¿El hombre es bueno o malo por
naturaleza?
Erich Fromm
Erich Fromm, autor de libros como El arte de mar o Ser y tener, desde
otro punto de vista también ofrece una respuesta aglutinadora. En El
corazón del hombre plantea que, en realidad, no existe una condición
humana natural, no se puede decir que el hombre es bueno o malo, sino
que existe un conflicto humano existencial: por un lado, somos
animales con instintos, pero a diferencia de ellos, nuestros instintos no
son suficientes para la supervivencia. En cierto modo, resulta que
somos los animales más vulnerables. Por eso nos organizamos en
comunidades que nos dan protección, seguridad.
Para poder formar esas sociedades echamos mano de nuestro aspecto
racional: llegamos a acuerdos y consensos porque sabemos muchas
cosas, nos conocemos a nosotros mismos y a los otros, y sabemos que
entre todos surgirán conflictos. Además, sabemos que hay pasado, que
existe un futuro donde me proyecto y sabemos también que vamos a
morir. El perro y la hormiga no saben nada de eso, no sienten el
conflicto, se sienten parte de la naturaleza y responden a sus leyes y
nada más, sin pensar.
¿El hombre es bueno o malo por
naturaleza?
Jean-Jacques Rousseau
Hace 306 años, nació uno de los filósofos y pensadores más determinantes de
la historia occidental, Jean-Jacques Rousseau. Él le quitó toda
responsabilidad al hombre, al considerar que es la sociedad la que lo
corrompe. Sus primeros años fueron trágicos, quedó huérfano de madre a muy
temprana edad y fue criado por su padre, un relojero. Para conseguir trabajo,
sin haber podido estudiar, se ofreció como aprendiz de notario, pero el
hombre lo explotó hasta que lo hizo renunciar y huir a Ginebra. Allí conoció a
la baronesa de Warens, quien luego fue su amante, y le ofreció el cobijo que le
permitió empezar un arduo trabajo de aprendizaje autodidáctico. De allí pasó
a ser asistente del embajador de Francés en Italia y luego viajó a París con
una notación musical ideada por él, que no fue reconocida en su momento. De
nuevo en París, conoció al filósofo Denis Diderot con quien compartió
conocimientos y empezó su producción intelectual escrita que lo llevaría
rápidamente a ser parte de ese movimiento considerado el siglo de las luces.
Luego de publicar Julia o la nueva Eloísa (1761), escribió El contrato social
(1762), una de sus obras más famosas y discutidas posteriormente por la
teoría que establece que la libertad del individuo se garantiza a través de un
acuerdo con los otros miembros de la sociedad que es llamado el contrato.
Finalmente publica Emilio o De la educación (1762), que le causa uno de sus
mayores problemas. Luego de Emilio, que contiene una amplia parte religiosa,
la comunidad parisina se vuelca contra él y destruye su casa a piedras,
entonces Jean-Jacques Rousseau acepta la invitación del pensador David
Hume para refugiarse en Inglaterra. Sin embargo, una pelea con el filosofo le
obliga a volver a París. Fue el autor de la frase "el hombre nace bueno y la
sociedad lo corrompe", lo que hace referencia a que el hombre nace sin una
estructura moral de comportamiento, la adquiere conforme vive en sociedad,
por lo tanto pierde la pureza a medida que va creciendo.
¿El hombre es bueno o malo por
naturaleza?
Hobbes
La teoría de Hobbes se basa en la suposición de que la naturaleza humana es
naturalmente competitiva y violenta; mientras que la teoría de Rousseau
sobre el estado del 'hombre natural' es uno que vive en armonía con la
naturaleza.
Hobbes ha sido criticado por su visión demasiado cínica de la naturaleza
humana, mientras que Rousseau ha sido criticado por su visión ingenua de la
naturaleza humana.
La teoría de Hobbes se basa en la noción de "individualismo": que la sociedad
"sólo puede explicarse en términos de los individuos que la componen". En
consecuencia, afirmó que todos somos egoístas y nos preocupamos solo por
nuestra propia conservación, incluso si se produce a costa de los demás.
Esto daría lugar a un conflicto y, finalmente, a un 'estado de guerra'. El
interés propio se basaba en la teoría del 'egoísmo psicológico', donde la
motivación de todas las acciones es el beneficio para uno mismo. Incluso las
acciones altruistas podrían explicarse de esta manera porque, según la teoría
de Hobbes, nuestro principal deseo es la autopreservación y en la desgracia
de los demás se prevé la propia situación, lo que proporciona la motivación
para actuar de esta manera aparentemente desinteresada. Este punto de
vista 'materialista' entra en conflicto con filósofos como Platón, que sintió
que había un conflicto definitivo entre la razón y los deseos en el nivel de la
toma de decisiones; mientras que Hobbes ve el deseo materialista como la
motivación de todas las acciones, mientras que la razón proporciona la mejor
manera posible de cumplir estos deseos. En general, Hobbes tiene una visión
bastante negativa sobre la naturaleza humana, en el sentido de que sin un
"soberano absoluto" para controlar nuestros deseos, viviremos en un "estado
de guerra" constante, que es "solitario, pobre, desagradable, brutal y breve".