DIETA MEDITERRANEA
AFRICANA
¿QUÉ ES LA DIETA MEDITERRÁNEA AFRICANA?
La dieta mediterránea africana es una variante de la dieta mediterránea que se adapta a las
tradiciones culinarias y los alimentos disponibles en los países del norte de África, como
Marruecos, Túnez, Argelia y Libia. Incluye una gran variedad de alimentos frescos, como frutas,
verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos, pescado y aceite de oliva, y tiende a
limitar el consumo de carne roja y productos lácteos. Esta dieta se caracteriza por ser rica en
grasas saludables, fibra y antioxidantes, y se ha asociado con diversos beneficios para la salud,
como la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares y la promoción de
un peso saludable.
HÁBITOS ALIMENTICIOS DE LA DIETA MEDITERRÁNEO
AFRICANA
Los hábitos alimenticios de la dieta mediterránea africana incluyen:
1. Consumo abundante de frutas y verduras frescas: Se incluyen una variedad de frutas y
verduras de temporada, como naranjas, limones, tomates, pimientos, berenjenas y espinacas.
2. Uso de aceite de oliva: El aceite de oliva extra virgen se utiliza como principal fuente de grasa
en la cocina para cocinar, aliñar ensaladas y aderezar platos.
3. Consumo regular de cereales integrales: Se consumen cereales integrales como el cuscús, el
bulgur y el pan integral, que son fuentes importantes de carbohidratos complejos y fibra.
4. Ingesta moderada de pescado y mariscos: El pescado fresco y los mariscos son una parte
importante de la dieta, proporcionando proteínas de alta calidad y ácidos grasos omega-3.
5. Consumo ocasional de carne y productos lácteos: Aunque la carne y los productos lácteos se
consumen en menor cantidad que en otras dietas, aún se incluyen en la dieta mediterránea
africana, pero de forma más ocasional y en porciones más pequeñas.
6. Uso de hierbas y especias: Se utilizan una variedad de hierbas y especias para sazonar los
platos, como el comino, la canela, el cilantro y el azafrán, lo que agrega sabor y beneficios para la
salud.
7. Consumo moderado de frutos secos y semillas: Los frutos secos y las semillas, como
almendras, nueces, pistachos y semillas de sésamo, se consumen regularmente como aperitivos
o se agregan a platos principales y ensaladas.
Estos son algunos de los principales hábitos alimenticios de la dieta mediterránea africana, que
se centra en alimentos frescos, saludables y de origen vegetal, con moderado consumo de
productos de origen animal.
DECÁLOGO
1. *Diversidad de alimentos:* Prioriza una dieta variada que incluya una amplia gama de
alimentos frescos y naturales.
2. *Consumo de alimentos frescos:* Opta por alimentos frescos y de temporada en lugar de
procesados o enlatados siempre que sea posible.
3. *Uso de especias y hierbas:* Utiliza una variedad de hierbas y especias para condimentar tus
platos, agregando sabor y valor nutricional.
4. *Incorporación de cereales integrales:* Elige cereales integrales como el cuscús, el bulgur y el
teff para obtener carbohidratos de calidad y fibra dietética.
5. *Aceite de palma y coco:* Limita el uso de aceite de palma y coco debido a su alto contenido de
grasas saturadas, optando preferiblemente por aceites más saludables como el aceite de oliva.
6. *Consumo equilibrado de proteínas:* Incluye fuentes de proteínas magras como pescado,
aves, legumbres y frutos secos en tu dieta diaria.
7. *Énfasis en frutas y verduras:* Consume una variedad de frutas y verduras frescas, ricas en
vitaminas, minerales y antioxidantes.
8. *Moderación en el consumo de carne roja:* Limita el consumo de carne roja y procesada,
optando por alternativas más magras como el pollo, el pescado o las legumbres.
9. *Hidratación adecuada:* Asegúrate de beber suficiente agua a lo largo del día para mantener
la hidratación y apoyar la salud general.
10. *Respeto por las tradiciones culinarias:* Valora y respeta las tradiciones culinarias locales,
adaptando tus elecciones alimenticias a la disponibilidad de alimentos y a las prácticas
culturales de la región.