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Tipos de Filiación en el Derecho Argentino

El documento habla sobre la filiación en el derecho argentino, incluyendo los tipos de filiación (por naturaleza, adoptiva y derivada de técnicas de reproducción humana asistida), y la determinación de la filiación matrimonial y extramatrimonial.

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Tipos de Filiación en el Derecho Argentino

El documento habla sobre la filiación en el derecho argentino, incluyendo los tipos de filiación (por naturaleza, adoptiva y derivada de técnicas de reproducción humana asistida), y la determinación de la filiación matrimonial y extramatrimonial.

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BOLILLA 6 FILIACIÓN

Es considerada como el vínculo jurídico existente entre dos personas donde una de ellas es descendiente de la otra,
sea por un hecho natural o mediante un acto jurídico.

En el derecho argentino existen 3 categorías o tipos filiales: (Art.558)

i. Filiación por naturaleza


El CC de Vélez regulaba solo la filiación
ii. Filiación adoptiva (ley 13.252) Novedad del CCyC
por naturaleza.
iii. Filiación derivada de las TRHA (2015)

El régimen de la filiación por naturaleza se interesa por dos grandes cuestiones:

1. La determinación de la filiación, la determinación tanto de la maternidad como de la paternidad.


2. Las acciones de la filiación, profundizan sobre cómo se resuelven los conflictos que surgen ante la falta de determinación
filial o cuando esta no coincide con la identidad biológica. Así, las acciones pueden ser:
i. Acciones de reclamación = buscan emplazar el estado de hijo a determinada persona que no tiene determinados sus
vínculos filiales.
ii. Acciones de impugnación = cuestionan el vínculo filial por no coincidir con la identidad biológica.

Dos derechos humanos básicos que inciden en la regulación de la filiación son: a) el derecho a la identidad y, b) el derecho
a la igualdad y no discriminación.

Por lo cual el Art.558 consagra la igualdad de efectos sin importar cuál sea la causa fuente de la filiación. El CC distinguía
las consecuencias jurídicas según el vínculo filial de un hijo y sus progenitores. Distinguía entre hijos legítimos e ilegítimos,
estos últimos también se categorizaban: a) Adulterinos; b) Incestuosos; c) Sacrílegos; d) Naturales. Y todos contaban con
efectos y derechos distintos, y limitados. En 1954, con la ley 23.264, se recepta el principio de igualdad entre hijos
matrimoniales y extramatrimoniales, consagrando los mismos derechos y efectos una vez determinado el vínculo jurídico
entre padre e hijo. Manteniendo la distinción solo a los efectos de la determinación, reclamación e impugnación.

Con respecto al derecho a la identidad (derecho a ser quien soy y no otro), reconoce su anclaje en la Convención de los
Derechos del Niño (Art.7 y 8) y la Convención Americana de DDHH (Art.18)

Determinación de la filiación. En el campo del derecho filial se mantiene la diferencia entre filiación matrimonial y
extramatrimonial en un solo ámbito: la determinación filial con respecto a la otra persona que está en pareja con quien
da a luz.
La determinación de la maternidad es única e igual se trate de una filiación matrimonial (madre casada) o
extramatrimonial (madre no casada, en unión convivencial o no), la determinación de la filiación con la pareja de esa
mujer si difiere según esté o no unida en matrimonio.
Tipos de determinación filial Forma de la determinación conforme el tipo
Determinación de la maternidad  Legal: prueba del parto e identidad del
nacido
 Sentencia judicial: acción de reclamación
de la filiación
D de la filiación matrimonial  Legal: presunción establecida por la ley de
que el cónyuge de la persona que da a luz
es la progenitor/a
 Sentencia judicial: acción de reclamación
de la filiación matrimonial
D de la filiación extramatrimonial  Voluntaria: reconocimiento
 Sentencia judicial: acción de reclamación
de la filiación extramatrimonial
DETERMINACIÓN DE LA MATERNIDAD

(Art.565) Principio general. Este tipo de determinación se aplica únicamente en el caso de la F por naturaleza.

La F materna debe ser comunicada a la persona con quien quedó establecido el vínculo filial por indicación legal. La
notificación no será necesaria cuando ha sido la propia mujer la que procedió a realizar la inscripción del nacimiento o
cuando el que lo hace es el cónyuge. Así, en la F por naturaleza la única forma de determinación de la maternidad es:

 Identidad del recién nacido, el CCyC no establece un procedimiento específico sino que su regulación depende de las
leyes locales que se dicten a su efecto.
 Prueba de parto, es la presentación del certificado de quien atendió en el parto. En el caso que se carezca de este
certificado, la inscripción de la maternidad por naturaleza debe realizarse conforme a las disposiciones contenidas en lo
ordenamientos relativos al Reg. Del Estado Civil y Capacidad de las Personas.
La Ley 26.413 de Reg. Del Estado Civil y Capacidad de las Personas dispone en su Art.32:
El hecho del nacimiento se probará:
a. Los nacimientos ocurridos en establecimientos médicos asistenciales de gestión pública o privada, con certificado médico
con las características de los artículos 33 y 34 de la presente ley, suscripto por el médico, obstétrica o agente sanitario
habilitado al efecto que hubiere atendido el parto;
b. Los nacimientos ocurridos fuera de establecimiento médico asistencial, con atención médica, del mismo modo que el
anterior;
c. Los nacimientos ocurridos fuera de establecimiento médico asistencial, sin atención médica, con certificado médico
emitido por establecimiento médico asistencial público con determinación de edad presunta y sexo, y en su caso un
certificado médico del estado puerperal de la madre y los elementos probatorios que la autoridad local determine. Se
requerirá además, la declaración de DOS (2) testigos que acrediten el lugar de nacimiento en la jurisdicción de que se
trate, el estado de gravidez de la madre y haber visto con vida al recién nacido, los que suscribirán el acta de nacimiento.

DETERMINACIÓN DE LA FILIACIÓN MATRIMONIAL

En el CC la determinación de la filiación matrimonial era conocida como “determinación de la paternidad matrimonial”, el


Art.243 establecía: “se presumen hijos del marido...”. Con la sanción de la ley 26.618 de “matrimonio igualitario” se abrió
un debate que involucró al derecho filial, en torno a que si podía extenderse la presunción legal del marido de la madre a
los supuestos de matrimonios conformados por dos mujeres. Existían dos posturas: A favor y en contra. Con el tiempo se
fue aplicando el derogado artículo 243 del CC A todos los matrimonios, de igual o diverso sexo, por aplicación del
principio de igualdad y no discriminación que está expreso en el Art.42 de la ley 26.618.

(Art.566) Presunción de filiación. Excepto prueba en contrario, se presumen hijos del o la cónyuge los nacidos después de
la celebración del matrimonio y hasta los trescientos días posteriores a la interposición de la demanda de divorcio o
nulidad del matrimonio, de la separación de hecho o de la muerte.

La presunción no rige en los supuestos de técnicas de reproducción humana asistida si él o la cónyuge no prestó el
correspondiente consentimiento previo, informado y libre según lo dispuesto en el Capítulo 2 de este Título.

Establece cuáles son los requisitos que se deben cumplir para que el o la cónyuge de quién da a luz un niño sea
considerado padre o co-madre y a que el niño tenga automáticamente doble vínculo filial

A los fines de la determinación de la filiación matrimonial lo que importa es si los padres están o no casados al momento
del nacimiento del hijo. En segundo término, la norma establece un rango temporal dentro del cual rige la presunción
ministerio legis: desde la celebración del matrimonio y hasta 300 días después de interpuesta la petición de divorcio o la
nulidad del matrimonio o producida la muerte o separación de hecho.

300 días porque es el plazo máximo que la ley establece como duración de un embarazo (Art.20)
EJ:

 matrimonio celebrado el 01/09/2015, niño nacido el 01/10/2015: rige la presunción legal de filiación matrimonial
 Matrimonio celebrado el 01/09/2015, niño nacido el 20/08/2015: no rige
 Matrimonio celebrado el 01/09/2015, con su jefa se sido el 10/12/2017, niño nacido el 10/6/2018: rige la presunción
 Matrimonio celebrado el 01/09/2015, interposición de demanda de divorcio el 05/11/2015, niño nacido el 10/12/2016:
no rige

Causales del cese de la presunción legal de filiación matrimonial:

1. Interposición de la demanda de divorcio o nulidad del matrimonio


2. Separación de hecho
3. La muerte

(Art.567) Situación especial en la separación de hecho. Aunque falte la presunción de filiación en razón de la separación
de hecho de los cónyuges, el nacido debe ser inscripto como hijo de éstos si concurre el consentimiento de ambos, haya
nacido el hijo por naturaleza o mediante el uso de técnicas de reproducción humana asistida. En este último caso, y con
independencia de quién aportó los gametos, se debe haber cumplido además con el consentimiento previo, informado y
libre y demás requisitos dispuestos en la ley especial.

Prevé una excepción a esta causal de cese por nacer el niño luego de estar por más de 300 días separados de hecho sus
progenitores. Se establece que el niño será matrimonial siempre y cuando se cumpla con el siguiente requisito: que sea
inscripto mediando el consentimiento de ambos miembros del matrimonio.

En este supuesto especial adquiere relevancia la voluntad de los cónyuges para que el niño sea matrimonial. Esta
voluntad se manifiesta en el registro civil al inscribir al niño en el caso de filiación biológica y en cambio, esta
manifestación será diferente al tener que cumplirse los requisitos previstos en los artículos. 560 de 561 cuando se trata
de una filiación derivada de los TRHA.

(Art.568) Matrimonios sucesivos. Resuelve las reglas a aplicar en el supuesto excepcional de matrimonios sucesivos por
parte de la persona que da a luz. Para resolver estos conflictos adopta una solución, diferenciando entre dos situaciones
fácticas:

a) Si el niño nace dentro de los 300 días durante los cuales opera la presunción de conformidad con el principio del art. 566,
y dentro de los 180 días de celebrado el segundo matrimonio, el padre o madre legal es el cónyuge del primer matrimonio
b) Si en cambio, el niño nace también dentro del plazo de 300 días vigente de la presunción legal, pero posterior a los 180
días de la celebración del segundo matrimonio, el padre o madre legal es el cónyuge del segundo matrimonio.

Se trata de presunciones iuris tantum, es decir, que admite prueba en contrario.

EJ: Carlos y Mariana celebra el matrimonio el 14/04/2016 y deciden separarse de hecho luego de las fiestas, el
02/01/2017, obteniendo sentencia de divorcio con fecha 01/02/2017. En fecha posterior, 01/03/2017 Mariana celebra
nuevas nupcias con un compañero de su trabajo, Ernesto. El 15/09/2017 Mariana da luz a Rocío, su hija.

Si aplicamos la solución del Art.568, Rocío por presunción legal sería hija de Ernesto, segundo marido, y no de Carlos. Si
bien nació dentro de los 300 días que fija la norma del Art.566 como principio, nació después de 180 días de celebrado el
segundo matrimonio. ¿Por qué se estipulan los 180 días como límite? Por que como vimos, así como los 300 días sólo el
plazo máximo de duración de un embarazo, el plazo mínimo de un embarazo es de 180 días conforme el Art.20.

(Art.569) Formas de determinación. La filiación matrimonial queda determinada legalmente y se prueba:


a. por la inscripción del nacimiento en el Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas y por la prueba del
matrimonio, de conformidad con las disposiciones legales respectivas; la prueba del M es la que indica que la filiación es
matrimonial siempre que esté dentro del plazo que pide el Art.566
b. por sentencia firme en juicio de filiación; en el correspondiente juicio de emplazamiento filial, cuyas personas emplazadas
se encontraban casadas al momento del nacimiento del niño.
c. en los supuestos de TRHA, por el consentimiento previo, informado y libre debidamente inscripto en el Registro Civil; La
determinación en este supuesto se deriva además de la correspondiente partida de matrimonio entre los
cónyuges/progenitores, pero además es un elemento central contar con el consentimiento previo, formal e informado,
sobre el cual se estructura la determinación de la filiación en general para el supuesto de TRHA.

En síntesis, la FM queda determinada y se prueba del siguiente modo:

FILIACIÓN POR NATURALEZA  Certificado de nacimiento, más


 Partida o libreta de matrimonio
FILIACIÓN POR
NATURALEZA MATRIMONIAL  Acción de emplazamiento filial.
 Legitimados pasivos: pareja casada

FILIACIÓN POR TRHA  Consentimiento médico protocolizado por escribano público o


MATRIMONIAL certificado ante la autoridad sanitaria, más
 Certificado de nacimiento y
 Partido o libreta de matrimonio

DETERMINACIÓN DE LA FILIACIÓN EXTRAMATRIMONIAL

(Art.570) Principio general. La filiación extramatrimonial queda determinada por el reconocimiento, por el consentimiento
previo, informado y libre al uso de las técnicas de reproducción humana asistida, o por la sentencia en juicio de filiación
que la declare tal.

El CCyC establece tres formas para que quede determinada la F extramatrimonial.

RECONOCIMIENTO Es un acto jurídico familiar por el cual una persona declara que otro es su hijo. Es un acto unilateral,
irrevocable y formal mediante el cual queda determinado el vínculo filial con otra persona con la que se
tiene un nexo biológico.

El reconocimiento queda reservado para la paternidad en los casos de niños nacidos por filiación biológica en el marco de
una filiación extramatrimonial heterosexual, siendo que en los supuestos de filiación extramatrimonial por TRHA se
aplican las reglas generales de la filiación derivada de las TRHA.

(Art.571) Formas de reconocimiento. Establece las distintas formas en que puede darse el reconocimiento paterno en el
marco de una filiación por naturaleza:

a. de la declaración formulada ante el oficial del Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas en oportunidad de
inscribirse el nacimiento o posteriormente;
b. de la declaración realizada en instrumento público o privado debidamente reconocido;
c. de las disposiciones contenidas en actos de última voluntad, aunque el reconocimiento se efectúe en forma incidental.
Testamento, tal forma de reconocimiento puede ser otorgada por testamento ológrafo o por acto público. Los efectos se
producen de manera inmediata, sin subordinarse a la muerte del autor. En caso de que el reconocimiento conste en un
testamento por acto público, el escribano interviniente se encuentra obligado comunicarlo al registro civil dentro de los
10 días hábiles para su inscripción.

En los supuestos del inc. B y C es necesario que sean inscritos en el correspondiente registro civil (Art.41, 43 Ley 26.413)
(Art.572) Notificación del reconocimiento. El Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas debe notificar el
reconocimiento a la madre y al hijo o su representante legal.

Impone una obligación para los Reg. Civiles dentro del régimen de determinación de la filiación extramatrimonial: el
deber de notificar del reconocimiento a la madre y al hijo o a su representante legal, si es menor de edad. Se trata de
evitar que una persona desconozca que sobre ella se ha producido un vínculo filial producto del acto de reconocimiento, y
evitar que se viole del derecho a la identidad.

(Art.573) Caracteres del reconocimiento.

 IRREVOCABILIDAD = la voluntad del reconociente no puede modificarse ni retractarse, ppio de seg. Jrca. Esto no impide
que sea impugnado a través de la acción judicial correspondiente.
 NO SUJETO A MODALIDAD = es puro y simple. Si el que lo realiza establece algún tipo de condición o modalidad, esta
debe tenerse por no escrita y el reconocimiento ser válido.
 UNILATERAL = no requiere de la voluntad de la madre ni del hijo (reconocido).
 DECLARATIVO = la manifestación de voluntad que se exterioriza a través del reconocimiento se limita a afirmar una
realidad filial fundada en la identidad biológica; por lo tanto, es declarativa del estado de familia y adquiere efectos erga
omnes desde su correspondiente inscripción en el registro civil.

La última parte del artículo permite el reconocimiento de personas fallecidas pero sin contenido jurídico sino de índole
moral o ético. El CCYC introduce una modificación importante, que es la posibilidad de que esta regla se flexibilice o se
efectúe si se cumple con el requisito de la posesión de estado de hijo anterior al reconocimiento.

El CCyC desplaza la prohibición rígida del CC, si se prueba la existencia de posesión de estado del hijo fallecido y que se
procedió a reconocer. De este modo, no sólo se evita que el reconocimiento lo sea con intenciones meramente
económicas, sino que la ley reconoce el vínculo afectivo que estuvo detrás del reconocimiento post mortem, siendo este
un elemento central para habilitar la vocación hereditaria.

(Art.574) Reconocimiento del hijo por nacer. Es posible el reconocimiento del hijo por nacer, quedando sujeto al
nacimiento con vida.

El CCyC regula la posibilidad de reconocer a una persona por nacer, siendo este otro supuesto especial en el campo del
reconocimiento filial; y elimina el obstáculo del Art.250 del CC: “En el acto de reconocimiento, es prohibido declarar el
nombre de la persona con quien se tuvo el hijo, a menos que esa persona lo haya reconocido ya o lo haga en el mismo
acto”. Acciones de filiación. Tienen por finalidad afirmar o negar el
Clasificación: estado filial de una persona

 Acciones de emplazamiento: son aquellas que tienen por objeto colocar a una persona en un estado filial determinado; o
sea obtener un título de estado (EJ: acción de reclamación de filiación)
 Acciones de desplazamiento: son aquellas que tienen por objeto desplazar a una persona del Estado filial del cual goza; o
sea destruir un título de estado ya existente (EJ: acción de impugnación de filiación)

Los caracteres esenciales de las acciones de estado de familia es que estas son:

 Inalienables
 Irrenunciables
 Intransmisibles: fuera del comercio.
 Inherentes a la persona: no pueden ser ejercidas por vía de subrogación y no se transmiten por causa de muerte
(excepto casos excepcionales)
 Imprescriptibles: no se extingue por prescripción ni por renuncia expresa o tácita.
 Oponible erga omnes: tiene eficacia frente a todos.

(Art.576) Caracteres. El derecho a reclamar la filiación o de impugnarla no se extingue por prescripción ni por renuncia
expresa o tácita, pero los derechos patrimoniales ya adquiridos están sujetos a prescripción.

Así como la determinación de la maternidad es única –ya sea que tenga origen en un vínculo matrimonial como
extramatrimonial-, las acciones previstas para su determinación y para su modificación o extinción también son únicas.

Con respecto a la prescripción de los derechos patrimoniales ya adquiridos, el artículo va en línea con lo establecido en el
Art.712, “los derechos patrimoniales que son consecuencia del estado de familia están sujetos a prescripción”. Si bien el
eje central de las acciones de filiación es el emplazar o desplazar vínculos filiales, el cúmulo de derechos y deberes que
nacen con el emplazamiento o se terminan con las impugnaciones son de índole no patrimonial como así también
patrimonial. Debemos distinguir derechos patrimoniales de extrapatrimoniales.

Si bien el CCyC en materia de acciones de filiación se centra en la posibilidad de emplazar o desplazar a una persona en
estado de hijo respecto de otra, lo cierto es que gracias al desarrollo del derecho a la identidad se ha admitido la
posibilidad de utilizar estas acciones de filiación pero persiguiendo un objetivo distinto; no sea para lograr el
emplazamiento o desplazamientos y no sobre los efectos de conocer los orígenes.

(Art.577) Inadmisibilidad de la demanda. No es admisible la impugnación de la filiación matrimonial o extramatrimonial


de los hijos nacidos mediante el uso de técnicas de reproducción humana asistida cuando haya mediado consentimiento
previo, informado y libre a dichas técnicas, de conformidad con este Código y la ley especial, con independencia de quién
haya aportado los gametos. No es admisible el reconocimiento ni el ejercicio de acción de filiación o de reclamo alguno de
vínculo filial respecto de éste.

La inadmisibilidad de la demanda de impugnación de la filiación en las TRHA es una característica que opera cualquiera
sea el tipo de filiación que se trate: matrimonial o extramatrimonial.

En las TRHA consentidas, al estar presente la voluntad procreacional, El CCyC receta una consecuencia jurídica que lo
diferencia de manera sustancial de la filiación por naturaleza: la imposibilidad de impugnar la filiación derivadas de dicha
voluntad procreacional debidamente exteriorizada (consentimiento informado, libre y formal).

De esta manera, la regla que rige es que si una persona o pareja consintió someterse a esta práctica médica, y acompañó
el correspondiente consentimiento protocolizado, y si el tratamiento avanza y nace un niño, después no se puede
pretender impugnar el vínculo filial determinado fundando tal pretensión en la falta de elementos genéticos, cuando se
trata de un supuesto de reproducción asistida con material genético de un tercero. Incluso, aunque lo fuera con material
de la propia pareja, ya que el código advierte que en toda filiación derivada de las TRHA es imposible plantear acción de
impugnación alguna, con independencia de quien o quienes hayan aportado el material genético.

Si no se consintió y por lo tanto no se acompañó el correspondiente consentimiento cumpliéndose ciertas formalidades,


si se puede impugnar.

(Art.578) Consecuencia de la regla general de doble vínculo filial. El CCyC mantiene un principio o máxima del derecho
filial: nadie puede tener más de dos vínculos filiales, cualquiera sea la conformación de estos vínculos.

La consecuencia de este principio es que si alguien pretende emplazarse como progenitor y la persona ya tiene dos
vínculos debe, inexorablemente, impugnar un vínculo para recién así poder pretender lograr el correspondiente
emplazamiento filial.

Se trata de una regla de orden público que prima sobre la autonomía de la voluntad y el posible deseo de tres personas
de co-criar a un niño y tener los tres un vínculo filial con esa persona.
EJ: una mujer casada con un hombre que por este hecho -el matrimonio- opera la presunción legal de filiación del
cónyuge de la madre. Resulta que su cónyuge no es el padre biológico, sino que lo es el amante de esta señora. Éste
último no puede proceder a reconocer al niño sino que se debe desplazar al marido de la madre para que una vez
desplazado, el padre biológico también sea padre jurídico tras el debido emplazamiento mediante el correspondiente
reconocimiento.

En el supuesto de que se trate de un matrimonio conformado por personas de igual sexo, ocurre lo mismo que en el caso
anterior. Primero se debe proceder a impugnar para después emplazar y así respetar el principio del doble vínculo filial
como máximo de relaciones filiales que una persona puede tener.

(Art.579) Prueba genética. En las acciones de filiación se admiten toda clase de pruebas, incluidas las genéticas, que
pueden ser decretadas de oficio o a petición de parte.

Ante la imposibilidad de efectuar la prueba genética a alguna de las partes, los estudios se pueden realizar con material
genético de los parientes por naturaleza hasta el segundo grado; debe priorizarse a los más próximos.

Si ninguna de estas alternativas es posible, el juez valora la negativa como indicio grave contrario a la posición del
renuente.

Receta el principio de amplitud probatoria, admitiéndose de manera expresa de las pruebas genéticas cómo prueba
principal, central y fundamental en este tipo de procesos en los cuales se debate si una persona eso no padre/madre-hijo
de otra.

Los avances científicos en materia de técnicas genéticas demostraron que en la práctica la prueba de ADN es la prueba
probatoria por excelencia, por su exactitud y mayor facilidad en su obtención.

El 2do párr. Se refiere a la situación especial que toma relevancia cuando el presunto padre se niega a someterse a la
prueba genética.

En torno al valor de la negativa al sometimiento de la prueba genética se han expuesto tres posturas, ninguna de ellas es
seguida por el CCyC si no que este adoptaría una cuarta postura. Dispone que la negativa del sometimiento a la prueba
genética constituye un indicio grave, agrega el calificativo de “grave”.

Tanto el indicio como la presunción son posturas que no logran llegar a la verdad sobre el lazo biológico sino que extraen
determinadas consecuencias jurídicas de esta negativa.

El indicio implica que, amén de la negativa, debe complementarse esa situación con alguna otra prueba. La presunción, en
cambio no necesita de ese requisito extra. La segunda postura parecería la más beneficiosa para el emplazamiento filial
que se intenta lograr mediante una acción judicial. ¿Pero lo es para la búsqueda final de la verdad biológica? ¿Acaso que
exista y que se deba presentar otra prueba que permita reafirmar el lazo biológico además de la conducta negativa que si
ella “dice algo”, no estaría más a tono con esa búsqueda por la verdad biológica? Éste es el interrogante que está detrás
de la postura que adopta el CCyC: indicio grave.

Que la negativa sea un indicio grave, significa que no se necesita, de manera obligatoria o como requisito sine qua non
otra prueba para hacer que tal conducta renuente tenga fuerza y por ende, se pueda hacer lugar a la acción de
reclamación de la filiación; pero si se cuenta con prueba hábil para fortalecer la negativa y acercarse a la verdad biológica,
ella debe ser incorporada al proceso.

(Art.580) Prueba genética post mortem. En caso de fallecimiento del presunto padre, la prueba puede realizarse sobre
material genético de los dos progenitores naturales de éste.

Ante la negativa o imposibilidad de uno de ellos, puede autorizarse la exhumación del cadáver.
El juez puede optar entre estas posibilidades según las circunstancias del caso.

El CCyC reconoce la posibilidad de realizar prueba de ADN sobre el material cadavérico del presunto progenitor, como así
también, que sus parientes se presten a realizarla, solo se logra sobre los parientes hasta el segundo grado, se pone este
límite porque más allá de este vínculo de parentesco, la prueba genética pierde fuerza, siendo más certero realizar la
prueba con material cadavérico.

Lo que el código no resuelve de manera expresa es que acontece ante la negativa por parte de los parientes. Pesa sobre
los herederos qué actitud adoptan al respecto sabiendo que la actitud negativa a esclarecer la verdad biológica constituye
una conducta a ser evaluada como un indicio grave y no un mero indicio.

En el caso de que los parientes hasta el segundo grado se niegan a someterse a la prueba genética el valor de esta
conducta será la misma que el caso en el que el demandado hubiera estado vivo, ya que no se puede empeorar la
situación procesal de terceros ajenos a la relación filial que sean involucrados por una circunstancia fortuita como lo es el
fallecimiento del presunto padre por ser sus herederos.

(Art.581) Competencia. Los aspectos procesales de las acciones de filiación están sujetos a la regulación que cada
jurisdicción disponga.

El CCyC introduce algunas pautas en materia procesal. En este artículo afirma que las acciones de filiación pueden ser
ejercidas por personas menores de edad o con capacidad restringida y que, en este caso, es competente el juez del lugar
donde el actor tiene su centro de vida o el del domicilio del demandado, a elección del autor. En todo otro caso, es decir
cuando involucra a la filiación de personas mayores de edad, es competente el juez del domicilio del demandado.

ACCIONES DE RECLAMACIÓN DE FILIACIÓN


(Art.582) Reglas generales. El hijo puede reclamar su filiación matrimonial contra sus progenitores si no resulta de la
inscripción en el Reg. del Estado Civil y Capacidad de las Personas. La acción debe entablarse contra los cónyuges
conjuntamente.

La acción de la reclamación de filiación matrimonial involucra dos supuestos fácticos y jurídicos:

1. Hijo inscripto como hijo matrimonial o extramatrimonial de terceros, casos en los que los progenitores de una persona
son otros de aquellos sobre quienes quedó determinada la filiación matrimonial y por lo tanto, se debe proceder a excluir
aquellos para que pueda emplazarse a estos
2. Hijo sin inscripción; la persona no tiene ninguna afiliación determinada de los progenitores son una pareja casada

El reclamo de la filiación matrimonial debe hacérselo “conjuntamente”. Esto se funda en la presunción legal de filiación
del cónyuge de quien da a luz, por lo que si se demanda la filiación de una mujer y esa se encuentra casada se debe
demandar a ambos integrantes del matrimonio; porque opera automáticamente la presunción legal prevista en el
Art.566. Esto no acontece cuando el reclamo es en el ámbito de la filiación extramatrimonial, donde el reclamo es
individual.

En caso de haber fallecido alguno de los progenitores, la acción se dirige contra sus herederos.

Filiación matrimonial = La acción se debe dirigir contra los herederos de ambos presuntos progenitores si es que los dos
fallecieron, caso contrario, contra el sobreviviente y los herederos del otro.

Filiación extramatrimonial = se debe deducir contra los herederos del presunto progenitor difunto de manera individual.

Estas acciones pueden ser promovidas por el hijo en todo tiempo. Sus herederos pueden continuar la acción iniciada por él
o entablarla si el hijo hubiese muerto en la menor edad o siendo persona incapaz. Si el hijo fallece antes de transcurrir un
año computado desde que alcanzó la mayor edad o la plena capacidad, o durante el primer año siguiente al
descubrimiento de las pruebas en que se haya de fundar la demanda, su acción corresponde a sus herederos por todo el
tiempo que falte para completar dichos plazos.
Tanto las acciones de reclamación como las de impugnación.
Esta disposición no se aplica en los supuestos de TRHA cuando haya mediado consentimiento previo, informado y libre,
con independencia de quienes hayan aportado los gametos.

Acción de reclamación de F extramatrimonial. (Art.582) El hijo también puede reclamar su filiación extramatrimonial
contra quienes considere sus progenitores.

(Art.583) Reclamación en los supuestos de filiación en los que está determinada sólo la maternidad . En todos los casos en
que un niño o niña aparezca inscripto sólo con filiación materna, el Registro Civil debe comunicar al Ministerio Público, el
cual debe procurar la determinación de la paternidad y el reconocimiento del hijo por el presunto padre. A estos fines, se
debe instar a la madre a suministrar el nombre del presunto padre y toda información que contribuya a su
individualización y paradero. La declaración sobre la identidad del presunto padre debe hacerse bajo juramento;
previamente se hace saber a la madre las consecuencias jurídicas que se derivan de una manifestación falsa.

Antes de remitir la comunicación al MP, el jefe u oficial del Registro Civil debe citar a la madre e informarle sobre los
derechos del niño y los correlativos deberes maternos, de conformidad con lo dispuesto en la ley especial. Cumplida esta
etapa, las actuaciones se remiten al MP para promover acción judicial.

Un supuesto con mayor frecuencia en la práctica es el de los hijos que al nacer cuentan con un solo vínculo filial, el
materno, por aplicación de la presunción legal de la maternidad establecida por el Art.565.

El CCyC no prevé ni obstaculiza requisito alguno para el inicio o planteo en sede judicial, como si sucedía con el Art.255
del CC. Los pasos a seguir en este caso son los siguientes:

1. El jefe u oficial del registro civil debe citar a la madre con el fin de recabar toda la información respecto al presunto padre;
informándole sobre el derecho del niño a tener reconocido su doble vínculo filial y sus deberes como progenitora.
2. Luego el registro debe enviar al ministerio público copias de las partidas de nacimiento en las que sólo consta la filiación
materna del niño, para que este procure el reconocimiento del presunto padre.
3. La actuación del MP puede ser:
 Complementaria a la de la madre cuando ella actúa en representación de su hijo e inicia la acción de reclamación de la
paternidad extramatrimonial
 Principal, en los casos de ausencia de inicio de la acción de reclamación por parte de la madre o representante legal.

(Art.584) Posesión de estado. La posesión de estado debidamente acreditada en juicio tiene el mismo valor que el
reconocimiento, siempre que no sea desvirtuada por prueba en contrario sobre el nexo genético.

La posesión de estado debe ser demostrada en un juicio, ya que no tiene la fuerza suficiente como para lograr el
correspondiente emplazamiento filial matrimonial en el ámbito extrajudicial. El CCyC no prevé dentro de las formas de
reconocimiento a la posesión de Estado como una causal independiente y con autonomía suficiente para determinar por
sí un vínculo jurídico filial entre un padre y un hijo.

De esta manera, la acreditación de la posesión de Estado en un juicio en el que se disputan la filiación de una persona
será siempre una cuestión de prueba de por sí, todo lo que es fáctico o de hecho como la posesión de Estado al ser
conductas, comportamientos o lazos que se entretejen en la realidad con independencia de la ley, deben someterse a la
interpretación y consideración de una autoridad.

Si se encuentra acreditada tal posesión fáctica, la ley le otorga una valoración importante, a punto tal que le da fuerza de
reconocimiento, siempre que no haya otras pruebas que la contradigan.
(Art.585) Convivencia. La convivencia de la madre en la época de la concepción hace presumir el vínculo filial entre el hijo
y el conviviente excepto que se opongan razones fundadas que desvirtúen está presunción.

Esta presunción operan y se hace efectiva en el marco de un proceso filiatorio. Es decir que esta presunción no determina
el vínculo filiatorio entre el conviviente y el hijo con su sola acreditación en el registro civil, sino que sirve como prueba en
el marco de un juicio.

(Art.586) Alimentos provisorios. El CCyC reconoce la posibilidad de solicitar alimentos provisorios contra el presunto
padre durante e incluso antes del proceso.

Los alimentos satisfacen un derecho humano, de ahí su especial atención y facilitación. En este contexto, el derecho
alimentario interacciona de manera directa con el derecho a la dignidad y a la calidad de vida, por lo cual la efectiva
satisfacción a través de una medida cautelar en el marco de un proceso en el que se debate el vínculo filial o aún, antes
de eso, constituye una línea legislativa acorde con la obligada perspectiva constitucional-internacional.

(Art.587) Reparación del daño causado. El daño causado al hijo por la falta de reconocimiento es reparable, reunidos los
requisitos previstos en el Capítulo 1 del Título V de Libro Tercero de este Código.

Se aplican los principios generales de la responsabilidad civil. El CCyC considera que la falta de reconocimiento implica un
daño in re ipsa; pero nada dice sobre la gran diversidad de situaciones dañosas que podrían plantearse en el campo de
afiliación en general. ACCIONES DE IMPUGNACIÓN DE LA FILIACIÓN
(Art.588) Impugnación de la maternidad. En los supuestos de determinación de la maternidad de conformidad con lo
dispuesto en el artículo 565, el vínculo filial puede ser impugnado por no ser la mujer la madre del hijo que pasa por suyo.
Esta acción de impugnación puede ser interpuesta por el hijo, la madre, el o la cónyuge y todo tercero que invoque un
interés legítimo.

La acción caduca si transcurre un año desde la inscripción del nacimiento o desde que se conoció la sustitución o
incertidumbre sobre la identidad del hijo. El hijo puede iniciar la acción en cualquier tiempo.

En los supuestos de filiación por técnicas de reproducción humana asistida la falta de vínculo genético no puede invocarse
para impugnar la maternidad, si ha mediado consentimiento previo, informado y libre.

Legitimados activos: hijo, madre, el o la cónyuge y todo tercero que invoque un interes legítimo.

Sobre el instituto de la caducidad de las acciones filiales el nuevo código introduce cambios: todos los legitimados menos
el propio hijo, están habilitados a plantear la impugnación de la maternidad dentro del plazo de un año, que empieza
correr desde la inscripción de nacimiento o en su defecto, desde que se tuvo conocimiento sobre la sustitución o
incertidumbre en torno al lazo biológico entre quien dio a luz y el niño.

Para el propio hijo la acción no caduca, puede iniciar la acción en cualquier momento.

(Art.589) Impugnación de la filiación presumida por ley. Deja de denominarse impugnación de la paternidad matrimonial
para ser denominada “impugnación de filiación presumida por ley”, por aplicación del principio de igualdad y no
discriminación. Ya sea que El niño nazca en un matrimonio integrado por personas de igual o diferente sexo, se presume
la filiación del cónyuge de la persona que da luz, sea esta un hombre o una mujer.

Se da en el supuesto de todo niño nacido en un matrimonio y dentro de los 300 días posteriores a la interposición de la
demanda de divorcio o de nulidad, de la separación de hecho o muerte de alguno de los miembros de la pareja conyugal.
El objetivo es desvirtuar la determinación legal de la filiación.
Para probar esta situación se puede acudir a cualquier medio probatorio no siendo suficiente la sola declaración de quien
da a luz; por encontrarse comprometido el orden público.

Esta disposición no se aplica en los supuestos de técnicas de reproducción humana asistida cuando haya mediado
consentimiento previo, informado y libre, con independencia de quienes hayan aportado los gametos.

(Art.590) Impugnación de la filiación presumida por ley. Legitimación y caducidad.

Legitimación activa: la madre, el o la cónyuge y cualquier tercero que invoque un interes legítimo.

El hijo puede iniciar la acción en cualquier tiempo. Para los demás legitimados, la acción caduca si transcurre un año desde
la inscripción del nacimiento o desde que se tuvo conocimiento de que el niño podría no ser hijo de quien la ley lo presume.

En caso de fallecimiento del legitimado activo, sus herederos pueden impugnar la filiación si el deceso se produjo antes de
transcurrir el término de caducidad establecido en este artículo. En este caso, la acción caduca para ellos una vez cumplido
el plazo que comenzó a correr en vida del legitimado.

(Art.591) Acción de negación de filiación presumida por la ley. El o la cónyuge de la mujer que da a luz puede negar
judicialmente el vínculo filial del hijo nacido dentro de los 180 días siguientes a la celebración del matrimonio. La acción
caduca si transcurre un año desde la inscripción del nacimiento o desde que se tuvo conocimiento de que el niño podría no
ser hijo de quien la ley lo presume.

Si se prueba que él o la cónyuge tenía conocimiento del embarazo de su mujer al tiempo de la celebración del matrimonio
o hubo posesión de estado de hijo, la negación debe ser desestimada. Queda a salvo, en todo caso, la acción de
impugnación de la filiación que autorizan los artículos anteriores.

Esta disposición no se aplica en los supuestos de TRHA cuando haya mediado consentimiento previo, informado y libre,
con independencia de quienes hayan aportado los gametos. Lo que se debe probar es la falta de nexo biológico.

En el caso de que el o la cónyuge de quien da a luz tenía conocimiento del embarazo de la mujer al tiempo de la
celebración del matrimonio o la existencia de posesión de Estado de hijo, la ley impide el proceso de la acción de
negación, sin perjuicio de quedar abierta la posibilidad de incoar la acción de impugnación prevista en los Art.589 y 590.

(Art.592) Impugnación preventiva de la filiación presumida por la ley. Esta acción tiene por finalidad impedir que el niño
que nace dentro de un matrimonio sea inscripto como hijo de quien ha celebrado nupcias con quien dio a luz.

Para evitar esta presunción legal a favor del conyuge se requiere una sentencia favorable dictada en el marco de un
proceso de impugnación preventiva de la filiación presumida por la ley.

Dictada la sentencia, la inscripción de nacimiento posterior no hace presumir la filiación del cónyuge de quien da a luz si la
acción es acogida.

Legitimación activa: el o la cónyuge, la futura madre y cualquier tercero que invoque un interés legítimo.
No opera en los casos de niños nacidos por TRHA.
(Art.593) Impugnación del reconocimiento. El reconocimiento de los hijos nacidos fuera del matrimonio puede ser
impugnado por los propios hijos o por los terceros que invoquen un interés legítimo. El hijo puede impugnar el
reconocimiento en cualquier tiempo. Los demás interesados pueden ejercer la acción dentro de un año de haber conocido
el acto de reconocimiento o desde que se tuvo conocimiento de que el niño podría no ser el hijo.

No opera en los casos de TRHA


FILIACIÓN Y TRHA (LEY 26.862)
En Argentina por año se estima en alrededor de 1000 nacimientos que previamente requirieron donación de semen o de
óvulos de terceros. Las TRHA pueden ser de dos formas:

 Homóloga, la que se realiza con la utilización de material genético (óvulo o gametos femeninos y esperma o gametos
masculinos) de la propia pareja.
 Heteróloga, cuando se utiliza material genético de un tercero (donante anónimo o conocido)

El interrogante es quien debe ser considerado progenitor del niño, el donante que aportó el material genético o quien por
alguna razón no lo puede aportar pero tiene la voluntad procreacional de ser padre. La respuesta correcta, es quien tiene la
voluntad de serlo. El elemento volitivo es el que determina el vínculo filial, quedando el aspecto genético en un segundo
plano a los fines de determinar la filiación de un niño.

Una de las principales innovaciones que introduce el CCyC es la incorporación de las TRHA Como tercera fuente filial.

Cabe destacar que la sanción de la ley 26.618, que extiende el matrimonio a las parejas del mismo sexo y civilizó una
realidad social auspiciada por el desarrollo y uso de las TRHA.

(Art.560) Consentimiento en las TRHA. El centro de salud interviniente debe recabar el consentimiento previo, informado y
libre de las personas que se someten al uso de las técnicas de reproducción humana asistida. Este consentimiento debe
renovarse cada vez que se procede a la utilización de gametos o embriones.

El consentimiento debe ser previo, informado y libre y constituye uno de los pilares de la filiación por TRHA.

Antes de quien o quienes quieran ser padres y se sometan a las TRHA el centro de salud interviniente debe recabar el
correspondiente consentimiento.

Van a ser progenitores los que presentaron el correspondiente consentimiento.

El requisito de renovación del consentimiento ante cada práctica o procedimiento médico, se debe a que en un alto
porcentaje de la primera práctica o intento de lograr un embarazo por TRHA no suele ser positiva

(Art.561) Formas y requisitos del consentimiento. La instrumentación de dicho consentimiento debe contener los requisitos
previstos en las disposiciones especiales, para su posterior protocolización ante escribano público o certificación ante la
autoridad sanitaria correspondiente a la jurisdicción. El consentimiento es libremente revocable mientras no se haya
producido la concepción en la persona o la implantación del embrión.

El consentimiento debe ser formal. La instrumentación del consentimiento no consiste sólo en que sea otorgado o se
plasme por escrito sino que también Sea protocolizado ante escribano público o certificación ante la autoridad sanitaria
correspondiente a la jurisdicción. El Ministerio de Salud de conformidad con lo dispuesto en la ley 26.862, sería el
organismo encargado de organizar cómo sería la protocolización.
La intención de ser padres, con total independencia de si estos aportan o no su material
(Art.562) Voluntad procreacional.
genético
Puede ser definida como el deseo de tener un hijo o hija sostenido por el amor filial que emerge de la construcción
subjetiva de las personas (Gil Domínguez)

Los nacidos por las TRHA son hijos de quien dio a luz y del hombre o de la mujer que también ha prestado su consentimiento
previo, informado y libre en los términos de los artículos 560 y 561, debidamente inscripto en el Registro del Estado Civil y
Capacidad de las Personas, con independencia de quién haya aportado los gametos.
Ese artículo viene a resolver el debate que surge del interrogante en términos filiales de quién o quiénes son los
progenitores, en todos los casos la única respuesta es: quien o quienes hayan tenido la voluntad procreacional.

(Art.563) Derecho a la información de las personas nacidas por TRHA. La información relativa a que la persona ha nacido
por el uso de TRHA con gametos de un tercero debe constar en el correspondiente legajo base para la inscripción del
nacimiento.

(Art.564) Contenido de la información. A petición de las personas nacidas a través de las TRHA, puede:

A. obtenerse del centro de salud interviniente información relativa a datos médicos del donante, cuando es relevante para la
salud;
B. revelarse la identidad del donante, por razones debidamente fundadas, evaluadas por la autoridad judicial por el
procedimiento más breve que prevea la ley local.

El CCyC habilita el acceso a la información no identificatoria sin establecer una edad mínima, en aplicación del principio de
autonomía progresiva, según el cual es una persona menor de edad se acerca a un centro de salud a los fines de obtener
información sobre aspectos relativos a la salud del donante, esta sola actitud hace presumir un interés sincero que la ley
debe entender y por lo tanto permitir.

El debate que sigue latente se refiere al acceso a la información identificatoria, es decir nombre y apellido, domicilio,
teléfono y cualquier otro dato que permita dar con el paradero de la persona.

Cuando se trata de identificar al donante, hay que hacerlo previa petición fundada ante un juez y esgrimiéndose razones
valederas que ameritan levantar el anonimato del donante, a quien se le prometió reservar su identidad para que done.
Esta restricción se debe a un interés general: que haya donaciones y, así, que nazca niños por TRHA con material de un
tercero y por ende que varias personas o parejas pueden ser madres/padres.

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