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Sagas Islandesas

Sagas islandesas Saga de Odd Flechas Saga de Hrólf Kraki

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INTRODUCCION I LAS SAGAS DE LOS TIEMPOS ANTIGUOS. CARACTERISTICAS GENERALES De todas las obras literarias producidas en la Islandia medieval las sagas son, junto con las Eddas, las mas conocidas en nuestro pais, debido, en gran medida, a las traducciones y estudios que han ido apareciendo en las ultimas décadas y que han permitido, no sélo a los especialistas, sino también al gran piblico, acceder a una cultura tan remota en el tiempo y en el espacio como apasionante y atractiva. Dentro del género de las sagas podemos encontrarnos diver- sos tipos segtin las épocas, personajes o acontecimientos tratados en ellas, entre los que destacan las sagas de reyes, las sagas de is- landeses, las sagas de obispos, las sagas de caballerias y las sagas de los tiempos antiguos. Las sagas de reyes (konunga ségur) son las mas antiguas y, casi en su totalidad, se hallan contenidas en la voluminosa Heimskrin- gla del escritor y politico islandés Snorri Sturluson (1178-1241), obra que se ocupa de la vida y las hazarias de los reyes de Noruega desde épocas remotas hasta el afio 1177. Las sagas de islandeses (slendinga sdgur), al igual que todas las dems sagas, son narraciones anonimas que describen la vida y los hechos de un individuo o una familia, siempre de origen islan- dés, en un periodo comprendido entre los afios 930 y 1030, apro- 8 Sagas islandesas ximadamente. Hasta el momento la mayoria de las traducidas al espafiol pertenecen a este grupo y de entre ellas podriamos citar la Saga de Njal, la Saga de Kormdk, la Saga de las Islas Orcadas o la Sa- ga de los habitantes de Eyr. Las sagas de obispos (biskupa ségur) narran la actividad politi- ca y eclesiastica de sus protagonistas y también la de algunos san- tos, como el islandés Thérlak Thorhallsson, obispo de Skalholt muerto en 1193. Las sagas de caballerias o, literalmente, de caballeros (riddara ségur), son traducciones 0 recopilaciones del latin y del francés, en su mayoria romans courtois, realizadas por encargo del soberano noruego Hakon Hakonarson, rey entre 1217 y 1263, para introdu- cir en su corte los ideales y las maneras de las cortes mas refinadas de Europa. Junto a la Saga de Tristan, la mas antigua de ellas, cita- remos la Saga de Carlomagno y la Saga de Ivent. Las dos sagas que presentamos en este volumen pertenecen al grupo denominado sagas de los tiempos antiguos (fornaldarsdgur) y se caracterizan fundamentalmente por narrar acontecimientos producidos en un periodo, anterior a la colonizacién de Islandia, que arranca de los albores de la historia de los pueblos escandina- vos. Dicho periodo, de comienzos imprecisos y dificiles de fijar, era conocido por los islandeses como forndld y con él aludian a su «prehistoria» y a las gestas que sus antepasados realizaron entre las migraciones de los pueblos germanicos (siglos v y vi) y el apogeo de la época vikinga y los primeros momentos de la colonizacin de Islandia (hacia el ano 850). Esta ultima fecha, establecida de mane- ra aproximada y convencional, suele verse rebasada en ocasiones al tratar mas de cerca algunas sagas. De hecho, algunos textos co- mo el Relato de Helgi Thorisson, el Relato de Thorstein Fuerza de la Fortaleza o la Saga de Finnbogi el Fuerte se situan en la época del rey noruego Olaf Tryggvason, es decir, poco antes del ano 1000!. 1M. Mundt, Zur Adaption orientalischer Bilder in den Fornaldarsogur Norér landa: Materialien zu einer neuen Dimension altnordischer Belletristie, Francfort del Meno, Peter Lang, 1993, pag, 38 Introduccion 9 Estas sagas fueron compiladas y editadas por primera vez por Carl Christian Rafn en Copenhague en los afos 1829 y 1830 bajo el titulo de Fornaldarségur Nordrlanda o Sagas de los tiempos anti- guos de los patses del norte. El manuscrito mas antiguo que contiene estas sagas se conserva dividido entre la Coleccion Arnamagneana de Copenhague y la Biblioteca Real de Estocolmo y data del siglo xiv, Resulta dificil establecer con precisién cuando fueron puestas por escrito estas sagas y a partir de qué época comenzaron a ges- tarse y a adoptar la forma con la que nos han llegado transmitidas. Para ello se recurre a ciertos testimonios literarios —a los que vol- veremos mas tarde—cuya consulta nos arroja cierta luz sobre esta cuestion. Con frecuencia se alude al célebre pasaje de la Saga de Thorgil y Haflidi, una de las que componen la Saga de los descendientes de Sturla (Sturlunga saga), en el que se afirma que en un banquete nupcial celebrado en el verano del afio 1119 en la localidad islan- desa de Reykhélar se recité una historia sobre personajes legenda- Tios de caracteristicas préximas a las de las fornaldarségur. De la misma manera se suele mencionar a Arnoldo de Tule (Arnoldus Thylensis), personaje citado por el historiador danés Saxo Gramatico (m. hacia 1218) en el Libro XIV de su Historia danesa como una de sus fuentes. Saxo lo califica de «muy habil en la inge- niosa narracion de historias»? y lo presenta como miembro del sé- quito del arzobispo Absalén alla por los afios 1165-1170. Puesto que Saxo recoge en su obra al menos seis narraciones perfectamen- te identificables como sagas islandesas de los tiempos antiguos, es logico pensar que aquel Arnaldo o cualquier otro recitador islan- 2), Kristjansson, Eddas and Sagas, Reykjavik, Hid islenska bokmenntafélag, 1997, pag, 342. > Saxonis Grammatict Historia Danica, rec. P. E, Muller, abs. J. M. Velschow, Hl, Copenhague, 1839, I, pag, 812. Puede consultarse nuestra traduccién: Saxo Gramético, Historia danesa (vol. |: libros 1-1V, vol. II: libros V-IX), -11,Valencia, Ediciones Tilde, 1999. Introduccion 9 Estas sagas fueron compiladas y editadas por primera vez por Carl Christian Rafn en Copenhague en los afios 1829 y 1830 bajo el titulo de Fornaldarségur Nordrlanda o Sagas de los tiempos anti- guos de los patses del norte. El manuscrito mas antiguo que contiene estas sagas se conserva dividido entre la Coleccién Arnamagneana de Copenhague y la Biblioteca Real de Estocolmo y data del siglo xiv, Resulta dificil establecer con precisién cuando fueron puestas por escrito estas sagas y a partir de qué época comenzaron a ges- tarse y a adoptar la forma con la que nos han llegado transmitidas. Para ello se recurre a ciertos testimonios literarios —a los que vol- veremos mas tarde— cuya consulta nos arroja cierta luz sobre esta cuestion. Con frecuencia se alude al célebre pasaje de la Saga de Thorgil y Haflidi, una de las que componen la Saga de los descendientes de Sturla (Sturlunga saga), en el que se afirma que en un banquete nupcial celebrado en el verano del afio 1119 en la localidad islan- desa de Reykhdlar se recité una historia sobre personajes legenda- Tios de caracteristicas préximas a las de las fornaldarségur. De la misma manera se suele mencionar a Arnoldo de Tule (Arnoldus Thylensis), personaje citado por el historiador danés Saxo Gramatico (m. hacia 1218) en el Libro XIV de su Historia danesa como una de sus fuentes. Saxo lo califica de «muy habil en la inge- niosa narracién de historias»? y lo presenta como miembro del sé- quito del arzobispo Absalén alla por los aftos 1165-1170. Puesto que Saxo recoge en su obra al menos seis narraciones perfectamen- te identificables como sagas islandesas de los tiempos antiguos, es logico pensar que aquel Arnaldo o cualquier otro recitador islan- 2 J, Kristjansson, Eddas and Sagas, Reykjavik, Hid islenska bokmenntafélag, 1997, pag, 342. > Saxonis Grammatici Historia Danica, rec. P. E, Miller, abs. J. M. Velschow, Il, Copenhague, 1839, |, pig, 812, Puede consultarse nuestra traduccién: Saxo Gramatico, Historia danesa (vol. 1: libros LV, vol. II: libros V-IX), Hl,Valencia, Ediciones Tilde, 1999, 10 Sagas islandesas dés disponia ya de un repertorio mas o menos extenso y conocido de fornaldarségur. Igualmente es digna de mencién la Saga de los descendientes de Skj6ld (Skjéldunga saga), compuesta hacia el afio 1200. Esta obra se perdio, pero se conoce su contenido gracias al resumen que hizo de ella en latin el erudito islandés Arngrimur Jonsson (1568-1648). Se trata de una historia de los reyes daneses desde épocas remotas hasta el reinado de Gorm el Viejo, hacia el afio 900, y habla de per- sonajes conocidos por las sagas de los tiempos antiguos y por Sa- xo, como es el caso de Hrdlf Kraki, de quien hablaremos mis ade- lante. Por ello se podria pensar que este tipo de sagas ya eran cono- cidas, por transmisién oral mas que por escrito, en el siglo xu. Un dato en contra de su existencia antes del afio 1150 lo ofrece, sin embargo, el Primer tratado gramatical, de mediados del siglo xu, que enumera los diversos tipos de literatura escrita en islandés. Alli se alude a las leyes (lg), genealogias (attvisi), comentarios sagra- dos (pydingar helgar) y a la historia (bau hin spaklegu fredi), pero las sagas de los tiempos antiguos no pertenecen a ninguna de estas categorias*. Todo ello nos hace pensar que las sagas de los tiem- pos antiguos debieron aparecer, posiblemente, hacia finales del si- glo xu y principios del xm en el contexto de la literatura islandesa medieval. La edicién de Rafn contenia 30 obras, pero Gudni Jonsson las aumenté a 34 en su edicion de 1950°. Este corpus no es completo, pues algunas sagas de los tiempos antiguos se han perdido. Cono cemos la existencia de algunas otras por las versificaciones (rimur) que se hicieron de ellas y que se conservan, mientras que el texto en prosa sobre el que se basan no nos ha llegado transmitido. En * T. H.Tulinius, La Matiére du Nord, Presses de l'Université de Paris Sorbonne, 1995, pag. 50. > Fornaldarsogur Nordrlanda, 1-lV, ed. G. Jonsson, Reykjavik, Islendingasag- nautgafan, 1950, cuya reimpresion de 1976 hemos utilizado para el presente trabajo. Introduccion 11 ocasiones se tiende a considerar otras sagas como posibles inte- grantes de este corpus, como la Saga de Teodorico de Verona (bidreks saga af Bern) o la Saga de los Ynglingos (Ynglinga saga). En el primer caso resulta desaconsejable por el hecho de que, a pesar de ciertas caracteristicas de estilo comunes a las fornaldarsdgur, esta saga nos presenta héroes, como Teodorico o Atila, que no son propiamente escandinavos, ni tiene una relacion historica directa con Escandi- navia, ni sus héroes pertenecen al espacio propio de aquellas sagas, como bien sostiene Mundt®, El caso de la Saga de los Ynglingos es mas complejo, pues se ocupa de la historia de los reyes de Suecia y Noruega desde sus origenes miticos y legendarios hasta el rey Rognvald, muerto en 821, y hace menci6n de personajes como Odin, Hrélf Kraki 0 Starkad, que también aparecen en las sagas de los tiempos antiguos’. Sin embargo, es la primera de las sagas que componen la Heimskringla de Snorri, consideradas en su conjunto como sagas de reyes. Siguiendo la opinion de Paul Herrmann ®, podemos distinguir en las sagas de los tiempos antiguos tres tipos fundamentales: las heroicas, las de vikingos y las de aventuras. Las primeras se rela- cionan directamente con los poemas éddicos y el ciclo épico ger- manico y entre ellas podemos destacar la Saga de Hrélf Kraki, tra- ducida en el presente volumen, la Saga de Hervor y la Saga de los Volsungos?. En el segundo grupo podemos incluir la Saga de Odd Flechas, incluida asimismo en este trabajo, y la Saga de Ragnar Calzas Pelu- © Tulinius, 0. c., pag. 44. Vid. La saga de los Ynglingos, trad. S. Ibafiez, Valencia, Ediciones Tilde, 1997. ® P. Herrmann, Erlduterungen zu den ersten neun Bachern der Danischen Ge- schichte des Saxo Grammaticus, Ill, (1. Teil: Ubersetzung; 2. Teil: Kommentar), Leipzig, W. Engelmann, 1922, Il, pag. 7 y sigs. 9 Traducida recientemente al espafiol: Saga de los Volsungos, trad. J. E. Diaz Ve- ra, Madrid, Gredos, 1998, bP Sagas tslandesas das’, Por lo general, las sagas de aventuras tienen como protago- nistas a parejas de amantes que tras diversas peripecias alcanzan la felicidad, como ocurre, por ejemplo, en la Saga de Halfdan Eys- teinsson y en la Saga de Hjalmther y Olvir. Herrmann habla también de sagas de madrastras (stjupma- drasogur), en las cuales el protagonista suele enfrentarse a las ma- quinaciones de su madrastra. Herrmann distingue entre aquellas en las que el amor de la madrastra es correspondido por el hijastro y aquellas en las que no lo es, en cuyo caso ella se venga de él y lo transforma en un animal o monstruo (como veremos en un episo- dio de la Saga de Hrélf), o bien lo maldice para que no tenga sosie- go hasta que encuentre a una determinada muchacha en un lejano e indeterminado pais. Las fornaldarségur islandesas reflejan en buena medida el re- pertorio heroico comun de los antiguos pueblos germanicos y su componente épico y tragico es mucho mayor que el mitico, que aparece mejor recogido en los cantos de la Edda Mayor. Asi, por ejemplo, el héroe Sigurd de la Saga de los Volsungos nos remite al Sigfndo del Cantar de los Nibelungos y también al Sigemund del Beowulf, y en el Cantar de Hildebrand encontramos situaciones pa- recidas a las descritas en la Saga de Asmund Matador de Guerreros, como acertadamente sefiala Tulinius!!. Dentro de las sagas de los tiempos antiguos podemos apreciar grupos que conforman pequefios ciclos, pues se hallan conectadas entre si por personajes de una misma familia que protagonizan di- ferentes obras. Tal es el caso de la Saga de los Volsungos y de la Saga de Hagnar, pues Aslaug, la hija de Sigurd y Brynhild, protagonistas de la primera, es la segunda mujer de Ragnar en esta saga y actua como vinculo entre ambos textos (de hecho, se conservan en un mismo manuscrito). De forma similar la Saga de Odd se halla rela- * Puede consultarse igualmente nuestra traduccion: La saga de Ragnar Calzas Peludas, Valencia, Ediciones Tilde, 1998. 4 Tulinius, oc, pag 47 Introduccion 13 cionada por el parentesco de sus protagonistas con otras fornaldar- sogur, la Saga de Ketil Trucha, la Saga de Grim Mejillas Peludas y la Saga de An el Arquero. Las cuatro en conjunto suelen ser llamadas Hrafnistumanna sogur o sagas de los hombres de Hrafnista, pues se dice que su linaje procedia de esta localidad noruega. Los personajes de las sagas de los tiempos antiguos nunca son islandeses, ya que sus andénimos autores situaron las tramas de es- tas narraciones en fechas anteriores al descubrimiento y coloniza- cién de Islandia. Son, por tanto, escandinavos, noruegos princi- palmente, puesto que la mayoria de los colonos que se instalaron en la isla provenian de Noruega y con ellos sentian los islandeses mas estrechos vinculos de parentesco y costumbres. Los protago- nistas suelen pertenecer a las clases aristocraticas y a familias de rancio abolengo, es decir, reyes, jarlar, hersar o individuos préxi- mos a la nobleza. En cierta medida son arquetipos que pretenden conjugar los ideales heroicos de épocas ya pasadas y los valores cortesanos y caballerescos de los reinos més refinados del sur de Europa, importados a través de traducciones y adaptaciones litera- rias e incluso de testimonios oculares de viajeros y aventureros. En opinion de Hermann Palsson y Paul Edwards, esta sintesis de valo- res vikingos y caballerescos conduce a un abandono del realismo caracteristico de otro tipo de sagas}. Por otra parte, estos mismos autores! distinguen tres tipos genéricos de personajes femeninos en este tipo de sagas: la valqui- ria o doncella guerrera, la dama cortesana y la campesina 0 sierva inteligente, y a menudo promiscua. Del mismo modo conviene in- dicar que en esta clase de sagas, al igual que en las demas, la mujer no desempejia papeles protagonistas, pero suele ser con frecuencia el eje sobre el que gira el argumento de la saga, bien por ser el cen- 12 H., Palsson-P. Edwards, Legendary Fiction in Medieval Iceland, Reykjavik, Stu- dia Islandica 30, 1971, pag, 16. 13 H. Palsson-P. Edwards, Seven Viking Romances, Londres, Penguin, 1985, pag. i. 4 Sagas islandesas tro de un motivo tan usual como las historias de peticién de mano (Brautwerbungsgeschichten), bien por instigar a sus allegados a la venganza de algun pariente!*. A menudo la observamos sometida a la autoridad de un padre o de un marido, pero de la misma ma- nera es ella quien en un momento determinado de la trama les re- cuerda a ellos sus obligaciones y sus deberes y los impulsa a actuar y quien parece conservar los valores propios de su sociedad, como el honor de la familia y de la aristocracia guerrera. Otro personaje femenino de importancia es la vidente o vélva, por cuya boca salen las profecias o predicciones que afectaran a los protagonistas y que marcaran el desarrollo de la trama, como veremos en las sagas aqui traducidas. Caracteristicos de este tipo de sagas son una serie de motivos como las luchas con seres sobrenaturales, monstruos, dragones, gigantes y trols, los duelos con fieros berserkir, las venganzas entre familias, los banquetes y fiestas transformados en emboscadas, las alianzas y pactos de sangre, las armas de propiedades maravillosas, las vestimentas invulnerables, los suefios proféticos y las predic- ciones de las videntes, las practicas de brujeria, los tesoros ocultos en cuevas o cavidades subterraneas, etc. Junto con los motivos procedentes de la tradicién popular y li- teraria nérdica se encuentran otros muchos de origen oriental que Marina Mundt sefala en un exhaustivo estudio!°. Estos motivos fueron incorporandose paulatinamente al repertorio tradicional de estas sagas dotandolas de un colorido especial y sin alterar el desa- rrollo fundamental de la narracién. Algunos de ellos proceden de la India y Persia, asi como del mundo arabe y Bizancio. En opinién de Mundt algunos de ellos llegaron hasta el norte de Europa tai- dos por los cruzados al regresar de sus campaiias, otros fueron in- corporados a través de las traducciones de literatura profana reali- 1H. Reuschel, Untersuchungen aber Stil und Stoff der Fornaldarsaga, Bahl- Baden, Konkordia A. G. far Druck und Verlag, 1933, pag. 86 y sigs. 15 Mundt, 0. c., pag, 30 y sigs.

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