Envolturas
Apóstol Sergio Enríquez / Viernes, 22 de marzo de 2024
Entre las muchísimas cosas que el apóstol Pablo eran temores:
→ Temo que como la serpiente engañó a Eva pueda engañar a la iglesia.
→ Temo que haya trabajado por gusto con ustedes.
Él expresaba y abría su corazón, él era el perito arquitecto, pero decía: “En nada
estimo mi vida valiosa para mí mismo con tal de acabar la carrera con gozo”, se
proyectaba en el futuro para terminar su carrera. No era terminar la vida sino
terminar la carrera, Pablo tenía que terminar su carrera con gozo.
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Debemos empezar a ver cómo vamos a terminar nuestra carrera, debemos destruir
algunos paradigmas que son maldiciones: “Genio y figura hasta la sepultura”, debo
terminar mi carrera cómo Dios dice que nos parezcamos al Hijo.
Es más fácil reconocer un error que enmendarlo, pero eso lo podemos ir
cambiando.
Eliseo era bravo, no aguantaba ni una broma, un día 42 jóvenes se burlaron de su
calvicie y le dijeron: “Sube calvo”, mandó dos osas que mataron a los jóvenes. Eliseo
regañó a un rey y en un versículo después se murió.
Debemos terminar nuestra carrera con gozo.
Salomón terminó mal su carrera, lo que no hizo de joven lo hizo de viejo, en viaje
largo hasta el sombrero estorba. Nos falta correr todavía.
Hebreos 12:1 Por tanto, puesto que tenemos en derredor nuestro tan gran nube
de testigos, despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente
nos envuelve, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,
(LBLA)
Tenemos un público experto, es como que alabanza tuviera un auditorio de músicos
expertos, los testigos que están viendo nuestra carrera son Abel que presentó mejor
ofrenda que Caín, es Noé que hizo un arca para que se salvaran ocho personas, es
Abraham que salió de Ur de los caldeos. Nos están chequeando todos los héroes de
la fe.
No somos los únicos que hemos corrido esta carrera, hay héroes de la fe que han
hecho toda esta carrera antes.
Lo otro es despojarnos de todo peso y pecado, caminamos en la Tierra y se nos pega
el mozote que es como el pecado que se pega a nuestros pies, por eso, debemos
lavarnos los pies para limpiarnos.
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Hay pesos que no son pecados, pero que afectan la vida del cristiano. Vamos a ver
de qué nos debemos despojar para que no nos envuelva y llegar a terminar la
carrera con gozo.
1. Culpa
Josué 6:18 Ahora vosotros, guardaos de tocar cosa chica ni grande, contraviniendo
las órdenes dadas; para no haceros reos de prevaricación, y no envolver a todo el
campamento de Israel en la culpa, y llenarle de turbación. (FTA)
El Señor le advirtió a Josué que el pueblo no se envuelva en culpa. A veces estamos
dispuestos a perdonar a todos, pero no a nosotros, nos llenamos de culpa.
Nosotros no debemos llenarnos de culpa, a veces se cantaba un corito: “Tú tienes
la culpa de que no baje la bendición”, ese canto estaba malo, era un error.
Dios es bueno y nos dice que si pecamos Abogado tenemos, si tenemos los pecados
rojos el Señor los puede hacer blancos. Ya no te eches la culpa.
No se puede vivir con culpa.
El diablo se regocija cuando alguien se envuelve en culpa.
Dios es bueno y es especialista en sacar una bendición de nuestros más
grandes errores.
David hizo varias cosas malas, censó al pueblo, se comió los panes de la proposición,
nunca corrigió a Absalón y eso le costó la vida a él. No le dijo a nada a Amnón por
violar a Tamar, pero lo peor es que le quitó la mujer a Urías y luego lo mató. David
fue conforme al corazón de Dios excepto en el caso de Urías heteo. Pero de esa
unión salió Salomón, el Señor levantó al rey más grande de Israel del error más
grande de David, Dios saca la luz de las tinieblas, Él quiere que seas feliz aunque
hayas tropezado y caído.
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La mamá de Salomón sí tenía un cachito de culpabilidad porque decía: “Hijo de mis
votos”, la maternidad siempre ha sido una bendición, quizá le prometió algo al
Señor a cambio de un hijo.
Despójate de la culpa que tienes, fuera la culpa.
El Señor Jesús te puede señalar la culpa, pero te limpió porque cargó todas tus
culpas en la cruz del calvario.
Hay personas que te quieren tirar la culpa a ti sólo para afectarte, pero debes
recordar que el Señor te sacó de ese pecado que hacías. No te dejes culpar por
nadie, no a la culpa.
2. Temor a la muerte
2 Samuel 22:5 Las olas de la muerte me envolvían, me atemorizaban torrentes
destructores. (BDA)
El temor a la muerte es algo que no nos deja terminar la carrera con gozo, quiere
oponerse a que se termine la carrera con gozo. La gente le tiene miedo a oír algunas
palabras en un diagnóstico.
Hebreos 2:15 que cuanto a los hijos participaron de carne y sangre, el Hijo también
participó de lo mismo para matar a la muerte y librar a los que por el temor a la
muerte, estaban sujetos a esclavitud durante toda la vida.
El Diablo le mandó a decir a través de Herodes a Jesús: “Vete de aquí, Herodes te
quiere matar”. El Señor Jesús le dijo: “Diles a esa zorra que Yo hago la obra, sano
enfermos y echo demonios, en dos días y en el tercero termino”, no le dio miedo.
Pablo dijo: “Para mí el morir es ganancia y el vivir es Cristo”.
Jesús mató a la muerte en el Monte de la Calavera.
La muerte ya no te puede matar, lo más que puedes hacer es dormir.
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3. Los gentiles
Salmos 106:35 Antes se envolvieron con los gentiles; y aprendieron sus obras:
(R18)
No es necesario salirse del mundo, no debemos envolvernos con los gentiles ni
agarrar sus costumbres. El pueblo de Israel adquirió las costumbres de los
orientales, reposaba en hijos ajenos.
Tus mejores amigos deben ser cristianos porque sino te van a contagiar.
Los amigos del mundo pueden contagiarte de sus costumbres.
No te hagas uno y no te envuelvas con los gentiles y paganos que no conocen de
Dios.