1
UNIVALLE
FACULTAD DE CIENCIAS EMPRESARIALES Y SOCIALES
LOS EMPRENDIMIENTOS BASADOS EN LA ECONOMIA CIRCULAR EN BOLIVIA LATINOAMERICA Y
FECHA: 04/04/2024
2
INDICE
3
INTRODUCCION
4
DESARROLLO
LOS EMPRENDIMIENTOS BASADOS EN LA ECONOMIA CIRCULAR EN BOLIVIA LATINOAMERICA Y EL
MUNDO
¿Qué es la Economía circular?
La economía circular es un modelo de producción y consumo que implica compartir, alquilar, reutilizar,
reparar, renovar y reciclar materiales y productos existentes todas las veces que sea posible para crear
un valor añadido. De esta forma, el ciclo de vida de los productos se extiende.
En la práctica, implica reducir los residuos al mínimo. Cuando un producto llega al final de su vida, sus
materiales se mantienen dentro de la economía siempre que sea posible gracias al reciclaje. Estos
pueden ser productivamente utilizados una y otra vez, creando así un valor adicional.
Contrasta con el modelo económico lineal tradicional, basado principalmente en el concepto “usar y
tirar”, que requiere de grandes cantidades de materiales y energía baratos y de fácil acceso. La
obsolescencia programada contra la que el Parlamento Europeo pide medidas es también
parte de este modelo.
Beneficios: ¿Por qué tenemos que cambiar a una economía circular?
Para proteger el medio ambiente
La reutilización y el reciclaje de productos ralentizarían el uso de recursos naturales, reducirían la
alteración del paisaje y el hábitat y ayudarían a limitar la pérdida de biodiversidad.
Otro beneficio de la economía circular es la reducción de las emisiones anuales totales de gases de
efecto invernadero. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, los procesos industriales y el uso de
productos son responsables del 9,10% de las emisiones de gases de efecto invernadero en la UE,
mientras que la gestión de residuos representa el 3,32%.
Crear productos más eficientes y sostenibles desde el principio ayudaría a reducir el consumo de energía
y recursos, ya que se calcula que más del 80% del impacto ambiental de un producto se determina
durante la fase de diseño.
5
La transición hacia productos más fiables que puedan reutilizarse, actualizarse y repararse reduciría la
cantidad de residuos. El envasado es un problema cada vez mayor y se calcula que, de media, cada
europeo genera casi 180 kg de residuos de envases al año. El objetivo de la UE es atajar el exceso de
envases y mejorar su diseño para fomentar la reutilización y el reciclado.
Reducir la dependencia de las materias primas
Uno de los motivos para avanzar hacia una economía circular es el aumento de la demanda de materias
primas y la escasez de recursos. Varias materias primas cruciales son finitas y, como la población mundial
crece, la demanda también aumenta.
Otra de las razones es la dependencia de otros países: algunos países de la UE dependen de otros países
para sus materias primas. La UE importa aproximadamente la mitad de las materias primas que
consume, según Eurostat.
El valor total del comercio (importaciones más exportaciones) de materias primas entre la UE y el resto
del mundo casi se ha triplicado desde 2002, con un crecimiento de las exportaciones más rápido que el
de las importaciones. Sin embargo, la UE sigue importando más de lo que exporta. En 2021, esto se
tradujo en un déficit comercial de 35.500 millones de euros.
El reciclaje de materias primas reduce los riesgos asociados al suministro, como la volatilidad de los
precios, la disponibilidad y la dependencia de las importaciones. El reciclaje puede ser una fuente
importante de materias primas fundamentales, que son necesarias para la producción de tecnologías
cruciales para alcanzar los objetivos climáticos, como las baterías y los motores eléctricos.
Crear empleo y ahorrar dinero a los consumidores
La transición hacia una economía más circular podría aumentar la competitividad, estimular la
innovación, impulsar el crecimiento económico y crear empleo (700.000 puestos de trabajo solo en la UE
para 2030).
El rediseño de materiales y productos para un uso circular también impulsaría la innovación en
diferentes sectores de la economía.
El impacto en el clima es otro de los factores. La extracción y el uso de materias primas tienen
importantes consecuencias medioambientes, aumenta el consumo de energía y las emisiones de dióxido
de carbono (CO2), mientras que un uso más inteligente de las materias primas puede reducir las
emisiones contaminantes.
¿Por qué tenemos que cambiar a una economía circular?
Uno de los motivos para avanzar hacia una economía circular es el aumento de la demanda de materias
primas y la escasez de recursos. Varias materias primas cruciales son finitas y, como la población mundial
crece, la demanda también aumenta.
Otra de las razones es la dependencia de otros países: algunos países de la UE dependen de otros países
para sus materias primas.
6
El impacto en el clima es otro de los factores. La extracción y el uso de materias primas tienen
importantes consecuencias medioambientes, aumenta el consumo de energía y las emisiones de CO2,
mientras que un uso más inteligente de las materias primas puede reducir las emisiones contaminantes.
¿Cuáles son los beneficios?
Medidas como la prevención de residuos, el diseño ecológico y la reutilización podrían ahorrar dinero a
las empresas de la UE mientras se reduce el total anual de emisiones de gases de efecto invernadero.
Actualmente, la producción de los materiales que usamos diariamente son responsables del 45% de las
emisiones de CO2.
Avanzar hacia una economía más circular podría generar beneficios como reducir la presión sobre el
medioambiente, mejorar la seguridad de suministro de materias primas, estimular la competitividad, la
innovación, el crecimiento económico (un 0,5% adicional del PIB) y el empleo (se crearían unos 700.000
trabajos solo en la UE de cara a 2030).
También puede proporcionar a los consumidores productos más duraderos e innovadores que brinden
ahorros monetarios y una mayor calidad de vida, por ejemplo, si los teléfonos móviles fuesen más fáciles
de desmontar el coste de volverlo a fabricar podría reducirse a la mitad.
¿Qué hace la UE para conseguir una economía circular?
La Comisión Europea presentó en marzo de 2020 el plan de acción para la Economía Circular que tiene
como objetivo productos más sostenibles, la reducción de residuos y el empoderamiento de los
ciudadanos (como el “derecho a reparar"). Se presta especial atención a los sectores intensivos en
recursos, como la electrónica y las TIC, los plásticos, los textiles o la construcción.
En febrero de 2021, el Parlamento votó el plan de acción sobre economía circular y demandó medidas
adicionales para avanzar hacia una economía neutra en carbono, sostenible, libre de tóxicos y
completamente circular en 2050. Estas deben incluir leyes más estrictas sobre reciclaje y objetivos
vinculantes para 2030 de reducción de la huella ecológica por el uso y consumo de materiales.
En marzo de 2022, la Comisión dio a conocer el primer paquete de medidas para acelerar la transición
hacia una economía circular, como parte del plan de acción de economía circular. Las propuestas
incluyen el impulso de los productos sostenibles, el empoderamiento de los consumidores para la
transición verde, la revisión de la normativa sobre productos de la construcción y una estrategia sobre
textiles sostenibles.
En noviembre de 2022, la Comisión propuso nuevas normas sobre envases para toda la UE, que incluye
propuestas para mejorar el diseño de los envases, como un etiquetado claro, para fomentar la
reutilización y el reciclaje. Además, defiende la transición a plásticos de base biológica,
biodegradables y compostables.
Funcionamiento de la Economía circular en el mundo
La economía circular ofrece un marco de soluciones sistémicas para el desarrollo económico abordando
profundamente la causa de retos mundiales tales como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad,
el incremento de residuos y de contaminación, al tiempo que revela grandes oportunidades de
crecimiento.
7
Impulsada por el diseño y sustentada por el uso de energías y materiales renovables, la economía
circular revoluciona la forma en que diseñamos, producimos y consumimos. El modelo se basa en tres
principios: eliminar residuos y contaminación; mantener productos y materiales en uso, y regenerar
sistemas naturales.
Las oportunidades de creación de valor en el marco de la economía circular se clasifican en los ciclos
técnicos y biológicos del sistema economico.
En el ciclo técnico, los materiales y productos fabricados por el humano permanecen en uso el mayor
tiempo posible. De este modo, el valor se crea mediante el intercambio, el mantenimiento, la
reutilización, la remanufactura y el reciclaje. Por otro lado, en el ciclo biológico, después de haber pasado
por múltiples usos, los materiales regresan a la naturaleza de forma segura, devolviendo así los
nutrientes a la tierra y a los ecosistemas naturales.
La aplicación de la economía circular tiene un impacto directo en la lucha contra el cambio climático y la
prevención de residuos. A modo de ejemplo, cambiando la forma en que producimos y utilizamos el
acero, el cemento, el aluminio y el plástico se podrían reducir las emisiones de gases de efecto
invernadero provenientes de estas industrias hasta en un 40% para 2050.
En el plano económico, el uso de acero reciclado o reutilizado para la construcción de edificios podría
generar a su vez hasta un 25% de ahorro en los costes de material por tonelada de acero.
Asimismo, la aplicación de los principios de circularidad al sector de la construcción podría suponer una
reducción de materiales (y de costes) mediante el uso de la producción modular y la impresión 3D, la
optimización del uso de la energía y la reutilización o el reciclaje de materiales de alto valor en la fase de
deconstrucción. Por su parte, la reducción de la producción y el consumo de plástico puede evitar un
8
tercio de la generación global de residuos plásticos para 2040. Dado el aumento actual y previsto en la
generación global de residuos, la transición a una economía circular se vuelve crucial.
Al abordar las ineficiencias estructurales a lo largo de las cadenas de suministro, la economía circular
ofrece abundantes oportunidades de creación de valor a nivel industrial. Por ejemplo, se espera que el
mercado de los envases retornables crezca de 37.000 millones de dólares en 2018 a 59.000 millones en
2026. Igualmente el mercado de la ropa de segunda mano duplicará el tamaño del de la moda rápida
para el año 2029.
Algunos estudios sugieren que la transición a una economía circular podría generar un beneficio
económico neto de 1,8 billones de euros para Europa en 2030, y un valor anual de aproximadamente
624.000 millones de dólares en la India para el año 2050, en comparación con el escenario lineal actual.
Estudios recientes en América Latina y el Caribe también indican que la adopción de la economía circular
podría crear un incremento neto de 4,8 millones de puestos de trabajo en la región.
Asimismo, según la Comisión Europea, la aplicación de unas medidas circulares ambiciosas en Europa
podría generar alrededor de 700.000 nuevos empleos. Teniendo en cuenta las posibles pérdidas de
puestos de trabajo derivadas de la aplicación de las tecnologías de la Industria 4.0, es necesario que la
economía circular aproveche el potencial de la Cuarta Revolución Industrial al tiempo que garantiza el
bienestar de los trabajadores y su participación en la economía. Para ello, es esencial que los
trabajadores tengan acceso a las oportunidades de capacitación necesarias para satisfacer las demandas
de empleo de un paradigma económico circular.
Un movimiento global
La transición hacia una economía circular no es uniforme y varía en función de una serie de factores
como el grado de industrialización, el nivel de desarrollo tecnológico, la disponibilidad de recursos
humanos cualificados y el acceso a la financiación, entre otros. Esto destaca la importancia de las
estrategias y los planes concebidos en función del contexto.
En la actualidad, China y Europa son los líderes mundiales en la transición hacia la circularidad pues el
desarrollo de sus estrategias de circularidad internas y externas influye en el resto del mundo. Por otro
lado, a través de los esquemas de cooperación internacional y del diálogo político, los nuevos adoptantes
de la economía circular pueden beneficiarse del intercambio de conocimientos y mejores prácticas, de
las transferencias de tecnología y del apoyo financiero de los países pioneros.
China se adelantó a la tendencia mundial cuando adoptó su Ley de Promoción de la Economía Circular en
2009. Más recientemente, las medidas del país hacia el exterior como la Prohibición de la Importación de
Residuos de 2018 han tenido un gran impacto mundial incluyendo el desvío de flujos de residuos a otros
países en desarrollo, las alteraciones en los precios del comercio mundial de la chatarra y un
cuestionamiento general de las prácticas de reciclaje de los países desarrollados.
Europa también es considerada pionera en la transición a la economía circular, gracias a la adopción de
políticas como el Pacto Verde Europeo, su primer Plan de Acción para la Economía Circular y más de 60
estrategias y hojas de ruta de circularidad a nivel regional, nacional y local. Estos actores clave están
sentando las bases de la transición, e invitan al resto del mundo a seguir su ritmo.
9
El nivel de desarrollo de un país afecta a la forma de entender y abordar la circularidad. Por ello, la
economía circular presenta un conjunto específico de retos y oportunidades para los países en
desarrollo, especialmente en lo que respecta al sector informal, el acceso al desarrollo tecnológico y la
capacidad institucional y financiera. Por consiguiente, en los últimos años la economía circular ha ido
ganando seguidores en todo el mundo, como demuestra la adopción de políticas circulares en
numerosos y muy diversos países.
Un estudio reciente revela que la mayoría de los países de la región de América Latina y el Caribe han
adoptado una o más medidas clave de economía circular.
El continente africano es también un ejemplo de una región en desarrollo que está registrando un
aumento de las iniciativas relacionadas a la circularidad, como la creación de la Red Africana de
Economía Circular y la Alianza Africana de Economía Circular, lo que refleja el creciente interés y la
concienciación sobre el tema.
Más allá de China, la economía circular también está despegando en otras partes de Asia, principalmente
a través de iniciativas del sector privado que adoptan los principios de la circularidad o modelos de
negocio circulares. El avance de este paradigma en esta región, que se caracteriza por un rápido
crecimiento económico y un aumento en la tasa de urbanización, es de suma importancia para lograr un
desarrollo sostenible, compensar el impacto negativo del crecimiento en el medio ambiente y
aprovechar las oportunidades que brinda la economía circular.
Funcionamiento de la Economía circular en Latinoamerica
"Economía circular en América Latina y el Caribe: Una visión compartida" tiene la
intención de traer una visión común de lo que es una economía circular y cómo debe ser la
transición a esta economía circular en la región. Con esto en mente, el documento presenta una visión
inspiradora que aprovecha lo que es único en América Latina y el Caribe, y cómo una transición a una
economía circular podría producir resultados positivos en toda la región.
América Latina y el Caribe es una región abundante en diversidad ambiental y cultural.
En este sentido, una nueva era de desarrollo económico necesita trabajar con y para las personas, el
clima y la biodiversidad. Una transformación sistémica en todos los sectores requiere la acción de todas
las partes interesadas: empresas, responsables políticos, inversores, ciudadanos y la sociedad civil. Es
hora de dar vida a esta visión.
La América Latina y el Caribe necesitan una economía circular desarrollada por y para la región y
adaptada a sus características y desafíos para impulsar una recuperación resiliente
Una economía circular es una oportunidad para que la región se posicione como un actor clave y se
convierta en líder en la transición global hacia una economía baja en carbono alineada con los ODS
Es hora de dar vida a esta visión de una economía circular. Todos los actores tienen un papel que
desempeñar.
La América Latina y el Caribe necesitan una economía circular desarrollada por y para la región y
adaptada a sus características y desafíos para impulsar una recuperación resiliente.
10
El modelo económico extractivo lineal, históricamente utilizado en la región, no ha logrado un
crecimiento a largo plazo y ha causado una enorme degradación ambiental.
El desarrollo económico de la región ha dependido en gran medida de la extracción de recursos
naturales y las exportaciones de productos básicos (commodities). Este modelo ha expuesto la región a
precios fluctuantes y ha sido responsable de impactos ambientales negativos, como la pérdida de
biodiversidad.
La industria en la región no ha logrado competir en el escenario internacional. A pesar del alto potencial
de circularidad, el sector ha seguido un enfoque lineal tradicional, sin incorporar prácticas circulares de
valor agregado.
El turismo, que es un sector clave, particularmente en el Caribe, depende de manera esencial de la salud
de otros sectores y ecosistemas naturales, que han sufrido una degradación vinculada a actividades
típicamente lineales, como la generación de residuos, la contaminación y las emisiones de GEI.
En general, la desigualdad es alta y la pobreza ha aumentado en los últimos años.
La pandemia de la Covid-19 ha revelado la fragilidad y las consecuencias del modelo lineal y ha arrojado
luz sobre la urgente necesidad de construir una recuperación resiliente e inclusiva
La próxima era de desarrollo y recuperación económica debe centrarse en ser inclusiva con la gente, no
dejar a nadie atrás y aprovechar las prácticas, culturas y conocimientos tradicionales únicos de la región.
El nuevo modelo económico para la región debe incluir a las MIPYMES, los trabajadores informales, los
pueblos indígenas y personas de todos los géneros
Debe crear oportunidades para incluir a las comunidades locales en la dinámica del mercado de la cuál
estuvieron excluidas.
Una economía circular ofrece un marco para abordar los problemas de la crisis planetaria, como el
cambio climático, la contaminación y la pérdida de biodiversidad.
Una economía circular se basa en tres principios orientados por el diseño: 1) eliminar los residuos y la
contaminación; 2) circular productos y materiales; 3) regenerar la naturalezaLa aplicación de estos
principios puede hacer frente a la contaminación, las emisiones de GEI que no se resuelven con la
transición a la energía renovable y combatir las principales causas de la pérdida de biodiversidad.
Alrededor del 45% de las emisiones de GEI se deben a la forma en que producimos y consumimos bienes,
que es donde la economía circular podría tener un gran impacto.
Más del 90% de la pérdida de biodiversidad se debe a la extracción y procesamiento de recursos
naturales. La economía circular ofrece un marco para alejarse de este uso lineal de los recursos.
Una economía circular tiene el potencial de reducir el volumen anual de plásticos que ingresan a
nuestros océanos en un 80 %, generar ahorros de USD 200 000 millones por año y crear 700 mil empleos
adicionales netos para 2040.
Una economía circular es una oportunidad para que la región se posicione como un actor clave y se
convierta en líder en la transición global hacia una economía baja en carbono alineada con los ODS.
11
A través de la durabilidad, la reutilización, la reparabilidad, la refabricación, el reciclaje, la
compostabilidad y la regeneración, los productos y materiales pueden permanecer en uso durante más
tiempo y generar nuevos puestos de trabajo, flujos de ingresos y de rentabilidad a largo plazo con un
menor impacto ambiental.
La circulación de materiales, como plásticos y metales, y el uso eficiente de los edificios evitaría los
residuos y la degradación ambiental al mismo tiempo que crearía una amplia gama de oportunidades de
negocio y laborales en los sectores de gestión de residuos, reciclaje y servicios, así como en innovación,
diseño, estrategia y planificación.
Nuestra rica industria de alimentos podría regenerar tierras, contribuir a una sociedad más saludable y
ayudar a hacer frente al cambio climático
Otras industrias podrían aprovechar la economía de formas que preserven la naturaleza y contribuyan al
sustento de las personas. Una economía circular en la región debe aprovechar sus ricos recursos
naturales, estar impulsada por energía y materiales renovables y tener soluciones basadas e inspiradas
en la naturaleza que desbloqueen la innovación y contribuyan a mejorar el bienestar.
La biodiversidad natural de la región, así como el conocimiento tradicional de las poblaciones que tienen
una conexión profunda con la naturaleza y sus sistemas, crean infinitas fuentes de inspiración, como en
la creación de biomateriales y soluciones de biomimética relevantes para una amplia gama de industrias,
como cosméticos, energía, fibras, diseño de productos y más.
El modelo de economía circular desvincula el crecimiento económico del uso de recursos y de la
contaminación, alejándose del modelo lineal y extractivo.
Las soluciones creadas dentro de la economía circular son positivas para el clima y la biodiversidad y
deben basarse en la riqueza de recursos naturales de la región.
Las soluciones circulares pueden acelerarse y los sistemas en los que circulan productos y materiales
pueden escalar y volverse más accesibles y asequibles para las personas, lo que beneficia la inclusión.
Con la ayuda de políticas, financiamiento e infraestructura, estas soluciones pueden convertirse en la
norma.
Las políticas pueden estimular el diseño y la producción para la economía circular en todos los sectores;
favorecer la gestión de los recursos y la preservación de su valor; crear las condiciones que hagan de las
alternativas de economía circular las mejores opciones; apoyar la innovación, la infraestructura y las
competencias; y estar alineadas a nivel nacional e internacional.
El financiamiento puede posibilitar la innovación, el desarrollo de mercados secundarios, competencias y
la infraestructura física, digital y natural necesaria
La Infraestructura - como sistemas de recolección y plantas de tratamiento; equipos agrícolas para la
producción de alimentos regenerativos; la infraestructura digital para permitir la logística inversa y las
plataformas digitales para el seguimiento de productos y la logística de flujo de materiales - permiten
que la economía circular exista a gran escala.
12
Es hora de dar vida a esta visión de una economía circular. Todos los actores tienen un papel que
desempeñar.
Es imposible que los actores efectúen una transición por sí solos.
Hay un papel para todos los actores en esta transición. La forma en que cada actor puede aplicarlo se
basa en su papel en la economía y cómo puede usarlo para lograr la eliminación de residuos y la
contaminación, la circulación de productos y materiales, y la regeneración de la naturaleza en una nueva
era de desarrollo económico inclusivo.
Los políticos, las empresas, los ciudadanos y los inversores, todos tienen sus formas de contribuir
Los gobiernos y los formuladores de políticas pueden establecer una dirección clara y crear los incentivos
y requisitos de apoyo que pueden conducir a una transformación central en los sistemas de producción y
consumo.
Las empresas son implementadoras clave de la economía circular a través de sus modelos de negocio,
del diseño y de la producción de bienes y servicios, de la elección de materiales, de tecnologías, de
asociaciones, y de la gestión de las cadenas de valor. Las empresas de todos los tamaños, desde las
MIPYME y las nuevas empresas disruptivas hasta las grandes corporaciones, pueden impulsar cambios
internos para la transición a la economía circular.
Los ciudadanos, clientes y consumidores deben estar integrados y empoderados en los procesos de
diseño circular, y también tienen el poder de pedir cuentas a otras partes y, cuando sea apropiado y
asequible, a través de sus elecciones de consumo, comportamiento y estilo de vida.
Los financiadores públicos y privados pueden trabajar juntos para proporcionar la financiación necesaria
para desbloquear la economía circular a escala.
Necesitamos trabajar en colaboración más allá de las fronteras para hacer realidad la misma visión.
El diálogo, el compromiso y el intercambio transnacionales pueden crear alineación de políticas;
promover la interoperabilidad de los esquemas de políticas y negocios, y ayudar a fomentar una
transición inclusiva y justa dentro de los países y regiones.
Sobre la Coalición de Economía Circular de América Latina y el Caribe
La Coalición de Economía Circular de América Latina y el Caribe (ALC) se conformó en 2021 con el
objetivo de acelerar la transición a la economía circular en la región, mediante la generación de
conocimiento, creación de capacidades y asistencia técnica para el diseño e implementación de
proyectos y políticas de economía circular. Está liderada por un Comité Directivo compuesto por cuatro
países mediante sus ministerios de medio ambiente en forma rotativa, comenzando por Colombia, Costa
Rica, República Dominicana y Perú para el período 2021-2023, y diez socios estratégicos: el Centro y Red
de Tecnología del Clima (CTCN), la Fundación Ellen MacArthur (EMF), el Banco Interamericano de
Desarrollo (BID), BID Invest, la Fundación Konrad Adenauer (KAS), la Plataforma para la Aceleración de la
Coalición de Economía Circular (PACE), la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo
Industrial (ONUDI), el Foro Económico Mundial (FEM), la Comisión Económica para América Latina y el
Caribe (CEPAL) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), coordinador
principal de la Coalición.
13
El Circularity Gap Report América Latina y el Caribe fue desarrollado mediante una colaboración entre el
Banco Interamericano de Desarrollo (BID), BID Invest, la Comisión Económica para América Latina y el
Caribe (CEPAL), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), y la Organización
de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), con apoyo de Circle Economy.
Funcionamiento de la economía circular en Bolivia
Ante la alarmante contaminación que estamos viviendo en Bolivia provocada por la quema
indiscriminada de tierras y bosques y la sequía que atraviesan varias regiones del país, es fundamental
avanzar en iniciativas para acelerar la respuesta a los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de
Naciones Unidas. Una de ellas es el nuevo modelo económico que propone la Economía Circular (EC)
como una oportunidad de generar un cambio en la forma de desarrollo, producción y consumo a partir
del uso eficiente de los recursos, a través de la reutilización, reparación, reciclaje o renovación de
materiales y productos para favorecer al medio ambiente y combatir los gases efecto invernadero.
Según un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en América Latina
sólo un 10% de las 541.000 toneladas/día de residuos sólidos generados son aprovechas, lo que significa
que el 90% restante se desecha, creando focos de contaminación. Según estudios realizados por el
Estado boliviano en cooperación con el Programa De Las Naciones Unidas Para El Desarrollo (PNUD), el
país genera 2,6 millones de toneladas de residuos al año (equivalente a 7.022 toneladas al día), de las
cuales el 87% son del área urbana y el restante 13% del área rural. De los sitios de disposición final sólo
el 3,1% son rellenos sanitarios y 6,1% son botaderos controlados. El 90,8% se constituyen en botaderos a
cielo abierto, creando repercusiones ambientales negativas. A pesar de estos preocupantes indicadores
en Bolivia hay evidencia de una creciente actividad económica innovadora y circular del sector privado,
destacándose las siguientes:
• La CBN lanzó cuatro objetivos de EC al 2025: (i) Gestión del agua (las comunidades de sus áreas de
influencia tendrán una disponibilidad y calidad de agua mejorada en Cochabamba y Oruro; (ii)
Agricultura inteligente, que consiste en la cooperación de financiamiento a los agricultores que trabajan
con la empresa; (iii) Empaque circular, para que sus productos y en envases retornables sean retornables
o reciclables y (iv) Acción climática que consiste en conseguir fuentes renovables de electricidad para
reducir las emisiones de CO2).
• Por su parte, ITACAMBA ha implementado una política de EC estructurada cuya finalidad es que el CO2
involucrado en su sistema de producción no vuelva a la biosfera. Además de la captura de CO2 y polvo
en sus procesos de producción en su planta de cemento Yacuses tiene procesos de sostenibilidad con
mayor
• REPSOL tiene una estrategia de EC basada en: (i) Diseño de productos con materias que alberguen su
vida útil; (ii) Reutilizar residuos para que tengan un nuevo uso; (iii) Fabricación de productos con fuentes
de energía renovables; (iv) Reutilización del agua doméstica de campamentos y (v) tratamiento de lodos
empetrolados mediante el proceso de desorción térmica. Desde la perspectiva estatal y del sector
público también se han tomado acciones concretas sobre a EC. A continuación, algunos ejemplos:
• La ley 755 del 28 de octubre de 2015 de Gestión Integral de Residuos tiene por objeto establecer la
política general y el régimen jurídico para la prevención y la reducción de la generación de residuos, su
aprovechamiento y disposición final sanitaria y ambientalmente segura. Para la aplicación de la gestión
14
de residuos, el Estado y las entidades territoriales autónomas, deben orientar sus acciones a prevenir
para reducir la generación de residuos, maximizar su aprovechamiento y minimizar su disposición final.
• El Municipio de La Paz, con el apoyo de la cooperación italiana COOPICooperazione Internazionale, la
UMSA y la Universidad de Insubria en Varese está implementando un proyecto de EC denominado
"LaPazRecicla" a través de un sistema de gestión integral de residuos sólidos y de reciclaje. El proyecto se
centra en el uso de nuevas tecnologías de tratamiento y reciclaje de las 120.000 toneladas de residuos
que se generan al año para transformarlos en fuentes de energía.
• La Fundación Suiza para la Cooperación Técnica Swisscontact a partir del 2023 ha iniciado un proyecto
de cuatro años denominado “Ciudades Circulares” para ser ejecutado en Santa Cruz - Bolivia y Cali-
Colombia. El proyecto tiene la particularidad que, además de brindar financiamiento, también ofrece
asistencia técnica, que permite el intercambio de experiencias entre ciudades, poniendo a disposición su
conocimiento con relación a la gestión integral de residuos sólidos bajo un enfoque de EC.
En Bolivia donde más del 80% de la población económicamente activa forma parte del sector informal,
existe una tendencia creciente hacia el desarrollo de emprendimientos por cuenta propia para la
generación de ingresos. En ese sentido, la EC no solamente juega un papel fundamental para palear el
daño ambiental, sino que se constituye en una alternativa para la generación de nuevos negocios y
empleos basados en la reutilización de insumos de segunda mano y la aplicación de las multi R´s:
repensar, rediseñar, refabricar, reparar, redistribuir, reducir, reutilizar, reciclar y recuperar.
Esta nueva forma de economía ya es una realidad exitosa en Bolivia y hay ejemplos sobresalientes de
empresas como: Mamut, Qireuco Top Glas, Detux, Empacar, Enkarte, Cruz Verde, Bohemia Papel, Zafar,
entre otras, que, en sus diferentes rubros, tiene como base de su negocio la EC, creando nuevas
oportunidades de negocios y empleos para muchos bolivianos.
Cabe también al Estado boliviano tomar mayores iniciativas en esta materia y considerar la EC no solo
como un producto, sino como un enfoque integral para aprovechar su potencial y darle un enfoque
diferente a sus políticas ambientales. Por último, y no menos importante, es el sector financiero
boliviano que debería tener un rol articulador para la provisión de recursos a las empresas y a las PYME
en esta transición económica, tal y como se está haciendo en Colombia a través de un Sistema de
Categorización que están usando los bancos para identificar y clasificar los proyectos de EC para darles
un financiamiento con mayores ventajas que un crédito ordinario.
En Bolivia aun no se cuenta con información sobre la cantidad de empresas que están implementando
medidas o proyectos con enfoque de circularidad. A pesar de esa falta de datos, es notorio que, cada vez
más, los emprendedores y los consumidores asumen una mayor conciencia respecto a los bienes y
servicios que desean adquirir.
Uno de los grandes temas asociados a esta nueva forma de ver la economía está ligado al manejo
responsable y sostenible de los residuos sólidos “y ese es un gran tema que nos trae desafíos día con día,
como ciudadanos o como tomadores de decisión”, detalla la especialista.
Según el informe de la Fundación Alternativas (2021), en Bolivia, la generación masiva de residuos y las
malas prácticas en torno a su gestión no sólo tienen consecuencias ecológicas-medioambientales
negativas; también tienen consecuencias como la pérdida de potencialidades de desarrollo
15
socioeconómico. Se estima que un 75% de los residuos generados podrían disponerse y/o transformarse
en nuevos insumos de valor agregado.
Lorena Terrazas destaca que, a pesar de no tener legislaciones específicas que motiven o incentiven a la
economía circular, Bolivia cuenta con emprendimientos y empresas que muestran sus buenas prácticas.
Ejemplos visibles de esta práctica se observan en el reciclado y reutilización del vidrio, la reutilización de
llantas para transformarlas en pisos ecológicos o la transformación de las prendas de vestir como otro
emprendimiento que aplica la circularidad.
La especialista se cuestiona la participación de instituciones y autoridades para afianzar estas prácticas
con políticas adecuadas. “Tal vez aún no
Funcionamiento de la economía circular en Santa Cruz-Bolivia
Conscientes de esta realidad y para conocer el comportamiento, actitud, percepción o motivación de los
cruceños en relación a la sostenibilidad y a la adopción de prácticas de la economía circular, el
Observatorio Económico de Mercados y Opinión de la Universidad Técnica Privada de Santa Cruz
(Utepsa) decidió realizar el estudio: Los ciudadanos y la economía circular.
El trabajo, en el que se encuestó a 532 personas, reveló que el 45% de los cruceños asocia el término
economía circular con reducción, tratamiento y reciclaje. De acuerdo con la investigación, un 49% de los
cruceños considera que realiza acciones o tareas de cuidado con el medioambiente y el 69% cree tener
un conocimiento claro sobre economía circular.
En línea con su supuesta mayor concienciación y la poca crítica que ejercen sobre sí mismos, los cruceños
creen que ellos mismos (57%) son menos responsables sobre los problemas medioambientales que la
ciudadanía en general, el Gobierno (63%) y las empresas en general (54%).
A decir del economista y docente de la Utepsa, Gabriel Alpiry, para que la idea de economía circular se
desarrolle en gran medida se necesita implementar diferentes políticas, pero que estas no solo obliguen
a los cruceños a cumplirlas, sino que la misma población demuestre que pueden realizar estas acciones
sin ser obligados ya que una de las dificultades recae en la poca sociabilización respecto al tema.
Por su parte, Daniel Vaca, ingeniero ambiental y docente de la Universidad Autónoma Gabriel Rene
Moreno (Uagrm), considera que el reciclaje en Santa Cruz no es tan importante porque las empresas
tienen otras prioridades, como generar ganancias. “Si la cultura del cruceño fuera cuidar el
medioambiente habría acciones que se reflejen y no solo críticas hacia nosotros mismos”, afirma.
Comportamiento circular
Es estudio también reveló que la prohibición de ciertos comportamientos de movilidad por parte de la
administración pública (77%) y el llevar a reparar un producto para alargar su vida útil (72%), se reflejan
como los comportamientos más valorados.
Las categorías como electrónica en el hogar (70%) y electrodomésticos (58%) son las mejor valoradas
como productos a reparar, frente a un (29%) que considera no relevante hacerlo. Luego respecto a
artículos de segunda mano, la más llamativa es ropa (43%), mientras que un 16% indica que no lo hace
con ningún producto.
16
René Salomón, director de la Fundación Trabajo Empresa, indicó que la circularidad de los procesos
puede cambiar la forma de hacer las cosas y proteger los sistemas de la tierra. Además, los productos se
pueden mantener en uso continuo para que duren más de una sola vida al estar hechos con un diseño
circular.
“Para interiorizarnos de la importancia que tiene la economía circular para el planeta y por supuesto
nuestro país, debemos resaltar que, en noviembre de 2021, Amigarse y otros aliados como Fundación
Trabajo Empresa han logrado colocar en contexto la temática, ya que, según un informe del Banco
Mundial, para 2050, el mundo producirá 3.400 millones de toneladas de residuos por año, un aumento
drástico a los 2.100 millones de toneladas de desechos globales que en la actualidad genera”, dijo
Salomón.
Lo preocupante no es esa proyección de incremento de residuos, sino el impacto en el medioambiente
que generaría. Y es que, en Bolivia si bien por la información que se cuenta, los residuos no superan las
7.000 toneladas por día, se estima que el crecimiento sea mayor a lo esperado a escala mundial. Esto
preocupa ya que solo se recicla entre un 4 y 5% de los residuos generados y el destino del resto de esos
desechos son vertederos que en la actualidad no cumplen con las normas vigentes.
En este contexto, según Salomón, Bolivia debe trabajar en procesos de economía circular que incluyan la
mayor cantidad de productos para ser reutilizados, pero debidamente prediseñados para cumplir ese rol
de ser artículos optimizados bajo los parámetros de la circularidad.
A decir del filósofo colombiano, Bernardo Toro, se debe entender que nadie tiene la capacidad de
producir los recursos naturales, solo el planeta.
Por ello, según Toro, se tiene que pasar de la inteligencia guerra-depredadoras a la inteligencia del
cuidado, aprender a cuidar los bienes públicos, aprender a hacer transacciones ganar-ganar y aprender a
cuidar del planeta.
Casos de éxito
Empresas como Coca-Cola y CBN están avanzando hacia la economía circular. El reciclaje hoy es parte
integral de sus procesos.
Coca-Cola Bolivia, siguiendo el camino marcado a escala global por la compañía y su compromiso por
“Un mundo sin residuos”, ha maximizado su trabajo para ser más circular y sustentable cada día. En la
actualidad, 50 millones de botellas retornables se encuentran en circulación en el mercado boliviano, lo
que representa el 40% del total del portafolio a escala nacional.
Por su parte, la CBN ha realizado inversiones para una producción sustentable y el control de su huella
de carbono. Esto ha ubicado a la industria como la primera en cumplir los límites permisibles para
descargas líquidas industriales, que retornan para alimentar los sembradíos de las comunidades
cercanas. Por ello, fue reconocida por la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia, el Pacto
Global Bolivia y el sistema de las Naciones Unidas.
Funcionamiento de la economía circular en La Paz-Bolivia
La Paz sienta una base hacia la economía circular con la plastimadera
17
Esta materia prima proviene de la leche del “desayuno escolar”, un beneficio que reciben los escolares
de escuelas públicas del municipio de La Paz, y se convierte en la llamada “plastimadera” con lo cual se
cierra el ciclo de vida de un producto para dar paso a otro.
Con esto el municipio paceño da los primeros paso hacia una economía circular, un concepto económico
interrelacionado con la sostenibilidad que tiene como objetivo que el valor de los productos, los
materiales y los recursos (como agua y energía) se mantenga en la economía durante el mayor tiempo
posible, reduciendo así al mínimo la generación de residuos.
Los impulsores buscan implementar una nueva economía, no lineal, basada en el principio de “cerrar el
ciclo de vida” de los productos, los servicios, los residuos, los materiales, el agua y la energía.
En este caso, el municipio de La Paz abarca aspectos ambientales, económicos y sociales. Con este
proyecto ha sido reconocido en la séptima edición de los ‘Premios Latinoamérica Verde’ en la categoría
de ciudades sustentables.
Cerrando un ciclo
La Empresa Municipal de Áreas Verdes, Parques y Forestación (Emaverde) es la responsable del proyecto
que se encamina a tener residuo “cero” de las bolsas de polietileno, uno de los plásticos más comunes
debido a su bajo precio y simplicidad en su fabricación, lo que genera una producción de
aproximadamente 80 millones de toneladas anuales en todo el mundo.
Las bolsas de la leche y yogurt son entregadas a Emaverde por la empresa que se adjudicó el “desayuno
escolar”. Las colecta en las unidades educativas, no el 100% porque algunos estudiantes suelen llevarse
el producto para consumirlo fuera del recinto escolar.
La otra fuente de esta materia prima son las islas de reciclaje que se encuentran en diferentes zonas de
la ciudad, así como los “puntos Verdes” ediles donde la población deja sus residuos seleccionados para
su posterior reciclaje.
Una vez que la materia prima llega a Emaverde, se la selecciona por color y tipo de material. Se lava y se
pica el material con un motor que llega a picar 60 kilos por hora. El producto obtenido se pone en
moldes que se introducen en un horno para fundir a 200 grados durante dos horas.
Tras ser prensado el material, se forman unos tableros de 2.5 por 1.2 metros que tienen espesores de
entre 1.5 a 2.5 centímetros, con los cuales se fabrican maseteros y muebles.
La planta edil procesa anualmente entre siete a diez toneladas de material de baja densidad.
Desde pupitres a maseteros
En el taller, los trabajadores de Emaverde usan los tableros de plastimadera para fabricar pupitres y
asientos para las escuelas públicas. Desde su apertura, hace cinco años, han fabricado cientos de
muebles con más de 97 toneladas de residuos plásticos.
En 2019, hicieron más de doscientos pupitres y un centenar de taburetes para equipar los laboratorios
de esas escuelas. Por su resistencia e impermeabilidad es ideal para los colegios.
18
A requerimientos de empresas privadas, la empresa edil también fabrica maceteros de diferentes
tamaños con la plastimadera.
Este producto es resistente a los cambios de temperatura, es flexible, no le afecta las plagas y es durable.
Tiene las características adecuadas para que en su apariencia y funcionalidad sea muy parecida a la
madera.
Se fabrican además basureros, bancas de plazas y letreros por la durabilidad y resistencia
de ese material.
19