CAPITULO II
MARCO TEÓRICO
Antecedentes
Evolución Legislativa del Estado de Necesidad en Venezuela.
Debemos hacer la salvedad que, el estado de necesidad comparado
con la legítima defensa, es una institución nueva. La primera figura que se
estableció fue la legítima defensa que comienza data desde el Código Penal
de 1863, y perdura hasta los Códigos de 1873, 1897, 1904, 19112, 1915 y
1926, y es en 1964, cuando se produce la reforma parcial del Código de
1926, y establece la figura del estado de necesidad, actualmente consagrado
en el artículo 65 numeral cuarto del Código Penal.
Antes de que existiera el estado de necesidad, muchos han sido los
ensayos doctrinarios para reformar el presente código, con el objeto de
agregarla en la legislación; pues se hacía necesario extender la institución de
legítima defensa hacia terceros.
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A continuación se analizarán varios anteproyectos de reforma que
fueron expuestos por diversos autores:
Tulio Chiossone, en su proyecto de reforma no aporta nada nuevo a la
esencia de esta institución, pero sí establece la regla de la excepción,
diciendo: “esta disposición no se aplica a quien tiene un especial deber
jurídico de exponerse al peligro” (Código Penal vigente, Instituto de Ciencias
Jurídicas Penales y Criminológica, Volumen I, 1964, pág. 615-616).
Luego Victor Álvarez, establece en su artículo son” causa de
justificación que excluye la responsabilidad penal, las siguientes:
3.- El que por salvar la integridad personal o su vida o la de un
tercero de un peligro grave, actual e inminente, cause daño a
las personas o en las cosas, siempre que concurran las
circunstancias siguientes:
a.- Que el mal causado sea igual o menor que el se trata de evitar
y, no haya otro medio de evadir el peligro.
b.- Que la situación de necesidad no haya sido provocado
intencionalmente por el sujeto.
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c.- Que el mal que se pretenda evitar, no provenga de la ejecución
de una ley o de la disposición de una autoridad competente,
dictada en el ejercicio de sus funciones con arreglo a derecho”
(Código Penal, Instituto de Ciencias Jurídicas Penales y
Criminológica, Volumen I, 1964, pág. 616).
De lo antes expuesto se puede observar que este autor extiende la
aplicación de estado de necesidad no solamente a las personas, sino
también cuando el peligro afecte un bien material. Siguiendo con nuestro
análisis, el anteproyecto establece una serie de supuestos, para que se dé
esta figura, que hoy es el objeto de nuestro estudio, donde se nota una
marcada influencia de la doctrina que considera el estado de necesidad
como causa de justificación.
Además, establece las condiciones para que exista esta institución: el
daño causado sea igual o menor que el que se quiera evitar, que no esté
estipulado en una disposición legal y haya la ausencia del elemento
intencional.
El jurista Victor Álvarez, con motivo del anteproyecto penal hace la
distinción, entre los casos de exención de responsabilidad penal, en dos
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categorías en causas de justificación, en las cuales establece la figura de
estado de necesidad, y en “causas de inimputabilidad”.
Por otro lado, está Mendoza, establece todas esas figuras que el
artículo 65 del Código Penal estipula, en artículos independientes. En el
artículo 21 de este anteproyecto se establece la institución de estado de
necesidad con algo novedoso, porque no solamente se va a calificar para
salvar su vida de una persona, sino también su libertad o su honra; además
deja abierto la posibilidad de otras actuaciones.
Dice textualmente el artículo 21, “no es punible el que cometa el hecho
constreñido por la necesidad física de salvar la vida, la libertad, la honra u
otro derecho relevante, propio o ajeno, de un peligro grave e inminente, al
cual no haya dado voluntariamente causa, que no pueda evitar de otro modo,
ni tenga el deber jurídico de afrontar” (Código Penal, Instituto de Ciencias
Jurídicas Penales y Criminológica, Volumen I, 1964, pág.618).
En 1947 hubo un anteproyecto que estipula lo siguiente: “Está exento
de responsabilidad el que causare un daño a las personas o en las cosas por
salvar su vida o su integridad corporal, o las de otro, de un peligro grave e
inminente, no evitable de otra manera, que no hubiere sido voluntariamente
provocado por el agente, y que no tuviere el deber de afrontar.
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También está exento de responsabilidad penal, el que por salvar de un
peligro grave e inminente en sus bienes, su libertad o su hogar, o los de otro,
causare un daño en la propiedad ajena, siempre que el mal producido fuere
menor que el evitado, el agente no hubiere contribuido voluntariamente al
estado de peligro, que no hubiere podido evitarlo de otra manera y no tuviere
el deber jurídico de afrontar”. (Código Penal, Instituto de Ciencias Jurídicas
Penales y Criminológica, Volumen I, 1964, pág.619).
Este autor al igual que Victor Álvarez, extiende la figura de estado de
necesidad, a los bienes, su libertad, su hogar, como también el daño que se
le puede ocasionar a las propiedades de terceras personas, pero siempre y
cuando el daño causado fuera “menor” que el evitado. Se puede decir que el
proyecto de 1948 recoge casi los mismos parámetros que el de 1947.
En los años 1954 y 1957 también se hicieron otros intentos de
reforma, en la cual se destaca a Tulio Chiossone quien expone, en cuanto al
estado de necesidad un concepto muy explícito, dando un cambio totalmente
al concepto “eximente”, y adoptando la terminología “no es responsable”.
Pero queda igual la esencia del contenido de esta institución. Establece lo
siguiente:
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“Artículo 48.- No es responsable el que causara un daño a las
personas o cosas, constreñido por la necesidad de salvar su vida o su
integridad corporal, o las de otro de un peligro grave e inminente, no evitable
por otra manera, que no hubiere sido provocado voluntariamente por el
agente y que en éste no tuviere el deber jurídico de afrontar” (Código Penal,
Instituto de Ciencias Jurídicas Penales y Criminológica, Volumen I, 1964,
pág.621).
Pero siguiendo con el análisis de este autor, se encuentra que éste
utiliza la terminología eximente para los bienes, para su libertad o su honor,
vale decir, lo establece de esta forma: “También quedan exento de
responsabilidad penal el que por salvar de un peligro grave o inminente sus
bienes, su libertad o su honor...”.
El proyecto de 1961, adopta el mismo encabezamiento del proyecto
de 1948, pero los proyectistas son más específicos a lo que se refiere a las
terceras personas diciendo “ascendiente, descendiente, cónyuge, padre o
hijo adoptivo o hermano”, y establecen para que exista el estado de
necesidad dos supuestos, estipulado en el artículo 41: “no delinque y por lo
consiguiente no incurren en responsabilidad alguna:
3.- El que causare mal a las personas o en las cosas:
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a.- Para salvar su vida o integridad corporal o la de sus
ascendientes, descendientes, cónyuge, padre o hijo adoptivo o
hermano, de un peligro grave e inminente, no evitable de otra
manera, que no haya sido provocado voluntariamente por el
agente y que este no tuviere el deber jurídico de afrontar.
b.- Para salvar la vida o integridad corporal de personas distintas a
las indicadas, u otros derechos propios o ajenos, siempre que
concurran las mismas circunstancias y el mal producido fuere
menor que el evitado” (Código Penal, Instituto de Ciencias
Jurídicas Penales y Criminológica, Volumen I, 1964, pág.623).
Bases Legales y Doctrinales.
Estado de Necesidad. Definición.
Sobre el estado de necesidad se han propuesto incontables
definiciones, elaboradas generalmente a partir del concepto que se tiene de
él como situación de peligro, que sólo puede ser evitada a costa del sacrificio
de un derecho legítimo perteneciente a otro individuo. Uno de los juristas
más influyentes en Iberoamérica, Luis Jiménez de Asúa tomó la definición
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dada por el alemán Franz V. Liszt que ha dado suficiente fijación a los
penalistas contemporáneos, para construir sus proposiciones: “El estado de
necesidad es una situación de peligro actual de los intereses protegidos por
el Derecho, en el cual no queda otro remedio que la violación de los intereses
del otro (bien jurídico ajeno) jurídicamente protegidos” (Jiménez de A., Luis,
1980, pág.302). Con respecto a esta definición comenta que aunque el gran
jurista alemán considera al estado de necesidad como causa de justificación
para la realización de la acción típica y antijurídica, el mismo concepto sobre
el cual la construye, excede esa intención de captar situaciones de no
punibilidad que no justificantes, como por ejemplo, circunstancias
excluyentes de la culpabilidad o simplemente de la punibilidad (Frías
Caballero, Jorge. Teoría del Delito, 1996, p.201).
Los tratadistas del Derecho Penal coinciden en forma más o menos
uniforme, sobre la representación de una situación de hecho construida por
el peligro grave, actual o inminente que trae como consecuencia jurídica la
disminución de la culpa o simplemente justificación ante la realización del
hecho antijurídico, que causa daño a otra persona o a sus derechos (Reyes
Echandia, Antijuricidad, 1997, p.64). Muñoz Conde (Teoría del Delito, 1999,
p.81) en cambio, se introduce en él apartándose en principio de la expresión
situación de peligro que la mayoría de los autores han tomado como
categoría ontológica y afirma, que “tanto la jurisprudencia como la doctrina lo
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concibe como una situación de conflicto entre dos bienes jurídicos, en la que
la salvación de uno de ellos exige el sacrificio del otro”. Luego, hace
referencia a lo que podría considerarse como circunstancias insoslayables
que debe exhibir la situación conflictiva y que más adelante serán tratadas
como requisitos del estado de necesidad; afirma el autor, el bien jurídico que
se trata de salvar está en inminente peligro de ser destruido, y además que
este peligro sea real y objetivo.
En este mismo estilo, Ferreira Delgado plantea una sencilla definición
en la cual no parte de la expresión situación de peligro sino situación de
hecho, y esta categorización exige como especiales características a la
ausencia de culpa por parte de quien la alega y a la representación de
necesidad como situación que hace inevitable la ejecución de la acción para
la contención del daño, y en este sentido, el jurista colombiano antes
nombrado define al estado de necesidad como ”una situación de hecho en
que se ve envuelta una persona, sin su culpa, que representa un peligro para
la destrucción de sus bienes jurídicamente tutelados, en materia grave,
actual o inminente, que inevitablemente obrará sobre sus derechos si no es
contenida para su protección” (Ferreira, Francisco. Teoría General del Delito,
1988, p.292).
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Otro importante aporte a la definición del estado de necesidad, lo hace
el jurista alemán Hans Jescheck quien le agrega el proceso de definición su
opinión de que el estado de necesidad “...dista de constituir un fenómeno
unitario, y abarca casos de diversa naturaleza y configuración” (Jescheck,
Hans. Tratado del Derecho Penal. Volumen I, 1978, p.483). Con este
mensaje el gran tratadista germano anunciaba su complejo esbozo en la
diversidad que comprende esta institución y que servirá para ubicarla, dentro
de la teoría del delito y en la dogmática jurídico-penal, para imposibilitar
ausencias valorativas de la ley que compliquen su aplicación. Santiago Mir
Puig (Derecho Penal, 1990, p.477) se acoge a la definición del estado de
necesidad que dio Jescheck, donde se plantea el conflicto de intereses
jurídicamente tutelados dentro de condiciones especialísimas de peligro que
llevan a una persona causarle daño a otra, para salvar su integridad y la de
sus derechos; pero Mir Puig, además de seguir a Jescheck, atiende a los
límites que el Código Penal español da al estado de necesidad y a partir de
él, construyó una definición que deja planteados dos aspectos bien
interesantes para ser desarrollados posteriormente, ellos son: 1) la
diferenciación respecto de la legítima defensa y el cumplimiento de un deber
y, 2) la relación entre el estado de necesidad y la colisión de deberes.
Hasta aquí, es posible concebir al estado de necesidad al menos
como causa de justificación, es decir, que reconociéndole legitimidad
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intrínseca al hecho punible cometido por la consideración de absoluta
ausencia de antijuricidad (Jiménez de A., Luis. [Link]., 1980, p.306), pero
también es posible, a la luz de tales definiciones, ir más allá de una causa de
exclusión del delito como hecho dañoso (Arteaga S., Alberto. Derecho Penal
Venezolano. 1982, p.186) porque aun no se han tocado aspectos que
afectan la perspectiva jurídica del estado de necesidad.
Uno de estos aspectos tiene que ver con la importancia o jerarquía de
los valores en conflicto, que se encuentra incluida en muchas legislaciones y
que además, determina como efecto la interpretación doctrinaria, importantes
consecuencias, ésto se examinará cuidadosamente más adelante, para
emplear también esas conclusiones, para la ubicación del estado de
necesidad en la teoría del delito, bien como justificante o bien como
exculpante; Gómez López cita a Aristóteles quien en su obra Gran Ética
adelantaba su opinión, sobre la ponderación de la importancia del valor del
bien jurídico sacrificado con respecto al protegido, y se refería al estado de
necesidad diciendo “por ejemplo, si uno causa una herida a otro, obligado
por las circunstancias a evitar un mal mayor de esa manera” (Gómez L.,
Orlando; Culpabilidad e Inculpabilidad, 1996, p.830); allí se planta claramente
que la justificante supone evitar un mal mayor, es decir, la prevalencia del
bien superior. Eugenio Raúl Zaffaroni refiere al Código Penal Argentino, la
regulación legal que se hace de la ponderación de valor sobre bienes
jurídicos afectados, que se da cuando opera la producción de un mal menor
Capítulo II. Marco Teórico 20
para evitar un mal mayor y constituir con ello un estado de necesidad
(Zaffaroni, Eugenio. Tratado de Derecho Penal, Tomo III, 1981, p.624).
También otros como Jiménez de Asúa (Ob Cit, 1980, p.309) y Ferreira
Delgado, han expuesto cómo la ponderación de valores es determinantes en
la clasificación del estado de necesidad (Ferreira, Francisco, Ob Cit., 1980,
p.293).
El otro aspecto del análisis conceptual de esta institución, es el relativo
a la situación especial y su resultado, en la conciencia del sujeto que
pretende ampararse en el estado de necesidad. Así, el ilustre jurista
colombiano Alfonso Reyes Echandia lo define como “aquella situación en
virtud de la cual una persona contrarresta peligro actual o inminente contra
un interés jurídicamente protegido, mediante lesión de otro interés
jurídicamente protegido, mediante lesión de otro interés igualmente tutelado
por el derecho, siempre que no le sea exigible comportamiento diverso”
(Reyes, Alfonso. Antijuricidad, 1997, p.65); obsérvese que esta proposición
incorpora el elemento exigibilidad del comportamiento adecuado a la norma
penal, y ésto conduce teóricamente hacia el juicio de culpabilidad, pero aún
así el Dr. Reyes Echandia plantea en principio, que el estado de necesidad
es causa de justificación y no de inculpabilidad.
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Sobre esto, comenta el jurista venezolano Tulio Chiossone que tanto
en la legislación venezolana, como en la mayoría de las extranjeras, se
considera al estado de necesidad como motivo para excluir la antijuricidad y
por lo tanto, la clasifica entre las causas de justificación; pero, “el que realiza
un hecho punible en estado de necesidad, si en verdad actúa en el ejercicio
del derecho natural de conservación, también hay que tener presente que
procede inspirado por una fuerza superior a su voluntad y a sus principios
éticos (vis compulsiva) que perturba temporalmente el dominio de las
facultades mentales” (Reyes, Alfonso. Antijuricidad, 1997, p.65).
Hasta el momento, puede observarse como la doctrina en ocasiones
trata de precisar la ontología de la acción necesaria, para salvar un bien
jurídico en el contexto conflictivo frente a otro bien, como circunstancia que
acarrea impunidad, pero también en no pocas veces lo hace inclinándose
sobre una u otra opción teórica, entre la justificación y la exculpación; sin
embargo, es preciso admitir que tal diferenciación ha promovido incontables
argumentaciones que enriquecen día a día a la ciencia penal; así lo afirmaba
desde el año 1901 el mismo Reinhard Frank, padre de la teoría de la
culpabilidad normativa, citado por Francisco Ferreira, “al estado de necesidad
se le tiene oscilando entre las circunstancias de impunidad, sin haber
encontrado paz en la literatura jurídica” (Chiossone, Tulio. Manual de
Derecho Penal Venezolano, 1972, p.136).
Capítulo II. Marco Teórico 22
Requisitos del Estado de Necesidad.
Para que se dé la existencia del estado de necesidad, se requiere de
una serie de circunstancia o condiciones que a continuación analizaremos.
Eugenio Zaffaroni establece que para hablar de estado de necesidad
tienen que darse los siguientes requisitos:
a.- Que haya un elemento subjetivo, vale decir, que la persona
tenga conocimiento de la situación de necesidad y con la
finalidad de evitar un mal mayor.
b.- Daño causado, debe entenderse como que se haya perjudicado
o afectado un bien jurídicamente tutelado, bien sea de quien
realiza la conducta típica, como la de un tercero, o incluso del
mismo que sufre el mal mayor.
c.- Que el peligro sea inminente.
d.- Que el que obra esa conducta, no tenga otro medio de evitarlo
o de otro modo menor (Zaffaroni, Eugenio, 1981, p.624).
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e.- El daño o mal causado debe ser menor, que el que se quiere
evitar.
f.- El autor debe ser ajeno a la amenaza del mal mayor.
g.- El agente no debe estar obligador a soportar el riesgo.
Por su parte, Luis Jiménez de Asúa (1980, p.302), establece varios
supuesto para que haya el estado de necesidad:
1.- Existencia de un peligro actual o inminente.
2.- Que el mal no esté ordenado jurídicamente.
3.- Que quien deba sufrirlo no esté obligado a sacrificarse.
4.- Que haya proporcionalidad entre el bien que se salva y el bien
que se sacrifica.
5.- Que se dé la inacción.
Ahora bien, conforme a la jurisprudencia venezolana y el Código Penal
Venezolano se requiere la concurrencia de todas las condiciones que
taxativamente establece el artículo 65, inciso 4 del mencionado código,
porque el estado de necesidad no puede basarse en suposiciones, sino en
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hechos que, se manifiestan en su propia objetividad y por eso la legislación
venezolana consagra:
1.- Que haya un peligro grave, actual o inminente, para la propia
persona o la del otro, vale decir, que esa amenaza de peligro es
la que lleva a la persona a ejecutar determinada acción.
2.- Que la situación de peligro no haya sido causada
voluntariamente por el agente, es decir, que cuando una
persona realiza una conducta en estado de necesidad, no se le
puede atribuir a su voluntad.
3.- Inevitabilidad del peligro y de proporción al interés jurídico vale
decir, que la persona no tenga otro medio para encontrarlo y
que se vea afectado dos intereses jurídicos.
Naturaleza del Estado de Necesidad.
En lo referente a la naturaleza de esta institución, no se ha llegado a la
unificación de una corriente dominante, por eso encontramos varios criterios,
y entre éstos está el de Arteaga Sánchez, quien sostiene con respecto a la
naturaleza que la circunstancia de peligro para su persona o la del otro,
Capítulo II. Marco Teórico 25
impide el reproche culpabilístico, por el hecho causado lesivo a bienes
jurídicos protegidos, al no serle exigible otra conducta.
“Un gran número la considera como causa de justificación, otros
distinguen entre estado de necesidad objetivo, cuando coliden bienes
jurídicos desiguales, y un estado de necesidad subjetivo, cuando coliden
bienes jurídicos iguales” (Arteaga Sánchez, 1989, p.298).
Una autorizada corriente doctrinaria, establece el estado de necesidad
como causa de inculpabilidad; entre estos expositores se destaca Eugenio
Zaffaroni, basa su teoría en que “la coacción entendida como la acción de un
tercero que amenaza a otro para que cometa un delito” (Zaffaroni, Eugenio,
1981, p.559), vale decir, que la naturaleza del estado de necesidad está en la
inculpabilidad en el peligro causado por la coacción.
Es muy importante determinar, la diferencia entre legítima defensa y
estado de necesidad, desde el punto de vista de la naturaleza. En la legítima
defensa está en pugna el interés ilegítimo del agresor, y el interés legítimo
del agredido, en tanto que, el estado de necesidad hay dos intereses
legítimo, lo que produce el enfrentamiento de normas protectoras de
intereses.
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Fundamento del Estado de Necesidad.
Para explicar la fundamentación del estado de necesidad, lo vamos a
enfocar desde el punto de vista doctrinario.
La historia dogmática ha ofrecido tres teorías que son la teoría de la
adequidad, de la colisión y la teoría de la diferenciación.
a.- La teoría de la adequidad, entre sus exponentes está
Emmanuel Kant, que plasma que toda persona que obre en
estado de necesidad no puede ser sancionado, castigado por
razones de equidad. Ferreira comentando la teoría de Kant,
explica que esta corriente hace la distinción entre los valores
subjetivos de los objetivos expresándolo de esta manera”habla
del derecho de valores subjetivos o anteriores al hombre
mismo, y lo diferenció de aquellos que nacen de lo objetivo, de
sus relaciones con los demás, de lo positivo, al que llama
derecho de equidad. Cuando se reclama por equidad, impera el
derecho y a este debe ajustarse. Cuando se reclama por
necesidad no existe ley o derecho de equidad aplicable, sino su
propia moral” (Kant, Emmanuel, citado por Ferreira, 1988,
Capítulo II. Marco Teórico 27
p.292). Este autor sostiene que el que obra por necesidad no se
le puede aplicar la equidad.
b.- La teoría de diferenciación; ésta doctrina se opone a aquellos
criterios que sostienen determinar el estado de necesidad como
causa justificante y exculpante; y hace el siguiente
planteamiento, “si el ordenamiento jurídico a la vista de todos
los aspectos relevantes, aprueba como correcta la acción
realizada en estado de necesidad o sólo la considera
disculpante” (Jecheck Hans, p.484). Esta corriente teórica no
aporta nada a la fundamentación del estado de necesidad,
porque sólo hace planteamiento sin respuesta.
c.- La teoría colisión se basa, que cuando exista un
enfrentamiento entre la vida y los bienes jurídicos de menos
valor, se va a dar el estado de necesidad, para salvaguardar la
vida de la persona. El autor Jecheck Hans afirma que “en caso
que entre la vida y otros bienes jurídicos de inferior valor, existe
un derecho de necesidad en favor de la primera” (Jecheck
Hans, 1978, p.483-484), es decir, como prioridad primero la
vida y luego los objetos materiales.
Capítulo II. Marco Teórico 28
Formas de Concepción o Clases de Estado de Necesidad.
- Estado de necesidad como causa de justificación.
- Estado de necesidad como causa de inculpabilidad.
Existe diversidad de criterios o doctrinas, para determinar si la acción
de una persona, puede ser calificada como estado de necesidad.
El primer expositor de nuestro estudio, Eugenio Zaffaroni, sostiene la
teoría de la coacción, diciendo que existe relación entre estado de necesidad
y la coacción.
Sigue este autor explicando “llamamos coacción al supuesto en que la
necesidad tiene su origen en una conducta humana” (Zaffaroni, Eugenio;
1981, p.235). Continua desarrollando su teoría, afirmando que utiliza el
medio de amenaza con el fin de obligar a otra persona de realizar, no realizar
o tolerar algo en contra de su voluntad. Se observa que la acción, en cuanto
al autor de la misma, es una conducta típica y en cuanto al que la sufre, un
estado de necesidad.
Este autor a pesar de que está en la corriente de inculpabilidad habla
también de la causa de justificación, porque expresa lo siguiente: “la
Capítulo II. Marco Teórico 29
coacción entendida como la acción de un tercero que amenaza a otro para
que cometa un delito, puede ser un estado de necesidad, inculpante, pero
también puede ser estado de necesidad justificante. si el mal que se le
amenaza es más grave que el que se quiere causar, habrá un estado de
necesidad inculpante; en lugar, si el mal que se le amenaza es más grave
que el que se le quiere hacer causar, la coacción será en estado de
necesidad justificante” (Zaffaroni, Eugenio; 1981, p.501). Este autor trae a
colación, para ilustrarnos dos ejemplos:
a.- Si María amenaza de muerte a Carmen para que mate a Jorge,
habrá estado de necesidad como causa inculpante.
b.- Pero, si Jorge amenaza de muerte a María para que le robe el
reloj a Carmen, la causa es justificante.
El que sufre las consecuencias del daño menor, no lo ha hecho fuera
del derecho, y no obstante, debe soportar el mal porque se encuentra en una
situación de necesidad.
En esta misma corriente de inculpabilidad López Gómez, sostiene que
esta causa “surge de la actuación de condiciones anormales y de motivación,
que hacen inexigible el cumplimiento de la norma” (López Gómez, 1996,
p.448). Este autor plantea, como elemento fundamental para que se de esta
Capítulo II. Marco Teórico 30
causa de inculpabilidad, que la motivación a realizar la acción, se den en
situaciones anormales que hace imposible exigir el cumplimiento de la
norma.
Siguiendo nuestro estudio, de las diferentes concepciones que acoge
el estado de necesidad como causa de inculpabilidad, la doctrina de Carrara,
se encarga de hacer distinción desde el punto de vista penal; entre la fuerza
física (vis absoluta) que hace respecto de la persona misma y la fuerza moral
(vis compulsiva), ésta se ejerce sobre las facultades intelectivas de la
víctima. Continuando con esta corriente; se puede observar, que tiene
similitudes con la doctrina de López Gómez, en cuanto a la coacción que es
un movimiento inevitable que se ejerce sobre una persona, que motivó la
acción típica y antijurídica de ésta. Igualmente orienta que, el estado de
necesidad es el juego de los motivos a través del cual la voluntad se
deteriora.
Ahora bien, se procede a estudiar las doctrinas que sostienen al
estado de necesidad como causa justificante; y en la actualidad, la mayoría
de los penalistas, estiman que el acto realizado en estado de necesidad, es
apegado a derecho y es causa absoluta de justificación.
Capítulo II. Marco Teórico 31
Dice Hernando Grisante, acogiendo esta teoría ”que está
perfectamente justificado amparar a la personas que se encuentren frente a
una situación de peligro, grave, actual o inminente incluso cuando sea
menester, en un caso extremo, sacrificar la vida de otra personas, para
salvar la vida propia que se encuentre en peligro (Grisante, Hernando; 1989,
p.153). Tomando en cuenta la exposición del autor, en la actualidad hay
diversidades de profesiones u oficios, que en el desarrollo de la misma, se
enfrentan con ciertas dificultades, que se tienen que exponer al sacrificio
para salvar la vida de otra, como por ejemplo, los médicos, bomberos,
policías, entre otros.
La doctrina española, con la excepción de los autores Gimbernat y Mir
Puig, considera que el estado de necesidad no solamente es causa de
justificación, sino también de exculpación, vale decir, que cuando surge la
colisión de dos bienes jurídicos que tengan valores diferentes, la causa es
justificación y cuando tengan el mismo valor, la causa es de exculpación, en
la cual la ley no puede parcializarse por ninguno de los dos bienes jurídicos.
Hay autores que hacen la distinción entre causa justificante explicando
que se da cuando la acción se comete para salvar un interés jurídico de
superior categoría, al que debe sacrificarse contra otro. En tanto, que “si se
defiende un derecho de igual jerarquía al que se sacrifica, el hecho defensivo
Capítulo II. Marco Teórico 32
resulta en efecto, la necesidad de salvarse le hace reaccionar sin dolo o
culpa” (Mezger, Edmundo y Fragoso, Heleno Claudio; 1990, p.293). Como se
puede apreciar, esta teoría determina la causa a través de los intereses
jurídicos, bien sea en formas iguales o desiguales que conlleva al sacrificio.
Algunos autores se basan en la no exigibilidad de otra conducta; esta
corriente sostiene que en el estado de necesidad tiene que darse ciertas
condiciones, que son susceptibles de ser apreciado por el juez, para que la
califique como tal. La no exigibilidad dice Francisco Ferreira “carece de
requisito, porque no está consagrada en la ley, y no puede estarlo, ya que
será inconstitucional una norma que justifique el incumplimiento de la ley, a
criterio personal de quien actúa y de quien lo juzga” (Ferreira, Francisco;
1988, p.415). Expone este autor, que el que actúe, porque ve peligro, actual
o inminente, a su manera está en estado de necesidad, pero quien va a
formar la convicción es el juzgador competente, vale decir, que el individuo
no merece reproche. En esta misma corriente está Echandia Reyes y
Arteaga Sánchez.
Jiménez de Asúa, trata de desarrollarla como causa de justificación,
inculpabilidad e inimputabilidad, Explicado que en un sentido estricto, es una
causa de justificación cuando los bienes jurídicos tienen valor desiguales, la
colisión se resuelve objetivamente. de inimputabilidad, cuando haya
Capítulo II. Marco Teórico 33
perturbación del ánimo, y la reacción lo conlleva al estado de inconciencia; y
por último, una causa de inculpabilidad, cuando hay dos vidas en conflictos lo
cual trae como consecuencia que la conducta no sea exigible.
En conclusión, una vez estudiada esa diversidad de doctrina, se
puede resumir en consideración lo siguiente:
La mayoría de las doctrinas de una u otra forma, establece las
condiciones para que una acción sea calificada como estado de necesidad y
por consiguiente se destaca:
1.- La persona tiene que obrar bajo la amenaza de peligro.
2.- Que el peligro sea actual o inminente.
3.- Que exista dos intereses jurídicos, bien sea iguales o
desiguales, y que estén tutelados.
4.- Que quien deba sufrirlo no esté obligado a sacrificarse.
5.- Quien actúa no haya tenido otro medio para evitarlo, entonces
se da lo que algunos autores llaman la no exigibilidad de
conducta.
Capítulo II. Marco Teórico 34
Distinción entre Estado de Necesidad y Legítima Defensa.
La diferencia entre estado de necesidad y la legítima defensa, se
enfoca desde el punto de vista de tres aspectos:
1.- Según su Naturaleza; la legítima defensa hay dos intereses
pero uno es ilegítimo, que es el del agresor; y el otro, es un
interés legítimo jurídicamente protegido, que es el agredido. En
tanto que, en el estado de necesidad los intereses coliden,
porque son intereses legítimos.
2.- Según sus Orígenes del Peligro; en la legítima defensa va a
ser creado siempre por el hombre, es decir, la agresión
ilegítima proviene de una persona, por lo contrario, en el estado
de necesidad, no solamente proviene de una persona, en sus
tres supuestos: a) del mismo agente que no haya actuado
dolosamente; b) el titular del bien jurídico sacrificado; c) por un
tercero.
Así mismo, puede sobrevenir de un animal siempre y cuando no sea
azuzado por el hombre y por último de la naturaleza, como lo ocurrido en el
Estado Vargas.
Capítulo II. Marco Teórico 35
3.- Según su Extensión; la legítima defensa es más amplia,
debido a que abarca todos los derechos, para su defensa. En
tanto que, el estado de necesidad solo puede salvaguardar la
vida y la integridad.
Así como destacamos la diferencia, vamos a enfocar la semejanza
que existe entre esas dos instituciones.
1.- La legítima defensa y el estado de necesidad tiene la misma
causa, es decir, que haya una situación de peligro actual o
inminente.
2.- La finalidad que tienen ambas, es proteger un bien jurídico que
se encuentra en peligro.
Situación Legislativa Actual del Estado de Necesidad en Venezuela.
Debemos destacar, que después de tantos intentos para implantar el
estado de necesidad, en la actualidad se consagra en el artículo 65, ordinal 4
del Código Penal Venezolano del año 1964. Plasmando el artículo
textualmente, como lo consagra la legislación actual, estableciendo:
Capítulo II. Marco Teórico 36
“Artículo 65.- No es punible:
1.- El que obra en cumplimiento de un deber o en el ejercicio
legítimo de un derecho, autoridad, oficio o cargo, sin traspasar
los límites legales.
2.- El que obra en virtud de obediencia legítima y debida. En este
caso, si el hecho ejecutado constituye delito o falta, la pena
correspondiente se le impondrá al que resultare haber dado la
orden ilegal.
3.- El que obra en defensa de su propia persona o derecho,
siempre que concurran las circunstancias siguientes:
a.- Agresión ilegítima por parte del que resulta ofendido por
el hecho.
b.- Necesidad del medio empleado para impedir o repelerla.
c.- Falta de provocación suficiente, de parte del que
pretenda haber obrado en defensa propia.
Se equipara a la legítima defensa, el hecho con el cual el agente, en
estado de incertidumbre, temor o terror, traspasa los límites de la defensa.
Capítulo II. Marco Teórico 37
4.- El que obra constreñido por la necesidad de salvar su
personas, o la de otro, de un peligro grave o inminente, al cual
no haya dado voluntariamente causa, y que no pueda evitar de
otro modo” (Código Penal Venezolano, Editorial Eduven, 1964,
p.17).
Este es el texto general, a lo que a nuestro estudio se refiere, se
analiza el inciso cuarto del presente artículo. Esbozando el numeral se
observa:
1.- El que obre tiene que hacerlo bajo amenaza de un peligro.
2.- El peligro tiene que ser actual, grave o inminente, vale decir,
que éste peligro debe ser grave por naturaleza de los bienes
amenazado. Entonces podemos decir, que existe diferentes
formas de peligros:
a.- Peligro actual, existe aquí y ahora, aunque nuestro
código no lo estipula.
b.- Peligro inminente, que ya se va a dar, esto implica un
alto grado de probabilidad.
c.- Peligro injusto, que no esté amparado en la ley.
Capítulo II. Marco Teórico 38
3.- Que no haya sido voluntariamente causado, vale decir, que no
haya actuado dolosa o intencionalmente.
Los actos dolosos del agente son excluyentes de la figuras de estado
de necesidad, se cita un ejemplo: Pedro da muerte a Juan, con la finalidad
de cobrar el seguro de vida de Juan; entonces aquí, no podemos calificar esa
conducta como estado de necesidad, porque el agente ha obrado con dolo.
4.- Que el agente no tenga otro medio para evitar el peligro, es
decir, que el mal que nos amenaza es inevitable; por ejemplo, si
Pedro y Juan se encuentran perdidos en el desierto y
solamente tienen una pimpina de agua, de la cual Pedro se
apodera y deja morir a Juan de sed, para salvaguardar su vida,
aquí estamos presente en estado de necesidad.
En conclusión, se dice que lo antes expuesto son los parámetros
necesarios para que exista el estado de necesidad.
Jurisprudencia
Juicio: Homicidio.
Capítulo II. Marco Teórico 39
Procesado: F.J.M.
Tribunal de la Recurrida: Juzgado Superior Tercero en lo Penal de la
Circunscripción Judicial del Estado Zulia.
Ponente: Gonzalo Rodríguez Corro.
Sentencia de la Sala de Casación Penal de fecha 12 de junio de 1981,
expediente N°113, Tribunales de la República.
Recurso de Fondo:
Denuncia: Con base en el artículo 331 numeral 11° del C.E.C., se denuncia
la infracción del artículo 65 ordinal 4° del C.P. por indebida aplicación y por
vía de consecuencia el artículo 182 del C.E.C., por falta de aplicación, al
excederse el juez en sus facultades al acoger a favor del procesado la causal
de justificación de estado de necesidad, en el Sumario.
En el Sumario:
a.- La causal de justificación contemplada en el artículo 65, ordinal
4° del Código Penal, no puede ser acogida a favor del
procesado durante el sumario.
Juez - Competencia en el Sumario. Límites.
b.- Traspasa los límites de su competencia, el juez que durante el
sumario emite juicio de valoración acerca de la antijuricidad de
Capítulo II. Marco Teórico 40
la conducta del procesado y acoge a favor de éste la eximente
de responsabilidad contemplada en el artículo 65, ordinal 4° del
Código Penal.
“Ahora bien, de la transcripción anterior se pone en evidencia, tal
como lo destaca el formalizante, que se ha dictado en el sumario un
pronunciamiento que corresponde a los jueces del mérito en la etapa plenaria
del proceso. Con tal proceder, de acuerdo a la reiterada jurisprudencia de
esta Corte, el juez de la recurrida ha traspasado los límites de su
competencia por haber efectuado juicio de valoración personal, cuando
acoge a su favor una circunstancia eximente de su responsabilidad penal. En
efecto, dando el juez de la Segunda Instancia por demostrado el homicidio
perpetrado en perjuicio de V.A.M.M., y atribuida la muerte de dicho
ciudadano al indiciado F.J.M., se declara no obstante que su acción no es
punible, eximiéndole de responsabilidad penal, bajo el amparo de la causal
de justificación contemplada en el artículo 65, ordinal 4° del Código Penal,
con cuya decisión obviamente se pone fin al sumario y al juicio. En tal orden
de ideas, debe declararse como en efecto se declara, que la recurrida
infringió por indebida aplicación en la etapa sumaria del proceso el artículo
65 del Código Penal, en su numeral 4°, violación que da lugar a la casación
del fallo, en correspondencia con lo preceptuado en el artículo 331, ordinal
11° del Código de Enjuiciamiento Criminal. Así se declara”
Capítulo II. Marco Teórico 41
Decisión: Con lugar el recurso de fondo.
Ponente: Nelson Eduardo Rodríguez García
Sentencia de la Sala de Casación Penal del 20 de octubre de 1999,
expediente N°97-1245, sentencia N°1591.
♦ La tipificación legal del estado de necesidad.
♦ Los hechos necesarios para la procedencia del estado de
necesidad como eximente de responsabilidad
El artículo 65, ordinal 4° del Código Penal, aplicado por el juzgador de
la recurrida a los hechos de autos, establece que no es punible... 4) El que
obra constreñido por la necesidad de salvar su persona, o la de otro, de un
peligro grave o inminente, al cual no haya dado voluntariamente causa, y que
no pueda evitar de otro modo.
El estado de necesidad, regulado en dicha disposición permite
jurídicamente los daños que se ocasionan a bienes jurídicos ajenos para
evitar un daño superior o al menos igual a un bien jurídico propio o de
terceros.
Capítulo II. Marco Teórico 42
Según el referido artículo, los hechos necesarios, vale decir, las
lesiones necesarias de bienes jurídicos ajenos, están justificados a condición
de que reúnan los siguientes requisitos: 1) que exista un peligro actual o
inminente contra un derecho propio o ajeno; 2) que la situación de peligro no
haya sido causada voluntariamente por el agente; y 3) que el necesitado no
pueda evitar el peligro de otra manera, pues, si puede hacerlo, sin sacrificar
el bien o interés ajeno, no podrá hablarse de un verdadero estado de
necesidad.
Definición de Términos Básicos
Acción.
“La Academia de la Lengua la define como el derecho que se tiene a
pedir alguna cosa en juicio y modo legal de ejercitar el mismo derecho,
pidiendo en justicia lo que es nuestro o se nos debe” (Diccionario Jurídico
Venezolano, Tomo I, Ediciones Vitales 2000, p.59).
Antijuricidad.
“Es la contrariedad a la norma, constituye la esencia del delito, un
aspecto objetivo de ilicitud que constituye la esencia del delito y un elemento
subjetivo que es la actitud psicológica o la voluntad que determina el hecho”
(Arteaga, Alberto; 1982, p.136-137).
Capítulo II. Marco Teórico 43
Causas de Justificación.
“Llamada también causa de ausencia de antijuricidad, realización de
un acto típico existe una causa de justificación, el acto está intrínsecamente
justificado no es delito, no acarrea responsabilidad penal” (Grisante Aveledo,
H. Lecciones de Derecho Penal, 1989, p.129).
Culpa.
“Se entiende por culpa cualquier falta, voluntaria o no, de una persona
que produce un mal o daño, en cuyo caso culpa equivale a causa”
(Diccionario Jurídico Venezolano, Tomo I, Ediciones Vitales 2000, 1998,
p.369-370).
Culpabilidad.
“Constituye la valoración que se efectúa jurídicamente respecto de la
disposición personal del agente en relación con el hecho típico y antijurídico
concreto que él ha realizado” (Novoa Monreal, Eduardo; 1982, p.29-30).
Delito.
“Son las acciones u omisiones previstas por la ley y castigadas por
ella con una pena” (Grisante Aveledo, H., Lecciones de Derecho Penal, 1989,
p.75).
Capítulo II. Marco Teórico 44
Legítima Defensa.
“Es la reacción necesaria contra una agresión ilegítima, actual o
inminente y no provocada, o a menos provocada suficientemente por la
persona que invoca esta causa de justificación como eximente de
responsabilidad penal” (Grisante Aveledo, H., Lecciones de Derecho Penal,
1989, p.130).
Sistema de Variables
La presente investigación se encuentra establecida por dos variables
que son Estado de Necesidad y Teoría General del delito, siendo la primera
la variable independiente y la segunda dependiente. Primeramente, se emite
una definición conceptual, es decir, se describe la esencia real, que viene a
constituir su adecuación a los requerimientos prácticos de la investigación y
motivado a que esta definición no relaciona las variables directamente con la
realidad, es necesario dar otra definición de carácter operacional.
Variable N ° 1. Estado de Necesidad.
Definición Conceptual.
“Es una situación de conflicto entre dos bienes jurídicos en la que la
salvación de uno de ellos exige el sacrificio del otro. Ello supone que el bien
Capítulo II. Marco Teórico 45
jurídico que se trata de salvar esté en inminente peligro de ser destruido. El
peligro ha de ser real y objetivo, no pudiendo ser meramente supuesto, con
más o menos fundamento, por el que se trata de evitarlo” (Muñoz Conde,
Francisco, 1999, p.81).
Definición Operacional.
El estado de necesidad es una situación de peligro, actual o
inminente, en la cual no queda otro remedio que sacrificar otro bien jurídico,
constituye un elemento de justificación o inculpabilidad.
Variable N ° 2. Teoría General del Delito.
Definición Conceptual.
Es un instrumento conceptual para determinar si el hecho que se
juzga es el presupuesto de la consecuencia jurídica penal prevista en la ley.
(Enrique Bacigalupo. Manual de Derecho Penal, 1994, p.67).
Definición Operacional.
La teoría general del delito es la parte de la ciencia del derecho penal
que se encarga de explicar el delito en general, es decir, estudiar las
características que debe tener cualquier delito.
Mapa de Variables.
Objetivo General: Determinar el estado de necesidad y su ubicación con la teoría general del delito.
Objetivos Específicos Variable Dimensiones Indicadores Items
Identificar las corrientes doctrinarias que Estado de ♦ Causas de Justificación e ♦ Doctrinales ¿Cuáles son esas causas?
ubican al estado de necesidad como causa Necesidad Inculpabilidad
de justificación y como causa de
inculpabilidad, a fin de fijar una posición ♦ Condiciones del estado de ♦ Legales Desarrolladas
comprensiva con relación a la utilidad necesidad
práctica que tal diferenciación puede
aportar. ♦ Diferenciación entre causas ♦ Consecuencias ¿Qué son?
de justificación y causas de ♦ Decisiones judiciales
Definir las consecuencias que tiene la inculpabilidad absolutorias Efectos
diferenciación antes referida para la ♦ Disminución o aumento
calificación del hecho punible. de la culpabilidad Atenuantes (mencionarlos)
Establecer un enfoque que permita la ♦ Hecho punible ¿Qué es?
ubicación comprensiva del estado de ♦ Ubicación del estado de Definirla
♦ Impunibilidad
necesidad dentro de la estructura del Teoría del necesidad dentro de la
♦ Estado de necesidad
hecho punible. Delito estructura del hecho punible o como elemento de
delito Circunstancias en las que se
jus tificación o culpabilidad
Determinar los casos de estado de puede presentar
necesidad ocurridos en el Municipio Mara
del Estado Zulia en el año de 1997. ♦ Concepto Diferencias con la legítima
♦ Evolución defensa
♦ Bases legales y
♦ Estado de necesidad doctrinales Casos conocidos en el
♦ Naturaleza Municipio Mara en el año 1997
♦ Fundamentos
♦ Clases