YO PREFIERO A PIE1
Miguel Mateo Restrepo Ibargüen
Tecnología en Sistemas de la Información, Instituto Tecnológico Metropolitano, Medellín,
20182
Resumen.
Este artículo entrará analizar por medio de un tema cada vez más común en las calles, en los
temas de conversación de los medellinenses y en los medios de comunicación, muchos de los
factores movilísticos de la ciudad de Medellín permiten que la contaminación persista y esta se
empiece agravar, debido a la falta de control e implementación de alternativas amigables al
medio ambiente, influenciando muchos aspectos de la vida cotidiana, propiciando el
desmejoramiento de la calidad de vida y el bienestar de cada persona, siendo este el eje central
para poder decir que “Yo prefiero caminar”.
Palabras claves: Contaminación, vehículos, salud, ambiente.
Introducción.
Debemos siempre movernos, trasladarnos de un lugar a otro para cumplir nuestras labores
diarias o nuestras responsabilidades, salir de excursión o simplemente visitar algún lugar o a
alguien, muy pocos prefieren una alternativa diferente que usar el método más rápido de
movilidad, el transporte público o sus propios vehículos, los cuales han facilitado el
desplazamiento de las personas, y poder así, optimizar el tiempo para llegar a un lugar, pero al
mirar más a fondo, hay efectos secundarios los cuales se están comenzando a evidenciar con más
fuerza, consecuencia de la aceleración social actual.
1
Producción escrita realizada en la asignatura de Lengua Materna, bajo la guía del profesor Santiago Alzate
Hincapié.
2
Nombre del autor, programa académico, institución universitaria, ciudad y año de elaboración.
Correo institucional: miguelrestrepo266546@[Link]
Comencemos hablando de la polución, definida como la consecuencia ambiental de la
actividad humana, a la cual se le atribuye especialmente a las actividades industriales y humanas,
donde debido a la cantidad de grandes industrias y al creciente y desenfrenado volumen de
vehículos en la ciudad, al que a este último se le otorga una gran responsabilidad al deterioro en
la calidad del aire, donde ya se ha comenzado a notar sobre el paisaje del área metropolitana, una
nube tenue que cubre principalmente el centro de la ciudad, o así como lo indican Darío Sbarato
& Viviana M. Sbarato (2006) “la gente detectó la contaminación con sus narices, sus pulmones y
sus ojos” (Darío Sbarato & Viviana M. Sbarato, 2006, p.9). Y no es de extrañar, debido a que en
este sector se moviliza la mayor parte de los vehículos de la ciudad, vehículos los cuales en su
gran mayoría, emiten gases nocivos hacia el aire.
Según lo afirman Darío Sbarato & Viviana M. Sbarato (2006) en su libro “La contaminación
del aire”, históricamente se evidenció:
El primer registro sobre regulaciones en relación a la contaminación del aire fue un decreto real de
Inglaterra del siglo XIV para reducir el uso del carbón. Fueron observadas altas correlaciones entre el
humo negro proveniente de las chimeneas, la reducción de la visibilidad, las deposiciones negras sobre
edificios y vestimentas y malestar respiratorio (p.9).
Sin embargo, durante muchos siglos se ha perfeccionado las técnicas de muestreo y análisis
de la calidad del entorno en el que vivimos, donde gracias a los avances tecnológicos, al
incremento en la población y a la explotación de los recursos naturales, se ha generado un
impacto ambiental significativo y por ende a un deterioro de la calidad de vida, conllevando a la
necesidad humana de remediar esta situación, asimismo, en la actualidad han iniciado
emprendido proyectos por disminuir la huella de la contaminación provocada, como por ejemplo,
el “smog” de los vehículos o el vapor que expulsan los automóviles, principalmente de aquellos
que aún usan diesel, por medio de controles del impacto en el aire de los gases, y verificaciones
de los agentes contaminantes que emite el vehículo al aire, si este no cumple los requerimientos,
se procede a una sanción y/o chatarrización, iniciativas que se pueden hallar en las Políticas de
prevención y control de la contaminación del aire, publicadas por parte del Ministerio de
Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial (2010):
Incentivar el uso de tecnologías más limpias en los vehículos y desarrollar sistemas de clasificación
de los vehículos de acuerdo con su impacto sobre la calidad del aire, de manera que se puedan
desarrollar incentivos al uso de vehículos menos contaminantes y desincentivos al uso de vehículos
contaminantes (p.24).
En el cual se piensan establecer unos beneficios tributarios y económicos para aquellos
automóviles que utilicen combustibles y tecnologías más limpias, pese a esto, Colombia está
entre aquellos países latinoamericanos con una limitada capacidad de monitoreo, como lo
muestra (Marcelo E. Korc, 1999, p.4) las cuales ayudan a proteger la salud pública y al humano,
considerado constitucionalmente derecho primario o fundamental, adicionalmente, revela cifras
respecto al cuidado del medio ambiente y ecosistemas que posee el país, verbigracia, la ciudad
de “La eterna primavera” se ha identificado por tener el sistema público de transporte menos
contaminante del país como lo es el Metro de Medellín, sería lógico que no haya ningún tipo de
inconveniente con la salud pública, pero, la urbe ha tenido que recurrir a planes de contingencia
ambiental, debido a la alerta en 12 de las 18 estaciones que miden los niveles de partículas y
entes contaminantes en el aire, donde conforme a estudios realizados en la Facultad de Salud
Pública de la Universidad de Antioquia con los certificados de defunción asociados a
enfermedades respiratorias crónicas, cáncer de pulmón y accidentes cerebrovasculares
registrados en el Dane entre 1980 y 2012, indica que una persona muere cada tres horas por la
presencia de esas partículas en el aire, es casi irrespirable el aire (como se citó en el Periódico
Semana, 2017, párr.1), adicionándole a esto la desfavorable geografía de la ciudad, ya que pese a
los esfuerzos por disminuir la presencia de entes contaminantes en el aire, aún permanece el
material particulado sobre el cielo del núcleo urbano, un valle rodeado de montañas, los vientos
no son lo suficientemente fuertes para desplazar estas partículas, aumentando la exposición a un
aire nocivo a los habitantes, y como es mencionado en un diagnóstico ambiental elaborado por
parte de la Facultad Nacional de Salud Pública de la Universidad de Antioquia (2007):
Poco se puede hacer para minimizar los efectos de las fuerzas naturales sobre el transporte y
dispersión de contaminantes, la mejor estrategia disponible es prevenir la producción de contaminantes
del aire en la fuente y conocer a la perfección la microteorología de la región (p.12).
Alcanzado un grado más alarmante en semana, en el que el movimiento vehicular es
indudablemente mayor al de un fin de semana, lleva considerar que el transporte aún no está lo
suficientemente regulado y controlado, todavía es más la presencia de automotores que expiden
humo oscuro que vehículos amigables al medio ambiente, tales como los vehículos eléctricos o
aquellos que usan gas natural como combustible.
A pesar de las múltiples recomendaciones que brinda la Organización Mundial de la Salud en
conjunto a la Organización Panamericana de Salud respecto al tema de la gravedad de esta
problemática, aún se ve una lenta respuesta al respecto, no es solo un llamado a la sociedad en
conjunto, sino una invitación a tomar conciencia, que cada persona debe empezar a actuar frente
a la realidad del aire que respiramos, generando propuestas como “El camino a seguir” el
aumento del consumo de alimentos a base de alimentos orgánicos, la disminución del consumo
de carnes rojas y procesadas y el uso de redes de senderismo y ciclismo para el desplazamiento
(Organización Panamericana de Salud, 2017, párr.6), son algunas de las alternativas que brinda
dicha organización, buscando más personas que digan “Yo prefiero caminar”
Referencias
Darío Sbarato, a. V. (2006). Contaminación del aire. Editorial Brujas.
Facultad Nacional de Salud Pública de la Universidad de Antioquia. (2007). Diagnóstico Ambiental.
Obtenido de [Link]:
[Link]
Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial. (2010). Política de Prevención y Control de la
Contaminación del Aire.
Organización Panamericana de Salud. (19 de Septiembre de 2017). OPS. Obtenido de Contaminación del
Aire Ambiental: [Link]
option=com_content&view=article&id=12918%3A2017-ambient-air-
pollution&catid=2619%3Aenvironmental-health&Itemid=42246&lang=es
Periódico Semana. (15 de Septiembre de 2017). Semana Sostenible. Medellín sufre un problema crónico
de contaminación.