RETENCIONES
TRAUMATICAS
Liliana Hernández Sánchez
El uso de retenedores posterior al tratamiento ortodóncico activo ha sido
ampliamente difundido y se ha transformado en un procedimiento fundamental para
mantener de las posiciones dentarias y prevenir la recidiva de maloclusiones. Son
numerosos los factores que pueden afectar la estabilidad de los resultados, por
ejemplo, la tensión provocada por las fibras periodontales (fibras interdentales y
dentogingivales), contactos oclusales no estables, cambios fisiológicos por la edad
del paciente y la salud periodontal. Esta etiología multifactorial lo vuelve un proceso
difícil de predecir. Existen variados tipos de retenedores que podemos clasificar en
dos grupos principales: los removibles y fijos. (1)
En ocasiones su uso es indicado de por vida, por lo que deben ser capaz de
asegurar la salud periodontal de los dientes. No son muchos los estudios que
relacionen ambos tópicos, por lo que la elección de uno u otro tipo de retenedor
queda en muchas ocasiones supeditado a las preferencias personales de cada
profesional
En una gran parte de los pacientes su uso es indicado de por vida por lo que se
vuelve indispensable que sean compatibles con la salud periodontal. Los distintos
retenedores pueden ser agrupados en dos tipos: removibles y fijos, en torno a
ambos se han descrito diversas ventajas y desventajas. (1)
La retención es la etapa final de un tratamiento de ortodoncia y tiene como objetivo
principal mantener la oclusión obtenida a lo largo del tiempo y evitar la recaída. Se
debe tener muy presente que los dientes tienen tendencia a recuperar su posición
de origen debido a la tensión de las fibras periodontales, pero también existen otros
factores que pueden contribuir a la recidiva del tratamiento, como son: la edad, el
crecimiento dentofacial posterior al tratamiento, cambios en los tejidos blandos, el
tipo de oclusión final, hábitos, presencia de terceros molares … Por lo tanto, es
esencial dar a conocer estos detalles al paciente para que acuda a sus revisiones
periódicas con el ortodoncista. (1)
La habilidad de lograr estabilidad a largo plazo y el entendimiento subyacente de
los factores que afectan la estabilidad, son una indicación para la necesidad de
retención de los resultados obtenidos. (1)
Sin la fase de retención hay una tendencia de los dientes a volver a su posición
inicial. Para prevenir esta recidiva se requiere el uso de cualquier tipo de retención.
(1)
RETENEDORES
En la actualidad se utilizan muchos dispositivos de retención para mantener la forma
del arco y evitar la recidiva. (2)
A lo largo de la historia han sido muchos los tipos de retenedores que se han
fabricado y han ido evolucionando en su composición y estructura. Es primordial
conocer sus características y saber individualizar cada caso, eligiendo el retenedor
más indicado para cada uno de los pacientes. (2)
RETENEDORES REMOVIBLES
Este tipo de retenedores son aquellos que el propio paciente puede quitar y poner
según le interesa lo que le permite limpiar completamente la zona. En una fase
inicial de retención, deberán ser utilizados 24 horas al día (solo retirarlos para
comer) para evitar la recaída.) (2)
PLACA ESSIX:
La placa de Hawley, diseñada en 1919, es el
retenedor removible más usado. En 1993,
Sheridan y colaboradores introdujeron las placas
Essix como una altern ativa moderna, estética,
confortable y económica a los retenedores
tradicionales. En la actualidad, tanto la placa de Hawley como la Essix® son las
alternativas removibles más usadas. Las desventajas que presentan es que
necesitan de la cooperación del paciente. (2)
PLACA DE HAWLEY:
Es una placa removible de acrílico que
contornea la superficie lingual de los dientes,
con un arco vestibular con asas y ganchos
Adams a nivel de los mol ares, de acero
inoxidable de 0.36 pulgadas. Suponen una
menor estética por el alambre visible por vestibular de los dientes y están indicadas
en casos con sobremordida disminuida o con tendencia a la mordida abierta, ya que
facilitan el engranaje oclusal posterior después del tratamiento de ortodoncia. (2)
PLACA DE ANDREWS:
se trata de una placa de acrílico palatino que contornea la cara
interna de los dientes y lleva incorporado un alambre de acero
inoxidable de 0.36 pulgadas por la cara vestibular. Ideal para
pacientes con mordida abierta o c recimiento dólicofacial. (2)
RETEDEDORES FIJOS
Con la introducción de la técnica adhesiva,19 el retenedor lingual ha sido
ampliamente usado para preservar los cambios obtenidos durante el tratamiento de
ortodoncia en las últimas décadas. Éste consiste en un alambre de cierta longitud
adherido usualmente de canino a canino en su superficie lingual. Desde su
introducción en 1977, los alambres utilizados han tenido diversas modificaciones.
La primera generación empleada consistió en un alambre redondo (0.032- 0.036
pulgadas) con dobleces terminales, cementado únicamente en caninos. La segunda
generación no requería dobleces terminales, ya que el espiral del alambre ofrecía
buena retención; la desventaja de este diseño es que su diámetro (0.032 pulgadas)
produce menos estabilidad.E n los últimos diez años se han utilizado alambres
multitrenzados rígidos de mayor diámetro (0.032 pulgadas) cementados únicamente
en caninos, y otro tipo de alambre multitrenzado más flexible generalmente de
menor diámetro (0.017-0.021 pulgadas), cementado en cada diente de canino a
canino. Las ventajas de usar un alambre multitrenzado es que su superficie irregular
incrementa la retención mecánica sin la necesidad de realizar dobleces retentivos,
y la flexibilidad del alambre permite los movimientos fisiológicos de los dientes. (2)
Como una alternativa al uso de este tipo de alambre, se utilizan cintas de resina de
fibra de vidrio, pero la desventaja es que se crea una férula muy rígida que limita el
movimiento fisiológico de los dientes y contribuye a su fractura. (2)
El incremento del uso de los retenedores fijos en la actualidad se debe a que son
estéticos, se necesita menos cooperación del paciente y proveen mayor estabilidad
a largo plazo, de modo que esta puede ser más predecible. Sin embargo, estos
retenedores hacen que el mantenimiento de la higiene oral sea más difícil, haciendo
la superficie lingual más susceptible a la formación de cálculo. Pueden permitir,
además, la aparición de recesiones gingivales, pérdida de inserción, gingivitis y la
subsecuente destrucción periodontal.26, 28-32 También pueden aparecer caries en
las superficies linguales adyacentes al retenedor. (2)
RETENEDORES ENVOLVENTES
En 1971, Ponitz describió una alternativa al tradicional retenedor removible: el
retenedor termoplástico. Entre sus ventajas, caben destacar la fácil fabricación, el
bajo coste, la estética y aceptación de los pacientes. Debido a su flexibilidad, este
tipo de retenedores no deben usarse en aquellos casos en los que se han expandido
las arcadas dentarias durante el tratamiento de ortodoncia, puesto que no permiten
un completo asentamiento de la oclusión. Por esta misma razón, los retenedores
termopásticos tampoco son los más indicados en los casos de sobremordida
comprometida. (2)
RETENEDORES EN ORTODONCIA Y SUS EFECTOS EN LA SALUD
PERIODONTAL
En una gran mayoría de los pacientes el uso del paciente se indica de por vida, así
que este se vuelve imprescindible para el éxito del tratamiento. Además, al
considerar su tiempo de uso, es de suma importancia que el retenedor sea
compatible con los tejidos periodontales. Por esta razón, el impacto sobre la salud
periodontal toma importancia. (3)
Al hablar de enfermedad periodontal, es un tópico que abarca una gran cantidad de
padecimientos en los tejidos de soporte y entre las más comunes se encuentran la
gingivitis y periodontitis. (3)
Como ya se comentó anteriormente, la función de los retenedores es mantener la
posición de los órganos dentarios conseguida durante el tratamiento de ortodoncia,
lo cual con su uso durante el tiempo puede crear efectos dañinos sobre el
periodonto. (3)
En 2017 Mondal y col, realizaron un estudio transversal con 54 pacientes con un
rango de edad entre los 10 y 30 años, con tratamiento ortodóntico terminado y con
retenedores fijos o removibles. Para la evaluación de la placa utilizaron el índice de
placa modificado según Quigley y Hein y para la valoración de la cantidad de cálculo
dental utilizaron una sonda periodontal calibrada. De los 54 pacientes evaluados, a
27 se le entrego retenedores removibles y a otros 27 retenedores fijos. Realizaron
la evaluación al primer mes, tercer mes y sexto mes, desde que se inició el uso del
retenedor. Los resultados mostraron que con forme pasa el tiempo aumento el
índice de placa, así como también de cálculo dental, teniendo los índices más bajos
en al primer mes de evaluación. Demostraron diferencias significativas en las
condiciones gingivales entre los pacientes que utilizaron retenedores fijos o
removibles, y demostraron en su estudio que la acumulación de placa y calculo
dental se encuentra en un mayor porcentaje en los retenedores fijos que en los
removibles. Para concluir, mencionan que los retenedores removibles demostraron
una mejor higiene y un mejor estado de la salud periodontal, pero que esto no niega
el uso de los retenedores fijos. (3)
Robert y col, en 2015, realizaron un estudio observacional transversal para
comparar la salud periodontal con dos tipos de retenedores cementados, en donde
se evaluaron a 74 pacientes con edades entre 13 a 22 años. Para ello incluyeron a
35 pacientes con retenedores de alambre trenzado recto, este se realizó con
alambre de 3 hebras de acero inoxidable Tri-Flex de 0.021 en superior y en inferior
con alambre trenzado de acero inoxidable de 3m Unitek de 0.021 pulgadas. Así
mismo, se evaluó a 39 pacientes con retenedor ondulado, que se realizó con
alambre redondo Blue Elgiloy de 0.022 pulgadas. (3)
Se utilizaron los siguientes índices para evaluar la salud periodontal: el índice de
placa de Loe, volumen de líquido crevicular, el índice de cálculo de Greene y
Vermillion, profundidades de sondaje de bolsas gingivales, recesiones gingivales y
sangrado al sondeo. Además, se le entrego a cada paciente cuestionario de 4
preguntas sobre su higiene. El estudio indico que los órganos dentarios más
afectados con placa fueron el 23 y 33, el análisis de líquido crevicular no mostro
cambios significativos, el índice de cálculo dental no mostro una diferencia entre
ambos retenedores, en cuanto a la profundidad del sondeo el órgano dentario 41
mostro una diferencia estadísticamente significativa, en la evaluación de la recesión
gingival no se encontraron diferencias y el sangrado al sondeo no mostro diferencia
significativa entre ambos retenedores. Dicho todo esto, los dos tipos de retenedores,
clínicamente no mostraron una diferencia significativa asociada a su efecto sobre
los tejidos periodontales. La principal diferencia es que el retenedor ondulado
permite un fácil uso del hilo dental, pero esto no mostro una diferencia significativa
en el estado de salud periodontal. (3)
En el estudio de Adanur-Atmaca en 2021, se incluyeron a 132 pacientes, de los
cuales 92 fueron mujeres y 40 hombres. Se agruparon de acuerdo el tipo de tenedor
que utilizaron, el grupo 1 retenedor con alambre de 0.016 pulgadas, grupo 2 con
retenedor de acero inoxidable de 5 hebras de 0.021 pulgadas, grupo 3 retenedor de
NiTi de 0.014 pulgadas fabricado en cad/cam y grupo 4 retenedor con pad de
adhesión de 0.012 pulgadas. A los pacientes se les dieron instrucciones de higiene
y se les dio seguimiento durante 1 año, y se hacían evaluaciones cada 3 meses. Se
utilizaron índices de placa, cálculos y gingivales para evaluar el estado de salud
periodontal. En los resultados demostraron que el tiempo juega un papel importante
en los resultados. Además, se demostró que el tipo de retenedor si tenía influencia
en los resultados, ya que los valores del índice gingival del grupo 3 fueron
significativamente menores en comparación con los otros grupos. A pesar de las
diferencias entre los grupos, los valores estaban en un rango que puede indicar una
gingivitis leve. El índice de cálculo dental, el grupo 3 fue el que obtuvo valores más
bajos. En general, se puede concluir que el grupo 3 fue el que mejores resultados
dio, sin embargo, al término de 1 año, no se observó deterioro periodontal que fuera
significativo clínicamente. (3)
Mondal y cols. observaron en los pacientes con retenedores fijos que el índice de
placa aumentaba conforme pasaban los meses, en los pacientes con retenedores
removibles el índice de placa fue ligeramente menor a los 6 meses que los pacientes
que tenían un mes con retenedor fijo. El índice de cálculos en los retenedores fijos
aumento conforme pasaba el tiempo de uso, con los retenedores removibles a los
6 meses era igual que en los pacientes con retenedores fijos. Ferreira y cols.
comparo dos tipos de retenedores fijos, uno era de alambres trenzados y el otro era
hecho de una sola pieza (convencionales). Los retenedores convencionales
presentaron mejor limpieza y mayor confort que los otros retenedores.36 Rody y
cols. encontraron en los retenedores fijos una inflamación subclínica en los incisivos
mandibulares y con los removibles en la región de las premolares. (3)
La enfermedad periodontal inicial generará inflamación en los tejidos circundados a
la zona donde se encuentran acumulaciones de biofilm.
En conclusión tenemos que La enfermedad gingival, desde una gingivitis hasta una
enfermedad periodontal con pérdida ósea, es un proceso de tipo multifactorial, el
cual puede aumentar con la presencia de acumulaciones de placa gingival, cálculos
dentales, una técnica de cepillado e higiene oral deficiente, entre otros factores que
pueden favorecerla. (3)
Los retenedores se podrían considerar como factores retentivos de placa
bacteriana, pero el uso del retenedor luego del tratamiento de ortodoncia, muestra
muchos beneficios manteniendo los resultados y objetivos del tratamiento
ortodóncico, antes que un daño en la salud periodontal, según lo evidenciado en los
estudios mencionados anteriormente. Sin embargo, pueden ser necesarios estudios
a largo plazo para obtener mejores resultados sobre el estado periodontal
relacionado al uso de retenedores. (3)
Es muy importante que el ortodoncista haga conciencia al paciente de la importancia
de la higiene oral y de las evaluaciones constantes para mantener el éxito del
tratamiento en general. Dicho esto, la elección del retenedor dependerá de cada
paciente y sus diferentes características. (3)
BIBLIOGRAFIA
1. Gómez S, Salazar L, Guisao D, Betancur J, Segura A. Efectividad de la
estabilidad dentaria y oclusal con dos tipos de retenedores. Revista Facultad
de Odontología Universidad de Antioquia. 2016; 28(1): 34-53
2. Carrero G, Belandria L. Retenedores utilizados durante la fase de contención
en ortodoncia. Acta bioclinica. 2017; 7(13): 202-2015
3. Cortínez C, Figueroa M, Chamorro S, Zafe F, Gallardo V. Retenedores de
ortodoncia y su efecto sobre la salud periodontal. Revisión de la literatura.
Int. J. Odontostomat. 2021; 15(2): 460-465.