AMPARO Sin Datos
AMPARO Sin Datos
SEÑOR JUEZ:
I.- OBJETO.
Vengo por la presente a solicitarle tenga a bien dejar sin
efecto los aumentos desmedidos en el precio de la cuota de la entidad de
medicina prepaga OSDE – ORGANIZACIÓN DE SERVICIOS DIRECTOS
EMPRESARIOS-. Cuit 30-54674125-3, con domicilio sito en Av. Leandro N.
Alem 1067 (1001AAF) C.A.B.A. -de la que soy afiliado-, que se produjeron a
raíz de la publicación del Decreto de Necesidad y Urgencia Nº 70, de fecha
20 de Diciembre de 2023 (DNU 70/23), dado que estos afectan mis derechos
constitucionales, más precisamente, los mencionados en los artículos 42 y
43 de la Constitución Nacional, a los derechos incluidos en los tratados
internacionales con jerarquía constitucional, a los Artículos 4, 5, 6, 8 bis y
siguientes de la Ley 24.240, a los arts. 1 y siguientes de la Ley 16.986, y los
arts. 321 inciso 2 CPCCN, con expresa imposición de costas.
A su vez, le requiero declare en carácter de urgente e
inaudita parte, la medida cautelar que corresponda. Esto de conformidad con
lo que expondré a continuación.
[Link]ÓN DE LA AMPARISTA.
En relación al presente pedido, considero que me
encuentro debidamente legitimado para interponer la acción de amparo,
conforme lo establecido en los artículos 17, 42, y 43, y 75 inciso 22 de la
Constitución Nacional; los artículos establecidos en la Declaración
Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, en la Convención
Interamericana sobre la protección de los Derechos Humanos de las
Personas Mayores, en los artículos 4, 8 bis y siguientes de la Ley 24.240, y
los artículos 1 y siguientes de la Ley 16.986.
IV. HECHOS.
A. EN RELACIÓN AL DNU 70/23.
El pasado 21 de diciembre de 2023 se publicó en el
Boletín Oficial el Decreto de necesidad y urgencia denominado, que deroga
y modifica una importante cantidad de leyes y decretos, atacando al
ordenamiento jurídico, entre ellos el inciso G, del artículo 5to de la Ley
26.682, dando como resulta que las entidades de medicina prepaga
aumenten sideralmente el costo de sus servicios.
Que si bien existen mecanismos autorizados por la
Constitución Nacional para emitir Decretos Delegados y Decretos de
Necesidad y Urgencia, no considero que se hayan configurado los supuestos
que establece el artículo 99 inciso 3 a ese efecto, dado a que no se verifican
en la especie los presupuestos constitucionales que habilitan la sanción de
un decretar la necesidad y urgencia en los términos previstos por el mentado
artículo lo cual expondré más adelante.
B. EN MI CARÁCTER DE AFILIADO:
Me encuentro afiliado al plan de salud denominado
“210”, que brinda la prepaga OSDE, credencial de asociado número ***.
Así las cosas, y luego de la publicación en el B.O del
DNU 70/23, la prestadora, sin brindarme información alguna, decidió de
manera intempestiva aumentar de manera excesiva el precio de las cuotas
por los servicios que brinda.
Como para tener una idea, hasta el mes de diciembre
del 2023, me encontraba abonando la suma de $72.853,14 (Pesos setenta y
dos mil ochocientos cincuenta y tres/catorce); el mes de enero de este año
pase a abonar una suma de $ 133.324,75 (Pesos ciento treinta y tres mil
trescientos veinticuatro/setenta y cinco); y el mes de febrero me llego la
factura con un monto a pagar de $ 170.655,68 (Pesos ciento setenta mil
seiscientos cincuenta y cinco/sesenta y ocho). Para una mejor ilustración,
adjunto copias de las facturas respectivas. Lo que significó un aumento de
más del 130%.
Para que se entienda mi situación, quien suscribe es un
señor jubilado que cuenta con 77 años de edad, soy discapacitado presento
una discapacidad motora de grado 33-34-35-36; 40 A 43-47-48; 55-56; 62 A
64; 71, del cual se adjunta copia del respectivo certificado. Actualmente
percibo un haber jubilatorio mensual por un monto de $ 152.716,51 (Pesos
ciento cincuenta y dos mil setecientos dieciséis/cincuenta y uno), concepto
que percibí en los meses de enero y en el mes de febrero percibí un haber
de $ 152.723,43 (Pesos ciento cincuenta y dos mil setecientos
veintitrés/cuarenta y tres) de este año que en copia agrego al presente, con
el objeto de demostrarle que se me hace imposible solventar tamaños
incrementos con los escasos aumentos en mis haberes previsionales, léase
que entre el mes de enero y febrero mi haber jubilatorio aumentó $6,92 –si
leyó bien-, (pesos seis/noventa y dos). Esto sin contar el resto de los gastos
fijos que poseo, como los servicios de luz, agua, gas, ABL, expensas que
también van a sufrir más aumentos en los próximos meses.
Ahora bien, haciéndole llegar esta información, y
atendiendo que la abroquelada postura de OSDE -como seguramente la del
resto de las entidades de medicina prepaga-, consiste en no entender, o
atender a que se está desarrollando una situación desfavorable o
significativa que perjudica a todos sus usuarios, incluyéndome, al
manifestarme entre otras cosas que “…en ningún caso puede agraviarse
el señor Mario Ricardo Nicolano, de la modificación del monto de la
cuota que se abona, a este agente de salud…” tal como indica Carta
Documento 249244114 de fecha 23 de febrero de este año, es por eso que
no tengo otro remedio que solicitarle a V.S. interceda a los efectos de
dejar sin efecto los aumentos en el importe de las cuotas de la prepaga
OSDE y retrotraer los valores de la misma al mes de diciembre de 2023
respecto a mi calidad de afiliado.
V. DERECHOS VULNERADOS.
En relación este punto, considero que el principal
derecho que se me está vulnerando, es el derecho a la salud. Como
consumidor / usuario, y teniendo el reconocimiento del artículo 42 de la
Constitución, en carácter de consumidor (artículo 1 Ley 24.240), es que en
esta relación de consumo que mantengo con la prestataria OSDE, considero
que a raíz del dictado del DNU 70/23 se ha afectado primero: mi derecho
Constitucional de la protección a la salud y a la seguridad. Estos derechos
configuran el piso donde se asientan los principales derechos que posee una
persona, y si eso se ve afectado es imposible constituir nuevos derechos, o
debatir sobre el goce de estos. Estando reconocido el derecho de la salud y
la seguridad en la Constitución, desde el Preámbulo hasta los Tratados
Internacionales de Jerarquía Constitucional, este reconocimiento se traduce
en deberes fundamentales, tales como el del deber de abstención de no
colocar en el mercado bienes o servicios que amenacen o dañen la salud o
la seguridad del consumidor, como también el de prevención, en el sentido
de reforzar esa abstención y prevenir el proveedor de colocar bienes o
servicios que amenacen o dañen sus salud, en estos casos que padecemos
miles de Argentinos, no alcanza con abstenerse de poner en riesgo la salud,
sino más bien de desplegar todas las medidas necesarias para evitar poner
en riesgo la salud de los consumidores, dicho de otra manera, afecta mi
salud el hecho de que a los 77 años de edad y con los problemas de
salud que poseo, corra el riesgo de no poder seguir formando parte de
esta prepaga debido a los aumentos que se vienen desarrollando desde
el mes de enero de este año. Esta escalada en los costos va a dar como
resultado que sea imposible atenderse en la misma o en cualquier otra. En
este caso no se cumple con el deber de abstención ni prevención al no
adecuar tarifas de precios razonables o accesibles, tampoco cuando hay una
disparada que resulta inalcanzable en los precios en las cuotas de las
prepagas. Por otro lado, OSDE, no cumple con el deber de información
consagrado en el artículo 4 de la Ley 24.240 –ratificado en el artículo 1100
del CCyCN-, en ningún momento se me ha informado el por qué ha
aumentado en semejante proporción, ni por qué va a seguir aumentando, o
a dónde o en qué se va a implementar todo ese aumento que detenta a que
siga afiliado a esta prestataria. No hay que escapar a la realidad de que
estas prepagas vienen cerrando balances positivos de manera
ininterrumpida desde antes de la pandemia. Estas medidas, estos aumentos,
resultan para una persona en mi condición una práctica altamente abusiva,
por consiguiente las consecuencias derivadas de este DNU, da como
resultado entre otras cosas que como consumidores / usuarios estemos en
un estado de sobreendeudamiento.
Por otro lado, el artículo 5 de la Ley 24240 encargado
de la tutela preventiva, respecto de los daños que pueda tener un
consumidor en la relación de consumo, ya que, según el texto, el servicio
debe ser suministrado de forma tal que no presente peligro para la salud de
los consumidores, entendamos que pertenezco a una prepaga justamente
para atender mi salud, no para que no pueda acceder a esta. Por otro lado y
unido a este lineamiento, el deber de seguridad, se trata de un deber
adicional que debe prestar el proveedor, como una obligación de garantía en
asegurarle al consumidor que este no sufrirá daños como consecuencia del
servicio prestado por su proveedor, cosa que tampoco estaría resultando.
Por otro lado considero que estas medidas y las formas en las que se han
llevado a cabo, incumplen lo establecido en lo referido al trato equitativo y
digno consagrado en el artículo 8 bis de la Ley 24240, en esta situación
considero que no he sido atendido en los términos a los que refiere el
mentado artículo, en parte por no tener comprendido cual es el
funcionamiento de los aumentos en los precios y mas allá de eso la
incertidumbre que sufro al no saber si voy a poder seguir accediendo a estos
servicios que tanto preciso. Asimismo la dignidad a la que se refiere este
artículo puede verse afectada por la situación vejatoria en al que termino
sometido por esta empresa.
El alcance que tiene el derecho a la salud y la seguridad
en la Constitución es tan amplio que se revalida en la Ley 24.240, y los
Artículos 1092 y siguientes del CCyCN, entre otros, tanto es así que
pertenezco al grupo de consumidores híper vulnerables en los términos de
los Artículos 1, 2 inciso c) del decreto 139/2020, y en este sentido tampoco
estaría contando con el deber reforzado de colaboración, que consta en el
comportamiento que tiene que tener el proveedor tendiente a garantizar
prestando la mayor colaboración en la resolución de un conflicto, tal como lo
establece el inciso b del artículo 4 del mentado decreto 139/20.
Además es dable mencionar, como indica el artículo
37 de la Ley 24.240, que “… Sin perjuicio de la validez del contrato, Se
tendrán por no convenidas:…b) Las cláusulas que importen renuncia o
restricción de los derechos del consumidor o amplíen los derechos de la otra
parte;…La interpretación del contrato se hará en el sentido más favorable
para el consumidor. Cuando existan dudas sobre los alcances de su
obligación, se estará a la que sea menos gravosa, En caso en que el
oferente viole el deber de buena fe en la etapa previa a la conclusión del
contrato o en su celebración o transgreda el deber de información o la
legislación de defensa de la competencia o de lealtad comercial, el
consumidor tendrá derecho a demandar la nulidad del contrato o la de una o
más cláusulas. Cuando el juez declare la nulidad parcial, simultáneamente
integrará el Contrato, si ello fuera necesario". En efecto, el aumento
desplegado por OSDE. resulta contrario al citado art. 37, por cuanto importa
ampliar los derechos de aquella en perjuicio de los consumidores, en base a
una normativa que no se encontraba prevista al momento de la suscripción
de los contratos ya en curso.
Así, se ha dicho que "el artículo 37 de la Ley N° 24.240
impone a la accionada el deber de mantener la prestación de sus servicios
conforme lo convenido inicialmente, además de un deber especifico de
información. (Cam. Nac. Com., Sala C, 8-3-2005, "Revello Llerena, Ricardo.
c/ Qualitas Medica S.A", LL 2005-E872) "Encuadra dentro del concepto de
"clausula abusiva " (art. 37 de la LDC 24.240) la estipulación que otorga a la
Empresa de medicina prepaga la facultad unilateral de modificar ilimitada e
incausadamente uno de los elementos esenciales del contrato, cual es el
precio de la cuota, si se trata de afiliados que no cuenten con
posibilidades ciertas de ser aceptados por otra entidad, debiendo
asimilarse el incremento a una resolución unilateral, ya que de no poder
afrontárselo, el consumidor se vería obligado a desasociarse " (Cam.
Contencioso Administrativo y Tributario de CABA, Sala ll, 13-04-2004,
"Asociación Civil Hospital Alemán c/ Ciudad de Buenos Aires").
En este orden de ideas, tampoco se estaría aplicando el
principio in dubio pro consumidor.
Por otro lado, considero necesario solicitar la medida de
amparo en los términos del artículo 43, por no encontrar otro más idóneo
para solicitar se dejen sin efecto los aumentos desmedidos en la cuota de la
prepaga OSDE, los que no puedo pagar, y que por consiguiente no voy a
poder continuar accediendo a los tratamientos que necesito, asimismo
retrotraiga la cuota al mes de diciembre de 2023. Este pedido surge a raíz de
la liberación en los valores de las cuotas de las prepagas y que se origina
como consecuencia del Decreto de Necesidad y Urgencia 70/23 de dudosa
constitucionalidad, que entre otras cosas ha derogado el inciso g) y m), del
Artículo 5to de la Ley 26.682, que dieron como resultado un descalabro en
los aumentos de las mismas.
Por último y no menos importante, la Declaración
Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, con Jerarquía
Constitucional, refiere entre otros a gozar del derecho a la vida, a la libertad,
y la seguridad de su persona. Si algo deseo a mi edad es seguir viviendo, o
al menos no seguir sufriendo. Reitero, el aumento desmedido en las cuotas
de la prepaga OSDE, -al que intento seguir perteneciendo, y manteniendo,
que es algo que vengo haciendo hace mucho, son los que detentan en algún
punto mi derecho a la vida, porque me impide desenvolverme libremente en
ella, a mi edad me pone en una encrucijada imposible de resolver y es
justamente cuando más lo necesito.
Otro punto que quiero destacar es el artículo XI,
referido a los Derechos a la Preservación de la Salud y el Bienestar,
indica que: “Toda persona tiene derecho a que sus salud sea preservada por
medidas sanitarias y sociales…correspondientes al nivel que permitan los
recursos públicos y los de la comunidad”; asimismo el artículo XVIII indica:
“Toda persona puede concurrir a los tribunales para hacer valer sus
derechos.. Asimismo debe disponer de un procedimiento sencillo y breve por
el cual la justicia a ampare contra actos de la autoridad que violen, en
perjuicio suyo, alguno de los derechos fundamentales consagrados
constitucionalmente”.
En esta instancia, es dable mencionar que la
Convención interamericana sobre la protección de Derechos Humanos
de las personas mayores –adoptada por la OEA, el 15 de Junio de 2015, y
aprobada por la Ley 27.360, con Jerarquía Constitucional -conforme lo
establecido en el Art 75 inc. 22 de la carta magna- por medio de la Ley
27.700, nos indica las siguientes precisiones, a saber: en el artículo 2, -.de
las definiciones-, indica “Discriminación por edad en la vejez: Cualquier
distinción, exclusión o restricción basada en la edad que tenga como objetivo
o efecto anular o restringir el reconocimiento, goce o ejercicio en igualdad de
condiciones de los derechos humanos y libertades fundamentales … o en
cualquier esfera de la vida pública o privada”; “Envejecimiento activo y
saludable: Proceso por el cual se optimizan las oportunidades de bienestar
físico, mental y social, …. Y de contar con la protección seguridad y
atención, con el objetivo de ampliar la esperanza de vida saludable y la
calidad de vida de todos los individuos en la vejez…”; “maltrato: Acción u
omisión única o repetida, contra una persona mayor que produce daño a su
integridad física psíquica, y moral y que vulnere el goce o ejercicio de sus
derechos humanos…”; Negligencia: … el descuido u omisión, desamparo o
indefensión que le causa un daño o un sufrimiento a una persona mayor,
tanto en el ámbito público o privado…”. Por otro lado el Capítulo II –
Principios Generales, en su artículo 3, menciona entre otros:“La promoción
y defensa de los derechos humanos y libertades fundamentales de la
persona mayor”; “La dignidad de la persona mayor…”, “la seguridad física
económica y social”, “El buen trato y atención preferencial”, “El enfoque
diferencial para el goce efectivo de los derechos de la persona mayor”, “La
protección jurídica efectiva”; en el artículo 4 inc. c) dispone: “Adoptaran y
fortalecerán todas las medidas legislativas, administrativas, judiciales,
presupuestarias y de cualquier otra índole, incluido un adecuado acceso a la
justicia a fin garantizar a la persona mayor un trato diferenciado y
preferencial en todos los ámbitos”; artículo 6: “Los estados parte adoptaran
todas las medidas necesarias para garantizar el efectivo derecho a la vida y
el derecho a vivir con dignidad en la vejez hasta el fin de sus días…”. Los
Estados parte tomaran medidas para que las instituciones públicas y
privadas ofrezcan a la persona mayor un acceso no discriminatorio a
cuidados integrales, incluidos los paliativos …”; Por último y no menos
importante El artículo 24, Derecho a la Propiedad dispone: “...Los estados
parte adoptaran todas las medidas necesarias para garantizarle a la persona
mayor, el ejercicio del derecho de propiedad, incluida la libre disposición de
sus bienes, y para prevenir el abuso y la enajenación ilegal de su propiedad.
Los Estados Parte se compromete a adoptar medidas para eliminar la
práctica administrativa o financiera que discrimine a la persona mayor,
principalmente a las mujeres y a los grupos en situación de vulnerabilidad
respecto del ejercicio de su derecho de propiedad”.
El Derecho a la Salud, es uno de los derechos
consagrados por nuestra Carta Magna, motivo por el cual, los derechos
adquiridos y consagrados en nuestra CN, no deben ser vulnerados por
ninguna entidad, pública ni privada.
Para el Doctor Bidart Campos, el derecho a la salud es
resultado del derecho a la vida, amparado implícitamente dentro de las
garantías constitucionales, de manera tal que todo desconocimiento de ese
derecho queda tildado de inconstitucional, debiendo en este caso acceder
por medio de la vía de amparo para hacerlo efectivo.
Por su parte, la doctrina ha desarrollado los siguientes
conceptos acerca .de los alcances del derecho constitucional a la salud que
apoya plenamente el planteo de la suscripta: ”... el término ’derecho a la
salud’ sintetiza un derecho de naturaleza prestacional, pues conlleva una
actuación afirmativa o positiva por parte del poder estatal .en una dirección
dada, es decir, un derecho de la población al acceso -in paribus conditio- a
servicios médicos suficientes para una adecuada protección preservación de
su salud.”
El Estado asume entonces distintas obligaciones, como
promover y facilitar el acceso de la población a las prestaciones de salud, no
perturbar el desenvolvimiento licito de los prestadores de salud, brindar tales
servicios cuando la actividad privada resulte insuficiente o excesivamente
onerosa, ya sea mediante planes de salud, creación de centros asistenciales
o la provisión de medicamentos.
También los particulares son sujetos obligados del
derecho a la salud cuando se comprometen a actuar como prestadores
(Comentario jurisprudencia de Eduardo L. Tinant publicado en
“Jurisprudencia Argentina”. diario del 21/7/99, págs. 26,29).
La Corte Suprema de Justicia de la Nación estableció
doctrina en el sentido de que la Constitución Nacional -y los instrumentos
internacionales incorporados a ella- asume el carácter de una norma jurídica
y, en cuanto reconoce derechos, lo hace para que estos resulten efectivos y
no ilusorios. sobre todo, cuando se encuentra en juego un derecho humano
fundamental (CSJN. Fallos: 327:3677; 335:452, entre otros).
Asimismo, el Alto Tribunal dijo que la función judicial no
se agota en la letra de la ley con olvido de la efectiva y eficaz realización del
derecho (Fallos 248:291, 249:37) y para ello debe atenderse. antes que, a
un criterio formalista, a la vigencia de los principios que ampara la
reformada, en particular del art. 41 y que surgen de la necesidad de proveer
al bien común, considerando a éste como el conjunto de las condiciones de
la vida social que hacen posible, tanto a la comunidad como a cada uno de
sus miembros, el logro más pleno y más fácil de su propia perfección (Fallos
296: 65).
La Corte Suprema de Justicia de la Nación ha entendido
que en el Preámbulo de la reformada, en particular del art. 41 "ya se
encuentran expresiones referidas al bienestar general objetivo preeminente
en el que, por cierto, ha de computarse, con prioridad indiscutible, la
preservación de la salud” (conf. Fallos 278-313, considerando 15).
También ha declarado el alto tribunal que el objetivo
preeminente de la reformada, en particular del art. 41, según se expresa en
su preámbulo, es lograr el bienestar general, lo cual significa decir la justicia
en su más alta expresión, esto es, la |justicia social, cuyo contenido actual
consiste en ordenar la actividad intersubjetiva de los miembros de Ia
comunidad y los recursos con que ésta cuenta con vistas a lograr que todos
y cada uno de sus miembros participen de los bienes materiales y
espirituales de la civilización.
Señaló, además, que tiene categoría constitucional el
principio in dubio pro justitia socialis y que las leyes deben ser interpretadas
a favor de quienes, al serles aplicadas con este sentido, consiguen o tienden
a alcanzar el bienestar, esto es, las condiciones de vida mediante las cuales
es posible a la persona humana desarrollarse conforme a su excelsa
dignidad (Fallos 289-430) t8)." (C. Nac. Cont. Adm. Fed., sala 4', 2/6/98 —
“Viceconte, M c/ Estado Nacional” JA 1999-I-490). A ello cabe agregar que
en el valioso precedente “Saguir y Dib” (Fallos. 302.1284), la Corte Suprema
reconoció expresamente la existencia, con rango constitucional, del derecho
“a la vida” y a “la integridad corporal”, como “esenciales de la persona
humana”, preexistente a toda legislación positiva que, obviamente, resulto
reconocido y garantizado por la CN.
Al respecto, debe puntualizarse que el derecho a la vida
y su corolario, el derecho a la preservación de la salud. tienen una directa
relación con el principio fundamente de la dignidad inherente a la persona
humana: soporte y fin de los demás derechos humanos amparados (arts. 23,
4ñ y 75 inc. 22 de la CN; Convención Americana sobre Derechos Humanos,
Pacto .8sn José de Costa Rica; CSJN m re: “Baricolla de C. c/Gob. Nac”,
enero 27 de 1987. en la Ley 1987-B, 310 y ss.).
La Carta Fundamental argentina, en su primera parte,
garantiza los derechos de consumidores y usuarios, sin definirlos, en la
relación de consumir, de manera tal que los órganos del Poder Judicial
deben ejercer no sólo un control de constitucionalidad, sino también de
convencionalidad ex oficio entre las normas internas y la Convención
Americana.
Como se verá infra, todos esos derechos están siendo
ultrajados por la accionada.
VI. REQUISITOS DE ADMISIBILIDAD.
Conforme lo normado en el artículo.43 de nuestra
Constitución Nacional, considero que procede la acción de amparo ante la
existencia de los siguientes requisitos:
A). Acto u omisión arbitraria por parte de un
particular: según lo descripto precedentemente, existe por parte de OSDE.
un acto expreso y directo que consiste en el aumento desproporcionado y
sobre el precio de la cuota en los servicios de salud.
Esta circunstancia me afecta en el sentido que dichos
aumentos me provocan un perjuicio económico insostenible, debido a que
me obligan a abonar una cuota que se incrementa de manera feroz todos los
meses, de la cual incluso como usuaria del servicio nunca se me informó
debidamente respecto de los motivos de tan abruptos aumentos, de los que
no puedo negarme, poniendo en riesgo mi estado de salud, sin contar que
me siento en un completo esta de incertidumbre, causándome un daño real
a mis derechos como consumidora, debido a que estas medidas detentan mi
continuidad dentro de esta cobertura, incluso detentan mis derechos a la
propiedad siendo que estas medidas resultan expropiatorias en el sentido de
mis escasos ingresos.
La Constitución garantiza el derecho a la vida a la
libertad, al trabajo digno, al consumo, al amparo, y a gozar de los derechos
reconocidos en los tratados internacionales con jerarquía constitucional entre
otros.
B). Improcedencia de remedios ordinarios: El art. 43
de la CN exige para la procedencia del amparo “la inexistencia de otro medio
judicial más idóneo“. Esta exigencia implica que la vía de amparo es
utilizable solo en aquellas situaciones en las que, por carencia de otras vías
aptas, peligra la salvaguarda de derechos fundamentales (CSJN, Orlando,
Susana Beatriz c/Buenos Aires, Provincia de y Otros s/amparo, 2005, Fallos,
328: 1708).
Al respecto, la Corte ha entendido que siempre que la
ilegitimidad de una restricción a uno de los derechos sustanciales sea
manifiesta y que, a su vez, el sometimiento de la cuestión a examen por
medio de procedimientos ordinarios causare un daño grave e irreparable, la
vía de amparo se torna procedente (Fallos: 241 :291; 267:215).
Lo que en este caso se reclama, no puede seguir
esperando la existencia de procedimientos administrativos previos o
paralelos no son, en el caso, obstáculo para la procedencia del amparo, en
razón de estimarse que el tránsito por ellos traería aparejado un daño grave
e irreparable ' (Cámara Nacional de Apelaciones en lo Federal de Mendoza
del 22 de junio de 1983 "Moreno, Juan J." La Ley, 1984-A, 118).
Cabe señalar también, que la jurisprudencia anterior a la
reforma constitucional no requería el agotamiento de los procedimientos
administrativos y, por ende, mucho menos se podría exigir ahora debido a
que la reforma de 1994 ha eliminado como requisito para la viabilidad del
amparo la inexistencia de procedimiento administrativo dejando subsistente
aquel que hace referencia a la inexistencia de otro medio judicial más
idóneo.
Ante el derecho constitucional lesionado, el derecho a la
salud y al consumo, la tutela efectiva es la acción de amparo. Dado lo
expedito y rápido del proceso, capaz de frenar el avasallamiento a nuestra
integridad psicológica y emocional. No existe otra herramienta más idónea
que la intentada. Resulta notorio que la iniciación de un largo trámite con
procedimiento ordinario no comporta un remedio idóneo, ante la urgente
necesidad de que la accionada revea la actitud que lesiona de forma
irreparable mis derechos.
C) Plazo para interponer la acción: Que el caso que
nos ocupa consiste de lesiones continuadas y reiteradas, habida cuenta que
los incrementos ilegítimamente cobrados por la accionada se devengan mes
a mes.
Sobre el tópico se ha expresado la CSJN in re: Video
Club Dreams, al entender que en cuestiones sobre las que nos ocupa en el
caso de marras, el plazo establecido por el art. 2 de la Ley N° 16.986 se
renueva continuamente.
XI. COMPETENCIA.
La competencia de V.S surge de la doctrina emanada
por nuestra Corte Suprema de Justicia en reiteradas oportunidades, por
cuanto ha dicho que debe declararse la competencia del fuero civil y
comercial federal para entender en demandas que tratan cuestiones de
salud previstas en la ley 23.661 , por encontrarse en juego normas y
principios institucionales y constitucionales de prioritaria trascendencia para
la estructura del sistema de salud implementado por el Estado Nacional, que
involucra tanto a las obras sociales, como a las prestadoras privadas de
servicios médicos (conf. fallos: 312:985; 320:42; 324:2078).
[Link].
Ofrezco la siguiente:
I. Documental:
a. Copia del Documento Nacional de Identidad de Mario ***;
b. Copia del Carnet de afiliado;
c. Certificado de discapacidad del Señor ***;
d. Copia de los recibos de haberes previsionales;
e. Copia de las facturas del mes de diciembre del 2023 y de enero del 2024;
f. Copia de la resolución 2577/22;
g. Copia de las Cartas documento cursadas con la prestataria OSDE.
II –Informativa:
Se Ordene librar los siguientes oficios:
a. A la prepaga OSDE, a los efectos de que acompañe el expediente de
afiliado del Sr. ***;
b. Al Ministerio de Salud de la Nación Superintendencia de Servicios de
Salud: a los efectos de que informe:
b.1) Aumentos autorizados para los planes de medicina prepaga desde
diciembre del 2023 a febrero del 2024;
b.2. A la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) a los
efectos de que informe la totalidad de haberes previsionales que percibe el
Sr. ***.
III. Informativa Condicional: para el caso en que de las respuestas que se
reciban a los oficios solicitados surja de que existen hechos relevantes al
caso de autos, solicitamos se autorice en ese entonces la producción de
nueva prueba informativa a efectos de poder arribar a la verdad.
XV.- AUTORIZACIONES.
Queda autorizado el ***, a consultar el expediente,
diligenciar cédulas, oficios y testimonio, practicar desgloses y en general a
realizar todo trámite inherente a estos actuados.
XVI. PETITORIO.
En mérito de cuanto aquí se ha expuesto, de V.S
solicito:
1. Se me tenga por presentado, por parte y con el domicilio procesal y
electrónico constituido.
2. Se tenga por promovida en legal tiempo y forma la presente acción de
amparo contra OSDE.
3. De forma urgente e inaudita parte, se haga lugar a las medidas cautelares
requeridas, librándose oficio inmediato a OSDE.
4. Se tenga presente la prueba ofrecida y acompañada.
5. Se corra traslado de la presente acción por el término de ley.
6. Se declare la cuestión como de puro derecho.
7. Se tengan presentes las autorizaciones conferidas.
8. Oportunamente, se dicte sentencia condenando a la accionada a cumplir
con las obligaciones que le imponen las normas de raigambre constitucional,
con expresa imposición de costas.