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Estructuras de Edificios: Cimentación y Muros

El documento describe los conceptos estructurales de bloques de termoarcilla. Describe los diferentes tipos de cimentación, elementos verticales como muros de carga y estructuras porticadas, y forjados. También cubre la transmisión de cargas a través de la estructura.

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Estructuras de Edificios: Cimentación y Muros

El documento describe los conceptos estructurales de bloques de termoarcilla. Describe los diferentes tipos de cimentación, elementos verticales como muros de carga y estructuras porticadas, y forjados. También cubre la transmisión de cargas a través de la estructura.

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Conceptos Estructurales.

Bloque Termoarcilla

Contenido
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 1 Partes de la estructura y su función


 2 Cimentación
o 2.1 Cimentación superficial
o 2.2 Cimentación profunda
 3 Elementos verticales
o 3.1 Estructura porticada
o 3.2 Estructura de muros de carga
o 3.3 Diversos aspectos sobre el muro de carga
 3.3.1 Resistencia mecánica de un muro de carga
 3.3.2 Disposiciones específicas de los muros de carga
 3.3.3 Espesores de los muros
 3.3.4 Cargas soportadas por muros de carga
 3.3.5 Arriostramiento
 4 Forjados
o 4.1 Tipos constructivos de forjados
 4.1.1 Forjados unidireccionales
 4.1.2 Forjados reticulares
 4.1.3 Forjados de losas prefabricadas
o 4.2 Forjados de cubierta
 5 Otros elementos no estructurales
o 5.1 Tabiquería
o 5.2 Muros de fachada
o 5.3 La fachada ventilada
 5.3.1 El proceso constructivo
 5.3.2 La formación de huecos
 6 Artículos Relacionados
Partes de la estructura y su función
La estructura de los edificios tiene las siguientes partes:
1. Cimentación. Es la parte del edificio que transmite las cargas al terreno. Es un
elemento muy importante de la estructura, pues cualquier fallo en la cimentación puede
ocasionar problemas muy graves.

2. Elementos verticales. Es la parte de la estructura cuya misión es transmitir a la


cimentación las cargas que soporta el resto de la estructura y el peso de ésta. Estos
elementos, que pueden ser muros o pilares, se apoyan sobre la cimentación.

3. Forjados. Su misión es transmitir las cargas que soporta la estructura a los elementos
verticales de la misma. Son elementos horizontales, que se apoyan sobre los elementos
verticales mencionados anteriormente.

Partes de la estructura

Cimentación
Los esfuerzos que soporta la estructura de un edificio, a través de los elementos
portantes, se transmiten hasta ser absorbidos por el terreno. La misión de los cimientos
es la de repartir homogéneamente las cargas de una edificación al terreno, evitando
asientos diferenciales y protegiendo de la humedad del suelo al resto de la construcción.

El tipo de cimentación a utilizar en cada caso dependerá del tipo de terreno, de las
cargas y del tipo de edificación.
Replanteo de las excavaciones para la cimentación y zanjas de saneamiento

Existen dos tipos de cimentación, dependiendo de sus dimensiones en planta y de su


profundidad:

 Superficial
 Profunda

Cimentación superficial
Este tipo de cimentación es el más frecuente, adecuado para terrenos estables bajo las
cargas del edificio.

Dentro de las cimentaciones superficiales, encontramos tres tipos principales:

 Zapatas aisladas. La cimentación con zapatas aisladas no se puede utilizar en


estructuras con muros de carga, pero sí en estructuras porticadas con cerramiento
de fábrica. Si es necesario cimentar con zapatas aisladas, se establecerán entre
éstos vigas de unión dimensionadas para resistir a flexión la carga de los muros.
Zapata rígida de una cimentación superficial aislada

 Zapatas corridas. En la construcción de edificios con muros de carga la


cimentación más usual es la zapata corrida de hormigón armado, cuyas
dimensiones y armaduras, se dimensionarán en función de las solicitaciones en
el muro, las características, y el tipo de suelo. Deberán enlazarse las
cimentaciones de los distintos muros de la manera más eficaz posible.

Zapata flexible de base rectangular en una cimentación superficial

La base de la zapata corrida de un muro será siempre horizontal y estará situada en un


solo plano cuando sea posible. En caso contrario se distribuirá en banqueos con
uniformidad.

Banqueo de zapata corrida

 Losa de cimentación. La losa de cimentación se utiliza cuando la capacidad


portante del terreno es muy baja y son previsibles por ello asientos diferenciales.
Estos asientos darían lugar a la aparición de fisuras.
Cimentación profunda
Estas soluciones son menos frecuentes por ser más costosas. Estas cimentaciones
transmiten las cargas de la estructura al terreno con mayor capacidad de soporte situado
bajo el terreno más superficial. Se utiliza únicamente cuando resulta más barato que
retirar el terreno de poca capacidad portante y sustituirlo por otro más resistente.

Sección de un terreno en el que emplearíamos cimentación profunda

Dentro de las cimentaciones profundas se incluyen:

 Pilotes.

 Pozos de cimentación.
Los costes de las distintas tipologías de cimentación de menor a mayor, son los
siguientes:

Zapata aislada, zapata corrida, losa de cimentación, pilotes y pozos de cimentación.


Formación de pilotes hincados por percusión sin extracción de tierras

Pilotes con cuchara bivalva


Construcción de pilotes con barrera helicoidal

Elementos verticales
Hay dos tipos de elementos estructurales verticales, los pilares y los muros de carga,
dando lugar a dos tipos de estructuras: porticadas y de muros de carga.

Como veremos a continuación estos dos tipos de construcciones son totalmente


diferentes. En ambos casos podremos emplear el bloque Termoarcilla para construir los
muros.
Estructura porticada
Lo característico de estas estructuras es que en ellas están separadas las funciones
estructural y de cerramiento. La función estructural (soporte de las cargas gravitatorias)
la realizan los pilares (elementos verticales), la función de cerramiento (aislamiento e
impermeabilidad) la realizan los muros de fábrica.

Los pilares soportan los forjados y transmiten las cargas a la cimentación, formando el
conjunto la estructura del edificio.

Proceso constructivo (Estructuras de hormigón armado)

La forma de construir estas estructuras es la siguiente:

Se ejecuta la cimentación del edificio, sobre ella se levantan los pilares de planta baja.
Una vez levantados los pilares, se construyen las vigas (elementos horizontales) que
apoyan en los distintos pilares. Estas vigas son las que soportan el forjado de la primera
planta. Para levantar más alturas se repetirá la secuencia: sobre el forjado se apoyan de
nuevo los pilares de la siguiente planta, normalmente en continuidad con los de la
anterior, y se repite el proceso.

Para conectar los pilares con el resto de la estructura, habrá que dejar las esperas
necesarias que permitirán trabajar como un único elemento a los pilares de las distintas
plantas.

Proceso constructivo de estructuras reticulares


Es importante destacar que la ejecución de cada planta requiere que los elementos
resistentes de las plantas inferiores hayan alcanzado resistencias suficientes para
soportar la siguiente. Cuando no son suficientes, habrá que apear adecuadamente.

En este tipo de estructuras, las luces entre pilares pueden ser grandes, consiguiéndose
amplios espacios diáfanos.

En estructuras metálicas con perfiles de acero laminado, habitualmente se construyen


primero los pilares y vigas y posteriormente los forjados.

Cerramiento en estructuras porticadas

Una vez explicado el proceso constructivo, puede verse que los muros de fábrica no
tienen ninguna función estructural. Por ello no es necesario un cálculo mecánico de los
mismos.

En este tipo de estructuras, los muros construidos con bloque Termoarcilla, tienen la
función de separar habitaciones, y realizar el cerramiento del edificio.

Los muros Termoarcilla se construyen cuando ya existe el forjado.

Por tanto, en una estructura porticada, si derrumbamos un muro de la fachada, no se


vendría abajo el edificio.

Estos muros, soportan como cargas verticales, únicamente su peso propio.

Los muros situados en la fachada, denominados de cerramiento, están sometidos


además de a su propio peso, a las cargas horizontales de viento.

Por este motivo, el espesor de los muros de cerramiento puede ser menor que el de los
muros de carga, teniendo en cuenta que soportan menos cargas verticales.

La limitación en cuanto a espesor en este tipo de muros, se debe a condicionantes de


aislamiento acústico y térmico (en el caso de muros exteriores).

Transmisión de las cargas

Como hemos visto, tenemos dos tipos de cargas:

 Horizontales (viento, empuje de tierras, sismo, etc). Fundamentalmente de


viento, en zonas no sísmicas.

 Verticales (pesos propios, cargas de los forjados).


Cargas de viento

En una estructura porticada, la acción del viento se transmite en primer lugar a los
muros que componen el cerramiento, en los que el viento incide perpendicularmente.

Asimismo, las cargas de viento se transmiten a los forjados, que a su vez las transmiten
a los pilares.

En este tipo de estructuras los muros interiores no colaboran para soportar las acciones
de viento. Por este motivo, no es preciso contar con muros de fábrica en las dos
direcciones.

Cargas verticales debidas a los forjados y al peso de las plantas superiores

En una estructura porticada son los pilares los que soportan estas cargas.

Estructura de muros de carga


En este tipo de estructuras, los elementos verticales que soportan el forjado son los
muros de fábrica, en este caso de Termoarcilla.

Este sistema estructural cuenta con dos tipos de elementos verticales:

 muros de carga. Sobre ellos apoya directamente el forjado.


 muros de arriostramiento. Son perpendiculares a los muros de carga y son
necesarios para soportar las acciones horizontales.
Proceso constructivo

La construcción de estas estructuras debe realizarse levantando simultáneamente los


muros de carga y los muros de arriostramiento (perpendiculares a los muros de carga).

Sobre los muros de carga se apoya el forjado. Sobre el forjado se apoyan los muros de la
planta superior, y se repite el proceso.

Los muros de arriostramiento, para que cumplan su función adecuadamente han de


realizarse al mismo tiempo que los muros de carga, trabando perfectamente ambos.

En este tipo de estructuras, los muros separan habitaciones, realizan el cerramiento del
edificio, y además tienen función estructural.

Por tanto, en una estructura de muros de carga, si derrumbamos uno de los muros,
podría venirse abajo el edificio.

En este tipo de construcciones, las luces del forjado no deben ser mayores de 8 metros.

Estos muros, soportan como cargas verticales su peso propio, y las cargas de las plantas
superiores (muros y forjados).

Los muros situados en la fachada, están sometidos además a las cargas horizontales de
viento.

El espesor de estos muros suele ser mayor que el de los muros de estructuras porticadas,
teniendo en cuenta que soportan cargas verticales mucho más importantes.

La limitación en cuanto a espesor en este tipo de muros, se debe además de a


condicionantes de aislamiento acústico y térmico (en el caso de muros exteriores), a
condicionantes de tipo mecánico. Por ello, es necesario realizar un cálculo de los
mismos, para obtener el espesor necesario en función de las cargas.

Es importante esperar, en la fase de construcción, a que los muros de carga hayan


alcanzado resistencia suficiente, antes de cargarlos con el peso del forjado.
Transmisión de las cargas

Como hemos visto, tenemos dos tipos de cargas:

 Horizontales (viento, empuje de tierras, sismo, etc).

 Verticales (pesos propios, cargas de los forjados).

Cargas de viento

En una estructura de muros de carga, la acción del viento se transmite en primer lugar a
los muros que componen el cerramiento, en los que el viento incide perpendicularmente.

Asimismo, las cargas de viento se transmiten a los muros paralelos a la dirección del
viento.

Deformaciones de la estructura de muros de carga por el viento


Transmisión de las cargas de viento

Por este motivo, en estructuras con muros de carga, nos interesa disponer de muros en
las dos direcciones, para soportar la acción del viento, que puede darse en las dos
direcciones.

Cargas verticales debidas a los forjados y al peso de las plantas superiores

En una estructura de muros de carga son éstos los que soportan dichas cargas.

En caso de que no haya coincidencia vertical de los muros, habrá que reforzar
adecuadamente la zona del forjado donde apoyan, dimensionando éste para soportar las
cargas que transmiten los muros.

Diversos aspectos sobre el muro de carga


Resistencia mecánica de un muro de carga
Vamos a hablar de conceptos estructurales, abordando el tema aplicado al caso de
comportamiento resistente de un muro de fábrica.
Resistencia a Compresión. Un muro tiene una elevada resistencia a compresión, si es
capaz de soportar cargas verticales fuertes. Las cargas verticales son: el peso propio de
muro, las cargas que transmiten los forjados, etc.

Ejemplo de cargas verticales

Bajo cargas verticales excesivas, los morteros resultan aplastados, someten a tracciones
locales a las piezas en dirección horizontal, y producen su fisuración vertical.

Por lo tanto, un muro próximo al colapso por una compresión excesiva presenta una
serie de grietas verticales que dividen progresivamente el muro hasta convertirlo en una
sucesión de pequeñas columnas. La forma de evitar el colapso de un muro sería
aumentar el espesor del mismo, o utilizar piezas y mortero de mayor resistencia.

Resistencia a Tracción. Se produce cuando sobre un muro se aplican cargas que


tienden a separar las piezas del mismo.
Resistencia al Corte. Un muro tiene elevada resistencia al corte, si es capaz de soportar
cargas horizontales en su propio plano. Ejemplo: cargas de viento aplicadas sobre un
muro paralelo a la dirección del viento.

Al mismo tiempo se produce una flexión en el muro, por el desplazamiento que se


produce entre las caras del muro.

Puede producirse el deslizamiento de una parte del muro a lo largo de un tendel, por un
esfuerzo excesivo de corte (por ejemplo, a lo largo de una barrera antihumedad situada
en un tendel, si no existe un rozamiento suficiente entre ésta y la fábrica).

Deslizamiento por cortante

Resistencia a Flexión. Un muro tiene elevada resistencia a flexión, si es capaz de


soportar cargas que tienden a doblar el muro. Al producirse flexión en un muro,
aparecen zonas comprimidas y zonas traccionadas.

Estas cargas pueden estar aplicadas en distintos planos. Vamos a ver los casos más
frecuentes:

 Cargas horizontales perpendiculares a su plano. Ejemplo: cargas de viento


aplicadas sobre un muro perpendicular a la dirección del viento.
Flexión en el plano perpendicular al muro

Ante acciones horizontales perpendiculares a su plano, el muro puede volcar o sufrir


una rotura por flexión. En este último caso suelen aparecer grietas o fisuras en los
tendeles.

 Cargas horizontales en el plano del muro. Ejemplo: muro perteneciente a una


estructura de muros de carga, paralelo a la dirección del viento.

Aplastamiento local Flexión en el plano del muro debida a cargas


horizontales

Ante acciones horizontales en su plano, el muro puede sufrir un aplastamiento local


(con la aparición de fisuras horizontales) o incluso pandear (produciéndose fisuras
verticales en una de las caras).

 Cargas verticales aplicadas de forma excéntrica en el muro. Se produce en los


muros de carga exteriores.
Flexión en el plano del muro debida a cargas verticales

Un muro excesivamente esbelto y cargado verticalmente puede pandear. Debido a la


deformación que se produce, aparecen grietas horizontales en una de sus caras.

 Cargas verticales en el plano del muro. Se produce este tipo de flexión cuando
hay deformación del forjado sobre el que apoyan estos muros.

Flexión en el muro debida al asiento Flexión en el muro debida a


de la cimentación deformaciones del forjado

Se pueden producir asientos diferenciales puntuales de algún pilar que arrastre al muro
en su movimiento o lo empuje en una dirección perpendicular a su plano.

También puede haber asientos en los extremos de las cimentaciones corridas o en sus
puntos medios, que en cualquier caso afectarían al muro apoyado sobre ellas.

Las estructuras con muros de carga están proyectadas para soportar esfuerzos de
compresión. Por este motivo debemos minimizar los esfuerzos de tracción y de flexión,
ya que las fábricas tienen poca resistencia frente a este tipo de acciones.

Disposiciones específicas de los muros de carga


Vamos a señalar una serie de consideraciones de carácter general sobre el
comportamiento mecánico de los muros de carga:
 Los muros de carga, no deben ser cargados hasta que la fábrica haya alcanzado
la resistencia suficiente.

 Las juntas de la fábrica apenas tienen capacidad para resistir tracciones; el


mortero, aunque adherido a las piezas, tiene principalmente la misión de servir
de asiento y transmitir cargas verticales. El muro es un elemento constructivo
concebido para resistir cargas verticales (peso de los forjados y de las plantas).

 Deben evitarse los muros esbeltos (muy altos y de poco espesor), ya que pueden
acarrear problemas de estabilidad por pandeo.

 Las cargas verticales que soportan los muros han de repartirse uniformemente a
lo largo del mismo. Deben evitarse las cargas puntuales. En caso de que esto no
sea posible, pueden utilizarse armaduras de tendel o zunchos de reparto, según la
cuantía de la carga, para distribuir estas cargas concentradas.

 La distancia entre muros de arriostramiento deberá ser como máximo de unos 8


metros, igual que para el resto de fábricas.

 La transmisión de las cargas verticales debe realizarse adecuadamente entre


hiladas, por lo que el mortero de la junta horizontal debe penetrar en las
perforaciones de los bloques.

 Las estructuras de muros de carga deben comprobarse mediante cálculo.

Espesores de los muros


Al proyectar una estructura con muros de carga, debemos asegurar que todos los muros
tendrán suficiente resistencia ante las cargas que deben soportar.

Para ello analizaremos fundamentalmente:

 cargas a que se verá sometido el muro de carga (peso propio, cargas del forjado
y cargas horizontales).

 arriostramientos necesarios para soportar las cargas horizontales, normalmente


debidas al viento.
Además, estará debidamente justificado en el proyecto el espesor de los muros, en
cuanto a exigencias de aislamiento térmico y acústico.
En muchos casos, los parámetros que van a determinar un espesor mínimo de muro van
a ser los térmicos y acústicos, y no los mecánicos, sobre todo en edificios de poca
altura.

Debe tenerse en cuenta que un mayor espesor de muro mejora considerablemente el


confort del espacio habitado en invierno, y sobre todo en verano.

En este sentido, deberá adecuarse el espesor de los muros a las luces de los forjados y,
como se ha insistido, deberán emplearse forjados suficientemente rígidos.

El espesor de los muros Termoarcilla de una sola hoja exteriores será como mínimo de
24 cm, tanto en estructuras de muros de carga como en estructuras porticadas. En zonas
con climatología adversa se recomiendan espesores en muros exteriores de una sola hoja
de 29 cm.

En este sentido se aprecia que la limitación del espesor en muros exteriores de una sola
hoja, no solo se debe a condicionantes de tipo mecánico o estructural, sino también a
aquellos otros que aseguren un aislamiento y confort en la vivienda adecuados.

El espesor de los muros interiores de carga se calculará siguiendo restricciones


mecánicas o de tipo acústico.

Cargas soportadas por muros de carga


Los muros de carga deben soportar cargas verticales y horizontales.

Dentro de estas, las principales son verticales: peso de los elementos que apoyan sobre
el muro (forjado y pisos superiores) y peso propio del muro.
Las cargas horizontales a que se puede ver sometido un muro de carga pueden ser:
viento, empuje de tierras en muros de sótano, sismo, etc.

Para poder dimensionar adecuadamente el muro de carga (definir su espesor), deben


conocerse sus dimensiones y arriostramientos, pero también deben determinarse cuales
serán las cargas que soportará.

Arriostramiento
El arriostramiento de un muro tiene la función de dar una mayor estabilidad al mismo,
frente a los empujes horizontales. Ello se consigue disponiendo muros perpendiculares
al primero que ayudan a soportar los empujes laterales producidos por el viento o las
tierras.

La ejecución de los muros de arriostramiento debe realizarse al tiempo que se ejecutan


los muros de carga, para conseguir un perfecto trabado entre ellos. Cuando no sea
posible la ejecución al tiempo, deberán disponerse armaduras en el tendel que permitan
el trabado necesario para un buen arriostramiento.

Una buena disposición de los muros de arriostramiento es fundamental para conseguir


que la estructura de muros de carga trabaje adecuadamente.

Forjados
La función del forjado, es la de soportar las cargas de uso de un edificio.

Los forjados son elementos sometidos a cargas verticales y a acciones horizontales de


viento o sísmicas. Para su correcto funcionamiento deben contemplarse las siguientes
condiciones:

 La rigidez del forjado debe ser adecuada.

 La flecha debe estar limitada para evitar la fisuración de los elementos de fábrica
que apoyan en el forjado.

Tipos constructivos de forjados


Hay varios tipos de forjados:

 unidireccionales.
 reticulares.
 losas prefabricadas.
El uso de un tipo u otro de forjado dependerá de los condicionantes específicos de cada
obra.

Los distintos tipos de forjados apoyarán sobre los muros de carga o sobre las vigas
planas, dependiendo del tipo de estructura de que se trate.
Forjados unidireccionales
Son los forjados más comunes.
Elementos

Los forjados unidireccionales más comunes, se componen de:

 Viguetas. Las viguetas suelen ser prefabricadas de hormigón pretensado.

 Bovedillas. Las bovedillas pueden ser cerámicas, de hormigón, de porexpan o de


arcilla expandida.
Bovedillas cerámicas

 Zuncho de atado. El zuncho es una viga de hormigón realizada en la


coronación del muro, con armaduras longitudinales (redondos) y armadura
transversal (cercos).
El zuncho de atado garantiza:

la unión entre sí de las viguetas del forjado.


la unión del muro o viga plana con el forjado.
la transmisión uniforme de las cargas del forjado al muro o viga de apoyo.

 Capa de compresión. La rigidez de este tipo de forjados se consigue


mediante la incorporación de una losa armada de hormigón que une todos
los nervios del forjado.
La capa de compresión está compuesta por un mallazo (armadura electrosoldada
con varillas de acero en dos direcciones perpendiculares, en forma de malla) que se
coloca sobre las bovedillas y que posteriormente se hormigona. Esta capa consigue
el reparto uniforme de las cargas.

Mallazos de acero con barras sencillas y dobles

Ejecución

La puesta en obra de un forjado comprende las siguientes operaciones:

1. Nivelación y enrasado, en caso de apoyar sobre muros de carga.


2. Colocación de viguetas.

3. Apuntalamiento, generalmente cada 2,5 metros, haciendo coincidir el puntal con


el refuerzo transversal.

4. Colocación de bovedillas, encofrados y armaduras de zunchos, malla de reparto


y negativos.

5. hormigonado: humedecimiento de las bovedillas y encofrados, preparación,


transporte y vertido del hormigón en el sentido de las viguetas, vibrado y alisado
del hormigón, teniendo en cuenta la aportación de agua en verano u la protección
contra la lluvia y el viento en invierno.

6. desencofrado y desapuntalamiento: los puntales no deben aflojarse antes de los


siete días posteriores al hormigonado, ni suprimirse antes de los 21 días. Luego se
retiran puntales, sopandas y durmientes.

Sistema de encofrado recuperable a base de planchada, quedando todo el techo liso

Forjados reticulares
Esta solución se utiliza menos en estructuras con muros de carga.
Elementos

Este tipo de forjado se caracteriza por tener armaduras dispuestas en dos


direcciones perpendiculares (los unidireccionales solo en una dirección). El
encofrado en forma de bañera invertida, define una cuadricula, dentro de la cual se
sitúan las armaduras longitudinales y transversales. Se obtiene así un forjado con
nervios en dos direcciones. Es necesario un apeo provisional del encofrado que da
forma al forjado.

Ejecución

1. Se coloca el encofrado formado por elementos con forma de bañera invertida.


Este ha de apearse de forma adecuada para poder eliminar el encofrado sin retirar
completamente el apuntalamiento. Así se puede aprovechar el encofrado en otra
colocación, sin esperar al fraguado completo del hormigón.

2. Colocación de armaduras, siguiendo la cuadrícula definida por el encofrado.

3. Hormigonado de la losa.

4. Deseconfrado, en algunos casos se retiran los puntales al tiempo.


5. Retirada de puntales: los puntales no deben aflojarse antes de los siete días
posteriores al hormigonado, ni suprimirse antes de los 21 días. Luego se retiran
puntales, sopandas y durmientes.

Forjados de losas prefabricadas


Al tratarse de una solución prefabricada, su ejecución es muy rápida,
consiguiéndose grandes rendimientos. El inconveniente es la necesidad de una grúa
de gran tamaño que permita mover y situar en su posición los elementos
prefabricados.

Dentro de este tipo de forjados, la losa prefabricada puede ser:

 De hormigón: Alveoplaca.

Pavimento construido a base de losas prefabricadas de hormigón armado

 De cerámica: Placa cerámica pretensada.


Elementos

Este tipo de forjado tiene como elementos:

- zuncho perimetral armado.


- placas prefabricadas.
- capa de compresión, en algunos casos. Este tipo de forjados tiene una gran
rigidez, por lo que no será imprescindible en todos los casos la ejecución de esta
capa.

Ejecución

1. Nivelación y enrasado, en caso de apoyar sobre muros de carga.

2. Colocación las placas prefabricadas.

3. Realización de zuncho perimetral.

4. Hormigonado de juntas entre placas.

5. Capa de compresión, si procede.


Forjados de cubierta
Dentro de los forjados del edificio hay que diferenciar el de cubierta, que es el
que define el cerramiento superior del edificio.

En los forjados de cubierta existen problemas específicos debidos a


movimientos de tipo térmico, por lo que se considerarán los siguientes
aspectos:

 Debe tenerse en cuenta que debido al coeficiente de dilatación del


hormigón armado, se pueden producir movimientos de varios
milímetros entre invierno y verano, por lo que debe aislarse
suficientemente dicho forjado de cubierta para evitar las consiguientes
deformaciones cíclicas producidas.

 Es conveniente evitar en cubiertas planas el empleo de colores oscuros


para reducir el calentamiento por radiación de los elementos de
cubierta.

 También debe favorecerse el empleo de cubiertas ventiladas o frías.


La superposición de las deformaciones que provienen simultáneamente de dos
direcciones del forjado puede hacer que aparezcan con mayor intensidad
fisuras en las esquinas del edificio. El problema se agrava en los forjados de
última planta.

Los forjados de cubierta pueden ser:

 Planos. Cuando la cubierta es plana, las cargas que debe soportar son
menores en general que las del resto del edificio, pero está más
expuesto a otras acciones (lluvia, hielo), que deberán tenerse en
cuenta.
Forjados de cubierta planos

 Inclinados. Las cubiertas inclinadas tienen una complicación añadida,


ya que pueden producir esfuerzos horizontales importantes, que el
muro de fábrica no puede absorber. En este caso es imprescindible
incorporar elementos estructurales capaces de soportar dichos
esfuerzos.

Forjados de cubierta planos

Otros elementos no estructurales


En las edificaciones encontramos otros elementos de apariencia similar a los
muros de carga, pero que difieren de estos en los materiales utilizados en su
construcción y en la función de los mismos.
Tabiquería
Son los muros que se construyen para separar habitaciones dentro de una
misma vivienda. No tienen función estructural, por eso se levantan
posteriormente al forjado. No soportan la carga del forjado, y por lo tanto
pueden derribarse en cualquier momento. No es necesario que se levanten al
mismo tiempo que los muros de carga, pues no están unidos a ellos. Son
muros de poco espesor.

Este tipo de muros se realiza con ladrillo hueco, dado que para este uso ofrece
claras ventajas con respecto al ladrillo macizo o perforado:

- Menor coste.
- Menor peso propio
Pero tiene como inconvenientes:

- Menor resistencia a compresión.

Tabicón

Es una pared formada por ladrillo hueco doble, de 8 cm de


espesor, destinada a cerrar espacios de gran longitud (locales
comerciales) y dependencias húmedas de las viviendas (cocina,
aseo, baño, lavadero, etc), para mejorar la colocación de las
instalaciones, evitar humedades y soportar los elementos
colgados o empotrados.

Tabique
Es el elemento clásico de compartición en la distribución
interior de cualquier tipo de edificación; normalmente se
elaboran con ladrillo hueco de 5 cm de espesor.

Muros de fachada
Son los correspondientes al cerramiento de los edificios con el
exterior.

Hasta la aparición del bloque Termoarcilla en el mercado, los


muros de la fachada se construían con dos hojas. Es lo que se
denomina muro multicapa, compuesto por un muro u hoja
exterior, un muro (hoja) interior, y una separación entre ambos,
donde puede colocarse un material aislante.

Estas dos hojas de muro pueden ser resistentes o no,


dependiendo del tipo de estructura que soporte la vivienda:
estructura porticada o estructura de muros de carga.

Si la estructura es de muros de carga, los muros de fachada


serán resistentes, pues soportan el forjado y las cargas de
viento.

Existen varias tipologías de muros de fachada o cerramiento:

- Muro de una sola hoja de Termoarcilla (resistente). Estructura de muros de


carga.
- Muro de una sola hoja de Termoarcilla (no resistente). Estructura porticada.
- Muro de dos hojas (no resistentes). Estructura porticada.
- Muro de dos hojas (solo una resistente). Estructura de muros de carga.
- Muro de dos hojas (las dos resistentes). Estructura de muros de carga.
Si tenemos dos hojas de muro
paralelas en una estructura de muros
de carga, para que podamos
considerar que son las dos resistentes,
debemos conectar estas dos hojas
mediante armadura de tendel (al
menos una cada tres hiladas) o
mediante llaves de conexión en una
cuantía muy elevada.

De cualquier forma, al tener dos


paños de muro paralelos, sean o no
resistentes, debemos colocar llaves de
conexión entre ambos, para unirlos,
aunque en este caso el número de
llaves a emplear es mucho menor que
en el caso de muros resistentes.

En los muros multicapa, queda una


cámara de aire entre los dos muros
que puede utilizarse para la
colocación de un aislante térmico,
como puede ser el porexpan, la lana
de roca, espuma de poliuretano, etc.

Con muros de una sola hoja de


Termoarcilla se puede conseguir un
aislamiento térmico similar al de
muros multicapa, debido a la
geometría y el espesor de los bloques.

La fachada ventilada
La fachada ventilada es un elemento
constructivo que consta de dos hojas,
una exterior y otra interior, que
contienen entre ambas una cámara de
aire ventilada a la que se encomienda
la estanqueidad y la protección de la
radiación solar directa.

Las dos hojas se convierten en el caso


de la fachada ventilada en dos
elementos constructivos con misiones
y relaciones con el edificio
absolutamente diferentes.

Sección de fachada ventilada

La hoja interior

La hoja interior forma parte del


conjunto solidario del edificio
pudiendo ser portante o de
cerramiento. Ésta deberá garantizar el
aislamiento térmico, supondrá el
cierre del espacio interior y constituirá
el soporte de la hoja exterior.

La hoja exterior

La hoja exterior debe entenderse


como una envolvente global del
edificio, tendida sobre éste como un
elemento absolutamente
independiente. Su función es la de
conformar la cámara de aire y definir
la imagen exterior del edificio.

La hoja exterior puede estar formada


por cualquier material que resista la
intemperie. Los materiales que se
pueden emplear son diversos: ladrillo
cara vista, ladrillo con revestimiento
continuo, aplacado de piedra, paneles
metálicos, paneles de alta densidad,
etc.

Ambas capas deben ser lo más


independientes posible, aunque
lógicamente, la exterior debe anclarse
mediante llaves a la interior, o a
elementos de la estructura, para ser
estable.

Colocación de llaves entre las dos


hojas para dar mayor estabilidad

En cualquier caso, un objetivo


importante de la puesta en obra será
garantizar el libre movimiento de esa
hoja exterior. Su alta exposición a los
agentes atmosféricos y a la radiación
solar, su delgadez y la forma de ser
soportada, exigen una alta libertad de
movimientos diferenciales de cada
pieza y del conjunto respecto al
soporte.

La hoja exterior puede tener espesores


variables según el material empleado
para resolverla, con la única
limitación que establece su propia
estabilidad y la unión de las piezas. El
caso más habitual será el de un muro
de medio pie de ladrillo con o sin
revoco exterior o el de un chapado de
piedra. En todo caso, el sistema de
sujeción debe ser el adecuado para
anclar el material elegido.

La cámara de aire

La cámara evacua el agua que pueda


penetrar a través de la hoja exterior,
de manera que en ningún caso pueda
llegar hasta la hoja interior. Así
garantiza la estanqueidad y que la
hoja interior esté siempre seca. Para
ello es preciso que los alambres que
forman las lañas de unión y que son el
único contacto entre las dos hojas,
tengan un pliegue central que actúe de
goterón o una pequeña inclinación
hacia el plano de fachada. Además, el
calor que acumula la cámara se
evacua por convección, de manera
que el elemento interior queda
perfectamente protegido de los
aportes solares directos.
El proceso constructivo
En el caso de fachada ventilada, el
cerramiento se construye de dentro
hacia afuera, lo que permite poder
realizar simultáneamente la obra
interior (acabados, pavimentación,
tabiquería, yesos...) y la cara exterior
del mismo.

1. Hoja interior

Primero se realiza la hoja interior de


la fachada con bloques Termoarcilla.
Con objeto de asegurar la
estanqueidad y permitir un
aislamiento térmico y acústico
adecuado, es conveniente enfoscar la
superficie del muro de Termoarcilla
que da a la cámara, o al menos
rejuntar exteriormente las juntas
verticales.

A la vez se van colocando las llaves o


lañas de fijación de la hoja exterior.
Las llaves de fijación de la hoja
exterior deben quedar en todo caso a
la vista.

Si es necesario se añaden materiales


aislantes en las zonas en las que
puedan aparecer puentes térmicos.

Al levantar la hoja interior es


conveniente situar simultáneamente
los precercos de los huecos. Así se
garantiza el correcto replanteo de la
fachada y se facilita la estanqueidad
en este punto.

2. Hoja exterior

Por último se ejecuta la hoja exterior


(evitando la caída de mortero al
interior de la cámara si se trata de una
hoja de ladrillo), dejando los huecos
necesarios para garantizar la
ventilación de la misma.
Se debe tener en cuenta la alta
exposición de la hoja exterior, la cual
puede llegar a sufrir saltos térmicos
de entre 50ºC y 80ºC, según su color.
Por esto, dicha hoja no debe presentar
ninguna conexión rígida con el
edificio y se construirá con las juntas
necesarias para asegurar su
deformación libre. Cada edificio y
cada situación concreta requerirá un
estudio preciso de las juntas, aunque
se recomienda que la distancia entre
las mismas no sobrepase nunca los 15
metros. El espesor de estas juntas
estará comprendido entre 10 y 20 mm.

La altura máxima de la hoja exterior


se verá limitada por su propia
estabilidad.

La hoja debe apoyarse de alguna


manera en los cantos de los forjados
de cada una, dos o tres plantas. Cada
tramo de la hoja exterior debe ser
independiente del inferior y del
superior. Existirá una junta horizontal
que impedirá cualquier deformación
del apoyo que pueda ponerlo en
contacto con la hoja inferior. Por este
motivo es recomendable ejecutar
primero la hoja exterior de la planta
más alta del edificio e ir descendiendo
hasta la planta más baja. Existe la
posibilidad de construir la hoja
exterior continua en toda la altura del
edificio, utilizando llaves que deslizan
sobre unas guías solidarias con la
estructura, siendo necesario en este
caso reforzar la fachada con
armaduras en los tendeles.
2.1. Las llaves y otras uniones

La estabilidad de la hoja exterior se


consigue utilizando llaves que la
anclan a la hoja interior portante o a
los elementos de la estructura. El
sistema de fijación sólo permitirá el
movimiento de la hoja exterior en su
propio plano, evitando el
acercamiento o separación a la hoja
interior.

La disposición y capacidad mecánica


de los elementos de unión dependen
de diversos factores: el diseño de la
propia llave, el material, su
colocación, la exposición del edificio,
la profundidad de la cámara, etc. Se
deberá exigir a los fabricantes de
estos productos las indicaciones
técnicas necesarias para su correcta
puesta en obra. La posición de las
llaves y su cuantía dependerá
directamente de su función, debiendo
quedar éstas correctamente
especificadas en el proyecto.

Tipos de llaves

La distancia entre llaves no debe


superar los 40 cm en vertical y 90 en
horizontal, siendo conveniente su
disposición alternada. Se recomienda
una cuantía de 35 a 50 mm2/m2 para
cámaras de menos de 10 cm.

Pueden distinguirse además dos tipos


de fijaciones: las que se distribuyen
por toda la hoja interior y las que se
fijan exclusivamente en las testas de
los forjados. En este último caso el
cálculo debe garantizar la resistencia
de la hoja exterior a las acciones
horizontales.

Cuando la hoja exterior se extiende a


lo alto de varias plantas, el peso
propio de las plantas superiores
compensa las tracciones que las
acciones horizontales pueden
provocar en las plantas inferiores.
Sólo en la última planta, la seguridad
de esa cobertura queda un poco
reducida y es conveniente aumentar el
número de llaves.

La imposibilidad de un posterior
mantenimiento de la protección de
estos anclajes y su exposición a la
humedad hacen imprescindible que
sean de acero inoxidable.
2.2. El soporte de la hoja exterior en
una construcción de altura.

La mayor dificultad en el diseño de


una fachada ventilada de hoja exterior
pesada, la plantea el soporte de la
misma cuando la altura del edificio
excede los límites razonables para una
lámina tan esbelta. Para edificios de
más de tres plantas de altura es
habitual el recurso al apoyo en cada
forjado, o en cada dos o tres forjados.

Para minimizar el puente térmico que


supone el apoyo de la hoja exterior en
el forjado, se puede utilizar alguno de
los siguientes sistemas:

 Con elementos metálicos de


soporte, anclando al canto del
forjado los apoyos para la hoja
exterior. Estos apoyos serán
especialmente diseñados para
sustentar los ladrillos, las
chapas de piedra o las diversas
placas que se puedan emplear.
Lo más habitual es el uso de
angulares con un ala fija en el
borde del forjado y la otra
volando para recibir la carga
de la hoja exterior. El angular
debe ser de acero inoxidable,
la fijación sencilla y sólida y
además debe resolver las
imprecisiones constructivas
del forjado. El perfil metálico
del apoyo no debe llegar hasta
el exterior de la hoja, sino
quedarse a unos 2 cm para
permitir el sellado elástico de
la junta.
Entre el perfil y el material que
conforma la hoja exterior de la
fachada se dispondrá un material
aislante para evitar el puente térmico
en el canto del forjado. También es
muy aconsejable disponer un babero
que conduzca las aguas hacia el
exterior a la altura de cada apoyo,
protegiendo así los tornillos de
fijación y el perfil (en muros de
ladrillo, la evacuación se suele hacer
por los huecos de las llagas, dejando
libres uno de cada tres ladrillos en la
hilada de apoyo).

 Modificar el canto del forjado


con un pequeño vuelo que
permite el apoyo completo de
la hoja exterior.

 Utilizar piezas cerámicas


especiales, gruesas y con alta
resistencia mecánica,
colocadas en voladizo sobre el
canto del forjado y ancladas al
mismo mediante fijaciones de
acero inoxidable.

La formación de huecos
1. Situación de la carpintería en la
fachada
Sección de fachada ventilada con
detalle de carpintería

Los huecos de la fachada pueden


situarse en tres posiciones diferentes,
siempre que se garantice debidamente
la estanqueidad:

 A haces interiores, siendo la


carpintería solidaria con la
hoja interior y estando
envuelta por un marco que
asegura la evacuación del agua
hacia el exterior sin que pueda
introducirse en la cámara. Es
lo más adecuado en el caso de
emplear una carpintería de
hojas abatibles, para que sea
practicable desde el interior
sin problemas. Se consigue
además un efecto de fuerte
sombra en los huecos.

 A haces exteriores. La
carpintería se encuentra más
expuesta a los agentes
atmosféricos y existe
dificultad para garantizar la
estanqueidad de la parte
superior. Aumenta
considerablemente el efecto
invernadero, pero se consigue
una imagen tersa y plana de la
fachada.

 A haces intermedios, con la


carpintería a la altura de la
cámara de aire. Es la posición
que más ventajas ofrece de las
tres y la más acorde con el
proceso constructivo general
de la fachada ventilada. Se
introduce el precerco en la
cámara de aire, asegurando la
unión rígida con la hoja
interior. Se facilita el cierre
estanco de la cámara gracias al
sellado con la hoja exterior.
Existen precercos específicos
para resolver esta situación.
El único inconveniente es la
limitación en la apertura de las hojas
de la carpintería, por lo que hay que
recurrir a soluciones de hojas
correderas, oscilobatientes o diseñar
una carpintería combinando paneles
fijos y móviles de manera que los
practicables nunca tengan las bisagras
en el borde de un hueco para que la
hoja pueda abrirse más de 45º.

2. Los dinteles y las cajas de


persiana
Lo habitual es utilizar un dintel para
cada una de las hojas que componen
el cerramiento, aunque el dintel
interior puede desaparecer si la caja
de persiana ocupa todo el espacio
existente entre la parte superior de la
carpintería y el forjado. Para la hoja
exterior se pueden utilizar piezas
cerámicas armadas o perfiles
metálicos ocultos.

Existen también soluciones de dintel


único que en una sola pieza resuelven
la sujeción de las hojas interior y
exterior y que se colocan en la cámara
de aire.

3. Recomendaciones para
garantizar la estanqueidad

Para evitar que la humedad de la hoja


exterior pueda penetrar al interior de
la cámara o a la hoja interior de la
fachada, se pueden observar las
siguientes recomendaciones
generales:

 Mantener la cámara limpia,


teniendo especial cuidado de
que no caiga mortero en el
interior durante la ejecución.

 Colocar las llaves o lañas que


unen los muros inclinadas
hacia el exterior, o con un
doblez intermedio u otro tipo
de goterón en el centro que
impida que las gotas de agua
lleguen a la hoja interior.
 Utilizar baberos de materiales
impermeables en los dinteles y
sobre las cajas de persianas.
Igualmente en los apoyos o
sujeciones intermedios de la
hoja exterior sobre los
forjados.

 Prever en la hoja exterior


huecos a través de los cuales
se evacuará el agua desplazada
por los baberos y por los que
se ventilará la cámara (en
hojas exteriores hechas con
ladrillo se suelen dejar algunas
llagas sin rellenar en la
primera hilada sobre todos los
apoyos y sobre los dinteles).
No debe olvidarse dejar
huecos de ventilación en el
caso de que la cámara se vea
interrumpida en altura por
vuelos del forjado.

 Diseñar cuidadosamente el
alféizar y el telar de los huecos
para conducir el agua desde la
carpintería hasta el plano
exterior de la fachada.

 Proteger la hoja interior con


baberos en todo el perímetro
de los huecos.

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