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Trastornos Alimentarios: Tipos y Tratamiento

Descripción sobre los principales trastornos de conducta alimenticia e indagación sobre los mismos (síntomas y signos, causas, consecuencias…etc).

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Trastornos Alimentarios: Tipos y Tratamiento

Descripción sobre los principales trastornos de conducta alimenticia e indagación sobre los mismos (síntomas y signos, causas, consecuencias…etc).

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Trastornos de la conducta alimentaria

MEDAC Oviedo Formación Profesional


Técnico superior en dietética
Alimentación equilibrada

Andrea Caballero Villar

Curso 2023/2024
Índice
Gggg
Introducción

Los trastornos de la conducta alimentaria son trastornos psicológicos que pueden llegar a ser
muy graves. Cada vez se sufren más y, sobre todo, en personas jóvenes.
A lo largo de este trabajo diferenciaré que tipos de TCA existen e indagaré sobre ellos. Además,
comentaré sus síntomas y consecuencias, qué factores pueden provocarlos y cual es el
tratamiento de estos.
1. Tipos de TCAs

Antes de indagar más a fondo sobre los trastornos de la conducta alimentaria, repasemos
brevemente qué TCAs existen y en qué consisten.

1.1 Anorexia nerviosa

En primer lugar hablaremos de la anorexia nerviosa. Quizá este sea el trastorno más
conocido o que más preocupa a la sociedad, y no es para menos, pues se estima que
existen entre 3 y 6 casos por cada 100.000 habitantes. Esta enfermedad se basa en la
restricción de alimentos a uno mismo, evitando ingerir alimentos o consumiéndolos en
diminutas proporciones. Las personas que la sufren buscan verse más y más delgadas y
sienten la necesidad de controlar su peso constantemente, pesándose en la báscula de
manera obsesiva. Lo difícil de padecer anorexia nerviosa es que uno no se ve a sí
mismo como es en realidad, sino que vive en una realidad distorsionada, viéndose a sí
mismo como si tuviera sobrepeso.
Podemos diferenciar dos subtipos de anorexia nerviosa, por un lado, la restrictiva y por
otro, la de atracón purgativa. El primer subtipo consiste en la restricción severa de
alimentos, limitando la cantidad y el tipo. Por otra parte el segundo subtipo consiste no
solo en la limitación de alimentos, sino también, de forma periódica, realizar atracones y
purgas, ingiriendo una gran cantidad de alimentos en poco tiempo para después
expulsarlos en forma de vómitos o con ayuda de laxantes o diuréticos.

1.2 Bulimia nerviosa

Otro trastorno de la conducta alimentaria, también muy común entre los jóvenes pero
en menor proporción que la anorexia nerviosa, es la bulimia nerviosa. Quien padece
esta enfermedad, lleva a cabo episodios recurrentes en los que consume grandes
cantidades de comida para, a continuación, “compensar” ese exceso de alimentos con
ejercicio, vómitos forzados, ayunos, con el uso de laxantes y diuréticos o incluso con la
combinación de estos. Las personas que padecen bulimia nerviosa pueden parecer sanas
externamente, manteniendo un peso saludable. Puede que este sea el motivo por el que
la anorexia tenga mas renombre. Quizá este sea también el motivo de que hayan más
casos registrados de anorexia nerviosa pues, al no poder apreciar a simple vista si una
persona padece o no bulimia, puede que existan muchos casos sin diagnosticar.

1.3 Otros trastornos

Además de estos dos trastornos existen otros que, a pesar de ser menos conocidos, están
muy presente en la sociedad. Estos trastornos son: trastorno por atracón, vigorexia,
ortorexia, piromanía y ebriorexia. A continuación, hablaré brevemente de cada uno de
ellos.

El trastorno por atracón se caracteriza por la presencia de atracones de manera


reincidente y recurrente. A priori puede parecerse a la bulimia, pero estas se diferencian
en que la persona con trastorno por atracón, no siente la culpabilidad ni la necesidad de
perder peso.
La vigorexia se trata de una severa obsesión por ganar masa muscular y perder la mayor
cantidad de grasa posible. Las personas que padecen esta enfermedad realizan ejercicio
físico constante con el fin de alcanzar sus objetivos.
Por otro lado está la ortorexia. Las personas que padecen ortorexia limitan sus
consumiciones a alimentos saludables, obsesionandose con ello. Muchos especialistas
no incluyen esta condición dentro de los trastornos de la conducta alimentaria, pero lo
que si es evidente es que se trata de un trastorno obsesivo-compulsivo que puede llegar
a ser muy peligroso.
La potomanía es otro trastorno de la conducta alimentaria, pero este se considera un
trastorno no especificado. Consiste en realizar una ingesta excesiva de líquido,
generalmente de agua, pero sin sentir la necesidad de beber. Este trastorno puede llegar
a ser muy dañino, provocando en nuestro organismo una hiperhidratación y
desembocando en problemas de riñones y alteraciones en la composición de la sangre.
Por último está la drunkorexia o ebriorexia. Las personas que padecen este trastorno
evitan las comidas antes de consumir bebidas alcohólicas. Estas personas también
realizan ejercicio en exceso antes de consumirlas, con el fin de quemar esas calorías que
aporta el alcohol.

2. Síntomas y consecuencias de los TCAs

Se suele pensar que si una persona no está extremadamente delgada, obesa o


simplemente no se le ve a primera vista una secuela física, no padece realmente de un
trastorno de la conducta alimentaria. La realidad es que quienes los sufren pueden tener
un peso saludable, o hasta ser deportistas con un físico envidiable. A continuación
hablaré de los síntomas y factores que pueden indicar que una persona sufre de un TCA,
además de las secuelas que estos trastornos dejan en nuestro organismos.

2.1 Síntomas y consecuencias de la anorexia nerviosa

Quienes padecen anorexia nerviosa tiene ciertos pensamientos y sensaciones comunes,


como un temor intenso de subir de peso, o rechazo a darse cuenta que tener un bajo peso
corporal es extremadamente peligroso. Además, carecen de una visión realista de sí
mismos, con una imagen corporal distorsionada relacionada con el peso y la forma de su
cuerpo. Estas personas restringen enormemente su alimentación y además lo combinan
con un exceso de ejercicio, lo que acaba provocando una delgadez extrema que, si no se
trata a tiempo, puede ser mortal.
La anorexia puede llegar a originar graves secuelas en la salud, algunas de ellas son las
siguientes: osteoporosis, anemia, debilidad y desgaste muscular, cabello y uñas débiles,
presión arterial baja, pulso lento, infertilidad, insuficiencia multiorgánica y hasta daños
cerebrales permanentes.
Cuando estamos sin comer unas horas, el organismo utiliza el glucógeno como
combustible y cuando se agota ese glucógeno, el cuerpo comienza a utilizar sus reservas
de grasa. El problema llega cuando alargamos esas horas de ayuno más de la cuenta. El
sistema inmunológico se descompone debido a la falta de vitaminas y minerales, el
cuerpo trata de extraer nutrientes para seguir funcionando y esto acaba debilitando a los
órganos vitales. Prolongar más la falta de alimentos puede causar la muerte, es por eso
que la anorexia nerviosa ha de ser diagnosticada y tratada lo antes posible.
2.2 Síntomas y consecuencias de la bulimia nerviosa

Quienes padecen bulimia poseen síntomas y consecuencias particulares debido a los


vómitos. Estos generan dolor y degradación de la garganta debido a la acidez del ácido
clorhídrico que se encuentra en el estómago, además de inflamaciones en las glándulas
salivares y zona de cuello y mandíbula, desgaste del esmalte dental, que provoca
sensibilidad y caries en los dientes, y reflujo. El desequilibrio de los electrolitos es otro
de los síntomas, que puede llegar a provocar accidentes cerebrovasculares. En las
personas bulímicas que, como método para deshacerse de la comida ingerida, consumen
laxantes, el malestar y la irritación intestinal es un síntoma común.

2.3 Síntomas y consecuencias del trastorno por evitación y restricción

Por último, hablaré de los síntomas y consecuencias del trastorno por evitación y
restricción de los alimentos, que pueden parecer los mismos que los de la anorexia, pero
menos extremos. Las personas que sufren este trastorno padecen una falta de apetito o
interés por la comida. Esta son muy selectivos y limitantes con los alimentos que
consumen. Algunas de las consecuencias físicas que acarrea padecer este trastorno son
una pérdida de peso drástica, además de problemas gastrointestinales y dolor
abdominal.

3. tratamiento

Ya he comentado qué trastornos de la conducta alimentaria existen y cuales son los


síntomas y causas de algunos de ellos pero, ¿Cómo se trata un TCA?
Tratar un TCA es bastante complejo, pues, al tratarse de una enfermedad mental, se
necesita algo más que la simple atención de un médico. Requiere la ayuda de distintos
especialistas de distintos ámbitos, además, es muy fácil recaer en ellas, aunque siempre
dependerá de la persona y del trato y ayuda recibida.
Generalmente, quien sufre de alguno de estos trastornos ha de contar con un profesional
de la salud mental, un dietista registrado y especialistas médicos. El psicólogo deberá
prestar una terapia psicológica , aunque, en otros casos, un psiquiatra puede brindar esa
terapia al paciente, además de recetar algún medicamento en caso de ser necesario. Por
otro lado, el dietista deberá proporcionarle al paciente información sobre nutrición,
aconsejándole y planificando sus comidas. En último lugar, el médico tratará los
problemas de salud física que el trastorno haya acarreado. Deberá haber cierta
comunicación entre los especialistas que traten a quien padece el trastorno, de esta
forma se podrá avanzar más rápidamente y con mejores resultados, además de
compaginar mejor los tratamientos y realizar ajustes en caso de que sea necesario.
El tratamiento psicológico puede estar comprendido por diferentes tipos de terapia. Es
habitual la terapia cognitivo-conductual, que se centra en los pensamientos,
sentimientos y comportamientos relacionados con el trastorno que el paciente padezca.
También es común la terapia familiar y la terapia cognitivo-conductual de grupo. El fin
de la terapia familiar es que los parientes del paciente comprendan la enfermedad que
este sufre, y lo ayuden a recuperar una vida saludable. La segunda se basa en realizar
una terapia cognitiva-conductual pero en grupo, interactuando con personas que pasan
por lo mismo y ayudándose a sanar entre ellas. Esta última puede ayudar a calmar los
pensamientos, los sentimientos, y ayudar a tratar los comportamientos relacionados con
el trastorno.
Por otro lado, el dietista se centrará en trabajar para que el paciente alcance un peso
óptimo , además practicar la planificación de las comidas, establecer patrones de
alimentación regulares, tomar medidas para evitar atracones y dietas y corregir los
problemas de salud provocados por el trastorno.

Como he comentado antes, tratar una enfermedad mental puede llegar a ser muy
complicado. Un trastorno no puede curarse con un medicamento, este solamente puede
ayudar al paciente a salir de la enfermedad mental, siempre y cuando esté recibiendo
ayuda psicológica. Los medicamento que más se suelen recetar son los antidepresivos.
Estos pueden ayudar a reducir los síntomas de depresión o ansiedad que un TCA puede
acarrear. Además de los antidepresivos, también se deberán recetar los medicamentos
que se requieran para tratar los daños físicos producidos por el trastorno.
Cabe recalcar que el apoyo de la familia, amigos y especialistas es indispensable para la
recuperación de quienes sufren algún trastorno de la conducta alimentaria (y de
cualquier enfermedad).

4. Factores de riesgo

Es sabido que la sanidad actual es más curativa que preventiva, pero es muy importante
conocer cómo prevenir las enfermedades existentes para poder evitarlas, y para ello
debemos saber qué factores de riesgo provocan que se desarrolle una determinada
patología. En cuanto a los trastornos de la conducta alimentaria, hay diversos factores a
tener en cuenta.
Existe cierta predisposición genética, lo que significa que hay un mayor riesgo a
padecer un TCA si anteriormente un familiar ha sufrido o sigue sufriendo uno, aunque
este no es un factor muy determinante. Rasgos psicológicos, como un exceso de
perfeccionismo, sobretodo, con uno mismo suele estar relacionado con la aparición de
un TCA, además de una baja autoestima.
Ser adolescente y sobre todo, de sexo femenino, aumentan las probabilidades de padecer
un trastorno de la conducta alimentaria. Esto puede estar relacionando con la exigencia
que se somete en las mujeres adolescentes, pero hablaré de ello más adelante.
Por último, un ambiente familiar desestructurado puede repercutir en la salud mental de
una persona, hasta el punto de desarrollar un TCA.

Desde siempre ha habido una presión social en como deben lucir las personas, sobre
todo, las mujeres. Estándares de belleza que han de conseguir para no solo verse bien,
sino para poder ser amadas por los demás. Podemos notar esto en la canciones, sobre
todo, en las más escuchadas por los jóvenes, donde se habla de que las mujeres han de
tener una cintura que mida 60cm, un pecho grande y unas caderas prominentes. Ya no es
que se trate de predicar con un estilo de vida saludable, se trata de que se persigue un
canon para muchas personas imposible de alcanzar si no se pasa por un cirujano
anteriormente. También podemos observar estos fenómenos en gran parte de las
películas, donde la mujer con problemas de sobrepeso ha de ser la graciosa y divertida
del grupo, pues no tiene otra facultad que resaltar para ser querida. Las redes sociales
son otro grave problema en este ámbito. Desde temprana edad las mujeres obtienen
redes sociales como Instagram, donde es muy fácil acabar comparándose con físicos de
otras mujeres que, en muchos casos son editadas y retocadas.

5. Conclusión

Existen múltiples factores que, sin uno quererlo, terminan desembocando en un


trastorno de la conducta alimentaria. Los síntomas son múltiples y las consecuencias
pueden ser fatales. Por ello, es importante implementar una buena educación, tanto en
las escuelas como en casa, y concienciar a las personas de estos trastornos. Considero
también que es imprescindible tratar bien a las demás personas, nunca se sabe por lo que
alguien está pasando, así que, aunque pueda parecer difícil, no se debe juzgar a nadie.
Una buena actitud con un compañero, un abrazo de un amigo o las palabras de amor de
un familiar pueden ayudar de manera inimaginable a quien esté pasando por un mal
momento.
Bibliografía

 ¿Qué son los TCA? - Associació contra l’Anorèxia i la Bulímia. (2020, 7 julio).

Associació Contra l’Anorèxia i la Bulímia. [Link]

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 Flamarique Valencia, I. F. V. (2019, 14 enero). Factores de riesgo para

desarrollar un TCA.

[Link]. [Link]

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 Trastornos de la alimentación - diagnóstico y tratamiento - Mayo Clinic.

(2023, 12 mayo). [Link]

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 Los trastornos de la alimentación: un problema que va más allá de la comida.

(s. f.). National Institute of Mental Health

(NIMH). [Link]

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 Citema. (2023, 10 febrero). ¿Qué son los trastornos de la conducta

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