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Uso Correcto de Mayúsculas

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Diccionario panhispánico de dudas

2.ª edición (versión provisional)


Escriba aquí el término

mayúsculas
En la escritura, la letra base es la minúscula, de modo que la mayúscula
debe aplicarse únicamente en aquellos casos en que la norma prescribe su
uso: Acaba de llegar Miguel de la Torre. La escritura enteramente en
mayúsculas se emplea únicamente en las siglas, los números romanos y
textos cortos de carácter informativo. El uso de mayúsculas en interior de
palabra debe evitarse en la escritura ordinaria, aunque es un fenómeno cada
vez más extendido en la formación de siglas y acrónimos (→ 7.2) y en los
nombres comerciales (→ 9).

1. Cuestiones formales

1.1. La forma mayúscula de las letras i y j carece de punto: Inés,


Javier, HIJO. No obstante, es práctica frecuente y admisible en la
escritura manuscrita que la i mayúscula aparezca con él para favorecer
la legibilidad.

1.2. Si los dígrafos ch, gu, ll y qu aparecen al inicio de una palabra


escrita con mayúscula inicial, solo adopta forma de mayúscula la
primera de sus letras: China, Guinea, Llobregat, Quito; si la palabra se
escribe enteramente en mayúsculas, deben ir en mayúscula las dos
letras del dígrafo: CHINA, GUINEA, LLOBREGAT, QUITO.

1.3. Cuando los dígrafos ch y ll forman parte de una sigla, solo se


escribe en mayúscula la primera de sus letras (→ sigla, 4.c): PCCh
(Partido Comunista de China); esto se hace para evitar su
interpretación como iniciales de dos palabras distintas: CDCH (Centro
de Desarrollo Científico y Humanístico). En el resto de los dígrafos, al
no existir ese riesgo, solo se conserva la primera letra: QIR (químico
interno residente). Del mismo modo se comportan las abreviaturas de
iniciales de nombres propios: J. Ch. (José Chamorro), a diferencia de
J. C. (José Ceballos), pero M. G. (Martina Guerrero).

2. La tilde y la diéresis en las mayúsculas

Las reglas de uso de la tilde (→ tilde2) y de la diéresis (→ diéresis) se


aplican a todas las palabras, estén escritas en mayúsculas o minúscula:
Álvaro, LEÓN, ANTIGÜEDAD. Solo se exceptúan los acrónimos escritos
enteramente en mayúsculas, que se escriben sin tilde: CIA (del ingl.
Central Intelligence Agency), y no ⊗‍CÍA; BIOS (del ing. b[asic]
i[nput]/o[utput] s[ystem] 'sistema básico de entrada-salida'), y no ⊗‍BÍOS.
Ahora bien, cuando los acrónimos, al lexicalizarse, pasan a escribirse con
minúsculas ―o solo con mayúscula inicial en el caso de los nombres
propios―, se someten a las reglas de acentuación gráfica como cualquier
otra palabra: euríbor (acrónimo de eur[o] i[nter]b[ank] o[ffered] r[ate] 'tipo
europeo de oferta interbancaria'), Fundéu (acrónimo de Fund[ación del]
E[spañol] U[rgente]).

3. Uso de mayúscula inicial exigido por la puntuación

De acuerdo con la posición que la palabra ocupe en el escrito, la


puntuación exige su escritura con mayúscula inicial en los casos
siguientes:

3.1. La primera palabra de un escrito o la que aparece después de un


punto, con independencia que pueda estar precedida de un signo de
apertura de paréntesis, comillas, interrogación o exclamación: Hoy no
iré. ¿Estarás en casa? Mañana puede que sí. Si el primer elemento es
una cifra, la siguiente palabra debe escribirse con minúscula: 1080
recetas de cocina.

3.2. La palabra que sigue a los puntos suspensivos cuando estos


cierran el enunciado: Compramos mariscos, solomillos, vino… La cena
resultó un éxito; pero, si el enunciado continúa tras ellos, la palabra que
los sigue se escribe con inicial minúscula: Es una persona bastante…
altiva, diría yo (→ puntos suspensivos, 1).

3.3. En frases interrogativas y exclamativas existen dos posibilidades:

3.3.1. Si la pregunta o la exclamación constituyen la totalidad del


enunciado, y sus signos de cierre equivalen a un punto, la primera
palabra de la pregunta o la exclamación se escribe con inicial
mayúscula, así como la palabra que inicia la oración siguiente:
¿Qué hora es? Creo que llego tarde.

¡Qué alegría! Pensé que no volvería a verte.

3.3.2. Cuando la pregunta o la exclamación constituye solo una parte


del enunciado, pueden darse dos casos:

a) Si la pregunta o la exclamación inicia el enunciado, la palabra


que sigue al signo de apertura se escribe con mayúscula y la que
sigue al signo de cierre con minúscula: ¿Qué puedo hacer hoy?,
me pregunto todos los días. También cuando se suceden varias
preguntas o exclamaciones breves constituyentes de un único
enunciado y que se separan unas de otras por signos de coma o
de punto y coma: ¿Cómo te llamas?, ¿en qué trabajas?, ¿dónde
naciste? En ese mismo caso, si cada pregunta se considera un
enunciado independiente, deberá iniciarse con mayúscula: ¿Cómo
te llamas? ¿En qué trabajas? ¿Dónde naciste?

b) Si la pregunta o la exclamación no está situada al comienzo del


enunciado, la palabra que sigue al signo de apertura de
interrogación o exclamación se escribe con minúscula: Pero ¡qué
niño tan guapo!; Eres arquitecta, ¿no?; Marina, ¿puedes venir?

3.4. Después de los dos puntos, debe comenzarse el texto con


mayúscula cuando estos anuncian el comienzo de una unidad con
independencia de sentido, como sucede en los casos siguientes:

a) Tras los dos puntos que siguen a la fórmula de encabezamiento o


saludo de una carta, se trate de un envío postal, un fax o un correo
electrónico: Querido Rafael: / Te agradezco mucho…

b) Tras los dos puntos que anuncian la reproducción de palabras


textuales: El senador afirmó: «No defraudaremos a los electores».
Solo se exceptúan los casos en los que la cita comienza con puntos
suspensivos (→ puntos suspensivos, 2.2.e): Y el monólogo
termina así: «… y los sueños, sueños son».

c) Tras los dos puntos que cierran los epígrafes o subtítulos de un


libro o documento, o los elementos de una enumeración en forma de
lista, cuando el texto explicativo que los sigue comienza en la misma
línea: La arquitectura egipcia: El elemento más característico de la
arquitectura egipcia son las pirámides, construcciones funerarias
que…
d) Tras los dos puntos que siguen a palabras como ejemplo,
advertencia, nota, etc., cuando preceden a enunciados con plena
independencia sintáctica y de sentido: advertencia: Medicamento
no indicado para menores de doce años.

e) Tras los dos puntos que introducen una explicación en uno o más
párrafos independientes, normalmente precedidos de expresiones
anunciativas como a continuación o siguiente(s):

La receta se elabora tal como se explica a continuación:


Se baten los huevos y el azúcar, y después se añade…

f) Tras los dos puntos que siguen a verbos como certificar, fallar,
exponer, solicitar, etc., cuando, escritos enteramente en
mayúsculas, presentan el objetivo fundamental de determinados
documentos jurídicos o administrativos:

CERTIFICA:
Que D. José Pérez García ha seguido el Curso de
Técnicas Audiovisuales…

Del mismo modo, se escriben dos puntos tras gerundios como


considerando o resultando cuando preceden a cada una de las
razones que sirven de apoyo a un fallo o dictamen escritas en
párrafo aparte.

3.5. Para el uso de mayúsculas tras los dos puntos que preceden a una
enumeración en forma de lista, → raya, 3.2.

4. Uso de la mayúscula versal

Hasta el siglo xix era costumbre utilizar la mayúscula inicial al comienzo


de cada uno de los versos de un poema, razón por el que la mayúscula
recibe también el nombre alternativo de versal. En la poesía moderna,
esta mayúscula carece de uso, salvo en los poemas acrósticos, en los
que las letras iniciales de cada verso forman una palabra o frase.

5. La mayúscula en nombres propios y expresiones denominativas

5.1. Cuestiones generales

5.1.1. En español, se escriben con inicial mayúscula todos los


nombres propios, así como las palabras del léxico común que
funcionan con valor de tales, es decir, cuando designan entes únicos
con función identificativa. Así sucede con las expresiones
pluriverbales que dan nombre a entidades de distinta naturaleza
(instituciones, organismos, obras de creación, etc.) y con los
nombres comunes en virtud de determinados fenómenos como la
antonomasia o la personificación.

5.1.2. En las expresiones denominativas pluriverbales, la mayúscula


inicial puede aparecer en todas las palabras significativas (Ministerio
de Asuntos Sociales) o solo en la primera palabra, en combinación
con la cursiva o las comillas para delimitar su extensión: El mejor
poema del Romancero gitano es el «Romance de la pena negra».

5.1.3. Aunque tradicionalmente se ha empleado la mayúscula para


marcar el respeto o relevancia otorgados social o individualmente a
determinadas personas o cosas (papa, rey, misa, patria, bandera…)
o para destacar conceptos considerados relevantes en determinados
ámbitos o contextos (humanidad, naturaleza, universo…), se
recomienda restringir al máximo estos usos, siendo lo más indicado
evitarlos, ya que responden a criterios extralingüísticos, y su
aplicación es subjetiva y de difícil regularización.

5.1.4. Tampoco debe utilizarse la mayúscula para distinguir sentidos


diferentes en palabras con varios significados. Solo cuando un
sustantivo que cuenta con varias acepciones se emplea para
designar una entidad institucional debe escribirse con inicial
mayúscula, como sucede con Estado, Gobierno, Iglesia o
Parlamento.

5.1.5. Hay contextos donde, en función de diferentes factores, puede


optarse por la mayúscula o la minúscula. Al ser la mayúscula la
forma marcada y excepcional, siempre que exista duda en su
aplicación, debe seguirse la recomendación general de utilizar con
preferencia la minúscula.

5.2. Casos en los que debe utilizarse la mayúscula inicial. Se escriben


con mayúscula inicial:

5.2.1. Los antropónimos, tanto nombres de pila como apellidos: Ana


de la Cruz, María del Carmen Rojas, Aureliano Buendía. También los
hipocorísticos: Tina, Lucho, Pili, Luismi. Esta mayúscula se mantiene
en los usos en plural: Las Anas suelen ser muy traviesas; No
conozco muchos Pérez. Si un apellido comienza por preposición, o
por preposición y artículo, estos se escriben con minúscula cuando
acompañan al nombre de pila: Juan de Torres, Irene de la Rosa.
Cuando se omite el nombre de pila, la preposición debe escribirse
con mayúscula: señor De Torres, De la Rosa. Si el apellido comienza
con artículo, este se escribe siempre con mayúscula, se anteponga
o no el nombre de pila: Antonio La Merced, señor La Merced. En los
apellidos unidos por la conjunción y, esta se escribe siempre con
minúscula: Ortega y Gasset, Ramón y Cajal. Deben conservar la
mayúscula los nombres de los autores empleados para designar sus
obras: un Gauguin, un Antonio López, varios Picassos, el último
Truffaut (por el último filme de Truffaut).

5.2.2. Los nombres o expresiones comunes que se utilizan como


antropónimos, tanto traducciones de nombres propios de otras
lenguas (Toro Sentado, Águila Veloz) como nombres propios de
personajes de fábulas o cuentos infantiles, incluidas las
personificaciones de animales (Caperucita Roja, el Gato con Botas).
Por el contrario, se escriben con minúscula los nombres comunes
en función meramente referencial (como la liebre y la tortuga, en la
fábula de ese título).

5.2.3. Los nombres que designan familias o dinastías: los Borbones,


los Romanov, la dinastía Ming. Se escriben con minúscula cuando
se utilizan como adjetivos: los reyes borbones. Las dinastías o
linajes que se designan mediante un patronímico ―nombre derivado
del perteneciente al fundador de la dinastía y que se usa para
referirse a sus descendientes― se escriben con minúscula: los
nazaríes (de Názar), un rey sasánida (de Sasán).

5.2.4. Los apodos, alias, sobrenombres y seudónimos: el Greco;


José Nemesio, alias el Chino; Sandro, el Gitano; la Dama de Hierro;
Isabel la Católica; Azorín (seudónimo del escritor José Martínez
Ruiz); el Pobrecito Hablador (seudónimo del escritor Mariano José
de Larra). Dado que el artículo que los antecede debe escribirse con
minúscula (→ 5.3.2.a), si a su vez van precedidos de las
preposiciones a o de, se forman las contracciones al (→ al) y del (→
del): Me gusta mucho este cuadro del Greco (no ⊗‍de El Greco); El
pueblo llano adoraba al Tempranillo (no ⊗‍a El Tempranillo). Cuando
se insertan en el interior del nombre oficial u ocupan el lugar del
nombre de pila, se escriben entre comillas o con resalte tipográfico:
Ernesto «Che» Guevara; el Kun Agüero.
5.2.5. Los nombres propios de deidades y otros seres religiosos,
mitológicos o fabulosos: Alá, Jehová, Odín, Júpiter, Satanás, el
Espíritu Santo, Clío, Polifemo, Pegaso; pero no los sustantivos
comunes que designan las clases de estos seres: una sirena, un
fauno, las musas, las ninfas, los cíclopes. Dios se escribe con
mayúscula inicial cuando se usa, sin artículo, como nombre propio
del ser supremo de una religión monoteísta. Sobre la escritura con
mayúscula o minúscula de la palabra dios, → dios -sa.

5.2.6. Los apelativos antonomásticos y las advocaciones: el


Creador, el Todopoderoso, la Purísima, el Maligno, la Virgen de
Guadalupe, el Cristo de la Agonía, el Buda de la Luz Ilimitada.

5.2.7. Las personificaciones de conceptos abstractos o de los


vientos en textos alegóricos, poéticos o mitológicos: La Justicia es
una matrona de ojos vendados; Yo soy Bóreas, dios del frío viento
del norte.

5.2.8. Los nombres propios de animales, plantas y objetos


singularizados: Moby Dick, Bucéfalo, el Big Ben, la Tizona, el Titanic,
el Curiosity. Si van acompañados de artículo, este se escribe con
minúscula (→ 5.3.2.a). No hay razón para escribirlos ni en cursiva ni
entre comillas, ya que se trata de nombres propios.

5.2.9. La primera palabra de los nombres latinos de especies y


subespecies de animales y plantas usados en la nomenclatura
científica internacional, que se escriben, además, en cursiva: Homo
sapiens, Felis silvestris catus. También se escriben con mayúscula y
en cursiva las palabras latinas que designan los taxones zoológicos
y botánicos:

la familia Cyatheaceae, el orden Coleoptera, la clase Insecta.

En textos de carácter general, estos nombres científicos se escriben


en cursiva. En textos científicos, en cambio, es costumbre utilizar la
cursiva en los niveles de género, especie y subespecie, y mantener
en redonda los taxones superiores. Sobre los nombres españoles de
los taxones, → 5.4.6.

5.2.10. Los nombres propios de los cuerpos celestes y otros entes


astronómicos como galaxias, constelaciones, estrellas, planetas y
satélites: Marte, la Osa Mayor, la Vía Láctea, el cometa Halley. Las
palabras tierra, sol y luna se escriben con mayúscula inicial cuando
se usan como nombres propios en contextos netamente
astronómicos: «Mercurio era el más cercano al Sol y le seguía[n]
Venus, la Tierra (orbitada por la Luna), Marte, Júpiter y Saturno»
(Altschuler Hijos [Ur. 2002]). Fuera de estos casos, tanto en usos
rectos como derivados, se escriben con minúscula (→ 5.4.8): Se
levanta al salir el sol; Hoy hay luna llena; Ha desaparecido de la faz
de la tierra. Asimismo, expresiones referenciales como estrella polar
se escriben con minúscula (→ estrella polar).

5.2.11. Los nombres de los signos del Zodiaco: Nació bajo el signo
de Tauro. Solo se escriben con minúscula cuando se aplican a
personas (→ 5.4.30.f).

5.2.12. Los nombres propios de tormentas, huracanes y otros


fenómenos atmosféricos u oceánicos, pero no el nombre común
genérico que los acompaña: la borrasca Filomena, el tifón Fred, la
corriente del Labrador.

5.2.13. Los nombres propios de los accidentes geográficos, pero no


los nombres comunes genéricos que los acompañan (río, mar,
océano, sierra, cordillera, cabo…): el océano Pacífico, el mar Rojo, el
lago Titicaca, el río Amazonas, la cordillera Cantábrica, el cabo de
Hornos, el golfo de México, las islas Galápagos, la falla de San
Andrés. Estos genéricos se escriben con mayúscula inicial
únicamente si forman parte de la denominación, lo que sucede
cuando denotan una realidad distinta de la que corresponde a su
significado: Mar del Plata (que es una ciudad y no un mar), Cabo
Verde (que es una isla y no un cabo); cuando no exigen la
anteposición del artículo para integrarse en un enunciado: Me fui a
esquiar a Sierra Nevada (y no ⊗‍a la Sierra Nevada); y cuando el
sustantivo genérico no es el que habitualmente se utiliza para
referirse al tipo de realidad designada: la Selva Negra (región
montañosa de Alemania). Se escriben también con mayúscula inicial
algunos nombres comunes geográficos cuando se utilizan
antonomásticamente: la Cordillera (por la cordillera de los Andes para
los chilenos y los argentinos), el Estrecho (por el estrecho de
Gibraltar para los españoles) o el Golfo (por el golfo de México para
los mexicanos). Esta mayúscula es admisible, pero no preceptiva, y
debe limitarse a la comunidad de hablantes para los que la
identificación de la referencia sea inequívoca. Los artículos que
preceden a los nombres de accidentes geográficos deben escribirse
con minúscula (→ 5.3.2.b). Sobre la denominación de las penínsulas,
→ 5.4.7.

5.2.14. Los nombres propios de regiones naturales y comarcas, pero


no el artículo que los acompaña (→ 5.3.2.b): la Patagonia, la
Amazonia (o Amazonía), la Alcarria, los Monegros, el Bierzo.

5.2.15. Los nombres propios de continentes, países, divisiones


territoriales y ciudades, ya sean reales o imaginarios: América,
Suecia, Galicia, Córdoba, La Habana, Macondo, Wakanda. Si un
sustantivo genérico forma parte de la denominación, debe escribirse
asimismo con mayúscula: Ciudad de México, País Vasco. La
mayúscula se aplica también las denominaciones antonomásticas
usadas como alternativas estilísticas: el Nuevo Mundo [= América],
la Santa Sede [= el Vaticano], la Ciudad Eterna [= Roma]. Esta
mayúscula se mantiene en los usos en plural: Conoce las dos
Córdobas, la argentina y la española. Sobre la mayúscula en los
artículos que pueden precederlos, → 5.3.

5.2.16. Los sustantivos y adjetivos que forman parte del nombre de


zonas geográficas que abarcan varios países y se conciben como
áreas geopolíticas con características comunes: Occidente, el Cono
Sur, América Latina, el Magreb, Europa del Este; pero no las
denominaciones que no se sustentan en un criterio geográfico: los
países en vías de desarrollo, el tercer mundo, la zona euro.

5.2.17. Los nombres propios de las divisiones territoriales de


carácter administrativo, pero no el nombre común genérico que los
precede: el departamento de Moquegua, el estado de Tlaxcala, la
provincia de Cádiz, la diócesis de Cuernavaca.

5.2.18. Los nombres propios de barrios, urbanizaciones, calles,


espacios urbanos y vías de comunicación, pero no el nombre común
genérico que los precede: el barrio de las Letras, la calle (de) Alcalá,
la plaza Mayor, el paseo (de) Martí, la avenida 47, la carretera
Panamericana. En denominaciones en las que el genérico aparece
pospuesto, como suele ocurrir en nombres tomados o traducidos de
otras lenguas, se escriben con mayúscula inicial todos los
elementos: la Sexta Avenida, Downing Street, Potsdamer Platz.

5.2.19. Los términos que componen la denominación de caminos y


rutas de carácter histórico, turístico o cultural: el Camino de
Santiago, la Ruta de la Seda.

5.2.20. Todas las palabras significativas que componen la


denominación completa de entidades, instituciones, organismos,
departamentos o secciones administrativas, órdenes religiosas,
hermandades o cofradías, unidades militares, partidos políticos,
equipos deportivos, organizaciones, asociaciones, compañías
teatrales, grupos musicales, etc.: Ministerio de Asuntos Exteriores,
Biblioteca Nacional, Universidad Central de Venezuela, Facultad de
Farmacia, Orden del Temple, Regimiento de Granaderos a Caballo
General San Martín, Partido Revolucionario Institucional, Real
Potosí, Médicos Sin Fronteras, Vieja Trova Santiaguera. Aunque lo
habitual es que el sustantivo genérico forme parte de la
denominación y, por tanto, se escriba con mayúscula inicial
(Academia de Bellas Artes, la Universidad Carlos III), debe escribirse
con minúsculas cuando no sea así: la organización Amnistía
Internacional. La mayúscula inicial se mantiene en sus menciones
abreviadas, pero no debe aplicarse al artículo que las acompaña (→
5.3.2.d): la Nacional (por la Biblioteca Nacional), la Complutense (por
la Universidad Complutense). También se escriben con mayúscula
sus denominaciones alternativas antonomásticas: la Cámara Alta [=
el Senado], la Benemérita [= la Guardia Civil (Esp.) o la Cruz Roja
(C. Rica)]. Se escriben asimismo con mayúscula las
denominaciones alternativas antonomásticas de las selecciones
deportivas nacionales: la Roja (selección chilena o española), la
Vinotinto (selección venezolana).

5.2.21. Los adjetivos y sustantivos que forman parte de la


denominación de sedes de entidades o instituciones, edificios
singulares o monumentos: el Partenón, la Casa Rosada, la Catedral
de Santiago, la Pirámide del Sol, la Torre Eiffel, la Puerta de Alcalá, la
Columna de la Independencia, la Estatua de la Libertad. Es también
admisible escribir el genérico con minúscula, como mero
clasificador: la torre Eiffel, la catedral de Santiago, la estatua de la
Libertad. Esta mayúscula se aplica asimismo a las denominaciones
coloquiales alternativas, pero no a los artículos que las anteceden (→
5.3.2.a): la Bombonera (por los estadios del Boca Juniors argentino y
del Deportivo Toluca mexicano).

5.2.22. Además de la primera, las palabras significativas del nombre


de establecimientos comerciales, culturales o recreativos: (bar) Aquí
Me Quedo; (grandes almacenes) El Corte Inglés; (mercería) El
Botón de Oro; (cine) Avenida; (hotel) La Perla. Si el nombre es una
expresión autosuficiente, el genérico, si aparece, se escribe con
minúscula: restaurante La Vaca Argentina, bar Los Dos Amigos. En
cambio, si en el nombre del establecimiento el término específico
complementa al sustantivo genérico (como sustantivo en aposición,
adjetivo o complemento preposicional), el genérico puede escribirse
tanto con minúscula (opción preferida) como con mayúscula: café
Gijón o Café Gijón, teatro Monumental o Teatro Monumental, parque
del Retiro o Parque del Retiro.

5.2.23. Determinados sustantivos cuando designan entidades u


organismos de carácter institucional: la Iglesia, el Ejército, la Armada,
la Universidad, la Policía, el Parlamento, el Gobierno español, la
Administración central… La mayúscula no afecta, como se ve, a los
especificadores que los acompañan. En cambio, se escriben con
minúsculas cuando no designan la institución: un policía [= un
agente], una iglesia ortodoxa [= un edificio]; ni cuando se emplean en
singular con valor colectivo, refiriéndose a grupos concretos de
individuos: El ejército [= las tropas] cruzó la frontera; Lo detuvo la
policía [= varios agentes].

5.2.24. La primera palabra del título de cualquier obra de creación


(libros, películas, cuadros, esculturas, piezas musicales, programas
de radio o televisión, etc.): Libro de buen amor, Cien años de
soledad, Las señoritas de Avignon, El peine del viento, La
consagración de la primavera, Pasión de gavilanes. No es correcto
escribir todos los elementos significativos con mayúscula (⊗‍Libro de
Buen Amor), ya que el uso obligatorio de la cursiva los delimita
suficientemente. La misma norma puede aplicarse también a los
títulos en otra lengua citados en textos españoles: Cavalleria
rusticana, West side story. Se escribe asimismo con inicial
mayúscula la primera palabra de los títulos abreviados o alternativos,
pero no el artículo que los precede (→ 5.3.2.e):

la Celestina, el Quijote, la Quinta sinfonía.

Los títulos de artículos, reportajes, cuentos o poemas que se citan


junto al de la obra mayor en la que se incluyen se delimitan con
comillas: Recitó el «Prendimiento de Antoñito el Camborio en el
camino de Sevilla», del Romancero gitano de Lorca (→ comillas,
2.g).
5.2.25. La primera palabra del título de las subdivisiones o secciones
internas de una publicación o un documento (capítulos de un libro,
titulares de prensa, columnas de opinión, etc.). Si se hace referencia
a ellos dentro de un texto, se delimitan con comillas: En el capítulo ii,
«La representación gráfica del acento», se exponen los usos de la
tilde.

5.2.26. Los sustantivos y adjetivos que forman parte del título de los
textos sagrados y de los libros que los componen, así como sus
denominaciones antonomásticas, pero no el artículo que los
antecede (→ 5.3.2.e): la Biblia, el Corán, el Libro de los Muertos, la
Torá, el Nuevo Testamento, el Cantar de los Cantares, las Sagradas
Escrituras.

5.2.27. Además de la primera palabra, los sustantivos y adjetivos que


forman parte del nombre de publicaciones periódicas o de
colecciones: La Vanguardia, El Comercio, Crecer Feliz, Biblioteca
Románica Hispánica.

5.2.28. Todas las palabras significativas del título de documentos


oficiales o históricos (tratados, convenciones, acuerdos,
declaraciones, etc.), y de textos legales o jurídicos (fueros, códigos,
leyes, decretos, etc.: la Convención de Ginebra; la Carta de las
Naciones Unidas; el Código Civil; la Ley 40/1998, de 9 de diciembre,
del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y otras Normas
Tributarias. Cuando el título es muy largo, se escribe con cursiva o
entre comillas y la mayúscula se aplica solo a la primera palabra:
Aténgase a lo indicado en la «Ley 17/2005, de 19 de julio, por la que
se regula el permiso y la licencia de conducción por puntos y se
modifica el texto articulado de la ley sobre tráfico, circulación de
vehículos a motor y seguridad vial». No se escriben con mayúscula
los nombres alternativos de carácter referencial con los que se
designan comúnmente determinadas leyes, y que no se
corresponden con su título oficial: ley sálica, ley seca, ley de
extranjería.

5.2.29. La primera palabra del título de ponencias, discursos,


conferencias o exposiciones. Si se citan dentro de un texto, se
escriben además entre comillas: El rey inauguró la exposición «Goya
y su tiempo».
5.2.30. Todas las palabras significativas que forman parte del nombre
o título de programas, planes o proyectos: Plan de Fomento de la
Lectura; Proyecto del Genoma Humano. Si la denominación es larga,
se escribe con cursiva o entre comillas y la mayúscula se aplica solo
a la primera palabra: Presentó el «Proyecto para la detección del
talento musical precoz en niños menores de seis años».

5.2.31. La primera palabra de lemas, consignas y eslóganes. En el


interior de los textos, se escriben además entre comillas: Mandela
buscó la reconciliación bajo el lema «Un equipo, un país».

5.2.32. Los sustantivos y adjetivos que forman parte del nombre de


asignaturas y cursos: Matemáticas, Química Orgánica, Curso de
Crítica Textual. Si la denominación es larga, se escriben entre
comillas y la mayúscula se aplica solo a la primera palabra: Se
matriculó en «Historia de las ideas filosóficas en Bizancio». Como
nombres de disciplinas, se escriben con minúscula, → 5.4.21.

5.2.33. Las palabras significativas que forman parte del nombre de


eventos culturales o deportivos (congresos, exposiciones, ferias,
torneos deportivos, etc.): Jornadas de Arte Flamenco, IV Congreso
de Cirugía Vascular, Bienal de Venecia, Salón del Cómic de
Barcelona, Copa Libertadores de América, Juegos Olímpicos.

5.2.34. Las palabras significativas que forman parte del nombre de


premios y condecoraciones: los Premios Príncipe de Asturias, la
Gran Cruz de Isabel la Católica, el Premio Nobel de Física. Sobre
sus usos en minúscula, → 5.4.30.e.

5.2.35. Los sustantivos y adjetivos que forman parte del nombre de


festividades civiles, militares o religiosas, y de los periodos litúrgicos:
Navidad, Año Nuevo, Día Internacional de la Mujer, Pascua Militar,
Janucá (festividad judía), Fiesta del Sacrificio o Fiesta Grande
(festividad musulmana), Adviento, Semana Santa, Ramadán.

5.2.36. Los nombres de las divisiones geológicas y paleontológicas,


pero no los adjetivos que los acompañan: el Precámbrico, el
Mioceno, el Cretácico inferior, el Jurásico superior. Si el periodo se
designa mediante un sustantivo genérico (era, periodo) seguido de
un adjetivo, se escriben con minúscula ambos componentes: la era
cenozoica, el periodo carbonífero.
5.2.37. Los nombres de los periodos en que se dividen tanto la
prehistoria como la historia (ya sea la universal o la de un país en
concreto): el Neolítico, la Edad de Piedra, el Neolítico, la Edad de
Piedra, la Antigüedad, el Medievo, la Alta Edad Media, el
Renacimiento, el Siglo de las Luces, el Romanticismo, el Tercer
Reich, la Guerra Fría.

5.2.38. Los sustantivos y adjetivos que forman parte de la


denominación de acontecimientos históricos relevantes que dan
nombre a determinados periodos: la Reconquista, el Cisma de
Occidente, la Contrarreforma, la Semana Trágica, la Gran Depresión,
la Primavera de Praga. Si se trata de acontecimientos puntuales, que
no dan nombre a periodos históricos, no debe emplearse la
mayúscula, salvo en los nombres propios: el motín de Esquilache, la
toma de la Bastilla, el desembarco de Normandía, el sitio de
Leningrado.

5.2.39. En los nombres propios de guerras y batallas, la parte


específica de la denominación, no así los genéricos guerra y batalla:
la guerra de los Cien Años, la guerra de Secesión, la guerra del Opio,
la batalla de las Termópilas, la batalla de Ayacucho. Si no se trata de
una expresión singularizadora, deben escribirse con minúsculas: las
guerras carlistas, las guerras púnicas. Los nombres de los dos
conflictos mundiales se escriben con mayúscula en todos sus
componentes: Primera Guerra Mundial y Segunda Guerra Mundial.

5.2.40. Las palabras significativas que forman parte de la


denominación de imperios y revoluciones, salvo que se trate de
adjetivos gentilicios: la Revolución Industrial, la Revolución de los
Claveles, el Celeste Imperio, pero la Revolución rusa, el Imperio
romano, el Imperio maya.

5.2.41. Las marcas y nombres comerciales, por su condición de


nombres propios: ¿Has visto el último anuncio de Coca-Cola?; Salió
al mercado el nuevo híbrido de Toyota; Acabo de instalar el Windows
Vista; ¿Lo has buscado en Google? Debe mantenerse la mayúscula
cuando el nombre designa un producto de la propia marca: Me he
comprado un Seat. Sobre sus usos en minúscula, → 5.4.30.g.

5.3. El artículo en los nombres propios


5.3.1. Cuestiones generales. La mayoría de los nombres propios
prototípicos (antropónimos y topónimos) no necesitan artículo para
integrarse en los enunciados: Me llamo Miguel y nací en Buenos
Aires; solo algunos lo incorporan como parte fija e indisociable de la
denominación, caso en que el artículo se escribe también con
mayúscula: Estuve en El Salvador el año pasado; Conozco muy bien
La Haya; Viajo a Las Palmas todas las semanas. En estos casos, la
contracción con las preposiciones a o de no se realiza nunca en la
escritura: un viaje oficial a El Salvador; la portada de El País (→ al y
del). Cuando el artículo forma parte del nombre propio puede
coaparecer con otros determinantes: aquel El Dorado mítico, nuestra
Las Palmas querida (pero no es posible decir *aquel el Orinoco
mítico o *nuestros queridos los Alpes). Asimismo, si el artículo forma
parte del nombre propio y se antepone un adjetivo, este debe
preceder a toda la denominación: la extravagante Las Vegas, el
caótico El Cairo; en cambio, si el artículo no forma parte del nombre
propio, el adjetivo puede intercalarse entre el artículo y el nombre
propio: el caudaloso Amazonas, la misteriosa India, el simpático
Chispas.

5.3.2. Escritura con minúscula. Se escriben siempre con minúscula


por no formar parte del nombre propio:

a) Los artículos que preceden a los apodos, sobrenombres o


seudónimos: el Chapo, Isabel la Católica, el Pobrecito Hablador; a
las denominaciones alternativas de sedes, edificios: el Pirulí (por
Torrespaña, sede de la televisión pública española), o a los
nombres propios de animales o cosas: el Pájaro Loco, la Tizona, el
Titanic.

b) Los artículos que preceden necesariamente a los nombres de


accidentes geográficos, como ríos, mares, montes, etc., aparezca
o no expreso el sustantivo categorizador: el (río) Amazonas, el
(pico) Everest, el (océano) Pacífico, los (montes) Pirineos;
también los que anteceden a los nombres propios de regiones o
comarcas: la Amazonia (o Amazonía), los Monegros.

c) Los artículos que preceden de manera opcional a muchos


nombres de países y a los de algunos continentes: (el) África, (el)
Camerún, (la) China, (el) Ecuador, (los) Estados Unidos, (la) India,
(el) Líbano, (el) Perú, (el) Senegal, etc. Sobre el uso del artículo en
estos casos, → el, 6.
d) Los que preceden al término específico de una denominación,
aun cuando se omita el sustantivo genérico: la Moneda (por el
palacio de la Moneda), el Retiro (por el parque del Retiro), el Prado
(por el museo del Prado).

e) Los artículos que preceden a los títulos abreviados de obras de


creación: la Celestina, el Quijote; o a los títulos de los libros
sagrados: el Corán, la Biblia, el Génesis.

5.4. Casos en que no debe usarse la mayúscula inicial. No son


nombres propios y, por tanto, no deben escribirse con mayúscula
inicial, las palabras siguientes:

5.4.1. Los tratamientos, tanto si preceden al nombre propio (don,


doña, fray, sor, san(to)/ta, etc.) como los que pueden usarse sin él
(señor/a, doctor/a, licenciado/da, reverendo/da, usted, excelencia,
(su) señoría, etc.). Solo se admite su escritura con mayúscula inicial
en los tratamientos de las más altas dignidades cuando no van
seguidos del nombre propio de la persona a la que se refieren: La
recepción a Su Santidad será esta tarde, pero Aterrizó su santidad
Benedicto XVI. Las abreviaturas de los tratamientos sí se escriben
con mayúscula inicial (→ abreviatura, 8.c).

5.4.2. Los sustantivos que designan títulos nobiliarios, dignidades o


cargos ―sean civiles, militares, religiosos, públicos o privados―,
tanto en sus usos genéricos: El rey reina, pero no gobierna, como si
se refieren a una persona concreta: La reina saludó al papa en su
visita a España; El presidente del Gobierno llegó con la ministra de
Defensa y el general Martínez, jefe del Estado Mayor.

5.4.3. Los sustantivos que designan profesiones: Su hija es


ingeniera; Roberto Armendáriz, asesor fiscal.

5.4.4. Los adjetivos y sustantivos que designan pueblos o etnias, así


como los que denotan nacionalidad o procedencia geográfica: la
cultura mochica, los aztecas, los maoríes, los filipinos, los italianos.

5.4.5. Los nombres de las lenguas: El español es la lengua más


estudiada del mundo después del inglés.

5.4.6. Los nombres españoles de los taxones zoológicos y


botánicos: Entre la fauna de la zona destacan los cérvidos y los
cánidos; Esa planta pertenece a la familia de las cactáceas; El reino
animal comprende más de dos millones de especies. Sobre la
mayúscula en los nombres latinos de la nomenclatura científica
internacional, → 5.2.9.

5.4.7. Los nombres de penínsulas formados con un adjetivo derivado


del topónimo al que dicho accidente corresponde: la península
ibérica, la península arábiga. Si el topónimo aparece en el
complemento especificativo, mantiene su mayúscula: la península
de Crimea; también se escribe con mayúscula la parte específica de
la denominación si se trata de un nombre propio genuino: la
península Valiente.

5.4.8. Los sustantivos sol, luna y tierra, tanto en sus usos rectos
como en los derivados o metafóricos: Se levanta al salir el sol; Hoy
hay luna llena, pero las nubes la han cubierto; Es la mujer más
inteligente de la tierra. Solo se escriben con mayúscula inicial en
contextos netamente astronómicos, aludiendo, como nombres
propios, a los respectivos astros (→ 5.2.10).

5.4.9. Los nombres de los puntos cardinales (norte, sur, este, oeste)
y de los puntos del horizonte (noroeste, sudeste, etc.): La brújula
señala el norte; Viajamos rumbo al sur; Vivo al este de Jalisco; Sopla
viento del noroeste. Se escribirán con mayúscula cuando formen
parte de una expresión que así lo exija: América del Norte, Corea del
Sur, Europa del Este, la Cruz del Sur. Sobre la mayúscula en sus
símbolos, → símbolo, 5.3.a.

5.4.10. Los nombres de los hemisferios, las líneas imaginarias y los


polos geográficos: el hemisferio sur, el círculo polar, el ecuador, la
eclíptica, el polo norte geográfico, etc. Sobre la mayúscula en polo
norte y polo sur, → polo, 1.

5.4.11. Los nombres de los vientos: el austro, el mistral, el levante,


salvo que se trate de personificaciones en textos poéticos (→ 5.2.7).

5.4.12. Los nombres de los días de la semana, así como de los


meses y las estaciones del año: Hoy es lunes, 23 de mayo; Estoy
deseando que llegue el verano. Se escribirán con mayúscula cuando
formen parte de una denominación más amplia que así lo exija,
como festividades, fechas históricas, espacios urbanos, instituciones
u organizaciones: Viernes Santo, Feria de Abril, plaza del Dos de
Mayo, Primavera de Praga.
5.4.13. Los nombres de las notas musicales: Una melodía en fa
mayor.

5.4.14. Los nombres de los elementos y compuestos químicos, así


como los de las unidades de medida: oxígeno, mercurio, sodio, tesla,
newton, metro. Sobre la escritura de sus símbolos, → símbolo,
5.3.b.

5.4.15. Los nombres de los principios activos de los medicamentos:


amoxicilina, ibuprofeno, paracetamol. En cambio, los nombres
comerciales registrados son nombres propios, al igual que las
marcas, por lo que se escriben con mayúscula inicial: Prozac,
Nolotil.

5.4.16. Los nombres de las monedas: quetzal, dólar, euros.

5.4.17. Las denominaciones de impuestos y tasas, como impuesto


sobre el valor añadido (o, Am., al valor agregado), impuesto sobre la
renta de las personas físicas, etc. ; aunque sus siglas se escriban
con mayúsculas (IVA, IRPF).

5.4.18. Las formas de Estado y de gobierno: la capital del reino, las


repúblicas bálticas, la monarquía parlamentaria, la democracia
americana. Solo se escriben con mayúscula cuando forman parte
del nombre oficial completo de un país: Reino de España, República
Argentina. Se admite además el uso de la mayúscula cuando
designan periodos concretos de la historia caracterizados por una de
esas formas de gobierno, como sucede, por ejemplo, con la
Monarquía, la República y el Imperio en la periodización de la historia
de Roma.

5.4.19. Los poderes del Estado y los poderes fácticos: el poder


ejecutivo, el poder legislativo, el cuarto poder [= la prensa], salvo que
se refieran específicamente a los órganos del Estado en que
descansan: El Poder Judicial notificó su cese al magistrado.

5.4.20. Los movimientos o tendencias políticas o ideológicas,


idearios y doctrinas: sandinismo, neoliberalismo, el principio de no
intervención, la doctrina Estrada.

5.4.21. Las disciplinas científicas y las diversas ramas del


conocimiento: Nuevos avances en física nuclear; La morfología es
una parte de la gramática; Es magnífica en matemáticas. Solo se
escriben con mayúscula inicial cuando nos referimos a ellas como
materias de estudio en contextos académicos o curriculares
(nombres de asignaturas, titulaciones, cátedras, facultades, etc.): Me
he matriculado en Arquitectura; ¿Quién te da Física este año?

5.4.22. Las leyes, teorías y principios científicos, salvo los nombres


propios que formen parte de la denominación: ley de la gravedad, ley
de Ohm, principio de Arquímedes, teoría de la relatividad.

5.4.23. Los índices, indicadores, encuestas, barómetros, escalas y


tasas, salvo los nombres propios que formen parte de la
denominación: índice de desarrollo humano, encuesta de población
activa, escala de ansiedad de Hamilton, tasa de mortalidad.

5.4.24. Los nombres de las escuelas y corrientes de las diversas


ramas del conocimiento, así como los de estilos, movimientos y
géneros artísticos: darwinismo, platonismo, positivismo,
culteranismo, dadaísmo, realismo mágico, cine negro. Solo se
escriben con mayúscula aquellos que abarcan todas o gran parte de
las disciplinas y dan nombre a periodos históricos culturalmente
diferenciados (→ 5.2.37): el Renacimiento, el Barroco.

5.4.25. Las religiones, así como los sustantivos que designan el


conjunto de sus fieles: budismo, cristianismo, judaísmo, islam,
cristiandad.

5.4.26. Conceptos del ámbito religioso, como sacramentos, ritos,


pecados, virtudes, etc.: comunión, eucaristía, misa, codicia, caridad,
cielo, purgatorio, parábola, hadiz. Es admisible la mayúscula, aunque
no obligatoria, en las palabras que designan los lugares a los que se
supone que van las almas tras la muerte, por su asimilación a los
topónimos imaginarios: Sé bueno e irás al Cielo.

5.4.27. Los episodios relevantes en la historia narrativa de las


religiones: la oración en el huerto, la resurrección de Cristo, el
descenso del Corán. Solo se escriben con mayúscula cuando se
trata del nombre de una festividad: La Ascensión es una fiesta
movible.

5.4.28. Los pronombres personales, también cuando se refieran la


divinidad o a personas sagradas como la Virgen: A ti encomiendo mi
espíritu; Bendita tú eres entre todas las mujeres.
5.4.29. Los nombres que designan oraciones: el padrenuestro, dos
avemarías, el credo, el magníficat, salvo que se mencionen citando
un fragmento del verso con el que comienzan, caso en el que se
tratan como si fueran títulos: No recordaba el «Yo pecador».

5.4.30. Los nombres propios utilizados como nombres comunes,


esto es, cuando pasan a denotar clases de entes que comparten
determinadas propiedades. En virtud de este fenómeno se escriben
con minúscula inicial:

a) Los nombres propios de personas, personajes o lugares


cuando designan genéricamente seres o lugares que poseen los
rasgos más notables o característicos del referente original: una
celestina, un donjuán, un quijote, un potosí, la meca (del cine, etc.).

b) Muchos nombres de enfermedades, objetos, aparatos,


sistemas, productos y otras realidades que pasan a ser
designados directamente con el nombre propio de su descubridor,
su inventor, su fabricante, o con el de la persona que los
popularizó o en honor de la cual se hicieron: alzhéimer, cárter,
chagas, diésel o dísel, párkinson, quevedos, quinqué, rebeca,
yacusi, etc. El nombre propio debe mantener la mayúscula si
aparece en un complemento especificativo: la enfermedad de
Parkinson, el mal de Chagas, una placa de Petri.

c) Las variedades de vinos, quesos y otros productos que se


designan por el nombre del lugar del que son originarios o donde
se producen y, en general, los nombres de comidas y bebidas que
tienen su origen en un nombre propio: Tomaré un solomillo al
cabrales con una copa de rioja; Pruebe un delicioso pionono; El
manhattan es mi combinado favorito. El nombre propio debe
mantener la mayúscula si aparece en un complemento
especificativo: queso de Cabrales.

d) Los nombres de razas de animales que tienen su origen en un


nombre propio, normalmente el topónimo de la zona de la que son
originarios: un terranova, un chihuahua, un sambernardo.

e) Los nombres de premios aplicados al objeto que los representa


o a la persona premiada: Se le cayó el goya en la ceremonia;
Entrevistó al nobel de física.
f) Los signos del Zodiaco aplicados a las personas que han nacido
bajo ellos: Los leo tienen mucho carácter.

g) Las marcas y nombres comerciales cuando no designan ya un


objeto o un producto de la propia marca, sino, genéricamente,
como nombres comunes, cualquier objeto o producto de
características similares: Espese la salsa con maicena; No sale
sin ponerse rímel en las pestañas.

6. La mayúscula sostenida para favorecer la legibilidad

La mayúscula sostenida favorece la visibilidad y legibilidad de textos


cortos, por lo que se suelen escribir enteramente en mayúsculas:

a) Las palabras o frases que aparecen en las cubiertas y portadas de


los libros y documentos, tanto impresos como electrónicos, así como
los títulos de cada una de sus divisiones internas (partes, capítulos,
escenas, etc.).

b) Las cabeceras de diarios y revistas: EL UNIVERSAL; LA NACIÓN;


TIEMPO; aunque es cada vez más comienza a ser frecuente su
escritura únicamente con mayúscula inicial: La Voz de Galicia, Público.

c) Las inscripciones en lápidas, monumentos o placas


conmemorativas.

d) Los lemas y leyendas que aparecen en banderas, estandartes,


escudos y monedas: LIBRE CREZCA FECUNDO (en el reverso de la
moneda guatemalteca de cinco centavos).

e) Los textos de los carteles de aviso o de las pancartas: SE VENDE;


NO A LA GUERRA.

f) En textos de carácter informativo, las frases que expresan el


contenido fundamental del escrito: Por motivos de higiene, SE
PROHÍBE DEPOSITAR BASURAS EN LA VÍA PÚBLICA.

g) Términos como aviso, nota, advertencia, posdata, etc., cuando


introducen de forma autónoma los textos correspondientes: AVISO: El
pago de recibos solo podrá efectuarse los martes.

h) En textos jurídicos y administrativos, los verbos que expresan la


finalidad del escrito o que introducen cada una de sus partes
fundamentales, a fin de favorecer su lectura rápida: CERTIFICA,
EXPONE, SOLICITA, CONSIDERANDO.

i) Los términos con los que se alude de forma breve y repetida a las
diversas partes que se citan como intervinientes en documentos
jurídicos o administrativos: D. José Pérez García, en adelante, el
DEMANDANTE…

j) Los textos de los bocadillos en los cómics y viñetas gráficas.

7. La mayúscula en siglas y acrónimos

7.1. Las siglas que tienen que leerse, en todo o en parte, deletreando
sus componentes deben mantener siempre su escritura en
mayúsculas: FBI [éfe-bé-í], DDT [dé-dé-té], PSOE [pe-sóe]. En
cambio, los acrónimos, esto es, las siglas cuya grafía permite leerlas
secuencialmente (OTAN, UNESCO, UCI, IVA, etc.), pasan a
convertirse en muchas ocasiones en palabras a todos los efectos y a
escribirse enteramente en minúsculas si se trata de nombres
comunes: uci, mir, ovni, radar, láser; o con mayúscula inicial si se trata
de nombres propios (solo los que tienen más de cuatro letras):
Mercosur, Unesco, Unicef.

7.2. El uso combinado de mayúsculas y minúsculas es plenamente


admisible cuando se añaden especificaciones a siglas ya constituidas:
ARNm (de ácido ribonucleico mensajero), PCEr (de Partido Comunista
de España reconstituido). Asimismo, es hoy frecuente escribir con
mayúscula únicamente la inicial de los componentes de la sigla y
mantener en minúscula las letras no iniciales o los conectores
gramaticales (preposiciones o conjunciones): DGTel (de Dirección
General de Telecomunicación), JpD (de Jueces para la Democracia),
UNMdP (Universidad Nacional de Mar del Plata), UdelaR (Universidad
de la República).

7.3. Las expresiones desarrolladas de siglas y acrónimos llevarán las


mayúsculas y minúsculas que les correspondan por su naturaleza:
Banco Central Europeo (BCE), con mayúsculas iniciales por ser el
nombre propio de una institución, frente a documento nacional de
identidad (DNI) o tecnologías de la información y la comunicación
(TIC), con minúsculas por tratarse de expresiones referenciales.

8. Otros usos de la mayúscula


8.1. La mayúscula es la forma originaria y característica de los
números romanos. Sobre la escritura y el uso de estos números, →
números, 2.

8.2. Sobre el uso de la mayúscula en las abreviaturas, → abreviatura,


8.c.

8.3. Sobre el uso de la mayúscula en los símbolos, → símbolo, 5.3.

9. La mayúscula en publicidad, diseño gráfico y nombres


comerciales

En ámbitos como la publicidad o el diseño gráfico es frecuente la


aparición de mayúsculas y minúsculas no justificadas desde el punto de
vista ortográfico. Estos usos expresivos o estilísticos, que buscan atraer
la atención del receptor, no deben extenderse, en general, a la escritura
ordinaria. Por ello, aunque comienza a ser habitual que marcas y
nombres comerciales presenten mayúsculas intercaladas (CubaSí,
MásVital, iBanesto) o que el nombre propio de la marca o institución
aparezca escrito enteramente en minúsculas en los logotipos (yoigo,
xerox, adidas, renfe), la grafía del nombre comercial o institucional debe
acomodarse a la norma ortográfica y recuperar la mayúscula inicial
cuando se utilice en el interior de un texto general: «Rafael se apareció
con un par de zapatillas Adidas» (Olguín Lanús [Arg. 2008]); «Lo vio llegar
a lo lejos. Con […] el paso firme y la mirada fija en su Iphone»
(Montesinos Idea [Esp. 2015]).

10. La mayúscula en las etiquetas de las redes sociales

Una etiqueta (en inglés hashtag) es una palabra o frase precedida por el
signo # que permite etiquetar los mensajes sobre un tema concreto para
facilitar así su recuperación. Estas etiquetas, aunque se compongan de
varias palabras, se escriben siempre sin espacios. Por ello, con el fin de
facilitar su lectura y comprensión, se puede aplicar la mayúscula inicial a
todas las palabras que las componen: #YoSíMeVacuno;
#NiUnTuitSinSuErrata. Cuando la etiqueta se compone de una sola
palabra y forma parte de un enunciado, es preferible el empleo de
minúscula, salvo que se trate de un nombre propio: Nos vamos de
#vacaciones. ¡Ya era hora!
Real Academia Española y Asociación de Academias de la
Lengua Española:
Diccionario panhispánico de dudas (DPD) [en línea],
https://www.rae.es/dpd/mayúsculas, 2.ª edición (versión
provisional). [Consulta: 08/04/2024].

QUÉ ES

QUÉ CONTIENE

Estructura general
Tipos de artículos
Cuestiones tratadas
Tratamiento de los extranjerismos
Tratamiento de los topónimos

FORMA DE CITA

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