0% encontró este documento útil (0 votos)
36 vistas25 páginas

AMPARO Sin Datos

El demandante solicita que se deje sin efecto los aumentos en el precio de la cuota de su prepaga médica, alegando que estos afectan sus derechos constitucionales a la salud y seguridad. Solicita también una medida cautelar de forma urgente.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
36 vistas25 páginas

AMPARO Sin Datos

El demandante solicita que se deje sin efecto los aumentos en el precio de la cuota de su prepaga médica, alegando que estos afectan sus derechos constitucionales a la salud y seguridad. Solicita también una medida cautelar de forma urgente.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

PROMUEVE ACCIÓN DE AMPARO CON MEDIDA CAUTELAR

SEÑOR JUEZ:

***, por derecho propio, titular del D.N.I. ***, con


domicilio en ***, de la Ciudad de Buenos Aires, con el patrocinio letrado del
*** CPACF, constituyendo domicilio procesal en ***, Ciudad Autónoma de
Buenos Aires y domicilio electrónico en el CUIT ***, a V.S me presento y
respetuosamente digo:

I.- OBJETO.
Vengo por la presente a solicitarle tenga a bien dejar sin
efecto los aumentos desmedidos en el precio de la cuota de la entidad de
medicina prepaga OSDE – ORGANIZACIÓN DE SERVICIOS DIRECTOS
EMPRESARIOS-. Cuit 30-54674125-3, con domicilio sito en Av. Leandro N.
Alem 1067 (1001AAF) C.A.B.A. -de la que soy afiliado-, que se produjeron a
raíz de la publicación del Decreto de Necesidad y Urgencia Nº 70, de fecha
20 de Diciembre de 2023 (DNU 70/23), dado que estos afectan mis derechos
constitucionales, más precisamente, los mencionados en los artículos 42 y
43 de la Constitución Nacional, a los derechos incluidos en los tratados
internacionales con jerarquía constitucional, a los Artículos 4, 5, 6, 8 bis y
siguientes de la Ley 24.240, a los arts. 1 y siguientes de la Ley 16.986, y los
arts. 321 inciso 2 CPCCN, con expresa imposición de costas.
A su vez, le requiero declare en carácter de urgente e
inaudita parte, la medida cautelar que corresponda. Esto de conformidad con
lo que expondré a continuación.

[Link]ÓN DE LA AMPARISTA.
En relación al presente pedido, considero que me
encuentro debidamente legitimado para interponer la acción de amparo,
conforme lo establecido en los artículos 17, 42, y 43, y 75 inciso 22 de la
Constitución Nacional; los artículos establecidos en la Declaración
Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, en la Convención
Interamericana sobre la protección de los Derechos Humanos de las
Personas Mayores, en los artículos 4, 8 bis y siguientes de la Ley 24.240, y
los artículos 1 y siguientes de la Ley 16.986.

IV. HECHOS.
A. EN RELACIÓN AL DNU 70/23.
El pasado 21 de diciembre de 2023 se publicó en el
Boletín Oficial el Decreto de necesidad y urgencia denominado, que deroga
y modifica una importante cantidad de leyes y decretos, atacando al
ordenamiento jurídico, entre ellos el inciso G, del artículo 5to de la Ley
26.682, dando como resulta que las entidades de medicina prepaga
aumenten sideralmente el costo de sus servicios.
Que si bien existen mecanismos autorizados por la
Constitución Nacional para emitir Decretos Delegados y Decretos de
Necesidad y Urgencia, no considero que se hayan configurado los supuestos
que establece el artículo 99 inciso 3 a ese efecto, dado a que no se verifican
en la especie los presupuestos constitucionales que habilitan la sanción de
un decretar la necesidad y urgencia en los términos previstos por el mentado
artículo lo cual expondré más adelante.
B. EN MI CARÁCTER DE AFILIADO:
Me encuentro afiliado al plan de salud denominado
“210”, que brinda la prepaga OSDE, credencial de asociado número ***.
Así las cosas, y luego de la publicación en el B.O del
DNU 70/23, la prestadora, sin brindarme información alguna, decidió de
manera intempestiva aumentar de manera excesiva el precio de las cuotas
por los servicios que brinda.
Como para tener una idea, hasta el mes de diciembre
del 2023, me encontraba abonando la suma de $72.853,14 (Pesos setenta y
dos mil ochocientos cincuenta y tres/catorce); el mes de enero de este año
pase a abonar una suma de $ 133.324,75 (Pesos ciento treinta y tres mil
trescientos veinticuatro/setenta y cinco); y el mes de febrero me llego la
factura con un monto a pagar de $ 170.655,68 (Pesos ciento setenta mil
seiscientos cincuenta y cinco/sesenta y ocho). Para una mejor ilustración,
adjunto copias de las facturas respectivas. Lo que significó un aumento de
más del 130%.
Para que se entienda mi situación, quien suscribe es un
señor jubilado que cuenta con 77 años de edad, soy discapacitado presento
una discapacidad motora de grado 33-34-35-36; 40 A 43-47-48; 55-56; 62 A
64; 71, del cual se adjunta copia del respectivo certificado. Actualmente
percibo un haber jubilatorio mensual por un monto de $ 152.716,51 (Pesos
ciento cincuenta y dos mil setecientos dieciséis/cincuenta y uno), concepto
que percibí en los meses de enero y en el mes de febrero percibí un haber
de $ 152.723,43 (Pesos ciento cincuenta y dos mil setecientos
veintitrés/cuarenta y tres) de este año que en copia agrego al presente, con
el objeto de demostrarle que se me hace imposible solventar tamaños
incrementos con los escasos aumentos en mis haberes previsionales, léase
que entre el mes de enero y febrero mi haber jubilatorio aumentó $6,92 –si
leyó bien-, (pesos seis/noventa y dos). Esto sin contar el resto de los gastos
fijos que poseo, como los servicios de luz, agua, gas, ABL, expensas que
también van a sufrir más aumentos en los próximos meses.
Ahora bien, haciéndole llegar esta información, y
atendiendo que la abroquelada postura de OSDE -como seguramente la del
resto de las entidades de medicina prepaga-, consiste en no entender, o
atender a que se está desarrollando una situación desfavorable o
significativa que perjudica a todos sus usuarios, incluyéndome, al
manifestarme entre otras cosas que “…en ningún caso puede agraviarse
el señor Mario Ricardo Nicolano, de la modificación del monto de la
cuota que se abona, a este agente de salud…” tal como indica Carta
Documento 249244114 de fecha 23 de febrero de este año, es por eso que
no tengo otro remedio que solicitarle a V.S. interceda a los efectos de
dejar sin efecto los aumentos en el importe de las cuotas de la prepaga
OSDE y retrotraer los valores de la misma al mes de diciembre de 2023
respecto a mi calidad de afiliado.
V. DERECHOS VULNERADOS.
En relación este punto, considero que el principal
derecho que se me está vulnerando, es el derecho a la salud. Como
consumidor / usuario, y teniendo el reconocimiento del artículo 42 de la
Constitución, en carácter de consumidor (artículo 1 Ley 24.240), es que en
esta relación de consumo que mantengo con la prestataria OSDE, considero
que a raíz del dictado del DNU 70/23 se ha afectado primero: mi derecho
Constitucional de la protección a la salud y a la seguridad. Estos derechos
configuran el piso donde se asientan los principales derechos que posee una
persona, y si eso se ve afectado es imposible constituir nuevos derechos, o
debatir sobre el goce de estos. Estando reconocido el derecho de la salud y
la seguridad en la Constitución, desde el Preámbulo hasta los Tratados
Internacionales de Jerarquía Constitucional, este reconocimiento se traduce
en deberes fundamentales, tales como el del deber de abstención de no
colocar en el mercado bienes o servicios que amenacen o dañen la salud o
la seguridad del consumidor, como también el de prevención, en el sentido
de reforzar esa abstención y prevenir el proveedor de colocar bienes o
servicios que amenacen o dañen sus salud, en estos casos que padecemos
miles de Argentinos, no alcanza con abstenerse de poner en riesgo la salud,
sino más bien de desplegar todas las medidas necesarias para evitar poner
en riesgo la salud de los consumidores, dicho de otra manera, afecta mi
salud el hecho de que a los 77 años de edad y con los problemas de
salud que poseo, corra el riesgo de no poder seguir formando parte de
esta prepaga debido a los aumentos que se vienen desarrollando desde
el mes de enero de este año. Esta escalada en los costos va a dar como
resultado que sea imposible atenderse en la misma o en cualquier otra. En
este caso no se cumple con el deber de abstención ni prevención al no
adecuar tarifas de precios razonables o accesibles, tampoco cuando hay una
disparada que resulta inalcanzable en los precios en las cuotas de las
prepagas. Por otro lado, OSDE, no cumple con el deber de información
consagrado en el artículo 4 de la Ley 24.240 –ratificado en el artículo 1100
del CCyCN-, en ningún momento se me ha informado el por qué ha
aumentado en semejante proporción, ni por qué va a seguir aumentando, o
a dónde o en qué se va a implementar todo ese aumento que detenta a que
siga afiliado a esta prestataria. No hay que escapar a la realidad de que
estas prepagas vienen cerrando balances positivos de manera
ininterrumpida desde antes de la pandemia. Estas medidas, estos aumentos,
resultan para una persona en mi condición una práctica altamente abusiva,
por consiguiente las consecuencias derivadas de este DNU, da como
resultado entre otras cosas que como consumidores / usuarios estemos en
un estado de sobreendeudamiento.
Por otro lado, el artículo 5 de la Ley 24240 encargado
de la tutela preventiva, respecto de los daños que pueda tener un
consumidor en la relación de consumo, ya que, según el texto, el servicio
debe ser suministrado de forma tal que no presente peligro para la salud de
los consumidores, entendamos que pertenezco a una prepaga justamente
para atender mi salud, no para que no pueda acceder a esta. Por otro lado y
unido a este lineamiento, el deber de seguridad, se trata de un deber
adicional que debe prestar el proveedor, como una obligación de garantía en
asegurarle al consumidor que este no sufrirá daños como consecuencia del
servicio prestado por su proveedor, cosa que tampoco estaría resultando.
Por otro lado considero que estas medidas y las formas en las que se han
llevado a cabo, incumplen lo establecido en lo referido al trato equitativo y
digno consagrado en el artículo 8 bis de la Ley 24240, en esta situación
considero que no he sido atendido en los términos a los que refiere el
mentado artículo, en parte por no tener comprendido cual es el
funcionamiento de los aumentos en los precios y mas allá de eso la
incertidumbre que sufro al no saber si voy a poder seguir accediendo a estos
servicios que tanto preciso. Asimismo la dignidad a la que se refiere este
artículo puede verse afectada por la situación vejatoria en al que termino
sometido por esta empresa.
El alcance que tiene el derecho a la salud y la seguridad
en la Constitución es tan amplio que se revalida en la Ley 24.240, y los
Artículos 1092 y siguientes del CCyCN, entre otros, tanto es así que
pertenezco al grupo de consumidores híper vulnerables en los términos de
los Artículos 1, 2 inciso c) del decreto 139/2020, y en este sentido tampoco
estaría contando con el deber reforzado de colaboración, que consta en el
comportamiento que tiene que tener el proveedor tendiente a garantizar
prestando la mayor colaboración en la resolución de un conflicto, tal como lo
establece el inciso b del artículo 4 del mentado decreto 139/20.
Además es dable mencionar, como indica el artículo
37 de la Ley 24.240, que “… Sin perjuicio de la validez del contrato, Se
tendrán por no convenidas:…b) Las cláusulas que importen renuncia o
restricción de los derechos del consumidor o amplíen los derechos de la otra
parte;…La interpretación del contrato se hará en el sentido más favorable
para el consumidor. Cuando existan dudas sobre los alcances de su
obligación, se estará a la que sea menos gravosa, En caso en que el
oferente viole el deber de buena fe en la etapa previa a la conclusión del
contrato o en su celebración o transgreda el deber de información o la
legislación de defensa de la competencia o de lealtad comercial, el
consumidor tendrá derecho a demandar la nulidad del contrato o la de una o
más cláusulas. Cuando el juez declare la nulidad parcial, simultáneamente
integrará el Contrato, si ello fuera necesario". En efecto, el aumento
desplegado por OSDE. resulta contrario al citado art. 37, por cuanto importa
ampliar los derechos de aquella en perjuicio de los consumidores, en base a
una normativa que no se encontraba prevista al momento de la suscripción
de los contratos ya en curso.
Así, se ha dicho que "el artículo 37 de la Ley N° 24.240
impone a la accionada el deber de mantener la prestación de sus servicios
conforme lo convenido inicialmente, además de un deber especifico de
información. (Cam. Nac. Com., Sala C, 8-3-2005, "Revello Llerena, Ricardo.
c/ Qualitas Medica S.A", LL 2005-E872) "Encuadra dentro del concepto de
"clausula abusiva " (art. 37 de la LDC 24.240) la estipulación que otorga a la
Empresa de medicina prepaga la facultad unilateral de modificar ilimitada e
incausadamente uno de los elementos esenciales del contrato, cual es el
precio de la cuota, si se trata de afiliados que no cuenten con
posibilidades ciertas de ser aceptados por otra entidad, debiendo
asimilarse el incremento a una resolución unilateral, ya que de no poder
afrontárselo, el consumidor se vería obligado a desasociarse " (Cam.
Contencioso Administrativo y Tributario de CABA, Sala ll, 13-04-2004,
"Asociación Civil Hospital Alemán c/ Ciudad de Buenos Aires").
En este orden de ideas, tampoco se estaría aplicando el
principio in dubio pro consumidor.
Por otro lado, considero necesario solicitar la medida de
amparo en los términos del artículo 43, por no encontrar otro más idóneo
para solicitar se dejen sin efecto los aumentos desmedidos en la cuota de la
prepaga OSDE, los que no puedo pagar, y que por consiguiente no voy a
poder continuar accediendo a los tratamientos que necesito, asimismo
retrotraiga la cuota al mes de diciembre de 2023. Este pedido surge a raíz de
la liberación en los valores de las cuotas de las prepagas y que se origina
como consecuencia del Decreto de Necesidad y Urgencia 70/23 de dudosa
constitucionalidad, que entre otras cosas ha derogado el inciso g) y m), del
Artículo 5to de la Ley 26.682, que dieron como resultado un descalabro en
los aumentos de las mismas.
Por último y no menos importante, la Declaración
Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, con Jerarquía
Constitucional, refiere entre otros a gozar del derecho a la vida, a la libertad,
y la seguridad de su persona. Si algo deseo a mi edad es seguir viviendo, o
al menos no seguir sufriendo. Reitero, el aumento desmedido en las cuotas
de la prepaga OSDE, -al que intento seguir perteneciendo, y manteniendo,
que es algo que vengo haciendo hace mucho, son los que detentan en algún
punto mi derecho a la vida, porque me impide desenvolverme libremente en
ella, a mi edad me pone en una encrucijada imposible de resolver y es
justamente cuando más lo necesito.
Otro punto que quiero destacar es el artículo XI,
referido a los Derechos a la Preservación de la Salud y el Bienestar,
indica que: “Toda persona tiene derecho a que sus salud sea preservada por
medidas sanitarias y sociales…correspondientes al nivel que permitan los
recursos públicos y los de la comunidad”; asimismo el artículo XVIII indica:
“Toda persona puede concurrir a los tribunales para hacer valer sus
derechos.. Asimismo debe disponer de un procedimiento sencillo y breve por
el cual la justicia a ampare contra actos de la autoridad que violen, en
perjuicio suyo, alguno de los derechos fundamentales consagrados
constitucionalmente”.
En esta instancia, es dable mencionar que la
Convención interamericana sobre la protección de Derechos Humanos
de las personas mayores –adoptada por la OEA, el 15 de Junio de 2015, y
aprobada por la Ley 27.360, con Jerarquía Constitucional -conforme lo
establecido en el Art 75 inc. 22 de la carta magna- por medio de la Ley
27.700, nos indica las siguientes precisiones, a saber: en el artículo 2, -.de
las definiciones-, indica “Discriminación por edad en la vejez: Cualquier
distinción, exclusión o restricción basada en la edad que tenga como objetivo
o efecto anular o restringir el reconocimiento, goce o ejercicio en igualdad de
condiciones de los derechos humanos y libertades fundamentales … o en
cualquier esfera de la vida pública o privada”; “Envejecimiento activo y
saludable: Proceso por el cual se optimizan las oportunidades de bienestar
físico, mental y social, …. Y de contar con la protección seguridad y
atención, con el objetivo de ampliar la esperanza de vida saludable y la
calidad de vida de todos los individuos en la vejez…”; “maltrato: Acción u
omisión única o repetida, contra una persona mayor que produce daño a su
integridad física psíquica, y moral y que vulnere el goce o ejercicio de sus
derechos humanos…”; Negligencia: … el descuido u omisión, desamparo o
indefensión que le causa un daño o un sufrimiento a una persona mayor,
tanto en el ámbito público o privado…”. Por otro lado el Capítulo II –
Principios Generales, en su artículo 3, menciona entre otros:“La promoción
y defensa de los derechos humanos y libertades fundamentales de la
persona mayor”; “La dignidad de la persona mayor…”, “la seguridad física
económica y social”, “El buen trato y atención preferencial”, “El enfoque
diferencial para el goce efectivo de los derechos de la persona mayor”, “La
protección jurídica efectiva”; en el artículo 4 inc. c) dispone: “Adoptaran y
fortalecerán todas las medidas legislativas, administrativas, judiciales,
presupuestarias y de cualquier otra índole, incluido un adecuado acceso a la
justicia a fin garantizar a la persona mayor un trato diferenciado y
preferencial en todos los ámbitos”; artículo 6: “Los estados parte adoptaran
todas las medidas necesarias para garantizar el efectivo derecho a la vida y
el derecho a vivir con dignidad en la vejez hasta el fin de sus días…”. Los
Estados parte tomaran medidas para que las instituciones públicas y
privadas ofrezcan a la persona mayor un acceso no discriminatorio a
cuidados integrales, incluidos los paliativos …”; Por último y no menos
importante El artículo 24, Derecho a la Propiedad dispone: “...Los estados
parte adoptaran todas las medidas necesarias para garantizarle a la persona
mayor, el ejercicio del derecho de propiedad, incluida la libre disposición de
sus bienes, y para prevenir el abuso y la enajenación ilegal de su propiedad.
Los Estados Parte se compromete a adoptar medidas para eliminar la
práctica administrativa o financiera que discrimine a la persona mayor,
principalmente a las mujeres y a los grupos en situación de vulnerabilidad
respecto del ejercicio de su derecho de propiedad”.
El Derecho a la Salud, es uno de los derechos
consagrados por nuestra Carta Magna, motivo por el cual, los derechos
adquiridos y consagrados en nuestra CN, no deben ser vulnerados por
ninguna entidad, pública ni privada.
Para el Doctor Bidart Campos, el derecho a la salud es
resultado del derecho a la vida, amparado implícitamente dentro de las
garantías constitucionales, de manera tal que todo desconocimiento de ese
derecho queda tildado de inconstitucional, debiendo en este caso acceder
por medio de la vía de amparo para hacerlo efectivo.
Por su parte, la doctrina ha desarrollado los siguientes
conceptos acerca .de los alcances del derecho constitucional a la salud que
apoya plenamente el planteo de la suscripta: ”... el término ’derecho a la
salud’ sintetiza un derecho de naturaleza prestacional, pues conlleva una
actuación afirmativa o positiva por parte del poder estatal .en una dirección
dada, es decir, un derecho de la población al acceso -in paribus conditio- a
servicios médicos suficientes para una adecuada protección preservación de
su salud.”
El Estado asume entonces distintas obligaciones, como
promover y facilitar el acceso de la población a las prestaciones de salud, no
perturbar el desenvolvimiento licito de los prestadores de salud, brindar tales
servicios cuando la actividad privada resulte insuficiente o excesivamente
onerosa, ya sea mediante planes de salud, creación de centros asistenciales
o la provisión de medicamentos.
También los particulares son sujetos obligados del
derecho a la salud cuando se comprometen a actuar como prestadores
(Comentario jurisprudencia de Eduardo L. Tinant publicado en
“Jurisprudencia Argentina”. diario del 21/7/99, págs. 26,29).
La Corte Suprema de Justicia de la Nación estableció
doctrina en el sentido de que la Constitución Nacional -y los instrumentos
internacionales incorporados a ella- asume el carácter de una norma jurídica
y, en cuanto reconoce derechos, lo hace para que estos resulten efectivos y
no ilusorios. sobre todo, cuando se encuentra en juego un derecho humano
fundamental (CSJN. Fallos: 327:3677; 335:452, entre otros).
Asimismo, el Alto Tribunal dijo que la función judicial no
se agota en la letra de la ley con olvido de la efectiva y eficaz realización del
derecho (Fallos 248:291, 249:37) y para ello debe atenderse. antes que, a
un criterio formalista, a la vigencia de los principios que ampara la
reformada, en particular del art. 41 y que surgen de la necesidad de proveer
al bien común, considerando a éste como el conjunto de las condiciones de
la vida social que hacen posible, tanto a la comunidad como a cada uno de
sus miembros, el logro más pleno y más fácil de su propia perfección (Fallos
296: 65).
La Corte Suprema de Justicia de la Nación ha entendido
que en el Preámbulo de la reformada, en particular del art. 41 "ya se
encuentran expresiones referidas al bienestar general objetivo preeminente
en el que, por cierto, ha de computarse, con prioridad indiscutible, la
preservación de la salud” (conf. Fallos 278-313, considerando 15).
También ha declarado el alto tribunal que el objetivo
preeminente de la reformada, en particular del art. 41, según se expresa en
su preámbulo, es lograr el bienestar general, lo cual significa decir la justicia
en su más alta expresión, esto es, la |justicia social, cuyo contenido actual
consiste en ordenar la actividad intersubjetiva de los miembros de Ia
comunidad y los recursos con que ésta cuenta con vistas a lograr que todos
y cada uno de sus miembros participen de los bienes materiales y
espirituales de la civilización.
Señaló, además, que tiene categoría constitucional el
principio in dubio pro justitia socialis y que las leyes deben ser interpretadas
a favor de quienes, al serles aplicadas con este sentido, consiguen o tienden
a alcanzar el bienestar, esto es, las condiciones de vida mediante las cuales
es posible a la persona humana desarrollarse conforme a su excelsa
dignidad (Fallos 289-430) t8)." (C. Nac. Cont. Adm. Fed., sala 4', 2/6/98 —
“Viceconte, M c/ Estado Nacional” JA 1999-I-490). A ello cabe agregar que
en el valioso precedente “Saguir y Dib” (Fallos. 302.1284), la Corte Suprema
reconoció expresamente la existencia, con rango constitucional, del derecho
“a la vida” y a “la integridad corporal”, como “esenciales de la persona
humana”, preexistente a toda legislación positiva que, obviamente, resulto
reconocido y garantizado por la CN.
Al respecto, debe puntualizarse que el derecho a la vida
y su corolario, el derecho a la preservación de la salud. tienen una directa
relación con el principio fundamente de la dignidad inherente a la persona
humana: soporte y fin de los demás derechos humanos amparados (arts. 23,
4ñ y 75 inc. 22 de la CN; Convención Americana sobre Derechos Humanos,
Pacto .8sn José de Costa Rica; CSJN m re: “Baricolla de C. c/Gob. Nac”,
enero 27 de 1987. en la Ley 1987-B, 310 y ss.).
La Carta Fundamental argentina, en su primera parte,
garantiza los derechos de consumidores y usuarios, sin definirlos, en la
relación de consumir, de manera tal que los órganos del Poder Judicial
deben ejercer no sólo un control de constitucionalidad, sino también de
convencionalidad ex oficio entre las normas internas y la Convención
Americana.
Como se verá infra, todos esos derechos están siendo
ultrajados por la accionada.
VI. REQUISITOS DE ADMISIBILIDAD.
Conforme lo normado en el artículo.43 de nuestra
Constitución Nacional, considero que procede la acción de amparo ante la
existencia de los siguientes requisitos:
A). Acto u omisión arbitraria por parte de un
particular: según lo descripto precedentemente, existe por parte de OSDE.
un acto expreso y directo que consiste en el aumento desproporcionado y
sobre el precio de la cuota en los servicios de salud.
Esta circunstancia me afecta en el sentido que dichos
aumentos me provocan un perjuicio económico insostenible, debido a que
me obligan a abonar una cuota que se incrementa de manera feroz todos los
meses, de la cual incluso como usuaria del servicio nunca se me informó
debidamente respecto de los motivos de tan abruptos aumentos, de los que
no puedo negarme, poniendo en riesgo mi estado de salud, sin contar que
me siento en un completo esta de incertidumbre, causándome un daño real
a mis derechos como consumidora, debido a que estas medidas detentan mi
continuidad dentro de esta cobertura, incluso detentan mis derechos a la
propiedad siendo que estas medidas resultan expropiatorias en el sentido de
mis escasos ingresos.
La Constitución garantiza el derecho a la vida a la
libertad, al trabajo digno, al consumo, al amparo, y a gozar de los derechos
reconocidos en los tratados internacionales con jerarquía constitucional entre
otros.
B). Improcedencia de remedios ordinarios: El art. 43
de la CN exige para la procedencia del amparo “la inexistencia de otro medio
judicial más idóneo“. Esta exigencia implica que la vía de amparo es
utilizable solo en aquellas situaciones en las que, por carencia de otras vías
aptas, peligra la salvaguarda de derechos fundamentales (CSJN, Orlando,
Susana Beatriz c/Buenos Aires, Provincia de y Otros s/amparo, 2005, Fallos,
328: 1708).
Al respecto, la Corte ha entendido que siempre que la
ilegitimidad de una restricción a uno de los derechos sustanciales sea
manifiesta y que, a su vez, el sometimiento de la cuestión a examen por
medio de procedimientos ordinarios causare un daño grave e irreparable, la
vía de amparo se torna procedente (Fallos: 241 :291; 267:215).
Lo que en este caso se reclama, no puede seguir
esperando la existencia de procedimientos administrativos previos o
paralelos no son, en el caso, obstáculo para la procedencia del amparo, en
razón de estimarse que el tránsito por ellos traería aparejado un daño grave
e irreparable ' (Cámara Nacional de Apelaciones en lo Federal de Mendoza
del 22 de junio de 1983 "Moreno, Juan J." La Ley, 1984-A, 118).
Cabe señalar también, que la jurisprudencia anterior a la
reforma constitucional no requería el agotamiento de los procedimientos
administrativos y, por ende, mucho menos se podría exigir ahora debido a
que la reforma de 1994 ha eliminado como requisito para la viabilidad del
amparo la inexistencia de procedimiento administrativo dejando subsistente
aquel que hace referencia a la inexistencia de otro medio judicial más
idóneo.
Ante el derecho constitucional lesionado, el derecho a la
salud y al consumo, la tutela efectiva es la acción de amparo. Dado lo
expedito y rápido del proceso, capaz de frenar el avasallamiento a nuestra
integridad psicológica y emocional. No existe otra herramienta más idónea
que la intentada. Resulta notorio que la iniciación de un largo trámite con
procedimiento ordinario no comporta un remedio idóneo, ante la urgente
necesidad de que la accionada revea la actitud que lesiona de forma
irreparable mis derechos.
C) Plazo para interponer la acción: Que el caso que
nos ocupa consiste de lesiones continuadas y reiteradas, habida cuenta que
los incrementos ilegítimamente cobrados por la accionada se devengan mes
a mes.
Sobre el tópico se ha expresado la CSJN in re: Video
Club Dreams, al entender que en cuestiones sobre las que nos ocupa en el
caso de marras, el plazo establecido por el art. 2 de la Ley N° 16.986 se
renueva continuamente.

VII. EL FUNDAMENTO ARGUMENTAL LA


INCONSTITUCIONALIDAD DEL DNU 70/23
Que, el DNU 70/23, en su título XI "Salud", Capitulo II,
modifica sustancialmente el marco regulatorio de las entidades de medicina
prepaga (ley 26.682). En lo que importa, su artículo 267 deroga el artículo 5
incisos g), m) de la mentada norma, mientras que el artículo 269 sustituye la
redacción del art. 17. Así, limita las facultades de la autoridad de aplicación
(El ex Ministerio de Salud de la Nación, por intermedio de la
Superintendencia de Servicios de Salud).
Esta desregulación trajo como resultado que las
entidades de medicina prepaga realicen aumentos infundados de los que en
ningún momento recibí información alguna de a qué se debe semejante
aumento.
En ese sentido, la Ley N° 26.682 establecía que la
autoridad de aplicación debía autorizar y fiscalizar los valores y la
razonabilidad de las cuotas de los planes prestacionales, autorizando su
aumento cuando este fundado en variaciones de la estructura de costos y
razonable calculo actuarial de riesgos (arts.50).
Así las cosas, la jurisprudencia desde antaño
censuraba los aumentos efectuados por la sola voluntad de la empresa, si
no está demostrado que se fundan en causas que hayan incidido en los
costos del servicio, debidamente informados al consumidor.
En el caso de marras, OSDE no requirió autorización
por parte de la entidad de contralor y, aplicando la nueva normativa,
aumentó un 131,07% de diciembre a febrero.
Que, en relación al Decreto de Necesidad y Urgencia,
debo indicar que el mismo es inconstitucional.
Para empezar, los decretos de necesidad y urgencia
son normas de alcance general en las que no existe una habilitación previa
del órgano deliberativo. El decreto de necesidad es de carácter
extraordinario y provisorio, solo procede cuando estén presentes los
supuestos de hecho tasadas en el texto constitucional y, por el otro, el
decreto debe ser aprobado inmediatamente por el Congreso. La
constitución prohíbe que el Poder Ejecutivo dicte normas de contenido
legislativo, este precepto coincide con lo establecido en el Art 76 C.N., ya
que prohíbe la delegación legislativa en el ejecutivo. Sin perjuicio de esto el
convencional autoriza el dictado de decretos de necesidad en los siguientes
supuestos, que no son más que supuestos de excepción. La C.N., establece
excepciones indicadas en el inciso 3 del artículo 99, sin la existencia de
circunstancias excepcionales que han imposible seguir los trámites
ordinarios previstos por la Constitución para la sanción de las leyes (requisito
de admisibilidad), debe tratarse de un hecho no habitual, imprevisible, o
difícilmente previsible. Además, este estado de emergencia, por su carácter
extraordinario debe ser transitorio. La emergencia por sí sola no justifica el
dictado del decreto en sí, sino que además en necesario que haya una
imposibilidad de seguir el trámite legislativo ordinario.
En sus fallos más recientes la corte, establece dos
presupuestos que son los únicos que configuran casos de excepción y que
impiden –conforme la Constitución-, continuar el trámite parlamentario
ordinario. Por lo tanto constituyen el presupuesto necesario para que el
Ejecutivo pueda dictar actos legislativos, sin permiso del Congreso. Se
refiere a la imposibilidad material de poder reunir al Congreso para sesionar,
y por otro lado la necesidad de que la medida legislativa tenga carácter
rápido y expedito para que resulte eficaz. Desde el Caso “VERROCCHI”, la
Corte sostuvo que el presupuesto para el dictado del decreto de necesidad
es que las Cámaras del Congreso no puedan reunirse materialmente por
razones de fuerza mayor (por caso, acciones bélicas o desastres naturales);
y a su vez cuando “la situación que requiere solución legislativa sea de una
urgencia tal que deba ser solucionada inmediatamente en un plazo
incompatible con el que demanda el trámite normal de las Leyes. Ahora bien,
las medidas estatales dictadas en este contexto deber ser necesarias y
urgentes. El acto es necesario cuando la crisis es de suma gravedad y
constituye el único medio institucional idóneo para superar la situación
excepcional. Es más la necesidad está vinculada con las circunstancias
extraordinarias. A su vez, el decreto es urgente cuando el Estado debe
responder de modo súbito, o sea que debe adoptar de manera inmediata
medidas de contenido legislativo, y que en caso de no hacerlo causaría un
daño sumamente grave. Ese carácter necesario y urgente de la decisión
supone que el Congreso NECESARIAMENTE, no pueda intervenir, o que de
hacerlo el procedimiento para la formación y sanción de las leyes, haga que
las medidas sean ineficaces con el propósito de sortear las circunstancias
excepcionales.
La Corte por otro lado resolviendo en el Caso “Risolía
de Ocampo” (2000), sostuvo “que uno de los requisitos indispensables para
que pueda reconocerse la validez de un decreto como el cuestionado en el
sub lite es que éste tenga la finalidad de proteger los intereses generales de
la sociedad y no de determinados individuos… al extremo apuntado en el
considerando anterior no se cumple en el caso, pues no se advierte de que
forma la crisis económica que atraviesan las empresas prestadoras d
servicios públicos de pasajeros y las compañías aseguradoras de dichas
entidades por el servicio mencionado afecta a los intereses generales de la
sociedad o al interés público que los decretos de necesidad y urgencia
deben proteger. En otras palabras y como con acierto sostuvo que el a quo,
no se aprecia impedimento alguno para conjura esta situación a través de
los resorte s y recursos usuales de que dispone el Estado frente a crisis
económicas de exclusivo carácter sectorial, sin llegar a un remedio solo
autorizado para situaciones que ponen en peligro la subsistencia misma de
la organización social” Es decir el decreto cuestionado fue tachado de
inconstitucionalidad por el Tribunal porque no perseguía, entre sus fines,
intereses generales, sino sólo sectoriales. También sostuvo que en el caso
no se configuraron los presupuestos fácticos de habilitación del ejercicio de
las facultades excepcionales.
El convencional constituyente del 94, al regular las
facultades del Poder Ejecutivo Nacional, puso en cabeza del presidente de la
Nación la atribución de dictar decretos por razones de necesidad y urgencia:
"Solamente Cuando circunstancias excepcionales hicieran imposible seguir
los trámites ordinarios previstos por esta Constitución para la sanción de las
leyes " (Balbin F. Carlos (2015).MANUAL DE DERECHO ADMINISTRATIVO
(3ª Edición). La Ley, p. 95.).
Véase que en estos casos no solo no se dan las
condiciones necesarias que exige la CN, sino también que el artículo 267 del
DNU 70/23 no aplica para perseguir intereses generales, sino que al
contrario, los perjudica, y por otro lado, solamente este tipo de medidas
persigue beneficiar intereses sectoriales de estos oligopolios -como son los
que manejan las prepagas y obras sociales-, que manejando estos altísimos
niveles en sus cuotas, no generan competencias entre sí.
De lo antedicho considero que es inconstitucional
toda vez que realiza reformas estructurales y permanentes, como por
ejemplo, modificar el marco regulatorio de la medicina prepaga y de las
obras sociales, entre otras cosas, por lo que reviste carácter de excepcional
tal como determinó el constituyente argentino, más aún cuando el Presidente
de la Nación convocó al Honorable Congreso de la Nación a sesiones
extraordinarias (por intermedio del Decreto 76/2023, publicado en el B .O del
pasado 26 de diciembre).
Es decir que el propio Presidente es consciente de que
el Congreso de la Nación no se encuentra impedido de sesionar y
legislar.
No existen dudas del grave pasar económico de los
argentinos, y no se pueden negar los datos macroeconómicos del país. Pero
no es cierto que no puedan soslayarse los canales institucionales que
permitan encarrilar al país, sin avasallar los principios fundamentales de la
Constitución.
Por otro lado, la Corte Suprema de Justicia de la
Nación, en la causa "Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires c/ Estado
Nacional S/ Acción Declarativa", sostuvo respecto de la validez de los
decretos de necesidad y urgencia que: "…el reconocimiento de las
atribuciones regulatorias sanitarias de la Nación no significa que alcance con
la mera invocación de la salud para sellar la validez de su pretendido
ejercicio. En efecto, en un sistema como el de nuestra Constitución Nacional,
para que una norma federal constituya el válido ejercicio de una atribución
propia del Estado Nacional debe contar con una debida justificación que lo
respalde en relación a las medidas concretas adoptadas con ese objetivo.
Por ello, la adecuada motivación del acto adquiere en el caso especial
importancia, pues la Administración se encontraba obligada a explicar, más
que en cualquier otro acto dado el contenido concreto de su regulación, los
antecedentes que la llevaron a ejercer la competencia invocada, explicitando
además la adecuada proporcionalidad entre el objeto de la decisión y su
finalidad, que debe hallarse en necesaria correspondencia con la de las
normas competenciales invocadas por el órgano emisor”
Estamos frente a un "abuso del derecho", aplicable a
aquellos casos en que el ejercicio de un derecho daña o puede dañar a
terceros. En el derecho público se aplica a situaciones en las cuales un
poder del Estado excede los límites que la constitución impone a su accionar
a través de subterfugios tales como: forzar la interpretación de las normas
que le dan competencias o atribuciones, disfrazar un tipo de norma (DNU)
bajo el ropaje de otra (decreto autónomo), demorar el dictado de leyes
reglamentarias de la constitución, eludir la intervención y el debate del
Congreso. (Manili, Pablo Id. Cit, p.435).
[Link] DIFERENCIA SUSTANCIAL CON EL
PROCESO COLECTIVO.
Que frente a la tamaña inconstitucionalidad del DNU N°
70/2023, la que insisto, no tiene precedentes en la historia democrática
nacional, son numerosos los procesos judiciales iniciados.
Entre ellos, se destacan los autos caratulados
"WILSON EDUARDO SANTIAGO c/ ESTADO NACIONAL PODER
EJECUTIVO NACIONAL s/AMPARO" (Expediente NO 48013/2023), de
trámite ante el JUZGADO CIVIL Y COMERCIAL FEDERAL 3.
En el marco de dicha causa, se dispuso "l) Admitir que
la presente acción tramite como amparo Colectivo en los términos del art. 43
C.N.; 2) Ordenar su inscripción en el Registro Público de Procesos
Colectivos de conformidad con lo previsto en el punto III de la Acordada
CSJN 12/2016, a cuyo fin cabe precisar que: a) La composición del colectivo
comprende a todos los afectados por la derogación de los arts. 267 y 269 del
Decreto de Necesidad y Urgencia DNU 70/23; b) El objeto de la pretensión
consiste la inconstitucionalidad de los arts. 267 y 269 del Decreto de
Necesidad y Urgencia DNU 70/2023: e) El sujeto demandado es el ESTADO
NACIONAL - PODER EJECUTIVO. ".
Que, de la simple lectura de la parte dispositiva citada,
se advierte que el presente proceso es a todas luces disímil con aquel, por
cuanto el demandado en el sub-lite resulta ser OSDE. y no el Estado
Nacional, a lo que debe adunarse que aquí se persigue que la accionada
deje sin efecto su ilícito accionar (el aumento dispuesto), para lo que se
requiere accesoriamente, la inconstitucionalidad de la totalidad del DNU
70/23, sobre la base de que el mismo fue dictado apartándose de los
lineamientos establecidos por el art. 99 inc. 3 de nuestra Carta Magna.
En tal sentido, y habida cuenta la sustancial diferencia
entre ambos procesos, es que DE NINGUN MODO corresponde la remisión
de estos obrados al referido proceso colectivo. A mayor abundamiento,
resulta claro lo expresado por el Dr. Juan Rafael Stinco en el considerando
"X" de la resolución del pasado 29 de diciembre en el marco de la causa
mencionada: "Por último, es dable señalar que la presente acción no
comprende el control judicial sobre la legitimidad y razonabilidad de los
eventuales incrementos particulares de los precios o cuotas
correspondientes a los servicios de salud que prestan las empresas de
medicina prepaga, situaciones concretas en donde los afectados individuales
cuentan con las vías procesales pertinentes para tutelar sus derechos "
IX. SOLICITA TRAMITACIÓN COMO ACCIÓN DE
CLASE.
Que coexisten tres categorías de derechos tutelados:
individuales, de incidencia colectiva que tienen por objeto bienes colectivos,
y de incidencia colectiva referentes a intereses individuales homogéneos.
Que esta última Categoría de derechos se encuentra
admitida en el segundo párrafo del artículo 43 de la Constitución Nacional e
incluye, entre otros, los derechos personales o patrimoniales derivados de
afectaciones al ambiente y a la competencia, a los derechos de los usuarios
y consumidores y a los derechos de sujetos discriminados. En estos casos
puede no haber un bien colectivo involucrado, ya que se afectan derechos
individuales enteramente divisibles. Sin embargo, hay un hecho, único o
continuado, que provoca la lesión a todos ellos y por lo tanto es identificable
una causa fáctica homogénea.
Ese dato tiene relevancia jurídica porque en tales
casos la demostración de que el presupuesto de la pretensión es común a
todos esos intereses, excepto en lo que concierne al daño que
individualmente se sufre. Hay una homogeneidad fáctica y normativa que
lleva a considerar razonable la realización de un solo juicio con efectos
expansivos de la cosa juzgada que en él se dicte, salvo en lo que hace a la
prueba del daño (conf. considerando 12 del fallo Halabi).
Que, en ese sentido, la CSJN tiene dicho que la
procedencia de este tipo de acciones requiere la verificación de una causa
fáctica común, una pretensión procesal enfocada en el aspecto colectivo de
los efectos de ese hecho y la constatación de que el ejercicio individual no
aparece plenamente justificado. Sin perjuicio de lo cual, también procederá
cuando, pese a tratarse de derechos individuales, exista un fuerte interés
estatal en su protección, sea por su trascendencia social o en virtud de las
particulares características de los sectores afectados. De manera que, el
primer elemento a comprobar es la existencia de un hecho único o complejo
que causa una lesión a una pluralidad relevante de derechos individuales. El
segundo elemento consiste en que la pretensión debe estar concentrada en
los efectos comunes y no en lo que cada individuo puede peticionar. De tal
manera, la existencia de causa o controversia-, en estos supuestos no se
relaciona con el daño diferenciado que cada sujeto sufra en su esfera, sino
con los elementos homogéneos que tiene esa pluralidad de sujetos al estar
afectados por un mismo hecho (conf. considerando 11 del fallo PADEC).
LA EXISTENCIA DE UNA CAUSA COMÚN:
Que en el sub lite se verifica sin hesitación la
existencia de una causa fáctica en común, OSDE-motivado en la
desregulación a la medicina prepaga propiciada por el DNU 70/23- realizó un
aumento de 80,57%%, a partir de la cuota del mes de enero del 2024, con
más un aumento del 28 % a partir de la cuota del mes de febrero.
IDENTIFICACION DEL COLECTIVO:
Que, de la lectura de la presente. se advierte sin
mayor esfuerzo el grupo afectado. En efecto, se trata de la totalidad de los
afiliados de OSDE, los cuales hemos sufrido un aumento desproporcionado
en sus cuotas correspondientes al mes de enero del corriente.
PRETENSION PROCESAL COLECTIVA:
Que las pretensiones están concentradas en los
efectos comunes. Así, se solicita que: I) Se condene a OSDE. a dejar sin
efecto los aumentos realizados en los servicios de salud prestados por ella,
en virtud del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/23 -del que se
persigue su declaración de inconstitucionalidad-.
X. MEDIDA CAUTELAR DE INNOVAR.
Solicito a V.S que ordene a la accionada, de forma
inmediata, inaudita parte y hasta tanto se resuelva la pretensión de fondo
aquí deducida, arbitrar las medidas del caso para readecuar las cuotas
correspondientes a sus planes asistenciales, dejando sin efecto el aumento
realizado en aplicación del DNU 70/30, limitándose a efectuar los aumentos
autorizados por la autoridad de aplicación en los términos del art. 17 de la
Ley 26.682. Así, por ejemplo, aplicándose la resolución 2577/2022 del
Ministerio de Salud de la Nación. los aumentos establecidos para el mes de
enero del corriente son del SEIS COMA VEINTISEIS POR CIENTO (6,26%).
(Se acompaña resolución del ex Ministerio de Salud).
"El carácter innovativo de una medida precautoria no
es, por sí mismo, un obstáculo para su procedencia: y lo mismo sucede con
la coincidencia total o parcial entre su objeto y el de la acción, en tanto se
encuentren reunidas las exigencias que hacen a su admisibilidad" (causa
6814/14 del 21.8.15, Sala II de la CNACCF).
En efecto, se configuran en la especie los recaudos
exigidos por la ley ritual para admitir la procedencia de esta medida cautelar,
por cuanto:
A. VEROSIMILITUD DEL DERECHO.
Es dable señalar que "las medidas cautelares no
exigen un examen de certeza sobre la existencia del derecho pretendido
sino solo en grado de una aceptable verosimilitud, como la probabilidad de
que éste exista y no como una incuestionable realidad que sólo se logrará al
agotarse el trámite, si bien aquella debe resultar de los elementos
incorporados al proceso que objetivamente, y prima facie, lo demuestren "
(Kielmanovich, J. L, Medidas Cautelares, Buenos Aires, Rubinzal-Culzoni
Editores, 2000, p. 416).
La verosimilitud del derecho se encuentra fundada por
cuanto: I) La demandada ha aplicado sobre el porcentaje de los aumentos
que vienen aplicando todos los meses; II) el DNU que modifica la 26.682
es absolutamente inconstitucional, por cuanto se ha sancionado contrariando
las pautas establecidas por el art. 99 inc. 3 de la CN; III) los aumentos
resultan abusivos en los términos del art. 37 inc., (a) y (b) de la LDC; que al
igual que la ley 26.682 es de orden público, ya que desnaturalizan las
obligaciones e importan una renuncia o restricción de los derechos como
consumidores con su consecuente ampliación de los derechos de la otra
parte.
No puede eludirse que se está ultrajando la voluntad
de los asociados OSDE., obligándolos a abonar un aumento ilegitimo y
desproporcionado ante la adversidad marcada por la endeble economía
personal de aquellos, profundizada por la crisis macroeconómica que
atraviesa la Argentina. Y digo que se los está obligando porque la naturaleza
de las prestaciones en juego no les permite contemplar otra posibilidad.
B. PELIGRO EN LA DEMORA.
También concurre en la especie el "periculum in
mora", el cual se refiere a "la posibilidad de que en caso de que no fuera
decretada la medida, sobrevenga un perjuicio o daño inminente que
transforme en tardío aquel derecho" (cfr. CNCCFed., sala 1, causa 1571 del
29.12.92 y causa 14.152'94 cit.).
En el sub lite, este requisito se configura en la
incertidumbre, preocupación y sufrimiento psicológico innecesario al que me
encuentro sometida por la situación aquí expuesta, aún cuando la medida
adoptada pueda implicar la ejecución de gran parte de la pretensión material
antes de la sentencia. Es que, los elevados aumentos dispuestos en un
contexto de profunda crisis económica implicaran que los asociados al
Hospital Italiano no podamos afrontar los valores de la cuota y que la
accionada termine rescindiendo los contratos en los términos del art. 9 de la
ley 26.682.
Asimismo, destacamos la vulnerabilidad en la que nos
encontramos, por esta decisión intempestiva de MEDICUS S.A, que nos
provoca daños psíquicos y morales. Daños y perjuicios por los que, como
adelante párrafos más arriba, deberá responder la prestadora de salud en el
proceso correspondiente.
C. CONTRACAUTELA.
Cumpliendo con el requisito ordenado en el art. 199
del CPCCN, ofrezco una caución juratoria, la que debe entenderse prestada
con la suscripción del presente escrito.

XI. COMPETENCIA.
La competencia de V.S surge de la doctrina emanada
por nuestra Corte Suprema de Justicia en reiteradas oportunidades, por
cuanto ha dicho que debe declararse la competencia del fuero civil y
comercial federal para entender en demandas que tratan cuestiones de
salud previstas en la ley 23.661 , por encontrarse en juego normas y
principios institucionales y constitucionales de prioritaria trascendencia para
la estructura del sistema de salud implementado por el Estado Nacional, que
involucra tanto a las obras sociales, como a las prestadoras privadas de
servicios médicos (conf. fallos: 312:985; 320:42; 324:2078).

XII. FORMULA RESERVA DEL CASO FEDERAL


Para el hipotético e improbable caso que V.S no haga
lugar a la presente demanda, dejo planteada en legal tiempo y forma
expresa reserva de accionar por ante la Corte Suprema de Justicia de la
Nación, conforme el artículo 14 de la Ley 48, ello en virtud de encontrarse
expresamente comprometidos derechos de raigambre constitucional, como
la vida, la salud, la integridad física, y la no discriminación. Así también, en
Caso de ser rechazada la presente demanda, la sentencia prescindiría de la
aplicación de normas legales y constitucionales expresas, a saber; el art. 43
de la Constitución Nacional; art. 25 de la "Convención Americana sobre
Derechos Humanos (Pacto de San José de Costa Rica)"; art. 18 de la
'"Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre. Derecho
de justicia"; art. 2 del "Pacto de los Derechos Civiles y Políticos"; y art. 8 de
la '"Declaración Universal de Derechos Humanos" entre otros, circunstancia
que también suscita cuestión federal y de la que hacemos reserva expresa
de someter a conocimiento del Máximo Tribunal, como último interprete de
las normas tuteladas en juego, y la Convención Interamericana sobre
Protección de Derechos Humanos de las Personas Mayores, con jerarquía
constitucional, en los términos del artículo 75 inciso 22 de la Constitución
Nacional, otorgada mediante la Ley N° 27.700.

XIII. TASA DE JUSTICIA.


Que conforme lo establece el art. 13 inciso b) de la ley
23.898 la acción de amparo está exenta del pago de tasa judicial.

[Link].
Ofrezco la siguiente:
I. Documental:
a. Copia del Documento Nacional de Identidad de Mario ***;
b. Copia del Carnet de afiliado;
c. Certificado de discapacidad del Señor ***;
d. Copia de los recibos de haberes previsionales;
e. Copia de las facturas del mes de diciembre del 2023 y de enero del 2024;
f. Copia de la resolución 2577/22;
g. Copia de las Cartas documento cursadas con la prestataria OSDE.
II –Informativa:
Se Ordene librar los siguientes oficios:
a. A la prepaga OSDE, a los efectos de que acompañe el expediente de
afiliado del Sr. ***;
b. Al Ministerio de Salud de la Nación Superintendencia de Servicios de
Salud: a los efectos de que informe:
b.1) Aumentos autorizados para los planes de medicina prepaga desde
diciembre del 2023 a febrero del 2024;
b.2. A la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) a los
efectos de que informe la totalidad de haberes previsionales que percibe el
Sr. ***.
III. Informativa Condicional: para el caso en que de las respuestas que se
reciban a los oficios solicitados surja de que existen hechos relevantes al
caso de autos, solicitamos se autorice en ese entonces la producción de
nueva prueba informativa a efectos de poder arribar a la verdad.
XV.- AUTORIZACIONES.
Queda autorizado el ***, a consultar el expediente,
diligenciar cédulas, oficios y testimonio, practicar desgloses y en general a
realizar todo trámite inherente a estos actuados.

XVI. PETITORIO.
En mérito de cuanto aquí se ha expuesto, de V.S
solicito:
1. Se me tenga por presentado, por parte y con el domicilio procesal y
electrónico constituido.
2. Se tenga por promovida en legal tiempo y forma la presente acción de
amparo contra OSDE.
3. De forma urgente e inaudita parte, se haga lugar a las medidas cautelares
requeridas, librándose oficio inmediato a OSDE.
4. Se tenga presente la prueba ofrecida y acompañada.
5. Se corra traslado de la presente acción por el término de ley.
6. Se declare la cuestión como de puro derecho.
7. Se tengan presentes las autorizaciones conferidas.
8. Oportunamente, se dicte sentencia condenando a la accionada a cumplir
con las obligaciones que le imponen las normas de raigambre constitucional,
con expresa imposición de costas.

PROVEER CONFORME QUE,


SERA JUSTICIA.

También podría gustarte