Isis: Diosa Egipcia y Su Influencia
Isis: Diosa Egipcia y Su Influencia
extendió por todo el mundo grecorromano. Aparece por primera vez durante el
Imperio Antiguo (c. 2686-2181 a. C.) como uno de los principales personajes del
mito de Osiris, en el que resucita a su esposo asesinado, el divino rey Osiris, y
engendra y protege a su heredero, Horus. Se creía que ayudaba a los muertos a
entrar en la otra vida como había ayudado a Osiris y se la consideraba la madre
divina del faraón, a quien se le identificaba con el dios Horus. Su ayuda materna
fue invocada en encantamientos de curación para beneficiar a la gente común. En
un principio desempeñó un papel limitado en los rituales reales y en los ritos de los
templos egipcios, aunque fue más prominente en los ritos funerarios y en los
textos mágicos. Por lo general, el arte la retrataba como una mujer que lucía en su
cabeza un jeroglífico en forma de trono. Durante el Imperio Nuevo (c. 1550-1070
a. C.), al asumir rasgos que originalmente pertenecían a Hathor, la diosa
predominante de épocas anteriores, Isis llegó a ser retratada con el tocado de
Hathor: un disco solar entre los cuernos de una vaca.
En Egipto y Nubia
Nombre y orígenes
El ciclo del mito sobre la muerte y resurrección de Osiris se recogió por primera
vez en los Textos de las Pirámides y se convirtió en el más elaborado e influyente
de la mitología egipcia.15 Isis juega un papel más activo en este escrito que los
demás protagonistas, por lo que a medida que se desarrolla en la literatura desde
el Imperio Nuevo (c. 1550-1070 a. C.) hasta el período ptolomaico (305-30 a. C.),
se convierte en el personaje literario más complejo de todas las deidades
egipcias.16 Al mismo tiempo, asimiló características de muchas otras diosas, lo
que amplió su significancia mucho más allá del mito de Osiris.17
Esposa y doliente
Seth mata a Osiris y, en algunas versiones del relato, desmembra su cadáver. Isis
y Neftis, junto con otras deidades como Anubis, buscan los trozos del cuerpo de
su hermano y lo recomponen. Sus esfuerzos son el mítico prototipo de la
momificación y otros ritos funerarios del Antiguo Egipto.19 Según algunos textos,
también deben proteger el cuerpo de Osiris de más profanaciones por parte de
Seth o sus sirvientes.20 Isis es la personificación de una viuda de luto. El amor y
el dolor de Neftis y ella por su hermano ayudan a devolverle la vida, junto con la
recitación de palabras mágicas por parte de Isis.21 Algunos textos funerarios
recogen sus palabras, en las que expresa su dolor por la muerte de Osiris, su
deseo sexual por él, e incluso la ira que siente contra él por haberla abandonado.
Todas estas emociones juegan un papel en su renacer, ya que tienen la intención
de incitarlo a la acción.22 Finalmente, Isis devuelve el aliento y la vida al cuerpo
de Osiris y copula con él, concibiendo a su hijo, Horus.19 A partir de este
momento, Osiris solo vive en la duat, o inframundo. Además al engendrar un hijo y
un heredero para vengar su muerte y llevar a cabo ritos funerarios por él, Isis se
ha asegurado de que su marido perdurará en la otra vida.23
Diosa madre
Es tratada como la madre de Horus incluso en las primeras copias de los Textos
de las Pirámides.30 Sin embargo, hay indicios de que Hathor fue considerada
originalmente como su madre,31 y otras tradiciones consideran que una forma
más antigua de Horus es el hijo de Nut y hermano de Isis y Osiris.32 Puede que
Isis solo se convirtiera en la madre de Horus cuando el mito de Osiris tomó forma
durante el Imperio Antiguo,31 pero a través de su relación con él llegó a ser vista
como el paradigma de la devoción maternal.33
En el Papiro Westcar, Isis pronuncia los nombres de los tres niños cuando nacen.
La egiptóloga estadounidense Barbara S. Lesko ve esta historia como una señal
de que tenía el poder de predecir o influenciar eventos futuros, como otras
deidades que presidían el nacimiento,46 como Shai y Renenutet.48 Textos de
épocas mucho más tardías denominan explícitamente a Isis «dueña de la vida,
gobernante de la suerte y del destino»,46 e indican que tiene control sobre Shai y
Renenutet, tal y como se decía que otros grandes dioses como Amón lo hacían en
épocas anteriores de la historia egipcia. Al gobernar estas deidades, Isis
determinaba la duración y calidad de las vidas humanas.48
Horus se equiparaba con cada faraón vivo y Osiris con los predecesores
fallecidos. Isis era por lo tanto la madre y esposa mitológica de los monarcas. En
los Textos de las Pirámides su importancia primordial para el rey era ser una de
las deidades que le protegían y le ayudaban en la otra vida. Su protagonismo en la
ideología real se acrecentó en el Imperio Nuevo.49 A partir de entonces, en los
relieves de los templos se muestra al faraón lactando del pecho de Isis; su leche
no solo sanaba a su hijo, sino que simbolizaba su derecho divino a gobernar.50 La
ideología real enfatizaba cada vez más la importancia de las reinas como
equivalentes terrenales de las diosas que servían como esposas del faraón y
como madres de sus herederos. Inicialmente, la más importante de estas diosas
fue Hathor, una equivalente femenina de Ra y Horus, cuyos atributos en el arte se
incorporaron en las coronas de las reinas. Debido a sus propios vínculos
mitológicos con la realeza, a Isis también se le asignaron los mismos títulos y
vestimentas que a las reinas humanas.51
También era conocida por su poder mágico, que le permitió revivir a Osiris y
proteger y curar a Horus, además de por su astucia.54 Por sus conocimientos
mágicos, se decía que era «más inteligente que un millón de dioses».5556 En
varios episodios de la historia de la dinastía XX Los conflictos de Horus y Seth,
utiliza estas habilidades para superar a Seth durante el enfrentamiento con su hijo.
En una ocasión se transforma en una joven que le dice a Seth que está envuelta
en una disputa de sucesión similar a la usurpación de la corona de Osiris. Cuando
Seth califica esta situación de injusta, Isis se burla de él, diciendo que se ha
juzgado a sí mismo como culpable.56 En textos posteriores utiliza sus poderes de
transformación para luchar y destruir a Seth y a sus seguidores.54
Muchas historias sobre Isis aparecen como historiola, prólogos de textos mágicos
que describen acontecimientos míticos relacionados con el objetivo que el hechizo
pretende alcanzar.16 En un embrujo, crea una serpiente que muerde a Ra, que es
mayor y más viejo que ella, y lo enferma con su veneno. Le ofrece curarlo si él le
dice su secreto nombre verdadero, un conocimiento que lleva consigo un poder
incomparable; tras una intensa coerción, Ra le dice su nombre, que ella transmite
a Horus, lo que refuerza su autoridad real.56 La historia puede entenderse como
un relato para explicar el origen de por qué la habilidad mágica de Isis supera a la
de otros dioses, pero como utiliza la magia para someter a Ra, esta historia parece
considerar como si tuviera esas habilidades incluso antes de conocer su
nombre.57
Muchos de los roles que adquirió le dieron una posición importante en el cielo.58
Pasajes de los Textos de las Pirámides la vinculan estrechamente con Sotis, la
diosa que representa a la estrella Sirio, cuya relación con su marido Sah —la
constelación de Orión— y su hijo Sopdu es paralela a las relaciones de Isis con
Osiris y Horus. El orto helíaco de Sirio, justo antes del inicio de la crecida del Nilo,
le otorgó a Sotis una estrecha relación con el desbordamiento y la consiguiente
mejora de las cosechas.59 En parte debido a su relación con Sotis, Isis también
estaba vinculada a la crecida,60 que a veces se equiparaba con las lágrimas que
derramaba por Osiris.61 En la época ptolemaica estaba ligada a la lluvia, a la que
los textos egipcios denominan «Nilo en el cielo»; al sol como protector de la barca
de Ra;62 y a la luna, posiblemente porque estaba vinculada a la diosa lunar griega
Artemisa por una conexión compartida con Bastet, la diosa egipcia de la
fertilidad.63 En himnos inscritos en File se la denomina la «Señora del cielo», cuyo
dominio sobre el cielo es paralelo al dominio de Osiris sobre la duat y al reinado de
Horus en la tierra.64
Como otros dioses a lo largo de la historia egipcia, adoptó muchas formas en sus
centros de adoración individuales y cada complejo religioso enfatizaba diferentes
aspectos de su carácter. Los cultos locales se centraban en los rasgos distintivos
de su deidad más que en su universalidad, mientras que algunos himnos egipcios
a Isis tratan a otras diosas en centros de culto de todo Egipto y el Mediterráneo
como manifestaciones de ella. Un texto en el templo de Isis en Dendera dice «en
cada nomo es ella quien está en cada pueblo, en cada nomo con su hijo
Horus».71
Iconografía
A partir del Imperio Nuevo, debido a los estrechos vínculos entre Isis y Hathor,
asumió los atributos de la otra diosa, como un sistro y un tocado de cuernos de
vaca que contenía un disco solar. A veces se combinaban los dos tocados, de
forma que el glifo del trono se situaba sobre el disco solar.72 En la misma época
comenzó a lucir los emblemas de una reina humana, como la corona en forma de
buitre en la cabeza y el uræus real, o cobra alzada, en la frente.51 En los tiempos
ptolemaicos y romanos, sus estatuas y figuras a menudo la mostraban en un estilo
escultórico griego, con atributos tomados de la tradición egipcia y griega.7576
Algunas de estas imágenes reflejaban su vinculación con otras diosas de maneras
novedosas. Isis-Thermuthis, una combinación de Isis y Renenutet que
representaba la fertilidad agrícola, fue mostrada en este estilo como una mujer con
la parte inferior del cuerpo de una serpiente. Por otra parte, estatuillas de una
mujer que lleva un elaborado tocado y muestra sus genitales pueden representar a
Isis-Afrodita.77n 3
El tyet, un símbolo en forma de bucle similar a la del anj, estaba considerado como
el emblema particular de Isis, al menos desde la época del Imperio Nuevo, aunque
ya existía mucho antes.79 A menudo estaba confeccionado con jaspe rojo y se
asimilaba con la sangre de Isis. Utilizado como amuleto funerario, se creía que
confería su protección al portador.80
Galería
Culto
Templos y festividades
Templo de File visto desde la isla Bigeh, por David Roberts (1838).
Hasta finales del Imperio Nuevo, su culto estaba estrechamente ligado a deidades
masculinas como Osiris, Min o Amón. Generalmente, se la adoraba junto a ellos
como su madre o consorte y se le rezaba especialmente como la madre de varias
formas locales de Horus.91 Sin embargo, tenía su propio sacerdocio
independiente en algunos lugares92 y al menos un templo propio, en el centro de
culto a Osiris en Abidos, a finales del Imperio Nuevo.93
El ritual más frecuente de los templos para cualquier deidad era el de la ofrenda
diaria, en el que los sacerdotes vestían la imagen de culto de la deidad y le
ofrecían comida.100 En la época romana, los templos de Isis en Egipto podían
construirse en estilo egipcio, en el que la imagen de culto se encontraba en un
santuario aislado accesible únicamente a los sacerdotes, o en un estilo
grecorromano en el que se permitía a los devotos ver la imagen de culto.101 Sin
embargo, las culturas griega y egipcia estaban muy entremezcladas en esa época
y puede que no haya habido separación étnica entre los devotos de Isis.102 La
misma gente puede haberle rezado fuera de los templos egipcios y delante de su
estatua dentro de los templos griegos.101
Los templos también celebraban muchas fiestas a lo largo del año, algunas a nivel
nacional y otras muy locales.103 Se realizaron una elaborada serie de ritos en
todo Egipto por Osiris durante el mes de Khoiak,104 e Isis y Neftis sobresalieron
en estos ritos al menos desde el Imperio Nuevo.105 En la época ptolemaica dos
mujeres representaron los papeles de Isis y Neftis durante el Ka-Hor-Ka (cuarto
mes del calendario egipcio y copto), cantando o salmodiando en duelo por su
hermano muerto. Sus cantos se conservan en el Festival de canciones de Isis y
Neftis y las Lamentaciones de Isis y Neftis.105106
Con el tiempo Isis fue teniendo sus propios festivales. En la época romana, los
egipcios de todo el país celebraban su cumpleaños, la Amesysia, llevando su
estatua de culto local a través de los campos, lo que probablemente estaba
relacionado con sus poderes de fertilidad.107 Los sacerdotes de File celebraban
un festival cada diez días, cuando la estatua de culto de Isis visitaba la vecina isla
de Bigeh. Se creía que esta isla era el lugar donde estaba enterrado Osiris y los
sacerdotes realizaban ritos funerarios en su honor. La estatua de culto también
visitaba los templos vecinos al sur, incluso durante los últimos siglos de actividad
en File, cuando esos templos eran administrados por pueblos nubios fuera del
dominio romano.108
Isis (a la izquierda) y Neftis como milanos junto al féretro de una momia, siglo xiii
a. C.
En muchos hechizos de los Textos de las Pirámides, Isis y Neftis ayudan al faraón
fallecido a llegar a la otra vida. En los Textos de los sarcófagos del Imperio Medio,
Isis aparece todavía con más frecuencia, aunque en estos textos se atribuye a
Osiris el haber revivido a los muertos más a menudo de lo que lo hace ella.
Fuentes del Imperio Nuevo como el Libro de los muertos la describen protegiendo
las almas fallecidas cuando se enfrentan a los peligros de la Duat. También la
describen como miembro de los consejos divinos que juzgan la integridad moral
de las almas antes de admitirlas en la otra vida y aparece en ilustraciones junto a
Osiris, que preside este tribunal.112
Isis y Neftis participaban en las ceremonias fúnebres, donde dos plañideras, como
las del festival de Abidos, lloraban a los difuntos mientras las dos diosas lloraban a
Osiris.113 Con frecuencia se mostraba o aludía a Isis en utensilios funerarios: en
los sarcófagos y en los arcones canopesn 5 como una de las cuatro diosas que
protegían a los «Cuatro hijos de Horus», en el arte de las tumbas ofrendando su
leche revitalizadora a los difuntos, y en los amuletos tyet que a menudo se
colocaban en las momias para asegurarse de que el poder de Isis los protegía de
cualquier daño.115 Los textos funerarios tardíos destacaban su duelo por Osiris y
se dice que uno de ellos, concretamente uno de los Libros de las Respiraciones,
fue escrito por ella para beneficio de Osiris.116 En la liturgia funeraria nubia, Isis
fue considerada más importante que su marido, porque ella era la pareja activa,
mientras que él solo recibía pasivamente las ofrendas que ella hacía para
mantenerlo en la vida después de la muerte.117
Culto personal
En el mundo grecorromano
Expansión
Los cultos establecidos en una ciudad o nación en particular eran la norma en todo
el mundo antiguo hasta mediados o finales del primer milenio antes de Cristo,
cuando el mayor contacto entre las diferentes culturas permitió que algunos cultos
se expandieran. Los griegos conocían a las deidades egipcias, incluida Isis, al
menos desde la época arcaica (c. 700-480 a. C.) y su primer templo conocido en
Grecia fue construido en torno al siglo iv a. C. por los egipcios que vivían en
Atenas. Las conquistas de Alejandro Magno a finales de ese siglo crearon reinos
helenísticos a lo largo del Mediterráneo y el Cercano Oriente, incluido el Egipto
ptolemaico y pusieron en contacto mucho más estrecho a la religión griega con las
no griegas. La difusión transcultural resultante permitió que muchas tradiciones
religiosas se extendieran por todo el mundo helenístico en los últimos tres siglos
antes de Cristo. Estos nuevos cultos se adaptaron de forma significativa para
atraer a personas de diversas culturas. Los cultos de Isis y Serapis, en las formas
helenizadas creadas bajo los ptolomeos, estaban entre los que se expandieron de
esta forma.127
Los griegos consideraban que la religión egipcia era exótica y a veces extraña,
pero estaba cargada de sabiduría antigua.130 Como otros cultos de las regiones
orientales del Mediterráneo, el culto de Isis atrajo a griegos y romanos debido a
sus orígenes exóticos,131 pero la forma que tomó después de llegar a Grecia fue
notablemente helenizada.132
Los cultos egipcios se enfrentaron a una mayor hostilidad durante la cuarta guerra
civil de la República romana (32-30 a. C.), cuando Roma, dirigida por Octavio, el
futuro emperador Augusto, luchó contra el Egipto de Cleopatra.138 Tras la victoria
de Octavio, se prohibieron los santuarios de Isis y Serapis dentro del pomerium, el
límite más interno y sagrado de la ciudad, pero se permitieron en otras partes de la
ciudad, señalando así a las deidades egipcias como no romanas, pero aceptables
para Roma.139 A pesar de haber sido expulsados temporalmente de Roma
durante el reinado de Tiberio (14-37 d. C.),n 6 los cultos egipcios se convirtieron
gradualmente en una parte aceptada del panorama religioso romano. Los
emperadores flavianos a finales del siglo i d. C. trataron a Serapis e Isis como
patronos de su gobierno de la misma manera que a los dioses romanos
tradicionales como Júpiter y Minerva.141 Aunque se estaba integrando en la
cultura romana, el culto a Isis desarrolló nuevas características que enfatizaban su
origen egipcio.142143
Funciones
A menudo se describía a Isis como una diosa lunar, en paralelo con las
características solares de Serapis.158 También se la veía como una diosa
cósmica en general; algunos textos afirman que organizaba el comportamiento del
sol, la luna y las estrellas, gobernando el tiempo y las estaciones que, a su vez,
garantizaban la fertilidad de la tierra.159 Estos textos también le atribuyen la
invención de la agricultura, el establecimiento de leyes y el diseño o la promoción
de otros elementos de la sociedad humana. Esta idea se deriva de las antiguas
tradiciones griegas sobre las funciones de varios dioses griegos y héroes
culturales, como Deméter, en el establecimiento de la civilización.160
También se decía que beneficiaba a sus seguidores en la otra vida, lo cual no fue
muy resaltado en la religión griega y romana.170 Las metamorfosis y las
inscripciones dejadas por sus adoradores parecen indicar que muchos de sus
seguidores creían que ella les garantizaría una mejor vida después de la muerte a
cambio de su devoción. Describían esta vida después de la muerte de varias
formas; algunos decían que se beneficiarían del agua vivificante de Osiris mientras
que otros esperaban navegar a las Islas de los bienaventurados de la tradición
griega.171
Como en Egipto, se decía que tenía poder sobre el destino, lo que en la religión
griega tradicional era un poder que ni siquiera los dioses podían desafiar. El
historiador italiano Valentino Gasparini afirma que este control sobre el destino
aglutina los distintos rasgos de Isis: gobierna el cosmos, pero también libera a la
gente de sus desgracias, comparativamente triviales, y su influencia se extiende al
reino de la muerte, que es «individual y universal al mismo tiempo».172
Más de una docena de dioses egipcios fueron adorados fuera de Egipto en las
épocas helenística y romana en una serie de cultos interrelacionados, aunque
muchos de ellos eran de escasa importancia.173 De las más importantes de estas
deidades, Serapis estaba estrechamente relacionada con Isis y a menudo
aparecía junto a ella en el arte, pero Osiris seguía siendo el centro de su mito y se
destacaba en sus rituales.174 Los templos de Isis y Serapis a veces estaban uno
junto al otro, pero era raro que un solo templo estuviera dedicado a ambos.175
Osiris, como deidad muerta a diferencia de los dioses inmortales de Grecia, le
resultaba extraño a los griegos y desempeñaba solo un papel menor en los cultos
egipcios en tiempos helenísticos. En la época romana se convirtió, como Dioniso,
en símbolo de una vida gozosa después de la muerte, y el culto a Isis se centró
cada vez más en él.176 Horus, a menudo bajo el nombre de Harpócrates,n 8
también apareció en los templos de Isis como su hijo junto a Osiris o Serapis.
Adoptó rasgos de dioses griegos como Apolo y actuó como dios del sol y de las
cosechas.178 Otro miembro del grupo era Anubis, que estaba vinculado al dios
griego Hermes en su forma helenizada Hermanubis.179 En ocasiones también se
decía que Isis había aprendido su sabiduría de Tot, el dios egipcio de la escritura y
el conocimiento, conocido en el mundo grecorromano como Hermes Trismegisto,
o incluso que era su hija.180181
También tenía una extensa red de conexiones con deidades griegas y romanas,
así como con algunas de otras culturas. No estaba totalmente integrada en el
panteón griego, pero en diferentes momentos se la equiparó con una serie de
figuras mitológicas griegas, entre ellas Deméter, Afrodita o Io, una mujer que fue
convertida en vaca y perseguida por la diosa Hera desde Grecia hasta Egipto.182
El culto a Deméter fue una influencia helénica especialmente importante en la
adoración de Isis desde su llegada a Grecia.183 Su relación con las mujeres
estaba influenciada por su frecuente analogía con Artemisa, que tenía un doble
papel como diosa virgen y promotora de la fertilidad.184 Debido al poder de Isis
sobre el destino, estaba asociada a las personificaciones griegas y romanas de la
fortuna, Tique y Fortuna.185 En Biblos (Fenicia), en el segundo milenio antes de
Cristo, Hathor había sido adorada como una forma de la diosa local Baalat Gebal;
Isis la remplazó gradualmente a lo largo del primer milenio antes de Cristo.186 En
Nórico, en Europa central, Isis estaba sincretizada con la divinidad tutelar local
Noreia,187 y en Petra puede haber estado vinculada con la diosa árabe `Uzza.188
El autor romano Tácito dijo que Isis era adorada por los suevos, un pueblo
germánico que vivía fuera del imperio, pero puede haberla confundido con una
diosa germánica porque, como ella, estaba simbolizada por un barco.189
Muchas aretalogías incluyen largas listas de diosas con las que Isis estaba
vinculada. Estos textos tratan a todas las deidades que enumeran como formas de
ella, lo que parece indicar que a los ojos de los autores era un ser sumodeísta: la
única diosa para todo el mundo conocido.190191 En el mundo religioso romano,
muchas deidades se consideraban «una» o «única» en textos religiosos de este
tipo. Al mismo tiempo, los filósofos helenísticos veían con frecuencia el principio
unificador y abstracto del cosmos como divino. Muchos de ellos reinterpretaron las
religiones tradicionales para que se ajustaran a su concepto de este ser superior,
como hizo Plutarco con Isis y Osiris.192 En Las metamorfosis Isis dice «mi única
persona manifiesta los aspectos de todos los dioses y diosas» y que es «adorada
por todo el mundo bajo diferentes formas, con varios ritos y con múltiples
nombres», aunque los egipcios y nubios usan su verdadero nombre, Isis.193194
Pero cuando enumera las formas en que varios pueblos mediterráneos la adoran,
solamente menciona a las deidades femeninas.195 Las deidades grecorromanas
estaban firmemente divididas por género, limitando así el carácter universal que
podría tener Isis. Una aretalogía evita este problema llamando a Isis y Serapis,
que a menudo se decía que englobaban a muchos dioses masculinos, las dos
«únicas» deidades.196197 De manera similar, tanto Plutarco como Apuleyo
limitan la importancia de Isis al tratarla como subordinada en última instancia a
Osiris.198 La afirmación de que ella era única tenía el propósito de enfatizar su
grandeza más que de hacer una declaración teológica precisa.196197
Iconografía
Adoración
Devotos y sacerdotes
Como la mayoría de los cultos de la época, el de Isis no requería que sus devotos
la adoraran exclusivamente a ella, y su nivel de compromiso probablemente era
muy variable.208 Algunos seguidores de Isis actuaron como sacerdotes en
diversos cultos y realizaron diferentes iniciaciones dedicadas a otros dioses.209
Sin embargo, muchos destacaron su fuerte devoción hacia ella, y algunos la
consideraron el centro de sus vidas.210 Estaban entre los pocos grupos religiosos
en el mundo grecorromano que tenían un nombre distintivo, equivalente a «judío»
o «cristiano», que podría indicar que se definían por su confesión religiosa,
aunque la palabra («isiaco») se empleaba poco.208
Escultura romana del siglo ii a. C. representando una sacerdotisa del culto de Isis
(Museo arqueológico de Palermo).
Los isiacos constituían una parte muy pequeña de la población del Imperio
romano,211 pero provenían de todos los niveles de la sociedad, desde esclavos y
libertos hasta altos funcionarios y miembros de la familia imperial.212 Hay relatos
de la Antigüedad que indican que era popular entre las clases sociales más bajas,
lo que ofrece una posible razón por la que las autoridades de la República
romana, preocupadas por las luchas entre clases, veían con recelo su culto.213
Las mujeres tenían una mayor representación en el culto de Isis que en la mayoría
de los cultos grecorromanos y en tiempos del Imperio podían ejercer como
sacerdotisas en las mismas posiciones jerárquicas que sus homólogos
masculinos.214 Las mujeres constituyen mucho menos de la mitad de los isiacos
representados en las inscripciones y rara vez figuran entre los rangos más altos
del sacerdocio,215 pero debido a que las mujeres están infrarrepresentadas en las
inscripciones romanas, su participación puede haber sido mayor de lo que se ha
registrado.216 Varios escritores romanos acusaron al culto de Isis de fomentar la
promiscuidad entre las mujeres. El historiador español Jaime Alvar sostiene que el
culto despertó la desconfianza de los hombres simplemente porque dio a las
mujeres un lugar para moverse fuera del control de sus esposos.217
Sus sacerdotes eran conocidos por sus distintivas cabezas afeitadas y sus ropas
de lino blanco, ambas características tomadas de los sacerdotes egipcios y sus
requisitos de pureza ritual.218 Un templo de Isis podría incluir varios rangos de
sacerdotes, así como varias asociaciones de culto y tareas especializadas para los
devotos laicos.219 No se ha encontrado ninguna prueba de que existiera una
jerarquía que supervisara varios templos y es muy posible que cada uno de ellos
haya funcionado de forma independiente de los demás.220
Culto personal
Los lararios romanos, o santuarios del hogar, contenía estatuillas de los penates,
un variado grupo de deidades protectoras elegidas en función de las preferencias
de los miembros de la casa.226 Isis y otras deidades egipcias fueron encontradas
en lararios en Italia desde finales del siglo i a. C. hasta principios del siglo iv d.
C..227228
El culto exigía pureza tanto ritual como moral a sus devotos y requería
periódicamente baños rituales o períodos de varios días de abstinencia sexual.
Los isiacos a veces mostraban su piedad cantando las alabanzas de Isis en las
calles o, como forma de penitencia, proclamando sus faltas en público.229
Iniciación
Algunos templos de Isis realizaban ritos mistéricos para iniciar a nuevos miembros
del culto. Aunque estos ritos se encuentran entre los elementos más conocidos del
culto grecorromano de Isis, solo se tiene constancia de que se practicaron en
Italia, Grecia y Asia Menor.232n 10 Al darle al devoto una experiencia dramática y
mística de la diosa, las iniciaciones añadieron intensidad emocional al proceso de
unirse a su adoración.231
Los antiguos ritos mistéricos utilizaban una serie de experiencias intensas, como
la oscuridad nocturna interrumpida por la luz brillante y la música y el ruido
intensos, para abrumar los sentidos y proporcionar una intensa experiencia
religiosa que producía la sensación de estar en contacto directo con el dios al que
se habían encomendado.241 El protagonista de la novela de Apuleyo, Lucio, se
somete a una serie de iniciaciones, aunque solamente la primera se describe en
detalle. Después de entrar por la noche en el interior del templo de Isis, dice:
«Llegué al límite de la muerte y, habiendo pisado el umbral de Proserpina, viajé a
través de todos los elementos y regresé. En medio de la noche vi el sol brillando
con luz resplandeciente, me enfrenté cara a cara con los dioses de las
profundidades y los dioses de lo alto, y los reverencié desde muy cerca».242 Esta
críptica descripción sugiere que el viaje simbólico de los iniciados al mundo de los
muertos se comparó con el renacimiento de Osiris, así como con el viaje de Ra a
través del inframundo en el mito egipcio,243 posiblemente implicando que Isis
trajo al iniciado de vuelta de la muerte, como había hecho con su esposo.244
Fiestas
El calendario romano incluía las dos fiestas más importantes de Isis ya en el siglo i
d. C. La primera festividad era la Navigium Isidis, en marzo, que marcaba el inicio
de la apertura de la temporada de navegación245246 y celebraba su influencia
sobre el mar y servía de oración por la seguridad de la gente de mar y, en
definitiva, del pueblo romano y de sus líderes.247 Consistía en una elaborada
procesión, que incluía a sacerdotes y devotos isiacos con una gran diversidad de
vestimentas y emblemas sagrados, que trasladaban una reproducción de un barco
desde el templo local de Isis hasta el mar o hasta un río cercano.248249 La otra
festividad era la Isia (o Isideia), a finales de octubre y principios de noviembre. Al
igual que su precursor egipcio, el festival Khoiak, las Isia ofrecían una
representación ritual de la búsqueda de Osiris por parte de Isis, seguida por el
júbilo cuando se encontraba el cuerpo del dios.250 También se celebraban otras
fiestas menores en su honor, como la Pelusia a finales de marzo, que
posiblemente celebraba el nacimiento de Harpócrates, y la Lychnapsia, o fiesta de
la luz de las lámparas, que celebraba el propio nacimiento de Isis el 12 de
agosto.247
Las festividades de Isis y otros dioses politeístas se celebraron a lo largo del siglo
v d. C., a pesar del crecimiento del cristianismo durante esa época y de la
persecución a los paganos que se intensificó hacia finales del siglo.251 La Isia se
celebró al menos hasta el año 417 d. C., y la Navigium Isidis duró hasta bien
entrado el siglo vi d. C..252 Con el tiempo el significado religioso de todas las
fiestas romanas se fue olvidando o ignorando, aunque las costumbres
continuaron. En algunos casos, estas costumbres pasaron a formar parte de la
cultura clásica y cristiana de la Alta Edad Media.253
También se han analizado las posibles similitudes de Isis con María, la madre de
Jesús. Han sido objeto de controversia entre los cristianos protestantes y la Iglesia
católica, ya que muchos protestantes han argumentado que la veneración católica
de María es un remanente del paganismo.261 El clasicista R. E. Witt veía a Isis
como la «gran precursora» de María. Sugirió que los convertidos al cristianismo
que antes habían adorado a Isis habrían visto a María en términos muy parecidos
a los de su diosa tradicional. Señaló que ambas tienen en común varias esferas de
influencia, como la agricultura y la protección de los marineros y comparó el título
de María como «Madre de Dios» con el mismo epíteto de Isis, al igual que el de
ambas como «Reina de los Cielos».262 Stephen Benko, un historiador estudioso
del cristianismo primitivo, argumenta que la devoción a María estaba
profundamente influenciada por la adoración de varias diosas paganas, no solo de
Isis.263 En contraste, John McGuckin, un estudioso de la Iglesia, dice que María
adquirió rasgos superficiales de estas diosas en la iconografía, pero que los
fundamentos de su culto eran completamente cristianos.264
Por su parte, las imágenes de Isis con Horus en el regazo se presentan a menudo
como una influencia en la representación de María, en particular las imágenes de
la Virgen de la Leche, ya que las imágenes de las mujeres lactantes eran raras en
la cultura mediterránea de la Antigüedad, fuera de Egipto.265266 El arqueólogo
canadiense Vincent Tran Tam Tinh señala que las últimas imágenes de Isis
amamantando a Horus datan del siglo iv d. C., mientras que las primeras
imágenes de María amamantando a Jesús datan del siglo vii d. C.; por su parte,
Sabrina Higgins, basándose en el estudio de Tran Tam Tinh, argumenta que si
hay una conexión entre las iconografías de Isis y María, se limita a las imágenes
de la Virgen de la Leche en Egipto.267 En contraposición, Thomas F. Mathews y
Norman Muller consideran que la pose de Isis en las últimas pinturas de paneles
antiguos influyó en varios tipos de iconos marianos, dentro y fuera de Egipto.268
Elizabeth Bolman dice que estas primeras imágenes egipcias de María
amamantando a Jesús tenían la intención de enfatizar su divinidad, de la misma
manera que las imágenes de las diosas amamantando lo hacían en la antigua
iconografía egipcia.269 Higgins argumenta que estas similitudes prueban que las
imágenes de Isis influyeron en las de María, pero no que los cristianos adoptaron
deliberadamente la iconografía de Isis u otros elementos de su culto.270
Isis como una «Diosa de la vida» cubierta con un velo en el Herbert Hoover
National Historic Site.
A partir del Renacimiento, la estatua de Isis cubierta por un velo que mencionaban
Plutarco y Proclo fue interpretada como una personificación de la naturaleza,
basada en un pasaje de las obras de Macrobio del siglo v d. C. que equiparaba a
Isis con la naturaleza.279n 11 Autores de los siglos xvii y xviii atribuyeron a esta
imagen una gran variedad de significados: Isis representaba a la naturaleza como
la madre de todas las cosas, como un conjunto de verdades que esperaban ser
reveladas por la ciencia, como un símbolo del concepto panteísta de una deidad
anónima y enigmática que era inmanente dentro de la naturaleza,280 o como un
impresionante poder sublime que podía ser experimentado a través de extáticos
ritos mistéricos.281
La metáfora del velo de Isis continuó difundiéndose a lo largo del siglo xix. Helena
Blavatsky, fundadora de la tradición teosófica esotérica, tituló su libro de 1877
sobre la teosofía Isis sin velo, sugiriendo que revelaría verdades espirituales sobre
la naturaleza que la ciencia no podría.285