Manos a la obra
Esta famosa frase de “Manos a la obra” la oí hace unos días en una tenida cuando los HH:.
hablaban de que a la Masonería debemos de ponerle mucho trabajo, ganas y esfuerzos
por hacerla grande. Grande también fue el asombro cuando les pregunte a mis HH:. Si
realmente la Masonería había dejado de serlo? En realidad ha dejado de ser grande? Ha
perdido algo? O somos nosotros los que no la estamos trabajando como es debido?
Nuestros principios y nuestros linderos no han variado a lo largo de la historia; quizás
estamos frente a cambios en las sociedades y en el planeta, pero los Principios Masónicos
siguen intactos, están ahí, entonces estamos quizás siendo arrastrados por esa sociedad
que hace que manejemos situaciones en nuestras logias como círculos sociales como
piensan los profanos y no como la Hermandad a la que un día de iniciados hemos jurado
lealtad. Hay un símbolo de pureza que se nos entrega con nuestros mandiles blancos y son
los “guantes blancos”, aquellos que nos hacen recordar que nunca debemos manchar
nuestras manos con la ignorancia, los chismes o la intolerancia; y que son una muestra de
blancura y pureza tanto en nuestras acciones como en nuestras intenciones para con
nuestros HH:. Asimismo para con la sociedad, a esto se le llama el respeto. El término
“Manos a la obra” también podemos definirlo como la aplicación de la actividad humana a
un fin; para el Masón es la Labor que tiene que hacer un obrero o la acción en cuanto a su
conformidad con los deberes morales. Para ello la gran obra a la que tenemos que ponerle
mano es un templo, ese mismo que se nos dice en los rituales; el templo interior…..
….nosotros mismos. Entonces cuando pongamos manos a la obra pensemos en nosotros y
en lo que estamos haciendo para trabajarlo. Dentro del simbolismo Masónico hablamos
que los guantes eran usados por los antiguos canteros para protegerse en el trabajo
manual de los trozos de piedra que saltaban del desbaste de las mismas; asimismo con los
guantes era más fácil agarrar las herramientas que se empleaban en el trabajo. El Masón
moderno no usa guantes de cuero, usa guantes suaves y de color blanco pero el fin sigue
siendo el mismo, el coger esas herramientas como el mazo y el cincel y asirlas de la
manera correcta y a la vez darles el uso adecuado, así como el protegernos de aquellas
imperfecciones que salen de desbastar la Piedra Tosca y que no deben regresar a
nosotros, todos esos vicios que vamos dejando con el pulimento no deben volver a
tocarnos. El mazo es el símbolo de nuestro poder, manifestación de nuestro temple,
constancia y voluntad, por tanto es representación simbólica de la fuerza y de la tenacidad
firme del masón; mientras que el cincel es la herramienta que simboliza la sabiduría
aplicada en la justicia. En la biblia se nos dice” “debemos construir nuestro templo sin
herramientas y sin ruido”; a lo que hace mención esta cita es pues a que aquellas
herramientas no están fuera de nosotros sino adentro y que debemos asimismo guardar
el silencio y la prudencia necesaria ya que una de las cualidades de un Masón pues es la
discreción. Los guantes blancos son símbolo de mayor dignidad y de trabajo operativo, el
tenerlos puestos no solo muestra las intenciones mas puras en nuestro accionar sino que
nos recuerda que estamos con las herramientas puestas, ese trabajo constante de
aprendizaje que hace del Masón un hombre libre y de buenas costumbres; recordemos lo
que Buda dijo: “la ignorancia es la causa de toda la miseria del mundo y solamente el
conocimiento de sí mismo y de la relación de uno con el Gran Plan, puede combatir esta
ignorancia”. Entonces poner manos a la obra es ponernos a trabajar pero en nosotros
mismos; somos esa obra que tenemos que moldear, somos esa piedra y las herramientas
a la vez, somos esa conexión con el G:.A:.D:.U:. RR:. Y QQ:. HH:. pongamos pues ahora si
Manos a la Obra, usemos nuestra simbología y alegoría adecuadamente pues los ojos del
Masón ven mas allá de lo que el ojo profano puede ver, nuestras vestimentas hablan por
si solas, afinemos nuestros oídos y agudicemos nuestras sentidos; esos guantes blancos
que realmente reflejen el fiel propósito de usar adecuadamente nuestras herramientas en
nuestro camino de la superación y la perfección; recordemos las palabras del V:.M:. que
dice: “Vuestra obra está con el Señor y vuestra recompensa en el cielo”. No pensemos que
vamos a hacer grande a la Masonería, pensemos más bien que tenemos que hacernos
dignos de ella y seamos pues el cambio que queremos ver en el Mundo.
Ese arduo labor de persivir, apreciar,observar y analizar profundamente cada uno de los
elementos, objetos, sitiales, luces, símbolos y alegorías dentro del tempo no me ha sido
nada fácil. Claro, tengo una liturgia y es un excelente soporte para poder avanzar en mis
estudios masónicos, pero no es suficiente con leer, comprender y conectar visualmente
todo lo Cada cosa tiene su razón de ser y existir. Mis ojos son el medio por el cual entra
toda esa información visual y obviamente hay filtros para antes de poder descifrar el
significado (ya sea exoterico o esotérico) de algún símbolo dentroy claro sin dejar de lado
el uso de nuestros oídos para asimilar toda la sonoridad masónica que vibra dentro de la
logia (golpes de mallete, lectura de invocaciones, salmos, baterías y demás…) Pero quiero
hacer incapié en el ámbito del sentido de la vista. Nues
“Timeo hominem unius libri” Santo Tomás de Aquino
Ser aprendíz de masón será algo eterno, jamás dejarás de aprender de un masón. Nuestro
grado es la base de los que siguen… sean 2 más o treinta y tantos más… he escuchado de
Maestros que siempre se regresa al uno. Eso me emociona pero a la vez provoca en mí
cuestionarme más de una vez cada frase que viene escrita en la liturgia de primer grado.
Ser aprendiz de masón es una etapa sumamente maravillosa. Es algo , pero a la vez un
trabajo muy complicado