La alimentación
Adolecente (15-18 años)
INTEGRANTES:
PLANTEL:
COBAY CHENKU
PRIMER SEMESTRE
GRUPO: #1103
METRA:
JESSICA ANDREA CHAN AVILA
FECHA:
Alimentación del adolescente
RESUMEN
Introducción:
Es vital que los adolescentes tengan una adecuada nutrición y una dieta sana para que su
potencial de desarrollo sea óptimo. Durante la infancia y la adolescencia, los hábitos dietéticos y el
ejercicio pueden marcar la diferencia entre una vida sana y el riesgo de sufrir enfermedades en
años posteriores.
Objetivo:
Evaluar el estado nutricional, los niveles de actividad física y los patrones de ingesta alimentaria en
adolescentes de 15 a 18 años en el Colegio Rafael Borja del cantón Cuenca.
Metodología:
Se trata de un estudio de tipo descriptivo, se estudio una población de 420 estudiantes de sexo
masculino del Colegio Borja de la Ciudad de Cuenca. Se aplicaron encuestas para determinar la
actividad física así como los patrones de ingesta alimentaria, para la determinación del estado
nutricional se utilizaron medidas antropométricas y el IMC.
Resultados:
La media de edad se ubicó en 16.46 años con una desviación estándar de 0.933 años de edad, el
100% de la población fue de sexo masculino, la prevalencia de bajo peso en la población
adolescente de este colegio alcanzó un 11% con 46 casos; la obesidad representó el 1.7% de la
población mientras que el sobrepeso el 7.6%; en el 79.8% de los casos la población presentó un
estado nutricional normal. El 90% de la población es decir 378 estudiantes residan en el área
urbana dejando 42 estudiantes, el 10% de la población que reside en el área rural de la Ciudad, la
dieta de mayor prevalencia de éstos fue la integral con un 38.6% de la población; la dieta de tipo
preferentemente hipercalórica representó el 34% seguida de un 19% de la dieta Hipergrasa; la
dieta Hiperproteica fue la de menor prevalencia con un 8.1%.
Conclusiones:
La prevalencia de sobrepeso, obesidad y desnutrición son elevadas, estadísticamente se encontró
asociación entre la edad y el estado nutricional.
DeCS: NUTRICIÓN EN SALUD PÚBLICA; ESTADO NUTRICIONAL; ADOLESCENTE; ESTUDIANTES-
ESTADÍSTICA Y DATOS NUMÉRICOS; UNIVERSIDAD DE CUENCA Byron Maldonado Alvarado Luis
Nugra Farez 2 ACTIVIDAD MOTORA; ENCUESTAS NUTRICIONALES-MÉTODOS; PESOS Y MEDIDAS
CORPORALES-MÉTODOS; DESNUTRICIÓN-EPIDEMIOLOGÍA; SOBREPESO-EPIDEMIOLOGÍA;
OBESIDAD-EPIDEMIOLOGÍA; FACTORES SOCIOECONÓMICOS; CUENCA-ECUADOR
ABSTRACT
Background: It is vital to have han adequate nutrition and a healthy diet in adolescents that way
they can get the optimum development potential. During childhood and adolescence, dietary
habits and exercise can make the difference between healthy living and disease risk later in life.
Objective: To evaluate the nutritional status, the activity and patterns of food intake in adolescents
aged 15 to 18 years in the high school Rafael Borja of the canton Cuenca.
Methodology: This is a descriptive study with a population of 420 male students of the high school
Rafael Borja that is located in the City of Cuenca. Surveys were conducted to determine the
physical activity and dietary intake patterns, for determining the nutritional status and
anthropometric measures we use the BMI.
Results: the middle age was around at 16.46 years with a standard deviation of 0,933 years old,
100% of the population were male, the prevalence of underweight in the adolescent population of
this school reached 11% with 46 cases, obesity accounted for 1.7% of the population, while
overweight was 7.6%; in 79.8% of cases the population had a normal nutritional status. 90% of the
population 378 students reside in urban areas, leaving 42 students, 10% of the population living in
rural areas of the City, the diet most prevalent was the integral with 38.6% of the population, the
high calorie diet accounted for 34% followed by 19% of the fat diet, the protein diet was the
lowest with a prevalence of 8.1%.
Conclusions: The prevalence of overweight, obesity and malnutrition are high, statistically
significant association between age and nutritional status. DeCS: NUTRITION, PUBLIC HEALTH;
NUTRITIONAL STATUS; ADOLESCENT; STUDENTS-STATISTICS & NUMERICAL DATA; MOTOR
ACTIVITY; NUTRITION SURVEYS-METHODS; BODY WEIGHTS AND MEASURES-METHODS;
MALNUTRITION-EPIDEMIOLOGY; OVERWEIGHTEPIDEMIOLOGY; OBESITY-EPIDEMIOLOGY;
SOCIOECONOMIC FACTORS; CUENCA-ECUADOR
Introducción
1. INTRODUCCIÓN En términos generales, el período de la adolescencia se extiende entre los
diez y los dieciocho años, y su comienzo está marcado por el inicio del desarrollo de las
características sexuales secundarias. En el sexo femenino, el aumento de la velocidad de
crecimiento ocurre en promedio entre los 10 y 12 años, y en los varones
aproximadamente dos años más tarde. Sin embargo, es importante considerar las
variaciones individuales, ya que el aumento de las necesidades nutricionales se relaciona
más a la etapa de desarrollo que a la edad cronológica.
Durante la adolescencia, la ganancia de masa corporal corresponde al 50% del peso
adulto, al 20% de la talla definitiva y a más del 50% de la masa ósea. La composición del
tejido depositado presenta diferencias por género. El crecimiento en las niñas se
acompaña de un mayor aumento en la proporción de grasa corporal, mientras los varones
presentan una mayor acreción de masa magra y un mayor aumento de la volemia y de la
masa eritrocitaria, lo que condiciona requerimientos diferenciados para cada uno de los
sexos. En los hombres hay mayores requerimientos de nitrógeno, calcio, hierro, magnesio
y zinc.
La valoración del estado nutricional como un indicador del estado de salud, es un aspecto
importante en la localización de grupos de riesgo de deficiencias y excesos dietéticos que
pueden ser factores de riesgo en muchas de las enfermedades crónicas más prevalentes
en la actualidad. Múltiples estudios epidemiológicos y clínicos demuestran que los
cambios en la dieta producidos en los últimos años en los países más desarrollados han
provocado un alarmante aumento del número de adolescentes con problemas de
sobrepeso y obesidad, un incremento en las cifras de colesterol hasta concentraciones
similares a las de los países del norte de Europa, así como un aumento en las cifras de
presión arterial. Igualmente, el consumo de dietas con alta densidad energética y baja
densidad de nutrientes, puede dar lugar a desnutriciones subclínicas que pueden afectar a
nutrientes esenciales. UNIVERSIDAD DE CUENCA Byron Maldonado Alvarado Luis Nugra
Farez 11 La actividad física regular está asociada a una vida más saludable y más larga. No
obstante, la mayoría de las personas adultas y de los niños, niñas y adolescentes
ecuatorianos no desarrolla una actividad física suficiente como para lograr beneficios
sanitarios. La situación es similar en todo el mundo, tanto en los países desarrollados
como en los países en desarrollo, y existe un amplio conjunto de pruebas científicas que
indica una disminución de los niveles de actividad física y de condición física en todos los
grupos de edad
La inactividad física está reconocida como uno de los principales factores de riesgo de las
enfermedades crónicas y constituye entre el segundo y el sexto factor de riesgo más
importante en relación con la carga de la enfermedad en la población de la sociedad
occidental. Su prevalencia es más elevada que la de todos los demás factores de riesgo
modificables. La inactividad física durante los primeros años de vida está reconocida
actualmente como un importante factor coadyuvante en el incremento de los niveles de
obesidad y de otros trastornos médicos graves que se observan en niños, niñas y
adolescentes de Europa y de otros lugares.
La evaluación del estado nutricional en los adolescentes del colegio Rafael Borja permitió
conocer la prevalencia de estados nutricionales deficientes o alterados, así como conocer
sobre la actividad física que realizan estos adolescentes, permitió reconocer a este grupo
como de riesgo
La adolescencia comprende el periodo de tiempo desde el inicio de la maduración puberal hasta el
fin del crecimiento somático. Este periodo, que no tiene unos límites cronológicos precisos, se
divide en dos etapas a efectos prácticos: de los 9 a los 13 años (primera fase de la adolescencia) y
de los 14 a los 18 años (segunda fase de la adolescencia)1 .
Esta es una edad difícil, de cambios, de inestabilidad emocional. Los hábitos alimenticios dependen
más de la moda y los amigos que de la familia.
Hay gran riesgo nutricional debido a que aumentan mucho las necesidades y aparecen nuevas
situaciones de riesgo (deporte de competición, uso de contraceptivos y/o drogas, enfermedades crónicas,
embarazo, entre otras).
Una dieta NO adecuada puede influir desfavorablemente sobre el crecimiento, la maduración sexual y
tener efectos posteriores en la edad adulta. Por ello, es importante motivar para que aprendan una
correcta alimentación y practiquen ejercicio regular.
Características de esta etapa
La adolescencia es un periodo de crecimiento acelerado con un aumento muy importante tanto
de la talla como de la masa corporal. Además, en relación con el sexo, tiene lugar un cambio en la
composición del organismo variando las proporciones de los tejidos libres de grasa, hueso y
músculo fundamentalmente, y el compartimiento graso. De este modo se adquiere el 40-50% del
peso definitivo, el 20% de la talla adulta y hasta el 50% de la masa esquelética. Los varones
experimentan un mayor aumento de la masa magra tanto en forma absoluta como relativa, y en
las mujeres se incrementa, sobre todo, la masa grasa.
Estos cambios tienen un ritmo de desarrollo variable según el individuo, lo que origina un aumento
de las necesidades nutricionales más en relación con la edad biológica que con la cronológica, y en
mayor grado en los chicos que en las chicas. Estos hechos condicionan un aumento de las
necesidades de macro y micronutrientes y la posibilidad de que puedan producirse deficiencias
nutricionales en esta edad si la ingesta no es adecuada1-6 . La conducta y los hábitos alimentarios
del niño se adquieren de forma gradual desde la primera infancia, en un proceso en el que el chico
aumenta el control e independencia frente a sus padres hasta llegar a la adolescencia. En este
momento, en el que se concluye, también, la maduración psicológica, se establecen patrones de
conducta individualizados marcados por el aprendizaje previo, aunque muy influidos por el
ambiente, sobre todo por el grupo de amigos y los mensajes de la sociedad en general. Es
frecuente que los adolescentes omitan comidas, sobre todo el desayuno, que consuman gran
cantidad de tentempiés, que muestren preocupación por una alimentación sana y natural, y sin
embargo exhiban hábitos absurdos o erráticos, que tengan un ideal de delgadez excesivo, que
manifiesten total despreocupación por hábitos saludables, consumiendo alcohol, tabaco u otras
drogas, y no realizando ejercicio físico. Todos estos factores condicionan grandes variaciones
individuales en las necesidades nutricionales, debiendo particularizarse en cada caso el consejo
nutricional.
Requerimientos nutricionales
Los estudios de requerimientos nutricionales en adolescentes son limitados, estableciéndose las
ingestas recomendadas para este colectivo por extrapolación de los datos obtenidos en niños y
adultos. Como las recomendaciones se indican en función de la edad cronológica, y ésta no
coincide en muchos casos con la edad biológica, muchos autores prefieren expresarlas en función
de la talla o el peso4, 5, 6 .
Agua
Las necesidades de agua se estiman en 1-1,5 ml/kcal metabolizada.
Energía
Los requerimientos calóricos son superiores a los de cualquier otra edad y pueden estimarse por
el método factorial que supone la suma de metabolismo basal, actividad física, termogénesis
inducida por la dieta y coste energético del crecimiento y aposición de nutrientes. A efectos
prácticos, los cálculos para la obtención de las necesidades energéticas se realizan a partir de las
cifras de gasto energético en reposo de la FAO/OMS de 1985, aplicando un factor de actividad de
ligera a mod e r a d a5 - 9 . Las diferencias en las necesidades energéticas son muy amplias y varían
fundamentalmente con el patrón de actividad, la velocidad de crecimiento y el sexo. Estos dos
últimos factores condicionan cambios en la composición corporal y por tanto en la cantidad de
masa magra, que es el principal condicionante del gasto energético basal5 .
En la tabla I se muestran las recomendaciones calóricas para los distintos grupos de edad junto al
peso y talla medios 6-10
Proteínas
Los requerimientos de proteínas se establecen en función de las necesidades para mantener el
componente corporal proteico y obtener un crecimiento adecuado. Los datos en adolescentes,
que se detallan en la tabla I, se basan en extrapolaciones de estudios de balance nitrogenado
realizados en otras edades. El límite máximo se ha establecido en el doble de las
recomendaciones.
Las necesidades de proteínas están influidas por el aporte energético y de otros nutrientes, y la
calidad de la proteína ingerida. Las proteínas deben aportar entre un 10% y un 15% de las calorías
de la dieta y contener suficiente cantidad de aquellas de alto valor biológico4, 6, 11, 12
Grasas
Su alto contenido energético las hace imprescindibles en la alimentación del adolescente para
hacer frente a sus elevadas necesidades calóricas. Proporcionan también ácidos grasos esenciales
y permiten la absorción de las vitaminas liposolubles. Las recomendaciones en la adolescencia son
similares a las de otras edades y su objetivo es la prevención de la enfermedad cardiovascular. El
aporte de energía procedente de las grasas debe ser del 30-35% del total diario, dependiendo la
cifra máxima de la distribución de los tipos de grasa, siendo la ideal aquella en que el aporte de
grasas saturadas suponga menos del 10% de las calorías totales, los ácidos monoinsaturados, el
10-20% y los poliinsaturados, el 7-10%. La ingesta de colesterol será inferior a 300 mg/día 1, 4, 6,
12, 13, 1
TABLA I. Recomendaciones de energía y proteínas (RDA), 1989
Edad Peso Talla Energía(kcal/kg) Energía Proteínas(g/kg) Proteínas(g/dia)
(años) medio(kg) media(cm) (kcal/día)
11-14 45 157 55 2.500 1,0 45
años
11-14 46 157 47 2.200 1,0 46
años
15-18 66 176 45 3.000 0,9 59
niños
15-18 55 163 40 2.000 0,8 44
niñas
Hidratos de carbono
Deben de representar entre el 55% y el 60% del aporte calórico total, preferentemente en forma
de hidratos de carbono complejos que constituyen, también, una importante fuente de fibra. Los
hidratos de carbono simples no deben de constituir más del 10-12 % de la ingesta1, 4, 16 . El
aporte ideal de fibra no ha sido definido. Una fórmula práctica es la de sumar 5 g al número de
años. Conviene valorar los aportes en función de su solubilidad, más que en términos absolutos de
fibra dietética10, 15, 16, 17
Vitaminas
Las recomendaciones derivan del análisis de la ingesta y varios criterios de adecuación, en
relación con el consumo energético recomendado (tiamina, rifoblavina o niacina), la ingesta
proteica (vit. B6) o extrapolando los datos de lactantes o adultos en función del peso (resto de las
vitaminas). A la vista de los conocimientos actuales, para las vitaminas D, K, B12, biotina y, como
veremos posteriormente, ciertos minerales, se ha reconsiderado el tipo de recomendación,
pasando de RDA (ración dietética recomendada, para la que existen datos científicamente
comprobados) a AI (ingesta adecuada), que se utiliza cuando los datos existentes no son tan
evidentes. Además, dada la posibilidad de que una ingesta excesiva ocasione efectos secundarios,
se ha marcado un máximo nivel de ingreso tolerable para las vitaminas A, D, E, C, B6, niacina y
folato. Los requerimientos de vitaminas lipo e hidrosolubles se detallan en las tablas II, III y IV1, 4,
5, 18, 19, 20
Recomendaciones prácticas
en la alimentación del adolescente22 Los objetivos nutricionales son conseguir un crecimiento
adecuado, evitar los déficits de nutrientes específicos y consolidar hábitos alimentarios correctos
que permitan prevenir los problemas de salud de épocas posteriores de la vida que están influidos
por la dieta, como son hipercolesterolemia, hipertensión arterial, obesidad y osteoporosis. Hay
que asegurar un aporte calórico suficiente, de acuerdo con la edad biológica y la actividad física,
que permita el crecimiento adecuado y mantener un peso saludable, evitando sobrecargas
calóricas en los casos de maduración lenta. La distribución calórica de la ingesta debe mantener
una proporción correcta de principios inmediatos: 10-15% del valor calórico total en forma de
proteínas, 50-60% en forma de hidratos de carbono y 30-35% como grasa.
El reparto calórico a lo largo del día debe realizarse en función de las actividades desarrolladas,
evitando omitir comidas o realizar algunas excesivamente copiosas. Es fundamental r e forzar el
desayuno, evitar picoteos entre horas y el consumo indiscriminado de tentempiés. Se sugiere un
régimen de cuatro comidas con la siguiente distribución calórica: desayuno, 25% del valor calórico
total; comido, 30%; merienda, 15-20%, y cena 25-30%. La mejor defensa frente a las deficiencias y
excesos nutricionales es variar la ingesta entre los alimentos de los diversos grupos de alimentos.
Así, hay que moderar el consumo de proteínas procurando que éstas procedan de ambas fuente,
animal y vegetal, potenciando el consumo de cereales y legumbres frente a la carne. No se
aconsejan el consumo de la grasa visible de las carnes y el exceso de embutidos y se recomienda
aumentar la ingesta de pescados ricos en grasa poliinsaturada, sustituyendo a los productos
cárnicos, tres o cuatro veces a la semana. Se debe potenciar el consumo del aceite de oliva frente
al de otros aceites vegetales, mantequilla y margarinas. Los productos de bollería industrial
elaborados con grasas saturadas deben restringirse. El consumo de tres huevos a la semana
permite no sobrepasar las recomendaciones de ingesta de colesterol. Los hidratos de carbono se
consumirán preferentemente en forma compleja, lo que asegura un aporte adecuado de fibra.
Para ello se fomentará el consumo de cereales (pan, pasta, arroz); frutas, preferentemente frescas
y enteras; verduras, hortalizas, tubérculos y legumbres. Se evitará el exceso de zumos no naturales
y el consumo de hidratos de carbono simples, presentes en los productos industrializados, dulces,
o añadidos en forma de azúcar a los alimentos en el propio medio familia.
Minerales:
los que presentan mayores problemas en adolescentes son:
CALCIO: es fundamental que en la adolescencia se logre una buena masa ósea para evitar el riesgo de
osteoporosis en la edad adulta.
HIERRO: los adolescentes necesitan más hierro. Se debe debido a la mayor fabricación de hematíes en
la sangre y mioglobina en el músculo. A esto se añade las pérdidas por la menstruación en las chicas.
ZINC: Su deficiencia produce efectos inmediatos sobre el crecimiento y reparación tisular.
¿Qué recomendaciones daríamos a los adolescentes?
Es mejor motivar y dar a los jóvenes una explicación accesible sobre lo que es una dieta recomendable.
El mejor consejo es seguir la Pirámide de Alimentación y Ejercicio físico. En ésta hay 5 grupos de
alimentos. “Porción de alimento” es aquella parte de alimento que sirve como unidad de cantidad o
volumen. Es necesario tomar todos los días el mínimo de las porciones de los 5 grupos. La cantidad
depende de la edad, sexo, estado de salud y nivel de actividad.
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
Desde el inicio de los tiempos, los cambios en el estilo de vida, de las preferencias
alimentarias y la actividad física producto de la influencia sociocultural han sido
determinantes de las variantes en el estado nutricional del individuo a nivel mundial. (1) El
estado nutricional varía tanto por la situación específica de cada país así como de múltiples
factores como el nivel de educación, la disponibilidad nacional de alimentos, las
condiciones del medio ambiente, el acceso a los servicios básicos y el trabajo, además de la
condición jurídica de la sociedad. En la capital del Azuay, Cuenca el rango de crecimiento
poblacional es mayor (2,1 %.) con relación a otras ciudades. La situación de precariedad
(80%) y 9 de cada 10 grupos indígenas son pobres y únicamente el 23 % de la población
cuenta con algún tipo de sistema de salud.(2) La provincia del Azuay está ubicada al Sur
del Ecuador, integrada por 14 cantones con una superficie de 8.124 Km2, una población
total de 599.546 habitantes (2); se estima que el 4.93% de la población nacional, el área
urbana viven 52.59% y el 47.41% en el área rural (2) La Transición Nutricional con
cambios importantes en el estilo de vida tanto en la alimentación como en la actividad
física está acompañada o es precedida tanto por la Transición Demográfica como por la
Transición Epidemiológica. La transición nutricional es un cambio desde una dieta pobre e
intensa actividad física hacia una situación con dieta híper energética, con mayor
proporción de grasas, en la cual el estilo sedentario es la regla. (3) En el desarrollo de la
persona existe un periodo de transición crucial variable: la adolescencia; una etapa de
intenso crecimiento y desarrollo caracterizada por una serie de cambios físicos,
intelectuales, sexuales y emocionales, que en mayor o menor medida son determinantes de
los cambios en el UNIVERSIDAD DE CUENCA Byron Maldonado Alvarado Luis Nugra
Farez 13 comportamiento, las necesidades nutricionales y los hábitos alimentarios. Muestra
de ello es alcanzar la masa corporal que corresponde al 50% del peso adulto, al 20% de la
talla definitiva y a más del 50% de la masa ósea. Las enfermedades cardiovasculares
representan la primera causa de muerte no solo en el país también en la ciudad de Cuenca;
la tasa de mortalidad es superior a las encontradas en la mortalidad por cáncer y
enfermedades infecciosas. (2). La Representación en Ecuador de la OPS/OMS en su
informe acerca de la Situación de Salud del Ecuador en el año 2006, basado en estudios de
prevalencia considerando específicamente el estado nutricional de la población, exhibe los
siguientes resultados: prevalencia del 23% de desnutrición crónica en menores de 5 años,
con un grado de severidad mayor en la población indigente de zonas rurales y recursos
limitados de la región Sierra (63%). En el otro extremo que involucra a la población con
sobrepeso y obesidad la prevalencia fue del 14% en escolares de 8 años del área urbana
según datos tomados de un estudio nacional de la Maestría en Alimentación y Nutrición de
la Universidad Central del Ecuador. El estudio de los núcleos regionales del Observatorio
Nacional sobre Régimen Alimentario y Actividad Física de la SECIAN-OPS, Ecuador,
(2006) en estudiantes de escuelas y colegios entre 12 y 18 años de Quito, Guayaquil y
Cuenca se recolectó una muestra de 2 150 alumnos que permitió extraer los siguientes
resultados: colegiales con peso bajo 5%, sobrepeso 16,7% y obesidad 7,2%. En una
investigación nacional del Doctor Yépez y sus colaboradores en 120 colegios públicos y
privados de 12 ciudades con adolescentes entre 12 - 18 años (muestra de 2829 personas)
muestra que en los escolares de Quito hay un 22,2 % de sobrepeso y obesidad mientras que
el 16,8% presentan peso bajo. En la provincia Azuay los datos estadísticos pertenecientes a
estudios realizados en Cuenca revelan que existe una prevalencia de 18% de sobrepeso y
3% de obesidad, además del 5,6% de desnutrición en adolescentes y niños. (3)(6)
METODOS, TÉCNICAS E INSTRUMENTOS DE RECOLECCIÓN DE DATOS.
Métodos: Encuestas realizadas a los estudiantes.
6.6.2 Técnica: Entrevista 6.6.3 Instrumento: Formulários tipo cuestionario com preguntas
abiertas y cerradas. 6.7 PROCEDIMIENTO, TABULACION Y ANÁLISIS DE LOS
DATOS Se realiza de forma centralizada mediante software SPSS. Se determinan: 6.7.1
Mediciones antropométricas Las dos mediciones se llevaron a cabo en adolescentes
seleccionados de una muestra aleatorizada. Antropometría Las medidas se realizaron por
duplicado, usando técnicas validadas para calcular el índice de masa corporal y se midió
también la circunferencia de la cintura y la cadera. Todas las mediciones se realizaron
siguiendo las técnicas recomendadas (Food and Nutrition Technical assistance). El Índice
De Masa Corporal (IMC) se calculó con la formula estandarizada: IMC (kg/m²) = Peso (kg)
/ Talla² (m). El estado nutricional se evaluó usando el International Obesity Taskforce
(IOTF) que recomienda puntos de corte del IMC basados en los percentiles del National
Health and Nutrition Examination Survey (NHANES I) (WHO, 1985). El peso y la talla se
midieron con ropa ligera y sin zapatos: i) Para medir el peso, usamos una balanza digital
ubicada en una superficie plana, que se inició antes de cada medición. ii) Para medir la talla
usamos un estadiómetro portátil con una escala en centímetros y una precisión de 0.1 cm
Para medir la circunferencia de la cadera y de la cintura usamos una cinta estandarizada. La
circunferencia de la cintura fué medida en el punto medio UNIVERSIDAD DE CUENCA
Byron Maldonado Alvarado Luis Nugra Farez 48 entre la última costilla y la cresta iliaca,
correspondiente a 1 cm sobre el ombligo, y la circunferencia de la cadera a la máxima
circunferencia sobre las nalgas.
6.7.2 Evaluación de la actividad física Se evaluaron los niveles de actividad física en
adolescentes utilizando el cuestionario previamente validado. 6.7.3 Evaluar los patrones de
ingesta alimentaria Este estudio de ingesta alimentaria se llevó a cabo para determinar la
ingesta alimentaria de los adolescentes del Colegio Borja, de acuerdo al tipo el recordatorio
de 24 horas incluirá 2 medidas: una de un día laborable y una de un día de fin de semana
dentro de la misma semana. Las recetas de las comidas consumidas en la casa y en la
escuela fueron estandarizadas. Los datos de la composición de la comida se obtuvieron de
las Tablas Latinoamericanas de Composición de Alimentos y otros recursos disponibles.
6.7.4 Evaluación del nivel socio-económico. Para evaluar el nivel económico de los
adolescentes y sus familias se utilizó los indicadores de Necesidades Básicas Insatisfechas
las cuales son utilizadas por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) y por el
Sistema Integrado de Indicadores Sociales del Ecuador (SIISE). Esta metodología es
también utilizada por la Comunidad de Naciones Andinas (CAN), conforme a las
recomendaciones de las reuniones con los expertos gubernamentales en encuestas sobre
pobreza, empleo y vivienda. 6.8 INSTRUMENTOS Balanzas Tallímetro Cinta Métrica
estandarizada Encuestas de recordatorio de 24 horas de alimentación Encuestas de
recordatorio de 24 horas de actividad física Implementos de medida de alimentos
RESULTADOS
Características generales de la población Tabla 1. Distribución de 420 estudiantes del
Colegio Borja de la Ciudad de Cuenca según edad, sexo, estado nutricional, residencia, tipo
de dieta, actividad física y antecedentes patológico familiares Cuenca. 2012. Variable
Frecuencia PorLa población en estudio estuvo conformada por 420 estudiantes del Colegio
Borja de la Ciudad de Cuenca; las edades contempladas para el estudio fueron de 15 a 18
años, la media de edad se ubicó en 16.46 años con una desviación estándar de +/-0.933
años de edad; los estudiantes de 15 años representaron un 17.4% de la población; los
estudiantes de 16 años el 34.4% los de 17 años el 36.7% siendo esta la edad de mayor
prevalencia, por ultimo los estudiantes de 18 años representaron el 13.6%. El Colegio Borja
es un colegio netamente masculino, el 100% de la población fue de este sexo. La
prevalencia de bajo peso en la población adolescente de este colegio alcanzó un 11% con
46 casos; la obesidad representó el 1.7% de la población mientras que el sobrepeso el 7.6%;
en el 79.8% de los casos la población presentó un estado nutricional normal. El colegio
Borja es un colegio que se encuentra dentro del caso urbano de la Ciudad; esto podría
explicar que el 90% de la población es decir 378 estudiantes residan en el área urbana
dejando 42 estudiantes, el 10% de la población que reside en el área rural de la Ciudad. En
cuanto al tipo de dieta que presentan los estudiantes, la dieta de mayor prevalencia de éstos
fue la integral con un 38.6% de la población; la dieta de tipo preferentemente hipercalórica
representó el 34% seguida de un 19% de la dieta Hipergrasa; la dieta Hiperproteica fue la
de menor prevalencia con un 8.1%. La valoración de la actividad física de los estudiantes
llama la atención encontrar que el 39.5% de la población presenta niveles de actividad
bajos considerados como inactividad o sedentarismo; el 32.4% realiza actividad física de
manera activa y un 28.1% fue catalogado como semiactivos. El 50.2% de los adolescentes
desconoce si existen antecedentes de enfermedades relacionadas con el estado nutricional
en la familia; el 18.3% de la población posee antecedentes familiares de enfermedades
relacionadas con la nutrición
DISCUSIÓN
La prevalencia de bajo peso en la población adolescente de este colegio alcanzó un 11%
con 46 casos; la obesidad representó el 1.7% de la población mientras que el sobrepeso el
7.6%; en el 79.8% de los casos la población presentó un estado nutricional normal. Yépez y
colaboradores (6) realizaron el primer estudio nacional para establecer la prevalencia de
sobrepeso y obesidad en la población adolescente del Ecuador contando con una muestra de
2829 estudiantes, estos autores encontraron una prevalencia de sobrepeso del 13,7% esta
prevalencia nacional en la misma población en estudio observamos que a comparación de
la media nacional en nuestra población la prevalencia de sobrepeso es inferior a la
reportada; la obesidad a nivel nacional, según este estudio, se ubicó en un 7.5% mientras
que en nuestro estudio se ubicó en 1.7% podemos observar que al igual que lo sucedido con
el sobrepeso en nuestra población es menor la prevalencia de obesidad; las diferencias
encontradas se hacen más evidentes en cuanto a la obesidad. Un estudio realizado por el
Observatorio Nacional sobre Régimen Alimentario y Actividad Física de la SECIAN-OPS,
Ecuador, (2006) citado por Yépez (28) en una muestra de 2.150 estudiantes entre 12 y 18
años, de Quito, Guayaquil y Cuenca, estudio que reportó los siguientes resultados:
colegiales con peso bajo 5%, sobrepeso 16,7% y obesidad 7,2%. Al respecto de este estudio
que presentamos observamos que en cuento al bajo peso en nuestra población este trastorno
alimenticio es el de mayor prevalencia en comparación con el estudio en discusión (11%
versus 5%); el sobrepeso y la obesidad son mayores en el estudio que se llevo a cabo en
estas 3 Ciudades del país. Al respecto de ambos estudios mencionados y el nuestro, son
evidentes las diferencias encontradas sin embargo éstas podrían deberse a 2 causas
sustanciales, la primera el tamaño de las poblaciones en estudio (menor en nuestro estudio)
y a la variable sexo que en nuestro estudio no nos sirve de variable moderadora, este
estudio se centra únicamente en pacientes de sexo masculino, aunque estudios llevados a
cabo no reflejaron diferencias entre el sexo y el estado nutricional
CONCLUSIONES: En base a los resultados expuestos se realizan las siguientes
conclusiones: 1. La prevalencia de bajo peso fue del 11%, de obesidad del 1.7% y de
Sobrepeso del 7.6%. 2. El tipo de dieta de mayor prevalencia fue la integral con el 38.6% y
se encontró sedentarismo en el 39.5% de los adolescentes. 3. No se encontraron
asociaciones entre el tipo de dieta ni la actividad física con estado nutricional (p>0.05) 4.
La edad se asocia al estado nutricional en esta población (p< 0.05). 5. El bajo peso es la
mayor alteración nutricional en esta población
RECOMENDACIONES
• Los trastornos nutricionales en esta población presentan elevadas frecuencias, y esto
evidentemente coloca al adolescente en una situación de riesgo, por lo que se debe
implementar un programa de intervención nutricional integral en toda la población en
estudio, con el afán de mejorar su situación nutricional y reducir el riesgo para su vida
adulta.
• En este estudio no se determinó relación causal entre los hábitos alimenticios y estado
nutricional tampoco entre actividad física y estado nutricional sin embargo son variables a
considerar cuando se evalué a los adolescentes en riesgo, se debe implementar políticas a
nivel institucional, familiar y comunitario que reduzcan los malos hábitos alimenticios y el
sedentarismo. • Se deben plantear nuevos estudios que aborden la temática en este grupo
poblacional. • Los resultados deben ser difundidos a las autoridades educativas y de salud
para proveer de una línea de base para nuevos emprendimientos y/o procesos
intervencionistas.
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