Comentario de la lectura: Los hombres y los dioses, normas APA
Carlos Stiven Llanos Medina
Universidad Industrial de Santander
Programa de Historia y Archivística
Profesor: Mayra Silva
Bucaramanga, Colombia
2024
El soliloquio incansable de la brutalidad y la violencia de los españoles es un relato que se nos ha
echado encima desde tiempos primordiales, mas sin embargo parece ser que la brutal leyenda
negra que alguna vez Fray Bartolomé de Las Casas escribió parece no ser tan simple como el
simple acto sadista y barbárico que parece pintarse siempre con respecto a la conquista española,
al menos de este lado del Atlántico; Caballero (2017) nos monta en el primer capítulo de su libro
virtual Historia de Colombia y sus oligarquías (1498-2017) de forma asertiva, sin muchos
ademanes y tratando el encuentro de los españoles y los nativos como lo que fue: un choque de
culturas violento y nada pacifista; “No fue un amable y bucólico ‘encuentro de dos mundos’
mutuamente enriquecedor, como se lo ha querido mostrar en las historias oficiales para niños y
adultos ñoños de Europa y América” (párr. 2) y de todas formas, tampoco había forma que pasara
de otra manera, la diferencia cultural y las circunstancias materiales de España y de los nativos
americanos para la época del Descubrimiento condicionaron este suceso para ser lo que terminó
siendo: una historia repleta de sangre, enfermedades, pillaje y genocidio persiguiendo una
riqueza que en últimas solo catalizaría la caída de España. Y tampoco ha de decirse, Caballero
nos cuenta, que la lucha por estas riquezas y por la conquista en general de América por parte de
la corona española fuese una empresa fácil de llevar a cabo:
Los intrusos, muy poco numerosos en los primeros tiempos —y que no hubieran podido
conquistar imperios poderosos como el azteca con los trescientos hombres y los veinte
caballos de Hernán Cortés, o el inca con los doscientos soldados y un cura de Francisco
Pizarro, si no los hubiera precedido la gran mortandad de las epidemias que desbarató el
tejido social de esos imperios—, morían también a puñados, víctimas de las fiebres
tropicales, de las aguas contaminadas de la tierra caliente, de las flechas envenenadas de
los indios, de las insoportables nubes de mosquitos. A muchos se los comieron vivos las
hormigas, o los caimanes de los inmensos ríos impasibles. No pocos se mataron entre sí.
Llama la atención cómo siendo tan pocos en los primeros tiempos y hallándose en una
tierra desconocida y hostil, dedicaron los conquistadores tanto tiempo y energía a
entredegollarse [sic] en pleitos personales, a decapitarse o ahorcarse con gran aparato por
leguleyadas y a asesinarse oscuramente por la espalda por repartos del botín, y a combatir
a muerte en verdaderas guerras civiles por celos de jurisdicción entre gobernadores.
(Caballero, 2017, párr. 5)
Visto así, queda clara la naturaleza de la conquista española, enredada por distintos factores
materiales e ideológicos de la época que sin embargo cimentaron los pilares de la sociedad
colonial, con el interés español en oro, especias y expansión de la fe católica así tal cual
menciona Caballero (2017), quien sostiene que las ambiciones de la metrópoli española fueron
prometidas en un principio por Colón buscando financiamiento tras ser rechazada su arriesgada
empresa por el rey de Portugal, y cuyos frutos fueron al final de cuentas obtenidos a medias, sin
embargo la explotación y descubrimiento de nuevas fuentes de riqueza en el continente
americano superaron con creces aquello que los Reyes Católicos añoraba en un principio.
Referencias
Caballero, A. (2017). Historia de Colombia y sus oligarquías (1498-2017). Biblioteca
Nacional de Colombia. https://bibliotecanacional.gov.co/es-co/proyectos-
digitales/historia-de-colombia/libro/capitulo1.html