Lección 13
Llamados a la concertación
Concertar
1. Componer, ordenar o arreglar las partes de una cosa, o varias cosas.
3. Pactar, ajustar, tratar o acordar un negocio. Usado también como pronominal.
RV60 - Efesios 4: 15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en
aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, 16 de quien todo el cuerpo, bien concertado
y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la
actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en
amor.
NTV - Efesios 4: 15 En cambio, hablaremos la verdad con amor y así creceremos
en todo sentido hasta parecernos más y más a Cristo, quien es la cabeza de su
cuerpo, que es la iglesia. 16 Él hace que todo el cuerpo encaje perfectamente. Y
cada parte, al cumplir con su función específica, ayuda a que las demás se
desarrollen, y entonces todo el cuerpo crece y está sano y lleno de amor.
2 Corintios 6: 7 en palabra de verdad, en poder de Dios, con armas de justicia a
diestra y a siniestra.
Colosenses 1: 5 a causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la
cual ya habéis oído por la palabra verdadera del evangelio.
2 Timoteo 2: 15 Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero
que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.
“Predicar verdad sin amor, es calentar el cerebro y dejar frio el corazón”
Samuel Pérez Millos.
1 Juan 2: 9 El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en
tinieblas.
1 Juan 4: 20 Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es
mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a
Dios a quien no ha visto?
Juan 13: 35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los
unos con los otros.
1 Pedro 4: 10 Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros,
como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.
Juan 17: 21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que
también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.
22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros
somos uno. 23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que
el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a
mí me has amado.
1 Corintios 3: 3 De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a
espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. 2 Os di a beber leche, y
no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, 3 porque aún sois
carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois
carnales, y andáis como hombres? 4 Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de
Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales?
Judas 1: 17 Pero vosotros, amados, tened memoria de las palabras que antes fueron
dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo; 18 los que os decían: En el
postrer tiempo habrá burladores, que andarán según sus malvados deseos.
19 Estos son los que causan divisiones; los sensuales, que no tienen al Espíritu.
20 Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el
Espíritu Santo, 21 conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de
nuestro Señor Jesucristo para vida eterna.
Un único mediador
1. Profeta
2. Sacerdote
3. Rey
1 Timoteo 2: 1 Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y
acciones de gracias, por todos los hombres; 2 por los reyes y por todos los que están
en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y
honestidad. 3 Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador,
4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la
verdad. 5 Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres,
Jesucristo hombre.
Hebreos 1: 1 Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro
tiempo a los padres por los profetas, 2 en estos postreros días nos ha hablado por
el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;
3 el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y
quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la
purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la
Majestad en las alturas, 4 hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más
excelente nombre que ellos.
Hebreos 7: 23 Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la
muerte no podían continuar; 24 mas este, por cuanto permanece para siempre, tiene
un sacerdocio inmutable; 25 por lo cual puede también salvar perpetuamente a
los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
Apocalipsis 1: 5 y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos,
y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros
pecados con su sangre,
1 Corintios 15: 27 Porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies.
Y cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a él, claramente se exceptúa
aquel que sujetó a él todas las cosas.
Lucas 1: 46 Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor; 47 Y mi
espíritu se regocija en Dios mi Salvador. 48 Porque ha mirado la bajeza de su
sierva; Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
Apocalipsis 22: 8 Yo, Juan, soy el que vio y oyó todas estas cosas. Cuando las oí y
las vi, me postré para adorar a los pies del ángel que me las mostró. 9 Pero él dijo:
«No, no me adores a mí. Yo soy un siervo de Dios tal como tú y tus hermanos
los profetas, al igual que todos los que obedecen lo que está escrito en este
libro. ¡Adora únicamente a Dios!».
Hechos 4: 12 Y en ningún otro hay salvación;
porque no hay otro nombre bajo el cielo,
dado a los hombres,
en que podamos ser salvos.