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03 Cierres

El documento habla sobre diferentes tipos de cierres como botones, automáticos y corchetes. Describe cómo coser cada uno de estos cierres de manera detallada, incluyendo ilustraciones. También menciona diferentes tipos de cada cierre y cómo forrar un automático.
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03 Cierres

El documento habla sobre diferentes tipos de cierres como botones, automáticos y corchetes. Describe cómo coser cada uno de estos cierres de manera detallada, incluyendo ilustraciones. También menciona diferentes tipos de cada cierre y cómo forrar un automático.
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TALLER DE COSTURA Ángeles Aljama

CIERRES

BOTONES
El botón es uno de los materiales más utilizados en todo tipo prendas. La variedad de botones
que se puede encontrar es infinita, de materiales muy diversos, desde plástico, madera, metal,
nácar, etc.

Los botones planos cuentan con agujeros para coserlos, que los atraviesan, mientras que los
botones con cuello llevan un saliente con agujero o una anilla de metal por el revés. La mayoría
de los botones planos deben coserse haciendo un ‘cuello’ con el hilo para dejar espacio a las
capas de tela una vez abrochada la prenda. En el caso de tejidos muy gruesos a los botones hay
que darles mayor altura al ‘cuello’.
Coser un botón es muy sencillo, aunque para conseguir un buen resultado deberemos tener en
cuenta algunas consideraciones:

1. La aguja se enhebra con hilo doble y se cierra con un nudo en el extremo final; al estar
doble el hilo es más resistente y soporta mejor la tensión a la que será sometido el
botón. Para dar un mejor acabado, el nudo se esconde debajo del botón, en la parte de
arriba de la tela (que no se vea por el revés). Antes de colocar el botón se pueden dar un
par de puntadas para asegurar bien el hilo.

2. En el momento en que se empieza a coser el botón, se pasa la aguja a través de uno de


los agujeros, de abajo a arriba, se baja por el siguiente agujero y se vuelve a clavar en la
tela, procurando que quede lo más cerca posible del inicio para que el botón quede bien
colocado y presente una costura limpia y, además, sea más fácil encontrar los agujeros
del botón cuando continuemos cosiendo.
3. El cosido del botón dependerá del tipo de botón, así, los botones de dos agujeros son los
más intuitivos de coser porque sólo permiten ser cosidos de una manera, utilizando un
agujero para subir el hilo y otro para bajarlo. Los botones de cuatro agujeros ofrecen
más posibilidades:

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TALLER DE COSTURA Ángeles Aljama

4. Una vez se empieza a coser el botón, hay que tener en cuenta dejarlo suficientemente
flojo para que el hilo sobrante permita realizar el ‘cuello’. La cantidad de hilo que se
deja para el pie debe mantenerse constante a lo largo de todas las puntadas. Una manera
de mantener esta distancia constante es recurriendo al truco de introducir un palillo por
la parte superior del botón:

5. El número de puntadas que daremos en cada lado del botón es de 4 o 5. Cuando se han
realizado todas, enrollamos el hilo de coser alrededor del hilo que se hemos dejado en
exceso para acabar de formar el cuello del botón.

6. Para terminar, aseguraremos el hilo realizando un nudo sobre las puntadas inferiores
que han quedado al coser el botón en el revés del tejido.

7. En el caso de los botones que ya llevan el cuello incorporado, no será preciso coser el
botón más separado de la tela porque la pequeña anilla que lleva ya da la altura
necesaria, en este caso tampoco será preciso enrollar el hilo alrededor del cuello, por lo
que el cosido del botón se simplifica bastante. Sólo en el caso de que nos encontremos
ante un tejido que sea más grueso que la anilla del botón habrá que añadirle ‘cuello’.

8. Para terminar con los aspectos más técnicos de la costura de botones, sólo queda por
mencionar la forma de coser botones reforzados en prendas que por su consistencia
pueden rasgarse por la tensión ejercida por el botón. En estos casos, a la hora de coser el
botón se cose también un pequeño botón en el lado contrario de la tela que será el que
soportará la tensión y protegerá el tejido.

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TALLER DE COSTURA Ángeles Aljama

AUTOMÁTICOS
Una forma de cerrar nuestras prendas sin tener que hacer ojales es con los broches de presión o
comúnmente llamados automáticos. Los hay de plástico, de metal, forrados, etc., incluso de
imán.

Los automáticos están formados por dos elementos de metal, macho y hembra, que coinciden,
encontrándose. Son especialmente adecuados para cierres planos y escondidos, que no tienen
por qué ser demasiado resistentes. Los automáticos se deben coser en tela doble reforzada: el
macho en el revés de la parte superior del cierre y la hembra en la parte de debajo. Coserlo a
distancia regular, pasando la aguja varias veces por los agujeros y bajo el automático, sin dejar
que la puntada pase al derecho hasta recubrir cada agujero.

Podemos forrar el automático con tela para que quede más a tono con la prenda.
¿CÓMO FORRAR UN AUTOMÁTICO?
En este ejemplo he elegido un automático grande (aprox. 2cm) para un abrigo.

Una vez elegido el tejido con el


que queremos forrarlo, ponemos
el automático en la tela,
marcamos flojito el contorno
del automático y recortamos
unos círculos (no tienen que ser
perfectos) de unos 4 cm de
diámetro.

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TALLER DE COSTURA Ángeles Aljama

Pasamos un pespunte todo


alrededor como a medio
centímetro del borde.

Ponemos la pieza del


automático en el centro del
círculo, con la parte delantera
hacia abajo, y tiramos
despacito, sin forzar, del hilo
para que se frunza (rice).

Cerramos y rematamos.

Así con las dos piezas.

Las unimos

Y ya tendríamos listo el
automático para aplicarlo en la
prenda.

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TALLER DE COSTURA Ángeles Aljama

En este caso lo he aplicado en


un abrigo de peluche que tenía
corchetes. Con los automáticos
queda más cerrado y calentito.

CORCHETES
Un corchete es un broche metálico formado por dos piezas, una en forma de asa en la que se
encaja a la otra con forma de gancho. Cada una se cose en una parte de la prenda y unidas la
cierran.
Es muy utilizado en ropa interior, en pantalones al final de la cremallera, en cierres de chaquetas
o vestidos, etc. Seguro que tenéis alguna prenda que lleva alguno.
El asa puede variar dependiendo del modelo. En forma redonda permite un cierre más discreto
y es el que se suele utilizar, y el asa en forma de barra suele ser más resistente y se utiliza sobre
todo en pantalones.

Corchete sin muelle. Corchete Corchete con presilla


(muy utilizado en (asa en forma redonda) (asa en forma de barra)
sujetadores y corsetería.
Son muy resistentes)
Corchete pantalón
(los lados de la prenda
van solapados)
Corchete forrado o peletero
(utilizado principalmente en
abrigos)

Consta de dos piezas, a una la llamamos macho (actúa como gancho) y a la otra hembra (actúa
como presilla).

Ahora sólo hace falta que saber cómo coserlo.

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TALLER DE COSTURA Ángeles Aljama

Coloca las piezas encajadas encima de la prenda cerrada, tal como quieras que se abroche. Una
vez que sabes dónde va a ir el corchete, enhebra una aguja pequeña y empezamos.
1. El corchete con forma redonda: se utiliza como cierre en prendas que no se solapan, los
lados quedan enfrentados. Situamos el corchete macho a unos milímetros del borde de
la prenda, cosemos ambos orificios y en el extremo del corchete, siempre disimulando
las puntadas y evitando traspasar al lado visible de la prenda; damos pequeñas puntadas
rectas alrededor de las circunferencias hasta cubrirlas. Ahora cosemos la hembra,
también llamada presilla; la colocamos de manera que sobrepase ligeramente la orilla
interna de la tela (las orillas de las prendas deben quedar una junto a la otra).

Ejemplo de puntadas pequeñas y rectas cubriendo las circunferencias

2. El corchete de pantalón: se utiliza como cierre en prendas que se solapan, los lados uno
encima del otro. Situamos el corchete macho a unos milímetros del borde de la prenda,
cosemos todos orificios, siempre disimulando las puntadas y evitando traspasar al lado
visible de la prenda; damos pequeñas puntadas rectas alrededor de las circunferencias
hasta cubrirlas. Ahora cosemos la hembra, también llamada presilla; para ello
solapamos el lado del macho sobre la parte inferior de la prenda para marcar la posición
de la presilla. Con ayuda de los alfileres la sujetamos en los orificios y marcamos la
posición, y cosemos.

VELCRO

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TALLER DE COSTURA Ángeles Aljama

El velcro es un sistema de cierre y apertura que se ha hecho imprescindible en muchos artículos


de nuestra vida cotidiana: lo usamos en el calzado, en bolsos o estuches, en decoración del
hogar, son muchas sus aplicaciones y sino nos las inventamos.
Lo podemos adquirir por metros, por piezas, con o sin pegamento y de muchos colores
(principalmente en los que miden 2 cm de ancho, los que son más anchos (5 ó 10 cm) suelen ser
blanco, negro o beige.
El velcro tiene dos lados, el lado espinoso (macho) y el lado suave (hembra).
1. La aguja ideal: El velcro está hecho de plástico con lo que es duro y gordito, por ello es
mejor utilizar una aguja más gordita una 90-100, lo ideal es una aguja para coser
vaqueros que tiene la punta más puntiaguda.
2. Si utilizas velcro con pegamento, el aceite es tu mejor amigo. El pegamento
incorporado es un incordio ya que el pegamento se queda en la aguja haciendo
grumillos, esto hace que no se cosa bien y el hilo se lie. Antes de coser, cogemos un
poco de papel y lo empapamos con aceite de máquina (no de oliva, ni de girasol) y
limpiamos la aguja de la máquina con él, esto ayudará a que el pegamento no se pegue
en la aguja. Cuando acabemos un lateral, limpiamos la aguja de nuevo y a seguir.
3. Si utilizas un velcro sin pegamento, para asegurarlo y que no se mueva en la tela,
podemos ayudarnos de alfileres o de fliselina (pegamento textil aplicado con calor). Si
optamos por el pegamento, aplicaremos solo un poco en el centro evitando aplicarlo por
donde vamos a coser, así no se nos pegará en la aguja. Otra opción es hilvanarlo.
4. Si tenemos prensatelas de cremallera, nos dejará ver mejor por dónde vamos cosiendo y
ajustarnos más al límite del velcro.
¿CÓMO COSEMOS EL VELCRO?
Paso 1: Colocar el velcro donde vayamos a querer que se cierre, normalmente se pone el lado
de pinchos en la parte superior y la parte suave en la parte inferior (en el caso de que estemos
poniendo el velcro, por ejemplo, en un estor, pondremos en el lado del tejido la parte suave y en
la estructura la parte de pinchos).
Nos ayudaremos de alfileres para sujetar el velcro en su lugar para asegurar que tenga el mejor
ajuste. Dejamos los alfileres en su lugar hasta el último momento antes de coser.
Paso 2: Coser velcro a una prenda. El prensatelas para cremalleras será más cómodo, pero si no
tenemos lo podemos hacer con el normal y despacio. Coseremos por la parte del velcro que está
lisa.

Si vamos a coser una pieza pequeña, como por ejemplo un cuadrado,


vamos a pasar un pespunte alrededor y una cruz interior, para que quede
reforzado.

CREMALLERAS
TIPOS

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TALLER DE COSTURA Ángeles Aljama

Primero debemos conocer qué tipos de cremalleras existen y cuáles son las más usadas.
Podemos decir que las empresas que se encargan de fabricar cremalleras cada día tratan de
innovar en su diseño, sin embargo, las básicas se pueden clasificar en 4 tipos, estas dependen
del tipo de diente que tienen y el material en el que están hechas:
1. Poliéster o espiral: esta suele ser una de las más comunes por la
variedad de usos que tiene, sus dientes son en forma de espiral
y como su nombre lo indica está hecha de poliéster o nylon. Se
puede usar en cojines, chaquetas ligeras, pantalones, faldas o
vestidos.
2. Plástico o inyectada: se distingue fácilmente ya que la cadena
de dientes está hecha en plástico por lo que son bastante
resistentes, se utiliza principalmente en abrigos, chaquetas
deportivas, maletas, mochilas, piezas de grandes dimensiones,
etc.

3. Metálica: su principal característica


es que están fabricadas de latón, y
pueden tener distintos acabados y
colores como dorado, plateado, bronce o con un toque
envejecido (también llamada pavonada). Tienen una
resistencia bastante alta y por ese motivo son ideales para
bolsos de cuero, chaquetas de cuero, abrigos, prendas
vaqueras, etc.
4. Invisible: como su nombre lo indica, este es un tipo de
cremallera en el que los dientes son muy pequeños y quedan
escondidos bajo la tela. Se utiliza más que todo en prendas delicadas
que sean de telas ligeras o muy delgadas, como blusas, vestidos de
celebración, faldas, cojines.

Otros tipos:
1. Separable: este podría decirse que es un tipo de cremallera aparte, ya que su
característica es que están abiertas en la parte de abajo, es decir funciona para prendas
que se quieran separar completamente un lado del otro, por ejemplo, chaquetas o
abrigos. Cabe resaltar que las cremalleras separables pueden ser metálicas, de poliéster
o de plástico.
2. Por metros: Se pueden comprar por metros y los cursores aparte. Estas son ideales y
muy prácticas cuando necesitas una medida en concreto que no existe en ninguna tienda
para vender al detalle, o cuando necesitas varias cremalleras en diferentes medidas,
además van a salir mucho más económicas.

Según su estructura:

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o Cremalleras de doble cierre


(tipo O)
o Cremalleras dobles de
extremo cerrado (tipo X)
o Cremalleras de extremo
cerrado
o Cremalleras de extremo
abierto
o Cremalleras invertidas
o Cremalleras de extremo
abierto de dos vías

Las cremalleras de extremo cerrado suelen


utilizarse para pantalones, bolsos, etc. Las
cremalleras de dos extremos abiertos suelen
utilizarse para los abrigos, también llamadas de doble cursor. La forma en “O” suele utilizarse en maletas
y prendas de vestir, y son de espiral.

La cremallera invertida (los dientes quedan hacia el interior de la prenda), se utilizan especialmente para
la cremallera oculta y la cremallera resistente al agua (están suelen ir con una capa plastificada aislante).
La cremallera impermeable se invierte porque necesita una gran estanqueidad y no tiene agujeros en la
tela. Se utilizan en prendas de invierno, abrigos de plumas, trajes de vela, chaquetas de esquí, tiendas de
campaña, trajes de buceo, zapatos impermeables, revestimientos de vehículos y barcos, chaquetas,
impermeables para motos, trajes de bomberos, trajes de pesca, equipajes y otros artículos relacionados
con la impermeabilidad.

Mientras que las cremalleras invisibles se suelen utilizar en camisas de esquí (ropa de invierno),
chaquetas (ropa informal), ropa para niños (abrigos), plumas, ropa con tejidos más pesados, ropa de
trabajo, etc.

PARTES DE LAS CREMALLERAS

 Cursor: La parte de la cremallera que


se conecta a los dientes y es la que abre o
separa los dientes.
 Tirador: La parte de la cremallera que
está unida al cursor que es de lo que se tira
para mover el cursor hacia arriba o hacia
abajo.
 Tope: La parte inferior o superior de la
cremallera que evita que el cursor se salga
de los dientes.
 Dientes: A cada lado de la cinta de la cremallera, los dientes se unen para cerrar la
cremallera.
 Cinta: La parte textil de la cremallera que sostiene los dientes; esta parte de la cremallera está
cosida a la prenda.

CÓMO SABER LA LONGITUD DE UNA CREMALLERA

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TALLER DE COSTURA Ángeles Aljama

Cuando midamos la cremallera de extremo cerrado, hay que empezar por el extremo exterior de
la parte inferior y subir hasta la parte superior del cursor.
Cuando midamos una cremallera de extremo abierto, hay que empezar por el extremo exterior
del tope y subir hasta la parte superior del cursor.
La longitud de una cremallera de extremo cerrado tipo “O” es la distancia entre los extremos.
La longitud de una cremallera cerrada del estilo “X” se calcula desde la parte superior del cursor
hasta el extremo opuesto.

CÓMO SABER EL TAMAÑO DE UNA CREMALLERA SEGÚN SUS DIENTES

Tenemos 4 posibilidades:
1. Cremallera de metal = A
2. Cremallera de plástico = B
3. Cremallera de nylon = C
4. Cremallera invisible = C2
Las imágenes siguientes te muestran los dientes de cada cremallera:

Cada una de ellas tiene un cursor diferente:


 Los cursores de letra A son para los dientes de metal.
 Los de letra B son para las cremalleras con dientes de plástico.
 Los cursores de letra C solamente pueden utilizarse para el nylon.
 Y los de letra C2 son solamente para las cremalleras invisibles (las que tienen los
dientes hacia el interior de la prenda).
La mayoría de las cremalleras tienen, detrás del cursor, un número grabado que indica el tamaño
(puede ser 3, 5, 7, 8 o 10). Si detrás del cursor no hay ningún número se puede medir la anchura
de la cremallera (la parte de los dientes), cuando esté cerrada.

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Tipo de cremallera Anchura en mm Tamaño


Metal 4,55-4,90 tamaño 3
Plástico / Metal 5,00-5,25 tamaño 3
Nylon espiral 3,90-4,12 tamaño 3
Nylon espiral 4,12-4,24 tamaño 3
Nylon espiral 4,90-5,10 tamaño 4
Invisible 4,90-5,10 tamaño 4
Nylon espiral 5,85-6,05 tamaño 4
Metal 5,70-6,10 tamaño 5
Plástico / Metal 5,80-6,20 tamaño 5
Nylon espiral 6,33-6,57 tamaño 5
Invisible 6,33-6,50 tamaño 5
Metal 7,35-7,60 tamaño 8
Plástico / Metal 7,60-7,90 tamaño 8
Nylon 7,10-7,30 tamaño 8

Plástico / Metal 8,60-9,00 tamaño 10


Nylon espiral 10,20-10,50 tamaño 10

CASOS EN LOS QUE PODEMOS REPARAR UNA CREMALLERA SIN NECESIDAD


DE CAMBIARLA

Primero comprobamos que efectivamente la cremallera está bien, que no tiene ningún diente
roto, que tiene las piezas de abajo perfectas. Un síntoma claro de que es el cursor lo que está
estropeado es:

 Los dientes ya no se cierran, pero todavía están bien.


 El cursor se ha oxidado.
 Una fila de los dientes se ha salido del cursor.
 Las dos filas de dientes no están alineadas.
 El cursor se ha atascado en el tejido.
 El cursor se ha soltado de la cremallera.
 El cursor no sube ni baja, se ha atascado.
 El cursor cierra la cremallera, pero esta última se vuelve a abrir.
Pues bien:
- Si la cremallera es metálica, en la parte de arriba del lado del cursor, hay como un tope
metálico. Con unas tenacillas lo abrimos con cuidado para que no se nos rompa (si se
rompe lo podemos coger de otra cremallera o también lo venden en la mercería),
sacamos el cursor viejo, metemos el nuevo (del mismo número (tamaño)),
comprobamos que abre y cierra con normalidad y volvemos a poner el tope. Hay veces
que no hay tope, pues quitamos un diente y después le ponemos un tope o hacemos un
festón del color de la cremallera, para que no se salga el cursor.
- Si la cremallera es de espiral, el tope suele ser de plástico y estará termosellado, así que
lo que hacemos en este caso es hacer un pequeño corte por debajo del tope o, si no hay,
lo más arriba y disimulado posible, sacamos el cursor viejo y metemos el nuevo del
mismo número, comprobamos que abre y cierra con normalidad, y rematamos con un
festón del color de la cremallera.

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TALLER DE COSTURA Ángeles Aljama

- Si la cremallera es inyectada, normalmente arriba nos vamos a encontrar con un carril


diagonal en una piececita de plástico. Por ahí vamos a sacar el cursor viejo y vamos a
meter el nuevo del mismo número. Si no existe este carril, quitamos un diente y
hacemos como hemos hecho con la metálica, después ponemos una pestaña o hacemos
un festón para que no se salga el cursor.
Cómo lo haríamos en un pantalón o vestido:
Pues descosemos por abajo, sacamos el cursor viejo, ponemos el nuevo, rematamos la
cremallera con una pestaña metálica que suele traer tipo U o con un festón, y volvemos a coser
lo descosido.
FORMAS DE COSER UNA CREMALLERA APRENDIDAS EN CLASE

Cremallera escondida con una solapa Cremallera escondida con doble solapa

Bragueta (derecho) Bragueta (revés)

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