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Procesal IV - Riesco y Blavi

Este documento presenta una introducción al juicio ejecutivo en Chile, incluyendo sus características, fundamentos y requisitos. El juicio ejecutivo es un procedimiento que permite hacer cumplir obligaciones contenidas en títulos ejecutivos mediante medidas coercitivas.

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Procesal IV - Riesco y Blavi

Este documento presenta una introducción al juicio ejecutivo en Chile, incluyendo sus características, fundamentos y requisitos. El juicio ejecutivo es un procedimiento que permite hacer cumplir obligaciones contenidas en títulos ejecutivos mediante medidas coercitivas.

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PROCEDIMIENTOS CIVILES II.

PROFESORES: FRANCISCO BLAVI Y RICARDO RIESCO.


PRIMER SEMESTRE DE 2024.

AUTOR DE LOS APUNTES: TOMÁS MIRANDA CALDERÓN1.

1
Estos apuntes fueron hechos apoyándome en el libro “Manual de derecho procesal” de Mario Casarino
Viterbo, y en los apuntes tomados en clases por mi compañero Agustín Brito Schiele.
Procedimientos Civiles II
Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.
Introducción:

En el curso se estudiarán los juicios especiales del ordenamiento procesal civil chileno,
regulados en el Libro III del Código de Procedimiento Civil (en adelante “CPC”), y
particularmente el Juicio Ejecutivo, cuyas normas están contenidas entre los artículos 434
y 544 del Código. Asimismo, será estudiado nuestro sistema de recursos en tanto
manifestación del principio de doble instancia como parte del debido proceso.

I. PROCEDIMIENTOS ESPECIALES:

1. JUICIO EJECUTIVO, GENERALIDADES:

El juicio ejecutivo está regulado en el Libro III del CPC entre los artículos 434 a 544. Es un
procedimiento que contempla un conjunto de normas y mecanismos para el cumplimiento
forzado de una obligación de dar, hacer o no hacer, que consta en un título fehaciente e
indubitado llamado “título ejecutivo”. Este procedimiento permite dar a las sentencias una
eficacia real, impidiendo que sean meras “sentencias de papel”.

Se corresponde con la tercera etapa de la función jurisdiccional, “hacer ejecutar lo


juzgado”2. Así, es una manifestación del poder de imperio de los tribunales de justicia, pues
ellos están facultados para, de ser necesario, hacer cumplir a la fuerza aquello que se debe
dar, hacer o no hacer. Se diferencia del cumplimiento incidental de las sentencias en cuanto
éste solo se puede aplicar para hacer valer una sentencia judicial, mientras que el juicio
ejecutivo puede utilizarse respecto de cualquiera de los títulos ejecutivos enumerados por
la ley3.

También puede decirse que es un procedimiento contencioso de aplicación general o


especial, de carácter extraordinario, que tiene por objeto el cumplimiento forzado de una
acción que consta en un título fehaciente e indubitado.

2
Recordemos que esta etapa de la jurisdicción tiene un carácter eventual, pues no es necesaria en todo
juicio. El deudor podría cumplir voluntariamente con lo debido, haciendo innecesaria la ejecución por parte
del tribunal, o podríamos estar ante un juicio de carácter meramente declarativo, donde lo que se busca es
el reconocimiento de un derecho.
3
Si bien el artículo 434 CPC dispone un listado de títulos ejecutivos, ellos no son los únicos de esta especie.
Así lo admite su numeral 7° al disponer que es título ejecutivo “cualquier otro título al que las leyes den fuerza
ejecutiva”. Tal es el caso del mérito ejecutivo de la copia de una factura en la Ley N°19.983.
Procedimientos Civiles II
Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.

De acuerdo con el profesor Blavi, la ejecución de título ejecutivo es algo más propio de un
órgano de la administración del Estado que de un Tribunal de Justicia. De hecho, en el
proyecto de nuevo Código de Procedimiento Civil4 se proponía otorgar esta facultad a un
órgano administrativo.

Características del juicio ejecutivo:

1º. Procedimiento de aplicación general o especial: Será un procedimiento general


cuando, mediante sus normas, se persiga el cumplimiento de alguna obligación
contenida en cualquier título ejecutivo. Será de aplicación especial en los casos de
cuerpos normativos especiales que den una naturaleza o clase distinta a la
obligación de cuya ejecución se trata; por ejemplo, el pago de las contribuciones
atrasadas o el pago de obligaciones tributarias atrasadas. Respecto de lo último, es
relevante saber que, así como las normas del procedimiento ordinario de mayor
cuantía se aplican a toda clase de procedimientos especiales, las normas del
procedimiento ejecutivo en las obligaciones de dar se aplican de manera supletoria
a los procedimientos ejecutivos en las obligaciones de hacer, no hacer y los
especiales.

2º. Procedimiento extraordinario: Contempla trámites y normas distintas a las del


procedimiento ordinario.

3º. Procedimiento compulsivo o de apremio: Permite hacer valer por la fuerza un título
con mérito ejecutivo ante la inercia de un deudor a cumplir voluntariamente con la
obligación que lo vincula frente a su acreedor. En estas situaciones, en el evento de
que se siga adelante con la ejecución, el juez está facultado para actuar
representando el deudor moroso para adjudicar los bienes raíces subastados en
interés del acreedor.

4º. Objeto: Tiene por objeto y fundamento el cumplimiento forzado de una obligación
que consta fehaciente e indubitadamente en un título ejecutivo.

Un título ejecutivo es un instrumento al cual la ley le atribuye una presunción simplemente


legal de realidad o efectividad, es decir, la ley presume que la obligación contenida en ellos
no está sujeta a discusión. Al ser dicha presunción una simplemente legal, la ley admite
excepciones en su contra.

4
Actualmente dormido en el infierno burocrático de la desidia parlamentaria.
Procedimientos Civiles II
Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.

Fundamentos:

La finalidad primordial del juicio ejecutivo es obtener por el acreedor el cumplimiento


forzado de una obligación que, total o parcialmente, ha sido incumplida por el deudor. Así,
se diferencia del juicio declarativo, pues éste tiende a la declaración de un derecho cuya
existencia aparece controvertida o dudosa, mientras que aquél solo persigue la ejecución
de este derecho preestablecido.

Una vez se presenta una demanda ejecutiva ante un tribunal, este debe verificar
preliminarmente la autenticidad, exigibilidad y no prescripción del título en que se funda.
Una vez realizado este análisis, el tribunal mandará a notificar la demanda y despachará una
orden de apremio. Esto da inicio a dos procedimientos paralelos dentro del juicio ejecutivo:

• Cuaderno ejecutivo: Es donde se tramita el procedimiento ejecutivo “propiamente


tal”, esto es, la discusión de fondo respecto de la verificación de la obligación. Así,
en él estarán la demanda ejecutiva, las excepciones, la sentencia definitiva, etc.
Comienza su tramitación con la notificación de la demanda.
• Cuaderno de apremio: Comienza su tramitación con el despacho del mandamiento
de ejecución y embargo.

Clasificación:
1º. Según la naturaleza de la obligación cuyo cumplimiento se exige.
a. Obligación de dar: Es de aplicación supletoria para los demás procedimientos
ejecutivos. Está regulado entre los artículos 434 y 529 del CPC.
b. Obligación de hacer: Se regula entre los artículos 530 y 534.
c. Obligación de no hacer: Se regula entre los artículos 530 y 534.

2º. Según su campo de aplicación.


a. Aplicación general: Respecto del cumplimiento forzoso de una obligación
contenida en toda clase de títulos ejecutivos.
b. Aplicación especial: Respecto de títulos ejecutivos especiales, como en el caso
de las obligaciones tributarias.

3º. Según la cuantía.


a. Mayor cuantía: Más 500 UTM.
b. Menor cuantía: Entre 10 y 500 UTM.
c. Mínima cuantía: Menos de 10 UTM.
Procedimientos Civiles II
Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.

Acción ejecutiva:

Para interponer una acción ejecutiva deben concurrir los presupuestos de la ejecución
forzada, a saber, los siguientes requisitos:

1º. Debe constar la obligación en un título ejecutivo. Artículos 343, 530 y 544 CPC.
2º. Debe ser actualmente exigible. Artículos 437, 530 y 544 CPC. Esto significa que, al
momento de entablarse la demanda, el nacimiento de la obligación de que se trata
no debe encontrarse pendiente del cumplimiento de una condición, plazo o modo;
es decir, debe tratarse de una obligación pura y simple.
3º. Distinción según la naturaleza de la obligación de que se trate (Artículos 430, 530 y
544 CPC):
a. Debe ser líquida o liquidable tratándose de obligaciones de dar. Una obligación
es líquida cuando la declaración contenida en el título es completa, en el sentido
de bastarse a sí misma. Debe poder determinarse de manera exacta o por medio
de simples operaciones aritméticas con los mismos datos que proporciona el
título (artículo 438 CPC).
b. En el caso de obligaciones de hacer, debe ser determinada.
c. En el caso de obligaciones de no hacer debe ser convertible, es decir, que pueda
deshacerse lo hecho en contravención a la obligación de no hacer.
4º. La acción no debe estar prescrita. Artículos 442, 530 y 544 CPC.

Análisis de los requisitos.

1º. El título ejecutivo:

Un título ejecutivo es aquella declaración solemne a la cual la ley le otorga, especialmente,


la fuerza indispensable para ser el antecedente inmediato de una ejecución. Otra definición
nos dice que es aquel documento que da cuenta de un derecho indubitado, al cual la ley le
atribuye la suficiencia necesaria para exigir el cumplimiento forzado de la obligación que en
él se contiene.

Los títulos ejecutivos son únicamente aquellos establecidos por la ley, por lo tanto, no
pueden ser creados por la autonomía de la voluntad; el señalamiento de los requisitos o
condiciones para que una obligación pueda ser exigida compulsivamente es de la
incumbencia exclusiva del legislador.
Procedimientos Civiles II
Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.

Títulos ejecutivos del artículo 434 CPC.


Artículo. 434. El juicio ejecutivo tiene lugar en las obligaciones de dar cuanto para reclamar
su cumplimiento se hace valer alguno de los siguientes títulos:

1°. Sentencia firme, bien sea definitiva o interlocutoria;

Recordemos que la sentencia es definitiva cuando pone fin a la instancia, resolviendo la


cuestión o asunto que ha sido objeto del juicio. Es interlocutoria cuando falla un incidente
del juicio, estableciendo derechos permanentes a favor de las partes, o resuelve sobre algún
trámite que debe servir de base en el pronunciamiento de una sentencia definitiva o
interlocutoria (Artículo 158 CPC).

Materialmente, podemos clasificar las sentencias en tres categorías: a) las sentencias


originales; b) las sentencias copiadas; c) las sentencias que rolan en copias autorizadas.

La sentencia original es aquella extendida en el mismo expediente de la causa, firmada por


el juez y el secretario. Tiene carácter de título ejecutivo no sólo la sentencia original, sino
que todas las copias autorizadas entregadas por el funcionario competente, que, por regla
general, es el secretario del tribunal. No es título ejecutivo la sentencia registrada en el libro
copiador de sentencias que lleva el secretario, porque el libro es de carácter meramente
administrativo.

Las sentencias pronunciadas por jueces árbitros tienen carácter de ejecutivo, pero no se
puede exigir su cumplimiento incidental, pues los jueces árbitros no tienen poder de
imperio. Se debe recurrir a un tribunal distinto para hacerlas ejecutar.

Artículo. 174. Se entenderá firme o ejecutoriada una resolución desde que se haya
notificado a las partes, si no procede recurso alguno en contra de ella; y, en caso contrario,
desde que se notifique el decreto que la mande cumplir, una vez que terminen los recursos
deducidos, o desde que transcurran todos los plazos que la ley concede para la interposición
de dichos recursos, sin que se hayan hecho valer por las partes. En este último caso,
tratándose de sentencias definitivas, certificará el hecho el secretario del tribunal a
continuación del fallo, el cual se considerará firme desde este momento, sin más trámites.
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.

En suma, debemos distinguir:


i. Si proceden recursos en su contra, se subdistingue:
a. Si se interponen recursos, cuando los recursos se fallan y se notifica (por el
estado diario) el cúmplase por el tribunal que dictó sentencia en primera o
única instancia.
b. Si no se interponen recursos, la sentencia definitiva se entiende ejecutoriada
desde que el secretario del tribunal de base certifique que no se han
interpuesto los recursos dentro del plazo, y desde la fecha de este certificado
se entenderá ejecutoriada la sentencia definitiva.
ii. No proceden recursos en su contra: Se entiende ejecutoriada desde que se notifica
a las partes.

2°. Copia autorizada de escritura pública;

Artículo 403 (Código Orgánico de Tribunales, en adelante “COT”): “Escritura pública es el


instrumento público o auténtico otorgado con las solemnidades que fija esta ley, por el
competente notario, e incorporado en su protocolo o registro público.”

Artículo 1699 (Código Civil, en adelante “CC”): “Instrumento público o auténtico es el


autorizado con las solemnidades legales por el competente funcionario. Otorgado ante
escribano e incorporado en un protocolo o registro público, se llama escritura pública.”

En este caso, el título ejecutivo son las copias debidamente autorizadas por el notario que
intervino en su otorgamiento, o, en subsidio, el archivero judicial. La matriz no es un título
ejecutivo.

Artículo 421 (COT). “Sólo podrán dar copias autorizadas de escrituras públicas o documentos
protocolizados el notario autorizante, el que lo subroga o suceda legalmente o el archivero
a cuyo cargo esté el protocolo respectivo”. En consecuencia, son funcionarios autorizados
para otorgar copias autorizadas de las escrituras públicas:

• El mismo notario que intervino en su otorgamiento, el notario autorizante.


• El notario subrogante en tanto reemplaza al notario titular con todos sus derechos
y deberes.
• El notario sucesor legal del titular.
• El archivero a cuyo cargo está el protocolo respectivo.
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.

3°. Acta de avenimiento pasada ante el tribunal competente y autorizada por un ministro
de fe o por dos testigos de actuación;

El avenimiento es el acto procesal por el cual las partes vinculadas a un proceso convienen
en terminar el juicio, estableciendo las condiciones en que cada una de ellas ha de cumplir
(obligaciones de dar, hacer o no hacer), el que debe ser aceptado por el juez. Es un escrito
de común acuerdo que las partes someten a la autorización del tribunal. Tiene valor de cosa
juzgada.

Para ser válido como título ejecutivo, requiere del cumplimiento de dos solemnidades
legales: haber sido pasado ante el tribunal competente, y aparecer autorizado por un
ministro de fe o por dos testigos de actuación.

La jurisprudencia ha extendido este título ejecutivo a la conciliación y la mediación.

4°. Instrumento privado, reconocido judicialmente o mandado tener por reconocido. Sin
embargo, no será necesario este reconocimiento respecto del aceptante de una letra de
cambio o subscriptor de un pagaré que no hayan puesto tacha de falsedad a su firma al
tiempo de protestarse el documento por falta de pago, siempre que el protesto haya sido
personal, ni respecto de cualquiera de los obligados al pago de una letra de cambio, pagaré
o cheque, cuando, puesto el protesto en su conocimiento por notificación judicial, no alegue
tampoco en ese mismo acto o dentro de tercero día tacha de falsedad.
Tendrá mérito ejecutivo, sin necesidad de reconocimiento previo, la letra de cambio, pagaré
o cheque, respecto del obligado cuya firma aparezca autorizada por un notario o por el
Oficial del Registro Civil en las comunas donde no tenga su asiento un notario.

El reconocimiento judicial dice relación con el reconocimiento de firma puesto en un


instrumento privado. Para lograr este reconocimiento es necesaria una gestión
preparatoria de la vía ejecutiva. Artículo 435 CPC: “Si, en caso de no tener el acreedor título
ejecutivo, quiere preparar la ejecución por el reconocimiento de firma o por la confesión de
la deuda, podrá pedir que se cite al deudor a una audiencia dentro de quinto día contado
desde la fecha de la última notificación, con el fin de que practique estas diligencias.”

Existen ciertos instrumentos privados a los que la ley, por su especial naturaleza, no
obstante carecer de la necesaria autenticidad, el legislador les confiere mérito ejecutivo.
Ellos son la letra de cambio, los pagarés y los cheques, que, en tanto forman parte esencial
del derecho mercantil, requieren de celeridad y certeza jurídica en su ejecución y tráfico.
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.

Estarán obligados al pago de estos instrumentos aquellos cuya firma se encuentre


autorizada por el notario u oficial del registro civil en aquellas comunas que no tienen
asientos de notario. Es un título ejecutivo perfecto.

No será necesario el reconocimiento de firma respecto de cualquiera de los obligados al


pago de una letra de cambio, cheque o pagaré que, cuando es puesto en su conocimiento
el protesto por notificación judicial, no niegue en el mismo acto o dentro del tercer día la
falsedad de su firma.

Protesto del cheque:


1. Cuando el girador carece de fondos.
2. La cuenta corriente está cerrada.
3. Por extravío, hurto o robo, dándose la orden de no pago.
Si el banco no paga el documento por cualquiera de estos tres motivos, entonces el
cheque debe protestarse y dejarse constancia del no pago, usualmente en el dorso
del mismo.

Protesto de la letra de cambio:


La letra de cambio es un mandato escrito, revestido de las formalidades prescritas
por la ley, por el cual el librador ordena al librado que pague una cantidad de dinero
a la persona designada o a su orden. Puede protestarse por falta de aceptación, por
falta de fecha de aceptación y por falta de pago (Ley N°18.092). Para su protesto hay
tres etapas (reguladas en el Párrafo 7° de la Ley N°18.092):
1. Citación o aviso por un funcionario de la notaria competente, al segundo o tercer
día hábil siguiente al vencimiento de la letra.
2. Requerimiento practicado en el mismo día hábil de la entrega del aviso.
3. El deudor puede concurrir o no a la citación, si concurre y paga, no hay protesto.
De ello se levantará un acta con un resumen de lo expresado por el aceptante.

Protesto del pagaré:


Es un escrito por el cual una persona se confiesa deudora de una cierta cantidad de
dinero a otra, obligándose a pagarlo a ella, a su orden o al portador, en un cierto
plazo. Su protesto tiene la misma tramitación que la letra de cambio. En caso de
falsedad de la firma hay lugar a una acción penal por estafa (Artículo 110 Ley
N°18.092).
Procedimientos Civiles II
Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.

5°. Confesión judicial;

Confesar es reconocer un hecho del cual se derivan consecuencias jurídicas en contra del
confesante. Ella debe presentarse ante el juez competente, y debe ser obtenida mediante
la gestión preparatoria de la vía ejecutiva pertinente.

6°. Cualesquiera títulos al portador, o nominativos, legítimamente emitidos, que


representen obligaciones vencidas, y los cupones también vencidos de dichos títulos,
siempre que los cupones confronten con los títulos, y éstos, en todo caso, con los libros
talonarios.
Resultando conforme la confrontación, no será obstáculo a que se despache la ejecución la
protesta de falsedad del título que en el acto haga el director o la persona que tenga la
representación del deudor, quien podrá alegar en forma la falsedad como una de las
excepciones del juicio; y

Los títulos a que se refiere, para que tengan mérito ejecutivo, deben ser nominativos o al
portador, aparecer legítimamente emitidos por una institución legalmente autorizada para
ello, y deben representar obligaciones vencidas. Ejemplos de esto son los bonos del Banco
del Estado o de algún banco hipotecario. Si algunos de estos títulos no son pagados por las
instituciones emisoras, concurriendo los requisitos antes señalados, procede en contra de
éstas su cobro por la vía ejecutiva, previa confrontación con los libros talonarios.

Los cupones representan el documento que permite exigir el pago de los intereses de dichos
títulos. También tienen mérito ejecutivo siempre que emanen de dichos títulos,
representen obligaciones vencidas, y confronten con aquellos, y estos, en todo caso, con
los libros talonarios.

En ambos casos se requiere de gestiones preparatorias de la vía ejecutiva para que valgan
como títulos ejecutivos.

7°. Cualquiera otro título a que las leyes den fuerza ejecutiva. Por ejemplo, sentencias que
causen ejecutoria, contratos de prenda agraria, actas de asambleas de copropietarios de
comunidad de edificios, copia de una factura según la ley N°19.983
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.

2º. Debe ser actualmente exigible.

Esto significa que, al momento de entablada la demanda, su nacimiento no debe


encontrarse pendiente del cumplimiento de una condición, plazo o modo; es decir, debe
tratarse de una obligación pura y simple.

3º. Objeto de la acción: Bienes sobre los que puede recaer la ejecución.

Art. 438 (460). La ejecución puede recaer:


1°. Sobre la especie o cuerpo cierto que se deba y que exista en poder del deudor;

2°. Sobre el valor de la especie debida y que no exista en poder del deudor, haciéndose su
avaluación por un perito que nombrará el tribunal; y

Esto ocurre en los casos en que en la ejecución es imposible dar o entregar lo debido, en
consecuencia, ella recae en el valor de la especie debida. La avaluación del valor de la
especie se hace por peritos designados por el tribunal en el contexto de una gestión
preparatoria de avaluación. En esta gestión el demandado eventual no interviene, y sus
objeciones a la avaluación son consideradas por la ley como una de las excepciones que
puede deducir contra la demanda ejecutiva, es decir, debe esperar a ese momento procesal
para recién oponerlas.

3°. Sobre cantidad líquida de dinero o de un género determinado cuya avaluación pueda
hacerse en la forma que establece el número anterior.
Se entenderá cantidad líquida, no sólo la que actualmente tenga esta calidad, sino también
la que pueda liquidarse mediante simples operaciones aritméticas con sólo los datos que el
mismo título ejecutivo suministre.
El acreedor expresará en la demanda ejecutiva la especie o la cantidad líquida por la cual
pide el mandamiento de ejecución.

Sin embargo, tratándose de moneda extranjera, no será necesario proceder a su


avaluación, sin perjuicio de las reglas que para su liquidación y pago se expresan en otras
disposiciones de este Código. Ellas son equiparadas a la moneda de curso legal en Chile, por
lo tanto, no es necesario proceder a su avaluación. La Ley N°18.010 dispone lo siguiente
(Artículo 20):
• En aquellas obligaciones que deben pagarse en moneda extranjera en virtud de
autorización otorgada por el Banco Central o por disposición de la ley, el acreedor
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.
podrá exigir su cumplimiento en la moneda estipulada, o ejercer los derechos que
para el deudor se originan de la correspondiente autorización.
• Las que deban pagarse en el equivalente en moneda nacional, serán pagadas según
su equivalencia del tipo de cambio vendedor del día del pago. En el caso de
obligaciones vencidas, se aplicará el tipo de cambio del día del vencimiento si fuera
superior al del día del pago. Para los efectos de este artículo, se estará al tipo de
cambio vendedor que certifique un banco de la plaza.

Artículo 215.- En los juicios en que se persiga el cumplimiento de alguna de las obligaciones
señaladas en el artículo anterior, basta un certificado otorgado por un banco de la plaza
referido al día de la presentación de la demanda o a cualquiera de los diez días precedentes,
para los efectos de lo dispuesto por los artículos 116° y 120° del Código Orgánico de
Tribunales6.

Artículo 22.- En los procedimientos ejecutivos de cualquiera naturaleza en que se persiga el


cumplimiento forzado de algunas de las obligaciones señaladas en el artículo 20 el acreedor
deberá indicar en su demanda o solicitud la equivalencia en moneda corriente al tipo de
cambio vendedor, de la cantidad líquida en moneda extranjera por la cual pide el
mandamiento, acompañando al efecto el certificado a que se refiere el artículo 21 y el
tribunal ordenará despacharlo por esa equivalencia, sin que sea necesario proceder a una
avaluación previa y sin perjuicio de las reglas siguientes:
1.- Se considerará justo motivo para solicitar la ampliación del embargo, el mayor valor que
experimente en el mercado la moneda extranjera adeudada.
2.- El ejecutante que ejercitare los derechos que le conceden los artículos 499°, N° 1 y 500°,
N° 1, del Código de Procedimiento Civil, deberá pedir que se le liquide su crédito en moneda
nacional, al tipo de cambio que proceda en conformidad al artículo 20.

5
Los artículos de la Ley N°18.010 fueron copiados para simples fines de claridad, y no fueron pasados
íntegramente en clases.
6
Art. 116. Si el demandante acompañare documentos que sirvan de apoyo a su acción y en ellos apareciere
determinado el valor de la cosa disputada, se estará para determinar la competencia a lo que conste de
dichos documentos.
Para determinar la cuantía de las obligaciones en moneda extranjera, podrá acompañar el actor, al tiempo
de presentar la demanda, un certificado expedido por un Banco, que exprese en moneda nacional la
equivalencia de la moneda extranjera demandada. Dicho certificado no podrá ser anterior en más de quince
días a la fecha de la presentación de la demanda.
Art. 120. Cualquiera de las partes puede, en los casos en que el valor de la cosa disputada no aparezca
esclarecido por los medios indicados en este Código, hacer las gestiones convenientes para que dicho valor
sea fijado antes de que se pronuncie la sentencia.
Puede también el tribunal dictar de oficio las medidas y órdenes convenientes para el mismo efecto.
Procedimientos Civiles II
Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.
3.- El pago se hará en moneda corriente al tipo de cambio referido en el número anterior.
4.- Las cuestiones relativas a la equivalencia de la moneda extranjera no podrán servir de
fundamento para la oposición a la demanda y se ventilarán por la vía incidental al momento
en que se ejerciten los derechos señalados en los dos números precedentes, según
corresponda.

Artículo 23.- Para los efectos del pago por consignación de alguna de las obligaciones
comprendidas en el artículo 20, el deudor acompañará a la minuta exigida por el artículo
1.600, N° 5, del Código Civil, un certificado de un banco de la plaza otorgado con no más de
dos días de anterioridad a aquél en que se efectúe la oferta, en el cual conste la equivalencia
en moneda nacional, al tipo de cambio vendedor, de la moneda extranjera adeudada, a la
fecha del certificado.
El deudor podrá en todo caso, consignar en la moneda extranjera adeudada.

Artículo 24.- En las obligaciones expresadas en moneda extranjera para pagarse en moneda
nacional no podrá pactarse otra forma de reajuste que la que llevan implícita.

En el caso de las obligaciones de hacer se entiende que son determinadas cuando su objeto
es perfectamente conocido y no da margen a equívocos.

Para las obligaciones de no hacer ellas son exigibles ejecutivamente cuando se convierten
en la de destruir la obra hecha (por eso se dice que son convertibles) con tal que el título en
que se apoye consigne de un modo expreso todas las circunstancias requeridas por el inciso
2° del artículo 1555 del Código Civil, y no pueda tener aplicación el inciso 3° del mismo
artículo. (Artículo 544 CPC)

4º. No debe estar prescrita.

Artículo 442. El tribunal denegará la ejecución cuando la acción ejecutiva se encuentre


prescrita; salvo que se compruebe su subsistencia por alguno de los medios que sirven para
deducir esta acción en conformidad al artículo 434.

La obligación ejecutiva prescribe en tres años, y ella no debe de estar prescrita al momento
de iniciarse el juicio ejecutivo. Es importante saber que la prescripción de la acción ejecutiva
no implica la prescripción de la obligación, pues ellas tienen plazos distintos, y el
cumplimiento de esta aún puede pedirse por la vía de un juicio ordinario. (Artículo 2514 y
2515 CC). El cumplimiento de estas obligaciones se hará por la vía de un juicio sumario de
acuerdo con lo dispuesto por el artículo 680 N°7 CPC.
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.

Plazos excepcionales: La acción cambiaria en las letras de cambio y pagarés prescribe al año
contado desde la fecha del vencimiento del documento (véase el párrafo 10° de la Ley
N°18.092); los cheques prescriben en el plazo de un año contado desde la fecha del
protesto.

Clasificación de los títulos ejecutivos según si permiten iniciar de inmediato su ejecución


o no:

Títulos ejecutivos perfectos: Son aquellos que, creados por ley, son suficientes para iniciar
la ejecución. Del artículo 434 son perfectos:
1. La sentencia definitiva o interlocutoria, sea firme o que cause ejecutoria.
2. Copia autorizada de escritura pública.
3. Acta de avenimiento pasada ante tribunal competente y autorizada por un ministro de fe
o dos testigos de actuación.
4. Letra de cambio y pagaré respecto de su aceptante o suscriptor, que haya sido protestada
personalmente, siempre que éstos no hayan opuesto tacha de falsedad al momento del
protesto.
5. Letra de cambio, pagaré o cheque respecto de aquellas personas obligadas al pago y cuya
firma aparezca autorizada ante notario público o ante oficial del registro civil, en aquellas
comunas que no cuenten con notario.

Títulos ejecutivos imperfectos: Son aquellos que, no obstante haber sido establecidos por
el legislador, requieren de la realización de un trámite previo, denominado gestión
preparatoria de la vía ejecutiva, para complementar requisitos de un título preexistente o
para crearlo del todo. Por gestión preparatoria de la vía ejecutiva entendemos aquellos
procedimientos judiciales previos, que puede iniciar el acreedor en contra del deudor,
destinados a perfeccionar o completar el título con el cual pretende iniciar una ejecución
posterior.

Se asemejan a las medidas prejudiciales, pues solamente pueden ser iniciadas por el futuro
ejecutante en contra del futuro ejecutado, y su finalidad es perfeccionar o completar el
título que servirá de fundamento al juicio ejecutivo posterior. Se diferencian de ellas en el
sentido que solo pueden ser iniciadas por el futuro ejecutante, no por el futuro ejecutado.
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.

Gestiones preparatorias de la vía ejecutiva:

A. Confesión de deuda.
Artículo 435 (CPC). “Si, en caso de no tener el acreedor título ejecutivo, quiere preparar la
ejecución por el reconocimiento de firma o por la confesión de la deuda, podrá pedir que se
cite al deudor a una audiencia dentro de quinto día contado desde la fecha de la última
notificación, con el fin de que practique estas diligencias”.

De llegar a prosperar, esta gestión habilita al acreedor para hacer valer en contra de su
deudor, como título ejecutivo, el de la confesión judicial (artículo 434 N°5 CPC). Su
tramitación es idéntica a la gestión preparatoria sobre el reconocimiento de firma puesta
en instrumento privado.

Como sabemos, la confesión en juicio puede revestir la forma de una medida prejudicial en
el contexto de un procedimiento ordinario (artículos 284 y 288 CPC); o bien, como medio
probatorio en el juicio mismo (artículo 341 y 385 y ss. CPC). Sin embargo, es relevante
distinguir estas de aquella, en los siguientes sentidos:

i. Como medio de prueba tiene por objeto acreditar hechos controvertidos en el juicio
mismo, mientras que como gestión preparatoria de la vía ejecutiva su objeto es procurar
al futuro ejecutante un título ejecutivo.

ii. La primera puede prestarse de manera espontánea o provocada; la segunda


necesariamente es provocada.

iii. La primera sirve para probar cualquier hecho sustancial pertinente y controvertido; la
segunda solo se usa para acreditar la existencia de una obligación o deuda.

iv. La primera, en caso de que el deudor niegue el hecho sobre el cual se le interroga,
permite someterlo a una segunda diligencia en la primera instancia, y, todavía a una
tercera en la alzada; la segunda, negada la deuda, termina la gestión y solo resta al
acreedor el camino declarativo y ordinario.

v. La primera exige la citación dos veces del litigante para que se le tenga por confeso en
rebeldía; la segunda solo requiere de una. Artículo 435 inciso final: “Si el citado no
comparece a la audiencia sin razón que lo justifique, o sólo da respuestas evasivas, se
dará por reconocida la firma o por confesada la deuda.”
Procedimientos Civiles II
Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.

B. Reconocimiento de un instrumento privado.

Artículo 435 (CPC). “Si, en caso de no tener el acreedor título ejecutivo, quiere preparar la
ejecución por el reconocimiento de firma o por la confesión de la deuda, podrá pedir que se
cite al deudor a una audiencia dentro de quinto día contado desde la fecha de la última
notificación, con el fin de que practique estas diligencias.

En principio, el instrumento privado carece de mérito ejecutivo, pues en su otorgamiento


no ha intervenido funcionario público o ministro de fe alguno que le confiera de presunción
de autenticidad. Excepcionalmente, según lo dispuesto por el artículo 434 N°4 del CPC,
tendrá merito ejecutivo cuando se le tenga por reconocido por el otorgante7, o cuando ha
sido mandado a tener por reconocido en virtud de una resolución judicial.

Artículo 435 inciso 2° y ss. (CPC) “La obligación deberá consistir en una cantidad de dinero
líquida o liquidable mediante una simple operación aritmética, encontrarse vencida, ser
actualmente exigible y constar en un antecedente escrito. A su vez, la acción no podrá
estar prescrita.
El juez, de oficio, no dará curso a la solicitud, cuando no concurran los requisitos previstos
en el inciso segundo.
Si el citado no comparece a la audiencia sin razón que lo justifique, o sólo da respuestas
evasivas, se dará por reconocida la firma o por confesada la deuda”.
Artículo. 436 (CPC). “Reconocida la firma, quedará preparada la ejecución, aunque se
niegue la deuda.”

La citación a la audiencia se hará por el estado diario a quien promovió la gestión, y


personalmente a aquella contra quien se dirigen.

Una vez citado, el deudor puede asumir las siguientes actitudes, sin perjuicio de poder
pedir la postergación de la audiencia en los términos del artículo 67 del CPC:

1. Comparece y reconoce la firma: La ejecución quedará preparada. Se puede


inmediatamente presentar la demanda ejecutiva sin necesidad que exista
una resolución judicial que le dé por reconocida la firma.
2. Comparece y da respuestas evasivas: Se tendrá por reconocida la firma,
pero es necesario que exista una resolución judicial que declare la rebeldía

7
Este reconocimiento solo es válido cuando se haga en los términos de los artículos 435 y 436 CPC.
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.
del deudor, existiendo la resolución judicial, el acreedor puede presentar la
demanda ejecutiva.
3. El deudor comparece y niega la firma: Termina la diligencia y el acreedor no
podrá iniciar un juicio ejecutivo.
4. El deudor no comparece a la citación: Al deudor se le dará por reconocida
su firma en rebeldía y de igual manera es necesaria la existencia de una
resolución judicial para que se proceda a la ejecución.

C. Notificación judicial de protesto de letra de cambio, pagaré o cheque, a cualquiera de


los obligados.

Como ya señalamos, estos son instrumentos privados que, atendiendo su especial


naturaleza, están sujetos a ciertas reglas especiales. Según la distinción hecha por el artículo
434 N°4, ellos pueden encontrarse en diversas situaciones:
• Si la letra de cambio o el pagaré ha sido protestado personalmente, y el deudor no
ha opuesto tacha de falsedad de su firma en el acto mismo del protesto, entonces
ellos tendrán mérito ejecutivo contra el deudor principal (el aceptante en la letra de
cambio, y el suscriptor en el caso del pagaré).
• Letra de cambio, pagaré o cheque cuya firma del obligado aparece autorizada por
notario o por el oficial del Registro Civil en las comunas en que no tenga su asiento
un notario. En este caso no es necesario iniciar gestión preparatoria, pues por este
solo hecho los documentos tienen mérito ejecutivo
• Letra de cambio, pagaré o cheque cuyo protesto ha sido puesto en conocimiento del
obligado mediante notificación judicial, y en ese acto, o dentro de tercero día, no
aduce tacha de falsedad de su firma. La gestión preparatoria en este caso es la
notificación del protesto del documento a cualquiera de los obligados (suscriptor,
aceptante, endosante, avalista, etc.).

Opuesta la tacha de falsedad, ella se tramita como incidente y corresponde al demandante


acreditar que la firma es auténtica. Si se opone la tacha, y la firma resulta ser auténtica, la
persona que la haya opuesto será sancionada según el artículo 467 del Código Penal.

D. Confrontación de títulos y cupones.

Recordemos que los títulos al portador, o nominativos legítimamente emitidos, que


representen obligaciones vencidas, son distintos de los cupones también vencidos de dichos
títulos.
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.
La confrontación de los títulos y cupones ante sus respectivos libros talonarios es una
gestión preparatoria de la vía ejecutiva que se inicia ante el juez respectivo por el acreedor,
donde pedirá la designación de un ministro de fe que efectúe la confrontación del título
cuyo valor pretende cobrar por la vía ejecutiva y el libro talonario del cual dicho título había
sido oportunamente desprendido. Si la confrontación resulta conforme, la vía ejecutiva ha
sido preparada. En el caso de los cupones, estos deben confrontarse con el título del que
emanan y de su respectivo libro talonario.

E. Avaluación.

La avaluación mediante la intervención de un perito como gestión preparatoria necesaria


para preparar la vía ejecutiva se hace necesaria cuando debe ser tasado el valor de la
especie debida o de un género determinado, en los casos en que la ejecución recae sobre
estos valores por estar configurada la obligación en estos términos, o cuando, recayendo
esta sobre una especie o cuerpo cierto, no puedan ejecutarse dicho bien.

La designación del perito, que será uno solo, la hará el tribunal por sí mismo, sin la
intervención de las partes. Dicho perito hará la avaluación según los datos que proporcione
el título ejecutivo respectivo.

Art. 440 (CPC). “La avaluación que, en conformidad al artículo 438, se haga para determinar
el monto de la ejecución, se entenderá sin perjuicio del derecho de las partes para pedir que
se aumente o disminuya.”

La omisión de esta gestión implica la falta de mérito ejecutivo del título y, por lo tanto, la
falta de requisitos o condiciones legales de procedencia de la acción ejecutiva.

F. Validación de sentencias extranjeras.

Las sentencias pronunciadas por tribunales extranjeros tendrán en Chile la fuerza que les
concedan los tratados respectivos. A falta de tratados, la misma fuerza que a las sentencias
chilenas se les otorga en la nación de donde procede dicha sentencia extranjera. En última
instancia, tendrán la misma fuerza que las sentencias chilenas, siempre y cuando reúnan las
condiciones de los artículos 242, 243, 244, 245 del CPC. El trámite corresponde al pase de
exequátur que debe ser autorizado por la Corte Suprema.
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Autor: Tomás Miranda Calderón.
G. Notificación del título ejecutivo a los herederos del deudor.

Si el causante era deudor de un crédito que consta en un título ejecutivo, podrá exigirse su
cumplimiento, y por la vía ejecutiva, a sus herederos. Como es lógico, es posible que los
herederos no estén al tanto de las deudas del causante, por lo mismo, la ley dispone que:
Artículo 1377 (CC). “Los títulos ejecutivos contra el difunto lo serán igualmente contra los
herederos; pero los acreedores no podrán entablar o llevar adelante la ejecución, sino
pasados ocho días después de la notificación judicial de sus títulos”.

Adicionalmente, en los casos en que el juicio ejecutivo se encuentre pendiente contra el


causante, el artículo 5° del CPC dispone que “Si durante el juicio fallece alguna de las partes
que obre por sí misma, quedará suspenso por este hecho el procedimiento, y se pondrá su
estado en noticia de los herederos para que comparezcan a hacer uso de su derecho en un
plazo igual al de emplazamiento para contestar demandas, que conceden los artículos 258
y 259”.

H. Notificación judicial de las facturas8.

8
No visto en clases.
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2. JUICIO EJECUTIVO DEL CUMPLIMIENTO DE LAS OBLIGACIONES DE DAR.

Se encuentra regulado especialmente entre los artículos 434 a 529 del CPC; en el silencio
de sus normas, se aplican las del procedimiento ordinario de mayor cuantía en subsidio. En
cuanto a su cuantía, debe ser superior a las 10 UTM, pues de lo contrario estaríamos ante
un juicio ejecutivo de obligaciones de dar, pero de mínima cuantía. Como su nombre lo
indica, la obligación cuyo cumplimiento forzado se pide debe ser una de dar9, la obligación
de este tipo por excelencia es la de pago10. Por último, las normas del juicio ejecutivo del
cumplimiento de las obligaciones de dar son el derecho común para las demás formas de
juicio ejecutivo.

En este juicio hay tres intervinientes:

• Acreedor o ejecutante: Es quien tiene el derecho a la ejecución, a cuyo favor existe


un título ejecutivo en que consta una obligación de dar de manera fehaciente e
indubitada.
• Deudor o ejecutado: Es aquel que, según consta en el título ejecutivo, tiene una
obligación de dar respecto del acreedor. Una vez iniciado el juicio ejecutivo, tiene
que aceptar ciertas medidas compulsivas o de fuerza respecto de su patrimonio par
que se satisfaga su obligación frente al acreedor; así podrá verse expuesto a
limitaciones en su derecho de dominio, como las prohibiciones de enajenar. Estas
medidas dependerán de la cuantía de la deuda y/o la magnitud del patrimonio del
deudor.
• Juez o tribunal: En virtud del artículo 1° del COT y el artículo 76 de la Constitución
Política de la República (en adelante “CPR”) debe resolver el asunto sometido a su
jurisdicción y competencia. El juicio ejecutivo se enmarca en la tercera etapa de la
jurisdicción, “hacer ejecutar lo juzgado”, y responde al poder de imperio de los
Tribunales de Justicia.

El juicio ejecutivo, por su especial naturaleza, es un procedimiento concentrado debido a la


presunción de veracidad con que cuenta un título ejecutivo; así, en él se tramitarán en
paralelo dos cuadernos: El cuaderno principal y el cuaderno de apremio. Excepcionalmente
puede haber un cuaderno para las tercerías.

9
Es necesario aclarar que, en este caso, la obligación de dar no se identifica con la transferencia del dominio
u otro derecho real, sino que consiste en la simple entrega material de la cosa, sea que transfiera o no el
dominio u otro derecho real.
10
Artículo 1568 CC, el pago efectivo es la prestación de lo que se debe.
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Autor: Tomás Miranda Calderón.
El cuaderno principal constituye el juicio mismo, es decir, la contienda jurídica que las
partes someten a la decisión del juez. En consecuencia, en él se encontrará la demanda
ejecutiva y su respectivo título ejecutivo; la contestación del demandado (excepciones), que
en el juicio ejecutivo recibe el nombre de oposición a la ejecución, junto con el examen de
admisibilidad que haga el tribunal sobre dichas excepciones; la recepción de la causa a
prueba y las pruebas en caso de que el juez determine la existencia de hechos sustanciales
pertinentes y controvertidos; el plazo para formular observaciones a la prueba; la sentencia
definitiva y sus correspondientes recursos.

El cuaderno de apremio, por el contrario, representa más bien el aspecto compulsivo o de


fuerza que va envuelto en todo juicio ejecutivo. En él hallamos el mandamiento de
ejecución y embargo; el embargo; las actuaciones pertinentes a la administración –
designación y entrega de los bienes al depositario- y realización de los bienes embargados,
y por último la liquidación del crédito y de las costas, y el pago al acreedor o ejecutante.

Estructura del juicio ejecutivo en las obligaciones de dar:

El juicio ejecutivo se puede iniciar de dos formas: 1. Mediante una gestión preparatoria de
la vía ejecutiva (como el reconocimiento de firma), o 2. Mediante una demanda ejecutiva.
El juicio ejecutivo comenzará por una demanda ejecutiva cuando el título que tenga que
hacer valer el acreedor sea de aquellos clasificados como perfectos; a la inversa, iniciará con
una gestión preparatoria de la vía ejecutiva cuando estemos ante un título ejecutivo
imperfecto.

La demanda ejecutiva es el acto jurídico procesal de parte, en virtud del cual un acreedor
exige el cumplimiento de una obligación, exhibiendo el título ejecutivo en que se funda.
Debe reunir los mismos requisitos que la demanda ordinaria (artículo 254 CPC)11,
adicionalmente, según dispone el artículo 255 CPC, la demanda ejecutiva debe
acompañarse del título ejecutivo en que se funda, lo que se explica porque el primer
requisito que debe examinar el juez para determinar la admisibilidad de la demanda es que
ella se funde en un título ejecutivo.

11
Se discute en doctrina si es necesario este mismo estándar en los casos que el juicio se inicia por una
gestión preparatoria de la vía ejecutiva, pero en general, el profesor Riesco recomienda que se cumpla con
todos ellos para evitar problemas.
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.
Cuando se presenta una demanda ejecutiva, en el petitorio no es totalmente libre (254 N°4).
Hay que solicitar que se tenga por interpuesta la demanda, que se requiera de pago al
deudor o ejecutado, que en caso de no pago se le embarguen bienes suficientes para
satisfacer la deuda, los intereses y las costas; que se acoja la demanda y que se proceda a
la realización de los bienes hasta el completo pago de lo adeudado.

Análisis de admisibilidad de la demanda:

• La demanda debe fundarse un uno de los títulos ejecutivos enumerados por el


artículo 434 CPC.
• Debe verificar que la obligación sea líquida.
• Debe verificar que ella sea actualmente exigible.
• Debe verificar que no se encuentre prescrita la acción ejecutiva.

Si no se cumple con estos requisitos, el tribunal no dará curso legal a la demanda. En


cambio, si ellos se cumplen, aprobándose el análisis de admisibilidad, entonces el tribunal,
en el cuaderno ejecutivo, ordenará despachar el mandamiento de ejecución y embargo
mediante una resolución12 llamada “despáchese”. El despáchese en el fondo es una orden
a sí mismo, donde indica que se debe despachar el mandamiento de ejecución y embargo
en el cuaderno de apremio. Esta resolución se notificará al demandado personalmente o
por cédula en subsidio según el artículo 44 del CPC.

Mandamiento de ejecución y embargo, y el requerimiento de pago

El mandamiento de ejecución y embargo se encuentra regulado en el artículo 443 del CPC.


Es una resolución que contiene la orden de requerir de pago al deudo de la obligación que
consta en el título ejecutivo, y que, en evento de no pagar lo adeudado en el acto, se pague
con los bienes suficientes para cubrir la deuda, sus intereses y las costas. Es una resolución
del tribunal que dice que se “vaya a cobrar”.

12
El despáchese es una interlocutoria de segundo grado.
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Autor: Tomás Miranda Calderón.
Artículo. 443 (CPC). “El mandamiento de ejecución contendrá:

1°. La orden de requerir de pago al deudor. Este requerimiento debe hacérsele


personalmente; pero si no es habido, se procederá en conformidad al artículo 44,
expresándose en la copia a que dicho artículo se refiere, a más del mandamiento, la
designación del día, hora y lugar que fije el ministro de fe para practicar el requerimiento.
No concurriendo a esta citación el deudor, se hará inmediatamente y sin más trámite el
embargo.

Cuando el deudor haya sido notificado personalmente o con arreglo al artículo 44 para otra
gestión anterior al requerimiento, se procederá a éste y a los demás trámites del juicio, en
conformidad a lo establecido en los artículos 48 a 53. La designación del domicilio, exigida
por el artículo 49, deberá hacerse en tal caso por el deudor dentro de los dos días
subsiguientes a la notificación, o en su primera gestión si alguna hace antes de vencido este
plazo;

2°. La de embargar bienes del deudor en cantidad suficiente para cubrir la deuda con sus
intereses y las costas, si no paga en el acto; y

3°. La designación de un depositario provisional que deberá recaer en la persona que, bajo
su responsabilidad, designe el acreedor o en persona de reconocida honorabilidad y
solvencia, si el acreedor no la ha indicado. El acreedor podrá designar como depositario al
mismo deudor o pedir que no se designe depositario.

No podrá recaer esta designación en empleados o dependientes a cualquier título del


tribunal ni en persona que desempeñe el cargo de depositario en tres o más juicios seguidos
ante el mismo juzgado.

Si la ejecución recae sobre cuerpo cierto, o si el acreedor en la demanda ha señalado, para


que se haga el embargo, bienes que la ley permita embargar, el mandamiento contendrá
también la designación de ellos.

Siempre que en concepto del tribunal haya fundado temor de que el mandamiento sea
desobedecido, podrá solicitar, a petición de parte, el auxilio de la fuerza pública para
proceder a su ejecución”.
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.
En suma:

• Menciones esenciales:
o Orden de requerir de pago.
o Orden de embargar.
o Firma del juez y del secretario.
• Menciones accidentales:
o Auxilio de la fuerza pública.
o Designación del depositario.
o Designación de la especie o cuerpo cierto sobre la cual recae la ejecución, o
de los bienes que sea necesario embargar si éstos han sido designados por
el acreedor en la demanda ejecutiva.

El requerimiento de pago es un acto que, por regla general, es personal, y se puede dar
conjuntamente con la notificación de la demanda ejecutiva; sin embargo,
excepcionalmente puede hacerse por el artículo 44 CPC. Frente al requerimiento de pago,
el deudor puede pagar o no. Si no lo hace, el receptor judicial procede con el embargo de
los bienes en cantidad suficiente para cubrir la deuda con sus intereses y costas.

En consecuencia, el requerimiento de pago persigue dos finalidades fundamentales, y una


eventual: (1) notificar al deudor de la demanda ejecutiva, (2) requerirlo para que pague la
obligación cuyo cumplimiento ejecutivo se pretende, y, (3) en caso de que no pague,
embargar los bienes suficientes para cubrir el capital, intereses y costas adeudadas.

Notificación del mandamiento de ejecución y embargo:

1. Notificación personal: Es la forma principal para requerir de pago, debido


principalmente a su inmediatez. Puede realizarse tanto al deudor como a su
representante legal o convencional.
2. Artículo 44: Tiene lugar cuando el deudor no es habido, esto es, cuando ha sido
buscado sin éxito en dos días distintos en su habitación o en el lugar en que
habitualmente ejerce su industria, profesión o empleo. En este caso, el receptor
entregará copias de la demanda y su respectivo proveído, de la solicitud en que se
pide notificación en conformidad al artículo 44 y su proveído, expresándose además
la designación del día, hora y lugar que fije el ministro de fe para practicar el
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requerimiento; esta cedula se denomina “cédula de espera”. Este lugar en general
será el de la oficina del receptor, donde se citará al deudor para ser requerido de
pago; en caso de no comparecer, se le tendrá por notificar y se procederá con el
embargo.
3. Puede incluso notificársele por cédula o por el estado diario, siempre y cuando el
demandado hubiere sido notificado personalmente o por el artículo 44 en alguna
gestión anterior al requerimiento de ejecución y embargo; esto es, en una gestión
preparatoria de la vía ejecutiva. Se notificará por cédula cuando en dicha gestión
haya designado domicilio, en caso contrario, se le notificará por el estado diario.

En la notificación se debe indicar al ejecutado el plazo con que cuenta para poder
presentar recursos frente a la demanda ejecutiva. De no realizarse esta gestión, la
notificación es válida, pero el receptor queda responsable de los perjuicios que
puedan causarse por la falta de aviso

El embargo.

Es una actuación judicial que consiste en la aprehensión de uno o más bienes del deudor,
previa orden de autoridad competente, ejecutada por un ministro de fe, con el objeto de
pagar con esos bienes al acreedor, o de realizarlos y, en seguida, de pagar con su producto
a este último. El embargo tiene una función similar a las medidas precautorias, pues
permite asegurar el resultado del juicio para el acreedor.

Características:

• Es un acto de autoridad, pues el receptor puede hacerlo, de ser necesario, auxiliado


por la fuerza pública.
• Es una actuación material, ya que se entiende efectuado por la entrega real o
simbólica de los bienes embargados al depositario que se designe.
• Es un acto que produce consecuencias jurídicas, pues, según dispone el artículo 1464
CC, Hay objeto ilícito en la enajenación de las cosas embargadas por decreto judicial,
a menos que el juez lo autorice o el acreedor consienta en ello.
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Autor: Tomás Miranda Calderón.
Por regla general, en virtud del derecho de prenda general de los acreedores, que
comprende todos los bienes presentes o futuros de deudor, todo bien puede ser objeto del
embargo. Excepcionalmente, la ley enumera un listado de bienes inembargables que
quedan exentos de esta normativa.

Art. 445 (467). No son embargables:

1º. Los sueldos, las gratificaciones y las pensiones de gracia, jubilación, retiro y montepío
que pagan el Estado y las Municipalidades.
Sin embargo, tratándose de deudas que provengan de pensiones alimenticias
decretadas judicialmente, podrá embargarse hasta el 50% de las prestaciones que
reciba el alimentante en conformidad al inciso anterior;
2º. Las remuneraciones de los empleados y obreros en la forma que determinan los
artículos 40 y 153 del Código del Trabajo;
3º. Las pensiones alimenticias forzosas;
4º. Las rentas periódicas que el deudor cobre de una fundación o que deba a la
liberalidad de un tercero, en la parte que estas rentas sean absolutamente
necesarias para sustentar la vida del deudor, de su cónyuge o conviviente civil y de
los hijos que viven con él y a sus expensas;
5º. Los fondos que gocen de este beneficio, en conformidad a la Ley Orgánica del Banco
del Estado de Chile y en las condiciones que ella determine;
6º. Las pólizas de seguro sobre la vida y las sumas que, en cumplimiento de lo convenido
en ellas, pague el asegurador. Pero, en este último caso, será embargable el valor de
las primas pagadas por el que tomó la póliza;
7º. Las sumas que se paguen a los empresarios de obras públicas durante la ejecución
de los trabajos. Esta disposición no tendrá efecto respecto de lo que se adeude a los
artífices u obreros por sus salarios insolutos y de los créditos de los proveedores en
razón de los materiales u otros artículos suministrados para la construcción de dichas
obras;
8º. El bien raíz que el deudor ocupa con su familia, siempre que no tenga un avalúo fiscal
superior a cincuenta unidades tributarias mensuales o se trate de una vivienda de
emergencia, y sus ampliaciones, a que se refiere el artículo 5° del decreto ley N°2552,
de 1979; los muebles de dormitorio, de comedor y de cocina de uso familiar y la ropa
necesaria para el abrigo del deudor, su cónyuge o conviviente civil y los hijos que
viven a sus expensas.
La inembargabilidad establecida en el inciso precedente no regirá para los bienes
raíces respecto de los juicios en que sean parte el Fisco, Las Cajas de Previsión y
demás organismos regidos por la ley del Ministerio de la Vivienda y Urbanismo;
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Autor: Tomás Miranda Calderón.
9º. Los libros relativos a la profesión del deudor hasta el valor de cincuenta unidades
tributarias mensuales y a elección del mismo deudor;
10º. Las máquinas e instrumentos de que se sirve el deudor para la enseñanza de alguna
ciencia o arte, hasta dicho valor y sujetos a la misma elección;
11º. Los uniformes y equipos de los militares, según su arma y grado;
12º. Los objetos indispensables al ejercicio personal del arte u oficio de los artistas,
artesanos y obreros de fábrica; y los aperos, animales de labor y material de cultivo
necesarios al labrador o trabajador de campo para la explotación agrícola, hasta la
suma de cincuenta unidades tributarias mensuales y a elección del mismo deudor;
13º. Los utensilios caseros y de cocina, y los artículos de alimento y combustible que
existan en poder del deudor, hasta concurrencia de lo necesario para el consumo de
la familia durante un mes;
14º. La propiedad de los objetos que el deudor posee fiduciariamente;
15º. Los derechos cuyo ejercicio es enteramente personal, como los de uso y habitación;
16º. Los bienes raíces donados o legados con la expresión de no embargables, siempre
que se haya hecho constar su valor al tiempo de la entrega por tasación aprobada
judicialmente; pero podrán embargarse por el valor adicional que después
adquieran;
17º. Los bienes destinados a un servicio que no pueda paralizarse sin perjuicio del tránsito
o de la higiene pública, como los ferrocarriles, empresas de agua potable o desagüe
de las ciudades, etc.; pero podrá embargarse la renta líquida que produzcan,
observándose en este caso lo dispuesto en el artículo anterior; y
18º. Los demás bienes que leyes especiales prohíban embargar.

Son nulos y de ningún valor los contratos que tengan por objeto la cesión, donación
o transferencia en cualquier forma, ya sea a título gratuito u oneroso, de las rentas
expresadas en el número 1° de este artículo o de alguna parte de ellas.

Forma de trabar el embargo:


Procedimientos Civiles II
Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.

Artículo 450 (CPC). “El embargo se entenderá hecho por la entrega real o simbólica de los
bienes al depositario que se designe, aunque éste deje la especie en poder del mismo
deudor. A falta de depositario designado por el juez, hará las veces de tal el propio deudor
hasta tanto se designe un depositario distinto.

El ministro de fe (usualmente el receptor) que practique el embargo deberá levantar un


acta de la diligencia, la que señalará el lugar y hora en que éste se trabó, contendrá la
expresión individual y detallada de los bienes embargados (individualización de los bienes
embargados) e indicará si fue necesario o no el auxilio de la fuerza pública para efectuarlo
y de haberlo sido, la identificación del o de los funcionarios que intervinieron en la
diligencia. Asimismo, dejará constancia de toda alegación que haga un tercero invocando
la calidad de dueño o poseedor del bien embargado.

Tratándose del embargo de bienes muebles, el acta deberá indicar su especie, calidad y
estado de conservación y todo otro antecedente o especificación necesarios para su debida
singularización, tales como, marca, número de fábrica y de serie, colores y dimensiones
aproximadas, según ello sea posible. En el embargo de bienes inmuebles, éstos se
individualizarán por su ubicación y los datos de la respectiva inscripción de dominio.

El acta deberá ser suscrita por el ministro de fe que practicó la diligencia y por el
depositario, acreedor o deudor que concurra al acto y que desee firmar.

Sin que ello afecte la validez del embargo, el ministro de fe deberá enviar carta certificada
al ejecutado comunicándole el hecho del embargo, dentro de los dos días siguientes de la
fecha de la diligencia o del día en que se reabran las oficinas de correo, si ésta se hubiere
efectuado en domingo o festivo. El ministro de fe deberá dejar constancia en el proceso del
cumplimiento de esta obligación, en los términos del artículo 46.

Toda infracción a las normas de este artículo hará responsable al ministro de fe de los
daños y perjuicios que se originen y el tribunal, previa audiencia del afectado, deberá
imponerle alguna de las medidas que se señalan en los números 2, 3 y 4 del artículo 532 del
Código Orgánico de Tribunales”.

La entrega será real cuando se efectúe el traspaso material o físico de los bienes al
depositario, quien se encargará, durante la tramitación del juicio ejecutivo, de cuidar y
mantener la cosa. Será simbólica en los demás casos, donde ficticiamente se dará por
efectuada; son relevantes los siguientes casos:
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.
1. Cuando lo que se embarga es una empresa, establecimiento mercantil o industrial,
o el conjunto de bienes complementarios a esta empresa, que son indispensables o
esenciales para su explotación. En ese caso, se puede embargar la totalidad de la
empresa o se pueden embargar sus utilidades. El depositario provisional, en ese
caso, tiene las facultades de un interventor judicial13, quien no es una persona que
administra directamente la empresa, sino que fiscaliza su buena administración. Si
observa una inadecuada mantención de los bienes que compone la empresa, puede
ejercer su rol como depositario, pero solo a través de una autorización del juez. Dada
la complejidad de este embargo, el acreedor puede elegir que se embarguen otros
bienes del deudor y el deudor puede ofrecer otros bienes para ser embargado.

2. Cuando lo embargado es el simple menaje (mobiliario) de la casa habitación del


ejecutado, como muebles, sillas, camas, ollas, cuadros, floreros, candelabros,
alfombras, etc. Se confecciona un inventario muy detallado14 que describe los
bienes de la casa habitación. En este caso el ejecutado queda como depositario de
ellos. La individualización de los bienes permite saber si el depositario ha concurrido
en el delito de “depositario alzado” (artículo 471 Código Penal). En este caso será
sancionado con presidio o relegación menor en su grado mínimo y con multas bajas.

3. Embargo de dinero, plata, billetes o monedas. El dinero se deposita en la cuenta


corriente del tribunal.

4. Embargo de alhajas o especies preciosas, como joyas, collares, pulseras, etc. Eso se
deposita en las cajas fuertes de un banco privado o del Banco Estado, a nombre del
juez de la causa.

5. Cuando se embarga una cosa respecto de la cual el poseedor reclama su derecho a


poseerla por un título distinto a la del dueño, en cuyo caso se procede al embargo,
la cosa o bien queda a disposición del tercero y el depositario que se designa tendrá
sobre esa cosa embargada los mismos derechos que tenía el dueño sobre ella.

6. Cuando el embargo recae sobre bienes raíces o derechos reales constituidos en


ellos, el embargo se entiende trabado desde que se inscribe el embargo en el
registro de hipotecas y gravámenes del Conservador de Bienes Raíces donde se
encuentra ubicado el inmueble.

13
“Un mirón y un acusete”.
14
Marca, modelo, número de serie, fotografías, etc. Mientras más detallado, mejor.
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.
Efectos del embargo:

Respecto del ejecutante: Le da derecho a de pagarse su acreencia con el resultado o


producto de la realización o venta de los bienes embargados.

Respecto del ejecutado: Pierde el derecho a administrar de los bienes embargados y pierde
el derecho a disponer de los bienes embargados, es decir, pierde casi todos los atributos
del dominio. La disposición a cualquier título de un bien embargado por parte del ejecutado
es nula por objeto ilícito, conforme al artículo 1464 del CC, porque es un bien que está fuera
de comercio humano, por disposición de la ley.

Incidentes que pueden suscitarse durante la administración de los bienes embargados:

1º. Ampliación del embargo (Artículo 456 CPC): Extensión del embargo a otros bienes
que no fueron embargados originalmente. Procede cuando hay justo motivo para
temer que los bienes embargados, una vez sean realizados, no sean suficientes para
cubrir el monto de la deuda. Causales:
a. Haber recaído el embargo sobre bienes difíciles de realizar. Siempre será
justo motivo para la ampliación.
b. Igualmente lo será la introducción de cualquier tercería sobre los bienes
embargados. Una tercería, en este caso, es una acción deducida para que se
excluya un bien de la masa embargada por ser un tercero su dueño o
poseedor.
c. Cuando el ejecutado es perseguido en diversos juicios ejecutivos, y se le
embargan los mismos bienes en todos ellos.

2º. Sustitución del embargo (Artículo 457 CPC): Es una figura diseñada en favor del
ejecutado, permitiéndole librar el embargo de un bien (mueble o inmueble), y
reemplazarlo por dinero. No permite la sustitución entre bienes, solo bienes por
dinero. “Puede el deudor en cualquier estado del juicio substituir el embargo,
consignando una cantidad suficiente para el pago de la deuda y las costas, siempre
que éste no recaiga en la especie o cuerpo cierto a que se refiere la ejecución”.

3º. Reducción del embargo: Se funda en que el ejecutado le solicita al juez destrabar el
embargo sobre uno o más bienes embargados, debido a que la cuantía de los bienes
embargados excede la cuantía de la obligación del cobro del embargo.
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Autor: Tomás Miranda Calderón.
4º. Exclusión del embargo: Es un incidente que le corresponde al ejecutado y consiste
en que el tribunal destrabe un bien que es inembargable del embargo.

5º. Reembargo: Cosiste en trabar dos o más embargos sobre un mismo bien de
propiedad del deudor a causa de diversas ejecuciones iniciadas en su contra.
Implica, en definitiva, la acumulación de embargos sobre un mismo bien de un
mismo ejecutado, producto de que el ejecutado está siendo objeto de ejecución en
dos o más juicios ejecutivos diversos. El ejecutante segundo le pide al tribunal
segundo que oficie al tribunal primero, para que, una vez realizados los bienes en el
primer procedimiento, se le otorgue su parte del producto de la realización de los
bienes. El artículo 527 del CPC señala que el producto de la realización de los bienes
embargados se distribuirá proporcionalmente.

6º. Cesación del embargo: puede producirse por dos razones:


a. El ejecutado paga la acreencia, cumpliendo con el pago de la deuda.
b. Paga una parte de la deuda y permite cesar parcialmente el embargo.

Oposición del demandado:

En el contexto del juicio ejecutivo no se habla de la “contestación de la demanda”, sino que


se habla de la “oposición del demandado”. La razón de ser de esta distinción conceptual es
que éste no tiene total libertad para oponer las excepciones que desee, sino que está
limitado por el catálogo taxativo de ellas que dispone el artículo 464 del CPC, a saber:

Artículo. 464. “La oposición del ejecutado sólo será admisible cuando se funde en alguna de
las excepciones siguientes:

1º. La incompetencia del tribunal ante quien se haya presentado la demanda;


2º. La falta de capacidad del demandante o de personería o representación legal del
que comparezca en su nombre;
3º. La litis pendencia ante tribunal competente, siempre que el juicio que le da origen
haya sido promovido por el acreedor, sea por vía de demanda o de reconvención;
4º. La ineptitud de libelo por falta de algún requisito legal en el modo de formular la
demanda, en conformidad a lo dispuesto en el artículo 254;
5º. El beneficio de excusión o la caducidad de la fianza;
6º. La falsedad del título;
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Autor: Tomás Miranda Calderón.
7º. La falta de alguno de los requisitos o condiciones establecidos por las leyes para
que dicho título tenga fuerza ejecutiva, sea absolutamente, sea con relación al
demandado (Causal amplia que puede extenderse a varias otras excepciones15);
8º. El exceso de avalúo en los casos de los incisos 2° y 3° del artículo 438;
9º. El pago de la deuda;
10º. La remisión de la misma;
11º. La concesión de esperas o la prórroga del plazo;
12th. La novación;
13th. La compensación;
14º. La nulidad de la obligación;
15º. La pérdida de la cosa debida, en conformidad a lo dispuesto en el Título XIX, Libro IV
del Código Civil;
16th. La transacción;
17º. La prescripción de la deuda o sólo de la acción ejecutiva; y
18º. La cosa juzgada.

Estas excepciones pueden referirse a toda la deuda o a una parte de ella solamente.”

Este artículo contempla tanto excepciones dilatorias como perentorias, las cuales, sin
importar su distinta naturaleza, deben ser todas opuestas en un mismo escrito (artículo
465).

Plazo para la oposición:

Si el ejecutado es notificado en la comuna donde el tribunal tiene asiento, el plazo es de


cuatro días hábiles16(artículo 466 CPC).

Si es que es notificado fuera de la comuna de asiento del tribunal, pero dentro de su


territorio jurisdiccional, el plazo es de ocho días hábiles.

Si el demandado es notificado fuera del territorio jurisdiccional del tribunal, pero dentro de
Chile, se debe proceder al exhorto del tribunal correspondiente a la jurisdicción donde se
encuentre el ejecutado. En este caso hay que distinguir según cual es el tribunal ante el cual
el demandado deduzca su oposición (artículo 460 CPC):

15
“La manga de payaso”
16
Recordemos que el sábado es un día hábil en los plazos judiciales.
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.

• Si ella se presenta ante el tribunal que ordenó cumplir el exhorto que le envió el que
conoce del juicio, el plazo para formularla será de cuatro días o de ocho días, según
también si el requerimiento se hizo en el lugar del asiento del tribunal exhortado, o,
por el contrario, dentro del territorio jurisdiccional pero fuera de la comuna de
asiento del tribunal.
• Si la oposición se presenta ante el tribunal que conoce del juicio, el ejecutado deberá
formular su oposición dentro del plazo de 8 días, más lo que disponga la tabla de
emplazamiento del artículo 259 CPC.

En caso de que la oposición se formule ante el tribunal exhortado, éste se limitará a remitir
la solicitud respectiva al exhortante para que se pronuncie sobre ella en conformidad a
derecho.

Fuera del territorio del país, el término para deducir oposición será el que corresponda
según la tabla a que se refiere el artículo 259 CPC sobre el aumento extraordinario del plazo
para contestar una demanda.

Si no se deduce oposición, se omitirá la sentencia definitiva y el mandamiento de ejecución


y embargo hará las veces de esta resolución; así, este bastará para que el acreedor pueda
perseguir la realización de los bienes embargados y el pago, de conformidad a las
disposiciones del procedimiento de apremio. Esto es una manifestación del carácter de
“concentrado” que tiene el procedimiento ejecutivo. (Artículo 472 CPC)

Una vez opuestas las excepciones el tribunal hace un análisis de admisibilidad de ellas, al
igual que lo hizo con la demanda ejecutiva, pero bajo unos criterios distintos, esto es, (1)
que la excepción haya sido presentada dentro del plazo correspondiente según la ley, y (2)
que sea una de las dispuestas taxativamente por el artículo 464.

Si no se cumple con estos requisitos, el tribunal declarará inadmisibles las excepciones, y


dictará sentencia definitiva (Artículo 466 inciso final CPC).

Adicionalmente, la oposición debe presentarse con todas las excepciones en un mismo


escrito, expresando con claridad y precisión los hechos que sirven de fundamento para las
excepciones opuestas, así como los medios de prueba de que se valdrá para acreditarlas
(Artículo 465 CPC).

Si las excepciones son declaradas admisibles, el tribunal abrirá o no un término probatorio


según si considera que hay hechos sustanciales, pertinentes y controvertido. Si lo hace,
dictará la interlocutoria de prueba e iniciará el término probatorio, el cual durará 10 días
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Autor: Tomás Miranda Calderón.
hábiles, siendo prorrogable por 10 días más. Si no lo hace, entonces citará a las partes a oír
sentencia.

Vencido el probatorio, hay un plazo de 6 días para presentar el escrito de observación a la


prueba. Terminado este plazo el tribunal citará a las partes a oír sentencia. La sentencia
definitiva deberá pronunciarse dentro del término de diez días, contados desde que el
pleito quede concluso. (Artículo 470 CPC). El pleito quedará concluso desde que queda
ejecutoriada la resolución que cita a las partes a oír sentencia; o bien, desde la práctica de
alguna de las medidas para mejor resolver, en caso de haberse decretado.

Sentencias:

• Absolutoria: Es la que acoge una o más excepciones, desechando la demanda


ejecutiva, y ordenando que se levante el embargo.
• Condenatoria: Es la que rechaza todas las excepciones, acogiendo la demanda
ejecutiva y ordenando continuar con la ejecución. Será también condenatoria la que
declare inadmisibles las excepciones opuestas, aquella que se dicte en los casos en
que el ejecutado, deduciendo oposición legal, pida reserva de derechos y exija
caución al ejecutante (Artículo 473 CPC).
o De pago: Cuando lo que se debe y lo embargado es dinero, o cuando la
ejecución cae sobre una especie o cuerpo cierto. El tribunal condena al deudor
a entregar la especie o cuerpo cierto debido, o la cantidad de dinero
determinada. Ella se cumple con la simple entrega material al acreedor del
dinero o la especie o cuerpo cierto.
o De remate: Cuando es necesario realizar o rematar los bienes del embargado
que sean necesarios para cubrir el monto de su deuda con el acreedor. Para
cumplirla es necesario realizar pública subasta de los bienes embargados.

En cuanto a la forma, la sentencia se rige por las normas generales, es decir, debe cumplir
con el artículo 170 del CPC y el auto acordado sobre la forma de las sentencias.

Si se manda a seguir adelante con la ejecución, se condenará en costas al ejecutado; si se


rechaza la demanda ejecutiva, se condenará en costas al ejecutante. Por lo tanto, en el juicio
ejecutivo siempre que haya oposición a la demanda ejecutiva habrá condena en costas.

Artículo. 471. (CPC). “Si en la sentencia definitiva se manda seguir adelante en la ejecución,
se impondrán las costas al ejecutado.

Y, por el contrario, si se absuelve al ejecutado, se condenará en las costas al ejecutante.


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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.
Si se admiten sólo en parte una o más excepciones, se distribuirán las costas
proporcionalmente; pero podrán imponerse todas ellas al ejecutado cuando en concepto del
tribunal haya motivo fundado.”

Hay una unidad administrativa interna del Poder Judicial encargada de calcular la
liquidación de las costas, intereses, reajustes y todas otras operaciones aritméticas
necesarias para determinar el verdadero monto debido. Sin perjuicio de lo cual, sus cálculos
son objetables por el ejecutado o ejecutante. Esto tiene mucha relevancia por cuanto la
forma en que se calculen los reajustes e intereses puede hacer variar mucho el monto final
que vaya a pagar el ejecutado.

Si no se oponen excepciones se omitirá la sentencia y bastará el mandamiento de ejecución


para que el acreedor pueda perseguir la realización de los bienes embargados y el pago, de
conformidad a las disposiciones del procedimiento de apremio17.

Recursos 18:

a) Aclaración, agregación o rectificación;


b) Revisión;
c) Apelación; y
d) Revisión.

Los recursos de aclaración, agregación o rectificación, y el de revisión se rigen por las reglas
generales. La apelación y la casación19 cuentan con reglas especiales para el juicio ejecutivo.

Apelación:

Se tramita según las reglas generales. Sin embargo, sus efectos son diversos según si el
recurso ha sido interpuesto por uno u otro litigante:

• Si la apelación es interpuesta por el ejecutante, el recurso se concederá en ambos


efectos. Esto tiene por consecuencia que, si se absuelve al ejecutado, pero el
demandante apela la sentencia definitiva, no podrá levantarse el embargo aún.
• Si la apelación la interpone el ejecutado, el recurso se concederá en el solo efecto
devolutivo. Así lo dispone el artículo 194 N°1 del CPC. Sin embargo, esta supresión

17
Estamos entonces ante una situación excepcional en el derecho procesal. La regla general es que se
entienda que quien calla NO otorga, y que su rebeldía significa que controvierte totalmente los
fundamentos de hecho y de derecho en que se funda la demanda; sin embargo, en el procedimiento
ejecutivo el demandado que calla, otorga una especie de reconocimiento tácito de la efectividad y vigencia
de la deuda. El fundamento de esto está en la naturaleza del título ejecutivo, que cuenta con una presunción
de veracidad.
18
Toda referencia a las “reglas generales” debe ser entendida como explicada en la segunda sección del
curso, la de “recursos”.
19
El recurso casación será estudiada en la segunda parte del curso sobre los recursos.
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Autor: Tomás Miranda Calderón.
del efecto suspensivo no es absoluta, pues si la sentencia apelada ha sido de pago,
no podrá cumplirse pendiente el recurso sino en caso de que el ejecutante caucione
las resultas del mismo.
Si la sentencia apelada ha sido de remate, se puede realizar la subasta de los bienes,
sin embargo, de acuerdo con lo dispuesto por el artículo 509 CPC, no podrá pagarse
al demandante con el producto de la realización de los bienes sino en cuanto rinda
caución de las resultas del recurso. Una vez realizados los bienes, la sentencia de
remate se “transforma” en una de pago.
Artículo 509. (CPC). Los fondos que resulten de la realización de los bienes
embargados se consignarán directamente por los compradores, o por los
arrendatarios en el caso del artículo anterior, a la orden del tribunal que conozca de
la ejecución, en la forma dispuesta en el artículo 507 del Código Orgánico de
Tribunales.
Si se ha interpuesto apelación de la sentencia, no podrá procederse al pago al
ejecutante, pendiente el recurso, sino en caso de que caucione las resultas del
mismo.
Artículo. 510. (CPC). Ejecutoriada la sentencia definitiva y realizados los bienes
embargados, se hará la liquidación del crédito y se determinarán, de conformidad al
artículo 471, las costas que deben ser de cargo al deudor, incluyéndose las causadas
después de la sentencia.
Lo dispuesto en este artículo tendrá también aplicación en el caso previsto en el
inciso 2° del artículo 509.
En ambos casos, el pago puede ser retenido en la cuenta corriente del tribunal.

Reglas de abandono del procedimiento:

En el cuaderno de apremio, será de 3 años, lo cual es particularmente largo, y tiene su


fundamento en que el derecho de prenda general del acreedor sobre el deudor recae sobre
todos los bienes presentes o futuros de éste.

Realización de los bienes:

Según la naturaleza de los bienes que se vayan a realizar es que depende la celeridad con
que ello pueda realizarse, así, hay bienes que requieren de una pronta realización, como los
frutos que produce un campo, y otros que necesitan de una tasación previa, como los
inmuebles. Estratégicamente es mejor individualizar estos bienes en la demanda ejecutiva,
y señalar expresamente la naturaleza de estos según la celeridad necesaria para su
realización.
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.
• Bienes muebles: Artículo 482. (CPC).” Los bienes muebles embargados se venderán
en martillo, siempre que sea posible, sin necesidad de tasación. La venta se hará por
el martillero designado por el tribunal que corresponda”.
• Bienes sujetos a corrupción o susceptibles de próximo deterioro: Artículo 483.
(CPC). “Venderá el depositario en la forma más conveniente, sin previa tasación, pero
con autorización judicial, los bienes muebles sujetos a corrupción, o susceptibles de
próximo deterioro, o cuya conservación sea difícil o muy dispendiosa”.
• Efectos de comercio realizables en el acto: Artículo 484. (CPC). Los efectos de
comercio realizables en el acto, se venderán sin previa tasación, por un corredor
nombrado en la forma que establece el artículo 414.
• Demás bienes:
Artículo 485 (CPC). Los demás bienes no comprendidos en los tres artículos
anteriores, se tasarán y venderán en remate público ante el tribunal que conoce de
la ejecución, o ante el tribunal dentro de cuya jurisdicción estén situados los bienes,
cuando así se resuelva a solicitud de partes y por motivos fundados. Con todo,
cuando así lo disponga el tribunal, por resolución fundada, el remate podrá
verificarse en forma remota.
Corresponderá a la Corte Suprema regular, mediante auto acordado, la forma en
que se realizarán los remates por vía remota, debiendo establecer mecanismos que
aseguren la efectiva participación de quienes manifiesten su voluntad de
comparecer de esa forma y que cumplan con los requisitos legales.

Cosa juzgada y juicio ejecutivo:

La sentencia definitiva recaída en el juicio ejecutivo, de igual modo que la que se pronuncia
en cualquiera otra clase de juicios, una vez firme o ejecutoriada produce la acción y
excepción de cosa juzgada. Esto significa que no se podría iniciar un juicio posterior,
ordinario o ejecutivo, que comparta la triple identidad de personas, cosa y causa de pedir
con el juicio ejecutivo ya resuelto por una sentencia. Así lo confirma el legislador en el
artículo 478 del CPC al disponer que “la sentencia recaída en el juicio ejecutivo produce cosa
juzgada en el juicio ordinario, tanto respecto del ejecutante como del ejecutado”.

Sin embargo, esto admite dos excepciones:

1º. La acción ejecutiva rechazada por las causales que la ley taxativamente enumera
puede renovarse con arreglo a los preceptos del Título I, Libro III del CPC (artículo
477 CPC). Estas causales son: 1. Incompetencia del tribunal, 2. Incapacidad, 3.
Ineptitud del libelo, y 4. Falta de oportunidad en la ejecución.
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.
2º. La sentencia pronunciada en el juicio ejecutivo no produce cosa juzgada en el juicio
ordinario cuando se ha concedido reserva de derechos (artículos 467, 473, 474 y 478
CPC).

La renovación de la acción ejecutiva:

Art. 477. (499). “La acción ejecutiva rechazada por incompetencia del tribunal, incapacidad,
ineptitud del libelo o falta de oportunidad en la ejecución, podrá renovarse con arreglo a los
preceptos de este Título”.

La razón de que se admita esta excepción a la cosa juzgada es que el rechazo a la acción
ejecutiva, en estos casos, se fundamenta en que se acogió una excepción de carácter
dilatorio.

En cuanto a la causal de falta de oportunidad en la ejecución, ella no se comprende


expresamente en ninguna de las excepciones enumeradas por el artículo 464 CPC, por lo
tanto, la doctrina ha entendido que ella concurre cuando: 1. Hay litispendencia promovida
por el acreedor; 2. Cuando intervenga el beneficio de excusión; 3. Cuando le falte al título
alguno de los requisitos o condiciones legales para que tenga fuerza ejecutiva; 4. Cuando se
hayan concedido esperas o prorrogado el plazo.

Reserva de derechos:

Puede darse también que el ejecutante o el ejecutado no tengan medios de prueba


suficiente y requieran de un procedimiento de lato conocimiento para poder formular sus
argumentos y defensas. La reserva de derechos es una herramienta tanto para el ejecutante
como para el ejecutado; según quien la realice se hablará de reserva de acciones o
excepciones, respectivamente.

Se define esta institución como “la facultad que el tribunal concede a solicitud de parte, en
el juicio ejecutivo, para que éstas dentro de cierto tiempo puedan deducir el derecho
reservado, en forma de demanda ordinaria, sin que les afecte la cosa juzgada de la sentencia
pronunciada en aquel juicio”. Su objeto es entonces impedir que la sentencia firme del juicio
ejecutivo produzca cosa juzgada en el juicio ordinario posterior.
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Autor: Tomás Miranda Calderón.

Reserva de acciones:

El ejecutante tiene dos oportunidades para solicitarla.

1º. Artículo 467. (CPC). “El ejecutante podrá sólo dentro del plazo de cuatro días que
concede el inciso 1° del artículo anterior20 (el plazo con que cuenta el demandante
para hacer sus observaciones al escrito de excepciones del demandado), desistirse
de la demanda ejecutiva, con reserva de su derecho (son requisitos copulativos) para
entablar acción ordinaria sobre los mismos puntos que han sido materia de aquélla.
Por el desistimiento perderá el derecho para deducir nueva acción ejecutiva, y
quedarán ipso facto sin valor el embargo y demás resoluciones dictadas.
Responderá el ejecutante de los perjuicios que se hayan causado con la demanda
ejecutiva, salvo lo que se resuelva en el juicio ordinario.”
Este desistimiento debe ser aprobado ipso facto por el tribunal, sin necesidad de
someterse a tramitación incidental. Además, la reserva de acciones no requiere ser
fundada.
2º. Artículo 478. (CPC). La sentencia recaída en el juicio ejecutivo produce cosa juzgada
en el juicio ordinario, tanto respecto del ejecutante como del ejecutado.
Con todo, si antes de dictarse sentencia en el juicio ejecutivo, el actor o el procesado
piden que se les reserven para el ordinario sus acciones o excepciones, podrá el
tribunal declararlo así, existiendo motivos calificados. Siempre se concederá la
reserva respecto de las acciones y excepciones que no se refieran a la existencia de
la obligación misma que ha sido objeto de la ejecución.
En los casos del inciso precedente, la demanda ordinaria deberá interponerse dentro
del plazo que señala el artículo 474, bajo pena de no ser admitida después.
La oportunidad corresponde al lapso entre la interposición de la demanda hasta la
dictación de la sentencia definitiva.
La diferencia con el artículo anterior estriba en que en éste caso el actor no se
desistirá de la demanda, sino que hace reserva de sus derechos manteniendo su
acción, solicitando la reserva para el evento de que ella, en definitiva, fuere
rechazada.

20
Artículo 466 (CPC). Del escrito de oposición se comunicará traslado al ejecutante, dándosele copia de él,
para que dentro de cuatro días exponga lo que juzgue oportuno.
Vencido este plazo, haya o no hecho observaciones el demandante, se pronunciará el tribunal sobre la
admisibilidad o inadmisibilidad de las excepciones alegadas.
Si las estima inadmisibles, o si no considera necesario que se rinda prueba para resolver, dictará desde luego
sentencia definitiva. En caso contrario, recibirá a prueba la causa.
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Autor: Tomás Miranda Calderón.

Reserva de excepciones:

1º. Artículo. 473 (CPC).” Si, deduciendo el ejecutado oposición legal, expone en el mismo
acto (es decir, la oportunidad es el escrito de oposición) que no tiene medios de
justificarla en el término de prueba, y pide que se le reserve su derecho para el juicio
ordinario y que no se haga pago al acreedor sin que caucione previamente las
resultas de este juicio, el tribunal dictará sentencia de pago o remate y accederá a la
reserva y caución pedidas.”
Art. 474. (CPC). “Si, en el caso del artículo precedente, no entabla el deudor su
demanda ordinaria en el término de quince días, contado desde que se le notifique
la sentencia definitiva, se procederá a ejecutar dicha sentencia sin previa caución, o
quedará ésta ipso facto cancelada, si se ha otorgado.”

2º. Artículo 478 (CPC). Ídem.

En ambas situaciones, el actor o el demandado deben iniciar un nuevo juicio dentro del
plazo de quince días contados desde que se notifique la sentencia definitiva al acreedor,
bajo pena de no ser admitidos después.

Las tercerías en el juicio ejecutivo:

Las tercerías son la forma en que terceros intervienen en un juicio ejecutivo. En términos
generales, ellas son mecanismos o instrumentos procesales en virtud de los cuales terceros
extraños a las partes directas de un juicio pueden intervenir en él, siempre que tengan un
interés de carácter patrimonial, susceptible de apreciación pecuniaria. No se puede
intervenir por soporte moral de una parte o por mero afán de hacer justicia, se debe invocar
y acreditar en juicio un interés patrimonial sobre las cuestiones discutidas en juicio.

El interés y derecho del tercero puede ser armonioso o concordante con el de una de las
partes (tercero coadyuvante), puede estar delgado del interés de las partes (independiente)
o sus derechos o intereses pueden ser contradictorios u opuestos a los derechos o intereses
de las partes (tercero excluyente).

En el marco del juicio ejecutivo, es el CPC en su artículo 518 el que establece los cuatro tipos
de derechos o intereses que habilitan a un tercero del juicio a intervenir en el mismo.

1. Reclamación del dominio de los bienes embargados: Se estima ser el dueño de


bienes embargados, los que pueden ser realizados para el pago de una obligación
ajena. Esto es una tercería de dominio.

2. El tercero alega ser el poseedor de los bienes embargados. Tercería de posesión.


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Autor: Tomás Miranda Calderón.
3. El tercero invoca una preferencia en el pago respecto del ejecutante. Tercería de
prelación.

4. El tercero invoca el Derecho a concurrir en el pago a falta de otros bienes del deudor
para cubrir sus deudas. Tercería de pago.

Artículo 518.- “En el juicio ejecutivo sólo son admisibles las tercerías cuando el reclamante
pretende:

1º. Dominio de los bienes embargados;


2º. Posesión de los bienes embargados;
3º. Derecho para ser pagado preferentemente; o
4º. Derecho para concurrir en el pago a falta de otros bienes.

En el primer caso la tercería se llama de dominio, en el segundo de posesión, en el tercero


de prelación y en el cuarto de pago.”

En las tercerías de dominio y posesión, el interés del tercero es excluyente respecto del
ejecutante y del ejecutado.

En la tercería de prelación, si los bienes del ejecutado son suficientes para cubrir la totalidad
de las obligaciones que ha contraído con el ejecutante, el interés del tercero de prelación
es independiente del ejecutante, pero si los bienes del ejecutado no son suficientes para el
pago de todas ellas, el interés del tercero de prelación sería excluyente respecto del
ejecutante.

Respecto al tercero de pago, éste tiene un interés concurrente o coadyuvante, respecto del
ejecutante. Esta categorización queda corta porque, en definitiva, para que haya tercería
de pago, los bienes del ejecutado no deben ser suficientes para cubrir la deuda, de manera
que, si llega un tercerista de pago, no habiendo más bienes, ellos se pagarán
proporcionalmente según el monto de las deudas. En estos casos, si bien el interés del
tercero sigue siendo el mismo, puede causar perjuicio al ejecutante, sin necesariamente ser
excluyente con el interés de este.

Doctrinariamente se discute si una tercería es un juicio propiamente tal o un incidente en


el marco de un juicio ejecutivo. Algunos señalan que por su naturaleza debería ser un juicio,
para no atentar contra la celeridad del juicio ejecutivo, otros señalan que, como cuestión
accesoria, debe ser un incidente. Esta discusión no tiene mayor relevancia, porque es la ley
la que tramita las tercerías. La única tercería que se tramita como un juicio separado al juicio
ejecutivo es la tercería de dominio, las otras tres se tramitan como incidentes. Sólo rara vez
se suspende la tramitación del cuaderno de apremio por la interposición de una tercería.
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Autor: Tomás Miranda Calderón.
La tercería de dominio es aquella en virtud de la cual un tercero extraño al pleito reclama
ser el dueño de los bienes embargados y la justificación es obvia, el ejecutado puede tener
un bien como poseedor o como mero tenedor. Eso repugna al derecho, que los bienes de
un tercero se utilicen para pagar una deuda ajena y eso habilita al propietario para concurrir
a que los bienes del ejecutado no sean embargados. Se puede presentar en cualquier
momento del juicio ejecutivo, hasta antes de la realización de los bienes. Si se realizan los
bienes, la acción del dueño será una reivindicatoria en contra del adjudicatario del bien.

Esta tercería es poco utilizada, incluso por los dueños de un bien embargado, porque es la
única que se tramita ante el mismo tribunal que ejecuta, pero se tramita como juicio
separado, conforme a las reglas del juicio ordinario, lo único distinto es que la réplica y la
dúplica son suprimidas. La acreditación del dominio es una materia que se considera en
nuestro ordenamiento jurídico procesal como de lato conocimiento. Es largo, complejo y
requiere muchas pruebas. Si un tercero solicita que se excluya al bien embargado del
embargo, no suspende el cuaderno principal ni el de apremio, pero sí suprime cuando el
dominio que se invoca del bien consta en una Escritura Pública que es anterior a la fecha de
presentación de la demanda ejecutiva, lo que permite eliminar cualquier especie de
colusión entre el ejecutado y el tercero para efectos de distraer bienes y no pagar las deudas
del ejecutante en su totalidad.

Dado que el dueño busca recuperar el bien que ha sido indebidamente embargado, a él,
durante la tramitación del juicio ejecutivo, se le permite interponer un incidente especial
propio del juicio ejecutivo: La sustitución del embargo (por dinero). La ley lo permite porque
siempre es mejor una sentencia de pago que de remate

Tercería de posesión: Es aquella en que el tercero, ajeno al pleito, comparece e interviene


en él, reclamando ser poseedor de los bienes embargados y solicitando la exclusión del
embargo en esas situaciones. En la tercería de posesión, la dinámica es similar a la tercería
de dominio, pero en ésta, se le permite al poseedor invocar en juicio la presunción de
dominio que otorga la posesión. La posesión es la tenencia de una cosa determinada con
ánimo de señor y dueño y el artículo 700 señala que se presume que el poseedor es dueño,
salvo que otra persona demuestre lo contrario. Con esta presunción se pueden excluir estos
bienes de la masa embargada.

En la tercería de posesión, igual que en la tercería de dominio, se permite que el tercero


interponga el incidente de sustitución del embargo, el problema con la tercería de posesión
es que, para que se suspenda el procedimiento de apremio, se requiere presentar
antecedentes que constituyan presunción grave de la posesión que se invoca. Esta
terminología de presentar documentos escritos que constituyan presunción grave del
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Autor: Tomás Miranda Calderón.
derecho que se invoca recuerda a las medidas cautelares. Esta tercería se tramita conforme
a las reglas del incidente, reglas mucho más rápidas y eficaces.

Tercería de prelación: Es aquella en que comparece un tercero extraño a las partes directas
del juicio y reclama tener derecho a pagarse con preferencia al ejecutante, no dice que el
ejecutante no tenga derecho a pagarse o que el ejecutado no esté obligado a pagar, pero sí
dice que a él se le debe pagar antes, se busca resguardar la prelación de créditos consagrada
en el artículo 2465 del CC, es una herramienta que busca dar efectividad a las normas sobre
prelación de créditos. La tercería de prelación se tramita conforme a las reglas de los
incidentes y necesariamente debe fundarse, para que se admita a tramitación, en un título
ejecutivo que además de cuenta de la prelación respecto del ejecutante. Se debe exhibir y
acompañar el título ejecutivo en el que consta la deuda del ejecutado y la prelación del
tercero.

Si la tercería de prelación se acoge, se producirá y seguirá adelante con la realización de los


bienes embargados: Si los bienes son suficientes para pagar tanto al acreedor que goza de
prelación como del ejecutante, se les paga a ambos, de manera que se puede pedir por
parte del ejecutante la ampliación del embargo (para que alcancen los bienes), es un
pequeño juicio ejecutivo dentro de otro juicio ejecutivo. Si se acoge, y los bienes no alcanzan
los mismos para cubrir la deuda, el ejecutante se paga con los remanentes y tiene otros
derechos para recurrir contra otros bienes del ejecutado, con el fin de que se pague el
remanente del pago, la deuda no se extingue. Si no hay más bienes con que pagar, los
ejecutantes que quieren pagarse del remanente recurren ante otro tribunal. Si se rechaza
la tercería de prelación, el tercero puede iniciar un nuevo juicio ejecutivo, en el cual recurra
como ejecutante en contra el ejecutado.

La tercería de pago: Es aquella en la cual un tercero extraño al juicio ejecutivo, entre sus
partes directas, comparece a él reclamando su derecho a concurrir al pago, porque el
ejecutado no tiene más bienes, de manera que el ejecutante primero, a falta de más bienes,
debe pagarse junto al tercero, proporcionalmente al monto de sus deudas. Para que la
tercería de pago se admita a tramitación, se requiere que la obligación del ejecutado
respecto del tercerista conste en un juicio ejecutivo y que se invoque en el juicio ejecutivo
y se acredite en el probatorio del incidente en que se da la tercería, que el deudor carece
de otros bienes para pagar en otro juicio ejecutivo. Cuando se admite a tramitación a la
tercería de pago, surgen dos derechos muy importantes para el tercero:

1. Como se tiene interés en que la cosa embargada sea conservada adecuadamente,


tiene derecho a solicitar, al igual que el ejecutante, la remoción del depositario.

2. Como está interesado en que el producto de la realización sea lo máximo posible,


tiene derecho a intervenir y dar sus opiniones durante el remate de los bienes.
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.
Si se rechaza la tercería de pago, el tercero puede iniciar un nuevo juicio ejecutivo, y si se
admite a tramitación, el tribunal podrá oficiar al tribunal de la ejecución para que retenga
los bienes embargados, para que se pueda pagar, igual que en el rechazo de la tercería de
prelación.

Ejecución de las resoluciones:

Cumplimiento incidental del fallo:

El artículo 113 del COT establece la regla general de competencia para la ejecución de las
sentencias: “La ejecución de las resoluciones corresponde a los tribunales que las hubieren
pronunciado en primera o en única instancia.

No obstante, la ejecución de las sentencias penales y de las medidas de seguridad previstas


en la ley procesal penal será de competencia del juzgado de garantía que hubiere
intervenido en el respectivo procedimiento penal.

De igual manera, los tribunales que conozcan de la revisión de las sentencias firmes o de los
recursos de apelación, de casación o de nulidad contra sentencias definitivas penales,
ejecutarán los fallos que dicten para su sustanciación.

Podrán también decretar el pago de las costas adeudadas a los funcionarios que hubieren
intervenido en su tramitación, reservando el de las demás costas para que sea decretado
por el tribunal de primera instancia.”

Artículo 114 (COT). Siempre que la ejecución de una sentencia definitiva hiciere necesaria la
iniciación de un nuevo juicio, podrá éste deducirse ante el tribunal que menciona el inciso
primero del artículo precedente o ante el que sea competente en conformidad a los
principios generales establecidos por la ley, a elección de la parte que hubiere obtenido en
el pleito.”

El Código de Procedimiento Civil complementa estas disposiciones en el siguiente sentido:

Artículo. 231 (CPC). La ejecución de las resoluciones corresponde a los tribunales que las
hayan pronunciado en primera o en única instancia. Se procederá a ella una vez que las
resoluciones queden ejecutoriadas o causen ejecutoria en conformidad a la ley.

No obstante, los tribunales que conozcan de los recursos de apelación, casación o revisión,
ejecutarán los fallos que dicten para la substanciación de dichos recursos. Podrán también
decretar el pago de las costas adeudadas a los funcionarios que hayan intervenido en ellos,
reservando el de las demás costas para que sea decretado por el tribunal de primera
instancia.”
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.

Art. 232 (CPC).” Siempre que la ejecución de una sentencia definitiva haga necesaria la
iniciación de un nuevo juicio, podrá éste deducirse ante el tribunal que menciona el inciso 1°
del artículo 231, o ante el que sea competente en conformidad a los principios generales
establecidos por la ley, a elección de la parte que haya obtenido en el pleito”.

Artículo 233 (CPC).” Cuando se solicite la ejecución de una sentencia ante el tribunal que la
dictó, dentro del plazo de un año contado desde que la ejecución se hizo exigible, si la ley no
ha dispuesto otra forma especial de cumplirla, se ordenará su cumplimiento con citación de
la persona en contra de quien se pide.

Esta resolución se notificará por cédula al apoderado de la parte. El ministro de fe que


practique la notificación deberá enviar la carta certificada que establece el artículo 46 tanto
al apoderado como a la parte. A esta última, la carta deberá remitírsele al domicilio en que
se le haya notificado la demanda. En caso que el cumplimiento del fallo se pida contra un
tercero, éste deberá ser notificado personalmente.

El plazo de un año se contará, en las sentencias que ordenen prestaciones periódicas, desde
que se haga exigible cada prestación o la última de las que se cobren”.

Artículo 237 (CPC.” Las sentencias que ordenen prestaciones de dar, hacer o no hacer, y cuyo
cumplimiento se solicite después de vencido el plazo de un año, concedido en el artículo 233,
se sujetarán a los trámites del juicio ejecutivo.

Se aplicará también este procedimiento cuando se solicite el cumplimiento del fallo ante
otro tribunal distinto del indicado en el artículo 233.

En los juicios a que dé lugar la ejecución de las resoluciones a que se refiere este artículo, no
se admitirá ninguna excepción que haya podido oponerse en el juicio anterior”.

Entonces, de acuerdo con las reglas generales de la competencia, el ejecutante puede hacer
valer sus derechos mediante el juicio ejecutivo o el cumplimiento incidental del fallo, según
el procedimiento que le resulte más conveniente, pues el objeto de ambos es idéntico, y se
diferencian solo en los aspectos de forma.

El cumplimiento incidental del fallo se caracteriza por ser un procedimiento similar al juicio
ejecutivo, pero más corto, simple de tramitar, y con menos defensas posibles para el
ejecutado.
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.
Se inicia con un escrito ante el tribunal competente donde se solicita el cumplimiento
incidental del fallo; sobre ella, el tribunal puede resolver como se pide, con citación, o
rechazarlo de plano.

Cuando se resuelve como se pide con citación, se da la oportunidad procesal a la


contraparte para oponerse al cumplimiento incidental, en el plazo de tres días contados
desde que se le ha notificado de la resolución. Ella solo puede oponer las excepciones
taxativamente dispuestas por el artículo 234 del CPC: (1) Pago de la deuda; (2) Remisión de la
deuda; (3) concesión de esperas o prórrogas del plazo; (4) novación; (5) compensación; (6)
transacción; (7) la de haber perdido su carácter de ejecutoria); (8) artículo 464 N°15; (9)
artículo 534; (10) falta de oportunidad.

Estas excepciones deben fundarse en hechos posterior a la dictación de la sentencia cuyo


cumplimiento se pide; y, en general, en antecedentes escritos. Las que no necesiten
fundarse en antecedentes escritos deben estar revestidas de un fundamento plausible.
Respecto de ellas, el tribunal examinará su admisibilidad, y podrá darle curso a su
tramitación como incidente, sujetándose a las reglas generales de ellos; o podrá rechazarlas
de plano.

Art. 235. Si no ha habido oposición al cumplimiento de la sentencia solicitado conforme al


artículo 233 o ella ha sido desestimada por sentencia de primera o segunda instancia, se
procederá a cumplirla, siempre que la ley no haya dispuesto otra forma especial, de acuerdo
con las reglas siguientes:

1a. Si la sentencia ordena entregar una especie o cuerpo cierto, sea mueble o inmueble, se
llevará a afecto la entrega, haciéndose uso de la fuerza pública si es necesario;

2a. Si la especie o cuerpo cierto mueble no es habido, se procederá a tasarlo con arreglo al
Título XII del Libro IV y se observarán en seguida las reglas del número siguiente; (puede ser
que el bien requiera tasación)

3a. Si la sentencia manda pagar una suma de dinero se ordenará, sin más trámite, hacer
pago al acreedor con los fondos retenidos, hecha la liquidación del crédito y de las costas
causadas o se dispondrá previamente la realización de los bienes que estén garantizando el
resultado de la acción de conformidad al Título V del Libro II.

Si no hay bienes que aseguren el resultado de la acción se procederá a embargar y a


enajenar bienes suficientes de la parte vencida de acuerdo con las reglas del procedimiento
de apremio, sin necesidad de requerimiento y deberá notificarse por cédula el embargo
mismo y la resolución que lo ordena;
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.

4a. Si la sentencia obliga a pagar una cantidad de un género determinado, se procederá de


conformidad a las reglas del número anterior; pero si es necesario, se practicará
previamente su avaluación por un perito con arreglo al Título XII del Libro IV;

5a. Si la sentencia ordena la ejecución o destrucción de una obra material, la subscripción


de un instrumento o la constitución de un derecho real o de una obligación, se procederá de
acuerdo con el procedimiento de apremio en las obligaciones de hacer; pero se aplicará lo
prescrito en el número 3° de este artículo cuando sea necesario embargar y realizar bienes;
y

6a. Si la sentencia ha condenado a la devolución de frutos o a la indemnización de perjuicios


y, de conformidad a lo establecido en el inciso segundo del artículo 173, se ha reservado al
demandante el derecho de discutir esta cuestión en la ejecución del fallo, el actor deberá
formular la demanda respectiva en el mismo escrito en que pida el cumplimiento del fallo.
Esta demanda se tramitará como incidente y, de existir oposición al cumplimiento del fallo,
ambos incidentes se substanciarán conjuntamente y se resolverán en una misma y única
sentencia.

En todo lo que no esté previsto en este artículo se aplicarán las reglas que se establecen
en el juicio ejecutivo para el embargo y el procedimiento de apremio; pero la sentencia se
cumplirá hasta hacer entero pago a la parte vencedora sin necesidad de fianza de resultas,
salvo lo dispuesto en el artículo 774 y en otras disposiciones especiales”.

Como es obvio, en el procedimiento de cumplimiento incidental no hay una tramitación a


dos cuadernos, como ocurre en el juicio ejecutivo, por lo tanto, al no haber cuaderno de
ejecución y embargo, no hay embargo. Entonces, la mejor opción para asegurar el
cumplimiento del fallo es la solicitud de una precautoria.

Artículo 238 (CPC). “Cuando se trate del cumplimiento de resoluciones no comprendidas en


los artículos anteriores, corresponderá al juez de la causa dictar las medidas conducentes a
dicho cumplimiento, pudiendo al efecto imponer multas que no excedan de una unidad
tributaria mensual o arresto hasta de dos meses, determinados prudencialmente por el
tribunal, sin perjuicio de repetir el apremio”.

Artículo 240 (CPC). Delito de desacato. Cumplida una resolución, el tribunal tendrá facultad
para decretar las medidas tendientes a dejar sin efecto todo lo que se haga en contravención
a lo ejecutado.

El que quebrante lo ordenado cumplir será sancionado con reclusión menor en su grado
medio a máximo.
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.

Cumplimiento de sentencias dictadas por tribunales extranjeros:

El cumplimiento de las sentencias dictadas por tribunales extranjeros se hace mediante el


pase regio o exequátur. Esta era una antigua potestad de la Corona, que luego de la
independencia de Chile y su consolidación institucional, que actualmente recae en la Corte
Suprema. Consiste en un permiso para que una resolución dictada por un tribunal
extranjero pueda ser reconocida y ejecutada en Chile, tal y como si hubiese sido
pronunciada por un tribunal chileno.

El fundamento del pase de exequátur es el principio de territorialidad, en virtud del cual la


jurisdicción de los tribunales en Chile está esencialmente limitada por el hecho de que el
conflicto con relevancia jurídica que se busque resolver se haya producido dentro de los
límites del territorio nacional.

El desarrollo de la humanidad, el comercio, la globalización, manifiestan bastante


patentemente que los conflictos jurídicos no necesariamente están radicados en un solo
territorio o involucran tan solo a connacionales, sino que pueden existir conflictos jurídicos
entre distintos estados, entre estados y ciudadanos de otra nacionalidad y también entre
personas o ciudadanos de nacionalidades distintas. Por eso, el tráfico y el comercio humano
trae aparejado que hoy en día, a veces, sea necesario reconocer y hacer ejecutar en Chile
resoluciones judiciales pronunciadas en otros países. Los distintos ordenamientos jurídicos
reconocen diversas formas de hacer cumplir una sentencia extrajera:

• En algunos basta con acreditar que la resolución fue pronunciada por un tribunal
extranjero debidamente constituido, y que ella sea legítima. Certificada esta
efectividad, se mandará a cumplir y ejecutar inmediatamente.
• En otros ordenamientos, como en Chile, ocurre que no se reconoce inmediatamente
la sentencia, sino que el Estado ejercer control respecto de cuales resoluciones
judiciales extranjeros serán o no reconocidas y ejecutadas. La razón de ello se
encuentra en diversos fundamentos de orden público, a saber:
o Proteger a sus ciudadanos, velando porque en la resolución judicial
extranjera hayan sido respetados sus derechos fundamentales.
o Velar porque hayan sido debidamente emplazados en el juicio y hayan
podido hacer valer sus derechos procesales, que, en cierta medida, es una
especificación de lo primero.
o En definitiva, no se reconozca y ejecute en nuestro país resoluciones
judiciales que ordenen cualquier cosa, sino que como mínimo respeten lo
que podríamos denominar los principios fundamentales o esenciales de
nuestro ordenamiento jurídico.
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.

Este control puede ser más o menos sustantivo según el ordenamiento de que se trate. Los
países que optan por un control preventivo de carácter más sustantivo chequean que la
resolución judicial extranjera tenga el mismo contenido, en la forma y el fondo, como
aquellas que se pronuncian en un tribunal nacional. Un control preventivo de esta
naturaleza dificulta mucho el reconocimiento de sentencias extranjeras, y, como
consecuencia, desincentiva el comercio internacional.

La mayoría de los países desarrollados, y también Chile21, optan por un control menos
sustantivo y formal, partiendo de la base de presumir el reconocimiento a las sentencias
extranjeras en la jurisdicción nacional, salvo que no cumpla con ciertos principios esenciales
o normas imperativas de requisito dispuestas por el ordenamiento jurídico nacional.

No todas las resoluciones extranjeras deben pasar por el trámite del exequátur, por
ejemplo, cuando un tribunal extranjero solicita a uno chileno que una determinada prueba
sea rendida en Chile, esa resolución judicial no requiere, para efectos de ser reconocida en
Chile, no requiere de un exequátur, porque la comunicación de los tribunales puede ser por
vía de exhorto, en este caso, exhortos internacionales. Tampoco pasan por el exequátur las
sentencias penales pronunciadas en tribunales extranjeros, porque una sentencia penal
extranjera nunca se cumple como si hubiera sido dictada en Chile, sino que cuando una
persona en Chile es penada en el extranjero, se recurre a la extradición pasiva, porque un
Estado extranjero pretende que Chile ponga a disposición suya una persona que ha sido
penalmente condenada en un tribunal extranjero.

Sí se requiere el exequátur, cuando, por ejemplo, una persona quiere valerse de la


resolución extranjera, para oponer en un juicio que se sigue en Chile la excepción de cosa
juzgada y también cuando quiere valerse de dicha sentencia extranjera como mero
instrumento en un determinado proceso que se conduzca en Chile. Se puede fundar la cosa
juzgada en lo resuelto en un tribunal extranjero, pero para que sea producido como tal,
debe haber pasado por el trámite de exequátur, y haber sido reconocida como sentencia
extranjera por la Corte Suprema.

El examen que la Corte Suprema realiza para determinar si procede o no el exequátur está
regulado en el artículo 245 del CPC, a saber:

Artículo. 245 (CPC). En los casos en que no pueda aplicarse ninguno de los tres artículos
precedentes, las resoluciones de tribunales extranjeros tendrán en Chile la misma fuerza que
si se hubieran dictado por tribunales chilenos, con tal que reúnan las circunstancias
siguientes:
1a. Que no contengan nada contrario a las leyes de la República. Pero no se tomarán en
consideración las leyes de procedimiento a que haya debido sujetarse en Chile la
substanciación del juicio;

21
Chile no es un país desarrollado.
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Autor: Tomás Miranda Calderón.

2a. Que tampoco se opongan a la jurisdicción nacional;


3a. Que la parte en contra de la cual se invoca la sentencia haya sido debidamente
notificada de la acción. Con todo, podrá ella probar que, por otros motivos, estuvo impedida
de hacer valer sus medios de defensa.
4a. Que estén ejecutoriadas en conformidad a las leyes del país en que hayan sido
pronunciadas.

Este artículo establece tres criterios fundamentales para que la Corte Suprema conceda o
no el exequátur. Los criterios son subsidiarios entre ellos. A saber:

1. Chile va a reconocer y hacer ejecutar en nuestro país una resolución pronunciada en


tribunal extranjero si existe un tratado internacional que así lo disponga. Dentro de
los países de América, no existe tratado suscrito por Chile que reconozca la validez
de sentencias pronunciadas por tribunales ordinarios extranjeros. Sí existe en
cambio, un convenio muy utilizado, que es la Convención de Nueva York del año
1958, suscrito por más de 200 países del mundo, para facilitar el reconocimiento y
cumplimiento de sentencias o laudos arbitrales dictados en el extranjero.

2. Principio de reciprocidad: Si el país extranjero de donde emana la resolución judicial


hace reconocer y cumplir las resoluciones judiciales pronunciadas por tribunales
chilenos, entonces sus resoluciones judiciales serán reconocidas y ejecutadas en
Chile. Este criterio es de compleja y por eso infrecuente aplicación, porque pueden
ocurrir varias situaciones. Puede pasar que nunca se haya tratado de cumplir un fallo
chileno en el país en el cual se busca la presunción de reconocimiento. Puede pasar
también que hay reciprocidad, pero no univocidad, ya no por ausencia, sino que por
dificultades en la aplicación práctica. La mayoría de las veces se pasa al tercer
criterio, el cual es subsidiario.

3. Criterios subsidiarios: Chile reconoce y hace ejecutar las resoluciones judiciales


provenientes de un tribunal extranjero, siempre que:
a. No contengan nada contrario a las leyes de la república, sin tomar en
consideración las normas de sustanciación del procedimiento meramente
formales, por ejemplo, la duración del termino probatorio.
b. La resolución judicial no sea contraria a la jurisdicción nacional, es decir, que
la resolución judicial extranjera que se trata de hacer conocer y ejecutar en
Chile no recaiga sobre un conflicto con relevancia jurídica que conforme a
nuestras leyes procesales haya debido ser conocido y resuelto por un
tribunal chileno. Esta norma busca proteger la soberanía nacional.
c. Aquel en contra de quien se intenta ejecutar la resolución judicial extranjera,
haya sido debidamente emplazado de la acción. En algún momento, la Corte
Suprema empezó a pedir una notificación idéntica o muy equivalente a la
personal en el CPC, pero, con posterioridad, ella ha señalado que basta con
que la parte contra quien se pide el exequátur haya tomado conocimiento
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.
por cualquier forma que la legislación del país originario establezca para
conocer la resolución, ahí se entiende a la persona por emplazada.
Adicionalmente, se establece que además se puede utilizar como causal de
oposición el hecho de que, pese a un debido emplazamiento de la acción, de
alguna forma o algún modo hubo impedimento para hacer valer los derechos
del sujeto.
d. Se certifique que la resolución judicial extranjera se encuentra firme y
ejecutoriada.

Respecto de las normas sustantivas a las que se refiere el primer criterio, es relevante saber
que no toda discrepancia en una norma sustantiva respecto del ordenamiento chileno hace
que no sea posible conceder el exequátur. Por ejemplo, no será contrario a este criterio que
la sentencia extranjera se condene a una parte por a pagar un interés mayor al interés
corriente en Chile, pero sí lo será en los casos que este interés exceda el interés máximo
convencional chileno o la tasa de interés promedio generalmente aplicada en países con los
que Chile usualmente se compara.

En definitiva, cuando nos referimos a leyes sustantivas chilenas, debemos entender que
ellas se refieren al orden público nacional, así, este criterio no exige que la sentencia
extranjera llegue al mismo resultado como si hubiese sido dictada por un tribunal chileno,
sino que busca que no se vulnere una norma de orden público, es decir, aquellas
irrenunciables e indisponibles por las partes, que son objeto de jurisprudencias caso a caso.
Una postura señala que lo ideal para un mundo globalizado es conseguir una especia de
orden público internacional para la ejecución de sentencia extranjeras entre países que
comparten principios e intereses comunes.

En los artículos 243 y siguientes se regula el procedimiento de ejecución de la sentencia:


1. El ejecutante debe notificar personalmente a la persona contra quien se pretende hacer
ejecutar el fallo, la cual dispone de un plazo igual al término de emplazamiento para
oponerse al procedimiento de exequátur.
Este emplazamiento corresponderá siempre que se trate de ejecutar una sentencia
extranjera derivada de un procedimiento contencioso pronunciado en el extranjero.
2. Sea el procedimiento contencioso o no, se debe escuchar la opinión del fiscal de la Corte
Suprema respecto de si proceder o no ejecutar el fallo en Chile.
3. Eventualmente, se puede abrir un término de prueba para acreditar algunos de los
criterios, como que no haya reciprocidad o si fue debidamente planteada la acción, si la
resolución está firmemente ejecutoriada, etc. Este probatorio será tramitado en la
forma y plazos de los incidentes.
4. Se escuchan los alegatos de las partes
5. El tribunal dicta su resolución. Si la Corte Suprema decide reconocer y hacer ejecutar el
fallo en Chile, la ejecución de este la hará el tribunal chileno al que le hubiese
correspondido conocer y resolver de ella si hubiese sido promovida en Chile. Se aplican
las reglas de la competencia absoluta, la competencia relativa, las reglas sobre distinción
de causas y las reglas sobre el turno.
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.

Convención de Nueva York:

Si bien las normas del pase de exequátur también se aplican a los laudos arbitrales, por
aplicación del principio de especialidad y el de temporalidad, respecto de su
reconocimiento solo se aplican las normas de la Convención de Nueva York del año 1958,
ratificada por Chile el año 1975, la que, de acuerdo con el artículo 5° inciso 2° de la
Constitución, tiene rango de Ley.

En la Convención de Nueva York es un tratado internacional que reconoce y facilita la


ejecución de los laudos arbitrales internacionales. Sus causales para denegar el
reconocimiento de un laudo arbitral extranjero están en el artículo quinto de dicho cuerpo
legal, y son las mismas que las causales para anular un laudo arbitral internacional
pronunciado con sede chilena, conforme a la ley 19.971, del año 2004, que regula el
arbitraje comercial internacional en Chile (la LACI).
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.
Resumen de la tramitación de ambos cuadernos:

CUADERNO Demanda ejecutiva. Análisis de admisibilidad.


PRINCIPAL

Notificación de la
demanda ejecutiva -en
general se hace en
Despáchese (inicia el
conjunto con la Requerimiento de pago.
cuarderno de apremio).
notificación del
mandamiento de
ejecución y embargo).

Análisis de admisibilidad
Formulación de oposición de las excepciones:
por el demandado según
1. Deben haberse hecho
el artículo 464 CPC. En un Traslado de 4 días al
en el plazo y,
mismo escrito se formulan ejecutante.
las excepciones dilatorias 2. Ser de aquellas
y perentorias. dispuestas por el artículo
464 CPC.

De haber hechos
sustanciales pertinentes y Escritos de observación a
Citación a oir sentencia.
controvertidos, se abre un la prueba.
término probatorio.

La sentencia puede ser:


•De pago cuando la especie es un Recursos:
cuerpo cierto o lo que se debe es
dinero, y hay fondos suficientes en la •De apelación.
cuenta bancaria del demandado. •De casación en la forma y
•De remate cuando sea neesario fondo.
realizar los bienes del deudor para el
pago de su obligación.
•Absolutoria
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.

Mandamiento de ejecución
Cuaderno de apremio y embargo, y no pago del
demandado.

Administración de los
Embargo y tramites bienes embargados
relativos él (ej. designación mientras se tramita el
del depositario) cuarderno ejecutivo o
principal.

Sentencia:
1. Absolutoria: se levanta el
embargo. Consignacción en la cuenta
2. Condenatoria: se realizan los del tribunal.
bienes, se consignan y con ello
se paga.

Pago al ejecutante.
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Francisco Blavi y Ricardo Riesco.
Autor: Tomás Miranda Calderón.
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Autor: Tomás Miranda Calderón.

II. Recursos:

Los recursos son una parte integrante del principio de doble instancia22, el cual puede
entenderse, en pocas palabras, como el derecho a apelar frente a las sentencias de primera
instancia, teniendo su manifestación más clara en el recurso de apelación.

Sin perjuicio de lo anterior, no todo procedimiento contempla la procedencia de dicho


recurso frente a las resoluciones que en él se dicten. Tal es el caso de los procedimientos
laborales; de menor y mínima cuantía; penales; y ante Juzgados de Policía Local en todas
aquellas resoluciones que no sean sentencias definitivas.

Al respecto, el Tribunal Constitucional ha resuelto que el principio de doble instancia como


parte del derecho fundamental al debido proceso se ve satisfecho en la medida que un
tribunal superior revise en cuanto al derecho las resoluciones del tribunal inferior; es decir,
no es necesaria una “instancia” propiamente tal, pues, en ciertos casos, no hay una segunda
oportunidad para volver a conocer los hechos en una causa.

Los recursos tienen un fundamento objetivo y uno subjetivo:


• Objetivo: El tribunal inferior puede equivocarse en sus resoluciones, especialmente
si son tribunales unipersonales.
• Subjetivo: El agravio que una resolución genera en las partes.

22
Recordemos que la instancia es la oportunidad que tiene el Tribunal de conocer los hechos y el derecho.
En Chile, en general, la segunda instancia está bajo la competencia de tribunales colegiados.

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