ADAPTACIONES SENSORIOMOTRICES ELEMENTALES.
Primer Estadio.
El Ejercicio de los Reflejos (0 –1 meses).
Para analizar los primeros actos de la inteligencia se requiere remontarnos hasta las reacciones hereditarias, señalando de
que manera intervienen en el comportamiento del individuo, tratando de separar el aspecto psicológico del meramente
biológico, ya que los comportamientos de este último aspecto, en las primeras semanas de vida son sumamente complejos y
existen diferentes tipos de reflejos según intervenga la corteza cerebral, la medula, el bulbo raquídeo, etc., además de que la
organización de estos reflejos no seria posible sin la intervención de los sistemas endocrinos, principalmente en las
reacciones cognoscitivas o emocionales, cabe aclarar, que al lado de los reflejos del sistema central, están los del sistema
autónomo y las reacciones causadas por la sensibilidad protopática, como las reacciones posturales, es importante también
señalar que entre el reflejo y el instinto solo hay una diferencia de grado. Las reacciones sensoriomotrices, posturales etc.,
que viene dadas en el equipamiento hereditario, preparan al niño a adaptarse al medio externo y a adquirir las conductas
posteriores, así, en las primeras semanas de vida los reflejos de succión y de prensión, los grito y fonaciones, los gestos, las
actitudes de los brazos, de la cabeza, del tronco, etc., son las reacciones sensoriomotrices fundamentales, y desde su
funcionamiento más primitivo estas actividades originan cada una en si misma y las unas con las otras sistemas que rebasan
el simple automatismo con que nacieron, logrando con ello que cada experiencia enriquezca los esquemas anteriores y los
prepare para recibir información cada vez más compleja, es decir, comienza el proceso psicológico del individuo.
Se puede decir que de acuerdo a la concepción de Piaget, el niño nace con mecanismos sensiomotores denominados
reflejos, que originan una sistematización en si mismos y en relación con otros; los reflejos tienden a una indeferenciación a
través de la repetición, para incorporar los objetos al esquema del reflejo, lo que implica hablar de la asimilación en tres
sentidos: como asimilación reproductora, donde el sujeto repite los actos reflejos ante cualquier objeto que lo estimule, esta
acción le va a permitir discriminar al objeto que más satisface al reflejo; asimilación generalizadora, el infante experimenta
con un mayor número de objetos el mecanismo sensoriomotor, lo que le permitirá ir diferenciando el objeto motivo del reflejo,
dentro de un esquema global; asimilación reconocedora y que permite al infante discriminar el objeto y reaccionar ante el, lo
que implica que un sistema de puros reflejos pueden constituirse en conductas psicológicas a partir de la sistematización de
su funcionamiento.
Además considera a la asimilación como el acto fundamental del desarrollo psíquico, en razón a que constituye un proceso
que la vida orgánica y la actividad mental poseen en común, la repetición, la cual es el hecho más elemental de la vida
psíquica, ya que la cosa es inteligible siempre que la conducta se repita y sea funcional; además la asimilación permite la
coordinación de lo nuevo y lo viejo, contiene en embrión todos los mecanismos intelectuales y constituye realmente el hecho
primero. La experimentación que realiza el sujeto ante los diversos objetos expresa un dualismo entre el deseo y la
satisfacción (entre el valor y lo real), lo que implica un desarrollo progresivo de la adaptación de los reflejos a los esquemas
de asimilación que estos presuponen en este estadio, la conducta es esencialmente refleja, sin embargo pueden fácilmente
ser localizadas la organización y la adaptación (asimilación-acomodación), constituyendo totalidades organizadas, y a partir
de estas se forman las bases de esquemas más complejos.
Segundo Estadio.
Las primeras adaptaciones adquiridas y la reacción Circular primaria (1-4 meses).
En el presente estadio veremos como se inician las primeras adaptaciones no hereditarias y se desarrollan hasta presentarse
los iniciales movimientos intencionales, así como el comienzo de la diferenciación entre la asimilación y la acomodación; en el
estadio anterior el infante reaccionaba de modo indiscriminado ante los objetos que lo estimulaban, en este segundo estadio
la conducta del niño se centra sobre los objetos sin llegar a tener conciencia de la realidad objetiva ni de la permanencia de
los objetos, no tiene noción de espacio y de tiempo, para él solo se dan acontecimientos, en este sentido el niño avanza en la
integración de los hábitos y de las percepciones; si en el primer estadio los reflejos eran pura asimilación, en el segundo
estadio, se dan cambios en función de los aspectos recíprocos de la asimilación y la acomodación.
Otro aspecto que se manifiesta en este estadio es la centralización de las reacciones en el mismo sujeto, esto es, las
reacciones están en función de él y no del objeto externo; por ello las reacciones son primarias porque el referente es su
propio cuerpo, pues al repetir las acciones para reproducir la experiencia, hacen que las reacciones sean también circulares.
La repetición de la conducta (reacción) con la cual el niño tiene contacto con el medio, no se realiza por mera imitación, sino
que trata de integrarlas a los esquemas establecidos, lo cual solo se logra mediante la acción combinada de la asimilación y
de la acomodación, de esta manera se da lugar a la adaptación adquirida.
Los eventos que se dan en este segundo estadio permiten que el niño a partir de la experimentación que con el objeto realiza
(tanteo), lo lleven al descubrimiento y la conservación de lo nuevo; por consecuencia, la asimilación y la acomodación
constituyen una nueva necesidad y dan lugar a que los esquemas anteriores se reorganicen en función de la nueva unidad
establecida por la relación entre una actividad y su objeto, no automatizada sino organizada; el niño avanza en su desarrollo
y pasa de lo meramente gobernado y guiado por lo orgánico y el reflejo, al desarrollo intelectual, cabe aclarar que este hecho
no implica que ya ha logrado un desarrollo que se caracterice por la manifestación de conductas inteligentes, sino que se
encuentra en un momento previo a esta, ya que sus acciones no las realiza con intencionalidad.
Las conductas meramente reflejas en un momento dado aparecen asociadas a conductas no innatas, así es como la succión
que aparece como un hecho meramente reflejo, poco a poco se presenta como una reacción circular, como es el caso de la
protrución de la lengua, juegos de salida de los labios, la succión del pulgar, comenzar o estar listo para la succión por
situaciones posturales, ruidos o señales, estas conductas que parecen demasiado simples, en realidad son fundamentales en
la génesis de la inteligencia, ya que prolongan el ejercicio reflejo añadiendo elementos adquiridos de acomodación a través
de la experiencia, lo mismo ocurre con la visión, la fonación, la audición y la prensión.
Los reflejos que como la visión vienen dados desde el nacimiento, comienzan a convertirse en actos inteligentes como es el
acto de la “dirección de la mirada”, pues en este caso el niño deja de contemplar vagamente para mirar de manera real, en
este caso ya es más claro el proceso de acomodación y la formación de la reacción circular visual o una adaptación
adquirida, se puede decir que desde el inicio de la orientación de la mirada existen coordinaciones entre la visión y la
audición, poco después aparecen las relaciones con los demás actos reflejos y estas organizaciones harán posible que las
asimilaciones de la vista se vuelvan más ricas, hasta transformarse en medios de asimilaciones más complejas.
En cuanto a la audición y la fonación también organizan adaptaciones adquiridas, tal es el caso del grito que se relaciona con
conductas de espera o decepción; a partir de que la reacción circular prolonga la adaptación hereditaria, oído y voz se
encuentran relacionados para el individuo, la primera reacción circular que aparece en relación con la fonación y audición es
la imitación al mismo, siguiéndole después todo tipo de asimilaciones y de acomodaciones, dando como resultado que la
adaptación hereditaria se ve fácilmente rebasada. La prensión es otro de los instrumentos esenciales en el desarrollo de la
inteligencia pues adquiridos los mecanismos de esta conducta representa el inicio de las conductas complejas y caracterizan
las primeras formas de acción intencional; la prensión presenta cinco etapas en su evolución, en la primera de ellas son
puros movimientos impulsivos o de puro reflejo, en la segunda se da la prensión por la prensión es decir se crean las
primeras reacciones circulares relativas a los movimientos de las manos, en la tercera etapa se da la coordinación entre la
prensión y la succión, en la cuarta etapa la prensión comienza a hacerse sistemática en los casos en que el objeto y la mano
son percibidos en el mismo campo visual, en la quinta etapa la visión del objeto provoca la prensión y el individuo coge lo que
ve independientemente de la posición de la mano, es decir, se da una asimilación reciproca completa, por todo lo anterior, se
puede señalar que “La asociación y el hábito constituyen la automatización de una actividad que prepara funcionalmente la
inteligencia”, dado que toda reacción circular significa descubrir y conservar lo nuevo, aunque en este estadio todavía no
aparece la intencionalidad, pero si es precedente de la inteligencia; cabe reafirmar que en el puro reflejo, la acomodación se
confunde con la asimilación, pero cuando los esquemas sensoriomotrices se aplican a situaciones nuevas, la asimilación y la
acomodación tienden a diferenciarse, suponiendo una clara organización intelectual preámbulo de una inteligencia reflexiva.
LAS ADAPTACIONES SENSORIOMOTRICES INTENCIONALES.
A partir del tercer estadio, la asimilación da pie a la conformación de esquemas más móviles capaces de integrar
implicaciones más variadas, que permitirán acercarse a los conceptos cualitativos y a las relaciones cuantitativas, como
antecedentes de la inteligencia reflexiva; por lo tanto, la adaptación ya no será una adaptación refleja simplemente adquirida,
sino una adaptación intencional, que conlleva en si, un objetivo a alcanzar y medios a emplear; esta situación, refleja en el
niño la toma de conciencia de valores (interés por los actos que sirven de medio) y de ideas(objetivo) que se sustentan en la
extensión de totalidades y en las relaciones adquiridas durante el primero y segundo estadio. En este sentido, la
intencionalidad esta definida por la conciencia del deseo y la dirección del acto, además, se vuelve más compleja en tanto
implica cambios en los datos de la conciencia; del tercer al quinto estadio analizare como las conductas pasan de una simple
acción sobre las cosas, hasta llegar a los actos de inteligencia sistemática.
Tercer Estadio.
Las reacciones circulares 2° y los procedimientos destinados a prolongar los espectáculos interesantes (4-8meses).
Sin duda en todos los estadios existe una continuidad funcional, que no excluye la transformación de las estructuras; el niño
después de descubrir por casualidad resultados interesantes los reproduce y los trata de conservar con objetos del medio, ya
no solo en su propio cuerpo, es decir, el niño tiende a reproducir todo resultado interesante obtenido en relación al medio
exterior, a lo cual Piaget llama reacción circular secundaria y constituye la precisa transición entre los actos preinteligentes y
los realmente intencionales, estando los movimientos centrados en un resultado producido en el medio exterior y la acción
solo tiene como objetivo mantener el resultado interesante.
El hecho de que el niño gracias a la prolongación de sus totalidades adquiridas, logre ahora centrar su interés en el objeto y
ya no solo en sus acciones corporales, hace que sus reacciones se encuadren en una nueva unidad, de tal forma que sus
actos corporales pasan a un segundo termino, aunque tienda a la repetición constante; pero, de todos los fenómenos
desconocidos con los cuales tiene relación el niño, los únicos que producen reacciones circulares secundarias son lo que
percibe como dependientes de su propia actividad. En el sentido anterior, la intención del acto pasa a ser el eje de la relación
medio-fin (valor-medio) y según Piaget, un acto es intencionado si cumple con las siguientes características:
q Que la acción del niño este centrada en el objeto.
q Que los actos intermedios(medios) se presenten antes que el acto final (fin).
q Que la adaptación sea deliberada y genere una nueva situación.
q Que la necesidad sea primero.
Hasta este momento, la acción y el efecto no quedan diferenciadas, sino que, los esquemas van conformando la intención y
la separación de los medios y los fines, puesto que no aparecen plenamente en este estadio, pues, si bien la elaboración de
esquemas secundarios señala un sensible progreso sobre los esquemas primarios, dado que el niño comienza a actuar sobre
los objetos, también es cierto que la asimilación y acomodación que se dan en las reacciones circulares primarias se
prolongan, en el sentido de que la actividad permanece centrada en si misma, más que en los objetos.
En cuanto a la acomodación, el niño al reproducir los actos que lo han llevado a alcanzar con mayor precisión su objetivo,
tiende a modificarse por medio de los esquemas secundarios que son asimilados por la necesidad de repetición; por lo que el
individuo conforma una acción global y única en una sola dirección, caracterizada por un único esquema, al cual se
incorporan nuevos objetivos en la medida que se presentan con mayor diversidad, esta acción permite que el niño elabore el
significado del objeto de manera progresiva conforme madura su estructura cognoscitiva, lo que conlleva a que realice una
búsqueda de los objetos ausentes, los esquemas se coordinan y empieza a trasladar los objetos de un lado a otro, cabe
aclarar, que estos hechos son de corta duración. Su campo de interés se va extendiendo hasta incluir relaciones entre los
objetos, lo que supone el inicio de una concepción de las dimensiones espaciales y temporales.
Cuarto Estadio.
La Coordinación de los esquemas secundarios y su aplicación a las nuevas situaciones (8-12 meses).
En este cuarto estadio se perfeccionan los avances logrados en el tercer estadio, la intención, la separación de medios y fin,
el significado, la incorporación de nuevos objetos a los esquemas existentes, la relación entre esquemas previos, la
permanencia del objeto y la construcción del espacio. El niño comienza a situarse en un espacio independiente de el,
“descubre que existe un contacto espacial entre la causa y el efecto, por lo que cualquier objeto puede convertirse en fuente
de actividad”; cuando se coordinan los esquemas secundarios se pueden elaborar categorías reales de la inteligencia.
En el estadio anterior, la conducta de la búsqueda se veía limitada por los obstáculos que se le presentaban al niño para
alcanzar sus fines, esta situación lo llevaba al abandono de su meta, ya en este cuarto estadio es capaz de desplazar los
obstáculos que se interponen entre él y el objeto, lo que quiere decir que ha logrado separar el medio del fin, al tiempo que la
intención se manifiesta con mayor claridad en sus acciones, aquí se observan los inicios de la resolución de problemas, lo
que obviamente es una conducta inteligente, pues el niño no busca solamente repetir o prolongar un efecto que ha
descubierto por azar, ahora persigue un objetivo no inmediatamente accesible a él, y lo intenta lograr a través de medios que
el mismo construye; desde el punto de vista funcional con esto esta aplicando los esquemas ya adquiridos a situaciones
nuevas, y esto es exactamente la característica fundamental de este cuarto estadio. La asimilación que se manifiesta con
mayor fuerza es la reciproca, ocasionando múltiples disociaciones y reagrupamientos de los diferentes esquemas con
anterioridad elaboradas, coordinándose entre ellos mismo o con objetos del medio; la acomodación es más refinada puesto
que el esquema móvil se aplica a las relaciones entre las cosas y no solo a las cosas en relación con la actividad del sujeto,
lo que implica una real acomodación del esquema al objeto, es decir existe una acomodación progresiva.
En cuanto a la permanencia del objeto y la construcción del espacio, se produce una reestructuración en la conceptualización
del niño, de tal manera que hay transición de la realidad objetiva dependiente de sus actos a una realidad de su medio
inmediato; el nuevo elemento que da inicio en este estadio es la causalidad, esto es, que su atención ahora se centrará en
los efectos, el niño en este caso puede distinguir y utilizar otros objetos distintos a los que causan su reacción; a partir de
este momento el individuo esta preparado para el advenimiento de la reacción circular terciaria.
Quinto Estadio.
La Reacción Circular 3° y el descubrimiento de los nuevos medios mediante experimentación activa (12-18meses).
Si el cuarto estadio aparece en la evolución intelectual como una fase de iniciación o gestación, el quinto se caracteriza
porque en el se va a dar la construcción del objeto y la constitución de nuevos esquemas, en razón de una experimentación o
búsqueda de lo novedoso por la novedad misma, en adelante la acomodación se vuelve más activa y se va diferenciando
claramente de la asimilación, volviéndose intencional y diferenciada, a partir de ahora el sujeto es capaz de enfrentarse y salir
avante de nuevos problemas, a través de la graduación y variación de los eventos que lo llevaron a un resultado interesante,
ya no solo los repite, sino que los discrimina en razón al fin que persigue. Estas reacciones están conformadas por los
experimentos que realiza el infante para descubrir nuevas propiedades en los objetos y en los hechos, ahora tiende a
experimentar con los objetos modificando y estableciendo nuevas formas para explorar deliberadamente la realidad objetiva;
en este sentido, el niño abandona concientemente los medios ineficaces, de tal forma que las actuaciones se vuelven
deliberadas y buscan ser las más adecuadas. La objetivación de la causalidad es fuente de experimentación, prolongándose
la asimilación en acomodación y esta se diferencia del hecho inicial que la hizo nacer, esta complejidad de la asimilación y la
acomodación hace que aparezca el interés por lo novedoso, convirtiéndose la acomodación en una acomodación
diferenciada y complementaria de la asimilación.
Piaget señala que la experiencia jamás es pura, ya que la acomodación solo puede “acomodar” esquemas previamente
asimilados, así entonces, el tanteo en presencia de una nueva experiencia es solo la acomodación de esquemas anteriores,
aunque ahora, en este estadio sea querida y búsqueda por si misma, así por ejemplo, aparece la conducta del soporte en la
relación “colocando sobre” y el niño solo logrará comprenderla a través de una experimentación activa, análoga a la reacción
circular terciaria y construyendo relaciones nuevas; en el quinto estadio se descubre progresivamente las autenticas
relaciones entre el soporte y el objetivo. La acomodación aún es titubeante, pues el tanteo que conduce al descubrimiento de
los nuevos medios supone una acomodación de los esquemas conocidos a la presente experiencia y solo los esquemas
anteriores dan significado a lo que el tanteo descubre; esto quiere decir que: “La acomodación es necesariamente el reajuste
a las circunstancias nuevas de los esquemas anteriores ya constituidos”.
La reacción circular terciaria es una creación más del sujeto en el desarrollo de su inteligencia y de ella se puede decir, que,
la asimilación y la acomodación se diferencian, pero al mismo tiempo se complementan, además, de que como he dicho la
acomodación se vuelve un fin en si misma prolongando las anteriores asimilaciones creando un interés por lo nuevo en
cuanto tal. Lo anterior presupone la aparición de la cuarta conducta inteligente el “descubrimiento de los nuevos medios
mediante la experimentación activa”, momento en que se dan las conductas experimentales descubriendo nuevos medios,
solucionando problemas nuevos, adaptándose más profundamente la inteligencia a lo real a través de una mejor
estructuración del medio exterior, construyendo relaciones espaciales de causalidad y de tiempo, lográndose así terminar un
largo período de preparación para el surgimiento de la inteligencia sistemática.
Sexto Estadio
La Invención de los nuevos medios mediante la combinación mental (18-24 meses).
En el análisis de este estadio Piaget, nos alerta sobre lo peligroso que sería si consideramos una separación tajante entre los
estadios ya que los hechos permanecen entremezclados, y la aparición de uno, no supone la supresión de las conductas del
anterior, las nuevas conductas que aparecen en cada nuevo estadio, solo se superponen a las anteriores, esto implica, que
en el sexto estadio las conductas anteriores se complementarán con una nueva conducta, que señala la aparición de una
inteligencia sistemática, esta conducta es”: La invención mediante deducción o combinación mental”.
Este es sin duda un momento crucial en el desarrollo de la inteligencia pues en el se da una conciencia de relaciones, que
permitirá una previsión razonada, es decir, una invención producto de una combinación mental, esto es posible gracias al
conjunto de conductas precedentes de adquisiciones y aplicaciones simples como es el caso de “La reacción circular
terciaria” y “El descubrimiento de los nuevos medios”; en “La invención mediante combinación mental” existe una aplicación,
pero ahora va aparejada con la adquisición, dando como resultado combinaciones originales, en el sentido de no haberlas
experimentado antes el sujeto. La deducción que se emplea es creadora, ya que a partir de este momento el niño tendrá que
innovar para lograr una adaptación imprevista y particular, dado que la conducta para lograr esta adaptación será producto de
una búsqueda a priori a través de combinaciones mentales originales.
A partir de este momento la inteligencia sistemática presentará dos nuevos aspectos de la misma, habrá invención y
representación, para ello es necesario que los esquemas sensoriomotores puedan combinarse entre sí de diversas y
variadas formas, es importante aclarar que la gran diferencia entre la invención y la representación en relación con el
descubrimiento y tanteo sensoriomotor, es de velocidad, es decir, mientras en este los procesos de asimilación y
acomodación se dan lentamente, en la invención y representación se dan con mayor velocidad; la invención y la
representación son una reorganización rápida de los esquemas que el individuo a construido, que asimila y acomoda
espontáneamente; de esta manera las deducciones que se realizan resultan de un funcionamiento espontáneo de los
esquemas de asimilación cuando se combinan entre si, sin necesidad de percepciones inmediatas o de evocaciones.
Hay un elemento creador en toda invención dado que todo esquema de asimilación es producto de la actividad asimiladora y
acomodadora del sujeto, y solo se forman dichos esquemas funcionando, y funcionan solo en la experiencia, por lo tanto, los
esquemas no son importantes en cuanto estructura, sino en cuanto actividad estructurante que los crea, y es la
reorganización (actividad) de los esquemas lo que hace que la invención en verdad logre crear lo nuevo.
En la representación, el niño evoca los objetos y las operaciones ya realizadas, además las combina o compara en la
imaginación, es decir, las huellas dejadas por la percepción y la actividad misma son elevadas al rango de símbolo o de
imagen y surgen de la actividad de los esquemas. Otro cambio importante en este estadio es la interiorización de los
símbolos en la construcción del espacio al igual que la del tiempo, de esta forma los símbolos internos son fundamentales
para la anticipación de los actos y hechos futuros; ahora el niño puede simbolizar una causa y observar su efecto, por
consiguiente, la extensión de los esquemas de espacio y tiempo, implican una causalidad más elaborada; esta combinación
mental de esquemas que encierran posibilidades de deducción y que rebasan todas las conductas precedentes, indican la
conclusión del desarrollo de la inteligencia sensoriomotriz y la posibilidad de entrar a los marcos del lenguaje para
transformarse en inteligencia reflexiva, siempre y cuando la sociedad estimule adecuadamente esta posibilidad lista a
desarrollarse.