Escepticismo
El escepticismo, en definitiva, es una tendencia o una postura que lleva a cuestionar
diversos hechos o situaciones, exigiendo pruebas o demostraciones a modo de
evidencia. Una persona escéptica, por ejemplo, no cree en los fantasmas, ya que no
existen los datos científicos que puedan demostrar su existencia.
La idea de escepticismo científico se vincula al cuestionamiento de las pseudociencias y
de las afirmaciones que no se sustentan con evidencias empíricas. En este marco,
el método científico y el razonamiento lógico son los pilares de esta clase de
escepticismo.
El escepticismo religioso, por su parte, está asociado a la desconfianza en la eficacia o
en la veracidad de determinadas prácticas de las religiones.
En la actualidad, el escepticismo es mucho más común que hace algunas décadas, en
gran parte por el acceso a la información que nos ofrece Internet. Mientras que
una mentira podía proliferar por días, meses y años en el pasado, al día de hoy puede
desmantelarse en cuestión de minutos luego de una investigación de carácter informal
en un buscador.
Precisamente la facilidad con la que podemos verificar los datos nos lleva a dudar de
todo hasta que no lo confirmamos, en parte porque este poder que nos da Internet es
adictivo, nos ha convertido en aspirantes a detectives, y no podemos ceder ante la
tentación de hacer uso de él.
Se denomina escepticismo filosófico a la corriente que se fundamenta en la duda,
postulando que no hay verdades objetivas debido a que todo es personal.
Esta corriente forma parte de la filosofía tradicional, una sección importante de la
narración de esta disciplina, que además se sabe con el nombre de filosofía griega o
vieja y de extendió entre su llegada a occidente en Jonia a inicios del 600 a.
El escepticismo en la filosofía se relaciona con el trabajo de Pirrón, un filósofo griego
que aseveraba sólo opinar y jamás asegurar nada. A Pirrón se lo rememora como el
primero de los filósofos escépticos, y hay una escuela inspirada en él, llamada
pirronismo, que se estima un sinónimo del propio escepticismo filosófico.
Es fundamental distinguir el escepticismo del negacionismo, una corriente que
demanda pruebas objetivas para cualquier confirmación que se presente empero las
cuestiona o las rechaza en vez de aceptarlas.