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Semio Atls

El documento describe los pasos para realizar un examen físico completo, incluyendo la inspección de la postura, formas, tamaños, piel, músculos y articulaciones, así como maniobras y pruebas especiales. También explica conceptos como actitud fisiológica, postural, compensatoria, antálgica y estructural.

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Semio Atls

El documento describe los pasos para realizar un examen físico completo, incluyendo la inspección de la postura, formas, tamaños, piel, músculos y articulaciones, así como maniobras y pruebas especiales. También explica conceptos como actitud fisiológica, postural, compensatoria, antálgica y estructural.

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 INSPECCION

 Actitud o posición articular: concretarla en grados, si anormal, analizar si es postural, compensadora,


antálgica o estructural.
 Ejes clínicos: segmentarios o del miembro angulaciones, incurvaciones y rotaciones.
 Forma y tamaño. Por forma: deformaciones de las fracturas y luxaciones, tumefacciones, depresiones. Por
tamaño: engrosamientos, adelgazamientos, acortamientos, alargamientos
 Piel (caracteres y alteraciones) heridas, cicatrices, rubefacción, flictenas, equimosis, escaras, etc.
 Músculos (trofismo, tonismo y contracturas musculares). Para nuestro objeto, el trofismo es el elemento
esencial para decidir si hay padecimiento crónico.

 Calor local: comparación con el lado sano, a plena mano.


 Edema, infiltración, fluctuación. (Palpación de planos superficiales). El edema (por líquido) se confirma por el
"godet". La infiltración (por células) puede ser superficial o profunda; se toma a modo de pellizco,
comparando con el lado sano.
 Dolor en "puntos claves de diagnóstico". Cada articulación a cada edad tiene puntos dolorosos en ciertas
lesiones.
 Palpación de cada elemento anatómico, siguiendo un orden, buscando especialmente deformación y dolor.

""
 Movilidades activa, pasiva y anormal. Cuando la activa es deficiente, la pasiva puede certificar roturas
musculares o secciones tendinosas, parálisis, alteraciones del tono (espasticidad, por ejemplo), retracciones
musculares, rigideces articulares, simulación, etc.; y también que existen crujidos o resaltos durante la
excursión articular. En la movilidad anormal incluimos la activa (atetosis y otras disquinesias de la PC) y la
pasiva: bostezos por laxitud cápsulo-ligamentaria o deformación ósea (tabes); articulaciones "ballant", etc. 2.
Mediciones: longitudinales para acortamientos, circunferenciales para trofismo, dinamometría para
potencia, etc.
 Músculos. El EFMA (Examen Funcional de Movilidad Activa) también llamado "evaluación muscular", es
fundamental en polio, PC, etc. También es de rigor en ellas la "evaluación de las retracciones
músculotendinosas"
 Maniobras especiales. Las hay para cada articulación: choque rotuliano, bostezo y cajón para rodilla;
maniobras de Trendelenburg, Thomas y Ortolani para cadera, etc.
 Marcha, iniciándose por el estudio de la estación de pie.

(Examen vascular y neurológico)


 Complicaciones vasculares: en isquemia las cuatro P de Griffiths: pain (dolor); pulsos ausentes; palidez;
parálisis sensitivomotora.
 Complicaciones nerviosas periféricas: signos de parálisis motora de cada nervio. En miembro superior;
contraer el deltoides con abducción del hombro, para el circunflejo; contraer el bíceps para el
músculocutaneo; abducir en ángulo recto el pulgar para el radial; mover lateralmente el dedo anular,
estando los tres últimos dedos separados, para el cubital; formar la "O" de oposición entre pulgar e índice
para el nervio mediano. En miembro inferior, extender la rodilla para el nervio crural, flexionar los dedos
para el ciático poplíteo interno; y extender los dedos (flexión dorsal) para el ciático poplíteo externo.
 Resto del examen neurológico: motricidad, sensibilidad, reflejos, tonismo y trofismo, esfínteres; Laségue,
Valsalva, clonus, Babinski, etc.
El hombro debe ser contemplado desde adelante, afuera, atrás y por la axila; por fin, estando el enfermo sentado, el
médico de pie lo estudia desde arriba.
El resto del MS se mira desde los cuatro lados con el mismo orden que las regiones anatómicas.
En MI, la pelvis y cadera son apreciadas desde adelante, afuera y atrás y en posición ginecológica. El resto del
miembro, desde los cuatro lados; salvo el pie, que admite seis perspectivas (dorso, planta, afuera, adentro, en el eje
desde atrás, en el eje desde adelante).

Hablamos de…
Actitud cuando nos referimos a un segmento orgánico amplio y en forma más bien general (actitud de cadera y
rodilla en semiflexión, por ejemplo) o cuando se expresa un estado de ánimo (actitud antálgica)
De posición, cuando consignamos concretamente el punto del arco de movimiento en que está una articulación
(posición del codo en flexión de 70°, por ejemplo).
Y de postura cuando está en consideración algún conflicto músculo-ligamentario para sostener la posición erguida
(escoliosis postura', por ejemplo).

:
 ACTITUD FISIOLÓGICA, NORMAL. Es la que adopta el enfermo al mantenerse erguido de pie. Es el resultado
de un alineamiento esquelético en que hay el mínimo de esfuerzo muscular.
La pelvis se presenta nivelada, con ambas EIAS en el mismo plano horizontal; y ambas EIAS y la sínfisis pubiana en el
mismo plano frontal. El miembro superior pende en reposo por gravedad a lo largo del cuerpo, con el hombro en
abd-aducción intermedia (0°), levísima flexión y rotación interna discreta. El codo se halla en leve flexión (165°, 15°)
y el antebrazo en semipronación. Muñeca en posición intermedia entre flexión y extensión, y en leve aducción
cubital. Mano con pulgar en oposición moderada, dedos en semiflexión; el primer espacio interóseo dorsal mira
hacia adelante. En MI, de acuerdo a los que se ocupan del estudio de la posición, es preferible hacer adoptar al
enfermo la estación de pie con 8 cm de separación entre talones y la punta de los pies mirando algo hacia afuera.
 ACTITUD POSTURAL: desaparece por la contracción muscular activa o por el decúbito. Es reductible y debida
a un trastorno en general pasajero de la dinámica orgánica. Es la postura viciosa de las jóvenes longilíneas
que caminan "caídas" para un costado o "jorobadas".
 ACTITUD COMPENSADORA. Es la que adopta una articulación o segmento normal para disimular o suplir una
deficiencia mecánica de una articulación enferma (curvas compensadoras de columna vecinas a una curva
fija de la misma o la lordosis lumbar que disimula las actitudes viciosas en flexión de la cadera)
 ACTITUD ANTALGICA. Se debe a la contractura muscular (espasmo protector) que busca inmovilizar un
sector para evitar nuevas irritaciones de la estructura lesionada.
 ACTITUD ESTRUCTURAL. Se debe ya a una alteración orgánica de los elementos osteoarticulares o
periarticulares.

Actitud aparente es la que presenta una articulación antes de corregir las compensaciones que se ha adoptado en las
articulaciones o regiones vecinas. Actitud real es la propia de la articulación examinada después de haber suprimido
las compensaciones mencionadas.

1. El enfermo, lo más desnudo posible, es visto en la actitud que adopta naturalmente. Es, muy posible que sólo así
se. compruebe una actitud anormal postural.
2. Recién luego se le indica tomar la posición erguida con los pies juntos y los brazos pendientes junto al cuerpo. Se
examinarán el tronco y las extremidades por detrás, delante y de perfil. Desaparecida así toda actitud postural,
puede observarse una actitud fisiológica (normal); o puede persistir una actitud anormal.
3. De persistir una actitud anormal, buscar si no es compensadora. En MS nivelar los cuatro puntos de las escápulas.
En MI efectuar las maniobras citadas más arriba (nivelar EIAS, restablecer la lordosis lumbar normal, colocar realces
bajo pie, maniobra de Thomas en camillas, etc.).
4. Si aun así la actitud no se modifica, habiendo dolor debe efectuarse en ciertos casos una anestesia local para
descartar las actitudes antálgicas.
5. Las actitudes que persisten deben considerarse como estructurales, pero aun éstas pueden ser reductibles o
irreductibles, a diferenciar mediante la movilidad pasiva. Si la actitud se debe a una ruptura tendinosa, por ejemplo,
podrá reducirse pasivamente mientras no se haya desarrollado una rigidez agregada. Si se debe a una retracción
músculotendinosa, nos encontramos ante una actitud irreductible, tal como es frecuente comprobar en las polios no
tratadas.

 HOMBRO. En la mayoría de los casos de parálisis obstétrica del MS, que son debidas a lesión de raíces altas,
el miembro se presenta en marcada rotación interna. En las luxaciones escápulohumerales el brazo se
presenta en leve abducción con antebrazo sostenido por el miembro sano; el codo queda algo separado del
tronco.
 CODO. La actitud más típica es la pronación dolorosa del niño pequeño. Este mantiene el miembro junto al
tronco en pronación de antebrazo, inmóvil, en una actitud fija antálgica que contrasta con la del otro
miembro superior. Manifiesta su dolor cuando se lo toca o se le quiere cambiar la posición del miembro.
 MUÑECA Y MANO. En la contractura isquémica de Volkmann se aprecia la mano en garra con muñeca en
flexión palmar, pulgar retraído hacia la palma, hiperextensión de las articulaciones MCF e hiperflexión de las
IF. Es la secuela de un síndrome isquémico agudo, casi siempre consecutivo a una fractura supracondilea de
codo en los niños. La parálisis radial da la mano péndula, con notable flexión palmar de muñeca y
semiflexión de la base de los dedos. Es típico también de esa parálisis que desaparecen los relieves de los
tendones limitantes de la tabaquera anatómica y que no le es posible al enfermo provocar la forrnación de
ese hueco al intentar el movimiento activo de abducción del pulgar.
La parálisis cubital da la mano del predicador con contractura en flexión de los dedos anular y meñique. Es notable la
depresión a nivel de los espacios interóseos dorsales, en especial "del primero (expresión de atrofia de los músculos
del mismo nombre) y la atrofia de la parte inferior de la eminencia tenar, inervada por el cubital. El resto del examen
neurológico no dejará lugar a dudas.
Por su parte, el nervio mediano da en sus parálisis la mano de simio. Se la denomina así por ser notable la
desaparición de la parte alta de la eminencia tenar y la aproximación del pulgar al borde radial de la mano, en forma
tal que no presenta el aspecto habitual de independencia propia de su función de oposición. Es también típica la
actitud de desviación en ráfaga de la mano afectada de artritis reumatoidea; los ganchos irreductibles de las
tenosinovitis agudas supuradas el dedo en martillo y la deformación en ojal por rupturas de las cintillas extensoras
de los dedos; la incurvación del dedo meñique en la camptodactilia; la muñeca flexa, aducta y pronada de las
parálisis espásticas.

 CADERA. La actitud que más interesa recordar para la práctica es la de las fracturas de cuello de fémur en las
ancianas. Existe una rotación externa evidente, acompañada de una leve aducción que exagera el
acortamiento. Esta simple actitud de rotación externa y acortamiento, acompañada de impotencia para
elevar el miembro del plano del lecho, en una anciana, debe llevarnos al diagnóstico de fractura mientras no
se compruebe lo contrario con un examen más exhaustivo. En la luxación traumática de cadera,
refiriéndonos a los tipos posteriores que son los más frecuentes, la cadera se presenta en aducción y
rotación interna acompañadas de flexión de cadera en la variedad isquiática y de extensión en la variedad
ilíaca (la más común).
En las artritis aguda de cadera y en las primeras etapas de la coxalgia (TBC) es típica la actitud de flexión, abducción y
rotación externa, ya que ello facilita una mayor capacidad articular para el derrame. En la luxación congénita de
cadera, en especial en casos bilaterales, lo más notable es la marcada lordosis compensadora. El tronco parece
corto, las caderas son anchas y los miembros inferiores parecen cortos. La mayoría de los paralíticos cerebrales
espásticos suelen presentar una actitud característica que en miembro inferior consiste en pie equino, rodilla en
flexión y aducción de la cadera (también a menudo flexa y en rotación interna). En. miembro superior el brazo está
junto al tronco, el antebrazo en pronación y la muñeca en flexión palmar y aducción.
 RODILLA. La actitud más notable es la rodilla flexa de los bloqueos meniscales. En "ejes clínicos" nos
referiremos también al genu valgum, genu varum y genu recurvatum.
 TOBILLO Y PIE. Aquí hay tres pares de actitudes y sus combinaciones; y además actitudes especiales de los
dedos. Los tres pares mencionados son: equino y talo; varo y valgo y cavo y plano. Las combinaciones más
comunes son el varo equino, el valgo equino (polio), el plano valgo y el cavo-dedos en garra. El dedo gordo
(hallux) está mucho más frecuentemente en valgo que en las demás actitudes. También son frecuentes los
dedos en martillo o garra, el antepié plano y el metatarso varo.
El pie varo es la actitud que mantiene la inversión del pie, combinación de los movimientos de supinación y
aducción.
El pie valgo es la actitud que mantiene el movimiento de eversión del pie, combinación de pronación y abducción. El
pie cavo o hueco supone una exageración de la bóveda plantar interna.
Se acompaña casi siempre de un aplanamiento de la bóveda anterior de dedos en garra. Se ve más frecuentemente
como constitucional o como secuela de polio. El pie plano valgo supone una disminución de altura de la bóveda
longitudinal interna del pie, que se combina a pronación del calcáneo y valguismo a nivel del mediopié

Las cuatro regiones y las cuatro curvas fisiológicas: en el plano sagital cuatro incurvaciones, de las cuales dos
concavidades y dos convexidades: lordosis cervical leve; cifosis dorsal moderada; lordosis lumbar moderada y cifosis
sacrococcígea leve. En el plano frontal puede aceptarse como normal una incurvación lateral (escoliosis) muy leve,
que suele ser dorsal convexa derecha (miembro superior derecho más fuerte) y lumbar convexa izquierda.
Las cuatro incurvaciones anormales. Las tres clásicas son la cifosis, la lordosis y la escoliosis, exageración de las
curvas normales. Nos permitimos agregar una cuarta, que se presenta en la práctica: la disminución o desaparición
de la lordosis normal. Puede existir además una desaparición de la cifosis dorsal, como se ve con cierta frecuencia en
el tratamiento de las escoliosis
Los cinco tipos de actitud en raquis. Son las ya mencionadas: fisiológica, posicional, compensadora, antálgica,
estructural.
Posturales o funcionales son aquellas incurvaciones que se corrigen activamente o al adoptar el decúbito. Son
frecuentes las escoliosis y cifosis posturales. Se trata de actitudes viciosas que se corrigen generalmente con
fisioterapia. Una curva compensadora es aquella que busca mantener el equilibrio o la actitud general erecta del
tronco frente a una causa vertebral o del miembro. Tal es la curva secundaria que busca compensar una rigidez en
abducción de cadera o un acortamiento del miembro o las curvas de arriba y abajo de una curva escoliótica
estructural

Principales causas de incurvación anormal:


 Cifosis: al nacer, la congénita; en el niño pequeño, la raquítica (vértebras de gran plasticidad); en la segunda
infancia, el dorso redondo infantil (más que todo por hipotonía muscular y astenia); en el adolescente, el
dorso curvo o enfermedad de Scheuermann, debida en principio a osteocondrosis de las epífisis del cuerpo
vertebral y en el anciano, la cifosis senil.
 Lordosis: La espondilolistesi determina una lordosis baja, corta y angular. También las hay en las miopatías.
La más frecuente, sin embargo, suele ser la lordosis compensadora de posiciones viciosas de cadera, en
especial de luxación congénita o de rigidez en flexión.
 Escoliosis. Las más comunes son las compensadoras de un miembro inferior más corto. Pueden serio de
rigideces u otras afecciones de cadera. La antálgica de las lumbalgias o lumbociatalgias es también muy
común. La escoliosis esencial es el prototipo de las estructurales por la deformación de las vértebras de la
curva principal; es común que presente compensación en otros sectores de columna. En cambio, en la polio,
la curva en C, curva única, es muy característica, pero no la más frecuente. Dentro de las escoliosis por
malformación congénita, la de la hemivértebra es la más característica
 Atenuación o enderezamiento de la lordosis normal: Se deben casi siempre a procesos dolorosos que
determinan contractura muscular y envaramiento local. Otras veces son consecuencia de acuriamientos
vertebrales que en esas zonas (cervical y lumbar) no llegan a crear una cifosis.
Técnica del examen
1. Encasillar el proceso dentro de los cinco tipos de actitud.
2. Su repercusión sobre la simetría del tronco, estudiando la ubicación de la cabeza en la línea media, el nivel
horizontal de ambos hombros, el nivel horizontal de las espinas escapulares, el mismo nivel de los puntos
superiores de ambas crestas, el nivel de los pliegues subglúteos, la orientación vertical del pliegue
interglúteo y la comparación de los triángulos de la talla
3. El estudio con la plomada (una columna está compensada si vista de atrás la protuberancia occipital externa
y el surco interglúteo están sobre la misma línea)
4. La tracción manual desde el cuello (una mano bajo occipucio y otra bajo mandíbula) buscando establecer
cuánto es lo que se enderezan las incurvaciones con esta maniobra.
5. La clásica maniobra de Adams consiste en hacer agachar al paciente mientras el médico mira
tangencialmente (y toca) los desniveles paravertebrales asimétricos.

EJES SEGMENTARIOS
En cualquiera de los segmentos de los miembros pueden originarse ante todo angulaciones, incurvaciones y
rotaciones.
Las angulaciones son el varo, valgo, antecurvatum y recurvatum. Para su denominación se considera siempre la
dirección del segmento distal es decir, del más distante del corazón o de la raíz del miembro. Valgo es la angulación
hacia afuera del segmento distal. Varo es la angulación hacia adentro del segmento distal. Genu varo (chueco), genu
valgum (pata de catre); antecurvatum es la angulación o curvatura que apunta hacia adelante. Recurvatum
(retrocurvatum) es la angulación de curvatura que apunta atrás.
Las incurvaciones se designan igual que las angulaciones (varo, valgo, ante o recurvatum) o bien aclarando
"incurvación de concavidad externa", "de convexidad mirando hacia atrás", etc.
Las rotaciones son externas (cuando el punto medio anterior del fragmento distal se desplaza hacia afuera) e
internas (cuando ese punto medio anterior se desplaza hacia adentro).

TECNICA DEL EXAMEN: Para observar los ejes clínicos hay que colocar los miembros en su actitud normal (el
miembro superior, en actitud anatómica) y luego observarlos de frente y de perfil para apreciar las modificaciones
en los planos sagital y frontal.

ALTERACIONES DE LOS EJES CLINICOS EN EL MIEMBRO SUPERIOR


El codo varo casi siempre es secuela de una fractura supracondílea ocurrida en la niñez; la exageración del valguismo
fisiológico (codo valgo) se observa más que todo como secuela de las fracturas de cóndilo externo de la niñez.

ALTERACIONES DE LOS EJES CLINICOS EN EL MIEMBRO INFERIOR


En las fracturas de la diáfisis femoral suele ser evidente una angulación del eje diafisario en varo y antecurvatum,
que de por sí ya hace el diagnóstico . En rodilla hay alteraciones en genu flexum, genu valgum, genu varum y genu
recurvatum, aparte de su participación en las rotaciones de pierna.
La rodilla flexa puede deberse a: el bloqueo meniscal, el derrame articular a mucha tensión, las secuelas
poliomielíticas, etc. Tanto en la polio como en la tuberculosis suelen existir rodilla flexa, valga y en rotación externa.
El recurvatum constitucional es generalmente leve. El genu varum o valgum más frecuente es el constitucional,
pudiendo desarrollarse esas deformaciones a raíz de múltiples causas. En tobillo y pie las angulaciones son las que ya
hemos considerado en actitud: equino, talo, varo, valgo, metatarso varo, etc.
FORMA Y TAMAÑO
Nos enfocaremos en deformaciones por fracturas y luxaciones, tumefacciones y depresiones; y de las alteraciones
del tamaño, buscando calificarlas como engrosamientos, adelgazamientos, acortamientos y alargamientos.
Las deformaciones por fracturas o luxaciones a menudo son complejas, con asociación de tumefacciones (relieves) y
depresiones.
Tamaño: cada segmento presenta un diámetro transversal (circunferencial) y una medida longitudinal. Las
alteraciones en el transversal constituyen engrosamientos y adelgazamientos; las de la longitud, acortamientos y
alargamientos.
Los adelgazamientos, generalmente por hipotrofia muscular, pueden considerarse a su vez como depresiones
globales. Los acortamientos se observan en especial en las zonas diafisarias. Los alargamientos son raros en la
práctica.

DEFORMACIONES MAS FRECUENTES EN MIEMBRO SUPERIOR


Las deformaciones más típicas de hombro y cintura escapular son la charretera de la luxación traumática de
hombro; la seudocharretera superior, por luxación acromioclavicular completa; y la seudocharretera inferior, por
fractura del cuello quirúrgico de escápula.
En codo la deformación más típica regional es la saliencia hacia atrás de los relieves óseos de la regiónolecraneana
que se presenta en las fracturas supracondfleas y en la luxación de codo.
DATO: En la fractura supracondílea son los tres relieves óseos regionales los desplazados hacia atrás en un solo
bloque, existiendo por encima del relieve del olécranon una depresión más suave y extendida. En cambio, en la
luxación de codo lo que se desplaza hacia atrás es el relieve olecraneano, manteniéndose en su posición la epitróclea
y el epicóndi lo, con lo que la depresión supraolecraneana es de concavidad más abrupta y localizada. Aparte de ello,
en la fractura hay movilidad anormal y en la luxación un bloqueo mecánico a la movilidad.
En muñeca, siguiendo el esquema segundo ya mencionado, recordaremos dentro de las deformaciones por
fractura o luxación al llamado dorso de tenedor.
En mano las fracturas y luxaciones pueden dejar diversas deformaciones, siendo bastante típica la angulación
diafisaria postraumática en recurvatum a nivel del quinto metacarpiano.

DEFORMACIONES MAS FRECUENTES DEL MIEMBRO INFERIOR


En cadera, en materia de lesiones traumáticas (fracturas de cuello de fémur y luxaciones) existe tumefacción
regional, a menudo con elevación del trocánter mayor y, por lo tanto, con un ensanchamiento aparente de la cadera
al acercarse el trocánter mayor a la cresta ilíaca y reducirse la depresión habitual existente entre esos dos relieves
óseos.
En la luxación congénita del recién nacido o del niño pequeño, se observa una cadera más ancha (separación de la
cabeza femoral hacia afuera). A menudo es evidente una pérdida de la simetría de los pliegues del codo.
Tumefacción en el triángulo de Scarpa, la que es debida más frecuentemente a un adenoflemón pero debiendo
descartar hemia crural, absceso osifluente, aneurisma, várices, bursitis del iliopsoas.
En rodilla, la luxación recidivante de rótula en que ésta queda sobre el lado externo (prominencia desplazada hacia
afuera). Dentro de las tumefacciones globales: derrames articulares (hidrartrosis, hemartrosis, artritis supuradas), las
rodillas fusiformes (tumor blanco, tabes, tumores), las artrosis avanzadas o la sinovitis vellonodular pigmentada, las
fracturas.
En tobillo la deformación por fractura o luxación más típica es la del "hachazo" de Dupuytren sobre el lado externo,
formando parte de una fractura subluxación bimaleolar desplazada; las tumefacciones globales pueden ser por
artritis, pero más frecuentemente son por secuelas postraumáticas. De las tumefacciones localizadas recordemos el
lipoma ánteroextemo y los quistes artrosinoviales (gangliones). De las depresiones, la más común es la muesca típica
de la rotura del tendón de Aquiles cuando aún no hay edema reaccional.
En el pie, dentro de las deformaciones por fracturaluxación, recordemos las de las luxaciones de la Lisfranc,
generalmente de desplazamiento dorso-externo; y el ensanchamiento del talón debido a las fracturas del calcáneo.
Dentro de las tumefacciones globales: los edemas de diverso origen, las micosis profundas, las osteítis en los
diabéticos, etc. Como tumefacciones localizadas recordemos la exostosis dorsal del mediopié y los gangliones,
aparte de la saliencia del tubérculo de escafoides en los casos de "os tibiale extemum", de escafoiditis y de pie plano.
DEFORMACIONES MAS FRECUENTES DE COLUMNA VERTEBRAL
Dentro de las gibas hay que recordar la póttica más o menos central; y la de las escoliosis, en que existe una giba
costal posterior en el lado de la convexidad (y una giba pectoral anterior del lado contrario); y las postraumáticas.
Son tumefacciones típicas de la región los abscesos fríos y calientes. Las hernias grasas solo se aprecian con la
palpación. Dentro de las depresiones, recordemos que en la espondilolistesis existe a veces un escalón muy marcado
y un pliegue cutáneo transversal a nivel de la cintura.

 Heridas: arma blanca, arma de fuego.


 Cicatrices
 Flictenas y equimosis: valor en traumatología para dar idea de la intensidad de la lesión recibida.
equimosis de Hennequin: aparece a los días del accidente en tercio superior del brazo, confirma la fractura
de parte superior del humero.
 Escara/ gangrenas.

Tonismo la potencia de contracción activa del músculo, que se ve y luego se palpa.


Trofismo es el volumen circunferencial visible o medible del músculo.

En la etapa de recuperación de un traumatismo lo primero que vuelve es el tonismo, es decir, la facilidad de poner
bien duro activamente el músculo. En cambio el trofismo (volumen de la masa muscular) tarda meses o aun años
para igualarse con el del lado sano. La masa muscular que se relaciona con cada articulación es la que está
proximalmente a la misma: glúteos para cadera, pantorrilla para tobillo, pie, etc.

La contractura muscular (espasmo muscular reactivo) es una respuesta involuntaria a una estimulación nerviosa
excesiva. La irritación del nervio puede realizarse a diferentes niveles, pudiendo ser las fibras de un músculo o
ligamento distendido, la compresión de un nervio en un conducto o canal, la irritación a nivel de una sinovial.

CALOR LOCAL
Se debe tomar apoyando los pulpejos de los tres primeros dedos y luego toda la palma de la mano sobre la zona en
estudio; y comparando a continuación con el lado sano. Los aumentos marcados de temperatura se aprecian en los
procesos flogósicos y en los tumores malignos. Es menos manifiesta en los padecimientos irritativos o traumáticos
en que, sin embargo, la comprobación del aumento de temperatura puede ser importante para establecer su grado
de actividad.

EDEMA
El postraumático se establece rápidamente después de las fracturas graves y oscurece su sintomatología clínica al
borrar los relieves y depresiones normales, el edema que se presenta al iniciar un accidentado la deambulación
después de un lapso prolongado de reposo es el más común en la práctica. Este edema desaparece durante la noche
y es contrarrestado, por la posición elevada del miembro o por vendajes elásticos.

INFILTRACION
Se toma pellizcando los tejidos entre dos dedos, tratando de plegarlos. Se establece su presencia por comparación
con lo normal o el lado sano. Mientras persiste infiltración superficial o profunda no se ha completado la curación
total.

FLUCTUACION:
" "
 En hombro: los del supraespinoso, tendón bicipital largo, troquíter, articulación acromioclavicular, V
deltoidea.
 -En codo: los de la epicondilitis, cabeza radial, olécranon.
 En muñeca: extremidad inferior de radio, escafoides, base del primer metacarpiano, punto engrosado del De
Quervain.
 En cadera: el triángulo de Scarpa, el trocánter mayor. -En rodilla: las interlíneas, las inserciones de los
ligamentos laterales, la rótula, el platillo tibial externo.
 En tobillo: la punta y base de maléolo interno, las inserciones de los haces anterior y medio del ligamento
lateral externo, el tercio inferior del peroné, (a 1, 3, 6 y 9 cm de su punta), el tubérculo pósteroexterno de
tibia (maléolo posterior), el punto anterior de la interlínea tibioperon¿a inferior.
 En pie: los puntos de osteocondrosis calcánea, de la aquilobursitis y de la talaigia inferior, la base del quinto
metatarsiano.
 En columna vertebral: las apófisis espinosas del sector fracturario (D11 a L2) y del sector lúmbalgico (L5, S1),
la zona de las hernias grasas, los puntos de miofibrositis (suboccipital, en trapecios, apicotransverso L.3,
vecinos a EIPS).

Existen dos sistemas para la palpación:


Por sectores estructurales. Refiriéndose a rodilla, por ejemplo, pueden examinarse sucesivamente el sector sinovial
(choque rotuliano, engrosamiento sinovia!, crepitaciones); el sector ligamentario capsular (ligamentos laterales,
cruzados, meniscos); el sector óseo (los sitios de fractura, rótula, platillo tibial externo, etc.); el sector condral
(oste",condritis de cóndilo femoral interno, de cara posterior de rótula); el sector músculo-téndino-bursal (rupturas
tendinosas, bursitis).

La palpación sobre lineas, fajas o zonas. En esta palpación se busca ante todo provocar dolor y buscar
deformaciones. El dolor localizado e intenso ("dolor exquisito") es propio de los traumatismos recientes (fracturas
luxaciones. rupturas ligamentarias, esguinces, en especial) y su mejor diagnóstico a la clínica suele ser el dolor
palpatorio. Pero también hay dolor en muchas otras afecciones (inflamatorias, compresivas, osteocondrósicas,
tumorales, etc.).

MOVILIDAD ACTIVA (ALTERACIONES)


1. Causa nerviosa, ya resida la afección en el sistema nervioso central o en la neurona periférica.
Hay cinco padecimientos paralíticos del sistema nervioso central que tienen interés para el ortopedista:
 Las parálisis cerebrales (PC) por lesión del cerebro o tronco cerebral.
 Los accidentes cerebrovasculares (ACV) de gran repercusión numérica en los servicios rehabilitación.
 La poliomielitis (parálisis infantil) por destrucción de las grandes células motoras de los cuernos anteriores
de la sustancia gris medular (polio-gris).
 Las cuadri y paraplejías traumáticas (PT) por sección traumática de médula (fracturas y luxaciones
vertebrales, balazos, etc.).
 El mielomeningocele (MMC) o espina bífida manifiesta
2) Causa muscular. Por destrucción del músculo; por su sustitución por tejido fibroso y retracción (Volkmann); por
contractura muscular, generalmente por dolor.
3. Causa tendinosa, en especial las secciones o rupturas traumáticas y las adherencias por causas diversas. La
adherencia puede ser del músculo que investigamos (agonista) o del antagonista (que lo mantiene frenado, figura 2-
51). Hay otras causas menos frecuentes: tendinosis, estenosis, luxación, etc.
4. Causa articular. Reconocemos tres posibilidades para la movilidad alterada:
 Limitación parcial por: adherencias fibrosas (rigidez articular); retracción de las estructuras vecinas (rigidez
extraarticular); bloqueo por obstáculo intraarticular; luxación .
 Limitación total por: adherencias (anquilosis fibrosa); fusión ósea (anquilosis, artrodesis quirúrgica);
luxación; sinovitis dolorosa (antálgica en artritis, fracturas, etc.).
 Inestabilidad lateral o total (articulación "ballant").
5. Causa ósea. Las fracturas, que limitan la movilidad por el dolor y la contractura antálgica. Por otra parte, por la
pérdida de la palanca ósea en el movimiento.
6. Causa funcional. Simulación, exageración o histerotraumatismo. Para este último caso interviene un mecanismo
involuntario, casi siempre en personas de personalidad neurótica, que origina una alteración funcional sin ninguna
base orgánica.

El médico toma el segmento a examinar y comprueba la amplitud de cada movimiento que imprime
1. En caso de parálisis neurogénica (causa nerviosa recién vista) permite llevar a cabo el movimiento abolido a
la movilidad activa.
2. Rupturas o secciones de músculos o tendones (en que falla la movilidad activa). Es posible completar el arco
del movimiento mientras no sobrevengan rigideces.
3. Para apreciar el grado de movilidad articular. En ciertas articulaciones, en especial en cadera, es más práctico
hacerlo pasiva que activamente.
4. Para comprobar retracciones músculotendinosas. Esto es especialmente útil en polio, PC y MMC. Constituye
la base para muchos tratamientos incruentos o cruentos en estas etiologías.
5. Para comprobar las hipertonías de los espásticos.
6. Para comprobar chasquidos, frotes o crujidos durante el movimiento.
7. Para detectar simuladores. En ellos es dable comprobar el esfuerzo que realizan con los músculos
antagonistas para evitar el movimiento que dicen estar abolido.

Puede ser activa o comprobarse pasivamente:


De los movimientos anormales involuntarios activos nos interesan las atetosis y demás disquinesias del PC.
De la movilidad anormal comprobada pasivamente, recordemos:
 La movilidad anorrnal en la fractura.
 El bostezo por lesión cápsulo-ligamentosa, más importante en rodilla, tobillo y base del pulgar.
 La angulación y movilidad anormal de las articulaciones del tabético, por destrucción indolora de las
superficies articulares.
 Las articulaciones péndulas ("ballant") de los poliomielíticos.
 La laxitud de muñecas que es signo importante en la enfermedad de Morquio.
 La gran elasticidad articular en el síndrome de Ehlers Danlos (contorsionismo) a lo que se agrega gran
posibilidad de provocar extensos pliegues de la piel al traccionarla.

S
Las longitudinales sirven para establecer la presencia de acortamientos y para referirlos a un determinado segmento.
 En MS se mide desde acromion (reborde externo) a epicóndilo; y de epicóndilo a extremidad inferior de
radio (apófisis estiloides).
 En MI los miembros deben estar paralelos; y perpendiculares a la línea horizontal entre EIAS (pelvis
nivelada), Se mide de EIAS a borde superior de rótula; y de borde de rótula a punta de maléolo interno.
Clásicamente, se utiliza para esta medición una regla en T metálica graduada, con su rama horizontal sobre ambas
EIAS y la vertical entre los MI.

Las mediciones circunferenciales nos informan sobre el trofismo muscular. En MS suelen tomarse: a 15 cm bajo
reborde acromial ya 10 cm bajo punta de olécranon. En MI se mide: a 20, 30 y 40 cm bajo EIAS; y a 15 cm bajo borde
rótula. Estas medidas pueden variarse un poco; lo fundamental es comparar el sector más musculado del segmento;
no es lo mismo en los bajos que en los altos.

El miembro más delgado no es siempre el anormal (por hipotrofia); puede ser anormal el más voluminoso (edema,
infiltración u otra causa).
( ) ó )
La técnica de este examen (testing) consiste esencialmente en ordenar al enfermo la ejecución activa del
movimiento principal del músculo investigado. El profesional ejerce resistencia con una mano a ese movimiento, con
lo que se marca el relieve del vientre muscular, y se palpa con la otra mano.

Si la debilidad muscular es tal que nuestra resistencia impide el movimiento, se deja que el enfermo lo ejecute con
libertad, pero contra la gravedad. Si aún así no es posible el movimiento, se le pide que lo ejecute en el plano
horizontal, eliminando la gravedad.

Calificar la potencia muscular en seis números, a saber:

 5 o normal (100 por ciento de potencia).


 4 o bueno (75 por ciento).
 3 o regular (50 por ciento). Amplitud total de movimientos contra la gravedad, pero no contra resistencia.
 2 o pobre (25 por ciento). Amplitud total de movimientos eliminando la acción contraria de la gravedad.
 1 o vestigios (10 por ciento). Evidencia de contracción muscular leve palpable, pero ningún movimiento
articular.
 0 o nulo. Ningún signo de contracción.
( )
 Trapecio: paciente esté sentado con ambas manos sobre la cabeza tratando de llevar hacia atrás los codos
contra resistencia. Debe palparse la contracción de sus tres porciones.
 Serrato mayor. Enfermo de pie, se le pide que adelante el miembro horizontalmente y que empuje la pared.
La escápula debe adelantarse sin separarse del tórax. Si se muestra "alata", ello es signo de parálisis de este
músculo.
 Deltoides y supraespinoso. Se ordena la abducción del brazo a 45° mientras nos oponemos a una mayor
elevación desde el codo
 Pectoral mayor. Le indicamos que se toque el hombro contrario con la mano, mientras nos oponemos desde
el codo.
 Bíceps braquial. Le pedimos que se toque el hombro con la mano, mientras nosotros le sostenemos de la
muñeca. Aparte de investigar la potencia muscular, la maniobra es también útil en caso de ruptura del
tendón de la porción larga, en que el vientre muscular se ve y palpa en posición descendida y la fuerza es
menor.
 Tríceps braquial. Ordenamos que se incline hacia adelante y que ponga el brazo horizontal con antebrazo y
mano péndulos. Luego extiende el codo mientras el olécranon mira al cenit y nos oponemos de la mano. Se
suprime así la acción de la gravedad.
 Pronadores. Resistimos ese movimiento y palpamos la contracción muscular del redondo y cuadrado
 principal supinador es el bíceps). Músculos de muñeca. Indicamos los movimientos diagonales.
 Pulgar. Ordenar su abducción máxima, la "0" y la aducción
 Flexoextensión de dedos. Fijar nosotros el segmento proximal y pedirle que mueva activamente el segmento
libre. Esa maniobra es la conveniente para estudiar las secciones tendinosas de los flexores; y para las
rupturas de los extensores, como ocurre en el dedo en martillo y en la parálisis de los tamboreros.
 Cadera. Es más frecuente estudiar flexión, extensión, abducción y aducción; y luego el TFL. Se le ordena
levantar el miembro en el aire estando en decúbito ventral. En otros casos (de dudosa suficiencia) se
prefiere ordenarle esta maniobra estando caídos ambos MM.II. al borde de la camilla. Para los glúteos medio
y menor se prefiere el decúbito lateral. Para el psoasilíaco, lo mejor es hacerle flexionar la cadera a partir de
la posición de sentado ya que así interviene solamente ese músculo y no los flexores auxiliares. Para la
aducción, colocarlo en decúbito dorsal e investigar la fuerza de la aducción anterior, siempre oponiéndose.
El tensor de la fascia lata es un abductor del muslo cuando actúa en posición flexa de cadera. Colocarlo en
decúbito lateral, cadera flexa a 45°, pie descansando en la mesa delante del otro, pedirle que abduzca.
 Rodilla. Para la extensión (cuadríceps) el paciente debe estar en decúbito dorsal, ya que sentado pierde
fuerza el recto anterior al quedar más cerca su inserción en EIAI. Le pedimos que levante la pierna. Para la
flexión, paciente en decúbito dorsal, pidámosle que toque la nalga con el talón mientras nos oponemos
desde la pierna. Se palparán tensos los músculos isquiosurales.
 Pierna y Pie. Hay aquí cuatro movimientos fundamentales, que se toman en decúbito dorsal flexión dorsal de
tobillo (se contraen los extensores común y propio de los dedos); la flexión plantar de tobillo (se contrae el
tríceps sural); la inversión del retropié (actúan ambos tibiales y la eversión de retropié (actúan los peroneos
laterales, que transcurren juntos).
Para marchar, cada una de las extremidades inferiores realiza alternadamente un período de apoyo y otro de
balanceo, desplazando hacia adelante el centro de gravedad del cuerpo.

Hemos representado en la fase de apoyo tres momentos; de ellos, el intermedio sería aquel en que el miembro se
presenta verticalizado como en la estación de pie, como para iniciar el paso. Al pasar el tronco adelante el MI queda
atrás para dar la fuerza de propulsión con los músculos extensores de las tres articulaciones principales.
Consecutivamente a esa etapa se origina un balanceo pendular en que el miembro está en el aire a expensas del
otro miembro apoyado. Hemos representado dos momentos de ese balanceo: uno rápido de encogimiento de las
tres articulaciones, en que interviene principalmente el psoasilíaco como flexor de cadera; y uno lento, de
proyección de pierna y pie hacia adelante, que llamaríamos de pateo, en que interviene principalmente la inercia
dada en el momento anterior y en el que se está preparando el miembro para la etapa de apoyo.

En la etapa de balanceo interviene la acción de los músculos abductores de cadera del lado contrario, ya que el
miembro apoyado debe impedir el descenso de la hemipelvis suspendida en el aire del miembro inferior no
apoyado. Vemos que en el esquema, el punto que representa la cadera queda arriba de la línea recta horizontal
media (HM). La cadera y la hemipelvis se proyectan hacia adelante o se quedan hacia atrás, siguiendo al miembro.
Los hombros se balancean en sentido contrario a la hemipelvis, para facilitar el equilibrio. Mientras que en el paso
de la marcha el cuerpo está apoyado alternativamente sobre un pie y sobre los dos, en la carrera y el salto hay
momentos en que todo el cuerpo está en el aire.

Las principales causas de mala deambulación son las siguientes:

1. Dolor. En todas las afecciones dolorosas de la cadera y del miembro inferior se trata de apoyarlo en la marcha lo
más suave y brevemente posible. se inician por una claudicación intermitente con estas características en el paso.

2. Acortamiento. En los acortamientos indoloros del miembro, no compensados por el calzado, ese lado cae y se
hunde ruidosamente.

3. Parálisis, ya sea de etiología poliomielítica, paralítica cerebral, postraumática, etc. Los pacientes lo evitan
deambulando con la mano apoyada en cara anterior del muslo para mantener la rodilla lo más extendida posible en
el apoyo. En la parálisis cerebral es típica la marcha en tijera. De las parálisis postraumáticas, recordemos ante todo
el estepaje debido a las lesiones del nervio ciático poplíteo externo, en que por debilitamiento de los grupos
extensor y eversor del pie, éste se presenta caído hacia adentro (equino varo) debiendo flexionarse más de lo común
la rodilla durante el paso para que la punta del pie no toque el suelo.

4. Afecciones osteoarticulares, en especial en cadera, rodilla y pie.

Cadera. Recordemos la marcha típica de la luxación congénita, que estudiaremos junto con el signo de
Trendelenburg al tratar esa enfermedad. La llamada marcha de pato traduce la luxación bilateral. Tampoco
olvidemos que en el LCC el retardo en ambular (uno y medio, a veces dos anos) es un síntoma importante para su
diagnóstico, aunque de ningún modo patognomónico.

En la parálisis cerebral (formas espásticas) hay generalmente pie en equino, rodilla en flexión y cadera en flexión-
aducción-rotación interna. La marcha se realiza sin poder extender las articulaciones y a menudo rozándose los dos
miembros inferiores en tijera (por la actitud de las caderas, figura.

En los acortamientos de más de 3 cm no compensados con el taco ni con equino fijo, se produce un marcado
descenso de la hemipelvis del lado afectado en el momento del apoyo; y ese apoyo es más ruidoso.

Rodilla. Recordemos ante todo el genu valgum o rodillas chocantes de los ingleses (knock knees), término que se
refiere a la dificultad en la marcha y en especial en la carrera que tienen estos enfermos, generalmente mujeres. La
anquilosis de rodilla da lugar a una marcha típica con rigidez muy evidente, con elevación de la cadera y hemipelvis
durante el paso (la anquilosis es en extensión).

Pie. El pie plano valgo también da lugar a una marcha especial, que ha merecido diversos epítetos; esta alteración es
más notable cuando el pie plano es doloroso. Los diversos tipos de antepié, aducto, en especial el que forma parte
del pie varo equino congénito, dan lugar al llamado "pie de paloma", por la forma como se realiza la marcha con la
punta del pie hacia adentro.

Del examen neurológico nos interesa ante todo conocer: (a) los signos de parálisis de cada nervio periférico de los
miembros, la distribución sensitiva y motora de los miembros, los signos de Laségue, Gaenslen y Valsalva (Naffziger)
para las lumbociatalgias.
La sensibilidad superficial transcurre en médula por los fascículos espinotalámicos laterales, mientras que el
dolortemperatura lo hace por los ventrales.

Mediante la técnica de tocar/pinchar habrá hiperestesia (raro), normoestesia, hipo o anestesia.

 Topografía sensitiva radicular (metamérica) del MS. Se basa en que tanto en la cara anterior como en la
posterior del miembro existe una línea media neutra, a cuyos lados se distribuyen las raíces.
 Topografía motora radicular (metamérica) de MS: El esquema de Bunnell resulta muy práctico
 05 inerva los músculos que abducen hombro (deltoides).
 C6 inerva los músculos que flexionan el codo (bíceps).
 C7 inerva los músculos que flexionan muñeca.
 C8 inerva los músculos largos que flexionan los dedos.
 Dl inerva los músculos intrínsecos de la mano.

Topografía motora troncular de MS: en la parte distal de miembro superior, se esquematiza así: los flexores
superficiales son del mediano; los interóseos y la eminencia hipotenar, del cubital; y estos dos nervios se reparten
los flexores profundos, los lumbricales y la eminencia tenar (ver figura 1-97). Los músculos posteriores del brazo y
antebrazo, y los posteroexternos de antebrazo, dependen del radial. Los músculos anteriores de brazo, del músculo
cutáneo. El deltoides, del circunflejo. El músculo cubital anterior es inervado por el cubital, al que recibe en arco de
triunfo. Los pronadores y palmares son del mediano.
La topografía sensitiva radicular (metamérica) de MI es diferente en caras anterior y posterior, recordaremos que la
faja sensitiva de D4 pasa a nivel de la mamila, la de D7 sobre apéndice xifoides, la de DIO por ombligo y la de D12 por
arriba de arcada crural.

Topografía motora radicular (metamérica) de MI. EJEMPLOS: En lumbociatalgias por compresión discal se investiga
plexo lumbar (L I a L4; ramas terminales: nervio crural y obturador) está contenida en las tres últimas vértebras
dorsales, mientras que el plexo sacro para miembro inferior (L5, SI, S2, S3) está contenido casi exclusivamente en
vértebra LI y sus espacios vecinos.

En el estudio de las lumbociatalgias (i,hay hernia discal o no hay hernia discal en juego?) se investigan especialmente
las raíces L5 y SI, que pueden estar más frecuentemente comprimidas en la parte lateral de los espacios
intervertebrales LIV-LV y LV-sacro.

Lo más habitual es investigar raíces L5 y S I. Para la L5 debemos recordar que los flexores dorsales de tobillo y de los
dedos dependen fundamentalmente de esa raíz. Para investigar S I , recordemos que con el enfermo acostado
podemos buscar la fuerza de la flexión plantar de tobillo o la del dedo gordo.

Como resumen de investigación rápida de niveles radiculares de MI, diríamos:

 L1, L2 y L3: dermatomas de cara anterior de muslo.


 L4: músculo tibial anterior. Prueba de sentado. Prueba de pie, caminar sobre talones con retropiés en
inversión.
 L5. Acostado, evaluar fuerza de flexión dorsal de tobillo y de dedos. De pie, caminar sobre talones con
retropiés en posición neutra.
 SI. Acostado evaluar fuerza de flexión plantar de tobillo y de dedo gordo. De pie, caminar en punta de pies;
saltar con un solo pie y no aterrizar con planta plana.
 S2-S3-S4. El reflejo anal los investiga; al estimular la piel perianal se contrae el esfínter. Un concepto
complementario.

Topografía motora troncular de MI. La esquematizamos así: el plexo lumbar (L I a L4) inerva el psoasilíaco; además
se proyecta sobre el miembro inferior por sus ramas terminales: el crural (inerva el cuadríceps, sartorio y pectíneo) y
el obturador (que inerva el recto intemo y la mayor parte de los aductores). El resto del miembro inferior lo inerva el
plexo sacro (L5, SI, S2, S3).

( );
Maniobra de Laségue: enfermo en decúbito dorsal

-Primera parte:

a) Le tomamos el miembro inferior bajo el tendón de Aquiles y lo vamos levantando lentamente, con rodilla bien
extendida en 180° (0°). Si aparece dolor en el territorio ciático, es el signo de Laségue (Laségue positivo) por
distensión del ciático mayor. Cuando a cierta altura menor a 60° aparece el dolor se pueden ejecutar dos pruebas
adicionales con rodilla siempre extendida: -se baja un poco la pierna hasta que deja de doler y se dorsiflexiona el
tobillo. En la ciatalgia reaparece el dolor y suele hablarse de signo de Gowers-Bragard. -se baja un poco la pierna
hasta que deja de doler y se la coloca en aducción- rotación interna. Aparece dolor por distensión neural.

b) Luego se flexiona la rodilla estando el miembro elevado y con dolor. Con ello se suprime la distensión nerviosa. El
dejar de doler con esta contraprueba es típico de la ciatalgia.

-Segunda parte:

c) Con el miembro horizontal, se flexiona la rodilla y se flexiona la cadera a 90°. Si aparece dolor suele ser por
distensión de cadera, sacroilíaca o sacro lumbar, ya que el ciático nunca puede estar distendido con la rodilla
flexionada.

d) Si la flexión de cadera no duele, se extiende ahora la rodilla para ver si aparece el dolor en el territorio ciático. El
Laségue produce dolor por distensión del nervio ciático mayor, formado por cinco raíces (L4 a S3); pero no aclara
cuál de las raíces que lo forman es la afectada.
El signo de Gaenslen, para la articulación sacroilíaca izquierda. Paciente en decúbito dorsal con pierna al borde de la
mesa. Se aprieta la rodilla izquierda sobre el tórax; con esta maniobra de Thomas la columna y pelvis quedan fijadas
en flexión. El médico ayuda con una mano a la maniobra de Thomas, mientras que con la otra le hiperextiende la
cadera derecha al borde de la camilla, con lo que el ligamento anterior de cadera (ligamento en Y) bascula
hemipelvis y pone tensa la articulación sacroilíaca derecha, que duele en la maniobra si está lesionada.

El Laségue traduce una lesión de nervio ciático; el Gaenslen, una lesión de la articulación sacroilíaca.

Prueba de Valsalva. Se indica al enfermo pujar como si fuera a evacuar su intestino, a la vez que retiene el aliento en
inspiración máxima. Esta maniobra aumenta la presión dentro del recinto de la duramadre. Si ya existe allí una
hernia discal o tumor, el enfermo aquejará dolor en la porción cervical de la columna, que puede irradiar a la
distribución neurológica en MS. El signo de Naffziger consiste en comprimir las yugulares, ordenarle que inspire
profundamente, luego que "ponga duro el abdomen como para defecar". Si se provoca dolor en el territorio ciático
indica irritación de las raíces enfermas ante la mayor presión del líquido cefalorraquídeo.

Signo de Babinski. Con un instrumento levemente puntiagudo se raspa el pie desde el nivel del calcáneo hacia
adelante por la piel plantar de su parte externa y luego sobre el arco anterior. Lo normal es una reacción negativa:
los dedos hacen una flexión plantar. Se habla de signo de Babinski cuando el dedo gordo se extiende y los demás se
dorsiflexionan. Indica lesión de neurona motora superior (vía piramidal). En lactantes no es anormal el Babinski; pero
debe desaparecer cuanto más a los 18 meses.

Reflejo bulbocavernoso (o balanobulbar, S3). Consiste en que la estimulación del glande (con un palillo u otra punta
roma) determina la contracción del músculo bulbocavemoso que se palpa en el periné.

Reflejo cutáneo-anal. A la estimulación de la piel del periné, se responde con una contracción del esfínter anal (S4 y
55). Estos dos reflejos son importantes para el pronóstico de las fracturas-luxaciones dorsolumbares con
complicación medular.

Reflejo rotuliano. El reflejo patelar se busca percutiendo sobre el tendón rotuliano mientras el enfermo se entrelaza
y tracciona las manos.

Reflejo aquiliano. Puede aceptarse que responde a S1.

NOCIONES SOBRE LA HISTORIA CLINICA:

 Antecedentes familiares/ hereditarios (exostosis múltiples, osteopetrosis (enfermedad de Albers-


Schoenberg), acondroplasia, osteogénesis imperfecta, luxación congénita de cadera y en el pie varoequino
congénito)
 Antecedentes personales ( tuberculosis osteoarticular, parálisis cerebral, osteomielitis hematógena,
artropatías tabéticas o diabética)
 Enfermedad actual: SIEMPRE lugar, fecha y hora del accidente, lugar del primer auxilio o del tratamiento de
urgencia, preguntar si ha habido pérdida de conocimiento y si se hizo profilaxis del tétanos en caso de
herida. En las afecciones ortopédicas los síntomas más comunes son el dolor, la impotencia o dificultad
funcional, los bloqueos articulares, las deformaciones, las crepitaciones o chasquidos
 Estado actual
 Examen físico.
 Examenes complementarios (laboratorio,radiología, punciones articulares, biopsias,etc)

Radiologia: rx, seguido de fistulografía y tomografía.

Analisis de laboratorio: los que tienen más aplicación en ortopedia, aparte de los comunes (recuento y-fórmula,
eritro, glucosa y urea en sangre, orina, tiempo de coagulación y sangría, grupo sanguíneo, etc.) son: proteínas en
sangre y orina, calcio y fósforo en sangre y orina; fosfatasas ácidas y alcalinas. No olvidar el antibiograma
Biopsias: la sinovial y ganglionar (para la tuberculosis osteoarticular, por ejemplo), la biopsia ósea quirúrgica o por
aspiración (para tumores óseos ver bibliografía), dentro de la cual se halla comprendida la punción esternal o
crestílea (en especial para plasmocitoma) y la vertebral.

Diagnostico: se registra el inicial, que podrá ser o no el definitivo

Establecer plan de tratamiento.

Evolución y tratamiento: se anotarán los resultados de los exámenes complementarios y los procedimientos
aplicados, las operaciones.

Ficha de consultorio externo: antes de desinternar al enfermo debe prepararse esta ficha, incluyendo diagnóstico,
fechas del accidente y de las técnicas incruentas o cruentas realizadas.

Archivo de la documentación: deben archivarse en sobres tipo radiográfico: las Rx, la historia clínica completa,
fotografías, etc.; y, en lo posible, un resumen de la misma y un comentario del caso.

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