Semio Atls
Semio Atls
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Movilidades activa, pasiva y anormal. Cuando la activa es deficiente, la pasiva puede certificar roturas
musculares o secciones tendinosas, parálisis, alteraciones del tono (espasticidad, por ejemplo), retracciones
musculares, rigideces articulares, simulación, etc.; y también que existen crujidos o resaltos durante la
excursión articular. En la movilidad anormal incluimos la activa (atetosis y otras disquinesias de la PC) y la
pasiva: bostezos por laxitud cápsulo-ligamentaria o deformación ósea (tabes); articulaciones "ballant", etc. 2.
Mediciones: longitudinales para acortamientos, circunferenciales para trofismo, dinamometría para
potencia, etc.
Músculos. El EFMA (Examen Funcional de Movilidad Activa) también llamado "evaluación muscular", es
fundamental en polio, PC, etc. También es de rigor en ellas la "evaluación de las retracciones
músculotendinosas"
Maniobras especiales. Las hay para cada articulación: choque rotuliano, bostezo y cajón para rodilla;
maniobras de Trendelenburg, Thomas y Ortolani para cadera, etc.
Marcha, iniciándose por el estudio de la estación de pie.
Hablamos de…
Actitud cuando nos referimos a un segmento orgánico amplio y en forma más bien general (actitud de cadera y
rodilla en semiflexión, por ejemplo) o cuando se expresa un estado de ánimo (actitud antálgica)
De posición, cuando consignamos concretamente el punto del arco de movimiento en que está una articulación
(posición del codo en flexión de 70°, por ejemplo).
Y de postura cuando está en consideración algún conflicto músculo-ligamentario para sostener la posición erguida
(escoliosis postura', por ejemplo).
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ACTITUD FISIOLÓGICA, NORMAL. Es la que adopta el enfermo al mantenerse erguido de pie. Es el resultado
de un alineamiento esquelético en que hay el mínimo de esfuerzo muscular.
La pelvis se presenta nivelada, con ambas EIAS en el mismo plano horizontal; y ambas EIAS y la sínfisis pubiana en el
mismo plano frontal. El miembro superior pende en reposo por gravedad a lo largo del cuerpo, con el hombro en
abd-aducción intermedia (0°), levísima flexión y rotación interna discreta. El codo se halla en leve flexión (165°, 15°)
y el antebrazo en semipronación. Muñeca en posición intermedia entre flexión y extensión, y en leve aducción
cubital. Mano con pulgar en oposición moderada, dedos en semiflexión; el primer espacio interóseo dorsal mira
hacia adelante. En MI, de acuerdo a los que se ocupan del estudio de la posición, es preferible hacer adoptar al
enfermo la estación de pie con 8 cm de separación entre talones y la punta de los pies mirando algo hacia afuera.
ACTITUD POSTURAL: desaparece por la contracción muscular activa o por el decúbito. Es reductible y debida
a un trastorno en general pasajero de la dinámica orgánica. Es la postura viciosa de las jóvenes longilíneas
que caminan "caídas" para un costado o "jorobadas".
ACTITUD COMPENSADORA. Es la que adopta una articulación o segmento normal para disimular o suplir una
deficiencia mecánica de una articulación enferma (curvas compensadoras de columna vecinas a una curva
fija de la misma o la lordosis lumbar que disimula las actitudes viciosas en flexión de la cadera)
ACTITUD ANTALGICA. Se debe a la contractura muscular (espasmo protector) que busca inmovilizar un
sector para evitar nuevas irritaciones de la estructura lesionada.
ACTITUD ESTRUCTURAL. Se debe ya a una alteración orgánica de los elementos osteoarticulares o
periarticulares.
Actitud aparente es la que presenta una articulación antes de corregir las compensaciones que se ha adoptado en las
articulaciones o regiones vecinas. Actitud real es la propia de la articulación examinada después de haber suprimido
las compensaciones mencionadas.
1. El enfermo, lo más desnudo posible, es visto en la actitud que adopta naturalmente. Es, muy posible que sólo así
se. compruebe una actitud anormal postural.
2. Recién luego se le indica tomar la posición erguida con los pies juntos y los brazos pendientes junto al cuerpo. Se
examinarán el tronco y las extremidades por detrás, delante y de perfil. Desaparecida así toda actitud postural,
puede observarse una actitud fisiológica (normal); o puede persistir una actitud anormal.
3. De persistir una actitud anormal, buscar si no es compensadora. En MS nivelar los cuatro puntos de las escápulas.
En MI efectuar las maniobras citadas más arriba (nivelar EIAS, restablecer la lordosis lumbar normal, colocar realces
bajo pie, maniobra de Thomas en camillas, etc.).
4. Si aun así la actitud no se modifica, habiendo dolor debe efectuarse en ciertos casos una anestesia local para
descartar las actitudes antálgicas.
5. Las actitudes que persisten deben considerarse como estructurales, pero aun éstas pueden ser reductibles o
irreductibles, a diferenciar mediante la movilidad pasiva. Si la actitud se debe a una ruptura tendinosa, por ejemplo,
podrá reducirse pasivamente mientras no se haya desarrollado una rigidez agregada. Si se debe a una retracción
músculotendinosa, nos encontramos ante una actitud irreductible, tal como es frecuente comprobar en las polios no
tratadas.
HOMBRO. En la mayoría de los casos de parálisis obstétrica del MS, que son debidas a lesión de raíces altas,
el miembro se presenta en marcada rotación interna. En las luxaciones escápulohumerales el brazo se
presenta en leve abducción con antebrazo sostenido por el miembro sano; el codo queda algo separado del
tronco.
CODO. La actitud más típica es la pronación dolorosa del niño pequeño. Este mantiene el miembro junto al
tronco en pronación de antebrazo, inmóvil, en una actitud fija antálgica que contrasta con la del otro
miembro superior. Manifiesta su dolor cuando se lo toca o se le quiere cambiar la posición del miembro.
MUÑECA Y MANO. En la contractura isquémica de Volkmann se aprecia la mano en garra con muñeca en
flexión palmar, pulgar retraído hacia la palma, hiperextensión de las articulaciones MCF e hiperflexión de las
IF. Es la secuela de un síndrome isquémico agudo, casi siempre consecutivo a una fractura supracondilea de
codo en los niños. La parálisis radial da la mano péndula, con notable flexión palmar de muñeca y
semiflexión de la base de los dedos. Es típico también de esa parálisis que desaparecen los relieves de los
tendones limitantes de la tabaquera anatómica y que no le es posible al enfermo provocar la forrnación de
ese hueco al intentar el movimiento activo de abducción del pulgar.
La parálisis cubital da la mano del predicador con contractura en flexión de los dedos anular y meñique. Es notable la
depresión a nivel de los espacios interóseos dorsales, en especial "del primero (expresión de atrofia de los músculos
del mismo nombre) y la atrofia de la parte inferior de la eminencia tenar, inervada por el cubital. El resto del examen
neurológico no dejará lugar a dudas.
Por su parte, el nervio mediano da en sus parálisis la mano de simio. Se la denomina así por ser notable la
desaparición de la parte alta de la eminencia tenar y la aproximación del pulgar al borde radial de la mano, en forma
tal que no presenta el aspecto habitual de independencia propia de su función de oposición. Es también típica la
actitud de desviación en ráfaga de la mano afectada de artritis reumatoidea; los ganchos irreductibles de las
tenosinovitis agudas supuradas el dedo en martillo y la deformación en ojal por rupturas de las cintillas extensoras
de los dedos; la incurvación del dedo meñique en la camptodactilia; la muñeca flexa, aducta y pronada de las
parálisis espásticas.
CADERA. La actitud que más interesa recordar para la práctica es la de las fracturas de cuello de fémur en las
ancianas. Existe una rotación externa evidente, acompañada de una leve aducción que exagera el
acortamiento. Esta simple actitud de rotación externa y acortamiento, acompañada de impotencia para
elevar el miembro del plano del lecho, en una anciana, debe llevarnos al diagnóstico de fractura mientras no
se compruebe lo contrario con un examen más exhaustivo. En la luxación traumática de cadera,
refiriéndonos a los tipos posteriores que son los más frecuentes, la cadera se presenta en aducción y
rotación interna acompañadas de flexión de cadera en la variedad isquiática y de extensión en la variedad
ilíaca (la más común).
En las artritis aguda de cadera y en las primeras etapas de la coxalgia (TBC) es típica la actitud de flexión, abducción y
rotación externa, ya que ello facilita una mayor capacidad articular para el derrame. En la luxación congénita de
cadera, en especial en casos bilaterales, lo más notable es la marcada lordosis compensadora. El tronco parece
corto, las caderas son anchas y los miembros inferiores parecen cortos. La mayoría de los paralíticos cerebrales
espásticos suelen presentar una actitud característica que en miembro inferior consiste en pie equino, rodilla en
flexión y aducción de la cadera (también a menudo flexa y en rotación interna). En. miembro superior el brazo está
junto al tronco, el antebrazo en pronación y la muñeca en flexión palmar y aducción.
RODILLA. La actitud más notable es la rodilla flexa de los bloqueos meniscales. En "ejes clínicos" nos
referiremos también al genu valgum, genu varum y genu recurvatum.
TOBILLO Y PIE. Aquí hay tres pares de actitudes y sus combinaciones; y además actitudes especiales de los
dedos. Los tres pares mencionados son: equino y talo; varo y valgo y cavo y plano. Las combinaciones más
comunes son el varo equino, el valgo equino (polio), el plano valgo y el cavo-dedos en garra. El dedo gordo
(hallux) está mucho más frecuentemente en valgo que en las demás actitudes. También son frecuentes los
dedos en martillo o garra, el antepié plano y el metatarso varo.
El pie varo es la actitud que mantiene la inversión del pie, combinación de los movimientos de supinación y
aducción.
El pie valgo es la actitud que mantiene el movimiento de eversión del pie, combinación de pronación y abducción. El
pie cavo o hueco supone una exageración de la bóveda plantar interna.
Se acompaña casi siempre de un aplanamiento de la bóveda anterior de dedos en garra. Se ve más frecuentemente
como constitucional o como secuela de polio. El pie plano valgo supone una disminución de altura de la bóveda
longitudinal interna del pie, que se combina a pronación del calcáneo y valguismo a nivel del mediopié
Las cuatro regiones y las cuatro curvas fisiológicas: en el plano sagital cuatro incurvaciones, de las cuales dos
concavidades y dos convexidades: lordosis cervical leve; cifosis dorsal moderada; lordosis lumbar moderada y cifosis
sacrococcígea leve. En el plano frontal puede aceptarse como normal una incurvación lateral (escoliosis) muy leve,
que suele ser dorsal convexa derecha (miembro superior derecho más fuerte) y lumbar convexa izquierda.
Las cuatro incurvaciones anormales. Las tres clásicas son la cifosis, la lordosis y la escoliosis, exageración de las
curvas normales. Nos permitimos agregar una cuarta, que se presenta en la práctica: la disminución o desaparición
de la lordosis normal. Puede existir además una desaparición de la cifosis dorsal, como se ve con cierta frecuencia en
el tratamiento de las escoliosis
Los cinco tipos de actitud en raquis. Son las ya mencionadas: fisiológica, posicional, compensadora, antálgica,
estructural.
Posturales o funcionales son aquellas incurvaciones que se corrigen activamente o al adoptar el decúbito. Son
frecuentes las escoliosis y cifosis posturales. Se trata de actitudes viciosas que se corrigen generalmente con
fisioterapia. Una curva compensadora es aquella que busca mantener el equilibrio o la actitud general erecta del
tronco frente a una causa vertebral o del miembro. Tal es la curva secundaria que busca compensar una rigidez en
abducción de cadera o un acortamiento del miembro o las curvas de arriba y abajo de una curva escoliótica
estructural
EJES SEGMENTARIOS
En cualquiera de los segmentos de los miembros pueden originarse ante todo angulaciones, incurvaciones y
rotaciones.
Las angulaciones son el varo, valgo, antecurvatum y recurvatum. Para su denominación se considera siempre la
dirección del segmento distal es decir, del más distante del corazón o de la raíz del miembro. Valgo es la angulación
hacia afuera del segmento distal. Varo es la angulación hacia adentro del segmento distal. Genu varo (chueco), genu
valgum (pata de catre); antecurvatum es la angulación o curvatura que apunta hacia adelante. Recurvatum
(retrocurvatum) es la angulación de curvatura que apunta atrás.
Las incurvaciones se designan igual que las angulaciones (varo, valgo, ante o recurvatum) o bien aclarando
"incurvación de concavidad externa", "de convexidad mirando hacia atrás", etc.
Las rotaciones son externas (cuando el punto medio anterior del fragmento distal se desplaza hacia afuera) e
internas (cuando ese punto medio anterior se desplaza hacia adentro).
TECNICA DEL EXAMEN: Para observar los ejes clínicos hay que colocar los miembros en su actitud normal (el
miembro superior, en actitud anatómica) y luego observarlos de frente y de perfil para apreciar las modificaciones
en los planos sagital y frontal.
En la etapa de recuperación de un traumatismo lo primero que vuelve es el tonismo, es decir, la facilidad de poner
bien duro activamente el músculo. En cambio el trofismo (volumen de la masa muscular) tarda meses o aun años
para igualarse con el del lado sano. La masa muscular que se relaciona con cada articulación es la que está
proximalmente a la misma: glúteos para cadera, pantorrilla para tobillo, pie, etc.
La contractura muscular (espasmo muscular reactivo) es una respuesta involuntaria a una estimulación nerviosa
excesiva. La irritación del nervio puede realizarse a diferentes niveles, pudiendo ser las fibras de un músculo o
ligamento distendido, la compresión de un nervio en un conducto o canal, la irritación a nivel de una sinovial.
CALOR LOCAL
Se debe tomar apoyando los pulpejos de los tres primeros dedos y luego toda la palma de la mano sobre la zona en
estudio; y comparando a continuación con el lado sano. Los aumentos marcados de temperatura se aprecian en los
procesos flogósicos y en los tumores malignos. Es menos manifiesta en los padecimientos irritativos o traumáticos
en que, sin embargo, la comprobación del aumento de temperatura puede ser importante para establecer su grado
de actividad.
EDEMA
El postraumático se establece rápidamente después de las fracturas graves y oscurece su sintomatología clínica al
borrar los relieves y depresiones normales, el edema que se presenta al iniciar un accidentado la deambulación
después de un lapso prolongado de reposo es el más común en la práctica. Este edema desaparece durante la noche
y es contrarrestado, por la posición elevada del miembro o por vendajes elásticos.
INFILTRACION
Se toma pellizcando los tejidos entre dos dedos, tratando de plegarlos. Se establece su presencia por comparación
con lo normal o el lado sano. Mientras persiste infiltración superficial o profunda no se ha completado la curación
total.
FLUCTUACION:
" "
En hombro: los del supraespinoso, tendón bicipital largo, troquíter, articulación acromioclavicular, V
deltoidea.
-En codo: los de la epicondilitis, cabeza radial, olécranon.
En muñeca: extremidad inferior de radio, escafoides, base del primer metacarpiano, punto engrosado del De
Quervain.
En cadera: el triángulo de Scarpa, el trocánter mayor. -En rodilla: las interlíneas, las inserciones de los
ligamentos laterales, la rótula, el platillo tibial externo.
En tobillo: la punta y base de maléolo interno, las inserciones de los haces anterior y medio del ligamento
lateral externo, el tercio inferior del peroné, (a 1, 3, 6 y 9 cm de su punta), el tubérculo pósteroexterno de
tibia (maléolo posterior), el punto anterior de la interlínea tibioperon¿a inferior.
En pie: los puntos de osteocondrosis calcánea, de la aquilobursitis y de la talaigia inferior, la base del quinto
metatarsiano.
En columna vertebral: las apófisis espinosas del sector fracturario (D11 a L2) y del sector lúmbalgico (L5, S1),
la zona de las hernias grasas, los puntos de miofibrositis (suboccipital, en trapecios, apicotransverso L.3,
vecinos a EIPS).
La palpación sobre lineas, fajas o zonas. En esta palpación se busca ante todo provocar dolor y buscar
deformaciones. El dolor localizado e intenso ("dolor exquisito") es propio de los traumatismos recientes (fracturas
luxaciones. rupturas ligamentarias, esguinces, en especial) y su mejor diagnóstico a la clínica suele ser el dolor
palpatorio. Pero también hay dolor en muchas otras afecciones (inflamatorias, compresivas, osteocondrósicas,
tumorales, etc.).
El médico toma el segmento a examinar y comprueba la amplitud de cada movimiento que imprime
1. En caso de parálisis neurogénica (causa nerviosa recién vista) permite llevar a cabo el movimiento abolido a
la movilidad activa.
2. Rupturas o secciones de músculos o tendones (en que falla la movilidad activa). Es posible completar el arco
del movimiento mientras no sobrevengan rigideces.
3. Para apreciar el grado de movilidad articular. En ciertas articulaciones, en especial en cadera, es más práctico
hacerlo pasiva que activamente.
4. Para comprobar retracciones músculotendinosas. Esto es especialmente útil en polio, PC y MMC. Constituye
la base para muchos tratamientos incruentos o cruentos en estas etiologías.
5. Para comprobar las hipertonías de los espásticos.
6. Para comprobar chasquidos, frotes o crujidos durante el movimiento.
7. Para detectar simuladores. En ellos es dable comprobar el esfuerzo que realizan con los músculos
antagonistas para evitar el movimiento que dicen estar abolido.
S
Las longitudinales sirven para establecer la presencia de acortamientos y para referirlos a un determinado segmento.
En MS se mide desde acromion (reborde externo) a epicóndilo; y de epicóndilo a extremidad inferior de
radio (apófisis estiloides).
En MI los miembros deben estar paralelos; y perpendiculares a la línea horizontal entre EIAS (pelvis
nivelada), Se mide de EIAS a borde superior de rótula; y de borde de rótula a punta de maléolo interno.
Clásicamente, se utiliza para esta medición una regla en T metálica graduada, con su rama horizontal sobre ambas
EIAS y la vertical entre los MI.
Las mediciones circunferenciales nos informan sobre el trofismo muscular. En MS suelen tomarse: a 15 cm bajo
reborde acromial ya 10 cm bajo punta de olécranon. En MI se mide: a 20, 30 y 40 cm bajo EIAS; y a 15 cm bajo borde
rótula. Estas medidas pueden variarse un poco; lo fundamental es comparar el sector más musculado del segmento;
no es lo mismo en los bajos que en los altos.
El miembro más delgado no es siempre el anormal (por hipotrofia); puede ser anormal el más voluminoso (edema,
infiltración u otra causa).
( ) ó )
La técnica de este examen (testing) consiste esencialmente en ordenar al enfermo la ejecución activa del
movimiento principal del músculo investigado. El profesional ejerce resistencia con una mano a ese movimiento, con
lo que se marca el relieve del vientre muscular, y se palpa con la otra mano.
Si la debilidad muscular es tal que nuestra resistencia impide el movimiento, se deja que el enfermo lo ejecute con
libertad, pero contra la gravedad. Si aún así no es posible el movimiento, se le pide que lo ejecute en el plano
horizontal, eliminando la gravedad.
Hemos representado en la fase de apoyo tres momentos; de ellos, el intermedio sería aquel en que el miembro se
presenta verticalizado como en la estación de pie, como para iniciar el paso. Al pasar el tronco adelante el MI queda
atrás para dar la fuerza de propulsión con los músculos extensores de las tres articulaciones principales.
Consecutivamente a esa etapa se origina un balanceo pendular en que el miembro está en el aire a expensas del
otro miembro apoyado. Hemos representado dos momentos de ese balanceo: uno rápido de encogimiento de las
tres articulaciones, en que interviene principalmente el psoasilíaco como flexor de cadera; y uno lento, de
proyección de pierna y pie hacia adelante, que llamaríamos de pateo, en que interviene principalmente la inercia
dada en el momento anterior y en el que se está preparando el miembro para la etapa de apoyo.
En la etapa de balanceo interviene la acción de los músculos abductores de cadera del lado contrario, ya que el
miembro apoyado debe impedir el descenso de la hemipelvis suspendida en el aire del miembro inferior no
apoyado. Vemos que en el esquema, el punto que representa la cadera queda arriba de la línea recta horizontal
media (HM). La cadera y la hemipelvis se proyectan hacia adelante o se quedan hacia atrás, siguiendo al miembro.
Los hombros se balancean en sentido contrario a la hemipelvis, para facilitar el equilibrio. Mientras que en el paso
de la marcha el cuerpo está apoyado alternativamente sobre un pie y sobre los dos, en la carrera y el salto hay
momentos en que todo el cuerpo está en el aire.
1. Dolor. En todas las afecciones dolorosas de la cadera y del miembro inferior se trata de apoyarlo en la marcha lo
más suave y brevemente posible. se inician por una claudicación intermitente con estas características en el paso.
2. Acortamiento. En los acortamientos indoloros del miembro, no compensados por el calzado, ese lado cae y se
hunde ruidosamente.
3. Parálisis, ya sea de etiología poliomielítica, paralítica cerebral, postraumática, etc. Los pacientes lo evitan
deambulando con la mano apoyada en cara anterior del muslo para mantener la rodilla lo más extendida posible en
el apoyo. En la parálisis cerebral es típica la marcha en tijera. De las parálisis postraumáticas, recordemos ante todo
el estepaje debido a las lesiones del nervio ciático poplíteo externo, en que por debilitamiento de los grupos
extensor y eversor del pie, éste se presenta caído hacia adentro (equino varo) debiendo flexionarse más de lo común
la rodilla durante el paso para que la punta del pie no toque el suelo.
Cadera. Recordemos la marcha típica de la luxación congénita, que estudiaremos junto con el signo de
Trendelenburg al tratar esa enfermedad. La llamada marcha de pato traduce la luxación bilateral. Tampoco
olvidemos que en el LCC el retardo en ambular (uno y medio, a veces dos anos) es un síntoma importante para su
diagnóstico, aunque de ningún modo patognomónico.
En la parálisis cerebral (formas espásticas) hay generalmente pie en equino, rodilla en flexión y cadera en flexión-
aducción-rotación interna. La marcha se realiza sin poder extender las articulaciones y a menudo rozándose los dos
miembros inferiores en tijera (por la actitud de las caderas, figura.
En los acortamientos de más de 3 cm no compensados con el taco ni con equino fijo, se produce un marcado
descenso de la hemipelvis del lado afectado en el momento del apoyo; y ese apoyo es más ruidoso.
Rodilla. Recordemos ante todo el genu valgum o rodillas chocantes de los ingleses (knock knees), término que se
refiere a la dificultad en la marcha y en especial en la carrera que tienen estos enfermos, generalmente mujeres. La
anquilosis de rodilla da lugar a una marcha típica con rigidez muy evidente, con elevación de la cadera y hemipelvis
durante el paso (la anquilosis es en extensión).
Pie. El pie plano valgo también da lugar a una marcha especial, que ha merecido diversos epítetos; esta alteración es
más notable cuando el pie plano es doloroso. Los diversos tipos de antepié, aducto, en especial el que forma parte
del pie varo equino congénito, dan lugar al llamado "pie de paloma", por la forma como se realiza la marcha con la
punta del pie hacia adentro.
Del examen neurológico nos interesa ante todo conocer: (a) los signos de parálisis de cada nervio periférico de los
miembros, la distribución sensitiva y motora de los miembros, los signos de Laségue, Gaenslen y Valsalva (Naffziger)
para las lumbociatalgias.
La sensibilidad superficial transcurre en médula por los fascículos espinotalámicos laterales, mientras que el
dolortemperatura lo hace por los ventrales.
Topografía sensitiva radicular (metamérica) del MS. Se basa en que tanto en la cara anterior como en la
posterior del miembro existe una línea media neutra, a cuyos lados se distribuyen las raíces.
Topografía motora radicular (metamérica) de MS: El esquema de Bunnell resulta muy práctico
05 inerva los músculos que abducen hombro (deltoides).
C6 inerva los músculos que flexionan el codo (bíceps).
C7 inerva los músculos que flexionan muñeca.
C8 inerva los músculos largos que flexionan los dedos.
Dl inerva los músculos intrínsecos de la mano.
Topografía motora troncular de MS: en la parte distal de miembro superior, se esquematiza así: los flexores
superficiales son del mediano; los interóseos y la eminencia hipotenar, del cubital; y estos dos nervios se reparten
los flexores profundos, los lumbricales y la eminencia tenar (ver figura 1-97). Los músculos posteriores del brazo y
antebrazo, y los posteroexternos de antebrazo, dependen del radial. Los músculos anteriores de brazo, del músculo
cutáneo. El deltoides, del circunflejo. El músculo cubital anterior es inervado por el cubital, al que recibe en arco de
triunfo. Los pronadores y palmares son del mediano.
La topografía sensitiva radicular (metamérica) de MI es diferente en caras anterior y posterior, recordaremos que la
faja sensitiva de D4 pasa a nivel de la mamila, la de D7 sobre apéndice xifoides, la de DIO por ombligo y la de D12 por
arriba de arcada crural.
Topografía motora radicular (metamérica) de MI. EJEMPLOS: En lumbociatalgias por compresión discal se investiga
plexo lumbar (L I a L4; ramas terminales: nervio crural y obturador) está contenida en las tres últimas vértebras
dorsales, mientras que el plexo sacro para miembro inferior (L5, SI, S2, S3) está contenido casi exclusivamente en
vértebra LI y sus espacios vecinos.
En el estudio de las lumbociatalgias (i,hay hernia discal o no hay hernia discal en juego?) se investigan especialmente
las raíces L5 y SI, que pueden estar más frecuentemente comprimidas en la parte lateral de los espacios
intervertebrales LIV-LV y LV-sacro.
Lo más habitual es investigar raíces L5 y S I. Para la L5 debemos recordar que los flexores dorsales de tobillo y de los
dedos dependen fundamentalmente de esa raíz. Para investigar S I , recordemos que con el enfermo acostado
podemos buscar la fuerza de la flexión plantar de tobillo o la del dedo gordo.
Topografía motora troncular de MI. La esquematizamos así: el plexo lumbar (L I a L4) inerva el psoasilíaco; además
se proyecta sobre el miembro inferior por sus ramas terminales: el crural (inerva el cuadríceps, sartorio y pectíneo) y
el obturador (que inerva el recto intemo y la mayor parte de los aductores). El resto del miembro inferior lo inerva el
plexo sacro (L5, SI, S2, S3).
( );
Maniobra de Laségue: enfermo en decúbito dorsal
-Primera parte:
a) Le tomamos el miembro inferior bajo el tendón de Aquiles y lo vamos levantando lentamente, con rodilla bien
extendida en 180° (0°). Si aparece dolor en el territorio ciático, es el signo de Laségue (Laségue positivo) por
distensión del ciático mayor. Cuando a cierta altura menor a 60° aparece el dolor se pueden ejecutar dos pruebas
adicionales con rodilla siempre extendida: -se baja un poco la pierna hasta que deja de doler y se dorsiflexiona el
tobillo. En la ciatalgia reaparece el dolor y suele hablarse de signo de Gowers-Bragard. -se baja un poco la pierna
hasta que deja de doler y se la coloca en aducción- rotación interna. Aparece dolor por distensión neural.
b) Luego se flexiona la rodilla estando el miembro elevado y con dolor. Con ello se suprime la distensión nerviosa. El
dejar de doler con esta contraprueba es típico de la ciatalgia.
-Segunda parte:
c) Con el miembro horizontal, se flexiona la rodilla y se flexiona la cadera a 90°. Si aparece dolor suele ser por
distensión de cadera, sacroilíaca o sacro lumbar, ya que el ciático nunca puede estar distendido con la rodilla
flexionada.
d) Si la flexión de cadera no duele, se extiende ahora la rodilla para ver si aparece el dolor en el territorio ciático. El
Laségue produce dolor por distensión del nervio ciático mayor, formado por cinco raíces (L4 a S3); pero no aclara
cuál de las raíces que lo forman es la afectada.
El signo de Gaenslen, para la articulación sacroilíaca izquierda. Paciente en decúbito dorsal con pierna al borde de la
mesa. Se aprieta la rodilla izquierda sobre el tórax; con esta maniobra de Thomas la columna y pelvis quedan fijadas
en flexión. El médico ayuda con una mano a la maniobra de Thomas, mientras que con la otra le hiperextiende la
cadera derecha al borde de la camilla, con lo que el ligamento anterior de cadera (ligamento en Y) bascula
hemipelvis y pone tensa la articulación sacroilíaca derecha, que duele en la maniobra si está lesionada.
El Laségue traduce una lesión de nervio ciático; el Gaenslen, una lesión de la articulación sacroilíaca.
Prueba de Valsalva. Se indica al enfermo pujar como si fuera a evacuar su intestino, a la vez que retiene el aliento en
inspiración máxima. Esta maniobra aumenta la presión dentro del recinto de la duramadre. Si ya existe allí una
hernia discal o tumor, el enfermo aquejará dolor en la porción cervical de la columna, que puede irradiar a la
distribución neurológica en MS. El signo de Naffziger consiste en comprimir las yugulares, ordenarle que inspire
profundamente, luego que "ponga duro el abdomen como para defecar". Si se provoca dolor en el territorio ciático
indica irritación de las raíces enfermas ante la mayor presión del líquido cefalorraquídeo.
Signo de Babinski. Con un instrumento levemente puntiagudo se raspa el pie desde el nivel del calcáneo hacia
adelante por la piel plantar de su parte externa y luego sobre el arco anterior. Lo normal es una reacción negativa:
los dedos hacen una flexión plantar. Se habla de signo de Babinski cuando el dedo gordo se extiende y los demás se
dorsiflexionan. Indica lesión de neurona motora superior (vía piramidal). En lactantes no es anormal el Babinski; pero
debe desaparecer cuanto más a los 18 meses.
Reflejo bulbocavernoso (o balanobulbar, S3). Consiste en que la estimulación del glande (con un palillo u otra punta
roma) determina la contracción del músculo bulbocavemoso que se palpa en el periné.
Reflejo cutáneo-anal. A la estimulación de la piel del periné, se responde con una contracción del esfínter anal (S4 y
55). Estos dos reflejos son importantes para el pronóstico de las fracturas-luxaciones dorsolumbares con
complicación medular.
Reflejo rotuliano. El reflejo patelar se busca percutiendo sobre el tendón rotuliano mientras el enfermo se entrelaza
y tracciona las manos.
Analisis de laboratorio: los que tienen más aplicación en ortopedia, aparte de los comunes (recuento y-fórmula,
eritro, glucosa y urea en sangre, orina, tiempo de coagulación y sangría, grupo sanguíneo, etc.) son: proteínas en
sangre y orina, calcio y fósforo en sangre y orina; fosfatasas ácidas y alcalinas. No olvidar el antibiograma
Biopsias: la sinovial y ganglionar (para la tuberculosis osteoarticular, por ejemplo), la biopsia ósea quirúrgica o por
aspiración (para tumores óseos ver bibliografía), dentro de la cual se halla comprendida la punción esternal o
crestílea (en especial para plasmocitoma) y la vertebral.
Evolución y tratamiento: se anotarán los resultados de los exámenes complementarios y los procedimientos
aplicados, las operaciones.
Ficha de consultorio externo: antes de desinternar al enfermo debe prepararse esta ficha, incluyendo diagnóstico,
fechas del accidente y de las técnicas incruentas o cruentas realizadas.
Archivo de la documentación: deben archivarse en sobres tipo radiográfico: las Rx, la historia clínica completa,
fotografías, etc.; y, en lo posible, un resumen de la misma y un comentario del caso.