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Valores

Este documento explora los conceptos de valores, tipos de valores y sus características. Explica que los valores son cualidades que las personas añaden a las cosas y que existen valores universales, relativos, objetivos y subjetivos. También describe las características de los valores como su carácter ideal, polaridad y jerarquía.

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Valores

Este documento explora los conceptos de valores, tipos de valores y sus características. Explica que los valores son cualidades que las personas añaden a las cosas y que existen valores universales, relativos, objetivos y subjetivos. También describe las características de los valores como su carácter ideal, polaridad y jerarquía.

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Valores, tipos y jerarquías

Los valores son las actitudes que reconoces en ti y en otras personas, que para ti
son importantes y que consideras al momento de tomar una decisión. La familia, la
tradición, la honestidad, los bienes materiales y las actividades que disfrutas son
asuntos de importancia para ti, eso significa que son elementos en su escala de
valores personales.

Los valores son cualidades que las personas añaden a las cosas, lo cual significa
que un valor es una apreciación adicional que los seres humanos tienen sobre
objetos, actos y personas.

Además de los atributos propios de un objeto o acto, cada persona deposita un


agregado especial en ellos. ¿Puedes pensar en un ejemplo? A continuación, se
presentan
algunos:

1. Los atributos propios de una moneda son su color, textura, peso, diámetro, etc.
Adicionalmente, las personas depositamos un valor en ese objeto: cinco pesos,
diez pesos, etcétera.

2.- Las cualidades de una flor son su aroma, color frescura. Etc. Además de estas
propiedades, es posible sumar un valor agregado, por ejemplo, una flor en el campo
no tiene el mismo valor que el de las flores obsequiadas a tu mamá el día de las
madres.

3. Una historia contada por un maestro en clase tiene ciertas características,


personajes, situaciones, moraleja, etc. Sin embargo, la misma historia narrada por
un familiar (un abuelo, un hermano) adquiere un valor distinto.

Existen diferentes clases de valores. Los hay universales y relativos, objetivos y


subjetivos.

Valores universales y relativos

Un valor universal es un bien (objeto, acto, persona, lugar) que es importante para
todos. La vida es un ejemplo de valor universal. Todos los pueblos, culturas,
naciones y familias valoran la vida. Otros ejemplos son la propia familia, la salud, la
paz, entre otros.

En diversos espacios se habla constantemente de la crisis de valores y de un


deterioro social por falta de éstos. Este tema se aborda suponiendo que todos tienen
como base los mismos valores o al menos comparten la misma categoría de los
valores. Tratar el tema de valores universales implica un planteamiento sobre el
juicio de una conducta que es absolutamente buena, deseable en sí misma y que
se sostienen porque son orientaciones que modelan a la razón para garantizar el
valor ético supremo que es el respeto a la dignidad humana. Las acciones éticas
contrarias al respeto de este bien se consideran antivalores. ¿Conoces alguna
sociedad donde haya distintos valores a los tuyos?

Piensa lo que sucedería en algún lugar donde se entendiera una moralidad


diferente, por ejemplo, donde la gente fuera admirada por sus actos de mentira,
deslealtad, daño a la propiedad privada, o donde un ciudadano estuviera orgulloso
por robar y engañar a otros o violentar sus derechos humanos. Los valores morales
universales son creencias, virtudes y normas que son verdaderos porque presentan
beneficios para un desarrollo humano a nivel individual o social, sin importar el lugar
y la época.

Otras orientaciones morales se refieren a principios que pueden diferir de una


cultura a otra. Estas normas sociales cuya guía depende de las necesidades y
formas de convivencia de un grupo social están basadas en las formas particulares
de emitir juicios y responden a lo que el sistema cultura, considera correcto; por lo
tanto, son aplicables a ciertas personas para un determinado tiempo y en cierta
cultura. Los japoneses, por ejemplo, tienen en alta estima la obediencia y el silencio,
mientras que los mexicanos aprecian el espíritu festivo y la audacia. Estos valores
se conocen como valores relativos, ya que funcionan en un contexto sociocultural,
pero no necesariamente pueden aplicarse a otros medios, mucho menos a nivel
universal. Los valores relativos empleados sin un ejercicio de prudencia pueden
interferir con los valores universales.

Una propuesta para elaborar un juicio y vivir apropiadamente los valores es la que
Sugieren los filósofos estudiosos del tema con respecto al ejercicio del valor
universal: es práctico, trae beneficios objetivos al individuo y sociedad, posee una
validez en cualquier lugar, llega al corazón y a la conciencia y trasciende la cultura.

Valores objetivos y subjetivos

Otra clasificación que se utiliza mucho en las discusiones filosóficas es la de valores


objetivos y valores subjetivos. La postura de los valores subjetivos es la que afirma
que los valores no tienen existencia propia, que no existen en sí mismos, como sí
lo hace una piedra. Afirma que los objetos son los únicos que tienen una existencia
real, objetiva, donde nadie puede negarlos.

Las posturas subjetivas parten de la idea de que son las personas las que asignan
valor a los objetos y a las características de los actos. Por ejemplo, el oro no tiene
ningún sin o existieran seres humanos que se le asignen. Esto significa que el valor
del oro reside en la persona que se lo asigna.
Como podrás imaginarte, la postura contraria considera que los valores tienen valor
en sí mismos, independientemente de que una persona se los asigne o no.
En cuanto a la ética se refiere que los valores no necesitan de un objeto para existir.
Por ejemplo, la bondad no necesita expresarse en algo tangible, lo podemos
entender de forma abstracta, lo mismo ocurre con la justicia.
Esta discusión entre objetivismo y subjetivismo no se ha resuelto. Siguen existiendo
exponentes de ambas posturas. Una de las preocupaciones que giran en torno a
este debate es que, desafortunadamente, varios gobiernos totalitarios y autoritarios
se han respaldado en la idea de que existen valores absolutos y objetivos, a los que
la población entera tiene que someterse.
Por su parte, el problema con el subjetivismo es que llevarlo a la práctica puede
dificultar la convivencia entre diferentes grupos sociales e incluso países, pues las
diferencias en lo que consideran moralmente correcto pueden ser muy grandes.

Características de los valores

Los valores poseen un carácter ideal: si se es subjetivista, esta característica se


concibe como los fines u objetivos de las normas, o sea señalan nuestros ideales,
lo que creemos que es valioso y conviene alcanzar. El carácter ideal pertenece al
ámbito del deber ser, de lo preferible, y no al que de hecho es.

Por el contrario, los objetivistas consideran este carácter como una propiedad
realista, esto es, como ideales --en un sentido de existencia inmaterial pero real—
que también dictan lo que debe ser.

Los filósofos también coinciden en que los valores tienen polaridad: esto significa
que a todo valor le corresponde un antivalor o valor negativo. Es decir, todos los
valores se ordenan en pares de opuestos, en los que uno es positivo, el valor, y el
otro, negativo, el antivalor. De este modo, a la lealtad le corresponde la deslealtad,
a la gratitud la ingratitud, a la bondad la maldad; la belleza se corresponde con la
fealdad; a lo justo con lo injusto y así sucesivamente.

Finalmente, la tercera característica es la jerarquización, es decir, que los valores


se pueden enlistar de acuerdo con su orden de importancia, lo que supone que hay
valores inferiores a otros, de menor importancia. Esta característica es fundamental
para resolver dilemas éticos. Elabora en tu cuaderno una tabla donde categorices
las características de los valores e incluye dos ejemplos propios.

La disciplina que toma como objeto de estudio a los valores y se encarga de discutir
su orden jerárquico es la Axiología. La palabra axiología proviene del vocablo griego
axios, que significa “ lo que es digno de estima, lo que es valioso”, y del vocablo
logos, que significa “tratado o estudio”. Uno de los filósofos más populares de la
rama normativa de la Axiología fue el alemán Max Scheler, quien se preguntó, en
primera instancia, cuáles deberían ser los criterios para determinar la jerarquía. De
acuerdo con Sanabria (2005), Scheler propuso cinco criterios que a su juicio
trascendían toda época y cultura:

1. Durabilidad. Un valor es superior cuanto más dure e inferior si dura poco. La


mayor o menor duración, nos comenta Sanabria, no hay que entenderla en sentido
meramente temporal, pues no se trata de objetos. El autor nos brinda este ejemplo:
la duración de una piedra es mayor que la de una persona y no por eso la piedra
es más valiosa que la persona. En cambio, el conocimiento es más duradero que el
sabor de un buen helado de chocolate.
2. Divisibilidad. Un valor es superior cuanto menos divisible sea, e inferior cuanto
más divisible sea. Con ello quería decir que hay cosas cuyo valor se divide de
acuerdo con sus partes, por ejemplo, 10 kilos de toronjas valen la mitad que 20 kilos.
Pero la mitad de una obra de arte no vale la mitad del valor de la obra en sí. La
mitad de un concierto no vale el doble que el concierto completo. Así, las cosas no
se miden igual que los valores.
3. Fundamentación. Un valor es superior mientras sea la base de otros, e inferior
cuanto mayor sea su dependencia de la existencia de otro valor. El placer, la alegría,
la salud no se dan si no se fundan en el valor vital. Esto quiere decir que, el placer,
la alegría o la salud requieren de la existencia del valor vital. El término fundante se
refiere al concepto de fundamento, es decir, lo que sirve de base para otra cosa.
4. Satisfacción. Un valor es superior cuando la satisfacción que produce es más
profunda, e inferior cuando menos satisfacción genere. Aquí, la satisfacción no se
debe confundir con el placer sensorial, como el que sentimos cuando comemos rico;
se refiere a una vivencia de cumplimiento; por ejemplo, del deber, de la justicia, de
la equidad. La satisfacción se da cuando se cumple una intención hacia un valor, es
una consecuencia de la aparición del valor.
5. Absolutidad. Un valor es superior mientras menos relativo sea a un individuo.
Un valor espiritual es superior a un valor sensible (de los sentidos, olfato, gusto,
etc.) porque los valores sensibles son más relativos que los espirituales. Es decir,
aunque a todos nos gusta comer, no a todos gusta el sabor de la manzana o el de
la carne

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