0% encontró este documento útil (0 votos)
120 vistas42 páginas

SL3121 2023

El documento describe un caso judicial sobre si ciertos pagos recibidos por un trabajador deben considerarse como salario o como beneficios no constitutivos de salario. El Tribunal Superior revocó la sentencia de primera instancia y condenó a la empresa a pagar reajustes y sanciones por conceptos como cesantías, intereses, primas y aportes a pensiones.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
120 vistas42 páginas

SL3121 2023

El documento describe un caso judicial sobre si ciertos pagos recibidos por un trabajador deben considerarse como salario o como beneficios no constitutivos de salario. El Tribunal Superior revocó la sentencia de primera instancia y condenó a la empresa a pagar reajustes y sanciones por conceptos como cesantías, intereses, primas y aportes a pensiones.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

GERARDO BOTERO ZULUAGA

Magistrado ponente

SL3121-2023
Radicación n.° 94623
Acta 38

Bogotá, D. C., once (11) de octubre de dos mil veintitrés


(2023).

Decide la Sala el recurso de casación interpuesto por


SALUD TOTAL EPS SA, contra la sentencia proferida por la
Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de
Ibagué, el 25 de mayo de 2021, en el proceso que instauró en
su contra RICARDO VALDIRI VANEGAS.

I. ANTECEDENTES

Ricardo Valdiri Vanegas, convocó a juicio a Salud Total


EPS SA, para que se declare la existencia de un contrato de
trabajo a término indefinido, entre el 17 de septiembre de
2001 y el 6 de enero de 2017, fecha en que se configuró un
«autodespido» atribuible al empleador; que el otrosí del contrato
de trabajo suscrito entre las partes es ineficaz y, por
consiguiente, pidió que se condene a reajustar el auxilio de
cesantías, los intereses sobre las mismas, las primas de

SCLAJPT-10 V.00
Radicación n.° 94623

servicios, las vacaciones y los aportes al Sistema de


Seguridad Social Integral, con el salario que realmente
devengó, y por el tiempo de vigencia de la relación laboral.
Así mismo, a las indemnizaciones por el impago de las
prestaciones sociales, por la no consignación de cesantías
con la verdadera retribución, y por la ausencia de pago de los
intereses sobre las cesantías.

Soportó sus aspiraciones, en que se vinculó a la


demandada en la fecha ya indicada, a través de la referida
modalidad laboral; que se desempeñó como médico de
Promoción y Prevención, en horario de 8:00 am a 1:00 pm y
de 2:00 a 6:00 pm, y los sábados de 8:00 am a 12:30 pm.,
con un salario, «en los últimos meses», que ascendía a
$1.959.000; que recibía, además, una suma «“a título de
beneficio no constitutivo de salario”», equivalente a $1’186.400,

para un total de $3’145.400.

Explicó, que los «beneficios que percibía» fueron reconocidos


y pagados desde febrero de 2009 hasta el día en que terminó
el contrato; que las partes suscribieron otrosíes al convenio
inicial, en los que estipularon el sueldo a percibir, así como
el monto de los beneficios no constitutivos del mismo.
Informó, que desde 2001, aproximadamente, a los
trabajadores de la compañía demandada se les impuso la
adopción de un sistema llamado plan de beneficios por el
cual les pagaban un porcentaje de su retribución real, y el
restante, lo dirigían a un «fondo de protección» del cual les
giraban cheques para educación, ahorros y otros conceptos.

SCLAJPT-10 V.00
2
Radicación n.° 94623

Añadió, que las prestaciones sociales y los aportes para


seguridad social se liquidaban solo con el salario básico.

Adujo, que laboró para la accionada hasta el 6 de enero


de 2017, «fecha en que unilateralmente decidió dar por terminado su
contrato de trabajo». Soportó la emisión de condena, en que la

entidad empleadora infringió los artículos 128 y 129 del CST,


en tanto lo sometió a un «régimen salarial que atenta contra sus
derechos laborales», dado que tanto el monto básico como los

«beneficios» son verdadero salario, por retribuir el servicio que

prestaba ( fls. 82 a 90 cuaderno principal, tomo I exp. digital).

Salud Total EPS SA (fls. 119 a 152 cuaderno principal,


tomo I, exp. digital), se opuso a las pretensiones. Aceptó, la
prestación personal del servicio y el horario; el cargo y los
extremos temporales de la relación, así como las adiciones a
los contratos. Los demás hechos los negó o dijo que no tenían
tal connotación.

En lo relativo al salario, aclaró que de manera libre y


voluntaria, las partes pactaron que Salud Total EPS SA,
como retribución directa del servicio, pagaría al actor
$820’606; sin embargo, el último salario fue $1’959.000.
Que, igualmente, acordaron, conforme al artículo 15 de la
Ley 50 de 1990, el artículo 128 del CST, en concordancia con
el artículo 30 de la Ley 1393 de 2010, que el empleador
otorgaría al trabajador un auxilio extralegal no constitutivo
de salario, pagado bajo el concepto 82 denominado «Ben. Aport
Voluntario Convenio (Fondo de Pensiones Voluntarias Protección);

SCLAJPT-10 V.00
3
Radicación n.° 94623

respetando en todo caso, el tope máximo establecido por el artículo 30


de la Ley 1393 de 2010, esto es, el cuarenta por ciento (40%)».

Añadió, que desde el inicio de la relación laboral y hasta


su finalización, la empresa le reconoció al trabajador el
salario y unas prebendas no constitutivas del mismo, dado
que no tenían como objeto la recompensa directa del servicio
«sino que constituyeron un aporte a pensiones voluntarias».

II. SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA

Mediante providencia de 30 de noviembre de 2020 (fls.


188 y 189 cuaderno principal, tomo II, exp. digital), el
Juzgado Primero Laboral del Circuito de Ibagué, resolvió:

PRIMERO: DECLARAR que entre Salud Total EPS como


empleadora, y RICARDO VALDIRI, como trabajador, existió
contrato de trabajo a término indefinido desde el 17 de septiembre
de 2001 hasta el 6 de enero de 2017.

SEGUNDO: Declarar probada la excepción de cobro de lo no


debido y con base en ello NEGAR las demás pretensiones de la
demanda.

TERCERO: Condenar en costas a la parte actora, fijándose como


agencias en derecho UN SALARIO MÍNIMO

III. SENTENCIA DE SEGUNDA INSTANCIA

Al resolver la apelación formulada por el demandante, a


través de la sentencia impugnada, el Tribunal Superior de
Ibagué (fls. 1 a 22 cuaderno de segunda instancia, exp.
digital), resolvió:

SCLAJPT-10 V.00
4
Radicación n.° 94623

PRIMERO: REVOCAR los ordinales segundo y tercero de la


sentencia proferida el 30 de noviembre de 2020 por el Juzgado
Primero Laboral del Circuito de Ibagué en el proceso ordinario
laboral promovido por RICARDO VALDIRI VANEGAS contra la
ENTIDAD PROMOTORA DE SALUD – SALUD TOTAL E.P.S., por las
razones expuestas en la parte considerativa de este proveído y en
su lugar:

1.1. DECLARAR no probadas las excepciones de cobro de lo no


debido, pago, compensación, buena fe y parcialmente probada la
de prescripción, propuestas por la demandada SALUD TOTAL
E.P.S. S.A.

1.2. CONDENAR a la Entidad Promotora de Salud – SALUD TOTAL


E.P.S. S.A., a pagar a RICARDO VALDIRI VANEGAS los siguientes
conceptos y sumas:

a. Por reajuste de auxilio de cesantías la suma de $4.286.921.

b. Por reajuste de intereses sobre las cesantías la suma de


$512.098.

c. Por reajuste de prima de servicios la suma de $3.516.73


d. Por reajuste de vacaciones la suma de $3.263.176.
e. Por sanción por la no consignación completa del auxilio de
cesantías la suma de $73.495.254.
f. Por indemnización moratoria la suma de $104.846.67 diarios
a partir del 6 de enero de 2017 y hasta por 2 años, esto es,
hasta el 5 de enero de 2019, para un total de $75.489.600, a
partir del 6 de enero de 2019 y hasta cuando se verifique el
pago de lo adeudado por auxilio de cesantías y prima de
servicios se pagarán intereses moratorios sobre los montos
ordenados por estos conceptos.
g. A pagar los aportes en pensión durante el período comprendido
entre el 17 de septiembre de 2001 y el 6 de enero de 2017, por
la relación laboral que sostuvo con el demandante, de acuerdo
con el cálculo actuarial que efectúe la Administradora
Colombiana de Pensiones –Colpensiones, teniendo como
salario los valores determinados en esta sentencia. Pago que
deberá́ hacerse ante Colpensiones, entidad donde se encuentra
afiliado el demandante para cubrir tal riesgo, o en el fondo en
el que actualmente se encuentre afiliado.

SCLAJPT-10 V.00
5
Radicación n.° 94623

1.3. REVOCAR la condena en costas impuestas en primera


instancia al demandante y en su lugar, IMPONER condena en
costas de primera instancia a cargo de la demandada SALUD
TOTAL E.P.S. S.A., y a favor del actor RICARDO VALDIRI
VANEGAS.

SEGUNDO: CONDENAR en costas en esta instancia a la


demandada SALUD TOTAL E.P.S. S.A. y a favor del demandante
FIJAR como agencias en derecho la suma de UN MILLON
OCHOCIENTOS UN MIL PESOS ($1.801.000).

En lo que interesa al recurso que ahora se


resuelve, como «argumentos principales de orden

constitucional», mencionó los artículos 25, 53 y 93 de la

Constitución Política; recordó, que Colombia como


Estado miembro de la Organización Internacional del
Trabajo – OIT, está obligado a hacer efectivos los
convenios y recomendaciones de dicho organismo, para
preservar la justicia social.

Agregó, que la Declaración Americana de los


Derechos y Deberes del Hombre, en sus artículos XIV,
XVI y XVII señala que toda persona tiene derecho al
trabajo en condiciones dignas, así como a recibir una
remuneración que le asegure un nivel de vida
conveniente; que tiene derecho a la seguridad social y
de asociarse con otros para promover intereses de
cualquier orden.

SCLAJPT-10 V.00
6
Radicación n.° 94623

Expuso, que el Protocolo Adicional a la Convención


Americana sobre los Derechos Humanos en materia de
derechos económicos, sociales y culturales, en su
artículo 6, dispone que toda persona tiene derecho al
trabajo, a fin de obtener los medios para una vida digna
y decorosa a través de una actividad lícita, libremente
escogida o aceptada. Así mismo, refiere que los Estados
parte se comprometen a adoptar las medidas que
garantice la plena efectividad del derecho al trabajo.

A continuación, centró el problema jurídico en definir,


si los pagos efectuados al demandante por concepto de
«beneficios» y «aporte voluntario» constituyen factor salarial y, de

ser así, si hay lugar a la reliquidación de las prestaciones


sociales; si procede la indemnización por «despido indirecto»,
moratoria por el no pago de las prestaciones sociales, y la
sanción por no consignación del auxilio de cesantías.

Reprodujo los artículos 127 y 128 del Código Sustantivo


del Trabajo, y apartes de las sentencias «32657 del 27 de mayo
de 2009» y CSJ SL15045-2017. Agregó, que esta Sala ha

sostenido que los pagos que se perciban en razón a una


relación de trabajo, se presumen salario, a menos que se
demuestren las condiciones de ocasionalidad, mera
liberalidad del empleador y que no se dirijan a remunerar los
servicios prestados por el trabajador (CSJ SL3272-2018).

Dijo no estar en discusión, el vínculo de trabajo que


unió a las partes entre el 17 de septiembre de 2001 y el 6 de

SCLAJPT-10 V.00
7
Radicación n.° 94623

enero de 2017, ni que el demandante prestó sus servicios


como médico de Promoción y Prevención en Salud Total EPS.,
pues así fue aceptado por la demandada (fls. 105 y 111 del
cuaderno del Juzgado). Apuntó, que estaba demostrado, que
desde la suscripción del contrato, los firmantes pactaron
como asignación salarial la suma de $820.606, pagaderos
mes vencido; que dicho monto podía ser modificado por la
compañía, sin necesidad de nuevo contrato, y que la
accionada le pagaría a su colaborador $208.561 a título de
auxilio de transporte, sin que ese monto compusiera el
salario y, por tanto, no se tendría en cuenta en la base de
liquidación prestacional, indemnizaciones, vacaciones o
cualquier erogación a cargo de Salud Total y en favor del
trabajador. Indicó, que en el parágrafo de la cláusula quinta
se acordó que el empleador podría pagar subsidios de
transporte extralegales de alimentación o educación, que
tampoco constituirían salario (fls. 3 y 4).

Continuó, el 1 de agosto de 2010, se suscribió un otrosí


al contrato de trabajo, según el cual, a la luz del artículo 132
del Estatuto Laboral, se convino «de forma totalmente consensual
que a partir del 1 de agosto de 2010 el trabajador devengará un salario
mensual de $1.568.700 y que desde la misma fecha el trabajador
recibirá unos beneficios de carácter prestacional, no constitutivos de
salario, “según el presente acuerdo, expreso y escrito, al que han llegado
las pares (sic) de manera totalmente voluntaria”»; que en ese

documento se relacionó como monto total de esas


prerrogativas $1.045.800, «evidenciándose que se eligió el beneficio
denominado “Ben. Aporte Voluntario Convenio”», suma que para

2013 ascendió a $1.087.632; para el 2014 a $1.120.261 y

SCLAJPT-10 V.00
8
Radicación n.° 94623

llegó a $1.186.400 en 2015; «que el valor correspondiente a los


beneficios era girado a la Administradora de Fondos de Pensiones y
Cesantías – AFP Protección S.A.» (fls. 11 y 32 a 55).

Reseñó, que a partir de octubre de 2015, la demandada


le reconocía al convocante del juicio el sueldo básico en
cuantía de $1’883.600 más subsidio de transporte y/o
alimentación en cuantía de $1’186.400; para 2016 por
salario $1’959.000 y por subsidio de transporte y/o
alimentación $1’186.400 (fls. 56 a 70).

Precisó, que en el artículo 127 del Estatuto Laboral se


preceptúa que sumas recibidas por el trabajador son salario
y en el 128 ibidem cuáles no. Se valió del Diccionario de la
Real Academia de la Lengua Española para definir los
términos habitual y autonomía, luego de lo cual advirtió, que
no desconocía la libertad de que gozan las partes de la
relación laboral para estipular pagos no constitutivos de
salario, en los términos del último canon, pero que tales
acuerdos «no pueden recaer sobre elementos que sí son salario por
expresa disposición legal, ya que en tales casos dicho pacto resulta
ineficaz, por contravenir el artículo 127 ibidem, al tenor de lo normado
por el artículo 43 de esa misma codificación sustantiva».

Dijo ser ello así, por cuanto el legislador, al fijar los


elementos que integran el salario, incluyó no solo la
remuneración ordinaria sino todo aquello que recibe el
trabajador en dinero o en especie, como contraprestación
directa del servicio, sin importar la forma o denominación
que se adopte y, en tal caso, se entiende que no deja de serlo,

SCLAJPT-10 V.00
9
Radicación n.° 94623

a pesar de que se convenga de esa manera por las partes.


Duplicó un segmento del proveído CSJ SL1798-2018.

Destacó, que desde el comienzo de la relación laboral,


las partes acordaron un «“Pacto de exclusión salarial”», respecto
al reconocimiento y pago voluntario de unos beneficios, «“con
el objeto de desarrollar una mejor calidad de vida, ahorro e inversión”»,

tales como seguros de vida, seguros exequiales, vales de


mercado, pólizas de salud, seguro de incapacidad, pagos de
matrículas y/o pensiones, financiación de vivienda,
arrendamiento, vehículos, combustible, seguros para el
automóvil, entre otros, los que, según la demandada, por su
naturaleza no constituyen una retribución directa a la
prestación del servicio del trabajador.

Expreso que, sin embargo, conforme lo ha indicado esta


Corte, la facultad consagrada en el artículo 128 del Código
Sustantivo de Trabajo no habilita despojar de incidencia
salarial un pago claramente remunerativo, cuya causa
directa es el servicio prestado, pues «“la ley no autoriza a las
partes para que dispongan que aquello que por esencia es salario, deje
de serlo”», como quiera que los pagos habituales que
retribuyen directa y realmente el servicio constituyen salario
y no pueden dejar de serlo por consenso entre las partes,
«además de que una cosa puede ser y no ser al mismo tiempo» (CSJ

SL5416-2020).

Encontró acreditado que Salud Total EPS dispuso que


le pagaría al actor un auxilio extralegal denominado y pagado
en los desprendibles de nómina bajo el concepto 82 «Ben.

SCLAJPT-10 V.00
10
Radicación n.° 94623

Aporte Voluntario Convenio (Fondo de Pensiones Voluntarias Protección»,


según nóminas de pago aportadas por el actor y el
acumulado de conceptos por empleado, por lo menos durante
los años 2011 a 2014, de manera habitual, permanente y
periódica (fls. 47 a 70).

Mencionó, que a folio 49 reposa el documento


denominado «autorización para el pago de beneficios», en el cual se
encuentran discriminados códigos, conceptos, beneficiarios,
NIT y valor del descuento para los beneficios AFC, Ahorro
Cooperativa - convenio - Cooptalentum, Ahorro Fondo de
Empleados - convenio - Fondo de Empleados Secreditos,
Aporte Voluntario - convenio -Protección S.A., Bonos de
alimentación - convenio - Bigpass, Comunicaciones -
convenio - Casa Editorial El Tiempo, Crédito vehículo –
convenio - Davivienda, Crédito vivienda- convenio -
Davivienda, Educación – convenio – Fabiola Castillo de
Vallejo, Previsión exequial – convenio - Recordar S.A.,
Seguros Educativo - convenio – Compañía Mundial de
Seguros, Seguros hogar – convenio – BBVA Seguros Colombia
S.A., Seguros vehículo – convenio -QBE Seguros Generales
S.A., y UPC Salud Total – Salud Total EPS-S; que tal
instrumento constituye el permiso para el descuento de
«aporte convenio voluntario».

Aludió al interrogatorio de parte absuelto por el actor,


en el que explicó:

Recibió un aporte a un fondo de pensión, al cual se le denominó


plan de beneficios, que para el año en que se firmó la base de
cotización se redujo y el excedente de lo que no se recibía como

SCLAJPT-10 V.00
11
Radicación n.° 94623

monto salarial se pagaba en el plan beneficios, había una póliza


de seguro y había dos cuentas, una que se podía retirar a mitad
de mes y otra a final del año, lo que concernía a prima de mitad y
final de año, en cuanto al plan de beneficios tenía que suscribirlo
de manera obligatoria y la afiliación al fondo de pensiones
respecto del aporte voluntario lo suscribió; entre los beneficios que
se presentaron como alternativas eran el pago del colegio, bono de
mercado, si se estaba pagando una cuota de vivienda podía
acceder a dicho pago, y además había un monto de pensiones
voluntarias al cual él se acogió́; en el 2008 firmó un acuerdo con la
empresa respecto de un plan de beneficios pero no fue suscrito
libremente, pues se decía que era una medida salvadora de la
institución y que si no se firmaba se tenía que ir de la institución y
para esa época no podía irse, firmó y escogió una de las
propuestas que le dieron y le explicaron en qué consistía el plan
beneficios pero no fue de forma libre y voluntaria; no se acuerda el
año en que firmó el otrosí pero tiene claro que no volvió́ a firmar el
otrosí́ relacionados (sic) con el aportes voluntario (sic) a Protección
S.A., no estuvo de acuerdo con el plan de beneficios en 2011, 2013
y en un derecho de petición de 2015 (sic), y en ningún momento
solicitó que se le reconociera como auxilio de transporte pues
siempre solicitó que hiciera parte de la nómina de la empresa; el
30 de mayo de 2012 solicitó el retiro de aporte voluntario para
compra de vivienda en Balcones de Provenza por la suma
$18.588.799 el cual le fue debidamente entregado y solicitó el 12
de noviembre de 2014 otro retiro de aporte voluntario para arreglos
locativos de la casa por un valor de $8.903.045.oo; en caso de
interrupción del servicio como vacaciones, incapacidades, licencias
u otras, los beneficios no variaban así́ se presentara una
incapacidad, sólo (sic) se variaba los aportes de nómina; recibió́
además del salario un aporte denominado aporte mensual
voluntario fondo pensiones obligatorias Protección, los beneficios
le eran reconocidos sin condición alguna, sin que se le exigiera el
cumplimiento de unas metas, pues su pago era independiente.

Destacó, que la representante legal de la compañía


adujo, que el plan de beneficios es un acuerdo ofrecido a los
trabajadores; que se les informaba cuáles serían sus
ingresos; el salario y las demás prerrogativas para que
pudieran ahorrar, pagar administración, pólizas, vivienda,
vehículo, aumento de pensiones voluntarias y obligatorias;

SCLAJPT-10 V.00
12
Radicación n.° 94623

que la absolvente explicó que «en la revisión que se hizo» se


constató que el demandante optó por pensiones voluntarias
y por pago de vivienda; que firmó los otrosíes de manera «firme
y voluntaria y si no se accedía al otrosí, se volvía al contrato inicial del
cual se había partido»; que el demandante, inicialmente,
manejaba un ingreso por salario y, además, un auxilio o
subsidio de transporte y de alimentación, «lo que pasó fue que
ese subsidio de alimentación y de transporte pasó a ser un plan de
beneficios más soportado, más robusto, donde se manejaba además
unos aportes para pensiones voluntarias, pago de arriendo,
administración, entre otros, pero jamás existió una desmejora en el
ingreso mensual».

Luego de interpretar las versiones de los testigos, evocó


el principio de primacía de la realidad, para asentar que, para
todos los efectos, debía entenderse que la suma recibida
mensualmente por el demandante por concepto de «plan de
beneficios del 40%» denominado B2 Ben. Aportes Voluntarios

convenio (Fondo de Pensiones Voluntarias Protección) tenía


estrecha relación con el trabajo desarrollado por el actor; que
si bien, se indicó por la accionada «“que dichos pagos no tenían
como objeto la retribución directa del trabajador, sino que constituyeron
un aporte a pensiones voluntarias”», no cabía duda que con ello sí

se buscaba compensar el trabajo realizado por el empleado,


con independencia de la denominación dada, pues, además,
fue permanente, sin que las partes pudieran desconocer su
esencia, de suerte que se imponía declarar la ineficacia de la
cláusula «de exclusión salarial», que se firmó en varias ocasiones
en las adiciones al contrato de trabajo, bajo el supuesto de
cumplir con lo dispuesto en el artículo 15 de la Ley 50 de

SCLAJPT-10 V.00
13
Radicación n.° 94623

1990, el artículo 128 del CST, en concordancia con el artículo


30 de la Ley 1393 de 2010.

Advirtió, que aun cuando las sumas que percibió el


actor desde agosto de 2010 por plan de beneficios,
aparentemente no eran constitutivas de salario, fueron
reconocidas de forma completa y habitual; además, dijo,
representaron para el demandante una disminución del
salario que venía recibiendo, en la medida en que esos rubros
eran girados para cubrir aportes voluntarios al fondo de
pensiones, en unos eventos y, en otros, se les catalogaba
como subsidio de transporte y/o alimentación.

Refirió que en torno a la voluntariedad, el testigo Miguel


Eduardo Castro destacó que para «esa época» la mayoría de
trabajadores de Salud Total EPS no estuvieron de acuerdo,
pues les «quitaban» de su propio sueldo una cantidad de dinero
bajo el supuesto de que era un ahorro que el trabajador podía
hacer y que cuando lo deseara, podía retirarlo; que si no
estaban de acuerdo tenían que renunciar; que incluso él, con
el cargo directivo que ostentaba, debía dar ejemplo al firmar
y convencer a los demás compañeros de trabajo de hacer lo
propio.

Expresó, que nada tiene de voluntario que el empresario


compele a sus trabajadores a hacer este tipo de aportes de
forma regular y permanente, menos, bajo el ropaje de un
ahorro para aquellos y sus familias, pues lo que caracteriza
esa reserva, es que también sea voluntaria. «Así́ las cosas, la
empleadora Salud Total EPS, lo único que hacía era servir de retenedor

SCLAJPT-10 V.00
14
Radicación n.° 94623

del descuento de aporte voluntario para pensión y pagarlo a un tercero,


en el caso del demandante al fondo privado Protección S. A., sin que
saliera del peculio de la entidad de salud una suma adicional al salario
devengado por el actor con destino al fondo privado de pensiones».
Adicionó, que tan cierto es que los beneficios eran una
remuneración directa del servicio, que el empleado podía
retirarlos, si lo deseaba, mensual o semestralmente, pues
financieramente, tales doceavas se llevaban a una cuenta
que era el beneficio semestral, equivalente a la prima y
respecto a la doceava semejante a cesantías e intereses
llamada concepto 91, su retiro era igual al de las cesantías,
tenía el mismo tratamiento, y por ello él accedió a esos
dineros para la compra de un apartamento. Enseguida,
razonó:

Aunado a ello, examinando con detenimiento los comprobantes de


pago obrantes a folios 294 y ss del expediente, se advierte que en
su parte superior se indica que para febrero de 2009 Ricardo
Valdiri Vanegas devengaba un sueldo básico de $1.487.809, más
unos beneficios denominados aportes voluntarios empresa
convenio por $753.191, aporte voluntario empresa semestral por
$105.056, aporte voluntario empresa por $160.681 y ajuste
voluntario convenio $156.419, los cuales se anotó como total
devengado en el mes por el trabajador demandante, la suma de
$2.663.156, realizándosele únicamente como deducciones para
aportes salud y pensión en cuantías individuales de $59.520;
coligiéndose en consecuencia que le asiste razón al recurrente en
este punto, en cuanto a que quedó acreditado que los montos
pagados al accionante por concepto de beneficios sí constituyen
salario.

Luego de ocuparse de la excepción de prescripción, y de


proceder a la reliquidación correspondiente, para imponer la
indemnización moratoria, el colegiado mencionó que estaba
demostrado que luego de la terminación del contrato, la

SCLAJPT-10 V.00
15
Radicación n.° 94623

enjuiciada incurrió, injustificadamente en mora en el pago de


salario y prestaciones, dada la naturaleza salarial del plan de
beneficios que recibió el trabajador mensualmente, sin que
se pueda dispensar al empleador por el pacto de exclusión
salarial que resultó ineficaz. Aclaró, que no podía pregonarse
buena fe de Salud Total, de cara a los saldos insolutos que
en su contra se ordenaron por reliquidación de prestaciones
sociales, pues los mismos devienen del plan de
desalarización que implementó la entidad, a través del
susodicho plan de beneficios, para lo cual precisó:

(…) que no terminó siendo más que una simple división del salario
total percibido, permitiéndosele recibir bajo el título de “salario”
una parte y el complemento de su remuneración bajo la
denominación de “beneficios”; por lo que ante la innegable
naturaleza salarial del concepto, mal puede excusarse la
demandada en un convenio o “pacto de exclusión salarial”, que
contraviene la ley para de ello derivar la buena fe que permita
exonerarla del pago de la indemnización moratoria. Aunado a lo
anterior y para desvirtuar una posible buena fe, de la prueba
testimonial recibida, se tiene que el trabajador se vio forzado a
aceptar las condiciones de pago de su salario en procura de la
estabilidad en su empleo. Así́ las cosas, la condena por este
concepto asciende a la suma de $104.846.67 diarios a partir del
6 de enero de 2017 y hasta por dos años, esto es, hasta el 5 de
enero de 2019, para un total de $ 75.489.600; a partir del 6 de
enero de 2019 y hasta cuando se verifique el pago de lo adeudado
por auxilio de cesantías y prima de servicios se pagarán intereses
moratorios sobre los montos ordenados por estos conceptos.

De los mismos argumentos se valió el juzgador de la


alzada para imponer sanción por la no consignación de
cesantías. Se apoyó en los proveídos CSJ SL1451-2018 y CSJ
SL403-2013, para indicar que esta se causa tanto por la falta

SCLAJPT-10 V.00
16
Radicación n.° 94623

de consignación del auxilio de cesantías, como por su aporte


deficitario o parcial. Manifestó, que no había prueba de la
buena fe de la convocada al juicio, menos, al no liquidar el
auxilio de cesantías con el salario que, en efecto, devengaba
el accionante «sino que por el contrario su conducta es atribuible a un
plan de desalarización que implementó para con sus trabajadores a
través de un aparente, pero forzado “plan de beneficios”, que finalmente
lo que conllevó fue a que el valor consignado fue liquidado con un valor
inferior».

IV. RECURSO DE CASACIÓN

Interpuesto por la demandada, concedido por el


Tribunal y admitido por la Corte, se procede a resolver.

V. ALCANCE DE LA IMPUGNACIÓN

Pretende que la Corte case la sentencia recurrida para


que, en sede de instancia, confirme la decisión absolutoria
del juzgado.

En subsidio, solicita la casación parcial del fallo


acusado, en cuanto revocó la absolución por indemnización
moratoria «en sus dos modalidades e intereses», y dispensó
condena por ello. En sede de instancia, se confirme la
sentencia absolutoria del juzgado por tales conceptos.

Con ese fin, formuló un cargo que no mereció réplica.

VI. CARGO ÚNICO

SCLAJPT-10 V.00
17
Radicación n.° 94623

Denuncia la violación indirecta, por aplicación indebida


de los artículos 13, 14, 23, 27, 55, 65, 127, 128, 186, 189,
249 y 306 de Código Sustantivo del Trabajo; 1 de la Ley 52
de 1975; 99 de la Ley 50 de 1990; 53, 83, 93 de la
Constitución Política, el artículo 6 de la Convención
Americana de Derechos Humanos, los artículos XIV, XVI,
XVII de la Declaración Americana de los Derechos del
Hombre. «Como violación medio, pero también por aplicación indebida,
el artículo 60 del CPT y SS».

A título de errores de ello, enlista los siguientes:

1. No dar por demostrado, siendo evidente, que el demandante y


mi representada desde la firma del contrato de trabajo (17 de
septiembre de 2001) acordaron que los beneficios o incentivos
extralegales que se le llegaran a pagar al actor, no se tendrían
como factor de salario para conformar la base de liquidación de
prestaciones e indemnizaciones.

2. No dar por demostrado, siendo evidente, que el demandante


firmó sin reparo o constancia alguna, tanto el contrato de
trabajo como todos los otrosís (sic) que se convinieron en el
curso de la relación laboral.

3. No dar por establecido que las partes acordaron en agosto de


2010 que los beneficios establecidos por el empleador serían de
contenido prestacional y no constitutivos de salario.

4. No dar por demostrado, estándolo, que el propio demandante


autorizó el pago de beneficios correspondientes a su plan,
incluyendo la declaratoria de no tener la calidad de salarios.

5. No dar por demostrado, siendo evidente, que los pagos hechos


al demandante por el plan de beneficios, estuvieron dirigidos a
cubrir conceptos no constitutivos de contraprestación directa
del servicio.

6. No dar por demostrado, estándolo, que los beneficios pagados


al actor, con destino a un fondo de pensiones voluntario,

SCLAJPT-10 V.00
18
Radicación n.° 94623

efectivamente fueron entregados al fondo de pensiones con tal


objeto.

7. No dar por demostrado, estándolo, que el otrosí que incluyó el


plan de beneficios fue suscrito por el demandante si reparo
alguno.

8. No dar por probado que, independientemente de la calificación


jurídica, la demandada siempre pago (sic) en tiempo lo que
creyó deber.

9. Colegir, sin respaldo probatorio alguno, que el salario del


demandante estuvo dividido en sueldo y beneficios.

10.No dar por probado, estándolo, que la demandada dio y probó


razones serias y atendibles sobre la distribución de las
remuneraciones de la actora (sic) entre las de nexo directo con el
servicio que se tuvieron como salario y las que no tenían ese
nexo y por ello no tenían la condición de salario.

11.No dar por demostrado, estándolo, que la conducta de la


demandada ha estado revestida de buena fe.

Como pruebas mal apreciadas denuncia el contrato de


trabajo (fls. 2 y 139); otrosí de 1 de agosto de 2010 (f.11);
autorización del actor para el pago de beneficios (fls. 40);
comprobantes de pagos efectuados al actor (fls. 41-70);
comunicación de Salud Total de 3 de febrero de 2017 (fls. 74-
75); otrosí plan de beneficios acordado entre las partes (fls.
157-159); «nuevos comprobantes de pagos hechos al actor» y otrosíes
con el acuerdo sobre esos pagos (fls. 160-173); certificados
de ingresos y retenciones de la Dian (fls. 186-195);
comprobantes de nómina de la demandada (fls. 274-493);
liquidación del contrato de trabajo del actor (fl. 146);
confesión contenida en la declaración de parte del
demandante. Como prueba no calificada e indebidamente

SCLAJPT-10 V.00
19
Radicación n.° 94623

valorada, menciona los testimonios de Miguel Eduardo


Castro y Henry Ladino.

En sentir de la censura, el Tribunal partió del supuesto


de que el demandante es una persona de condiciones
especiales a quien se le pueden estar violando sus derechos
humanos, o que está en una situación que amerita una
protección especial, por pertenecer a un grupo marginado o
perseguido, lo cual, no surge de las pruebas, «por lo que no
puede ser tachado de error evidente de hecho», sino de un prejuicio

que afecta la totalidad de sus deducciones y, en especial, de


su conclusión final. Ello, por cuanto, de entrada, acudió a la
Convención Americana de Derechos Humanos y a la
Declaración Americana de Derechos del Hombre.

Afirma, que el Tribunal desatendió que no se está ante


una acción de tutela, lo que estima, obliga a aclarar, que el
accionante no ha sido privado de bienes ni carece de
información, se trata de un médico con una preparación
intelectual de más de 20 años y una amplia experiencia, «lo
que impone partir, para cualquier análisis de tratarse de una persona
que entiende muy bien lo que lee y, por supuesto, lo que firma».

Precisa, que parte de considerar que el ad quem apreció


todos los elementos de convicción, aunque no aludió a cada
uno de ellos, porque señaló «“en cuanto a las demás pruebas
obrantes en el proceso…”». A continuación, afirma que lo que

muestran «al unísomo todas pruebas recaudadas en el proceso» es lo


siguiente:

SCLAJPT-10 V.00
20
Radicación n.° 94623

i) Que desde la firma del contrato de trabajo, las partes


dejaron claro que podían darse en el curso de la relación
laboral, pagos adicionales al salario pactado, pero que ellos
no tendrían la categoría de salario, en los términos del
artículo 15 de la Ley 50 de 1990; que aunque esto fue visto
por el Tribunal, no lo apreció en su real contenido, y no lo
tuvo en cuenta para colegir que la demandada se ajustó
claramente a lo pactado; ii) durante el transcurso del vínculo
de trabajo, las partes signaron varios otrosíes con los que
introdujeron modificaciones o aclaraciones al texto del
convenio original. Dice que el fallador se percató de ello, pero
no apreció que su contenido justifica el objetivo de los pagos
de beneficios y que explican el motivo por el cual el empleador
no los tuvo como salario; iii) en varios de esos otrosíes se
convino el pago de conceptos adicionales al salario, con la
expresa aclaración de no ser constitutivos del mismo; iv) en
todos los comprobantes de los pagos que se le hicieron al
actor, se diferenció la suma por salario de la que
correspondía a otros conceptos; v) los rubros dirigidos a
pensiones voluntarias, efectivamente se destinaron a ellas;
vi) los pagos derivados del plan de beneficios, se le hicieron
al demandante, inclusive, cuando no prestó servicios por
estar en vacaciones, licencias o incapacidades; vii) todos los
pagos salariales y de otra índole, incluyendo la liquidación
final, se le hicieron al demandante siempre de manera
puntual, circunstancia que no se tuvo en cuenta para juzgar
la conducta de la enjuiciada y, viii) en el expediente no hay
un elemento de prueba que permita inferir que la empleadora
actuó de mala fe al pactar que los pagos del plan de beneficios
no fueran constitutivos de salario.

SCLAJPT-10 V.00
21
Radicación n.° 94623

Explica, que el artículo 14 de la Ley 50 de 1990, al


modificar el artículo 127 del CST, exigió que para que un
pago al trabajador pueda ser calificado como salario, debe
tener la condición de «contraprestación directa del servicio». Sin
embargo, asegura, no hay prueba que soporte que aquellos
periódicos que la empresa hizo al actor por beneficios o plan
de beneficios, tuvieron esa característica. Destaca que,
incluso, el fallador plural aseveró que retribuían el servicio,
no empece, luego «acepta» que no los recibía el actor, sino que
este podía retirar, si lo deseaba, algunos de ellos, mensual o
semestralmente.

Esboza, que desde la celebración del contrato, las


partes convinieron, en las cláusulas 4 y 5, que si se
reconocieran beneficios o incentivos extralegales, habituales
o no, no se tendrían como salario, lo cual también fue visto
por el colegiado, «pero no apreciado como una explicación o
justificación de la razón por la cual la demandada podía entender que el
plan de beneficios que le reconoció al demandante, podía no tenerse
como constitutivo de salario».

Comenta, que en el otrosí firmado el 1 de agosto de


2010, se introdujo una prebenda extralegal para el actor,
titulado «Ben. Aporte Voluntario convenio», pero fue destinado a
póliza de vida, de invalidez y de incapacidad transitoria, «todo
lo cual constituye destinos prestacionales y no conforman una
contraprestación directa del servicio». Agrega, que por expresa

disposición legal (art. 128 CST), las prestaciones no


constituyen salario; que así mismo, se incluyó como destino

SCLAJPT-10 V.00
22
Radicación n.° 94623

de ese beneficio, un aporte a la cuenta del actor en el fondo


voluntario de pensiones, lo que tiene también un contenido
prestacional, porque se dirige a complementar el monto de lo
que llegue a recibir el trabajador por pensión de vejez o
invalidez.

Aduce, que el Tribunal no observó en el otrosí, que la


prerrogativa la seguiría recibiendo el trabajador, aunque
estuviera en vacaciones, en incapacidad o en licencia de
maternidad, es decir, unos periodos en los que no se presta
el servicio, lo que pone en evidencia que ese pago no tenía
relación con el trabajo ejecutado. Resalta, que en el folio 40
aparece la distribución de un pago hecho al demandante por
plan de beneficios, lo cual está replicado en muchos de los
documentos del proceso. Aclara que toma como muestra su
contenido para significar que su real alcance no fue
considerado por el Tribunal, pese a que lleva a concluir que
el destino de esos pagos era el fondo de pensiones, el seguro
de vida, el de invalidez y el de incapacidad transitoria. Insiste
en que esos son «destinos prestacionales y, por tanto, no salariales».

Cree conveniente explicar, que para el caso de


incapacidad transitoria:

(…) que tiene un elemento de particular connotación protectora


para el trabajador, dado que en esos tiempos la persona recibe del
sistema de salud un valor inferior al de su salario, por lo que
requiere un complemento que se lo brinda, precisamente, el pago
que se le hace por el convenio o plan de beneficios. Claramente, al
tener como destino el complemento a una prestación (el valor de la
incapacidad) no puede tenerse como salario.

SCLAJPT-10 V.00
23
Radicación n.° 94623

Que en este documento, como en otros, también consta


que el actor autoriza estos pagos, y ratifica que los mismos
no constituyen salario; que los legajos siguientes (fls. 41 a
70), demuestran que la demandada cumplió rigurosamente
con lo pactado en el contrato y en el otrosí de 1 de agosto de
2010, lo que, a su juicio, «no solamente respalda la ratificación del
actor de no constituir estos pagos extralegales factor de salario», sino,

especialmente, que la demandada atendió las obligaciones


que, de acuerdo con los documentos suscritos con el
trabajador, creía estar obligada a pagar. Considera de suma
importancia este punto, pues el Tribunal afirmó que «“no existe
ninguna prueba en el plenario que demuestre un actual de buena fe de
la parte pasiva para abstenerse de liquidar y cancelar el auxilio de
cesantías en un fondo privado con los valores realmente devengados por
el demandante”».

Sobre la anterior expresión del ad quem, aclara que


Salud Total no se abstuvo de consignarle al accionante en el
fondo de cesantías, el valor correspondiente a lo liquidado
cada año; que lo «normal» era que depositara lo que creía y cree
deber; que no se le puede imputar mala fe por no haber
consignado lo que solamente ahora mediante un juicio, se
considera que ha debido pagar. Anota, que en primera
instancia se le concedió la razón, «lo que avala la apreciación de
la accionada sobre la ausencia de connotación salarial de los pagos al
actor por beneficios, y muestra que no resulta capricho y menos abusiva
como para que se le califique como constitutiva de mala fe».

Manifiesta, que las comunicaciones de folios 74 y 75


son contundentes en cuanto a la realidad de los pagos
hechos por cuenta del actor a los fondos de pensiones y en

SCLAJPT-10 V.00
24
Radicación n.° 94623

cuanto a la convicción de la demandada de estar actuando


conforme lo pactado, empero el Tribunal no los consideró
para concluir que la conducta de la enjuiciada fue acorde a
lo convenido con el actor y resultado del convencimiento de
estar actuando correctamente. Que la fuerza persuasiva de
estos documentos se apoya con los que corren entre folios
186 a 195, que corresponden a comprobantes de la Dian; los
desprendibles de nómina (fls. 274 a 493) y la liquidación final
del contrato de trabajo, de cuya apreciación ha debido colegir
el Tribunal que, en todo momento, la demandada canceló al
demandante lo que creyó deber, fundada en razones serias y
atendibles, que es lo que ha señalado la jurisprudencia como
necesario para colegir la buena fe del deudor.

Recuerda que, constitucionalmente, la buena fe se


presume, de suerte que le corresponde a la parte interesada
desvirtuar tal presunción, lo que no se cumplió en el juicio
que se examina. Comenta, que los documentos de folios 160
a 173 robustecen el contenido demostrativo de los elementos
probatorios que precedentemente mencionó, y confirman el
«celo y pulcritud» con los que la accionada atendió las
obligaciones para con el actor, que consideraba y considera
haberle debido o deber.

Dice, que complementan el contrato de trabajo y, en


particular, su cláusula 5, el documento de folios 157 a 159;
que con este se corrobora lo consensuado en torno al plan de
beneficios, y la condición no salarial de los correspondientes
pagos. Esgrime, que el hecho de que las partes repitieran en
cada otrosí firmado, que una fracción de los pagos no

SCLAJPT-10 V.00
25
Radicación n.° 94623

constituía salario, no traduce la intención de desfigurar su


esencia salarial, sino de ratificar su origen voluntario y
liberal. Relieva, que las partes desarrollaron su relación
laboral, bajo la convicción de tener para el trabajador un
beneficio sin carácter de salario.

Agrega, que si se pensara que tal acuerdo no fue libre


por las dos o alguna de las partes, se tendría que en el
expediente no hay señal de que hubiera mediado algún vicio
del consentimiento, pues ni siquiera se alegó por el actor tal
situación.

Anota, que aunque el colegiado no aludió a este aspecto,


importa memorar, que en el artículo 65 del Código Sustantivo
del Trabajo, no se consagró una presunción de mala fe y, por
el contrario, la conducta de la demandada está amparada por
la presunción general del artículo 83 constitucional, luego,
debía el Tribunal contar con una prueba que lo llevara a tener
por desvirtuada la presunción superior de buena fe; como no
la tuvo, acudió a una suposición sobre la actitud negativa de
la empresa.

Argumenta, que así el Tribunal no compartiera que los


pagos por beneficios o plan de beneficios no son salariales,
pese a que no se hicieron como contraprestación directa del
servicio, puede tener como «de bulto» la convicción de la
demandada, de que los pagos no tuvieron la condición de
salario, lo que es igual a conservarse bajo el amparo de
presunción de buena fe. Expone, a continuación:

SCLAJPT-10 V.00
26
Radicación n.° 94623

Este cargo conoce que en varias sentencias (…) se ha hablado de


la presunción de mala fe que debe desvirtuar el empleador para
liberarse de la carga moratoria, pero la realidad es que esa
presunción no está en la norma y, por el contrario, sí existe la
presunción general de buena fe que sí aparece desvirtuada en el
proceso. Pero si de todos modos tuviera mi mandante que probar
su buena fe, ella está avalada por el respaldo de la prueba
documental al cumplimiento de todas las obligaciones laborales de
la demandada frente a la actora (sic) y al hecho de haberle pagado
al demandante lo que confesó deber, en los términos del artículo
29de la Ley 789 de 2002. Lo que en la visión del Tribunal resulta
adeudado por la demandada, que no concuerda con la realidad,
según lo que se ha explicado, surge de una discrepancia jurídica
sobre la naturaleza de unos pagos, lo cual no puede aceptarse
como constitutivo de mala fe.

Asegura, que aun cuando el ad quem se apoyó en la


prueba testimonial, los declarantes, en verdad, respaldan
más la posición de la demandada, cuando uno de ellos afirma
que parte de los pagos hechos al actor estaba destinado a
unos servicios especiales, lo cual es cierto, expresa, y
demuestra que esos pagos por beneficios no tuvieron la
condición de contraprestación directa del servicio prestado
por el actor; otro deponente señaló que al demandante se le
reconocían esos beneficios, incluso, en periodos en que no
prestaba servicios.

VII. CONSIDERACIONES

El Tribunal halló acreditado que desde la firma del


contrato de trabajo, las partes pactaron una asignación
salarial y la posibilidad de que el empleador reconociera una
suerte de subsidio, inicialmente, de alimentación y/o
educación que no tendría aquella connotación.

SCLAJPT-10 V.00
27
Radicación n.° 94623

En suma, concluyó que: i) los pagos por el concepto B2


Ben aportes voluntarios convenio (Fondo de Pensiones
Voluntarias) retribuían directamente los servicios prestados
por Ricardo Valdiri, con independencia de la denominación
dada, pues fueron reconocidos de forma completa, habitual
y/o permanente, a más de que el trabajador podía retirarlos
mensual o semestralmente; ii) los valores entregados bajo
aquella denominación, desde agosto de 2010, representaron
para el empleado una merma en el salario que venía
recibiendo, en tanto fueron girados para cubrir aportes
voluntarios para el Fondo de Pensiones, en unos eventos y,
en otros, se les catalogaba subsidio de transporte y/o
alimentación; iii) la firma del pacto de exclusión salarial no
fue voluntario, porque de no aceptar el plan de beneficios, el
actor debía renunciar; iv) Salud Total EPS, servía de
retenedor del descuento de aporte voluntario para pagarlo a
un tercero, en el caso del demandante, al Fondo de Pensiones
y Cesantías Protección SA; en últimas, estimó, el plan de
beneficios terminó siendo una simple división de salario, sin
que saliera del peculio de la entidad una suma adicional al
sueldo del trabajador, con destino al Fondo privado de
pensiones v) por la naturaleza salarial del precitado plan,
descartó la posibilidad de justificar la mora del empleador,
en la suscripción del pacto de exclusión de salario que, a la
postre, resultó ineficaz, por tanto, de él no puede derivarse
buena fe, la que encontró desvirtuada, como quiera que el
trabajador se vio forzado a aceptar las condiciones de pago
en procura de la estabilidad de su empleo.

SCLAJPT-10 V.00
28
Radicación n.° 94623

La censura cree que el sentenciador plural estuvo


asistido de un prejuicio para decidir, relativo a que el
accionante es una persona de condiciones particulares, que
amerita una protección especial. Ello, dado que invocó la
Convención Americana de Derechos Humanos y la
Declaración Americana de Derechos del Hombre, siendo que
no se está ante una acción de tutela. Destaca la calidad
profesional y experiencia del actor para entender lo que lee y
firma, de cara a la aceptación del plan de beneficios.

Asegura, que la empresa actuó conforme al pacto de


exclusión, pagando cumplidamente, y que la firma de los
otrosíes por el entonces trabajador, denota su liberalidad y
voluntariedad. Para oponerse a la condena por
indemnización moratoria, insiste en que cumplió
rigurosamente lo convenido en el contrato y sus adiciones; es
decir, lo que estimó deber, de suerte que sí hubo buena fe en
su actuar. Del mismo argumento se valió para explicar que
Salud total no rehusó consignar el auxilio de cesantías, lo
hizo conforme al acuerdo previo.

Aun cuando la recurrente incurre en algunas


deficiencias de orden técnico, como omitir lo que se
desprende de cada uno de los medios de prueba acusados, e
incluir cuestionamientos jurídicos en un embate por la vía de
los hechos, para privilegiar la definición del derecho
sustancial, la Sala las tendrá por superadas.

Dicho lo anterior, le corresponde a la Sala determinar,


si a partir de la realidad procesal, erró el Tribunal al concluir

SCLAJPT-10 V.00
29
Radicación n.° 94623

que los pagos por aportes voluntarios, en virtud del plan de


beneficios, retribuían el servicio del trabajador, y si procedía
imponer condena por la indemnización moratoria de que
trata el art. 65 del CST. Para el efecto, continúa con el
examen de los elementos de prueba denunciados.

En el contrato de trabajo firmado el 17 de septiembre


de 2001 (fl. 1-7, exp. Digital, cdno Ppcipal tomo I PDF 1) por Ricardo
Valdiri, en lo atinente al salario, se estipuló que Salud Total
pagaría al trabajador $820.606 y, renglón seguido, se anotó:

CUARTA: (…) Dicho monto podrá ser modificado por la compañía


sin necesidad de nuevo contrato, de tal manera que la
modificación(es) quede(n) incorporada(s). Al presente contrato. En
el evento en que Salud Total reconozca y pague por cualquier
motivo bonificaciones, comisiones o incentivos extralegales,
ocasionales o no, se dará cumplimiento a lo previsto en los
artículos 15 y 16 de la Ley 50 de 1990, por lo tanto las partes
acuerdan que dichas bonificaciones, comisiones e incentivos no se
tendrán en cuenta dentro de la base de liquidación para
prestaciones; indemnizaciones, vacaciones o cualquier erogación a
cargo de Salud Total y en favor del trabajador, que de conformidad
con la ley deban pagarse con base en el salario (…).

QUINTA: Salud total reconocerá y pagará en favor del trabajador


a título de subsidio o auxilio de transporte y en las fechas de corte
dispuestas por la compañía la suma de (…) ($208.561). En
concordancia con los artículos 15 y 16 de la Ley 50 de 1990, las
partes acuerdan que el valor de los pagos previstos en esta
cláusula, no constituyen salario y que por lo tanto no se tendrán
en cuenta dentro de la base de la liquidación prestacional,
indemnizaciones, vacaciones o cualquier otra erogación laboral a
cargo de salud Total y en favor del trabajador, que de conformidad
con la ley deba calcularse con base en el salario. El valor de los
incentivos, comisiones y bonificaciones podrá ser modificado por
la compañía sin necesidad de un nuevo contrato, modificación esta
que las partes que las partes aceptan como parte integral de la
presente cláusula.

SCLAJPT-10 V.00
30
Radicación n.° 94623

PARÁGRAFO: Adicionalmente, el empleador podrá pagar


subsidios de transporte extralegales y/o de alimentación y/o
educación y (…) las partes acuerdan que el valor de los pagos
previstos en este inciso., no constituyen salario (…).

Corre a folio 11 del expediente digital, cuaderno


principal, Tomo I, PDF 1, el otrosí al contrato, en el que
se anotó que las partes, de mutuo acuerdo y de manera
«libre y espontánea, han decidido modificar el contrato de trabajo
que hasta ahora los ha reglado así (…).

En la cláusula primera de ese instrumento, se lee


que de conformidad con el artículo 132 del CST, «han
estipulado de forma totalmente consensual» que a partir del 1

de agosto de 2010, el trabajador recibiría un salario de


$1’568.700, y unos beneficios de carácter prestacional,
«todos ellos no constitutivos de salario». Se discriminaron

algunos, tales como ahorro Cooperativa convenio;


ahorro Fondo de Empleados, por mencionar solo
algunos de los que allí se incluyeron, y en el
denominado «ben. aporte voluntario convenio» la suma de
$1.045.800, que sería el valor que en adelante se le
pagaría al empleado por beneficio no salarial. Se totalizó
el rubro mensual en $2’614.500 con la precisión de que
el trabajador escogió, libremente, con base en su plan
financiero personal y familiar, «los beneficios que se han
ofrecido en el reglamento que se ha expedido para regular lo
atinente a estos».

La autorización para pago de beneficios, nuevamente


los detalla, y frente al llamado «BEN. APORTE VOLUNTARIO
CONVENIO» se ve la suma $1.045.800 y, enseguida, la

SCLAJPT-10 V.00
31
Radicación n.° 94623

siguiente nota:

Señores SALUD TOTAL (…) la anterior información corresponde a


mi solicitud de distribución del paquete de beneficios, que hacen
parte de mis compensaciones o incentivos. Autorizo a la empresa
a hacer a mi nombre los pagos correspondientes a terceros según
lista anterior de destinatarios. Dichos pagos no constituyen salario
ni en dinero ni en especie.

Además, se divisa a folios 157 a 159 del expediente


digital, cuaderno principal, Tomo I, PDF, otrosí signado el 1
de enero de 2005, con el que se modificó la cláusula quinta
del contrato, en el siguiente sentido:

(…) Adicionalmente, el empleador podrá pagar bonificaciones,


subsidios de transporte extralegales y/o de alimentación y/o
educación en las fechas dispuestas por la Compañía. Así mismo,
se establece que dicha suma podrá ser pagada en bonos una vez
la compañía así lo defina y, (…) las partes acuerdan que los pagos
previstos en este inciso, no constituyen salario y que por lo tanto,
no se tendrán en cuenta de la base de liquidación prestacional,
indemnizaciones, vacaciones o cualquier otra erogación laboral a
cargo de Salud Total y en favor del trabajador, que de conformidad
con la ley laboral, deba calcularse con base en el salario.

A continuación, aparece una autorización para el pago


de beneficios, y formatos de «liquidación individual; salario
tradicional e integral» del demandante, sin que se señale a qué

periodo corresponde, pero sí el detalle de los beneficios


concernientes a diferentes convenios, con la suma de
$1’045.800 para la casilla de «BEN. APORTE VOLUNTARIO
CONVENIO».

Todos los comprobantes de pago de nómina al actor que


reposan entre folios 42 y 71 del expediente digital, cuaderno

SCLAJPT-10 V.00
32
Radicación n.° 94623

principal, Tomo I, PDF 1, de abril de 2007; algunos meses de


2014, otros de 2015 y del año 2016, detallan las sumas
entregadas por sueldo básico y por beneficios; en algunos
casos, estos igualaban el monto del primero. Así mismo, se
otean unos desprendibles más con iguales características, de
algunos meses de 2001 a 2015 (fls. 274 a 444 exp. Digital, cdno
Ppcipal tomo I PDF 1).

Sin mayor esfuerzo, la Sala colige que en ningún


extravío valorativo cayó el Tribunal, pues no solo describió
las antedichas pruebas, sino que dedujo de ellas lo que en
realidad exhiben; las condiciones en que se celebró el
contrato de trabajo, en particular, que los firmantes
concibieron un pacto de exclusión de salario, que se concretó
en unos beneficios; que se modificó tal convenio en lo
concerniente a la retribución, y que el trabajador autorizó un
descuento para «aportes voluntarios», el que se ve reflejado en
los desprendibles de pago. Es decir, extrajo de los medios
persuasivos, justamente lo que, en palabras de la censura,
al «unisono» muestran. En esa medida, al rompe, el primero,
segundo, tercero, cuarto, séptimo y noveno de los errores de
hecho no fueron cometidos por el ad quem.

En la misiva de 3 febrero de 2017 (fl. 71, que no 74 exp.


Digital, cdno Ppcipal tomo I PDF 1), la jefe de nómina de Salud

Total le anunció a Valdiri Vanegas, que le hacía entrega de la


liquidación de «prestaciones sociales y demás derechos laborales»; de
una certificación laboral; autorización para el retiro de
pensiones voluntarias, de cesantías y, también, certificado de
aportes a seguridad social y parafiscales de los últimos 3

SCLAJPT-10 V.00
33
Radicación n.° 94623

meses laborados. Ello da cuenta de las deducciones que el


empleador realizaba por el beneficio aportes voluntarios, del
que en modo alguno dudó el colegiado.

Por lo demás, de los «certificados de ingresos y retenciones de


la Dian», la demandada se limita a afirmar que robustecen la

«fuerza persuasiva» de los comprobantes de nómina, mientras


que nada expresa de la supuesta confesión del actor, que se
limita a denunciar, por manera que no puede esta Sala
emprender su estudio, menos de los testimonios, dado que
no se acreditó un error de hecho sobre una prueba calificada.

Cumple mencionar, que para rebatir las conclusiones


del Tribunal, la censura esgrime que no hay prueba de que
los desembolsos periódicos al actor por plan de beneficios
retribuyeran directamente los servicios de Ricardo Valdiri;
sin embargo, no arremete contra la premisa jurídica
consistente en que se presume salario todo lo que el
empleado reciba en virtud de la relación de trabajo, a menos
que se acredite la ocasionalidad y mera liberalidad del dador
del laborío.

La impugnante estima, que en favor de la tesis de que


los rubros recibidos por plan de beneficios no compensaban
el trabajo del profesional de la medicina, sirve señalar que no
los recibía el actor, y que este los podía retirar, empero no se
percata de que justamente esas características propias de
una parte del pago entregado al trabajador, dieron lugar a
que el fallador de segundo nivel los tuviera como salario,

SCLAJPT-10 V.00
34
Radicación n.° 94623

inferencia que no ataca Salud Total.

Adicionalmente, la recurrente entiende que al haberse


destinado los dineros cancelados a título de beneficio aporte
voluntario, a «póliza de vida», «invalidez» e «incapacidad transitoria»,
es decir, por tratarse de «prestaciones», ello impide tenérsele
como salario, no empece, pierde de vista, que el juez plural
asentó que para la conformación de ese concepto, el
legislador incluyó la remuneración ordinaria y todo aquello
que recibe el trabajador en dinero o especie, como
contraprestación directa del servicio, sin que interese la
forma o denominación que se adopte.

Valga agregar, que no es demostrativo de que lo pagado


por concepto de beneficios carecía de fuerza salarial, el hecho
de que aquellos se hubieran concebido para sufragarse aun
durante vacaciones, incapacidad o licencia de maternidad de
los trabajadores, lo que en sentir de la censura devela que no
compensaban el servicio prestado pues, simplemente, así
estructuró la sociedad el plan de desalarización que el ad
quem declaró ineficaz.

En punto a la afirmación de que Salud Total efectuó los


pagos de salarios y de otra índole, incluso, de la liquidación
final, cumplidamente, y que no hay en el expediente prueba
del actuar de mala fe de la entidad al pactar que los
desembolsos por plan de beneficios no fueran salariales,
conviene no olvidar que para definir la procedencia de la
sanción moratoria por no pago de salarios y prestaciones, el
juez debe auscultar si existen elementos de juicio que lleven

SCLAJPT-10 V.00
35
Radicación n.° 94623

a deducir un actuar de buena fe del deudor (CSJ SL3564-


2021); de no ser así, hay lugar a imponer dicha carga. Así
procedió el Tribunal, para colegir que, ante la evidente
naturaleza salarial de los beneficios, no podría excusarse la
demandada en un convenio de exclusión «que contraviene la ley
para de ello derivar la buena fe que permita exonerarla del pago de la
indemnización moratoria».

Ahora, la encausada pregona que la buena fe se


presume, empero olvida que a partir de la prueba
testimonial, el juez de la alzada la halló desvirtuada, en tanto
el trabajador se vio forzado a plegarse a las condiciones de
pago propuestas por la compañía, en procura de conservar el
empleo, lo que no le mereció ninguna mención a la
recurrente, quien se contrajo a afirmar que los deponentes
respaldan más la posición de la demandada y que es cierto
lo dicho por ellos, en cuanto a que algunas erogaciones
efectuadas al actor, estaban destinadas a «servicios especiales»;
que también se aviene a la realidad, que las prerrogativas se
reconocían, aun en periodos en que no se laboraba.

El convencimiento de la encausada, de que pagó lo que


creyó deber, como razón seria y atendible, que de acuerdo
con «la jurisprudencia» lleva a exonerar de la indemnización
moratoria, no es una temática que pueda abordarse desde la
senda seleccionada.

Los restantes desaciertos fácticos no fueron


demostrados, por manera que, ante la insuficiencia del
ataque, la sentencia recurrida conserva la doble presunción

SCLAJPT-10 V.00
36
Radicación n.° 94623

de acierto y legalidad que la reviste.

Finalmente, la Corte no puede pasar por alto la


disconformidad de Salud Total por la mención que hiciera el
Tribunal a la Convención Americana de Derechos Humanos
y a la Declaración Americana de Derechos del Hombre, la
que, sin duda, no tiene de donde asirse, pues se olvida que
el dispensador de justicia no puede abstraerse del asunto a
preservar: la fuerza de trabajo en condiciones dignas, como
quiera que el desconocimiento de las garantías de los
trabajadores puede presentarse frente al más docto, pues es
verdad averiguada, que las relaciones de trabajo llevan
inmersas el poder subordinante que anula la libertad
genuina. Ello explica, que el derecho social contenga
mecanismos para proteger a la parte débil de la relación, lo
que en modo alguno implica un sesgo en la decisión, sino el
pleno ejercicio de la tutela judicial efectiva.

Sin costas, dada la ausencia de réplica.

VIII. DECISIÓN

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia,


Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre
de la República y por autoridad de la ley, NO CASA la
sentencia proferida por la Sala Laboral del Tribunal Superior
del Distrito Judicial de Ibagué, el 25 de mayo de 2021, en el
proceso que instauró RICARDO VALDIRI VANEGAS contra
SALUD TOTAL EPS SA.

SCLAJPT-10 V.00
37
Radicación n.° 94623

Costas como se indicó en la parte motiva.

Notifíquese, cúmplase y devuélvase el expediente al


tribunal de origen.

SCLAJPT-10 V.00
38
Radicación n.° 94623

SCLAJPT-10 V.00
39
Radicación n.° 94623

SCLAJPT-10 V.00
40
ACLARACIÓN DE VOTO

Radicación: 94623
Recurrente: Salud Total Entidad Promotora de Salud del Régimen
Contributivo y del Régimen Subsidiado S.A. - Salud Total E. P. S. S. A.

Opositor: Ricardo Valdiri Vanegas


Magistrado Ponente: Gerardo Botero Zuluaga

Con mi acostumbrado respeto por la decisión de la Sala,


paso a exponer las razones por las cuales aclaro mi voto en
el presente asunto.

En la providencia, la Corte resuelve no casar la


sentencia objeto del recurso extraordinario, en lo que tiene
que ver con la naturaleza de unos pagos recibidos por el
trabajador y que el Tribunal había considerado que eran
constitutivos de salario, por retribuir directamente los
servicios prestados y por su carácter habitual y/o
permanente.

La Sala se fundamenta en que el recurrente no logró


derruir la presunción de acierto y legalidad de la que goza la
sentencia impugnada en tanto «no arremete contra la premisa
jurídica consistente en que se presume salario todo lo que el
empleado reciba en virtud de la relación de trabajo, a menos
que se acredite la ocasionalidad o mera liberalidad del dador
del laborío». (Subraya fuera del texto).
Radicación n.° 94623

Como quiera, entonces, que el pronunciamiento se


fundamenta en un aspecto de índole técnico, esto es, que el
recurrente no atacó el pilar jurídico que sustenta el fallo del
Tribunal, advierto oportuno aclarar, en todo caso, que esta
Sala en sentencia CSJ SL1662-2021, ha dicho que tales
acuerdos para exceptuar la naturaleza salarial de
determinadas sumas recibidas por el trabajador son
posibles, incluso respecto de pagos habituales, siempre y
cuando su naturaleza no sea remunerativa del servicio, en
los siguientes términos:

En este orden, en el asunto bajo examen, se tiene que las partes


acordaron la adición al contrato de trabajo, para establecer que
el «estímulo al ahorro» que consistía en la entrega de un aporte
voluntario a una Administradora de Pensiones cuyo monto era
variable, de acuerdo con la política de compensación empresarial,
no tendría connotación salarial, resultando palmario para esta
Sala que la referida retribución, ostentaba una naturaleza
distinta a la del salario, pues se trataba de un pago que dada su
propia finalidad, era evidente que no tenía como propósito
retribuir el servicio personal prestado por el trabajador, a pesar
de su habitualidad […] (Subrayas fuera del texto).

Dejo en los anteriores términos consignadas las razones


que soportan mi decisión.

Fecha ut supra,

También podría gustarte