LA GRAMÁTICA
Ficha de catedra
¿Qué es la gramática?
La llamada gramática tradicional era concebida como una gramática pedagógica y contenía
un componente descriptivo y otro normativo. Se trataba de un “arte” que consistía en la
adquisición de un conjunto de reglas destinadas a hablar y especialmente escribir
correctamente, es decir sin errores. Estos eran contrapuestos a las formas correctas, esto es
aquellas que debían ser utilizadas por los hablantes. Por lo tanto, la gramática es
prescripción.
En el siglo XX, por su parte, surge la lingüística como estudio científico del lenguaje
humano. Esta nueva forma de estudiar privilegia, por un lado, la lengua escrita sobre la
hablada y, por otro lado, la descripción sobre la prescripción. El objetivo de la gramática es
describir rigurosamente la lengua a través de un mecanismo de análisis preciso. Es así que el
estructuralismo concibió la lengua como un sistema o mejor dicho un sistema de sistemas:
cada elemento se define por sus relaciones sintagmáticas y paradigmáticas con los otros
elementos. Las primeras se dan entre elementos coexistentes en la cadena y se fundan en el
carácter lineal de la lengua. Las segundas suponen elementos que pueden aparecer en un
mismo lugar de la cadena, es decir que son relaciones que se establecen entre elementos
ausentes que el hablante relaciona por algún motivo. En síntesis, los criterios formales
intentaban superar la inconsistencia de los criterios nocionales de la gramática tradicional.
La gramática estructural, sin embargo, no puede explicar algunas dimensiones del leguaje
humano. En primer lugar, la creatividad, esto es la capacidad que tiene el ser humano de
producir oraciones que nunca había escuchado antes y de comprender aquellas que son
novedosas. En segundo lugar, la adquisición rápida y uniforme de la lengua. Este fue el
planteo de Noam Chomsky que inauguró la gramática generativa en la segunda mitad del
XX.
En este cambio de posicionamiento teórico, el objetivo del gramático es entonces estudiar el
conocimiento intuitivo, inconsciente e innato que tiene todo hablante de su lengua. La
gramática, por su parte, contribuye a hacer reflexivo ese conocimiento adquirido
espontáneamente. En consecuencia, para estudiar gramática, es importante desarrollar la
capacidad de observación, análisis, reflexión y generalización.
¿Cuáles son los datos del gramático?
La gramática es una ciencia empírica, es decir que trabaja con datos que provienen de
diversas fuentes.
1. Las emisiones de los hablantes: tanto los juicios de los gramáticos como los de los
hablantes deben ser cotejados con las emisiones de lengua hablada y escrita recogida en
un corpus. Sin embargo, es necesario tener en claro que la descripción de un corpus nunca
equivale a la descripción de la una lengua.
2. Los juicios de los hablantes sobre sus construcciones: el gramático puede también basarse
en sus propias intuiciones, por ejemplo, para establecer pares de expresiones, una
gramatical y otra agramatical. Estas últimas son datos negativos, secuencias precedidas
por asterisco que deben quedar excluidas de las reglas que el gramático construya. La
gramaticalidad es una noción que permite deslindar construcciones bien formadas de
secuencias anómalas. No se trata de reglas prescriptivas sino de las reglas constitutivas
del sistema. Asimismo, es necesario mencionar que gramaticalidad y aceptabilidad son
nociones distintas. La ultima refiere al uso adecuado de un enunciado en una situación de
habla concreta. Un enunciado puede ser éxito desde el punto de vista comunicativo y
simultáneamente agramatical.
3. Las descripciones de otros hablantes: son datos que toma un gramático de un colega como
punto de partida para confirmar o refutar mediante contraejemplos (datos que contradicen
las reglas expuestas) y propuestas alternativas.
¿Cuáles son los campos de estudio de la gramática?
En sentido restringido, la gramática solo estudia las unidades significativas y sus
combinatorias. Comprende dos partes:
La morfología se ocupa de la estructura interna de la palabra, es decir, de la identificación
y descripción de sus unidades mínimas de análisis, los morfemas, y de su organización
dentro de la palabra.
La sintaxis estudia la combinatoria de las palabras en el sintagma y en el marco de la
oración: su unidad máxima.
En un sentido amplio, incorpora otras componentes al morfosintáctico.
La fonología estudia el sistema de sonidos, es decir los sonidos vocálicos y consonánticos
que forman una lengua.
La semántica incluye el significado de las palabras y de sus combinatorias dentro de un
sintagma o una oración.
¿Cuál es la relación de la gramática con otros componentes de la descripción
lingüística?
Si bien la lingüística moderna ha defendido la autonomía de la sintaxis en relación con los
otros componentes, es necesario reconocer que dicha autonomía no es absoluta. Existen
zonas de contacto entre las disciplinas. Mencionamos dos.
1. Sintaxis-fonología: el sistema fonológico comprende no solo los segmentos
consonánticos o vocálicos sino también unidades suprasegmentales, como el acento, la
pausa y la entonación. Estas son necesarias para distinguir segmentos que
gramaticalmente son idénticos. Por ejemplo, “Hoy comiste mucho” y “¿Hoy comiste
mucho?”
2. Sintaxis-semántica: el significado de una construcción deriva, por un lado, del significado
de los ítems léxicos que la integran y, por otro lado, de las relaciones que se establecen
entre ellos. Por ejemplo, “La inflación provocó la crisis” y “La crisis provoco la
inflación”.
Bibliografía
Di Tullio, Ángela (2005) “La gramática” en Manual de gramática del español. Buenos Aires:
Waldhuter Editores.
______________ (2012) “La gramática y la enseñanza de la lengua” en Gramática del
español para maestros y profesores del Uruguay. Montevideo: ANEP. ProLEE.
RAE (2009) “Cuestiones generales” en Nueva Gramática de la Lengua Española. Madrid:
Espasa-Calpe.