2do ARTICULO: Documento MAMANI 20
“LOS HIDRUCARBUROS, UN IMPULSO GEOGRAFIA
PARA BOLIVIA”
5to “Blanco” de Sec.
03-04-2024
En Bolivia, los hidrocarburos tienen una gran importancia en la
economía ya que casi el 50% de las exportaciones bolivianas
corresponden a gas natural; alrededor de 36% de los ingresos
tributarios provienen de este sector extractivo.
Nacionalidad de los hidrocarburos. –
La nacionalización de los hidrocarburos que estaban en poder de
empresas transnacionales tuvo un evidente impacto positivo en la
economía boliviana, reflejada en un crecimiento económico que sufre
Bolivia, esto gracias a la exportación del gas natural a través de la
venta de este energético a los mercados de Brasil y Argentina.
Asimismo, este crecimiento de la exportación del combustible fósil
genera primero la renta petrolera que significa ingreso corriente para
el Tesoro General de la Nación y en segundo lugar genera ingresos
de divisas al país, divisas que es un activo importante de las reservas
internacional que administra el Banco Central de Bolivia; por lo cual,
este ingreso de divisas engrosa la acumulación de las reservas
internacionales netas, repercutiendo en la solvencia de Bolivia.
Gracias a la transacción comercial de venta de gas natural a Brasil y
Argentina, que significa ingreso de divisas y estas repercuten en el
crecimiento de la acumulación de las RIN, llegando a fortalecer la
economía reflejada en la Solvencia del Estado, frente a
externalidades o contingencias que se pudiera presentar.
La Guerra del Gas: -
La Guerra del Gas es el nombre con el que se denomina al conflicto
social ocurrido en Bolivia durante 2003, el conflicto se centró en la
explotación de las reservas de gas natural que se descubrieron en el
departamento de Tarija, a mediados de la década de 1990.
El conflicto principal surge por la decisión de gobierno de Gonzalo
Sánchez de Lozada y Carlos Mesa de exportar gas natural por Chile.
Las principales demandas de la guerra del gas eran a la no
exportación del gas natural hasta que existiera una política para
abastecer el mercado interno, de la misma manera por los precios
bajos a los que se pretendía exportar el gas.
Pese a la pacificidad de las protestas, el entonces presidente
Gonzalo Sánchez de Lozada decidió enviar a militares y policías para
reprimir a los manifestantes, quienes además pedían la dimisión del
jefe de Estado por entregar los recursos naturales al Gobierno
estadounidense.
Ante la luctuosa cifra de asesinados y la intensificación de las
movilizaciones, Sánchez de Lozada decidió huir del país aterrizando
en Washington. El 17 de octubre de 2003 el Congreso de la
República Plurinacional de Bolivia, leyó la misiva del expresidente
renunciando a su cargo y huyendo de la justicia.