Guillermo Caviasca
UBA/UNLP
La Franja y la Ruta Un desafío en nuestras manos
Artículo escrito para El Dossier vol. III del Centro de Estudios Soberanía a 10 años del
lanzamiento de la iniciativa china
[Link]
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En el año 2013 el presidente Chino Xi Jingping anunció en Kazajistán la iniciativa de construir el
“Cinturón económico de la Nueva Ruta de la Seda”. Un proyecto de inversiones que abarca
una “Ruta” terrestre, una marítima y una digital. Esta iniciativa no debe pensarse aislada de
otras iniciativas en las que China es determinante, como los BRICS (hoy ampliado entre otros a
Argentina), el banco de los BRICS, la Organización de cooperación de Shanghai y el Banco
asiático de inversiones en infraestructura.
La presencia China en el mundo actual tiene razones internas y externas. En primera instancia
debemos comprenderla con la crisis económica mundial desatada en el 2008. Crisis que suelen
señalar un cambio de orden dentro del capitalismo tanto en lo económico como en la
hegemonía geopolítica. E internamente para el gran país oriental, vemos que sus planes de
crecimiento dieron un resultado más rápido del imaginado en occidente. China fue una
succionadora de empresas deslocalizadas, siendo cada vez más productiva mientras occidente
y especialmente EEUU quedaban retrasados. Para el 2012 con el ascenso de Xi Jingping al
poder, la estrategia China comenzó a definirse con más claridad. Hoy todos conocemos varias
de sus definiciones basadas en una concepción de la historia que sustenta el PCCh. China fue el
centro del mundo durante siglos, desde la guerra de opio hasta la revolución china fue un siglo
de humillación (mediados del siglo XIX mediados del XX). Ahora, luego de décadas de
reconstrucción bajo la conducción del PC chino, se prepara para recuperar su lugar. Lo ha
hecho desarrollando un sistema de economía mixta bajo control estatal: el “socialismo con
características chinas” (como dijo Deng “el capitalismo chino es un pájaro que vuela encerrado
en una jaula”). Con esta base Xi se lanzó a luchar en el seno de la globalización y de la crisis por
una “globalización con características chinas”. En esa “gran estrategia”1, la iniciativa de la
“Franja y la Ruta” es el esqueleto del cuerpo mundial que los Chinos imaginan.
En el 2017 a 4 años de lanzada planteaban, con su lenguaje suave y seductor, “China defiende
un espíritu de la Ruta de la Seda caracterizado por la paz y la cooperación, la apertura y la
inclusividad, el aprendizaje recíproco y el beneficio mutuo; persiste en el principio de la
deliberación común, construcción conjunta y codisfrute; amplía constantemente el consenso
de cooperación (...) y promueve su construcción conjunta (...) en la que todas las partes
participan”2. Evidentemente muchos de los adjetivos están relacionados con mostrar la
contracara de la globalización que occidente la impone.
En un resumen ajustado la iniciativa de “la Franja y la Ruta” abarca el desarrollo de una serie
de corredores económicos, mediante la construcción y ampliación de carreteras, vías férreas,
1
Hart, Lidell (1984) La Estrategia de Aproximación indirecta Buenos Aires. Círculo Militar
2
Oficina del Grupo Dirigente de Fomento de la Construcción de la Franja y la Ruta (2017) Construcción
conjunta de “la Franja y la Ruta”. Concepto, práctica y contribución de China, Ediciones en Lenguas
Extranjeras, Pequín, p. 7.
1
puertos, aeropuertos, plantas de energía, redes eléctricas, líneas de transmisión de datos y
otras infraestructuras. Y plantea aumentar la capacidad productiva de la industria de las
regiones circundantes a los corredores (marítimos, fluviales, terrestres y digitales). Los
corredores llegarían así a formar parte de extensas redes logísticas, de transporte y de
producción cuya meta es profundizar los vínculos económicos desde China hacia Europa; y
desde China en Asia oriental, hacia Asia meridional y sudoriental. Uniendo la masa continental
euroasiática en una poderosa red logística articulada con el gigante oriental.
Desde un punto de vista geopolítico EEUU se proyecta al mundo desde los mares y la periferia
de Eurasia, China desde dentro. Existen varios espacios en disputa: América latina, Europa,
Asia oriental, África. En cada uno de estos Europa occidental y los EEUU desarrollan por
separado sus esferas de influencia. De hecho, Europa y China ya se encuentran altamente
vinculadas. Actualmente EEUU disputa el dominio de cada una de estas esferas. La iniciativa
China las “unifica” con centro en China. Por lo que surgiría un nuevo centro de gravedad
comercial y productivo, al que se acoplarían los países del océano Índico a través de la Ruta
Marítima de la Seda. Y América latina con la proyección marítima y digital. Así el eje dinámico
de la economía mundial se trasladaría a Eurasia y el peso de [Link]. en el sistema global se
reduciría.
En total, 139 países se han adherido a la Iniciativa de la Franja y la Ruta, entre los cuales 54
provienen de África, 37 de Asia, 30 de Europa y 18 de América Latina. Conforme el Green
Finance & Development Center3, entre el 2013 y el 2020 esta Iniciativa significó una inversión
total de US$ 755.000 millones, que se utilizó sobre todo para infraestructura en materia
energética (40%), transporte (23,3%) y bienes raíces (9,11%). Con respecto a la distribución
geográfica, el 26,8% fue a Asia del Este, el 21,9% a Asia Occidental, el 20,8% al África
subsahariana, el 13,7% al Medio Oriente y Norte de Africa, el 8,8% a Europa y el 7,8% a
América Latina.
Entonces podemos ver que “La Ruta y la franja” expresan una “gran estrategia” china que
propone el desarrollo de una “globalización con características chinas”. Es de destacar que la
República popular no está proponiendo volver a la idea de los estados nación aislados y en
competencia, sino que lo que está proponiendo es una trasformación del sistema, esos viejos
organismos o la creación de otros nuevos articule el mundo altamente interconectado y
globalizado de una forma distinta y con una hegemonía distinta (la China) a la que se fue
configurando desde la posguerra, que se transformó en el mundo globalizado bajo hegemonía
del capital financiero y norteamericana desde los 90.
El Concepto de Soberanía en el mundo actual
Veamos ahora algunas ideas de cómo entender el concepto de soberanía en el marco de la
globalización y la iniciativa de la “Franja y la Ruta”. Para ello nos interesa presentar
someramente la idea de “frontera política y frontera geopolítica”4. Para pensar el mundo en
forma completa, para entender como la idea de soberanía ha evolucionado acorde a las
nuevas tecnologías, estructuras sociales culturales y económicas. Debemos tener herramientas
que nos permitan comprender la idea de frontera y sus múltiples dimensiones en cada época
histórica. La frontera política es aquella que nos muestran los mapas y se aceptan hoy
internacionalmente como espacio geográfico de jurisdicción de los gobiernos. Es algo material
3
Green Finance & Development Center (2023) “Informe: Guía de desarrollo ecológico para proyectos
BRI Fase III: Estudio de los fondos de inversión extranjeros de China” [Link]
4
Díaz Loza, Florentino (1983) Geopolítica de la Patria Grande Temática Buenos Aires
2
muy concreto y visible. Pero podemos ver que la idea moderna de soberanía absoluta de los
estados se ha ido difuminando las ultimas décadas, dada la emergencia de organismos
transnacionales y poderes no estatales que asumen a nivel global o regional funciones que en
teoría serian patrimonio del estado. Sin embargo, es de tener en cuenta que más allá de la
definición, la “soberanía” de los estados nación nunca fue absoluta y estuvo relacionada con
relaciones de fuerzas internas e internacionales. Para ello es que la idea de “Frontera
geopolítica” nos ayuda a comprender mejor la cuestión que señalamos y abordar los dominios
nuevos y/o más interconectados del mundo actual.
La frontera geopolítica define la soberanía en cada terreno en particular y, sumando en su
conjunto, como si fuera una gama de grises. Así la propiedad de recursos, de capacidades
logísticas propias, de soberanía en el espacio y ciberespacio, sobre las empresas, la cultura, el
poder militar relativo, la tecnología y las patentes, etc. Todo eso se superpone y crea fronteras
que desafían los mapas. Un gobierno solo ejerce la soberanía si cuenta con la capacidad de
manejar las palancas fundamentales en cada uno de los ámbitos mencionados, en su propio
territorio o en otros. Una empresa puede ejercer el control, sobre comunicaciones digitales, o
sobre el espacio de la Web, un estado o empresas afines a ese estado poden controlar puertos
o ríos, un grupo de capitales pueden definir la ideología de la cultura a consumir, de lo que es
correcto o incorrecto, de lo licito o no. Un sistema mundial puede definir como y con quienes
se comercia, que y el precio de cada producto en el mercado, etc. Así es como la “La franja y la
Ruta” entran a jugar y redefinir estas fronteras.
Dentro de un mundo altamente interconectado con cadenas de valor que se extienden a nivel
global y con una rapidez de circulación del capital tanto en su realización mediante ventas,
como financiero; los mecanismos que se construyan a nivel global y la inserción en ellos son
definitorios en lo que hará a la materialización de la soberanía nacional. O sea, la inserción en
esos mecanismos, su diseño y orientación, el equilibrio que se logra para su utilización y como
permitan el flujo de inversiones y de acumulación de capital. La acumulación tiene siempre un
punto de referencia concreto. Un centro o varios que las orientan. “La ruta y la franja” (con los
demás organismos que mencionamos al comenzar), marítima, terrestre y digital son una parte
fundamental de esa cuestión, la logística de un tipo de interconexión mundial alternativa a la
occidental.
Los desafíos de América latina de cara al nuevo orden mundial.
Vemos, siguiendo las definiciones geopolíticas de los EEUU, que los países de América Latina
han sido “postores” y no “jugadores”. Los países latinoamericanos son “postores” en
condiciones dictadas por otros, ofertan recursos que disponen en cantidad, facilidades para el
capital extranjero, ubicación estratégica, geográfica o de comunicación. Pero no son
“jugadores” con iniciativa propia en el escenario internacional. Esta idea propuesta por
Nicholas Spykman en los 40 es aún vigente5. Con la aclaración que los vecinos del norte
sostienen que esa situación debe ser mantenida así y bajo su control como razón indispensable
para que EEUU pueda sostener una posición de Gran Potencia.
Vemos la mayoría de las asociaciones de nuestros países han sido defensivas o destinadas a
negociar mejor con el orden internacional dado (salvo algunas iniciativas peronistas de las
décadas del 40/50). Aun las últimas recientes (UNASUR, CELAC, MERCOSUR) son asociaciones
defensivas, o “postoras”. El periodo actual de reconfiguración y la posibilidad de entrar en
5
AAVV (2023) Destinados por la providencia Buenos Aires Punto de Encuentro. Spykman, N (1944)
Estados Unidos frente al mundo. FCE México
3
iniciativas como la “Franja y la Ruta” o los BRICS, abren el desafío de encararlos con otra
actitud. Son claramente desafíos geopolíticos, la situación internacional en que se construyen
desafían abrir una oportunidad histórica de ser “jugadores”, es una era que permite pensar
una “multipolaridad” y allí desarrollar proyectos nacionales independientes, y articulados con
organismos regionales.
En lo que hace a la Argentina la relación de nuestro país con la “nueva ruta de la seda” como la
incorporación a los BRICS o a las diferentes instancias que se están configurando de cara al
nuevo orden mundial, acarrea un problema que tiene que ver más con lo interno que con lo
externo, más con una cuestión de “mentalidades” que con una cuestión estructural. O, más
bien, un condicionante que se suma como riesgo grave a los ya existentes desde “afuera”
como desde la propia estructura creada en las últimas décadas. Es lo que definimos como una
“mentalidad” de la clase dominante y de la elite dirigente local que denominamos “Mentalidad
Roca-Runciman”, remitiéndonos a los intentos de la clase dominante local de mantener el
pacto de dependencia con Gran Bretaña o inclusive de reconfigurar uno nuevo, pero nunca
pensar un proyecto nacional.
Esta ideología que parece imperar en forma generalizada nos impide pensar un proyecto
nacional por fuera de la “matriz exportadora” o solo subordinado a ella. De esta forma se
sublima, como horizonte nacional, la idea de una relación bilateral de mutuo beneficio con la
potencia dominante en clave ricardiana. Lo que durante la década de 1990 se teorizo en el
ámbito de las RRII como “realismo periférico”6. Esta idea que no es otra cosa que la creación
de una estructura dependiente donde los beneficios de las ventajas comparativas sean
aprovechados por la clase dirigente, llevando a buscar una asociación económica estrecha con
quien detente el poder en la zona geopolítica que el país se encuentra. Así se crean sólidas
estructuras económicas, legislativas y culturales estables, que reafirman el papel del país como
exportador de los productos que la potencia hegemónica necesita, e importa los que la
potencia necesita exportar de mayor valor agregado, produciendo solo lo que no entra en
competencia con la potencia dominante y transfiriendo plus valor. Este sistema de relación
lleva aparejado el alineamiento geopolítico con esa “metrópoli”, más que por decisión del
interés nacional, por imposición del mercado.
Sin embargo, la realidad impone que Argentina ha tenido múltiples relaciones y las grandes
potencias tiene intereses diversos y a menudo conflictivos. Allí entra la idea de la Clase
dominante en la década de 1930 con el pacto Roca-Runciman. Cuando la búsqueda de una
metrópoli y sostenimiento de la estructura dependiente era inviable en un mundo donde
Inglaterra competía y retrocedía frente a los EEUU. Pero va más allá aun la mentalidad
dependiente de la clase dirigente local, se extendió a la reconfiguración de las relaciones
internacionales en la misma clave. Perjudicando la posibilidad de un desarrollo económico,
industrial y tecnológico estable y sostenido en el tiempo.
De esta forma la “Ruta de la seda” además de implicar un desafío para las relaciones
internacionales, en la crisis del occidente noratántico como hegemonía global, suma otro
desafío conceptual más profundo. El desafío de que, en el nuevo orden mundial en
configuración, que será multipolar, la inserción argentina sea como país desarrollado con
iniciativa y proyecto nacional integral, o como país granja proveedor de materias primas. La
situación mundial actual inestable y en reformulación abre oportunidades para ingresar en la
nueva era con un proyecto nacional industrial y moderno, o para solo reconstruir una nueva
6
Caviasca, Guillermo (2021) “Autonomía heterodoxa y realismo periférico: en torno a las relaciones
internacionales de la argentina contemporánea” En Siete Ensayos Facultad de Ciencias sociales UBA.
4
dependencia. La “Franja y la Ruta” nos desafían como propuesta frente a un viejo orden que
nos ha legado desventuras, como resolvamos será cuestión de nuestras capacidades.
Guillermo Caviasca
Bibliografía
AAVV (2023) Destinados por la providencia Buenos Aires Punto de Encuentro.
Caviasca, Guillermo (2021) “Autonomía heterodoxa y realismo periférico: en torno a las
relaciones internacionales de la argentina contemporánea” En Siete Ensayos Facultad de
Ciencias sociales UBA.
Díaz Loza, Florentino (1983) Geopolítica de la Patria Grande Temática Buenos Aires
Gadea, Abundio (2017) “América latina y la iniciativa de la Franja y la Ruta” En: Boletín
informativo de América latina y el Caribe La Plata UNLP
Green Finance & Development Center (2023) “Informe: Guía de desarrollo ecológico para
proyectos BRI Fase III: Estudio de los fondos de inversión extranjeros de China”
[Link]
Hart, Lidell (1985 ) La Estrategia de Aproximación indirecta Buenos Aires. Círculo Militar
Schulz, Juan (2021) “la nueva Ruta de la Seda en América latina y el Caribe: ¿Oportunidad
multipolar o nueva colonialidad dependiente?” En: Memoria Académica La Plata Facultad de
humanidades
Spykman, N (1944) Estados Unidos frente al mundo. FCE México
“Construcción conjunta de “la Franja y la Ruta”. Concepto, práctica y contribución de China”,
Ediciones en Lenguas Extranjeras, Pekín