en cuanto a los fenómenos que SELECCION POR COMPETENCIAS,EVALUACION PSICOLOGICA PARA
PORTACION DE ARMA DE FUEGO. CUESTIONARIO DESIDERATIVO,
constituyen el campo de lo humano? ¿No es INTEGRACIÓN Y REPORTING EN EL ÁMBITO LABORAL
NUEVO SEMINARIO: EL ABUSO SEXUAL INTRAFAMILIAR
acaso el lenguaje y el uso de la palabra lo que nos
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y nos especifica en relación a las otras especies EN LABORAL.
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Por último: Lacan escribe su grafo del deseo, • CAMPUS Y AULAS VIRTUALES
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del sujeto, según el modelo del chiste, y esto por ni doctorado, de acuerdo con la Ley de Educación Superior Nº 24.521 y normas reglamentarias, los certificados que extiende acre-
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Página 10 • Mayo 2021 Actualidad Psicológica

título original, “Massenpsychologie und otros campos, entre los que cabe resaltar a Cito textualmente: “… nos parece difícil que
Ichanalyse”, 1920 en relación “a lo Freud ha pro- McDougall (“The group mind”, 1920) a propósi- deba adjudicarse al factor numérico una impor-
ducido bajo el registro de la psicología colecti- to de la diferencia que este establece entre lo que tancia tan grande, hasta el punto que pueda sus-
va”) en su trabajo de 1945 “El tiempo lógico y el considera simplemente una multitud (crowd), citar por sí solo en la vida anímica una pulsión
aserto de certidumbre anticipada. Un nuevo conjunto que no tiene ningún tipo de organiza- nueva, inactiva en toda otra circunstancia. Por
sofisma”. Este texto, que plantea cuestiones espi- ción o la tiene en grado mínimo, y lo que será eso nos inclinaremos más bien en favor de otras
nosas como lo relativo a la temporalidad que propiamente una masa (“group”) caracterizada dos posibilidades: que la pulsión social acaso no
conviene considerar respecto de la subjetividad, justamente por este factor de organización, su sea originaria e irreductible y que los comienzos
con ese juego entre escansiones y anticipaciones, principal atributo. de su formación puedan hallarse en un círculo
o la necesidad de contar tres para contar uno, así estrecho, como el de la familia.” Esta desestima-
como la intervención, ineludible, de la mirada, Freud traduce como “masse” tanto el término ción de la cuestión del número es, a nuestro
demuestra claramente el papel que juegan los “foule” que usa Le Bon como “group” empleado entender, de importancia mayor, dado que esto le
otros dos prisioneros (siendo tres los prisione- por McDougall, otorgándoles a ambos la misma permite a Freud ir más allá de una simple pers-
ros) para que cada uno de ellos resuelva satisfac- referencia semántica. Mas adelante tendremos pectiva descriptivista para orientar su reflexión
toriamente el dilema presentado a cada cual: o ocasión de considerar alguna otra distinción, en la dirección de una consideración más estruc-
sea, cada uno llega a la solución que implica su que nos parece importante, y que Freud tampoco tural del fenómeno de masa. Nos permitiremos,
salida de la prisión por y gracias a su relación con parece haber tenido en cuenta. No con el propó- en cuanto a esto, y de manera un tanto anacróni-
los otros. sito de justificar cualesquiera omisiones por ca, citar otro texto, que Freud no pudo conocer,
parte de Freud es sin embargo necesario tomar dado que es muy posterior. Nos referimos al sus-
Dicho esto volveremos al texto de Freud ya en consideración que tal vez en su tiempo no tancioso trabajo de Elías Canetti, “Masa y poder”
que es de allí de donde debemos volver a partir. estaban dadas las condiciones para una distin- (1960) donde leemos, a propósito de la diferencia
En febrero de 1920 Freud empieza a trabajar ción más fina entre lo que sería una masa y lo que que este autor establece entre masas abiertas y
en la, según él, “simple idea” de explicar la psico- se designa hoy como una comunidad, término masas cerradas: “Las masas cerradas del pasado
logía de las masas, idea que se le ocurre ya en la que encontramos en el texto de Freud pero al que … se habrían convertido todas en instituciones
primavera de 1919. No produce nada hasta el este no le asigna carácter de concepto, utilizán- familiares”. ¿Por qué esta cita? Porque parece des-
siguiente febrero y recién en agosto de ese mismo dolo solo en sentido descriptivo. Al final de nues- prenderse, de lo que aseveran tanto Freud como
año cuenta con un primer borrador. Sin embargo tro trabajo avanzaremos en esta distinción, cosa Canetti, que no sería un exceso considerar a la
no le dio forma definitiva hasta febrero del 1921 anticipada en nuestro título por ese “más allá…” familia en términos de “masa familiar”. De esta
y terminó el manuscrito antes de fin de marzo. con el cual intentamos hacer referencia a una masa que constituye la familia el individuo debe-
“Psicología de las masas y análisis del yo” vio la posibilidad distinta de agrupación entre indivi- rá aflojar los lazos quelo ligan a ella para ir en el
luz en su primera edición en alemán tres o cuatro duos que haga diferencia con aquella de la masa. sentido de reconocer un deseo que le sea singular,
meses después en la Internationaler y no simplemente un deseo constituido como
Psychoanalytischer Verlag. Tres años después, en Freud inicia “Psicología de las masas…” con deseo del deseo del Otro.
1924, (¡bastante pronto!), tuvo su primera tra- estas palabras: “La oposición entre psicología
ducción al castellano, hecha por Luis López- individual y psicología social o de las masas, que Ahora bien, es necesario considerar que, aun
Ballesteros en la colección Biblioteca Nueva, en el a primera vista quizá nos parezca muy sustancial, cuando Freud sostiene que no habría una pulsión
volumen 9 de esa colección. pierde buena parte de su nitidez si se la considera social “originaria e irreductible” y que la sociabi-
más a fondo” …y sigue: “Es verdad que la psico- lidad se constituye en el seno familiar, esto no es
Es evidente que “Psicología de las masas…” logía individual se ciñe al ser humano singular y óbice para que él sostenga, más adelante, algo del
fue elaborado en la misma época que “Más allá estudia los caminos por los cuales busca alcanzar orden de una pulsión gregaria. Aunque vuelve a
del principio del placer”. Sin embargo, como la satisfacción de sus mociones pulsionales. Pero insistir, y en esto se diferencia de W. Trotter que
señala Strachey en su Nota Introductoria, no solo rara vez, bajo determinadas condiciones de trabaja sobre el instinto gregario sosteniendo que
parece haber demasiada conexión directa entre excepción, puede prescindir de los vínculos de es de éste, que sería innato, de donde se derivarí-
estos dos textos. Por lo contrario, “Psicología de este individuo con otros. En la vida anímica del an todas las características de la masa, en su desa-
las masas…” sí revela una importante relación individuo, el otro cuenta, con total regularidad, cuerdo respecto de esta noción, al menos respec-
con “Totem y tabú” (1912-13), sobre todo con el como modelo, como objeto, como auxiliar y to del innatismo de dicha pulsión.
cuarto de los ensayos que componen ese escrito, como enemigo”. Y más adelante: “…todos los Freud sostiene que no puede pensarse una
así como con “Introducción del narcisismo” vínculos que han sido hasta ahora indagados por pulsión gregaria primaria como lo serían las pul-
(1914) y también “Duelo y melancolía” (1917). el psicoanálisis, tienen derecho a reclamar que se siones de autoconservación y las sexuales. Y para
Asimismo este nuevo texto es ocasión en que se los considere fenómenos sociales”. Está claro: lo sostener su argumentación en diferencia con
renueva el interés de Freud por cuestiones que lo individual es siempre social, o, como decíamos Trotter se remite a la experiencia de angustia del
ocuparon muy tempranamente, en esas primeras citando a Lacan, “lo colectivo no es nada sino el niño pequeño cuando lo dejan solo y que este
épocas de sus estudios con Charcot (1885-86) sujeto de lo individual”. ¿Cómo leer esta frase? autor considera exteriorización de dicha pulsión
como de su interés por las ideas de Bernheim. Nos Ella se presta al menos a ser leída en dos diferen- gregaria. Freud se permite otra interpretación:
referimos a la sugestión tanto como al hipnotis- tes direcciones, una, que lo individual es social, o esta angustia se dirige, según él, a la madre, y
mo, que ocupan en el texto un lugar preeminente. dicho mejor, siempre tiene que ver con lo colec- luego a otras personas familiares y “es la expre-
tivo; pero ¿es válido leerla en el otro sentido? sión de una añoranza incumplida, con la cual el
Anticipándose a lo que significó el hitlerismo ¿Hay algo en lo colectivo, en la masa, que pueda niño no atina a hacer otra cosa que mudarla en
como fenómeno de masa, en esa conjunción encontrar explicación desde las categorías con angustia”. Y continúa: “La angustia del niño no se
siniestra entre civilización y barbarie (Freud dirá que comprendemos lo relativo al psiquismo indi- calma a la vista de otro cualquiera del ‘rebaño’; al
que la masa potencia lo peor del ser humano pero vidual? Freud dará a esto una respuesta afirmati- contrario: es provocada únicamente por la llegada
también, en ocasiones, lo mejor del mismo), va toda vez que explica algunos fenómenos de la de uno de estos ‘extraños’”; e infiere de esta expe-
Freud comienza su análisis de las masas remitién- masa relacionándolos y poniéndolos en serie con riencia que ella desmentiría la existencia de tal
dose al trabajo de Le Bon “Psychologie des foules” acontecimientos que hacen a la más absoluta sin- pulsión gregaria primaria e indescomponible. Ya
de 1895, trabajo que analizará detalladamente. gularidad como el enamoramiento, la sugestión o que si esta pulsión tuviera existencia innata ¿por
la hipnosis. qué el niño se angustiaría ante la presencia de
No es el único autor al que hace referencia; otro ser humano? Lo definitorio en la experiencia
citará algunos psicoanalistas contemporáneos a Otro aspecto caracteriza a la masa y Freud lo es si se trata de la presencia de una persona cono-
él así como a estudiosos del fenómeno desde plantea de entrada. cida para el niño o al contrario, de una que le es
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por completo desconocida. Una vez más vemos a deja de hacer mención, aunque brevemente y un por una idea, una comunidad ideológica, una
un Freud que no se contenta con especulaciones poco como al pasar, a lo que es del interés princi- meta). Aquí entran a jugar de manera sustancial
sino que gracias a su formación científica basa sus pal del jurista. las identificaciones, a las que Freud otorga un
argumentos en experiencias concretas. “Aun relacionándose con la descripción de Le lugar eminente, dado que ellas son otros tantos
Hacemos nuestra una pregunta de Erik Porge Bon del alma de las masas, Freud no cae de nin- mecanismos de ligazón afectiva.
que reza como sigue: “¿Se trata verdaderamente guna manera en el error de esa hipóstasis. Con
de algo que hay que considerar como una pulsión granperspicacia niega desde el principio de sus En la masa, en la que nos encontramos con
social o bien designa lo social en la pulsión, lo investigaciones la oposición entre psicología pulsiones de amor que, sin actuarde manera
colectivo en lo individual?” individual y psicología-social y aclara que la opo- menos enérgica, están desviadas de sus metas
sición entreactos psíquicos sociales y no sociales originales (y aquí Freud apela a lo que llama
Para Freud la oposición no se sitúa entre lo (‘narcisistas’ o ‘autistas’, es decir no referidos a “grados de enamoramiento”, desviados, aunque
individual y lo social sino mas bien entre lo social otro) pertenece ‘absolutamente al terreno de la en menor medida, también de las metas prime-
y lo narcisista. Situada a su vez en el interior de la psicología individual’”. Con estas palabras Kelsen ras, con la expectativa de encontrar en ellos rela-
psicología individual. reconoce el valor y el avance que implican las ciones transferibles a los lazos interiores de las
hipótesis freudianas respecto a todo lo producido masas), se darían identificaciones de dos órde-
Le Bon se pregunta por aquello que caracteri- en lo relativo al fenómeno de las masas hasta ese nes: por un lado, entre los individuos que la con-
za la masa, lo que la define como tal. Se trataría momento. forman se constituye una relación mancomuna-
de considerar que, en ella, el individuo presenta Y sigue Kelsen: “Pero incluso desde otro punto da en términos de que todos se identifican entre
una “reacción alterada”. “… una masa los dota” (a de vista, las investigaciones de Freud representan sí en su yo (lo que corresponde a su yo ideal);
los individuos que la componen, por más diver- un progreso decisivo respecto de Le Bon. Este relación que se vería intensificada por el hecho
sos o semejantes que puedan ser sus modos de último se contenta en el fondo con describir una de que, por otro lado, cada uno de ellos ha puesto
vida, sus ocupaciones, su carácter o inteligencia) forma psicológica, pero lo que intenta explicar al mismo conductor en el lugar de su Ideal del yo.
… “de una especie de alma colectiva en virtud de mediante la hipótesis de un ‘alma colectiva’ es (Conceptos, el de yo ideal e Ideal del yo, que
la cual sienten, piensan y actúan de manera ente- dejado de lado. Freud, en cambio, va al fondo del Freud ya había concebido en su trabajo sobre el
ramente distinta de como sentiría, pensaría y problema cuando, partiendo del planteo de Le narcisismo así como en su caracterización del
actuaría cada uno de ellos en forma aislada.” Bon de la unidad de los individuos unidos en la duelo y la melancolía pero que no se encuentran
Freud, a partir de allí, intentará una explicación masa” ... “… formula la pregunta descuidada por bien diferenciados en el texto freudiano. Es Lacan
de esto específico de la formación de masa. Para este: Si los hombres en una masa están ligados quien arroja cierta luz en el camino de distin-
de seguido plantear que, si los individuos en la formando una unidad, es que debe haber algo guirlos.)
masa están ligados de manera que constituyen que los liga entre sí y este medio de conexión
una unidad, debe haber algo que los una. Y este podría ser justamente lo que caracteriza a la Así Freud concluye: “Una masa primaria de
medio de unión podría ser justamente lo carac- masa.” (nuevamente el destacado es mío) esta índole es una multitud de individuos que han
terístico de la masa. (las negritas son mías). Este puesto un objeto, uno y el mismo, en el lugar de su
planteo sencillo es el punto pivote a partir del Adentrémonos en esto dos veces resaltado por ideal del yo, a consecuencia de lo cual se han iden-
cual se ordenará lo que Freud aportará de nuevo, mí. Si bien seguramente conocido por los lecto- tificado entre sí en su yo.”
que brindará nueva luz sobre el fenómeno. Así res, no es ocioso referirse a la respuesta que Freud
diciendo Freud sortea el escollo que significa, encuentra para esta pregunta fundamental. Ya Lacan distingue estas dos formas de identifi-
para el pensamiento, la idea de un alma colectiva, que desde allí habremos de precisar, con Lacan, cación de esta manera: la constitución del yo
como planteara Le Bon. Lo que le valdrá los elo- maneras más actuales, diferentes, de pensar el ideal pertenecería al registro de lo imaginario en
gios de Hans Kelsen, considerado el jurista más agrupamiento de los seres hablantes. tanto el Ideal del yo es de textura predominante-
importante del siglo XX, quien en su escrito “El mente simbólica. Que el yo ideal pertenezca al
concepto de Estado y la psicología social. Con Freud analiza el fenómeno de masa con su registro de lo imaginario permite explicar
especial referencia a la teoría de las masas de teoría de la libido. Concluyendo que ese algo que muchos de los fenómenos que caracterizan a la
Freud” puntualiza el avance que significó la apro- liga a los hombres en la masa es del orden de un masa. Freud es bastante exhaustivo en la descrip-
ximación freudiana al fenómeno respecto de la vínculo erótico. “… el ‘Eros’ del filósofo Platón se ción de dichos fenómenos. Mencionaré los que
sociología y la psicología social de la época en la corresponde totalmente con la fuerza amorosa me parecen mas significativos: en primer lugar, el
medida en que Freud no cae en los vicios propios (Liebeskraft), la libido del psicoanálisis…” dice hecho de ser la masa anónima e irresponsable (lo
de estas disciplinas que son considerar los fenó- afirmándose en el filósofo griego en el sostén de que ameritaría un trabajo sobre las relaciones
menos sociales según el modelo de causalidad de una concepción ampliada del amor y la sexuali- entre nombre y responsabilidad habida cuenta de
las ciencias naturales y que llevan a estos, según dad que abarca formas que resultan muy alejadas que Lacan nos enseña que el neurótico es un “sin
Kelsen, a hipostasiar la masa en un cuerpo, como de la primigenia unión de los sexos a las que una nombre”); en segundo lugar, que la masa es
si fuera un nuevo individuo, que poseería nuevas concepción más restringida atribuiría el sentido influible y crédula, no conociendo la duda ni la
propiedades. La idea de un alma colectiva res- exclusivo de las pulsiones sexuales. Estas adoptan incerteza y aferrada a ilusiones más que a verda-
pondería a este tipo de modelo naturalista. formas multiformes hasta llegar a incluir fenó- des confirmadas, según el modelo de la idealiza-
menos muy alejados de su significación original. ción propia de la manía y de la fiesta; por último,
Es cierto que el trabajo de Kelsen, como su A partir de esto, Freud precisará qué tipo de vín- el hecho de que cuando la estructura libidinosa
título lo indica, se centra en su interés por la culo erótico sería este que caracteriza a la masa, de la masa se afloja aparece la angustia pánica, un
cuestión del Estado, que él entiende no puede insistiendo en el hecho de que sería justamente
comprender-se con categorías psicológicas o psi- este tipo de vínculo lo que daría la razón del
cológico-sociales sino mas bien con lo que hace fenómeno más notable de estas formaciones que Atención
al orden de lo jurídico, (“… la unidad presupues- es “el incremento de la afectividad que provoca
psicológica
ta del Estado tiene un carácter abiertamente en cada individuo.” Y entonces diferencia dos
extra-psicológico y como se comprueba siempre, tipos de vínculos que se darían en la masa: uno, online
jurídico”) es clarísimo también que Kelsen el que liga a los miembros entre sí, otro, aquel
encuentra en Freud elementos de importancia en que los individuos establecen con el conductor Psicólogos UBA
Buenos Aires - Argentina
lo atinente a esta cuestión. Del mismo modo, de la masa, habida cuenta que Freud considera de
aunque Freud no se ocupa primordialmente del extrema importancia la figura del conductor
Whatsapp:
Estado sino de las dos formaciones de masas que (que no necesariamente se encarnaría en una
elige para tratar el tema, la Iglesia y el Ejército, no persona, sino que bien podría estar representado +54 9 11 3049 1305
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sentimiento de horror que lleva a Freud a consi- de análisis con criterios muy alejados de la idea fusión. De donde se podrá hacer una apuesta por
derar el carácter ominoso y compulsivo de la de que este consistiría en una identificación al otra clínica de lo colectivo.
misma. Pánico que podemos poner en corres- analista.)
pondencia con, para lo individual, las experien- No parece haber salida a los efectos masifi- Parece plausible articular esto último con lo
cias de cuerpo fragmentado toda vez que la ima- cantes (sea en términos de la masa de muchos, que muchos pensadores actuales de la filosofía
gen especular vacila. sea en términos de la masa de dos, como la hip- política nombran como comunidad. Elegimos,
nosis, o aun la transferencia ahí donde se revela entre ellos, a Roberto Espósito quien en su texto
Con respecto al conductor, Freud articula su como sugestión) con la sola consideración de las “Communitas” nos propone pensar la comuni-
figura con aquella del padre primordial, de la dimensiones imaginaria y simbólica. Es necesario dad más allá de lo ya dado en común, sea esta la
horda primitiva, según el modelo de Tótem y considerar otra dimensión, la de lo real, y es lo copertenencia por la raza, la sangre, o la tierra.
tabú. No acordamos con Freud en este punto, que Lacan aporta con su invención del objeto a, Espósito recoge la etimología del término latino
dado que habría que establecer ciertas distincio- que es función de falta, o mejor aun, de pérdida. communitas hasta encontrar que munus, en una
nes entre la figura del líder y el papel otorgado a Y que afecta al cuerpo allí donde el objeto a arti- de sus acepciones, remite no solo a deber sino a
este concepto de padre primordial en el conjunto cula un goce, un orden de satisfacción corporal don. Y mas precisamente, al don que se da, no al
de la teorización psicoanalítica. (No me es posi- en el que se anudan los padecimientos y los sín- que se recibe. Por lo que munus no es propiedad
ble, en esta ocasión, desarrollar este punto tal tomas, tanto desde unan perspectiva individual o pertenencia que se comparte sino deuda, pren-
como él lo merecería.) como en un sentido mas extensivo que nombra- da, don-a-dar. Y por ende, ya es falta, algo de lo
Privilegiaré, en cambio, un aporte que debe- mos, con Freud, malestar en la cultura. que se carece pero que sin embargo es lo que nos
mos a Lacan respecto de las relaciones entre yo e mantiene juntos.
Ideal del yo que permite pensar otras posibles Lacan, al final del Seminario sobre los con-
estructuras de agrupamiento entre individuos, ceptos fundamentales del psicoanálisis, recoge el Entonces, en una comunidad, se trataría de
diferentes a la masa. esquema que Freud presentara en Psicología de un conjunto de personas a las que une no “un
las masas…, esquema que ya supone un orden más” sino “un menos”, algo que hace falta.
Si bien destacamos el hecho de que el Ideal del de escritura, y lo eleva a algoritmo, a escritura
yo pertenece al registro de lo Simbólico, en tanto operatoria que se presta a cálculo, haciendo Se tratará de un mantenerse juntos que vaya
se asienta en el segundo tipo de identificación, jugar en él la noción de perspectiva. ¿Dónde más allá de las identificaciones o, si algo del
aquella, parcial, a un rasgo, el einziger Zug, que ubica Lacan al objeto a en el esquema freudiano, orden de la identificación está en juego, será una
Lacan lee como rasgo unario, S1, y que, en tanto en el de los objetos interiores, o en el lugar del identificación a la falta. Tarea nunca suficiente-
tal tiene la función de estructurar al sujeto, por el objeto exterior? mente asegurada.
lado del conductor, del líder, lleva indefectible-
mente a la formación de masa. (En lo que atañe a Pues bien, lo ubica en los dos lugares, y Bibliografía
lo específico del tratamiento psicoanalítico se haciendo esto, da sentido a la noción de distancia
relaciona con la posición de muchos analistas, (que no debe entenderse en sentido geométrico, Canetti, Elías: Masa y poder, Madrid, Alianza Editorial, 2013
posición que Lacan ha criticado fuertemente, en o sea métrico) a mantener entre I (Ideal del yo) y Esposito, Roberto: Communitas. Origen y destino de la comu-
cuanto a considerar el fin de análisis en función a, requerida para la efectuación de la operación nidad, Buenos Aires, Amorrortu, 2003
de la identificación del analizante a los ideales del analítica. Distancia es un término topológico y Freud, Sigmund: “Psicología de las masas y análisis del yo” en
analista, a los emblemas que este portaría. Lo que en este caso mide la no común medida entre el Obras Completas, Volumen18, Buenos Aires, Amorrortu,
lleva a interrogarse sobre los efectos de masa en Ideal y el objeto causa del deseo (el a). 1976
el interior de la comunidad analítica, efectos que Esto subvierte la relación individual/colectivo Kelsen, Hans: “El concepto de Estado y la psicología social.
de continuo acechan más allá de que en la actua- referenciándose en la división del sujeto por a y Con especial referencia a la teoría de las masas de Freud” en
lidad nuestras instituciones y Escuelas se organi- su inconmensurabilidad a la unidad. Se tratará, Conjetural, Revista Psicoanalítica, Nero 13, Buenos Aires,
cen según dispositivos que intentan sortear este de aquí en mas, de una inserción del sujeto en lo 1987
obstáculo y mas allá, aun, de que pensemos el fin colectivo según una relación que no sea la de la Lacan, Jacques: Los cuatro conceptos fundamentales del psico-
análisis, Barcelona, Barral, 1977
Porge, Erik: Transmitir la clínica psicoanalítica, Buenos Aires,
Nueva Visión, 2007
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“Psicología de
E
n esta obra de 1921, Psicología de referentes actuales no disyuntivos? Tomar en cuenta
las masas y análisis del yo, S. Freud la mencionada simultaneidad amplía los márgenes
abre y recorre distintas e impres- disciplinarios y diversifica las prácticas psicoanalíticas.
cindibles temáticas, también suje- Operar y teorizar acerca de los lazos deja de ser algo
tas a revisiones en estos procesos reservado a la sociología casi con exclusividad. A la
las masas y de actualización del psicoanálisis que van mante-
niendo su vigencia en el contexto del siglo XXI.
vez, habilita pensar que, en cada situación clínica,
donde el paciente sea otro o más de un otro, se entre-
Entre ellas, las consideraciones psicopatológicas lazan inseparables la subjetividad -corporalidad y
en relación con la homosexualidad; la centralidad operatorias del psiquismo-, los otros y el mundo,

análisis del del Complejo de Edipo; el énfasis consiguiente en


las identificaciones edípicas, solo aptas para admitir
sustituciones; el debate sobre la relación sujeto-
constituyendo material clínico.
Por otra parte, y para destacar la multiplicidad
de abordajes clínicos, y otros más allá de la clínica,
grupo-sociedad; encuentros y confrontaciones que un psicoanálisis revisitado y complejizado pro-

yo”: cien años entre masa e individualidad, etc.


Dentro de este amplio y riquísimo artículo freu-
diano, elijo hacer aquí algunas reflexiones en rela-
mueve, vale aquí recordar algunas palabras de Fer-
nando Ulloa:
“Yo hablo de mi condición no de “ser” psicoana-
ción con la perspectiva del otro y lo social en lista, sino de la posibilidad de “estar” psicoanalista de
psicoanálisis, interés que me es propio, y me ha lle- acuerdo a lo que demande la situación. Pero dejé de

después vado a trabajar en desarrollos teóricos también li-


gados a las prácticas en los dispositivos analíticos
vinculares; en mi caso, la clínica de familias y pare-
ser un psicoanalista sólo en el consultorio. Si el oficio
fuera sólo la puesta a punto de un dispositivo legí-
timo, diván-sillón, creo que su alcance quedaría re-
jas. Tales desarrollos, insertos en un pensamiento ducido…… Lo que hago con la numerosidad social
vincular y complejo en psicoanálisis, fueron y van forma parte de mi “estar” psicoanalista.” (Entrevista
María Cristina Rojas produciéndose al compás de cambios sociocultura- con F. Ulloa, Topía, 2006)
les vastos y vertiginosos, y de la variación de refe- Las ideas de la modernidad positivista acerca de
rentes epistemológicos y filosóficos predominantes. las conexiones entre sujeto, otros y mundo social, po-
dría graficarse con tres círculos concéntricos. Si situa-
A partir del texto freudiano mos en el centro al sujeto, tendremos, rodeándolo, en
“La historia tiene que ser reescrita en cada el círculo siguiente, los vínculos -familias, grupos, ins-
generación porque, aunque el pasado no cambia, tituciones, distintas pertenencias-, y por fuera, en el
el presente sí lo hace; cada generación se hace nuevas tercer círculo, un “macrocontexto”, el mundo socio-
preguntas sobre el pasado y encuentra nuevas cultural, entorno de todo el diseño. De tal modo, cada
áreas de sintonía conforme vuelve a vivir diferentes uno de estos círculos es exterior respecto de los otros.
aspectos de la experiencia de sus predecesores.” Desde este paradigma, la relación entre el sujeto /
(C. Hill) otro/ sociedad solo podía pensarse como interacción
de entidades preconformadas.
Claro está, como el historiador Cristopher Hill Las categorías “psiquismo adentro”, “vínculo
(Hill, C, 1983) señala, parto de mi singular lectura, afuera” y trama social “en torno de” se han transfor-
siglo XXI, del texto del fundador del psicoanálisis, pu- mado y el psiquismo no se encierra en la interioridad.
blicado un siglo atrás. Lo leo con mis anteojos cogni- También el inconciente deviene abierto y siempre
tivos actuales, con otros referentes históricos y sociales productivo en actualidad. De los círculos concéntricos
que los de entonces y a partir de allí, otras preguntas pasamos a pensar esto con la metáfora de las tramas
y concepciones ¿No es acaso que cada lector, además, o el rizoma. Redes donde las distintas dimensiones se
va creando un libro en diálogo con el autor? Enorme producen al mismo tiempo, no hay una sin otra; di-
osadía dialogar con Freud, el autor/ creador que, junto ferenciables y no separables.
a otros, contribuyó a un cambio de época. Desde la Las perspectivas vinculares cuestionan el indivi-
sencillez de este pequeño lugar, el pensar de cada cual, dualismo epocal, ya desde que señalaran que el su-
en este instante diferente y efímero de la historia, jeto es siempre sujeto-con-otros. Si hablar de
compartiendo el placer de abrir cuestiones e ir al en- sexualidad en la era victoriana, de transferencia en
cuentro de respuestas menudas e inciertas, en las apa- el positivismo, de inconciente en la era de la razón,
sionantes travesías que el psicoanálisis nos habilita. constituyó la revolución freudiana, que aportó cam-
Señala Freud al comienzo de su escrito, “…la bios al espíritu de época, un pensamiento vincular
psicología individual es simultáneamente psicolo- y complejo deviene revulsivo hoy, cuando, además,
gía social” (Freud, 1976, tomo XVIII) Esta idea, que el individualismo y otras condiciones propias del
pretendo destacar, configura uno de los hallazgos mercado neoliberal conllevan cierta fragilidad de
del texto. los lazos, que parecen a veces diluirse, por ejemplo
Mucho después, con paradigmas de mayor actua- en su dimensión de solidaridad, en los cuidados o
lidad, Kaës enunciaría la simultaneidad de produc- en el encuentro íntimo con el otro. Reitero enton-
ción del sujeto del inconsciente y del sujeto del grupo ces, resulta potente y transformador aquello que se
(Kaës, 1993). Y podemos aun complejizar este desa- contrapone y diferencia de las proposiciones epo-
rrollo, y enunciar: la subjetividad es social, es vincular, cales, en particular cuando estas devienen forzosas
es histórica. Se construye en su pertenencia a distintos y homogeneizantes, obstaculizando los procesa-
vínculos, grupos, instituciones, nunca en soledad ¿Es mientos de apropiación y elaboración singulares.
adecuado entonces reservar la designación de “escri- Estas perspectivas también reformulan la situa-
tos sociales” para algunos textos freudianos, como este ción clínica denominada “individual”; esta deviene,
que hoy revisitamos? Al seguir utilizando tal nomi- a su vez, una peculiar situación vincular cuando el
nación ¿No colocamos en disyunción lo social y lo in- analista es pensado como sujeto, no solamente ob-
dividual, contrariando el señalamiento freudiano jeto o pura pantalla proyectiva, reflejo del único su-
mismo: “toda psicología es social”, y desconociendo jeto de la sesión “a solas”, ideas que fueran acordes
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con los requerimientos de objetividad propios del nes actuales acerca de la presencia de lo colectivo en excepto cuando algún lazo deviene núcleo de per-
pensamiento positivista. Repensar en esta línea la cada quien: distintas dimensiones del común se en- tenencia global y emblema exclusivo de identidad.
relación analítica conlleva transformaciones en los traman en cada subjetividad. Esta forma de pertenecer ejerce violencia sobre los
modos de considerar la transferencia y reformula la En la vasta obra freudiana otros textos refieren participantes, en tanto diluye singularidades y
posición y función del analista. la cuestión del otro, solo recordaré aquí un párrafo exime del pensamiento y la decisión singular.
que, desde mi punto de vista, refuerza el valor de los En Psicología de las masas y análisis del yo,
El otro dispositivos vinculares, aquellos que Kaës designó Freud se aproxima a las relaciones entre los hu-
como operaciones clínicas con “más de un otro”. manos y señala que intentará representarse cómo
En su búsqueda centrada en el psiquismo in- En El malestar en la cultura, de 1930, Freud al se comportan los hombres mutuamente desde el
dividual y a pesar de su enfoque, Freud se encuen- considerar el sufrimiento, proponía, entre otras punto de vista afectivo.
tra en su camino con el otro. Y dice “En la vida condiciones, los vínculos con otros: “Desde tres Analiza, tomándolo de Schopenhauer, el dilema
anímica del individuo el otro cuenta con total re- lados amenaza el sufrimiento: desde el cuerpo del erizo, parábola que el filósofo construyó para
gularidad como modelo, objeto, auxiliar o ene- propio, que, destinado a la ruina y la disolución, aludir justamente a las dificultades de las relaciones
migo.” Es esta afirmación la que le permite no puede prescindir del dolor y la angustia como humanas; parábola que aquí resumo. Hacía frío, los
concluir dicho párrafo señalando que la psicología señales de alarma; desde el mundo exterior, que erizos se apretaron para darse calor, pero se hirie-
individual es al mismo tiempo social, otro pensa- puede abatir sus furias sobre nosotros con fuerzas ron con sus púas. Así repetidamente, hasta que en-
miento sin duda de avanzada en su tiempo. hiperpotentes, despiadadas, destructoras; por fin, contraron una distancia adecuada, que abrigaba y
Resalto “al mismo tiempo” en su escritura, ya desde los vínculos con otros seres humanos. Al pa- no causaba dolor.
que esta frase elimina oposiciones binarias, decer que viene de esta fuente lo sentimos tal vez A medida que Freud reflexiona acerca del
dando lugar a conjunciones; de tal modo, Freud más doloroso que cualquier otro.” (Freud, S., tema, se encuentra primero con el odio y la agre-
exhibe la complejidad de su pensamiento, el más 1976, tomo XXI) sividad, pero a la vez con los enlaces libidinales. Y
allá de la simplicidad positivista, como lo hace, En su especificidad, precisamente, los disposi- concluirá también que el egoísmo humano en-
entre otras, en la formulación de las series com- tivos vinculares constituyen vías de acceso a ese cuentra su límite en el amor de los otros.
plementarias que operan en la etiología de las padecer “tal vez más doloroso que cualquier otro”. Sobre esto, diría desde mí y desde acá, que al pen-
neurosis. Si bien como he señalado antes y destaco nueva- sar en el “entre”, el lazo, y no en cada cual, se aproxima
Por mi parte, desde el punto de vista que estoy mente, rotas las antiguas fronteras entre “interio- a lo que hoy formulamos como distintas dimensiones
desarrollando, situándome en un psicoanálisis vin- ridad” y “exterioridad”, en cada dispositivo se del vínculo, en las que él tiende a destacar la ambiva-
cular y en vías de complejización, la constitución albergan, entrelazadas e indisociables, las tres di- lencia en los vínculos de mayor proximidad.
subjetiva queda situada en el campo social e inter- mensiones que Freud abarca en su texto: cuerpo,
subjetivo; los psiquismos se construyen en los en- vínculo, mundo. Yo, nosotros y los otros
cuentros entre unos y otros. Y pensamos el otro en “Hay un hilo que va desde mi pecho al de P.,
tanto sujeto –alter y ajeno- además de su conside- Producción social de subjetividad del suyo al pecho de ese mirlo, del mirlo a la copa
ración como objeto de deseo o de la pulsión, o frag- del manzano y desde ahí a tantos cuerpos queri-
mento corporal incluido en el goce; más allá de la La perspectiva freudiana en relación con la dos, y tantos otros desconocidos. Creo que mi
representación y de la pura función simbólica. Sub- constitución del psiquismo, como de las neurosis, cuerpo ya no termina donde termino yo. O que
jetividades encarnadas, que se van produciendo en a través de la concepción de distintas series com- “yo”, tal vez, no era exactamente lo que era.”
el hacer con los otros y el mundo; siempre entrela- plementarias, que actúan en simultaneidad, se ale- (A. Trabucco Zerán)
zadas: no hay uno sin otro. Vamos siendo en grupos, jaba de un pensamiento simple y monocausal
no hay proceso de humanización alguno por fuera propio de la era positivista. No obstante, durante El capitalismo moderno se acentúa en nuestra
del vínculo. Ni vínculo sin subjetividad. No hay uno años predominó en distintas líneas psicoanalíticas actualidad, con la vigencia de un neoliberalismo
antes que otro y luego un encuentro, ya que sujeto, la tendencia a la focalización en las primeras ex- mercantil que antepone un individuo sacralizado al
otro y sociedad se producen y emergen en simulta- periencias infantiles como omniexplicativas. Ello otro y al nosotros, y condena a la masa y los con-
neidad, como ya mencioné. se conectaba, y se conecta, con una concepción es- juntos cuando en lugar de obediencia y aplasta-
Estas elaboraciones planteadas un siglo des- trictamente familiarista acerca de la conformación miento crítico puedan dar ocasión a la gestión de
pués, siglo, por lo demás, de cambios profundos y subjetiva, que también puede desprenderse de dis- modos de vida y pensamiento diferenciados de los
veloces, no requieren formular un instinto social tintos textos freudianos. formatos homogeneizantes.
conformado en la familia, como Freud enunciara Hoy contamos, especialmente a partir de con- Quisiera para finalizar poner a trabajar en el
en sus reflexiones sobre el tema. cepciones filosóficas que así la habilitaron, con la contexto actual algunos de los pensamientos a los
Por lo demás, vale agregar, devenir autónomo, idea de producción social de subjetividad. Esto es, el que Freud, según estos, mis iniciales y breves co-
desde las concepciones que estoy tomando como re- psiquismo no se construye exclusivamente en el seno mentarios, se aproximara en el texto. Y nuestro con-
ferentes, supone la interdependencia, no la indepen- de la familia, aunque esta sea, por lo general, el texto está marcado, en este año 2021, por la
dencia absoluta que prescinde de otros. Se trata de grupo de pertenencia privilegiado en los primeros pandemia del virus Covid 19, iniciada más de un
una autonomía ligada que he venido trabajando si- tiempos de la vida. El psiquismo se va constituyendo año atrás. Durante la misma, se pone intensamente
guiendo, entre otros, a Winnicott en su concepción - se trata de un “ir siendo”- en distintos y múltiples de manifiesto la oposición individualismo vs cui-
acerca de la capacidad para estar a solas: estar solo, grupos de pertenencia, es decir, en diferentes dispo- dado del otro: corresponden a dos lógicas diferen-
con otro. (Rojas, M.C., 2007) No se trata de la ide- sitivos sociales de producción de subjetividad. De tal ciadas, que recorren distintos senderos y producen
alizada libertad sin otros que pregonara la moder- modo, ideas e intervenciones desbordan la configu- efectos diferenciales.
nidad y se intensificara en nuestros días. Se trata, en ración edípica, desplegándose en otras dimensiones Dicho de otro modo, vivir en pandemia nos
cambio, de ir siendo-con- otros, en diferencia. del territorio singular, más allá de “la pequeña fami- pone a prueba en nuestra posibilidad de pensarnos
En relación con la producción intelectual, Freud lia de uno” (Deleuze, Guattari, 2013) como individuos, separados de los demás, e in di-
parece inicialmente sostener una mirada individua- En los otros grupos de pertenencia y redes so- ferentes, o como integrantes diferenciados pero in-
lista, ya que, dice, la misma solo es posible en el in- ciales, como en la familia, distintas operaciones separables de un nosotros, un común, un colectivo.
dividuo aislado, el que trabaja en soledad. Sin hacen al sostén y las regulaciones y contribuyen a Cuando reina el individualismo, el cuidado re-
embargo, agrega: “Por otra parte, no se sabe cuánto la conformación subjetiva. cíproco entre los miembros de un común tiende
deben el pensador y el creador literario a la masa Claro está, las ineludibles pertenencias del sujeto a transformarse en un “sálvese quien pueda” que
dentro de la cual viven, acaso no hagan sino consu- a lazos presentan también sus paradojas. Se trata de desfavorece encontrar los modos de habitar la
mar un trabajo anímico realizado simultáneamente pertenecer para ser y a veces, para no ser. Pertenecer pandemia y el después.
por los demás.” Incluyo este comentario, desde mi a vínculos construye y sostiene de forma enrique- La idea de cuidado es netamente vincular, dife-
lectura actual, en la genealogía de las consideracio- cedora a un sujeto recíprocamente transformador, renciada de la ficticia libertad solipsista que pretende
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que es posible prescindir del otro. La ilusión indivi- dice: “Me he enfermado otras veces…Esto, sin em- Bibliografía
dualista conduce al “uno u otro”, o el uno “sobre”, no bargo, es radicalmente distinto. La experiencia, su-
“con”, el otro. Es decir, a los juegos de la dominación. puestamente individual, no lo es. Es muy distinto Hill, C: El mundo trastornado. El ideario popular extremista
El cuidar/ ser cuidado se produce, en cambio, de enfermar sola que en medio de una pandemia. Y re- en la Revolución Inglesa del siglo XVII, Madrid, Siglo XXI,
modo horizontal y recíproco: solo nos cuidamos en fiere una cita: “No era mi cuerpo”, escribe Anne Car- 1983, pág. 4
paridad. Si hay asimetría, el cuidado deviene cari- son. “No era el cuerpo de una mujer sino el cuerpo Deleuze, Guattari: El Antiedipo. Capitalismo y esquizofrenia,
dad, es decir, la beneficencia de los poderosos. de todos nosotros.” (Trabucco Zerán, A., 2020) Buenos Aires, Paidós, 2013
Como cantara María Elena Walsh, “primero invento Otro modo de habitar la crisis es el odio, difícil- Freud, S: El malestar en la cultura, Bs As, Amorrortu, 1976,
pobres y enfermos, después regalo el hospital.” mente evitable en momentos como este, que invitan tomo XXI
La pandemia instala gran parte de las vinculacio- a algunos, a veces, a exhibir los aspectos más oscuros Freud, S: Psicología de las masas y análisis del yo, Bs As, Amo-
nes en la virtualidad. Reina por momentos una mar- de lo humano. En relación con esto, Suely Rolnik rrortu,1976, tomo XVIII
cada preocupación acerca de los efectos de la distancia señala que la situación pandemia desestabiliza y da Freud, S: Introducción del narcisismo, Bs As, Amorrortu,
y la conexión virtual en los lazos favorecidas por las lugar a la emergencia de la fragilidad. Y dice, la fra- 1976, tomo XIV
prácticas sanitarias en vigencia. Ahora bien, en nues- gilidad es preciosa y necesaria, porque emite una Kaës, R.: El grupo y el sujeto del grupo, Buenos Aires, Amo-
tro mundo neoliberal, las relaciones con los otros señal de alarma vital: cada cual, su deseo, es convo- rrortu, 1995
están reguladas por leyes mercantiles: lógica del con- cado a actuar para recuperar algún modo de equi- Matus, S. Rojas, M. C.: Vínculo analítico: más allá de la trans-
sumo y lógica paranoide, entre otras, desde las cuales librio, encontrando, con otros, nuevos modos de ferencia, Revista de Psicoanálisis de las Configuraciones Vin-
el otro es amenazante, rival, competidor o deviene ob- existencia en el presente que a la vez dan lugar a gér- culares, AAPPG, Bs As, 2017
jetalizado: es desde estas regulaciones entonces que se menes de un futuro diferente. (Rolnik, 2020) Rojas, M.C.: Psicoanálisis y pensamiento complejo, Actas Jor-
vienen viendo afectados los vínculos entre humanos, El sujeto se activa, en un campo de relaciones, nada Anual AAPPG, 2005
de los humanos con el planeta y con los otros seres soportando la fragilidad, sintiendo en su cuerpo Rojas, M. C.: Pensar la/s familia/s hoy: estar solo, con otro, en
vivos. La ilusión del Hombre incluye una ficticia cre- singular. Pero si no encuentra esta salida a través Revista Virtual “Psicoanálisis e intersubjetividad”, 2007
encia: soy el centro, soy homosapiens: Yo domino. del común, no ve ninguna salida, entonces busca Rolnik, S: conferencia en Ciclo de Webinar “Pensar en tiempos
Por el contrario, cuando en pandemia me alejo culpables, proyecta en otros sus propios afectos, y turbulentos”, Instituto Universitario del Hospital Italiano,
del otro para cuidarlo y cuidarme, por eso mismo odia. Ese odio se dirige a ciertos grupos sociales, 2020
el otro es mi par y mi amigo. Mi amigo, que se y no otros, y da lugar a un clima social tenso, a Trabucco Zerán, A.: “Me olvidé de todo menos de mi cuerpo”,
aleja para alojarme: eso nos vincula y nos ofrece veces de alta toxicidad. Revista Anfibia, UNSAM, 2020
la mutualidad del apuntalamiento. El individualismo, particularmente en los pode- Ulloa, F. Entrevista con Fernando Ulloa, en Revista Topía, Bs.
Sentirse perteneciente, habitante de un común, es rosos de la tierra que se autocalifican altamente sin- As., 2006
un modo de vivir la crisis. Una escritora chilena, a la gulares y desprecian a las masas anónimas y Viñar, M: El reconocimiento del prójimo. Notas para pensar
que cité en el epígrafe de esta última sección, describe desposeídas, conlleva en los mismos la ilusión de una el odio al extranjero, en “El otro, el extranjero”, Marcelo Viñar
sus vivencias durante el transcurso del COVID, del supervivencia incuestionable. Vanidad pura del ego y otros, Libros del Zorzal, 2003
que enfermó en Inglaterra, junto con su pareja. Ella humano que amenaza a la especie y al planeta mismo.
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Pandemia y Trotta) “Civilización en Transición”, la cual nuclea


gran parte de los desarrollos junguianos en relación
al análisis social.
cripto potencialmente en la psique, (no perceptible),
y el arquetipo actualizado, (perceptible), que ha en-
trado en el campo de la conciencia y que se presenta
Luego de presentar algunos conceptos básicos como imagen arquetípica y sobre todo como proceso
serán aplicados al análisis de los fenómenos de masas arquetípico pues el arquetipo no tiene un modo está-

epidemia en la actualidad.

Inconsciente personal y colectivo


tico de manifestarse, sino que esencialmente posee
una dimensión dinámica, es un proceso como, por
ejemplo, el que rige el devenir de la consciencia a lo
largo del desarrollo vital. Jung insiste en la idea de ar-

psíquica. En la teoría junguiana la psique se encuentra es-


tratificada (Progroff, 1967), la cual a nivel superficial
presenta la Conciencia (la cual contiene las actitudes
quetipo como proceso, como energía que genera ac-
ción, una conducta, con un planteamiento inicial, un
desarrollo y un desenlace.” (p. 18)
con las que el individuo hace frente al ámbito ex- Jung advierte ciertas condiciones que le llevan a
terno), debajo de ésta el Inconsciente Personal, y en postular las imágenes arquetípicas como representa-

Un abordaje la base de la estructura el Inconsciente Colectivo.


El Inconsciente Personal es para la psicología ana-
das en el contenido de la mitología, la religión y los
ismos (Jung, 1970). Sostiene el autor que estas ideas
lítica el resultado de la interacción entre el incons- colectivas están íntimamente vinculadas a la concep-
ciente colectivo y la sociedad. Este inconsciente es ción o noción del mundo de siglos o milenios preté-

desde la mucho más amplio que el freudiano, pues no con-


tiene sólo lo reprimido sino además lo que no se
piensa, lo olvidado, lo subliminal, lo presentido, etc.
ritos, estas imágenes nos influyen por la atmósfera
misma que respiramos. (Jung, 2013).
De lo inconsciente surgen efectos determinantes
Como se mencionó, las unidades funcionales del in- que aseguran en todo individuo la similitud de la ex-
consciente personal son los complejos. periencia y de la creación imaginativa. Como prueba
interpretación “los contenidos de lo inconsciente personal son en
lo fundamental los llamados complejos de carga afec-
de este hecho Jung recurre a los temas mitológicos.
“La imagen primaria, que en otros lugares he de-
tiva que forman parte de la vida anímica.” (Jung, signado como” arquetipo”, es siempre colectiva, es decir,
1954, p. 10). siempre común a pueblos enteros o por lo menos a épo-

junguiana Según Jung, la capa superficial de lo inconsciente


personal descansa sobre otra más profunda e innata
a la que llama Inconsciente Colectivo (Jung, 1970).
cas determinadas. Probablemente los motivos mitológi-
cos cardinales son comunes a todas las razas y a todos
los tiempos. Así he podido comprobar una serie de mo-
Recurre al término “colectivo” porque este incons- tivos de la mitología griega en sueños y fantasías (...)”
ciente no es de naturaleza individual sino general, es (Jung, 2013, pág. 246).
Santiago J. Torres decir, a diferencia de la psique personal, tiene conte-
nidos y formas de comportamiento que son iguales Tiempos de pandemia
en todo lugar y en todos los individuos. Es idéntico
en todos los hombres y por eso constituye una base Para el mismo Freud fue fundamental el hallazgo
psíquica de naturaleza supra personal que se da en de que muchos de los momentos traumáticos infan-
cada individuo (Jung, 1970). tiles relatados por sus pacientes podían no haber su-
El autor dice al respecto: cedido nunca, pero que la construcción mental que
“[…] lo inconsciente, como el conjunto de todos los permanecía como “recuerdo” (interpretación) o sen-
arquetipos, es la expresión de toda experiencia humana sación en ellos era suficientemente efectiva y compleja
desde sus más oscuros inicios; no se trata de una expre- como para generar una neurosis. Jung fue más lejos
sión muerta (...), sino de sistemas vivos de reacción y aún y propuso que la efectividad y el realismo de las
“El mundo de hoy pende de un delgado hilo, y ese disposición que, por medios invisibles y por lo tanto más imágenes mentales era la base misma del mundo, afir-
hilo es la psique del hombre”. eficaces, determinan la vida individual. (...)” mando que “la psique crea la realidad día a día me-
“Este es un momento sumamente peligroso y nos (Jung,1931,pp.159). diante la imaginación” (Jung, 1931)
enfrentamos a un problema jamás conocido en la En este sentido todas las manifestaciones de la En tanto entendamos que la realidad es siempre
historia consciente del hombre. No se puede vida, en tanto sean de naturaleza típica y se presenten realidad psíquica y que por consecuencia puede ser
comparar con los primeros tiempos del en el general-humano, se pueden considerar que des- modificada por sujetos o colectivos de estos, podre-
cristianismo, ya que el movimiento no provino de cansan sobre bases arquetípicas (Jacobi, 1976). mos comenzar a notar la importancia de Jung en la
la sangre, sino que vino desde arriba, una luz que Es decir, para Jung el núcleo y el contenido de lo comprensión de los fenómenos de época.
brilló progresivamente. Esto no es una luz, sino inconsciente colectivo están constituidos por arque- La sociedad argentina es un doble ejemplo pola-
una oscuridad, los poderes de las tinieblas tipos, o más precisamente, por imágenes arquetípicas rizado de esta premisa. Por un lado, de forma preven-
se aproximan.” (Jung, 1970). tiva, asumimos responsablemente la cuarentena más
. ~ C. G. Jung En “Arquetipos e Inconsciente Colectivo”, Jung des- larga del mundo. Disciplinados, allá por abril del
cribe la imagen arquetípica diferenciándola del arque- 2020, las calles estaban desiertas y los casos apenas si
tipo en sí, que constituye una matriz, una pre-forma se contaban por decenas en un país de miles de kiló-

E
stos tiempos de pandemia son una que tan sólo se manifiesta a través de tales imágenes metros. El líder político en tanto líder Chaman ejerció
oportunidad regia de revisitar los primitivas, “imágenes que varían de diversos modos re- un paternalismo arquetípico, al cual estamos predis-
desarrollos generados por el psicó- mitiendo a una forma primordial” (Jung, 1970, pág. puestos inconscientemente en el origen mismo de la
logo suizo Carl. G. Jung en relación 158). política nacional.
a la psicología de las masas, en busca Dice Jung “así como los arquetipos aparecen como Jung planteaba que “Los tal llamados líderes, son
de conceptos que nos permitan ampliar la compren- mitos en la historia de los pueblos, también se encuen- los síntomas inevitables de un movimiento de masas.”
sión sobre este momento crítico en lo social. tran en cada individuo y ejercen su acción más intensa Este líder chaman o personalidad maná es un as-
Jung dedicó mucho esfuerzo en desarrollar una allí donde la conciencia es más débil y donde la fantasía, pecto muy trabajado por Jung. La “Personalidad
teoría en relación a lo Colectivo como parte funda- por lo tanto, puede dominar los datos del mundo exte- Maná” representa una fase arquetípica del proceso de
mental de la comprensión de la psique. En particular rior” (Jung, 1970, págs. 62-63). individuación. No obstante, también entraña el riesgo
centraré el presente artículo en los textos agrupados Scrimieri Martin (2008) sostiene que: inflacionario de asimilar contenidos inconscientes au-
en el volumen 10 de la Obra completa (Editorial “Jung, por tanto, distingue entre el arquetipo ins- tónomos, que eleven al ego de la persona al nivel de
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una fuerza sobrenatural. En palabras del propio sabio ideas románticas evitándoles así las frustraciones (…) Identidad es ante todo una igual incons-
de Bollingen: “La Personalidad Maná es un dominante propias de la confrontación con el Otro y avalando ciente con los objetos. No es ni una equiparación ni
del inconsciente colectivo, el conocido arquetipo del sutilmente la rebelión al Padre. una identificación, sino una igualdad apriorística
hombre poderoso que aparece en forma de héroe, jefe, Ahora esto podemos fácilmente entenderlo en que no ha sido jamás objeto de la consciencia. Ba-
hechicero, curandero, santo, gobernante de hombres y las dinámicas individuales presas de Complejos fá- sándose en la identidad, se prejuzga ingenuamente
espíritus, amigo de Dios”. En su forma corriente, la Per- cilmente delimitables, pero no es tan sencillo enten- que la psicología del prójimo es idéntica a la propia,
sonalidad Maná se tradujo históricamente en la figura der la dinámica subyacente a la colectivización del que todo el mundo estaría animado por los mismos
del chamán, sacerdote o sacerdotisa. En tiempos más fenómeno. motivos, que las cosas que a nosotros nos gustan tie-
recientes y psicologizados, Jung observaba que tam- Para entender esto es imprescindible adentrarnos nen por esta razón que ser también del agrado del
bién los médicos, políticos y/o terapeutas podían lle- en dos conceptos que Jung trabaja en profundidad: prójimo. (Jung, 2013)
gar a encarnar ese mismo poder. Participación Mística y Epidemia Psíquica. Ahora si podemos entender cabalmente los fenó-
Cadenas nacionales con líderes de todo el arco po- Lucian Lévy-Bruhl (1857-1939), filósofo, antropó- menos descriptos en los primeros meses de pande-
lítico sentados juntos como hermanos alrededor del logo, sociólogo francés es el creador del concepto Par- mia. El líder paternalista en su vertiente chamánica
padre con mensajes de cuidados y hasta de cómo de- ticipación mística que luego retomará Jung. (aspecto a detallar más adelante) se suma a la parti-
bíamos tener relaciones sexuales se sucedían día a día, Lévy-Bruhl estuvo centrado en la mentalidad mo- cipación mística y la realidad psíquica cierra sentido
para una sociedad atenta y reconfortada ante la posi- derna, lógica y por lo mismo buscó sus raíces en el colectivo. Todos son una masa uniforme y constelan
ción de niños buenos. Nos felicitaban por nuestro es- pensamiento pre-lógico de los primitivos. La conclu- ese tiempo como una epopeya colectiva que los
fuerzo colectivo y se aplaudía religiosamente a las 21hs sión a la que llegó es que en el caso de pueblos no ci- funde en una masa a la que sienten pertenecer, aun-
a médicos que estaban solos en las guardias de todo el vilizados el conjunto de hábitos mentales que excluyen que sin enemigo real y mientras la cohesión de sen-
país, a la espera de la avalancha que se vendría, del pico el pensamiento abstracto y el razonamiento propia- tido no se fragmentará.
que se vendría y que nunca llegaba, del esfuerzo des- mente dicho parece ser la característica que además se Mas este fenómeno no explica la segunda etapa
comunal que si llegaría, pero no en ese momento. encuentra en numerosas sociedades, no pertenecientes descripta donde a partir de grupos focales se comienza
Allá por el 30 de agosto, participé de una confe- a la cultura occidental. (Lévy-Bruhl, 1985) a expandir una resistencia a la norma y un contra re-
rencia sobre la realidad actual y los escenarios posibles En vez del pensamiento lógico, en estos pueblos y lato cada vez mas expansivo y resistente a las frustra-
desde la mirada junguiana. Planteé que el enamora- personas se da una ley de participación, que sería una ciones que le impone las sucesivas contrastaciones.
miento al líder padre estaba decayendo de su estado forma de mediación entre la identidad y la contradic- Pues para entender este segundo fenómeno,
de éxtasis inicial y que la segunda etapa sería de rebe- ción. Este tipo de mentalidad es pre lógica. Al tener donde el Puber en tanto imagen arquetipal se im-
lión de los hijos contra el padre que se sentiría opresor estas características, su pensamiento se hallaría sujeto pone, debemos recurrir a otro concepto.
en tanto los miedos cederían por las experiencias per- a lo que en la época se denominaba representaciones Una vez que las emociones, tales como el miedo o
sonales que generarían una autosuficiencia ya sin el colectivas. Otra característica que se puede encontrar el enojo alcanzan un cierto tono, dijo Jung, “(…) la
Estado independientemente de la “realidad” que se vi- es que su preocupación se centra por lo inmediata- posibilidad de la razón teniendo algún efecto cesa, y su
viera en ese momento. mente evidente, cuando una causa resulta abstracta o lugar es tomado por los lemas y quiméricas de deseos
Hoy es claro que ese escenario es real. Nueva- desconocida, se explica aludiendo a poderes místicos, fantasiosos. Es decir, resulta en una especie de posesión
mente y de forma polarizada estamos en un nuevo es- es decir en este caso habría que tomar la palabra mís- colectiva que se desarrolla rápidamente en una epide-
cenario extremo. Mientras escribo estas líneas los tico como referencia a lo misterioso, desconocido u mia psíquica.”
números superan los veinte mil casos diarios y los fa- oculto; y no a una conexión con la divinidad. Epidemias psíquicas; literal, insisto en ello, y no
llecidos ascienden sin parar de a centenares de un día Jung aborda el tema de la identidad inconsciente metafórico, pues la tesis que subyace a esta creencia
para el otro. Pero ante este nuevo escenario lejos es- precisamente basándose en la referencia de Levy- es que existe, realmente, lo que podría llamarse una
tamos de la realidad psíquica colectiva de cuidados y Brulh. Y dice lo siguiente: infección psíquica, un contagio causado por un
liderazgos paternalistas. (…) identidad psicológica tiene como forzoso pre- agente sobre un organismo paciente mediante algo
Ante esta situación la realidad constelada por el supuesto la inconsciencia de la misma. Es un rasgo ca- tan sutilmente material como es ese espíritu encar-
colectivo es de una potencia tanática con rasgos de in- racterístico de la mentalidad primitiva, así como el nado que le permite entender la magia como «fuerza
mortalidad propios de una posesión colectiva por auténtico fundamento de la participación mística, la oscura del alma».
parte del arquetipo del Puber Aeternus. cual no es en el fondo otra cosa que un residuo de la Para Jung cada vez era más evidente que no era el
El término puer aeternus es el apelativo con el que indistinción psíquica primerísima de sujeto y objeto y hambre, ni son los terremotos, ni son los microbios,
se referían al Dios niño en las religiones mistéricas por lo tanto, del estado de inconsciencia primordial. Es ni el cáncer, sino el hombre mismo, el que es el mayor
pre-cristianas. Se identificó al Dios niño con Dioniso también un rasgo característico del estado mental de peligro para el hombre, por la sencilla razón de que
y con Baco, así como con el resto de dioses consortes la primera infancia, así como, por último, un rasgo no existe una protección adecuada contra las epide-
en la época en que se rendía culto a la Diosa Madre. igualmente característico de lo inconsciente en el mias psíquicas, que son infinitamente más devasta-
El mismo motivo vuelve a aparecer en el cristianismo adulto civilizado, que en la medida en que no haya de- doras que la peor de las catástrofes naturales. El
con el niño Jesús y la Virgen María. Así pues, puer ae- venido un contenido de consciencia permanece con peligro supremo que amenaza a las personas, así
ternus significa joven eterno, eterna juventud. En la efectos duraderos en un estado de identidad con los ob- como a naciones enteras es un peligro psíquico. La
Psicología Analítica se utiliza también para designar jetos. (Jung, 2013) razón ha demostrado ser totalmente impotente, pre-
a un cierto tipo de individuo con un marcado com- Jung (1972) define a la participación mística como cisamente porque sus argumentos tienen un efecto
plejo materno, prolongando en el tiempo una actitud “un peculiar modo de vinculación psíquica al objeto. sólo en la mente consciente y no en el inconsciente.
adolescente. Los pueri aeterni son, pues, personas que Consiste en que el sujeto no acierta a diferenciarse dis- El mayor peligro proviene de las masas, en el que los
continúan manifestando actitudes que cabría esperar tintamente del objeto, vinculándose a él en virtud de efectos del inconsciente se apilan acumulativamente
en un joven de entre quince y dieciocho años, acom- una relación directa que podríamos llamar identidad y la razonabilidad de la mente consciente se reprime.
pañadas de una excesiva dependencia de la madre. parcial. Esta entidad se basa en una unidad a priori de Toda organización de masas es un peligro latente
Negacionistas sin barbijos como forma de iden- objeto y sujeto”. tanto como un montón de dinamita. Da rienda suelta
tidad negativa que los agrupe se suman a anti vacu- La participación mística es originalmente la indi- a efectos que nadie quiere y que nadie puede detener.
nas, fiestas clandestinas y espacios públicos, locales ferenciación psicológica entre objeto y sujeto y es un Por lo tanto, es altamente deseable que un conoci-
comerciales y transportes con protocolos dentro y vestigio del inconsciente primitivo. Esto se puede ob- miento de psicología se extienda para que los hom-
colas que aglomeran multitudes fuera. Todos cons- servar en la infancia temprana. También se encuentra bres puedan comprender el origen de los supremos
telando una idea de inmortalidad o negación de los a nivel inconsciente en el hombre adulto civilizado peligros que les amenazan. No armado hasta los dien-
riesgos por, ya no la protección del Padre en tanto donde éste se identifica con los objetos, es decir con tes, cada cual por su cuenta, podrán defenderse las na-
Ley y Estado, sino de la Madre en su vertiente conte- la naturaleza. Es la etapa donde la mentalidad colec- ciones a sí mismas a largo plazo de las catástrofes
nedora y de amor incondicional. Esta Gran Madre tiva primitiva conserva un residuo arcaico donde no espantosas de la guerra moderna. El amontonamiento
que por su mirada amorosa le permite sostener sus existía ningún tipo de individualidad. de armas en sí es un llamado a la guerra. Más bien se
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deben reconocer esas condiciones psíquicas en las que se impone y anula el Yo del sujeto en pos del Yo de la Jung continuó diciendo: “Pero la inmunidad de la
el inconsciente [como un tsunami] revienta los di- Masa epidémica nación depende por completo de la existencia de una
ques de la consciencia abrumándola.” El último factor que faltaba para que la epidemia minoría dirigente inmune al mal y capaz de combatir
El proceso fundamental que subyace a lo que co- se expandiera era la carga emocional que le diera el poderoso efecto sugestivo.” Al reconocer la sombra
lectivamente se está representando en el escenario motor a la trasmisión. Allí aparecieron todas las frus- que se revela como nuestra, somos capaces de conec-
mundial es de naturaleza psíquica, lo que quiere decir traciones subjetivas que todos padecimos en este año tar con los demás y en colaboración juntar nuestra lu-
que su origen está en la psique. Lo que está siendo ac- transcurrido. De todo orden, emocionales, económi- cidez colectiva para abrazar de forma creativa,
tuado política, social y económicamente es una ma- cas, vinculares, físicas, etc. expresar y transmutar esas energías de sombra en be-
nifestación o expresión de lo que está pasando en las Con ese cóctel las condiciones para una epidemia neficio de todo el campo.
profundidades del inconsciente colectivo de la huma- psíquica estaban dadas. Su expansión fue socavando, El legado de Jung es lo que nos da esperanza en
nidad. Es por esto que Jung dijo: “Ya no podemos dar- primero sutilmente las bases de los protocolos que esto que hoy, como tantas veces, sentimos el fin de
nos el lujo de subestimar la importancia del factor implicaban más frustraciones y luego directamente la los tiempos. Esa esperanza está fundada en el fin te-
psíquico en los asuntos mundiales.” idea misma de la peligrosidad del virus en sí. leológico que Jung entendía como propio de la esen-
Estamos tan absorbidos de manera inconsciente Como toda epidemia comienza con los agentes cia del Inconsciente Colectivo. Nuestro destino
en reaccionar a los acontecimientos en nuestro más fácilmente contagiables. Y para una epidemia que espiritual, que tiende a pulsar desde nuestro interior
mundo, que no nos hemos dado cuenta de los proce- se alimentaba energéticamente y respondía arquetí- en búsqueda del equilibrio y la integración de nues-
sos psíquicos más profundos que están in-formando y picamente a la imagen del Puber, ese grupo focal fue- tro psiquismo en un todo.
dando forma a lo que estamos actuando a cabo como ron y son los jóvenes. Grupo etario que hoy, en una Así mismo ese retorno a entendernos como parte
la historia. Jung comentaba sobre esta situación sociedad de consumo con una pobre tolerancia a la de un Todo con la naturaleza que permitirá un re-
cuando dijo: “Cuando nos fijamos en la historia hu- frustración generalizada, se extiende mucho más allá torno al sentido perdido.
mana, sólo vemos lo que ocurre en la superficie, e incluso de lo que los libros determinan en tanto edades. Jung nos trae un camino posible para huir del ais-
esto se distorsiona en el espejo desvanecido de la tradi- Los medios de comunicación y los actores políti- lamiento y el sinsentido en la época de la hipercomu-
ción. Pero lo que realmente ha estado sucediendo elude cos, que están muy atentos a los cambios en el clima nicación aislante. Allí donde el Wi-Fi pierda la
la mirada inquisitiva del historiador, porque el verda- social, creyeron que podrían sacar provecho llevando conexión será donde el espíritu de la época (Si-
dero acontecimiento histórico se encuentra profunda- agua para su molino. Olvidaron que nunca una epi- Mismo) nos guíe hacia el interior que espera por flo-
mente enterrado, experimentado por todos y observado demia psíquica puede ser controlada ni direccionada recer.
por ninguno. Es el más privado y más subjetivo de las una vez que la masa infectada comienza a actuar. Estas líneas siguen la premisa de Jung, en su pró-
experiencias psíquicas. Las guerras, dinastías, agitacio- “Tan pronto como la gente se reúna en masas y su- logo al libro “Reflexiones sobre la historia actual” con
nes sociales, conquistas y religiones no son más que los merjan al individuo, la sombra se moviliza y, como de- la cual deseo cerrar mi artículo:
síntomas superficiales de una actitud psíquica secreta muestra la historia, incluso puede ser personificada y “Al tener que ocuparse de manera responsable de sus
desconocida incluso para el propio individuo.” encarnada.”(Jung, 2001) enfermos el médico no puede aislarse en la lejana isla del
Aunque hablando de la Primera Guerra Mundial, Discursos de flexibilización fueron idolatrados, y trabajo científico sosegado, debe bajar constantemente
Jung podría fácilmente haber estado comentando discursos de restricciones criticados sin mediar en al ruedo del acontecer mundial para participar en la
sobre nuestra actual situación sanitaria, cuando dijo: uno u en otro caso más razones que las emociones lucha de las pasiones y las opiniones. Por esta razón, no
“A nadie se le ocurrió siquiera preguntar exactamente infectadas. puede el alienista hurtarse a la confrontación con la his-
quién o qué había causado la guerra y su continuación. La epidemia psíquica se solapa con la pandemia, toria contemporánea, aunque le repugne en lo más pro-
Nadie se dio cuenta de que el hombre europeo estaba po- una y otra continúan su natural dinámica de expan- fundo de su alma la barahúnda política, las mentiras de
seído por algo que le privó de toda voluntad. Y este estado sión. Hoy de sostenerse ese escenario dará como re- la propaganda y el griterío destemplado de los demago-
de posesión inconsciente seguirá sin inmutarse hasta que sultado que cuando la masa despierte de su ensueño gos. (…) en su condición tiene al respecto una obligación
los europeos se asusten de nuestra omnipotencia divina colectivo sean enormes los montos de angustia y due- humana de orden superior.” (Jung, 2001)
[siendo identificada inconscientemente con e inflada por los que debamos realizar como sociedad.
un arquetipo]. Tal cambio puede comenzar sólo con in- En aquella conferencia que mencioné, me pregun- Psicólogo Junguiano - Presidente de la FPAJ
dividuos, porque las masas son bestias ciegas, como ya taron por la tercer etapa de este escenario. Respondí [email protected]
hemos podido comprobar a un alto coste.” que el escenario era oscuro si los sujetos no lograban
Una epidemia psíquica es un sistema cerrado, es internalizar la ley, superando las limitaciones del
decir, que es insular y no está abierto a comentarios padre y castrando el carácter materno devorador de Bibliografía
ni reacciones del mundo “exterior.” La reflexión de la madre.
los demás, en lugar de ser mirada e integrada, es per- Jung sentenció que es necesario reconocer nuestra Carrizo Jerez, J, di Salvo, M (2018) “Estudio exploratorio – des-
versamente mal interpretada para apoyar la acordada complicidad de lo que está ocurriendo: “Un hombre criptivo sobre valores y disvalores asociados a Cristina Fernández
ilusión uniendo mutuamente a la psicosis colectiva. sabe también que lo que está mal en el mundo está mal de Kirchner en función de los tipos psicológicos de Jung” (tesis de
Cualquiera que rete a esta realidad compartida es también en él mismo, y si sólo aprende a lidiar con su grado). Facultad de Psicología, Córdoba, Argentina.
visto como una amenaza y es demonizado. Un propia sombra, habrá hecho algo real para el mundo. Egger, V; Verna, M (2017) “Arquetipos de Mauricio Macri” (tesis
campo impenetrable se conjura en torno a la psicosis Habrá logrado asumir al menos una parte infinitesimal de grado). Facultad de Psicología, Córdoba, Argentina.
colectiva que resiste literalmente a la consciencia. de los gigantescos problemas no resueltos de nuestro Jacobi, J. (1976). “La psicología de C.G. Jung”. España: Espasa-Calpe
Para nada sirve intentar hablar racionalmente con un tiempo.”(Jung, 2001) Jung, Carl. “Arquetipos e Inconsciente Colectivo”. Barcelona, Pai-
fanático porque su capacidad de razonamiento ha O sea que si los sujetos, y no la masa, lograsen en- dós, 1era edición en español, 1970.
sido desarmada. tender que si no logran un adecuado autocontrol su- Jung, C. (1931). “La dinámica de lo inconsciente”. OC Vol. 8. Es-
Es claro que el fenómeno de resistencia social a mado a una tolerancia a la frustración que llevará a paña: Ed. Trotta
las medidas ante el COVID-19 respetó la dinámica que modificaran sus acciones y dinámicas, no habrá Jung, Carl, “Civilización en Transición”. Ed Trotta, Madrid, 2001.
de una Epidemia psíquica. Comenzó desde grupos en el horizonte mas que un reinado de una oscura Jung, C. G. (2013). “Tipos psicológicos”, OC Vol. 6. Madrid: Trotta.
reducidos con ideas descabelladas sobre chips en va- sombra colectiva. Lévy-Bruhl, L. (1985). “El Alma Primitiva”. Barcelona: Península
cunas para controlar la voluntad, a grandes conspi- Jung dijo: “Nadie es inmune a una perversidad a Montoya, V. Murano, R. Tambini, C. (2017) “Estudio explorato-
raciones mundiales sobre el origen del virus. Ese tipo escala nacional si no está inquebrantablemente con- rio sobre arquetipos en Cristina Fernández de Kirchner” (tesis de
de planteos, a simple vistas insostenibles para una vencido del peligro de su propio carácter de estar con- grado). Facultad de Psicología, Córdoba, Argentina.
consciencia con defensas adecuadas, penetró en los taminado por el mismo mal.” El reconocer nuestro PROGROFF, I. (1967). “La psicología de C.G. Jung y su significa-
psiquismos debilitados por los largos meses de estrés potencial, en cualquier momento, el dormirse e in- ción social”. Argentina: Paidós
y encierro. Hay que destacar que a diferencia de la voluntariamente convertirse en un agente de la os- SCRIMIERI, Martin, R. (2008). “Los mitos y Jung”. Amaltea: Re-
participación mística que es voluntaria por parte del curidad es llegar a ser físicamente inmunizados de vista de Mitocrítica
sujeto que constela, en el caso de la epidemia psíquica caer presa de la infección malvada de la egofrenia.
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El concepto de “Solamente inmerso en la masa puede el hombre


liberarse del temor a ser tocado.
Es la única situación en que ese temor se
dario o en un concierto de música popular, parece
constituirse en una suerte de Uno compacto y sin fi-
suras; no obstante, cada cual conserva, en el seno de
convierte en su contrario. (...) este gigantesco anonimato su propio nombre como
El fenómeno más importante que se produce en salvaguarda de su singularidad.

masa y el interior de la masa es la descarga.


Antes de ella, la masa no existe propiamente;
solo la descarga la constituye de verdad. Es el
Es la razón, ya advertida por Elías Canetti en su
Masa y Poder, por la cual el anonimato levanta la in-
terdicción que separa radicalmente un cuerpo de
instante en el que todos los que forman parte de otro cuerpo.

Sus ella se deshacen de sus diferencias y se siente


iguales.”
Elias Canetti, Masa y poder
La igualdad momentánea e imaginaria preserva
la reserva simbólica que separa radicalmente a unos
de otros.
Algo que es enteramente visible en el contraste
entre el clima celebratorio que predomina en el con-
inquietantes
E
s curioso el lugar que ocupa el con- cierto de una banda muy celebrada y la dispersión
cepto de masa en el campo psicoa- de la gente una vez que la función ha terminado:
nalítico: nadie niega su valor, cada cual vuelve a su vida privada y a los meandros
aunque pocos extraen las conse- de su psiquismo, de los cuales se apartó por un lapso

consecuencias cuencias inquietantes que acarrea


suponer su validez.
Voy a caracterizar, una vez más, la noción de
breve. La multitud, en supuesta fusión, contrasta con
la multitud vuelta ya casual, sin nada en común, tal
y como ocurre en los centros urbanos en que gente
masa según una fórmula que se me ha vuelto canó- completamente extraña se cuida de ni siquiera cho-
nica porque encierra, en una frase, lo esencial: basta carse con el otro, como si el contacto, en estos casos,
Juan Bautista Ritvo que dos cualesquiera se identifiquen con un tercero fuera – y de hecho lo es – algo amenazante.
erigido en ideal, para que aparezca inmediatamente
un cuarto segregado. ***

[Dos cualesquiera indica suficientemente que Antes de entrar en la parte fundamental de mi


pueden ser más; en número indefinido con tal de exposición, conviene hacer una serie de distinciones
que no instituyan entre ellos una relación de orden que habitualmente no se hacen.
– subordinado y subordinante, pongo por caso - en Se ha dicho ( y no sin razón) que lo que Freud de-
este último caso ya estamos en el terreno de la bu- nomina masa es, más bien, el grupo social como tal.
rocracia, o en relaciones intersubjetivas de otro tipo Veamos. Sin duda, en el mismo Freud hay una
que se sustraen del fenómeno de masas; los vínculos oscilación de sentido y de empleo que no carece de
pasionales o de amistad, que suelen incluirse en la interés; más aun: tiene un interés superior, como
masa, constituyen, a mi juicio, un abuso del con- habremos de ver.
cepto que difumina sus rasgos pertinentes.1 Yo prefiero diferenciar el grupo social de la ins-
Ya volveré al respecto; baste indicar, por el mo- titución. Un grupo, caracterizado por los índices ha-
mento, que si hay dos o más cualquiera, estamos in- bituales, productivos y educativos, carece de fecha
dicando que en la masa los miembros de ella son formal de nacimiento y de acta de fundación, tal
perfectamente fungibles, intercambiables los unos como ocurre con las clases sociales.2 Por el contra-
por los otros.] rio, una institución, posee nombre, ideales, fecha de
Sin duda la antropología de la época había des- fundación, burocracia, y relaciones jerárquicas.
cubierto estos fenómenos, pero los había ligado de La institución, pertenezca a la esfera estatal o a
manera empírica. Lo que en Freud, en sus obras la de sociedad civil, posee un alto grado de integra-
fundamentales al respecto, Psicología de las masas y ción y un bajo grado de disipación, al contrario de
análisis del yo y El malestar en la cultura, se trans- las multitudes-masa que la misma institución en-
forma, gracias a sus análisis de la estructura narci- gendra en el campo de la lucha de clases; por el con-
sista del yo, en un vínculo necesario: no hay trario, las multitudes-masa poseen un alto grado de
idealización que no implique la segregación y al disipación y un bajo grado de integración.
revés, no hay segregación sin idealización. La institución-masa genera muchedumbre-
Esta correlación supone, a su vez, que la posición masa y esta última reobra sobre la primera de múl-
de liderazgo es, antes que el atributo de un sujeto, tiples modos que escapan tanto a mi competencia
un lugar caracterizado por una investidura sacra; el como a mi interés actual.
líder es fundamentalmente la encarnación de un ob- En este sentido, es operativo diferenciar enton-
jeto-valor intensamente libidinizado; lo cual implica ces tres niveles de análisis: el grupo, la institución, la
también una intensa labilidad: el objeto amado forma de sociabilidad multitudinaria, ubicando a la
puede convertirse, gracias a las vicisitudes históri- masa en la oscilación necesaria entre estas dos últi-
cas, en un objeto odiado. mas categorías.
Importa destacar, si nos atenemos a un simple En esta oscilación, hay dos elementos sobre los
esquema gráfico incluido por Freud en su Psicología cuales tenemos que detenernos: la segregación y el
de las masas, que cada uno de los miembros inter- liderazgo.
cambiables de la masa se comunica entre sí solo a Sabemos cuál es el espectro que domina al voca-
través de la identificación con el objeto-líder. Es ese blo segregación: expulsar, excretar, escupir, apartar,
rasgo, rasgo sin duda esencial, el que los contacta de incluso eliminar. Para Freud, este mecanismo propio
modo puramente imaginario: cada uno se conserva de la formación de masa, es una extensión de un ar-
amurallado en los límites de su ego. ticulador propio del yo. En su breve y notable artí-
Es un fenómeno de sobra conocido el de la mul- culo sobre la negación, el que mereció comentarios
titud que en la cancha de fútbol o en un acto parti- minuciosos y esclarecedores de Hyppolite y de
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Lacan, Freud dice que el yo expulsa algo de sí mismo momento en que son mucho más habituales de lo no es más que una variante suya, la famosa cons-
y termina por considerar completamente extraño a que suele suponerse. ciencia de clase marxista pensada como la pensaba
lo más íntimo de sí: una intimidad desconocida, una En grupos de derecha o de izquierda, un parti- Lukacs, como horizonte posible del proletariado; lo
proximidad vuelta lejanía. Este objeto expulsado cipante o militante separado de la organización se que no era más que un círculo vicioso: se partía del
tiene alguna de las funciones que la tradición deno- convierte en un N.N.; en ciertas condiciones, esta marxismo y luego se encontraba que el límite hacia
minó phármakon, algo a la vez puro e impuro, re- persona puede terminar en el patíbulo. el cual evolucionaba la clase era justamente el
pugnante y benéfico, propio e impropio.3 Es la tensión agresiva que domina el vínculo entre mismo materialismo histórico.
Pensado en el nivel de la masa, nos ofrece ya un un yo y sus semejantes el primer escalón, narcisista, Si se admiten entonces las premisas de Freud, la
primer problema, extremadamente acuciante. que prepara, por así decirlo, el patíbulo. Desde luego, sociedad sin clases opuestas es imposible.
Conviene aclarar de entrada que la segregación la formación de una masa, la erección de un liderazgo De lo cual se desprende un corolario: la historia
es un nivel de análisis diferente de la clásica oposi- que exige la segregación y a la vez la conversión de la carece de sujeto y la comunión de los sujetos en la
ción amigo/enemigo, la que se atenúa e incluso llega masa en la unificación totalizante, cuando no totali- relación en última instancia sacrificial que une a los
a neutralizarse – para emplear la terminología de taria, transforma esta tensión agresiva en una fuerza elementos de la masa, está siempre destinada a la
Carl Schmitt – en la oposición amigo/adversario. igualitaria, en una fuerza fraterna que se eleva a la al- contingencia que se evade de todas las previsiones
También se diferencia de la concepción marxista tura del amor. Sin embargo, las fracturas que se gene- hechas de antemano.
de la lucha de clases. ran en las cadenas de liderazgos, las que están lejos de Lo cual engendra un gravísimo problema, justa-
Ambas maneras de pensar el conflicto de fuerzas ser simples porque incluyen series que se interfieren mente porque hacer política supone darse una es-
en la sociedad global no se superponen. entre sí de múltiples maneras, despiertan la virtuali- trategia, apuntar a ciertos objetivos a corto o a largo
Para Schmitt, quien estaba ligado a una suerte de dad de la agresividad, del odio e incluso de la crueldad plazo; implica también, dar un amplio espacio a las
romanticismo negro, el enemigo, al cual quiero des- que siempre acompañan la erótica de las masas. relaciones voluntarias y para un psicoanalista la vo-
truir, posee la dignidad ser precisamente el enemigo Alguien que participa de una masa puede llegar a luntad es lo más parecido a la obcecación, al intento
elegido; desde este punto de vista, para los nazis extremos del heroísmo, cosa que no haría por sí solo; siempre fallido de control cuyo paradigma es la
tanto los soviéticos, como los gitanos y por supuesto pero esta misma condición suele invertirse y puede neurosis obsesiva.
los judíos carecen del estatuto de enemigo: son ba- convertir a este individuo en un compendio de resen- ¿Qué consecuencias acarrea el psicoanálisis para
sura que es imprescindible eliminar sin dejar rastro. timientos, humillaciones y de traiciones dignos de la política?
Para el marxismo, se sabe, la lucha de clases existe una novela rusa. El lector, por su parte, puede pensar
siempre, aunque los participantes no terminen de en una obra reveladora, Los demonios de Dostoievski. ***
darse cuenta: es literalmente imposible sustraerse de El totalitarismo del Uno es un abismo – y creo
ella, hasta en la manera de hablar, se hace presente. no exagerar si examinamos con cierto cuidado la Y al revés, ¿qué consecuencias acarrea la política
Pero sirven de referencia como para tener en historia contemporánea. Pero repito: en todos estos para el psicoanálisis?
cuenta la especificidad de la segregación: es en el te- casos y en tantos que el lector puede evocar por sí Es muy claro que el psicoanálisis pone un límite
rreno de los llamados “amigos” donde se forja la se- mismo, esta trama formal de la masa no actúa sino muy preciso a las políticas de emancipación; el nar-
gregación, aunque en casos extremos se confundan en función de un contenido histórico. Es la misma cisismo de las pequeñas diferencias, la tendencia
el segregado con el oponente, adversario, enemigo. trama que abarca una variedad enorme de especies ciega y destructora que impone la pulsión de
Se advierte: la segregación es el obstáculo mayor que hace que no todas las formaciones de masa po- muerte, la expulsión que cada yo hace de lo más ín-
para pensar una sociedad igualitaria y sin clases. sean idéntica función y valor político. timo para despreciarlo afuera, cuando se encarna
Cada yo expulsa su no-yo y luego quiere descu- De otra parte, es necesario acudir a la sociología en quien sea, destruyen la fraternidad tan frágil
brir en la alteridad el secreto que termina por ser el de la burocracia cuyas bases fueron perfiladas con como la figura del padre muerto que la sostiene.
enigma propio de la alteridad de cada uno, pero si- lucidez por el pensador alemán Max Weber. Si en la Y si se nos dijera que estamos imponiendo al flujo
tuada afuera, desconocida. Como dice con clarivi- masa institucionalmente establecida, las relaciones histórico nociones de dudosa permanencia, pode-
dencia Baudelaire en El pintor de la vida moderna, indefinidas e intercambiables entre los miembros mos muy bien acudir a esa experiencia histórica que
el yo busca de manera insaciable al no-yo. de la fraternidad persisten, es porque existe un apa- reiteradamente se invoca, y hacerlo, por lo menos,
En la inmensa igualación de los yo de la masa, rato burocrático e ideológico que la sostiene. Es desde la Revolución Francesa hasta el presente.
subyace una profunda e incurable desigualdad que se cierto, tan cierto como que al liderazgo carismático Apenas se forma un conjunto de personas en
manifiesta de múltiples maneras como fisuras, enfren- podemos sumarle el burocrático. No obstante, este torno a una idea o a una empresa y ya todos miran
tamientos, desconfianzas generalizadas y confianzas de- último no puede sostenerse a largo plazo sin el sos- al lugar del Uno investido mientras algunos no favo-
fraudadas, todo montado sobre una atmósfera de tén de aquel. El carisma del líder-objeto es el que recidos son sometidos a segregación, por las caracte-
desconocimiento recíproco que hace a inestabilidad de permite mantener juntos a los miembros de una rísticas que sean; somos todos iguales, se proclama,
algo que puede desmoronar los vínculos de reciprocidad. masa, cuya pertenencia, precisamente por su inter- en tanto un desigual absoluto protege a los iguales;
Freud escribió su Malestar en la cultura en plena cambiabilidad es profundamente inestable, al en la crisis que sometió a nuestro país luego del fatí-
época staliniana. Se preguntaba qué iba a pasar menos en la sociedad moderna. dico 2001, la gente gritaba “¡váyanse todos!” pero no
cuando los soviets terminaran con sus enemigos Aquí intervienen las relaciones ya mencionadas lo hacían en cualquier lugar, sino en las sedes del
burgueses, cuál sería, a partir de ese momento, el de orden: a la cabeza de la organización, los miem- poder formal – todo se prolongó hasta que llegó al-
objeto de repulsa y de segregación. bros no son fungibles y las funciones están asignadas guien que puso, como se dice, la casa en orden...
Sin duda no distinguía allí segregación de ene- de acuerdo con la división del trabajo que impone En Francia, el ciclo de la Revolución Francesa se
mistad, quizá porque, en definitiva, ambas realida- cada masa en cada momento histórico dado. cerró con el acceso al trono de Napoleón Bonaparte;
des terminaban por confundirse. Las famosas Sabemos, sin embargo, que todo conduce a la y tras la Comuna de París, comenzó la vigencia de
purgas soviéticas de la década del 30 se fundaban, cima del unicato. Las organizaciones llamadas dua- la república francesa burguesa, laica, colonialista y
de un modo paranoico, en la asimilación entre los les por la existencia de una especie de doble co- jerárquica.
supuestos traidores y el nazismo. Pero lo cierto es mando, o terminan en un unicato o se destruyen. Empecemos por lo segundo: ¿ qué consecuen-
que en esas terribles depuraciones, cayó gran parte Pero de todo esto, podemos extraer una primera cias acarrea la política al psicoanálisis? Los psicoa-
de la militancia que llevó al poder al partido comu- y esencial condición: la existencia de la masa pone nalistas formamos internacionales y escuelas,
nista durante la revolución de octubre. en entredicho total la posibilidad de una sociedad además de corporaciones locales dedicadas a pro-
No pretendo dar explicaciones históricas, de socialista en que la totalidad sería dueña de los me- mover el pensamiento de los fundadores. Lacan, ya
ninguna manera; solo intento mostrar una trama dios de producción. se sabe, pretendía que su escuela estuviera por fuera
que brinda la condición de posibilidad para que exis- Para que aconteciera tal cosa, debería existir una de las tormentas de la sociedad civil, aunque un su-
tan acontecimientos y flexiones de la historia que intersubjetividad a la vez igualitaria y de mutua cinto examen de su historia muestra que la escuela
permiten o condicionan fenómenos cuya escanda- transparencia entre los miembros del conjunto, algo de Paris respondía exactamente a todos los rasgos
losa presencia se vuelve más inquietante desde el nada distinto del espíritu absoluto de Hegel o lo que estructurales de la masa.
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Una masa que priorizaba la disputa del terreno un sujeto del inconsciente, pero también un ciuda- Frazer, James, La rama dorada, FCE, México, 1961.
favorito de los psicoterapeutas, hospitales, sanato- dano, y aunque ambas dimensiones se comunican, en Freud, Sigmund, Psicología de las masas y análisis del yo y El ma-
rios, centros de salud, donde psicólogos, neurólogos ciertos puntos decisivos son extrañas la una a la otra. lestar en la cultura, en Obras Completas, versión de José Etche-
y psicoanalistas se disputan lugares de poder; una Por supuesto: ser un ciudadano implicado en el verry, tomos 18 y 21 respectivamente, Amorrortu ed., Bs. As., 2007.
masa que convirtió los textos fundadores en dog- psicoanálisis lo vuelca a uno al desaliento, del cual Lacan, Jacques, Seminario El reverso del psicoanálisis, (clase del
mas que había que conservar como se conserva el es difícil sustraerse. Mas como estamos constreñidos 11 de marzo de 1970)
dogma – está prohibido leerlos. a optar, según ritmos y oportunidades diversas, tan di- Lacan, Jacques, “Introducción al comentario de Jean Hyppolite
Dogmas que se rezan y se transmiten religiosa- versas como lo son los acontecimientos de la historia, sobre la Verneinung de Freud”, en Escritos, tomo I, Siglo XXI,
mente de maestro a alumno. imbricación de necesidad de hecho y de contingencia Buenos Aires, 2008.
Es evidente que en estas condiciones, se crea una irreductible, esta constricción encuentra en sí razones Lukács, Georg, Historia y consciencia de clase, Hyspamérica, Ma-
tensión extrema e insuprimible entre las condiciones y valores que, en principio, son ajenos al psicoanálisis. drid, 1985.
del ejercicio del psicoanálisis – que necesita tomar Se trata, en definitiva, de un dualismo de alcance Ritvo, Juan Bautista, Sujeto, masa y comunidad, ediciones Mar x
distancia del poder, pero también de las presiones trágico pero cuya presencia se vuelve imperiosa Medio, Santa Fe/Madrid, 2011.
corporativas de los psicoanalistas que se disputan el desde el momento en que Freud postuló la pulsión Ritvo, Juan Bautista, Lo inhumano en lo humano y otros ensayos,
mercado – y la realidad institucional e histórica. de muerte, que no hay que pensarla como una pul- Nube Negra, Rosario, 2020.
Esta tensión jamás fue resuelta y difícilmente se sión que sabe acerca de la muerte, sino como una Schmitt, Carl, El concepto de lo “político”. Teoría del partisano.
lo haga. vía destructora que conduce a la muerte, lo cual no Notas complementarias al concepto de lo “político”. Folios, Bue-
Es cierto que hay relámpagos de verdad en los es lo mismo. nos Aires, 1984.
análisis, del mismo modo en que lo hay en la obra de El psicoanálisis muestra que la agresividad, impli- Weber, Max, Economía y sociedad, Fondo de Cultura Económica,
arte y en buena parte del pensamiento filosófico con- cada en la estructura narcisista del yo, el odio, que es México, 1969.
temporáneo; y son estos relámpagos los que nos per- una de las caras del amor, y la crueldad, para consigo Weber, Max, Ciencia y política, CEAL, Buenos Aires, 1980.
miten sostener una práctica indudablemente atópica. o para el otro, puesta en juego por la estructura fan-
Mas ¿cómo hacer para que el psicoanálisis pueda, tasmática del inconsciente, son dimensiones antropo- Notas
ya en el terreno teórico, nunca ajeno a la práctica, lógicos de las cuales no podemos distraernos – aunque
enfrentar sus indudables aporías, que las posee como la distracción sea por momentos la regla – y que es un 1
Una relación erótica es siempre una relación de orden -
cualquier disciplina que aspire a la verdad, en lo que problema que nos designa en nuestra profunda inhu- amado/amante – por que no es indiferente cómo aparece pri-
esta tiene de acontecimiento disruptor? manidad: lo inhumano en lo humano, digamos. mero el amante y luego el amado o a la inversa. Es imprescindi-
Salir de las aporías es ya una aporía, aunque la falta Que la execración del resto sea la sombra perma- ble para que haya masa, más allá de que la conducción esté
de salidas orgánicas, en la medida en que es expuesta nente del líder y que el lugar de este sea ineliminable estructurada según relaciones de orden, que los sujetos sean
de forma desnuda y sin demagogias, implica una di- es el problema irresoluble no solo para el psicoaná- cualesquiera; que ese cualquiera posea, por su parte, una inti-
fícil vía real que nos permite mantenernos alertas. lisis, sino para las ciencias humanas en su conjunto. midad por así decirlo privada, es esencial para captar las para-
Ahora bien, la política es ineludible; puedo de- Desde este ángulo, es notorio que mi esfuerzo dojas de los vínculos masivos: mientras más juntos están, más
clararme indiferente y neutral, esa supuesta indife- por traer al escenario esta verdad, constituye un se acentúa la soledad esencial.
rencia será, a la corta o a la larga, cómplice de alguna gesto político. 2
Uso la expresión “clase social” en su sentido empírico; como
tendencia. Hay varios problemas que he soslayado por ra- es sabido, más allá de la esfera meramente económica, se torna
Estamos ante uno de los rasgos mayores de la zones de espacio; quiero, al menos, enumerarlos. una noción oscura, aunque la lucha de clases, en tanto conflicto
política, al menos de la contemporánea: El primero es que no hay segregación social sin de fuerzas antagónicas se imponga como un nivel de análisis,
la política es inconsistente, su ejercicio trastorna que intervengan componentes religiosos; la identi- por más tosco que sea.
todos los planes pensados de antemano, dada la ficación del fiel a través del sacramento con el ob- 3
Desde el punto de vista del objeto parcial, la operación que
enorme complejidad de los hechos sociales, cuya de- jeto sacrificado, es el primero. Se trata de un objeto Freud denomina Ausstossung es complementaria de la construc-
riva siempre está expuesta a la más extrema de las reintegrado – la carne y la sangre de Cristo, por ción del objeto porque instaura un movimiento de vaivén entre ex-
contingencias. Mas esta misma inconsistencia es cons- ejemplo – tras su expulsión. La manera en que la se- pulsar y reintegrar. Para la masa, la reintegración disuelve a esta
trictiva, nadie puede sustraerse a tomar partido, aun gregación se complementa con el movimiento in- o la perturba profundamente hasta inhibirla.
en los casos de mayor oscuridad e incertidumbre. verso de la reintegración, diseña el perfil de la masa
Plantearé ahora, de manera sumaria, la inversa: conducida por una figura religiosa.
¿qué consecuencias acarrea el psicoanálisis a la po- La otra cuestión es la organización vertical de la
lítica si nos ajustamos a las consecuencias de sus sociedad, de cualquier sociedad.
postulados de base? La organización vertical de la sociedad en una
Empiezo por refutar una creencia cómoda y pirámide inestable que convierte a la división téc-
muy expandida: la creencia de que el psicoanálisis nica del trabajo en división social y que hace que
se prolonga o se sostiene espontáneamente en una toda sociedad sea una sociedad dividida en grupos
política liberal progresista, o en una izquierdista o contrapuestos, está sostenida en este juego reversi-
en otra populista. Entre ambos extremos que pre- ble ( de una reversibilidad que no es simple anverso
tenden prolongarse, el corte es abrupto. y reverso) entre la suposición soberana en que des- Escuela del pensamiento y
Es cierto que el psicoanálisis no puede sobrevivir cansa la ficción que, pongamos por caso, encarna la autoconocimiento
en sociedades totalitarias, tan cierto como que las “voluntad general” de Rousseau, única e indivisible,
sociedades y políticas no totalitarias son muy diver- y la constante expulsión de un resto, un residuo, un
ABIERTA LA INSCRIPCION
sas entre sí y del psicoanálisis mismo no se puede phármakon, que es el momento preparatorio para
extraer premisas que favorezcan tal o cual política. otra operación correlativa, la que Lévi-Strauss ha ONLINE
Es un límite a la vez externo e interno al psicoa- designado como antropofagia social, que consiste en
nálisis y no algo que pertenezca a su supuesta neu- absorber, en metabolizar las fuerzas marginales, in- • Curso de Tarot Junguiano
tralidad científica. fractoras, cuyo poder disruptivo debe ser convertido • Se realizan prácticas grupales a lo largo del curso y
La posición que esbozo es diversa a la de Max en poder de recuperación del equilibrio. al finalizarlo.
Weber, pese a que algunos de sus desarrollos son ex- • Se dicta una clase semanal de dos horas.
tremadamente lúcidos. Política y psicoanálisis son Bibliografía
ámbitos en extremo diversos, pero el límite que se-
• Sesiones individuales ON LINE
para ambos dominios es, a diferencia del límite pos- Baudelaire, Charles, Critique d’art, Folio essais, Gallimard, Paris, Informes: 11 65 32 48 43
tulado por Weber, interno a los dos campos. 1992. http://www.epya.net
Para decirlo de manera más simple: cada uno es Canetti, Elias, Masa y poder, DeBolsillo, Madrid, 2008. [email protected]
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El modelo y la
F
reud señalaba en 1921 cómo el otro nica y de capacidades, es común a todas las especies
siempre ocupa un lugar como mo- tras su reproducción y antes de la muerte. Pero la es-
delo, ayudante, rival u objeto. La pecie humana es única en cuanto posee una memoria
identificación con un líder, da lugar cultural que no cabe en los códigos biológicos, lo que
a su conversión en modelo, impli- impone el transporte de un plus, de los más viejos a

angustia de cando la generación de una masa de seguidores, todos


y cada uno internalizando la voz de aquél en su Ideal
del yo. Releyendo el texto vemos también como a tra-
los más jóvenes, mediante un lenguaje.
El hombre nace receptor, y con el correr de la vida
se va convirtiendo activamente en transmisor de ex-
vés del tiempo ese grupo transporta una función na- periencia. Para Walter Benjamín (1936) la narración

destitución. rrativa. Se ha comunicado al grupo, un mensaje que


lo congrega para su asistencia simultánea a ceremo-
nias que se transmiten desde hace siglos.
es el instrumento humano por excelencia para la
transmisión. Desde tiempos remotos la tendencia ac-
tiva a transmitir la historia dio lugar a posiciones de
Aunque los movimientos de ideas agrupan a las prestigio social y familiar para los viejos relatores, pro-
personas en comunidades políticas, científicas, cul- tagonistas y testigos vivenciales de sucesos más o
Osvaldo Bodni turales, éticas y estéticas, a través de sistemas de in- menos importantes, sobrevivientes y guardianes de
tercambio sincrónico mutuamente codificados, éstos extensas experiencias de vida.
están sostenidos por pactos antiguos, transmitidos
por el lenguaje desde orígenes remotos. Tal como El problema demográfico
también lo señala Piera Aulagnier en el grupo en úl-
tima instancia se produce un entrecruzamiento del La investigación del envejecimiento normal toda-
conjunto sincrónico de comunicaciones inmediatas, vía presenta algunas lagunas. Como proceso natural,
con una transmisión en diacronía del sistema comu- el envejecimiento está asociado a la pérdida de la in-
nicacional, así propone la teoría de un “pacto narci- genuidad corporal. Se abre paso a una etapa de me-
sista” en el que la sociedad asegura su futuro dicalización, tanto curativa como preventiva, cuyo
reemplazando los sujetos muertos por voceros nue- resultado ha sido un extraordinario aumento de la ex-
vos que van a repetir sus mensajes. Los que van a pectativa de vida, a la par de un envejecimiento de-
dejar el grupo requieren sostener “la ilusión de que mográfico marcado por el control de la natalidad.
una nueva voz volverá a dar vida a la mismidad de Los mayores de 60 años son actualmente alrede-
su propio discurso”. dor de un 14 % de la población argentina, pero se es-
En este sentido trabajamos sobre una propuesta pera que sean alrededor de un 25% para el año 2050.
clínica destinada al psicoanálisis de adultos mayores, Redondo, N. (2001) señala que en la actualidad hay
sosteniendo que el hombre se convierte en narrador casi un millón de mayores de 80 años en la Argentina.
(modelo) a medida que envejece, y que se relaciona Agreguemos la coetaneidad de una revolución
con sus sucesores (auxiliares) mediante los legados tecnológica que ha creado industrias y servicios de
que sostienen las narraciones. El punto de partida ar- una producción cada vez más robotizada, expul-
gumental es la concepción freudiana de la existencia sando del trabajo a grandes masas humanas que
doble, como fin para sí mismo y como eslabón de la marchan gradualmente hacia la urbanización for-
cadena generacional. Suponemos además, desde el zada y la marginación. Es decir, prolongación de la
punto de vista teórico, un carácter pulsional para el vida más desocupación.
impulso a transmitir un legado, por lo que los obstá- Como balance, los viejos frecuentemente ingre-
culos a esta transmisión se traducen en un movi- san en el desvalimiento consumiendo recursos que
miento del auxiliar sucesor hacia cierta rivalidad, y del no producen, son una carga crítica para familias en
modelo, hacia una estasis tóxica libidinal, es decir una las que no juegan ningún rol jerarquizado, y cuando
neurosis actual. el estado se ocupa del problema, especula con las
Esta distorsión psicopatológica de la relaciones so- proyecciones de muerte para disminuir sus costos.
ciales es especialmente llamativa en algunas condicio- La supervivencia extensa de los ancianos queda po-
nes de ruptura del pacto generacional de traspaso al líticamente rezagada, y más allá de cualquier plan-
semejante, continuador del discurso del viejo. Así se teo ético introduce cambios culturales en la
observa en las condiciones de la pandemia, con la valoración social de las personas mayores. Un ejem-
aparición de un pensamiento apocalíptico, a partir de plo es la obligada jubilación del profesor universi-
la rivalidad entre las generaciones. tario a los 65 años.
Desde esta concepción se sostiene que a partir de Los abuelos clásicos comenzaron a claudicar en
la inversión de la clásica pirámide demográfica por la sus funciones familiares con sectores sociales en los
prolongación de la vida y la disminución de jóvenes, que muchos viejos ocupan demasiado lugar, y no
se produjo una tendencia a la descalificación de los sólo en la metáfora, si tenemos en cuenta la crisis ha-
adultos mayores, redundantes en el sistema, que se bitacional de nuestras megaurbes y nuestros sistemas
evidencia en no ser escuchados. Desde el punto de de pensión.
vista de la cadena generacional, sufren una brutal Así, Zygmunt Bauman (2000) incorporó la no-
amenaza de olvido e intrascendencia. ción de “residuo social”, creando una categoría en la
Desde tiempos primordiales la humanidad en- que poco a poco caben los elementos más viejos del
frentó la finitud de la vida con ilusiones mágicas o sistema. Divorciados de la generación sucesora, esta
religiosas como lo señaló Freud en “El porvenir de casi no escucha y declina su función receptora, por lo
una ilusión” (1927). Pero paralelamente, se desarro- que el destino incierto de los legados generacionales
llaron también otras defensas de no menor impor- pone en crisis el sentido de la vida, justamente en su
tancia, transicionales, como las ilusiones dinásticas etapa de balance final. El mismo autor denuncia la
que implican una perduración en la memoria de los constante aceleración de los cambios, dando lugar a
sucesores. una etapa social de rápida obsolescencia de la expe-
Por otra parte, el envejecimiento, como proceso riencia, y destitución de los modelos superados.
gradual que implica una inevitable decadencia orgá- En su abordaje del problema, Salvarezza (2005)
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acentúa el carácter prejuicioso tanto de la sociedad condiciones asimilables a las del fenómeno transicio- La ancianidad no es la etapa vital de mayor rele-
como de los profesionales que tratan adultos mayo- nal. Para Winnicott “…puede emplear un objeto tran- vancia en la transmisión generacional, pero nuestros
res, que suelen manejarse con una serie de precon- sicional cuando el objeto interno esta vivo, es real y interrogantes apuntan a la extensión de la vida y la
ceptos comunes. En este sentido, María J. Oddone suficientemente bueno, es decir, no persecutorio. producción de una transmisión estereotipada, por
(2005) realizó un estudio minucioso sobre la imagen Pero las cualidades de ese objeto interno dependen insistencia pulsional, y por otro, a la confrontación
de la vejez en la educación básica argentina, tomando de la existencia, del carácter vivo, y del comportamiento generacional. La angustia de castración toma así una
el material de libros de lectura en casi 100 años, y de- del objeto externo. El autor aludía al borramiento del nueva forma, como angustia de destitución, es decir
mostró que la presencia respetuosa de textos sobre objeto interno cuando el objeto externo se ausentaba un temor fantasmático a quedar fuera de la memoria
ancianos bajó de un 66 % en 1880, a una ausencia por un periodo de tiempo demasiado extenso, porque de la especie. La prolongación de la vida y la declina-
casi total en 1997. Se puede señalar que la presencia entonces los fenómenos transicionales perdían su sig- ción funcional contribuyen muchas veces para que
de los ancianos en las lecturas de las escuelas públicas nificación. Así aludía a una condición temporal, que el adulto mayor continúe insistiendo en una trans-
declina y claudica a medida que aumenta el enveje- en una etapa avanzada de la vida es aplicable al fenó- misión estereotipada, y la patogenización de lo que
cimiento demográfico. meno del legado, referido al desamor del sucesor. debería ser sólo una crisis de la vida se relaciona con
El cambio cuantitativo fue gradual al principio, El legado es un objeto/cosa que no representa al la gran dificultad para procesar este impulso a trans-
pero se aceleró y al poco tiempo se transformó dia- yo sino a un vínculo, y que permanece con vida entre ferir la historia.
lécticamente en un salto cualitativo: ¿cómo respetar- las generaciones mientras sostiene una ilusión de
los a todos cuando son demasiados? Nuestras transporte y permanencia en el futuro. Para Freud, el La angustia de destitución
sociedades empiezan a ser comparadas con grupos objeto perdido es el objeto amado, al modo de la me-
biológicos primitivos, de recursos y espacios escasos, lancolía, pero desde el Adulto Mayor, en este sentido, Freud señala que el ello no puede tener noticia al-
que parafraseando leyes darwinianas hacen lugar a el objeto perdido es el que nos ama, (Green, 1973) y guna de la muerte; cabe agregar que desde la teoría del
la supervivencia de los más aptos a través de una ya no nos sostiene en el trance de dejar el grupo. inconciente filogenético no hay lugar alguno para re-
competencia despiadada. Los auxiliares se convier- El sucesor nos hace sentir que vivir valió la pena gistrar ni regresos de la muerte ni retoños de la esteri-
ten en rivales? y que dejamos cosas “bien hechas”. La particularidad lidad. La estructuración de la subjetividad presenta
de esta investidura se relaciona con su consistencia. entonces un doble origen: el sujeto es siempre fin para
La transmisión y el legado. La ausencia del sucesor desdibuja al legado hasta que sí mismo, y además eslabón de una cadena generacio-
“...Yo por mi parte sólo aspiro a permanecer en su “desaparece como objeto interno”, en términos de nal. En este último sentido ha sido estructurado como
amistoso recuerdo, que esa es la única forma de in- Green. Nada lo rescata aunque la persona, hijo, discí- receptor, ha debido apropiarse de los estandartes con
mortalidad que conozco” pulo, amigo, reaparezca, porque la muerte es la de este los que construyó su identidad, y llegado el caso, debe
Freud, carta a Marie Bonaparte, 1937. objeto interno sucesor, soporte de un sentido para la transportar la herencia recibida hacia un destino
vida. A veces, en observaciones de campo, se observa nuevo más seguro. El viejo se convirtió ya hace mucho
Recuerdo una paciente que me convocó a su do- sin embargo que pueden jugar con nuevas investidu- en “derecho habiente del mayorazgo”, en su momento
micilio. Me había recibido en un pequeño estudio con ras, como sucede con el vínculo fraterno con otros pa- aceptó como padre la plenitud de su función de trans-
libros, adornos, premios y otros objetos que denota- cientes, o construyendo transferencias con los mitir los emblemas identificatorios, y ahora es respon-
ban el reconocimiento profesional por su labor en médicos o el personal auxiliar amable, o inclusive re- sable de delegar su poder. (Bodni, 1998)
ciencias de la educación. Los objetos tenían una pe- alizando una obra, un libro, una pintura, que “alguien La pulsión de conservación de la especie,
queña etiqueta de catálogo, al modo de un inventario. podría encontrar, ….como una botella arrojada al como impulso a legar, es una condición humana im-
Los había etiquetado para que después de su muerte mar”. (Bodni, 2013) prescindible para completar la insuficiencia de la
se repartieran entre sus nietos como legados con des-
tino fijo, “para que no hubiera problemas de familia”.
La Sra. necesitaba creer que sus legados iban a ser
aceptados con gratitud,
Para adquirir ediciones
Como lo hemos señalado el plus de memoria de
la especie humana no cabe en los códigos del “plasma anteriores vía email
germinal”, y debe traspasarse activamente a través de
un lenguaje. Esta necesidad de transferir memoria
puede reducirse a enseñar el lenguaje a un niño, trans-
mitir destrezas, o legar una fortuna. Lo que convierte
Actualidad
a esta acción en un acto esencialmente humano no es
su contenido, siempre variable, sino la presencia ra-
dical del hecho, como puente estructural de la rela-
Psicológica
ción entre generaciones. El contenido de la pueden solicitarlos a
transmisión generacional será un legado, que en su
esencia sirve como objeto de transporte de la historia,
y que sostiene una ilusión de supervivencia en el re-
[email protected]
cuerdo de sus sucesores.
Por ahora nos centramos en el hecho humano de
Para buscar los números anteriores pueden solicitar
la transmisión como un empuje pulsional y universal el listado disponible para envío por mail
hacia la diacronía. El empuje insiste, quizás hasta el o el listado de ediciones en papel a:
final de la vida, y busca su descarga en la relación con
el objeto sucesor, que puede ser familiar, adoptivo,
discipular, o institucional, con un contenido variable
[email protected]
de transmisión generacional incluido en el vínculo,
con conmutaciones infinitas. En esta hipótesis la se- Seguinos en nuestro facebook
guridad de la vejez se relaciona con la posibilidad de
procesamiento de la transmisión, meta del modelo en /ActualidadPsi
relación al futuro. Por supuesto, a veces la patología
@ActualidadPsi
da lugar a relatos reiterativos. En otros casos, poco fre-
cuentes, cabe observar escenas de fascinación narci- donde encontrarás las novedades de nuestra publicación.
sista mutua; El legado y su transmisión reúnen ciertas
Página 24 • Mayo 2021 Actualidad Psicológica

Sumario I 506 transmisión biológica, y tiene su meta en la transmi-


sión de la genética y la cultura a un sucesor. Por eso
en la infancia la teoría de la erogeneidad está vincu-
lada con la constitución del sujeto, pero más tarde se
una angustia de destitución, Pero proponemos ayu-
darlo a aceptar que aunque el sucesor no podrá ser su
“doble” ni transportar toda su transmisión, como “se-
mejante” siempre llevará inscripta alguna señal de su
organiza en función del legado, la historificación y el discurso, alguna marca de su continuidad existencial
relato. La autoconservación personal disminuye su en las generaciones.
importancia y se jerarquiza la supervivencia del
grupo cultural. Bibliografía
Rene Kaës (1996) señala que en la mayoría de las
investigaciones sobre transmisión encuentra un Aulagnier, P. (1975) La violencia de la interpretación. Amorrortu
rasgo común: Un fenómeno que podría describirse Editores,
como una urgencia o como una suerte de impulso por Bauman, Z. (2000) Modernidad líquida
transmitir bajo el efecto de un imperativo psíquico in- Benjamín, Walter. (1936) El narrador. Ediciones Metales Pesados,
coercible....:.”. (Pág. 20) S.Chile. [2008]
Bodni,O. (1999) Angustia de castración generacional y senti-
Propuestas Clínicas miento de intrascendencia. Congreso internacional de la IPA, San-
tiago de Chile. Revista de Psicoanálisis, APA, Tomo LVI, N3.
La actual pandemia nos ha llevado a trabajar sobre Bodni O. (2013) “La delegación del Poder en el Envejecimiento
el pensamiento apocalíptico. Una desinvestidura del Humano”, Psicolibro, Area Paidos, Bs. As.
futuro en el imaginario de la generación sucesora, que Freud, S. (1921c) Psicología de las masas y análisis del yo. XVIII,
la generación envejecida ve al borde del caos, por su Amorrortu Editores, Buenos Aires.
desconexión con la historia. Profecía y anatema. La Freud, S. (1927c) El porvenir de una ilusión. XXI, Amorrortu Edi-
Mayo 2021 amenaza de caos presupone que los recuerdos se per- tores, Buenos Aires.
derán, que los saberes serán olvidados y que las ense- Freud, S. (1914c) Introducción al Narcisismo. XIV, Amorrortu Edi-
Ilustración de tapa:
Rodolfo López Martino ñanzas serán descalificadas. Al contrario de las tores, Buenos Aires.
Distribución en Interior: D.I.S.A depresiones el ataque apocalíptico no se dirige al pa- Green, A. (1980), La madre muerta en Narcisismo de vida, narci-
Imprenta: Mundo Gráfico S.R.L.
sado, sino al futuro encarnado en el grupo.- sismo de muerte. Amorrortu Editores, Buenos Aires.
-Legar es testar, testimoniar y relatar. La propuesta Kaës, R. (1996) El sujeto de la herencia en Transmisión de la vida
Los artículos firmados son de exclusiva es considerar en la crisis de la vejez el impulso insis- psíquica entre generaciones. Amorrortu Editores, Buenos Aires.
responsabilidad de sus autores,
y no reflejan necesariamente la opinión
tente a la producción del sucesor con la misión de Maldavsky,D. (1986) Estructuras Narcisistas. Editorial Amorrortu,
de la dirección. preservar la cultura, interpretando el doloroso efecto Buenos Aires. Maldavsky D.; Bodni O. y otros (2001) Investigacio-
de tarea inconclusa relacionado con una transmisión nes en procesos psicoanalíticos. Nueva Visión, Buenos Aires.
frustrada. El proceso es activo e implica la narración, Oddone, M. J. (2005) La vejez en la educación básica argentina.
ésta está inscripta en el discurso de un modelo iden- En: El fantasma de la vejez. Tekné, Buenos Aires.
tificatorio, pero también en los objetos familiares, las Redondo, N. (2001) Impacto social del envejecimiento: Radiogra-
2 Masa, neoliberalismo y democracia.
fotografías, las viejas cartas, los importantes o humil- fía de una población. En: Encrucijadas UBA. Revista de la Univer-
Nora Merlin
des blasones de un antepasado heroico. Y también en sidad de Buenos Aires, Vol.1(3).
el dinero, en las propiedades y en el contenido histó- Virilio, P. (1993) L art du moteur. Éditions Galilée, París. [Hay tra-
5 Amor e identificación: el deseo común.
rico de los patrimonios testamentarios y culturales. ducción en castellano: El arte del motor, Ediciones Manantial, Bue-
Sebastián Plut
Justamente lo que se debe destacar es que todo legado nos Aires, 1996]

9 Psicología de las masas y más allá… . sostiene una historia, implícita o explícita,, como acto Winnicott, D.W.: Realidad y Juego, (1971), Instar, Barcelona, 1979

Aída Dinerstein narrativo, y como representación transicional.


Interpretamos que pide garantías de ser recono-
13 “Psicología de las masas y análisis del yo”: cido como enunciante para un conjunto social que
cien años después. no lo puede escuchar tanto como antes, activando
María Cristina Rojas

16 Pandemia y epidemia psíquica. Un abordaje


desde la interpretación junguiana.
Santiago J. Torres

19 El concepto de masa y sus inquietantes con-


secuencias.
Juan Bautista Ritvo

22 El modelo y la angustia de destitución.


Osvaldo Bodni

Próximo número: Junio 2021


Dependencia tecnológica

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