Ingredientes para dos ensaimadas grandes o 15 individuales
600 grs. de harina de fuerza
200 grs. de azúcar (yo he utilizado azúcar integral bio)
125 grs de manteca de cerdo
3 huevos
20 grs. de levadura fresca de panadería
150 ml. de agua ligeramente tibia
Para empezar, ponemos en un cuenco el azúcar, los huevos y una cucharada de manteca (unos 25 gramos).
Mezclamos el agua con la levadura, removemos bien y lo añadimos al cuenco. Añadir la harina poco a
poco, por ejemplo con un colador y amasar.
Hay que trabajar muy bien la masa (romper y golpear). Untar un poco las manos con aceite de oliva para
terminar de amasar.
Al final nos tiene que quedar una masa muy elástica. Una vez hecha, dejar toda la noche en algún lugar
fuera de corrientes de aire, por ejemplo, dentro del horno (apagado, claro) hasta que «suba» o doble su
volumen. Si estamos en verano por supuesto la masa tardará mucho menos en leudar.
A continuación cortamos los trozos de masa según las ensaimadas que queramos hacer, dos grandes o
quince individuales, y dejamos reposar unos 45 minutos (sólo después se puede estirar y dar forma a las
ensaimadas).
Es importante aceitar bien la mesa de trabajo para que la masa de la ensaimada no se pegue. Aplanar con
un rodillo. Esparcir el resto de la manteca generosamente con la mano por encima. Y estirar hasta que la
masa quede muy finita, casi transparente. Intentar que no se rompa, aunque si lo hace un poco, no pasa
nada. Seguidamente iremos enrollando toda la masa a lo largo. Después ya podemos enrollar la masa
encima de la bandeja, previamente aceitada, dando la típica forma de espiral de las ensaimadas. Seguir
con los otros trozos hasta terminar con todos los que hemos preparado. Conviene dejar espacio entre una
ensaimada y otra, porque irán aumentando de volumen. Dejar la bandeja dentro del horno apagado para
que no le dé el aire, hasta que doblen su volumen. Cuando ha subido la masa, encendemos el horno a 160
ºC (calor arriba y abajo), unos 20 minutos aproximadamente, o dependiendo de nuestro horno… Habrá
que estar atentos y cuando veamos que tienen color dorado, las podemos sacar.
¡Y aquí están las ensaimadas recién salidas del horno! hora es cuando se pueden espolvorear las
ensaimadas con azúcar glass